Respuesta de los cultivos y la vegetación arvense en agricultura de ...

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Respuesta de los cultivos y la vegetación arvense en agricultura de ...

DOSSIERAGRICULTURA DE CONSERVACIÓNSE HA REALIZADO UNA ROTACIÓN DE TRIGO DE INVIERNO Y VEZA PARA GRANO EN TRES SISTEMAS DIFERENTESRespuesta de los cultivos y lavegetación arvense enagricultura de conservaciónEn este trabajo se muestra la respuesta de los cultivosy la abundancia de las principales arvenses, en una rotaciónde trigo de invierno y veza para grano, bajo diferentessistemas de laboreo de conservación en condicionesde secano, durante dos campañas consecutivas:2009 y 2010. El trabajo que se presenta se enmarcaen un experimento de media duración, iniciadoen 2002 en la finca El Encín, perteneciente al InstitutoMadrileño de Investigación y Desarrollo Rural Agrarioy Alimentario (Imidra).L. Navarrete 1 , M. J. Sánchez del Arco 1 ,R. Alarcón 1 , J. L. Hernanz 2 , V. Sánchez-Girón 3 .1 Instituto Madrileño de Investigación y DesarrolloRural Agrario y Alimentario (Imidra), Finca El Encín,Alcalá de Henares (Madrid).2 ETSI Montes,Termodinámica y Motores (Madrid).3 ETSI Agrónomos, Departamento de IngenieríaRural (Madrid).Son numerosos los estudios realizadossobre la influencia del manejo del terrenoen los cultivos y la vegetaciónarvense, especialmente la comparaciónentre los sistemas de manejo convencional,aquéllos en los que se entierran los residuosvegetales con aperos como el arado devertedera, y los sistemas llamados de conservación(Derksen et al. 1995; González-Barragán etal. 2005; Dorado y López-Fando, 2006). Estosúltimos presentan la característica común deconservar en la superficie del suelo una mayorcantidad de residuos, que contribuyen a protegerlode las inclemencias climatológicas. Y elloes debido, principalmente, a la utilización deaperos de labranza que no invierten el perfil delsuelo como el arado cincel (o chísel), el descompactador,el cultivador o el vibrocultor. Obien, a la adopción del no laboreo, también conocidopor otros términos como siembra directa,laboreo cero o laboreo químico, etc., y queconsiste en sembrar un cultivo sobre un sueloque no ha sido previamente labrado, abriendoun surco de la profundidad y anchura suficientepara obtener una cobertura adecuada de lassemillas (Phillips & Young, 1979).Entre los sistemas de conservación puedenexistir notables diferencias en la intensidad y elnúmero de las labores que se realizan, y ello hapropiciado la aparición de diferentes términospara definirlos.Así, se habla de laboreo verticalcuando se realiza un laboreo principal, profundo,con aperos como el descompactador o elchísel, y un laboreo secundario, superficial, conaperos como el cultivador o similar. Se hablade laboreo mínimo cuando la cama de siembrase prepara con los aperos diseñados parael laboreo secundario, como el cultivador o el vibrocultor.Finalmente, se habla de no laboreocuando el laboreo es sustituido por la aplicaciónde un herbicida sistémico, y no residual,para el control de la vegetación previamente establecida.Descripción delexperimentoEl trabajo que se presenta se enmarca enun experimento de media duración, iniciado en2002 en la finca El Encín, perteneciente al InstitutoMadrileño de Investigación y Desarrollo34 VidaRURAL (Julio/2013)


