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Instituto Nacional de la Juventud - ChileDepartamento de Coordinación IntersectorialDocumento de Trabajo Nº 4Condiciones mínimas de inclusión social juvenil:Elementos fundamentales para la construcción de unapolítica pública de juventud2002Septiembre - Octubre


Instituto Nacional de la JuventudDepartamento de Coordinación IntersectorialCondiciones mínimas de inclusión social juvenil:Elementos fundamentales para la construcción de unapolítica pública de juventudSeptiembre 2002


ÍndicePresentación 3I. Introducción: Hacia una política pública de juventud 4Exclusión/inclusión y sus consecuencias en la semántica de juventud 4Inclusión social a través de condiciones mínimas 5Perspectiva de derecho y condiciones mínimas 6II. Empleo y emprendimiento 8III. Educación y capacitación 13IV. Salud y autocuidado 21V. Cultura y creación artística 28VI. Participación y ciudadanía 33VII. Epílogo 412


PresentaciónEste cuarto número de la Serie Documentos de Trabajo de Coordinación Intersectorial es, sin duda,una edición particular, pues ella condensa un trabajo de investigación de largo aliento y a la vezestablece los parámetros de una discusión pública que se inaugura en la difusión de este texto: nosreferimos a los contenidos mínimos de una política pública para la juventud.Bajo el título Condiciones mínimas de inclusión social juvenil: elementos fundamentales para laconstrucción de una política pública de juventud, entregamos los indicadores básicos a alcanzarpara realizar el objetivo de la inclusión social juvenil según área temática. Empleo y emprendimiento,Salud y autocuidado, Educación y capacitación, Cultura y expresión artística, Participación yciudadanía, son los espacios generales seleccionados para definir condiciones mínimas de inclusióna ser alcanzadas por los planes de intervención de las diversas instancias sectoriales y transversalesdel Gobierno. Se trata, en su acepción más genuina, de un programa de trabajo que orienta, desdela perspectiva de lo joven, la estructura política cada área, y que propone, estratégicamente, losénfasis hacia los cuales deben ser dirigidos los esfuerzos del Estado en materia juvenil.El resultado, que ahora ponemos a disposición crítica del lector, es un producto del trabajo conjuntode los integrantes del Departamento de Coordinación Intersectorial del Instituto Nacional de laJuventud: Ana San Martín, María Paz Domínguez, Rossana Mora, Lisandra Muñoz, Paola Caroca,Fernando Pérez, Mariana Prudant y Aldo Mascareño. La definición de condiciones mínimas en elárea Empleo y emprendimiento ha resultado del fructífero trabajo de una comisión integrada porJaime Junyent, Alejandro Arancibia (ambos del Departamento de Asesoría Jurídica del InstitutoNacional de la Juventud), María Paz Domínguez y Aldo Mascareño. Para ellos vayan los más altosreconocimientos técnicos por las tareas realizadas en la temática de empleo. Y, finalmente,agradecimientos especiales merece Gabriela Azócar de la Cruz, sin cuyo notable trabajo deproducción y análisis de datos las definiciones aquí propuestas no habrían sido posibles.Invitamos entonces no sólo a la lectura de este documento, sino a pensarlo en términos críticos y apartir de las pretensiones con las cuales opera, esto es, sentar las bases para una política pública dejuventud en Chile.Aldo MascareñoJefe Departamento de Coordinación IntersectorialInstituto Nacional de la Juventud3


I. Introducción: Hacia una política pública de juventudExclusión/inclusión y sus consecuencias en la semántica de juventudHoy, en el comienzo de una época marcada por la descolectivización de lo social, los jóveneschilenos parecen cruzados, en sus condiciones de vida, por la distinción exclusión/inclusión. Si latesis de la modernización de la sociedad chilena es correcta, 1 entonces su rasgo estructuraldefinitorio es la diferenciación de ámbitos funcionales, de instituciones y de actores colectivos queoperan bajo parámetros de acción que suponen altos niveles de autonomía, aunque también unamucho mayor interdependencia entre ellos. En este contexto, la exclusión y la inclusión social dejande ser estados consustanciales al individuo, pues ante la explosión de diferencias estructurales, lasposibilidades de inclusión se multiplican, con lo que una exclusión total de la vida social se tornamucho más improbable. La consecuencia directa es una fragmentación de la diferenciaexclusión/inclusión, y una desdramatización de su contenido, en tanto, para cada exclusión hayposibilidades múltiples de reinclusión. 2Por otro lado, las consecuencias que conlleva la inestabilización subyacente a la diferenciaexclusión/inclusión, es la diversificación de las formas de compresión de la juventud. A nivelsemántico, suponen una imposibilidad de hablar de ellos como cuerpo unitario, pues sus insercionesestructurales son múltiples, por tanto, sus observaciones de la realidad que habitan y viven serándiferenciadas. Constituye una ceguera del observador asumir que la juventud es una, y queresponde como cuerpo organizado a las descripciones que esos mismos observadores trazanacerca de ella. Este fue el error de interpretaciones pasadas. En los últimos veinte años, la juventudchilena ha transitado desde la anomia y desintegración de los ochenta, el intento de reintegraciónciudadana de comienzos de los noventa y el escape público de fines de la última década 3 –escaperepresentado en una especie de privatización de las formas de expresión e intereses, que sólorefleja la individualización de la vida social que acompaña a los procesos de radicalización de lascondiciones de modernidad. 4 Frente a esto, la pregunta es: ¿cuánta variedad juvenil quedósepultada en estas descripciones?La comprensión actual de los jóvenes parece querer evitar este error. Así por ejemplo, la distinciónsemántica derivada de la perspectiva de género entre las y los jóvenes apunta a introducir unamínima variedad en la descripción. Con ella se indica: las formas de inclusión y exclusión dehombres y mujeres jóvenes son distintas, por esto su lectura debe diferenciarse. Por otro lado, unpeso notable en esta nueva semántica de juventud parece tener la propia autodescripción de los1 Para ello PNUD, Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, Desarrollo Humano en Chile 1998. Lasparadojas de la modernización, PNUD, 1998; Larraín, Modernidad, razón e identidad en América Latina, Andrés Bello,Santiago, 1996; Véliz, Claudio, The new world of the gothic fox, Culture and economy in English and Spanisch America,University of California Press, Berkeley, 1994.2 Al respecto véase Luhmann, Niklas, Complejidad y modernidad. De la unidad a la diferencia, Trotta, Madrid,1998.3 Isla, José y José Martínez, Nuevas realidades y paradigmas de la exclusión juvenil, presentación deresultados preliminares de investigación, FOSIS, Octubre 2001.4 Para esto véase Giddens, Anthony, Modernidad e identidad del yo. El yo y la sociedad en la épocacontemporánea, Península, Barcelona, 1997.4


jóvenes. Ella se constituye como expectativa en torno, principalmente, a dos variables: el estudio y eltrabajo. En tal contexto, tres son las distinciones que se introducen: 5Optimismo estructuralOptimismo proyectivoPesimismoEl primer grupo tiene como actividad principal el trabajo; tiene buenas expectativas de ascenso yaltos niveles de educación. Ello determina que una eventual exclusión de su esfera laboral se veacompensada con altas expectativas de reinclusión basadas precisamente en los niveles de estudiossuperiores. El segundo grupo tiene como actividad principal el estudio y basa su optimismo en laconclusión exitosa de su proceso educativo y en la posibilidad de adquirir prontamente experiencialaboral. El tercer grupo no estudia ni trabaja. En su mayoría se trata de mujeres de nivelessocioeconómicos medio y bajo que han visto frustradas sus expectativas de estudio y que, por tanto,ven reducidas sus posibilidades de inclusión social, especialmente en el ámbito del trabajo. Anteello: ¿cuál es la juventud?Inclusión social a través de condiciones mínimasSin duda, no parece apropiado resumir en una categoría única aquello que hoy los jóvenes de Chile nosmuestran. Lo característico de ellos es justamente la negación de un principio organizador único.Sus formas de acción son fragmentadas según esferas de funcionamiento, su inclusión y exclusiónson eventuales y sus autodescripciones son múltiples de acuerdo a la posición de observación queadopten. Por todo ello, para pensar en las tareas frente a los jóvenes chilenos, es necesario asumiruna posición determinada, es necesaria la construcción de una perspectiva de juventud que nosdé señales acerca de los modos y campos de intervención susceptibles de abordar desde el planode las políticas públicas. Ello no pretende definir la existencia de un tipo único de joven, sino indicarun marco de condiciones mínimas que apunte a trabajar sobre la distinción exclusión/inclusión, demodo tal que el aumento de la exclusión producido por la autonomización de las esferas funcionalesfrente al individuo vaya acompañado de un aumento paralelo de las posibilidades de inclusión queexcluya la exclusión.La operatividad del concepto de inclusión social permite mensurar en términos concretos diversosniveles de gestión de una política pública de juventud. A nuestro entender, cuatro pueden ser losrasgos centrales de la inclusión social en términos de su ventaja frente a otras formulaciones deacción institucional, estos son:DiferenciaMediciónOperatividadAmplitud5 Instituto Nacional de la Juventud, Jóvenes chilenos del nuevo siglo. La eventualidad de la inclusión¸ Análisisde la Tercera Encuesta Nacional de Juventud, Instituto Nacional de la Juventud, Santiago, 2001. Donde la fuente dedatos no ha sido indicada, se trata del procesamiento de la Tercera Encuesta Nacional de Juventud.5


Por medio de su rasgo de diferencia, la inclusión social permite observar no sólo la incorporación delos jóvenes en la sociedad, sino también su lado externo, esto es la exclusión social juvenil. Es decir,permite saber qué se quiere hacer y paralelamente qué se quiere atacar. Puesto en estos términos,podemos indicar que, por ejemplo, las políticas de emprendimiento juvenil son el instrumento paratransformar el desempleo (exclusión del ámbito del trabajo) en inserción laboral (inclusión en talámbito). Así, por medio de la inclusión se nos permite alinear, por medio de la diferenciainclusión/exclusión, la constelación de problemas a atacar con la constelación de posibles solucionese instrumentos para hacerlo.En la dimensión de medición, la inclusión social posibilita hacer cuantificable cualquier intento detransformar la exclusión en inclusión. La inclusión puede medirse indirectamente en niveles dedesempleo, niveles de deserción escolar; directamente en niveles de participación o de atenciónmédica juvenil. Así, todo aquello que no es inclusión es exclusión, y todo aquello que es exclusión(juvenil) es tarea de INJUV. De ello deriva la ventaja central de poder operacionalizar la políticapública en indicadores de exclusión y, por tanto, de poder monitorear constantemente tanto lo hechocomo lo que aún hay por hacer.A nivel de operatividad, plantear una política de juventud en términos de inclusión social en esferasfuncionales, permite diseñar programas apropiados a la lógica de cada espacio de operación,vinculándolo con las características específicas de cada individuo. De tal modo, es posible diseñarperfiles de ingreso y egreso adecuados a las áreas temáticas de la política. Esto podrá llevar adeterminar que, en términos generales, ingresará al sistema aquel individuo entre 15 y 29 años cuyacaracterización corresponda a los indicadores de exclusión para cada área funcional. Así,finalmente, la transformación de la exclusión en inclusión se visibiliza para el observador y para elpropio afectado; se sabe de modo estricto quién es sujeto de política y quién no lo es.La amplitud en tanto, remite a la dimensión valórica de la inclusión. A diferencia de otros conceptoscomo el de integración social o el de promoción, la inclusión no predefine lineamientos valóricos aseguir por quienes sean sujetos de política. La inclusión es intervención pragmática (esto es, nonormativa) en condiciones sociales adversas; no excluye alternativas, sólo excluye la exclusióncomo posibilidad a reproducir dentro de su esquema. En tal sentido, mediante este conceptooperativo de misión, no se predeterminan formas ni estructuras éticas de inclusión, y se deja espacioa las valoraciones individuales, de los propios jóvenes, acerca de la intervención. Con ello, no seviolenta, y más bien, se resguarda la heterogeneidad semántica que caracteriza a la juventud acomienzos del siglo XXI.Perspectiva de derechos y condiciones mínimasUn programa de condiciones mínimas de inclusión social juvenil es, por tanto, un intento holístico,medible, operativo y pragmático de definir, desde la política pública, ciertos criterios mínimos que elEstado debe resguardar en su relación con la población joven. Para nuestra posición, este marco decondiciones mínimas se funda, desde el punto de vista ético, en una perspectiva de derechosjuveniles, esto es, en el reconocimiento de que el objeto de la política social no está en gruposanónimos ni en tendencias estadísticas, sino en sujetos provistos de derechos en tanto partícipes deuna comunidad determinada. No se trata, sin embargo, del retorno a un naturalismo esencialista quebusque situar al individuo sobre la sociedad ahora en el plano de las políticas públicas; se tratasimplemente de incorporar en ellas la visión de quien es su sujeto, de quien se ve directamente6


