Camino a la Siembra

FundacionFICONPAZ

A diferencia de Tierra Fértil para la Paz, en ésta no sólo se reflexiona sobre cómo orientar la experiencia de los niños y las niñas, sino que se presentan 12 temas para trabajar en la formación de animadores y animadoras, para irradiar la experiencia en las diferentes comunidades.

Así el diálogo entre algunos animadores y los lectores de la cartilla, se convierte en el eje creativo que permite explicar la razón de ser del Movimiento y de sus Animadores, la importancia de la planeación y del trabajo en equipo, la forma de vincular a otras organizaciones e instituciones y cómo apoyarse mutuamente en el propósito de contribuir a que los niños y las niñas vivan en un país mejor, donde tengan todo lo necesario para vivir dignamente y hacer realidad sus derechos.

Camino a la Siembra

Propuesta metodológica para la formación de

animadores y animadoras del Movimiento de Niños

y Niñas Sembradores de Paz, Colombia

Colección

Material de apoyo para el Movimiento de Niños

y Niñas Sembradores de Paz, Colombia

ISBN: 958-97063-6-3

Volumen

Camino a la Siembra

ISBN: 958-97063-8-X

Primera edición: 1.500 ejemplares

Material educativo, prohibida su venta

o reproducción total o parcial por cualquier

medio, sin autorización expresa de los autores.

Todos los derechos reservados

Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia

UNICEF

Manuel Manrique Castro

Representante de Área para Colombia

y Venezuela

Jorge Vallés

Oficial de Protección y Asuntos Humanitarios

Itziar Lado

Oficial Asistente de Protección y Asuntos

Humanitarios

Bernardo Nieto

Oficial de Comunicación e Información

Sara Franky Calvo

Oficial Asistente de Comunicación

Coordinación Pedagógica

Hernán Restrepo Mesa

Comité editorial

Fundación Instituto para la Construcción

de la Paz - FICONPAZ

Monseñor Héctor Fabio Henao Gaviria

Director

Edgar Mauricio López Castro

Hernán Restrepo Mesa

Isabel Cristina Quiroz Ospina

Textos

Celina Calderón Gutiérrez

Claudia María Rodríguez Castrillón

Hernán Restrepo Mesa

Isabel Cristina Quiroz Ospina

Coordinación de producción

Carlos Henao Gaviria

Diseño

Piedad Franco H.

Diagramación

Sandra De Bedout R.

Corrección de estilo

Gloria M. Londoño Monroy

Marcela Monge Gómez

Ilustraciones

C. Granda

Impresión

Grupo del color

Noviem,bre de 2005

Bogotá, D.C, Colombia

FICONPAZ

Fundación Instituto para la Construcción de la Paz

Carrera 47 Nº 84 - 85, Bogotá, D.C.

Teléfono: 437 71 50 Ext: 458 ó 459

E-mail: sembradoresdepaz@yahoo.com

www.ficonpaz.org

UNICEF

Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia

Calle 72 Nº 10 -71 pisos 11 y 12, Bogotá, D.C.

Teléfono: 312 00 90

E-mail: webcolombia@unicef.org

www.unicef.org.co

En su artículo 14, la Convención sobre los Derechos del Niño establece la libertad de pensamiento, conciencia y

religión. UNICEF respeta este derecho, sin promocionar ningún culto en particular, en detrimento de otros. Las

opiniones aquí expresadas son responsabilidad de sus autores

2• CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Gratitud y reconocimiento

Con sus preguntas, reflexiones, críticas y aportes, su tiempo y compromiso,

numerosas personas y organizaciones colaboraron significativamente con la

elaboración de esta cartilla, que presenta una propuesta metodológica para la

formación de los animadores y animadoras del Movimiento de Niños y Niñas

Sembradores de Paz, Colombia. A todos y a todas, nuestra gratitud.

Como un gesto de reconocimiento, presentamos sus nombres:

Regional Antioquia Chocó, cuya experiencia constituyó el punto de partida

de esta construcción.

Diócesis de Apartadó: Marta C. Cuesta, Pilar Plaza, Martín Barrios Mena y

Federico Córdoba. Diócesis de Quibdó: Eduardo Enrique Ibarguen y Javier

Perea. Diócesis de Istmina- Tadó: Franklin Rivas y Didier Sánchez. Diócesis de

Jericó: Lina María Arcila, Ángela Lorena y Pbro. Aldemar Ramírez. Diócesis de

Caldas: Margarita Arenas, Blanca Toro y Adriana Montoya. Diócesis de

Girardota: Dora Ruiz Meneses y Oswaldo Jiménez. Diócesis de Santa Rosa de

Osos: Gloria Cecilia Rojas Ruiz, Lesfabián Marín e Hilda María García.

Diócesis de Santa Fe de Antioquia: Sandra Yuliette Sierra y Luz Marina Cano.

Arquidiócesis de Medellín: Mariana Bolívar e Imelda Betancur. Oficina

Regional de Pastoral Social: Jaime A. Quintero y Gloria Martínez. A ellos y

ellas un especial reconocimiento.

Regional Bogotá - Cundinamarca.

Arquidiócesis de Bogotá: Zona Pastoral de Cristo Sacerdote: Mery Yaneth

Mora Sánchez y María del Rocío Jaimes; Zona Pastoral Espíritu Santo:

Blanca Marina Aguirre Gómez, Janeth Rivera Parra, Sonia Vargas y Lucrecia

Garzón; Zona Pastoral Inmaculada: Esperanza Vargas Ávila y Sandra

Milena Gaitán; Zona Pastoral San José: Cristian Alexander Pulido, Edgar

Hernán Romero Diaz, Fabián Ricardo Mayorga Acuña, María Ermelinda

Hortúa, Martha Miriam Morales Olaya, Nelson Fredy Saray Peñuela, Iris

Yineth Barbosa y Mabith Yubely Velásquez Salcedo. Diócesis de

Facatativá: Eliana Brigitte Forero Olaya, Paola Andrea Acero Giraldo,

Sandra Mayumi Riaño, Luz Yineth Ramírez Ruiz y Pbro. Jesús Rodríguez.

Diócesis de Soacha: Jeimmy Isabel Gómez Arenilla, Leonardo Betancur

Díaz y Ana Susana Garzón González.

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 3


Regional Eje Cafetero.

Arquidiócesis de Manizales: Ascensión Cruz, Clemencia Viviana Ríos, Hna. Lucía

Sáenz Uribe, María Elena Ospina, María Fernanda Aguirre, María Silva Daza,

Alejandra Bonilla, Diana Milena C. y Diácono Ancizar Neira N. Diócesis de

Armenia: Alba Rocío Velasco A., Omaira Cecilia Rendón, Aníbal Hernández,

David Rodas, Jesús Alfredo Riveros, Germán Londoño Villamil Orozco, Pbro.

Olmer Hernán Gaviria y Pbro. Juan Carlos Rodas Urrea. Diócesis de Cartago:

Edward Abad Carmona Riveros, Graciela Vásquez López, Landa Hinestroza, Luz

Adelfa Marín, María Magali Gaviria Marín, Oscar Stiven González, Duvaner

Gutiérrez, María del Carmen Guarín y Mons. Jairo Uribe Jaramillo. Diócesis de

La Dorada: Blanca Libia Orozco Rivera, Lucinda Jiménez J., Ana Ligia Buriticá,

Luis Jair Ramírez y Pbro. Jorge Tobar. Diócesis de Pereira: Claudia Marulanda

M., María Francisca Calvo, María Lilia Chiquito, Hna. Claudia Martínez, Raúl

Echeverri Mejía, Ildory Jaramillo, Carolina Robledo y Pbro. Rubén Darío

4• CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Presentación

Una tierra fértil, arada y abonada con decisión, convencimiento y amor, es el

primer requisito para que la semilla germine. Pero no es el único factor que

determina que al final se obtengan los frutos esperados. Se requiere de la

preparación y la entrega del sembrador, lo que sólo es posible si éste, a su vez,

cuenta con las orientaciones, las experiencias, los conocimientos, el apoyo y el

ánimo de quienes lo rodean y conocen globalmente lo que influye en la cosecha.

En este sentido, el Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz, Colombia,

es una doble apuesta por la consolidación de una cultura pacífica y solidaria en

nuestro país. Por un lado, un compromiso con la promoción de la niñez, especialmente

cuando ésta se encuentra en situaciones que vulneran sus derechos. Y por

otro, un deber con la vinculación y formación de los animadores y animadoras de

los grupos de sembradores: jóvenes y adultos, que enlazan sus corazones, ideas,

esfuerzos, recursos y sueños, su tiempo y su trabajo, para ofrecer un mejor presente

y un futuro esperanzador a los niños y las niñas que los rodean.

La labor pastoral y evangelizadora de la Iglesia Católica, tiene el sentido de

pedagogía y de animación del proyecto de vida de cada persona. En esta labor

los niños y las niñas tienen un sitio privilegiado, porque Jesús se identificó con

ellos y ellas. Cuando los Apóstoles discutían quién era el más grande, el Señor

“tomó a un niño, lo puso a su lado, y les dijo: el que reciba a este niño en mi

nombre, a mí me recibe; y el que me reciba a mí, recibe a Aquel que me ha

enviado” (Lucas 9, 47 - 48). El proyecto de vida individual, entonces, logra plenitud

cuando se trabaja para ofrecer bienestar a la niñez.

Esperamos, entonces, que sean valiosos los conocimientos y las orientaciones que

se plasman en esta cartilla, dirigida a quienes acompañan la siembra desde los

equipos de apoyo regional, diocesano y/o zonal, para que puedan, a su vez, guiar

la formación de esos nuevos animadores y animadoras que cada vez más se unen

al Movimiento, y que deciden ofrecer sus vidas desinteresadamente, para

contribuir a que los niños y niñas vivan en un país mejor, donde tengan todo lo

necesario para crecer dignamente y hacer realidad sus derechos.

Monseñor Héctor Fabio Henao Gaviria

Director del Secretariado Nacional de Pastoral Social - SNPS

-


Estructura

de la cartilla

Al leer esta cartilla encontraremos dos grandes partes: En la primera

acompañaremos a Lucinda, Blanca, Franklin y Tulio, cuatro animadores y

animadoras del Movimiento Sembradores de Paz quienes compartirán sus

experiencias como faci-litadores de un proceso formativo con nuevos animadores

y animadoras de su comunidad.

En la segunda, hallaremos una serie de guías temáticas y didácticas, con sus

respectivos documentos anexos, en la que podremos apoyarnos para desarrollar la

formación de nuevos animadores y animadoras.

Contenido

Somos el Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz, Colombia

1. Nuevos caminantes 10

2. Cuando le ponemos el corazón a lo que hacemos 13

2.1. La convocatoria 14

2.2. La sensibilización 16

2.3. El diseño y desarrollo de la formación 17

2.4. Los aprendizajes 24

3. Guías temáticas y didácticas para la formación de animadores

y animadoras del Movimiento de Niños y Niñas Sembradores

de Paz, Colombia 28

3.1 Los derechos de los niños y niñas 28

3.2 Imaginarios en torno a la niñez 34

3.3 Conozcamos nuestro Movimiento 40

3.4 Animadores y animadoras de la siembra 46

3.5 Nuestra espiritualidad 52

6• CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


3.6 Nuestra pedagogía 58

3.7 Nuestra perspectiva psicosocial 62

3.8 Ayudar a sembrar una cultura pacífica y solidaria 67

3.9 El trabajo en equipo 73

3.10 Estrategias didácticas para organizar los encuentros

con los niños y las niñas 79

3.11 Las redes de apoyo 86

3.12 La participación 91

4 Anexos 96

4.1 Principios que sustentan los derechos de los niños y niñas 96

4.2 Al creer, creamos... Representaciones sociales y enfoques de

intervención entorno a la niñez 100

4.3 Alguien que se transforma para transformar 104

4.4 El estilo educativo de Jesús 108

4.5 La resiliencia desde el apoyo psicosocial 110

4.6 Propuestas para promover la participación y orientar

la dinámica grupal con niños y niñas 115

4.7 Estando unidos acompañamos y nos acompañan 120

4.8 La participación de los niños: De la participación

simbólica a la participación auténtica 124

5. Bibliografía 133

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 7


Somos el Movimiento

de Niños y Niñas

Sembradores de Paz

Somos el Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz, una propuesta que

surge del compromiso de la Iglesia Católica Colombiana con la niñez y que busca

contribuir a su formación, acompañamiento, promoción y organización para que

pueda aportar en la construcción de una cultura de la paz y la solidaridad.

Somos movimiento porque contribuimos a la movilización social en favor de

la niñez y de la paz, a partir de procesos en los que nos articulamos niños,

niñas, animadores y animadoras de diversas regiones del País junto a

distintas instancias de la Iglesia Católica y organizaciones o sectores

responsables y sensibles frente al desarrollo de la infancia.

Somos sembradores y sembradoras de paz porque con nuestras

capacidades como niños y niñas ejercemos el derecho a participar

activamente en la vida de la comunidad y desde nuestras actitudes

construimos nuevas formas de relación basadas en la convivencia y el

respeto.

Nos organizamos en pequeños grupos de niñas y niños entre 6 y 12 años,

para vivir un proceso de formación constituido por cuatro etapas: Sembrando,

Germinando, Floreciendo y Cosechando, en el que desarrollamos talentos

como el pensamiento crítico, la creatividad, la comunicación afectiva y

asertiva, la empatía, la resiliencia, la responsabilidad, la participación y la

solidaridad. De esta manera crecemos en nuestra relación con nosotros mismos,

con los demás, con lo que nos rodea y en todas ellas con Dios.

Somos un espacio para ser y sentirnos libres e incluidos, un arco iris

multicolor signo de esperanza, en el que más allá de las diferencias

políticas, religiosas, económicas o culturales, nos encontramos para

sembrar entre todos y todas el país que soñamos y merecemos.

8• CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 9


Hola animadores y animadoras, ¿recuerdan cuando reflexionamos juntos sobre

las comprensiones y orientaciones básicas para animar nuestro Movimiento

de Niños y Niñas Sembradores de Paz?, preguntó Blanca. ¡Fue toda una

aventura! – respondió Franklin – Y pudimos compartir y aprender sobre lo que es

el Movimiento, sus objetivos, su historia, la forma como vemos y comprendemos

a los niños y niñas y como nos vemos los animadores y animadoras.

10 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Y también analizamos nuestras raíces, aquellas que sostienen y orientan el

Movimiento: la espiritualidad, la pedagogía, la perspectiva psicosocial y el

tipo de sociedad que soñamos, basada en el respeto de los derechos

humanos , complementó Tulio. Además, – intervino Lucinda – hablamos

del proceso de formación de los niños y niñas; de sus logros en cada una de

sus etapas: Sembrando, Germinando, Floreciendo y Cosechando; de la

forma como podemos organizarnos para impulsar y afianzar esta

experiencia; de la necesidad de articularnos con diversas instituciones para

desarrollar acciones en beneficio de la niñez y lograr una mayor

sostenibilidad e impacto del Movimiento; y finalmente, de la importancia de

evaluar lo que hacemos para aprender y mejorar.

Pero hay algo que no les hemos contado y ésta será la oportunidad, expresó

Blanca. Nos dimos cuenta que todas estas orientaciones básicas para animar

el Movimiento, que están recogidas en la cartilla Tierra Fértil para la Paz, son

el punto de partida para un proceso formativo, para el inicio de un camino que

nos conduzca a ser verdaderos animadores y animadoras de la siembra.

Así es, aportó Lucinda. Hace varios meses, cuando realizamos la formación para

nuevas animadoras y animadores, construimos diferentes propuestas

metodológicas para promover una mayor comprensión de las orientaciones que

plantea la cartilla Tierra Fértil para la Paz, y ayudar a desarrollar habilidades para

la labor con los niños y las niñas. Por eso hemos querido contarles cómo fue esta

experiencia y, además, compartirles estas propuestas para que ustedes las

aprovechen en la formación de los animadores y animadoras de sus comunidades.

Lo más seguro es que al analizar la propia realidad y al comprender que la

formación debe ser algo permanente, sea necesario ampliar, complementar y seguir

construyendo nuevas estrategias, experiencias y contenidos que permitan

cualificarnos e intercambiar nuestras vivencias como animadores y animadoras,

comentó Franklin.

Por eso es muy importante que cuando decidamos formar a nuevos animadores y

animadoras, partamos de una planeación en equipo y vinculemos a otras

organizaciones e instituciones de la comunidad y del Estado para apoyarnos

mutuamente en el propósito de contribuir a que los niños y lasniñas vivan en un

país mejor, donde tengan todo lo necesario para desarrollarse plenamente y hacer

realidad sus derechos.

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 11


Sabemos que la tarea de animar y acompañar a los niños y las niñas es algo que

no podemos hacer solos – complementó Tulio – y por eso nos alegra que

también a sus comunidades lleguen nuevos animadores y animadoras que

sumen sus manos y su vida a este sueño de sembrar la paz por todos los

rincones de Colombia. ¡Animo!, – Exclamó Blanca – será una maravillosa

oportunidad para caminar juntos, para aprender, compartir y crecer en

experiencias y conocimientos que nos lleven a ser mejores animadores y

animadoras de la siembra.

12 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Mira!, aquí está Leonardo ayudándole a Tulio a pegar el afiche de la

convocatoria en la Casa de la Cultura, exclamó Blanca. Ese Leonardo

es muy piloso, – comentó Franklin – siempre había querido ser un

animador del Movimiento y él mismo se ofreció para colaborarnos en la

convocatoria cuando se enteró que iniciaríamos un proceso de formación para

!

nuevos animadores y animadoras. ¡Hay que verlo acompañando su grupo de

Sembradores de Paz junto con Omaira!

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 13


Yo la verdad, en un principio, creí que por ser tan jóvenes no iban a tener la

responsabilidad suficiente, pero me han dado una gran lección, expresó Lucinda. Es

que son un par de adolescentes, tienen apenas 16 años, pero su compromiso y su

entusiasmo han sido extraordinarios. Hace ocho días, cuando fui a acompañarlos a

una reunión del grupo de Sembradores de Paz, pude ver que habían preparado muy

bien el tema y, además, noté que los niños y las niñas se identificaban mucho con

ambos y con todo el dinamismo de su juventud.

Pero lo que más me gustó – continuó Lucinda – fue que ellos mismos me dijeron

que esa alegría la aprendieron de mí y que se sentían muy seguros y respaldados

por el acompañamiento que les brindamos. Y miren, – intervino Tulio señalando

otra fotografía del Diario de Grupo – aquí están Blanca y Franklin hablándoles de

Sembradores de Paz a los muchachos y muchachas del colegio. Sí, al final

quedaron muy motivados – dijo Blanca – aunque les confieso que yo tenía mucho

susto, si no es por Franklin que me tranquilizó y se encargó de animarlos con

dinámicas y hasta con chistes, no hubiera sido capaz yo solita.

La convocatoria de nuevos animadores y animadoras fue algo muy divertido

– comentó Franklin –, quizá porque le pusimos mucha fe y creatividad.

Recuerdo que nos organizamos en parejas y además de ir al colegio a hablar

con los jóvenes de décimo y undécimo, también fuimos a la Casa de la Cultura

e invitamos a los del grupo de teatro y de danza.

Además, – complementó Lucinda – visitamos a algunos líderes y a otras

personas que sabíamos eran muy sensibles ante la niñez o que se habían

mostrado interesadas en ser animadoras. Fuimos también a una reunión del

grupo juvenil, y Visitamos a algunos líderes y a otras personas que sabíamos

eran sensibles ante la niñez o que se habían mostrado interesadas en ser animadoras,

complementó Lucinda. Fuimos también a una reunión del grupo

juvenil y adicionalmente, el Padre Chucho invitó a la gente en la celebración

del domingo. Además, pegamos carteles en el templo y en varias esquinas

14 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


del barrio. También pegamos varios carteles en el templo, que a propósito fueron

muy llamativos.

Miren, – intervino Tulio – aquí tengo un cartel que guardé de recuerdo:

Para que los niños y niñas ya no sean maltratados,

para que sean escuchados y valorados

para que sus derechos sean una realidad,

y puedan vivir, soñar, jugar y reír...

¡Une tus manos a las nuestras!

Te esperamos este sábado a las 2:00 pm,

en la caseta comunal.

Invitan y apoyan:

Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz

Comité Comunitario por la Niñez. Barrio El Colibrí

Institución Educativa Colombia Nueva

Parroquia Nuestra Señora de El Colibrí

Casa de la Cultura

Centro de Salud

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 15


Recuerdo que ese sábado hicimos una jornada de sensibilización que

permitió a la gente conocer un poco más la realidad de los niños y las niñas, y

descubrir en el Movimiento Sembradores de Paz una alternativa para salir de la

indiferencia y hacer algo por nuestro barrio y nuestro país, continuó Tulio.

Al comienzo de la jornada estuvimos muy preocupados, pues eran las dos de

la tarde y sólo había llegado una persona, expresó Lucinda. Por un momento

creí que habíamos perdido tanto esfuerzo, pero fueron llegando uno a uno y a

las 2:30 ya había unas 17 personas.

Esperábamos más, pero no nos dejamos desanimar. Al contrario, nos

alegramos por cada persona que llegó. Si mal no recuerdo fueron: una

maestra, cuatro muchachos y muchachas del Colegio, dos del grupo juvenil y

uno del grupo de teatro, la mamá de Carlos, Arturo el del Comité por la Niñez,

Nelson el psicólogo del Centro de Salud, doña Gabriela la presidenta de la Acción

Comunal, el Padre Chucho y nosotros cuatro.

Aquí encontré en mi Diario de los Sueños las notas de la reunión donde

preparamos la sensibilización – dijo Franklin – y les voy a leer lo que hicimos: Lo

primero fue decorar especialmente el salón. Queríamos que la gente sintiera que

los estábamos esperando y que llegaban a un espacio diferente, creativo y lleno

de alegría. Expusimos dibujos y frases hechas por los niños y las niñas; y teníamos

unas carteleras con fotos de los diferentes momentos que hemos compartido en

el grupo de Sembradores de Paz.

Cuando llególa gente, le dimos una bienvenida especial y luego hicimos una

dinámica muy divertida para presentarnos y crear un clima de confianza. Después

realizamos una actividad que nos permitió conocer la realidad de la niñez en

nuestro barrio y en nuestro país. Sí, ya recuerdo que hicimos una exposición con

recortes de prensa, información que Nelson bajó de Internet y fotografías de

16 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


nuestra propia comunidad, comentó Blanca. Y se hizo además, un trabajo en

subgrupos donde la gente aportó cosas muy interesantes, recordó Lucinda.

Esa actividad impactó mucho – retomó Franklin – y a partir de ella fue que

presentamos brevemente lo que es el Movimiento Sembradores de Paz y su

propósito de ayudar, de la mano de las familias y de las instituciones de la

comunidad, a que los niños y niñas tengan un mejor presente y sean protagonistas

en la construcción de la paz.

¿Recuerdan que Leonardo quería empezar a trabajar de una vez con los niños y

niñas?, preguntó Tulio. Y no sólo Leonardo, – respondió Lucinda – varios de los

participantes querían salir inmediatamente a conformar el grupo de Sembradores

de Paz, pero se dio una reflexión muy interesante acerca de la importancia de

formarnos primero para conocer más a fondo la propuesta del Movimiento y

desarrollar unas comprensiones y habilidades básicas para animar el proceso con

los niños y lasniñas.

Ése fue el momento preciso para presentarles la propuesta de formación que

habíamos elaborado, aportó Tulio. Así es, – contestó Franklin – presentamos los

temas e hicimos una propuesta con las fechas en las que podríamos realizar los

talleres y encuentros. Casi no nos ponemos de acuerdo, pero logramos definir

juntos el cronograma. Al final, concluimos la actividad de sensibilización con un

acto simbólico de compromiso que orientó el Padre Chucho.

El diseño de la propuesta de formación para los animadores y animadoras fue

algo muy constructivo y nos enseñó muchísimo – dijo Blanca – y tenemos

mucho que agradecerle a Nelson, a doña Mercedes la Rectora del Colegio, y

al Padre Chucho, porque sacaron una mañana completa para ayudarnos a

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 17


definir temas, estrategias y experiencias para orientar la formación, nos prestaron

documentos y otros materiales, nos asesoraron y, además, nos apoyaron en varias

actividades.

El Padre Chucho insistía en que la base de la formación de los animadores tenía que

ser la cartilla Tierra Fértil para la Paz – recordó Lucinda – pues allí están las

orientaciones básicas para animar el Movimiento. También nos ayudó a reflexionar

sobre otros aspectos muy importantes que se deben considerar, teniendo en

cuenta nuestra realidad y cultura.

No olvido que después de una larga y enriquecedora discusión

– intervino Tulio – propusimos unos objetivos y definimos

unos contenidos. Recuerdo también que doña Mercedes nos

invitó a ser muy concretos en lo que esperábamos de la

formación y por eso sólo definimos tres objetivos:

• Conocer, analizar y contextualizar las orientaciones básicas para animar el

Movimiento, contenidas en la cartilla Tierra Fértil para la Paz.

• Desarrollar y afianzar habilidades y comprensiones que favorezcan nuestra

labor como animadores y animadoras del Movimiento.

• Facilitar el intercambio de experiencias y la integración para aprender de

nuestras prácticas y crecer en la fraternidad.

18 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


El tener claro lo qué queríamos nos facilitó la definición de los contenidos,

comentó Blanca. Acordamos empezar por unos temas que nos permitieran

analizar y comprender mejor la realidad de la niñez y las propuestas que

plantea el Movimiento. Por ello decidimos iniciar con el análisis de las

realidades y necesidades de los niños y las niñas desde una perspectiva de sus

derechos 1 para luego, descubrir cómo esa realidad se explica en gran parte por

la manera como tradicionalmente se percibe a los niños y las niñas 2 .

Considerábamos que ése era el momento para conocer y comprender más a

fondo los propósitos del Movimiento 3 , entender qué significa ser animador y

animadora 4 y analizar las raíces que sostienen y alimentan a Sembradores de Paz 5 .

