Las Funciones Ejecutivas - Universidad del Norte

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Las Funciones Ejecutivas - Universidad del Norte

REVISIÓN TEÓRICA DE LAS FUNCIONES EJECUTIVASPor:Jacqueline Batista Núñez, jbatista@uninorte.edu.coLicenciada en educación Infantil, Universidad del NorteEspecialista en Trastornos Cognoscitivos y del Aprendizaje, Especialista en Pedagogía de lasCiencias, Candidata a Maestría en Psicología con énfasis en investigación.RESUMENEste artículo muestra la revisión teórica de las funciones ejecutivas como marco teóricode la investigación Estudio descriptivo –comparativo de las funciones ejecutivas de planificacióny memoria de trabajo en niños entre 8 y 12 años con bajo y alto rendimiento lector de un colegiode la ciudad de Barranquilla. En el cual se revela el recorrido histórico, algunasconceptualizaciones de las funciones ejecutivas y su neuropsicología y componentesPALABRAS CLAVES: Funciones ejecutivas, funciones cognitivas, neuropsicología y lóbuloprefrontal.ABSTRACTThis article shows the theoretical review of the executive functions as theoretical frame ofthe investigation descriptive Study - comparatively of the executive functions of planning andworking memory in children between 8 and 12 years with low and high reading performance of acollege of Barranquilla's city. In which there are revealed The historical tour about executivesfunctions, some conceptualizations of its, neuropsychology and componentsKEY WORDS: Executive functions, Cognitive functions, neuropsychology and lobe prefrontal.


INTRODUCCIÓNEl presente artículo es una reflexión teórica de las funciones ejecutivas, encaminadohacia la revisión conceptual de su devenir histórico y la definición, de las funciones ejecutivas.El recorrido histórico de las funciones ejecutivas se inicia con Luria, el antecesor directode este concepto, el cual aborda el estudio de esta terminología desde 1966 Ardila, A. 2008),luego Baddeley en 1986 habla del síndrome disejecutivo creando un paradigma sobre elestudio de las funciones ejecutivas a partir de la descripción y análisis de casos de patologías dela zona frontal. A partir de este paradigma se reconoce al término funciones ejecutivas propiasdel siglo XX, pero no sin antes reconocer los aportes de Harlow (1868 citado en Ardila yRosselli, 2007), Feuchtwanger (1923 citado en Ardila, 2008), Goldstein (1944 citado en Ardila,2008)Harlow, (1868 citado en Ardila y Rosselli, 2007 ) inicia el contexto histórico de lasfunciones ejecutivas describiendo el caso histórico de Phineas Gage, como un ejemplo de lasdisfunciones ejecutivas y patologías del lóbulo frontal. Phineas Gage era un capataz quetrabajaba en las vías férreas y sufrió un grave accidente al introducírsele una barra de metal enel lóbulo frontal, después de este grave accidente, Gage no volvió a ser el mismo, presentocambios en su personalidad se empezó a comportarse de forma irascible e irresponsable.Posteriormente se comprobó que en este caso presentó síntomas cognitivos –emocionales, loscognitivos no pudieron documentarse por falta e instrumento requeridos en la época.Otras investigaciones que enriquecieron la conceptualización de funciones ejecutivas afinales del siglo IXX y principio el XX,fueron la documentación de las patologías de lostrastornos de la zona frontal apareciendo el “Síndrome de lóbulo frontal” caracterizado porFeuchtwanger (1923 citado en Ardila y Rosselli, 2007), También este autor relacionó laspatologías frontales con conductas que afectaban la memoria, o déficits sensoriomotores,cambios de personalidad, trastornos en la motivación, en la regulación afectiva y en lacapacidad para regular e integrar otras conductas. Posteriormente Goldstein (1944), incluyo laabstracción, iniciación y flexibilidad mental como capacidades del lóbulo frontal.


