El Juego Patológico em Niños del 2º Ciclo de E.G.B. - Jogo Remoto

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El Juego Patológico em Niños del 2º Ciclo de E.G.B. - Jogo Remoto

Psicothema, 1996. Vol. 8, nº 1, pp. 13-23ISSN 0214 - 9915 CODEN PSOTEGEL JUEGO PATOLÓGICO EN NIÑOSDEL 2º CICLO DE E.G.B.Elisardo Becoña y Carlos GestalUniversidad de Santiago de CompostelaEl juego patológico en niños y adolescentes está cobrando un gran interés enlos últimos años después de la aparición de varios estudios epidemiológicos que indicanuna tasa de prevalencia superior a la de los adultos. En el presente estudio analizamosen una muestra representativa de niños de segundo ciclo de E.G.B. (edadesde 12 a 14 años, fundamentalmente) de la ciudad de La Coruña (N = 1.200) la prevalenciadel juego patológico utilizando el cuestionario DSM-IVJ de Fisher (1993b).Los resultados indican que un 2.23% de la muestra serían probables jugadores patológicos,con una mayor incidencia en hombres que mujeres (85% vs. 15%), incrementosegún la edad y relación con el juego paterno. En función de los resultados sepresentan aquellas acciones que sería necesario llevar a cabo de cara a la reducciónde la prevalencia del juego patológico en niños y adolescentes para conseguir que nose incremente en el futuro la actual tasa existente de jugadores patológicos adultos.The pathological gambling in spanish children. Pathological gambling in childrenand adolescents has reached a great relevance in the last years after several epidemiologicstudies which indicated a prevalence rate in adolescents greater than inadults. In the present study we analyzed in a representative sample of scholars (12 to14 years old predominatly) of the city of La Coruña (N = 1.200) the prevalence of pathologicalgambling utilizing the Fishers´s (1993b) Questionnaire for PathologicalGambling “DSM-IVJ”. The results showed a 2.23% of probable pathological gamblers,with a greater rate of men that women (85% vs. 15%), increase with years andrelated with the gambler of fathers. Since these results we present the actions that arenecessary to carry out to the reduction of the prevalence of pathological gambling inchildren and adolescents in order to no increase the current prevalence rate of adultpathological gambling in the future.Correspondencia: Elisardo BecoñaFacultad de Psicología. Departamento de PsicologíaClínica y PsicobiologíaUniversidad de Santiago de CompostelaCampus Universitario15706 Santiago de Compostela. SpainAunque el juego de azar ha existidodesde épocas remotas el interés por el mismodesde una perspectiva científica no sehace evidente hasta 1980 cuando la AmericanPsychiatric Association (1980) en elDSM-III incluye por primera vez el juegopatológico como una de sus categoríasdiagnósticas. Por “juego patológico” seentiende un fracaso crónico y progresivoen la capacidad de resistir los impulsos ajugar y a la conducta de jugar que compromete,altera o lesiona los objetivos personales,familiares y vocacionales.Los estudios epidemiológicos llevadosa cabo tanto en otros países como en Es-13


ELISARDO BECOÑA, CARLOS GESTALen las escuelas de la región de Quebec,Canadá, con una muestra de 1.612 adolescentesen un total de setenta clases, conedades entre 14 y 18 años. Considerandolos criterios del DSM-III, un 1.7% de losestudiantes resultaron ser jugadores patológicos,tasa que subía a un 3.6% utilizandoel anterior cuestionario de Lesieur yKlein (1987).Jacobs (1989) ha realizado un análisisminucioso sobre el juego patológico enmenores de 18 años en Estados Unidos.Estudió a un total de 2.777 estudiantes dediferentes estados. Entre el 40% y el 86%de los jóvenes de estas muestras habían tomadoparte en