Las abejas

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JarochoCuantico

@jarochocuantico

Suplemento Científico de La Jornada Veracruz


Domingo 7 de agosto de 2016 ❉ Año 6 ❉ Número 65 ❉ Coordinador: Manuel Martínez Morales

Las abejas

Su importancia

para la naturaleza

y nuestra sobrevivencia

Foto: Diana Caballero


2 El Jarocho Cuántico 7 de agosto de 2016

Editorial

w Beatriz Torres Beristain,

Eckart Boege y Raquel Zepeda

Las abejas son los polinizadores

más importantes de frutos, vegetales,

flores y cultivos de importancia

comercial. Más de un tercio de la producción

agrícola mundial depende de la

polinización de las abejas. Hay más de

20,000 especies de abejas en el mundo,

es decir más especies que de mamíferos

y pájaros juntos. El 95% de estas

son abejas solitarias. Las abejas que

producen miel (melíferas), son sólo una

de estas especies y no son nativas de

América. Las abejas productoras de miel

tienen un comportamiento social, es decir

viven en colonias y poseen una especial

división del trabajo. Una colonia de

abejas melíferas puede contener entre

40,000 y 50,000 individuos. Otro grupo

de abejas que tienen un comportamiento

social son los meliponinos, llamadas comúnmente

meliponas, no posen aguijón,

viven únicamente en zonas tropicales, si

son nativas del continente americano y

además han sido aprovechadas tradicionalmente

desde tiempos prehispánicos.

En México existen 46 especies diferentes

de meliponinos.

Las abejas melíferas han estado muriendo

en masa casi de manera inexplicable,

esto principalmente en los países del norte,

lo que ha puesto en alerta al mundo.

Las razones de ésta mortandad pueden

ser múltiples e interdependientes, entre

las que podemos nombrar: 1) enfermedades

parasitarias 2) uso de pesticidas

y 3) amplias extensión de monocultivos.

Por ejemplo en Estados Unidos había

4.5 millones de individuos en 1945 y disminuyó

a 2 millones en el 2007. Una de

las razones de ésta declinación es que

después de la Segunda Guerra Mundial

se cambiaron las prácticas agrícolas y se

empezaron a usar de madera cotidiana

los herbicidas para combatir las malezas,

plantas silvestres con flores, que las

abejas necesitan para su sobrevivencia.

También se incrementaron de manera

acelerada grandes monocultivos que se

convirtieron en los ahora llamados “desiertos

verdes” o “desiertos alimenticios”

en especial los de maíz y de soya. Además

actualmente se tiene el problema de

los cultivos genéticamente modificados,

en especial el caso la soya la cual tiene

un fuerte impacto en las abejas.

En este número del Jarocho Cuántico trata

de visibilizar la importancia de las abejas

como polinizadores, sus problemáticas

y el caso especifico de la península

de Yucatán, donde ahora mismo se libra

una batalla épica de “David vs Goliat” entre

los apicultores y la empresa Monsanto,

donde el gobierno mexicano tiene un

papel clave. Esperemos que este número

brinde información importante y genere

curiosidad entre los lectores de conocer

más y quizás de involucrarse en el mundo

maravilloso de la abejas, que es además,

el mismo mundo que el nuestro.

w Jorge Mérida (M. en C Equipo de abejas, Ecosur San Cristobal)

w Noemi Arnold (M. en C. CIIDIR colaboración con el equipo de

abejas de Ecosur e con Inana)

Cuando una persona no familiarizada con el estudio

de las abejas se le pregunta sobre estas, lo primero

en responder es que son insectos de color amarillo y

negro, producen miel, viven en colonias y tienen un

aguijón cuya picadura suele ser bastante dolorosa.

Con esto se refieren a la abeja de miel (Apis mellifera).

Sin embargo se estima que existen entre 20 y

25,000 especies de abejas a nivel mundial. Estas

se presentan en una gran variación de formas, colores,

y tamaños. Hay especies que son de un mismo

color, otros de varios, unos con rayas otros sin rayas.

La paleta de colores entre las abejas es grande, con

colores fuertes, tenues y metálicos. Los tamaños oscilan

entre dos y 39 mm de longitud y una biomasa que

va de menos de 1 mg a más de 1 g. Asimismo hay una

gran variación de formas de vida entre las abejas.

La mayoría de las especies de abejas son solitarias.

En estas las hembras construyen sus propios nidos sin

la cooperación de otras hembras. Cada hembra realiza

todas las actividades de anidación y forrajeo. Hay solo

unas pocas especies que son realmente sociales, viviendo

en colonias organizándose en diferentes castas

con reinas, obreras y zánganos, que tienen diferentes

tareas en la colmena, como es el caso de la abeja de

miel y las abejas sin aguijón. Abejas sociales son los

abejorros, abejas carpinteras y algunos miembros de

la familia Halictidae. Entre las dos formas de vida extremas

(solitaria y social) existen varios grados intermedios

como es el caso con colonias comunales. En estas

las abejas viven en colonias sin embargo no tienen una

división de trabajo. Dos o tres hembras usan el mismo

nido pero cada una de ellas construye y suministra sus

propias celdas y deposita sus huevos en ellas. Entre

otras formas existen también agregaciones de nidos

que en primer momento podrían parecer

como una colonia o un nido comunal

pero con mayor observación resulta que

se trata de abejas solitarias que agruparon

sus nidos individuales en un área limitada,

como en un pedazo de tierra, un

camino o un banco de tierra.

La mayoría de las especies de abejas,

sean solitarias o sociales, están

morfológicamente adaptadas para colectar,

manipular, transportar y almacenar

polen, su principal fuente de proteína,

lo que las hace los polinizadores mas

eficientes de entre el amplio espectro

de animales que polinizan. Se ha mostrado

que 60 a 90% de las especies de

plantas requieren de un polinizador para

su reproducción y se pudo calcular que

el rendimiento de 87 de los 115 cultivos

más importantes para la alimentación

mundial se incrementa con los servicios

ambientales de polinización. Con esto

las abejas tienen un papel importante

ecológicamente y económicamente.

Sin embargo no todas las especies de

abejas se dedican a la recolección de

polen, existen algunas especies que se

dedican al robo o a parasitar otras especies

de abejas. De las especies que roban,

algunas se apropian únicamente de

las reservas alimenticias otras de todo el

nido. Especies que parasitan se pueden

dividir en dos grupos, parásitos sociales

y cleptoparásitos. Hembras de parásitos

sociales entran a colonias sociales en

las cuales reemplacen la reina para que

las obreras del huésped crían la descendencia

del parasito. Existen pocas especies

de esta variante de parásitismo, la

mayoría son cleptoparásitos. La hembra

de esta ultima entran al nido y depositan

un huevo en una celda. En la mayoría de

Diversidad

de abejas

los casos la hembra luego se va del nido y la larva parásita

come el alimento que fue proporcionado para la

larva del huésped.