afectado por sus decisiones en su relación con otros y con la variedad de organizaciones einstituciones sociales que caracterizan a la sociedad chilena actual y en la cuales se ejerce lainclusión social.Pensar en una perspectiva de derechos para las políticas sociales de juventud, es, en tal sentido,pensar en los jóvenes como sujetos particulares de derecho, es decir, con especificidades yrequerimientos propios que ameritan un tratamiento especial por parte de quienes los observen yconstruyen programas que busquen incluirlos socialmente. Adoptar esta perspectiva es, igualmente,deshacerse de modo definitivo de la visión clásica de los jóvenes como un período de moratoria, 6 esdecir, como una fase de desarrollo social incompleto que sólo se totaliza cuando el joven setransforma en adulto, momento en el que adquiriría una ciudadanía plena, por cierto no sólo política,sino ciudadanía en su sentido más general, como disponibilidad de acceso a los mecanismossimbólicos y funcionales de una comunidad determinada. 7 Considerar al joven como sujeto derechoes reconocer tal ciudadanía plena en tanto individuo perteneciente a la sociedad – ¡y sólo por ello!Sobre esa base, es necesario dar forma a los rasgos que pueden componer tal ciudadanía desde elpunto de vista de las políticas públicas de juventud. El establecimiento de un marco de condicionesmínimas de inclusión social juvenil es precisamente el instrumento que permite la operacionalizaciónde esos derechos y su visualización tanto en el campo del diagnóstico como en el de la intervención.Tales condiciones operarán en base a cinco áreas temáticas de inclusión social juvenil.Empleo y EmprendimientoEducación y CapacitaciónSalud y AutocuidadoCultura y Expresión ArtísticaParticipación y CiudadaníaParalelamente, si se trata de inclusión social por medio de condiciones mínimas, las operacionesdesarrolladas deben apuntar a superar ciertas barreras de inclusión en cada uno de estos camposque dificultan la incorporación de jóvenes en tales espacios. De tal modo el cuadro completo es elsiguiente:Espacios de inclusiónEmpleabilidad y emprendimientoSalud y autocuidadoEducación y formaciónCultura y expresión artísticaParticipación y ciudadaníaBarreras de exclusiónDesempleo, baja escolaridad, bajas condiciones de empleabilidadLimitación de acceso, condiciones de vida, problemas familiares,problemas nutricionalesDeserción, problemas familiares, pobreza, problemas psicológicos, brechadigitalDiscriminación, falta de espacios de expresión pública, restricciones a lalibertad de expresión, falta de fuentes de financiamientoDesconfianza hacia instituciones, falta de interés personal, barreras a laorganización juvenil, falta de espacios de participación, vulneración dederechos6 Véase Seissus, Dionisio, "Aproximación a una tipología de los jóvenes", en Instituto Nacional de la Juventud,Primer informe Nacional de Juventud, Instituto Nacional de la Juventud, Santiago, pp. 69-82.7 Luhmann, Niklas, Teoría política del Estado de bienestar, Alianza, Madrid, 1994.7


Estas son las áreas de la Política Pública de Juventud que el Instituto Nacional de la Juventudcomienza ahora a impulsar a partir del establecimiento de condiciones mínimas de inclusión. Se tratade indicaciones sobre principios básicos acerca del modo en que debe estructurarse una perspectivade juventud para cada área de trabajo, es decir, construimos los pilares para el desarrollo de unapolítica transversal que intenta responder a la pregunta por aquellos elementos específicos a los quecada esfuerzo sectorial debe atender en tanto los sujetos de política sean integrantes del segmentojoven de Chile.Definir estas condiciones mínimas es el primer paso de una serie de acciones que han de concluiren la definición de una Política Pública de Juventud. En términos puntuales, estos pasos son:Definición de marco de condiciones mínimas por área de trabajoConstrucción de perspectiva de juventud por área de trabajoIntroducción de perspectiva de juventud en dimensiones sectorialesNormalización de intervenciones sectoriales en función de la variable jovenUna vez concluida esta última fase, es posible afirmar que el Estado dispone de una política dejuventud, pues en ese momento las condiciones mínimas aquí entregadas, la perspectiva dejuventud que las sustenta, el proceso fáctico de negociación que supone introducir tal perspectiva enespacios sectoriales y la incorporación constante de esa perspectiva en las intervencionesrealizadas en las áreas descritas, formarán un conjunto de acciones orientadas hacia los jóvenesbajo supuestos transversales y coordinados que permitan rescatar la especificidad juvenil dentro deun marco estratégico intersectorialmente compartido. Las condiciones mínimas de inclusión socialjuvenil que describimos a continuación son el primer paso para ello.II.Empleo y emprendimientoSegún los datos de la Tercera Encuesta Nacional de Juventud, un tercio de los jóvenes se encuentraestudiando y otro tercio trabajando. Estas cifras varían de acuerdo al tramo etáreo. Los jóvenes enedad escolar están en su mayoría insertos en el sistema educativo (73,4%). En una dimensióntemporal, 8 esto revela una leve disminución de la proporción de jóvenes que estudia a favor de unmayor porcentaje de jóvenes que trabaja. Tal caída se hace evidente en el tramo etáreo 15 a 19años, donde justamente se concentra la mayor cantidad de jóvenes en edad escolar.Al comparar los datos entre hombres y mujeres respecto de su actividad actual, surgen diferenciasimportantes. La proporción de mujeres entre los jóvenes que no estudian ni trabajan prácticamenteduplica la de hombres (31,9% hombres frente al 68,1% mujeres). Por otra parte, se observa unasituación inversa respecto a aquellos que sólo trabajan. En un análisis comparativo entre los años1997 y 2000, los patrones de cambio son similares entre ambos sexos. 9 De acuerdo con datos de la8 Instituto Nacional de la Juventud, Primera Encuesta Nacional de Juventud, Instituto Nacional de la Juventud,Santiago, 1994; Instituto Nacional de la Juventud, Jóvenes de los 90. El rostro de los ciudadanos, Análisis de laSegunda Encuesta Nacional de la Juventud, Instituto Nacional de la Juventud, Santiago, 1997.9 Ibid.8


encuesta de empleo del INE, son los jóvenes entre 20 y 24 años quienes concentran el mayornúmero de desocupados en el período 96-02. Durante este mismo lapso encontramos, en los tramos15-19 y 20-24, un aumento en la proporción de jóvenes que está fuera de la fuerza de trabajo, esdecir, que no trabaja ni busca trabajo. Los gráficos siguientes dan cuenta de lo anterior.% fuera de la fuerza de Trabajo (del total)100%90%80%70%60%50%40%30%De 15 - 19 añosDe 20 - 24 añosDe 25 - 29 años20%10%0%1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002Número de Desocupados Anual (en miles)140120100806040De 15 - 19 añosDe 20 - 24 añosDe 25 - 29 años2001996 1997 1998 1999 2000 2001 2002Resulta interesante analizar la situación de los jóvenes jefes de hogar. El 75% se encuentratrabajando. Si bien la jefatura de hogar no es una situación generalizada entre los jóvenes, resultaser más frecuente entre los varones y los mayores de 24 años (21,2%). Frente a su trabajo actual ofuturo, la mayoría de los jóvenes se sienten preparados para ingresar al mercado laboral (77,3%).Paralelamente, un 84,7% aparece optimista ante él. Sin embargo, preocupa el hecho de que esteoptimismo exista a pesar de que los jóvenes en su mayoría (84,8%) no cuentan con herramientasconsideradas, en la actualidad, fundamentales, como el dominio de idiomas extranjeros oconocimientos sobre computación.Los datos anteriores revelan básicamente el intento de desarrollar dos desafíos: el primero es lahabilitación para el emprendimiento juvenil; el segundo, la capacitación para el trabajo. Uno de loslegados más relevantes que, a través de programas de intervención, podemos dejar a los jóvenes,es el desarrollo de su capacidad de emprendimiento, entendida esta no sólo como una cuestiónlaboral, sino como una actitud vital, que permita a los jóvenes habilitarse a sí mismos para explorarnuevos rumbos y para resolver las situaciones complejas que deben enfrentar cotidianamente. Deigual modo, la especialización de la esfera del trabajo requiere de un individuo cada vez máspreparado en términos técnicos para llegar a ser considerado como alternativa dentro del mundolaboral. La capacitación técnica, el manejo computacional y tecnologías informáticas, el dominio de9


idiomas extranjeros, son elementos centrales para enfrentar el problema de la exclusión socialjuvenil en los años próximos. 10El desempleo juvenil en tanto, esuna materia que debe preocuparnosTasa de Desempleohoy, y a la que hay que darle algunasolución en términos de política 30,0%27,8%pública; este es un principio básico25,0%20,4%20,0%de acción gubernamental que surge15,0%12,3%10,2%del análisis de los datos pertinentes.10,0%7,6%Los jóvenes representan cerca del 5,0%47% de los desocupados y como 0,0%15-18 años 19-24 años 25-29 años mayores de 30 TOTALmuestra el siguiente gráfico, su tasade desempleo duplica en ciertoscasos y más que triplica en otros la de los mayores de 30 años. 11 De hecho, si no consideráramos eldesempleo juvenil, la tasa de desocupación de la economía habría sido un 7,6%. Por otra parte,llama la atención la importancia relativa de los jóvenes entre los desocupados y en la fuerza detrabajo. En particular, destaca la proporción que representan los tramos 19-24 años y 25-29 años: sibien son un 26,3% de la fuerza de trabajo, representan un 41,5% de los desocupados. Por su parte,salta a la vista la escasa participación del tramo entre 15 y 18 años, tanto en la fuerza de trabajocomo en el total de desempleados.Analizando datos trimestrales de desocupación por tramos etáreos para el período 1996-2001, 12resulta bastante evidente el grado de uniformidad en la sensibilidad que muestra la tasa dedesocupación nacional frente a disminuciones en el número de desocupados jóvenes: por caídas deun 10% en el número de desocupados entre 20 y 24 años, la tasa de desocupación nacionaldisminuye en promedio 0,2 puntos porcentuales 13 . Al realizar el mismo análisis para el número dedesocupados entre 15 y 29 años, observamos que el índice de desocupación nacional disminuye en0,4 puntos porcentuales. Es decir, si se logra una caída del 30% en el total de desocupados jóvenes,la tasa de desempleo nacional debería disminuir en más de un punto porcentual. 1410 Según un estudio reciente encargado por INJUV al Centro de Estudios de la Realidad ContemporáneaCERC, la capacitación técnica, el manejo computacional y los idiomas extranjeros aparecen dentro de las primerascuatro prioridades en el ámbito educativo. Centro de Estudios de la Realidad Contemporánea, Informe de opinión públicasobre el Instituto Nacional de la Juventud. Barómetro CERC, CERC, Santiago, Septiembre 2001.11 Casen 2000, Mideplan12 Fuente: Encuesta de Empleo, INE.13 Con una desviación estándar de 0,03%, lo que hace al promedio un estimador muy representativo. Secalculó cuanto diminuye la tasa de desocupación nacional frente a disminuciones del 20%, 30%, 40%, 50%, 60% y 70%en el número de desocupados entre 20 y 24 años, luego observó que la disminución de la tasa nacional al reducir en un10% el número de desocupados entre 20 y 24 era constante (0,2) para todo el período de observación.14 En el tercer trimestre de 2001 había 292.600 jóvenes entre 15 y 29 años desocupados. Bajo el análisisanterior, se debiesen crear 87.780 puestos de trabajo para jóvenes para disminuir el índice de desocupación nacional en1,2 puntos porcentuales.10