juegos de azar con apuestaseconómicas en los últimos doce meses.Otra importante conclusión a la que llegóJacobs (1989) fue que la tasa de jugadorespatológicos se eleva dramáticamente: al 7-8% con los resultados más conservadores,llegando a un 20% en una encuesta no publicadade Jacobs en 1985.El estudio más completo realizado enEE.UU. es el de Lesieur et al. (1991). Trasun muestreo sistemático estudiaron, encinco estados, a 1.771 estudiantes de enseñanzasecundaria o universitaria, con unamedia de 22 años, siendo 16 años la edadmínima. El cuestionario utilizado fue elSouth Oaks Gambling Screen (SOGS) (Lesieury Blume, 1987). Las tasas encontradashan sido elevadas, oscilando desde el4% de probables jugadores patológicos (5ó más puntos en el SOGS) en el estado deNevada al 8% en el estado de Nueva York,y de un 11% de potenciales jugadores problema(3 ó 4 puntos en el SOGS) en el estadode Oklahoma a un 18% en el estadode Nueva York. El promedio de todos losestudiantes, mediante el SOGS, fue de un5,5% de jugadores patológicos y un 15%de jugadores problema. Otro estudio recienterealizado en Massachusets (Shaffer,LaBrie, Scanlan y Cumings, 1994) encuentraun 6.4% de jugadores patológicosen adolescentes con los criterios del DSM-IV (American Psychiatric Association,1994), que con un nuevo instrumento deestos autores, el Massachusetts GamblingScreen (MAGS), aumenta al 8.5%.La situación en el Reino Unido es peculiar,ya que se permite a niños y adolescentesjugar con las máquinas recreativas(denominadas máquinas de frutas). Porejemplo, en el estudio de Fisher (1993b),utilizando el cuestionario que utilizaremosen el presente estudio, derivado de los criteriosdel DSM-IV para adolescentes, seencontró un porcentaje de juego patológicodel 9% entre aquellos jóvenes que jugabana las máquinas de frutas (entre 11 y 16años), que se reducía a un 5.53% considerandoel total de la muestra, porcentajeque no deja de ser una cifra muy importante.En otros países, aunque no existenestudios sistemáticos, se cree que el problemaes mucho más grave que en losadultos (Jacobs, 1989) y el caso inglés esen este contexto representativo por la informaciónexistente sobre el tema, comorecientemente ha revisado Fisher (1993a).El objetivo del presente estudio es analizarla prevalencia del juego patológicoen una muestra representativa de niños escolarizadosdel segundo ciclo de la E.G.B.de una ciudad española, utilizando paraello el DSM-IVJ, un instrumento que permitedetectar las personas jóvenes con esteproblema.SujetosMétodoLa muestra utilizada está constituidapor 1.200 estudiantes escolarizados de laciudad de La Coruña, 689 varones y 511mujeres, con edades comprendidas entre11 y 16 años (n = 237, 346, 380, 170, 59 y8, respectivamente) y cursando estudiosde 6º, 7º y 8º (n = 374, 417 y 409, respec-Psicothema, 1996 15


EL JUEGO PATOLÓGICO EN NIÑOS DEL 2º CICLO DE E.G.B.tivamente), correspondientes al 2º ciclo deE.G.B. El 94.4% de la muestra tienen edadescomprendidas entre los 11 y 14 años.La muestra procede de distintos colegiosde dicha ciudad y es representativa delos niños escolarizados en la misma en elsegundo ciclo de E.G.B. Inicialmente seseleccionaron al azar de entre todos los colegiospúblicos y privados de dicha ciudad(utilizando el listado proporcionado por laDelegación Provincial de la Consellería deEducación) catorce. A partir de ellos, parala selección de los siete colegios definitivosque compondrían la muestra se tuvieronen cuenta los siguientes criterios:1) Seleccionar los barrios más representativosde la ciudad.2) De coincidir Centros instalados en elmismo barrio, seleccionar los de mayornúmero de alumnos.3) Equiparar los colegios de carácterpúblico con los de carácter