Es momento de despertar

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Federico Maximiliano

Jordan Muiños

Es momento de despertar

TAHIEL ediciones

3


Jordan Muiños, Federico Maximiliano

Es momento de despertar- 1a ed adaptada. - Ciudad

Autónoma de Buenos Aires: Tahiel ediciones, 2015.

Libro digital, PDF

Archivo Digital: descarga y online

ISBN 978-987-3875-81-6

1. Autoayuda. I. Título.

CDD 158.1

Bajo expediente N° 5227080

Diseño de tapa: Matías Agüero

Corrección y revisión a cargo del autor.

© TAHIEL ediciones 2015

Av. Rivadavia 6743 (L59)

(+54-11) 4-632-6136

Capital Federal – Argentina

www.tahielediciones.com

© Jordan Muiños, F. M. 2015

Queda hecho el depósito legal establecido por la ley 11.723.

Impreso en Argentina

Queda prohibida la reproducción total o parcial así como su

almacenamiento o fotocopiado mediante cualquier sistema

electrónico o mecánico sin la debida autorización del autor o de

la editorial. Todos los derechos reservados.

4


5

Dedicado a todas las

personas que desean

crear un mundo feliz

y lleno de amor.


Desde una visión ampliada del ser, cada uno de nosotros

es más que un cuerpo físico. Es un conjunto de

pensamientos, de emociones y de múltiples campos

energéticos-multidimensionales. Es un conjunto de

creencias y lealtades heredadas de nuestros ancestros, de

nuestras vidas pasadas y de nuestro propio transitar en la

vida. Somos el resultado de todo lo que hemos vivido, el

resultado de nuestras decisiones, de nuestras elecciones,

habiendo sido buenas o malas, conscientes o

inconscientes, y aquí estamos, y así somos.

La primera vez que tome consciencia de esto, me

pregunté: “¿Y ahora qué hago?” Debido a esta me volví

casi un experto en libros de autoayuda.

Cuando tome este libro en mis manos, comencé a

leer y divertirme. Reí, lloré, me di cuenta de que era como

si un torbellino hubiese pasado: era el mismo que hacía 5

minutos físicamente pero había tomado consciencia de

algunos patrones. Más leía, más patrones.

Cuando Federico me propuso escribir su prólogo,

recordé la primera vez que lo vi, fue en un taller de esos

que mueven el espíritu, y sentimos esa resonancia de “te

conozco de toda la vida, pero es la primera vez que te

veo”. Desde allí en adelante, ambos seguimos nuestros

caminos, hablando y compartiendo información,

compartiendo experiencias, cada uno desde su lugar

7


Prólogo

aprendiendo y creciendo. Y este libro, es el resultado de

su propio proceso crecimiento, de transformación.

Este libro te propone herramientas divertidas y

sencillas para que puedas pulir tú alma, tú esencia,

cambiar patrones y darte cuenta de lo que realmente

quieres, no lo que te han hecho creer que quieres. Te

aseguró que será un antes y después en tu vida.

Si tú has llegado a este libro, créeme que no es

casualidad, el libro te llama porque tiene vida. Cada una de

los capítulos, son grandes lecciones que ocasionarán un

cambio en la totalidad de quien eres y todo depende de la

elección que hagas.

Federico Alassia

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¡Bienvenidos! Espero que podamos crear un espacio

ameno, seguro, divertido y feliz para todos. Mi energía

está puesta en ello y esta parte no es la excepción.

Eso sí, cuento con un deseo ardiente en mi

corazón. Espero que todos seamos capaces de ver los

colores velados, para nosotros, en estos momentos.

Cuando ese instante llegue ya no habrá vuelta atrás ni

podremos negar su existencia. Es un mundo distinto al

que acostumbramos. Está llegando ahora mismo. Si

revemos nuestra historia como raza descubriremos que

es un suspiro.

¿Cómo lo logramos? Dando lo mejor de uno y

teniendo paciencia hasta lograrlo. Siendo aún más

nuestra esencia. Para ello escribí este libro. Busco

ofrecer distintos temas que sirvan para darnos cuenta

de los caminos que podemos tomar y de cómo, en

definitiva, todos son intrínsecos. Unos con otros.

La idea es mostrar opciones. Deseo que puedan

ver distinto a lo acostumbrado. Descubrir, realmente,

que cada uno está a cargo de su vida.

Por esto mismo, también, incluimos algunos

juegos y experiencias para que puedan realizar. Cada

uno de ellos busca una forma “práctica” de

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¿Y esto qué es?

experimentar lo que leen. Mostrar que hay varias

maneras de alcanzar un mismo objetivo.

No es necesario dejar el juego y la diversión para

poder lograrlo. Si no somos felices ni disfrutamos la

mayor parte del recorrido estamos errando nuestro

andar. La actitud puede ser el gran diferencial. Marca

como saboreamos los resultados a corto, mediano y

largo plazo. Otorgando un gusto amargo, o dulce y

placentero.

Así que, si de alguna manera, logramos que

descubran las claves para poder ser felices en su propia

realidad; ya habremos dado con el objetivo del libro.

Incluso, para mí, despertarles una sonrisa ya es un

premio.

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¿Y esto qué es?

Hay varias opciones:

Primero, a gusto personal. Es decir, como más

deseen.

Segundo, pueden abrir el libro al azar y leer el

tema que surge. La idea es que puedan surfear a lo

largo del libro. Pues, cada tema es independiente del

otro (más allá si están conectados en algún punto). El

plan es otorgarles libertad y plasticidad en la lectura. No

es necesario seguir linealmente las páginas.

Por último, la clásica. Seguir hoja tras hoja en su

orden numérico.

Cualquier opción es viable y sin juicio. Disfruten.

Quien lo desee puede participar, voluntariamente, del

sistema de logros (último capítulo). Nadie está obligado

a hacerlo. Simplemente, es otorgarles un extra para

seguir su progreso.

Cuando lean “obtuviste la logro (agreguen el

nombre aquí)” pueden marcar la casilla

correspondiente en el capítulo. Además, en la página

183 está el apartado dedicado exclusivamente a los

mismos.

En el mismo explico el sistema, las opciones que

tenemos para conseguirlos y todos agrupados en un

mismo lugar.

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¿Y esto qué es?

Con todo esto dicho, ¿qué tal si nos adentramos aún

más en este viaje? Vamos a divertirnos un rato

descubriéndonos a nosotros mismos. Todos los que

hicimos esto posible los acompañaremos en el viaje.

Capitán, ¡rumbo a la aventura!

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Ésta sección iba a ser “simple”. Dar las gracias a quienes

confabularon en la creación de éste momento. Fede por

el prólogo y Mati por el diseño de tapa. Ahora, prefiero

otorgarle más “profundidad”.

En nuestras vidas tenemos varias energías olvidadas.

Unas más que otras y, el agradecimiento, el ser

agradecido es una de ellas. Cuando paramos y miramos

alrededor, ¿pensamos “todo está como debe”? Si cada

una de las partes cumple con el rol descripto está todo

bien. Damos por sentado que un determinado papel es

deber y no querer, ¿verdad?

Entonces, ¿cada uno cumple un rol y nada más?

¿Dejamos que una categoría defina todo? Si

contestamos que sí; perdimos perspectiva. Pues

nosotros elegimos qué hacemos y qué dejamos de lado.

Cuando “nos olvidamos” de hacerlo, y pasa a ser

obligatorio, todo se puede volver una tarea sin sentido,

obsoleta. Incluso, si no le prestamos atención, puede

ocurrir con las actividades que amamos.

Por ello, dar las gracias, es tan importante.

Descubrir lo benditos que somos nos lleva a un estado

sublime. En él podemos comprender el motivo que

subyace a todo. Ser capaces de decidir, en nuestra vida,

qué seguimos queriendo y qué no. El poder levantarnos

13


Agradecer

y agradecer el aliento que tenemos, los alimentos que

poseemos, las personas que nos rodean; darle las

gracias por cumplir con ese “rol” puede ser el cambio

para muchos.

Pueden experimentarlo ustedes mismos cuando

estén con alguien. Agradézcanle por algo que hace, por

quién es, por las palabras de aliento o, simplemente,

porque nos enseñó algo.

Es verdad, es sencillo hacerlo con todo lo que

consideramos bueno en nuestra vida. Ahora, cuando

visualizamos lo malo somos incapaces de agradecer y

dejarlo ir. Podemos pensar que no tiene sentido ¿Para

qué darle las gracias a una energía que va en

detrimento nuestro? Parece algo masoquista. Pero, ¿si

no es como pensamos?, ¿si realmente el objetivo es

poder mostrarnos otra realidad?

Quizás buscan ayudarnos a quitar el velo que nos

adormece. El cual nos mantiene subyugados ante

conductas, creencias, personas, sentimientos, etc. que

nos hacen mal ¿Puede ser esta su verdad? El poder ver

con otros ojos, otro corazón. Ahí podemos ser

agradecidos. Nos enseña algo que no estamos viendo.

Transformamos la energía de odio y resentimiento en

algo nuevo. Amor y compasión.

Nuestros sentidos se expanden y permiten ver la

verdad que yace en ellos. Vemos tras la neblina.

Podemos continuar el camino que nos corresponde.

Incluso, puede provocar un cambio de dirección,

llevarnos al cambio. Ser más de quienes somos; otorgar

una mayor sintonía con nuestro ser divino. Al dar las

14


Agradecer

gracias con sinceridad, nuestra vida puede cambiar por

completo.

Al principio puede costar; podemos sentirlo como

una obligación. Hasta que encontramos el ritmo

correcto para nosotros mismos. Vemos la verdadera

forma de agradecer. Somos capaces de integrar la

oscuridad en nuestra la luz brillante.

No siempre es fácil. Incluso, hoy en día, puedo

olvidarme de dar las gracias. A veces, simplemente me

doy cuenta que no lo hice. Esto crea una carcajada y/o

sonrisa. Entonces, agradezco. Sea por uno o varios

motivos.

Así que, cuando quieras y lo sientas, no dejes pasar

la oportunidad. Se nota cuando alguien lo hace por

obligación. La diferencia entre el querer hacer algo y el

hacerlo porque estamos obligados cambia todo nuestro

semblante. Nuestro cuerpo se puede mostrar más

rígido y la sonrisa no acompaña nuestro quehacer. Sin

embargo, un simple “gracias” puede cambiar el rostro

más serio y llenar la batería más agotada.

Habiendo dicho esto, deseo agradecerle a todos los

seres que hicimos esto posible. Hayan otorgado

sacudones, abrazos, palabras, etc. Sé que dieron lo

mejor para ese momento. Enumerar personas es una

locura. Cada uno puede saber lo que hizo y qué

despertó. Si no, puede preguntar. Con gran placer les

responderé.

Hay un grupo que, de una u otra forma, siempre

ayudó en todo. Trató de otorgar cada aliento posible, a

15


Agradecer

veces a su manera, para que pudiese conformar mis

sueños. Sin importar si, para ellos, son extraños. En

algún punto, los aceptaron y me dieron las

oportunidades. Gracias familia.

A quienes confiaron en hacer este libro (Noe, Lu,

Mauri, Adri, Dani, Rody, Ova, Ernie, Gla, Nico, Patricio,

Alicia, Ángela, Julito, Astrid, Clau). Son sumamente

importantes para poder compartir mis palabras con

ustedes, los lectores. Si podemos ayudar a encontrar un

nuevo camino a por lo menos una sola persona. Ya

triunfamos.

A los reflectores que me alumbraron en estos

tiempos y creyeron en mí. Dando la posibilidad de nutrir

la tierra para que pueda crecer. A ellos, gracias.

Tuvieron que escuchar conceptos dichos a mil

kilómetros por hora. Durante varios minutos sin parar.

Cosas que parecían carentes de sentido y que, para mí,

siempre lo tuvieron.

Y, no quiero pasar de página sin agradecer a los

seres que me acompañan constantemente. A esas luces

que, en la mayor de mis oscuridades, me enseñaron a

resurgir de las cenizas. A poder ver nuevamente con

otros ojos; escuchar con otros oídos; sentir con otro

corazón; pensar con otra mente y sentir con otro

cuerpo. En definitiva, crecer, creer y evolucionar. Sé que

rotan constantemente entre cada nuevo salto que

damos hacia la ascensión. Por ello, estoy aún más

agradecido. Todos acompañan, dan su apoyo y

conocimientos siempre que es necesario. Junto a todos

16


Agradecer

ustedes que están en mi mundo vamos a lograr grandes

cosas.

Así que gracias a todos los que leen, a los que van

a leer y los que ya lo leyeron. Gracias a todos los que

hicieron este momento posible y gracias a todos los

seres que cruzo en mi vida. Cada uno siempre otorga

una nueva verdad a mi corazón.

Este libro va dedicado a todos nosotros.

¡Gracias!

17


Agradecer

Busquen, en su vida, lo que más gusta y lo que menos.

Anoten todo en un papel y hagan un bollo con cada

uno. Mezclen las pelotas, tírenlas al aire y jueguen.

Cuando se hayan divertido un rato, sujetan una, le

dan las gracias y la abren. A ver qué salió. Hagan eso

con cada una de ellas. Revisen cómo se sienten al

descubrir por qué agradecieron.

Felicidades, obtuvimos el logro:

Agradecido

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Es sencilla y despierta nuestro ser. Pues, conlleva a la

alegría y al amor. Ella ocurre cuando logro un deseo

añorado o realizo una actividad que me apasiona. Hablo

de mi persona porque puede ser concordante con su

experiencia o no.

Revisemos, ¿Qué ocurre cuando nos

ensimismamos en alguna actividad? ¿Puede ser que

dejemos de lado a nuestra amiga y nos invada la

“seriedad”?

Lo consulto porque, al menos, a mí me pasa.

Camino por la calle, bailo, corro, etc. sin esa alegría

interna reflejándose en mi rostro. Creo que, en algún

punto, quedamos absortos en el ideal a construir y/o

descubrir el pensamiento de otros. El objetivo se torna

más importante que el camino recorrido. Perdemos la

alegría de estar haciendo lo que nos gusta.

Ya puedo escuchar la réplica - No siempre hacemos

lo que nos gusta. Muchas de nuestras actividades son

obligaciones.

Es verdad, no todo lo que hacemos es de nuestro

agrado. La cuestión es, ¿por qué lo haces? ¿Si no te hace

feliz para que sigues con ello? Quizás lo ves como el

medio para poder lograr un fin. Si es así, aún más

debemos ser capaces de descubrir cómo disfrutarlo.

19


¿Y esta mueca?

Pues, de alguna manera, elegimos que ellas sean

nuestras obligaciones. Nos enojamos con nosotros y

nos olvidamos de ser felices.

Traer a nuestra amiga de regreso es esencial. Ella

es el símbolo que representa lo felices que estamos.

Nuestro júbilo por ese instante que vivimos.

Tampoco puedo omitir que, muchas veces, un

rostro concentrado nos invade al realizar nuestra

pasión. Soy parte de ello.

Cuando descubro lo serio que estoy, sonrío. Es

divertido porque de alguna forma me saca de la

estructura que tengo armada. Me “desconcentra”

porque siento algo que no estaba hasta ese momento.

Creo que ésta pérdida de enfoque se produce por la

falta de costumbre. Al no tener nuestra sonrisa en

funcionamiento nos olvidamos como siente. Entonces,

nos quedamos absortos cuando aparece.

Sin ir muy lejos en el tiempo, puedo relatar una

anécdota. Con unos amigos participamos en un festival.

Una de las actividades era bailar. Salen unas mujeres

que marcan una coreografía y uno las sigue lo mejor

que puede. El círculo, usado como pista de baile, queda

repleto de personas. Todos tratando de seguir el paso

marcado. Unos cuantos minutos más tarde, me uno.

Quiero imitarlas. Utilizo todo mi empeño para seguir el

ritmo. Estoy tan concentrado que olvido disfrutarlo.

Tengo un semblante serio y el ceño fruncido.

Ni bien me doy cuenta me digo – Así no vamos a

ningún lado ¡Divirtámonos! – Instantáneamente, surge

una carcajada que libera la tensión. La sonrisa le

20


¿Y esta mueca?

prosigue y sigo moviéndome. A un lado queda la idea

acartonada del perfeccionismo. Prefiero disfrutar cada

movimiento. Realmente, no sé si lo hago “bien” o

“mal”. Solo estoy seguro de dar el máximo esfuerzo y

pasarlo genial.

A medida que avanzo por la pista de baile, miro

alrededor. Encuentro de todo un poco: una minoría

disfruta el momento y la mayoría se pregunta qué tiene

que hacer. Buscan férreamente ser sombra de quien

dirige.

Ustedes ya pueden imaginar el resultado que

obtuvo cada grupo en su ser.

Todo ese momento logra encender mi lámpara.

Consigo ver cómo nos enfocamos tanto en querer

lograr algo que nos olvidamos de la forma en que lo

hacemos.

Díganme, a cuántos de ustedes les enseñan que el

fin es lo más importante. El resultado marca si hacemos

las cosas como “correspondan” o no. El camino se

transforma en algo ilusorio y “banal”.

Recuerdo una frase: “En el jardín te enseñan

jugando. Cuando ingresas al primario te abren la

cabeza, destruyen y meten lo que quieren”. No es

completamente citada, pero la esencia es esa. Si

quieren pueden buscar por internet que hay varias

sátiras gráficas del tema. Ahí muestran mejor lo que

digo.

En algún punto, es verdad, cambian toda nuestra

programación natural. Nos hacen “experimentar”

distinto a lo natural. Olvidamos la diversión y el medio,

21


¿Y esta mueca?

sólo para alcanzar resultados. Aprobado o

desaprobado. Listo. Eso, junto a nuestra memoria,

definen quienes somos.

Se marca más cuando nos presentamos. Si eres

médico dices – Hola, mi nombre es (coloque un nombre

aquí) y soy (agregue profesión). -pareciera que un título

escrito en papel determina todo.

Se dispara mi memoria y los llevo a una de las

tantas aulas que recorrí. El profesor, de ese momento,

comenta - Yo hago muchos cursos y tengo muchos

diplomas. Es como juntar estrellas. No sé para qué me

sirven exactamente, pero por las dudas las tengo ahí.

¿Realmente la vida es así? ¿Una hoja marca lo que

sabemos y/o somos aptos? ¿No aprendemos

constantemente por medio de la experiencia?

En fin, vamos a dejarlo acá. Volvamos a nuestra

desestructuración, a nuestra sonrisa. Ella es parte del

inicio, medio y final de todos los caminos que amamos.

¿Qué me dicen si menciono que hay 18 miembros

directos en la familia? Eso es lo que señala Paul Ekman 1 .

Un estudioso de las micro-expresiones. Gracias a él,

podemos definir su versión auténtica de la siguiente

manera:

Tiende a la simetría.

Forma “patas de gallo” al costado de los ojos.

Se alzan los cachetes.

Produce unas hondonadas debajo de los ojos.

Se puede ver hasta casi cien metros de distancia.

Hace que las cejas desciendan.

22


¿Y esta mueca?

La última característica es sumamente importante.

Marca el punto de inflexión para que sea falsa o no.

Pues, no podemos cumplirlo si no estamos expresando

verdaderos sentimientos positivos. Les dejo la

diferencia para que sepan reconocerlas entre sí.

Veremos el provecho que pueden sacarle.

Una gran noticia para el perezoso, ésta expresión

es la única que requiere un solo músculo para

efectuarse. Puede ser que duela si no se usa con

asiduidad. Sin embargo, otras maneras de exteriorizar

sentimientos requieren más esfuerzo. Traduciendo,

significa que el resto de las manifestaciones usan de

tres a cinco músculos que debemos coordinar. Así que

nadie tiene una excusa para no hacerla.

Es sencilla y logra grandes efectos en nosotros y

los demás. Quizás, alguien se sienta decepcionado por

no tener estudios científicos al respecto. Por favor,

sepan, mi idea es que puedan entender cómo nos

desestructura y lleva a un nuevo lugar. Los resultados

los van a descubrir solos. Espero que, cada uno, pueda

experimentar los beneficios de la sonrisa en su vida.

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¿Y esta mueca?

Practica la sonrisa durante el día. Se puede hacer en

cualquier momento y sin motivo. Vean que sensaciones

despierta. Miren a su alrededor a ver cómo se

comportan las personas. Incluso, si lo desean, lleven un

registro de sus descubrimientos.

Otra opción que tenemos es acercarnos a un

conocido con semblante serio. A su lado le decimos –

¡Sonríe! – e, instantáneamente, lo hacemos nosotros.

Una mueca de oreja a oreja. En lo personal, me divierte

mucho esto. Revisa los resultados de la acción.

Felicitaciones, obtuvimos el logro:

Sorpresa

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¡Jajaja! Sí, sé que algunos están pensando exactamente

eso. Ahora, ¿Nunca se detuvieron dos segundos a

escucharse? Ese susurro que a veces se convierte en grito y

llega a palabras. El dulce momento donde podemos

encontrar nuestra esencia que nos dice – Sabes que te falta

(agregue mensaje) y para completarte debes (agregue

misión).

Antes de seguir, aviso que voy a cambiar la redacción.

A continuación vamos a buscar crear un momento privado

y bello. Así que voy a dirigirme en singular. Luego, volveré a

la redacción que estamos llevando. Es importante que

ahora este sea tu momento, tu lugar:

Por un momento, olvida todo. Al menos, trata de

hacerlo. Ve a un lugar donde te sientas a gusto. El que

desees. Bien. Ahora, acomódate lo más posible. Solo

permanece con tus pensamientos y revé todo lo que

desees. Déjate fluir. Si quieres, coloca música. La que más

te llame.

Deja que las notas calen hondo en tu ser. Bien

profundo. Siente el ritmo. Déjate guiar, fluye. No importa si

los pasos son aprendidos o inventados. Lo importante es

que sueltes tu alma. Sacudas los cimientos de tu ser.

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El ritmo de nuestra alma

Compenétrate tanto con tu ritmo interno que no

importa si termina el tema o no. Incluso vas a escuchar tu

propia música, la melodía que es única a cada uno de

nosotros. Si lo sientes, cántala. También es válido tararear,

emitir sonidos, aplaudir, etc. Siente, fluye, existe. Tus ojos

pueden estar cerrados o abiertos. Así y todo son capaces

de “ver”.

Esa melodía que sientes es tu alma que grita su

libertad. Recién, si antes no lo habías intentado, la vuelves a

experimentar de manera conciente.

Se feliz siendo quien eres. Una vez que escuches su

melodía jamás te dejará. De esa manera podrás entender

mejor quien eres.

¿Si sumas esa melodía a tu vida diaria que ocurre?

¡Exacto! fluyes distinto. A un ritmo completamente

diferente. Muy cómodo, propio. Permítete ser y fluir. Puede

ser de cualquier forma. Desde un movimiento lento y corto

a uno rápido y extenso.

Ahora, deja que tu cuerpo te guíe. Deja que la esencia

mágica te lleve a un nuevo lugar. Sentirás brotar una gran

sonrisa en tu rostro. Una alegría inexplicable. Podrás sentir

a todos los seres de luz que te rodean festejar junto a ti.

Todos bailando a su ritmo, a su manera.

Ahora, disfrútalo. Lo tienes bien ganado

¡Felicitaciones!

Pueden preguntarme - ¿Hay otras formas?

Yo les respondo - ¡Siempre! el baile puede ser una

respuesta. Cada uno puede encontrar el medio que le

resulte más fácil y rico. Único para cada uno.