Lo anterior agrega un argumento adicional a ladiscusión en torno a la conveniencia de reducir losíndices de desempleo juvenil; este tiene que ver conuna observación evaluativa de la acción gubernamentala través del indicador estratégico de los niveles deempleo. Puesto sucintamente, así como existe ciertoconsenso en cuanto a la importancia de mantener bajocontrol la tasa de inflación de la economía por sucarácter expropiatorio, con el índice de desocupaciónocurre algo similar debido a la inestabilidad social ypolítica que su incremento, o incluso la sola expectativade su aumento, puede traer consigo. A partir de laCrisis Asiática que se desató a fines de 1997, la tasade desocupación de la economía chilena aumentó,llegando últimamente a niveles cercanos a los dosdígitos. Con el fin de paliar esta situación, el Estado hatomado medidas para incentivar la contratación y haintervenido directamente generando empleos deemergencia a través de los municipios. Sin embargo,los altos niveles de desempleo no han cedido todo loesperado. Para ampliar la perspectiva de intervenciónen este campo y seguir apuntando a alcanzar losestándares de inclusión apropiados, se propone elsiguiente marco de condiciones mínimas de empleo.Distribucion desocupados 2000mayores de3053,1%15-18 años5,4%19-24 años24,6%25-29 años16,9%Participación Fuerza de Trabajomayores de3071,7%15-18 años2,0%19-24 años12,3%25-29 años14,0%Principio General:El trabajo es condición fundamental de la inclusión juvenil. Sin él, las posibilidades de acceso a otrosámbitos se ven, en el corto plazo, profundamente afectadas. Por ello, tarea central de una política dejuventud es facilitar las condiciones de acceso al empleo de los jóvenes. Esto, sin embargo, nopuede suponer privilegiar el trabajo sobre el sistema escolar o sobre los criterios de salud joven. Elacceso al trabajo se subordina entonces a la salud física y mental juvenil y a la manutención en elsistema escolar.Dimensión Condiciones mínimas JustificacionesQue ningún joven menor de 19 añosdeserte del sistema escolar por motivos detrabajo.Que los jóvenes entre 15 y 17 años quesean jefes de hogar tengan la posibilidadde acceder a un contrato individual detrabajo sin autorización de los padres.Ingreso a larelación laboralQue los jóvenes entre 15 y 17 años quetrabajan y no hayan concluido con sueducación media tengan la posibilidad decompatibilizar su jornada laboral con sujornada escolar.Dados los márgenes de ingreso precariosde familias en extrema pobreza, laposibilidad de recibir nuevos subsidios oaumentos mínimos en el salario implican,en términos relativos, un aumentosignificativo en el nivel de vida de talespersonas. Bajo esta premisa y encoherencia con el programa Chile Solidarioimpulsado por el gobierno, es que opera lapropuesta de INJUV de posibilitar el trabajopara jóvenes menores de 19 años (quienesen promedio aún no han concluido 4º Medio11


RemuneracionesCapacitaciónQue los jóvenes entre 15 y 17 años defamilias en situación de indigencia tenganla posibilidad de acceder a un contratoindividual de trabajo sin autorización de lospadres.Que los jóvenes menores de 30 años queno hayan concluido con su educaciónformal tengan facilidades en su trabajopara finalizar su proceso educativomediante programas de nivelación escolar.Que los jóvenes entre 15 y 24 años tenganun salario mínimo diferenciado,establecido en función de variables decesantía juvenil relativa, remuneraciónpromedio de la economía, oferta de trabajorelativa y criterios de equidad objetivos.Que el salario mínimo diferenciado de losjóvenes sea complementado por laempresa con bonos de productividadindividual.Que las cotizaciones obligatorias de losjóvenes tengan como piso una proporciónque permita cubrir los costos deadministración de AFP, seguro deinvalidez, accidentes del trabajo,enfermedades profesionales y seguro decesantía(3%).Que la oferta de capacitación del sectorpúblico y tercer sector, especialmente enel ámbito laboral, se ajuste a lascaracterísticas de la juventud localQue un porcentaje del gasto del gobiernoen el tema capacitación se invierta enjóvenes entre 15 y 24 añosQue los jóvenes hasta 24 años quetrabajan tengan, al menos una vez al año,la posibilidad de perfeccionarse en un áreade su interés en un horario compatible consu jornada laboral.–18,33 es el promedio de años de egresode educación media) pertenecientes afamilias cuyo nivel de ingreso se encuentrabajo la línea de indigencia o que sean jefesde hogar.También como una forma de absorberdesempleo juvenil incentivando en elsistema privado la contratación de jóvenes,el salario mínimo diferenciado y lareducción de cotizaciones previsionalescomplementado con bonos a laproductividad individual, resultan seralternativas probadas en el campointernacional que, en conjunto con medidasanteriormente indicadas, deben equilibrarposibilidades y condiciones de inclusión.En la perspectiva de la empleabilidadjuvenil, el rol de la capacitación estrascendental. Sin embargo, y más allá delas políticas de capacitación global queapuntan a temas tales como laalfabetización digital, para tener éxito, losprogramas de capacitación debenadecuarse a las condiciones y necesidadesde los jóvenes a nivel local. Sólo bajo esacondición la capacitación se transforma enun efectivo puente entre exclusión einclusión social.Una capacitación permanente no sólopermite que el trabajador actualice susconocimientos, sino que lo hace másproductivo, factor que resulta gravitante a lahora de aspirar a un mejor sueldo.12


Empleabilidad yemprendimientoQue los sectores públicos vinculados altema empleo fomenten, bajo coordinaciónde INJUV, el desarrollo de la empleabilidadjuvenil.Que los sectores públicos vinculados aldesarrollo productivo fomenten y apoyen,bajo coordinación de INJUV, elemprendimiento juvenil.Que los jóvenes que deseen formarmicroempresas productivas o de serviciostengan la posibilidad de acceder a créditosbajo condiciones especiales para jóvenes(tasas o créditos subsidiados).Que los jóvenes que deseen formarmicroempresas productivas o de serviciostengan la posibilidad de acceder a fondosconcursables bajo condiciones especialespara jóvenes.Que al menos un 13% de la oferta decréditos y fondos para el desarrollo de lamicroempresa que estén orientados aapoyar iniciativas de emprendimientojuvenil.Las condiciones de pobreza y la deserciónescolar son factores que incidennotablemente en el desarrollo de aptitudesde sociabilidad en los jóvenes que, enmuchos casos, les dificultan la mantencióndel empleo. En esa línea, es necesario eldesarrollo de iniciativas programáticastendientes a la generación de condicionesde empleabilidad (hábitos de trabajo,formas de autopresentación, liderazgo,trabajo en equipo) que permitan hacer a losjóvenes más atractivos para el mercadolaboral, como así también vincularlos demejor modo a su lugar de trabajo.El fomento del emprendimiento jovenparece ser una alternativa plausible en lareducción del desempleo, cuestión en todocaso no-excluyente del incentivo a lacontratación de trabajadores jóvenes.Fomentar, sin embargo, el trabajoindependiente supone no sólo la creaciónde nuevas fuentes de empleo, sino tambiénagregar valor a la economía mediante eldesarrollo de ideas innovadoras quebusquen ganarse un espacio en el mercadoo que respondan a necesidades aún nosatisfechas en él.Se puede hacer un acercamiento al númerode emprendedores en Chile sumando lascategorías ocupacionales “Trabajador porCuenta Propia” y “Patrón o Empleador” quese definen en la Encuesta Casen 2000. Entotal suman 1.313.873 personas, de las queun 13% tienen entre 15 y 29 años, es decir,se puede pensar que un 13% de losemprendedores en Chile son jóvenes. Poreste motivo es que el INJUV propone queesta proporción de los créditos y fondosconcursables vaya destinadoexclusivamente a este tramo etáreo.III.Educación y capacitaciónLa concepción que de la educación se manejaba a mediados del siglo XX se encontrabaprincipalmente vinculada la formación de personas para su inserción en los procesos productivosdel país. Si bien, la oferta educativa no ha variado mayormente en sus principios básicos, en laactualidad, las orientaciones que rigen nuestro sistema educativo, se relacionan estrechamente conla inserción de los sujetos en un mundo económico regido por leyes de mercado, lo que exige13


esponder a una demanda diversificada y cambiante estrechamente relacionada con la producciónde servicios. 15De acuerdo con lo planteado por la Comisión Nacional para la Modernización de la Educación(CNME), la globalización económica ha generado un aumento sostenido en los niveles decompetitividad entre los países. En este contexto la educación ha pasado ser uno de los factoresdeterminantes para el incremento de la productividad así como para agregar valor a los productos deexportación. Esto ha llevado tanto a las naciones en vías de desarrollo como a las que seencuentran en avanzadas etapas de industrialización, a revisar en forma crítica sus sistemaseducativos. 16 Por otro lado, en el contexto de la sociedad del conocimiento que caracteriza a lasociedad moderna del nuevo siglo, la educación ha de posibilitar que los jóvenes accedan a lasherramientas e información requerida para inclusión y desempeño en el mundo globalizado.Según la propia CNME, Chile es uno de los países que ha puesto las bases para enfrentar losdesafíos que el siglo XXI ha impuesto al sistema educacional. Antecedentes que avalan estadeclaración son la modernización del currículo, puesto al día respecto de los avances delconocimiento; la extensión de la jornada escolar, que ha proporcionando más tiempo para laformación de los alumnos; la conexión las escuelas con el mundo de la información a través deInternet y haber duplicado la inversión en educación. 17En este contexto, es urgente analizar desde un punto de vista prospectivo las propuestas que enrelación con las políticas educativas generadas, de modo de asegurar tanto su carácter innovadorcomo su capacidad de afrontar los desafíos antes señalados. Esto supone necesariamente, unconjunto de prerrequisitos que permitan ver con optimismo el cambio trascendental que supone elpaso de un joven por la educación media. Entre estos podemos señalar:Fortalecer la imagen de los jóvenes desde una perspectiva doble, que los conciba comodestinatarios del proceso educativo por el cual transitan, a la vez que como actoresestratégicos del mismo, orientándolos a la modernización económica, social y política de susociedad. Esto se debiera expresar, por ejemplo, en la inclusión de la cultura juvenil, enprocesos de participación institucional en la toma de decisiones del centro educativo, en unapuesta en marcha de una educación singularizante que considere las diferencias de origende los educandos.Es necesario que la educación otorgue un tratamiento diferenciado a los alumnos y quetienda a la equidad en el acceso. Es necesario que la educación se oriente más a losestándares, a la demanda y a las características específicas de los distintos grupos dealumnos. 18Por otro lado, se debe avanzar en el diseño de estrategias que involucren activamente laparticipación de la comunidad en los procesos educativos que favorezcan aprendizajes15 Goicovic Donoso, Igor, “Educación, Deserción Escolar e Integración Laboral Juvenil”, en Ultima Década Nº16, CIDPA Viña del Mar, Marzo de 2002, p. 14.16 Comisión Nacional Para la Modernización de la Educación, Los desafíos de la Educación Chilena Frente alSiglo XXI, Santiago, Editorial Universitaria, 1995.17 Alvariño, Celia; Brünner, José Joaquín; Cortázar René; Cox, Cristian; Ezquerra, Ernesto y otros. “Programade educación Fundación Chile. Desafíos y tareas de la educación chilena al comenzar el siglo 21” (Resumen Ejecutivo).Octubre de 1999.18 Ibid., p. 3.14