privadoEl objetivo de dichos criterios era, unavez seleccionados los colegios al azar, estratificarlospor zona (vs. status del colegio)y tipo de colegio (público vs. privado).Cinco profesores de E.G.B., de distintoscentros de la ciudad, hicieron una valoración,teniendo en cuenta los tres criteriosanteriores, para la selección definitivade los Centros y para que la muestra fueserepresentativa de los colegios de la ciudad.De los siete colegios finalmente seleccionados,dos de ellos rechazaron el pase delos cuestionarios, por lo que quedaron finalmentecinco, de los cuales tres son decarácter público y dos privados.El cuestionario DSM-IVJEl cuestionario DSM-IVJ de Fisher(1993b) se basa en los criterios propuestospara el diagnóstico del juego patológico enadultos según las propuestas del DSM-IV(cfr. Lesieur y Rosenthal, 1991; Lesieur,1993). Adapta tales criterios para chicosde edades comprendidas entre los 11 y los16 años de edad. La denominación de “J”atañe a la inicial de juvenil. En la tabla 1aparece la versión castellana del DSM-IVJpor nosotros realizada. Como allí puedeapreciarse, sólo los ítems 7 y 8 del DSM-IVJ son los que más difieren de la versiónadulta. En uno de ellos se sustituye el buscarfondos ilegales para el juego por usarel dinero de que disponen o del que puedenrobar dentro o fuera de casa para jugar;en el otro se sustituye la pérdida deuna relación significativa (ej. pareja) portrastorno familiar o escolar, ya que el problemadel juego en jóvenes no conduce ala desintegración de la unidad familiar.El estudio de validación de este cuestionariose llevó a cabo en una ciudad delsuroeste del Reino Unido, caracterizadapor una abundante disponibilidad de máquinasde frutas. La muestra estuvo compuestapor 460 niños de 11 a 16 años. Elcuestionario se pasó de modo anónimo ypor un adulto desconocido por los niños,no estando el profesor presente en el momentode aplicar el mismo.El punto de corte para probable jugadorpatológico lo estableció Fisher (1993b)cuando el sujeto contestaba afirmativamente4 o más ítems y al tiempo jugaba alas máquinas. Cuando contestaba afirmativamentea 2 ó 3 ítems y jugaba a las máquinasse le consideraba un probable jugadorsocial.La traducción del cuestionario DSM-IVJ para la versión castellana se realizóindependientemente por tres personas, unopsicólogo con buen conocimiento de inglésy los otros dos filólogos ingleses nativos.Otras dos personas, psicólogos, revisaronlas tres traducciones anteriores. Enaquellos ítems del cuestionario en dondecoincidían los tres traductores se considerabaadecuada la traducción. Cuando nohabía coincidencia o alguna ligera varia-16 Psicothema, 1996


EL JUEGO PATOLÓGICO EN NIÑOS DEL 2º CICLO DE E.G.B.nas tragaperras y/o planeando la próximavez que vas a jugar?” fue contestado positivamentepor el 36.4% de los jugadoresocasionales y el 63.6% de los jugadorespatológicos (Chi cuadrado (1) = 5.52, p


ELISARDO BECOÑA, CARLOS GESTALTabla 1Resultados en los ítems del DSM-IVJ en los jugadores ocasionales y jugadores patológicosJugadores Jugadoresocasionales patológicosn % n %1. ¿A menudo te encuentras pensando en los ratos perdidos en las máquinas tragaperrasy/o planeando la próxima vez que vas a jugar?Sí 20 36.4 18 66.7No 35 63.6 9 33.3Chi cuadrado = 5.52, p. < .052. ¿Te parece que necesitas gastar cada vez más dinero en jugar a las máquinas tragaperras?Sí 6 10.9 2 7.4No 49 89.1 25 92.63. ¿Te encuentras inquieto, tenso, hastiado o de mal humor cuando intentas cortar o pararde jugar a las máquinas tragaperras?Sí 27 49.1 19 70.4No 28 50.9 8 29.64. ¿Juegas a las máquinas tragaperras como un modo de escapar a los problemas?Sí 6 10.9 10 37.0No 49 89.1 17 63.0Chi cuadrado = 6.29, p. < .055. ¿Después