VE-20 ENERO 2016

rafasastre

Número 20 – Enero 2016


© Todos y cada uno de los derechos de las obras literarias, fotografías o

ilustraciones publicadas en esta revista pertenecen en exclusiva a sus

respectivos autores (aunque en algunos casos no se citen los nombres)

Portada: Reading – Christoph Weise (Alemania)

http://www.fotocommunity.com/photographer/christophweise/584192

Diseño y edición: Rafa Sastre

Colaboraciones: revistave@hotmail.com

«Imagina a todas las personas viviendo la vida en paz»

«Imagine» - John Lennon (1940-1980)

Descarga de este número de la revista (PDF):

http://www.mediafire.com/view/o7s4jpj136wco15/VE-20_ENERO.pdf


Índice

Dos Cero Uno Seis (Rafa Sastre) Pág. 1

Carta abierta a un maltratador (Susana Gisbert) Pág. 3

Esdrújulas (Isabel Sifre) Pág. 7

El andén (Sarah Martínez) Pág. 9

Miradas de mujeres - 2ªmirada (María Luisa Pérez) Pág. 11

Noche de Reyes (Jorge Richter) Pág. 13

Borbotón (Aldana Giménez) Pág. 17

Carta a Mariano (Lu Hoyos) Pág. 19

Extracorporal (Esther Moreno) Pág. 23

Sueño de una noche de verano (Pepe Sanchis) Pág. 25

Un día particular (Conxa Gausí) Pág. 27

Turno de oficio (Alicia García) Pág. 29

Sin tenerte cerca (Luisa Berbel) Pág. 33

En el Centro Comercial (Rafa Sastre) Pág. 35

Casting (Nicolás Jarque) Pág. 37

Terapia (David Rubio) Pág. 39

Silencio (Marga Alcalá) Pág. 41

Urbanitas (José Luis Sandín) Pág. 43

I Maratón de Microrrelatos Valencia Escribe Pág. 45

Ser tú (Manoli Vicente) Pág. 51

La herida (Alicia Muñoz) Pág. 53

Albor silente (Belén Mateos) Pág. 55

La estrella (Luis Alberto Molina) Pág. 57

Tiempo (Marisa Martínez) Pág. 61

Las sombras (Vicente Montemayor) Pág. 63

Puta Navidad (Xenia Rambla) Pág. 65


Diantres- Juan Luis López (Castell de Ferro, Granada)

http://dididibujos.blogspot.com.es/


Dos Cero Uno Seis

Un nuevo año. Bisiesto. Hace mucho, mucho tiempo, una

compañera de trabajo, que ahora se dedica a disfrutar de su

jubilación, me aseguró que odiaba los años bisiestos. Dan mala

suerte, decía. Aquello se quedó grabado a fuego en mi mente y,

aunque no me considero supersticioso, reconozco temer en cierta

medida ese tipo de calendario. Al hilo del tema, lanzo una reflexión:

¿por qué no son siempre festivos los 29 de febrero? Algún sindicato o

partido político debería hacerse eco de esta demanda. Los currantes

no somos culpables de ningún desajuste astronómico, si no vamos a

cobrar ese día extra, justo sería no trabajarlo…

Como cada mes de enero, ha llegado el momento de hacer

balance y proponer objetivos. Creo que para este grupo todo fue

positivo en 2015: la revista siguió publicándose puntualmente,

parimos el libro colectivo «Buffet Libre» y celebramos varios

recitales. Algunos de nuestros componentes y amigos vieron además

editados sus propios trabajos. El futuro más próximo nos va a

deparar un Maratón de Microrrelatos el 20 de febrero (más

información en página 45 y siguientes) al que estáis todos invitados y

la publicación de un nuevo volumen titulado «El tiempo y la vida»,

que ojalá esté listo para su presentación durante la Feria del Libro de

Valencia.

Creo que 2016, pese su «bisiestez», podría ser un gran año.

Pongamos todo de nuestra parte para que sólo ocurran cosas buenas.

Sed felices y, si os gustan y apetece, comed perdices.

Rafa Sastre

1


Sadness – Lisandro Trarbach (Brasil)

https://500px.com/lisandrotrarbach

2


Carta abierta a un maltratador

¿Querido? papá:

Me voy. Nos marchamos. No creo que nos vuelvas a ver, ni

tampoco quiero volverte a ver. Por fin he encontrado el valor para

hacerlo.

Pero no quiero irme sin decirte todo lo que tengo guardado

dentro. Sólo he encontrado coraje para dejarte, pero no tanto como

para decírtelo a la cara. Sí, soy una cobarde, pero al fin y al cabo eso

es algo que aprendí de ti.

No te quedes así. Por muy fuerte que te hayas creído siempre,

nunca has sido otra cosa que un cobarde, un triste y miserable

cobarde.

Ya no me asustan tus bravuconadas, ni me estremecen tus

lágrimas. Ya no me queda corazón para compadecerte, ya todo me da

igual.

¿Creías que no lo sabía? Pues entonces, además de cobarde, eres

tonto. Espero estar aún a tiempo de no haberme vuelto tonta yo

también, aunque he estado cerca.

No sabes cuánto la echo de menos… Y ni siquiera he podido

llorarla como toca, ni siquiera he podido contar a nadie lo que pasó,

incluso me costó verlo yo misma.

Sé que nadie va a comprender mi decisión, pero tampoco aspiro

a ello. No es fácil que nadie entienda cómo soy capaz de dejar a mi

padre solo, sumido en la depresión por la muerte de su esposa,

mayor y enfermo. Pero nadie sabe que fuiste tú quién la mató. Creo

que ni siquiera tú lo sabes.

3


Ya sé que fue ella sola quien se tiró por la ventana, que tú no la

empujaste. Y que antes se había tomado montones de pastillas, y en

otra ocasión la encontraron con cortes en las muñecas. Pero ella no se

quitó la vida. Ella ya no tenía vida, tú se la quitaste antes.

Tú, que despreciabas la comida que hacía, las cosas que decía,

los amigos que tenía. Tú, que no parabas de decirle lo mal que lo

hacía todo, lo inútil que era, la carga que suponía. Tú, que a cada

momento te lamentabas en voz alta de haberte casado con ella, que

fantaseabas en lo que hubieras podido ser de no haberlo hecho. Tú,

que cada día despintabas la sonrisa que a ella cada vez le costaba más

lograr. Y tú, que finalmente fuiste cambiando esos desprecios por

empujones, y los empujones por bofetadas, y las bofetadas por

golpes. Y encima la llamabas torpe por caerse, la llamabas fea por

tener los labios hinchados, y el ojo morado, la llamabas inútil por no

estar en condiciones de atenderme.

Tú la echaste en brazos de esas copitas de anís que fueron

nublando su vida y durmiendo su desdicha. Y aún tuviste el valor de

llorarla en su entierro. Ni siquiera la dejaste sola allí. Aún sé que vas

de vez en cuando a turbar su descanso al cementerio. Y que la culpas

de tu desgracia. Por Dios, déjala en paz. Sé que tus ramos de flores la

siguen asfixiando, allá donde esté.

Ya sé que a mí nunca me has puesto una mano encima, nunca

me insultaste, que a tu modo me quieres, como quieres a tu nieta.

Pero no quiero ese amor envenenado. Me has hecho más daño

quitándome a mi madre, porque nunca conocí cómo pudo haber

llegado a ser, ya que tú la habías matado antes. Hube de convivir con

un fantasma que era mi madre, pero no lo era. He vivido en un mundo

de silencios, de tristezas, de puertas cerradas con llave, he vivido

ocultando botellas, tapando errores, encubriendo historias. Y no

quiero más.

4


Ni siquiera saldrás nunca en las noticias, ni pasarás por un

Juzgado. Tu mujer se suicidó. Tú te quedaste solo y deprimido. Y la

desalmada de tu hija, encima, te abandona, viejo y enfermo.