significativos para los educandos. Algunos investigadores han acuñado el conceptoComunidad de Aprendizaje (Learning Community), para referirse a un modelo en el que,tanto padres y apoderados, como actores sociales locales se involucran en procesos loseducativos de los estudiantes. Se habla de “comunidades humanas organizadas queconstruyen y se involucran en un proyecto educativo y cultural propio, para educarse a símisma, a sus niños, jóvenes y adultos, en el marco de un esfuerzo endógeno, cooperativo ysolidario, basado en un diagnóstico no sólo de sus carencias sino, sobre todo, de susfortalezas para superar tales debilidades.” 19 Es una búsqueda por remecer los actualesparadigmas educativos, una revisión de la convencional distinción entre escuela ycomunidad, así como entre educación formal e informal y cómo vislumbramos ycristalizamos vinculaciones efectivas entre ellas.Atendiendo a los planteamientos precedentes, las condiciones mínimas para avanzar en laperspectiva de juventud desde el tema educativo son las siguientes:Principio General:Así como el trabajo es fundamento de corto plazo de la inclusión social, la educación es el pilar deuna inclusión bajo condiciones de equidad en el largo plazo. Su adaptabilidad a las condicionescambiantes del entorno es vital para que ella opera de modo acorde con los requerimientosjuveniles. Del mismo modo, los recintos escolares no sólo son lugares de entrega de contenidos,sino ante todo espacios de convivencia donde se encuentran culturas diversas y donde las prácticasdemocratizadoras pueden ejercerse y practicarse como propedéuticos de la vida social futura.Dimensiones Condiciones mínimas JustificacionesQue existan programas de reinserciónpara jóvenes con educación incompletaQue se establezcan planes de pagodiferenciados para alumnos deeducación superior con problemasfinancierosLas condiciones de equidad en educaciónexigen, en primera instancia, no sólo ponercomo prioridad central que los jóvenes nodeserten del sistema escolar, sino tambiénhacer todos los esfuerzos necesarios parareinsertar a aquellos que, por motivos19 Torres, Rosa María, “Comunidad de Aprendizaje: Repensando lo educativo desde el desarrollo Local y elAprendizaje”, Documento presentado en el Simposio Internacional sobre Comunidades de Aprendizaje, Barcelona Forum2004, Barcelona, 5-6 Octubre 2001.15


EquidadQue existan mecanismos estatales desupervisión de la calidad de la educaciónen institutos profesionales y centros deformación técnicaQue todos los centros educativos deeducación media tengan un Centro deAlumnos democráticamente electo conrepresentación y coordinación con losestamentos de la comunidad educativa(Consejo de Profesores, Centro Generale Padres y Apoderados, Escuelas ParaPadres, etc.).diversos, lo han abandonado. Es deber delEstado resguardar que jóvenes que porexigencias de trabajo o familiares (padres defamilia por ejemplo) han desertado delsistema escolar, tengan la posibilidad deregresar a él mediante planes especiales quese adecuen a sus circunstancias. Del mismomodo, lo anterior debe ir unido a medidasque faciliten las condiciones de permanenciade los jóvenes en la educación superior, demodo que cada uno tenga la posibilidad deacceder y mantenerse en ella hasta el fin desu ciclo educativo. Finalmente, equidad exigetambién una supervisión de las condicionesde educación, tanto en términos deinfraestructura como de contenidosprogramáticos, en institutos profesionales ycentros de formación técnica, espacios a loscuales generalmente accede la poblaciónjuvenil con menos recursos. De este modo,será posible garantizar también para ellosuna educación acorde con las exigencias delespecializado mercado de trabajo chileno ainicios del siglo XXI.La educación entendida desde unaperspectiva integral, que va más allá deltraspaso de contenido y saberes, implicareconocer a los jóvenes como miembrosactivos de la comunidad educativa en la quese están formando, proceso que se favorecepor medio de instancias democráticas derepresentación de intereses, necesidades ydemandas.Asimismo, los centros de alumnos favorecenel acercamiento de la cultura juvenil con lacultura escolar, en la medida que actúancomo interlocutores entre los adultos queconstituyen parte de la comunidad educatival i t di t i16


Democratizaciónde centroseducativosQue los miembros de la directiva delCentro de Alumnos participen en eldiseño de los Reglamentos Disciplinarios(Manuales de Convivencia), losProyectos Educativos Institucionales(PEI) y el Plan Anual de EducaciónMunicipal (PADEM).Que el período continuado de gestión delos Centros de Alumnos no sea inferior alos ocho meses.Que los liceos mixtos garanticen laparticipación de a lo menos el 40% deuno u otro sexo en la conformación desus centros a alumnos.y los propios estudiantes, quienesgeneralmente operan desde lógicas distintassin que exista un canal de comunicación quepermita traducir las diferentes expectativasque cada actor ha puesto en el otro. Este esel sentido de la denominada learningcommunity. Para que esto sea efectivo esnecesario legitimar la voz de los estudiantes,a través de sus representantes, asignándolesun rol activo tanto en los procesos dedecisión y definición de los marcosnormativos que los regulan dentro de laescuela como en la planificación de lasacciones que determinan el procesoformativo del cual están siendo objeto.Incentivar la conformación de este tipo deestamentos y dotarlos de un rol activo ylegitimo en su proceso formativo, implica,fortalecer los principios democráticos quedefinen el contexto sociopolítico en que losjóvenes se forman, considerando que loscentros de alumnos, muchas vecesconstituyen, desde una perspectiva cívica,una primera experiencia de participaciónciudadana.En la actualidad, el tiempo de gestión efectivode los Centros de Alumnos es deaproximadamente cuatro meses, puesto queel proceso eleccionario se extiende por leyhasta los meses de julio-agosto. Paraasegurar un tiempo de gestión que permita eldesarrollo de objetivos de mediano plazo, esnecesario reducir este período eleccionario alos dos primeros meses de actividadacadémica (marzo-abril). De tal modo, seposibilitará un espacio de tiempo adecuadopara poner en práctica las iniciativas de losCentros de Alumnos.La adecuada representación de los intereses,necesidades y demandas de los jóvenesimplica atender la diversidad de posiciones yautodefiniciones que los determinan. La17


Que en aquellos liceos donde a lo menosun 10% de sus estudiantes seanindígenas o descendientes de ellos, segarantice e institucionalice laparticipación de éstos en la conformaciónde sus centros de alumnos.Que se efectúen asambleas anuales (2)en las que participen la directiva delCentro General de Padres y Apoderados,Los Directivos Docentes, representantesdel Consejo de Profesores, la Directivadel Centro de Alumnos y los presidentesde los sub-centros de Padres yApoderados.Que se realicen encuentros formales (2)entre las Directivas del Centro Generalde Padres y Apoderados, la del Centrode Alumnos, los directivos y docentes delLiceo y las máximas autoridadescomunales (Alcalde y Concejales)Que los liceos cuenten con equipos oprofesionales que orientenvocacionalmente a los estudiantes entorno a las alternativas académicas,laborales, profesionales, subsidiosestatales, etc.autodefiniciones que los determinan. Laidentidad de género una de las principalesvariables que delimita formas diferenciadasde construcción de discursos juveniles. Porotro lado, los estudiantes indígenasprovienen y representan realidadessocioculturales diversas, con respuestasespecíficas y diferenciadas a los procesos deglobalización que nos afectan. En esteentendido, el principio de participación,fundante de toda actividad democrática, debepermitir visualizar la diferencia y fomentar unproceso de conocimiento de ella orientado asu integración como tal y no a su asimilación.En tal contexto, es necesario que talesdiferencias sean abordadas en aquellasentidades de representación con que cuentanlos jóvenes en el marco de la escuela, demodo de que estas aseguren una adecuadaencarnación de la diversidad que loscaracteriza y define.Para asegurar la interlocuciónintergeneracional entre los integrantes de lacomunidad educativa, así como entre esta ylas autoridades locales, es necesario generaren forma regular y preestablecida, lascondiciones y espacios de encuentrodefinidos que garanticen la vinculación entreestos actores.Se debe procurar, además, la representaciónde las opiniones, intereses, demandas ynecesidades de los jóvenes a través de laparticipación de los centros de alumnos enestos espacios. Y, finalmente, se hacenecesario repensar y rediseñar laincorporación de los padres en el procesoeducativo de sus hijos, ya no sólodestacando su importancia instrumental, sinotambién relevando la centralidad del apoyoafectivo de ellos frente a sus hijos.Procurar la inclusión de los jóvenes tanto enámbito laboral como en relación con susestudios superiores implica, necesariamente,orientarlos en relación con las alternativasmás adecuadas a su situación, habilidades eintereses, generando de este modo, lascondiciones requeridas para su permanenciaen las áreas funcionales en las que seinsertarán.18


Formación yorientaciónQue los liceos se constituyan enespacios propicios para la vinculación delos jóvenes con nuevas herramientastecnológicas.Que los alumnos egresados deenseñanza básica que ven dificultada suinserción a la educación media, así comoaquellos alumnos que por problemasjudiciales sean privados de su libertad,cuenten con facilidades paraincorporarse a programas alternativos denivelación de estudios (Programa deEducación y Formación Permanente,FOSIS, Exámenes Libres, etc.)Acceder y utilizar las nuevas herramientastecnológicas es un requisito cada vez másnecesario para el desarrollo de nuevashabilidades sociales y laborales quegeneralmente determinan las posibilidadesde inclusión de los jóvenes en el mundo deltrabajo. Según datos de la CASEN 2000 un64% de los jóvenes entre 15 y 18 años tieneacceso a un computador, de los cuales un84% utiliza este en su establecimientoeducacional. Se debe considerar que el48.8% de ellos estudia en un colegioparticular o particular subvencionado.Preocupación central de la políticaeducacional es procurar que los jóvenesculminen satisfactoriamente su procesoformativo, lo que implica contar conalternativas que se ajusten y brinden solucióna las distintas situaciones y problemática quepudieran estar obstaculizando este objetivo.Para ello es necesario visualizar estosobstáculos.Según la encuesta Casen 2000 un 16% delos jóvenes de 14 a 18 años no asiste a unestablecimiento educacional. Las principalesrazones que justificarían esta situación sondificultades económicas, trabajar, embarazoo maternidad y falta de interés. Cabedestacar demás que un 39% de estosjóvenes lo que piensa hacer el próximo añoes trabajar y sólo un 32% ha consideradoreincorporarse al sistema educativo.19


InfraestructuraQue los estudiantes que presentandiscapacidades físicas y sensorialescuenten con infraestructura apropiadapara ellos. En este sentido el Ministeriode Educación debiera considerar en losliceos que se incorporan a la JornadaEscolar Completa (JEC) la exigencia deinfraestructura apropiada para estapoblación estudiantil.Asegurar el acceso a la educación implicaque todos los estudiantes cuenten con lascondiciones infraestructurales mínimas queles permitan desempeñarse adecuadamenteen el mundo de la escuela. En el caso de losestudiantes con discapacidad física, contarcon la infraestructura adecuada para sudesplazamiento en la escuela, es un requisitofundamental y básico que determina susposibilidades de inclusión. Se debe entenderque las limitaciones no se encuentransituadas en el individuo, sino en lascondiciones espaciales y ambientales en queeste se encuentra inserto. Procurar talescondiciones, es una tarea necesaria tanto anivel de las escuelas especiales como de lasescuelas regulares del país, teniendo comomarco de referencia el decreto Nº 490 delaño 1990 del MINEDUC, el en que se“Establecen Normas para Integrar alumnoscon Discapacidad a la Escuela Regular”. En1994 se promulgó la Ley 19.284 sobreIntegración Social de las Personas conDiscapacidad, la que plantea en suintroducción la necesidad de diseñar yejecutar políticas y programas de carácterintegral, intersectorial y basadas en lapromoción y participación más que en laasistencialidad, según lo cual se persiguefavorecer el acceso de los estudiantes condiscapacidad a la escuela regular.Los datos de la Encuesta Casen indican queen nuestro país hay 9.968 jóvenes entre 14 y24 años con discapacidad física, siendo latercera más común de un total de seis tiposde discapacidad. Entre los jóvenes de 15 a18 años con discapacidad física sólo un 61%asiste a la escuela entre los cuales un 10%asiste a una escuela diferencial y un 90% auna escuela regular.20