26


El ritmo de nuestra alma

La verdad, ya hicieron parte. Lo voy a presentar

completo para que puedan seguir un hilo directo.

Una opción es buscar una hoja, cuaderno o algo

donde puedan redactar. También les hará falta algo

para trazar. La idea es plasmar lo que piensan y sienten.

Ahora, cierren los ojos un instante. Observen lo

que piensan, sientan sus sentimientos (para eso están

hechos). Ni bien crean que es correcto, expresen en

palabras o dibujos lo que ocurre. Liberen todo lo que

haya. Si hay ira dejen que salga. Permitan que se

exprese de una forma creativa y no destructiva.

Autoriza el conocerte. Puede salir cualquier cosa. No se

limiten. Simplemente déjense ser. Lo primero que

venga, lo siguiente y así sucesivamente. Disfruten

creando.

Cuando se sientan satisfechos paren y observen lo

que hicieron. Si se trató de ira van a estar más relajados.

- Muy bien. Ya lo hicimos ¿Cómo continúa?

Como deseen. Pueden guardarlo para poder notar

el cambio más adelante. También, tirarlo, quemarlo, etc.

no hay drama. Lo que crean correcto. Puede llegar a ser

un simbolismo de dejar ir lo viejo para poder permitir

entrar a lo nuevo.

¡Felicidades! obtuvieron el logro:

Fluyendo a tu ritmo

27


El ritmo de nuestra alma

Esta puede ser un poco más difícil. Pues, estamos

acostumbrados a estar en una sociedad sumamente

acelerada y "ocupada". Siempre en el afuera.

Difícilmente en el interior. Así que cuando nos ponemos

cómodos en silencio comienzan mil imágenes y

pensamientos a cruzar nuestro ser. Tratamos de

bloquear para alcanzar la paz necesaria. Eso no

funciona. Simplemente, luchamos.

- ¿No es para nosotros?

Puede ser. Igualmente, con un poco de práctica,

creo, todos podemos lograrlo.

Primero, no traten de bloquear o alejar nada que

pase por ustedes. Dejen que lleguen, sientan, disfruten,

entiendan, agradezcan.

Hay muchas formas de poder llegar a ese punto

que deseamos. No es necesario estar quietos en el

lugar. Podemos lograrlo mientras bailamos, cantamos,

caminamos, lavamos los platos, etc. ¿Qué tal si damos

un paseo? Elijan un lugar que sientan suyo. Es más fácil

concentrarse. Caminen, miren alrededor, disfruten todo

y maravíllense con el ambiente y con ustedes. ¿Qué

ocurre? ¿Una sensación aflora? Desplácense al ritmo que

deseen. Si quieren empiecen a correr, háganlo. Lo que

diga su cuerpo está bien.

Si están en un parque pasen entre los árboles.

Pueden tocarlos, agradecerles todo lo que hacen por

nosotros ¿Sienten cómo van hacia la luz? Rumbo a ella.

¿Por qué no ser nosotros una luz brillante? En vez de

buscar, serlo. Salgan de las sombras. Ellas no existen.

28


El ritmo de nuestra alma

Lleven su luz. Únanlas. Seguramente, si miran un

instante su vida pueden ver los grandes motivos por los

cuales ser felices. A veces, convertimos un problema en

catástrofe. Nos gusta el drama. Cada uno elige dónde

enfocarse. No le echen la culpa a nadie. Nosotros

elegimos.

¿Mantuvimos el ritmo? Bueno. Sigan disfrutando.

Dejen que su corazón se abra y expanda con la

naturaleza.

Si caminan por la ciudad, miren las edificaciones.

Son increíbles. Maravillas creadas por nuestra raza. No

se centren en la destrucción. Enfóquense en las

creaciones. ¿Cuántos edificios son dignos de

admiración?, ¿cuántas personas, sin motivo aparente,

pueden despertar una sonrisa en ustedes? Caminen,

troten, corran, disfruten; su ritmo, su ser. El de nadie

más. Si sienten a alguien deseando que vayan más

rápido, déjenlo pasar. Sigan su ritmo, sin miedo ¿Qué

tenemos? un momento único, imperecedero para

nosotros mismos. Uno que llena de regocijo nuestra

vida. Nos hemos encontrado un rato más con nosotros

mismos.

¡Cowabunga! obtuvimos el logro:

Aventurero

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Hermana, amiga y compañera de la sonrisa. Llega como

antesala, reemplazo momentáneo e, incluso, como

conclusión a ella. Crea momentos de liberación.

Despedimos contracturas según su nivel y duración. A

veces, nos damos cuenta de nuestra propia tensión y

seriedad al reírnos. Se afloja todo y nos duele porque

volvemos a un estado relajado. Sin tensión. Podemos

reír tanto que empezamos a llorar o nos hacemos pis

encima ¿Es malo? ¡Para nada! Solamente tenemos que

dosificar mejor los niveles. De una u otra manera,

siempre nos sana por dentro. Tanto que la utilizan para

ayudar en los tratamientos médicos. No le huyan.

Aunque no tengamos ganas, riamos un rato.

Probemos juntos: - ¡Jajaja!

Tomamos aire y seguimos - ¡Jajaja! -¿Qué tal se

sienten? ¿Mejor?

Es tan sana que nos ayuda en todo ¿Qué pasa?

Realmente, ¿vemos que el problema no es un

problema? Dejamos de lado la seriedad para

comprender que todo es parte de una gran aventura.

Una misión que podemos afrontar con diversión. Es

en cada uno elegir.

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¡Jajajaja!

Vayamos al cine a ver una película. Pero, ¿cómo que

está caro? Muy bien. Tomemos alternativas: Internet,

DVD, VHS, etc. lo importante es conseguir una para ver.

Verdad, se me olvidó. Los géneros a investigar son

el terror y la comedia. Un día vean una y vayan a dormir.

Al despertarse anoten como descansaron y como se

levantaron.

Otro día, cambiamos el tema. Si primero nos

asustamos, ahora nos vamos a reír o viceversa.

Repetimos lo hecho la otra vez. Ni bien amanecemos

tomamos nota. Así sigue fresco.

Por último, comparen lo escrito.

Ganamos el logro:

Explorador

Si están con ganas de actuar pueden sentir en su propia

piel las emociones. Rueden cuantos cortometrajes

quieran. Al menos, dos para que prueben distintos

géneros. ¿Cómo se siente cada uno?

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¡Por supuesto que existe! ¡No hay lugar a dudas!

Podemos ser coherentes en todo momento. Hay que

escucharnos y ser honestos con nosotros mismos. Si no,

nos sentiremos tristes y/o enojados. Son opciones

viables. Pues, estaremos insatisfechos con nuestra vida

¿Por qué?

Piensen, sientan. Sientan, piensen. Equilibren.

Como dice Peggy Phoenix Dubro: “piensa con el

corazón, siente con la mente” ¿Se dieron cuenta por

qué? Espero que no hayan culpado a otro u otros ¡Jajaja!

Prueben de vuelta, ¿dónde está la cuestión del tema?

Todo esto ocurre por algo muy especial, sencillo y

complejo. La coherencia de nuestro ser.

¿Cuántas veces hemos dicho que sí a algún favor,

salida o algo que no quisiéramos hacer? Solo porque

queríamos quedar bien o sentíamos que debíamos. Ahí

empezamos a destruir nuestras partes.

Para poder llevar una vida feliz debemos practicar.

Llevar a cabo una tarea encomiable y hermosa,

aceptarnos; ser claros con nosotros mismos y los

demás. Expresar las palabras y sentimientos que

tenemos.

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Coherencia

Si piensas en hacer algo. Hazlo. Si amas a alguien.

Exprésalo. Puede ser un momento raro porque no todo

el mundo está acostumbrado a expresarse en todo su

esplendor. Al contrario, solemos hacerlo con el miedo

de qué pueden pensar los demás. Otras veces con el

“no me importa lo que piensen y/o sientan” se pueden

decir palabras muy ofensivas a la otra persona e,

incluso, para con uno mismo.

Cuando logramos exteriorizar quienes somos por

dentro nos liberamos. Cuando logramos expresarnos en

acciones nos emocionamos ¿Qué esperamos? ¿El

llamado de un ser celestial que nos acomode de un

sacudón o nos realice una cirugía reconstructiva?

Vengan, acérquense; les cuento un secreto. Ese ser

especial y divino, ¡somos nosotros! Así que ya llegamos.

La parte difícil, expresar cómo nos sentimos. La gente

se puede enojar o tomarlo de cualquier manera. Al día

de hoy, mis amigos me siguen gastando porque les dije -

Los amo. -Y la verdad, los amo. No hay nada de qué

avergonzarse. Dicen que estamos en una sociedad sin

censura; mas, constantemente, nos enseñan lo

contrario.

¿Quieren “comportarse como niños” y tirarse al

barro a jugar? ¿Construir un fuerte con colchones y

almohadas? ¡Háganlo! Déjense fluir. Quien deba estar,

estará. Y quien no, ya fue. Quedarán quienes nos

acepten por quienes somos. Pero, hay una verdad

esencial. Cómo podemos esperar que los demás nos

respeten, amen y acepten si ni siquiera nosotros lo

hacemos. Qué tan difícil puede ser ir a un espejo y

34


Coherencia

decirnos “te amo”. Así de sencillo y complicado.

Expresarnos desde el fondo de nuestro ser. El amor por

nosotros. Vayamos a probar.

Entonces, es esencial, expresar realmente quienes

somos. Poder ser capaces de dejar el enojo, la ira y

demás emociones negativas en pos de disfrutar la

alegría, el amor y la libertad. Todos somos libres de ser

como somos. Ahora recordemos, al expresarnos desde

nuestra esencia vivimos muy diferente a lo conocido. Si

alguien nos trata mal, ¿debemos ser peor que ellos? No.

Si realmente somos coherentes con nosotros

mismos podremos entender a los demás. Cada uno

actúa condicionado por lo que aprendió. Entonces

vivimos en amor compasivo. La unidad nos lleva a ese

lugar. Ahí podemos entender a los demás.

Sean honestos consigo mismos. Sean quienes son

por dentro.

35


Coherencia

Busquen un mapa y tracen un recorrido hasta algún

punto. Sin embargo, al momento de salir a transitarlo,

elijan otro camino. Algo distinto a lo planeado ¿Qué

ocurrió? ¿Cómo se sintieron?

Otra opción, vamos con otra persona y le

contamos qué vamos a hacer. A continuación hacemos

algo distinto a lo dicho ¿Cómo reaccionó? ¿Cómo

reaccionamos?

Con cualquiera de las dos actividades ganamos el

logro:

Paz

36


- A ver, dime, qué tal salió ¿Excelente? ¡Yo lo hice! -

También, puede ocurrir lo contrario - ¿Todo al revés?

No, yo solo hice lo que me mandaron – Lo leo y río.

Cuántas veces tomamos la posta cuando algo sale

bien. Si es lo contrario, pateamos la “culpa” hacia el

otro lado. Gran dicotomía, aceptar lo que hicimos o no.

Al fin y al cabo, nos hacemos responsables de lo que

nos gusta. El resto lo mandamos a otro lado.

¿Esto qué genera? Que somos “víctimas” de las

situaciones y de las personas. Cuando en realidad

somos los creadores de nuestra propia vida. En el

instante que lo aceptamos damos un paso ascendente.

Ahí mismo pasamos de espectador a protagonista,

director, animador, etc.

Siempre podemos elegir de qué lado de la vereda

estar. Viviremos según nuestra decisión. Podemos dejar

que los demás escriban el guion de nuestra obra o ser

nuestros propios escritores. Seleccionar cómo

queremos que sea: dónde ocurre, qué hacemos, qué

decimos, quién somos. También cómo vemos, qué

vemos, qué oímos, cómo oímos. Absolutamente todo.

Sí, es verdad, tenemos en el medio lo que hacen otras

37


Yo soy el creador de mi propia vida

personas. Pero nosotros damos nuestro poder para que

puedan ejercer su voluntad o no. Una situación que nos

tiene mal puede resolverse sola, que lo haga otra

persona, o la más divertida: salir a hacerlo nosotros.

También existe otra verdad. Muchas veces hay

partes de la historia que no podemos decidir, pues, es la

película de otro. Sin embargo, nosotros podemos elegir

cómo nos comportamos, qué decimos y qué sentimos.

Nosotros elegimos por nosotros. Cada uno elige por sí

mismo ¡Es una fusión de mundos! ¿Qué quieres dejar en

el celuloide de otra persona? Por ello, cuando nos

damos cuenta que alguien eligió por nosotros nos

caemos al abismo. Empiezan los gritos y pataleos.

Vociferamos: “¡es mi decisión!” Entonces cuando

salimos del estado desesperado nos damos cuenta, se

prende la lamparita. Si otra persona eligió en nuestro

lugar es porque le dimos esa capacidad. Por ende, le

cedimos nuestro poder.

Dependiendo de nuestro interlocutor podemos

sentarnos y hablar para comprendernos, aceptando lo

ocurrido en el proceso. Entonces, aprendemos y

crecemos. Somos más que antes, evolucionamos. Así

que cuando dejamos ir el resultado en pos de dar

nuestro mejor esfuerzo, decimos: –Voy a ser mi

auténtico ser y que ocurra lo mejor para mi vida –

Damos el permiso para que suceda el máximo potencial.

Muchas veces, sin darnos cuenta, creamos los

momentos más maravillosos en nuestras vidas.

Decidimos crear un instante que va a resonar por la

38


Yo soy el creador de mi propia vida

eternidad. Y el Universo, como resultado, nos brinda lo

mejor para nosotros.

Si somos responsables de nuestra vida, realmente,

es más sencillo ser auténtico. Es decir, expresar

indefectiblemente quienes somos. Entonces, cada parte

divina entra a su ubicación correspondiente. La cadena

de acontecimientos se alinea. Cambian nuestros nervios

por nuestros deseos. Se produce una convergencia

interna.

Esto me recuerda al período de prueba para uno

de los trabajos que tuve. Los benditos tres meses que

marcan si quedas o no. Solo podía pensar en pagar el

alquiler, la comida, ropa, etc. Estaba desesperado.

Recuerdo la locura y desesperación que me corroían.

Entonces decidí, a mi manera, accionar de la mejor

manera posible: a puro corazón, al compás de mi alma.

Los días restantes pasaron aceleradamente. De

estar imaginando la reunión donde me decían –

quedaste –o – gracias por participar –pasé a crear.

Llegó la fecha límite y me citaron para notificarme.

Escucho un “felicitaciones, estás adentro de la

empresa” (carita sonriente) ¿Cuál creen que fue mi

cara? ¿Mi respuesta? –Gracias, vuelvo al trabajo–

Cuando caí en mi reacción me reí por dentro. Hoy en día

me divierto con ella. Por ello es importante dejar el

resultado de lado para estar atentos al camino, disfrutar

cada paso. El final no es final. Es simplemente un

comienzo nuevo. Una curva en el trayecto que

hacemos. Si llegado ese momento somos capaces de

39


Yo soy el creador de mi propia vida

aceptar que lo logramos, el andar se vuelve feliz y

dichoso. Cada paso es una victoria.

De lo contrario nos quedaríamos en el lugar en el

que estábamos, sin saber qué hacer. Le dimos un punto

final. Incluso, muchos pueden estancarse y creer que

ese instante es perfecto. En vez de un camino, queda

una isla. Tomando que algo es el “final” nos quedamos

estáticos, contrario a la naturaleza cambiante de la vida.

Nuestra alma está deseosa por conocer y aprender.

La idea es poder ser como el océano. El Universo

es infinito, también lo somos nosotros. Así que

recuerden: vivan su vida, siempre somos responsables

de ella.

Vayamos a otro aspecto y retomemos con el título.

Veamos según la R.A.E. 1 qué significa culpa:

“Acción u omisión que provoca un sentimiento de

responsabilidad por un daño causado”. Ahora,

busquemos el significado de Responsabilidad:

“Capacidad existente en todo sujeto activo de derecho

para reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho

realizado libremente”. Teniendo en cuenta esto,

díganme ¿Pueden notar la diferencia de emplear una u

otra palabra?

Si las definiciones textuales no alcanzan, creemos

una situación para ejemplificar: están en el trabajo y

envían un chiste por mail. Entonces, su jefe los llama. Lo

considera una transgresión a las normas de conducta.

También hay compañeros a los que no les causó gracia y

fueron a decirle. ¿Qué diferencia crea en nuestro

diálogo emplear una u otra palabra? Veámoslo:

40


Yo soy el creador de mi propia vida

Soy responsable de haber enviado el chiste y

ustedes son responsables de cómo se sienten.

Es mi culpa haber enviado el chiste y que todos se

encuentren de esta manera.

Se ve extraño. En la primera oración asumimos la

responsabilidad por nuestros actos, pero no cargamos

con los sentimientos y pensamientos de los demás.

Ellos son quienes eligen su respuesta a lo ocurrido.

Ahora, veamos la segunda. Asumimos que hicimos

algo malo y de paso nos llevamos toda la carga

emocional de nuestros compañeros. En vez de estar

llevando nuestra existencia, empezamos a cargar a

cuesta la de los demás.

La culpa hace eso. Le damos el peso de nuestra

vida a otro o tomamos la carga de otros como propia.

Sobrecargamos nuestra espalda o la de un tercero.

Damos nuestra energía a otra persona y tomamos la de

otro. Ahí comienzan muchos conflictos. Eso sí,

responsabilizarnos por lo que hacemos no significa que

podamos hacer cualquier cosa. Recordemos: todo debe

estar hecho desde el amor, la compasión, alegría y/o

diversión. Empatía es un término que no debe sernos

ajeno.

Ahora, puede ser que obremos sin saber las

consecuencias exactas de nuestros actos. Así que lo

importante es aprender de ellas cuando las veamos. Si

no, no creceremos. No evolucionaremos. Que ocurra

esto no tiene gracia alguna.

41


Yo soy el creador de mi propia vida

La carga de cada palabra es muy distinta, ¿verdad?

Se va esa sensación horrible de haber hecho algo mal.

En cambio, nos deja con un sentido sumamente grato y

erguido como un roble. Aceptamos lo que hicimos y lo

que no. Aceptamos que es nuestra vida y nosotros la

construimos. Entonces, podemos hacer las cosas de

otras maneras, que sean más aptas para uno y para

todos.

Sé quién crea tu vida cooperando con los demás.

No quien siga la creación de otro.

42


Yo soy el creador de mi propia vida

Tomen una hoja y algo para dibujar. Transcriban de la

forma que deseen lo que sientan y/o piensen sobre un

tema en particular (por ej. amor, paisajes, familia, etc.).

Sin seguir ningún tipo de regla, directiva ni nada similar.

Hagan todo lo que quieran. Cuando estén satisfechos,

nos vamos a la segunda parte.

Consigan otro papel y llamen a alguien. Eligiendo el

mismo tema que antes, pídanle que les diga paso a paso

cómo hacer el dibujo. Entonces, vamos a seguir sus

directivas.

¿Terminaron? ¿Ven diferencias entre ambos

trabajos? ¿Cómo se sienten ustedes al respecto? Si se lo

muestran a alguien van a sentir que el primero lo

hicieron ustedes y que el segundo lo hizo otro. No

importa si ustedes trazaron las líneas, crearon los

círculos o escribieron las palabras. Porque no es de

ustedes, le cedieron el poder a otro. Ahora, si salió bien,

el ego puede decir - ¿Te gusta? Es mío -y si salió mal - es

culpa de

También, revisen con cuál se divirtieron y

sonrieron más. Esta experiencia les va a permitir elegir

de qué lado quieren estar. Eso sí, no necesariamente es

estática la elección. Siempre que queramos podemos

cambiarla, buscando nuestro mayor bien y el de los

demás.

43


Yo soy el creador de mi propia vida

Bienaventurados, conseguimos el logro:

Tomando las riendas

44


Cuando crecemos vamos haciendo mella de nuestra

parte juguetona e inocente. La cual, se maravilla y

divierte de maneras completamente insólitas ¿Tan

extrañas son éstas formas? o ¿nos olvidamos realmente

lo que significa ser un niño?

Lo que puedo responderles, desde mi experiencia,

es que con esto de ser adultos maduros, responsables,

etc. dejamos de lado toda diversión. No me refiero a

que no sepamos o no podamos divertirnos. Solo que

nos olvidamos realmente como hacerlo.

Llenamos el hueco con compras, momentos

superfluos y vanos. Dejamos, realmente, de lado todo lo

que puede colmar de alegría nuestro corazón.

Si tuviéramos cinco años de vuelta y nos viésemos

ahora, ¿Qué nos diríamos? ¿Cuál sería la opinión sobre

nuestra actual forma de ser? Sintámoslo. Permitamos

que las incomodidades y las inseguridades salgan a

flote. Pues, no vamos a estar en contra de todo lo que

seamos ahora. Seguramente de algo esencial o

específico. Esa chispa primigenia que se transforma en:

¿cuándo nos volvimos tan serios?, ¿cuándo dejamos de

45


¿Por qué eres tan aburrido y serio?

jugar?, ¿desde cuándo no nos interesa saber? La

pregunta existe. Ésta versión nuestra es la que

mantiene viva la chispa creativa. No es algo que

simplemente esté inventando. Tratemos de meterle un

poco de raciocinio. Ese que tanto puede gustar.

¿Podemos ver como perdimos el “y ¿por qué?”? La

capacidad de maravillarnos al ver una mariposa, al

descubrir algo nuevo. La esencia de apreciar lo

magnífico de cada momento. Un instante donde todo

es nuevo y podemos abrir nuestros ojos. Permitirnos

apreciarlo y llenarnos de júbilo.

Ahora me dirán: - pero si ya vi mucho. Me queda

muy poco por conocer ¿Cuánto me puedo maravillar

cuando mi vida es igual una y otra vez?

Ahí es donde entra el niño ¿Me van a decir que es

imposible caminar por la misma calle una y otra vez y no

poder ver las maravillas que nos rodean? Sin importar su

tamaño, podemos maravillarnos en cada instante. Es

en nosotros. Deja que el niño salga a flote.

Si ando muy equivocado, como pueden existir

frases como: - ¿Estás jugando jueguitos? Eso es para

chicos –o – ¿Por qué caminas tan raro? –A lo que

respondemos – no puedo pisar la sombra. Solo los

lugares donde da el Sol – en ese instante nos miran con

reproche.

Ahora, ¿qué tienen en común estas dos frases?

Algo sencillo, el juicio. El que marca qué es de grandes y

qué es de niños.

La sonrisa verdadera, la real, es cuando nos

alegramos. La que sale cuando dejamos libre a nuestro

46


¿Por qué eres tan aburrido y serio?

niño interior. No temamos ensuciarnos, inventar juegos

ni divertirnos con una piedra o un palito. Nuestra

imaginación permite que todo el mundo sea nuestro

mundo ¿Desde cuándo nos olvidamos cómo crearlo?

¿Cuándo lo dejamos de lado? ¿Recordamos que no todo

es como parece y que realmente es algo muy distinto a

lo que creemos? Sí, puede ser que nuestro niño interior

esté dolido. Sumamente herido. Me ha ocurrido. Al día

de hoy, creo, que sigue sin estar completamente sano.

Pero, hicimos un trato.

¿Quieren saber cómo es? Le extendí la mano para

levantarlo, lo abracé bien fuerte y entre lágrimas le

prometí: “estaremos siempre juntos. Así podemos crear

la mejor vida para ambos. Una vida llena de diversión y

amor. No dejaremos que nos vuelvan a lastimar. Pues

ahora, estamos juntos. La versión “mayor” y “menor”.