Pero ya no más. Mi hija, que no ha tenido padre porque yo fui

incapaz de convivir con alguien sin verte a ti, no vivirá este infierno.

No, si yo puedo evitarlo. No la voy a condenar a un mundo de silencio,

de puertas cerradas con llave, de visitas al médico, de botellas de anís

y de tranquilizantes.

Quiero que sea todo lo feliz que no lo fue su abuela, ni su madre,

ni siquiera tú. No la volverás a ver. Y, cuando sea mayor y me

pregunte por sus abuelos, le enseñaré esta carta. Y espero que por fin

ella viva en un mundo donde no existan personas como tú.

Hasta nunca

Tu hija.

Susana Gisbert Grifo (Valencia)

http://conmitogaymistacones.com/

5


Presa de mis palabras – Luduen Fotografía (Argentina)

https://500px.com/luduen

6


Esdrújulas

Nunca fui matemática. Si acaso mujer de sílabas concretas y

algún que otro número disperso porque tampoco se puede prescindir

de la Aritmética. ¿Con mayúscula? Y qué más da, si lo que yo pretendo

es llevarme bien con las esdrújulas. Me gustan desde siempre porque

son variopintas. Cálidas, ácidas, caóticas, hijas legítimas del verbo,

singulares, fatídicas, erráticas, portadoras de oxígeno, malévolas a

veces, eléctricas, didácticas casi siempre.

Son también musicales o al menos es lo que se comenta en

círculos poéticos. Suelen ceder el paso a las imágenes que conducen a

un mundo heterogéneo plagado de círculos concéntricos, ángulos,

vértices, coloridas moléculas de hidrógeno, triángulos fatídicos, hijos

del viento y de las tempestades. Son así, tú ya lo sabes. Con tres o

cuatro sílabas que siempre dicen algo pero con un acento diferente,

aromático, ridículo, patético pero siempre distinto a lo vulgar. ¿No te

parece?

Por el lúcido camino de la esdrújula se pasea el escéptico y

vuelve por el mismo sitio el último romántico. Y algunos se dirigen

también con disimulo a la puerta entreabierta del prostíbulo.

Escuálidos lagartos, lagartijas y víboras conviven y envenenan si

pueden pero hasta encontrar la presa se agazapan en los huecos más

recónditos.

Qué rica la Gramática Española colmada de sinónimos y

antónimos. Qué léxico tan vasto y tan fructífero. En este paraíso de

colores conviven la libélula y el mico, el zorro y la tarántula, el

murciélago y el tigre de Bengala, la caléndula que vuelve de un

romance con el galán de noche. El jazmín endulzando las noches de

verano y puede acontecer el éxtasis si del azahar hablamos.

7


Y como no quiero que este trozo de mi pensamiento caiga en el

ridículo de un patético abuso de retórica, doy fin al manuscrito que

acabo de escribir aprovechando este magnífico sábado, lúcido,

sonriente y soleado.

ESPERO NO LES HAYA ABURRIDO MI ALEGATO.

Isabel Sifre Puig (Valencia)

8


El andén

Hay una silueta en el andén disfrazada de mujer.

Tan sólo compraría mi libertad, si pudiese. Desaparecer sólo

dolería a unos pocos, aunque no traumatizaría a ninguno. Ese mágico

momento, cuando todos te buscan, pero nadie te espera.

La respiración acelerada no le permite pasar desapercibida.

Realmente no quiere.

Es lo que pasa con las fantasías alimentadas durante años: si al

final no las cumples, sientes que verdaderamente no estás viviendo.

Texto e ilustración: Sarah Martínez (Valencia)

www.alasombradelparnaso.blogspot.com.es

9


Underbrella – Sara Underwood (EUA)

http://phatmouse09.deviantart.com/

10


Miradas de mujeres (2ª mirada)

¿Por qué llorará aquella mujer joven? Es distinta o lo parece, no

solo por el color de su cutis o por sus ropas, que pertenecen a otra

cultura y que con la lluvia se le pegan como una segunda piel. Muchos

colores que no alegran la tarde.

Aunque yo hace poco también me encontraba sumida en un

pozo. Ahora ya no. Salí, afortunadamente salí, porque mi hijo se libró

de aquello y ya todo para mí es diferente. Me estoy mojando, acelero,

¡cuánta gente! La lluvia… los árboles protegen algo, no mucho… las

hojas de las que cuelgan miles de gotas me acompañan, pero tengo

que coger el metro. Los paraguas van, vienen, tropiezo con ellos.

Respiro, sueño… tanta espera, pero al fin ya está en casa, y sin

problemas. Los malos presagios, desaparecidos; y ahora puedo

tocarle, acariciarle, besarle, sin problemas.

El pensamiento se acelera, noto palpitaciones, me emociono.

Sentimientos superpuestos que se reflejan, seguro, en mi cara, pues

no dejo de reír. Parezco loca. La gente me mira, o por lo menos me lo

parece. Los ojos de todos con los que me cruzo observan, me

persiguen, me envidian, transpiro felicidad.

Mi gozo, mi futuro. Salgo del metro hacia la calle de nuevo. Un

paso, dos, corro, esquivo, sigue lloviendo. No me importa sentirme

mirada. Observo la fijeza de tus ojos ajados, envidiosos, anhelantes,

¿qué me quieres contar? Tu tiempo pasó, ahora es el mío; está

anocheciendo, tengo que apresurarme y tú no haces más que

mirarme, pero no me conoces, no sabes nada de mí, acelero...

María Luisa Pérez Rodríguez (Valencia)

http://marialuisaperezr.blogspot.com.es/

11


Cabalgata de Reyes de Alcoi 2014

Fotografía extraída de la página https://naifscouts.wordpress.com/

12


Noche de Reyes

Hace años, en unos días muy próximos a la festividad de la

noche de "Reyes", un compañero de trabajo insistió para que

sustituyera, en la cabalgata de su pueblo, al Rey Melchor. Como

organizador de la misma, y en ausencia de quien durante años lo

había personificado, bien conocido por todos, quiso sorprender con

alguien diferente, no reconocible, en el carruaje real. La altura y la

barba se prestaban a ello.

¿Quién sería el Rey Mago, que desde el balcón del Ayuntamiento,

daba el discurso, con ese acento Río Platense, la noche de Reyes?

Tras muchas dudas, acepté la propuesta. El discurso o proclama

quedaba a mi libre elección, exceptuando las primeras palabras, que

eran propias de la tradición local.

Expresar un sentimiento nunca es fácil. Expresar la fuerza de un

sentimiento lo puede hacer más sencillo.

En España, la noche de Reyes, esa noche, aún se vive de una

forma particular. Se sienten las raíces y el sentimiento compartido de

generación en generación. Es una visión extraña y muy bonita.

Ahí me encontraba yo, vestido con buenos ropajes, sustituyendo

en el último momento hasta el calzado, por unas botas de montar

prestadas. Mis compañeros Reales con su buen porte no se quedaban

a atrás. Quien debía representar al Rey Baltasar no estaba pintado,

era natural. Sonriente, con alegría, representaba a todo un

continente, África.

La originalidad… el hispano-americano colado en la carroza.

Lo visto me dejó otra dimensión. La viva ilusión, el sentir de los

mayores, medianos y pequeños, unidos ante una lluvia de caramelos

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lanzados al vuelo. La alegría de madres, padres, hijos y abuelos,

reclamando un saludo. Entre ellos, mis hijos, sonrientes,

acompañando a su padre, Rey Mago por una noche.

Sin falsedades, con un instintivo arraigo ancestral de sueños.

Llegado el cortejo al Ayuntamiento, tuve que esperar, con tono

majestuoso, a que toda la parafernalia se desplegara: alfombras, pajes

para cada Rey Mago, saludos respetuosos protocolarios y una

multitud de fotos a cada uno de nosotros.