Esta gran diversidad de abejas con todas sus diferentes

formas, colores y estilos de vida esta clasificada

en un orden conocido como Himenóptera el cual incluye

a las avispas y las hormigas (parentela cercana de

las abejas). En este orden encontramos la superfamilia

Apoidea a la cual pertenecen las abejas. Esta superfamilia

cuenta con 7 familias, 6 de las cuales se presentan

en México. Desde Linneo (258 años atrás) se han

realizado colectas en todo el país, lo cual ha permitido

conocer la apifauna Mexicana. A la fecha se conocen

alrededor de 1830 especies en el país pero se calcula

que puedan haber mas de 2000 especies.

Fuentes:

• Michener, C. D. (2007). The Bees of the World (2. ed.).

Baltimore, Maryland: Johns Hopkins University Press

• Kremen, C., Williams, N.M. Aizen, M.A. Gemmill-Herren,

B. LeBuhn, G. Minckley, R. Packer, L. Potts, S.G. Roulston,

T.A. Steffan-Dewenter, I. Vazquez, R. Winfree, D.P.

Adams, L. Crone, E.E. Greenleaf, S.S. Keitt, T.H. Regetz,

J. and Ricketts, T.H. (2007). Pollination and other

ecosystem services produced by mobile organisms: a

conceptual framework for the effects of land-use change.

Ecological Letters, 10: 299-314

Foto: Diana Caballero

Director: Tulio Moreno Alvarado / Subdirector: Leopoldo Gavito Nanson / Coordinador: Manuel Martínez Morales / Edición: Mayra Licona Aguilar / Corrección: José Armando Preciado Vargas

Comité Editorial: Carlos Vargas Madrazo, Valentina Martínez Valdés, Lorenzo M. Bozada Robles, Hipólito Rodríguez y Lilia América Albert

Correspondencia y colaboraciones: eljarochocuantico@gmail.com / Facebook.com/ElJarochoCuantico / Twitter: @jarochocuantico


7 de agosto de 2016 El Jarocho Cuántico

3

(Capítulo resumido y adaptado del

documento titulado El declive de las abejas)

Parece existir un acuerdo general sobre

el hecho de que el descenso en las

poblaciones de abejas y la merma de

su salud global (colapso de colonias y

otros fenómenos) son producto de múltiples

factores, unos conocidos y otros

no, que pueden actuar por separado o

combinados. En general, la disminución

en el número de abejas puede deberse

a tres factores estresantes generales:

Principales factores que afectan

a la salud de las abejas

Abejas enfermas

Las abejas tienen sus propios parásitos

y enfermedades, que las debilitan

y, a menudo, las matan. La mayor

parte de dichos parásitos y enfermedades

son especies invasivas que las

abejas no pueden combatir mediante

adaptación natural o inmunizándose.

Las abejas enfermas o con parásitos

pueden, a su vez, ser más vulnerables

a otros factores, como una mala

nutrición o la exposición a sustancias

químicas tóxicas.

Abejas hambrientas

Las abejas se alimentan de flores, de

las que requieren un suministro estable

tanto en el tiempo como en el espacio.

Las abejas melíferas reciben de los apicultores

alimento suplementario cuando

es necesario, esto complementa su

nutrición, pero aún así necesitan flores

para recolectar polen, su principal alimento

y fuente de proteínas. Cuando no

hay suficientes plantas en flor durante

la temporada de abejas, como sucede,

por ejemplo, en monocultivos que producen

una única clase de flores durante

un tiempo determinado, las abejas no

pueden alimentarse ni alimentar a su

progenie. Pueden pasar hambre como

resultado de diversos factores, la mayoría

relacionados con prácticas de

agricultura industrial. Por ejemplo herbicidas

que reducen la diversidad de

las plantas silvestres en las tierras de

cultivo y alrededor de las tierras cultivadas.

Además, el cambio climático puede

modificar los patrones de floración,

desplazar plantas que eran importantes

fuentes de alimento para las abejas

de una zona determinada o causar un

“desplazamiento de las estaciones”, en

el que la floración ya no coincida con el

surgimiento de abejas en primavera.

Abejas envenenadas

Muchas flores, ubicaciones de colmenas

y en general, el medio ambiente

en torno a las abejas (incluido el polvo

de las actividades agrícolas) se contaminan

a menudo con sustancias

químicas, en su mayoría, plaguicidas.

Estos insecticidas, herbicidas y fungicidas

se aplican a los cultivos, pero

llegan a las abejas a través del polen,

el néctar, el aire, el agua o el suelo.

Estos plaguicidas, por sí solos o en

combinación, pueden ser tóxicos para

las abejas. A corto plazo lo son de manera

grave o en dosis bajas pueden

tener efectos crónicos que las debilitan

y llegan a matarlas.

Enfermedades y parásitos:

especies invasivas

Muchos apicultores están de acuerdo

en que el ácaro ectoparásito Varroa

es un peligro serio para la apicultura

en todo el mundo. Parece que se

originó en Asia, pero ahora se ha extendido

por casi todo el planeta .El Varroa

es un ácaro del tamaño de una

cabeza de alfiler, que se alimenta de

la sangre de la abeja y se contagia de

una colmena a otra. Además de debilitar

a las abejas, el Varroa también

puede propagar enfermedades virales

y bacterias. Sus efectos son graves y,

si no se controlan, suelen llevar a la

muerte temprana de colonias en menos

de tres años. Se ha asociado el

Varroa y otros patógenos con la pérdida

invernal de colonias de abejas melíferas;

aunque, en general, siempre

hay múltiples factores implicados.

Otro patógeno de las abejas melíferas

es el microsporidio Nosema ceranae,

que se encuentra prácticamente

en todo el mundo, pero es más frecuente

y dañino en los países mediterráneos.

El Nosema provoca una alta tasa

de mortalidad en las pecoreadoras, lo

que afecta, a su vez, al desarrollo de

la colonia y podría, posiblemente, terminar

en el despoblamiento y el colapso

de ésta. La exposición simultánea

de las abejas melíferas al plaguicida

neonicotinoide imidacloprid y al parásito

Nosema ha demostrado debilitarlas

significativamente . En otra investigación

reciente, se halló que las abejas

criadas en panales con altos niveles de

residuos de plaguicidas se infectaban

con Nosema ceranae a edad temprana

en mayor proporción que las criadas en

panales con bajos niveles de residuos.

Agricultura industrial

La agricultura, tanto en tierras de labor

como en pastos, ocupa alrededor

del 35% de la superficie libre de hielo

en la Tierra. La agricultura se ha industrializado

rápidamente durante el

pasado siglo, lo que ha supuesto un

mayor uso de fertilizantes, más sustancias

químicas tóxicas, más monocultivos

y la expansión de la agricultura

a nuevas tierras. Todo esto

hace que el impacto de la agricultura

actual en el medioambiente sea

enormemente perjudicial. Los polinizadores,

manejados o silvestres,

no pueden escapar a los variados

impactos masivos de la agricultura

industrial. Sufren simultáneamente

la destrucción de sus hábitats naturales

por la agricultura y los efectos

nocivos de las prácticas intensivas

cuando sus áreas de vuelo naturales

se superponen, inevitablemente, con

las explotaciones agrícolas. La agricultura

industrial afecta a las abejas

y otros polinizadores de diversas formas.