Ambos extremos que forman un equilibrio. Uno

enciende la chispa divina de la maravilla. El otro la

chispa divina de las posibilidades”.

¿A qué me refiero con lo de la chispa? A que el

joven que está en nosotros sabe cómo mirar alrededor

y siempre encontrar algo nuevo. Encontrar nuevas

formas. Mientras que el adulto tiene la sabiduría para

poder elegir sobre un abanico más amplio de opciones.

Entonces, creamos el flujo perfecto para divertirnos y

crear.

Ahora, puede suceder que trabajemos todo el día

en una oficina. Todo el mundo serio, al final es lo que

esperan de nosotros. Los mails se consideran

sumamente importantes. No podemos dejar que las

47


¿Por qué eres tan aburrido y serio?

sonrisas y los chistes surjan ¿Qué estamos haciendo?

Una parte quiere otro tipo de vida y, nosotros,

simplemente le otorgamos la que creemos que es

correcta. Aunque, por dentro, la detestemos. Mientras

tanto, por qué no buscar la manera de poder realizar las

cosas de otra manera

En el último trabajo me aburrí de estar enviando

siempre los mismos y monótonos mails. Me dije: -

tratemos de dar algo distinto. -Empecé a utilizar el poco

tiempo libre que podía crear para, junto a la

información diaria, agregar alguna “tontera”. De esta

manera surgieron cosas como “adivine las 7

diferencias” o cambiaba alguna parte para poder dejar

fluir la creatividad. También, agregaba alguna frase al

principio o al final. Algo que pudiese hacer reír o que

llevase a salir del cuadrado estructurado en el que

todos vivíamos.

Si me preguntan: - ¿funcionó? - Solo de vez en

cuando y con dos o tres personas sobre unas diez que

éramos.

- ¿Valió?

¡Por supuesto! Todo porque pude expresarme.

Uno de los peores pecados, para mí, es autocensurarnos.

Dejamos todo de lado cuando no

exteriorizamos quienes somos. Nos morimos de a poco,

amargamos y sufrimos. Caemos en conductas autodestructivas

o momentos que odiamos. Sin saber cómo

cambiar hasta que, en algún momento, damos con la

solución. Eso sí, cuando no lo logramos, vivimos

amargándonos y sufriendo. En el medio, como no

48


¿Por qué eres tan aburrido y serio?

queremos estar solos, hacemos que otros padezcan

nuestra misma desdicha. Entonces, una gran burbuja

negra cubre todo y ni ideamos cómo reventarla ¿Es así?

¡Vamos, sí que sabemos cómo! Debemos lograr lo más

difícil para muchos de nosotros. Cambiar. Cambiar

quiénes y cómo somos; cómo nos expresamos y

movemos

¿Es eso, realmente, cambiar? o ¿simplemente

significa quitarnos todo lo que sobra para poder dejar

salir nuestra esencia? Descubramos cómo somos más

felices. Si cooperando con nosotros mismos (niño y

adulto) o encerrándonos en un recoveco olvidado y

oscuro ¿Cuándo fue que dejamos de ser para poder

aparentar? ¿Dónde empezó la imagen a ser más

importante que la esencia? Pensemos en eso.

Busquemos el momento.

Ahora, limpiémonos; saquémonos todo.

Desvistámonos de quién creemos ser para poder ser

quienes somos. Si alguien realmente nos ama va a estar

con nosotros por nuestra verdad. No por la “verdad”. Si

alguien se va, simplemente, nos está haciendo un favor.

Recordemos:

Revivamos nuestro niño. Si está herido, busquemos

sanarlo. Si está entero, aprovechemos la facilidad.

Vivamos de vuelta por quien somos. No por quien

creemos ser.

Creemos por medio de nuestra esencia; de la

diversión.

49


¿Por qué eres tan aburrido y serio?

Entremos al archivo de memorias y busquemos

cualquier niño que conozcamos. Puede ser nuestro

propio hijo o hija, un sobrino o sobrina, el peque de

algún amigo ¿Lo hallamos?

Entonces, un día, nos acercamos, colocamos a su

altura y le preguntamos - ¿quieres que juguemos? –

Durante el tiempo que compartamos, nos divertiremos

juntos. Disfrutamos ser como éramos. Disfrutamos de

nuestra imaginación. Disfrutamos nuestra creación.

Seamos niños una vez más.

¿No conocemos ningún chicuelo? ¡Hagamos un

enchastre! Compremos algo de plastilina en diferentes

colores. Cuando tenemos todo, nos vamos a un lugar

cómodo. Podemos sentarnos en una silla, sofá, piso, lo

que esté disponible. Incluso, quedarnos parados

¿Listos? Ahora, mezclemos los elementos y creemos

figuras. Simplemente juguemos. Si tenemos una idea

para algo en concreto, ¡hagámoslo! Lo importante es no

ponernos traba alguna. Fluyamos.

¿Ninguna de las anteriores es viable? Vayamos a

nuestro cuarto, abramos el armario y saquemos toda la

ropa. Tirémosla en algún lado y desnudémonos. Una

vez que estemos “como Dios nos trajo al mundo”, nos

cambiamos. Usemos lo que queramos, sin limitación.

No importa si queda bien. Seamos creativos,

mezclemos. Usemos un espejo para ver las grandes

combinaciones que logramos.

50


¿Por qué eres tan aburrido y serio?

Otra gran opción es salir un día de lluvia. Caminar

bajo el agua, jugar con los charcos. Ensuciarnos y, en el

proceso, divertirnos.

Con cualquiera de estos juegos obtenemos el

logro:

Recordando.

Si vemos a los nenes jugar apreciaremos que disfrutan de

todo. Crean su realidad. Crean sus propios juegos. Se

maravillan. Buscan entender por medio de la diversión y

el asombro ¿Qué esperamos para hacerlo nosotros?

51


Muchas veces definimos quienes somos por medio de

algunos atributos. Hacemos un listado con ellos y,

¡Listo! Felicidades. Ya podemos retirarnos. Terminamos

de armar nuestra vida. El rompecabezas está entero.

Suena a publicidad, ¿verdad? Pues, lo bueno, es

una falacia. Más allá de la ilusión de completitud,

siempre, podemos descubrir una parte nueva. Cada una

de ellas busca transcribir nuestra alma en la Tierra. Todo

es un hermoso viaje para que recolectemos éstas

piezas. Nuestros pedazos esparcidos por el mundo

entero.

Cuando, por primera vez, nos enamoramos damos

por hecho la existencia de Cupido. Nos trajo el amor y si

por algún motivo “fallamos” nos sentimos desgarrados.

Creemos que no va a volver a ocurrir. Dejamos que se

lleven esa parte que nos enseñaron o la guardamos en

lo más profundo. La olvidamos hasta que conocemos

de vuelta “El Amor”. En ese instante regresa, cuando

miramos la pieza notamos que está cambiada. No era

así ¿Qué ocurrió? Crecimos. Incorporamos nuestra

experiencia. Recordamos, entendimos. Viene mejorada.

53


El rompecabezas

Pero, ¿si no pude crecer con lo que viví? Entonces, no

notamos la diferencia.

Ni bien llega se inserta en el mismo lugar, en la

misma posición. No logra caber. Sentimos como

empieza a sangrar. Abrimos una herida. Los borbotones

carmesí nos llevan a morir momentánea o eternamente.

Es toda nuestra elección; vivimos y con ello crecemos, o

sufrimos y nos estancamos. Si aceptamos lo vivido

como un aprendizaje salimos disparados. Ascendemos

por nuestra espiral de evolución. Nunca vamos a poder

retroceder. A lo sumo nos quedaremos un rato más

donde estamos hasta que decidimos: “es tiempo de

avanzar”.

Podemos aplicarlo a distintas experiencias.

Incluso, muchas piezas son tan magníficas que llegan,

permanecen, completan y creemos que nunca habrá

una mejor. De repente, descubrimos que sí. La nueva no

suplanta la anterior. La complementa, cambia y hace

más increíble. Pasamos de una normal a la versión

cromada.

Ahora, cuando alguien muere, nos duele. Se lleva

esa parte nuestra. Sentimos un vacío en la vida.

Esperen, ¿eso es verdad? ¿Es real? Al menos, nos

enseñan: “toda persona que se va, no vuelve”. Me

parece que hay algo extraño ¿No les parece?

En realidad, esa persona, ese ser, nunca se va. Esa

pieza permanece ahí. Tenemos dos opciones: sufrimos

por su pérdida o celebramos su vida. Esa persona hizo la

transición al Hogar, a La Fuente. Ya regresará de otra

forma. Lo hará. Mientras tanto nos ayudó a completar

54


El rompecabezas

nuestro rompecabezas y hacerlo aún más maravilloso.

Eso sí, como todos somos únicos, debemos entender

que el rompecabezas de cada uno también lo es.

Tenemos distintas cantidades para armar e, incluso,

formas diferentes.

Estoy convencido de que cada vez somos más los

que tomamos un nuevo juego que expanda el anterior.

Seguir completando aún más quienes somos. Así

podemos llegar a tocar la esencia de nuestro ser, traerlo

completo a la Tierra y vivir como el Maestro/a que

somos. Si, en algún momento, damos por sentado que

ya está. Que logramos armarnos por completo. Se

producen dos situaciones. Primero, le decimos a

nuestro ser que ya hicimos todo lo que quisimos. Por lo

cual, nuestro tiempo se acorta drásticamente.

Segundo, nos limitamos. Eso significa, al dar por

concretado nuestro rompecabezas, dejamos toda

posibilidad de evolución. No nos permitimos seguir

aprendiendo. Ahí generamos una perdida completa de

sabor y gusto por nuestra encarnación. Toda posibilidad

de disfrutar de la vida se esfuma en un instante.

Como resultado, puede ser que volvamos a

convertirnos en espíritu puro para re-encarnar de vuelta

o nos den un lindo sacudón. Éste último nos permite

abrir los ojos. Descubrir que aún queda mucho por

aprender. Se produce una evolución de nuestro ser.

Volvemos a convertirnos en ese niño donde

coleccionamos figuritas para completar el álbum.

Siempre, siempre, queda algo nuevo por agregar.

Algo nuevo por descubrir y aprender. Nosotros somos

55


El rompecabezas

los únicos que podemos limitarnos. Es nuestra decisión

y elección si queremos seguir siendo más de quienes

somos o no. Podemos maravillarnos con cada paso que

damos o dejarnos caer en apatía. Siempre es nuestra

elección.

Por mi parte, elijo ser cada vez más mi esencia.

Descubrir más de mí mismo ¿Qué eligen, ustedes?

56


El rompecabezas

Busquemos dos imágenes impresas. Ambas de distinto

tamaño. Pueden ser nuestras o de cualquier persona o

escenario.

¿Ya tenemos todo? Seguimos y agarramos unas

tijeras. Si están ausentes podemos usar las manos.

Cortamos las fotos en distintas piezas y tamaños.

Cuando terminamos, contamos la cantidad de recortes

¿Cuál tiene más? ¿Cuál es más sencilla de rearmar?

Felicidades, obtuvimos el logro:

Constancia

57


El capítulo “El rompecabezas” lo iniciamos con un “Yo

soy…” y ahora nos vamos al “Tú eres…”. También,

pueden habernos dicho “Vos sos…”. A estas últimas

frases le agregamos lo que nos dijeron, alias enseñaron

que somos, y ¡voilà! Si antes no teníamos todo resuelto;

ahora sí.

¿A qué nos referimos? Un comentario, una

enseñanza, nos tildan en un lugar y nos dejan atrapados

y confinados en una habitación muy específica. La cual

debemos dejar atrás para poder expresarnos como

sintamos mejor.

Por ejemplo, nos gusta dibujar y nos

avergonzamos de nuestras creaciones. Espera, ¿qué?

¿Por qué sucede eso? ¡Ah! Porque nos dijeron “sos malo

dibujando”. Nos muestran obras de arte de genios en la

materia. Una y otra vez, dicen que no servimos. En

nuestra “inocencia”, les creemos. Coartamos nuestra

expresión, nuestra creatividad porque alguien comenta

que no somos aptos para ello ¿Qué podemos hacer?

¡Dibujar! Pintar, crear, etc. Esos grandes artistas que

“saben” practicaron hora tras hora. Se dedicaron a ello.

No hay nada de qué avergonzarse.

59


¿Quién dices tú que yo soy?

Si dejamos que esas voces sean más fuerte que

nuestro corazón, perdimos. Las actividades que

realicemos tienen que ayudar a expresarnos y

expandirnos. Quién sabe, incluso, puede ser que le

dediques tanto tiempo que descubras que eres tan

bueno como ellos. Incluso, “mejor”.

Etiquetas negativas como: “te comportas mal”,

“eres malo”, “peleador”, etc. Nos hacen mal. Sin

embargo, también las buenas nos llevan a lugares

difíciles de salir “hay, eres tan bueno”. Entonces, no

podemos expresar nuestra bronca cuando estamos

enojados porque somos buenos. Así que es necesario

quitarlas. Dejarlas ir para poder estar en blanco y ser

quienes queramos ser. Escuchar nuestro latido y

seguirlo puede ser lo más reconfortante en nuestra

vida.

60


¿Quién dices tú que yo soy?

Consigamos unas Post Its (esos papeles de color con

pegamento en un segmento). Ahora, escribamos todo

lo que sintamos que etiqueta (atributos, habilidades,

títulos, formas, etc.). Uno por hoja. Usemos todas las

que queramos.

¿Terminamos? Comencemos a pegarlas en algún

lado; también, nuestro cuerpo es válido. Una vez que

estén todas en “su lugar” agarramos y las sacudimos

¡Dejémoslas caer, saquémoslas de ahí! ¿Están todas en

el suelo?

¿Cómo se sintieron? A mí me saben como una

armadura pesada. La cual, no nos deja movernos y

expresarnos con soltura. Tal cual le ocurre al “El

Caballero de la Armadura Oxidada”. Incluso, pueden

representar los, tan famosos, zapatos de cemento en

las películas de mafiosos. Los cuales nos llevan hasta el

fondo del río y no podemos salir de él.

Felicidades, atrajimos el logro:

Liberación

61


- ¡Muy bien! ¡Llegó la hora! –con emoción sujetamos

nuestra última compra y nos disponemos a aprender

cómo funciona. Para ello, agarramos el manual de

usuario. Nos encontramos con doscientas cincuenta

páginas en español. Nos quedamos atónitos ante la

gran cantidad de información.

Recuperados, decidimos ser valientes. Nos

adentramos al mundo habitado por miles de palabras.

Leemos con ímpetu hasta llegar a la número tres. Nos

aburrimos por completo. El español parece un idioma

extranjero desconocido. Mucha información, mucho

para leer y solo queremos experimentar como funciona

lo que compramos.

Cansados de realizar el doctorado para poder

utilizar nuestro nuevo “juguete”, nos lanzamos sin más

a su uso. Puede ser que la experiencia previa nos salve,

o nos hunda. Si no hicimos algo indebido según el

manual, que no leímos, la garantía nos cubre. En caso

contrario a chillar a otra parte.

Quizás, por un tiempo, nos quedamos mal por la

situación. Pero, ni bien recuperamos el aliento,

arrematamos con otra posibilidad.

63


Eso no está en mis planes

Probamos una vez más. Incluso, buscamos

arreglarlo nosotros mismos. En algún momento, damos

con el clavo y solucionamos todo. En otra instancia,

terminamos de romperlo y salimos en búsqueda de uno

nuevo. Nos puede ocurrir a todos. Las reglas nos cansan

y más cuando es una tras otra. Pareciera que

debiésemos hacer un estudio aparte para comprender

como funcionan muchas cosas. Incluso, nosotros

mismos, en pos de encontrar orden, seguridad y confort

creamos nuestras propias reglas y rituales. Todo lo

hacemos de una determinada manera. Así, por

incertidumbre, no estallamos en un momento de

agónica desesperación.

Sí, es una exageración. Lo sé. Ahora, si la vida

llegase con cuarenta tomos de cómo vivirla, ¿los

leeríamos? Creo que no. Al menos, la gran parte de la

población no lo haríamos. No es porque nos guste ser

“ignorantes” ¿La razón? Nos gusta experimentar.

Descubrir por nuestros propios medios cómo funciona y

qué es lo mejor para nosotros. Nos divertimos por

medio de la práctica. Al menos, en algún momento lo

hacemos. Por ejemplo, ¿cuántas situaciones

“bochornosas” tuvimos en la vida? Pasado un tiempo,

nos reunimos de vuelta entre los participantes y reímos.

Incluso, pasa a ser una anécdota que contamos para

divertirnos un rato. Díganme, ¿cuál es el sentido de

querer controlar todo?

Si seguimos sumando reglas, rituales, obligaciones,

etc. nos estamos limitando. Sesgamos nuestro mundo.

Ni bien llega una sorpresa, o un cambio no planificado,

64


Eso no está en mis planes

nos angustiamos ante la situación. Entonces, tenemos

tres opciones: volvernos locos, re-organizar todo y/o

aprender a improvisar.

Si dejamos que la mente creativa tome el mando,

nos otorgamos flexibilidad. La necesaria para

permitirnos ser más expresivos con nosotros y los

demás. Así que, ¿cuántas veces nos embarullamos de

más? Hay momentos en que agregar no significa

mejorar. Al contrario, acortamos las opciones y

desarrollos. Lo cual, me recuerda a un mail con fotos de

estatuas construidas con mármol. Ellas estaban siendo

escoltadas por un escueto texto: “es uno de los

materiales más duros del planeta (mineral de dureza 3 -

escala de Friedrich Mohs). No permite la adhesión. Por

ello, solo se trabaja por sustracción”. Es decir, si dimos

una cincelada de más podemos “arruinar” todo.

Deberemos empezar de cero. Si es que podemos

permitirnos comprar otra pieza con la cual trabajar.

Ahora, si hicimos todo bien, logramos sacar capa tras

capa para dejar expuesta la belleza que contenía el

bloque. La misma que ven nuestros corazones.

En nuestra vida pasa exactamente lo mismo.

Muchas veces nos volvemos tan estrictos que

agregamos, una y otra vez, ropa a nuestro cuerpo.

Cuando nos queremos acordar somos incapaces de dar

un paso sin caernos. La idea es que podamos mirar

nuestra vida y descubrir qué tenemos atiborrado en

nosotros. Cuánto realmente nos sirve y cuánto no.

Aprender a sacarnos lo que está de más y permitirnos

expresar con mayor libertad y flexibilidad. Dejemos que

65


Eso no está en mis planes

nuestro ser fluya a su propio ritmo. Aprendamos a

bailar al compás de él y de los demás. Así creamos

nueva música.

66


Eso no está en mis planes

Organicemos una salida, hagamos todos los planes.

Quiénes vamos, cómo viajamos, cuánto sale, el tiempo

dedicado a cada lugar, etc. Todo ordenado de principio

a fin. Mejor si hacemos un listado o mapa.

¿Tienen todo listo? Tiremos lo hecho, tratemos de

olvidar las partes y dejemos que fluyan nuevas.

Atrevámonos a experimentar.

También, podemos hacerlo con una receta de

cocina. Leemos una, la hacemos “desaparecer” y

empezamos con lo que recordamos. La desesperación

puede tomarnos. Liberémonos y realicémosla como

creemos que es.

Felicitaciones, conseguimos el logro:

Temerario

Por un tiempo, si es necesario, armemos todo. Luego,

dejemos que la vida nos sorprenda. Quizás hicimos una

salida y, de repente, alguien nos invita a otra ¿Puede ser

tan malo decirle que no a los planes e improvisar un

rato? ¡Disfrutemos!

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¡Es hora de jugar! Tomemos un bol y llénenoslo de

distintos ingredientes. Para agregar diversión, los

mezclamos con las manos. Revolvemos, creamos, nos

divertimos ¡Bien! ¿Qué formamos? Algo completamente

nuevo. Seguramente, algo que no esperábamos o, de

alguna manera, si lo hacíamos ¡Jajaja!

Es como hacer una torta. Juntamos los

ingredientes, metemos al horno y sale ese bizcochuelo

suculento. Ahora, nosotros actuamos de la misma

manera. Todo lo que introducimos en nosotros se

transforma en lo que somos. Incluso, lo que hacemos

hacia afuera. Es divertido saber que lo externo e interno

nos modifica en parte o por completo, ¿verdad?

Por eso es importante la coherencia con nosotros

mismos. Es importante lo que pensamos, sentimos,

decimos y hacemos. Si llevamos desgracia, mala onda,

quejas de un lado para el otro seremos eso. Estaremos

rodeados de ello.

En cambio, si elegimos ser nosotros mismos,

expresamos nuestro amor, compasión, alegría, etc.

Seremos ese conjunto. Lo que queramos ser seremos.

69


Primero un poco de vinagre. Ahora, bicarbonato… ¡Wow!”

También, elegimos quién puede moldearnos y quién no.

Si dejamos que otra persona coloque en nosotros algo,

va a producir una alquimia. Está en cada uno aceptar lo

que otro puede producirnos.

Así es como nos forjamos. Lo bueno es que, como

una fórmula matemática o un experimento químico,

podemos cambiar. No importa nuestro estado actual.

No importa como es nuestra vida en estos momentos.

Pues, podemos cambiarla tanto como deseemos. El

tiempo transcurrido será proporcional al que

necesitemos. Lo manifestaremos. Debemos ser

constante y consistentes. Igualmente, recordemos, un

tropiezo no es fallo. Aunque queramos, es imposible

volver atrás. Una vez que iniciamos la transformación,

ésta sigue ocurriendo; con “suerte” podemos dejarla

donde está para luego retomar. Si, lo requerimos,

modificamos los ingredientes. Sin importar el pasado o

futuro, todo depende del aquí y ahora. El presente. Lo

que queramos crear debemos hacerlo en estos

instantes.

Descubrimos que nuestra alquimia marca “El

Todo”. Tomamos quienes fuimos, somos y queremos

ser; agregamos lo que deseamos y llevamos a cabo la

transformación. Los niveles alcanzados pueden

producir que, amigos y familiares, nos vean y digan –

vos no sos (agregamos nuestro nombre) ¿Dónde lo

dejaste? -Puede ser sumamente divertido. Cambiamos

tanto que, al mirar hacia “atrás”, no somos capaces de

identificarnos. Nos renovamos.

70


Primero un poco de vinagre. Ahora, bicarbonato… ¡Wow!”

Ahora, me entraron ganas de que vayamos a la

numerología. Según palabras de Lee Carroll

(canalizador original de Kryon), el tres es un catalizador.

Se refiere a lo creativo, a la energía de la alegría y del

niño interior. Incluso, en su libro “Las doce capas del

ADN” 1 mencionan que es una energía que crea o acelera

una reacción cuando dos cosas se juntan. Sin necesidad

de que ésta sustancia cambie junto a ellas. Lleva aun

cambio.

¿Esto qué significa para nosotros? Es como les

mencioné antes, elegimos en qué convertirnos. Somos

quienes autorizamos el cambio. También, referencia al

que producimos en nuestro entorno. Nuestro medioambiente.

Simplemente siendo quienes somos. Nos

transformamos en la sustancia catalizadora. Además,

menciona que incluye la alegría y el niño interior. Que

oportuno para mí, ¿verdad? ¡Jajaja!