Subimos las escaleras hasta el balcón del Ayuntamiento de

Vallada. Fue entonces cuando leí el pregón:

"Autoridades de Vallada. Gracias por el recibimiento brindado.

Niños y Niñas presentes...

Pequeños y no tan pequeños.

Niños y niñas de la mañana, del medio día, de la tarde y de la

hora dorada de la vida.

Nosotros, los Reyes Magos, hicimos un largo camino por un

niño que nació hace unos días. Un humilde Rey, del cual todos

podemos aprender algo a lo largo de nuestras vidas. Y gracias a ello,

estamos hoy con vosotros.

Para hacer nuestro viaje empleamos muchos días, compartiendo

no solo el deseo de llegar, sino también el de la amistad. Por eso os

transmitimos el mensaje siguiente:

Respetad siempre la AMISTAD y recordad que vuestros padres

pueden ser vuestros mejores amigos, os aseguro que para ellos sois

los pequeños reyes de la familia.

En esta mágica noche, desearemos un regalo más para todos. Un

regalo que incluya: la Amistad, la Comprensión, el Respeto y la Paz en

el mundo.

Paz y Bien para todos".

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Tras la primera reacción, “descolocada”, de los oyentes, surgió

un silencio, un momento de atención, y luego los aplausos.

Es increíble lo que la magia de una noche puede unir: razas,

credos, continentes, vivencias...

Recuerdo imborrable, regalo, que me dejaron…

…los Reyes Magos.

Jorge Richter Vázquez (Valencia)

15


Sweet dreams – Kate (Polonia) http://d-e-v-i.deviantart.com/

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Borbotón

Respirando

como quien respira agotado,

me miro los pies

para asegurarme dónde me he parado.

Mirando

como quien mira cansado,

me duele ver que es tan tonto

pero igual me sigue gustando.

¡Él habla!

Como cuando uno anda sabiendo la verdad,

y se divierte con banalidades

que me hacen idiotizar.

Caminando

como quien no quiere llegar,

me topo con su edad

y con todo el qué dirán.

Entonces sueño

como sabemos los soñadores…

Con la esperanza en la cara

y la sangre a borbotones.

Aldana Michelle Giménez (Mendoza, Argentina)

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A lonely day – Amos Edwards (EUA) http://armawolf.deviantart.com/

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Carta a Mariano

Querido Mariano:

Valencia, 18 -12 -2011

Te escribo esta carta después de días y días de indecisión: mi

cabeza, mi corazón y el resto de mis entrañas presas de un torbellino

en plena ebullición. Te escribo, Mariano, sin la posibilidad de dejar de

hacerlo, aunque sienta un pánico irracional a enfrentarme con la

pluma y el papel. Te escribo con la misma necesidad con la que el sol

sale cada mañana aunque a veces se oculte tras intensas nubes grises

que nos impiden ver sus dorados perfiles.

Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que nos vimos,

demasiado. A veces, alguien me habla de ti. Me encontré con Lola, a

finales de Julio, me contó que seguíais reuniéndoos en Almuñécar

todos los veranos. Todos los amigos de entonces, los que en los 70

queríamos cambiar el mundo, los que corríamos delante de los grises

y los que pasábamos horas y horas hablando y riendo, yendo a cine

clubs y asistiendo a recitales de Raimon y de Lluis Llach o de Joan

Manuel Serrat. Sólo faltaba yo en esas citas estivales. Yo, que después

de haber estado tan cerca de vosotros, de ti, ahora me veo condenada

al exilio afectivo porque ya ambos tenemos otros amores; porque

nuestros hijos no son fruto del tiempo que compartimos; porque

nuestras vidas siguieron rumbos distintos e irremediables.

También sé de tus éxitos profesionales: tecleando tu nombre en

el Google puedo ver tus libros, tu actividad académica, tus

congresos… Todos esos avatares que suelen llenar una vida y de los

cuales deduzco que la tuya debe de estar plena de satisfacciones.

Pero hay otra vida, Mariano, otra vida tan real como la de fuera

y de esa es de la que quiero hablarte. Un día me dijiste que yo era una

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insatisfecha y que lo sería siempre. Anduve mucho tiempo como

cumpliendo la condena que tu lapidaria frase me había impuesto

seguramente sin yo merecerla, sólo era tu versión de nuestro fracaso

que tú cargaste sobre mis espaldas y que llevé durante mucho tiempo

como un fardo pesado. Viví de derrota en derrota, de sucesivas caídas

y de tenaces resurrecciones. Tus palabras me volvían una y otra vez a

la memoria y llegué a creer que ése era mi destino que tú habías

vislumbrado.

Eras el hombre de mis sueños. No quiero decir mi príncipe azul,

ese hace mucho tiempo que voló de mis fantasías. Eras el recurrente

amor con el que soñaba una y otra vez como si el tiempo no hubiera

pasado y continuáramos juntos y fuéramos felices y, otras veces,

aparecías como el amor esquivo con el que me sentía tan desgraciada.

Luego, de día, pensaba yo, analizando sueños o pesadillas, que tú

habías sido la oportunidad que yo había perdido de ser feliz y que

aquella maldición me perseguiría siempre: “Eres una insatisfecha y

siempre lo serás”.

Ahora, en la distancia, y cuando por fin he conseguido encauzar

mi vida y ser dichosa, quiero hablarte sin rencor ni cobardía. Sé que

algo se rompió entre nosotros quizá desde el primer momento en que

intimamos aquella noche en que una lluvia insistente me impidió

salir de tu casa y, por primera vez, unimos nuestros cuerpos

desnudos y nuestros corazones. Sé que, a pesar de nuestro profundo

amor, siempre hubo esa grieta que no supimos cómo tapar. Sé que

nunca nos entregamos enteramente el uno al otro y que esa falla nos

pasó factura y los lazos que nos unían se fueron rompiendo poco a

poco, porque fue una ruptura lenta y no desprovista de dolor, al

menos en lo que a mí concierne. Creo saber también el motivo de ese

desgarro primero, pero no voy a decírtelo, quizá tú también lo sabes.

No sé si volveremos a vernos, el tiempo apremia y las distancias se

alargan. Tampoco sé si mis palabras tendrán para ti algún sentido,

20


pero yo necesitaba decírtelas, decírmelas, para cerrar ese capítulo de

mi eterna insatisfacción.

Esto es todo, Mariano, sólo quiero concluir mi carta diciéndote

el profundo afecto que, a pesar de todo, me une a ti. Hasta siempre.

Lucila

Lu Hoyos (Valencia)

http://inventariodelucrecia.blogspot.com.es/

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Fotografía aportada por la autora

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Extracorporal

Mi cuerpo actúa por su cuenta desde hace meses. Al principio

era una sensación extraña, pero ahora lo consigo llevar bien. Se

marcha todas las noches y me abandona en la cama, como si yo no

fuera nada importante. Siempre me quedo pensativo, enredado entre

las sábanas. ¿Qué es lo que habrá ido hacer esta noche? ¿Por qué

nunca me hace partícipe de sus decisiones? Cuando regresa noto mil

sensaciones. Es vivir lo que ha vivido sin mí, pero desde un prisma

totalmente distinto. Me rindo ante su experiencia y mi ser sufre todo

tipo de cambios. Noto el sabor del cuerpo de una extraña, la

excitación corriendo por mi médula, el olor a la lluvia mojando el

asfalto cálido, la rabia y el dolor de una pelea, mi boca llena de

sangre, mis nudillos destrozados, el cosquilleo de una aguja tatuando

versos sobre mi piel. Me estremezco asustado, y lloro en silencio para

no despertarle, temo a que también me prive de estos cálidos

sentimientos.

Esther Moreno Morillas (Valencia)

http://elcascabelalgato.blogspot.com.es/

http://invisiblevoyeur.blogspot.com.es/

23


Dragon – Katarzyna Marcinkowska (Polonia)

http://grzanka.deviantart.com/

24


Sueño de una noche de verano

En verano solíamos jugar al bingo en el porche del chalet de los

abuelos. La tía Rosario, la solterona, nunca participaba en el juego.