En los años de 1900 a 1940 se describieron las regiones prefrontales en detalle. Lasegunda guerra mundial deja una gran cantidad de pacientes con trastornos en el área dellóbulo frontal los cuales fueron estudiados para enriquecer la definición y capacidades de lasfunciones ejecutivas.Luria al iniciar su proceso de conceptualización de las funciones ejecutivas promuevetres unidades funcionales en el cerebro: primera, alerta-motivación (sistema límbico y reticular);segunda, recepción, procesamiento y almacenamiento de la información (áreas corticales postrolándicas)y tercera la programación, control y verificación de la actividad, lo cual depende dela actividad de la corteza prefrontal (Luria, 1980 citado en Ardila y Rosselli, 2007). Al igual Luriaplantea que esta tercera unidad cumple un papel ejecutivo, que explica el “como” de lasconductas y las diferencias de los otros procesos cognitivos. En los años de 1966 a 1969 Luriaasocia la programación de la conducta motora, inhibición de respuesta, abstracción, solución deproblemas, regulación verbal de la conducta, redirección de las conductas en acción de lasconsecuencias de estas, integridad de la personalidad y conciencia a la actividad de los lóbulosprefrontales. A partir de los estudios que expone Luria en las décadas de 1970, 1980, 1990 sededicaron varios libros al análisis de la corteza prefrontal (e.g., Fuster, 1989; Levin et al., 1991;Miller & Cummings, 1998; Perecman, 1987; Pribram & Luria, 1973; Roberts, Robbins, &Weiskrantz, 1998; Stuss & Benson, 1986 citado en Ardila y Rosselli, 2007) para continuarprofundizando y reconociendo funciones de la corteza prefrontral.En el recorrido histórico de las funciones ejecutivas Baddley en 1986 determina estasconductas como dominios cognitivos, que incluían problemas en planeación y organización deconductas, desinhibición, perseveración y decremento en fluidez e iniciación, lo cual denomina“síndrome disejecutivo”Más tarde en el siglo XXI se crea un paradigma, para el estudio de las funcionesejecutivas o medición de las mismas a partir del análisis de las funciones ejecutivas encondiciones experimentales, en el que se requiere que los sujetos resuelvan situaciones comoencontrar semejanzas entre dos palabras o inhibir una respuesta para hallar una solución. Anteestas experimentaciones se puede registrar simultáneamente la actividad del cerebro utilizando


medidas eléctricas cerebrales o registrando el nivel de activación regional (Osaka et al., 2004citado en Ardila 2008). Las pruebas neuropsicológicas representan tareas inusuales ydesconocidas para los sujetos y que requieren nuevas estrategias de planeación, flexibilidadcognitiva, entre estas se presentan Wisconsin, la Torre de Hanoi, o la prueba Stroop, pero estastareas no son emocionalmente neutras, Ardila ( 2008). Estas tareas tienen respuestas de lacorteza prefrontal, la cual se encarga de manejar las funciones ejecutivas como planeación,organización, inhibición, entre otras; pero también esta corteza tiene como función coordinar larelación cognición emoción, un ejemplo clásico es el caso Gage (Mitchell y Phillips, 2007).A partir de investigaciones en el siglo XXI se descubre que el lóbulo prefrontal presentaextensas conexiones con áreas subcorticales y del sistema límbico Barbas,(2006); Damasio &Anderson, (1993 ) e incluso la parte orbital puede considerarse como una extensión del sistemalímbico. A partir de estos planteamientos se descubre que el lóbulo prefrontal está encargado decontrolar los impulsos del sistema límbico (Cerveza, John, Scabini, y Caballero, 2006; Blair,2004; Lezak, Howieson, Loring, y Hannay, 2004)La coordinación de la cognición y la emoción, hace referencia a la habilidad desatisfacer los impulsos básicos siguiendo estrategias socialmente aceptables Fuster, (1997,2002 citado en Ardila y Rosselli, 2007). Las áreas ventromediales de la corteza prefrontal estáninvolucradas en la expresión y control de las conductas instintivas y emocionales Fuster, (1997,2002 citado en Ardila y Rosselli, 2007). Los dos tipos de funcione ejecutivas Metacogitivas yemocionales, dependen de áreas prefrontales diferentes, por lo cual se distinguen dossíndromes uno que afecta en mayor medida la cognición o metacognición y otro que afecta laconducta.Síndrome orbitofrontal y medial, este daño orbitofrontal ha sido asociado con ladesinhibición, conductas inapropiadas, cambios en la personalidad, irritabilidad, labilidademocional, poco tacto, y distractibilidad. Estos pacientes son incapaces de responder a clavessociales y atienden sólo a los estímulos presentes. Laiacona (1989 citado en Ardila y Rosselli,2007) señala que estos pacientes no presentan dificultades con tareas, tales como laclasificación de tarjetas. Al igual Eslinger y Damasio (1985 citado en Ardila y Rosselli, 2007)