Finalmente, planteamos unos contenidos que hacen énfasis en el desarrollo de

algunas habilidades básicas para nuestra labor como animadores: Trabajar en

equipo6 3 , desarrollar estrategias para organizar las actividades con los niños y las

niñas 7 , establecer relaciones con otras organizaciones e instituciones 8 y promover

la participación e incidencia social del Movimiento. 9

Una vez hicimos esta selección, en la que desde un principio sabíamos que no

podíamos abordarlo todo, pero sí por lo menos priorizar los aspectos más esenciales

– comentó Lucinda –, elaboramos un plan donde definimos el cronograma, los

responsables y los recursos que necesitábamos.

Este plan fue muy importante porque allí concretamos la propuesta formativa

respondiéndonos preguntas como:

• ¿Cuándo, es decir, qué días y en qué horarios, desarrollaríamos los talleres?

• ¿Cuáles serían las responsabilidades de cada uno en el proceso formativo?

• ¿Qué materiales, espacios, personas y demás aspectos se requieren para

desarrollar la formación?

1- Tema: Los derechos de los niños y las niñas

2- Tema: Imaginarios en torno a la niñez

3- Tema: Conozcamos nuestro Movimiento

4- Tema: Animadores y animadoras de la siembra

5- Temas: Nuestra espiritualidad, Nuestra pedagogía, Nuestra perspectiva psicosocial,

Ayudar a sembrar una cultura pacífica y solidaria

6- Tema: El trabajo en equipo

7- Tema: Estrategias didácticas para organizar los encuentros con los niños y las niñas

8- Tema: Las redes de apoyo

9- Tema: La participación

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 19


Con estas claridades fue que pudimos presentar la propuesta formativa en

la jornada de sensibilización y, además, logramos gestionar recursos y

desarrollar el proceso con la cooperación de diferentes instituciones de la

comunidad, expresó Franklin.

Con todo este diseño y planeación del proceso formativo – retomó Tulio –

acordamos unos pasos o momentos que debemos tener en cuenta

para la realización de cada taller o encuentro de formación y que constituyen

una metodología inspirada en los mismos principios pedagógicos

que nos sugiere la cartilla Tierra Fértil para la Paz.

• Por ejemplo, un momento muy significativo es la introducción,

cuyo propósito es lograr que los participantes se sientan acogidos, en un

ambiente de confianza y fraternidad que facilite su disposición y que les

permita ubicarse frente a los objetivos y el sentido del taller. Por eso los

recibíamos con una cálida bienvenida, realizábamos algunas dinámicas de

animación e integración y hacíamos una oración o reflexión que los motivara y

acercara al tema.

Además, – complementó Blanca – en la introducción también

presentábamos los objetivos del encuentro o taller y a partir de

allí, invitábamos a los animadores y animadoras a expresar sus

expectativas y propuestas, para finalmente establecer acuerdos

que favorecieran la convivencia y el logro de los propósitos

planteados.

• Después de esta introducción, – dijo Lucinda – entrábamos propiamente en

el desarrollo del tema que habíamos preparado.

Generalmente lo empezábamos con una actividad que permitiera a los

participantes, compartir sus pensamientos, sentimientos y experiencias,

de tal forma que esto constituyera un insumo básico para la

orientación del tema. ¿Te refieres a la actividad de Punto de partida?, preguntó

Franklin. Así es, respondió Lucinda.

20 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Seguidamente – continuó Tulio – proponíamos algunas lecturas o

hacíamos una exposición sobre el tema para profundizar y

enriquecer los conocimientos. A este paso lo llamamos Tengamos

en cuenta, y casi siempre lo aprovechábamos para analizar textos de

la cartilla Tierra Fértil para la Paz y otros documentos previamente

seleccionados. Sí, – afirmó Blanca – recuerdo que siempre nos inventamos una

manera diferente de hacer estas lecturas: con dramatizados, debates o hasta

concursos a partir de lo leído.

Luego, realizábamos una serie de actividades que permitían

entrenarnos en lo aprendido y promover el desarrollo de habilidades

específicas para el ejercicio de nuestra labor como animadores y

animadoras del Movimiento. A este paso lo denominamos Manos a

la obra, comentó Franklin.

Y concluíamos el desarrollo del tema planteando un compromiso

para practicar en la comunidad o directamente con los niños y las

niñas, los saberes y experiencias logradas a partir del taller,

complementó Lucinda. Era el momento de lanzarnos Con todo el

corazón.

• Para el cierre del taller o encuentro de formación – retomó Tulio –

invitábamos a cada participante a hacer una reflexión escrita en su Diario de los

Sueños, en la que manifestara sus aprendizajes. Realizábamos juntos una evaluación

para identificar los logros alcanzados y aquellos aspectos en los cuales

mejorar, y concluíamos con un acto simbólico o una celebración que recogiera

todo lo vivido y nos motivara a seguir caminando unidos como animadores y

animadoras de la siembra.

Nada menos por aquí tengo el cuadro que elaboró Franklin con el resumen de

estos pasos – dijo blanca – que aunque sabemos son apenas un derrotero, nos

resultaron muy útiles en el momento de preparar y desarrollar cada taller.

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 21


Pasos o momentos que podríamos tener en cuenta para la

realización de cada taller o encuentro de formación

Momentos

Posibles

actividades

Propósitos o sentido

de la actividad

• Saludo

• Actividad o detalle de

bienvenida

• Dinámicas de animación e

integración

• Oración o reflexión

Permite que los participantes se sientan

acogidos, en un ambiente de confianza y

fraternidad que facilite su disposición.

Introducción

• Presentación de objetivos

• Presentación y ajuste del

horario o programación

Ayuda a ubicar a los participantes frente

a los objetivos y al desarrollo del encuentro.

• Socialización de expectativas

y confrontación con los

objetivos del encuentro o

taller

Permite conocer las expectativas de los

animadores y animadoras y relacionarlas

con los propósitos del taller o encuentro.

• Construcción de acuerdos

• Organización de comisiones

Invita a concretar actitudes de cooperación

con el desarrollo del encuentro o taller.

Desarrollo

del tema

Qué queremos lograr con

este tema

Punto de partida

Es el objetivo o los objetivos de un tema

específico dentro del encuentro. Ayuda a

mantener la unidad y la coherencia entre las

diferentes actividades del taller. Además, es

uno de los principales criterios que debemos

tener en cuenta para la evaluación.

Son actividades que motivan a los

participantes a compartir sus pensamientos,

sentimientos y experiencias frente al tema,

de tal forma que constituyan un insumo

básico para la orientación del taller.

22 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Momentos

Posibles

actividades

Propósitos o sentido

de la actividad

Tengamos en cuenta

Ayuda a profundizar y enriquecer los

conocimientos frente al tema.

Desarrollo

del tema

Manos a la obra

Permite entrenarnos en lo aprendido y

promover el desarrollo de habilidades

específicas para el ejercicio de nuestra labor

como animadores y animadoras.

Con todo el corazón

Promueve un compromiso que permita

practicar en la comunidad o directamente

con los niños y niñas, los saberes y

experiencias logradas a partir del taller.

Los aprendizajes que

me llevo

Incentiva una reflexión escrita en el Diario de

los Sueños, para hacer conciencia de los

aprendizajes que se lleva cada participante.

Cierre

Evaluación del taller o

del encuentro

Nos permite identificar los logros alcanzados y

aquellos aspectos en los que podemos mejorar.

Algunas de las preguntas que podemos tener

en cuenta para evaluar son:

•¿Cómo nos sentimos en la actividad?

•¿Logramos el objetivo o los objetivos que nos

habíamos propuesto?

•¿Qué logramos que no esperábamos?

•¿Qué salió bien?

•¿Qué podemos mejorar?

•¿Qué aprendimos de esa experiencia?

Acto simbólico o celebración

Facilita un clima motivacional para hacer

realidad los aprendizajes y los compromisos

alcanzados.

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 23


Ahora que estamos reconstruyendo esta experiencia del proceso de

formación, descubro lo mucho que hemos crecido y aprendido como

personas y como equipo – comentó Lucinda – y sobre todo, me alegro de

ver nuevos animadores y animadoras acompañando los grupos de

Sembradores de Paz, con conocimientos, habilidades, amor y compromiso.

Además, viendo que ellos se sienten acompañados, asesorados y apoyados

por otros animadores y animadoras, por padres, madres, líderes e

instituciones de la comunidad con las cuales actuamos conjuntamente por y

con los niños y las niñas.

No ha sido un camino fácil, ni hemos concluido todavía la formación, pues

sabemos que se trata de un proceso permanente, aclaró Franklin. Recuerden

también todas las dificultades que tuvimos, los momentos en los que nos

desanimamos y los conflictos que se presentaron en el equipo. No olvido

aquella vez en la que a uno de los talleres sólo llegó la mitad de la gente, o

cuando no teníamos recursos para sacar las fotocopias y conseguir otros

materiales que necesitábamos.

Y qué decir del temor que sentíamos cuando nos lanzamos a ser los

facilitadores y facilitadoras de la formación, comentó Blanca. ¿Sentíamos?

– Preguntó Lucinda – o querrás decir sentimos, porque a mí todavía me da susto

pararme frente a un grupo. A veces no me siento con la suficiente

experiencia ni con todos los conocimientos necesarios. La ventaja es que hemos

asumido el papel de facilitar y no el de expertos o especialistas.

Tienes razón, – continuó Blanca – porque como facilitadoras y facilitadores,

nuestra labor es orientar la reflexión proponiendo ideas y preguntas para el debate,

incentivar la participación, moderar el uso de la palabra, plantear actividades que

aporten a la comprensión y vivencia de un tema en particular, promover el

intercambio de experiencias y saberes, en fin, animar y acompañar la construcción

conjunta de conocimientos y experiencias que nos cualifiquen para la misión como

animadores y animadoras.

24 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Y además de lo que nos dices, – complementó Tulio – hay otros tres aspectos que

nos han ayudado a superar las dificultades y a alcanzar nuestras metas:

En primer lugar el trabajo en equipo, que nos ha permitido planear juntos,

apoyarnos en el desarrollo de las actividades, valorar y reconocer mutuamente el

compromiso y las capacidades, expresar lo que sentimos y pensamos con

libertad y respeto, ayudarnos a crecer y mejorar, y animarnos unos a otros.

En segundo lugar, el apoyo interinstitucional, con el cual hemos logrado la

cooperación de profesionales y líderes para desarrollar los temas y conseguir

diferentes recursos, entre otros aspectos. Además ha permitido el

conocimiento de otras experiencias por y con la niñez, y una mayor credibilidad

y respaldo en la comunidad.

Y por último, la reflexión que hacemos juntos para aprender y poder

desarrollar cada vez mejor nuestras acciones. Por eso siempre nos

reunimos a evaluar, compartimos y escribimos nuestras impresiones, e

identificamos los aprendizajes obtenidos a partir de los aciertos y desaciertos.

Aquí nada más encontré en mi Diario de los Sueños, todos los aprendizajes

que hemos alcanzado en esta experiencia de facilitar el proceso de formación

de los animadores y animadoras, aportó Franklin. Miren todo lo que hemos

descubierto:

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 25


Enlapreparaciónlogística

• Elaborar siempre un plan, donde definamos el cronograma

(días y horarios), los responsables y los recursos que

necesitamos.

• Definiryreservar el lugar más apropiado pararealizar la formación,

de acuerdo con las posibilidades y el tipo de actividades que vamos

a desarrollar.

• Conseguir el material de apoyo: equipos, tableros, carteles,

fotocopias, hojas, tarjetas, marcadores y todo lo que requieran

cada una de las actividades.

• Prever asuntos relacionados con el transporte, la alimentación y el

alojamiento de los participantes (de ser necesario).

• Hacer oportunamente y con tiempo la convocatoria: cartas,

llamadas, visitas, etc.

• Confirmar previamente la asistencia de los participantes.

Enlapreparacióndelostalleres

oactividades

• E studiar y prepararnos bien, consultar documentos de apoyo y

diferente bibliografía sobre los temas que vamos a tratar.

• Preparar y facilitar los talleres mínimo en parejas con el fin de

apoyarnos y retroalimentarnos.

• Organizar y clarificar las ideas que queremos desarrollar. Para ello

podemos elaborar una guía que nos permita orientarnos cuando

estemos facilitando el tema, con los puntos más importantes o las

ideas y momentos claves.

• Preparar diversas ayudas didácticas y audiovisuales, y aprovechar

los espacios y recursos disponibles para favorecer una

m e todología, y un desarrollo ameno y variado del taller o actividad.

• Aprovechar los diferentes espacios e instituciones de la

comunidad para realizar los encuentros o talleres, con el fin de

ampliar las posibilidades de aprendizaje, favorecer actividades

vivenciales y conocer distintas experiencias con las que podamos

intercambiar y enriquecernos mutuamente.

26 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


• Tener en cuenta las características del lugar para el

diseño de las actividades.

• A signar suficiente tiempo a las actividades, teniendo

presente la profundidad que queramos lograr del tema, la

m e todología que vayamos a emplear, el número de

participantes, y el ritmo y la disposición del grupo.

• Tener de antemano otras actividades complementarias que

podamos usar cuando sea necesario, ya sea para aumentar el

ánimo del grupo o para complementar la reflexión sobre el tema.

En eldesarrollodeltalleroactividad

• Ser flexibles, de acuerdo con las necesidades y la dinámica del grupo.

• Tener en cuenta el estado de ánimo del grupo para hacer ajustes o

incorporar otras actividades que favorezcan una actitud dispuesta y

activa.

• Expresar energía y entusiasmo con nuestra actitud corporal y el

tono de la voz. Movernos por el salón mientras hablamos, ayuda a

mantener la atención.

• Utilizar un lenguaje sencillo y apoyarnos en ejemplos que nos

ayuden a ilustrar los temas.

• Disfrutar cada momento del taller, participar también de las

actividades y dinámicas, y hacer uso del buen sentido del humor de

manera respetuosa.

• Escuchar con atención y valorar cada aporte de los animadores y

animadoras.

• Promover y moderar la participación evitando que se centre en

pocas personas.

Yo no me imaginé que fuéramos a aprender tanto, – comentó Lucinda – pero hoy

sé que además de lo que hemos recorrido, nos sigue faltando mucho por andar y

por crecer. Sólo es cuestión de empezar a caminar y nuestra mochila se irá

llenando de saberes y experiencias maravillosas, para que luego, en medio de la

siembra, con los niños y las niñas, tengamos nuevas herramientas y conocimientos

que nos hagan cada vez mejores animadores y animadoras.

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 27


¿Qué queremos lograr con este tema?

Conocer y analizar algunos principios y características de los derechos de los niños y

las niñas, e identificar oportunidades de acción efectiva para su promoción desde el

Movimiento de Sembradores de Paz.

Punto de partida

• Actividad 1: Sugiramos a los participantes organizarse en subgrupos y

compartamos con ellos la siguiente situación:

28 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


En un caserío ubicado en un apartado rincón del territorio colombiano, acaba de

suceder algo terrible. El gran río del que ha vivido la comunidad, se desbordó a

causa de un fuerte invierno y el desastre es de tal magnitud que sólo un grupo de

12 personas sobrevivió, pues logró llegar hasta una pequeña colina.

Dos socorristas llegaron en un helicóptero al lugar de los hechos, pero se

encontraron con una gran dificultad: el río sigue creciendo porque no cesa la

tempestad y existe el riesgo de que en unos 15 minutos, el grupo de personas

sea arrastrado por las fuertes corrientes. El helicóptero es pequeño y en él sólo

pueden viajar hasta seis personas, sin importar su peso, además de los dos

socorristas que pilotean la nave.

Es necesario decidir rápidamente quiénes serán las seis primeras personas que se

deben rescatar. Éstas son algunas características de los sobrevivientes:

• El padre Eusebio, párroco de la comunidad por más de 27 años.

• Juan Diego, un niño de 8 años, con problemas de comportamiento.

• Roberto, el padre de Juan Diego, jefe de un grupo armado que hace unos

días llegó a la zona y que desplazó y asesinó a varias personas.

• Margarita, una joven que acaba de cumplir 15 años y su hija María

Camila, de tan sólo 9 meses.

• Doña Clementina, una mujer servicial de 60 años, que ha vivido toda su

vida en esta comunidad.

• Gabriel y María, dos niños indígenas de 9 y 10 años, respectivamente.

Ambos tienen problemas de nutrición y aparentan menos edad de la que

tienen.

• Marcel, un joven de 17 años, con tendencias homosexuales y de mala

reputación.

• Rosa y Francisco, junto con su hija Kely. Rosa es ama de casa dedicada a

su hogar, y él es un campesino trabajador. Ambos son fervorosos

miembros y predicadores de una nueva religión que ha provocado divisiones

en la comunidad. La niña tiene 3 años.

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 29


Motivemos a los subgrupos a resolver esta situación, planteándoles la siguiente

pregunta: ¿Si la decisión estuviera en sus manos, a quiénes rescatarían primero?,

¿por qué?

Luego, en plenaria, propongamos un debate en torno a preguntas como:

• ¿Qué principios los movieron a decidir quiénes se salvaban primero?

• ¿Qué tanto pesaron las diferencias ideológicas, religiosas, políticas o

sexuales, al tomar la decisión?

• Actividad 2: Invitemos a los participantes a organizarse en cuatro subgrupos

y a elaborar en un cartel, una lista de palabras o expresiones relacionadas con la

frase: “Los Derechos de la Niñez”, de la siguiente manera: Un grupo debe

realizar una lista de sinónimos; otro, de antónimos; el siguiente, de lugares

donde se hacen realidad esos derechos, y el último, de palabras o expresiones

que ejemplifiquen esa frase.

Luego, cada grupo debe rotar por los diferentes carteles y complementar la

información que encuentre en ellos.

Finalmente, facilitemos en plenaria un análisis en torno al sentido de las

palabras o expresiones surgidas en el ejercicio.

• Actividad 3: Propongamos a los animadores y animadoras que formen

dos grupos. En un pliego de papel, invitemos a uno de los subgrupos a

pintar la silueta de un ser humano adulto, y en otro pliego, a que el otro

equipo dibuje la silueta de un niño o niña. Igualmente, a que todos escriban

dentro de cada silueta, una lista de las principales necesidades y capacidades

que tienen tanto las personas adultas, como los niños y las niñas.

Una vez expuesto el trabajo de cada grupo, reflexionemos haciendo un

paralelo e identificando sus similitudes y diferencias, y la relación que tiene

este ejercicio con los derechos humanos de la niñez en particular.

30 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Tengamos en cuenta

• Cartilla Lluvia de Semillas, páginas x a la x: Una aventura por el universo

de nuestros derechos.

• Anexo 1: Principios que sustentan los derechos de los niños y las niñas.

Manos a la obra

• Actividad 1: En grupos de tres o cuatro participantes, invitemos a los

animadores y animadoras a caminar por un sector de la comunidad durante unos

20 minutos, y a observar niños y niñas en el recorrido. Pidámosles que compartan

con los compañeros y compañeras lo que les va suscitando el ejercicio y algunas

reflexiones a partir de preguntas cómo:

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 31


• ¿Qué sentimientos pueden leerse en los niños y las niñas que

observamos?

• ¿De qué realidades nos habla la condición en la que observamos a los

niños y las niñas?

• ¿Qué sentimientos nos generan las distintas realidades que observamos?

• Actividad 2: Invitemos a los animadores y animadoras a realizar en

cuatro subgrupos, los ejercicios que propone la cartilla El Diario de los

Sueños 10 , en su capítulo Aventura por el universo de nuestros derechos,

página 19. Cada subgrupo puede desarrollar los ejercicios de una categoría

o galaxia de derechos, y socializar en plenaria sus reflexiones y conclusiones.

Con todo el corazón

Planteemos a los animadores y animadoras realizar el siguiente ejercicio de

reflexión:

• Elegir una situación real en la que consideren que existe riesgo de

vulneración o que se ha violado un derecho a un niño o niña.

• En parejas o subgrupos, analizar las causas y consecuencias de esta situación.

Así mismo, identificar los portadores de obligaciones respecto a esos

derechos (personas e instituciones responsables), con su respectiva

obligación o responsabilidad.

• Finalmente, plantear las posibles acciones a realizar para fortalecer las

capacidades que permitan a cada instancia cumplir con sus obligaciones. Es

importante aclarar que no son acciones para hacer efectivo el derecho de

manera directa, sino para que quienes son responsables de garantizarlo,

desarrollen la capacidad para cumplir su deber.

10- El Diario de los Sueños. Colección: Material de apoyo para el

Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz, Colombia. p 19

32 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Para la realización de este ejercicio, animemos a los participantes a orientarse con el

siguiente cuadro:

Situación:

Causas de la situación

Consecuencias de la situación

• •

• •

• •

Portadores de

obligaciones

(personas e instituciones

responsables)

Obligación o

responsabilidad

de esas personas

e institucionesa

Posibles acciones para

fortalecer las capacidades

de esas personas

e instituciones










Los aprendizajes que me llevo

• Los principales derechos de los niños y las niñas que se vulneran en nuestra

comunidad son:

• Para el respeto y la promoción de los derechos de la niñez podemos:

• Los principios que más recuerdo y que orientan los derechos de los niños y las

niñas son:

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 33


¿Qué queremos lograr con este tema?

Analizar los imaginarios, las representaciones sociales y los enfoques, que han

caracterizado las acciones con y por los niños y las niñas, desarrollando nuevas

comprensiones que orienten la labor como animadores y animadoras del

Movimiento.

Punto de partida

• Actividad 1: Compartamos con los animadores y animadoras el siguiente

cuento, y luego invitémoslos a reflexionar en plenaria a partir de las

preguntas que aparecen al final.

Cangurito se asomó al exterior desde el bolsillo de Mamá Cangura y dijo:

“¡Umm! ¡Qué grande es el mundo!, ¿cuándo me dejas salir a recorrerlo?”.

Mamá Cangura le contestó: “Yo te lo enseñaré, sin necesidad de que salgas

de mi bolsillo. No quiero que te juntes con malas compañías, ni te expongas

a los peligros del bosque. Yo soy una cangura responsable y decente”.

Cangurito lanzó un suspiro y permaneció en su escondrijo, sin protestar.

Ocurrió que Cangurito empezó a crecer... ¡y lo hizo de tal manera que el

bolsillo de Mamá Cangura empezó a descoserse! Mamá Cangura le dijo:

“¡Te prohíbo seguir creciendo!”. Y Cangurito, obediente, dejó de crecer en

aquel instante.

34 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Dentro del bolsillo de Mamá Cangura, comenzó Cangurito a hacer

preguntas acerca de todo lo que veía. Era un animalito inteligente y

demostraba una clara vocación de científico. Pero a Mamá Cangura le

molestaba no encontrar a la mano las respuestas necesarias para satisfacer

la curiosidad de su cachorro. “¡Te prohíbo que vuelvas a hacerme más

preguntas!”, le dijo. Y Cangurito dejó de preguntar.

Un día, ocurrió que Cangurito vio pasar ante sus ojos a una cangurita de su

misma edad. Y exclamó: “Mamá, ¡quiero casarme con esa cangurita!”.

Ella con voz lastimera le contestó: “Oh, ¿quieres abandonarme por una

cangura cualquiera? ¡Éste es el pago que das a mis desvelos!”. Y Cangurito

no se casó.

• ¿Cómo ve Mamá Canguro a su Cangurito?

• ¿Cómo podría terminar esta historia?

• ¿Qué situaciones similares se presentan en la comunidad?

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 35


• Actividad 2: Iniciemos colocando diferentes canciones infantiles,

e invitando a los participantes a que recuerden y compartan canciones

y juegos de su niñez. Luego, motivémoslos a que piensen y

voluntariamente socialicen aquello con lo cual relacionan estas canciones

y juegos, o los recuerdos que les traen.

A partir de esos recuerdos, propongámosles que expresen cómo eran las

relaciones con los adultos en su infancia, en la familia, en la escuela y en la

comunidad, y qué sentimientos les generaban.

Escribamos en un lugar visible las principales ideas que surjan de este

ejercicio, e invitemos a los animadores y animadoras a reflexionar acerca de

la manera de ver y comprender a los niños y las niñas, que tenían y tienen

los adultos.

Es importante estar muy atentos a los sentimientos y/o emociones que

pueden surgir de esta actividad, para favorecer un ambiente de respeto y

acompañar a los animadores o animadoras que lo requieran y lo deseen.

Tengamos en cuenta

• Cartilla Tierra Fértil para la Paz, páginas 21 a la 23: Una nueva

mirada a los niños y las niñas.

• Anexo 2: Al creer, creamos.

Manos a la obra

• Actividad 1: Propongamos un ejercicio individual en el que cada participante

escriba diez sinónimos o palabras con las que relacione el concepto de niño o

niña, e invitémosles luego a socializar en plenaria.

Posteriormente, solicitémosles que intercambien sus escritos y que, con las

palabras anotadas por otro compañero o compañera, cada uno redacte, en un

36 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


párrafo, un concepto de lo que es la niñez. De nuevo promovamos la presentación

en grupo de los conceptos elaborados, e incentivemos el análisis y el debate de las

diferentes definiciones.

• Actividad 2: Motivemos a los participantes a organizarse en subgrupos y a

analizar los casos que se presentan a continuación. Propongamos algunas

preguntas orientadoras para el análisis y la plenaria, por ejemplo:

• ¿Qué opinan del caso en general?

• ¿Qué opinan de la actitud de cada personaje?

• ¿Qué imaginarios hay en los adultos que aparecen en estos casos, con relación

a los niños y las niñas?

Caso 1: Paulina y Martín se han hecho muy buenos amigos en el grupo de

Sembradores de Paz. Ella tiene 7 años y el 8. Un día, Martín invitó a Paulina a

que entrara a su casa para mostrarle una colección de flores de papel

rea-lizadas por él, en la cual llevaba trabajando varios meses.

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 37


Al llegar a la casa los recibió la mamá, y el niño le dijo que quería enseñarle a su

amiga, la colección de flores que tenía en su cuarto. La mamá le respondió

diciendo: “¡Menos mal yo le hice el favor de organizar eso, porque a usted ni

vergüenza le da!... Y ahí le boté ese montón de basura y de papeles de colores

que había sobre la mesa”.