En mi fuero interno y externo lo tomo de la

siguiente manera: mientras disfrutemos, mientras

demos pasos con alegría hacia los potenciales y nos

divirtamos, más cambio produciremos. No es necesario

que busquemos ser alguien más o un resultado fijo. Lo

único, es disfrutar de la vida, permitirnos ser felices.

Entonces, todo cambio se producirá de forma

indefectible. Puede ser que a los demás no les guste. Sin

embargo, qué es lo importante ¿Nosotros o los otros?

Tic, tac, tic, tac. Les respondo: - Ambos –Pues,

mientras, en mayor medida, seamos nuestra esencia,

más felices seremos. Entonces, esa alegría se extende

y cambiaría todo lo que encuentre. Hay distintas

71


Primero un poco de vinagre. Ahora, bicarbonato… ¡Wow!”

posibilidades con este cambio. Las personas que nos

rodean pueden seleccionar el enojo y alejarse. Aunque

parezca “raro”, seguramente, nos estén haciendo un

favor. Aligeran la energía alrededor nuestro y nos

permiten fluir con mayor gracia. La imagen que más se

asemeja es la de una pileta. Cuando está llena de agua

nos es dificultoso caminar. Ahora, si la vaciamos, qué

tan difícil es. Acá ocurre lo mismo. La energía se ablanda

y nos permite un paso más suave.

La otra opción es que la gente se contagie de

nuestra energía y deseen lo mismo para ellos. Empiezan

a preguntar cómo lo logramos. Así pueden descubrir de

qué manera aplicarlo a su propia vida. Colmarse de

alegría como nosotros.

Lo importante es cómo caminemos. No el objetivo.

Si vamos con dicha y alegría el clímax será aún mayor. Si

vamos con semblante serio y sin disfrute, el final puede

saber amargo. La cuestión es, ¿quién quieres ser? ¿Qué

elijes mezclar en tu interior?

72


Primero un poco de vinagre. Ahora, bicarbonato… ¡Wow!”

Si no probamos con el principio podemos:

Usamos los ladrillos de juguete para crear lo que

queramos.

Agarramos unas acuarelas y un lienzo. Mezclamos

todo y dejamos que la magia ocurra.

Un instrumento musical. Intercambiamos notas para

ver qué sonidos podemos generar.

Con cualquiera de ellas ganamos el logro:

Al-khīmiyā

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Si me preguntan, cuál es una de mis habilidades

favoritas puedo responderles – hacer magia. –Lo amo,

es maravilloso. Pero, esperen, ¿qué tipo de magia se

están imaginando? Pueden ser los grandes “magos” o,

mejor llamados, ilusionistas. Aquellos que juegan con

nuestros sentidos. Nos presentan obras maravillosas,

de ensueño. También, tenemos al elemental,

nigromante, sanador; un Harry Potter, Gandalf, Raistlin,

Merlín, el que les venga en mente. Igual, no me refiero

exactamente a eso. Uno puede soñarlo, evocarlo o

visualizarlo. Funciona como herramienta para divertirse

y despertar grandes dones latentes. Pueden encender

chispas de iluminación. Trayendo grandes y magníficas

ideas. Ahora, explícitamente, me refiero a que

podemos, realmente, realizar magia. Eso significa, crear

un “milagro”. Una posibilidad donde antes no existía o,

quizás, podíamos verla. Pero, al no creer lo suficiente en

ella es imposible convertirla en realidad.

Es gracioso, recuerdo ejemplos y me divierto. El

que más me gusta es el siguiente: en nuestra mente

existe una multitud de voces. La gran diferencia la

otorga cuál es la más fuerte. Algunas gritan con alegría -

75


Es hora de... ¡hacer magia!

sé que puede lograse. Hagámoslo. -pero, se alza la

mayoría refunfuñando – es imposible. Realmente no

puede lograrse.- Entonces, el mayor grupo ahoga a la

minoría. Convirtiendo la magia en algo no practicable.

Al decidir, cuál de ellas tiene razón, estamos creando la

realidad. Así que, ¿a cuál le seguimos la corriente? A la

“pequeña” que grita diciendo que es posible o a la otra

que dice lo contrario. Ahí es donde radica la esencia de

la verdad.

Ahora, si un científico nos dice, qué es verdad y

qué no ¿Vamos a anteponer su dicho a nuestra voz

interior? Quizás lo hagamos. A veces ellos funcionan

como un comprobante de lo que sabemos. Así que nos

vamos a la física cuántica.

Ella explica que el Universo está hecho de

posibilidades. Somos nosotros los que elegimos cuál de

todas ellas manifestar. Muchas veces seleccionamos de

forma inconsciente. Si lo hacemos a voluntad qué

repercusión puede tener. Seguramente, cambiar

nuestra existencia por completo.

En este cálculo, es donde entra la magia. Elegimos

la chance que más nos gusta. La que sabemos posible,

por más que digan lo contrario. Ahí creamos un

“milagro”. Irrumpe en juego todo lo que hacemos, la

conexión que tenemos con el todo y nosotros.

Sin embargo, cuando pasa el tiempo nos damos

cuenta de algo. Mientras más grande el “obstáculo”,

más magia queremos crear. Podemos sentirnos

abrumados y, de alguna manera, esperanzados.

Siempre alguien en nuestro interior grita – ¡Es posible!

76


Es hora de... ¡hacer magia!

¡Hazlo! -cuando creemos y accionamos en base a ello,

generamos el milagro.

Cuántas veces nuestros oídos escucharon: “no es

posible, ve a lo seguro”, “déjate de tonteras”, “es

simplemente un sueño”, en otras frases. Es cuando más

ganas tenemos de demostrar lo contrario ¿No es así?

Sabemos que podemos, mas no cómo. Divierte ver el

océano de posibilidades. Nos lanzamos a nadar y, con

una sonrisa burlona o picaresca, nos decimos – ¡Es hora

de hacer magia! Entonces nuestras células vibran de

emoción y felicidad. Cada parte de nuestro se regodea

por recordar lo “imposible” y convertirlo posible.

Creamos el milagro que creyeron ilusión. Solamente

nosotros lo vimos real. Cuando nos preguntan cómo lo

hicimos, respondemos: - magia.

La vida que queremos la creamos por medio de

nuestra elección. La pregunta es, ¿cuán posible nos

parece? En esa respuesta radica la construcción del

puente. Unimos una punta con la otra o nunca existe

esa conjunción ¿Es definitivo? Depende de nosotros.

¿Podemos ver todo el camino frente a nosotros? A

veces, puede ocurrir. En otros momentos, solo tenemos

la sensación de que es posible. Aparece un solo paso en

nuestra mente. Gracias a nuestra intención e intuición,

iniciamos el recorrido en la dirección correcta. Aunque,

muchas veces, simplemente sirva de ejercicio para

vernos crecer y evolucionar. Recuerden, el trayecto es

más bello que la meta. Nos conduce a ella y, cuando la

alcanzamos, nos damos cuenta que es el nexo a nuestra

siguiente aventura. El objetivo se transforma en

77


Es hora de... ¡hacer magia!

instante. Un momento que abre nuevas posibilidades y

sueños. Incluso, a medida que avancemos, puede

ocurrir que lo deseado al principio no sea realmente lo

que queremos con toda nuestra alma. Podemos

mostrarnos testarudos y seguir avanzando. Mínimo

hasta que choquemos con una pared y digamos – es

verdad, mejor apoyemos a nuestro corazón. -Sabio es

hallar que cambiamos y proseguir por esa variación.

Testarudo es continuar por el mismo lugar cuando

nuestra alma ya está en otro sitio. Hagámosle caso a

nuestro ser, esencia, creatividad misma. Seamos

honestos con nosotros para que toda nuestra vida

cambie. Partamos rumbo a la novedad y la magia.

Un secreto, parte de la esencia es hacerlo porque

sabemos que es posible. No porque queramos que los

demás crean que es factible. Lo hacemos porque es

para nosotros. A medida que avancemos con nuestra

energía podremos ver cómo la onda se extiende. Su

resonancia llega a distintas personas y ellas, junto a

nosotros, también cambian. No debemos temerle. Es

sumamente natural y Universal. Agradezcámosle y

sigamos por el camino. Sigamos avanzando. Si hay una

curva, tomémosla. Puede ser que potencie, aún más,

toda la diversión de todo el proceso.

Aunque, también, existen momentos donde

queremos aplicar nuestra magia y no funciona.

Poseemos un problema y no podemos encontrar una

solución ¿Significa que estamos fallando? No. Hay dos

factores en la ecuación. Primero, el libre albedrio. Todos

los seres humanos y Gaia poseemos, como primera ley,

78


Es hora de... ¡hacer magia!

la libre elección. Todos elegimos lo que queremos y lo

que no. Hay momentos donde nuestro camino se cruza

con el del otro. Entra en juego lo que esa persona

desea. Si nos parece necesario, hacemos esfuerzos

sobre humanos por conseguir que cambie.

Indefectiblemente perdemos. Lo que realmente

seleccionamos es si, nosotros, queremos cambiar o no.

Los únicos que elegimos por y hacia dónde y cómo

transitar somos nosotros. Por lo cual, debemos respetar

la elección del otro. No se desesperen. Cada individuo,

en algún momento u otro, entra en el ritmo divino. Y

siempre, las piezas se acomodan. Puede variar el

objetivo, las personas que participen o no.

Como segundo factor hallamos que un problema a

veces no lo es ¿Qué significa? Un problema lo es cuando

tiene solución. Si no tiene, no lo es. Entonces, cuando

vemos que una situación es irresoluble debemos

corrernos a un costado y seguir de otra manera. En

algún momento, puede surgir una posibilidad de

cambiarla. Incluso, llegar a resolverse “sola”. Es

importante no enroscarnos. Podemos descubrir una

dirección mejor.

Hay algo que deseo compartir con ustedes. En

algunas ocasiones, podemos ver las posibilidades de

nuestras elecciones. El potencial a desencadenar y, de

alguna forma, nunca llegar. Esto puede deberse a que

nuestra alma ya eligió una dirección. Si ocurre, es mejor

seguirla. Pues, siempre, es un lugar que desconocemos.

El Oasis jamás creado. No puedo mentirles, tuve sueños,

vi potenciales y nunca los alcancé. Hoy en día, logré

79


Es hora de... ¡hacer magia!

amigarme con ellos. Descubrí que fueron transiciones

¿Hacia dónde? El mayor bien para mi esencia. Si vemos

que el camino se modifica, si el objetivo cambia, es

porque nos espera algo magnífico. Es importante,

darnos permiso para circularlo sin desdén. Al aunar

nuestra energía humana con la del alma, podemos

lograr toda la magia que deseemos. Nos convertimos

en la prueba fehaciente de que, realmente, existe.

Nuestra felicidad y gracia al fluir demuestran que es

posible.

Ya es tiempo.

Permitamos que la magia se manifieste en nuestra vida.

Nosotros somos ella.

Todos la personificamos.

Permitámosle al ser el creativo manifestarse.

Generemos una vida sin limitaciones.

Abramos, aún más, los campos potenciales.

Seamos nuestra esencia.

Seamos la chispa de nuestro ser.

Nuestra alma siempre esperó que le permitamos entrar.

Los seres de luz siempre nos acompañan.

Solo debemos dirigirnos a ellos.

Lo que permitimos, ocurre.

Somos nuestro propio creador.

Somos nuestro propio Dios.

Namaste, bellos ángeles.

80


Es hora de... ¡hacer magia!

Primero, nos ponemos cómodos. Luego, frotamos las

manos entre sí; si lo deseamos, podemos usar los pies u

otra parte del cuerpo. Para describir el ejercicio voy a

considerar que elegimos las manos.

Cuando sentimos temperatura, superior a la

normal, podemos parar. Las dejamos pegadas un rato,

contamos hasta cuarenta. Separamos un poco y

movemos lentamente. Arriba, abajo, derecha e

izquierda. Nos concentramos, qué sentimos

(cosquilleos, electricidad, calor, una masa chiclosa,

etc.). No limitamos las posibilidades ni las censuramos.

Ahora, manteniéndolas enfrentadas, las alejamos

un poco más. Giramos una y, después, la otra. Lo

hacemos por separado y juntas. En sentido horario y

contra-horario. Las aproximamos y distanciamos a un

ritmo constante. Sintamos. Todo el ejercicio se trata de

eso.

Una vez que ganamos práctica, jugamos con ellas.

Podemos visualizar, imaginar, pensar, sentir, etc. que

estamos manejando algún elemento en particular.

Incluso varios. Por ejemplo, hacemos una pelota y la

pasamos de un lado a otro. Si no nos gusta la idea,

creamos, en una de las palmas, una “pileta”. Elegimos

un dedo de la mano libre y creamos remolinos en el

“agua”. Juguemos. Siempre juguemos. Permitamos que

el niño salga para hacerlo posible. Otra opción es

simular que tenemos una trampa china para dedos.

81


Es hora de... ¡hacer magia!

Lo que sentimos es nuestra energía. Descubrimos

otra forma de percibir. Nos ayuda a abrir el campo de

posibilidades. Rompemos, otra vez, la caja que nos

rodea.

Segundo esparcimiento, nos paramos frente a un

espejo. Nos miramos fijamente a los ojos. Si es nuestra

primera vez, puede ser algo incómodo o

desconcertante. Estamos tratando de llegar a nuestra

alma.

Si surge un problema en nuestra mente, dejémoslo

estar. Observémoslo. Sabemos que tiene solución. Lo

miramos burlonamente y decimos – es hora de hacer

magia. – Una sonrisa de victoria se dibuja en nuestro

rostro. Autorizamos el surgimiento de las posibilidades.

Con cualquiera de las dos actividades obtenemos

el logro:

Mago sin Parangón

82


Uno suele estar haciendo algo mientras se dedica, al

mismo tiempo a otra actividad. Incluso, estamos

pensando o sintiendo otra situación. Dejamos de estar

presentes. Durante ese período, nos vamos a otro que

todavía no existe.

Un ejemplo, mientras bebemos podemos estar

pensando en cómo estuvo el día o qué podemos comer.

Por ende, no disfrutamos plenamente el momento. No

nos detenemos a sentir cómo el líquido refresca

nuestro cuerpo y llega a cada rincón del mismo. Si

logramos esto último, estamos presentes en el aquí y

ahora. Es estar enfocado plenamente en la acción que

tomamos. Disfrutarla a pleno y, como efecto, conseguir

la mejor situación y/o resultado posible.

Estar conciente plenamente de lo que estamos

haciendo a cada momento lleva a un estado de vida

muy distinto. Dejamos de estar automatizados para

poder crear a conciencia todo lo que queremos. Esto

incluye los pensamientos y sentimientos.

Cuantas veces dijimos: “perdona, no fue mi

intención. Estuve enojado y salió lo que salió”. Es

verdad, en algún lugar, estaba guardado. Sin embargo,

también, lo dijimos reactivamente. Llevándonos a

83


Un acto transformado en conciencia

perder la posibilidad de elegir cómo queremos ser y

quiénes somos. Desaprovechamos la capacidad de

seleccionar nuestro caminar. Nos transformamos en

espectadores de los mecanismos que poseemos. Es

verdad que tenemos actividades automatizadas para

poder gastar menos energía. Evitar pensar

constantemente cómo hacerlas y enfocarnos más en lo

que necesitamos. Lo importante es no vivir en piloto

automático.

Ahora mismo, dejo que mis dedos busquen

sistemáticamente cada tecla. Mientras, transcribo la

información. Me enfoco en lo que escribo. Ahora, al

redactar la situación, mi atención sobre el hecho hace

que busque ser conciente del movimiento. La presión

que ejercen sobre las teclas y, por medio del tacto,

saber cómo se siente. Escucho la música que emana del

teclado. La cual varía según mi interacción con él.

Además, recuerdo mi cuerpo. No son solo mis ojos

mirando la pantalla, viendo pasar las palabras. Es mi

biología optimizando los movimientos en donde

corresponde.

Esto, para mí, es estar presentes. Revisamos

nuestras acciones programadas para entrar

conscientemente en nuestro ser. Miramos cómo

hacemos las cosas. Ver si podemos y/o queremos

cambiar algo. Si nos vamos al futuro, creamos ansiedad.

Si viajamos al pasado, traemos nostalgia y/o dolor. En

cambio, si vivimos presentes en lo que hacemos

construimos a partir de ello. Eso que creamos es lo que

atraemos. Incluso, cambiamos el pasado y el futuro.

84


Un acto transformado en conciencia

Pues, el presente es una amalgama de ambos tiempos.

Todo lo que traemos a este instante es lo que existe.

Somos el resultado de nuestras decisiones. Cada una,

da forma a todo lo que somos.

Podemos cambiar la energía de nuestras memorias

y sueños. Revisemos nuestro interior, ¿seguimos

viviendo en un recuerdo? ¿Nos encerramos en sus

paredes o buscamos la forma de sanar? ¿Qué deseamos

para nuestra vida? ¿De qué nos creemos capaces? En

ese instante, en el que decidimos transmutarnos,

cambiamos la amalgama. Quizás, las escenas, ronden

nuestra mente y corazón. Sin embargo, la forma en que

lo harán, será completamente distinta. Podemos lograr

algo positivo con ellas. Al cambiar su estado

modificamos nuestro presente. Pues, las decisiones son

completamente diferentes. Estamos tomando caminos

diametralmente opuestos. Por lo cual, también lo hace

nuestro futuro.

Todo esto nos guía a indagarnos: Si vivimos en el

presente, ¿existe el tiempo? Hasta donde pude

aprender, en sí, no existe. En muchos lugares podemos

leer al respecto. Sin embargo, nosotros seguimos, de

alguna forma, moviéndonos a través de él. Podemos

tomarlo como limitante para nosotros o no. Si creemos

que poseemos un lapso determinado en la Tierra así

será. Pero, si realmente creemos que no existe y que

vamos a poder hacer todo, también, es así. Las leyes

están cambiando y lo seguirán haciendo. Así que, no

nos preocupemos. Lo que hoy parece imposible de

lograr, va a ser completamente posible. Dependede

85


Un acto transformado en conciencia

nuestro marco de referencia, de nuestras creencias y en

qué Tierra queramos vivir.

Eso sí, ¿saben cómo podemos sacarle jugo? El

marco temporal nos sirve para organizarnos. No

solamente en nuestra vida diaria. También, nos ayuda a

organizarnos entre todos nosotros. Podemos tomarlo

para poder crear libremente nuestra vida o como las

cadenas de la muerte que nos acechan. Sí, lo expreso de

manera extremista. Sin embargo, el ser humano suele

aprender mejor viendo los extremos. Cuando los

entiende, pueda balancearlos y llevarlos al equilibrio

perfecto para sí mismos. Aprovechemos el ahora para

crear la vida que deseamos. Pues ahí generamos el

empujón que necesitamos para poder lograrlo.

86


Un acto transformado en conciencia

Busquemos por internet mandalas para colorear.

También, podemos crearlos nosotros o comprarlos

impresos.

Cuando lo tenemos, le sacamos una o dos copias,

tomamos las pinturas (crayones, acuarelas, biromes,

lápices, etc.) y coloreamos uno.

Dejamos pasar días, semanas o meses y pintamos

una de las copias.

¿Podemos notar alguna diferencia? ¿Pintamos con

los mismos colores y/o herramientas?

Felicidades por completarlo. Obtuvimos el logro:

Aquí y ahora

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¡Nop! No es una persona llamando nuestra atención. No

es nuestro espíritu diciéndonos dónde encontrarlo. Acá

hablamos de algo, también, profundo y verdadero: las

células.

Cuántas veces paramos a preguntarles: - ¿cómo

están?, ¿qué necesitamos? -¿Buscamos su sabiduría?

Nuestro cuerpo humano es perfecto. Divino en toda su

creación. Sí, tiene “defectos”. Son parte de nuestros

contratos de vida. La lección que traemos antes de

encarnar. Sin embargo, en este mismo instante, nos

enfocamos en qué nos dice.

Quizás, escuchamos a otras personas decirnos lo

que debemos o no comer. La cantidad de actividad

física a realizar y cómo cuidar nuestro templo biológico.

Mas, cuántas veces buscamos en nosotros. Le

preguntamos a nuestras células qué opinan, qué nos

dicen. El principal problema es que estamos

escuchando fuera y no dentro. Nuestro ser “biológico”

nos está hablando constantemente. De repente dijimos

“soy vegetariano” y, por algún motivo, cuando vemos

carne se nos hace “agua a la boca”. Comemos un poco

y ya estamos satisfechos. Seguramente, con el bocado

89


¡Acá estamos!

que dimos no requerimos ese alimento por un tiempo.

Pero, en ese instante, el cuerpo nos dijo “la necesito”.

Preguntémosle al cuerpo cómo se siente ¿Una

lesión? Seguro quiere llevar nuestra atención a algo

¿Una enfermedad? Ellas son el relato externo de lo que

ocurre por dentro. Un producto, nos demos cuenta o

no, de pensamientos y/o sentimientos que nos hacen

mal. Lo que necesitamos es empezar a hablar con

nuestro cuerpo. Literalmente, en voz alta. Él dialoga

con nosotros. Qué mejor forma de permanecer jóvenes

y tener el estado físico “ideal”. Tener a las células

trabajando a pleno potencial. Siendo su mejor versión.

Ellas nos muestran qué comer y qué no. Cuánta

gimnasia podemos llevar a cabo o qué tipo de medico

debemos ver. En mi caso particular, encontré que,

cuando no debo hacer algo, el cuerpo me lo enseña.

Dispara un dolor para que le preste atención. Ni bien lo

descubro paro y, con ello, el suplicio. Si me dan ganas

de algo, le prestó atención. Si doy en el clavo, las células

vibran de emoción.

Ahora, ¿qué es óptimo y que no? Óptimo es un

cuerpo que nos permite efectuar lo queramos sin

dolores ni problemas. No si pesamos una determinada

cantidad de kilos. De repente, sin saberlo, estamos

consumiendo menos calorías de las necesarias. Si

requerimos más nos dirá. Si requerimos movernos, nos

lo hará saber. Si hay una comida que puede ayudarnos a

sanar, nos enseñará. De una u otra forma, nos permite

escucharlo. Comparte su sabiduría. Lo importante, es

escuchar y comunicarnos. Hacerlo en voz alta ¿Nos

90


¡Acá estamos!

avergüenza? Esperemos a estar solos. Descubriremos

distintas formas en las que nos brinda su conocimiento.

Debemos tener en cuenta que hay sustancias

adictivas. Primero, debemos desintoxicarnos. Saber si

realmente el cuerpo las necesita. Pues, aunque no lo

haga, se acostumbró a ellas. Le preguntamos - ¿es

necesario o, simplemente, es costumbre? -y nos hará

saber cuál es la respuesta. La decisión ya queda en uno

mismo ¿Es fácil? ¿Es difícil? Todos tendremos nuestro

propio grado de dificultad. Por medio de la práctica

llegaremos a la maestría.

91


¡Acá estamos!

Vamos a un restaurante, pedimos la carta y la leemos. Si

llegamos con una idea preconcebida la hacemos a un

lado. Le preguntamos al cuerpo - ¿Qué querés? – nos

dará una pista. Si no “oímos” nada le decimos - te leo la

carta –y, en algún momento, descubriremos la

respuesta.

Otra opción es salir a caminar. Mientras lo

hacemos, revisamos cómo nos sentimos. Recorremos

de arriba a abajo y viceversa. Realicemos un escaneo

general. Seguramente, encontramos muchas

respuestas para una misma pregunta. Al fin y al cabo la

idea es estar mejor.

Recordemos, no hay una sola vía disponible.