Que los liceos y universidades ofrezcanalternativas de guardería infantil para loshijos de los alumnos y las alumnas quecursen educación media durante eltiempo que los estudiantes asistan aclases.Una de las principales razones de abandonode los estudios se encuentra relacionada conel embarazo o paternidad del estudiante,situación que, según datos de la Casen 2000es la principal (24%) entre las mujeres de 14a 18 años. Del mismo modo, en el ámbitouniversitario, la mayor cantidad de mujeresembarazadas oscila entre los 18 y 20 años,hecho que, al menos, dificulta el inicio de susestudios superiores. Brindar este tipo deservicio a los jóvenes que no cuentan con losrecursos ni el apoyo que les permita asegurarel cuidado de sus hijos mientras estudian, esuna condición indispensable para asegurarsu reinserción o mantención en el sistemaeducativo.IV.Salud y autocuidadoSegún la Organización Mundial de la Salud, se entiende por salud el “estado de completo bienestarfísico, mental y social y no solamente la ausencia de enfermedad o dolencia.” 20 La salud es unrecurso para la vida. Permite a las personas llevar una vida individual, social y económicamenteactiva. Posee prerrequisitos o condicionantes relacionados a factores sociales, económicos yculturales, entorno físico y estilos de vida. Teniendo en cuenta que la salud es un derecho humanofundamental, en la Conferencia Mundial Sobre Atención Primaria, 21 se proponen nuevos criteriospara asegurar una distribución más equitativa de los recursos de salud. En Chile, el modelo deatención primaria se adecua a las nuevas demandas de salud haciéndose necesario implementaruna visión integral de las diferentes disciplinas que interactúan en el bienestar de las personas. Sexige ahora promover el cuidado de la salud, mejorar la calidad de vida, prevenir factores de riesgo yfavorecer el cambio de rol de paciente a sujeto participante en el cuidado y prevención de salud.En virtud de lo anterior y como una forma de velar por la inclusión social de los jóvenes en materiasrelacionadas con el autocuidado de la salud y el acceso a atención médica por parte de los jóvenes,es necesario plantear indicaciones respecto a ciertas condiciones mínimas que deberían darse parahablar de inclusión social juvenil en esta área. Las dimensiones principales de este ámbito son lassiguientes:AtenciónEn el caso del cuidado de la salud, destaca el menor nivel de relación con la oferta disponible quetienen los jóvenes de menos edad, los de nivel socioeconómico bajo y los de sectores rurales. Visosde inequidad se aprecian en este hecho y también en la autopercepción de los jóvenes de estascaracterísticas de asumir su falta de recursos económicos para acceder a la atención de salud quepodrían llegar a necesitar. Por último, cuando este tipo de jóvenes accede a servicios de salud, lo20 Definición realizada el año 194721 Alma Ata, URSS 1978.21


hace principalmente en unidades del sector público y en el ámbito de la medicina general, mientrasque los jóvenes de nivel socioeconómico alto frecuentan más consultas privadas y especialistas.Sexualidad juvenilUn rasgo que destaca en la vida sexual de los jóvenes es la coherencia entre las conviccionesrespecto de las condiciones necesarias para tener relaciones sexuales y sus prácticas. Así porejemplo, entre los más liberales en este plano destacan quienes practican el sexo, no tienen pareja yhan tenido relaciones sexuales con personas distintas a la pareja habitual; mientras que entre losmás convencionales, destacan quienes tienen pareja, sostienen relaciones sexuales con mayorfrecuencia y, en general, sólo con su pareja habitual. La homologación en las prácticas de hombres ymujeres se expresa, por ejemplo, en el aumento del porcentaje de mujeres jóvenes que sostienen suúltima relación sexual con una pareja distinta a la habitual, al tiempo que los hombres muestranentre 1997 y 2000 un aumento más moderado de esta situación. Esta homologación de prácticas esvisible también en una disminución de la edad de inicio de la vida sexual de las mujeres. Con todo,pese a que esta tendencia aperturista frente a las relaciones sexuales es mayoritaria y creciente, eluso de métodos anticonceptivos ha aumentado con los años, pero en un nivel que no parecesuficiente ni generalizado, especialmente entre los varones de nivel socioeconómico más bajo.DrogasLas drogas más consumidas por los jóvenes son tabaco y alcohol. 22 Un 86% de los jóvenes las haingerido alguna vez. Un 12,2% en tanto, ha consumido drogas legales de acceso restringido, comotranquilizantes y estimulantes, y un 26,1% lo ha hecho con drogas ilegales. La droga a la que seaccede más temprano en la vida es el tabaco; el promedio de edad de quienes lo prueban porprimera vez es 14,8 años; le sigue el neoprén a los 15,7 años. El alcohol, en tanto, aparece enpromedio casi un año después que el tabaco, a los 15,7 años, y la marihuana a los 17,2. La cocaínaes la droga que se prueba por primera vez a una edad media más avanzada: 20 años. En cuanto alas drogas ilegales, entre las más consumidas destaca, con notoriedad, la marihuana (24,6%).Vida familiar y de parejaAl revisar los datos relativos a este punto nos encontramos con que la mayor parte de los jóvenesestá sólo y sin pareja (47,1%), mientras que un 32,2% “pololea”, un 14,2% “anda” con alguien. Un3,9% se encuentra comprometido para casarse y un 2,6% vive con su pareja. Los jóvenes conpareja evalúan su estado en forma positiva. La demostración de afecto y cariño recibe las mejorescalificaciones, mientras que la forma de resolver los conflictos es el aspecto que aparecerelativamente peor evaluado. Entre los problemas que se dan con frecuencia al interior de loshogares de los jóvenes se señala, en primer lugar, la falta de tiempo para compartir en familia,seguido de la falta de comunicación. Es decir, las principales preocupaciones de los jóvenes conrespecto a sus hogares están centradas en la calidad de las relaciones que se dan entre losmiembros de la familia.22 Según datos comparados para algunos países de América Latina como México, República Dominicana yPerú, el consumo de alcohol de los jóvenes y de la población en general en Chile está muy por encima del promedioregional. Véase al respecto Instituto Nacional de la Juventud, Jóvenes chilenos del nuevo siglo. La eventualidad de lainclusión¸ Análisis de la Tercera Encuesta Nacional de Juventud, Instituto Nacional de la Juventud, Santiago, 2001.22


Violencia en la parejaNo es común que se den situaciones de violencia en la relación de pareja entre los jóvenes. Sinembargo, entre quienes declaran su existencia, la mayoría señala que son de tipo psicológico y nofísico (28,2% contra 12,4%), no existiendo mayores diferencias entre hombres y mujeres. Siconsideramos la frecuencia con que esta problemática se manifiesta, lo más común es que sé de enforma esporádica. Quienes señalan que la violencia física es frecuente en su relación no superan el1%, mientras que quienes reconocen como habitual la violencia psicológica, sólo llegan arepresentar el 1,5% de los casos. Aún dentro de los escasos márgenes antes señalados seaprecian, sin embargo, diferencias importantes según tramos de edad. Entre los más jóvenes lapresencia de violencia física y psicológica es menor que en los otros segmentos. Por su parte, en losjóvenes de 20 a 24 años se observa con mayor frecuencia la presencia de violencia física. Lacomparación con encuestas anteriores indica que mientras los niveles generales de violencia físicatienden a mantenerse equivalentes entre 1997 y el 2000, la violencia psicológica se incrementalevemente.En base a estos antecedentes extraídos de la Tercera Encuesta Nacional de Juventud, la EncuestaCASEN y la experiencia en el trabajo con jóvenes desarrollada por INJUV, construimos el siguientelistado de condiciones mínimas de inclusión social en el Área Salud y Autocuidado.Principio General:Más que otros ámbitos, el cuidado de la salud exige una responsabilidad individual de los jóvenesconsigo mismos. En este sentido, el Estado debe garantizar condiciones mínimas de acceso a laatención de salud y a la información sobre estrategias de autocuidado. Se trata, por tanto, de unacombinación de compromiso social por la existencia de espacios de atención y fuentes deinformación y responsabilidad individual en la aplicación de la información disponible para el cuidadode la propia salud.Dimensiones Condiciones mínimas JustificacionesQue los jóvenes estén inscritos en elservicio de atención primariacorrespondiente a su domicilio.Asegurar para los jóvenes el acceso a laatención primaria de salud implica que estosse encuentren inscritos en estos servicios,favoreciendo de este modo su concurrencia yseguimiento de su historia clínica.Según datos de la Tercera Encuesta Nacionalde Juventud, un 30,4% atiende susnecesidades de salud en un consultorio,siendo este el principal servicio de saludutilizado por los jóvenes de nivelsocioeconómico bajo (39,2%)23


Acceso a laatención:aspectosformalesQue los jóvenes tengan un duplicado uoriginal (si es cotizante) de la credencialFONASA para acceder a atención ensalud.Que en la primera atención de salud enel consultorio no se exija lapresentación de la credencial de salud.Que los jóvenes puedan acceder aatención primaria de salud en un horarioacorde a sus posibilidades.Que los jóvenes puedan acceder aatención médica en espacioshabilitados a sus requerimientos comogrupo joven, esto es, separadosfísicamente de otros gruposconsultantes para cuidar laconfidencialidad de la atenciónSe pretende facilitar el acceso a la atención desalud requerida por los jóvenes mediante unacredencial de uso personal, de modo que nodependan de la presencia de uno de lospadres para acceder a las instanciasrequeridas. Según la Tercera EncuestaNacional de Juventud, un 72,7% de losjóvenes cuenta con algún sistema de previsiónen salud, la mayor parte de ellos (41%) estáinscrito en FONASA y un 21,3% en unaISAPRE.Favorecer el acceso a la atención de saludrequerida por los jóvenes implica eliminartodos aquellos factores que puedan estarobstaculizar sus posibilidades y condicionesde atención. Es necesario incentivar el uso delos servicios públicos de atención entre losjóvenes, facilitándoles su proceso devinculación con estos. La primera atención enla salud primaria debe ser aquella que dé pasopara el registro e inscripción del joven, esdecir, que le permita ingresar al sistema, parasólo posteriormente normalizar, desde el puntode vista administrativo, su incorporación.La mayor parte de los jóvenes estudia(41,9%) o trabaja (38,2%), actividades quedeterminan sus horarios y tiempos disponiblespara, entre otras cosas, acudir un servicio desalud cuando así lo requieren. En estecontexto, para facilitar el acceso de losjóvenes a la atención en salud, se hacenecesario contar con horarios que permitan alos jóvenes compatibilizar su jornada escolar olaboral con la disponibilidad de atención sinponer en riesgo la operatividad de las otrasesferas.La atención brindada por los servicios de saluddebe considerar las particularidades que cadagrupo etáreo presenta en relación con susdemandas particulares y condicionesrequeridas para abordarlas. En este contextoel grupo joven requiere de una atenciónespecializada acorde a sus necesidades.24


