INTELLECTUAL PROPERTY

pedro.nico.dominguez

¿Que es el derecho de autor? ¿Que dice Beatriz Busaniche? ¿Creative Commons?

INTELLECTUAL PROPERTY

LO QUE TENES QUE

SABER AL ALCANCE

DE TU MANO.

¿QUIÉN ES BEATRIZ

BUSANICHE?

¿DE QUE TRATA SU

LIBRO?

¿QUÉ ES CREATIVE

COMMONS?


EN EL COLEGIO DE ABOGADOS

UN LIBRO PARA ENTENDER LA PROPIEDAD INTELECTUAL y EL DERECHO DE

AUTOR

Por Sebastián Alejandro

El pasado lunes 27 de

junio a las 18 horas en el

aula 1 del primer piso del

Colegio de Abogados de

la ciudad de La Plata –

ubicado en la calle 13 N °

821 –, se llevó a cabo una

charla organizada por el

Instituto de Derechos de

Medios de Comunicación

(Director: Dr. Manuel

Ernesto Larrondo) y la

Fundación VÍA LIBRE,

con el fin de llevar

adelante la presentación

del libro “PROPIEDAD

INTELECTUAL Y

DERECHOS

HUMANOS. HACIA

UN SISTEMA DE

DERECHOS DE AUTOR

QUE PROMUEVA LOS

DERECHOS

CULTURALES”, en donde

participaron estudiantes

de la Cátedra de Derecho

a la Comunicación, la

directora de la

Fundación – también

autora del libro –, y el

público en general.

En este sentido, vale

la pena destacar que la

autora, Beatriz

Busaniche, no solo es la

Directora de la

Fundación Vía Libre,

sino que además es

Licenciada en

Comunicación Social,

Magíster en Propiedad

Intelectual por FLACSO

Argentina y docente en

la Universidad de

Buenos Aires (UBA). La

obra es una edición de su

tesis de maestría en

Propiedad Intelectual.

Durante la exposición,

los temas desarrollados

fueron: la tensión entre

el régimen legal de la

propiedad intelectual y

los derechos humanos; el

Derecho Internacional;

PIDESC (Pacto

Internacional de

Derechos Económicos,

Sociales y Culturales);

¿De quiénes son las

ideas?; el Copyright y

Creative Commons.

Es importante poder

retomar como concepto

clave el entendimiento

que hace la presidenta de

la Fundación Vía Libre

sobre la cultura, con el

fin de poder comprender

la problemática actual.

La misma, entiende a la

cultura como un proceso


vivo de relaciones

sociales, como un gran

ámbito de reunión y

como una construcción

colectiva esencial para la

vida democrática. La

autora señala: “El

ejercicio pleno de los

derechos culturales que no

solo tiene que ver con el

acceso a libros, discos,

cine, a fotografía tiene que

ver por ejemplo las

tradiciones culinarias,

con las tecnología de

información

y

comunicación tiene que

ver con la vida deportiva,

con el espacio público, con

los lugares de relación

social”.

El doctor en leyes,

Manuel Ernesto

Larrondo, fue el

encargado de iniciar el

ciclo. Presentando a la

escritora y dando inicio

al tema, contextualizó

las razones por las cuales

es importante tener en

cuenta el conflicto de

intereses que tiene la ley

de propiedad intelectual

en relación a los derechos

humanos. Así también,

el abogado detalló que el

libro de la Magíster

brinda una mirada que

no hace foco en lo

comercial del derecho de

autor y la propiedad

intelectual, sino que va

más allá del fin

económico, dejando de

lado la protección del

autor sobre la obra y

posicionándose sobre el

acceso a la cultura.

Busaniche, comenzó

su

exposición

agradeciendo la

invitación y expresando

la importancia de

producir conocimiento

que sirva para defender

derechos. A su vez, contó

que su libro puede ser

descargado de manera

libre y gratuita desde la

página web de la

fundación Vía Libre y

que se encuentra bajo

una licencia Creative

Commons. La autora,

reconoció que el material

es un recorte de su tesis

de maestría y que, a

pesar de no ser abogada,

es una tesis jurídica

pensada desde el derecho

internacional.

Durante su

exposición, la escritora,

se auto reconoció como

una activista de los

derechos humanos y

crítica de la mirada

conservadora del

derecho de autor.

Mientras realizaba un

recorrido por su tesis,

detalló cuestiones

importantes al momento

de su elaboración como

las discusiones que se

dan las personas para

ampararse en posición de


protectores del derecho

de autor como parte de

los derechos humanos.

Ante esta situación

contó: “Mi búsqueda fue

a saber ¿Qué significa esto

realmente?, ¿Hasta dónde

son?, ¿Cuál es su alcance?

y ¿Cómo debe un país

legislar para ser

respetuosos de estos

derechos?”.

Al respecto, planteó

un interrogante “¿Cómo

se salda está tensión que

hay entre los derechos de

acceso y participación

libre en la cultura y los

derechos de autores e

inventores a gozar de los

beneficios que emerjan de

sus obras?”.

La Magister en

Propiedad Intelectual de

FLACSO Argentina

intentó visualizar el

debate de tensión que

consta y que está en

relación que ver con los

países desarrollados y los

que no. Según la

oradora, existe una

asimetría entre ambos,

ya que los primeros

tienen mayor

desarrollo científico,

industrial

y

tecnológico, mientras

que los países en

desarrollo necesitan el

acceso a esos bienes

producidos por autores e

inventores. La

Licenciada, aseguró que

los

derechos

fundamentales – como el

de la salud y el de la

educación (incluidos

artículo N° 3 del

PIDESC) – entran en

conflicto con la

propiedad intelectual

porque todo lo que tiene

que ver con acceso a

medicamentos y

materiales educativos

está atravesado por las

cuestiones de propiedad

intelectual.

Manuel Larrondo junto con Beatriz

Busaniche.

La expositora afirmó:

“los derechos de autores o

inventores no pueden

obturar el ejercicio de estos

otros derechos”. Luego de

su afirmación esbozó un

segundo interrogante:

“¿Cómo hacemos para que

los derechos de inventores

y de patentes no obturen el

ejercicio de derecho a la

salud y el derecho de

acceso y participación en

la cultura?”. En relación,

la autora respondió a su

consulta asegurando que

esto sólo puede ser dado

mediante un análisis

riguroso en el que

consten los alcances de

los derechos, el cual fue

ya realizado por el


Comité de Aplicaciones

del Pacto pero

desestimado e ignorado

por autora-listas

conservadores durante

años. Es relevante

recordar lo dispuesto por

el artículo N° 3 del

PIDESC: “Los Estados

Partes en el presente Pacto

se comprometen a

asegurar a los hombres y a

las mujeres igual título a

gozar de todos los derechos

económicos, sociales y

culturales enunciados en

el presente Pacto”

Busaniche, criticó

fuertemente a las

autora-listas que

pensaban el derecho de

autor como un derecho

humano ya que ella creía

que estos no analizaban

el Comentario General

17, el trabajo por el cual

el Comité de Aplicación

del PIDESC definió los

alcances del derecho en

cuestión. Para

comprender los roces

entre los derechos de

propiedad intelectual y

los derechos humanos a

acceder a la cultura citó

declaraciones del Comité

de Aplicación del Pacto

Internacional de

Derechos Económicos,

Sociales y Culturales

para explicar que los

derechos culturales deben

ser vistos como un todo,

uno no se puede ejercer sin

el otro.