En concreto: La intensificación

de la agricultura provoca la pérdida y

la fragmentación de valiosos hábitats

naturales y seminaturales perennes

para los polinizadores.

Los monocultivos industriales, y en

general la falta de biodiversidad vegetal

de los cultivos, limitan la cantidad de

alimento a que tienen acceso los polinizadores,

tanto en el espacio como

en el tiempo. La destrucción química

de hábitats mediante la aplicación masiva

de herbicidas puede tener consecuencias

a largo plazo, en particular,

en la distribución de polinizadores en

ambientes agrícolas. Por último, el uso

extendido y continuo de plaguicidas,

común en los actuales sistemas de

agricultura intensiva, puede provocar

mortalidad y/o el trastorno de la capacidad

pecoreadora de las abejas, tanto

silvestre como manejada.

Por lo general, la intensificación

de la agricultura de la escala local a

gran escala se relaciona con una disminución

en la abundancia y la riqueza

de polinizadores silvestres y, por

Foto: Diana Caballero

lo tanto, en los servicios ecológicos

que proporcionan a los cultivos. Esta

intensificación tendrá también, probablemente,

un impacto en la salud y la

estabilidad de las poblaciones de abejas

melíferas.

Cambio climático

Muchas de las consecuencias predichas

para el cambio climático, como

el aumento de temperaturas, la modificación

de pautas de precipitación y

los fenómenos meteorológicos extremos,

tendrán impacto en las poblaciones

de polinizadores. Les afectarán

individualmente y, en última instancia,

como comunidad, lo que se reflejará

en tasas de extinción más altas.Además

de los efectos a nivel de especie,

el cambio climático afectará con gran

probabilidad a la interacción entre los

polinizadores y sus fuentes de alimento.

Es decir, a las plantas en flor, ya

que cambian, entre otras cosas, las

fechas y los patrones de floración.

Análisis recientes han sugerido que

entre el 17% y el 50% de las especies

polinizadoras sufrirán escasez de

alimento en escenarios realistas de

cambio climático que prevén modificaciones

en los patrones de floración de

las plantas debido a estos efectos se

puede esperar la extinción de los polinizadores

de algunas plantas.

Referencia:

El declive de las abejas. Capítulo 3.

Principales factores que afectan a la

salud de las abejas. Nota técnica de

los laboratorios de Greenpeace 2013.

http://www.greenpeace.org/espana/

Global/espana/report/Agricultura-ecologica/el_declive_de_las_abejas.pdf


4 El Jarocho Cuántico 7 de agosto de 2016

Meliponicultura para la Conservación,

Criar para preservar, aprender para criar…

La propuesta llamada Meliponicultura para

la Conservación, es una estrategia que da

relevancia a los polinizadores nativos y su vinculación

en la conservación y restauración de

bosques y selvas. Este programa integra una

visión que promueve las prácticas comunitarias de

crianza de abejas nativas para la conservación.

Existen más de 20 mil especies de abejas registradas

en el mundo, el 95% de estas, son abejas

solitarias y solamente el 5% son abejas sociales las

cuales viven en colonias organizadas donde almacenan

alimento. Las abejas sin aguijón o meliponinos

son un grupo de abejas sociales que se clasifican

en la tribu Meliponini. Estas abejas habitan

solamente en áreas tropicales y subtropicales del

mundo. Reportes en México señalan la existencia

de 46 especies de abejas sin aguijón de la tribu

Meliponini; repartidas en 16 géneros. En el estado

de Veracruz están reportadas 24 especies de abejas

sin aguijón de esta tribu. Las abejas sin aguijón

componen una clase de polinizadores sumamente

importantes en los trópicos. La diversidad vegetal

de los bosques tropicales está influenciada por las

abejas nativas que aseguran la fecundidad de las

especies vegetales. La amplia variedad de tamaños

y biología de estas abejas incrementa la eficacia

de la polinización, llegando a pequeñas flores a las

cuales otros insectos de tamaño mayor y polinización

sin buzz (vibración en la actividad polinizadora)

no logran alcanzar. De esta forma la relación entre

las abejas y la vegetación es de mutua cooperación.

Proyecto de meliponicultura en Veracruz

El proyecto se ubica principalmente en la región media

de las cuencas de La Antigua y Jamapa en la

región centro del estado de Veracruz. Sin embargo,

podría ser adoptado por organizaciones y personas

de otras regiones con intereses en la meliponicultura

(crianza de abejas nativas sin aguijón) para la

conservación.

En México existen pueblos originarios indígenas

que mantienen viva la herencia de conocimiento

para el cultivo de algunas especies de abejas sin

aguijón. Las más conocidas son las abejas Xunancab

(Melipona beecheeii) en la península de

Yucatán, y las abejas pisil nekmej, (Scaptotrigona

mexicana) en Cuetzálan, Puebla, pero hay prácticas

vivas en Papantla y Atzálan en el estado de Veracruz,

así como en los estados de San Luis Potosí,

Guerrero, Oaxaca, Tabasco y Michoacán.

En las regiones del centro de Veracruz, existe una

memoria de prácticas campesinas para la crianza, o

semi crianza de las abejas sin aguijón, que ha sido

erosionada por factores diversos, que sin embargo

se mantiene en algunas familias campesinas y

cafetaleras que conservan a las abejas dentro de

troncos en los aleros de sus casas y las cosechan

anualmente. También se conserva en esta región la

w Raquel Zepeda García Moreno*, Yareni Perroni Ventura**

y Martha Isáis y Thomas Gruber***

forma de nombrar a estas abejas. Algunos nombres

locales son Tenchalitas, Tenchalitas de mosquito,

Tensoquillas, según la especie. Fortalecer y engrosar

este conocimiento local erosionado, es uno de

los ejes del trabajo.

Estrategias para resignificar y fortalecer

la meliponicultura o en la región

Educación-difusión-vinculación

Trabaja una comunidad de aprendizaje mediante

la “Escuela de meliponicultura de Teocelo”, con la

finalidad de ser un referente en la discusión de la

importancia de las abejas sin aguijón y un espacio

de aglutinamiento de ideas, prácticas y aprendizaje.

El diseño del morral pedagógico, es un paquete

pedagógico especializado en abejas nativas sin

agujón, que enfoca y promueve su uso en escuelas

y organizaciones.

Las reuniones entre meliponicultores tiene la

finalidad de compartir experiencias, estrategias de

trabajo, logros y dificultades. Pero sobre todo, los

encuentros resaltan los intereses y objetivos comunes

entre los participantes y fortalece la identidad

de la práctica de la meliponicultura y su visión de

aliada en la conservación/restauración

Red de Meliponarios

Tiene como objetivo formar una red regional de

meliponicultores, compartir estrategias de práctica,

experimentar la expansión ambiental de la meliponicultura

y diversificar producción de subproductos.