Que los jóvenes gocen de atencionesconfidenciales.Que los jóvenes estén informados enmateria de salud y autocuidado,especialmente en relación a lasprestaciones a las que pueden accederen el centro de atención primaria.Que los jóvenes puedan acceder aatenciones especializadas e integrales,acordes a las necesidadesmanifestadas en las áreas de MedicinaGeneral, Dermatología, Ginecología,Sicología, Odontología y Traumatología.Que existan programas de atención querespondan a las necesidadesdemandadas por los jóvenesterritorialmente (establecer prioridadesde acuerdo a demanda realizada).especializada acorde a sus necesidades.Según esto, es necesario resguardar laprivacidad y confidencialidad en relación conla información entregada por el joven así comoen relación con el tratamiento al cual se lesometerá. Para ello es preciso que en losespacios destinados a la atención médica delos jóvenes, no estén presentes adultos,familiares o conocidos, si esto no esestrictamente requerido.Que los jóvenes cuenten con informaciónacerca de los servicios y beneficios con queestán a su disposición en materia de atenciónen salud, es un requisito fundamental para queéstos accedan y se acerquen en formaespontánea a tales prestaciones. Lainformación que se entrega a los jóvenes debeestar orientada a las necesidadesrecientemente descritas y debe favorecer suacercamiento a los servicios de salud enfunción de mensajes comunicacionalmenteadecuados a sus intereses.Según la Tercera Encuesta Nacional deJuventud las principales demandas deatención médica manifestadas por los propiosjóvenes son medicina general (31%) ydermatología (19%), seguidas de atenciónginecológica, psicológica o psiquiátrica,odontológica y traumatológica (todas alrededorde un 6%). En la mayoría de los casos existecoincidencia entre las especialidadesmayormente consultadas y las requeridas, aexcepción de atención en dermatología ypsicología, lo que indica un déficit en lacobertura de las necesidades de saluddemandadas por los jóvenes.Para abordar adecuadamente este tipo dedemandas, es necesario diseñar programasde salud específicos orientados a lasnecesidades de los jóvenes, los que debenconsiderar en su proceso de planificación lasprioridades de acuerdo a los requerimientoslocales de atención de salud.25


Acceso a laatención:ContenidosAutocuidadoQue los jóvenes tengan acceso aconsejería en VIH - SIDA, ETS,antitabaquismo, sexualidad yafectividad, práctica física, consumo dedrogas y alcohol, prevención delesiones por causas externas,alimentación y nutrición, amenorrea osospecha de embarazo no deseado,salud sexual y reproductiva.Que los jóvenes puedan acceder ainformación amplia y a una completagama de servicios de salud sexual yreproductiva, considerandoasesoramiento, información, educación,comunicación y servicios en materia deplanificación familiar, educación yservicio de atención prenatal, parto sinriesgo, atención después del parto(lactancia, atención materno infantil).Que las atenciones en salud preventivay curativa incluyan la participación delhombre joven, particularmente enplanificación familiar.Independientemente de las necesidades deatención médica de los jóvenes, existen unaserie de áreas y factores de riesgo que losafectan de modo particular, áreas que debenser tratadas desde una perspectiva preventiva.Asimismo, las prácticas juveniles relacionadascon salud deben ser abordadas por losservicios médicos a través de la entrega a losjóvenes de información y orientación que lespermita incorporar acciones que favorezcan suautocuidado ante situaciones como las querevelan las cifras siguientes:El 73,8% de los jóvenes ha tenido relacionessexuales, siendo esta una condición queaumenta con la edad. La mayor parte de ellostuvo su última relación sexual con su parejahabitual (75,6%). El 24,4% restante tuvorelaciones con amigos, en encuentrosocasionales o con un desconocido.Del total de casos notificados de personasque han contraído SIDA en el país, un31% corresponde a jóvenes de entre 15 y29 años de edad. La mayoría de ellos sonhombres y han adquirido la infección através de relaciones sexuales noprotegidas (CONASIDA).El año 1999 en nuestro país se registraban40.449 nacimientos de madres entre los 10 y19 años.26


Que los jóvenes cuenten coninformación, asesoramiento y educaciónsobre salud sexual y reproductiva ypaternidad responsable.Que se brinde apoyo y atención integralprenatal a mujeres jóvenes paraasegurar su salud y la del recién nacido.Que los jóvenes tengan acceso amétodos anticonceptivos en los centrosde atención primaria.Que los jóvenes tengan acceso aplanes de prevención y rehabilitacióndel consumo de drogas.Que los jóvenes conozcan la ley de VIFy sus aplicaciones.Que los jóvenes puedan acceder aprogramas de prevención de VIF.El 73,8% de los jóvenes ha tenido relacionessexuales, condición que aumenta con la edad.Un 31,1% de los jóvenes no usó ningúnmétodo anticonceptivo en su última relaciónsexual. De ellos, un 4,3% señala noconocerlos o no saber usarlos. Por otro lado,el uso de métodos anticonceptivos de bajaefectividad aparece con relativa recurrenciaentre los jóvenes: alrededor de un 10% deellos indicó que el método utilizado fue lainterrupción del acto sexual, el método natural(billigins) o lavados vaginales.Basándose en lo anterior, es necesariopropiciar entre los jóvenes el acceso amétodos anticonceptivos con mayores nivelesde seguridad, a la vez que orientarlos einformarlos acerca de un adecuado uso de losmismos.Un 93,3% de los jóvenes ha consumidoalcohol alguna vez en la vida y un 26% drogasilegales. Entre los problemas que según lospropios jóvenes mayormente les afectan, un55,7% menciona el consumo de alcohol ydrogas.Siendo esta una problemática que les afectadirectamente y en forma recurrente, losjóvenes requieren de orientación e informaciónpreventiva contenida en planes especialmentediseñados para quienes se encuentran enriesgo de consumo, así como programas derehabilitación dirigidos a quienes han incurridoen patrones de consumo extremo.Un 20% de los jóvenes señala la presencia ensu familia de problemas derivados de laviolencia psicológica y un 6% de maltratofísico.27


Que los jóvenes conozcan o tenganacceso a información referente a loscentros de atención a víctimas de VIF.Que los jóvenes conozcan los derechosque otorga la ley de Seguro Obligatorio(Ley 18.490 -Tránsito)Que los jóvenes conozcan losbeneficios de la ley de Seguro Escolar(Ley 16.744 – Accidentes escolares).En el marco de sus relaciones de pareja un28% señala presencia de violencia psicológicay un 12% de maltrato físico, situaciones queresultan más frecuentes a medida queaumenta la edad, y que en relación con losaños 1994 y 1997 se incrementasostenidamente (la violencia física aumenta deun 10% en 1994 a un 12,3% en el año 2000, laviolencia psicológica aumenta de un 25% en1994 a un 28% el año 2000).Siendo este un problema que afectadirectamente a los jóvenes y que los sitúacomo víctimas y victimarios, es necesario, porun lado, generar canales de acceso ainformación preventiva sobre ViolenciaIntrafamiliar, y por otro, establecer métodos deorientación adecuados al tratamiento de estaproblemática.Los accidentes de tránsito constituyen laprimera causa de muerte (por factoresexternos) de jóvenes menores de 30 años. Un35% de los accidentes ocurridos el año 2000por conductores bajo la influencia del alcoholfueron ocasionados por jóvenes entre los 18 y25 años. El mismo año, los jóvenes lesionadospor un accidente de tránsito ascendieron15.544 personas (INE). En tal contexto esnecesario que los jóvenes cuenten coninformación acerca de las normativas regulanlas leyes de tránsito. En esta misma línea, laley de Seguro Escolar cubre accidentes en elcolegio y en los lugares de prácticaprofesional, o accidentes de trayecto a laescuela o lugar de práctica. Que los jóvenesconozcan los elementos que estas leyes lesaportan, permite, en múltiples sentidos,resguardar sus condiciones de inclusión socialy reforzar aquellas que con ella encuentransustento.V. Cultura y creación artísticaEn las últimas dos décadas se han generado en Chile una serie de cambios tanto sociales comocambios individuales. En este momento el país no es el mismo que se estudiaba en los librosescolares de antaño. Las transformaciones están ahí, aunque muchas veces no sean perceptibles.Esto trae consigo una serie de desorientaciones y, en algunos casos, impotencia y tensiones alinterior de las relaciones sociales: “los chilenos viven con perplejidad este hallarse cada vez más28


cerca unos de otros, pero sintiéndose extraños entre sí.” 23 En este contexto, la dimensión cultural enChile está viviendo un profundo cambio, cambio en el cual es fundamental tener en cuenta lasdinámicas de globalización y individualización, la centralidad del mercado y el efecto que han tenidolas nuevas tecnologías. Y aunque es claro que los cambios culturales crean oportunidades, tambiéntraen dificultades para la convivencia cotidiana.En general, Chile exhibe un déficit cultural, a pesar de la importancia dada a las políticas culturalesen los últimos años. Se ha prestado menos atención a aquellos procesos culturales que de una uotra manera permitirían aumentar las capacidades de la sociedad para actuar de modo proactivo. Esclaro que todas las sociedades necesitan una imagen de sí misma, así como sus juventudesrequieren también espacios para expresarse y generar una multiplicidad de imágenes que hablen desu diversidad y estilos de hacerse presentes en el acontecer del país. Por esto, es necesarioreconocer su situación hoy, para de esa manera poder llegar a plantear lineamientos en las políticasculturales del país que aseguren no sólo la inclusión en lo cultural, sino también el respeto a ladiversidad de sus vidas.La definición de condiciones mínimas para los jóvenes en el ámbito cultural es una primera exigenciaen esta materia. Los mínimos, entendidos como el consumo cultural básico para la inclusión deljoven, están ligados a dos factores esenciales. En primer lugar, se encuentran las condicioneseconómicas de la población. La variedad del consumo de bienes culturales está directamenterelacionada con la capacidad adquisitiva de los hogares. Para un número significativo de lapoblación, especialmente, la más pobre del país, la televisión se ha transformado casi en el únicobien cultural de consumo al cual tiene acceso rápido y directo. 24 Ante esto la definición de mínimosdebe intentar revertir esta situación, procurando diversificar el consumo de productos culturales,especialmente, en los jóvenes de más escasos recursos. Por otro lado, la capacidad del consumotambién depende de variables socioculturales. Es en este último aspecto donde desde el Estado sehace más indispensable diseñar y aplicar programas educativos y de formación de hábitos para elconsumo cultural, sobretodo en áreas específicas del arte, las cuales han estado ausentes enalgunos grupos de jóvenes más por efectos de la tradición antes que por limitaciones económicas.Estas consideraciones visualizan los aspectos sobre los cuales es posible definir los mínimos en elámbito cultural: consumo cultural y acción del Estado, sin embargo, previo a la proposición demínimos, es conveniente abordar lo que entendemos por consumo cultural y, por tanto, lo que desdeesta dimensión es posible ofrecer mínimamente a la población juvenil.La forma de ver la cultura y el arte actualmente está cruzada por los debates generados a partir delas críticas ya clásicas provenientes de Horkheimer y Adorno. 25 A mediados de siglo, estos autoresentregaron una óptica particular de ver la cultura contemporánea. Para ellos, el nuevo sentido de lacultura estaría implicando la reproducción del arte, tal cual como si se tratara de la fabricación decualquier bien o servicio inserto en el mercado. De aquí surge la interpretación central, que sostieneque la cultura se reproduce por industrias, las cuales han tendido a estandarizar y masificar tanto laproducción como el consumo. A esta posición se suman quienes niegan esta nueva forma de23 PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo), Desarrollo Humano en Chile: Nosotros loschilenos: un desafío cultural 2002, PNUD, Santiago de Chile, 2002.24 Ibíd.25 Adorno, T. W., Horkheimer, M., La sociedad. Lecciones de sociología, Buenos Aires, Protea, 1969.29


expresión del arte, justificando con ello que “estos no son productos de la necesidad humanagenuina y que se suscriben en el ámbito exclusivamente de la entretención y distracción” 26 . Por otrolado, surgen los argumentos de quienes ven en esta forma la posibilidad de expandir a toda lapoblación posible la nueva producción del arte y la cultura. Es en ésta última posición donde seencuentra desarrollado con más acuciosidad el fuerte impacto que ha significado en la cultura elprogreso que han tenido las industrias electrónicas de la información y comunicación y el enormecampo que ha venido conquistando el repentino auge de las artes audiovisuales, área de desarrolloque, por lo demás, es la que ha penetrado más significativamente en la población joven.Es en el marco de estas tendencias dominantes donde surge la idea de consumo cultural. NéstorGarcía Canclini propone una definición centrada en las oportunidades con que la población cuentapara conseguir, apreciar y disfrutar la producción cultural, idea que se ajusta a los propósitos deconstruir exigencias básicas en este campo. Para este autor la noción de consumo cultural implica“un acto en la cual los grupos compiten por la apropiación del producto social, que distinguesimbólicamente, integra, comunica, objetiva los deseos y ritualiza su satisfacción.” 27Por otro lado, la definición de mínimos para el consumo cultural, también implica proveerse deadecuadas herramientas para observar y evaluar la plena incorporación de los jóvenes a lasactividades artísticas y culturales. Garantizar desde el Estado, particularmente a los jóvenesmiembros de familias en extrema pobreza, un mínimo consumo en cultura, implica asumir desde lainstitucionalidad pública ciertas condiciones que se expresen en acciones concretas. De este modo,es posible, fuera de la esfera del mercado, resguardar un mínimo consumo, participación eintegración de los jóvenes a lo cultural.Principio General:En una sociedad moderna sin grandes principios colectivos integradores, la cultura se transforma enel eje de inclusión de los individuos en los diversos sentidos de las múltiples comunidades dereferencia a que están sujetos los jóvenes. En tal sentido, ser culturalmente reconocido en ladiferencia, disponer de espacios para desarrollar prácticas culturales y tener acceso a ellos, soncondiciones básicas para la incorporación de los jóvenes a la vida social democrática.26 Ibid.27 García Canclini, Ernesto, La economía de la cultura iberoamerica, CEDEAL y OEI Madrid, 1997.30