La Magister planteó

dos preguntas: ¿Cómo

accedo a la cultura si no

hay autores que producen

cultura? y ¿Cómo accedo a

los beneficios de la ciencia

si no hay innovación en

medicamentos, en

tecnología? para dar

respuestas a los

interrogantes la escritora

manifestó la necesidad

de romper la dicotomía.

Para la autora, existe

una definición que pone

las cosas blanco sobre

negro y es la siguiente:

“la propiedad intelectual

es una construcción social

cuyo objetivo es servir al

bien público y al colectivo

que le da razón de ser”

Por último, antes de

dar lugar a las preguntas

de los oyentes la

expositora aclaró: “El

poder de observancia de la

Propiedad Intelectual es

muy superior al

enforcement que tenemos

en el campo de los

Derechos Humanos y eso

establece una asimetría

que deja a los que

defendemos esto en una

perspectiva de derechos

humanos con muy pocas

herramientas para dar

una discusión pública en

este campo”.

Finalmente se

despidió con una frase

final: “este libro

pretende poner

profundizar sobre las


cuestiones de derechos

humanos, responder a

muchos que dicen que la

Propiedad Intelectual es

un derecho humano y

por lo tanto no se la

puede discutir, no se la

puede tocar ni se la

puede flexibilizar”.

Beatriz Busaniche. Fuente:

radiocut.fm

Presentación del libro “Propiedad

Intelectual y Derechos Humanos”

La autora argentina Beatriz

Busaniche aborda esta cuestión a

través de un estudio

pormenorizado de los principales

pactos de Derechos Humanos y

tratados internacionales.


ENTREVISTA A

BEATRIZ

BUSANICHE

A SOLAS CON LA

COMUNICADORA Y

MAGISTER EN

PROPIEDAD

INTELECTUAL

Tuvimos la posibilidad

de realizar algunas

preguntas con directora

de la fundación Vía

Libre,

Busaniche.

Beatriz

¿QUÉ ES PARA VOS

EL DERECHO DE

PROPIEDAD

INTELECTUAL?

Beatriz

Busaniche:

“El Derecho de Propiedad

Intelectual es un

paraguas que contempla

distintos

sistemas

jurídicos regulatorios de

distintos tiempo de bienes

intangibles. Cuando uno

habla por ejemplo de la

Organización Mundial de

la Propiedad Intelectual

que es así como la

institución mundial que

administra esto va a

encontrar que ahí bajo ese

paraguas se encuentra:

leyes de patentes, las leyes

de marcas, las

denominaciones de origen

…”

“ahora comemos queso

azul y no vas roquefort

tiene que ver que ahora

hay una denominación de

origen vinculada con los

quesos y con los vinos y los

espumantes. Hay toda

una regulación que

también está en la

Propiedad Intelectual”

“… Los derechos de

autor y los derechos

conexos. La propiedad

Intelectual yo que vengo de

la comunidad de software

libre tendría que decirte

que es un concepto

antipático, es un concepto

mentiroso porque establece

en términos de propiedad


de propiedad un concepto

de propaganda que poco

ha ayudado a tener un

bien debate sobre ese tema.

La idea de que esto es mío

de que soy propietario

inmediatamente despierta

en las personas la idea de

defensa de lo propio

cuando en realidad son

sistemas donde los

propios bienes regulados

se definen en la misma

regulación”

Ejemplo: no

cualquier invento es

materia patentable. Para

que algo sea materia

patentable tiene que pasar

una prueba de

patentabilidad y esa

prueba de patentabilidad

está definida no solo en la

ley que dice que es materia

patentable y que no es

materia patentable

entonces el bien no solo

está regulado por la

legislación sino que está

definido por la propia

legislación.

“No cualquier invento

es materia patentable,

para que algo sea materia

patentable tiene que pasar

una prueba de

patentabilidad”.

Larrondo junto con Busaniche

¿Qué es un derecho de

autor? Lo que se define

como derecho de autor,

¿Qué es un derecho

conexo?, lo que de define

como un derecho conexo.

El concepto de Propiedad

Intelectual es un gran

paraguas para hablar de

regulaciones bastante

disimiles, porque casi

cualquier cosa que uno

diga sobre el sistema de

patentes es incorrecto si lo

dice sobre el sistema de

Derecho de Autor, son

sistemas de aplicación

distintas. Es un concepto

que deberíamos tratar de

abandonar, el tema es que

es un concepto muy

establecido que sirve para

decir de que estamos

hablando y estamos

hablando de estos sistemas

regulatorios.

¿YA DEBERÍA SER

DEJADO DE LADO EL

DERECHO

PROPIEDAD

INTELECTUAL?

Beatriz Busaniche:

“La legislación francesa

que fue donde primero se

empezó a utilizar la

noción de propiedad se

dejó de usar a mediados

del siglo XIX pero aún

después que se dejara de

usar en la legislación

francesa se incorpora en la


Constitución Argentina

en el artículo 17, además

es el artículo que regula la

propiedad privada, se

regula como propiedad. Se

dice: todo autor o inventor

es propietario exclusivo de

su obra, invento o

descubrimiento. Ahí

meten una figura rara

porque

los

descubrimientos no son

materia de la propiedad

intelectual. Por el tiempo

que fije la ley. Es decir que

traslada las atribuciones

del Congreso.

Yo creo que sí, que hay

que primero empezar a

desglosar cada cosa,

hablar de economía de la

innovación, desde un

punto de vista de cuáles

son las regulaciones que

mejor fomentan la

economía de la

innovación para hablar de

patentes, para hablar de

marcas, para hablar de

diseños industriales, y

todo lo que caiga adentro

de ese campo. Después

trabajar todas las

cuestiones de derecho de

autor y demás desde esta

perspectiva que es la que a

mí me gusta pero

obviamente eso es remar

en dulce de leche. Esto es

utópico absolutamente en

el actual contexto, pero me

parece que sí que es un

concepto que hay que ir

corriendo de a poquito

porque además da una

idea engañosa, da la idea

de que uno puede

apropiarse de un bien que

tiene características

bastante peculiares, que

dialoga con la cultura, que

en general es de difícil

producción individual.

Cuando una escucha una

canción sabe que escucho

ese músico, antes de

componer esa canción. No

es difícil ver en que

fuentes se abreva para

construir cada canción.

Entonces son bienes de

una naturaleza bastante

peculiar y la concepción de

propiedad no les queda

bien”

¿QUÉ ES EL

SOFTWARE LIBRE Y

CÓMO SE VINCULA

CON LA FUNDACIÓN

VÍA LIBRE?

Beatriz Busaniche:

“Es una condición

necesaria más no

suficiente para el ejercicio

de derechos”. “La

fundación nace para

impulsar políticas

públicas vinculadas con

software libre. El objetivo

primario que tiene la

fundación arranca con el

objetivo de impulsar

políticas públicas de

software

libre,

entendiendo que eran una

instancia fundamental


para el ejercicio de

derechos”.