Foto 1 (izda.). Laboreo de subsuelo con descompactador. Foto 2 (centro). Laboreo mínimo con cultivador. Foto 3 (derecha). Control de la vegetación en la siembra directa.Rural Agrario y Alimentario (Imidra,Alcalá de Henares,Madrid), y que se mantiene en la actualidad.El ensayo se desarrolla sobre un suelo detextura franca, con alrededor del 1% de materiaorgánica y un pH de 7,8. Se utiliza un diseñoexperimental de bloques al azar con cuatro repeticionesy se comparan, como tratamientos,tres sistemas de laboreo de conservación diferentes:laboreo de subsuelo (LS), laboreo mínimo(LM) y siembra directa con sembradora derejas (SD) (fotos 1 a 3). La superficie de cadaparcela individual es de 480 m 2 , con unas dimensionesde 12 x 40 m, y se mantiene ininterrumpidamentesembrada en rotación, alternandodos tipos de cultivos: trigo de invierno y leguminosapara grano.Sistemas de laboreoutilizadosEl sistema de LS se ha caracterizado por elempleo de un arado descompactador de seisbrazos para realizar la labor principal (foto 1). Ellaboreo secundario ha sido realizado medianteun cultivador, y la siembra del cultivo con unasembradora-abonadora de rejas convencional.Anualmente, solo sobre el cultivo de trigo, se realizauna aplicación de herbicida en postemergenciade la vegetación arvense. El rastrojo detrigo o veza fue picado y esparcido con la cosechadoratras la recolección. Durante el veranose ha realizado alguna labor de gradeo o desbrozadopara el control de la vegetación.En el sistema de LM, la preparación de lasementera se ha realizado con dos pases decultivador (foto 2). El resto de las operacionesculturales fueron ejecutadas de la misma maneraque en el sistema anterior.En el sistema de SD, las labores realizadasen los sistemas anteriores, tanto para acondicionarel terreno para la siembra como paracontrolar la vegetación estival, fueron sustituidaspor la aplicación de un herbicida de accióntotal y no residual (foto 3). La siembra delcultivo se realizó con una sembradora-abonadorade siembra directa de rejas (foto 4) y elcontrol en postemergencia de igual maneraque en los anteriores sistemas.Rotación de cultivosEn el cultivo de trigo,en 2010, con unapluviometríaen la media del periodo,la nascencia fuesignificativamente menoren el sistema de LS (230plantas/m 2 ), probablementecomo consecuencia dela mayor profundidadde siembraFoto 4. Siembra directa con sembradora de rejas.Los cultivos utilizados fueron: en 2009, vezapara grano de la variedad Senda (63,1g/1.000 semillas), sembrada el 20 de noviembre,a una densidad de 158 semillas/m 2 , equivalentea una dosis de siembra de 100 kg/ha;en 2010, trigo de invierno de la variedad Exótic(46,8 g/1000 semillas), sembrado el 16 dediciembre, a una densidad de 502 semillas/m2 , equivalente a 235 kg/ha.Las dosis de abonado para trigo fueron de80 kg/ha de N (62% en sementera y 38% encobertera) y 30 kg/ha de P y K. En el cultivo deveza se aportaron: 13,5 kg/ha de N, P y K, ensementera.Control de las arvensesEn la SD, para el control de presiembra enambos cultivos, se utilizó glifosato, a una dosisque osciló entre 0,72 y 0,54 kg de ingredienteactivo (i.a.)/ha, en 2009 y 2010, respectivamente,y para el control de la vegetación estivalse utilizó la misma materia a una dosis queosciló entre 1,26 y 1,44 kg i.a./ha.En el cultivo de veza, en todos los sistemasde laboreo, se utilizó diclofop metil (1,08 kgi.a./ha) para el control de las gramíneas anualesen postemergencia.Asimismo, en el cultivo de trigo se utilizó lamezcla de bromoxinil+ioxinil+mecoprop(Julio/2013) VidaRURAL35