acuñaron el término “sociopatía adquirida” que describe las alteraciones de la falta deremordimiento ligada a una conducta inapropiada.El Síndrome dorsolateral que plantea Cummings (1993 citado en Ardila y Rosselli, 2007)señaló que el circuito dorsolateral es el más importante de las funciones ejecutivas. El déficitmás notable es la incapacidad de organizar una respuesta conductual ante un estímulo complejoo novedoso.Estos dos síndromes tienen sintomatología diferente, esta ha sido la propuesta demuchos autores contemporáneos, Alfredo Ardila , Feggy Ostrosky-Solís (2008 citado en Ardila yRosselli, 2007)A partir de los planteamientos de la evolución histórica de las funciones ejecutivas seconcluye que este término tiene sus fundamentos desde la descripción del caso Gage por partede Harlow en 1868 hasta llegar a las primeras conceptualizaciones por parte de Luria en 1966con la descripción de las funciones del lóbulo prefrontal hasta llegar al paradigma del siglo XXIsobre el estudio de la medición y funciones del lóbulo prefrontal.Definición de las funciones ejecutivaActualmente se han realizado numerosos estudios sobre las funciones ejecutivasmedición y actividad cerebral de las mismas, por lo cual se crea un paradigma sobre estas(Osaka et al., 2004 citado en Ardila 2008). La importancia de estas funciones radica enreconocerlas como el ejecutivo que monitorea o regula el comportamiento humano no sólo en elaspecto conductual, sino también cognitivo y hasta moral. Las funciones ejecutivas es unatemática indispensable en el proceso de aprendizaje “…..debido a que un individuo aprende entanto sus dispositivos básicos funcionen adecuadamente; por dispositivos se reconocen losprocesos cognitivos relacionados primordialmente con las funciones ejecutivas”. Vergara, C.(2008:3) Recordando que un sujeto debe desarrollar estas funciones para lograr aprendertodas las nociones, proposiciones y conceptos que le brinda el sistema educativo, alcanzar susmetas estudiantiles e interactuar en forma eficiente en el contexto sociocultural en que sedesarrolle.


Las funciones ejecutivas han sido definidas por muchos autores. (Luria, 1977; Fuster,1980; Struss y benson, 1984; 1986;Weslsh,et al.,1991; Willis y Matter, 1992; Lezak, 1995; León-Carrión y Barros, 1997; citado por Barroso, J. y León Carrión, J., 2002).Luria es el antecesordirecto de este concepto, el cual inicia el estudio de esta terminología desde 1966 Ardila, A. (2008), las define como un conjunto de funciones reguladoras del comportamiento humano.Entre algunas de las definiciones contemporáneas de las funciones ejecutivas sedestaca el planteamiento de Ardila y Rosselli, (2007) los cuales la conceptualizan como:Los procesos cognitivos quepermiten la organización y planeación, la flexibilidadcognoscitiva, la capacidad de filtrar interferencias, el control de las conductas dirigidas a unameta, la habilidad de anticipar las consecuencias de las conductas, el manejo simultaneo dediversos subsistemas necesarios para realizar una tarea; también incluye la moralidad, laconducta ética y la autoconciencia. (P. 188).Esta definición retoma las funciones como procesos cognitivos superiores encargadosde manejar la tarea académica, el comportamiento y la moral del individuo.Entre los aspectos o tipos de funciones ejecutivas se pueden enumerar la memoria detrabajo, la planeación, organización, la fluidez, flexibilidad, automonitoreo, control inhibitorio, laatención, entre otras. Entre los autores que se ocupan de los componentes de las funcionesejecutivas se destaca Lopera, R. (2008) el cual plantea que las funciones ejecutivas contienenaspectos muy variados de programación y ejecución de las actividades cerebrales entre loscuales se puede destacar: iniciativa, volición, creatividad, capacidad de planificación yorganización; fluidez y flexibilidad para la ejecución de los planes de acción; atención selectivaconcentración, memoria operativa, monitoreo y control InhibitorioEste artículo se encuentra orientado hacia el estudio de las funciones ejecutivasporconsiguiente, los conceptos trabajados sobre funciones ejecutivas que identifican y relacionanen torno a estos procesos cognoscitivos, son de vital importancia para el desarrollo del infante,el autocuidado del mismo, la realización de trabajos, mantener relaciones interpersonalesnormales y el buen desempeño académico dentro de un ámbito escolar. Se hace necesario en