Además, de ser único para cada uno. Parte del objetivo

es poder trabajar en equipo concientemente (órganos,

músculos, células, átomos, etc.). Agradezcamos el

trabajo realizado. Pidámosle que prometa enseñarnos

todo lo que necesite para no enfermar más. Si hay algo

que este mal que nos lo haga saber de una forma

benevolente, sin enfermedad.

Cualquiera de las actividades nos brinda el logro:

Ascensión

92


Muchas veces, podemos sentir cómo nuestra alegría se

desvanece. Similar al viento cálido ante la entrada del

invierno. Se va y no regresa más. No tenemos nuestra

primavera. La amargura se apodera de todo. La gente

nos mira y habla distinto. No es nuestra impresión. Nos

comentan que andamos raros, parecemos una flor

marchita. Entonces, nos dirigimos a nuestro mundo

secreto. Nos ensimismamos y dedicamos a divagar en el

espacio creado. Llega un momento donde recordamos

esa actividad que hacíamos de jóvenes. Al crecer, la

hicimos a un lado. Ya no es compatible con la vida que

llevamos. Nos quedamos mirando la situación con

añoranza. Traemos recuerdos felices de esa actividad.

Es imposible retomarla. Pues, no tenemos tiempo. Las

tareas, deberes y responsabilidades nos apabullan.

Realmente, ¿es tan así?

Si pintar, tocar la guitarra u otra actividad fueron

pasatiempos que amamos, ¿deben quedar en nuestra

historia o podemos traerlos al presente? Me parece

genial la idea de materializarlos una vez más. Al menos,

podemos intentarlo.

93


Tu atractivo

Busquemos qué actividades llenan nuestro tiempo.

De cuáles podemos prescindir. Tomemos cinco minutos

de cada una. Cuando nos damos cuenta, poseemos una

hora entera para hacer eso que tanto nos gusta.

Organizamos la concreción de ese momento tan

especial.

- Espera, yo no tengo tiempo libre. Tampoco

puedo armarme ese espacio. Con suerte respiro, como y

duermo – ¡Guau! Entonces vamos a tener que buscar

una nueva alternativa.

Qué les parece si, en vez quitar tiempo a algo,

utilizamos el que ya tenemos. Por ejemplo, si nos gusta

dibujar o escribir podemos llevar un anotador y algunas

biromes de colores. De esta forma, cuando poseemos

un momento libre, hacemos esa actividad que tanto nos

completa.

¿Nos gusta tocar un instrumento? Si podemos

transportarlo lo usamos en los huecos que

encontramos. Si vamos al baño podemos llevar la

guitarra o el piano para tocar un rato. Puede ser que sea

un momento extraño. El tema es que podamos

reencontrarnos con lo que nos gusta y empezar a

definir nuestros horarios de una forma diferente.

También, esas computadoras de bolsillo que están

de moda nos permiten hacer de todo un poco. Me

refiero a los tan conocidos teléfonos inteligentes. Hay

aplicaciones de todo tipo que podemos descargar.

Buscamos la que se ajusta a nuestros gustos y la

descargamos. Entre todas las opciones alguna buena

vamos a encontrar.

94


Tu atractivo

Lo importante en todo esto es que hallemos de

vuelta esa chispa divina que enciende nuestra alma. La

que otorga ese brillo tan especial en nuestros ojos y esa

sonrisa tan hermosa que desvela las miradas más

incrédulas. No es necesario que seamos maestros en lo

que hacemos. Podemos no saber nada, estar oxidados

o saber de todo. Eso no implica que podamos o no

hacer las cosas. Es simplemente ir aprendiendo.

Si ya tenemos ese hobby hermoso que tanto

amamos disfrutémoslo. Si se convirtió en nuestra

pasión de vida y vivimos gracias a ello, agradezcámoslo.

No es que seamos uno de los pocos afortunados

en poder hacer lo que amamos. Somos parte de las

personas que se animan a seguir el camino que guía el

corazón. Sopesamos nuestra felicidad por sobre los

objetivos planteados por la sociedad.

Así que felicidades por dedicarle tiempo al

pasatiempo que amamos o, mejor aún, vivir del deseo

de nuestro corazón. Si no tenemos idea de qué nos

llena por completo, felicidades por salir a buscarlo.

No voy a armar un juego, simplemente un deseo. Si

sabemos lo que amamos hagámoslo al menos un rato al

día. Poco a poco, veremos cómo cambia todo.

Para quien se anima a encender su corazón y ser

feliz tiene como premio el logro:

Resurrección

95


Esto nos retrotrae a otra parte del libro. Les dejo a

ustedes adivinar cuál es.

Ahora, siendo específicos de éste capítulo, todos

poseemos la chispa divina. Esa parte nuestra que es la

expresión pura de Dios, Universo, Ser Creativo, etc. o

como prefiramos llamarla.

Algunos tenemos la posibilidad de

sentirla/verla/oírla con más fuerza que otros. Incluso,

somos capaces de percibir la de otras personas.

Sí, por más fantástico que resulte, todos llevamos

dentro ésta energía. Incluso esas personas que hacen

atrocidades. La principal diferencia reside en si están en

contacto con ella o no. Podemos decir que algunos

están desconectados de esta parte de su ser hasta que,

en un momento, descubren que está ahí dentro.

No es exclusivo de un grupo selecto. Todos

tenemos acceso a ella. El tema es descubrirla.

¿Cómo podemos obrar semejante milagro?

Primero debemos descontar que sea de ésta manera.

No es un milagro topar con ella. Es algo natural para

todos. No se escapa de nadie. Al contrario, se deja ver.

97


Lo esencial es invisible a los ojos

Espera que lleguemos a tocarla para cambiar nuestra

vida.

La chispa es un retazo de nuestra alma. Al activarla

estamos más cerca de nuestra esencia, de la Fuente

Creadora. Hay varias partes de nuestra vida que la

despiertan. Un ejemplo es la risa. Sí, dimos una pista de

otro capítulo. Pues ella junto a otras actividades como

la música, el baile, etc. son expresiones de nuestro ser.

La palabra que acarrea todo es “expresión”.

Debemos reconocer en que actividades sentimos que

nos expresamos realmente. Cuando resonamos con la

verdad de nuestra alma. Cuando el diapasón comienza a

vibrar. Pues en esos instantes es cuando estamos

activando nuestra chispa divina.

El ser felices es su alarma para el despertar. El

amar la llama a la acción. Todos esos sentimientos

puros son parte de nuestro ser. Es energía pura y

directa del Hogar. Aquel lugar del que provenimos

todos.

Muchos quisiéramos poder activarla al ciento por

ciento. Sin embargo, no podemos hacerlo en estos

momentos. Pues, nuestros cuerpos no están listos para

llevarla a ese nivel todo el tiempo.

Si pudiésemos ver la magnificencia de nuestro ser

quedaríamos estupefactos. Somos tan increíbles que

nos adoraríamos a nosotros mismos. Espera, ¿no es

esto lo que debemos hacer? En cierta manera es

correcto. Pero, no debemos pasar a la idolatría. Eso ya

es una historia muy distinta.

98


Lo esencial es invisible a los ojos

¿Al leer la frase “todos somos hijos de Dios”

podemos encontrarle un mayor sentido? Todos

provenimos de la misma Fuente y todos poseemos su

magia. Entonces, por qué tratar distinto a otro.

Es cierto, a veces parece difícil ver ésta parte en

todos. Especialmente cuando hay personas que nos

pueden sacar de quicio. También, nos indignamos ante

el mundo por lo que muestra y lo que no. Los líderes

que tenemos pueden provocar exabruptos en nuestro

ser. Entonces, ¿qué hacemos? Recordemos que todos

estamos aquí jugando a buscar ser más de nosotros

mismos. Algunos lo ven con mayor facilidad que otros.

Algunos lo alcanzan con mayor facilidad que otros.

Así que, por favor, mantengamos en nuestra

memoria consciente: estamos todos en el mismo juego

y cada uno posee su camino. Unos serán compatibles

con el nuestro y otros no.

Sabiendo esto, ¿puede ser más sencillo ver con

otros ojos a las personas? ¿Más sencillo comprender

que todos estamos en la misma misión, pero de

diferente forma? No importa con quien nos topemos o

como sean. Incluso si es la tía que siempre nos tironeó

los cachetes cuando éramos chicos y nos babeaba toda

la cara con sus besos. Todos provenimos del mismo

lugar. Si cambiamos nuestra forma de mirar podemos

cambiar la forma de nuestro accionar.

Algo que me gustaría agregarles es que, como

algunos saben, la energía de la Tierra cambió. Incluso,

sigue haciéndolo a pasos acelerados. Por lo cual, que no

nos resulte raro que en unos años (pueden ser cientos)

99


Lo esencial es invisible a los ojos

tengamos disponibles completamente nuestras

capacidades. Podemos soñar con muchas obras

increíbles (como la sanación) que serán el aire que hoy

respiramos. Solamente debemos seguir dando lo mejor

de nosotros mismos para crear el mejor mundo que

podamos y queramos.

Una frase más: “Trátate a ti mismo como quieres

que los demás te traten a ti”. Pues, muchas veces

tratamos mejor a otras personas que a nuestra persona.

Si somos capaces de amarnos incondicionalmente

podremos hacerlo con otros. Si somos capaces de no

juzgarnos seremos capaces de hacerlo con otros y así

sucesivamente.

Mis mayores deseos de bienestar y felicidad para

todos nosotros.

100


Lo esencial es invisible a los ojos

Busquemos a otra persona y vayamos a un lugar

tranquilo.

Colocamos un poco de música para relajar. Sin

hablar, nos miramos a los ojos. Tratamos de trascender

la carne, ir más allá de lo obvio. Ni bien sentimos algo

desde nuestro corazón podemos comunicárselo.

Probemos con personas que conozcamos más e,

incluso, con las que no seamos tan confidentes. Es buen

juego para descubrir partes que no teníamos del otro.

Segunda opción, vamos a divertirnos siendo otros.

Recordemos a alguien que conozcamos bien e

imitémoslo. Eso sí, no delante de ellos. Es solo para

placer personal nuestro. Veamos qué sale. Puede ser

que nos riamos un rato y, quizás, lleguemos a

comprenderlo un poco más.

Otra posibilidad, buscamos a un compañero o

compañera. Nos paramos uno delante del otro,

relajamos el cuerpo y, lentamente, uno comienza a

moverse. El que está quieto busca seguir los

movimientos de quien inicia la acción. Nos

transformamos en un reflejo tal cual espejo.

Probemos a qué punto somos capaces de

“adivinar” el movimiento que hará la otra persona.

101


Lo esencial es invisible a los ojos

Siempre, disfrutemos. Si no sucede paramos un

rato, relajamos y proseguimos.

Cualquiera de las tres actividades otorga el logro:

Esencia

102


Al esperar una noticia podemos estar ansiosos.

Cruzamos pensamientos de toda clase. Tratamos de

descifrar el resultado. Es muy difícil aguardar sin sacar

conclusiones. Poder hacerlo sería genial. Pero, si no,

¿qué actitud tomamos frente a ésta situación? Algunos

pueden acorralarse ante las cuerdas de la

desesperación. Otros irán hacia la esperanza

benevolente ¿Nosotros a dónde vamos? ¿Qué camino

tomamos?

Nuestros pensamientos funcionan como un imán.

Atraemos determinadas cargas según nuestra creencia

¿Esperamos algo “bueno” o “malo”? ¿Esperamos con

nuestro corazón encendido o apagado? Si alimentamos

la idea de un resultado negativo es lo que vendrá a

nuestro encuentro. Ahora, si buscamos el positivo,

adivinen quién acude.

Es muy importante la forma en que vemos la vida.

Ello dictaminará, en su mayoría, que seamos felices o

no. Vivamos en un drama o no. Nos ayuda a alcanzar

nuestros sueños o a dejar que se escurran entre

nuestros dedos. Si somos capaces de observar y

percibir de una manera positiva, más allá de lo que

ocurra, podremos albergar otra forma de ser. En un

103


Qué esperamos

momento, descubriremos que reírnos de nuestras

desavenencias” puede ser maravilloso. Liberamos el

miedo y nos damos cuenta que no era tan terrible como

creíamos.

Por ello, el ser positivo y agradecido son dos claves

para una vida feliz y distinta. Entre ambas crean un

binomio imparable. Nuestro cuerpo, mente, corazón y

espíritu se rejuvenecen. Creamos un mundo colmado de

posibilidades. Nos dan ganas de vivir cada instante.

Sabiendo que hay algo bueno en cada situación.

Incluso, si es necesario, sabemos que podemos hallar

una solución. El abanico se expande. Generamos nuevas

dimensiones. Siempre podemos elegir. Es nuestra

elección/intención lo que crea todo. Podemos limitar

nuestra vida o expandirla incansablemente.

Aquí es donde descubrimos cuán importante es

éste tipo de pensamiento. Nos ayuda a ver las opciones

disponibles y saber que, más allá de lo que ocurra, nos

va a ir bien. Esto no significa ser descuidados.

Simplemente, logramos resolver de nuevas maneras.

Con alegría. Pues, sabemos que si no es resoluble, ella

está para traernos algo mejor. Una enseñanza. Quizás,

al momento, no lo descubramos. Mas, podemos

aceptar que un día lo haremos.

Cada instante puede brindarnos algo bueno.

Seamos agradecidos.

104


Qué esperamos

Agarremos un bol y llenémoslo de hielo hasta donde

deseemos. Ahora, busquemos las partes donde está

completo y en cuáles no. Finalmente, dejamos que los

cubos se derritan. Veamos el cambio.

Obtuvimos el logro:

Expansión

Si quieren leer lo que veo, sigan leyendo:

El hielo queda estancado donde se encuentra. No

completa todo el bol. Solo una parte. Su imagen me

remite a piedras. Las cuales, otorgan un mayor peso al

recipiente. Sé que, sea agua líquida o solidificada, el

peso es prácticamente el mismo. La diferencia es el

estado. Pero, por un rato, dejemos la ciencia de lado. Ni

bien se derriten aparece una nueva forma, el agua se

expande. Fluye por todo el lugar donde se encuentra.

No quedan huecos a llenar.

Si lo extrapolamos a nuestras emociones, notamos

que el peso difiere de una a otra. Las negativas son

sumamente pesadas. Pareciera que cargamos nuestra

vida a cuestas. En cambio, cuando las transformamos

en positivas nos damos cuenta que no hay más peso.

Fluimos grácilmente.

Podemos elegir: llenar de rocas nuestro camino o

ver las posibilidades en todo. Siempre es la elección lo

que condimenta cada acción y, por ende, la situación.

105


Metafóricamente, el músculo que mueve nuestra

sangre y oxígeno es representación del Amor. Esto

ocurre porque lo asociamos con el cuarto chacra,

Anahata. El mismo se encuentra en el centro del pecho

y de él surge ésta maravillosa energía 1 .

Ahora, cuando está equilibrado expresamos un

sentimiento puro. Sin embargo, cuando se desequilibra

podemos fluctuar entre extremos y puntos medio. Por

lo cual, encontramos personas que son “puro corazón”

y no usan para nada su mente. Hacen todo como

sienten. El principal tema es que no significa que se

muevan desde el Amor. Si no sobre la emoción (sea

negativa o positiva). Terminan siendo un barril de

pólvora a la espera del estallido o actúan de más.

Muchas veces, pisando los deseos de otros. En pos de

querer “ayudar”.

Después, tenemos los que suprimen casi por

completo el sentimiento. Transformando su vida en una

masa fría y calculada. Todas las probabilidades y formas

de vivir son creadas del raciocinio. Creyendo que así no

se sufre y que se crea una vida completamente objetiva.

También, tenemos los grises entre los extremos y

el equilibrio. Entre los cuales vamos alternando.

107


¡Bum! ¡Bum! ¡Bum!

Siempre con una tendencia según nuestra elección de

vida.

Si nuestro corazón está herido debemos buscar

la forma de sanarlo. Es una decisión nuestra hacerlo.

Por más que quiera llegar un salvador a hacerlo no va a

poder lograrlo si es que nosotros no lo permitimos.

Además, el único y verdadero salvador de

nuestra vida somos nosotros mismos. Nuestra elección

es qué recibimos y qué no. Eso sí, si nos quedamos

esperando a sanar para poder tomar decisiones y

acciones, estamos en apuros. Pues, podemos esperar

una eternidad, meditar bajo las frías aguas de Iguazú y

esperar eternamente. Dejamos que la vida pase sin más.

Es importante, también, comprender que sanamos a

medida que vivimos. A medida que elegimos transitar

de una manera distinta a como lo hacíamos. Busquemos

amar de la forma más esencial que podamos. La

máxima posibilidad dentro de nuestras limitaciones

actuales.

Mientras avancemos en este camino

descubriremos que nuestros límites en realidad no lo

eran. Nuestras opciones son más amplias y, si llegamos

al “limite”, podemos expandirlo de vuelta en el

momento adecuado. Es importante que obremos

sintiendo nuestro corazón. Su versión pura. No la

herida. Ella está para sanar. Para hacerlo debemos

tomar la experiencia y descubrir qué lección nos deja.

Ahí podemos curarla. A veces toma tiempo porque,

primero, debemos obtener una mayor sabiduría.

108


¡Bum! ¡Bum! ¡Bum!

Podemos optar.

Ver el mundo con amor y compasión

Ver el mundo con desesperanza.

Verlo como lo deseemos.

Siempre es nuestra elección.

109


¡Bum! ¡Bum! ¡Bum!

Llevemos nuestras manos a la altura del corazón y

apoyémoslas. Ahora, cerramos los ojos y sentimos qué

hay ahí.

Disfrutemos las imágenes, pensamientos, sonidos,

olores, tactos que se crucen. Si viene algo negativo,

veámoslo, aprendamos lo que quiere enseñarnos y

dejemos que se marche. Sintamos como se expande el

corazón. Como llega su energía a abarcar todo lo que

amamos. Primero, nosotros mismos. Pues tenemos que

amarnos. Ahora, permitamos que el amor bañe todo

con su energía. Incluimos a las personas que queramos,

mascotas, plantas, objetivos, animales, bienes

materiales, etc.

¿Bienes materiales? Sí, pues ellos son parte de

nuestra cotidiano. Sin muchos de ellos nuestras

posibilidades pueden mermar. No dependemos de

ellos, pero agregan un plus a las opciones de las que

disponemos. Incluso, agregan nuevas.

Abracemos a todos los que están en nuestro

corazón y, ahora, dejémoslos ir a todos.

Desprendámonos de ellos. Cada uno va a su propio

lugar.

¿Queda un vacío? No debería. Miremos de vuelta

¿La energía es la misma? No, cambió. Ahora somos más

que antes. Cada experiencia que vivimos es mayor para

nosotros. Todas suman de alguna manera. Sintamos

con más fuerza lo que vivimos en estos momentos.

Disfrutemos, relajemos y vivamos.

110


¡Bum! ¡Bum! ¡Bum!

Cuando tengamos ganas abrimos los ojos.

Miremos con una sonrisa enorme a nuestro alrededor.

También podemos reírnos. Así atestiguaremos desde el

amor y la felicidad lo bien que estamos haciendo todo

hasta el momento.

Gracias a todo esto obtuvimos logro:

Corazón

111


¡Ah! La bella y querida mente. El objeto que se

transforma en sujeto. El lugar donde radican todos los

pensamientos. La dama que encandila a miles de

personas. Un lugar que determinó hasta el nombre de

una corriente filosófica: El racionalismo.

Pero, ¿qué tanto le debemos a nuestra mente? Es

verdad que realiza milagros que parecen inexplicables.

También, creamos a partir de ella muchas cosas. Pues,

los pensamientos son energía. La energía se manifiesta

y crea. También, puede ser nuestro limitante. Así que

miremos en nuestro día a día, revisemos los

pensamientos. Chequeemos que emana de nuestra

mente ¿Cuán increíbles y maravillosos son nuestros

pensamientos o qué tan bajos y aburridos? Según cómo

pensemos creamos un mundo u otro. Las palabras que

pronunciamos, los pensamientos que acarreamos,

crean un lugar, una situación, una experiencia.

La mente por sí sola no es capaz de hacer

muchísimas cosas y menos expandir de mil maneras.

Igualmente, por ahora, solo vamos a enfocarnos en ella.

En su individualidad. Muchas veces, o casi siempre, nos

sentimos según el cómo creemos que lo hacemos.

Decidimos como nos sentimos.

113


¡Blah! ¡Blah! ¡Blah!

Si estamos tristes y nos preguntan: - ¿cómo estás?

Respondemos, generalmente, de forma

políticamente correcta. Es decir: “Bien”. Alguna vez esa

forma va a empezar a hacer mella. Surgirá la duda y nos

conducirá a consultarnos: realmente, ¿cómo estoy?,

¿por qué estoy como estoy?, ¿por qué no puede ser de

otra manera?, ¿puede estar bien de verdad?

Empezamos a buscar respuestas. Cuando hay un

sentimiento que no podemos comprender lo

racionalizamos. Todo pasa al campo de la mente y su

creación. Grandes proezas de fuerza son realizadas

gracias a que dejan de creer en una limitación. Al fin y al

cabo lo que creemos lo creamos.

Aquí es donde un sistema de creencias formado

por nuestra educación, maestros, padres, amigos,

conocidos, personas que admiramos e, incluso,

nosotros mismos en un largo etc. formamos quienes

creemos ser. Entonces, a partir de ese conjunto tan

singular de creencias creamos según creemos. Nuestras

limitaciones saltan a la luz porque alguien nos dijo que

no podemos hacerlo. Nuestra liberación comienza

cuando sorteamos esa limitación y vemos que sí

podemos.

Es similar al mito de la cueva de Platón. Cuenta que

hay un grupo de hombres encerrados en una cueva y

todo lo que ven son sombras del mundo exterior. Hasta

que un día, uno de ellos, sale de ahí y ve “realmente” el

mundo por lo que es. Seguramente, si agarramos un

libro o un erudito del tema nos los cuenta mejor. A puro

114


¡Blah! ¡Blah! ¡Blah!

detalles como puede corresponder. Acá, simplemente,

quiero que retengamos el “de que se trata”.

Muy bien, ahora tomemos a nuestras creencias

como la cueva. La mente es el fuego que crea las

sombras. Entonces, creamos en base a lo que

proyectamos. Sin embargo, un día, logramos salir de la

cueva (las limitaciones) y vemos el mundo como es. Un

lugar distinto en muchos de sus aspectos a como

habíamos aprendido. Entonces, perdemos la noción de

cuál es la verdad y buscamos crear la nuestra. Una que

logre discernir entre lo aprendido y lo experimentado.

Pues, para cada uno, el mundo puede funcionar de

forma distinta. Nuestra mente crea con mayor libertad.

Sin tantas limitaciones. Hasta que un día logramos

desprendernos de ellas y crear a simple voluntad.

Conscientes realmente de lo que queremos.

Conseguimos limpiar nuestro océano. Las corrientes

cambian su sentido. No más voces que nos indiquen

cómo es el mundo. Solamente nos queda la de nuestro

ser. Creamos en base a quién somos. La vida cambia

completamente.

Si paramos un momento al día o más a escuchar

nuestro parloteo mental nos sorprenderemos de todo

lo que pensamos. Y también de cómo lo hacemos.

Nuestra mente es sorprendente. Tanto como nosotros

creamos que lo es.

115


¡Blah! ¡Blah! ¡Blah!