DOSSIERAGRICULTURA DE CONSERVACIÓN(0,2+0,2+1,01 kg i.a./ha) para el control delas arvenses de hoja ancha en postemergencia,en todos los sistemas de laboreo.Toma y manejo de datosAnualmente fue estimada la nascencia delcultivo mediante el recuento de la cantidad deplantas en diez hileras de siembra, de 50 cm,en cada parcela individual. La profundidad dela siembra se estimó midiendo la porción detallo no verde –coleoptilo– desde la semillahasta la superficie del suelo. Para obtener elrendimiento del trigo se cosecharon, con unamicrocosechadora experimental, dos bandasdiagonales en cada parcela individual. Este sistemapermite obtener una mayor homogeneidaden los resultados que el sistema de recolecciónlongitudinal (Navarrete et al. 2008).La evaluación de la vegetación arvense seha basado en el recuento anual de la densidadde los individuos de cada especie, antesde la aplicación del herbicida de postemergencia,en diez marcos rectangulares de 0,1 m 2 , encada parcela individual. Como la distribuciónde las arvenses sobre el terreno no suele seruniforme, se ha utilizado un índice denominadoabundancia relativa (en adelante: abundancia),siguiendo el modelo utilizado por Derksenet al. (1995). Este índice expresa mejor la distribuciónde las plantas, que la densidad media,y se calcula para cada especie en la expresión1.Nascencia de plantas de veza y trigo en función del sistema de laboreo.FIGURA 1.LS = laboreo de subsuelo; LM = laboreo mínimo; SD = siembra directa con sembradora de rejas. En cada campaña,letras distintas indican diferencias significativas entre sistemas de laboreo (p≤ 0,05, test de Duncan).FIGURA 2.Rendimiento de los cultivos (kg/ha de grano seco) en función del sistema delaboreo.Expresión 1.Abundancia relativa = ((Dr+Fr)/2)x100Siendo Dr y Fr la densidad y la frecuenciarelativas de cada especie, respectivamente.Los valores obtenidos fueron sometidos alanálisis de la varianza, previa transformación porarcoseno en el caso de la abundancia. La separaciónde medias fue realizada mediante el testde rango múltiple de Duncan, con un nivel deprobabilidad (P) oscilando entre 0,05 y 0,1.Resultados y discusiónSe muestran datos sobre la densidad deplantas establecidas (nascencia), la profundidadde la siembra y el rendimiento de los cultivos,así como de la abundancia de las principalesarvenses, en función del sistema de laboreoutilizado en 2009 y 2010.Sin diferencias significativas entre sistemas de laboreo, en ambas campañas (p≤ 0,05, test de Duncan).CultivosEn la primera campaña, tanto la nascenciacomo los rendimientos de veza no fueron significativamentediferentes en ninguno de los sistemasevaluados (figuras 1 y 2). La nascenciaosciló entre 140 y 150 plantas/m 2 , y si bienfue superior a lo esperado: alrededor de 110plantas/m 2 , tanto este factor como las diferenciasregistradas en la profundidad de siembra(figura 3), no afectaron a los rendimientos degrano que resultaron escasos, oscilando entre790 y 950 kg/ha para los sistemas de SD y LS,respectivamente. Ello probablemente fuera debidoa la baja pluviometría registrada en el periodoprimaveral: 57 mm, menos de la mitadque la media de los últimos treinta años.En el cultivo de trigo, en 2010, con una pluviometríaen la media del periodo, la nascenciafue significativamente menor en el sistemade LS (230 plantas/m 2 ), probablemente comoconsecuencia de la mayor profundidad de siembra(figuras 1 y 3). Este hecho viene siendo36VidaRURAL (Julio/2013)