Martín, sorprendido y triste, le explicó a la mamá que ésa era su colección de

flores, y le preguntó porqué había hecho eso sin consultarle. La mamá, muy

enojada, le respondió que él era un malcriado, un grosero y un desagradecido,

que nunca pudo aprender que a los mayores no se les contradice ni se les ‘contesta’,

que los adultos mandan y los niños obedecen.

Martín le expresó lo injusto que le parecía y le pidió que le explicara porqué

debía ser así. Ella se enfureció aún más, tomó una correa, y después de ‘una

pela’, lo mandó a la cocina y le dijo que como castigo debería lavar toda la

loza.

Paulina quedó enmudecida con la situación y sin despedirse, salió para

su casa.

Caso 2: Gloria, Raúl y Eliana son animadores del Movimiento. Gloria tiene un

grupo ‘ejemplar’, las niñas y niños son muy “juiciosos, respetuosos, callados, se

aprenden todo, y siempre me obedecen y están dispuestos a escuchar y a

realizar las actividades en mucho orden y disciplina”, como ella misma afirma.

Gloria siempre se enorgullece mucho de su grupo, y le cuenta a Eliana y a Raúl

lo maravillosos que son sus niños y niñas.

Eliana y Raúl la felicitan, pero a su vez le expresan que el grupo de

Sembradores de Paz que ellos animan, tiene una inmensa variedad de niños

y niñas, que son más los que permanentemente se están moviendo de un

lado para otro y preguntando todo, y que además, se les dificulta mucho

quedarse escuchando por largo tiempo.

“Daniel, por ejemplo, cuando estoy hablándoles demasiado, me dice que no

‘eche tanta carreta’ y que los ponga a hacer algo”, comenta Raúl. Gloria se

queda asombrada y les pregunta qué hacen ante esa indisciplina y falta de

respeto, y les expresa que debe ser imposible trabajar con niños y niñas tan

‘igualados’.

38 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Con todo el corazón

• Actividad 1: Propongámosle a los animadores y animadoras que, en

subgrupos, observen de manera discreta la manera como se relacionan las

personas adultas con los niños y las niñas en diferentes lugares y situaciones.

Unos podrían ir a un parque, otros a la escuela, a una parroquia, etc.

Motivémoslos a analizar los posibles imaginarios o formas de ver y de pensar

frente a los niños y las niñas que se pueden interpretar detrás de las actitudes

observadas.

• Actividad 2: Organicemos una actividad (cineforo, obra de teatro, taller)

a la que invitemos algunos padres y madres de familia y otras personas de la

comunidad, para dialogar con ellos sobre las comprensiones que tienen acerca

de los niños y las niñas, y para sensibilizarlos frente a lógicas de relación más

horizontales y menos adultocéntricas.

Los aprendizajes que me llevo

• Siempre había pensado que los niños y las niñas eran:

• Hoy comprendo que los niños y las niñas son:

• Y que tienen necesidades y capacidades como:

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 39


¿Qué queremos lograr con este tema?

Comprender los propósitos, el sentido y los desafíos del Movimiento de

Niños y Niñas Sembradores de Paz, Colombia.

Punto de partida

• Actividad 1: Invitemos a los animadores y animadoras a imaginar que

estamos ubicados en el tiempo, cinco años después del día de hoy. ¿Qué

fecha es? Digámosles que somos un grupo de periodistas que va a diseñar un

periódico cuyo tema es la realidad de la niñez en el municipio. Con mucha

creatividad, definamos entre todos y todas el nombre y las secciones de este

periódico, para luego elaborar en subgrupos cada sección.

Una vez escritos los artículos para las diferentes secciones del periódico,

hagamos una exposición, de manera que todos y todas podamos leerlos, y

facilitemos un espacio para reflexionar en torno a preguntas como:

• ¿Cuál será la realidad de los niños y las niñas de nuestro municipio dentro de

cinco años?

• ¿Qué sucedió en nuestro municipio para que esa realidad fuera de esa

manera?

• ¿Qué papel jugaron los niños y las niñas dentro de ese proceso de

transformación?

• ¿Cuál fue el papel del Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz para

construir esa realidad?

40 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


• ¿Quiénes más influyeron para que la realidad fuera de esa manera?

• ¿Qué aspectos consideramos, deben orientar la acción del Movimiento para

ayudar a transformar la realidad de la niñez en nuestra comunidad?

• Actividad 2: Solicitemos a los animadores y animadoras que se organicen en

cinco subgrupos, y a cada uno pidámosle que analice una de las palabras que

conforman el nombre completo del Movimiento. Invitémoslos a orientarse con

preguntas como las siguientes: .

Movimiento

• ¿Qué significados puede tener la palabra Movimiento?

• ¿Qué sentido tiene que se llame Movimiento y no

programa o grupo, por ejemplo?

Niños y niñas

• ¿Cuáles niños y niñas?, ¿por qué?

• ¿Desde qué comprensión o idea de niños y niñas?, ¿por

qué?

Sembradores

• ¿Qué ideas nos aporta la metáfora de la siembra para

nuestra labor por y con los niños y las niñas?

• ¿A qué reflexión nos invita el ejemplo de la siembra con

respecto a la paz?

Paz

• ¿Qué tipos de paz conocemos?

• ¿Qué tipo de paz es la que se quiere promover desde el

Movimiento?

Colombia

• ¿Por qué imaginamos que surge la propuesta del

Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz en

Colombia?

• ¿Qué desafíos representa para el Movimiento de Niños y

Niñas Sembradores de Paz, la realidad colombiana?

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 41


• Actividad 3: Sugirámosle a los participantes que en su Diario de los Sueños,

escriban todas las preguntas que tengan con relación al Movimiento de Niños y

Niñas Sembradores de Paz, sin importar cuántas o de qué tipo sean.

Posteriormente, planteémosles un trabajo en subgrupos de seis a ocho personas,

donde cada uno lea sus preguntas, para luego escribirlas en tarjetas de cartulina,

cuidando no repetir o dejar por fuera alguna. Es importante recomendar que

escriban una pregunta por tarjeta, con marcador y letra grande y legible.

Previamente preparemos un cartel en el que los subgrupos puedan pegar sus

preguntas, de tal manera que sea posible despegar cada tarjeta, para hacer un

ejercicio de clasificación, es decir, para juntar las preguntas que son similares o

que tienen que ver con un mismo tema.

Una vez clasificadas las preguntas, reflexionemos en plenaria acerca de los temas

o categorías que surgieron, y comentemos a los animadores y animadoras el

momento del proceso formativo en el cual se podrá ir dando respuesta a esas

inquietudes.

Es posible que surjan dudas a las que podamos encontrar respuestas entre todos

y todas, otras necesitarán que investiguemos, pero en todo caso, estas

preguntas constituyen un importante derrotero para orientar en adelante el

proceso de formación.

Tengamos en cuenta

• Cartilla Tierra Fértil para la Paz, páginas 12 a la 15: Eso de Sembrar la Paz;

páginas 24 a la 26: Ni restas, ni sumas, ni divisiones, somos uno; y páginas

27 a la 32: Semillas que están en nuestro corazón.

• Diario de los Sueños, páginas 7 a la 18: El Colibrí.

42 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Manos a la obra

• Actividad 1: : Luego de la lectura de los textos recomendados en

Tengamos en cuenta, animemos a los participantes a enriquecer o

confrontar el resultado de la actividad No. 2 del Punto de partida, en los

mismos subgrupos en los que trabajaron en esa oportunidad.

• Actividad 2: Invitemos a los animadores y animadoras a organizarse en

grupos de 6 a 10 participantes. En un primer momento solicitemos a cada

grupo, que con periódicos viejos, cinta, pegante, marcadores y vinilos,

elaboren en 25 minutos una torre alta, firme y hermosa, que además pueda

ser cambiada de lugar y se sostenga sola.

Después de que cada grupo presente la torre que alcanzó a realizar en

este tiempo y exprese sus sentimientos e impresiones sobre la experiencia,

pidamos de nuevo a los subgrupos que elaboren otra torre con las mismas

características, pero esta vez únicamente podrán usar papel periódico.

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 43


Finalmente, al exponer en plenaria los trabajos, motivémoslos a

reflexionar en los mismos subgrupos acerca de la actividad, comparando

los dos momentos y descubriendo de qué manera aplicamos o

aprovechamos en esta dinámica, los ocho talentos que como animadores

y animadoras estamos invitados a cultivar en nosotros mismos y en los

niños y las niñas.

Para facilitar y enriquecer esta reflexión, entreguemos a cada grupo el

siguiente cuadro, pidiéndole que construya un concepto propio acerca de

lo que es cada talento.

Talento

Nuestro concepto

Momento de la actividad

en el que lo vivimos

Pensamiento Crítico

Pensamiento Creativo

Comunicación Afectiva

y Asertiva

Empatía

Resiliencia

Responsabilidad

Participación

Solidaridad

44 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


• Actividad 3: : Propongamos a los animadores y animadoras, analizar el

siguiente caso:

Marcela es una niña de 12 años que vive en el barrio Flores del Campo. Ella tiene

un hermano de 18 años llamado Juan, que la quiere mucho y que además

trabaja para mantener la familia, conformada por su madre y otros 4 hermanos

menores.

Hace poco Marcela se enteró que el dinero que su hermano aporta a la casa, lo

consigue robando, y esto la tiene realmente afectada, porque ella desaprueba

totalmente el comportamiento de él y así se lo ha hecho saber, pidiéndole que

busque alternativas diferentes para poder subsistir sin hacerle daño a otros.

Últimamente la violencia en el barrio se ha agudizado y la fuerza pública ha

hecho presencia en el sector.

Un día Marcela iba de camino a su casa con Juan, cuando de pronto vieron que

un grupo de policías se acercaba a ellos. Juan se puso nervioso porque en ese

momento llevaba un arma de fuego dentro de su maletín. Inmediatamente,

Juan le pidió a Marcela que cargara el maletín, e intentó tranquilizarla

diciéndole que el arma estaba muy bien guardada, y que si la policía la

descubría, no le pasaría nada por ser menor de edad.

Motivemos el debate en torno a preguntas como:

• ¿Qué piensan de la conducta de Juan?

• ¿Qué debe hacer Marcela?

• ¿Cómo le podrían servir a Marcela los ocho talentos para afrontar esta

situación?

• Cuáles pueden ser las causas para que se presente esta situación en el

barrio?, ¿qué tienen que ver con los propósitos del Movimiento?

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 45


Con todo el corazón

• Actividad 1: Organizados en subgrupos, invitemos a los animadores y

animadoras a que diseñen y realicen una actividad con un grupo de niños y niñas

de su comunidad, mediante la cual promuevan con ellos y ellas uno de los

talentos. Tratemos que todos los talentos sean abordados.

• Actividad 2: Motivemos a los participantes para que a partir de lo aprendido

sobre Sembradores de Paz, diseñen y lleven a cabo una actividad de difusión del

Movimiento.

Los aprendizajes que me llevo

• El Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz, Colombia es:

• En el Movimiento Sembradores de Paz, los niños y las niñas son:

• En Sembradores de Paz acompañamos a los niños y las niñas para que crezcan,

se desarrollen y sean cada vez mejores personas en su relación con:

• Para ello desarrollamos ocho talentos que son:

¿Qué queremos lograr con este tema?

Promover actitudes que favorezcan el desarrollo de la misión como animadores y

animadoras del Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz.

46 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Punto de partida

• Actividad 1: Decoremos previamente, de manera creativa, varios

huevos. Luego, invitemos a los participantes a organizarse en grupos de 4

a 6 personas. Entreguémosle a cada subgrupo uno de los huevos y la

siguiente misión, por escrito, y motivemos a todos a lograrla:

A partir de este instante recibirán una responsabilidad intransferible.

Cumplirla o no, puede afectar la historia y la vida de una especie única.

De cada uno de ustedes, pero al mismo tiempo de todos, depende que

la misión se lleve a feliz término.

Ustedes deben buscar un embrión de Prosembrazaurio y cuidarlo hasta

que se les indique algo diferente. El Prosembrazaurio es un ser muy frágil

en sus comienzos, pero cuando crece es muy fuerte. Por esto hay dos

condiciones esenciales para su cuidado:

• No puede estar solo en ningún momento.

• Todos los integrantes del grupo deben cuidar de él en algún momento.

Habrá un censor que continuamente evaluará estas dos condiciones, y si

llega a encontrar que alguna no se cumple, inmediatamente, por medio de

un campo de energía invisible, le quitará el 50% de vida al embrión.

El embrión mencionado en la misión, es el huevo que les hemos entregado y que

cada grupo debe tener siempre con él, sin importar el tipo de actividad que se esté

adelantando. El censor es cualquier aparato que use uno de los facilitadores con

el pretexto de verificar que en todo momento, alguien del grupo tiene consigo el

embrión.

Esta dinámica puede resultar muy interesante, si se entrega a los grupos la misión

de tal manera, que tengan que estar bastante tiempo cuidando al embrión. De no

ser esto posible, es recomendable preparar juegos o realizar otras actividades

mientras cuidan el huevo.

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 47


La actividad se cierra o termina con el nacimiento del embrión, el cual se

puede realizar de la siguiente manera: Entregamos a cada grupo unos

seis a ocho pitillos, con los cuales se debe cargar al embrión, pasarlo por

un tubo (puede ser de cartulina) y lograr que caiga a una vasija sin

quebrarse. La condición es que sólo pueden usar los pitillos, no pueden

meter las manos por el tubo, ni atajar el embrión al lado del tubo donde

está la vasija.

En los mismos subgrupos, invitemos a los participantes a hacer una

relación entre la experiencia vivida y lo que significa ser animador o

animadora del Movimiento.

• Actividad 2: Presentemos al grupo la siguiente frase y, organizados en

parejas, invitemos a analizar qué relación tiene ella con la misión de ser

animadores y animadoras del Movimiento Sembradores de Paz.

48 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


“Cuando quieras construir un barco,

no convoques a hombres

para que traigan la madera,

para asignarles tareas

y para dividir el trabajo entre ellos,

sino enséñales

la nostalgia

del extenso e inagotable mar.”

El Principito

Antoine de Saint-Exupéry

Tengamos en cuenta

• Cartilla Tierra Fértil para la Paz, páginas 33 y 34: Comprometidos de

corazón.

• Anexo 3: Alguien que se transforma para transformar.

Manos a la obra

• Actividad :

• paso 1: En plenaria, invitemos a tres voluntarios para que orienten una

actividad. Simultáneamente, solicitemos al resto de participantes que se

organicen en tres grupos.

A los tres voluntarios, aparte, les asignamos un grupo y se les entregamos y

explicamos la siguiente instrucción:

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 49


Antes de ir a su grupo, piense en una obra de arte para que la realice con

él, utilizando todos los materiales que tengan a su alcance. Explíqueles,

pacientemente, en qué consiste la obra que usted quiere, e indíquele a cada

participante qué debe hacer y cómo lo debe hacer, y entrégueles los

materiales. Responda a todas las preguntas que surjan para que logren

realizar exactamente la obra que usted pensó. Exíjales que no realicen otras

cosas, porque lo que se necesita es que hagan de la mejor manera, lo que

usted quiere.

• paso 2: Facilitemos un breve momento para socializar las obras, y luego

solicitemos rápidamente un nuevo voluntario de cada grupo. Entreguemos y

expliquemos la siguiente instrucción:

Antes de ir a su grupo, piense en una obra de arte para que la realice con

él, utilizando todos los materiales que tengan a su alcance. Explíqueles en

qué consiste la obra que usted propone, y permita que los demás

animadores y animadoras expresen sus opiniones y propuestas, tanto

frente a la obra, como a la manera de organizarse para realizarla. Después

de escucharlos a todos, tome usted la decisión de lo que se va a hacer y

de cómo se va a hacer. Dirija la realización de la obra, de tal manera que

se logre lo que usted decidió.

50 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


• paso 3: Ofrezcamos un breve momento para socializar las obras, y

luego pidamos a cada grupo que se reúna de nuevo. A todas y todos los

integrantes de cada equipo, entreguémosle y expliquémosle lo siguiente:

Definan entre todos y todas, la obra que como grupo quieran realizar

y en la cual cada uno y cada una sienta que su aporte se ha tenido en

cuenta. Organícense para la realización de la obra, de manera que

todos los integrantes asuman una responsabilidad de acuerdo con sus

talentos.

Una vez socialicen la última obra, invitémoslos a reflexionar en plenaria

sobre la relación que tiene la actividad con nuestro ser de animadores y

animadoras. Algunas preguntas que pueden orientar este análisis son:

• ¿Qué sentimientos nos generó la manera de realizar las diferentes obras?,

¿por qué?

• ¿Qué ventajas y desventajas se presentaron en cada una de las maneras de

realizar las obras?

• ¿Cuáles consideramos, son las actitudes que debemos evitar en nuestra

labor como animadores y animadoras?

• ¿Qué actitudes favorecen y caracterizan nuestra misión como animadores y

animadoras?

Con todo el corazón

Invitemos a cada participante a escribir en su Diario de los Sueños, aquellos

talentos y actitudes que posea, y los aspectos en los que considera que debe poner

especial empeño para mejorar su labor como animador o animadora.

Motivémoslos a pensar en una acción concreta que puedan realizar para afianzar

sus talentos y actitudes, o para mejorar en algún aspecto.

Los aprendizajes que me llevo

• Ser animador o animadora es:

• Ser animador o animadora no es:

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 51


¿ Qué queremos lograr con este tema?

Reflexionar sobre el sentido y las características de una espiritualidad

integradora, liberadora y comunitaria, que fundamente y enriquezca la vida

del Movimiento Sembradores de Paz.

Punto de partida

• Actividad 1: Invitemos a los animadores y animadoras a elaborar en

subgrupos, un listado de expresiones, palabras y dichos populares donde se

reflejen las diversas ideas que se tienen de Dios, y otro listado en el que

identifiquen distintas formas de relación con él.

A partir de las conclusiones de los subgrupos, elaboremos en plenaria un sólo

listado de cada aspecto (ideas y formas de relación). Intentemos clasificar las

expresiones de acuerdo con su similitud, y promovamos un análisis en torno a

preguntas como:

• ¿Qué concepciones de Dios se reflejan en esas expresiones?

• ¿Cómo se corresponden esas concepciones de Dios con las formas de

relacionarnos con él?

• ¿Qué tiene que ver todo esto con la palabra espiritualidad?

52 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


• Actividad 2:

historia:

Compartamos con los animadores y animadoras la siguiente

Un hombre, desesperado por los problemas que tenía, al no encontrar

alternativas pensó que en Dios podría encontrar la solución. Sin embargo, esto le

causó un nuevo problema: ¿cómo y dónde encontrar a Dios?

Un amigo le recomendó a una persona muy sabia que vivía en un barrio de la

ciudad y que todos conocían como Duver. Al llegar al sitio donde habitaba

aquella persona, se extrañó al encontrar a una sencilla mujer, que con mucha

alegría le recibió y le invitó a seguir. El hombre, imaginando que ella era

familiar del sabio, le preguntó por Duver, y vaya sorpresa cuando aquella mujer,

con su dulce voz, le respondió: “Ésa soy yo”.

Estando allí y para no perder la ida, le contó el motivo de su visita: “Busco a Dios

y no sé cómo ni dónde encontrarlo”. Ella sonrió, le ofreció un tinto, y empezó a

conversarle sobre sus quehaceres diarios, hasta que terminaron hablando sobre

los anhelos que cada uno tenía, y sobre algunas dificultades por las que habían o

estaban pasando. Sin darse cuenta, fue transcurriendo el tiempo en medio de

diferentes temas que aparentemente nada tenían que ver con la pregunta.

En medio de la conversación iban llegando los hijos de Duver. Uno llegó de

estudiar, otra de jugar en la calle, otro de entrenar fútbol y, entre ellos, la

pequeña apareció apenas gateando. Cada uno recibió un beso lleno de

ternura por parte de su mamá.

Luego, Duver invitó a aquel hombre a conocer su casa. Una casa

sencilla, limpia, con algunos juguetes regados y un olor a leña que salía de la

cocina. Lo llevó hasta el patio, lo acercó al tanque del agua, y luego le pidió

que arrimara su cabeza al agua. Lentamente se la introdujo en el tanque

hasta hundirla por completo. Aquel hombre, imaginando que se trataba de

algún rito, no opuso resistencia alguna, pero luego de varios segundos, al ver

que se estaba quedando sin aire y que Duver lo sostenía con fuerza, se llenó

de rabia e intentó sacar la cabeza, hasta que por fin logró hacerlo.

Doña Duver, lo miró a los ojos y muy serenamente le preguntó: “¿Verdad

que para vivir no puede dejar de respirar? Y que esté donde esté ¿allí

buscará el aire para seguir viviendo? Algo similar sucede con la experiencia

de Dios en cada ser humano...”

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 53


Motivemos un análisis de esta historia, para el cual podemos basarnos en

preguntas como éstas:

• ¿Qué comprensiones acerca de Dios, se reflejan en los protagonistas de

esta historia?

• ¿Desde la perspectiva de la mujer, cómo podemos definir la espiritualidad?

• ¿Qué actitudes y pensamientos caracterizan la espiritualidad de Duver?

• ¿Qué implicaciones tiene en el trato con las personas y particularmente

con los niños y las niñas, este tipo de espiritualidad?

Tengamos en cuenta

• Cartilla Tierra Fértil para la Paz, páginas 36 a la 40: Nuestra espiritualidad.

54 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Manos a la obra

• Actividad 1: Invitemos a los animadores y animadoras a retomar las

ideas de Dios y las formas de relacionarnos con él, desarrolladas durante la

actividad No. 1 del Punto de partida, para ponerlas en diálogo con los

fundamentos de nuestra espiritualidad, a partir de las siguientes preguntas:

• ¿Qué tipos de espiritualidad se derivan de esas concepciones de Dios?

• ¿Qué implicaciones tienen para la vida cotidiana esos tipos de

espiritualidad?

• ¿Qué transformaciones, en la propia vida, nos implica la espiritualidad del

Movimiento?

• ¿De qué manera puede influir la espiritualidad de nuestro Movimiento, en

las acciones que desarrollamos por y con los niños y las niñas?

• Actividad 2: Preparemos para cada persona, una hoja con las afirmaciones

que aparecen a continuación. Luego, pidámosles que expresen su posición

respecto a cada frase y la argumenten.

Posibilitemos un espacio, con suficiente tiempo, para que los participantes

puedan hacer el ejercicio de manera individual, y posteriormente invitémoslos a

compartir sus conclusiones en subgrupos, identificando aquellos puntos en los

que hay acercamiento o distanciamiento.

La idea no es llegar a un acuerdo, sino favorecer un debate y una reflexión.

Concordar y discordar

Escribe en la línea que precede a cada afirmación:

• Una “A”, si estás totalmente de acuerdo con la afirmación.

• Una “D”, si estás totalmente en desacuerdo.

• Una “P”, si estás parcialmente de acuerdo.

Y expresa brevemente por qué.

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 55


1. De nada le sirve a una persona tener éxito en la vida, si al final

pierde su alma.

Por qué:

2. El ser humano es un compuesto de dos elementos fundamentales:

cuerpo y alma.

Por qué:

3. La paz es la tranquilidad del alma.

Por qué:

4. Persona espiritual es la que realiza muchas prácticas religiosas.

Por qué:

5. Son más importantes las cosas espirituales que las materiales.

Por qué:

6. Como a lo largo de la semana hacemos tantas cosas, debemos

sacar momentos para Dios.

Por qué:

7. La espiritualidad no existe. Existen personas espirituales.

Por qué:

8. Todo en la vida tiene que ver con lo espiritual.

Por qué:

9. La espiritualidad es la experiencia que tenemos de Dios y el estilo

de vida que la acompaña.

Por qué:

10. La vida es la que nos da, fundamentalmente, el encuentro con

Dios.

Por qué:

11. Lo más importante en la formación de los niños y las niñas es lo

espiritual.

Por qué:

56 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Con todo el corazón

• Actividad 1: Motivemos a los animadores y animadoras a preparar y

realizar una celebración inspirada en la espiritualidad que propone el

Movimiento Sembradores de Paz, cuyo tema central sean precisamente los

niños y las niñas, y en la que ellos mismos participen activamente y a la que

asistan las familias, amigos, amigas y personas de la comunidad.

• Actividad 2: Invitemos a los animadores y animadoras para que

identifiquen algunas ideas y prácticas propias que se alejan de la

espiritualidad que propone el Movimiento, las escriban en El Diario de los

Sueños, y elijan una que les parezca importante transformar, expresando

cómo lo harán.

Los aprendizajes que me llevo

• El tipo de espiritualidad que queremos promover en el Movimiento se

caracteriza por:

• Podemos promoverla en los niños y las niñas de diversas maneras como:

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 57


¿Qué queremos lograr con este tema?

Conocer y vivenciar los principios pedagógicos del Movimiento Sembradores de

Paz, para su aplicación en el grupo de niños y niñas.

Punto de partida

• Actividad 1: Invitemos a los participantes a organizarse en cuatro grupos.

Una vez lo hayan hecho, a cada subgrupo le entregamos uno de los siguientes

objetos: una hoja de papel en blanco, plastilina, un recipiente, una planta. Luego

les pedimos que definan qué hay que hacer con este objeto, y que escriban en una

hoja, las instrucciones detalladas de lo que desean que se haga con el mismo.

58 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Cuando hayan terminado, le solicitamos a cada grupo el objeto con las

instrucciones y se lo entregamos a otro equipo, diciéndoles que imaginen

que el objeto es un niño o una niña, y que hagan con él exactamente lo

que digan las indicaciones.

Finalmente, hagamos que todos socialicen lo vivido en su subgrupo, y que

realicen un análisis con base en las siguientes preguntas:

• ¿Qué relación tiene el ejercicio con el proceso formativo de los niños y las

niñas en el Movimiento?

• ¿Que implicaciones tiene en la formación de los niños y las niñas,

entenderlos como una hoja en blanco?, ¿cómo un recipiente?, ¿como un

poco de plastilina?, ¿y como una planta?