Prefería retirarse a su habitación donde leía y realizaba sus ejercicios

de yoga.

Aquella noche que amenazaba tormenta, nos sorprendió la

aparición de un dragón volador, saliendo por la ventana del

dormitorio de nuestra tía, llevándosela montada en su larga cola.

Nueve meses después recibimos una postal con hermosas vistas

de las Islas Griegas. La tía Rosario y el Dragón eran muy felices. Nos

comunicaban su boda y la inminente llegada de su primera hija. Ya

tenían el nombre decidido. Se llamaría Lamia.

Pepe Sanchis (Massalfassar, Valencia)

25


The creation of zombie – Barbara (Croacia)

http://scarlettedeath.deviantart.com/

26


Un día particular

Hacía un mes escaso que me habían cambiado al turno de noche

en el trabajo, así que difícilmente coincidíamos los dos en casa.

Miré el reloj, eran las diez, mi mujer todavía no había regresado

y yo no sabía muy bien como le iba a explicar lo ocurrido. ¿Quién

podía prever que aquella extraña mujer que llamó a la puerta

tratando de venderme la obra completa de Miguel Hernández

acabaría metida en mi cama?

Su cuerpo, ensangrentado sobre el suelo, fue la consecuencia de

su amenaza de extorsión.

Se me hacía tarde y no podía esperar más su regreso, así que fui

al baño y con mis dedos impregnados todavía con la viscosidad roja,

escribí en el espejo: “Cariño, mañana te lo cuento“. Seguro que lo

entendería...

Conxa Gausí Caballero (Valencia)

27


Justice – Matt Frederick (Reino Unido)

http://mattfrederick.deviantart.com/

28


Turno de oficio

Eran ya cerca de las cinco. Javier Ruiz dejó cuidadosamente la

chaqueta azul marino sobre la percha y le pidió a Inma, su secretaria,

que no le pasara llamadas. A esa hora el sol de la tarde se reflejaba en

la vitrina de nogal, repleta de tomos gruesos y polvorientos. Los

conservaba sólo por nostalgia, testigos mudos de sus tiempos de

neófito, cuando la toga negra aún le venía grande, tiempos en los que

ni siquiera existía la red. El abogado Ruiz era un sentimental.

Ruiz suspiró y miró la pantalla del ordenador. No pudo evitar

encender su pipa. Más que vicio podía decirse que el tabaco era una

costumbre, un ritual. Leyó el auto que le enviaba Olalla Sánchez,

procuradora del caso de F. C. J. Era un asunto del turno grave. F. C. J.,

45 años, empleado de una casa de comidas, asesino confeso. La

víctima, un tal Z.G.A, 40 años. Lugar del crimen, A., plaza de Santa

Bárbara. Fecha, 27 de septiembre del año en curso, alrededor de las

24 horas. El abogado revisó el atestado policial y la declaración. El

cuerpo fue hallado en el lugar del crimen, sobre un charco de sangre.

Los dos hombres habían mantenían una relación cordial hasta que

aquella noche la víctima pereció a causa de diversas heridas de arma

blanca. La última herida le penetró bajo el omóplato izquierdo, a la

altura del corazón, seccionando la aurícula. Longitud de la hoja del

cuchillo, 38 cm; anchura, 2 cm. Según la declaración, Z. había

amenazado a la esposa de F., A., con una con una botella de cristal

rota. El abogado Ruiz dio una profunda calada a la pipa. El juicio sería

seguramente con jurado popular, a ver si podía evitarlo. Unas horas

después de asistir a su cliente un periodista había llamado para

hablar con él, pero Ruiz se había abstenido hacer declaraciones.

Casos como estos siempre son noticia… Ruiz revisó las notas. La

víctima había sido un pobre hombre, adicto al alcohol y a las drogas.

29


Antecedentes de pequeños hurtos y tráfico de estupefacientes. No

podía descartarse que anduviera enredado en asuntos turbios. Los

últimos tiempos fueron muy turbulentos para la víctima. Era curioso,

pero F. exculpaba a Z. de su mala vida. Z. buscaba la muerte. Su novia,

S., había fallecido en un accidente de tráfico años atrás, una desgracia.

Conducía él. Ruiz aspiró profundamente el humo del tabaco. La

frontera que nos separa del delito puede ser muy delgada. Desde

chico había querido ser abogado pero bien podía haber acabado

como Z. o como F. Había crecido en una barriada obrera golpeada por

el paro, el sexo adolescente y la heroína, en un hogar gobernado por

un hombre hosco y violento. Sólo la lectura le permitía imaginar otros

mundos posibles. Sin Jules Verne, sin Mark Twain, sin Chéjov o

Tolstoi, sin Cervantes, Shakespeare, o La Celestina quizá se habría

iniciado en la pubertad esnifando pegamento en el patio de la

escuela. Ahora ya no había casi nada que le atara a su antigua vida.

Nada, excepto el mendigo que dormía entre los setos del jardín

situado junto a su casa, una broma del destino. A pesar de delgadez,

de su aspecto cadavérico y desaliñado, Javier lo había reconocido.

Aquel mendigo había sido por un tiempo compañero de pupitre.

Unos meses después, Ruiz recibió una llamada. F. estaba ya en la

calle en espera del momento de ser llamado a juicio. La Audiencia le

había dado un tirón de orejas a la instructora del caso y había

aceptado los argumentos del abogado Ruiz. “La prisión provisional

tiene carácter preventivo y no puede ser utilizada como castigo, sino

con fines cautelares”. La mujer de F. llamó al letrado para darle las

gracias. Era una mujer de voz suave, agradable, un tanto cansada. Le

recordaba un poco a su madre.

“Lo que usted ha hecho por nosotros no tiene precio. Mi marido

no es un delincuente. Fue un mal momento, nada más. F. está muy

arrepentido de lo que hizo… Aunque pague su deuda en la cárcel,

tendrá que cargar con esto toda la vida. Yo y los niños, que son aún

pequeños. Imagínese, hasta he tenido que cambiarles de colegio

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porque aquí todos saben lo que ha pasado. Pero ¿qué culpa tenemos

la familia? No se crea, me hago cargo y pienso en la madre de Z., cómo

le caerá cuando sepa que mi marido ha salido de la cárcel y hace vida

normal, aunque sólo sea por poco tiempo. F. no es un asesino. Un mal

momento, por defenderme. Después del juicio no habrá quien le libre

¿verdad? No, no me conteste, deje que me haga alguna ilusión. Esta

vida es muy perra. Las mujeres siempre pagamos los pecados de los

nuestros, los pecados de los maridos y de los hijos”.

El abogado Ruiz colgó el teléfono. Dio una nueva calada a su

pipa y miró la puesta de sol, que caía sobre los tejados de la ciudad.

“¿Qué se siente al defender a un asesino?”, le preguntó una vez su

mujer. “Nada, Carmen, nada”, contestó, “todos somos asesinos y

víctimas en potencia. Hasta el más horrible de los asesinos tiene

derecho un juicio justo”. Luego Ruiz pensó en algo que había dicho

veinticinco años atrás. “Prometo defender la Justicia y la recta

aplicación de la ley. Prometo prestar asistencia jurídica gratuita al

desvalido…”. No sabía si F., que se había entregado a la mañana

siguiente del crimen atormentado por su mala conciencia, era en

realidad uno de esos desvalidos ni si en realidad lo era Z. A veces se

invierten los papeles y se confunden víctima y verdugo. El tañido de

una campana anacrónica se alzó por encima del ruido del tráfico de la

ciudad. Ruiz mordisqueó la boquilla de la pipa. Después abrió su

correo y anotó algo en la agenda. Había estado a punto de olvidar que

ese fin de semana tenía una nueva guardia.