“Desde el año 2000 que

Vía Libre contribuyó en la

elaboración de una ley de

uso de software libre en la

administración pública,

como eje principal de esa

política pública. Esa ley

ha sido reciclada,

reacomodada, reescrita

pero la misma ley de hecho

traducida por la

Universidad de

Maastricht en Holanda

como legislación

recomendada para toda la

Unión Europea, tampoco

fue adoptada, y está

durmiendo en los

cajones”.

“Durante el último

tramo gobierno de

Cristina Fernández de

Kirchner hubo una

tentativa de impulsar algo

que se llamó el software

público pero en términos

de política de estado no se

logró crear una policía de

estado. El mismo software

público tenía una serie de

definiciones que lo hacía

algo raro que no se sabía

muy bien si era solo

software libre o si era

software desarrollado por

el Estado”

“El único lugar donde

hay un política orientada

a esto (software libre) es el

municipio de Rosario

primero y la provincia de

Santa Fé después, en el

resto no ha habido

avances”

¿CUALQUIER USO

NO PAGO DE UNA

OBRA ES PIRATERÍA?

Beatriz Busaniche:

“Si no está contemplado

en las magras excepciones

que tiene la 11.723 es

delito penal por el artículo

73 de la Ley 11.723. Toda

reproducción no

autorizada es delito

penal”.

“Hubo un ante

proyecto de Código Penal

que coordino el Doctor

Carles donde hubo una

comisión que lo integraron

juristas donde estaba

Zaffaroni, Pinedo, Gil

Lavedra, habían varias

juristas de distintas de

distintas extracciones

políticas. Proyecto que

lamentablemente fue

bombardeado por los

medios, injustamente

tengo que decirlo, muy

injustamente

bombardeado por los

medios. Ese ante proyecto

de Código Penal derogaba

el artículo 71 de la ley

11.723. El 71 es el

artículo que establece que

toda reproducción no

autorizada es delito penal

y establecía las

condiciones para que la

violación de la propiedad

intelectual fuera delito

penal y establecía

cuestiones comerciales,


usos comerciales, daños,

ósea que había que probar

un daño efectivamente y

establecía una figura muy

acotada. La verdad era

muy interesante porque de

algún modo iba en el

mismo sentido que ese

proyecto que le decía recién

del Doctor Raffo de

despenalizar en

intercambio de internet

porque si uno no logra

probar el daño y uno no

tiene fin comercial se caía

de la figura penal que

construía el ante

proyecto”.

Lamentablemente eso

quedo en la nada.

tanto se estaba pensando

en alguien que iba a sacar

una edición no autorizada

con fines comerciales y con

fines de reproducción

masiva. No en alguien

que lo podía copiar en

cualquier teléfono como

cualquiera de nosotros”.

“Poner toda copia no

autorizada como delito

penal es un despropósito

absoluto fruto del

anacronismo de la ley. Es

una ley de 1933. ¿Quién

podía reproducir un libro

en 1933? El que tuviera

una imprenta. Por lo


¿Quién posee tu derecho de autor?

La presentación del

libro “Propiedad

intelectual y Derechos

Humanos” de la Mg.

Beatriz Busaniche en el

Colegio de Abogados,

ubicado en 13 entre 48 y

49 se dio con el objetivo

de reflexionar sobre la

constante tensión entre

la postura que se inclina

por una protección

estricta al derecho de

autor y por otra parte,

aquella que venera una

reglamentación

razonable acorde con el

respeto al derecho

humano a recibir

información y acceso a la

cultura.

“La verdadera

protección de un obra es

que circule y no que se

resguarde bajo siete

llaves”, según confiesa

Beatriz, haciendo

referencia a la

distribución de las obras

respectivas con el

“derecho de autor” ,

donde hay que aclarar

que es un conjunto de

normas jurídicas y

principios que afirman

los derechos morales y

patrimoniales que la ley

concede a los autores

(los derechos de autor),

por el solo hecho de la

creación de una obra

literaria, artística,

musical, científica o

didáctica, esté publicada

o inédita.

Fuente: www.vialibre.org.ar

El uso de la

expresión “propiedad

intelectual” como bien

dicta la tapa de su

libro, es un intento de

asimilar las ideas a los

bienes que pueden ser

tocados, y tiene en sí una

carga ideológica que los

impulsores de mayores

monopolios, e incluso de

la abolición de los límites

favorecen.

En la charla Busaniche

estuvo explicando todos

aquellos beneficios que

se poseen a la hora de

distribuir las obras, pero

¿se sabe cuál es el

funcionamiento? ¿La

gente que no lea el libro

de Beatriz o vaya a una

de sus charlas, sabe

cuáles son los beneficios

que tiene? Entre estas y

otras cuestiones aparece

lo que se denomina como

distribución gratuita

para el beneficio del

lector.

El derecho de autor y el

copyright constituyen

dos concepciones

relativas a la relación de

los autores y editores con

sus obras literarias y

artísticas, incluyendo

programas

de

computadoras.

Beatriz en la charla

muestra las cuestiones

que afligen al autor en

determinados

momentos, pero no solo

hizo hincapié en estas

cuestiones, sino que

también estuvo

hablando acerca de los


eneficios que el lector

posee

como

mencionamos

anteriormente.

En torno a los derechos

de autor, hay que aclarar

que justamente son los

que deben dar el pie

inicial para que la

distribución sea libre y

gratuita, con el objetivo

de que la gente que no se

encuentre

económicamente

estable, pueda obtener el

libro sin ningún tipo de

problemas.

Fuente: www.calp.org.ar

Pero la pregunta giraría

en torno a ¿Cómo hacer,

para que este autor de el

permiso para la

distribución gratuita?,

cuales son aquellos

beneficios que podría

tener el autor. De esta

manera se pueden

mostrar dos cuestiones

alternativas, una es el

beneficio que puede

tener el lector, pero la

otra es el beneficio que

podría obtener el autor

al vender sus obras.

Ante estas dos simples

cuestiones, el libro de

Beatriz Busaniche, trata

de explicarlo lo más

sintético posible, para

que el lector pueda

interiorizarse en el tema

y de esa manera pueda

captar los beneficios que

posee.

Hay que aclarar que hay

distintas cuestiones que

se abordan en torno al

derecho de autor, donde

se diferencias dos clases,

los derechos morales que

aparecen abordados en

esta cuestión, que son

irrenunciables e

inalienables, como el

derecho

de

reconocimiento de

autoría y el derecho de

integridad de la obra,

entre otros; y por otro

lado, los Derechos

Económicos que son

transferibles y de

duración limitada en el

tiempo, básicamente los

derechos de explotación,

aunque hay otros (por

ejemplo el derecho a

remuneración por copia

privada).

Beatriz Busaniche. Fuente

www.nacionalrock.com

Estas cuestiones se ven

en el libro de la Magister

en Propiedad intelectual

de FLASCO Beatriz

Busaniche donde se

abordan distintos temas,

para que se realice un

análisis en el cual se

aborden los pactos del

Derecho Humano y los

tratados internacionales.