• Actividad 2:

siguiente historia:

Motivemos a los animadores y animadoras a escuchar la

En una reunión de un equipo de apoyo local, surgió una preocupación común

entre los animadores y animadoras: los niños y las niñas estaban abandonando

los grupos de Sembradores de Paz.

Cada uno comenzó a exponer las posibles razones:

• “Los niños y las niñas no participan”, dijo Aracelly.

• “Ellos están muy asustados con la situación de violencia que se vive en la

región”, anotó Ramón.

• “Yo explico y explico todo el tiempo, pero nada parece llamarles la atención”,

comentó Ana.

• Juan aseguró que los niños y las niñas de su grupo no se entendían entre sí, y

constantemente discutían y peleaban.

• Sandra comentó que la falla estaba en que los niños y las niñas más grandes,

se aburrían en las actividades con los más pequeños y que todo les parecía

‘muy infantil’.

• Graciela dijo que los animadores y animadoras no le estaban dando ejemplo a

los niños y las niñas: “Llegan tarde al grupo, tienen conflictos y no se

interesan por buscar alternativas, o creen resolverlos dejándole de hablar a los

otros”.

• Mientras que Gustavo argumentó que el problema empezó “cuando dejaron

entrar al grupo a esos niños desplazados que llegaron.

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 59


Tenían unas costumbres muy raras, unos eran de otra religión, otros eran

demasiado inquietos o demasiado quietos, y algunos eran muy groseros”.

Finalmente, Julio les invitó a que pensaran juntos en cada una de las

razones que se habían planteado, y en las posibles alternativas o

estrategias que podían desarrollar.

Digamos a los participantes que conformen 7 grupos, y que cada uno

retome una de las razones que expusieron los animadores y animadoras de

la historia. Pidámosles que analicen cada razón, preguntándose si

efectivamente explica la deserción de los niños y las niñas, y qué

alternativas pudie-ran sugerirles para superar esta situación.

Tengamos en cuenta

• Cartilla Tierra Fértil para la Paz, páginas 40 a la 50: Nuestra pedagogía;

páginas 68 a la 77: De la siembra a la cosecha.

• Anexo 4: El estilo educativo de Jesús.

Manos a la obra

• Actividad 1: Invitemos a los animadores y animadoras a que se organicen

en 6 subgrupos, y distribuyamos entre éstos los principios para orientar la

formación de los niños y las niñas. Pidámosles que inventen un caso concreto en

el que se aplique este principio con un grupo de niños y niñas, y que sea

diferente a los que se presentan en la cartilla Tierra Fértil para la Paz.

60 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Propongamos que realicen un sociodrama con los casos que inventaron y con

la manera de aplicar el principio que les correspondió. Facilitemos una

refle-xión en torno a cada sociodrama. Algunas preguntas en las que nos

podemos apoyar son:

• ¿De qué manera se aplica el principio en la situación dramatizada?

• ¿Qué otras formas de aplicar el principio podrían darse en la misma

situación?

• ¿Qué otros principios podrían aplicarse en la misma situación?

• Actividad 2: Motivemos a los mismos grupos para que escriban una carta

a los animadores de la actividad No. 2 del Punto de partida, en la cual les

orienten sobre cómo podrían resolver su situación.

Con todo el corazón

Pidamos a los animadores y animadoras que realicen un ejercicio de análisis de

otras experiencias con niños y niñas de la comunidad, ya sean educativas,

culturales, deportivas, religiosas etc. El objetivo es identificar en ellas cómo se

ponen o no en práctica, los principios pedagógicos del Movimiento y qué

aprendizajes podríamos retomar para nuestra labor.

Podemos conformar subgrupos de acuerdo con las experiencias que se

quieran analizar, y sugerir visitas a los lugares donde ellas se presenten, para

que se puedan realizar observaciones, entrevistas, etc.

Los aprendizajes que me llevo

Con mis propias palabras puedo definir cada principio de la siguiente manera:

• Educar en y para:

• La cotidianidad como oportunidad de aprendizaje:

• Desarrollar aprendizajes significativos:

• Promover la participación y la inclusión:

• Aprender jugando y jugar para aprender:

• Contextualizar:

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 61


¿Qué queremos lograr con este tema?

Comprender el concepto de resiliencia y los factores que permiten incrementar

esta capacidad, para promoverla luego entre los niños y las niñas de los grupos.

Punto de partida

Pidamos a los participantes que se sienten en el piso y que hagan absoluto

silencio. Vendémosles los ojos, atémosles sus manos y tapémosles la boca.

Ahora ayudemos a uno por uno a ponerse de pie, y organicémoslos a todos de

modo que queden juntos en un espacio lo más reducido posible, para luego

enlazarlos con una cinta. Mientras el grupo está en esa situación, coloquemos

música y sonidos fuertes, preferiblemente que puedan generar en los

participantes una sensación de zozobra, además ambientemos el salón con

diversos olores. Durante este momento, estemos muy atentos a las reacciones

de cada persona para tranquilizar a quien lo necesite, e incluso para

interrumpir la actividad con aquellas personas que por algún motivo no se

sientan capaces de vivirla.

Después de un rato, cuando los participantes hayan manifestado diversas

respuestas ante lo que les está sucediendo, los desatamos y sin quitarles las

vendas, los dispersamos a todos por diferentes lugares del salón y los

invitamos a sentarse de nuevo en el piso.

62 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Luego pasemos estimulándolos con distintos sabores, olores, sonidos y

sensaciones al tacto, que resulten agradables y desagradables. Finalmente, aún

con los ojos vendados, juntémoslos por parejas, uno en frente de otro, e

invitémoslos a que con mucho respeto recorran el rostro de su compañero o

compañera y a que se regalen un fuerte abrazo.

Por último, pidámosles que se quiten las vendas y compartan con su pareja las

sensaciones y reacciones que tuvieron durante esta experiencia. Podemos

orientarlos con las siguientes preguntas:

• ¿Cómo nos sentimos?

• ¿Qué situaciones de la vida recordamos a partir de esta experiencia?

• ¿Cómo afrontamos estas situaciones?

• ¿Qué personas o instituciones nos apoyaron o pudieron hacerlo?

Animemos a los participantes a socializar en plenaria algunas respuestas.

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 63


Tengamos en cuenta

• Cartilla Tierra Fértil para la Paz, páginas 50 a la 60: Nuestra perspectiva psicosocial.

• Anexo 5: La resiliencia desde el apoyo psicosocial.

Manos a la obra

• Actividad 1: Con material de

reciclaje y vinilos o crayolas, cada participante

debe elaborar un escudo, en el cual

represente todos aquellos recursos internos y

del entorno, con los cuales puede contar para

afrontar sus dificultades. Para ello se apoyará en

las frases: “Yo tengo...”, “Yo puedo...”, “Yo

soy...” y “Yo estoy...”

Motivemos a los participantes a que presenten y expliquen sus

escudos al grupo.

• Actividad 2: Organizados por subgrupos, entreguemos a los participantes

la siguiente historia:

Una mujer estaba muy preocupada por su único hijo. Vivía para él, el padre

había muerto. Este niño era su tesoro y quería que llegase a ser alguien

en la vida.

El niño estaba demasiado apegado a comer dulces y toda clase de golosinas.

La madre trató de buscar ayuda con todo el mundo: los profesores, los

sacerdotes... Todos trataron, pero el niño, indife-rente a sus consejos, continuaba

comiendo dulces.

64 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Un anciano Sufí había llegado al pueblo y la mujer pensó que era una buena

oportunidad. Llevó al niño... Lo había estado llevando dónde cualquiera

que pudiese ayudar, eso se había convertido en algo de rutina. El niño fue de muy

mala gana.

Cuando la mujer le dijo al maestro sufí sobre la situación, él respondió: “Tendrá que

perdonarme. En este momento no puedo decirle ni una sola palabra a este

hermoso muchacho. Soy viejo, tengo setenta años, y me tomará por lo menos dos

semanas ser capaz de decirle algo”.

¡La mujer no lo podía creer! Todo el mundo estaba listo para aconsejar. Y este

hombre no podía decirle nada a un niño inmediatamente, sobre algo tan trivial.

El niño se dio cuenta que el anciano era sincero y no sabía qué decir. Le

sorprendía que no lo hubiera juzgado de inmediato, sin escucharle como todos

los demás. Esto lo intrigó.

Finalmente, llegado el día después de las dos semanas, muy temprano en la

mañana el niño tomó un baño, se cambió de ropa y se alistó. La madre le dijo:

“¿Cuál es el afán?”. El niño respondió: “Quiero ver a aquel hombre. Tengo

curiosidad por saber que dirá de mí”.

Al llegar a la casa del anciano, la mujer tenía muchas ansias por saber por qué

había necesitado dos semanas para responderle y se lo preguntó. Él le dijo: “Si

hubiera sido un problema fisiológico le hubiera respondido de inmediato, pero

era un problema de vida. Yo tengo setenta años y él siete. He vivido muchos

años más que el niño y aún me encanta comer dulces. Y mientras yo mismo

continúe comiendo dulces, no puedo decir nada. Estas dos semanas traté de no

comer dulces a ver qué pasaba”.

“Mi respuesta tenía que depender - continuó diciendo el anciano - de mi

propia experiencia, no sólo de la opinión común acerca de que los dulces son

malos. Si yo mismo, a los setenta años, no los he podido dejar, pretender que

un niño pequeño los deje... No, no podría decirle eso”.

Y dirigiéndose al niño, le dijo: “Si te gustan, dejar los dulces será difícil. Yo

los he dejado durante estos días y ahora sé que tú también lo puedes hacer.

Dejarlos es bueno y saludable, pero es necesario un esfuerzo. Es un reto.

Puedes elegir”.

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 65


El niño se sentía muy alegre. Por primera vez se detuvo a pensar qué era lo que

él verdaderamente quería... Y después de un corto silencio le respondió: “Si tú los

puedes dejar, ¿por qué no yo? Puedo aceptar el reto, no te preocupes”.

Al terminar, suscita la reflexión a partir de preguntas como:

• ¿Qué opinan sobre la actitud de la madre?

• ¿Qué opinan sobre la actitud del maestro sufí?

• ¿Por qué la manera como respondió el anciano al niño, influyó en él, de tal

manera que él mismo quiso volver a verlo?

• ¿Qué actitudes favorables, desde la perspectiva del apoyo psicosocial,

encontramos en la historia?

• Actividad 3: Invitemos a los animadores y animadoras a identificar casos de

niños y niñas en los que consideren que es necesario brindar algún tipo de apoyo

psicosocial. Propongámosles realizar dos o tres dramatizaciones, en las que se

represente a uno o varios animadores brindando apoyo psicosocial a un niño o

niña a partir de los casos expuestos.

Motivemos un análisis de las dramatizaciones, identificando las intervenciones

o actitudes que consideremos positivas y aquellas que puedan resultar

inapropiadas.

Con todo el corazón

Propongamos a los animadores y animadoras que escojan a una persona de

su comunidad, que consideren que ha desarrollado su capacidad de

resiliencia; que la entrevisten y escriban un cuento con la historia de esta

persona. En otro momento podremos organizar una tertulia o una fogata

para compartir los cuentos.

66 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Los aprendizajes que me llevo

• Las actitudes que puedo desarrollar para ser más resiliente son:

• Algunas acciones que podemos impulsar desde el Movimiento Sembradores

de Paz para promover la resiliencia en los niños y las niñas son:

¿Qué queremos lograr con este tema?

Analizar el sentido y las implicaciones que plantea el propósito de ayudar a

sembrar una cultura pacífica y solidaria, basada en el respeto por los derechos

humanos de los niños y las niñas.

Punto de partida

• Actividad 1: Ubiquemos un sitio que nos permita disponer de dos espacios

diferentes. Decoremos uno de ellos con afiches, frases, recortes de prensa o carteleras

en donde hayan imágenes o mensajes que describan las diferentes

violencias que vive Colombia, dando una especial relevancia a la manera como

éstas afectan a los niños y las niñas. Igualmente, podemos ambientar con luz

tenue, música o sonidos que inviten a la reflexión.

Decoremos el otro espacio con elementos similares al anterior, pero de tal forma

que demos cuenta del tipo de sociedad que deseamos para todas y todos los

colombianos, especialmente para los niños y las niñas.

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 67


Invitemos a los animadores y animadoras, a recorrer en silencio estos

lugares, mientras vamos leyendo algunos mensajes, poesías, o textos que

den cuenta de las mismas situaciones.

Una vez realizado el recorrido, propongámosles reflexionar

individualmente, y escribir en su Diario de los Sueños sus respuestas a las

siguientes preguntas:

• ¿Cómo nos sentimos?

• ¿Qué fue lo que más nos llala atención?, ¿por qué?

• ¿Qué relación tiene este ejercicio con los objetivos del Movimiento

Sembradores de Paz?

Finalmente, motivémosles a socializar lo que han escrito.

• Actividad 2: Invitemos a los participantes a organizarse en subgrupos, y

a cada uno entreguémosle marcadores, tarjetas u hojas de papel. Una vez

conformados los grupos, expliquémosles que se vamos a nombrar

determinadas palabras, y que deben representarlas con un símbolo (en las

fichas o el papel que se les entregó).

Algunas de las palabras pueden ser: Paz, Ciudadanía, Poder, Política, Cultura,

Justicia, Participación, Violencia, Solidaridad, No-violencia, Derechos.

A medida que van elaborando los símbolos, peguémoslos en un lugar visible.

Luego, pidámosle a cada equipo que analice los símbolos de los demás,

tratando de hallar sus significados. Tras las opiniones, quienes lo elaboraron

deben expresar el sentido que le quisieron dar.

Por último, profundicemos juntos sobre los aprendizajes de este ejercicio.

Algunas preguntas para ello pueden ser:

• ¿De dónde surgen los significados o concepciones que tenemos acerca de

esas palabras?

• ¿Cómo influyen esos significados en nuestra vida diaria?

• ¿Cómo pueden intervenir en nuestra labor como animadores y animadoras?

68 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Tengamos en cuenta

• Cartilla Tierra Fértil para la Paz, páginas 60 a la 67: Ayudar a sembrar una

cultura pacífica y solidaria.

Manos a la obra

• Actividad 1: Motivemos a los animadores y animadoras para esta actividad,

indicándoles que se trata de un juego para superar pruebas en equipo, simulando

que tienen alguna limitación física y que el éxito está en pasar las pruebas con la

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 69


participación de todos y todas, cumpliendo siempre con el rol de discapacidad que

les fue asignado.

Para enriquecer la reflexión, invitemos a una persona de cada grupo para que

cumpla la labor de observadora y para tomar nota de las actitudes, gestos y

acciones de los animadores y animadoras.

Las indicaciones para cada grupo son las siguientes: En el equipo todos y todas

son mudos. Además, una tercera parte son ciegos, otra tercera parte no tienen

piernas, y el resto no tienen brazos.

Éstas pueden ser las pruebas:

• Ubicarse de tal manera que la mitad cargue a la otra mitad, para que ocupen

el menor espacio posible.

• Atravesar de un extremo al otro el salón lleno de obstáculos.

• Hacer el lazo más largo con objetos que ellos posean.

• Pasar el agua de un recipiente grande ubicado en un lado del salón, a otro

en el extremo opuesto, usando vasijas pequeñas.

70 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Una vez superadas las pruebas, reflexionemos sobre la experiencia.

Algunas preguntas para orientar el diálogo en este momento son:

• ¿Cómo nos sentimos?

• ¿Qué percibieron los observadores y los participantes?

• ¿De qué manera se practicó o no la solidaridad y la paz en esta

actividad?

• ¿Qué relación puede tener esta dinámica con la manera de relacionarnos

y hacer las cosas en nuestra sociedad?

• ¿Qué desafíos descubrimos, a partir de esta experiencia concreta, para

aportar a la construcción de una cultura pacífica y solidaria desde el

Movimiento?

• Actividad 2: Invitemos a los participantes a ubicarse uno tras otro en una

sola fila, con el fin de que manifiesten su opinión ante diversas afirmaciones,

de la siguiente manera: Un paso a la izquierda indica que sí están de acuerdo

con lo que se dice; uno a la derecha, que no lo están, y si se quedan quietos,

que les parece que su respuesta es relativa dependiendo de las circunstancias.

Las afirmaciones son:

• Los pobres siempre tienen que existir.

• Cuando los poderosos se apiaden de los débiles, Colombia cambiará.

¡Ésa es la solidaridad!

• La paz es la ausencia de la guerra.

• Somos violentos por naturaleza.

• Sin justicia social no es posible la paz.

• La paz es tan solo un ideal, pues la guerra siempre ha existido y existirá.

• Los derechos de los niños y las niñas son un ideal, pues ningún gobierno

los puede garantizar en su totalidad.

• Se dice que los niños y las niñas son ciudadanos, con el fin de que desde

ahora se preparen para cuando puedan votar.

• Política es sinónimo de corrupción y clientelismo.

• Hay que formar a los niños y las niñas para que sean pasivos y eviten

los conflictos.

• La política es la actividad a través de la cual tomamos decisiones

colectivas.

• Solidaridad es dar al que no tiene.

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 71


Con el fin de enriquecer el debate, permitamos que luego de cada

afirmación, los animadores y animadoras puedan expresar sus diferentes

argumentos.

Con todo el corazón

• Actividad 1: Invitemos a los animadores y animadoras a hacer un

recorrido por la comunidad para desarrollar varias actividades:

• Ubicar lugares en los cuales consideren que se viven algunas de las

características de la sociedad que queremos en el Movimiento.

• Observar cómo es la vida en esos lugares, quiénes los habitan, cómo son

las relaciones entre las personas, etc.

• Interactuar con algunas personas que viven en estos lugares, acercarse a

ellas y compartirles un poco sobre el Movimiento.

• Escribir en su Diario de los Sueños por qué estos lugares tienen las

características de la sociedad que queremos construir en el Movimiento,

y narrar una historia sobre alguna de las personas con las cuales

interactuamos.

• Actividad 2: Motivemos a los participantes para que organizados

en subgrupos, hagan un seguimiento sobre noticias en prensa, radio y

televisión, que estén relacionadas con las palabras de la actividad No. 2 del

Punto de partida.

Cada grupo puede elegir una o dos de las palabras, identificar una o varias

noticias relacionadas y hacerle seguimiento por unos días, describiendo quiénes

son los actores de la noticia, cuáles fueron los acontecimientos, por qué se

presentaron, cómo se ha ido transformando la situación, qué opinamos de lo

sucedido, y cómo estos hechos nos acercan o alejan de la sociedad que

queremos construir en el Movimiento.

Una vez termine el periodo de seguimiento que definamos, podemos organizar un

conversatorio en el que compartamos nuestras conclusiones.

72 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Los aprendizajes que me llevo

• Soy un ser político porque:

• Los niños y las niñas son ciudadanos porque:

• Nuestro Movimiento de Sembradores de Paz contribuye a transformar la

cultura porque:

• La paz y la solidaridad que proponemos desde nuestro Movimiento se

caracterizan por:

¿Qué queremos lograr con este tema?

Identificar el trabajo en equipo como una posibilidad de construir juntos, de

retroalimentarnos y cualificar lo que hacemos.

Punto de partida

• Actividad 1: Compartamos con los participantes el siguiente cuento:

Había una vez una planta muy joven en la que se ponían grandes

esperanzas. Tenía exactamente cuatro hojas bonitas y resplandecientes.

Un día, las cuatro hojas tuvieron una reunión de equipo. Una dijo que su

vocación consistía en permanecer unida al naciente arbolito, pero que había

decidido pres-cindir del agua. Cuestión de proyecto personal.

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 73


Las otras tres hojas estaban repletas de buenas disposiciones, así que decidieron

aceptar lo que su compañera les pedía. Se instaló, entonces, un ingenioso sistema

de paraguas que cuando había buen tiempo se cerraba, y cuando amenazaba la

lluvia se abría para que no le cayera agua a la matica.

Y he aquí que el arbolito tan prometedor dio signos de languidez y murió. Cada

hoja fue llevada por el viento a un sitio distinto.

Invitemos a los animadores y animadoras a reflexionar:

• ¿Qué opinan de la actitud de las hojas?

• ¿Qué se podría haber hecho?

• A partir de la historia, ¿qué podemos entender por trabajo en equipo?

• Actividad 2: Invitemos a los animadores y animadoras a conformar

subgrupos de tres a cinco participantes. Entreguemos a cada persona una

crayola y al grupo, cuatro hojas de medio pliego de papel, en las cuales todos y

todas, a la vez, tendrán que realizar, sin hablar y con un tiempo límite, varios

dibujos según las siguientes indicaciones:

• Hoja 1: Cada participante se apropia de un espacio de la hoja y lo

delimita. En él dibuja algo que lo represente. Tiempo: 1 minuto.

• Hoja 2: Los participantes negocian el espacio de la hoja que le corresponde

a cada uno y lo delimitan. Cada quien elaborará en su propio espacio, un

nuevo dibujo retomando el anterior e incorporando algún aspecto de los

dibujos de los demás. Tiempo: 2 minutos.

• Hoja 3: Los participantes retoman sus propios espacios en la hoja, los

renegocian si no se sienten satisfechos y de nuevo los delimitan. Esta vez

se pondrán de acuerdo en un solo dibujo, el cual deben realizar juntos

aportando cada uno una parte, que dibujará en su espacio y sin tocar el

área de los demás. Tiempo 3 minutos.

• Hoja 4: Los participantes harán el mismo dibujo, pero esta vez podrán

actuar con libertad en toda la hoja. Deberán mejorar el dibujo

organizándose para que cada uno participe.

74 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Concluido el ejercicio, realicemos una exposición de los dibujos de los animadores

y animadoras, y reflexionemos con ellos y ellas sobre la experiencia. Algunas

preguntas para orientar este momento pueden ser:

• ¿Cómo nos sentimos?

• ¿Qué actitudes reflejaron los integrantes de cada equipo en los diferentes

dibujos?

• ¿Todos y todas se ven recogidos en el último dibujo que realizaron?

• ¿Con qué situaciones cotidianas del trabajo en equipo podemos comparar la

experiencia?

• ¿En qué se relaciona la experiencia con nuestros equipos de animadores y

animadoras?

Tengamos en cuenta

• Cartilla Tierra Fértil para la Paz, páginas 78 a la 93: La diferencia está en la

organización.

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 75


Manos a la obra

• Actividad 1: Invitemos a los participantes a conformar subgrupos de

seis personas y en ellos entreguemos a cada participante una de las

siguientes indicaciones, de manera que a cada uno le corresponda una

diferente, e indiquémosle que nadie en su grupo puede saber lo que dice

su instrucción.

Las pautas son las o indicaciones siguientes:

• En la actividad que se le proponga al grupo, usted debe asumir, de la

manera más natural posible, el siguiente papel: Usted es un animador o

animadora muy entusiasta y alegre, se le mide a todo, pero luego cae en

cuenta de sus múltiples ocupaciones, se va y deja el trabajo tirado.

• En la actividad que se le proponga al grupo, debe asumir, de la manera más

natural posible, el siguiente papel: Usted es un animador o animadora que

siempre quiere dirigirlo todo y a todos. Logra siempre, de manera muy sutil,

que su idea sea la que prime. Da orientaciones en cada momento y por cada

detalle, y poco tiene en cuenta la opinión o las propuestas de los demás.

• En la actividad que se le proponga al grupo, usted debe asumir, de la

manera más natural posible, el siguiente papel: Es una animadora o un

animador al que no le gusta preparar nada y se conforma con un trabajo

mediocre. Siempre aplica y propone la ley del menor esfuerzo.

• En la actividad que se le proponga al grupo, debe asumir, de la manera más

natural posible, el siguiente papel: Usted es un animador o animadora muy

irritable y susceptible. Todo lo toma de manera personal, se defiende

oponiéndose sin mayores razones a las propuestas de quienes le han hecho

sentir mal, y responsabiliza a los demás por cualquier falla que se presente.

• En la actividad que se le proponga al grupo, debe asumir, de la manera más

natural posible, el siguiente papel: Usted es un animador o animadora muy

comprometido, creativo y responsable. Motiva a sus compañeros y

compañeras a aportar, no se deja desanimar e invita a dialogar cuando se

presentan conflictos o dificultades.

• En la actividad que se le proponga al grupo, asuma de la manera más

natural posible, el siguiente papel: Usted es un animador o animadora al que

poco le gusta participar y que prefiere seguir la opinión y las indicaciones de

los demás.

76 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


La actividad que debe realizar cada equipo es la siguiente: Deben elegir un

perso-naje de la vida pública que les llame la atención y escoger algún integrante

del grupo para representarlo, para lo cual entre todos y todas deberán vestirlo,

peinarlo, maquillarlo y escribirle un discurso, mínimo de 3 minutos, en el cual se

utilicen las frases, muletillas y actitudes del personaje escogido.

Una vez dramatizados los personajes con sus discursos, invitemos a una

reflexión con preguntas como:

• ¿Qué responsabilidad asumió cada uno de los miembros del grupo con el

personaje?

• ¿Qué dificultades tuvieron en el trabajo en equipo?, ¿cómo las

solucionaron?

• ¿Qué opinan de la manera como solucionaron las dificultades?

• ¿Qué fortalezas y debilidades encontramos para el tipo de trabajo en

equipo que nos propone el Movimiento?

• ¿Por qué es importante el trabajo en equipo en el Movimiento?

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 77


• Actividad 2: Animemos a los participantes a realizar una actividad de

coordinación y trabajo en equipo que tiene tres momentos:

En primer lugar, cada participante deberá ensayar una marcha que consiste en dar

siempre siete pasos, al mismo ritmo, pero empezando con seis pasos adelante y

uno atrás, luego cinco adelante y dos atrás y así sucesivamente hasta dar un paso

adelante y seis atrás.

Cuando todos y todas estén seguros de haber aprendido la marcha y ser capaces

de realizarla completa, con ritmo y sin equivocarse, se distribuyen en tres

subgrupos. Se deben poner de acuerdo para realizarla juntos, hasta que logren

hacerla completa sin que ningún integrante se equivoque.

Finalmente, cuando cada subgrupo lo haya logrado, deben unirse y realizarla

todos y todas hasta efectuarla también, completa, con ritmo y sin que ningún

animador o animadora se equivoque.