el estudio de dichos fenómenos realizar una revisiónde la definición y evolución de lasfunciones ejecutivas para lograr comprender y plantear estos procesos.En la actualidad se definen las funciones ejecutivas como el grupo de habilidadescognoscitivas que tienen por objetivo facilitar la adaptación del individuo a situaciones nuevas ycomplejas, incluyendo otras conductas que simplemente las habituales y automáticas Rosselli,Jurado y Matute (2008) . Esta definición conlleva a reconocer estas funciones como un procesoindispensable para el aprendizaje del sujeto, reconociendo que el aprendizaje es un cambiorelativamente permanente del comportamiento que ocurre como resultado de la práctica.Entre otras definiciones de la temática tratada, se considera que estas funciones son lacapacidad para establecer metas, el desarrollo de planes y acciones, la flexibilidad delpensamiento, la inhibición de respuestas automáticas, la autorregulación del comportamiento, yla fluidez verbal. Las funciones ejecutivas son indispensables para la consecución de metasescolares Melzter & Krishnan, (2007 citado en Rosselli, Jurado y Matute, 2008)y laboralesCrépeau, Scherzer, Belleville, & Desmarais, (1997 citado en Rosselli, Jurado y Matute , 2008 )requeridas en el comportamiento propositivo. Esta definición plantea a las funciones como unrequerimiento para la consecución de metas escolares, las cuales necesitan de cada uno de loscomponentes de las funciones ejecutivaspara alcanzar el aprendizaje, recordando que elaprendizaje requiere la organización de lasfunciones cognitivas. Este planteamiento deconsiderar las funciones ejecutivas como requerimiento del aprendizaje es también expuesto porVergara, C. (2008)Otra tendencia americana según Levin (2005) define las funciones ejecutivas comofunciones cognitivas superiores encargadas de gestionar el proceso de memoria, lenguaje,percepción, habilidades motoras, en el servicio de configuración, administración y el logro delos objetivos. Las funciones ejecutivas incluyen la organización, planificación, flexibilidadcognitiva y el automonitoreo y autorregulación bajo las normas de comportamiento social, parala solución de un problema. Se consideran funciones cognitivas superiores, las cuales han sidoconsideradas hace más de 2000 años propias del lóbulo prefrontal Jódar, M. (2004). Estasfunciones regulan todo los procesos indispensables para la adaptación social, destrezas


cognitivas y comportamentales requeridas para la interacción efectiva en un contextosociocultural.En la región Atlántico de Colombia Lewis, S.; Barceló, E. y Moreno, M. (2006) definenlas funciones ejecutivas como las habilidades o capacidades cognoscitivas de orden superior,que le permiten a un individuo solucionar un problema o conseguir un objetivo. Desde estaperspectiva las funciones ejecutivas requieren la capacidad de observar en forma critica esteproceso, revisar las estrategias de solución, corregir los errores y modificar las acciones ycomportamientos que se requieran para solucionar un problema u obtener un objetivo, estasfunciones sólo logran su madurez a partir de los 16 años bajo unas condiciones biológicas,sociales y ambientales adecuadas.Las funciones ejecutivas son consideradas desde diversas perspectivas conceptualescomo unas funciones cognitivas superiores encargadas de procesos cognitivos, conductuales ymorales de un sujeto que conllevan la resolución de un problema, la consecución de metasacadémicas y la adaptación comportamental de un sujeto en un contexto sociocultural.A partir de los planteamientos de los diferentes autores expuestos, las funcionesejecutivas se inician desde el nacimiento y alcanzan su máximo desarrollo de los 6 a 8 años,pero sólo se alcanza un totaldesarrollo hasta los 16 años, dependiendo del desarrollo dellenguaje interior, la aparición de las operaciones formales y la madurez de la zona prefrontal delcerebroREFERENCIAS BIBLIOGRÁFICASVergara, C. (2008). El aprendizaje escolar y sus dificultades. Una lectura psicoanálitica,Revista Electrónica de Psicología Social «Poiésis» (16), 01-07Ardilla, a. y Rosselli, M. (2007). Las Funciones Ejecutivas a través de la Vida. RevistaNeuropsicología, Neuropsiquiatría y Neurociencias Abril 2008, Vol.8, No.1, pp. 23-46Lopera, F. (2008). Funciones Ejecutivas: Aspectos Clínicos. Revista Neuropsicología,Neuropsiquiatría y Neurociencias, (8), 59-76


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