Alicia García Herrera (Valencia)

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Fotografía aportada por la autora

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Sin tenerte cerca

Quisiera tenerte cerca para admirarte

y meterme dentro de tu abrigo y cubrirme

que cada día de mi lejana infancia hubiera sentido tu sombra

y retorcerme en ti y en tu consuelo

Habría sido reconfortante haberte disfrutado en la cotidianidad de la

niñez

en la incertidumbre de mi reciente pasado

Y haber encontrado en tus consejos lo mejor de mi misma

y haber sufrido y haber mentido y que me hubieras salvado

Si a pesar de no conocerte te tengo en la más alta estima

Sembrada por los que te quisieron y forjaron tu leyenda

Sospecho que nuestra empatía habría cristalizado

Y estimulado a grandes zancadas mi huérfano camino

No sé de tu olor ni de tu piel

No podría reconocer el roce de tus caricias porque no las sentí

ni añorar el significado de tu nombre que nunca mencioné en

presente de indicativo

ni me despedí porque no nací entre tus brazos

La primera luz del día no me la descubriste

y jamás me cerraste los ojos enlagrimados

ni me consolaste en mis primeros amores despechados

Me encuentro ahora echándote de menos

madura y desnortada

Buscando en otros hombres tu figura y tu presencia

Desubicada y sin referentes reconozco en ellos tu imaginario

Y a cada paso te me apareces y noto el frio de tu ausencia

Y te doy tu lugar en mi recuerdo, en las huellas de tu paso por mi vida

En el vacío de los que te conocieron

En la añoranza de los que aún te esperan.

Luisa Berbel Torrente (Valencia)

33


Rey Mago Bokeh – Miriam (Cádiz) http://mavy17.deviantart.com/

34


En el Centro Comercial

Aquel desarrapadillo se sentó en mis rodillas y mientras el

fotógrafo disparaba el flash, comentó con desparpajo:

—Hola. Me he portado bien. Estudio y hago los deberes,

obedezco a mis papás y quiero mucho a mi hermanita Violeta.

—Muy bien, campeón, ¿cómo te llamas?

—Carlos Martínez. Calle Santander 13, puerta 5.

—¿Has entregado tu carta al paje?

—No he escrito ninguna; no necesito nada.

Esas palabras me sorprendieron. Dirigí entonces la vista hacia

su madre, una mujer ojerosa que al cuidado de un viejo carrito de

bebé y con un abrigo que también parecía prestado, nos contemplaba

sonriendo.

—¿Y eso? ¿Por qué no quieres nada, Carlos? Entonces, ¿para qué

has venido?

—Soy pequeño, pero no soy tonto, Melchor o como te llames. Sé

que el día de Reyes tendré algunos juguetes usados que mi padre

habrá sacado de algún sitio. Por eso solo quiero pedirte que a él le

consigas una bicicleta. Ayer le robaron la suya y necesita una para ir a

trabajar. Júrame que lo harás. Sé que puedes aunque no seas ni rey, ni

mago. Júramelo, anda. Tienes cara de buena persona, Melchor o como

te llames.

Rafa Sastre (Valencia)

http://rafasastre.blogspot.com

35


Striptease – Arkusha (Rusia) https://500px.com/arkusha

36


Casting

Se soltó el pelo. Se despojó de sus gafas de sol y chasqueó los

dedos para que la música empezase a sonar. Al son de las notas de un

saxofón, se fue desnudando con sensualidad, clavando su mirada

lasciva en el anciano que permanecía impertérrito en su butaca.

Hasta que, desnuda, jadeó en un último intento de provocarle un

estímulo al viejo. Pero nada, el rey de los clubs de striptease

continuaba muerto y una voz metálica le agradeció su prueba a la

chica. Siguiente.

Nicolás Jarque Alegre (Albuixech, Valencia)

http://escribenicolasjarque.blogspot.com

37


SaM – Jean-Yves Depart (Francia)

https://www.flickr.com/photos/telemak/

38


Terapia

Era maleducado, envidioso, agresivo: peligroso. Con esa

personalidad, llegó el día en el que tuvo que elegir entre la cárcel o el

psiquiatra y el diván le pareció más cómodo.

Tras innumerables visitas, no pudieron establecer un

diagnóstico claro que explicara el origen de su rabia ni un

tratamiento que mitigara sus carácter violento. Finalmente,

decidieron probar con una novedosa técnica de hipnosis. Le

aseguraron que con ello se conseguiría que todo aquello que odiara le

resultara invisible. Así desaparecerían sus accesos de ira, le

prometieron.

Sin embargo, tras finalizar la sesión y de camino a su casa,

volvió a ver a la mujer que lo rechazó, a esos padres bobos con sus

ridículos hijos, al engreído del Ferrari o a ese grupo de botarates a los

que cualquier tontería parecía ser merecedora de celebración.

«Menuda estupidez», se dijo cuando entró en su apartamento,

maldiciendo el dinero gastado. Pero, al dejar las llaves, se quedó

atónito cuando al contemplar el espejo del recibidor su imagen no se

reflejaba en él.

David Rubio (Sant Adrià de Besòs, Barcelona)

http://elreinorobado.blogspot.com.es/

39


Fotografía aportada por la autora

40


Silencio

El silencio

que acompaña:

la savia del árbol,

el inclinar de las plantas

buscando la luz.

El planeo de las aves,

las motas de polvo

que se elevan

con la brisa,

el estallido del sol.

Las hojas de otoño

cayendo a mi lado,

la tierra secándose

a pesar de la estación.

El mismo silencio...

...que resuena en mi interior.

Marga Alcalá (Valencia)

http://comolaspiedrasoelviento.blogspot.com.es/

41


The funny love – Merve Sonay (Turquía) http://merve-s.deviantart.com/

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Urbanitas

I

cinco segundos

tu cara asoma divertida

entre ellos

entre la bruma

instante de agua

giro de segundero

retroceso

y limpieza

empeño de llovizna

y sus circulares segundos

latidos en la arteria

vial de mis somníferos

II

Hay una locura entre tú y yo,

que juega a esconderse,

a saltar por los tejados de noche,

a crecer entre respiraciones,

tranquilas o entrecortadas.

Hay una locura que nos atrapa

con sus olores a lima y níspero,

fragancias de arrayanes en la puerta,

43


que cruza convertida en rayo

entre nuestras miradas,

que nos sujeta,

y nos obliga a bailar,

correr, reír.

Hay una locura entre tú y yo,

una locura de vivir juntos,

de vivir atados a las manecillas

de nuestro tiempo, y del resto,

de vivir dispersos en los aires

de los pétalos y sus flores.

Hay una locura cercana, íntima,

dentro de la piel y tu piel,

dentro de tu carne y la mía,

dentro de los huesos y el tuétano.

Por supuesto la tendremos,

clara y blanca,

por siempre.

José Luis Sandín (Valencia)

44


Cartel obra de Daniel Sebastián

I MARATÓN DE MICRORRELATOS

VALENCIA ESCRIBE – MASSALFASSAR

• Fecha: Sábado 20 de febrero 2016.

• Hora: Registro de participantes de 9:15 h a 9:45 h. Comienzo del

concurso a las 10h.

• Lugar: Salón de actos del Centro Cívico de Massalfassar (Valencia)

Avda. Novelista Vicente Blasco Ibáñez.

• Organiza: Valencia Escribe

• Colabora: Excel.lentíssim Ajuntament de Massalfassar.

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La presentación al maratón implica la aceptación de las siguientes

BASES

1. Podrán participar personas mayores de 16 años de cualquier

nacionalidad y residencia. No es necesaria experiencia previa en la

escritura; solo imaginación y ganas de divertirse.