En los dos últimos momentos, si alguien se equivoca, todos deben empezar

desde el principio.

Una vez lo hayan logrado, invitémoslos a reflexionar:

• ¿Cómo nos sentimos?

• ¿Qué dificultades encontramos?

• ¿Cómo superamos las dificultades?

• ¿Qué opinamos de la manera como se afrontaron las dificultades?

• ¿Qué relación tiene el ejercicio con la propuesta de organización del

Movimiento y sus diferentes instancias?

Con todo el corazón

Propongamos a los participantes que organicen subgrupos con los

animadores y animadoras con los cuales ya conforman o conformarán el

equipo animador del grupo de Sembradores de Paz, e iniciemos una

reflexión con preguntas como:

78 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


• ¿Qué fortalezas tenemos para nuestro trabajo en equipo?

• ¿Qué debilidades percibimos?

• ¿Cómo nos podemos ayudar para superar esas debilidades?

Los aprendizajes que me llevo

• En el Movimiento Sembradores de Paz es importante el trabajo en equipo

porque:

• El trabajo en equipo en nuestro Movimiento se caracteriza por:

• Mis talentos para el trabajo en equipo son:

• Mis debilidades para el trabajo en equipo son:

• Para superar mis debilidades en el trabajo en equipo me propongo:

para organizar los encuentros con los niños y las niñas

¿Qué queremos lograr con este tema?

Desarrollar habilidades básicas para el diseño y desarrollo de las actividades

formativas con el grupo de Sembradores de Paz.

q

Punto de partida

Pidamos a los animadores y animadoras que se dividan en tres grupos, y que

preparen un taller para niños y niñas a partir del texto que aparece más adelante,

llamado La historia del avión. Para ello, cada equipo debe seguir las siguientes

indicaciones:

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 79


Al los del primer grupo le diremos que no preparen nada y que s

implemente salgan y hagan lo que se les vaya ocurriendo.

Al segundo grupo le pediremos que prepare una clase catedrática, es

decir, donde se expongan y transmitan los principales conceptos de la

historia. Pueden elaborar algunos carteles y, en todo caso, deben

mostrarse como todos unos expertos en el tema.

Al grupo restante, le solicitaremos que prepare el taller, teniendo en

cuenta aspectos como:

• Crear y presentar el objetivo.

• Realizar una actividad creativa donde los participantes puedan expresar

lo que saben o piensan del tema.

• Permitirle a los participantes que profundicen más acerca del tema, para

lo cual deberán idear una actividad en la cual aprovechen de manera

ingeniosa el documento de apoyo y otros documentos.

• Planear una actividad donde los participantes pongan en práctica lo

aprendido. Por ejemplo, donde elaboren sus propios aviones y hablen

sobre ellos.

• Diseñar una actividad donde los participantes puedan asociar o encontrar

la relación y la importancia del tema para su comunidad.

• Finalmente, realizar una actividad de evaluación.

80 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Documento de apoyo: La historia del avión

El avión es un vehículo aéreo más pesado que el aire, que se utiliza para transportar

personas o carga. Se mueve por acción de las hélices y los motores de retropropulsión,

y se sostiene por efecto de la resistencia del aire a ciertas superficies rígidas.

La invención del avión es el producto de la habilidad de los hermanos Wright, para

combinar los conocimientos sobre navegación aérea obtenidos de los vuelos en

globo, con el motor de combustión interna, desarrollado en los últimos años del

siglo 19.

El 17 de diciembre de 1903, por primera vez en la historia, estos hermanos

ingleses pudieron hacer volar un aparato más pesado que el aire: se trataba de

un biplano, una máquina movida por fuerza propia y capaz de viajar sin perder

velocidad.

No había muchas personas que pensaran que ése podía ser un buen medio de

transporte, así que, a partir de 1911, la primera ocupación práctica que se le dio

a los aviones fue el traslado de correspondencia. Las pequeñas aeronaves

comenzaron a surcar los cielos ingleses desde los poblados de Hendon a Windsor.

Los alemanes también hacían sus ensayos en ese momento, aunque ellos

desa-rrollaron otro tipo de naves: los zepelines, globos metálicos que contaban

con un motor que permitía dirigirlos y no dejarlos a merced del viento como

ocurría con sus antecesores.

El estallido de la Primera Guerra Mundial hizo pensar, además, en la necesidad

de aplicar este invento a fines militares, y los gobiernos dedicaron muchos

recursos a la investigación y al desarrollo de los aviones. Sólo por dar un

ejemplo del impulso que la guerra dio a este invento, diremos que mientras en

1914 los aviones existentes desarrollaban una velocidad de 113 km/h, los que

entraron en funcionamiento en 1918 ya eran capaces de volar a 225

kilómetros por hora.

Cuando llegó la paz se adaptaron algunos bombarderos y comenzó a operar

el servicio de transporte aéreo entre París y Londres. En cada vuelo se podía

llevar a cuatro pasajeros. Esta restricción convertía al transporte aéreo en

algo muy caro, por lo que algunos grupos interesados comenzaron a

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 81


estudiar la posibilidad de constituir naves y desarrollar un servicio especial de

pasajeros, que fuera rentable. Esto se hizo en la década de 1920 a 1930.

En 1936 las compañías aéreas inglesas recibieron los hidroaviones Short Empire

que tenía una autonomía de vuelo de 1.300 kilómetros. Ello permitía acortar casi

a la mitad, el tiempo de vuelo entre Inglaterra y sus colonias en África y Asia.

El viaje a Ciudad del Cabo llegó a hacerse en tan solo... ¡cuatro días y medio!

En Estados Unidos comenzaron a operar los DC3, algunos de los cuales aún

pueden volar. El estallido de la Segunda Guerra Mundial aceleró las

investigaciones aéreas. Se desarrollaron los motores de reacción y se avanzó en

los aviones de transporte.

Más tarde vinieron los aviones a chorro, siendo los de mayor éxito los Boeing 707.

En la actualidad se usan aún los Boeing 747, los Jumbo y, hasta hace muy poco,

el Concorde, un avión super veloz de fabricación anglofrancesa.

Luego de que cada grupo haya preparado su taller según las indicaciones,

invitémoslos a realizarlo, pidiendo al resto de participantes actuar como niños y

niñas de un grupo de Sembradores de Paz.

Finalmente propongamos una reflexión en torno a la actividad, para lo cual

algunas preguntas pueden ser:

• ¿Cómo se sintieron en los diferentes talleres?

• ¿Qué diferencias encuentran en lo que cada taller pudo lograr con los

participantes?

• ¿Qué aspectos marcaron estas diferencias?

• ¿Qué valoran como positivo en los dos primeros talleres?

• ¿Qué mejorarían en el tercero?

Tengamos en cuenta

• Cartilla Lluvia de Semillas, páginas x a x: La alegría de un camino por

recorrer; páginas x a x: Un encuentro especial para reírle a la vida.

• Anexo 6: Propuestas para promover la participación y orientar la dinámica

grupal con niños y niñas.

82 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Manos a la obra

• Actividad 1: Pidamos a los animadores y animadoras que elijan un

tema que ellos consideren importante para trabajar con los niños y las niñas

desde el Movimiento, y que no esté en la cartilla Lluvia de Semillas.

Invitémoslos a organizarse en subgrupos de tres a cinco personas, y a

preparar dicho taller para aplicarlo con un grupo sembradores, teniendo en

cuenta los momentos y pasos propuestos para realizar los encuentros

con los niños y las niñas, que se sugieren en la cartilla Lluvia de

Semillas 11 . Unos grupos pueden prepararlo para niños y niñas entre 6 y 8

años, y otros para aquellos que están ente los 9 y los 12 años.

Para facilitar el diseño de los talleres, podemos elaborar una guía para cada

grupo, similar a la que se presenta a continuación:

¿Por qué

Momentos

Posibles

actividades

Descripción de

la actividad

consideran que

esta actividad es

acertada para

este paso?

Acogida

¿Qué queremos

lograr con este

tema?

Punto de partida

Desarrollo del

tema

Tengamos en cuenta

Manos a la obra

Con todo el corazón

Cierre

11- Página x

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 83


De acuerdo con el número de grupos y el tiempo disponible, definamos una

estrategia para la socialización de los talleres diseñados por los

animadores. Ya sea que sólo presenten la propuesta que diseñaron a

partir de la guía, o que la realicen con los demás animadores y animadoras.

Por último, facilitemos un espacio para retroalimentar, entre todos y todas,

las propuestas diseñadas.

• Actividad 2: Elijamos a dos parejas para que desempeñen la labor de

animadores en una reunión de un grupo de Sembradores de Paz.

Las dos parejas deberán salir y preparar rápidamente una actividad durante

10 minutos, para desarrollar con el resto de participantes que simularán ser

niños y niñas. Pueden apoyarse en la cartilla Lluvia de Semillas o en uno de

los talleres diseñados en la actividad anterior.

Antes de que la primera pareja entre, busquemos dos voluntarios que

quieran hacer el papel de niños o niñas que se comportan distraídos y

desinteresados, y otros dos que se hagan pasar por parlanchines o habladores

mientras se realiza la actividad.

Invitemos a los participantes a que durante el desarrollo de la actividad,

observen y tomen nota de las actitudes que tuvieron los animadores frente a

los ‘niños y niñas distraídos y habladores’.

Hagamos lo mismo con la segunda pareja, pero esta vez busquemos seis

voluntarios: dos que actúen de sabelotodos, otros dos de agresivos y los últimos

de bromistas.

Finalizados los dos momentos, motivemos a los participantes a realizar una

plenaria. Algunas preguntas que pueden orientar este momento son:

• ¿Cómo se sintieron los animadores que prepararon y realizaron las

actividades?

• ¿Qué actitudes o estrategias positivas observamos en los animadores ante

los roles asumidos por algunos participantes?

• ¿Qué actitudes o estrategias podrían mejorar?

• ¿Qué propuestas haríamos?

84 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Concluyamos esta actividad invitando a elaborar, por parejas, la siguiente ficha a

partir de los aprendizajes logrados en esta actividad:

Actitudes de los

participantes

Otras estrategias

que puedo realizar

El participante que

se distrae o está

callado:

El participante que

habla en exceso:

El participante que

está agresivo:

El participante que

actúa como quien

‘todo lo sabe’:

El participante que

hace bromas:

Con todo el corazón

Invitemos a los animadores y animadoras a ajustar y realizar con un grupo de

niños y niñas, los talleres diseñados en la primera actividad, y a que

compartan luego con los demás compañeros y compañeras su experiencia,

teniendo en cuenta aspectos como:

• ¿Cómo nos sentimos en la actividad?

• ¿Logramos el objetivo o los objetivos que nos habíamos propuesto?

• ¿Qué logramos que no esperábamos?

• ¿Qué salió bien?

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 85


• ¿Qué podemos mejorar?

• ¿Qué aprendimos de esa experiencia?

Los aprendizajes que me llevo

• Una palabra con la que relaciono cada uno de los momentos del paso a paso es:

• Para diseñar y desarrollar el proceso formativo con los niños y las niñas

debemos tener en cuenta:

• Para diseñar y realizar cada encuentro o reunión del grupo de Sembradores

de Paz, debemos tener en cuenta:

¿Qué queremos lograr con este tema?

Valorar la importancia de articularnos con otras personas, organizaciones e

instituciones, y promover algunas estrategias para impulsar este tipo de

alianzas o relaciones.

q

Punto de partida

• Actividad 1: Propongámosle a los animadores y animadoras que

observen diferentes tipos de tejidos, por ejemplo, de manillas, telas, mallas,

entre otros. La idea es analizar sus características: de qué materiales está

86 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


compuesto, cómo está construido, cómo podría desarmarse ese tejido, cómo se

vería cada material por separado, etc. Luego ellos deben socializar sus respuestas

y escribir en un lugar visible las palabras claves.

• Actividad 2: Entreguémosle a cada uno de los participantes una tira de lana. Las

tiras deben tener diferentes tamaños a partir de unos 60 ó 70 centímetros. Después

pidámosles que se organicen por parejas.

Indiquémosles que lanzaremos al aire un muñeco, y que cada pareja tendrá que

ingeniarse la manera de atajarlo utilizando únicamente la tira de lana que han

recibido, sin tocar el muñeco con las manos. Pidamos a las parejas que pasen una

a una para hacer el ejercicio hasta terminar.

Luego, propongamos que realicen el mismo ejercicio, pero ahora uniéndose todas

parejas con sus tiras, para atajar con éxito el muñeco.

Para orientar la reflexión, podemos proponer las siguientes preguntas:

• ¿Cómo se sintieron con el ejercicio?

• ¿Qué dificultades tuvieron?

• ¿Cómo las superaron?

• ¿Qué relación encuentran entre este ejercicio y el Movimiento?

• ¿Qué es para nosotros una red?

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 87


Tengamos en cuenta

• Cartilla Tierra Fértil para la Paz, páginas 94 a 104: Juntos lograremos más.

• Anexo 7: Estando unidos acompañamos y nos acompañan.

Manos a la obra

Formemos cuatro subgrupos de animadores y animadoras, y a cada uno

entreguémosle uno de los siguientes casos, con el fin de que sus miembros

lo analicen y escriban las estrategias que utilizarían para afrontar las

situaciones que en ellos se presentan.

Caso 1: Mery y Pacho son animadores del grupo Semillas de Vida. Durante el

año y medio que llevan animando al grupo, han ido descubriendo diferentes

talentos en los niños y las niñas.

Patricia, por ejemplo, tiene muchas habilidades para la pintura; Gabrielito es

apasionado por la música: no sólo canta muy bien, sino que ha aprendido a

tocar la guitarra de su abuelo, y Manuela tiene una gran capacidad de expresión

corporal y verbal.

Mery y Pacho se sienten muy contentos y orgullosos de los niños y niñas, pero

les preocupa que sus familias son de escasos recursos y que viven apartados de

la cabecera municipal, por lo que hasta ahora no han tenido oportunidad de

desarrollar muy bien las capacidades de los pequeños.

Caso 2: Isán es una zona que se encuentra en disputa por parte de diferentes

grupos armados. Como consecuencia de los enfrentamientos, mucha de su

población rural se ha visto forzada a desplazarse al casco urbano del municipio.

Allí, en el pueblo, existe un grupo de Sembradores de Paz, del que hacen parte

muchos niños y niñas que han tenido que huir de esa violencia. Incluso a algunos

les han asesinado varios miembros de sus familias.

88 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


En el grupo se presentan diversas situaciones: algunos se muestran retraídos o con

poco interés frente al grupo y a la vida, otros son muy irritables o agresivos. Esto

tiene preocupados a Beatriz y Marcela, quienes hace poco conformaron el grupo.

Además, junto a esas actitudes que observan en los niños y las niñas, no han

sabido cómo responder a algunos interrogantes que surgen de ellos en

cualquier momento: “¿Por qué existen tantos hombres y mujeres armados?”,

“¿Por qué nos sacaron de la tierra si no habíamos hecho nada malo?”, “¿Por qué

mataron a nuestros familiares?”, son algunas de las preguntas.

Pero además, no saben qué hacer ante lo que varios niños y niñas expresaron en

una actividad que realizaron la semana anterior, cuando al preguntarles qué

querían ser cuando fueran adultos, se encontraron con que muchos no quisieron

o no supieron decir nada, y otros dijeron que querían pertenecer a uno de esos

grupos armados. Estos últimos explicaban que querían hacerlo para vengar la

muerte de un familiar, para “ser importantes y tener mucha plata” o

simplemente porque les gustaba.

Caso 3: Gracias al acompañamiento continuo y cercano que hacen Germán y

Rocío, han creado vínculos de mucha confianza y amistad con los niños y las

niñas del grupo de Sembradores de Paz. Esto ha permitido que los niños les

cuenten sus problemas. Andrés, por ejemplo, se les acercó y les compartió lo

triste que se siente en su casa, porque “hay muchas peleas y mi papá me vive

pegando muy duro y por cualquier cosa”, según sus propias palabras.

Un día, Andrés se acercó a Rocío y le dijo que le iba a contar algo, pero que

le prometiera que no le diría nada a nadie, porque se meterían en más

problemas con su papá. Cuál fue la sorpresa, cuando el niño le mostró su

espalda herida por una paliza que, en la noche anterior, le había dado su

papá cuando se encontraba borracho.

Rocío está realmente desconcertada por el estado en que vio al niño y no

sabe, incluso, si contarle a Germán.

Caso 4: El grupo de Sembradores que animan Cristian y Leonardo, es muy

particular. Son niños y niñas llenos de energía y vitalidad, que lo reflejan en

sus rostros y en la disposición para participar.

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 89


El párroco le brindaba respaldo y apoyo al grupo, pues valoraba altamente la

experiencia de Sembradores de Paz. Sin embargo, no siempre podía ayudarles,

por lo que en varias ocasiones se vieron en la obligación de cancelar algunas

actividades.

Leonardo y Cristian no se habían desanimado por esto y consideraban que era una

dificultad normal, pero la desmotivación llegó desde hace dos meses, cuando

cambiaron de párroco y el que llegó no mostró mucho interés por el Movimiento,

por lo que prácticamente no tienen apoyo. Ellos sienten que su trabajo no es

valorado, e incluso están pensando suspender el grupo por un tiempo.

Con todo el corazón

Invitemos a los animadores y animadoras a identificar las organizaciones e

instituciones de la comunidad, con las que podrían establecer relaciones para

fortalecer nuestras acciones por y con los niños y las niñas.

Conformemos diferentes subgrupos para que se distribuyan las instituciones y

programen una visita en la que puedan conocer lo que allí realizan, presentar el

Movimiento y empezar a identificar posibles acciones conjuntas.

Una vez realizadas las visitas, invitemos a los animadores y animadoras a

socializar sus experiencias, y juntos realicemos un directorio de posibles aliados,

para lo cual sugerimos el siguiente formato:

Organización o

Institución

Principal

función

Persona de

contacto

Teléfono

dirección

90 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Los aprendizajes que me llevo

• Para el Movimiento es importante establecer relaciones con otras

organizaciones o instituciones porque:

• Al establecer relaciones con otras organizaciones debemos tener en

cuenta:

¿Qué queremos lograr con este tema?

Comprender la participación como derecho y herramienta básica de la acción

transformadora en y desde el Movimiento Sembradores de Paz.

q

Punto de partida

Formemos equipos de siete integrantes, y hagamos que cada uno se siente en

círculo. A cada persona le entreguemos una hoja en blanco y un lápiz.

El ejercicio consiste en escribir y responder unas frases inconclusas que les iremos

leyendo. Al completar cada frase, daremos una señal para indicar que se debe

pasar la hoja al compañero de la derecha.

Las frases son:

• Una vez que me sentí no escuchado fue...

• Una vez que me sentí participando activamente en una decisión fue cuando...

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 91


• La idea que tengo de participación es...

• Creo que una persona participa cuando...

• Creo los niños y las niñas participan cuando...

• Algo que me gusta cuando pienso en participar es...

• Los temores que tengo al participar son...

• El Movimiento participa o puede participar en la comunidad cuando...

• Y lo hace o lo puede hacer para...

Finalmente, leamos de nuevo cada frase y escuchemos las distintas

maneras como fueron completadas. Facilitemos un momento para que

libremente, los animadores y las animadoras conversen sobre la experiencia

y manifiesten sus opiniones sobre lo que los demás compartieron.

• Actividad 2: El siguiente ejercicio requiere de un trabajo previo, que

consiste en hacer una grabación con algunos diálogos que den cuenta de

situaciones cotidianas en las que se posibilite o se impida la participación,

especialmente de los niños y las niñas.

Entre otras frases podemos grabar las siguientes:

• “Papá, pero yo pienso que...”, “cállate, aquí quien piensa y decide soy yo”.

• “¡Querido y apreciado pueblo! Los niños son el futuro de nuestro país, son

los líderes del mañana. Ellos serán quienes asuman luego, las riendas que

hoy hemos sabido llevar nosotros para conducir a nuestra patria por el camino

del bien”.

• “Profe, yo opino que fue injusta y además exagerada, la sanción que le puso a

Juan. Él lo único que estaba haciendo era tratando de amarrarse el zapato y no

burlándose de usted”. “¡Y a usted quién lo nombró abogado de Juan! Además,

¿Es que no ha leído el manual de convivencia?”.

• “A mí no me gustó la actitud suya cuando regañó a Marcela por haber

llegado tarde. Uno primero saluda, así haya llegado tarde, y después pregunta

qué pasó”.

• “Bueno, esto es lo que vas a decir allá en el evento, te lo aprendes de

memoria y lo dices como si fueran tus propias palabras...”

• “Por fin logramos que en el plan de desarrollo de nuestro municipio, se

incluyeran los programas por los que tanto hemos luchado desde la Red de la

Niñez. No fue fácil, pero esa movilización que hicimos con todas las organizaciones

e instituciones, y en la que participaron tan activamente los niños y las

92 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


niñas, logró sensibilizar a la comunidad. Bueno, pero ahora nos queda hacerle

seguimiento al plan para que sí se cumpla de verdad”.

• “¿Siempre lo mismo?, a mí no me gusta eso... Por qué mejor no hacemos un

festival e invitamos a nuestros papás y mamás...”

Invitemos a los animadores y animadoras a reflexionar sobre lo escuchado:

• ¿Qué situaciones nos evocan esos diálogos?

• ¿Qué opinamos de la manera como se da la participación de los niños y las

niñas en esas situaciones y de la actitud de los adultos?

Tengamos en cuenta

• Anexo 8: La participación de los niños. De la participación simbólica a la

participación autentica.

Manos a la obra

Con los animadores y animadoras, dediquemos una jornada a la elaboración, de

manera participativa, de un pequeño plan de desarrollo a un año, para los niños

y las niñas del Movimiento Sembradores de Paz.

El objetivo de este plan, como su nombre lo indica, es favorecer el desarrollo

integral de todos y todas los que hacemos parte del Movimiento, tal y como

sucede o debe suceder también, en nuestros municipios, departamentos y en

la nación 12 .

Invitemos a los animadores y animadoras a organizarse por municipios, zonas

o sectores según el caso, y a preparar en estos subgrupos, la jornada o encuentro

para el diseño del plan de desarrollo del Movimiento de Niños y Niñas

Sembradores de Paz. Para ello podemos tener en cuenta lo siguiente:

12- Artículos 339 a 344 de la Constitución Política de Colombia.

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 93


• Partir de una pregunta que nos oriente durante todo el diseño del plan. Ésta

puede ser: ¿Qué necesitamos para vivir y ser felices? Como se trata de una

pregunta muy amplia, la podemos ir concretando a partir de los derechos de

los niños y las niñas, para lo cual debemos consultar los cuadros que tenemos

en el Diario de los Sueños, donde aparecen clasificados por

categorías (Galaxia de la vida, el desarrollo, la participación y la protección)

• Vincular a las familias, a personas e instituciones de la comunidad, a la

parroquia y por supuesto, a los niños y las niñas del Movimiento.

• No ser demasiado ambiciosos y plantear un plan pequeño, en el que

prioricemos los aspectos más urgentes, y en el que podamos soñar

siendo también realistas.

• Identificar lo que ya tenemos, las capacidades y potencialidades que

tienen los niños y las niñas, los animadores y animadoras, las familias y

las instituciones.

• Concretar el plan en acciones y compromisos realizables y a los que les

podamos hacer seguimiento.

94 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Una vez los animadores y animadoras hayan elaborado la propuesta de la

jornada para el diseño participativo del plan de desarrollo del Movimiento,

hagamos que lo socialicen y facilitemos un espacio para valorar y

enriquecer entre todos y todas las diferentes propuestas.

Podemos, además, preguntarnos:

• ¿Los animadores y animadoras que diseñaron la jornada sienten que

realmente participaron y que sus opiniones fueron tenidas en cuenta?

• ¿La manera como se diseñó la jornada, favorece la participación de

todos y todas, especialmente de los niños y las niñas?, ¿por qué?

Con todo el corazón

Motivemos a los animadores para que se acerquen a las administraciones

municipales y consulten acerca de las instancias de participación que existen

entorno al desarrollo de los niños y las niñas, los programas orientados a la niñez

que incluye el plan de desarrollo y cómo se están ejecutando. Promovamos un

análisis en torno a lo que descubran en esa consulta, identificando además, las

posibilidades o desafíos que puedan existir allí para el Movimiento.

Los aprendizajes que me llevo

• Antes creía que participar era:

• Ahora pienso que participar es:

• Promover la participación de los niños y las niñas significa:

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 95


de los niños y las niñas

¿Qué son los derechos de los niños y las niñas?

Los Derechos de la Niñez son simplemente derechos humanos para niños y niñas. Son

una especificación de los derechos humanos para todos los menores de 18 años, y

constituyen el reconocimiento de los niños y las niñas como personas, sujetos de

derecho, en todo el sentido de la palabra.

Los Derechos de la Niñez reconocen que, por el hecho de ser niños y niñas, las personas

menores de 18 años tienen unos derechos propios y específicos, en tanto necesitan de

una protección integral por parte de los adultos para poder alcanzar su pleno desarrollo

como personas.

96 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


¿Para qué especificar los derechos de los niños y las niñas?

• Para visibilizar a los niños y las niñas, quienes histórica y culturalmente han sido

considerados como objetos de derechos y no sujetos de esos derechos.

• Para responder a las particularidades de esta etapa del desarrollo humano.

• Para regular los conflictos entre las necesidades y derechos de los niños y las niñas, y

las necesidades y derechos de los adultos.

• Para orientar las acciones relacionadas con la niñez, desde todos los ámbitos,

especialmente desde las políticas públicas.

¿Cuáles son algunos de los principales principios que

sustentan los derechos de los niños y las niñas?

1. La no discriminación

Los derechos humanos constituyen los mínimos principios éticos desde los cuales es

posible construir una sociedad justa que permita a todos y todas una vida digna. “Las

desigualdades sólo son tolerables, cuando satisfacen o procuran, entre otras

condiciones, el máximo beneficio de los miembros menos aventajados de la sociedad” 13 .