de gastar dinero en las máquinas tragaperras juegas de nuevo otro día paraintentar recuperarlo? (más de la mitad de las veces)Sí 16 29.1 12 44.4No 39 70.9 15 55.66. ¿Mientes a tu familia o amigos para ocultar cuánto juegas a las máquinas tragaperras?Sí 16 29.1 21 77.8No 39 70.9 6 22.2Chi cuadrado = 15.42, p. < .00017. ¿En el último año has gastado el dinero para golosinas o para el billete de autobús odel tren en máquinas tragaperras?Sí 19 34.5 12 44.4No 36 65.5 15 55.68. ¿En el último año le has cogido dinero a alguien con quien vives sin su conocimientopara jugar a las máquinas tragaperras?Sí 9 16.4 9 33.3No 46 83.6 18 66.79. ¿En el último año has robado dinero fuera de tu familia, en tiendas o supermercados,para jugar a las máquinas tragaperras?Sí 0 0.0 3 11.1No 55 100.0 24 88.910. ¿Has discutido con miembros de tu familia o amigos próximos por jugar a las máquinastragaperras?Sí 7 12.7 13 48.1No 48 87.3 13 51.9Chi cuadrado = 10.47, p < .00211. ¿En el último año has faltado a clase para jugar a las máquinas tragaperras? (5 veces o más)Sí 2 3.6 5 18.5No 53 96.4 22 81.512. ¿En el último año le has pedido ayuda a alguien por un problema serio de dinerocausado por jugar a las máquinas tragaperras?Sí 3 5.5 8 29.6No 52 94.5 19 70.4Chi cuadrado = 7.14, p < .008Psicothema, 1996 19


EL JUEGO PATOLÓGICO EN NIÑOS DEL 2º CICLO DE E.G.B.Tabla 2Características demográficas de los jugadoresocasionales y jugadores patológicosJugadores Jugadoresocasionales patológicosn % n %SexoVarón 40 72.7 23 85.2Mujer 15 27.3 4 14.8Edad11 años 15 27.3 3 11.112 años 13 23.6 3 11.113 años 17 30.9 10 37.014 años 6 10.9 7 25.915 años 4 7.3 3 11.116 años 0 0.0 1 3.7Curso6º 24 43.6 6 22.27º 18 32.7 9 33.38º 13 23.6 12 44.4Gasto en juego, último añoMenos de 100 ptas. 6 10.9 2 7.4101-500 ptas. 19 34.5 5 18.5501-1.000 ptas. 5 9.1 4 14.81.001-2.000 ptas. 5 9.1 5 18.52.001-5.000 ptas. 9 16.4 6 22.2Más de 5.001 ptas. 11 20.0 5 18.5Juego de los padres en juegosde azarSí 17 30.9 13 48.1No 29 52.7 8 29.6Lo ignoro 9 16.4 6 22.2Juego padresMadre sólo 5 29.4 1 7.7Padre sólo 6 35.3 7 53.8Ambos 6 35.3 5 38.5¿Alguno de los padres juegademasiado?Sí 2 3.6 3 11.1No 46 83.6 18 66.7Lo ignoro 7 12.7 6 22.2¿Qué padre juega demasiado?Madre 0 0.0 0 0.0Padre 2 100.0 1 33.3Ambos 0 0.0 2 66.7Frecuencia de vuelta otro díapara recuperar el dineroperdido (último año)Siempre 0 0.0 3 11.1La mayoría de las veces 1 1.8 2 7.4Algunas veces 17 30.9 10 37.0Nunca 37 67.3 12 44.4DiscusiónLos anteriores resultados nos muestran,en la línea de otros estudios realizados enpaíses anglosajones, que la prevalencia deljuego patológico en niños y adolescenteses importante y semejante a la obtenida enesos países, lo que implica que en estegrupo de edad el riesgo es mayor que enlos adultos. Con el DSM-IVJ hemos obtenidouna prevalencia en niños escolarizadosdel segundo ciclo de E.G.B. del 2.23%de probables jugadores patológicos de máquinastragaperras. Esta cifra es elevada,más que la que se encuentra en jugadorespatológicos adultos en España, aunquecoincide al alza con el porcentaje de jugadorespatológicos que hay en la ciudad deLa Coruña, ciudad en donde se hizo el estudio,donde la prevalencia de jugadorespatológicos adultos es del 1.96% (cfr. Becoña,1993).Los resultados que hemos obtenido enniños del 2.23%, aun siendo altos, son inferioresa los indicados por Fisher (1993b)en su muestra del Reino Unido, donde encontróun 5.53% del total de la muestra comoprobables jugadores patológicos. Sinembargo, este resultado era esperado porqueeligió precisamente una comunidadcaracterizada por el elevado número dejuego y elevado número de máquinas tragaperrasde frutas, aunque también su estudioindica que a mayor disponibilidadmayor prevalencia.Con todo, siempre hay que ser cautosen las estimaciones como la presente, dadoque esta es una primera aproximaciónempírica al problema del juego patológicoen niños, precisándose estudios adicionalespara confirmar y ampliar estos resultados.Los presentes resultados pueden indicaruna sobreestimación o infraestimaciónde la situación real del juego patológicoen este grupo de edad, al no haberse realizadoun diagnóstico clínico de juego pato-20 Psicothema, 1996