Pero a estas cuestiones le

juega en contra, los

derechos de explotación

o mejor dicho los

derechos que afligen en

torno al patrimonio, la

ley establece que este

término hace referencia

a los derechos de

reproducción o

distribución, que posee

tal obra. Esto significa

que el autor tiene la

potestad de decidir qué

hacer con su obra, es

decir, que todo lo que se

haga con su obra, debe

tener la autorización del

autor. Estos derechos de

igual modo, pueden


cederse a terceros, de tal

modo que pasaría en

manos del sector público

o privado, dependiendo

la decisión que tome el

autor.

Hay muchas cuestiones

que pueden observarse

sobre el tema del derecho

de autor, un escritor

tiene derecho de autor,

un músico también, un

artista exactamente

igual. Todos aquellos

que trabajan en torno a

la cultura, ejercen la

definición de derecho de

autor, pero hay que ver

el por qué no son tenidos

en cuenta con este

derecho. Son cuestiones

que deben cambiarse,

para el beneficio de todos

aquellos autores que

muestran su obra para la

sociedad.

Estos derechos tienen

que ser libres para todos

aquellos individuos que

desean mostrar su obra

al público. El libro de

Beatriz Busaniche habla

específicamente de todos

estos hechos, buscando

una respuesta clara y

concisa.

Preguntas Frecuentes:

¿Qué es el dominio público?

Cuando los derechos de explotación se extinguen, normalmente por el

transcurso de su plazo de duración, las obras pasan al dominio público y

pueden ser utilizadas por cualquiera siempre que se respete su autoría e

integridad.

¿Es obligatorio inscribir las obras en el Registro de la Propiedad

Intelectual?

No. Los derechos de autor nacen en el momento de la creación de la obra.

El Registro es sólo un medio de protección y de prueba de los derechos.

¿Qué es el “copyright”?

Es la formula anglosajona para designar únicamente los derechos de

explotación de una obra, no hace relación a los derechos morales. El

símbolo © asociado a un nombre indica titularidad de derechos de

explotación. Normalmente, aunque no necesariamente, va seguido de la

expresión “todos los derechos reservados”

¿Qué es el “copyleft”?

Es un movimiento social y cultural alternativo al sistema tradicional del

copyright que aboga por el uso de licencias libres para compartir y

reutilizar las obras de creación. Hay diferentes tipos de licencias libres

entre las que se puede elegir según el ámbito que se trate (software, obra

científica, música, arte,…). Las más utilizadas son las licencias Creative

Commons de origen norteamericano, pero también existen otros modelos,

por ejemplo las licencias Coloriuris, de iniciativa española, que se están

abriendo paso en la comunidad de habla hispana.

¿Qué son las licencias Creative Commons?


Conocimiento colectivo

¡Más información, por favor!

Por Ariel Duce Bemez

Con la constante

corriente de contenido

que existe actualmente,

¿hasta dónde resguarda

los derechos de autor a

las personas, y hasta

donde imposibilita la

difusión de información?

¿Podemos entender a

estos todavía como

garantías para los

creadores,

o

simplemente responden

a intereses guiados por el

capital?

Aunque se reconoce

que los primeros

problemas de plagio

registrados a gran escala

nacen junto a la

imprenta, alrededor del

1450, los derechos de

autor aparecen como

primera norma

reglamentada en

Inglaterra durante el

transcurso del año 1710,

en lo que se conocía

como el estatuto de la

Reina Ana. Muchos

países se hicieron eco de

ello, y 8 años después

Estados Unidos

incorporó la normativa

en su constitución, con

un plazo de 14 años,

ampliable si el/la autor/a

seguía con vida. Muy

similar a la legislación

inglesa, con la única

diferencia que ésta

amparaba por 21 años a

aquellos que publicaban

sus obras antes de 1710.

Pasado este plazo, todos

los trabajos registrados

se volvían de dominio

público, pudiendo

circular con total

libertad.

En la actualidad el

conjunto de normas rige,

en Argentina, incluso

setenta años después de

la muerte del autor.

¿Qué significa esto? Que

no solo se ampara al

creador de la obra como

tal, sino se crea un

monopolio de la

información que se

traslada a sus herederos.

Esto supone que no solo

obras artísticas se ven

privadas

del

conocimiento común,

sino que muchos avances

de salud, ingeniería y


ciencias en general se

encuentran restringidas

por el poder económico.

Beatriz Busaniche explicando los

temas que abordan su libreo

Las regulaciones de

derecho de autor se

fueron modificando

conforme pasaron los

años. Según Beatriz

Busaniche, “desde los

años treinta hasta

incluso los setenta, la

única forma de infringir

los derechos era si vos te

ponías una imprenta y

hacías una edición

apócrifa, anónima, no

autorizada por el autor y

el editor”.

Una de las principales

ventajas que tiene esta

concepción del

conocimiento como bien

común, es promover la

igualdad de oportunidad

para todos aquellos

sectores que no están en

condiciones de pagar

ciertas sumas de dinero

por una obra autorizada.

Los derechos de autor,

en

muchas

oportunidades, se

muestran en contra del

sistema educativo que

promueve el uso de

fotocopias de material

original para que los

estudiantes que no

pueden acceder, o

simplemente prefieren

no hacerlo, puedan

profundizar su

conocimiento sobre el

tema por un coste mucho

menor. ¿Hasta qué

punto beneficia esto al

autor de la obra, y no a

quienes son los

encargados de darle

difusión y están por

detrás, en grandes

empresas?

Aun así, con todas las

regulaciones y garantías

pautadas respecto a los

derechos de autor, siguen

existiendo alternativas

que las vulneran, a pesar

de su persecución y

censura, a éstas. La gran

mayoría de páginas de

películas que vemos por

internet, o juegos que

bajamos de allí, se

nutren por archivos

torrent. Estos archivos,

en palabras sencillas, son

contenedores que alojan

todos los datos acerca de

la descarga, inclusive su

ubicación, que está

dividida en muchos

usuarios. Así la

localización del

contenido que queremos

descargar no es una, sino


muchas, encontrándose

dividida en variadas

computadoras en

diferentes lugares. Esto

significa que mientras

más cantidad de usuarios

tengan ese archivo, más

rápido se va a descargar,

y más difícil va a ser de

encontrar. ¿Podemos

darnos una idea de la

complicación que esto

representa para las

restricciones de los

derechos de autor?

Muchas páginas han

aprovechado esta

tecnología y han puesto

en jaque el control sobre

el contenido. The Pirate

Bay, un motor de

búsqueda que se fundó

en contra del copyright,

es uno de los grandes

nombres que se ha

levantado a favor de la

difusión

del

conocimiento sin

restricciones, variando

en

muchas

oportunidades de

dominio para que no

puedan localizar la

página y dar de baja,

hasta 2014, cuando fue

allanada por la policía

sueca. A pesar de ese

hecho, todo su contenido

se encuentra subido a la

nube, y desde ahí se ha

multiplicado. Hoy es

posible acceder a la

página mediante

variados proxys para

aquellos países, como la

Argentina, que no dejan

ingresar a la bahía. The

Pirate Bay es reconocido

como uno de los

principales ejemplos de

lucha en contra de la

censura

de

conocimiento,

conteniendo, y difusión.