2. PREINSCRIPCIONES: El plazo de preinscripciones para participar

en el concurso se abrirá el martes 22 de diciembre del 2015 y

finalizará el jueves 18 de febrero del 2016. Las preinscripciones se

deben realizar enviando un correo a maratonve@gmail.com, en el

que conste el nombre y apellidos, edad del concursante y teléfono de

contacto.

Nota: Los preinscritos tendrán derecho preferente a participar sobre

cualquier persona que prefiera realizar la inscripción directa el

mismo día de la celebración del concurso, en el caso de que la

organización decida establecer un número máximo de concursantes.

Por lo tanto, la preinscripción, sin ser indispensable, es aconsejable.

3. PARTICIPANTES: Será necesario un mínimo de 12 preinscripciones

para la celebración del concurso. La organización se reserva el

derecho a cancelar el concurso si no se llegase al mínimo de

participantes preinscritos en la fecha límite.

4. INSCRIPCIONES: Se realizarán de 09:15 a 9:45 h. En la entrada,

cada participante entregará una fotocopia del DNI, que será

compulsada por la organización. Dicha fotocopia se guardará en un

sobre y, a cambio, cada participante obtendrá un número de

inscripción correlativo según orden de llegada, el cual servirá para

identificar al escritor a lo largo del concurso, no debiendo escribir su

nombre en ningún documento más. La organización del concurso

garantizará el anonimato de los microrrelatos durante todo el

proceso de selección y deliberación del jurado. Para validar la

inscripción es necesario el pago de 2 euros. Primero se procederá a la

inscripción de los preinscritos y después de las personas que decidan

46


inscribirse el mismo día del concurso, hasta alcanzar el número

máximo de participantes que la organización pudiera establecer.

5. LOGISTICA: En cada fase se entregarán dos hojas, una para

borrador y otra para la presentación del microrrelato en una plantilla

donde podrán calcular las palabras escritas. Se recomienda a los

participantes que vengan equipados con un soporte rígido tipo

carpeta para poder escribir sus creaciones y bolígrafos de repuesto.

6. TEMA: El tema será libre. Los relatos estarán escritos a mano,

indistintamente en castellano o valenciano y tendrán un mínimo de

75 palabras y un máximo de 120 (sin incluir el título, que será

obligatorio ni las propuestas de la organización).

7. JURADO Y FALLO: Un jurado compuesto por miembros del

colectivo literario Valencia Escribe y del Excel.lestíssim Ajuntament

de Massalfassar será el encargado de valorar los relatos que pasarán

de ronda y decidirá los ganadores. Al finalizar cada fase se leerá un

listado de los seleccionados para la siguiente ronda. El fallo final se

hará público tras la lectura de los cuatro microrrelatos finalistas.

8. PÚBLICO: El público que quiera presenciar el concurso podrá

hacerlo en la misma sala donde se realice, siempre que mantenga el

silencio necesario para el buen desarrollo del mismo.

9. PUNTUALIDAD: La puntualidad a la hora de empezar el maratón es

fundamental para garantizar el ritmo del mismo; la organización se

reserva el derecho a descalificar a aquellos participantes que no

respeten los horarios de inicio de cada ronda.

10. PREMIOS: Se seguirá un sistema de reparto proporcional de

premios, en función de los participantes y sus aportaciones. El

mecanismo es el siguiente:

Los participantes estarán obligados a validar su participación en cada

ronda con un pago en metálico de 2 euros, demostrando así que

confía en sus posibilidades de éxito. La aportación total recaudada se

destinará íntegramente al bote de premios. Así aquellos participantes

que resistan la marcha hasta el final no aportarán más que 8 euros

47


(ya que en la última ronda se eximirá de pago) y el premio que

pueden obtener por dicha inversión puede resultar muy suculento.

Los baremos de los premios son los siguientes:

• Primer premio: 60% del bote aportado.

• Segundo premio: 25% del bote aportado.

• Tercer premio: 10 % del bote aportado.

• Cuarto premio: 5 % del bote aportado

11. PUBLICACIÓN: Los cuatro microrrelatos finalistas aparecerán

publicados en el número de marzo de la revista digital Valencia

Escribe.

12. DESARROLLO DEL CONCURSO:

• 10 h. Primera fase:

Los participantes inscritos dispondrán de 20 minutos para escribir

un microrrelato y pasarlo a limpio en la ficha facilitada por la

organización, para el que se establecerá un inicio y dos palabras

obligatorias a incluir en el microrrelato. La organización avisará a los

participantes del tiempo consumido. Ningún concursante podrá

escribir ni antes del inicio de la ronda ni después de finalizada la

misma en los microrrelatos presentados. Dicho incumplimiento

acarrearía la expulsión. Los microrrelatos tendrán de un mínimo de

75 palabras y un máximo de 120 (sin incluir el título, que será

obligatorio, ni las palabras propuestas por la organización). Una vez

entregados los microrrelatos, el jurado los valorará y elegirá a la

mitad de participantes que pasarán a la siguiente ronda.

• 11 h. Segunda fase:

Los participantes seleccionados escribirán otro microrrelato, para el

que se establecerá un cierre y dos palabras obligatorias a incluir en el

texto, disponiendo de 20 minutos para escribir un microrrelato y

pasarlo a limpio en la ficha facilitada por la organización. A los

participantes se les avisará del tiempo consumido. Ningún

concursante podrá escribir ni antes del inicio de la ronda ni después

48


de finalizada la misma en los microrrelatos presentados. Dicho

incumplimiento acarrearía la expulsión. Los microrrelatos tendrán

un mínimo de 75 palabras y un máximo de 120 (sin incluir el título,

que será obligatorio, ni las palabras propuestas por la organización).

Una vez entregados los microrrelatos, el jurado los valorará y elegirá

a la mitad de participantes que pasarán a la siguiente ronda.

• 11:45 h. Tercera fase:

Los participantes seleccionados escribirán otro microrrelato, para el

que se establecerá una frase intermedia y dos palabras obligatorias

para incluir en el texto, disponiendo de otros 20 minutos para

escribir un microrrelato y pasarlo a limpio en la ficha facilitada por la

organización. A los participantes se les avisará del tiempo consumido.

Ningún concursante podrá escribir ni antes del inicio de la ronda ni

después de finalizada la misma en los microrrelatos presentados.

Dicho incumplimiento acarrearía la expulsión. Los microrrelatos

tendrán un mínimo de 75 palabras y un máximo de 120 (sin incluir el

título, que será obligatorio, ni las palabras propuestas por la

organización). Una vez entregados los microrrelatos, el jurado los

valorará y elegirá a la mitad de participantes que pasarán a la cuarta

ronda.

• 12:30 h. Cuarta fase:

Los participantes seleccionados escribirán otro microrrelato

inspirándose en una fotografía que facilitará la organización, con dos

palabras obligatorias para incluir en el texto, disponiendo de otros 20

minutos para escribir un microrrelato y pasarlo a limpio en la ficha

facilitada por la organización. A los participantes se les avisará del

tiempo consumido. Ningún concursante podrá escribir ni antes del

inicio de la ronda ni después de finalizada la misma en los

microrrelatos presentados. Dicho incumplimiento acarrearía la

expulsión. Los microrrelatos tendrán un mínimo de 75 palabras y un

máximo de 120 (sin incluir el título, que será obligatorio, ni las

palabras propuestas por la organización). Una vez entregados los

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microrrelatos, el jurado los valorará y elegirá a los cuatro

participantes que pasarán a la gran final.

• 13:15 h. Gran final:

Los cuatro finalistas escribirán un último microrrelato, para el que se

dará un inicio y dos palabras obligatorias para incluir en el texto,

disponiendo en esta ocasión de 15 minutos para escribir un

microrrelato y pasarlo a limpio en la ficha facilitada por la

organización. A los participantes se les avisará del tiempo consumido.

Ningún concursante podrá escribir ni antes del inicio de la ronda ni

después de finalizada la misma en los microrrelatos presentados.