También tiene el objetivo de implementar estrategias

de conservación directas como sembrar árboles nativos

melíferos, ubicar y conservar nidos silvestres,

monitorear actividad de polinización, gestar proyectos

de investigación e identificar áreas susceptibles

de reforestación/restauración. Hasta el 2016 la red

de meliponarios está constituida por 10 meliponarios.

Los meliponarios conservan una diversidad de

abejas sin aguijón de 8 especies como Scaptotrigona

mexicana, Scaptotrigona pectoralis, Melipona

becheeii, Plebeias s.p., entre otras.

Red de meliponicultura consciente

Este eje tiene como objetivo integrar una cadena de

producción y comercio que fomente la diversidad,

crianza y protección de abejas nativas sin aguijón,

así como desarrollar una certificación participativa

de productos derivados de la meliponicultura que

genere una cultura de conservación y consumo regional

sustentable.

Es un proyecto joven, pero pesar de ello, nos

hemos dado cuenta de la resonancia que está

generando la temática de las abejas nativas en

diferentes espacios. Este esfuerzo educativo

propone una estrategia con potencial de ampliarse

a otras regiones a través del morral pedagógico

para abejas nativas, que está en proceso

de construcción colectiva.

El Morral pedagógico es un esfuerzo de juntar

varias propuestas y secuencias pedago-didácticas

en un dispositivo sencillo, lúdico y práctico, que invita

a reflexionar y actuar consciente dentro de y a favor

del entorno del cual somos parte con una visión

de sustentabilidad. Tiene como premisa re-contextualizar

la expresión “¿Qué mundo vamos a dejar a

nuestros hij@s ?” en un nuevo paradigma educativo

“¿Qué niñ@s y adult@s vamos a dejar en el entorno,

en el mundo?” Este instrumento lúdicamente

nos ayuda como soporte didáctico en la promoción

y difusión del urgente cuidado de las abejas nativas

y del entorno.

Reflexiones finales

La articulación con procesos locales en la región

han conformado directrices de acción en el proyecto.

Ejemplos de estos procesos son, el del cafetal

agroecológico en VIDA A.C., impulsando un nuevo

paradigma frente a la crisis de la roya, y el de la

salud comunitaria como la herbolaria. También los

movimientos de conciencia ambiental y de consumo

son procesos que permiten que el esfuerzo de

visibilizar a las abejas nativas, a la polinización y su

relación con cultivos sostenibles se arraiguen en la

región. Consideramos que esta visión comienza su

camino rizomático de crecimiento.

El proyecto está comenzando, tiene el reto de

sostenerse en el mediano plazo para arraigarse en

la región, resaltando un esquema abierto que busca

inventar formas de participación hacia afuera. El

proyecto tiene como premisa construir otras formas

de educarnos. Lo anterior para hacer de las abejas

nativas una entrada a la conciencia ambiental

y a la acción para la conservación de los paisajes,

entornos, alimentos y la vida. Los retos principales

consisten en seguir siendo centro y diáspora; en

sembrar confianza con la gente del territorio y poder

centrar las conversaciones desde el saber local

fortalecido.

*Coordinadora de Inana A.C. en Veracruz. Cursa la maestría en

Prácticas Narrativas en la Ucired. Es promotora comunitaria y ha

trabajado en incidencia en políticas públicas. raquelzepeda14@

yahoo.com.www.inana-ac.org

** Investigadora titular del Instituto de Biotecnología y Ecología

Aplicada de la Universidad Veracruzana; pertenece al Sistema

Nacional de Investigadores del Conacyt, Nivel I; yperroni@uv.mx

*** Ilustradora y educador independientes, brindan enfoques

pedago-didácticos a escuelas, OSC, ONG y colegios de investigación..

Colaboran en INANA AC desde Agosto 2015. educacionambientalycivica@gmail.com

Encuentro de meliponicultores:

Se promueve una vez cada año, el próximo se realizará el 20

y 21 de agosto del 2016, busca ser un espacio que facilite

conversaciones entre personas de diversas regiones, para

fortalecer, enriquecer y dialogar. Este encuentro es una fiesta

de palabras, talleres y propuestas entorno a las abejas: radio,

cápsulas informativas, música, títeres, fotografías, árboles,

viveros, semillas, venta de productos y talleres educativos.

Es un espacio familiar que atrae a personas interesadas, o

a quienes les llama la atención. Mas informes en 01 (228)

1861306 www. inana-ac.org

Foto: Diana Caballero


7 de agosto de 2016 El Jarocho Cuántico

5

En riesgo la producción apícola en la península

de Yucatán por la siembra de soya transgénica

Uso de plaguicidas y mortalidad

de abejas en México:

una creciente urgencia

En 2012, los apicultores de Hopelchén,

Campeche, denunciaron la muerte de

2000 colmenas de abejas, lo cual coincidía

con la aplicación de un insecticida

en un rancho de maíz. En marzo de

2016, fueron los apicultores de San Luis

Potosí, los que reportaron la muerte de

3700 colmenas, después de la aplicación

de insecticidas en cultivos de sorgo.

Entre esto, periódicamente, los apicultores

de Chihuahua de igual forma

lamentan la mortalidad de los insectos

de los cuales dependen para vivir.

En todos estos casos, un elemento

común es que las colmenas se quedan

sin abejas de un día para el otro, lo cual

nos hace sospechar de casos de intoxicación

de los insectos, debido al uso

de insecticidas. ¿Estará ya pasando en

México el mismo fenómeno de mortalidad

de las abejas consecuente al uso

de plaguicidas que se denuncia en muchos

países, en particular en Europa y

en los Estados Unidos?

Para dimensionar la importancia de

la pregunta, conviene referirse al trabajo

de la Plataforma Intergubernamental

sobre la Biodiversidad y los Servicios

Ecosistémicos, y en particular al estudio

recientemente redactado por 60

expertos a nivel mundial (de los cuales

5 mexicanos) sobre la situación de las

abejas 1 . El estudio identificó entre los

mayores factores de declive de las abejas

en el mundo: el cambio de uso de

suelo (urbanización, cultivos), las enfermedades

de las abejas, las intoxicaciones

de las abejas por plaguicidas, y el

cambio climático. Es probable que las

w Rémy Vandame*

abejas podrían aguantar cada problema

por separado, pero no pueden enfrentar

el conjunto.

Por su parte, los apicultores en Europa

han reportado la muerte de abejas

domésticas desde los años 70, y siempre

han denunciado los insecticidas como

factor principal. Se han organizado en diferentes

países, y luego entre países, en

una campaña BeeLife 2 , que ha llevado

a la suspensión de tres insecticidas de

la familia de los neonicotinoides, es decir

los más usados a nivel mundial, por la

Unión Europea. Hay en esta decisión dos

elementos interesantes. Uno es observar

la aplicación del principio precautorio, el

cual consiste en suspender una práctica

susceptible de crear daños antes de que

los daños ocurran. Otro elemento es ver

que una profesión tan pequeña como la

apícola, bien organizada, logra llevar su

voz hasta los más altos niveles de poder,

y obtener que se aplique dicho principio

precautorio.