Entre sus millones de

archivos, se pueden

encontrar desde libros,

películas, música,

juegos, y demás.

Creative Commons es

otro de los nombres que

aparecen en la lista de

aquellos que promueven

la capacidad creativa y

el conocimiento como

bienes comunes, en

posición contraria a las

restricciones pautadas

por los derechos de

autor. Nacida en 2001,

de la mano Lawrence

Lessig, un exprofesor de

la Universidad de

Stanford, esta

organización sin ánimos

de lucro trata de

enriquecer el dominio

público, bajo la bandera

del movimiento

Copyleft, pretendiendo

generar un saber

compartido, utilizando

variada cantidad de

instrumentos jurídicos,

como las licencias de

derechos de autor, que

permiten al mismo la

capacidad de otorgar a

los consumidores los


permisos que desea. La

idea de Creative

Commons no es

remplazar al copyright

—derechos

patrimoniales que se

enfocan sobre la suma de

dinero que puede

adquirir una obra— o a

los derechos de autor,

sino reforzarlos para que

exista un panorama más

amplio de difusión.

Pero Creative

Commons no es el único

que se suma a la

ampliación de estos

derechos: Safe Creative,

una empresa que ofrece

registros de propiedad

intelectual, también se

muestra actual y

comprende

la

complejidad que tiene la

difusión del material en

el internet. Estos

registros básicamente

sirven para tener un

apunte de la fecha y hora

en que se demostró la

propiedad de la obra. A

diferencia de los

derechos

tradicionales,

estos contemplan la

realidad digital actual, y

por ello son gratuitos y

más accesibles para su

obtención.

Larrondo observa detenido a

Busaniche mientras habla.

Así variada cantidad de

organizaciones y

empresas han tomado la

decisión de actuar a

favor de la expansión de

la información, en vez

del monopolio del

conocimiento. Como ya

se ha demostrado, es

posible para un autor,

entonces, poder vivir en

base a sus proyectos, sin

delimitar

el

conocimiento a ciertos

sectores sociales, y sin la

necesidad de generar

años y años de beneficios

económicos para

descendientes que, en

realidad, no tienen una

relación directa con la

obra que se trata de

contener. Estos nuevos

actores cada vez tendrán

más renombre, y,

esperemos, pronto se

vuelvan la regla, y no la

excepción.


En busca de una apertura de la propiedad intelectual

Por Matías Malincónico

Creative Commons es

una organización no

gubernamental, sin fines

de lucro y de cobertura

mundial. Fue fundada

en 2001 en Estados

unidos y puesta en

marcha un año más

tarde en sus oficinas de

California. Recién en

2005, esta ONG

desembarco en

Argentina, donde sus

premisas fueron

traducidas y adaptadas a

la legislación nacional

para su correcta

aplicación.

Esta organización no

busca competir contra el

Copyright y la reserva

total de los derechos de

autor sobre las obras.

Por el contrario, lo que

se busca es un

complemento que

permita la flexibilización

de estos. Es decir, se

busca un equilibrio entre

los derechos que tienen

los autores, las

industrias culturales y el

acceso del público a

estas.

Para lograr esto, la ONG

ofrece un marco legal

para un sistema de

licencias de liberación o

reserva de los derechos,

que varía selectivamente

dependiendo de la

elección particular de

cada autor. Si bien hay

distintos niveles de

licencias CC, todas se

basan en el uso gratuito

de las obras para

publicar, compartir y

gestionar estas.

Sin embargo, para

explicar correctamente

la finalidad de Creative

Commons, es necesario

explicar ciertos puntos

específicos. En primer

lugar, hay que definir

que es una licencia. Este

es un instrumento legal

que indica que puede

hacerse, y que no, con

una obra. Es decir, las

licencias regulan los

posibles usos que pueden

tener estas. Además, el

autor tiene la potestad

del licenciamiento de su

obra en un registro

determinado, tanto a su

nombre como al de otro

individuo bajo su

consentimiento.

Lo que esta organización

hizo fue crear un sistema

de licencias voluntarias

que ayudan a los autores

a determinar los usos de

sus obras. En otras

palabras, permite pasar

voluntariamente de

tener todos los derechos

reservados, a elegir

cuales reservarse y

cuáles no. Por este

motivo, las obras bajo

este marco legal, se

ubican en un punto

medio entre el Copyright

y el dominio público.

Todo tipo de obra

intelectual puede

licenciarse bajo la

reglamentación Creative

Commons. Algunos

ejemplos son fotos,

libros,

textos

académicos, videos,

animaciones, música,

sitios web y blogs, entre

otros. Aunque existe un

caso particular que es el

del software, para estos,

CC recomienda usar la

Licencia Pública General


de la Fundación Para el

Software Libre, ya que

tiene características

particulares que esta

cubre de mejor manera.

Además, si bien no es

necesario el registro de

las obras en la Dirección

Nacional de Derechos de

Autor, la organización

recomienda hacerlo para

tener una mejor y más

amplia protección frente

a los usos indebidos de

las obras.

Obtener una licencia

Creative Common es más

simple de lo que parece.

Esto se hace desde su

sitio

web,

http://creativecommons.

org/licence. Allí hay

disponibles seis tipos de

licencias. En primer

lugar está la llamada

“Atribución 2.5

Argentina”. Esta es la

principal y en la cual se

basan todas las demás.

Bajo esta licencia, el

autor permite copiar,

distribuir y exhibir las

obras, hacer otras

derivadas y usarlas

comercialmente. Esto,

bajo la condición de

atribuir la autoría en la

forma que el autor de la

obra

original

especifique.

La segunda licencia es la

“Atribución-Compartir

obras derivadas igual 2.5

Argentina”. Esta es

igual a la anterior, con la

diferencia que en este

caso se determina que las

obras derivadas deben

ser compartidas bajo la

misma licencia que la

original. El tercer tipo de

licencia es la

“Atribución-No

Comercial 2.5

Argentina”. Como su

nombre lo indica, esta es

igual a la primera, sin

embargo, prohíbe el uso

comercial tanto de la

obra original como de las

obras derivadas.

Explicando

Busaniche.

detenidamente

“Atribución – Sin obras

derivadas 2.5

Argentina” es el nombre

del cuarto tipo de

licencia. Bajo esta, el

autor permite todas las

libertades que ofrece la

primera licencia,

excluyendo la

posibilidad de la

realización de obras

derivadas de la original.

La quinta es

denominada

“Atribución – No

Comercial – Compartir

obras derivadas igual 2.5

Argentina”. En este

caso, ni la obra original

ni sus derivadas pueden

ser comercializadas.

Además, las obras

derivadas deben ser

compartidas bajo la

misma licencia que la

original.

Por último, está la

licencia “atribución – No

Comercial – Sin obras

derivadas 2.5

Argentina”. Esta es la

más restrictiva de todas

ya que solo permite la

copia, distribución y

ejecución de la obra

original, siempre y

cuando se atribuya la

autoría correspondiente,

no se use para

comercializar y no se

produzcan obras

derivadas de esta.