Dicho incumplimiento acarrearía la expulsión. Los microrrelatos

tendrán un máximo de 50 palabras (sin incluir el título, que será

obligatorio, ni las palabras propuestas por la organización).

• 13.45 h. Lectura pública de los cuatro microrrelatos finalistas por

parte de sus autores, resolución del jurado y entrega de premios.

El horario de las fases es orientativo, pudiendo sufrir modificaciones

en base al desarrollo del certamen.

13. Si la caligrafía del relato es manifiestamente ilegible, el jurado se

reserva el derecho a descalificarlo.

14. La Organización se reserva el derecho de reducir el número de

rondas según el número de participantes inscritos.

15. Todos los problemas que pudieran surgir a lo largo del concurso

serán solucionados según el criterio de la Organización.

16. La participación en este concurso implica el conocimiento y la

aceptación de las bases, cuya interpretación es responsabilidad de la

Organización del Concurso.

50


Ser tú

Fotografía aportada por la autora

Tú que me lees, no sabes lo mucho que yo daría por traspasar el

papel y convertirme en protagonista de tu vida. Por ser, siquiera un

momento, de carne y hueso; aunque la carne pese y los huesos

duelan. Salir al balcón de tu casa y respirar el aire de tu jardín.

Adormecerme en el sofá cómo tú, cuando escuchas música.

Enfadarme una y otra vez con tu compañero de piso. Salir a la calle,

aunque me caiga y tenga que levantarme una y otra vez; aunque el

tiempo me desgaste y un día quede de mí sólo un nombre y un par de

fechas. Saber que he vivido. Salir de estas líneas en las que duermo

todos los días, siempre dentro de la misma historia. Poder sacudirme

el pelo de la cara, sentir el calor del sol, oír el ruido de la lluvia

golpeando tus ventanas. Vivir tu vida y, si me cansase, escribir

inventándome otra.

Manoli Vicente Fernández (Viana del Bollo, Orense)

http://lascosasqueescribo.wordpress.com

51


The power to express through movement - Rhett Morita (Canadá)

https://500px.com/giveback

52


La herida

La herida escuece, se abre de nuevo. En realidad no ha dejado de

doler nunca, pero a días pretendo que está cicatrizando, parece que

percibo esa costrita que tira de la piel conforme se seca. Sin embargo

sangra de nuevo ante el más mínimo rasguño y de nuevo me siento

lacerada por el vacío. Un vacío que daña. Es paradójico. Es cierto. La

nada duele, molesta, interrumpe, asfixia…, porque esta nada está

formada por un cúmulo inmenso de sentimientos contradictorios que

conforman una maraña turbia y deshilachada entre mis senos.

Sangra otra vez y de nuevo hay que someterla a las curas.

Intento desinfectar primero, soportando la sensación de la llaga viva

expuesta al dolor que la simple respiración causa. Aguanto la

quemazón que los cientos de escoriaciones producen. Cada palabra,

cada lugar, cada amanecer, cada melodía suponen un retroceso.

Sobrevivo apenas a cada punzada de abatimiento mientras me golpea

el sonido de tu voz por todas partes.

Se acabaron las lágrimas, se agotaron en millones de tristezas

cotidianas en las que me podía el abatimiento. Ahora simplemente

me adormezco de puro rota, lastimada, intentando que en el sueño se

atenúe el escozor que me mortifica.

Alicia Muñoz Alabau (Valencia)

https://www.facebook.com/PonerseAlas

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Autumn steps – Phil Buckle (Reino Unido) https://500px.com/buckles

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Albor silente

El eco de unos verbos

quedaron suspendidos entre la hojarasca

de un otoño tardío.

Un soplo desgajado de apatía

derretía la bruma de un encuentro, de un recuerdo,

de un estar sombrío en el tiempo.

El albor trémulo e inquieto de unos sueños

se deshacían en un temblor paciente,

en una lluvia tenue de pardas lágrimas yacientes.

La soledad comenzó a agrietarse

y una zozobra de aliento

sembró la tierra de brotes yermos y silentes.

Mª Belén Mateos Galán (Zaragoza)

55


Connecting to the sky – Pablo Munne (Argentina)

https://500px.com/pablomunne

56


La estrella

Y entonces fue que la vi, ya cuando había perdido toda

esperanza, cuando la desesperación me tenía en sus redes.

Rogué, recé, sin convicción; sólo un milagro que no esperaba

evitaría el final.

El tiempo ha transcurrido lento, inexorable, mientras que

circunstancias ajenas a mí me mantenían alejado de todo. Casi no

recordaba su rostro, pero en mi memoria, cual un mojón, quedó

aquella frase cuando me miró preguntando:

—¿Volverás papá? —asentí con la cabeza sabiendo que mentía;

el brillo de su mirada denotaba la tristeza que lo embargaba. Ella lo

tomó de la mano y se alejaron. Quedé allí parado viendo como se

perdían entre la multitud, quería ser fuerte, no me verían llorar.

Esa tarde, en la soledad del vuelo, por la ventanilla veía como la

costa se alejaba hasta perderse en el horizonte, traté de encontrar

una justificación. No la había, sólo orgullo, machismo sin razón, una

excusa pretendiendo ser libre. ¿Libre de qué?...

¿Cómo puede una criatura entender que dos adultos no

aprendieron a convivir? ¿Que son quienes pretenden enseñarle a

comportarse en la vida?

Distancia y tiempo fueron una barrera que mantuve sin

claudicar, mientras que en mis noches, el recuerdo de sus pupilas

desvela mi sueño. Aunque no quería mirar atrás, mi conciencia me lo

reprochaba noche a noche.

Puse un océano entre nosotros, pero sin poder alejarme de su

recuerdo.

57


África no perdona; continente duro y hostil, donde el error se

paga caro. Siendo un aventurero que sólo busca fortuna sin importar

el precio; no importa si lo hace de manera ilegal. Allí la gente muere y

mata mientras el resto del mundo ni se entera.

El fanatismo para dominar necesita armas, pero para mí sólo

era dinero. Asumir el riesgo da buenos dividendos, lo importante es

salir vivo…

La entrega se haría al atardecer, algo rápido para no ser

detectados, la pista era apenas un tramo de camino en un claro de la

selva en terreno hostil. La tensión nos mantenía en vilo hasta que de

repente, sin saber de dónde, salió el disparo, sentimos el impacto,

sobrevino el fuego y con un motor en llamas huimos buscando donde

aterrizar, mientras perdíamos altura rápidamente; el piloto luchó con

los controles tratando de ganar altura y superar una elevación pero

fue en vano. El choque fue tremendo, salí despedido de la aeronave

que quedo envuelta en un infierno dantesco, rodé por una hondonada

que evitó fuese alcanzado por los trozos que volaron al estallar los

explosivos que transportábamos.

No sé cuánto tiempo pasó hasta que desperté en la oscuridad y

el silencio de la noche, no me podía mover, las heridas lo impedían.

Los sonidos de la selva en la noche son intimidantes, algo

parecía reptar cerca de mí; el terror me invadía, no atinaba a nada

hasta que…

Puede haber sido la fiebre o que estaba enloqueciendo, pero

juro que oí cuando él me dijo:

—Por aquí papá— giré la cabeza y vi esa estrella cruzar el cielo

y grité:

—¡Valentín! —el eco me respondió— ¡ayúdame por favor!

58


Al levantar la mirada una luz me cegó, era una linterna y voces

que no entendía me llamaron, no pude responder porque me

desmayé.

Algo zumbaba a mis oídos, un rumor que no comprendía; eran

voces, estaba en una cama. Traté de moverme, pero los vendajes lo

impedían, de a poco las imágenes se fueron aclarando y pude ver que

estaba en una carpa al cuidado de varias personas. Respiré dando

gracias al supremo y me dejé ganar por la inconsciencia, me despertó

el traqueteo del vehículo que me transportaba sin saber dónde,

entonces recordé a mi hijo que mi mente oyó en aquel momento.