ELISARDO BECOÑA, CARLOS GESTALlógico. Igualmente, todo cuestionario producefalsos positivos y falsos negativos(Dickerson, 1993). Sin embargo, la prevalenciaobtenida en este estudio es semejantea la de otros estudios sobre estacuestión en adolescentes ya que, a pesarde que un 2.23% de prevalencia es preocupante,el resultado obtenido es menor aotros resultados presentados acerca demuestras de distintos países con adolescentes,que llega en muchos casos a serdel doble (ej. Lesieur et al., 1991). Contodo, esto es preocupante dado que una tasatan importante a esta edad, cuando hacesólo unos años que se han legalizadolas máquinas tragaperras, nos debe hacerreflexionar y tomar medidas para que nose produzca una explosión de jugadorespatológicos en los próximos años, comohay evidencia de que está ocurriendo enadultos ya en España (Becoña et al.,1995). Más grave resulta afirmar quenuestros resultados no los hemos obtenidoen edades que cubren los estudios en adolescentes,sino en edades previas, de 11 a14 años fundamentalmente. Por ello sepuede afirmar que estos resultados sonalarmantes, aunque eran de esperar tal comoestá la situación del juego en España,como ocurre de modo semejante en otrospaíses.Consideramos, como hemos apuntadoen otros lugares (Becoña, 1993, Becoña etal., 1995) y como han apuntado distintosautores (ej. Fisher, 1993b; Gaboury y Ladouceur,1993; Ladouceur, Boisvert, Pépin,Loranger y Sylvain, 1994; Lesieur,1993) que para la contención de este problemaque va en imparable aumento en losdistintos países donde está legalizado eljuego, o se está actualmente potenciando,como es el caso de la situación española,es necesario, referido a los niños y adolescentes:a) Aplicar la normativa vigente. Esteestudio demuestra como no siendo teóricamenteposible que las personas de lamuestra, niños, como ocurre en otros países,el acceso a las máquinas tragaperras,no sólo lo hacen sino que hay un porcentajesignificativo de jóvenes adictos a lasmismas.b) Informar tanto a los profesionales relacionadoscon los jóvenes (pediatras, psicólogos,psiquiatras infantiles), profesorescomo padres y resto de la población deque éste es un problema real, o más bienun grave problema actual que ya afecta amuchas personas.c) Potenciar o desarrollar programaspreventivos (ej. Gaboury y Ladouceur,1993) y de tratamiento (ej. Ladouceur,Boisvert y Dumont, 1994) para este trastornoorientados a los jóvenes. La informaciónes necesaria pero no es suficientepara atajar este problema. Es del todo necesariaque vaya acompañada de programasde adquisición de habilidades para superarla presión a jugar, el acceso al juegoy a las consecuencias que el mismo acarrea,junto con el acceso a programas detratamiento. Este es un grave problema enadultos actualmente en España (Echeburúay Báez, 1994) y aún no se han dado nilos primeros pasos para el control del problemaen adolescentes.d) Conocer con más exactitud a las personasmás vulnerables a jugar y a tenerproblemas con el juego de azar en los primerosaños, adolescencia y la relación deljuego temprano con el posterior juego patológicoadulto (Labrador y Becoña,1994). Se ha apuntado una clara relaciónde historia familiar de abuso de alcohol yjuego con el posterior juego patológico(Lesieur y Rosenthal, 1991), relación entreexceso de tiempo dedicado a ver la televisióny a jugar a los videojuegos en casa yfuera de ella y el posterior juego patologico(Brown y Robertson, 1993), junto convariables de personalidad, como búsquedade sensaciones (ej. Wolfgang, 1988).Psicothema, 1996 21