Agarremos una hoja y una birome. Empecemos escribir

sin cesar durante, al menos, un minuto. Escribimos todo

lo que viene a nuestra mente. No filtramos información.

Al terminar leemos lo escrito. Esos son nuestros

pensamientos en crudo. Si podemos realizarlo, al

menos, una vez al día podremos ir descubriendo aún

más cosas. Incluso, soltar un poco de la carga que

tenemos.

Felicidades, obtuvimos el logro:

Ojo de la tormenta

Antes de emitir palabra, tratemos de pensar dos o tres

veces. Preguntémonos: - ¿tiene algo de valor positivo lo

que voy a decir? - Si es así expresémoslo. Si es una queja

o crítica, busquemos la manera de hacerlo amorosa y

constructivamente. Pues, todos podemos aprender de

un comentario bien realizado. Un comentario con

intención de crear y mejorar, no de uno que busque

destruir y desmoronar.

La técnica que usamos hace un rato se llama

Brainstorming o lluvia de ideas. Pueden usarla cuando

quieran para lo que quieran. Si lo quieren pueden

investigar un poco al respecto y descubrir otros usos.

En definitiva, es vaciar el frasco para permitir que

lo nuevo se introduzca. Ampliar el paradigma. Si lo

borramos puede ser aún mejor. Pues deja espacio para

la creación de algo nuevo.

116


¡Blah! ¡Blah! ¡Blah!

Ya lo dije varías veces y es importante que lo

recordemos: “lo que crees, creas”. Así de sencillo y

complejo. Seamos felices. Pues hemos realizado un

gran trabajo.

117


A lo largo de la vida aprendimos que determinadas

cuestiones deben estar separadas. Si somos

profesionales no podemos mascar chicle. Si somos

personas serias y maduras no podemos hacer chistes ni

bromas. Siempre nos enseñaron a separar antes que a

unir.

Si miramos dentro nuestro podremos ver como

todo lo que somos esta compartimentado en distintos

bloques. Creando vallas que diferencian quienes fuimos

en la niñez, adolescencia y adultez. Incluso, lo hacen

con nuestros gustos. Si somos algo, no podemos ser

otra cosa. Si no, estamos mal. Espera, ¿realmente es tan

así como nos enseñaron? Piénsalo, siéntelo.

Desde chico puedo admitir que me ha gustado

cruzar distintos mundos. Ir de un lado al otro. Estuve en

extremos para poder comprenderlos. Incluso, sin ir a la

experiencia personal, pude aprender, de alguna

manera, por medio de la experiencia de otras personas.

También, por medio de la abstracción y la imaginación.

Lo que descubrí es a tomar lo que nos hace bien y

dejar lo que nos hace mal. Los mundos que suman

positivamente a nuestro ser que se queden. Los que

119


Uniendo mundos

nos hagan algún mal que dejen la enseñanza y se

marchen en paz.

Entonces, puedo ser capaz de seguir

experimentando los mundos que tanto me gustan sin

dejarlos de lado. Sin embargo, ese permitirme vivir en

todo lo que me gusta no significa haber quitado los

compartimentos del todo. Es más, siguen ahí presentes.

Ahora es donde empieza la soltura, creatividad e

invención. La pregunta que podemos hacernos es cómo

llevar todo eso que somos a un solo mundo donde

estén todos en sintonía y concordancia. Por ejemplo, a

mí me pasa mucho que no puedo quedarme serio todo

el tiempo. Puedo entrar en temas complejos en los que

opinar y en algún momento tirar alguna broma. Hay

veces en que las toman a mal. Pues creen que no le

estoy brindando la importancia que tiene para ellos.

Entonces, les recuerdo que no es restar importancia. Es

quitarle carga. Hacerlo más liviano y que volvamos a

disfrutar de lo que estamos haciendo.

Yendo un poco más lejos de mi persona, veamos

otra opción.

Si uno es médico y descubre que una actividad que

realizas logra mejoría en un paciente ¿Por qué no

agregarla como una opción viable? En algún momento

recuerdo haber conocido doctores que hicieron todos

sus años universitarios y que un día experimentaron

alguna sesión energética. Entonces, como vieron que

les hace bien y descubrieron que realmente sirve en

otras personas. Empezaron a aprender e implementarlo

ellos también con sus pacientes.

120


Uniendo mundos

Si te gusta meditar y aprendiste a guiar a otras

personas por el proceso, ¿por qué no ofrecer la

posibilidad de hacerlo un rato en el trabajo? Sí, puede

ser que te miren raro y qué tiene. Ve consulta. Si se

niegan es un no y listo. Ahora, si dan un positivo para

que lo hagas aprovecha. Arreglas un horario o un

tiempo. Si ven que gusta y sirve para mejorar el estado

de todo el grupo puede ser que te permitan hacerlo con

más asiduidad.

Siempre que podamos realizar la unión de distintos

mundos que tengamos seremos más felices. Pues,

expandimos las posibilidades. No es solamente hacerlo

cuando tenemos ese momento. También, logramos

abrir unos nuevos abanicos de instantes para vivir en

esos mundos que hayamos unificado.

Ahora, puede pasar que no sabemos cómo realizar

una unión. Nuestra creatividad no está, en estos

momentos, capacitada para hacerlo. Entonces,

buscamos la manera de lograr un punto de coexistencia

mutua. Es decir, no escondemos lo que somos.

Simplemente lo expresamos cuando queremos.

Tampoco es razón de ir gritando a viva voz el hobby que

tenemos o nuestra creencia específica en algún tema.

No es necesario.

Lo importante es que aprendamos a mostrarnos

por quien somos y por lo que nos gusta.

Puede ser que salga rápidamente o no. También

darnos vergüenza. Hay muchas opciones. Si ocurre algo

que nos detiene, no nos desesperemos. Somos

humanos y estamos aprendiendo. Por ello, practicamos.

121


Uniendo mundos

Cuando alcancemos el nivel necesario podremos

ver la forma de aunar por dentro y fuera ¡Ah! No nos

olvidemos que nosotros cambiamos. Por ende, lo que

en algún momento pudo ser una representación fiel de

nosotros mismos puede dejar de serlo. Ahí es cuando

permitimos que se retire y seguimos nuestro camino.

Ser capaces de cambiar de opinión nos brinda una

flexibilidad que otros no poseen. Si no, si mantenemos

siempre las mismas creencias sin importar lo que ocurre

nos quedamos estancados en el lugar. Sin poder salir y

evolucionar. Si alguna parte desea cambiar, dejemos

que lo haga. Si otra quiere seguir igual, dejemos que lo

haga. Seamos flexibles con nosotros mismos. También

con otras personas y situaciones. Empecemos por

nosotros para ser capaz de expresarlo.

122


Uniendo mundos

Primero, vayamos a la cocina a buscar algo para

preparar. Consigamos sustancias dulces, saladas,

picantes, es decir, de distintos tipos. Hacemos un plato

sencillo que nos guste y luego cambiamos los

ingredientes. Puede ser que en alguna de las mezclas

encontremos algo que nos guste.

La segunda opciones es: revisemos nuestro hogar.

Confirmemos si representa quien somos. Entonces, si

encontramos partes que ya no nos representan las

dejamos ir. Podemos regalarlas o venderlas. Lo

importante es que quitemos todo lo que no es un

simbolismo de nuestro ser.

Cuando hayamos encontrado todo lo que no es,

pasamos a buscar lo que sí. Revisemos las maneras de

complementar lo que hay y de traer nuevos aspectos.

Divirtámonos redecorando todo.

Con cualquiera de los dos experimentos ganamos

el logro:

Hilvanados

123


Bueno, llegamos a un punto muy común en la mayoría

de las sociedades. No digo todas porque seguramente

muchas no cumplen con ésta parte.

Detengámonos un momento, tratemos de

recordar nuestra vida, eventos que presenciamos,

historias que nos contaron. En cuántas de ella se trabajó

con la cooperación y cuantas con la competencia.

Mucho de lo que hacemos está enseñado y, de

algún modo, diseñado para que compitamos entre

nosotros. Saber quién es el rey de la selva. Ser el más

fuerte, devorar al débil. Eso nos enseñaron muchas

veces.

Podemos verlo cuando hay un puesto libre en

nuestra empresa. Quienes lo quieren se matan por

obtenerlo. Los deportes, donde los hinchas pueden ser

más irascibles que los propios jugadores. Donde una

victoria puede marcar el buen humor de todo un día.

Incluso, semanas. Si pasa lo contrario el mal humor y la

tristeza junto a un poco de añoranza embarga todo el

ser.

¿Estamos haciendo las cosas mal? No, simplemente

las hacemos como aprendimos. Debemos comprender

que en el Universo no existe el bien ni el mal. Nosotros

125


Dejando la competencia

otorgamos esas categorías por medio de nuestras

creencias y valores. Entonces, una parte que dejamos

entre estas líneas es: deja de fijarte que es bueno en tu

vida y que es malo. Las cosas simplemente son. Cuando

puedas ver lo que esconde una situación podrás

disfrutarla mejor o aminorar la tristeza. Pues, las cosas

no son siempre lo que nos parecen.

Para que se entienda un poco mejor esta parte

pueden buscar y leer un cuento chino. Para eso vayan a

internet y busquen algo similar a: “cuento chino suerte

desgracia”. Disfruten la lectura.

Ahora, volviendo al tema de esta parte. La

competencia la mamamos. Incluso, lo hacemos con

nosotros mismos. Cuando logramos algo queremos lo

que sigue. Buscamos tanto un objetivo que cuando lo

alcanzamos tiene sabor a poco y nos lanzamos a uno

nuevo. En el medio nos olvidamos de disfrutar el

camino.

Pocas veces vemos a la cooperación como medio

para lograr grandes cosas. Incluso, es difícil lograrla

cuando nos enseñan lo contrario. Igualmente, esto

camba a pasos agigantados.

Hace poco escuché algo que me resonó como

verdad. La ambición es parte del ego. Él es quien quiere

más para ser mejor. Esto nos lleva a la lucha por

conseguir nuestras metas. Si no las logramos fallamos y

somos unos fracasados.

Entonces, ¿qué podemos hacer? Entender que en

realidad la vida es una mutua ayuda. Cooperación entre

todos los individuos que nos cruzamos. Puede ser que

126


Dejando la competencia

digas – quiero mejorar en el fútbol – (para mí el

básquet) y tengas un entrenador que te enseñe nuevas

cosas. Incluso, que juegues con personas que la tienen

más clara que para superar esa barrera.

Sin embargo, la forma en que enfrentemos la

situación va a cambiar completamente toda la lección.

Si disfrutamos lo que estamos haciendo. Si sabemos

que es parte de la lección para aprender más. Podemos

ver al otro como una mano que nos ayuda a subir al

siguiente peldaño de la escalera. No como el guardián

imbatible para lograrlo.

También, recordemos que lo mejor es hacer lo que

nos apasiona. La actividad que amamos. Pues no vamos

a estar ambicionando algo mejor. Simplemente

daremos todo lo que somos desde lo más hondo de

nuestro corazón. Dejamos la competencia para pasar a

la cooperación.

Puede ser difícil llevarlo a cabo en estos tiempos.

Lo he experimentado varias veces. Sin embargo, si

abrimos bien los ojos podemos encontrar la forma de

cooperar. Incluso, cambiar esa energía que quiere

chocar con nosotros a una que nos empuje en pos del

camino que deseamos.

Según la actitud que utilicemos es el recorrido que

hacemos.

127


Dejando la competencia

Probemos lo siguiente: reunimos un grupo de amigos,

mínimo 5. Todos, menos uno, van a ser los posibles

héroes. El que decidió ser el “diferente” actuará de

monstruo. La idea es poder jugarlo en un lugar

espacioso para moverse con libertad. Incluso, poder

esconderse o armar una trampa.

Ahora, pongamos la ambientación. Están todos en

la posada haciendo lo que tengan ganas. Un estruendo

los desconcentran. Ven a un forastero que ingresa por

la puerta.

Sus ropas están sucias y hechas jirones. El pavor

inunda el lugar hasta que un valiente decide hacerse

cargo de la situación.

Cuando los ánimos se calman, el hombre cuanta lo

ocurrido.

Estuvo caminando hacia su casa cuando de

repente la luz desapareció. En su lugar solo quedó una

sombra helada. Los pájaros dejaron de cantar. Solo

podía escuchar el repiqueteo de su corazón. No había

nadie más. Al menos, eso es lo que creyó.

En un instante una ráfaga de viento pasó al lado

suyo. No sabe cómo puede ser posible, pero la

oscuridad se hizo más oscura. Entonces el miedo

terminó de calar en sus huesos y salió huyendo del

lugar.

128


Dejando la competencia

Cuando se dio cuenta estaba delante de la taberna

y sus ropas destrozadas.

En eso, se levanta un anciano y comenta que

alguna vez escucho algo similar. Según sus padres, en

algún tiempo, existió un hombre que fue desconectado

de su ser. Como si hubiese extraído su alma y se

convirtió en una sombra sedienta por más luz.

Según le dijeron hay una forma de poder acabar

con ella. Curarla. Pues, es imposible matarla.

Para ello es necesario que con un objeto dorado

toquen su nuca. Dicen que hay está el ingreso del alma

al cuerpo.

Cuando miran alrededor ven a todos los hombres

temblorosos. El alcalde con la poca voz que le queda

anuncia: “el que sea capaz de acabar con ésta criatura

será recompensado con su peso en oro”.

Miran alrededor y ni siquiera el metal es capaz de

comprar su valentía. Ni siquiera la codicia pudo con él.

Sin embargo, en medio de tanta oscuridad, una luz

brillante encendió el lugar. Esa luz eres tú gran héroe.

Dispuesto a salvar al pueblo y a esa persona que está sin

alma.

Cuando te pones de pie y te acercas al anciano él

te dice: “debes tocarlo con un objeto dorado. Puede ser

una moneda o lo que tengas con esa característica.

Pero, en todo momento debe estar en contacto con tu

cuerpo. Solamente un alma es capaz de viajar por el

camino dorado para despertar a otra. Recuerda, su

nuca”.

129


Dejando la competencia

Ni bien termina de dar el último aliento, recoges

tus cosas y sales para a salvar el día. Lo único que llevas

es algo dorado, tu valentía y conocimiento.

Ahora es cuando empieza el juego. El monstruo

debe tocar a todos los implicados y transformarlos en

oscuridad. Con tan solo tocarlos ya acaba con él.

Para poder ganarle deben usar un objeto dorado y

tocar su nuca. Prueben de qué manera pueden hacerlo

más fácil y más difícil. Espero que pasen un buen rato y

se diviertan salvando el mundo.

Si logran cumplir la misión ganan el logro:

Héroes

130


Somos unos mocosos y aprendemos de nuestros padres y

familia. Crecemos y nos enseñan los maestros. Incluso,

nuestros amigos. En todo momento, sin importar la

edad que tengamos, estamos aprendiendo algo nuevo.

Una nueva forma de hacer las cosas. Nuevas opciones.

Nuevas realidades. El tema es, ¿qué realidades estamos

aprendiendo? Pues ellas nos pueden limitar por

completo. Incluso destruirnos.

Cada uno de nosotros posee un lugar donde

guarda todo lo que aprendió en la vida. Sea por

experiencia propia o por medio de los demás. Todo lo

guardamos y cuando llega el momento se activa según

la situación. Puede ser consciente o inconscientemente.

Es como si fuésemos una computadora. Tenemos un

disco rígido donde está grabado todo aquella que

determina quién somos. Mejor dicho, lo que dijeron que

determina quién somos. Marca limites a nosotros

mismos. Patrones de conducta repetitivos. Emociones

disparadoras.

Ahora, en base a eso podemos decir: lo que

creemos, creamos. Es decir, lo que nosotros creemos

dentro de nosotros es lo que llevamos como creación

hacia nosotros mismos y los demás.

131


La base de datos que controla todo

Si nos dijeron – sos tonto. No servís para estudiar

una ingeniería. Gracias si podes ser cocinero o plomero.

- Conociendo algunos casos soy bastante dulce. Pues

pueden decir cosas mucho más agresivas. Algo como

simplemente – no te amo y no mereces que nadie te

ame – Esto produce un gran desequilibrio en quien lo

recibe. Eso es, mientras que quien funcione como

receptáculo de todas estas “directrices” las tome e

incorpore.

Vamos por parte y analicemos lo dicho

anteriormente. Si le decimos a alguien que es tonto ya

lo estamos determinando a que es incapaz de hacer

algo inteligente en su vida. Más allá que hay distintos

tipos de inteligencia. Mechamos su confianza y

posibilidades. Tan siquiera con dos palabras.

Al referirnos que no sirve para estudiar algo le

estamos diciendo que es incapaz de cumplir su sueño.

No importa cuánto lo intente no va a poder llevar a

cabo lo que quiere.

Por último, para colmo le estamos enseñando que

ser cocinero o plomero no son profesiones dignas. Todo

muy alejado de la verdad.

Simplemente minamos la confianza y destruimos

posibilidades.

Ahora, no es necesario que todo lo hayamos

aprendido por lo escuchado. Todo lo que nos rodea nos

puede enseñar. Si alguien sin determinados conceptos

armados en su cabeza ve una publicidad de cigarrillos o

bebidas alcohólicas qué creen que puede pasar.

132


La base de datos que controla todo

Todo lo que hay a nuestro alrededor lo

absorbemos tal cual esponja, y lo incorporamos a

nuestro ser. Esto crea que aceptemos o no situaciones,

valores, ideales, etc. Incluso, es el mayor encargado de

hacernos juzgar a las personas y lo que hacen o son.

Por un momento, deberíamos darnos un rato para

ser capaces de destapar lo que está dentro nuestro y

poder identificar si realmente lo que somos nos

pertenece o si es de alguien más. Muchas veces los

miedos y sueños de otros se convierten en nuestros.

Transportando su carga a nosotros mismos. Actuamos

en base a ella hasta que nos damos cuenta. Tenemos

que ser valientes para adentrarnos en nuestras

profundidades y ser capaces de discernir realmente por

medio de nosotros mismos quién somos y quién no.

Así que, ¿Qué dictamina nuestro sistema de

creencias personales? ¿Quién dice que somos? ¿Nos

determina capaces de qué temas e incapaces de cuáles?

Disfruta tu creación.

Permítete ir más allá.

Más allá de lo que alguna vez te condicionaron a ser.

Ve más allá de tus propios límites.

Permítete ser.

133


La base de datos que controla todo

Busquemos un pizarrón, escribamos todo lo que nos

enseñaron que somos. Todo lo que hacemos.

Escribamos todo lo que podamos de nuestro sistema de

creencias ahí mismo.

Cuando hayamos terminado tomamos un borrador

y sacamos todo de ahí. Ni bien terminamos dejamos a

un lado todo. Agarramos un marcador y miramos el

pizarrón. Nos hacemos las siguientes preguntas: -

¿Quién soy? ¿Quién quiero ser? – Comenzamos las frases

con “Yo soy”.

Escribimos lo que sentimos que somos. Quien

creemos ser. No es necesario que otro lo valide. Incluso,

si viene una voz o un sentimiento a nuestra mente que

son contrarias no les hagamos caso. Agradezcámosle y

digámosle que ya no hacen falta. Solamente nosotros

mismos debemos validarnos.

Pongamos lo que sintamos. Incluso, si lo

deseamos, solo pongamos los “Yo soy” desde el

sentimiento. Así no limitas las posibilidades. Usa un “Yo

soy libre”, “Yo vivo en abundancia plena”, etc.

Ni bien sintamos que es suficiente podemos parar.

Dejamos el marcador y leemos en voz alta lo que

escribimos. Seguramente te maravillarás con todo lo

que pusiste.

Felicidades, conseguimos el logro:

Re-escritura

134


¡Llegó el gran momento! ¡Es hora de partir hacia nuestra

siguiente gran aventura! Mientras preparamos todo

para zarpar vamos a hacer un poco de retrospectiva:

Nuestro espíritu hace una gran reunión junto a

todos los que quieren participar de la emoción de reencarnar.

Entonces, les cuenta cual es el objetivo del

viaje. Puede ser aprender sobre el amor a uno, a otra

persona; ganar sabiduría; brindar palabras de apoyo;

etc. Hay un rango muy amplio y que está compuesto

por distintas opciones para cuando estamos de vuelta

en la Tierra.

Una vez que le decimos lo que queremos lograr,

ellos agarran y nos dicen – bueno para hacerlo vas a

necesitar que alguien sea tu padre – y sale voluntario.

Otro comenta – vas a necesitar a esa persona que

ayudes a comprender que no todo es oscuro en la vida.

Yo seré esa persona – Cada uno va a tomando un papel

en ésta gran odisea que es nuestra vida.

Cuando están todos los personajes repartidos con

sus objetivos puestos, nos preparamos para arreglar las

distintas tramas y sub-tramas de nuestra vida. Eso sí,

nos recordamos que puede salir de acuerdo al plan o

no. Pues, cuando lleguemos a este mundo podremos

135


Una gran aventura

elegir qué hacer. Incluso, salirnos del mapa que

tenemos trazado.

Cuando está todo preparado nos vamos hacia el

túnel de partida. Todos nuestros amigos nos

acompañan para despedirnos y felicitarnos por el nuevo

comienzo que tendremos.

Cruzamos el umbral, viajamos entre estrellas y

galaxias para llegar al parto donde veremos la luz de la

Tierra. Humanos de vuelta.

Empezamos a crecer y vivimos las experiencias que

programamos. Incluso, vivimos algunas que no estaban

dentro del plan.

En el camino nos vamos cruzando con todos los

espíritus que decidieron ser parte, pero con otro

aspecto. Pareciera que ninguno de todos nosotros

recordamos lo que habíamos hablado. Una gran

amnesia colectiva.

Entonces, en ese instante, por un motivo que

desconocemos nos lleva a extender la mano a quien nos

rodea, sonreírle y decirle – bienvenido a mi barco.

Si tan solo pudiésemos comprender que estamos

todos recorriendo una gran aventura podríamos vivirlo

muy distinto ¿Verdad? Pues, así es. Vinimos a Gaia para

ser capaces de recorrer un nuevo camino. Uno distinto

a los anteriores. La idea es aprender y ganar

experiencia.

Es como si ahora mismo nos pusiesen un casco de

realidad virtual y nos dijesen – sal al mundo y recórrelo. -

Podríamos decir que es algo similar. Sin embargo, se

nos escapa esa pista. Entonces, nos tomamos todo muy

136


Una gran aventura

seriamente. No disfrutamos. Solo sufrimos por todo.

Solamente momentos muy puntuales son capaces de

despegar nuestra felicidad plena.

Que les parece si comenzamos a ver con ojos

distintos. Comprender que vinimos aquí a disfrutar y

aprender. La parte humana nos hace, justamente,

humanos. Con ella podemos pasar malos momentos,

tener hambre, hablar de más y no solo eso; también

podemos encontrar el amor, hacer música, recorrer el

mundo, ser felices, entre otras opciones.

Está en nosotros en qué parte de la vida nos

enfocamos. Podemos ser los aventureros que vinimos a

ser y extender nuestra mano a los seres que nos

acompañan. Para luego, una vez que tienen que irse,

podamos agradecerles todo lo que hicieron por

nosotros. Siempre es nuestra elección.

137


Una gran aventura

Qué les parece si de alguna manera recapitulamos la

vida que tuvimos hasta ahora. Si en vez de darle un

ambiente actual le agregamos el escenario que

queramos. Además, podemos poner una voz en off que

narre lo que ocurre. Incluso, risas para esos momentos

alegres.