Todas estas aparecen,

dependiendo el caso,

ofrecidas en tres niveles

distintos. En primer


lugar el “Titulo Común”,

el cual está orientado al

usuario no especializado,

es decir, se comunica el

contenido de la licencia a

través de gráficos y

lenguaje simple. En

segundo lugar está el

“Código Legal”, el cual

reproduce el texto de las

condiciones en un

lenguaje jurídico-técnico

especifico. Por último,

está el “Código Digital”,

el cual permite

incorporar los logos y la

información de los

derechos de autor

correspondientes a las

obras en distintos

soportes digitales. A su

vez, este último facilita

la búsqueda de material

bajo las licencias

Creative Commons en

internet.

Como se mencionó

anteriormente, estas

licencias no tienen el

objetivo de reemplazar y

terminar con los

derechos de autor

establecidos por el

Copyright. Por el

contrario, lo que se busca

es generar una

herramienta universal

bajo un marco legal

pertinente, que les

permita a los autores

decidir que puede hacer

el público con sus

creaciones. Esto, en un

mundo donde las nuevas

tecnologías tomaron un

protagonismo difícil de

opacar, es necesario para

aggiornar las viejas

políticas de licencias de

las obras. Más aun,

teniendo en cuenta el

cambio rotundo de

paradigma tanto de

autores como de

consumidores. Además

los únicos beneficiados

por mantener este viejo

sistema son las

industrias culturales,

como son las grandes

marcas discográficas

multinacionales. Es así

que los Creative

Commons, son

bienvenidos por la

mayoría de los actores

involucrados en la

creación, intercambio y

consumo de obras.

ALGUNOS VIDEOS PARA VER Y

ESCUCHAR A BEATRIZ

BUSANICHE:

Pueden escuchar todos sus comentarios

entrando a YOUTUBE y buscando los

siguientes títulos:

-El derecho de autor en Argentina, por

Beatriz Busaniche - DIGO

- ¿De quién son tus ideas? Beatriz

Busaniche at TEDxCordoba

- Beatriz Busaniche: libertad de

expresión e Internet

-Beatriz Busaniche: ciberdelitos y

derechos humanos

6 Licencias que ofrece Creative Commons


Cuando el derecho de uno termina donde nace el del otro

Propiedad intelectual y Derechos Humanos: un abordaje indispensable sobre esta

problemática actual

Por Patricio Curiggiano

La Licenciada en

Comunicación Social

Beatriz Busaniche

publicó recientemente el

libro “Propiedad

intelectual y derechos

humanos”, donde se

puede apreciar el estudio

que ha realizado la

autora en un tema tan

delicado como el choque

de intereses que existe

entre los derechos de

autor y los derechos

humanos.

El libro es un recorte

de su tesis con los

capítulos más

importantes y necesarios

de conocimiento público

para llevar claridad

sobre algunos aspectos

que puedan brindar

ayuda para la

construcción de un

sistema

lo

suficientemente sólido

en el cual podamos

buscar formas que

garanticen a autores e

inventores un nivel de

vida digno donde se

valore y respete su

trabajo, y que a su vez

no restrinjan o funcionen

como obstructores de

algunos derechos

humanos como el

derecho de acceso a la

información, a la

cultura, a la educación, a

la salud, entre otros.

Una muestra clara

del pensamiento de

Busaniche es la difusión

de su obra que se

encuentra bajo licencia

creative commons de

distribución gratuita,

disponible para su

descarga en versión PFD

en la página principal de

la Fundación Vía Libre,

la cual preside la autora.

Volviendo al

contenido del libro

podemos encontrar

algunos marcos legales

comerciales en los cuales

se encuentran

contenidos los derechos

propiedad intelectual y

por lo tanto donde

empieza la tensión entre

este derecho y el de los

ciudadanos de acceso a la

cultura, como un primer

avistamiento.

Busaniche propone

que a partir de estos

instrumentos legales se

ha visto restringido o

atravesado el derecho de

que poseen los seres

humanos de acceso a la

cultura. Es decir, el

tratamiento de la

vulnerabilidad de los

derechos de uno

(ciudadanos) en pos de

defender los derechos de

otro (autores). La tan

utilizada frase utilizada

como slogan “el derecho

de uno nace donde

termina el del otro”.

El tema principal a

tratar es el conflicto, el

choque de intereses que

existe entre la protección

estricta de la propiedad


intelectual,

reglamentada en nuestro

país bajo la ley 11.723

frente al derecho

humano de acceder a la

cultura, al conocimiento.

Cuando hablamos de

propiedad intelectual

seguramente que al

lector le parecerá que

hacemos referencia a la

música, a las obras

literarias, a las pinturas,

libros, películas, etc.

Para llegar a una

comprensión más amplia

del término de propiedad

intelectual debemos

entender también que se

ven atravesadas las

cuestiones de salud, un

derecho humano al que

deberíamos tener acceso

por el sólo hecho der ser

humanos, y también a la

alimentación.

Beatriz Busaniche. Fuente:

www.fpdrosario.com.ar

La autora establece

los alcances y límites

entre los derechos de uno

y otro, y como pueden

llegar a convivir éstos

dos. En esta edición se

expresa

que

actualmente, en algunos

casos, se ve primado el

derecho de autor por

sobre el derecho de los

ciudadanos, que en

alguna ocasión ni

siquiera pueden

establecer una relación

de consumidor con la

obra restringida por los

derechos reservados del

autor.

En síntesis,

Busaniche explica que

los instrumentos de

derechos humanos

permiten, entre otras

cosas, entender los

límites de una mirada

esencialmente comercial

en la que están

expresados los derechos

de autor, pero se

aventura también en

realizar aportes para ir

más allá en la cuestión, y

que no tenga un fin

económico esta

protección sino que a

través de los tratados de

derechos humanos se

permita recuperar la

misión de promover la

cultura.


La DCMA y su aplicación en la actualidad

Por Julieta Cabrera

La Digital Millennium

Copyright Act (Ley de

Derechos de Autor de la

Era Digital) es una ley de

derechos de autor

estadounidense.

Criminaliza no solo la

infracción de los

derechos

de

reproducción en sí, sino

también la producción y

distribución de

tecnologías que

permitan sortear las

medidas de protección de

derechos de autor.

La ley trata los derechos

y obligaciones de los

autores de propiedad

intelectual que creen que

sus derechos bajo la ley

de

copyright

estadounidense han sido

violados (particular pero

no exclusivamente) en

internet.

Un problema de

contenido en la era

digital es que no siempre

es posible identificar a

aquellos responsables

por la supuesta

infracción. Incluso

cuando eso es posible, no

siempre se puede

impactar esas acciones a

través de procedimientos

legales. Entre el

propietario de los

derechos de autor y la

persona que publica su

contenido se encuentra

un servicio de internet

como punto de conexión.

Si bien el contenido

puede parecer fuera de

alcance, el servicio de

internet no lo está.

Cuando se hace una

alegación acerca de una

supuesta infracción a la

ley de copyright, la

DMCA inicia un proceso

entre los autores de

propiedad intelectual,

las redes de internet y los

responsables de la

publicación del

contenido. Los dueños de

los derechos de

copyright hacen uso del

“notice-and-takedown”.