Dimensiones Condiciones mínimas JustificacionesQue el nuevo Consejo Nacional de laCultura defina entre sus funcionesespecíficas la promoción de espacios devisualización y reconocimiento de ladiversidad cultural de los jóvenes, en elsistema educativo y en los medios decomunicación.La diversidad cultural es uno de los rasgosque define a la juventud del nuevo siglo, loque se refleja tanto en la multiplicidad deactividades que realizan como en lapluralidad de sus intereses. Mas de un 48%de los jóvenes participa en algunaorganización o agrupación de diversa índolecomo centros juveniles, grupos de parroquiao religiosos, scouts, grupos ecológicos,grupos culturales, barras de fútbol, gruposque siguen una onda cultural (ej; hip hop,tecno, metal etc), grupos de hobbie o juego,entre otros.Comprender a la juventud a la vez queatender las necesidades, demandas yrequerimientos que se derivan de sudiversidad, implica, en primer lugar,reconocer las distintas prácticas y formas deser joven, como así también dotarlos de losReconocimientode la culturajovenQue el Fondo de Desarrollo Culturalestablezca una política especial devaloración de la creación artística juvenil.Que el Consejo de MonumentosNacionales incorpore en su políticanacional de valoración del patrimonioartístico, arquitectónico y material,programas exclusivos y específicos para lajuventud.Que los centros educativos y losestablecimientos culturales municipalesinformen a los jóvenes sobre lasactividades culturales de su comuna através de la implementación de CartelerasCulturales.espacios adecuados para su desarrollo.En términos estimativos, la demanda derecursos para la producción cultural, puedeser observada en los resultados obtenidos elaño recién pasado en el Fondo Nacional deDesarrollo del Arte. Se adjudicaron tres milmillones de pesos distribuidos en 747proyectos, de los cuales el 64% correspondea postulaciones realizadas por jóvenesmenores de 30 años (FONDART). Del mismomodo, el Consejo Nacional del Libro y laLectura premió 274 iniciativas, de las cuales223 se estima favorecen directamente aniños y jóvenes. Desde esta perspectiva, elfinanciamiento estatal ha implicado unaefímera sustentabilidad del accionar culturaljuvenil. En tal sentido, definir una políticaparticular de creación cultural juvenil puedeincentivar y expandir las posibilidades de quemás jóvenes logren su inclusión en esteámbito por medio de este tipo de fondos.Es necesario incentivar el uso de la escuelacomo espacio propicio para la realización deactividades ligadas a los intereses juveniles,que fomenten su desarrollo personal y quepermitan a los jóvenes hacer uso de ellacomo un espacio de pertenencia. Mientras31


Escenarios parala cultura jovenAcceso a laculturaQue todos los centros educativos y losestablecimientos culturales municipalespongan a disposición sus dependenciasdurante fines de semana para actividadesartísticas, deportivas y de intercambiocultural organizadas por sus alumnos.Que las escuelas públicas y losestablecimientos culturales municipalesincorporen dentro de su ofertaextraprogramática como mínimo una de lassiguientes actividades artísticas: fotografía,teatro, ballet, música, cine, pintura.Que los centros educativos y losestablecimientos culturales municipalesgeneren actividades culturales querespondan a las necesidades e intereseslocales de los jóvenes.Que existan descuentos especiales parajóvenes que asistan a espectáculosmasivos y a actividades artísticas como elcine, teatro, ballet, museos o exposiciones,hechos efectivos con la sola presentaciónde su cédula de identidad.Que los jóvenes tengan acceso expedito atoda biblioteca pública en horarios acordescon su tiempo libre.Que los jóvenes conozcan elfuncionamiento y oportunidades que brindala Red Nacional de Bibliotecas a través deInternet.Que los jóvenes, previo a cada época deverano, se les dé a conocer en los centrosde educación formas de hacer turismojoven, informando sobre ofertas especialesen transporte, albergues y destinosturísticos en el país.como un espacio de pertenencia. Mientrassólo un 5,7% de los jóvenes participa enalgún grupo o centro cultural, un 48,5%señala que le gustaría participar en unainstancia de esta naturaleza. Asimismo, un71% de los jóvenes señala entre las tresactividades que más les gusta realizar,alguna ligada al consumo cultural, así seaescuchar radio o música, leer diarios libros orevistas, ir a recitales y eventos deportivos yver televisión o videos. Siendo la escuelauna institución destinada a la formación ydesarrollo de la juventud, es en ella donde ennecesario situar este tipo de actividades, enla medida que esta cuenta con lainfraestructura y condiciones requeridas paraello. Cabe destacar que sólo un 10% de losjóvenes hace uso de la escuela como lugarde reunión con los amigos, mientras un 57%lo hace en sus casas y un 26% en espacioso lugares públicos espacios que no siemprecuentan con las condiciones adecuadas parael desarrollo de actividades ligadas a susintereses.Las actividades ligadas al consumo culturalalcanzan al 71% entre los jóvenes.Un 21% indica que entre las actividades quemás les gusta practicar está el salir alcampo, la playa o la montaña. Sin embargosi se analiza esta variable según gruposocioeconómico tenemos que entre losjóvenes del nivel alto estas se practican enun 35% de los casos, mientras en el nivelbajo sólo en un 16%.Un 14% señala que entre las actividades quemás le gusta realizar está la lectura.32


Que los jóvenes entre 15 y 24 años tengandescuentos especiales en el transportepúblico interurbano durante vacaciones deverano.Que las organizaciones juveniles tenganrepresentación en cabildos culturalesdesarrollados en el marco de la nuevainstitucionalidad cultural.Que grupos juveniles sean asesorados porinstancias municipales para el diseño ypresentación de proyectos referidos a lacreación artística o a actividadesdeportivas.Las principales actividades de los jóvenesson el estudio (41,9%) y el trabajo (38,2%),las que determinan sus horarios y tiemposdisponibles para el desarrollo de otrasactividades de su interés durante el año.Siendo el período de vacaciones aquel enque los jóvenes cuentan con tiempodisponible para practicar y realizaractividades culturales, turísticas y artísticas,es necesario facilitarles condiciones para surealización fomentando de este modo sudesarrollo y vinculación con espacios ligadosa sus intereses.El reconocimiento de la diversidad cultural delos jóvenes implica favorecer su acceso ainstancias de participación y expresión queles permitan ver representados sus interesesy demandas en aquellas instanciasdestinadas al fomento y la expresión de lacultura y donde se determinan lasorientaciones que en esta materia seadopten.VI.Participación y ciudadaníaLa inclusión social juvenil en el ámbito de la participación y el ejercicio de la ciudadanía es unadinámica multidimensional que debe analizarse desde la comprensión y perspectiva del ser joven yel desarrollo juvenil hoy, en tanto los procesos y vivencias de los jóvenes actuales se dan a luz detransformaciones sociales y en una delicada interacción con actores sociales de su entorno. Esnecesario tener como referente no sólo la biografía individual, sino también la historia y el presentede la sociedad donde los jóvenes viven, puesto que es en la juventud donde se produce con mayorintensidad la interacción entre las tendencias individuales, las adquisiciones psicosociales, las metassocialmente disponibles, las fortalezas y amenazas del entorno.En este contexto, nos encontramos ante un nuevo paradigma de participación juvenil 28 , totalmentedistinto al tradicional. Mientras que en la década de los ochenta las identidades colectivas seconstruían en torno a códigos socio-económicos e ideológico-políticos, ahora se construyen en tornoa espacios de acción relacionados con la vida cotidiana; mientras que en la década de los ochentalos contenidos reivindicativos se relacionaban con la mejora de condiciones de vida, ahora seestructuran en torno al ejercicio de derechos (en la convivencia, la sexualidad, el desarrollo personal,etc.); mientras que en el pasado los valores predominantes tenían una impronta mesiánica y global,hoy están más vinculados con el aquí y el ahora, desde la lógica de los individuos, los grupos y lasestructuras en simultáneo; y mientras que en el pasado la participación era altamenteinstitucionalizada, hoy se reivindican las modalidades horizontales y las redes informales, más28 Serna, Leslie, “Globalización y participación juvenil”, en Jóvenes, Revista de Estudios sobre Juventud, cuartaépoca año 5, 1998.33


flexibles y temporales, evitando la burocratización. Un cambio radical, que se debe asumir en todoslos niveles para potenciar la participación juvenil en el nuevo contexto social.Un ejemplo de ello dice relación con las formas e intereses asociados a la participación por parte delos jóvenes. En este sentido podemos ver que la tendencia a la individualización de las demandasjuveniles determina que las motivaciones de los jóvenes que participan en agrupaciones uorganizaciones sociales se vinculan, predominantemente, a la generación de habilidades, desarrollopersonal, interés en conocer y compartir con otros como parte de un proceso de crecimientoindividual, entre otros. Por ello es que a la hora de participar, los jóvenes tienden a privilegiaraquellas agrupaciones que favorecen su desarrollo personal por sobre otras formas cuyo sentidolinda más con intereses solidarios, comunitarios o colectivos.Según datos de la Tercera EncuestaNacional de Juventud lasorganizaciones con más convocatoriaentre los jóvenes de Chile son, en elcaso de los varones, los clubesdeportivos, y en el de las mujeres, losgrupos religiosos o de parroquia. 29 En elprimer caso podemos ver que lamotivación esta puesta en lo recreativo yen el desarrollo de habilidadesdeportivas. En el caso de los grupos deparroquia, se observa que si bientienden a realizar actividades decarácter filantrópico y/o comunitario,aquello que con mayor fuerza convoca aClub DeportivoGrupo religiosoGrupo de hobbie o juegoCentro JuvenilCentro de padres y apoderadosGrupo que sigue una ondaculturalCentro de AlumnosGrupo o Centro CulturalBarra de fútbolJunta de VecinosPRINCIPALES GRUPOS Y ORGANIZACIONESDONDE PARTICIPAN LOS JÓVENESlos jóvenes a participar, es la posibilidad que estos grupos brindan de crecer como individuos a partirde un espacio donde se conoce y se comparte con otros. De este modo, la conformación de ungrupo de pares responde además a una necesidad propia de la etapa de vida en la que los jóvenesse encuentran. 30 Cabe destacar además, que en tercer lugar se mencionan los grupos de hobby,forma asociativa emergente que da cuenta de los nuevos ámbitos de interés que convocan a losjóvenes, así como lo son aquellos grupos “que siguen una onda cultural” en los cuales al menos un13% de los jóvenes se encuentra vinculado.8,911,811,811,613,913,516,4- 5,0 10,0 15,0 20,0 25,0 30,0 35,0 40,0porcentajesDesde esta perspectiva, la mirada de la participación y el ejercicio de la ciudadanía juvenil debeadoptarse como un fenómeno notoriamente fragmentado, diverso y por ende lleno de riqueza, lo queconduce a priorizar por políticas públicas que identifiquen y visualicen los aportes de los jóvenes enesta materia, fortaleciendo y mejorando las condiciones en que se realiza la participación. Undesafío actual es entonces pensarlos, entre lo transicional y una extendida permanencia, comoactores estratégicos en los procesos de desarrollo y como sujetos de derecho en la consolidacióndemocrática. Enfocada así, la participación social no es sólo un método para lograr mayor eficiencia;22,130,737,629 Instituto Nacional de la Juventud, Jóvenes chilenos del nuevo siglo. La eventualidad de la inclusión, op.cit.30 Véase Cruz, Angélica, Ingrid Marx y Marco Antonio Villalta, "Religiosidad Juvenil Urbana: ExperienciasComunitarias", Informe de Investigación, INJUV – ISPAJ, 1997. Ver también Azócar, Gabriela e Ingrid Marx “Los jóvenesde Osorno”, ISPAJ, Arzobispado de Osorno, 2000.34