Mientras tanto, la controversia se

mantiene viva, entre quienes consideran

que los plaguicidas tienen un papel

fundamental, y quienes defienden la tesis

de un problema multifactorial.

Volviendo a México, ¿que sabemos?

En realidad, muy poco. No sabemos

que tan comunes son los fenómenos de

mortalidad de abejas, cuantos miles de

colmenas mueren al año, cuantas decenas

de apicultores son afectados, que

efectos se tienen para la agricultura y la

flora silvestre. No sabemos que importancia

relativa pueden tener los plaguicidas

en el problema de mortalidad. Pero

w Beatriz Torres Beristain*

La producción de miel de la península

de Yucatán es la más importante

de México debido a los ingresos que

genera y por la gran cantidad de personas

involucradas en la cadena productiva.

La relación con las abejas viene

desde tiempos prehispánicos, ya

que los mayas cultivaban las abejas

nativas sin aguijón (meliponas) y posteriormente

se introdujeron las melíferas.

Sin embargo en los últimos 10

años la producción ha ido a la baja debido

a diversas problemáticas. Coincidentemente

en ésta última década se

ha deforestado grandes extensiones

de selva para el cultivo de soya tanto

convencional como transgénica.

El auge del monocultivo de soya en

especial el transgénico ha sido muy

controversial en países como Argentina,

Paraguay y Brasil, en donde los pequeños

agricultores fueron desplazados,

otros no recibieron las ganancias

esperadas, hay una disminución de la

flora y fauna local debido al uso de de

plaguicidas en especial el glifosato, y

más grave aún, y esta es una preocupación

no solamente para las abejas: no

sabemos a detalle que plaguicidas se

usan, en que cantidad, donde y en que

momento. No sabemos los grados de

contaminación del suelo, del agua potable

o de los alimentos. No sabemos los

efectos sobre la salud de los animales y

sobre nuestra propia salud.

Pero urge saber. Es necesario saber

que plaguicidas se usan, y para esto,

contar con estadísticas nacionales de

uso de estos compuestos, las cuales

pueden obtenerse, como en otros países,

construyendo estadísticas de ventas.

Luego es crítico estudiar la toxicidad de

los compuestos usados para las abejas,

en base a estándares internacionales, y

determinar que compuestos convendría

suspender de manera urgente. En paralelo,

hay que determinar, por cada compuesto,

las condiciones de su uso para

no poner en riesgo a las abejas. Es importante

emprender estudios extensivos

sobre el estado de los polinizadores en el

país, y sobre los factores en juego en los

fenómenos de mortalidad denunciados

por los apicultores.

Afortunadamente la Sagarpa empezó

a preocuparse por el tema, y decidió

apoyar algunas acciones de investigación.

Pero dada la urgencia creciente en

la cual están los apicultores, las acciones

deben ser mucho más rápidas, más

profundas, y abarcar la pluralidad de la

sociedad.

Los apicultores, en México y en

todo el mundo, se han vuelto las vigías

que señalan antes que todos cuando

están iniciando problemas graves. Por

ética ambiental y social, conviene escucharlos.

1 http://www.ipbes.net/sites/default/files/

downloads/pdf/SPM_Pollination_ES.pdf

2 http://bee-life.eu/es/who/

*Investigador del Colegio de la Frontera

Sur, San Cristobal. Responsable de la Línea

de Investigación “Abejas de Chiapas”

se han identificado daños a la salud

tanto humana como animal presumiblemente

vinculados al monocultivo.

Existe un estudio detallado sobre

los impactos socioambientales y económicos

que la siembra comercial de

la soya genéticamente modificada

causarían en la península de Yucatán

de la Secretaria de Desarrollo Urbano

y Medio Ambiente del Estado de Yucatán

(E. Batllori Sampedro, 2012).

Los cultivos de soya transgénica

contaminan las mieles tanto de abejas

melíferas como nativas. Esta contaminación

deteriora los ingresos de los

productores porque no sólo pierde su

característica de orgánica cuando la

tiene, sino que es rechazada en muchos

mercados. El 95 por ciento de

la producción de miel de esta región

se exporta y tiene un valor aproximado

de 400 millones de pesos anuales.

El riesgo de contaminación por polen

transgénico podría ocasionar el cierre

de los mercados europeos a estos

productos (CEMDA, 2012).

A pesar de las muchas evidencias

de los daños y riesgos del cultivo comercial

de la soya genéticamente modificada

en el 2012 la SAGARPA aprobó

un permiso de su cultivo comercial.

Varios colectivos y comunidades indígenas

realizaron un proceso legal

en la Península de Yucatán que tuvo

como resultado que la Suprema Corte

de Justicia de la Nación (SCJN) en

noviembre del 2015 concedió un amparo

y suspendió provisionalmente los

permisos de siembra otorgados a la

empresa Monsanto en lo que se realiza

una consulta indígena.

En este momento la consulta está

en proceso, sin embargo la Misión de

Observación de la Consulta Indígena

Maya señaló que existen graves irregularidades

que violentan los principios

establecidos por la SCJN restando validez

al proceso. Además funcionarios

del gobierno federal durante la consulta

indígena ordenada por la SCJN exponen

los beneficios de la soya transgénica

y minimizan los riesgos de los

transgénicos (Pérez, M., 2016).

Es un momento determinante donde

está en juego la aplicación de la Leyes

y convenios, el apego al principio precautorio,

y la garantía de los derechos

de los pueblos indígenas. No solo es la

península de Yucatán, sino el resultado

de esta batalla será determinante para

México y Latinoamérica.

REFERENCIAS

Batllori Sampedro. E. (2014). Justificación

técnica-científica para emitir opinión favorable

a solicitudes de zonas libres de cultivos

de organismos genéticamente Modificados

en el estado de Yucatán. Secretaría de

Desarrollo Urbano y Medio Ambiente de

Yucatán

Cemda 2012 .Interpusieron Amparo Contra

Autorización de Siembras de Soya Transgénica

http://www.cemda.org.mx/interponen-amparo-organizaciones-y-apicultores-contra-autorizacion-de-siembras-de-soya-transgenica/

Pérez M. 2016. Funcionario pide a mayas

liberarse del miedo y aceptar la soya transgénica

http://www.jornada.unam.mx/2016/07/12/

sociedad/031n2soc

*Investigadora de la Universidad Veracruzana

trabaja en la Dirección de Comunicación

de la Ciencia


6

El Jarocho cuántico 7 dE agosto dE 2016

LOS PLAGUICIDAS Y LAS ABEJAS

(Capítulo resumido y adaptado del documento

titulado El declive de las abejas)

Los insecticidas son una clase particular

de plaguicidas, diseñados

específicamente para matar a las

plagas de insectos en cultivos, ganado

o en entornos domésticos. Matan

o repelen en dosis lo bastante altas

(letales), pero también pueden tener

efectos no intencionados (subletales)

a dosis bajas en insectos que no son

su objetivo. A causa de su función y su

naturaleza intrínseca, los insecticidas

son el grupo de plaguicidas que supone

el riesgo más directo para los polinizadores.