“Los Estados Partes respetarán los derechos enunciados en la presente Convención y

asegurarán su aplicación a cada niño (...) sin distinción alguna, independientemente de

la raza, el color, el sexo, el idioma, la religión, la opinión política o de otra índole, el

origen nacional, étnico o social, la posición económica, los impedimentos físicos, el

nacimiento o cualquier otra condición del niño, de sus padres o de sus representantes

legales”. Artículo 2 de la Convención sobre los Derechos del Niño.

2. El niño y la niña sujetos de derechos

No se define a los niños y las niñas por sus necesidades o carencias, por lo que les

falta para ser adultos y valerse por sí mismos. Por el contrario, se les define y valora

por sus atributos, por sus derechos en la familia, el Estado y la sociedad, en todos

aquellos espacios donde se produce su desarrollo.

Este principio supera la idea del niño o niña como sólo objeto de beneficencia,

protección y control, y reconoce su autonomía progresiva para el ejercicio de sus

derechos y responsabilidades.

13- RAWLS, John. Sobre las libertades. Barcelona: Paidós, 1990, p 33

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 97


3. El interés superior del niño y la niña

Se trata de un principio de consideración primordial y de reconocimiento del carácter

prioritario de los derechos de los niños y las niñas. Constituye un límite y un derrotero

para resolver conflictos de derechos (cuando los derechos de unos se confrontan con los

derechos de otros), de tal manera que siempre se busque la menor restricción posible en

los derechos de los niños y las niñas, en aquellos casos específicos donde se dé la

imposibilidad de satisfacer todos los derechos.

No es un principio de exclusividad o exclusión, pues la niñez es parte de la humanidad y

no se pretende que sus derechos se ejerzan separadamente o contrarios a los de las

demás personas.

“Los derechos de los niños prevalecen sobre los derechos de los demás”.

Artículo 44 de la Constitución Política de Colombia.

4. La integralidad

Los derechos son interdependientes, se requiere de la satisfacción conjunta de ellos

para garantizar el desarrollo integral. La amenaza o vulneración de un derecho,

produce efectos en todas las dimensiones de la persona y afecta, por consiguiente, sus

demás derechos.

5. La efectividad de los derechos

La Convención sobre los Derechos del Niño no es sólo un texto de buenas intenciones.

Es un compromiso de los Estados a adoptar todas las medidas necesarias para

hacer efectivos estos derechos.

Son un mandato legal y una obligación moral, que busca influir en las legislaciones

nacionales, las políticas públicas y en las relaciones sociales cotidianas.

“Son derechos fundamentales de los niños: la vida, la integridad física, la salud, y la

seguridad social, la alimentación equilibrada, su nombre y nacionalidad, tener una

familia y no ser separados de ella, el cuidado y amor, la educación y la cultura, la

recreación y la libre expresión de su opinión. Serán protegidos contra toda forma

de abandono, violencia física o moral, secuestro, venta, abuso sexual, explotación

laboral o económica y trabajos riesgosos. Gozarán también de los demás derechos

consagrados en la Constitución, en las leyes y en los tratados internacionales

ratificados por Colombia.” Artículo 44 de la Constitución Política de Colombia.

98 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Fortalecer capacidades para el cumplimiento de los derechos

Portadores de las

obligaciones:

responsables por

el cumplimiento

de los derechos

Ámbito

legal

Niños y niñas

que viven sus

derechos

Ámbito social

cultural

Convenciones

internacionales,

leyes nacionales,

Políticas públicas

y planes

de gobierno

• Cotidianidad

• Actitudes y acciones

individuales y

colectivas

• Organizaciones y

movimientos sociales

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 99


Representaciones sociales y enfoques

de intervención en torno a la niñez 14

Aunque parezca extraño, al creer, creamos. Es como un acto de magia que

acontece cada día en todos nosotros: nuestras ideas sobre los hechos y las cosas nos

llevan a actuar de cierta forma ante ellas, y así, ayudamos a que sean lo que

siempre pensamos que fueron. Por ejemplo, cuando estábamos pequeños, con

frecuencia se nos decía ‘las niñas juegan con muñecas y los niños con carros’ o ‘las

niñas no juegan en la calle’, mientras que los niños podían hacerlo. Estas fueron

ideas transmitidas de una generación a otra por mucho tiempo, que ayudaban a

mantener un tipo de estructura familiar y social: las mujeres generalmente estaban

’en casa’ a cargo de los oficios domésticos y los hombres ’fuera de casa’

desempeñando otras actividades. Es decir, estas ideas o creencias se hacen realidad.

En nuestras familias, barrios, regiones y países construimos ideas y conocimientos

sobre lo que son las cosas a partir de la experiencia cotidiana, del lenguaje que usamos

para nombrarlas o de la manera en que nos relacionamos. Estos conocimientos que

comparte la mayoría de los miembros de una comunidad y que se transmiten

mediante la cultura, son llamados representaciones sociales y tienen una gran incidencia

en las decisiones y acciones de un grupo humano.

A través de la historia y en las diferentes culturas, han existido distintas

representaciones sociales alrededor de la infancia; pero todas se refieren a algo en

común: los niños y las niñas; sin embargo no a la misma forma de percibirlos y de

relacionarse con ellos y ellas. De hecho, al preguntarnos ¿quién es un niño o una niña?

surgen múltiples respuestas que dan cuenta de los diversos puntos de vista que tenemos

sobre la infancia. Así mismo, al reconstruir los recuerdos de nuestra niñez o al observar

cómo es la relación que tenemos con los niños y las niñas como animadores, madres,

padres o docentes, se refleja la manera en que los percibimos o cómo otros adultos nos

percibieron a nosotros en un momento de nuestra vida.

14- Por: Isabel Cristina Quiroz Ospina, Asistente de proyectos Ficonpaz.

100 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Estas percepciones se van compartiendo colectivamente y se transmiten a través de la

cultura, de esta manera, se construyen unas nociones más o menos comunes sobre las

cosas. Esto mismo ha sucedido con la infancia, por tal razón cuando nos referimos a ella

podríamos pensar en varias comprensiones:

• Un intervalo de edad, que para algunos abarca de los 0 a los 7 años, para otros entre los

0 y los 12 años, los 0 y los 14 años, etc. La Convención sobre los Derechos del Niño,

adoptada por la mayoría de países del mundo, define este intervalo de edad entre los 0

y los 18 años; sin embargo, no siempre actuamos desde esta comprensión, sino desde

lo que cada persona, institución o región identifica como tal.

• Las características psicológicas, sociales y biológicas de una persona en una etapa

determinada de la vida y que está en desarrollo.

• Lo que cotidianamente imaginamos y construimos sobre la infancia desde la forma

en que nos relacionamos con los niños y las niñas. Por ejemplo, la importancia que

damos a sus opiniones en nuestra familia, da cuenta de la concepción que tenemos

sobre su capacidad de aportar.

Recordemos que estas representaciones sociales cambian con la historia y la cultura.

Antes del siglo XVII (diecisiete) la diferenciación entre niños, niñas y adultos no se

entendía de manera tan evidente como hoy. Al terminar el periodo de dependencia

materna, los niños y las niñas pasaban a integrar el mundo de los adultos sin ser vistos

desde sus características, necesidades y capacidades particulares.

Históricamente, desde una mirada adultocéntrica (centrada en el punto de vista de los

adultos), los niños y las niñas han sido observados como seres ‘incompletos’, pues se

está ‘completo’ al llegar a la etapa adulta. De hecho la palabra infancia etimológicamente

viene del latín in-fale, que traduce el que no habla, lo cual se ha asociando con

‘el que no tiene palabra’. Como vemos este concepto ha estado relacionado con una

comprensión de los niños y las niñas como aquellos que ‘aún no tienen nada

interesante para decir’, ‘aún no capaces’, ‘aún no con los mismos derechos’, ‘aún no

con suficientes conocimientos’, ‘aún no fiables’, etc.

Estos imaginarios se convierten en prejuicios desde los cuales nos relacionamos con

los niños y las niñas, llevándonos muchas veces a desconocer sus necesidades reales,

así como sus capacidades y la manera en que les afectan algunos problemas. Aún

hoy, en muchos espacios familiares, escolares y comunitarios, son invisibles, se

cuestionan y reprimen sus opiniones y su participación, se desconoce su capacidad

creadora y reflexiva porque no se expresan desde las lógicas adultas, o lo que es

peor, se les utiliza como objetos sexuales o de consumo; por ejemplo, a través de

los medios de comunicación y la publicidad son manipulados, se les crean referentes

de identidad y de valores orientados a consumir y a ser parte activa del mercado.

En términos generales, desde la cotidianidad, los niños y las niñas no son prioridad,

son sólo responsabilidad de sus familiares, son una preocupación en tanto ‘son el

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 101


futuro’. A veces desde nuestras actitudes diarias no reflejamos que como comunidad y

como sociedad somos responsables de los niños y las niñas. Sus problemas se resuelven

de ‘puertas para adentro’ y ante cualquier iniciativa de intervenir en ellos, inmediatamente

se escuchan las respuestas: ‘ese no es asunto tuyo’, ‘ellos son sus padres y tienen derecho

a decidir cómo criarlo’. Se tiende a valorarlos por lo que llegarán a ser y no porque como

niños y niñas sean algo valioso en sí mismos, no hay una valoración de la niñez como

grupo social.

Con frecuencia todos aceptamos y hasta proclamamos que los niños y las niñas merecen

atención y trato especial, pero en la realidad poco se hace por mejorar sus condiciones

de vida, se deja esta responsabilidad a otros o simplemente se posterga.

Enfoques de intervención social en torno a la niñez

Al existir una pobre preocupación por la niñez como grupo social, poco se cuestionan

los servicios y tipos de intervenciones para resolver sus necesidades y problemas como

sector poblacional. Esto tiene relación con que los niños y las niñas han sido invisibles

para la sociedad y cuando se ha tornado la mirada hacia ellos, se ha hecho desde el

temor a los problemas sociales que pueden representar si no se controla su proceso de

socialización, básicamente desde criterios morales y no desde una preocupación real

por su desarrollo.

Esta forma de pensar ha generado un enfoque de compasión-represión que se traduce

en acciones asistencialistas (por ejemplo, cuando pensamos en resolver los problemas

de los niños y las niñas que viven en la calle únicamente con alimentación y vestido),

o coercitivas (cuando pensamos que los problemas de conducta de un niño o una

niña sólo se solucionan ingresándolo a una institución de corrección).

Las acciones por la niñez también se han abordado desde el enfoque preventivo, en

este caso se han observado las problemáticas que afectan a los niños y las niñas

(drogadicción, delincuencia, maltrato familiar, abuso sexual, trabajo infantil,

prostitución, etc.) y se ha intervenido sobre las causas, buscando que todos los niños

y las niñas vivan en un entorno físico, social y ambiental favorable para su

desarrollo, y buscando evitar que las situaciones de riesgo que hay a su alrededor

lleguen a convertirse en una problemática social.

Con la Convención sobre los Derechos del Niño (1989), se comienza a construir una

nueva representación social sobre la niñez y con ella, formas diferentes de

actuación que no sólo identifican las necesidades y los problemas que los afectan,

sino que reconocen sus capacidades y su condición como sujetos de derechos. De

esta forma, “la Convención sobre los Derechos del Niño, a diferencia de la

tradición jurídica y social imperante en muchos países hasta antes de su

aprobación, no define a los niños por sus necesidades o carencias, por lo que les

falta para ser adultos o lo que impide su desarrollo. Por el contrario, al niño se le

102 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


considera y define según sus atributos y sus derechos ante el Estado, la sociedad y

la familia” 15 .

La niñez no se entiende como una etapa de preparación a la vida adulta y por ello,

con menos derechos que quienes ya se encuentran en esa etapa de la vida; por el

contrario, se consideran personas con igual valor, con un desarrollo propio al

momento en que se encuentran y que progresivamente construyen su autonomía

personal y social. Comprender que los niños y las niñas son sujetos de derechos es

reconocer que no son objetos representados o subordinados a los adultos, o

necesitados solamente de la protección y el control de los padres y del Estado.

Nuestro papel como adultos es desarrollar las competencias necesarias para

acompañarlos y orientarlos en el ejercicio de sus derechos, que es progresivo de

acuerdo con la evolución de sus facultades. Este es un enfoque de promoción,

pues se respeta la autonomía que tienen para hacer valer sus derechos y se busca

permanentemente favorecer su desarrollo integral a partir de las propias expectativas,

aspiraciones, opiniones, necesidades y capacidades de los niños y las niñas. Así mismo,

se destaca la responsabilidad que tienen por sus actos según su edad y su

proceso evolutivo.

Reconocer a la niñez como grupo social con características particulares y como

personas con el pleno derecho a satisfacer sus necesidades de desarrollo, nos ayuda a

verlos de otra forma ante el Estado, la sociedad y la familia, pues tienen derecho a ser

protegidos integralmente y a participar activamente en la vida de sus comunidades, lo

cual nos genera obligaciones muy concretas a todos. Aquí se sustenta lo que debe

movernos a promover la organización de los niños y las niñas como grupo social, pues

ellos y ellas desde una formación integral y a través de sus expresiones propias, pueden

aportar en la transformación de su entorno y en la construcción de una nueva cultura.

La invitación es a repensar lo que hasta ahora creíamos sobre nuestros niños y niñas,

aquello que parecía obvio, que siempre fue así porque así nos lo enseñaron otros con sus

palabras y acciones, para que en Sembradores de Paz sea posible ver a los niños, creer en

ellos, valorarlos por lo que son hoy como personas, reconocerlos en todas sus

dimensiones, promover su autonomía, acompañarlos en su desarrollo y en el ejercicio de

sus derechos. Amar a los niños y las niñas, es creer en ellos y crear con ellos.

15- Miguel Cillero Bruñol. Infancia, Autonomía y Derechos: Una Cuestión de Principios. En: Derecho a tener

Derecho, Tomo 4. Montevideo: Instituto Ayrton Senna, Instituto Interamericano del Niño y UNICEF. p 34

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 103


16

Alguien que se transforma para transformar 16

Ser animador o animadora implica saber quiénes somos y transformarnos desde el

encuentro con otros, para transformar juntos la realidad. Ésta es una invitación a

no centrarnos en las acciones únicamente, es decir en el hacer. Animar una

experiencia como Sembradores de Paz nos desafía a desarrollar una manera de ser,

desde la cual tenemos la capacidad de comprometernos con el sueño de una nueva

cultura basada en la solidaridad. Esta manera de ser nos lleva a entusiasmarnos

profundamente con el trabajo con y por los niños y las niñas y, sobre todo, contagiar

a otros este deseo de transformar colectiva y creativamente la realidad.

Ser animadora o animador es darse a sí mismo para dinamizar la vida de los grupos

de niños y niñas, de los equipos locales, diocesanos y regionales, sabiendo siempre

que en esta tarea no estamos solos, y que nuestro papel esencial es potenciar las

capacidades de todas las personas que hacen parte de la experiencia, es decir, se trata

de crear y recrear juntos el Movimiento.

Mediante un mapa mental podemos ilustrar algunos de los aspectos esenciales de

nuestra tarea como animadores y animadoras.

16- Por: Isabel Cristina Quiroz Ospina, Asistente de proyectos Ficonpaz.

104 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


REFLEXIONAR

OBSERVAR

INTENSIONAR

ACTITUDES

HABILIDADES

PREGUNTARSE

TRASNFORMARSE

FORMARSE

POR EL

FUERA

POR EL

ADENTRO

SER ANIMADOR ES...

DESDE

SABERES

DESDE

RELACIONES

TRASNFORMAR

PARTICIPACIÓN

LEER LA DINAMICA

GRUPAL

MOTIVAR

EQUIPO

DESICIONES

ACTITUDES

ACOMPAÑAR

ORGANIZAR

METAS

PLANEACIÓN

OBJETIVOS

De acuerdo con el mapa mental, ser animador o animadora es transformarse para

transformar, lo que nos lleva a mirarnos permanentemente, a reflexionar sobre

nuestro ser y nuestro hacer, buscando desarrollar las actitudes y habilidades

necesarias para acompañar el proceso.

Como animadores nos reconocemos siempre en formación y aprendemos de todo y

de todos. Es decir, aprendemos desde los saberes a los cuales nos acercamos a

través de los encuentros y de nuestras actividades cotidianas, y a partir de las

relaciones que construimos, en las que intercambiamos experiencias y nos apoyamos

mutuamente. Para esto es clave preguntarnos permanentemente por “el adentro”

y “el afuera”: autoevaluarnos, identificar nuestros temores, fortalezas y debilidades

para la tarea que vamos a desarrollar; así como observar el entorno, lo que va

aconteciendo diariamente en la vida de los niños y las niñas y de los demás

animadores que nos acompañan, así como el contexto de nuestros grupos y

comunidades.

La animación debe conducirnos a transformar una realidad concreta, de la que

somos parte, por otra diferente inspirada en nuestras utopías. Como dice un

querido compañero sembrador de paz: “Utopía es un imposible que fuerza la

realidad a caminar hacia allá”, por eso el sueño que nos hemos trazado debe

darnos siempre la fuerza para actuar.

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 105


En este proceso de transformación, nuestra tarea es acompañar a los grupos y a los

dife-rentes equipos de Sembradores de Paz, es decir, caminar con ellos, escucharlos,

apoyarlos en sus actividades, animarlos en sus dificultades y construir conjuntamente

alternativas de solución ante los problemas. Igualmente, motivar actitudes en los niños,

niñas y animadores, que favorezcan su cambio personal y su participación activa en el

Movimiento y en la vida de sus familias y comunidades.

Finalmente, en nuestra labor como animadores hacemos parte de diferentes equipos

(locales, diocesanos, regionales, etc.) en los que será muy importante capacitarnos para

promover la participación, la toma de decisiones y la planeación de las acciones en

función de los objetivos, así mismo, para observar y acompañar la dinámica grupal,

con el propósito de afianzar la unidad y el compromiso de todos y todas.

Algunos desafíos de ser animador

Paulo Freire nos propone algunas tensiones que sortean en todo momento los

educadores y que en nuestro caso se convierten en desafíos que podemos asumir como

animadores y animadoras, estas son:

• Ser coherente entre lo que se dice y lo que se hace: por ejemplo, si en

nuestro movimiento le hablamos a los niños, niñas y animadores sobre la

participación, la solidaridad y la justicia, debemos esforzarnos por hacer realidad

estos valores en nuestras reuniones y sobre todo en la vida diaria.

• Saber manejar la tensión entre la palabra y el silencio, para que nuestra

palabra no genere el silencio permanente de los demás. Se trata de saber escuchar,

promover la palabra de los otros, exponernos a sus opiniones e ideas, más que

hablar para ellos. Hablar con las personas para que también ellas hablen con

nosotros y no que simplemente asuman nuestro discurso. En este sentido, no hay

pregunta tonta ni respuesta definitiva. Debemos generar el gusto por la pregunta

y el respeto por ella, porque sin curiosidad no hay creatividad.

• Trabajar en transformar la realidad objetiva, pero así mismo la

subjetividad, esto significa que debemos esforzarnos en cambiar corazones y

mentalidades, tanto como cambiar las condiciones de vida. En Sembradores de

Paz debemos acompañar la formación de los niños, niñas y animadores, pero

también actuar para apoyarlos en la solución de sus necesidades y en la

realización de sus proyectos de vida.

• Comprender la relación entre mi aquí y mi ahora, y el de los demás.

Esto nos lleva a reconocer y a respetar el saber de todos, porque para que

nosotros llegáramos al lugar en que estamos debimos transitar un camino, y

así mismo lo harán los niños y las niñas y los animadores, por eso debemos

partir de ellos, de lo que saben y piensan.

106 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


• No dejar todo a la deriva, pero tampoco manipular al tener todo

resuelto. Se trata de construir entre todos y todas, y como animadores o

animadoras debemos facilitar esta construcción, es decir, promover la

participación real de quienes nos acompañan, tanto desde la opinión como en

la toma de decisiones y, para evitar la manipulación conciente o inconciente,

todas las personas que están en el proceso deberán tener acceso a la

información.

• Aprender de la experiencia, sin dejar de lado la teoría. Esto nos exige

formarnos permanentemente y así mismo, reflexionar sobre lo que hacemos

desde los conocimientos que adquirimos, y viceversa.

• Ser pacientes para no caer en el activismo, esto significa confiar en los

procesos y reconocer la historia, pero al mismo tiempo, ser impacientes para

actuar de acuerdo con nuestras convicciones y transformar verdaderamente la

realidad. Manejar el barco, permitiendo su vaivén en el oleaje.

• Leer permanentemente la realidad, antes que las palabras, pues cuando

comprendemos la realidad podemos entender las palabras.

Después de estos desafíos que nos plantea Paulo Freire, podemos afirmar que ser

animador y animadora es hacerse responsable de lo que se dice y se hace, porque es

muy posible que todo ello resuene en la vida de los niños, niñas y animadores que

acompañamos.

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 107


17

El estilo educativo de Jesús 17

Además de las razones religiosas que pueden motivar para muchos la referencia a Jesús,

también es necesario reconocer que su vida y su manera de enseñar, recogida

principalmente en Los Evangelios, muestran a un maravilloso maestro, con una pedagogía

que hoy podemos considerar totalmente vigente, al lado de las más recientes tendencias

educativas.

Detrás de lo que narran los evangelistas, lo primero que se puede deducir es que Jesús no

improvisó. Sus palabras y acciones reflejan una intencionalidad abiertamente establecida y

se pueden identificar algunos de sus principios educativos, su estilo o manera particular de

enseñar y la concepción o idea de ser humano desde la que asumió con coherencia su ser

de maestro.

En sus enseñanzas, tanto desde sus palabras y acciones, Jesús partía de reconocer la

realidad de su pueblo y de dejarse tocar por ella, tanto en los rostros concretos de la

gente, como en las manifestaciones de injusticia del sistema político y religioso de la

época: “Al ver a la gente, sintió compasión de ellos, porque estaban angustiados y

desvalidos.” 18 “¡Hay de ustedes, maestros de la ley y fariseos hipócritas!..” 19

Al identificar esta situación que desconocía la dignidad de las personas, especialmente

de las mujeres, los niños y las niñas, los enfermos y en general, los más desfavorecidos,

Jesús centra su mensaje en el hecho de que todos y todas somos hijos de Dios y en

consecuencia, hermanos. Ésa es su concepción de ser humano, el punto de partida de

su propuesta pedagógica. “Cuando oren, digan Padre nuestro...” 20 . “Pero ustedes no

deben pretender que la gente les llame maestros, porque todos ustedes son hermanos

y tienen solamente un Maestro. Y no llamen padre a nadie en la tierra, porque tiene

solamente un Padre.” 21

17- Por: Hernán Restrepo Mesa, Asistente Regional Antioquia, Ficonpaz.

Regional Antioquia – Chocó.

18- Mateo 9, 36

19- Mateo 23

20- Lucas 11, 1 – 13

21- Mateo 23, 8 – 9

108 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


A partir de esta comprensión del ser humano, Jesús plantea un proceso educativo, su

currículo, si así lo pudiéramos llamar, donde aprovecha especialmente la cotidianidad y

la cercanía con las personas, sin dejar de lado los espacios tradicionales para enseñar. Así

por ejemplo, va a la gente y camina entre ella, y allí les anuncia y les invita a su seguirlo,

tal como nos muestran los pasajes donde va a la casa de Zaqueo, al lugar donde

cobraba impuestos Leví o a donde acostumbraban pescar Simón y Andres 22 .

De igual manera, Jesús desarrolla sus acciones cotidianas junto al grupo que elige, como

una forma de enseñar desde la vida misma: sale con ellos a orar, a predicar, a descansar,

a comer. Enseña en la sinagoga y en el desierto, es decir, desarrolla nuevas estrategias y

experiencias de aprendizaje, que resultaron incluso novedosas con respecto a los demás

maestros de su época.

Desde esa cotidianidad y cercanía que privilegia en su proceso educativo, Jesús construye

un lenguaje y un estilo sencillos que caracterizan su didáctica, donde especialmente

podemos destacar las parábolas o metáforas. Esta capacidad de Jesús para ejemplificar,

permitía una comprensión de conceptos abstractos (el Reino de Dios, la misericordia, por

ejemplo) relacionándolos con situaciones reales y concretas de la vida diaria (la levadura, una

oveja perdida, entre otras), estableciendo una conexión entre los conceptos y la experiencia.

Al pintar situaciones familiares para la gente, su discurso se hacía atractivo, fácil de entender

y de recordar por cualquier persona. Pero además, Jesús deja cierta duda con sus parábolas

acerca de la interpretación precisa, lo que obliga a asociar, a pensar, promoviendo de esta

manera una actitud reflexiva que reta la creatividad de las personas. La parábola es una forma

de no dar conceptos acabados, con el fin de incentivar la imaginación y la proyección, y lograr

que el conocimiento se apropie de acuerdo con lo que es verdaderamente significativo para

cada persona. Es un acto de reconocimiento del otro, de trato horizontal y no vertical, donde

no se imponen las ideas sino que se estimula la capacidad creadora.

Además de las parábolas se pueden mencionar otras estrategias didácticas de Jesús, como el

enseñar una cosa a la vez y recurrir a varios ejemplos frente al mismo tema. Por ejemplo,

cuando enseña sobre la misericordia y presenta las parábolas de la oveja y la moneda

perdidas, y el hijo pródigo 23 . Igualmente, la estrategia de indagar por los saberes previos de

sus discípulos, como cuando les pregunta: “¿Y ustedes quién dicen que soy yo?”, antes de

revelarles su verdad 24 .

Jesús es pues, sin duda alguna, un verdadero maestro, no sólo por lo que enseñó, sino por su

forma de enseñar, por su preocupación por el aprendizaje de sus discípulos y de quienes le

seguían 24 y especialmente por la coherencia con la vida, por su testimonio extremo con el que

señaló el camino para ser felices: el amor.

22- Lucas 19, 1; 5, 27 – 28, Marcos. 1, 16 – 20

23- Lucas 15

24- Mateo 16, 13

25- Mateo 13, 51

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 109


26

La resiliencia desde el apoyo psicosocial 26

Resiliencia es una palabra que se utiliza en la ingeniería y en la metalurgia para

identificar la capacidad de algunos materiales de recobrar su forma original, después

de ser sometidos a una presión que los deforma.