El “gracias Valentín” salió de mis labios sin proponérmelo…

En esta Nochebuena miro el cielo y creo ver aquella estrella que

me guio hasta aquí. Tras tocar el timbre espero y ese hombre que sale

a abrir me mira, el niño que lo acompaña pregunta:

—¿Quién es?

—Es mi padre que vuelve…

Luis Alberto Molina (Rosario, Argentina)

http://www.luismolin.blogspot.com.es/

59


It’s not my time – Alina Sliwinska (Polonia)

http://lady-amarillis.deviantart.com/

60


Tiempo

Dicen que el tiempo lo cura todo, pero no es cierto.

El tiempo no cura las largas noches en vela pensando que ya no

volverás. Ni las tardes que tras el cristal, viendo caer la lluvia, espero

tu regreso del trabajo.

Tampoco cura las comidas solitarias sin otro interlocutor que el

periodista de turno, que me cuenta las noticias desde el televisor.

Ni cura las mañanas en las que salgo a caminar por el río sin ti.

Ni los despertares solitarios en nuestra cama, en la que ya no puedo

acurrucarme a tu lado haciéndome la perezosa antes de levantarnos a

desayunar.

El tiempo no cura nada, las heridas del alma quedan siempre

abiertas, no cicatrizan. No puede curar una vida ahora rota y vacía.

Ni el tiempo lo cura todo, ni los médicos tampoco. Nosotros

somos la prueba.

Marisa Martínez Arce (Valencia)

61


Ink – Aki (Rusia) http://ashitaro.deviantart.com/

62


Las sombras

Esa noche me fui a dormir temprano. El frío y la tormenta

invitaban a buscar el tibio lecho y los relámpagos estaban

alborotando mucho a los animales callejeros: perros y gatos, a la par,

se disputaban la primacía en perturbar la cómoda paz del vecindario.

La jornada había sido larga y cansada y mis ojos se cerraban con

la pesadez del plomo. Entonces, un ruido sutil como el viento me hizo

volver la mirada hacia la puerta: una sombra gigantesca me acechaba.

La oscuridad no me permitía percibirla con claridad, pero la

contracción de mi estómago y el galope tendido de mis latidos me

anunciaban un peligro inminente. La sombra cubría la única salida

posible y una seca parálisis muscular me impedía cualquier

movimiento.

El resplandor de un rayo iluminó la figura de un hombre gris,

deshilachado, con las cuencas de los ojos vacías y largos brazos

desgarrados, que avanzaba lentamente hacia mi cama. Aprovechando

su pesado caminar me escabullí hacia un costado y corrí desaforado

buscando refugio.

De pronto, ya no era una, sino tres, las sombras grises, con las

cavidades de los ojos deshabitadas, que me perseguían aullando

como lobos hambrientos.

Cogí un cuchillo grande de la cocina y me escondí tras de la

puerta temblando. Fueron segundos angustiantes, eternos, pero no

llegó nadie. En ese momento escuché ruidos en el segundo piso,

donde duerme mi padre.

A medida que subía la escalera los ruidos se hacían más fuertes:

escuchaba golpes y alaridos, como si arriba se librara una batalla

campal.

63


Abrí la puerta, y sobre mi padre tres sombras enormes se

abalanzaban en masa. Ninguno tenía ojos, solo cuencas desiertas. Mi

padre me dirigió una mirada suplicante mientras los tres monstruos

lo atacaban. Yo empecé a lanzar cuchilladas a diestra y siniestra, y

por fortuna las sombras fueron cayendo, una a una, sobre amplios

charcos de sangre negra.

Abracé a mi padre, que todavía temblaba como una hoja al

viento, y lloramos abrazados.

Después de un rato regresé a mi cama y poco a poco me fui

quedando dormido. Entonces, un ruido sutil como el aire me hizo

volver la mirada hacia la puerta...

Vicente Montemayor (Omaha, Nebraska – EUA)

64


Puta Navidad

Imagen aportada por la autora

Odio las reuniones familiares, con sus palabras huecas, sus roces

innecesarios, sus regalos desagradecidos, sus besos insatisfechos. Los

carbohidratos a granel y los sarcasmos compulsivos.

Los villancicos, los whatsapp, el mensaje del Rey, las risas

obligadas, los desiderátum falsarios, la estafa del amor.

Mi tiempo, mis ganas.

Mi yo íntimo violado y expuesto.

65


Mi rencor.

Cómo lo odio.

Me abruma la paz que no nos damos, las expectativas de nada, el

espumillón de ideas, la incompañía.

Me escuecen las ausencias.

Las presencias.

Me duele la conciencia, de no hacer lo que creo, de hacer lo que

deploro. De no estar. No puedo. Escapo sin quererlo.

Mendigo autenticidad, me vuelvo, y sólo encuentro vacío.

El de todos los días.

Sólo que parece más, una ballena que me engulle, y me pierdo

dentro, sin salida. Eternamente.

Abetos de rencillas escondidas, de cariños no resueltos. Cuelgo

en ellos adornos telúricos con luces de sed intermitentes.

Sueño con mi Noel de cartón-piedra y con la nieve en las pupilas

de los vampiros que acechan. Inviernos solapados.

Dulzor triste de Diciembre.

Me encojo tanto.

Tanto…

¡Feliz! ¡Feliz Innavidad!

Xenia Rambla (Valencia)

http://xeniarambla.blogspot.com.es/

66


El mejor regalo, un buen libro. «Buffet Libre» 25 autores, 75 relatos

Hasta Reyes, oferta en Amazon (papel y ebook)

¡NO TE QUEDES SIN ÉL!

67


Os recordamos que en nuestro muro de Facebook Valencia Escribe,

además de otras cosas, seguimos proponiendo imágenes para ser

relatadas y colgando convocatorias de concursos literarios:

https://www.facebook.com/pages/Valencia-Escribe/134450789952020

Si tienes un blog y quieres hacernos partícipes de su existencia o

mantenernos al tanto de las entradas que publiques, no olvides que

también tenemos el grupo Valencia Escribe Blogs

https://www.facebook.com/groups/1571068066474683/

Para los aficionados al Haiku, también tenemos un espacio, que para

ser originales nos dio por bautizar como Valencia Escribe Haiku.

Podéis dejar allí vuestros poemas pero intentad cumplir las reglas…

https://www.facebook.com/Valencia-Escribe-Haiku-746524675464504/

Más poesía en un blog de poco alcance que queremos potenciar con

vuestras aportaciones

http://valenciaescribepoesia.blogspot.com.es/

Y para seguir leyendo relatos de nuestros autores, nada mejor que

pasar cada día por nuestro blog:

http://valenciaescribe.blogspot.com.es/

68


¿Quieres leer números anteriores de VALENCIA ESCRIBE?

Número 12 (Abril 2015)

http://www.yumpu.com/es/document/view/37877341/numero-12-abril-2015

Número 13 (Mayo 2015)

http://www.yumpu.com/es/document/view/38579520/numero-13-mayo-2015

Número 14 (Junio 2015)

https://www.yumpu.com/es/document/view/39229595/numero-14-junio-2015

Número 15 (Julio-Agosto 2015)

https://www.yumpu.com/es/document/view/39887891/numero-15-julio-agosto-2015

Número 16 (Septiembre 2015)

http://www.yumpu.com/en/document/view/53328640/ve-16-septiembrepdf

Número 17 (Octubre 2015)

http://www.yumpu.com/en/document/view/54316333/ve-17-octubre

Número 18 (Noviembre 2015)

http://www.yumpu.com/en/document/view/54535272/ve-18-noviembre

Número 11 (Diciembre 2015)

http://www.yumpu.com/es/document/view/54807799/ve-19-diciembre

NOTA: Enlaces de descarga en el interior de cada revista

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Miguel García Rodríguez (Valencia)

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