Los insecticidas, a dosis altas

o bajas, pueden afectar negativamente

a los polinizadores, incluso cuando

estos no son su objetivo específico. La

exposición química tiende a ser continua

por varias razones:

1. Actualmente, la agricultura a nivel

global utiliza un mayor volumen

de plaguicidas que en ningún otro

momento de la historia

2. Los residuos de insecticidas

pueden alcanzar muchos lugares

alrededor de los cultivos tratados,

hábitat de numerosas especies polinizadoras,

y quizá persistir en ellos.

Por ejemplo, pueden, permanecer en

suelos de labor, moverse con el polvo

y el aire tras operaciones de siembra

o fumigación, alcanzar cursos de

agua alrededor de las explotaciones

agrícolas, o estar presentes en el polen

y el néctar de plantas cultivadas y

malas hierbas próximas. Se han encontrado

en la cera de las colmenas.

3. Algunos insecticidas son sistémicos,

es decir, al aplicarlos, no se

mantienen en el exterior de la planta,

sino que entran en su sistema y

se distribuyen por ella. Por ejemplo,

algunos insecticidas neonicotinoides,

de acción sistémica, se utilizan para

recubrir las semillas y protegerlas al

plantarlas. Cuando una planta crecida

de una semilla recubierta de neonicotinoides

florece, también pueden encontrarse

residuos de las sustancias

químicas en el polen y el néctar. Las

abejas que se alimenten de dichas

flores estarán también así potencialmente

expuestas.

Los efectos de insecticidas en los

polinizadores se pueden describir

como inmediatos o letales cuando

son graves y veloces, y causan una

rápida mortalidad; y subagudos o

subletales cuando no provocan mortalidad

en la población experimental,

pero pueden causar efectos fi siológicos

o de comportamiento más sutiles

a largo plazo. Por ejemplo, trastornos

en la capacidad de aprendizaje, en el

comportamiento o en otros aspectos

neurofi siológicos.

Hay abundantes ejemplos de efectos

subletales documentados que se

pueden clasifi car en cuatro grandes

Foto: Diana Caballero

Foto: Diana Caballero

grupos según su naturaleza:

1) Efectos fisiológicos, a diversos

niveles. Se han medido, por ejemplo,

en términos de tasas de desarrollo (el

tiempo requerido para alcanzar la edad

adulta) y en malformación, por ejemplo,

en las celdillas de los panales.

2) Alteración del patrón de pecoreo.

Con efectos evidentes, por ejemplo,

en el aprendizaje y la orientación.

3) Interferencias en el comportamiento

alimentario, mediante efectos

repelentes, que inhiben la alimentación

o de reducción de la capacidad olfativa.

4) Impacto de los plaguicidas neurotóxicos

en los procesos de aprendizaje.

Por ejemplo, se ha constatado

problemas en el reconocimiento de

flores y colmenas, de orientación espacial

muy relevantes y que han sido

estudiados y ampliamente identifi cados

en la abeja melífera.

plAguicidAs neonicotinoides

Los neonicotinoides se han convertido

en uno de los tipos de insecticidas

más comúnmente utilizados en las

últimas décadas. Se dividen en dos

subclases: nitroguanidinas y cianoamidinas.

Las nitroguanidinas, que

incluyen imidacloprid, clotianidina,

tiametoxam y dinotefuran, son muy

tóxicas para las abejas melíferas, y su

toxicidad oral es extremadamente alta

a 4-5 ng/abeja. Las cianoamidinas,

como acetamiprid y tiacloprid, son

ligeramente tóxicas para estos insectos.

Según sus fabricantes, los neonicotinoides

han sido “la clase de insecticidas

de uso generalizado contra un

amplio espectro de plagas chupadoras

y algunas masticadoras de más

rápido crecimiento”. En paralelo a este

incremento, ha aumentado la preocupación

por sus efectos potenciales en

los polinizadores, en especial, en las

abejas melíferas y los abejorros.

Aunque la EFSA (la autoridad de

seguridad alimentaria europea por

sus siglas en inglés) ha presentado su

preocupación en cuanto a los riesgos

asociados con ciertos usos de tres

neonicotinoides (clotianidina, imidacloprid

y tiametoxam), y ha pedido a

la Comisión Europea que considere

cambios en la regulación de dichas

sustancias. La oposición de algunos

Estados miembros y los esfuerzos de

sólidos grupos de presión parecen haber

frenado la iniciativa.

referenciA

• El declive de las abejas. Capítulo 4.

Insecticidas. Nota técnica de los laboratorios

de Greenpeace 2013. http://

www.greenpeace.org/espana/Global/

espana/report/Agricultura-ecologica/

el_declive_de_las_abejas.pdf.


7 dE agosto dE 2016 El Jarocho cuántico 7

Estudios sobre la presencia de soya

transgénica en la península de

Yucatán y su impacto en la apicultura

Foto: Rogel Villanueva

w Dr. Rogel Villanueva Gutiérrez*

Es importante resaltar la tradición que tiene México en el manejo de las

abejas melíferas (Apis mellifera) y las abejas sin aguijón como la Melipona.

Ocupamos el cuarto lugar como país de mayor producción de miel

y el quinto como exportador de este producto. También ocupa el tercero como

mayor exportador de cera (FAOESTA, 2011). De acuerdo a Sagarpa (2016) en el

2015 hubo una producción de 45,000 toneladas de miel en el país, y la Península

de Yucatán produce alrededor del 40% del total de la producción.

Considerando lo anterior, se realizaron dos estudios en la Península de Yucatán

en los que nos propusimos determinar si había la existencia de plantas

transgénicas y polen transgénico en las mieles de apiarios y estimar su posible

impacto en la apicultura de la región. Los apiarios se encontraban colocados

cerca de los campos de cultivo de soya. Los estudios se realizaron en el municipio

de Hopelchén, Campeche y en el de Bacalar, Quintana Roo. En ambos se

buscó determinar si existía la presencia de soya transgénica.

El primer estudio se realizó en Hopelchén en 2012, cuando unas 10,000 hectáreas

de soya y sorgo fueron sembradas en el campo de cultivo de ¨Las Flores”.

Posteriormente en el 2015 hicimos otro estudio muy cerca de las comunidades

de Salamanca y Blanca Flor, del municipio de Bacalar para analizar el tejido de

las semillas de soya.

Los cultivos transgénicos implican una agricultura de monocultivo intensiva

que está afectando seriamente a las selvas y bosques presentes en nuestro

país, pues se desmontan anualmente miles de hectáreas para este tipo de cultivos.