es una meta en sí. No tiene sólo un valor instrumental, sino un valor final que es su propiajustificación. Frente a estos hechos una propuesta de condiciones mínimas para la inclusión socialjuvenil en el ámbito de la participación es la siguiente.Principio General:Participación social no es (sólo) participación política. Los jóvenes hoy participan; lo esencial esreconocer esas formas de participación y apoyarlas con el fin de visibilizar su existencia en elcontexto social general y no imponer modelos de participación pasados ajenos a las demandas ycaracterísticas de los jóvenes de hoy.DimensionesCondiciones mínimas JustificacionesQue cada iniciativa de intervención en el Para instalar políticas y programas deámbito de la juventud vaya acompañada juventud en el ámbito de la participaciónde campañas de difusión que apunten a es necesario romper con la invisibilizaciónuna visibilización positiva de la juventudy sus peligrosas consecuencias. LaVisibilización de y sus formas de integración social.perspectiva estigmatizada de los jóveneslos jóvenescomo problema social lleva a priorizar elcontrol sobre la perturbación social quecausan los jóvenes, sin fomentar sudesarrollo, resolver las constelacionesproblemáticas, ni reconocer su valor comosujetos de derecho y fuente de capitalhumano.Que cada iniciativa de intervención Al implementar acciones y proyectos deincorpore en sus distintas fases la participación desde los distintos ámbitosparticipación de los jóvenes.donde se trabaja con jóvenes, se deben teneren cuenta las siguientes orientacionesgenerales para el cumplimiento de objetivos:a) La participación de los jóvenes no se dasólo cuando son informados por gruposexternos que fijan los objetivos y metas paralos programas juveniles.b) El compromiso comienza cuando laparticipación juvenil y comunitaria proveeinformación y retroalimentación para mejorarlos objetivos y resultados.c) Junto a la participación y el compromiso seinician procesos de empoderamiento juvenil ycomunitario, cuando estos actores sonconsultados para establecer, priorizar y definirobjetivos. Y evaluar resultados.35


Participaciónprotagónica delos jóvenesQue los jóvenes tengan la posibilidad dedesarrollar encuentrosintergeneracionales con actoresrelevantes a nivel comunal.Que los jóvenes puedan disponer de losespacios comunales existentes o denuevos espacios para el desarrollo deactividades de participación propias dela cultura juvenil.Generar encuentros intergeneracionales deintercambio de experiencias en localidades ycomunas, en los que se visualice el aporte delmundo adulto para favorecer los procesos departicipación protagónica de los jóvenes,estableciendo confianzas y apertura para unaconexión intergeneracional y brindar asesoríaen lo que los jóvenes valoran y esperan, esuna condición básica para la inclusión socialde los jóvenes en el ámbito de laparticipación. Son necesarios nuevoshorizontes compartidos para encontrarsoluciones apropiadas. En este sentido, laparticipación juvenil no sólo requiere serentendida desde su relación deempoderamiento respecto de los adultos, sinoque deben reconocerse las formas propias deempoderamiento que construyen los jóvenesy las transformaciones que se han dado en laexpresión de los sentidos y significados de laparticipación juvenil.Un 48% de los jóvenes participa en algunaorganización o agrupación. Entre quienes noparticipan, un 88% siente interés en hacerloen algún tipo de organización, lo que refleja larelevancia que para ellos tiene este tipo deactividades.Los espacios más frecuentes de reunión entrelos jóvenes son los espacios privados. Un57% se reúne con los amigos en sus casas,un 10% hace uso de la escuela como lugar dereunión, un 26% ocupa espacios o lugarespúblicos y un 6% lugares asociados a otrasactividades. Tales espacios, a excepción de laescuela, no siempre cuentan con lascondiciones adecuadas para el desarrollo deactividades ligadas a sus intereses, por elloincentivar la creación a nivel local de este tipode espacios es una condición mínima deinclusión social juvenil.36


Que cada municipio genere los espaciosnecesarios para permitir a los jóvenestomar parte en los procesos decisionalesrelevantes para el desarrollo comunal.Consecuencia de una visibilización positiva delos jóvenes es su comprensión comoinstancia deliberante en decisiones relevantesdel quehacer local. En tal sentido, más allá deconsideraciones amplias de participaciónreferidas a temas como opinión pública oprocesos eleccionarios, la incorporación de laperspectiva juvenil en las decisionesrelevantes para el espacio local es un pasoadelante en la inclusión de la juventud en elámbito de la participación social y en laconsideración de los jóvenes como actoresrelevantes de la cotidianeidad comunal.37


Que los jóvenes dispongan de una redde apoyo técnico para la creación demicromedios de expresión juvenil a nivellocal.Según datos de la Tercera Encuesta Nacionalde Juventud, la confianza de la juventudchilena en las instituciones democráticas de lasociedad contemporánea ha decrecido enforma notable (sólo un 2,7% manifiesta suconfianza en los partidos políticos, yúnicamente un 3% de los jóvenes confía enlos senadores y diputados). Esta falta deconfianza se expresa en una desvinculaciónde los jóvenes de aquellos espaciosasociados a la expresión de opiniones conresonancia y consecuencias para lacomunidad pública, esto es, en discusionesacerca del desarrollo comunal o territorial, enmedios de comunicación, en organizaciones oelecciones políticas, entre otros. Del mismomodo, existen escasos incentivos desde lasociedad global para el reconocimiento de lojoven como una fuente de opiniones e ideasválidas para llevar a la práctica en temáticasde desarrollo social, lo que conducefinalmente a una exclusión de los jóvenes dela discusión pública y a una pérdida deconfianza en los procedimientos democráticosde toma de decisiones y resolución deconflictos.Apoyo y asesoríatécnicaFrente a esto, la creación de micromediosbusca el desarrollo de las capacidadesjuveniles de participación social como unaforma de fomentar y poner en práctica lavariedad de opiniones y su discusióndemocrática desde la base social juvenil. Susobjetivos son:1. Fomentar la creación y utilización deespacios de reflexión para jóvenes2. Generar proyectos de participación directade jóvenes3. Fomentar valores democráticos dediscusión y análisis de la realidad social4. Permitir un acercamiento entre actoreslocales, regionales y jóvenes5. Promover el diálogo de jóvenes dedistintas nacionalidades –a través deseminarios– con la finalidad de impulsariniciativas conjuntas de fomento de laparticipación juvenil38


Que los jóvenes dispongan de una redde organizaciones juveniles a través dela cual puedan acceder a apoyo enmaterias organizacionales.Los procesos de atomización yencapsulamiento en sus propias y particularesdemandas y necesidades han hecho que losgrupos y organizaciones hayan dejado decompartir tareas y objetivos comunes. Serequiere entonces que junto con lo anterior,exista una mayor visibilidad, asociatividad y elemprendimiento de acciones comunes queconvoquen, quizá ya no en lógicasincrementales de fuerzas, sino enhorizontalidad y compromisos. En estecontexto, rescatar el sentido de la red, nocomo un espacio donde los pobres compartensus escasos bienes, sino donde lasnecesidades comunes pueden adquirir elestatus de tareas de desarrollo local ocomunal, parece un mecanismo central paralograr mayores índices de inclusión socialjuvenil.39


Que los jóvenes dispongan de accesospúblicos a Internet bajo un modelo decentro de información que propendahacia la alfabetización digital de losjóvenes.Crear y fortalecer accesos públicos a Internet,especialmente en lugares y grupos socialespobres con difícil acceso, en los cuales seincorpore una perspectiva de juventud,entregando formación y herramientasnecesarias para incorporar a los jóvenes en lasociedad del aprendizaje y la información, esotro elemento clave para la incorporaciónsocial juvenil: creación de grupos temáticos através del Chat, comunidades virtuales dejóvenes, creación de Newsletters, de listas deinterés, de procesos de votación on-line, deservicios de información y aprendizaje, sonherramientas de participación social ypromoción de la ciudadanía digital que estánen la cima de las nuevas formas departicipación.Un 41,3% de los jóvenes señala no manejar aningún nivel computación. Esto sólo se daentre un 17% de los jóvenes de nivelsocioeconómico alto mientras que aumenta aun 52,8% entre los jóvenes de nivel bajo.Sólo un 42% de los jóvenes de 15 a 29 añostiene acceso a un computador. Mientras estosólo se da en un 24% de los jóvenes delprimer quintil de ingreso, el 84% de losjóvenes pertenecientes al quinto quintil señalacontar con acceso a un computador (CASEN).Entre los jóvenes que tienen acceso a uncomputador, un 63% cuenta con conexión aInternet, situación que se da entre un 52% delos jóvenes del primer quintil de ingreso y enun 76% de los pertenecientes al quinto quintil(CASEN)40


Que exista una Ley de OrganizacionesJuveniles que facilite el asociativismojovenMediante la Ley de Organizaciones Juveniles,los jóvenes que busquen asociarse podránhacerlo sin intermediarios (organizacionesfuncionales comunitarias en el caso actual) yactuar a nivel nacional (no sólo comunal comolo estipula la ley actual). Paralelamente, estanueva ley genera una estructura de apoyotécnico y financiero que permitirá laestabilización de las organizaciones juvenilescomo tales, es decir, se crea unainstitucionalidad que fomente lasustentabilidad de estas organizaciones y sureproducción en el tiempo. Por otro lado, elmarco de esta ley hace efectivo el ejercicio dederechos juveniles como el de asociación, nodiscriminación,información y opinión,derechos garantizados constitucionalmente yde alta valoración para la juventud y suformación democrática.Un 48% de los jóvenes participa en algunaorganización o agrupación, la mayor parte deellas ligadas a intereses y actividadesnetamente juveniles. Así por ejemplo,encontramos centros de alumnos, scouts,barras de fútbol, grupos ecológicos, grupos defans, grupos de hobbie o juego, gruposculturales y centros juveniles.VII.EpílogoLas indicaciones entregadas en este texto deben ser entendidas a modo provisorio. La discusión conlas instancias sectoriales encargadas de llevar a cabo la intervención directa en los ámbitos detrabajo descritos, las observaciones de perspectivas transversales a la política pública, lassugerencias técnicas y políticas al respecto, sin duda introducirán modificaciones y matices a lo yaexpuesto. Sin embargo, el ejercicio de definir condiciones mínimas de inclusión social juvenil es unprimer paso necesario para el desarrollo de una política pública de juventud que logre definir, paracada área de trabajo, una mirada particular a partir de las especificidades de los jóvenes. Ese es elobjetivo de largo plazo hacia el que la estructuración de estos mínimos se dirige.El Instituto Nacional de la Juventud, a través de su Departamento de Coordinación Intersectorial y enel marco del diseño de una política nacional, regional y comunal de juventud, comienza así ladifusión de estas condiciones mínimas y de su estructura justificatoria, desplegada en lo que hemosdenominado perspectivas de juventud, cada una referida a las áreas de trabajo descritas en estedocumento y que pronto saldrán a la luz pública. De este modo, la institución del Estado encargadade la coordinación en políticas de juventud, se inserta plenamente en el cumplimiento de su rol,proponiendo los lineamientos y objetivos de lo que debe llegar a ser una política pública para losjóvenes de Chile en el siglo XXI.41

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