Esto quiere decir que

cuando un autor ha

identificado sus derechos

de propiedad siendo

vulnerados, puede

enviar una notificación

al proveedor de estos

servicios.

Una vez recibida una

válida notificación, el

proveedor debe dar de

baja (eliminando o

restringiendo el acceso a)

el contenido en cuestión

y rápidamente notificar

a la persona que lo

publicó.

Los servidores de

internet, por estar

dispuestos a adoptar la

ley, notificando y

eliminando contenido

sospechoso, reciben

inmunidad frente a

cualquier repercusión de

la infracción de

copyright.

Nadie en la época en la

que la DMCA fue creada

pudo haber predicho lo

que el internet se iba a

convertir. Por ejemplo,

en 2005 fue creada una

de las plataformas de

video on-line más

importantes: Youtube.


Youtube, además de

contener miles de videos

subidos por sus

creadores, también tiene

muchísimo material que

infringen las leyes de

derechos de autor.

En 2007, Viacom, que es

dueña de Paramount

Pictures, CBS y varios

canales de cable,

demandó a Youtube,

que para ese entonces ya

había sido comprada por

Google. Viacom alegó

que el material protegido

perteneciente a sus

muchas compañías

aparecía en cientos de

miles de videos

separados alojados por

Youtube; videos que,

sumados, habían sido

visualizados más de 1,5

billones de veces.

Fue una demanda que

generó mucho ruido

porque puso en

entredicho la limitación

de responsabilidad

provista por la Digital

Millenium Copyright

Act, que exime de culpas

a un sitio web por alojar

contenido con copyright

siempre y cuando esté

dispuesto a removerlo a

solicitud de los

interesados y provea un

mecanismo expedito

para contactarlos.

Esta demanda tuvo

lugar después de que

fracasaran los intentos

de licenciar los

programas de Viacom a

cambio de un porcentaje

de las ganancias de

Youtube, y la promesa

de un software que

identificara y eliminara

automáticamente los

videos infractores. En su

evolución, que escaló

hasta la Corte Suprema,

hubo golpes noticiosos

tan llamativos como la

exigencia de Viacom de

que Youtube entregara

los datos de todos sus

usuarios, lo cual

afortunadamente no

fructificó.

El Cuidado de un material

Fuente: www.taringa.net

En junio de 2010 se

entregó el veredicto:

Google, como dueño de

la página, no tiene culpa

en los contenidos que se

suban a su sitio, más aún

si tienen la costumbre de

bajarlos si se les dice que

el que lo subió no es el

dueño. El control sobre

si el contenido es legal o

no depende del usuario,

el creador del video,

quitándole toda

responsabilidad a

Google. Viacom apeló,

pero, finalmente en

2014, las empresas

llegaron a un acuerdo

que terminó con siete

años de litigios, y si bien

no se revelaron los

términos del acuerdo,

una persona cercana al

caso afirmó que no hubo

intercambio de dinero

entre las empresas.

Este fue sólo uno de los

problemas entre la

DCMA y Youtube.

Otro caso es el hecho de

que tanta música esté

disponible

gratuitamente en la

plataforma gracias a las

subidas de los usuarios y

el servicio no puede ser

considerado responsable

gracias a la

reglamentación de la ley.

Aunque Youtube provee

los medios para

encontrar y o monetizar

o dar de baja el material

infractor, es muy difícil

para los propietarios de

los derechos mantenerse

al tanto, ya que existen

más material subido que


el que es dado de baja.

Además, encontrar a los

infractores recae en os

hombros del propietario

del material y no del

servicio de internet.

Es por eso que

reconocidos artistas del

mundo de la música

(entre ellos Lady Gaga,

Sir Paul McCartney,

Cher, Sir Elton John,

Fall Out Boy, Yoko Ono

Lennon, Bette Midler,

Pink, Maroon 5, Gwen

Stefani, Sting, U2 y

Taylor Swift) firmaron

una petición dirigida al

congreso para ajustar la

DMCA y poner más

responsabilidad legal en

Youtube por permitir

subidas ilegales.

Por lo pronto, YouTube

sacó una declaración

diciendo que “las voces

de los artistas están

siendo escuchada y

estamos trabajando en

los detalles con las

compañías y las

organizaciones de

música independientes

que

negocian

directamente con

nosotros”.

Por si no lo sabias…

DMCA, la Ley de Derechos de Autor del Milenio Digital, fue aprobada por el Congreso de

Estados Unidos el 12 de octubre de 1998 y fue promulgada como ley por el Presidente Clinton

el 28 de octubre de 1998. Según Clinton, el proyecto de ley fue creada para proteger la

propiedad intelectual en la arena en línea. También fue la expansión de la OMPI (Organización

Mundial de la Propiedad Intelectual) tratados de conferencia de 1996. Y mientras que muchos

grupos tales como los proveedores de la industria de la música y software bienvenida a la ley,

muchos otros estimaron que decir que se disminuye la investigación legítima y la educación,

haciendo criminales de los bibliotecarios, científicos y otros académicos.

La ley específicamente como delito para tratar de subvertir la seguridad y códigos de acceso en

el software. Por ejemplo, código-fisuras se encuentran en Internet son ilegales. Código

agrietamiento es cuando una persona recibe una copia de un software con licencia y se da

cuenta de una manera de dar a los demás de forma gratuita. O bien ya no necesitan la "llave", o

la persona (el que el código de grietas) suministra un juego de llaves para que otros puedan

instalar el software y utilizarlo.


¿Conocimiento para todos o para pocos?

Por María Paz Codega

Tras la charla en el

Colegio de Abogados de

la Ciudad de la Plata

donde se presentó el libro

de la Licenciada en

Comunicación Social

Beatriz Busaniche

“Propiedad intelectual y

derechos humanos”,

donde se ve el estudio

que ha hecho sobre la

disputa de intereses que

se encuentra en el medio

de los derechos de autor

y los derechos humanos,

donde surge la duda de

¿realmente los derechos

son para todos? ¿Hay un

monopolio que

promueve la falta de

información? ¿Se

cumplen las restricciones

del derecho de autor?

En Argentina los

derechos de autor son

vigentes hasta setenta

años después de la

muerte del autor,

amparando al creador y

toda su familia,

generando un monopolio

informativo y un

“honor” eterno. El poder

económico sobrepasa

todos los niveles de

posibilidad de avanzar

en todos los aspectos,

político, social,

económico y cultural.

Beatriz Busaniche

afirma, entre otras cosas

que “No fue sino la

llegada de la imprenta la

que marcó un antes y un

después en este campo.

La inversión requerida

para montar estas

maquinarias de

reproducción de libros

hizo que los libreros de

aquel tiempo solicitaran

a la corona un sistema

que les permitiera

mantener cierto

monopolio sobre las

obras que publicaban,

para tener un margen de

tiempo para recuperar la

inversión. ”. Las

regulaciones fueron

cambiando tras pasaron

los años, por cierto, no

existieron siempre.

Antes no sólo no era

necesario, sino que

impensado. La primera

normativa de Copyright

fue el Estatuto de la

Reina Ana en 1710,

luego de la creación de la

imprenta que permitía

un monopolio de 14 años

tras la publicación, y

sólo por 14 años más si el

autor lo decidía se podía

extender.