EL JUEGO PATOLÓGICO EN NIÑOS DEL 2º CICLO DE E.G.B.e) Concienzar, en suma, a toda la sociedad,de la gravedad de este problema adictivoque está trayendo gran sufrimiento amuchos adultos y a sus familiares y, aunqueno lo parecía, también a los adolescentesy niños.Es de esperar que éste y otros estudioshagan tomar conciencia de este problemay, paralelamente, se tomen medidas paracontrolarlo, constituyendo este trastornoen la actualidad una carga para muchos jóvenescomo para sus familias, especialmentepadres y hermanos, para sus amigosy para el sistema escolar (inasistencias,bajo rendimiento escolar, fracaso escolar,etc.). El viejo refrán “más vale prevenirque curar” puede aquí ser aplicado, perodebe serlo lo antes posible para evitar queya desde edades tempranas muchas personasse hagan adictas al juego de azar y sufran,posteriormente en la vida adulta, contoda intensidad y crudeza, las graves consecuenciasque acarrea el juego patológico.ReferenciasAmerican Psychiatric Association (1980).Diagnostic and statistical manual of mentaldisorders, 3rd ed. Washington, D.C.: AmericanPsychiatric Association (trad. cast. enBarcelona: Masson, 1984).American Psychiatric Association (1994).Diagnostic and statistical manual of mentaldisorders, 4th ed. Washington, D.C.: AmericanPsychiatric Association.Becoña, E. (1993). El juego compulsivo en laComunidad Autónoma Gallega. Santiago deCompostela: Consellería de Sanidade.Becoña, E. (en prensa). The problem and pathologicalgambling in Europe: The cases ofGermany, Holland and Spain. Journal ofGambling Studies.Becoña, E. y Fuentes, M.J. (1994, Julio). Eljuego patológico en Galicia evaluado con elSouth Oaks Gambling Screen. Paper presentedat the 23rd International Congress ofApplied Psychology, Madrid, Spain.Becoña, E., Labrador, F.J., Echeburúa, E.,Ochoa, E. y Vallejo, M.A. (1995). Slot machinegambling in Spain: A new and importantsocial problem. Journal of GamblingStudies, 11, 265-283.Brown, I.A.F. y Robertson, S. (1993). Homecomputer and video game addictions in relationto adolescent gambling: Conceptualand development aspects. En W.R. Eadingtony J.A. Cornelius (eds.), Gambling behavior& problem gambling (pp. 451-471).Reno, NE: Institute for Study of Gamblingand Commercial Gaming.Dell, L.J., Ruzicka, M.F. y Palisi, A.T. (1981).Personality and other factors associatedwith the gambling addiction. InternationalJournal of Addictions, 16, 149-156.Dickerson, M.G. (1993). Aproximaciones alternativasa la medición de la prevalenciadel juego patológico. Psicología Conductual,1, 339-349.Dickerson, M.G. y Hinchy, J. (1988). The prevalenceof pathological gambling in Australia.Journal of Gambling Studies, 4, 135-141.Echeburúa, E. y Báez, C. (1994). Tratamientopsicológico del juego patológico. En J.L.Graña (ed.), Conductas adictivas. Teoría,evaluación y tratamiento (pp. 557-589).Madrid: Debate.Fisher, S. (1993a). El impacto del juego de máquinastragaperras legales para niños sobreel juego y juego patológico en adolescentes.El caso del Reino Unido. Psicología Conductual,1, 351-359Fisher, S. (1993b). Gambling and pathologicalgambling in adolescents. Journal of GamblingStudies, 9, 277-288.Gaboury, A. y Ladouceur, R. (1993). Evaluationof a prevention program for pahtologicalgambling among adolescents. Journal ofPrimary Prevention, 14, 21-2822 Psicothema, 1996


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