De ésta manera podremos ver todo lo que

experimentamos y empezar a cambiar nuestro foco. Si

miramos mucho lo malo que tuvimos, nos cambiamos a

lo bueno. Tomamos aquello que nos hizo mal y sacamos

la lección que contiene. Entonces, ya no va a lastimar

como lo hacía antes; quizás ya no lastime nunca más.

Por zarpar en ésta odisea conseguimos el logro:

Inicio

Una vez que hayamos podido cambiar el cristal por

el que vemos (mejor si lo sacamos) podremos decir sin

remordimientos – Bienvenido a mi aventura. Nuestros

compañeros nos esperan.

138


Si leyeron otras partes de este libro podrán darse

cuenta que varias veces dije lo mismo “es nuestra

elección”. Algo que tiene de maravilloso éste mundo es

que nosotros somos los que elegimos cómo vivir y

cómo no. Nosotros elegimos cómo actuar frente las

situaciones que vivimos diariamente.

Pueden decirme “yo no elegí lo que me está

pasando. No elegí estar enfermo”. En ese caso, de una

u otra forma es elección nuestra. Inconscientemente,

pero lo hicimos. Entonces, esa elección que está en

disonancia con nosotros mismos se expresa por medio

de la enfermedad. Ahí debemos darnos cuenta qué fue

lo que la creó para poder revertirla. Tal vez, la forma de

curarse puede ser ver nuestra vida. Entonces, darnos

cuenta que partes de ella corresponden a nosotros

mismos. Es decir, quién realmente somos y quién no.

Cuando logremos una vida donde sintamos que

nosotros la armamos podremos vivir a gusto con

nosotros mismos y veremos cómo lo “malo”

desaparece.

La verdad, las enfermedades son un tema delicado

para tratar. Y más allá de las palabras otorgadas no

planeo darle más extensión. Así que retomemos:

139


Libre albedrío

Nosotros, estamos en constante elección. Suena

agotador tan solo de leerlo. Incluso, cuando nos

sentimos entre la espada y la pared es porque,

simplemente, no estamos siendo capaces de ver las

otras opciones a nuestro alrededor. Debemos abrirnos

al fluir de nuestra creatividad e imaginación para ser

capaces de ver nuevas opciones. Piensen qué tan

benevolente y compasivo es el sistema que es tal cual

muchos maestros enseñan: nuestros guías, ángeles

guardianes, nuestras partes “olvidadas”, etc. no

pueden entrar en contacto con nosotros si nosotros

mismos no se lo pedimos. Ellos recién pueden

interactuar cuando les damos permiso para que lo

hagan.

Una forma de hacerlo es rezar. Cuando rezamos le

estamos dando permiso a Dios, el Universo, Ser

Creativo, Ángeles o a quien le hablen y deseen llamar,

permiso para ingresar a nuestra vida y darnos una mano

con lo que estamos experimentando.

Ahora, no todo se reduce al rezar. Al meditar

estamos brindando un canal de comunicación. Cuando

usamos afirmaciones también lo hacemos. Incluso, con

simplemente decir - Universo, ángeles, maestros, ¿qué

debo aprender de esto? ¿Pueden darme una mano con

la situación? No sé qué hacer -, entre otras, estamos

brindando una puerta abierta para que las energías

divinas fluyan y nos permitan ver otro mundo.

Nosotros somos los que estamos decidiendo por

medio del libre albedrío todo lo que vivimos. Así que

cuando tengamos ganas de estar de víctima

140


Libre albedrío

preguntémonos cómo puedo hacer para mejorar. Cómo

puedo salir de este círculo vicioso.

Puede ser que la respuesta llega al instante o,

incluso, tarde en hacerlo. Lo importante es estar

receptivo a las opciones. Si no es como si nos

pusiésemos una máscara que solo nos permite ver hacia

adelante sin ver los lados.

Recuerda que, en cada instante, tenemos distintas

opciones. Incluso, si estamos en una discusión podemos

elegir si enojarnos, responder en voz alta o baja, ser

compasivos, comprender, quedarnos, irnos, etc.

El mundo se hizo para que nuestra voluntad

moldee nuestra realidad. Para permitirnos expresar

nuestro ser como deseemos.

Así que recordemos, si hay una situación en la cual

nos sentimos encerrado, ¿cuál es la posibilidad que no

estamos viendo? Queda en nuestro acto creativo qué

opciones podemos tener.

Incluso, muchas veces, puede pasar que nos digan

- estas eligiendo por mí. -En algún punto puede ser

verdad. Si elegimos separarnos de alguien ya estamos

decidiendo por esa persona. Sin embargo, mirémoslo

de ésta manera, estamos eligiendo lo que creemos

mejor para nosotros. Estar en una situación que no

deseamos, solamente nos hará infelices a nosotros y a

la persona con la que nos encontremos. Ahora, la otra

persona deberá elegir si dejarte ir o estar apegada a esa

“no elección”. Incluso, recordemos. Todo lo que

estamos viviendo es el resultado de las elecciones que

hicimos.

141


Libre albedrío

Si queremos una vida mejor, ¿qué elecciones

debemos tomar ahora mismo para poder tenerla?

Solamente te voy a brindar una pista, busquemos que

nos hace felices. Qué hace saltar de la alegría a nuestro

corazón.

142


Libre albedrío

Pretendamos que volvemos a ser niños. Jugamos con

los juguetes hasta que mamá nos pide que vayamos a

comprar pan, hagamos la tarea y ordenemos el cuarto.

Si tenemos ganas rezongamos un poco.

¿Listo? Entonces, tratemos de imaginar las

opciones que tenemos. Solamente hay una limitación.

Debemos hacer todo en ese día. Las posibilidades

quedan disponibles a nuestra parte creativa.

Una vez que hayamos resuelto cómo hacerlo,

cuánto tiempo nos llevará cada acción, cómo realizar

todo y demás, probemos empezar de vuelta y buscar

alternativas. Cuando hayamos terminado hagámoslo de

vuelta. Tratemos tantas veces como deseemos y con

cuantas opciones encontremos. A ver con cuántas

posibilidades salimos al ruedo.

Felicidades, obtuvimos el logro:

Libre albedrio

Eso sí, recordemos, todas las personas tenemos derecho a

elegir. Esto significa que si elegimos algo los demás

pueden aprobarlo o desaprobarlo para sí mismos. En

última instancia, el que debe estar en paz y feliz por la

decisión somos nosotros mismos. Si lo hicimos para

“bien” o “mal” ya se sabrá. También es importante

aprender de nuestras elecciones y poder ganar sabiduría

con ellas. Si no experimentamos por nosotros mismos no

podremos evolucionar como nuestra alma lo indica.

143


Libre albedrío

Igualmente, no significa hacer oído sordo a todo lo que

nos dicen. Pues, esas palabras pueden guardar sabiduría

pura. Tomemos lo que sirve, dejemos lo que no.

144


Probemos algo. Cómo creen que sería poder ver todo

desde las alturas. Tal cual águila sobrevolando la zona.

Si no, tener una hoja mágica que describe en dibujos

como se ve la situación desde fuera. Un programa de

radio donde nos cuentan qué ocurre por medio de un

narrador testigo.

La palabra clave para éste capítulo es la última del

anterior párrafo. Pues, ¿cuántas veces fuimos

protagonistas de discusiones o mal entendidos? Donde

sí nos deteníamos un segundo podíamos ver realmente

el problema. Así nos evitamos dolores de cabeza

presentes y futuros. Pero, hay momentos en que

dejamos que el ego nos lleve a rienda suelta y

realizamos acciones o emitimos palabras que nunca

hubiésemos deseado. Ahora si, en vez de eso, nos

frenamos un instante, tratamos de observar desde

fuera la situación y reaccionamos realmente como

corresponde ¿Qué ocurre?

Realmente, suena mucho más fácil de lo que es.

Incluso, estando en la situación es más difícil aún. Eso sí,

si tenemos la capacidad de poder hacerlo con facilidad

¡Felicidades! Si no la poseemos, ¡a practicar!

145


Soy un águila

Nada es motivo para desanimarnos. Podemos

llevar a cabo esta posibilidad de alejarnos un poco de la

escena para ver y actuar de otra manera. Para que

cuando llegue el momento podamos actuar sabiendo

que lo hacemos lo mejor posible. Otorgando el

suficiente espacio a nuestros sentimientos y a los de

otra persona. Eso sí, en algunos casos, una negativa

puede ser mejor que una afirmación. Es necesario poder

comprender que si debemos poner el límite lo

hagamos. Está bien que podamos abstraernos de la

situación para contemplar realmente lo que ocurre y las

opciones disponibles. Igualmente, no por comprender

al otro debemos descuidarnos a nosotros.

Incluso, puede ser que veamos que debemos

ponernos en modo “malo”. Pues, nos verán de esa

forma por no cumplir con los deseos de nuestro

interlocutor. La idea es poder observar y actuar sin

culpa. Para que cuando haya pasado ese momento

podamos estar tranquilos con nuestra conciencia. El

reprocharnos es terrible para nosotros mismos. Esto

ocurre por dos motivos. Primero porque aceptamos

que hicimos algo contrario a lo que realmente

sentíamos. Segundo porque sabemos que podíamos

hacerlo de otro modo.

Así que cuando estés en una situación trata de

convertirte en un observador de la misma. Busca

comprender que es lo que realmente ocurre ahí y de

hablar y actuar con amor y compasión. Si debemos

poner límites, lo hacemos.

146


Soy un águila

Busquemos donde escribir y con qué hacerlo, muñecos,

objetos e incluso tú mismo. La idea es poder

representar, de alguna manera, un momento que

hayamos pasado mal. Un escenario donde nos

reprochemos lo hecho o no.

Cuando hayamos encontrado ese lugar y tiempo,

miramos desde fuera. Recreamos la escena. Sí, puede

ser doloroso. Pues, volvemos a esa experiencia. Ahora,

lo que debemos hacer es alejarnos. Verlo desde la

distancia. Así observamos sin dolor, sin miedo.

Al lograr alejarnos de la escena (sea volando,

siendo otra persona, etc.) vamos a buscar las opciones

que teníamos disponibles. Distintas posibilidades a

ejecutar. Trataremos de llevarlo al mejor lugar que

podamos y ni bien recreamos la mejor escena posible la

dejaremos ahí.

Si queremos podemos hacerlo con otras

experiencias. Así aprendemos a ver desde otra

perspectiva. La idea es practicar. Así cuando llega el

momento fuerte podemos abstraernos para actuar de

la mejor manera posible.

Por algo existe un dicho que dice – Cuando dos

personas se gritan es porque sus corazones se alejan y

escuchan cada vez menos - Si estamos corazón a

corazón veremos que no hay necesidad de gritarnos.

Gracias a nuestras habilidades conseguimos el

logro:

Testigo

147


Ilusiones, algo que siempre rondo mi ser. Un tema con

el que siempre me vi enfrentado. Mis grandes maestras

para comprender la esencia de las situaciones.

¿Cómo podemos definir que es una ilusión? Es

creer que algo es real cuando no lo es.

Muchas veces podemos saber que estamos

viviendo una mentira y, por motu propio, seguir

viviendo de esa manera aun sabiendo que lo es. Otras

veces, estamos parados en ella y no nos damos cuenta.

También, puede ocurrir que nos dijimos tantas

veces una mentira a nosotros mismos que terminamos

creyendo que es verdad. Luego, usamos esa base para

crear nuestra vida. Lo que otorga una estructura

endeble e inestable.

Hay momentos de la vida en la que descubrimos

que algo es una ilusión. Es una mentira disfrazada de

verdad. Ahí ya queda a nuestra elección qué hacer con

ella: ver la mentira por lo que es y la verdad que

subyace a ella o seguir viviendo como veníamos

haciendo. Una mentira como base.

Una de las principales características de las

ilusiones es que somos prisioneros. Me refiero a que

nos limitan y coartan. Al no ser verdad, es necesario que

149


Rompiendo ilusiones

vivamos dentro de una estructura armada para poder

mantenerla. Si nos vamos de ella se desmorona sin más.

Muchas veces elegimos la mentira porque creemos que

es lo mejor. Pensamos y creemos que ella nos brinda

una vida feliz. Sin importar realmente que es lo que

otorga a nuestra vida.

Si alguna vez tuvieron la chance de ir a una feria y

visitar la casa de los espejos entenderán. Para los que

no fueron o nunca vieron en algún lado algo similar les

cuento. En esos eventos tienen unos espejos que

muestran distintas “realidades”. Te dicen - cómo serias

si fueses más alto. -También están los de flaco, gordo,

petiso, etc. Y cuando te miras en ellos ves una versión

completamente deformada de la realidad. Es así cuando

actúa una ilusión. Deforma nuestra realidad.

Al hablar de realidad me refiero a nuestro interior.

Nuestra Verdad es cambiada por una verdad. Mantiene

a todos atrapados en una telaraña donde nadie es

realmente feliz. Incluso, puede haber veces en que uno

lo niega y dice “yo soy feliz”. Lamento informarnos que

en realidad no es así.

Dejé carreras cuando descubrí que en esencia es

vender una mentira. Por ejemplo, la publicidad. Es atar

un producto a una fibra de nuestro ser. Es encontrar de

qué manera podemos asociar eso que queremos vender

al sonido que realiza nuestro interior. Ha logrado su

cometido cuando logra decirte “si bebes tal cosa vas a

ser feliz” y tú le crees. Entonces, dependemos de esa

mentira para poder ser felices.

150


Rompiendo ilusiones

Esto se aplica a toda nuestra realidad. Pueden ser

personas, situaciones, etc. Si miramos en nuestro

interior veremos nuestra Verdad. Entonces, miramos

alrededor y podemos ver si esa parte de nuestro ser se

materializa a nuestro medioambiente.

¿Cuántas veces hemos decidido estar con alguien

para evitar romper su corazón? ¿Seguir con un

determinado camino para evitar desilusionar a la

familia? ¿Cuántas veces hemos hecho una vida que no

queríamos para poder satisfacer a los demás y no a

nosotros mismos?

Es en ese instante en el que abrimos nuestro

discernimiento y vemos las cosas tal cual son. Pues,

incluso, al vivir vidas que no queremos terminamos

lastimando aún más fuerte nuestro corazón y el de los

demás. Pues los aferramos a una realidad que no es tal.

Permitimos que crezcan espejos de feria en nuestra vida

y vemos todo distorsionado.

En cambio, cuando nos ponemos de pie y soltamos

las cadenas que nos atan, rompemos con la ilusión. Es

verdad que al hacerlo puede haber muchas lágrimas,

rencores y palabras y acciones que busquen

lastimarnos. Sin embargo, aunque surjan manos oscuras

del suelo que quieran retenernos es mejor tratar de

emprender vuelo. Nuestras alas pueden estar atrofiadas

por no usarlas. Seguramente, un tiempo, va a doler el

ejercitarlas. Pero, cuando llegue ese momento que

estén fuertes de vuelta y nos permitan volar a nuestros

sueños veremos que todo valió.

151


Rompiendo ilusiones

No voy a usar la palabra pena, no voy a usar la

palabra sacrificio. Debemos ser conscientes de cómo

nos expresamos. Hay un capítulo aparte para este

tema. Así que no voy a profundizar aquí.

A veces, es necesario “destruir” para “crear”. Hay

que convertirnos en cenizas para surgir como el ave

fénix. Siempre que caigamos, podemos levantarnos y lo

haremos siendo aún más fuertes. Nuestro interior

estará fortalecido por la experiencia y sabremos elegir

sabiamente. Podremos identificar qué queremos y que

no. Incluso, ver por adelantado cuando una situación es

similar a una que vivimos o si expresamos de vuelta esa

ilusión. Entonces, podremos decir que no antes de

empezar a construirla otra vez. Evitar quedarnos

encerrados, una vez más, en sus cadenas.

Podemos vivir de ilusión en ilusión hasta alcanzar

nuestra Realidad. Entonces, a medida que avancemos

podremos hacerlo con felicidad. Pues sabemos que

cada paso, cada aleteo nos lleva más a nosotros

mismos.

Volemos sin miedo. Nómades del aire.

152


Rompiendo ilusiones

Hace un momento hablé de los espejos en las ferias y

podemos probar algo un poco diferente que puede

ayudarnos a ver las cosas de otra manera ¿Qué les

parece si en vez de buscarnos uno de esos espejos

probamos anteojos?

Es decir, busquemos unos anteojos con mayor o

menor aumento y probemos qué tan diferente vemos 1 .

Si usan anteojos como yo, prueben con algunos de

menor graduación o sin nada ¿Cómo se ve el mundo?

Distinto, ¿verdad? Así es cuando tenemos alguna ilusión

rodeando nuestro ser. Por ello es importante

clarificarnos para poder ver las cosas por como son

realmente y vivir realmente en base a quien somos.

¡Muy bien! Acabamos de obtener el logro:

Libertad

153


Cuando empezamos a ingresar a estos mundos de lo

metafísico, espiritual, “auto-ayuda”, etc. una de las

primeras enseñanzas es “el exterior es un reflejo de

nuestro interior”.

Esto significa que cuando alguien está enojado y

nos pone mal a nosotros representa que hay algo que

debemos cambiar. Si hay algo en el exterior que nos

duele es porque está en nosotros para ser sanado.

Ahora, que ocurre si durante muchos años

estamos aprendiendo a unificar nuestras partes y por,

arte de magia, seguimos encontrándonos y viviendo

con gente que no es acorde a como nos vemos y

sentimos por dentro. Al menos, ya no. Somos nosotros

que tenemos aún algo por sanar o, en realidad, ¿puede

significar algo más?

Soy creyente de que no todo lo que está afuera

significa que está dentro de nosotros. Pues, muchas

veces las personas son como son. Por salir a la calle y

ver la intolerancia generada por la frustración colectiva

no significa que somos parte de ella. Sí, podemos

empatizar y buscar comprender el por qué de la

situación para poder llevar un poco de paz a sus

155


Tú exterior y tú interior

corazones. Sin que ello signifique que estamos

intolerantes y frustrados.

Entonces ocurre, muchas veces, que estamos

“encariñados” con el mundo alrededor nuestro y nos

cuesta salir de él. También, puede pasarnos querer ser

el salvador de nuestro entorno. Por lo cual terminamos

utilizando nuestras energías para “salvar” a personas

que “no quieren ser salvadas”.

Verán que lo pongo entre comillas porque en algún

punto todos desean cambiar. Algunos, lo ven y otros

no. Además, nosotros no somos los salvadores de

nadie. Si alguien no quiere cambiar no va a hacerlo por

un tercero. Realmente, si lo desea, lo hace por sí mismo

y por ella misma.

Así que en algún punto debemos decidir cambiar y

dejar atrás lo que ya no es nuestro. Puede ser que

veamos alrededor algo que no nos gusta y, tampoco,

podemos cambiar lo que es.

Lo más similar puede ser estar viviendo en un

pantano mientras tú eres la flor de loto en él ¿Eso

significa que debemos quedarnos y sacrificarnos? Hace

mucho tiempo comprendí que el sacrificio no acarrea

nada bueno. Nada.

Nosotros podemos elegir seguir viviendo ahí o

cambiar la forma en la que vivimos. Como somos por

dentro somos por fuera. Podemos decidir dejar el

pantano y, antes de irnos, permitir saber cómo

contactarnos. Para ir a un lugar que represente mejor

como somos por dentro.

156


Tú exterior y tú interior

No significa que dejamos a la gente abandonada.

No significa que somos malos por querer estar mejor

nosotros. Significa elegir estar cada vez mejor uno

consigo mismo. Significa que ellos pueden ver que un

cambio es posible. El estar mejor, vivir mejor, ser uno

mismo y feliz con ello es posible. Terminamos siendo los

que armamos un camino que otro puede empezar a

recorrer y en cualquier momento crear su propia

bifurcación para crear algo más o seguir el que dejamos.

No es necesario que recorran los mismos pasos.

Puede ser que tomen lo que creamos y que lo

experimenten de otra forma. Cada uno de nosotros

ama disfrutar con su propia experiencia. Así que

amémoslos por lo que son.

Así que, una vez que cambiaste por dentro es

necesario que busques la forma de que el exterior,

también, represente lo que llevas en tu interior. Si eso

significa dejar ir situaciones o personas deberemos

hacerlo. Cada uno tiene su tiempo propio e, incluso,

puede pasar que los cambios ocurran sin que nosotros

los pidamos.

También, puede suceder que queramos cambiar y

no sabemos cómo. Que hayamos intentado y no lo

pudiésemos lograr. Es ahí cuando ingresa la otra

opción: cambia tu entorno para ver distinto y en ese

vivenciar distinto crea un interior nuevo. Mejor dicho,

permite descubrir algo que no podías ver.

Para poder vivir en equilibrio y felicidad debemos

ser capaces de balancear lo que hay dentro y fuera.

Debemos ser capaces de elegir expresar de todas las

157


Tú exterior y tú interior

maneras que podamos quienes somos. Crear un mundo

con el que nos sintamos identificados.

No hay nada que temer. El cambio es habitual en

todo el Universo. Constantemente todo está

cambiando y nosotros como una fiel representación

también lo hacemos. A veces, requiere un salto de fe

para poder crearlo. Otras veces, simplemente dar un

paso en la dirección que sentimos correcta.

158


Tú exterior y tú interior

Ve a tu cuarto, camina tu casa. Mira cómo se encuentra,

como te sientes. Pregúntate si expresa realmente como

eres o no. Revisa todo con cuidado.

Puede ser que quieras quitar o agregar algo.

Quizás solo cambiar la ubicación de algún mueble o

decoración ¿Y si todo está perfecto? Bueno, entonces,

revisa otros ambientes en los que estas. Por ejemplo, tu

trabajo. Revisa tu oficina, ¿te gusta? ¿Estás a placer en

ella? ¿Puedes cambiar algo para hacerla más personal?

Una simple foto puede cambiar tu ánimo durante todo

el día.

Busca lo que haya fuera tuyo que no te guste y

revisa como puedes cambiarlo para que exprese mejor

tu interior. No sabes cómo es tu interior y si sabes cómo

te gustaría que fuera. Entonces, cambia el exterior para

que exprese lo que te gustaría. Puede ocurrir que un día

algo represente como eres y al siguiente no lo haga. No

te sientas mal. Déjate fluir con quien eres en cada

aspecto de tu ser.

Por ejemplo, mi cuarto cada 3 meses

aproximadamente cambia su organización. La cama va

de otra forma, al igual que la biblioteca y el escritorio.

Cambio la energía del lugar a cómo puedo estar yo en

ese momento. Otras veces dura más o dura menos.

Otras, simplemente lo hago como ejercicio creativo

para ver de qué manera puedo innovar e incrementar el

placer de mi propio “santuario”.

Al terminar obtienes el logro:

159


Tú exterior y tú interior

Como es dentro es fuera

Recuerda: no siempre lo que ves afuera está dentro.

Algunas veces, son solo disparadores para el cambio

personal. Tanto por fuera como espiritualmente. No te

desesperes y déjate fluir junto a tu intuición.

160


Es difícil explicar de una forma sencilla lo que significa

que todos somos uno solo y que a la vez mantenemos

nuestra individualidad. Es un concepto enorme para ser

explicado en nuestras palabras.

En su momento, encontré la mejor descripción en

las palabras de un ser maravilloso: Kryon. Él usó como

metáfora la sopa. En realidad, la aplicó para otro tema

y, a mí, me encanta usarlo para éste.