frecuentemente observado en el presente ensayo(Navarrete et al. 2010). Ello pudo habercontribuido a la obtención del menor rendimiento(en valor absoluto, aunque no a nivel estadístico)en dicho sistema, en comparación con loocurrido en el LM y la SD (figura 2).Profundidad de siembra (cm) en función del sistema de laboreo.FIGURA 3.Vegetación arvenseEl número total de especies censadas enambas campañas fue de 21. El mayor númerode especies por sistema de laboreo fue de 17,correspondiendo al LS en 2009 y al LM en2010. En la SD, el número de especies fue menor,oscilando entre 11 y 13 en la primera y segundacampañas, respectivamente.Las arvenses mejor representadas (tambiénllamadas principales), aquéllas con una abundanciasuperior al 1% en cada sistema de laboreo,y en orden de abundancia decreciente, fueron:Polygonum aviculare L. (Ciennudos, Pasacaminos),Papaver rhoeas L. (Ababol,Amapola),Descurainia sophia (L.) Webb. Ex Prantl. (Jaramago),Chenopodium album L. (Cenizo), Anacyclusclavatus (Desf.) Pers. (Manzanilla borde,En cada campaña, letras distintas indican diferencias significativas entre sistemas de laboreo (p≤ 0,05, test de Duncan).Magarza), Lactuca serriola L. (Lechuga borde,Serrallón) y Veronica hederifolia L. (Borroncillo,Hiedrezuela). De estas especies principales, P.aviculare, P. rhoeas y D. sophia, mostraron respuestadiferencial (estadísticamente significativa)al sistema de laboreo, en alguna o am-


DOSSIERAGRICULTURA DE CONSERVACIÓNFIGURA 4.Abundancia de las arvenses principales (*) en cada sistema de laboreo. Cultivode veza (2009).de P. rhoeas en la SD que en el LM y sin diferenciasentre SD y LS, en una rotación cerealleguminosa,en La Higueruela (Toledo).De entre las arvenses no consideradasprincipales, Galium tricornutum Dandy (Amorde hortelano, Pegajosillo) tuvo el mismo comportamiento,en el cultivo de veza, que D. sophia,más abundancia en SD que en LS y LM(figura 4). Este comportamiento está en coincidenciacon lo encontrado por Dorado y López-Fando(2006) para Galium aparine L., enLa Higueruela, pero discrepa de lo indicado porGonzález-Barragán et al. (2005) para la mismaespecie –mejor adaptación a los sistemaslabrados, en especial al LM–.Para cada arvense, letras distintas indican diferencias significativas entre sistemas de laboreo (p≤ 0,05, test de Duncan).Abundancia de las arvenses principales (*) en cada sistema de laboreo.Cultivo de trigo (2010).FIGURA 5.El número total de especiescensadas en ambascampañas fue de 21. Elmayor número de especiespor sistema de laboreo fuede 17, correspondiendo alLS en 2009 y al LM en 2010.En la SD, el número deespecies fue menor,oscilando entre 11 y 13 enla primera y segundacampañas, respectivamentePara cada arvense, letras distintas indican diferencias significativas entre sistemas de laboreo (p≤ 0,05, test de Duncan).bas campañas. P. aviculare, tanto en 2009 conveza, como en 2010 con trigo, resultó menosabundante en la SD que en los sistemas conLSyLM(figuras 4 y 5), estos resultados coincidenen parte –menor abundancia de esta especieen la SD que en sistemas sometidos alaboreo– con los obtenidos en otros estudiosde nuestro país (González-Barragán et al.2005; Dorado y López-Fando, 2006).A diferencia de la especie anterior, D. sophiafue, en ambas campañas, más abundanteen el sistema de SD que en los de LS y LM(figuras 4 y 5). Este comportamiento está endiscrepancia con lo sugerido por Blackshaw etal. (2001) para esta especie –asociada a sistemaslabrados y a rotaciones de trigo con barbecho–,y sin embargo, la mayor abundanciade D. sophia en la SD, viene afianzándose ennuestro ensayo desde 2005 (Navarrete et al.2008).P. rhoeas también resultó más abundanteen la SD, pero solo frente al LM en 2009, mientrasque en 2010 no se pudo demostrar estadísticamente(figura 5). Estos resultados coincidencon los encontrados por Dorado y López-Fando (2006), que indican más abundanciaEn cuanto a la cantidad total de arvenses,a pesar de las diferencias observadas entresistemas de laboreo en ambas campañas, estasdiferencias no pudieron detectarse a nivelestadístico. En 2009, la ya citada baja pluviometríadel periodo primaveral, pudo determinarla escasa cantidad de arvenses censadas,especialmente en la SD. En 2010, con unapluviometría normal, pudo apreciarse un notableincremento en la cantidad de arvenses,principalmente en los sistemas de LM y SD (figura6).ConclusionesEn 2009, la excelente implantación de laveza en todos los sistemas de laboreo ensayadosindica la buena aptitud de todos ellos pa-38 VidaRURAL (Julio/2013)