¿Entonces por qué retomarlo en un tema de apoyo psicosocial?. Comencemos por

definir a qué nos referimos cuando hablamos de apoyo psicosocial: éste puede

considerarse como la forma en que las personas de una comunidad o un grupo, se

organizan para ayudar a sus miembros en la recuperación del equilibrio psicológico

y social que han pérdido, como resultado de un hecho violento o de una situación de

desastre. Si nos damos cuenta, el apoyo psicosocial no es una labor exclusiva de

psicólogos o profesionales de la salud, pues escuchar a las personas, acompañarlas y

ayudalarlas para que logren recuperarse de una situación difícil, puede convertirse en

formas de apoyo psicosocial.

Pero qué tiene que ver la capacidad de un material para recuperar su forma después de

ser sometido a presión, con ayudar a las personas a recuperarse de situaciones difíciles.

Resulta que todos podemos potenciar nuestra capacidad de resiliencia, en la medida en

que logramos resolver positivamente las situaciones adversas a las cuales nos enfrentamos,

e incluso algunas personas, a pesar de estar en ambientes que pueden dificultar su

superviciencia y desarrollo, logran obtener habilidades para alcanzar sus metas y obtener

las destrezas suficientes para establecer relaciones sociales gratificantes. Ésta es pues, una

capacidad que facilita nuestra recuperación después de situaciones difíciles.

La resiliencia desde el apoyo psicosocial, es la “capacidad humana y universal que está

presente en las distintas comunidades, etnias y culturas... y ... que tiene características

particulares de acuerdo con los diferentes contextos en que se manifiesta”, esto quiere decir

que en el grupo de Sembradores de Paz, la familia o la comunidad, las personas cuentan con

habilidades y mecanismos que pueden facilitar su respuesta ante situaciones angustiantes, o

sacar adelante sus proyectos a pesar de los obstáculos que se les presenten. Ejemplo de ésto,

26- Por: Isabel Cristina Quiroz Ospina, Asistente de proyectos Ficonpaz.

27- MUNIST, Mabel y otros. Manual de identificación y promoción de la resiliencia en niños y adolescentes.

Organización Panamericana de la Salud, Organización Panamericana de la Salud y otros, 1998. p 11

110 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


son las relaciones solidarias entre familiares y vecinos, o la existencia de diversos grupos y

organizaciones que trabajan por la comunidad y que se apoyan entre sí.

Esta capacidad física, mental y emocional, está orientada hacia dos aspectos: de un lado,

como posibilidad de resistir frente a situaciones de destrucción, es decir “la capacidad de

proteger la propia integridad bajo presión” (Vanistendael, 1994) 28 y de otro lado, la

posibilidad de construir a pesar de las circunstancias difíciles o de factores de riesgo, éstos

últimos entendidos como situaciones potencialmente dañinas para una persona.

Hasta la década de los 80s era común pensar que por las condiciones precarias y

adversas en la cuales nacían y/o debían crecer (enfermedades, pobreza, violencia

familiar, violencia social, entre otros factores de riesgo), algunas personas estaban

determinadas definitivamente a fracasar en su vida y a convertirse en sujetos problema

para la sociedad; sin embargo, múltiples casos mostraron lo contrario y por ésto se

comenzó a hablar de resiliencia.

El apoyo psicosocial se centró entonces en identificar los factores de riesgo, que ponían

en peligro el desarrollo de un individuo, e intervenirlos en el ámbito psicológico y social,

con el fin de que éste pudiese lograr sus metas a partir de un entorno y unas

condiciones favorables para ello. Sin embargo, acertar en la identificación de dichos

factores y lograr incidir en ellos, no siempre ha sido posible o efectivo.

En nuestro país, por ejemplo, existen multiples factores de riesgo para el desarrollo de

las personas que no pueden ser transformados directamente desde las posibilidades

individuales, pues se requiere de la voluntad y el compromiso de múltiples sectores,

grupos sociales, instituciones y, en general, de la sociedad que es afectada por ellos.

Algunos de estos factores pueden ser: la exposición a hechos violentos originados por

el conflicto armado o las condiciones de pobreza, lo que hace que los niños, niñas y

jóvenes vivan en medio de la desnutrición, el hacinamiento, la falta de servicios

sanitarios, de salud, educación, etc; o lo que es peor, que estén obligados a crecer en

medio del aislamiento, el miedo, el estrés y/o la angustia.

Ante este panorama, la resiliencia es una propuesta para ayudarnos a reconocer los

factores de riesgo que existen en el entorno, avanzando hacia el fortalecimiento de

los aspectos protectores con los cuales cuentan las personas o los grupos.

La Resiliencia: una invitación para crecer en lo personal y en lo grupal

Desde el enfoque de la resiliencia, se nos invita a identificar las fortalezas que

tenemos para proporcionarnos mejores condiciones de vida, reconocer las

28- En: PUERTA DE KLINKER, María Piedad. Resiliencia: La Estimulación del niño para enfrentar desafíos.

Buenos Aires: Lumen Hvmanitas, 2002. p 15

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 111


cualidades, habilidades, conocimientos, recursos y ambientes, que nos ayudan a lograr

nuestros propósitos en medio de circunstancias adversas y a enfrentar positivamente

experiencias difìciles.

Con el enfoque de resiliencia no se busca minimizar la preocupación que debe existir en

toda sociedad por la calidad de vida de quienes hacen parte de ella, ni se trata de

desconocer su responsabilidad en garantizar los derechos de todas las personas, más bien, se

trata de reconocer el contexto para actuar en él de la manera más positiva y proactiva

posible, y mediante la resiliencia hacer un filtro a los efectos desagradables o nocivos,

incluso haciendo de ellos una posibilidad para superarnos a nosotros mismos.

Por otra parte, aunque todos los seres humanos tenemos la capacidad de resiliencia, es

necesario fortalecer los factores de protección, mediante los cuales podemos potenciarla.

Estos factores pueden ser externos e internos.

Los primeros son condiciones del entorno que reducen las posibilidades de que seamos

afectados. Por ejemplo, la familia, las relaciones de apoyo y afecto, las comunidades

integradas mediante grupos como nuestro Movimiento Sembradores de Paz, entre otros.

Los segundos, se refieren a características de la propia persona, tales como: estima,

seguridad, confianza en sí mismo, facilidad para comunicarse, empatía, etc.

Cómo potenciar nuestra capacidad de resiliencia

Existen algunos aspectos en nosotros y en nuestro entorno, que pueden ayudarnos a

potenciar la fuerza necesaria para enfrentar las situaciones adversas y construir nuevas

posibilidades para nuestra vida, algunos de éstos son 29:

• Redes sociales informales que brindan aceptación incondicional.

• Capacidad de encontrar significado a todo lo que nos ocurre a partir de la fe.

• Desarrollo de la autoestima.

• Sentido del humor.

Redes sociales informales que brindan aceptación incondicional

Se trata de las personas, grupos e instituciones con las cuales nos relacionamos

cotidianamente, como la familia, los amigos, vecinos y todos aquellos en quienes nos

podemos apoyar en un momento dado.

Las personas que nos han aceptado y amado incondicionalmente, han favorecido en

nosotros la capacidad de resiliencia, pues nos han llenado de confianza en ellos y en

29- Ibid. p 20 - 23

112 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


nosotros mismos. En este caso cuando hablamos de amor y aceptación

incondicional, nos referimos a quienes precisamente por ese sentimiento, también

nos corrigen y ayudan a ser mejores, sin juzgarnos como personas, pero sí apoyando

nuestras necesidades, expectativas y sueños.

Capacidad de encontrar significado a todo lo

que nos ocurre a partir de la fe

Para todos y todas, es esencial tener en la vida alguien en quien confiar y creer, pues

ésto le da sentido a nuestra existencia y la llena de motivos para salir adelante. Se trata

entonces de desarrollar nuestra dimension espiritual y trascendente, desde el ámbito

religioso y en torno a la capacidad de asombro y de admiración frente a nosotros

mismos y lo que nos rodea. Claro está, que no hablamos de construir explicaciones a los

sucesos adversos desde la voluntad de Dios, sino más bien, de entenderlas como parte

de la realidad y de asumirlas con la fortaleza espiritual que nos brinda poder crer en

nosotros mismos, en las personas que nos rodean y en Dios.

Cuando la fe es un medio para orientarnos en la adversidad y ayudarnos a comprender las

situaciones, permitiéndonos ver más allá de la realidad inmediata, se convierte en un

factor fundamental de resiliencia, pues nos ayuda a fortalecernos interiormente desde

nuestros valores, y a mirar todas las cosas con ojos nuevos.

Desarrollo de la autoestima

Cuando me acepto con humildad desde una visión realista de mí mismo y por tanto, me

quiero tal y como soy, poseo capacidad de autoestima. Esto me ayuda a aceptar las críticas

constructivas, a ser flexible para cambiar mis actitudes negativas por actitudes positivas, y a

recordar siempre, que somos seres en construcción permanente a partir de las enseñanzas

que pueden ofrecernos las demás personas y la relación con el entorno.

Sentido del humor

A partir de la autoestima, es posible desarrollar nuestro sentido del humor, porque nos

aceptamos y aceptamos a los demás sabiendo que somos imperfectos. Eso nos permite

reirnos de nosotros mismos, de nuestras equivocaciones y limitaciones y de las situaciones

difíciles, haciéndonos más fuertes interiormente. Saber que el sufrimiento es parte de la vida,

nos ayuda a aceptarlo y a verlo como una oportunidad de aprender, sacando de él lo mejor.

Cuando vivimos momentos tensionantes o estresantes y logramos encontrar en ellos algo de

lo cual podemos reirnos, estamos incrementando nuestro sentido del humor y con ello

nuestra capacidad de resiliencia, además ayudamos a disminuir la tensión generada en ese

instante y favorecemos la confianza entre las personas de nuestro entorno.

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 113


Ámbitos para afianzar la capacidad de resiliencia

Con el fin de ayudar a comprender cómo podemos fortalecer nuestra capacidad de

resiliencia, presentamos un pequeño cuadro con algunas de las fortalezas internas y

las características de un entorno favorable (Adaptación de la propuesta que hace

Edith Grotberg sobre los ámbitos generadores de resiliencia) 30 :

Fortalezas internas

• Confianza

•Autocontrol

• Autonomía

• Control de impulsos

• Autoestima

• Ser querible

• Empatía

• Altruismo

• Flexibilidad

• Esperanza,

optimismo, fe

• Decisión ante

los riesgos

• Iniciativa

• Creatividad

• Energía

• Valentía

Entorno favorable

• Cuento con relaciones cariñosas.

• Tengo posibilidades de una comunicación

abierta y fluida, gestual y verbalmente.

• Las personas me muestran su empatía, me

brindan apoyo para resolver problemas.

• Recibo motivación, aliento y entusiasmo.

• En el medio se me presentan retos y dificultades

que me ayudan a crecer.

• Existen oportunidades y recursos para desarrollar

mis expectativas.

• Mis pares me aceptan.

• Puedo participar de celebraciones y rituales.

• Se me exige disciplina.

• Mis padres se relacionan con mi institución

educativa.

30- Ibid. p 24

114 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


y orientar la dinámica grupal con niños y niñas 31

Pistas para promover la participación

Lograr que las personas participen en nuestro grupo es a veces un proceso que toma

tiempo. Muchas personas no están acostumbradas a participar y en la mayoría de los

casos se requiere de todo un aprendizaje, pues dependemos de nuestra personalidad,

de las experiencias previas vividas en la familia y en otros espacios de socialización, así

como de aspectos de nuestra cultura que han promovido o no en nosotros la

posibilidad de expresarnos frente a los demás.

Una actitud paciente y algunas estrategias pueden ayudarnos a promover la

participación plena en nuestro grupo:

• Las preguntas: pueden servir para animar o desanimar la participación, ello

depende de la forma en que las hagamos. Así por ejemplo, si dirigimos una

pregunta a un participante con el fin de corcharlo y ponerlo en evidencia porque

está distraído, no sólo lo desanimaremos a él, sino también a los otros

participantes. Pero, si hacemos una pregunta clara a todos para que la respondan

libremente, seguramente también llamaremos la atención de quienes no estaban

atentos, sin necesidad de ridiculizarlos.

Podemos hacer preguntas abiertas o cerradas, dependiendo del tipo de participación

que queramos generar. Si la intención es promover una reflexión debemos hacer

preguntas abiertas: ¿cuál es nuestra opinión sobre tal cosa?, ¿por qué consideramos

que se debe proceder de esta forma?, etc. Pero si de lo que se trata es de que el grupo

confirme algo, debemos hacer preguntas cerradas: ¿están de acuerdo con lo que vamos

a realizar?, ¿comprendieron lo que acabamos de explicar?

31- Por: Hernán Restrepo Mesa, Asistente Regional Antioquia, Ficonpaz.

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 115


• Los silencios: es común que éstos se presenten en el trabajo grupal, y aquí de lo que se

trata es que podamos diferenciar aquellos que son reflexivos y contribuyen a un buen

ambiente grupal, de aquellos que son pesados y pueden deteriorar la atmósfera del

grupo.

Hay silencios que permiten la participación de quienes requieren más tiempo para

expresarse, o silencios que hacen una pausa y permiten una reflexión más profunda. En

otras ocasiones, los silencios pueden producir dispersión o tensión entre los

participantes, en cuyo caso es conveniente interrumpirlos con una pregunta o un

comentario que devuelva un ambiente agradable al grupo.

• El lenguaje no verbal: los gestos, las miradas, el tono de la voz, la ubicación de los

participantes, sus posturas, entre otros, son indicadores de la disposición que tienen los

integrantes de un grupo para participar o no. Es importante estar atentos a estas

señales, pues hay personas que con su expresión manifiestan inquietud y aunque no

se atrevan a pedir la palabra, podemos darles la oportunidad de que se expresen.

Al identificar, por ejemplo gestos de cansancio o de distracción, podemos buscar

estrategias que vuelvan a despertar el interés del grupo y promover una actitud más

dispuesta a la participación: resaltar la importancia de una frase, introducir un poco

de humor, contar un anécdota breve, realizar una actividad en la que las personas se

tengan que mover, son entre otras, alternativas que podemos probar para mantener

un buen ambiente en el grupo, siempre que estemos atentos al lenguaje no verbal.

• Actitudes afirmativas: son gestos y palabras que le comunican a quien está

participando que su aporte es valioso e importante, para ello podemos utilizar

algunas técnicas como:

Destacar: es subrayar el valor de algo dicho por un participante o por el grupo.

Podemos decir por ejemplo: “lo que tú dices es muy importante porque...”, “lo

que han expresado es muy valioso para...”

Devolver: es hacer una interpretación o traducción de lo expresado por alguien:

“lo que tú quieres decir es que...”, “dicho de otra forma, lo que has expresado

significa que...”

Relacionar: es cuando se establece una conexión o un vínculo entre lo

expresado o realizado por una persona o por el grupo, y una experiencia o

concepto desarrollado en otro momento: “lo que acabamos de descubrir se

relaciona con...”, “eso que nos has compartido tiene mucho que ver con...”

Sintetizar: se logra al resumir en una idea o concepto central lo expresado: “en

resumen, podemos decir que...”, “en pocas palabras tú nos dices que...”

116 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Es necesario expresar siempre, con nuestros gestos, que estamos escuchando

atentamente y valorando la participación de cada persona, sin distinción. Evitemos

hacer otra cosa (preparando material, borrando el tablero, leyendo, etc.), mientras

una persona está participando, porque ésta es una actitud que puede disminuir la

motivación de quienes participan.

Pistas para orientar la dinámica grupal

Cuando hablamos de dinámica grupal, nos referimos a los diferentes y múltiples

procesos que se presentan en nuestro grupo como sistema, es decir, como conjunto de

personas que relacionadas entre sí, contribuyen a alcanzar determinado objetivo.

El grupo es entonces un sistema que podemos comparar con cualquier otro sistema, por

ejemplo, nuestro propio cuerpo. Así como nuestro cuerpo depende del buen

funcionamiento de cada órgano para estar sano, igualmente, el proceso que siga nuestro

grupo dependerá de la forma en que se integren a él cada uno de los miembros.

Por tratarse de un sistema, en un grupo intervienen muchos factores, tanto externos como

internos, unos más evidentes que otros, pero todos con algún grado de incidencia en el

proceso grupal. Por esta razón, cuando realizamos una reunión de Sembradores de Paz,

es obvio que los objetivos propuestos, el tema a desarrollar, las actividades preparadas, es

decir el nivel técnico, incide en la dinámica grupal, pero más lo hacen otros aspectos que

no percibimos fácilmente, que son intangibles y que hacen parte del nivel psicosocial del

proceso grupal: los sentimientos, los valores, el contexto, el manejo del poder, y las normas

implícitas o explicitas que tiene el grupo.

Es como un iceberg, que es una gran masa de hielo flotante, de la que sólo puede verse por

encima de la superficie del mar una sexta o séptima parte de su tamaño, el resto permanece

sumergido. De la misma forma, en la dinámica grupal el nivel técnico es esa parte visible del

iceberg, mientras que el nivel psicosocial se refiere a la que permanece sumergida. De la

manera en que logremos relacionar el nivel técnico y el nivel psicosocial, dependerá la

dinámica grupal.

Veamos un ejemplo:

Mariela y Bernardo conforman el equipo animador de un grupo de Sembradores de Paz.

En la reunión del pasado jueves, notaron que varios de los niños y las niñas se

encontraban muy distraídos, por lo que decidieron introducir una actividad que no tenían

preparada: invitaron a los niños y las niñas a organizarse en parejas y a compartir los sentimientos

de la semana que más recordaban o que incluso, tuvieran en ese momento.

En medio de esta actividad, se dieron cuenta que los niños que estudiaban en tercer

grado tenían un examen de matemáticas al día siguiente, y estaban muy preocupados

porque el profesor era muy exigente. Así que les propusieron quedarse media hora

después de la reunión de Sembradores para estudiar juntos y ayudarles con las dudas

que tuvieran. Luego, retomaron el tema que habían preparado para el grupo.

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 117


Mariela y Bernardo notaron que ya los participantes no se encontraban tan

inquietos y que la actividad había facilitado una actitud más receptiva y participativa.

Es nuestra creatividad la que se pone en juego para enlazar los niveles técnico y

psicosocial a la hora de orientar la dinámica grupal. Así mismo, podemos asumir ciertos

comportamientos frente a algunos participantes que tienen diferentes

actividades en el grupo. Veamos algunos casos:

Comportamientos

de los participantes

El participante que se

distrae o está callado:

Muestra desinterés con sus

expresiones y su actitud,

participa poco en las

actividades y con frecuencia se

ubica detrás de los demás

miembros del grupo.

Comportamiento adecuado

del animador

• Hacerle preguntas fáciles.

• Cuando da una opinión o idea, afirmársela y

destacar su participación.

• Ofrecerle una función activa en una actividad

específica o en un trabajo en subgrupos.

• Conversarle de cualquier tema durante un receso,

con el fin de ganar su confianza.

El participante que

habla en exceso:

Hace intervenciones muy extensas,

siempre está opinando

y dando ideas, a veces escucha

poco y se sale del tema que se

está tratando o se dedica a

contar anécdotas de su vida

personal.

• Darle una función en la que tenga que escuchar,

por ejemplo, que tome nota del trabajo.

• En algunos casos, interrumpir discretamente su

participación, aprovechando una pausa o invitándolo

a formular sus ideas de manera clara y concreta.

• Invitarlo a repetir resumidamente las ideas

expuestas por otro participante.

• Usar la técnica de sintetizar: resumir en una idea o

concepto central lo expresado.

El participante que actúa

como quien ‘todo lo sabe’:

Trata de imponer sus

propuestas u opiniones porque

considera que son siempre las

mejores. A veces descalifica los

aportes de los compañeros o

no los toma en cuenta.

• No permitir que sea el último en intervenir o que

cierre el tema.

• Invitarlo a que exprese argumentos a favor y en

contra de sus propias propuestas.

• Usar la técnica de relacionar: establecer conexión o

vínculo entre lo expresado por esta persona y lo

dicho por otros participantes.

118 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Comportamientos

de los participantes

El participante que está

agresivo:

Es aquel que reacciona

emocionalmente y es poco

objetivo, ataca a las otras

personas, es susceptible y

puede ser irónico o sarcástico.

Comportamiento adecuado

del animador

• Mantenerse tranquilo y no valorar negativamente

su comportamiento.

• Cuando agreda a alguien, pedirle con cariño que

tenga un trato más amable.

El participante que

hace bromas:

Es el que se la pasa haciendo

chistes y bromas, él mismo se ríe

de ellas y hace reír a los demás.

En ocasiones, incomoda o

ridiculiza a los participantes con

sus comentarios y habla de

todos, pero no se arriesga a

expresar sus propias idas.

• Cuando las bromas son dosificadas, es importante

aceptarlas y aprovecharlas para hacer ameno el

ambiente grupal.

• No interrumpirle y unírsele cuando el grupo acepta

y apoya su broma.

• Cuando sus bromas son pesadas y ocasionan

molestias en el grupo, hablarle aparte durante un

receso, recordarle los acuerdos y explicarle que sus

bromas, aunque en algunos momentos contribuyen

al buen ambiente, en otras oportunidades

ocasionan molestias en el grupo y no contribuyen al

logro de los objetivos.

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 119


32

Estando unidos acompañamos y nos acompañan 32

En la experiencia formativa de nuestros niños y niñas, hemos reconocido la importancia

de reflexionar sobre su realidad personal y social, y sobre el impacto que tiene para sus

vidas un contexto caracterizado por situaciones de violencia, que afectan

inevitablemente su desarrollo psicosocial y la construcción de sus proyectos de vida.

Ser conscientes de esta condición en la que crece la niñez, nos ha permitido ver en el

Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz, una oportunidad para ayudarles en el

afrontamiento de las situaciones que les afectan física, psicológica y socialmente.

Con el apoyo psicosocial buscamos acompañar a los niños y las niñas para que logren

obtener y potenciar capacidades, actitudes, relaciones y alternativas, que les permitan

recuperar su entusiasmo y su deseo de vivir, reconstruyendo los sueños y esperanzas

que tienen como parte de una familia y una comunidad con una historia particular

que es posible transformar. En este sentido debemos pensar tanto en los efectos que

la violencia ocasiona a cada niño y niña en su dimensión personal, como en aquellos

relacionados con su dimensión social y en la manera de responder ante unos y otros.

Desde la dimensión personal, los niños y las niñas vivencian múltiples

manifestaciones emocionales ante las situaciones de violencia: sentimientos de

culpa, miedo, tristeza, desesperanza y actitudes de desánimo, agresividad,

aislamiento, hiperactividad, entre otras; emociones que podemos ayudarles a

manejar desde nuestra forma de relacionarnos con ellos y ellas.

En cambio, frente a las consecuencias sociales, no basta con nuestra actitud

personal para apoyarles, pues éstas superan la capacidad individual que tenemos

de encontrar y brindar soluciones a los problemas y necesidades de los niños y las

niñas víctimas de la violencia, quienes sufren desde el hambre y las limitaciones

para recibir servicios de salud, educación, vivienda, entre otros, hasta la pérdida de

sus familiares y de su identidad cultural, es decir, de su historia, sus costumbres y

formas de relación en comunidad.

32- Por: Hernán Restrepo Mesa, Asistente Regional Antioquia, Ficonpaz.

120 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Ante este panorama en nuestro Movimiento hemos visto la necesidad de no

quedarnos solos en la tarea de acompañar a los niños y las niñas, sino contar con

las personas que hacen parte importante de su cotidianidad y que están dispuestas a

apoyarles incondicionalmente, como sus padres, familiares, amigos, vecinos y

maestros. Así mismo, contar con las instituciones y organizaciones sociales

comprometidas con su desarrollo, como son la Iglesia, las administraciones

municipales, las ONG´s, la escuela, entre otras.

Se trata entonces de reconstruir y fortalecer las redes de apoyo social de los niños y

las niñas, esto significa, generar todas las relaciones posibles que les permitan

sentirse parte de una familia y de una comunidad que les ayuda de manera real y

duradera, al tiempo que les acompaña en su crecimiento con interés y afecto. Como

animadores y animadoras del Movimiento podemos contribuir a estrechar estos

vínculos afectivos y de apoyo, y a crear otros nuevos, siendo tejedores de una red social

en torno a los niños y las niñas, que nos permita unir esfuerzos y multiplicar recursos

para su desarrollo integral.

Un primer espacio para hacerlo es la familia, que constituye la red más inmediata e

importante en la vida de los seres humanos, pues en ella nos relacionamos desde el

afecto, somos aceptados y reconocidos sin condicionamiento alguno y desarrollamos las

primeras expresiones de confianza en nosotros y nosotras y en el entorno, lo que nos

permite con el tiempo tener la seguridad necesaria para afrontar situaciones adversas.

Por esto debemos establecer una relación cercana con los padres, madres y familiares de

los niños y las niñas, para conocer las posibilidades que tienen de contar con la atención,

el afecto y el respeto necesario para expresar sus inquietudes y resolver sus problemas.

Es posible comunicarnos constantemente con sus familias y fortalecer las relaciones entre

sus miembros, mediante visitas a sus hogares, actividades de nuestros grupos en las que

puedan participar, charlas informales, intercambios de experiencias entre los padres y

madres acerca de los niños y las niñas, encuentros de formación para las familias en temas

de su interés, entre otras.

Trabajar de manera articulada con otras personas que también acompañan a los niños y

las niñas, nos permitirá crecer humanamente, sentirnos acompañados en nuestra labor,

ampliar la mirada sobre la realidad de la niñez, obtener aprendizajes que enriquezcan

nuestro trabajo, construir con otros alternativas de vida para la comunidad y sobre todo,

aportar de una mejor manera para que los niños y las niñas tengan el cuidado que

merecen y las condiciones de vida a las que tienen derecho.