Luego de todos los

años, la obra pasaba al

dominio público

entonces cualquier otro

librero

podía

reproducirla libremente.

Las obras autorizadas

tienen una doble moral,

no generan igualdad de

oportunidades. La

concepción del

conocimiento como bien

común ampara a

aquellas personas que no

tienen la cantidad de


dinero solicitado,

generando un beneficio.

Los derechos de autor

no están a favor, por

ejemplo, del uso de

fotocopias de material

original en el sistema

educativo, donde es una

opción que abarata los

costos de todos los

estudiantes. La disputa

de intereses económicos

sobrepasa la del interés

del saber.

La internet se ha vuelto

un enemigo principal

para las restricciones del

derecho de autor. En la

web, todo es una copia, o

la copia de otra copia.

Cualquier imagen,

cualquier cita, cualquier

libro o cualquier película

aparecen

sin

limitaciones.

Hay muchas páginas

que difunden el

conocimiento sin

restricciones, donde su

información se

encuentra en una nube

que se multiplica día a

día, criticando la censura

al conocimiento y

tratando de reproducir

toda su información sin

un costo económico.

En el mundo, muchos

eligen ser parte de la

vereda del conocimiento

para todos y otros en

frente con el monopolio

del saber.

Beatriz Busaniche. Fuente:

www.unr.edu.ar

El autor que delimita el

conocimiento a ciertos

sectores sociales es

consciente de eso y

también sabe que eso

genera sólo beneficio

económico y exclusión


Muchas veces nos creemos incapaces de leer e interpretar los contenidos del mundo del

derecho sin ser parte del mismo, teoría o pensamiento que Beatriz Busaniche dejo al

margen desde un principio.

Beatriz Busaniche con un perfil interesante

Por Lucas Redoni

Ella, licenciada en

Comunicación social,

graduada en la

Universidad de ciudad

de Rosario y a la vez

magister en propiedad

intelectual de la

Facultad

latinoamericana de

Ciencias Sociales en

Argentina, dejo de lado

toda esa creencia para

llevar a cabo la

producción que pudimos

apreciar en su

exposición.

Como docente de

posgrado es la titular de

la cátedra de derecho de

la Cultura en Maestría en

Administración de

Organizaciones del

sector cultural del

departamento de

posgrado en la facultad

de ciencias económicas

de la UBA.

Como si fuera poco

además de haber logrado

estos dos títulos

universitarios, Beatriz es

la presidenta de la

fundación vía libre,

organización que

principalmente se dedica

a la defender los derechos

humanos que pueden

llevarse a cabo en

ámbitos o entornos

mediáticos y donde su

principal actor sea la

tecnología.

Durante su trayectoria

como profesional en este

ámbito, ha publicado y

editado una gran

variedad de libros en

colaboración a la

propiedad intelectual,

voto electrónico,

software libre. Estos

productos por ejemplo

son: prohibido pensar,

propiedad privada,

monopolios artificiales

sobre bienes intangibles,

etc.

Esos productos y más,

esta gran profesional los

deja a disposición de la

comunidad de una forma

gratuita, permitiendo

una libre descarga de los

mismos en su sitio web

de Vía Libre. Siendo

líder pública de Creative

Commons en argentina

ha logrado obtener una

identidad dentro de este

ambiente. Como

miembro del directorio

de la fundación Vía

Libre aporta su

creatividad

y

conocimiento en la

planificación,

coordinación y dirección

de

proyectos,

investigaciones,

campañas de prensa y

difusión, relaciones

públicas, proyectos de

incidencia publica y

parlamentaria

La fundación a la cual

pertenece y es directora

es una fundación sin

fines de lucro fundada en


la ciudad de Córdoba,

que desde el año 2000

promueve la libre

difusión

del

conocimiento y la

cultura. Una de las

principales actividades

que lleva Beatriz en el

espacio es la difusión del

software libre en el

ámbito político,

empresarial, educativo y

social. Toman como eje

central el trabajo en

relación con la prensa.

Como gran especialista

que es, esta escritora ha

sido invitada en varias

oportunidades a foros y

concursos nacionales e

internacionales sobre

tecnología y derechos

humanos.

La apreciación de la

palabra escrita de esta

autora, nos permite ver y

reflexionar los diversos

usos de la misma,

derivándonos a un

debate sobre los temas

que trata en el contenido

del libro presentado,

donde la política y la

cultura llevan los hilos

hacia los demás temas

que desarrolla luego para

permitirnos pensar el

mundo del libro, con sus

transformaciones,

causas y consecuencias

que producen ese echo y

como de esa manera

logra atravesar las

diferentes

circunstancias.

Explicando detenidamente

algunas cuestiones, la Licenciada

Beatriz Busaniche.

Siendo graduada en el

año 1994, en varias

ocasiones ha confesado

que en los cinco años de

carrera jamás vio una

computadora dentro de

la facultad, debido a esta

situación ha hecho

hincapié en el análisis del

software libre, tema el

cual puede ser analizado

plenamente por

cualquier estudiante de

la Licenciatura en

Comunicación Social,

debido a los cambios

drásticos que sufrió la

tecnología con la

aparición de nuevos

fenómenos como los

blogs, las redes sociales y

hasta la misma

Wikipedia.

Ha dejado en claro su

pensamiento sobre la

tecnología no solo en

nuestro país, sino en

muchos países del

mundo declarando que

ese acceso al internet se

convirtió en un

componente esencial en

la vida cotidiana de los

niños y que el uso de la

red para la educación y el

entretenimiento es a

través de ese acceso por

computadoras

personales, donde por

ejemplo en nuestro país

la gran mayoría de los

estudiantes recibió

algunas de las dos

millones de notebooks

del programa conectar

igualdad, con el cual

demostró estar muy de

acuerdo en notas hechas

por el diario la nación.

También considero

siempre que el internet

no solo puede ser

pensado para un entorno

solamente concurrido

por adultos, ya que cada

vez más niños, niñas y

adolescentes se

incorporan al uso de las

redes.

Beatriz en todo

momento considero que

cualquier regulación que


implique

la

implementación de

algún sistema de control

sobre los contenidos de

internet deben estar

demostrados de una

manera transparente,

clara y debatida

públicamente, debido a

que estas normas

siempre entran en

tensión con el derechos a

la libertad de expresión y

el acceso a la

información, ya que en

nuestro país estos

derechos gozan de

garantías

constitucionales que

amparan a la libertad de

expresión. En el año

2012 apareció en cuatro

notas publicadas por el

diario La Nación, donde

hablo de la defensa de la

libertad de expresión, el

fin del derecho a la

intimidad, la protección

de los menos y su

libertad en internet y de

la responsabilidad de los

intermediarios de

internet. En 2013

también apareció en tres

notas, donde la primera

llevo el título: ¿celebrar o

criminalizar la

creatividad? , además de

hablar sobre la ley de

propiedad intelectual y

la vocación sobre el

control social. Todas

estas actividades nos

dejan ver en su totalidad

el nivel profesional de

Beatriz Busaniche,

mujer que sin importar

las barreras, obtuvo

todos los logros que se

propuso.

Beatriz con su libro.

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