DOSSIERAGRICULTURA DE CONSERVACIÓNra este tipo de cultivo. Pese a ello, la fuerte dependenciade las precipitaciones, no permitióla obtención de buenos rendimientos. En2010, con precipitaciones dentro de la media,los rendimientos de trigo no reflejaron diferenciassignificativas entre sistemas de laboreo, apesar de la menor nascencia registrada en elsistema de LS.En cuanto a la vegetación arvense, en general,especies como Descurainia sophia (Jaramago),Papaver rhoeas (Amapola) y Galiumtricornutum (Amor de hortelano) fueron másabundantes en la SD que en los sistemas deLS y LM. Por el contrario, Polygonum aviculare(Ciennudos) resultó siempre menos abundanteen la SD que en el LS y el LM, tanto en elcultivo de veza como en el de trigo. El resto delas especies no ofrecieron respuesta diferencial.●Densidad total de arvenses en función del sistema de laboreo.FIGURA 6.No se detectaron diferencias significativas entre sistemas de laboreo en ambas campañas (P ≤ 0.05, test de Duncan).AgradecimientosLos autores agradecen al Ministerio de Economía yCompetitividad y al IMIDRA por la financiación y ayudaprestada para el desarrollo del proyecto de investigaciónAGL2012-39929-C03-01.Bibliografía▼Foto 5. Izda: plántulas de Anacyclus clavatus. Drcha.: adulto de Anacyclus clavatus (Manzanilla de borde).Foto 6. Izda: plántula de Lactuca serriola. Drcha. Adulto de Lactuca serviola (Lechuga borde).Blackshaw R E, Larney F J, Lindwall C W, Watson P R &Derksen D A. 2001. Tillage intensity and crop rotationaffect weed community dynamics in a winter wheat croppingsystem. Canadian Journal of Plant Science 81:805-813.Derksen D A, Thomas A G, Lafond G P, Loeppky H A, &Swanton C J. 1995. Impact of post-emergence herbicideson weed community diversity within conservationtillagesystems.Weed Research 35: 311-320.Dorado J y López-Fando C. 2006. The effect of tillagesystem and use of a paraplow on weed flora in a semiaridsoil from central Spain.Weed Research 46: 424-431.González-Barragán M I, Sombrero A y De Benito A. 2005.Control de malezas por el laboreo de conservación. ActasCongreso Internacional sobre Agricultura de Conservación.El reto de la Agricultura, el Medio Ambiente, laEnergía y la Nueva Política Agraria Común. 381-386.Navarrete L, Sánchez del Arco M J, Hernández E, HernanzJ L y Sánchez-Girón V. 2008. Respuesta del cultivoy la vegetación arvense a la utilización de aperos de labranzano convencionales bajo sistemas de laboreo deconservación. Tierras de Castilla y León 149: 36-44.Navarrete L, Sánchez del Arco M J, Hernanz J L y Sánchez-GirónV. 2010. Respuesta de la vegetación arvenseen una rotación de trigo blando y veza para grano bajosistemas de laboreo de conservación. Proceedings ofthe European Congress on Conservation Agriculture TowardsAgro-Environmental Climate and Energetic Sustainability.603-607.Phillips SH & Young HM. 1979. Agricultura sin laboreo.Labranza cero, pp. 17-32. Editorial Agropecuaria HemisferioSur S.R.L. Montevideo (Uruguay)40 VidaRURAL (Julio/2013)

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