En el estado de Campeche se han desmontado unas 35,000 hectáreas de

selva para la siembra de soya tanto transgénica como no transgénica. En Quintana

Roo se han desmontado alrededor de 3,000 hectáreas en los alrededores

de las comunidades de Salamanca y Blanca Flor. En estas dos comunidades

y Hopelchén se encuentran rodeados de cultivo de soya, sorgo y maíz, y de

vegetación de selvas medianas y bajas subcaduciflias.

muestreos de lA miel en hopelchÉn, cAmpeche

Este primer estudio se hizo en Hopelchén utilizando muestras de miel de los

apiarios cercanos a campos de cultivo de soya. Para la determinación de polen

de soya en la miel utilizamos métodos de microscopía convencional los cuales

se realizan en el laboratorio de palinología de El Colegio de la Frontera Sur

(Ecosur), Unidad Chetumal. Pudimos constatar la presencia de polen de soya

en seis de las nueve muestras de miel tomadas de los panales de las colmenas

ubicadas cerca de los campos de cultivo de soya. En dos de esas seis muestras

se determinó que el polen era de plantas genéticamente modifi cadas, y esto

último se logró a través de un análisis genético (PCR) que se llevó a cabo en el

laboratorio de Intertek de Bremen, Alemania.

muestreo de lA plAntA de soyA en bAcAlAr, QuintAnA roo

Se visitaron los plantíos de soya de Salamanca en dos ocasiones, el 3 de Octubre

de 2015 y se colectaron 8 muestras de diferentes plantas. El día 16 de ese

mismo mes se realizó otro muestreo para lo cual se tomaron 10 muestras más.

El día 13 de Octubre se colectaron 29 muestras de un plantío de soya cercano

a la comunidad Blanca Flor. Lo que se colectaba eran las vainas con semillas

y cada muestra se colocaba en una bolsa de papel glacine y se etiquetaba con

los datos correspondientes al sitio y la fecha.

El material colectado se llevó al laboratorio de Ecosur donde se realizaron

pruebas para determinar la presencia o ausencia de soya transgénica en cada

una de las muestras. Para ello se utilizó un método rápido para la detección de

soya transgénica denominado “EnviroLogix QuickStix Kit for Roundup Ready

Bulk Soybeans” el cual está diseñado para extraer y detectar la presencia de la

proteína CP4 EPSPS, que es una indicadora de la soya transgénica.

resultAdos

En las muestras de miel del municipio de Hopelchén pudimos constatar la presencia

de polen de soya en seis de las nueve muestras de miel tomadas de

los panales de las colmenas ubicadas cerca de los campos de cultivo de soya.

En dos de esas seis muestras se determinó que el polen era de plantas genéticamente

modifi cadas, y esto último se logró a través de un análisis genético

(PCR) que se llevó a cabo en el laboratorio de Intertek de Bremen, Alemania. A

través de nuestros estudios durante ese año y en esa misma área encontramos

que parte de esa soya sí era transgénica (Villanueva-Gutiérrez et al. 2014).

De las 18 muestras de semillas de soya tomadas en Salamanca, Bacalar, 8

resultaron ser soya transgénica. De las 29 muestras de semillas tomadas de

Blanca Flor ninguna fue positiva al kit utilizado.

discusión y conclusiones

Algunas actividades se verían seriamente afectadas por la siembra de la soya

transgénica, es el caso de la apicultura, que representa para la mayoría de los

ejidatarios de la región una fuente de ingresos económicos que les ayuda en

el sustento de sus familias (Villanueva-Gutiérrez et al. 2014). Cabe mencionar

como antecedente que la Corte de Justicia de la Unión Europea estableció el 6

de Septiembre de 2011 que si la concentración de polen GM en la miel era de

0.9% o más, podría ser etiquetado y vendido sin ninguna restricción, en este

caso se le consideraba como un ingrediente de la miel. Posteriormente otra

autoridad europea cambió a categoría de componente la presencia del polen

transgénico en la miel, por lo cual esta concentración podría ser mucho mayor

y permite que prácticamente ya no haya restricciones legales para la venta de

miel con contenido de polen de soya transgénica. Sin embargo la realidad es diferente,

pues las empresas envasadoras de Europa desean mantener la calidad

del producto y no cambiarán su posición de no usar miel con polen GM para el

consumo, pues los europeos no desean consumir productos transgénicos.

No existen condiciones para asegurar la coexistencia entre el cultivo de la

soya transgénica y la producción de miel, pues las abejas contaminarían la miel

con el polen de la soya. Las colmenas se encuentran distribuidas en casi toda

la Península de Yucatán, la apicultura que se practica es en pequeña escala, y

la mayor parte de los apicultores tienen distribuidas sus colonias a todo lo largo

y lo ancho de la Península. La introducción del cultivo de la soya transgénica

implicaría que habría que movilizar las colonias de abejas a más de 12 km de

distancia de los campos de soya para evitar una contaminación

En el caso de la producción y venta de miel orgánica (que es la tendencia del

mercado y comercio actual) no se permite ningún elemento de polen genéticamente

modifi cado en la miel, el solo hecho de que los importadores europeos

lleguen a encontrar un solo grano de polen de soya transgénica (o de cualquier

otra planta transgénica), nos imposibilita el poderles vender la miel como un

producto orgánico.

referenciAs

• FAOSTAT (2011) http://faostat.fao.org/site/535, accessed January 3, 2014.

• Villanueva-Gutiérrez, R., Echazarreta González, C., Roubik, D. W., Moguel-Ordoñez.

2014. Transgenic soybean pollen (Glycine max L.) in honey from the Yucatán peninsula,

Mexico. Scientifi c Reports 4, 4002.

• Aspectos importantes a considerar con respecto a la siembra de cultivos transgénicos:

• Los cultivos transgénicos implican una agricultura de monocultivo intensiva que está

afectando seriamente a las selvas y bosques presentes en nuestro país, pues se

desmontan anualmente miles de hectáreas para este tipo de cultivos. Se estima que

en los últimos cuatro años ya se han tumbado al menos unas 30,000 hectáreas de

vegetación para la siembra de la soya transgénica en el municipio de Hopelchén. En

el municipio de Bacalar, Quintana Roo se han tumbado alrededor de 3,000 hectáreas

y esta deforestación continúa de manera acelerada.

• La soya transgénica es un cultivo que depende de agroquímicos para su éxito, por lo

cual no se sostiene su desarrollo sin la aplicación de cantidades cada vez mayores de

herbicidas e insecticidas, provocando graves efectos sobre el medio ambiente.

• El uso de pesticidas y herbicidas afectan directamente a los polinizadores, lo cual

provocará que muchas especies de plantas no sean polinizadas. El “Síndrome de

Mortalidad de las Colonias” de abejas melíferas (de la especie de Apis mellifera)

que está ocurriendo en Estados Unidos y Europa desde hace aproximadamente 10

años es un claro ejemplo de cómo estos agroquímicos pueden afectar a los insectos

polinizadores. Cada año mueren entre el 30 y 40 % de las colonias que los apicultores

utilizan para polinizar los cultivos

*Investigador del El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur),

Chetumal, Quintana Roo. rvillanu@ecosur.mx


8 El Jarocho cuántico 7 dE agosto dE 2016

PARA MÁS INFORMACIÓN

El fallo inútil de la Corte.