Para tejer, reconstruir y/o fortalecer estas redes, debemos tener en cuenta que en ellas

ponemos nuestros propios recursos al servicio de los demás y que, de manera solidaria,

nos relacionamos e intercambiamos con otras personas conocimientos, experiencias y

recursos para satisfacer diversas necesidades, resolver preocupaciones comunes o trabajar

en intereses que nos unen, alrededor del grupo de Sembradores de Paz, a un niño o niña

en particular, o a la niñez de nuestro municipio en general.

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 121


Lo primero es entonces, identificar las necesidades específicas, aquello que nos

preocupa o nos interesa con respecto a la niñez. De esta manera estamos en

capacidad de definir las personas o instituciones que podrían ayudarnos a crear

y hacer realidad algunas alternativas de solución. Este es el primer paso que

debemos llevar a cabo, luego buscamos la mejor forma de establecer contacto

con cada una para darnos a conocer, plantear nuestro propósito y las inquietudes

que tenemos, también para recibir información que nos ayude a conocer más la

realidad de los niños y las niñas y las formas de apoyarlos.

El paso siguiente, será facilitar la relación entre estas personas o instituciones, trazar

hilos entre ellas, para pensar entre todos, de manera creativa y participativa,

soluciones y propuestas que nos permitan acompañarlos integralmente. Finalmente,

tendremos más y mejores ideas, mayores recursos y oportunidades para actuar.

Conocer personas

organizaciones e

instituciones que

pueden ayudarnos

Definir estrategias

para contactar a

cada persona,

organización o

institución

Identificar

necesidades,

preocupaciones

e intereses entorno

a los niños y niñas

Grupo

Sembradores

de paz

Promover y

facilitar espacios de

relación entre las

personas e

instituciones

contactadas

Asumir

compromisos y

desarrollar

acciones

conjuntamente

Construir entre

todos iniciativas

para promover la

niñez o alternativas

de solución a

sus problemas

122 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


Tejiendo Red en torno

a cada niño y niña

• Conocer de cerca su

historia personal.

• Interesarnos por sus

características particulares,

sus expresiones, intereses,

sueños y necesidades.

• Identificar las personas

significativas (por ejemplo:

familiares, amigos, maestros,

vecinos, etc.) y los

principales espacios de

interacción del niño o la

niña (la escuela, el grupo

de Sembradores, grupos

culturales o recreativos,

entre otros).

• Establecer contacto con

esas personas.

• Intercambiar información

sobre el niño o la niña,

que nos permita apoyarlo

y acompañarlo desde su

situación real.

• Facilitar relaciones entre

las personas significativas

y entre los espacios de

interacción del niño o la

niña.

• Construir conjuntamente

alternativas para apoyarlo

y acompañarlo.

• Definir compromisos de

cada uno en el acompañamiento.

• Mantener una comunicación

fluida, informal y

permanente.

Tejiendo Red en torno al

grupo de Sembradores

de Paz

• Conocer el proceso del

grupo y la realidad de la

comunidad.

• Tener claro el propósito y

las metas del grupo, lo

que queremos lograr entre

todos.

• Identificar las personas y

las organizaciones de la

comunidad que tienen un

interés o un propósito

relacionado con el del

grupo.

• Establecer contacto con

esas personas y organizaciones.

• Compartir información

sobre los propósitos del

grupo y los de ellos.

• Convocar participar de un

espacio para establecer

relaciones entre esas personas

y las organizaciones.

• Construir conjuntamente

alternativas que favorezcan

los propósitos de cada

uno desde acciones

solidarias entre las organizaciones.

• Definir compromisos de

cada uno en la realización

de las acciones.

• Mantener una comunicación

abierta y periódica.

Tejiendo Red en torno

a la niñez

• Conocer el contexto y la

situación de la niñez en el

barrio, vereda o municipio.

• Identificar las instituciones y

organizaciones que tienen

interés y/o responsabilidad

de trabajar por la infancia.

• Establecer contacto con

esas organizaciones e

instituciones.

• Intercambiar información

sobre la niñez, los propósitos

para trabajar con ella. Y la

intervención que realiza cada

organización.

• Convocar o participar en

espacios para reflexionar

sobre el tema de la niñez y su

situación.

• Construir conjuntamente

alternativas de acción para

transformar sus condiciones

y promover sus derechos.

• Definir recursos (económicos,

humanos, materiales,

entre otros), y compromisos

de cada institución u organización

frente a las acciones

en favor de la niñez.

• Establecer mecanismos

formales de comunicación

que permitan un manejo

fluido, periódico y descentralizado

de la información.

Todos podemos construir redes de apoyo y establecer relaciones de ayuda y

acompañamiento, no sólo desde nuestra participación en las redes existentes, sino

incluso, como los gestores de estas iniciativas a partir de los propósitos que nos mueven:

visibilizar a la niñez, promover y defender sus derechos y acompañarla psicosocialmente.

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 123


De la participación simbólica

a la participación auténtica 33

Introducción

Una nación es democrática en la medida en que sus ciudadanos participan,

especialmente en el ámbito comunitario. La confianza y la competencia para participar

deben adquirirse gradualmente con la práctica. Por esta razón, debe haber

oportunidades crecientes para que los niños participen en cualquier sistema que aspire a

ser democrático y particularmente en aquellas naciones que ya creen ser democráticas.

Con el creciente reconocimiento de los Derechos de los Niños, estamos comenzando a

ver también un mayor reconocimiento de las habilidades de los niños y las niñas para

hablar por sí mismos. Desgraciadamente, aunque la participación de los niños, las niñas

y los jóvenes se da en diferentes grados en todo el mundo, ésta es con frecuencia

explotadora o frívola.

Podría decirse que la ‘participación’ en la sociedad, comienza desde el momento en

el que un niño llega al mundo y descubre hasta qué punto es capaz de influir en los

hechos por medio del llanto o el movimiento. Ésta es una definición de participación

muy amplia, pero vale la pena recordar que por medio de estas negociaciones

tempranas, aún en la infancia, los niños descubren en qué medida sus propias voces

influyen en el curso de los acontecimientos en su vida.

El grado y la naturaleza de su influencia varían mucho según la cultura o la familia.

Sin embargo, nos concentraremos en los niños en la vida pública: la escuela, los

grupos comunitarios y otras organizaciones o grupos informales por fuera de la

familia. No se tiene en cuenta a los niños de preescolar ni algunos de los aspectos

importantes de la participación social y económica de los niños en el seno de su

propia familia. Es necesario aclarar el término ‘niños’, especialmente a la luz de la

reciente Convención de las Naciones Unidad sobre los Derechos del Niños, la cual

33- HART, Roger. La participación de los niños. De la participación simbólica a la participación auténtica.

Ensayos Innocenti No. 4. Bogotá: UNICEF, 1993

124 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


amplía el significado de ‘niños’ a cualquier persona hasta los dieciocho años. En

muchos países occidentales los adolescentes tienen una vida tan protegida y

restringida que probablemente se les podría llamar ‘niños’. Sin embargo, en este

contexto, ‘niños’ se referirá a los años de la preadolescencia y ‘adolescente’ a las

edades entre los trece y los dieciocho años. El término ‘jóvenes’ se usará para incluir

ambos grupos de edad. Este ensayo está dirigido a aquellos que saben que los

jóvenes tienen algo que decir pero quisieran reflexionar más sobre el proceso.

También se dirige a aquellos que tienen a su alcance la posibilidad de contribuir a

que los niños puedan expresarse, pero que, inadvertidamente, o no, trivializan su

participación.

El significado de la participación de los niños

El término "participación" se refiere de manera general a los procesos de compartir las

decisiones que afectan la vida de la comunidad en la cual se vive. Es el medio por el

cual se construye una democracia y es un criterio con el cual se deben juzgar las

democracias. La participación es el derecho fundamental de la ciudadanía. El grado en

el cual los niños deban expresarse sobre algo, es un tema sobre el cual hay muchas opiniones

divergentes. Algunos defensores de los niños y las niñas hablan como si éstos fueran

los salvadores potenciales de la sociedad. Pero muchos dirán que la participación de

los niños es una noción ingenua, ya que los niños sencillamente no tienen el

poder de decisión de los adultos. Otros creen que los niños deben estar exentos de tomar

decisiones, especialmente en los asuntos de la comunidad que rebasan sus

preocupaciones diarias.

Ciertamente, se debe permitir que los niños tengan una infancia, pero no es realista

esperar que repentinamente se conviertan en adultos responsables y participativos a la

edad de 16, 18 ó 21 años, sin ninguna experiencia previa en las habilidades y

responsabilidades que se requieren. Una comprensión de la participación democrática y la

confianza y la capacidad para participar, sólo se pueden adquirir gradualmente por medio

de la práctica; no pueden enseñarse como una abstracción. Muchas naciones occidentales

creen haber logrado una democracia plena, aunque enseñan los principios de la

democracia de manera pedante, en salones de clase que son modelos de autocracia. Esto

no es aceptable. Hay una multitud de ejemplos de niños que se organizan con éxito sin la

ayuda de adultos. Usted mismo probablemente recuerda haber construido con sus

amigos una casa de juegos a los siete u ocho años, sin que los adultos se enteraran, o

quizás haber vendido refrescos en una pequeña mesa en frente de la casa, y más tarde,

haber organizado juegos. Estos ejemplos tomados de su experiencia son la evidencia más

poderosa de la capacidad de los jóvenes.

El principio que hay detrás de esta participación es la motivación; los jóvenes pueden

diseñar y administrar proyectos complejos si sienten que esos proyectos les pertenecen. Si

los jóvenes no participan al menos parcialmente en el diseño de los objetivos del proyecto,

no es probable que demuestren la gran capacidad que poseen. La participación aumenta

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 125


la motivación, la cual aumenta la capacidad, y ésta a su vez aumenta la

motivación para nuevos proyectos.

William Golding describe en The Lord of the Flies 34 el tipo de sociedad que un

grupo de muchachos podría crear si se los dejara solos en una isla desierta. Esto

es útil para recordarles a los idealistas que el tipo de sociedad que necesitamos

buscar es una en la cual los niños aprendan a ser ciudadanos competentes y

sensibles por medio de la participación con adultos competentes y sensibles.

Puede haber muchos ejemplos valiosos de grupos de niños que se organizaron

para alguna causa sin los adultos, pero no debemos cometer el error de suponer

que para que la gente joven se apropie de un proyecto, tiene que excluir a los

adultos. No debemos subestimar la importancia de la participación de los adultos,

no solamente por la orientación que puedan dar, sino también por las lecciones que

necesitan aprender.

La participación de los jóvenes en la comunidad es un asunto complejo que varía no

solamente con el desarrollo de la motivación y capacidad del niño, sino también con

el contexto familiar y cultural particular. En las culturas en las cuales los mismos

adultos tienen poca oportunidad de influir en las decisiones de la comunidad, los

jóvenes pueden convertirse en los iniciadores del cambio. Un ejemplo interesante es

el Movimiento Sarvodaya en Sri Lanka, en donde, en muchas aldeas, los niños son la

clave para el desarrollo de la participación comunitaria. Los maestros de los primeros

grados cambian la forma de participación de los niños y luego amplían esto a la

población adulta.

Hay, sin embargo, ejemplos negativos de la utilización de la gente joven por parte de

ciertos grupos, como el del Movimiento de Juventudes utilizado por Hitler como una

fuerza subversiva contra los adultos; se animaba a los niños hasta a espiar a sus padres.

También hay muchos ejemplos positivos del desarrollo de radicalismo entre los

adolescentes, como respuesta a la inercia de los adultos, pero éstos generalmente

involucran a los adolescentes mayores y a los adultos adolescentes.

Sin embargo, lo más común es que las oportunidades que se le ofrecen a un niño para

que colabore en la administración cotidiana de los grupos familiares, escolares, vecinales

y comunitarios, refleje las oportunidades de participación que tienen los adultos en esa

cultura. Los dos están inevitablemente unidos de manera que debe hablarse de

fomentar la participación de todos, incluyendo los niños. Las intervenciones para

mejorar la participación de los niños son un medio de mejorar fundamentalmente toda

la sociedad, pero deben hacerse siempre teniendo presentes a la familia del niño y el

impacto que la mayor capacitación e independencia del niño puedan tener en las

relaciones familiares.

34- El Señor de las Moscas.

126 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


La escalera de laparticipación

El Diagrama de la Escalera de la Participación está diseñado como una tipología inicial para

reflexionar sobre la participación de los niños en los proyectos. La metáfora de la escalera

se retoma de un artículo sobre participación de adultos, pero para explicar mejor este

tema en la niñez, se han desarrollado nuevas categorías.

1. La manipulación: es el título del nivel más bajo en la escalera de la participación. A

veces los adultos piensan que el fin justifica los medios. Un ejemplo es el de los niños de

preescolar que llevan pancartas políticas alusivas al impacto de políticas sociales sobre los

niños. Si los niños no comprenden de qué se trata y por lo tanto no comprenden sus

propias acciones, entonces se trata de manipulación.

Este tipo de manipulación bajo la apariencia de participación, ciertamente no es una

forma apropiada de introducir a los niños en los procesos políticos democráticos. A veces

estas acciones se derivan de la falta de comprensión que tienen los adultos de las

habilidades de los niños. Sería más preciso llamarlas desorientadas en lugar de

manipulativas, pero de todas maneras, evidentemente existe la necesidad de que los

adultos mejoren su percepción.

Otro ejemplo de manipulación es una situación en la cual se consulta a los niños pero

no se les da ninguna retroalimentación. El método más común es que los niños hagan

dibujos o algo por el estilo, por ejemplo, sobre su campo de juego ideal. Los adultos

recogen los dibujos y de alguna manera oculta sintetizan las ideas y presentan el

“diseño de los niños” de un campo de juego. El proceso de análisis no se comparte

con los niños y por lo general ni siquiera se hace claro para otros adultos. Los niños

no saben cómo se usó su idea. Una sencilla modificación de esta idea sería hacer un

análisis de contenido o temático de los dibujos con los niños y de esa manera llegar a

algunos de los principios para el diseño de un campo de juego, o el tema de que se

trate. Esta clase de modificación pondría el proyecto tres escalones más arriba en la

escalera, y lo haría participativo.

En contraste, un concurso directo de dibujo, en el cual los criterios de proceso y de

evaluación se aclaran desde el principio, no puede criticarse como manipulador. Es

perfectamente honesto y sin pretensiones de ser participativo. Si usted lee

ejemplares de periódicos con títulos tales como “Los niños construyen un nuevo

jardín para un conjunto residencial”, busque alguna referencia a la participación de

los niños en el proceso. Lo más probable es que no encuentre ninguna. Leerá sobre

el producto terminado y probablemente encontrará los nombres de muchos

“funcionarios” que participaron en el proceso, pero no encontrará nada sobre si los

niños participaron.

Con la creciente acogida de la idea de que los niños pueden expresarse, las

organizaciones han comenzado a realizar encuestas y referéndums con los niños.

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 127


Estos modelos tienen un potencial interesante pero son susceptibles de manipulación aun

cuando se usa con adultos. Los niños preadolescentes, con su capacidad variable para

interpretar el significado y los propósitos de este tipo de instrumentos, son víctimas

particularmente fáciles de esta técnica.

2. La decoración, el segundo peldaño de la escalera. Se refiere a aquellas ocasiones

frecuentes en las que se les da a los niños camisetas relacionadas con alguna causa y ellos

las usan para cantar o bailar en algún evento, pero no tienen ninguna idea de qué se trata

y ninguna posibilidad de participar en la organización del evento. Los jóvenes están presentes

por los refrescos o por algún espectáculo interesante, más que por la causa. La

razón por la que esto se ubica en un peldaño por encima de la “manipulación”, es que

los adultos no pretenden hacer creer que los niños hayan inspirado la causa.

Sencillamente, usan a los niños para fortalecer su causa de manera relativamente

indirecta.

3. El simbolismo. El término simbolismo se utiliza aquí para describir aquellos casos

en los cuales aparentemente se les da a los niños la oportunidad de expresarse pero en

realidad tienen poca o ninguna incidencia sobre el tema o sobre el estilo de

comunicarlo, y poca oportunidad, o ninguna, de formular sus propias opiniones. Estas

contradicciones parecen ser especialmente comunes en el mundo occidental debido a

las ideas progresistas sobre la crianza de los niños, que se aceptan con frecuencia, pero

que no se comprenden realmente. Hay muchos más ejemplos de simbolismo que de

verdadera participación de los niños en los proyectos. Usualmente, en lo que se refiere

a los adultos, los proyectos son para el bienestar y el mejor interés de los niños, pero

sin embargo, siguen siendo manipulativos.

El simbolismo será una manera de describir la forma como a veces se usa a los niños

en las conferencias. Los adultos seleccionan a niños encantadores y que se saben

expresar para participar, con ninguna o muy poca preparación sobre el tema y sin

ninguna consulta con los otros niños, a quienes se supone que ellos representan.

Esto no quiere decir que los jóvenes no pueden participar en forma genuina y efectiva

en conferencias y mesas redondas. Si este tipo de actividades se organiza de

manera participativa y si los niños se sienten cómodos con ese medio de

comunicación, pueden ser experiencias valiosas.

Más adelante en el peldaño más alto de la escalera se describirá un ejemplo

excelente de participación de jóvenes en una conferencia. Desafortunadamente,

independientemente de lo que digan los niños o de lo poco que sus comentarios

representen a otros niños, es seguro que habrá muchos aplausos y fotografías y

algunas lindas historias en los periódicos al día siguiente. Dado que los niños no

son tan ingenuos como con frecuencia se supone, estas experiencias les enseñan

que la participación puede ser una farsa.

128 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


La movilización social

La movilización social a gran escala, de los niños y los adolescentes, es un

fenómeno difícil de clasificar. Es común en muchos países ver gran número de

jóvenes, frecuentemente uniformados, haciendo manifestaciones colectivas sobre

algún asunto. Puede parecer fácil rechazar estos ejemplos como no participativos

diciendo que no son voluntarios. Sin embargo, es preferible analizar más de cerca

los ejemplos y la cultura particular en la que se dan, con el fin de preguntarse hasta

qué punto son o no participativos.

Puede suceder que en muchas movilizaciones a gran escala, aunque los niños puedan

no haber iniciado el proyecto, puedan estar bien informados, tener un sentido de

apropiación del asunto, y aún tener algunas reflexiones críticas sobre la causa.

Mandar a una tropa scout a recoger la basura después de un evento deportivo no sería

participación. Sin embargo, si se le informa a la tropa scout sobre el problema y sus

causas con anterioridad al proyecto, y si ellos comprenden por qué se les pidió ser

voluntarios, entonces esto se podría clasificar en el primer peldaño de participación de

la escalera: "Asignado pero informado". En la sección siguiente consideraremos esta

categoría.

Modelos de participación genuina

La escalera de participación presentada en la sección anterior es útil para reflexionar

sobre el diseño de la participación de los niños, pero no debe considerarse como una

simple forma de medir la calidad de un programa. Además del diseño de un programa,

son muchos los factores que afectan la medida en la que los niños participan. Por

ejemplo, la habilidad de un niño para participar varía mucho según su nivel de desarrollo:

un niño de edad preescolar puede ser capaz sólo de llevar un juego, mientras que un

adolescente puede ser capaz de supervisar todo el proceso de construcción. Este aspecto,

junto con algunos de los sutiles problemas culturales que afectan la participación de los

niños, se considera en una sección posterior.

Tampoco es necesario que los niños participen siempre en los peldaños más altos de la

escalera. Distintos niños en oportunidades diversas pueden preferir desempeñarse a

diferentes grados de participación o de responsabilidad. El principio importante es el de la

opción: se deben diseñar programas que maximicen la oportunidad de que los niños

seleccionen su propia participación a su máximo nivel de habilidad.

4. Asignado pero informado. Al cuarto peldaño de la escalera de participación lo he

llamado "asignado pero informado". Existen ciertos requisitos importantes para un

proyecto pueda considerarse verdaderamente participativo:

• Los niños comprenden las intenciones del proyecto.

• Ellos saben quien tomó las decisiones sobre su participación y por qué.

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 129


• Ellos tiene un papel significativo (no "decorativo").

• Se ofrecen como voluntarios para el proyecto después de que se les explique

el proyecto claramente.

Es útil tomar como ejemplo una conferencia, porque con frecuencia ésta es una

oportunidad que se presta para la participación "decorativa", "manipuladora" o

"simbólica" de los niños. La reciente Cumbre Mundial sobre la Infancia en la sede

de las Naciones Unidas, en Nueva York, fue un acontecimiento muy amplio y de

gran complejidad. Hubiera sido difícil involucrar verdaderamente a los jóvenes en

la planeación de ese evento, pero los organizadores querían superar la

participación corriente de los niños y adolescentes simplemente como lindos

representantes de su grupo de edad.

Se crearon roles que eran importantes tanto funcional como simbólicamente. Por

ejemplo, a cada uno de los 71 líderes mundiales se le asigno un niño. Como pajes,

estos niños se convirtieron en conocedores del edificio de las Naciones Unidas y del

evento, y pudieron jugar el importante papel de llevar a los presidentes y primeros

ministros a los lugares apropiados en el momento preciso.

Por supuesto, el poder simbólico de esto no se le escapó a UNICEF, a la prensa, ni a

los mismos líderes, y se dieron amplias oportunidades para tomar fotografías. Sin

embargo, el papel de los niños como pajes era importante y comprendido por todos.

Los niños se sentían orgullosos de prestar sus servicios en un evento de tal

importancia. Si se les hubiera pedido a los niños que hablaran de alguna manera para

representar los puntos de vista de los niños, este ejemplo hubiera estado es uno de los

peldaños inferiores de la escalera, porque éstos eran hijos de diplomáticos que habían

sido seleccionados por comodidad más que para ser representantes de un grupo.

Usarlos como pajes era apropiado; haberlos usado como expositores hubiera sido un

ejemplo más de participación simbólica.

5. Consultados e informados. A veces, los jóvenes trabajan como consultores de los

adultos en forma integral. El proyecto es diseñado y dirigido por adultos, pero los niños

comprenden el proceso y sus opiniones se toman en serio. Se dispone de un ejemplo

interesante en el mundo de las corporaciones que constituye una forma útil de recordar

que las experiencias genuinas de participación son importantes para todos los niños en

todas las circunstancias.

Una compañía de televisión de Nueva York, en ocasiones diseña nuevas ideas para programas

de televisión, consultándolas con grupos de niños. Se hacen versiones de bajo

costo del programa que son criticadas por los niños. Entonces se rediseña el programa y

se le vuelve a mostrar al mismo panel de niños expertos. Esto es muy diferente del uso

normal de los niños en la investigación de mercadeo en el mundo de las corporaciones,

en la cual se le paga a los niños por su tiempo para discutir un proyecto en una sesión

de grupo, pero no se les informa sobre los resultados de la sesión ni se los involucra

en proceso.

130 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


6. Proyectos iniciados por los adultos, decisiones compartidas con los niños. El

sexto peldaño de la escalera es realmente participativo porque aunque los proyectos a este

nivel son iniciados por los adultos, la toma de decisiones se comparte con los jóvenes.

Muchos proyectos comunitarios no se diseñan para el uso de un grupo de edad en particular,

pero deben ser compartidos por todos. Por supuesto, invariablemente son los grupos

de edad políticamente poderosos (entre 25 y los 60 años en muchos países industrializados)

los que dominan el proceso de planeación, aún cuando éste sea participativo.

Nuestra meta en estos casos debe ser involucrar a todas las personas, pero prestar especial

atención a los jóvenes, a los ancianos, y a aquellos que pueden verse excluidos debido

a alguna necesidad o incapacidad especial.

7. Iniciados y dirigidos por los niños. Todos podemos pensar en ejemplos en los

cuales niños en su juego conciben y ejecutan proyectos complejos. Cuando las

condiciones son favorables, aún los niños muy jóvenes pueden trabajar

cooperativamente en grandes grupos. Un ejemplo de este nivel es el de un gran sistema

de canales construido en un arenal detrás de una escuela de Vermont, Estados Unidos,

por niños menores de ocho años, quienes trabajaron durante muchos meses en grupos

hasta de cincuenta.

Aquí las condiciones favorables fueron dadas por un grupo de profesores progresistas

que comprendieron tan bien el valor de esta clase de actividad en el juego, que no

interfirieron ni dirigieron.

Sin embargo, es más difícil encontrar ejemplos de proyectos comunitarios iniciados por

los niños. Una razón primordial para esto es que los adultos generalmente no son

capaces de responder a las iniciativas de los jóvenes. Aún en aquellas situaciones en

las cuales los adultos dejan que los niños diseñen y pinten un mural en su propio

cuarto de recreo, les parece difícil no jugar un papel directivo.

8. Proyectos iniciados por los niños, decisiones compartidas con los adultos.

Uno de los mejores ejemplos en esta categoría de participación viene de una escuela

pública en los Estados Unidos. Dos niños de diez años habían observado con envidia

que yo llevaba al bosque a grupos de niños de otro curso para observar el

comportamiento de los animales desde un escondite construido especialmente. Ellos

pusieron una cortinilla debajo de una mesa y empezaron a observar el

comportamiento de los otros niños, usando unas guías que yo había diseñado para

el estudio del comportamiento animal.

El maestro lo observó y apoyó a los niños sugiriendo formas de mejorar la persiana

y el diseño de los formularios. La actividad se convirtió en un medio valioso para

que los niños de la clase aprendieran sobre sí mismos observando su propio comportamiento

y era muy útil al final del día escolar para ayudar a resolver conflictos

y sugerir nuevas estrategias para la organización y administración de la clase.

CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia • 131


Evidentemente, este ejemplo se basó en la gran intuición y la creatividad de un maestro

interesado. Desafortunadamente, proyectos como éstos, en el peldaño superior de la

escalera de participación son muy escasos. Creo que esto no se debe a que los

adolescentes no quieran ser útiles; se debe más bien a la falta de adultos interesados que

comprendan los intereses particulares de los jóvenes. Necesitamos personas capaces de

responder a los sutiles indicadores de energía y capacidad de los adolescentes.

“Animador” es el término que se usa en algunos países para describir el tipo de

profesional que sabe cómo dar vida al potencial de las personas jóvenes.

132 • CAMINO A LA SIEMBRA • Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz - Colombia


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