Todas las personas que estamos en este mundo,

las que están del otro lado, los seres extraterrestres, los

astros, el universo. Todos somos uno solo y, a su vez,

cada uno es uno en ellos.

Es similar a cuando hacemos una sopa. Todos los

ingredientes están mezclado en una sustancia más o

menos consistente. Sin embargo, cuando empezamos a

estar concientes de lo que hay ahí dentro podemos

degustarlos por “separados”. Podemos sentir el

tomillo, la zanahoria, el agua, la sal, etc.

Entre todos forman algo que puede enaltecer

nuestro paladar y brindarle un gusto nuevo y

maravilloso. Si no agregamos uno o cambiamos un

ingrediente el gusto cambia.

161


La sopa

¿Qué quiero decir? Que cada uno nosotros somos

un maravilloso ingrediente dentro de este gran plato de

sopa que conformamos. Todos y cada uno de nosotros

creamos una realidad en conjunto que puede ser tan

maravillosa como los que estamos ahí dentro. Por lo

cual, de manera individual (nuestras acciones) y de

manera grupal (como nos relacionamos entre nosotros)

creamos algo que puede ser tan bello como nosotros

queramos.

A su vez, es difícil poder mirar en la sopa e

identificar exactamente cada parte. No podemos decir

– Bueno, voy a sacar la sal – y con la mano extraerla. Ya

está mezclada. No es cuestión de querer sacar a

alguien. Es cuestión de ver cómo podemos cambiar la

interacción entre nosotros para dotar de un gusto

distinto.

Quien quiera o no, estamos todos juntos en este

barco y entre todos vamos a llevarlo a buen puerto. Sé

que uno puede agregar otras opciones. Más, no veo

otra plausible en estos momentos. El mundo y nosotros

cambiamos tanto que no hay lugar para el desastre. No

mientras todos sepamos que podemos colaborar de

alguna manera para crear un mundo mejor.

Ese lugar de ensueño es el que estamos creando

constantemente entre todos. Al compartir una sonrisa,

al extender una mano para ayudar, al dar un abrazo, al

sentarse al lado de alguien que lo necesite, tirar un

papel en un cesto, etc. Cada buena acción que hagamos

otorga un extra en el mundo y el Universo. No importa

si puedes ver el agregado a macro-escala como

162


La sopa

quisieras, pues lo que hacemos en micro va al macro.

Recuerda, todos somos uno y cada uno de nosotros

somos.

Así que disfruta siendo parte del todo y siendo tú

mismo a medida que te mueves con placer entre cada

ingrediente de la sopa.

Disfrutemos de este mundo que creamos a

conciencia. Disfrutemos de quienes somos.

Simplemente siendo más de quien somos ya

estamos dando el néctar necesario para la vida misma.

Salgamos a jugar junto a todos. Por participar de

éste gran mundo ganamos el logro:

Sopa

163


¿Cuántas veces hemos hablado sin pensar dos veces lo

que decimos? ¿Cuántas veces hemos vociferado sin

meditar en las consecuencias creyendo que unas

disculpas ya son suficiente para subsanar el daño?

Tarde o temprano nos damos cuenta que cada

palabra que emitimos posee una energía intrínseca.

Puede cambiar absolutamente todo lo que somos y es

el otro. Aunque, esto último depende de qué permite la

otra persona ingresar en su ser.

Siempre les puedo hablar desde la experiencia

personal. Esto engloba lo dicho y/o pensado, lo

escuchado, leído, etc. Todo tipo de información que

haya llegado a mí. Por suerte, hoy en día, tomo muy

distinto cada momento como para no permitir que me

defina automáticamente. También busco evitar

producir un efecto negativo en mi o en otros con lo que

digo y/o pienso.

La pregunta es: ¿por qué tiene estos efectos?

Pueden decirme: - es una falacia.

Ahora, por favor, detengámonos dos segundos y

revisemos como cambia nuestro ánimo, sentimientos

dependiendo de lo que pensamos. Incluso, reveamos lo

vivido ¿Cuántas veces en los momentos más felices o

165


Las palabras y su energía

más tristes de nuestra vida estuvo ligados a la palabra y

cuántos a la acción? Ahí van a poder dilucidar un poco

más como funciona esto.

No puedo mentir. Es un tema que siempre atrajo

mi atención. Es algo por lo cual resulté herido, sanado y

exaltado una y mil veces. Hasta que descubrí lo que

producían y decidí qué dejar entrar y que no. Tomar la

forma y dejar la energía. Para, de esta manera, poder

comprender mejor a mi interlocutor. Sea otra persona o

yo mismo. Sí, nosotros somos nuestra propia emisión,

canal y recepción.

¿Esto a que se debe? Les voy a contar algo que me

contaron a mí.

El mundo, en realidad, por llamarlo de alguna

manera, toda la creación está hecha de energía. Lo que

nos incluye. A su vez, la misma se encuentra

determinada por la geometría sagrada. Entonces, una

energía tiene una vibración, la forma la complementa y

entre las dos tienen una vibración nueva.

¿Esto a donde nos lleva a nosotros? A que somos,

como dije antes, energía. Entonces, lo que sentimos es

esa energía que se crea en nuestro ser y deseamos

comprenderla. Cuando la entendemos crean las

emociones. Las cuales las expresamos por medio del

acto o la palabra.

Estas dos última vienen a representar la geometría

sagrada que creamos los humanos. Podemos ver que

las acciones más o menos están “establecidas” y las

palabras definidas.

166


Las palabras y su energía

Es decir, las palabras que utilizamos tienen una

forma que fue otorgada gracias a una energía.

Entonces, ellas vibran de una manera particular. Por lo

cual, podemos decir que nuestros idiomas son la

geometría sagrada que creamos como humanos. En

estos instantes si alguien sabe sobre el tema me puede

llamar hereje o decir que estoy loco. También, puede

haber alguna persona que vea lo que digo y, de alguna

manera, entienda la verdad que puede contener. Cada

uno contiene una parte y entre todos nos

complementamos.

Así que las palabras son la energía a la que le

otorgamos una forma y, por ese motivo, nos pueden

afectar tan hondamente.

Cuando hablamos de un tema sentimos que nos

sanamos o que la mochila se vuelve más liviana. Esto

ocurre porque estamos sacando en contenedores

especiales lo que estamos llevando por dentro. Los

movemos con una vibración determinada que afecta al

todo. Por esto mismo, les digo que debemos ser muy

precavidos en lo que decimos. Especialmente cuando

estamos heridos y hablamos desde el dolor, no desde el

amor. Por lo cual, podemos llegar a herir con nuestras

palabras.

Así que, la idea es que sean capaces de asimilar

esto. Descubrir cómo interactúan las energías de sur ser

con la estructura de las palabras.

Cuando ellas sean creadas en su mente y/o sean

expedidas por su boca sean capaces de crear la realidad

que quieren de amor, compasión, alegría y paz y no una

167


Las palabras y su energía

de dolor. Tengan en cuenta que esto incluye lo que

escribimos. Muchas veces podemos ver un libro, una

hoja manuscrita, algo realizado en el lenguaje humano y

descubrir si nos gusta o no sin si quiera haber

escudriñado una sola página.

Si es verdad, que nuestro lenguaje es soso, lento y

superfluo comparándolo con el mundo interior que

poseemos. Que una y mil veces se queda limitado para

expresar quiénes somos, cómo nos sentimos. Sin

embargo, ese no es motivo para tratarlo con desdén o

sin cuidado.

Como dije antes, las palabras son la geometría

sagrada creada por nosotros para poder expresarnos.

Así que hagamos el uso más hermoso que podamos de

ella.

Cada sentimiento es energía.

Cada palabra es geometría sagrada humana.

Cuando los mezclamos creamos una vibración nueva.

Esta vibración afecta al todo.

Recuérdalo antes de hablarte a ti mismo y a los demás.

Esta vibración es la que crea todo en nuestra vida.

Seamos el concertista de nuestra vida.

168


Las palabras y su energía

Agarren unas hojas, grandes, pequeñas, de colores, las

que prefieran. Junten marcadores, lápices, etc. Algo que

les permita la mayor libertad para darle los retoques

que deseen. Entonces, creen en esas hojas distintas

palabras por cada una y denles las decoraciones que

sienten que llevan. Píntenlas con los colores que su

corazón les dice que representan. Entonces, revisen

como lo hicieron y vean como las ven.

Felicidades por obtener el logro:

Viendo la energía

También, podemos hacer un experimento:

Primero, llenen dos vasos con agua y díganle, con

intención real, “te amo” a uno y “te odio” a otro.

Mírenlos y traten de reconocer si poseen algún cambio.

Seguramente no van a verlo porque no tenemos los

equipos. Sin embargo, los cristales de agua de esos

vasos cambiaron de forma. Para ello pueden, si quieren,

buscar información del Dr. Masaru Emoto que dedicó

gran parte de su vida a descubrir como la energía de las

palabras pueden cambiar la realidad.

Si quieren llevarlo a un nivel un poco más “visible”

agarren 3 plantas del mismo tipo. Pongan una al lado de

la otra y una vez al día van a decirle a una “te amo”, a la

otra la ignoran y a la tercera “te odio”. Las riegan como

siempre y dejamos pasar los días siguiente este

pequeño ritual una vez por día. A medida que avancen

169


Las palabras y su energía

las fechas podrán ver como cada una es afectada de

distinta manera.

Para quien ande vago puede revisar Internet que

está lleno de videos para poder experimentar de alguna

manera lo que estamos hablando.

170


Bienvenidos todos los humanos que desean ser parte

de este encuentro. Sabemos bien quienes son los que

están leyendo estás páginas y en todos sale el deseo

subyacente de querer despertar. Ascender dentro de su

propio ser hacia nuevas realidades.

Si ustedes lo desean pueden preguntarnos,

"¿despertar exactamente de qué?" es más sencillo de lo

que creen. Despertar del sueño, Akaruf. Muchos

maestros enseñaron que su vida es un sueño. Ahora,

creemos que muchos han creído que eso significa, en

algún punto, creer que realmente no vale, de alguna

manera, esta vida. Por lo cual, buscan otra donde crean

o sientan que realmente es de valor. Ahora, dígannos,

entonces, ¿para que vinieron a este mundo?

Si hablamos de despertar nos referimos a distintos

niveles. No a que dejen todo lo que tienen para disparar

a algún lugar como ascetas o algo similar. Si no más

bien a que puedan abrir los ojos de su alma para mirar

alrededor suyo y descubrir qué resuena con quienes son

y qué no.

Para nosotros existen distintos niveles del

despertar. Paso a paso. Muchos pueden componerse de

forma global y personal. Entonces, ¿dónde nos

171


Es momento de despertar

encontramos ahora? En medio de una siesta profunda.

Ya no es la noche la que arraiga sus sueños. Sino una

tarde bella que está llegando a un fin. Que a su vez

significa un inicio.

A lo largo de los tiempos de la humanidad pasaron

por distintas etapas. Desde las más oscuras, como las

llaman, a las más bellas en comparación. A medida que

ven cómo pasa el tiempo para su raza pueden visualizar

distintos momentos en los que estaban más o menos

dormidos. Distintos trances de su era que ahora son

considerados barbaries. Lo mismo va a ocurrir a medida

que avancen en estos nuevos tiempos. Incluso, mucho

de su conocimiento científico va a ser "obsoleto" a

comparación de los grandes "descubrimientos" que

están teniendo lugar ahora mismo. Ni mencionar los

que ocurrirán en breve. Eso sí, nuestro breve no es tan

corto como pueden desear ustedes.

Ahora, deben trabajar en ustedes mismos para

descubrir cómo seguir despertando. Sin embargo,

despertar no es necesariamente mirar y decir "veo la

esencia misma del universo". No es decir soy el nuevo

mensajero.

Para nosotros significa mirar dentro de ustedes,

que puedan evaluar quiénes son en mayor o menor

medida. Descubrir una parte de ustedes siempre que

puedan. Las partes que se van uniendo; formando de

mayor manera su esencia real. Aquella que responde

realmente a su corazón, mente, espíritu y alma ¿Qué

diferencia pueden encontrar entre el espíritu y el alma?

Piénsenlo un instante. Siéntanlo. Dejen que las

172


Es momento de despertar

intuiciones lleguen y definan qué son para ustedes. Una

vez que lo hagan pueden seguir leyendo estas palabras

nuestras para con ustedes.

.

..


….

...

..

.

Ahora, para nosotros espíritu es la misión actual de su

vida. El motivo por el cual encarnaron. Es una sola pieza

de ustedes y tienen tantas como ustedes hayan

decidido crear antes de venir. Todas esas piezas están

viviendo en diferentes espacios-tiempos. Sean otras

encarnaciones o vidas paralelas a esta con sus

diferentes matices. Todas juntas forman su alma ¡Ah! no

se olviden que esto incluye las piezas que son parte de

la Tierra y las que no lo son. Las que están en otro lugar.

Su esencia, su alma, es la que pertenece en su estado

más puro a la Fuente. Es decir, todas sus piezas juntas. Y

ahora, ¿hacia dónde están yendo? Están caminando el

mapa que no existe para poder encontrar sus piezas.

Para conformar su esencia misma en la Tierra. La

expresión más divina de ustedes mismos.

¿A que nos referimos con el mapa que no existe?

más bien que no existe un recorrido predeterminado

para poder lograrlo. Sino que es algo que van creando.

Si miran hacia "atrás" podrán armar un mapa mental o

emocional o del tipo que deseen de qué camino los

173


Es momento de despertar

llevo hasta este momento. Lo que depara más adelante

es una sorpresa para todos ustedes.

Algunos pueden tener un momento de inspiración

donde pueden visualizar los pasos a dar. Esos son los

mensajes de su ser para poder despertar. Ascender.

Completar más de quienes son.

¿Pueden llegar al cien por ciento en estos

tiempos? Verdaderamente es difícil. La Tierra, su

cuerpo, su mundo no está preparado para ello. Es como

si decidiesen explotar por la gran cantidad de ser que

llevarían. Entonces, de a poco logran expandirse aún

más. Decir que van a ir logrando esto es verdad.

Paciencia amados nuestros. Cada momento, cada

lugar llevará una parte de ustedes. Hasta que puedan

estar completos al cien por ciento en esta u otra vida.

Recuerden, confíen porque el Universo solo desea

que todos sean felices.

Siempre estamos todos juntos es cuestión de

sentirlo.

174


Llegamos al “final” del libro. Lo coloco entre comillas

porque, en realidad, es el inicio del viaje. Donde

empezamos a crear todo lo que queremos desde

nuestro corazón. El cual, equilibramos con nuestra

mente. Un binomio de pura creación.

Según pudieron experimentar, seguramente, no

todo fue diversión. Muchos momentos pudieron ser

duros. Nos encontramos con nuestros propios miedos y

falencias. Lo importante es haber podido verlos e

empezar a sanarlos.

A medida que avancemos por el camino que

decidamos tomar podremos ver cómo nos divertimos.

Pues es el lugar que queremos recorrer. Al divertirnos

generamos alegría y ella nos lleva al amor. Eso sí,

tengan en cuenta que cada una lleva a la otra. Es decir,

ninguna es el inicio obligatorio de otra. Se

retroalimentan entre sí y todas pueden ser el inicio y

continuación.

Incluso, llegado este momento espero que

podamos ver realmente que nosotros somos los

artífices de nuestras vidas. Nosotros decidimos cómo

vivirlas. Es verdad que algunos pueden tener una

experiencia mucho más complicada que otros. Sin

embargo, depende de quien viva esa experiencia el

175


Palabras finales

cómo hacerlo. Podemos buscar las soluciones y

alternativas o dejarnos hundir en la desesperación.

Mucho de lo que hablamos en este libro irá

cambiando a lo largo del tiempo. Pues, a medida que

avancen podrán descubrir nuevas y mejores formas de

desarrollar su vida. Hallarán opciones personales para lo

que vivan.

Lo más importante es que intenten encontrar

formas de seguir ascendiendo. De seguir avanzando en

su vida. Pues, estamos en constante aprendizaje y

experimentación. Aprovechemos las oportunidades que

nos otorgan.

Un recordatorio, lo que puede funcionar para uno,

no significa que funcione para otro. Podemos crear

tantas opciones como humanos existimos. No nos

desanimemos y busquemos darle una mano quien

podamos. En primera y última instancia, también, nos

estamos ayudando a nosotros mismos. El cómo

tratemos a otros es como nos tratamos a nosotros

mismos. Por ello, es importante que seamos capaces de

adaptarnos y flexibilizarnos con nosotros mismos.

Podemos ser como la montaña dura e

imperecedera o como el agua que fluye por cada rincón

que tiene disponible. Eso sí, no olviden que ser flexible

no significa que perdamos nuestro propio respeto ni

amor propio. Toda relación debemos desarrollarla

dentro de los propios límites que impongamos. Por

ejemplo, que nadie nos falte el respeto. Si lo hacen los

detenemos y les pedimos que dejen de hacerlo.

176


Palabras finales

Podemos hablar en todo momento y siempre con

respeto.

Con todo mi corazón nos deseo a todos la vida más

maravillosa e increíble que podamos vivir. Concretemos

nuestros sueños y estemos rodeados de abundancia

(dinero, amor, respeto, alimento, etc.). Hagamos

nuestra parte y confiemos que el Universo hace la suya.

Dejémosle obrar con libertad.

¡Que siga la aventura!

177


Ya ha transcurrido el calendario desde que escribí el libro.

Junto a esto fueron sucediendo distintas experiencias y

sentimientos respecto al mismo y mi vida.

Hoy día, sigo leyéndolo y encuentro capítulos que

me siguen siendo útiles. Hay veces donde uno puede

olvidar lo aprendido y debe empezar a recordar para no

repetir la lección y aplicar lo recordado.

Además, desde que lo terminé no pude sentir que

fuese cien por ciento mío. Le di vueltas, quise modificar

partes para sentirlo propio y no podía. Es algo que se

escapaba de mis manos. Pues, sentía que le cambiaba la

esencia, energía que tienen estas páginas. Es algo que, en

algún punto, me estaba volviendo loco hasta hace poco.

Dos días antes de escribir estas palabras y con la

conjunción del 8-8-8 (08-08-2015) pude empezar a sentir

las cosas distintas. El libro, en sí, está escrito junto a la

energía del colectivo Akaruf (página 171) y el acceso,

mínimo, que poseo del Akash. Es un trabajo conjunto

donde queremos brindar la mayor cantidad de reflexiones

posibles.

Así que a medida que pasa el tiempo y cada palabra

nos traspasa por entero aún más, el despertar será mayor.

Acá no abarcamos la totalidad de la vida, solo unas

pequeñas partes para que nos ayuden a todos. Cada uno

179


Epílogo

sabe lo que debe o no implementar. Incluso, lo que hoy

puede no parecer pertinente, puede serlo más adelante.

A medida que expresemos más de quien somos, más

se acomoda todo a nuestro alrededor y dentro de

nosotros mismos. Siempre tenemos algo nuevo para redescubrir

y maximizar los potenciales y experiencias que

estamos transcurriendo.

En esos instantes podemos sentir o creer que

nuestra vida está extraña. Simplemente, las piezas no

encajan en su lugar. Nosotros cambiamos y, poco a poco,

ella lo hará con nosotros. Es un re-acomodamiento. Un

cambio. Lo que implica que algo se agrega y/o sustrae.

Varía de alguna manera.

Lo cual, al ser desconocido, crea incertidumbre en

nuestro ser. Solo nos queda confiar. Todo ocurre para

nuestro mayor bien y el de todos. Desde ahí, esa ansiedad

disminuye.

Generalmente, por experiencia propia, cuando eso

ocurre es porque estamos, de alguna manera,

ascendiendo. Tomamos forma en el siguiente peldaño de

nuestra evolución. Entonces, se produce un cambio en las

líneas de tiempo.

¿A qué nos referimos con ellas? Para explicarlo de

alguna manera, digamos que nosotros estamos

caminando en un terreno que posee distintas

posibilidades a concretar. Sin embargo, de repente, nos

encontramos con un ascensor. Este nos lleva a otro piso,

sus posibilidades y conformación son distintas ¿Qué lo

hace más especial? Estas nuevas oportunidades son

muchísimo más acordes a nuestro ser. Lo que genera una

180


Epílogo

mayor libertad, alegría y felicidad. Ahí nos encontramos

que nuestros planes cambian, nuestro entorno cambia. Si

la transición de un piso al otro es dolorosa es porque no

estamos soltando lo del anterior.

Soltar no siempre es fácil y más cuando no sabemos

qué es lo que depara el “futuro”. Así que, de alguna

manera, conviene avanzar con la mayor seguridad posible

y confiando en nuestro propio espíritu/alma.

Ahora, si llegamos a querer escaparle al ascensor y

seguir donde estamos, vamos a poder hacerlo. Mas, va a

llegar un momento donde uno mismo diga: “voy a al piso

que sigue”.

¿Mi consejo? Cuando puedan y se sientan listos,

suban. Puede ser que viaje hacia arriba demore un poco,

nos parezca lento, e, igualmente, la transición hasta que

lleguemos va a ser hermosa. Es cuestión de saberla

apreciar.

Algo que le puede ocurrir a más de uno. En estos

momentos estoy en eso ¡jajaja! La transición es bella.

Espero que todos podamos apreciarla y disfrutarla.

Con todo mi cariño para con todos. Sean lo que su

esencia dicta y verán como, de alguna manera, todo se

manifiesta como por “arte de magia”.

¡Mis felicidades para todos! Akaruf y yo no nos

despedimos porque nuestros espíritus no se separan.

Siempre en ustedes y ustedes en nosotros. Sean quienes

son.

Federico M. Jordan Muiños

181


Si llegaron hasta aquí puede ser por cuatro razones:

1. Leyeron la introducción y vinieron a “ver qué

onda”.

2. Conseguiste un logro.

3. Abrieron y les dio curiosidad,

4. No tengo idea como llegaron.

¡Muy bien, hora de empezar!

Primero, recuerden, es completamente voluntario

participar. Si no lo hacen no pierden absolutamente

nada. Ni siquiera nos vamos a enojar.

Ahora, el sistema es sencillo, hay dos formas de

ganarlas. La primera es leer “ganaste el logro x”, vienen

para aquí y la marcan.

La segunda tanda corresponde a objetivos

globales. Ellas están separadas de las primeras. El

nombre de cada una indica cómo se obtiene.

183


¡Bien hecho!

184


185


1. Página web: http://energiaradiante.com.ar/

2. “Cómo detectar mentiras. Una guía para utilizar

en el trabajo, la política y la familia”, nueva

edición ampliada de Editorial Paidós.

1. Real Academia Española: http://www.rae.es/

1. “Las Doce Capas del ADN, Un estudio esotérico

de la maestría interior”.Kryon, libro 12. Escrito

por Carrol, Lee. Ediciones Vesica Piscis.

187


Notas y aclaraciones

1. No vamos a ahondar en la teoría de chacras ni

todo lo que representa cada uno para nuestro

ser. Simplemente vamos a ir a lo más básico que

necesitemos.

1. Aclaración: usen poca graduación de diferencia y

durante poco tiempo. Por experiencia personal

sé que puede causar dolores, mareos o cosas

similares. Es solo para que puedan probarlo unos

instantes.

1. Si alguien desea comunicarse conmigo puede

escribir a: federico.m.jordan@gmail.com

188


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Este libro se terminó de imprimir

el 10 de octubre de 2015

en el Taller Gráfico FXN

Yerbal 2248.

Capital Federal

Argentina

192

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