El espejismo de la justicia federal

Equipo Abejas, Ecosur

Frente a las problemáticas contemporáneas relacionadas con los

cambios globales, como la pérdida de biodiversidad o las desigualdades

sociales, el Equipo Abejas buscan armonizar la relación

entre la sociedad y la naturaleza, apoyándonos en lo que

resumimos como “Mundo abejas”, es decir: las abejas mismas,

los ecosistemas en los cuales viven y las personas que se vinculan

con ellas. Lo conforma estudiantes, técnicos, coordinadores

de proyectos e investigadores; son parte del departamento de

Agricultura, sociedad y ambiente de ECOSUR

http://www.ecosur.mx/abejas/

INANA.A. C.

Enfoca su quehacer en la promoción y difusión de la sustentabilidad

y la conservación. Fundada en el 2011, se suma a otras búsquedas

organizadas que deciden participar en la transformación

a través de la educación. Intentamos estar atentos a las sabidurías

tanto tradicionales como a las innovaciones. Contribuimos

también a concientizar, a través de la narración, la existencia de

una conexión entre todo lo vivo del planeta, incluyéndonos a nosotros

mismos y a nuestro entorno. Un interés importante es consolidar

una metodología educativa para la promoción de la salud

comunitaria orientada al cuidado del medio ambiente

http://www.inana-ac.org/

VIDEOS

Pisil Nekmej - Abeja de la Sierra Norte de Puebla -

https://youtu.be/YeugQFXJnco

Xunan Kab - Abeja del Pueblo Maya

https://youtu.be/8QUjmr_U_yA

FOTOGRAFÍAS

Diana Caballero (fotógrafa de naturaleza). Desde 2014 desarrolla

un proyecto fotográfico para la divulgación de la belleza, diversidad

e importancia de las abejas nativas de México.

http://dianacaballerofoto.com/las-otras-abejas/

w Francisco Xavier Martínez Esponda*

Todo pueblo para su supervivencia material

y cultural requiere de ejercer un cierto

control cultural sobre los recursos naturales

de su territorio. En el caso de los pueblos

indígenas y campesinos de México

esta circunstancia es muy palpable y supone

además la expresión y ejercicio de

diversos derechos humanos (v.gr. identidad

cultural, el territorio, el acceso a los

recursos naturales, autonomía, etc.). Lo

anterior es relevante porque de acuerdo

con nuestra Constitución el Estado mexicano

es un Estado garantista (protector

de los derechos fundamentales) y pluricultural

(promotor y garante de todas las

formas de ser y estar en el país).

El pasado 4 de noviembre de 2015 la

Segunda Sala de la Suprema Corte de

Justicia de la Nación resolvió una serie

de juicios de amparo interpuestos por

comunidades mayas de los estados de

Yucatán y Campeche en contra de un

permiso otorgado por SAGARPA (auspiciado

por SEMARNAT) a favor del gigante

transnacional Monsanto para la

siembra comercial de soya transgénica

en 7 estados de la República. La Corte

resolvió conceder el amparo a las comunidades

mayas por considerar que

el permiso otorgado por las autoridades

causaría un impacto significativo en sus

derechos. La decisión implica suspender

los efectos del permiso hasta en

tanto no se realice una consulta previa,

libre e informada a favor de las comunidades

mayas a las que pertenecen las

personas que solicitaron el amparo.

La victoria judicial de las comunidades

mayas es más simbólica que

útil. Su triunfo es más una especie de

recreación del texto bíblico de David y

Goliat y sobre todo forma parte del conjunto

de sentencias donde la Corte ha

venido dando forma a nuestro Estado

pluricultural. Sin embargo hagámonos

dos preguntas clave en este asunto:

(i) ¿quiénes o cuáles comunidades tenían

que ser consultadas?; y (ii) ¿el fallo

de la Corte detendrá la contaminación

transgénica de la miel maya y la transformación

de las selvas por el desmonte

que se realiza para la siembra de la

soya transgénica?

Respecto del primer punto la Corte

estimó a partir de los elementos de

prueba ofrecidos (estudios elaborados

por CONABIO, CONANP y la Secretaría

de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente

de Yucatán), que la siembra de

soya transgénica en territorio maya es

una posible afectación significativa a

ese pueblo, y que por lo mismo la toma

de esa decisión debió consultárseles.

Esto parece un avance importante pero

no lo es, porque la Corte determinó limitar

indebidamente la consulta exclusivamente

a las comunidades a las que pertenecían

los demandantes, lo cual supuso

excluir a los demás pueblos y comunidades

indígenas cuyos territorios

se encuentran dentro de los polígonos

del permiso. En otras palabras la Corte

en lugar de proteger de la manera más

amplia los derechos humanos, optó por

salvaguardar el viejo y desgastado principio

de relatividad de las sentencias de

amparo sobre el principio pro persona

y la teoría de la reparación de la Corte

Interamericana.

Lo más grave es que la Corte olvidó

la naturaleza misma del derecho a la

consulta previa, libre e informada, pues

este derecho para que sea garantizado

requiere de que antes de que se adopte

la decisión, la autoridad proporcione de

manera previa y culturalmente aceptable

toda la información necesaria (impactos

socioculturales y ambientales

incluidos). En el caso, las autoridades

omitieron respetar ese derecho y por lo

cual lo lógico era revocar el permiso y

no suspender sus efectos. El permiso

ya existe, la decisión ya se tomó. ¿Cuál

es el valor de hacer una consulta cuando

la decisión ha sido adoptada?

El segundo punto supone que la Corte

no previó de manera amplia y holística

los efectos de su fallo, no comprendió

la naturaleza colectiva y ambiental

del asunto pues al limitarse a privar de

sus efectos al permiso únicamente respecto

de las comunidades mayas que

solicitaron el amparo, en el resto de los

polígonos la siembra de soya es posible

y por ende la devastación de la selva

maya continuará, así como el pecoreo

de las abejas sobre las flores de ese

evento transgénico. La Corte estaba

obligada a salvaguardar los derechos

de las comunidades involucradas bajo

el estándar más alto de protección y

para ello debía aplicar el principio precautorio

y no lo hizo.

La sentencia es por tanto una sentencia

inútil e ineficaz, ya que no protegerá los

derechos fundamentales de las comunidades

mayas que se propuso. El fallo

no constituye un avance certero en

la protección de los derechos humanos

de los pueblos, ni una consolidación del

Estado pluricultura l en el país, simplemente

es un espejismo de un Estado de

derecho desdibujado.

*Oficina de CEMDA para el Golfo de

México xmartinez@cemda.org.mx

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