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REVISTA PESCA ENERO 2017

Revista informativa sobre pesquerias, politica pesquera en el Peru y el mundo, oceanos y ambiente marino

PESCADORES INDICAN QUE EL MAR YA NO DA LOS MISMOS “FRUTOS” Con el paso de los años la pesca es una actividad que cada vez se hace más difícil. Para José Bravo los números reflejan sin duda su crisis: Antes pescaba 10 quintales, ahora dos, antes el quintal valía $70, ahora $40. Este pescador de Crucita cuenta que se dedica a la pesca de pámpano en una de las fibras (barcos) que utilizan trasmallo para capturar esta especie. Comenta que con el paso de los años esta es una actividad que cada vez se hace más difícil. Al frío de la noche de faena (salen a las dos de la mañana y retornan cerca de las 10), a la inseguridad de enfrentar al mar, se suman otros números que también le preocupan a José. Recuerda que antes podía pescar a una o dos millas, pero ahora deben salir a cerca de ocho millas de la costa para traer un cargamento aceptable. ―Es muy duro, esto cada vez está más difícil‖, cuenta con resignación. Problema. El escenario que vive José se repite en muchas de las caletas pesqueras de la costa manabita. En distintas especies, con diferentes artes de pesca, en diversas zonas del mar; las quejas por los resultados de las capturas no son satisfactorios para quienes se dedican a esta actividad. Decenas de miles de personas viven no solo de la pesca sino de toda la cadena productiva que rodea a esta actividad que reúne servicios como transporte, procesamiento, comercio y más. En San Clemente, sentado dentro de un pequeño bote, Wilmer Carranza trabaja con laboriosidad en la reparación de una red de pesca. Con un hilo repara los agujeros que las jaibas-cangrejos le hicieron a su herramienta de trabajo. Depende de esa larga red para llevar el sustento a su familia, pero no siempre le va bien y ahorrar cuidando sus herramientas está entre sus prioridades. ―Sino se la cuida no dura ni un mes, con mantenimiento puede que dure medio año‖, cuenta entre risas dándose optimismo. Este pescador tiene 42 años y se dedica a la actividad desde los 14. Utilizan una red para capturar langostinos, pero tampoco le va bien. Cuenta que la última faena buena que recuerda fue en julio. En esos días de mucha captura llegaron a las 70 libras, por estos días con suerte alcanzan las cuatro. Hay días en que prácticamente vuelve a la costa después de varias horas con las manos vacías. ―Y eso que no estamos en veda, pero es como si lo estu- Revista Pesca Enero 2017 38

viéramos. Estamos escasos sin casi nada‖, se lamentó. Cambios. Antonio Muñoz es un veterano de la pesca. Más de 50 años en el oficio le dan la experiencia para saber que el mar ya no da los mismo frutos. Tiene 66 años y desde niño ya andaba participando de las jornadas de captura. Cuenta que el océano era generoso, bastaba con adentrarse apenas en la costa para lograr grandes cargamentos que alimentaban la economía y a la población. Ahora, reflexiona, el escenario es otro. Los pescadores salen, pasan largas horas en el mar y a veces no logran hacer ni lo mínimo como para recuperar la inversión. ―Aquí no más a 300 metros se pescaba cualquier cantidad de peces. Ahora nada, es muy difícil esto‖, se quejó Antonio, quien aún se dedica a la captura del llamado chinchorro de playa, una especie que contó cada vez es más escasa y difícil de atrapar. Él cuenta que el mar es variable. Hay días en que sus frutos se reparten a manos llenas, pero hay otros en que no, y esos se han vuelto los más comunes en los últimos años. Inversión. El bote de Nancy Palacios se llama ―Carlos Enrique‖, en honor a su esposo quien sale a pescar en su homónimo para traer el sustento de esta familia de Los Ranchos de Crucita. Ellos se dedican a utilizar la denominada red de cerco que busca sardinas. Pero coinciden en señalar que el negocio familiar ya no es lo que era y los días duros son cada vez más frecuentes. El barco, acompañado de dos o tres fibras, hace las maniobras para tratar de capturar a esta especie que luego es eviscerada en la playa de esa parroquia de Portoviejo. ―Es toda una cadena. Los de los barcos, los de las fibras, los de los carros, los que sacan las vísceras, los que venden. Todos. Somos sólo aquí más de 300 familias y si les va mal a uno, les va mal a otros‖, dice la mujer al explicar como de una sola actividad económica depende la vida de muchas personas. Y el panorama que ella cuenta no es bueno. Señala que antes tenían la autorización para poder pescar a tres millas de la costa y ahora les toca salir a ocho. ―Nos han puesto donde no podemos capturar casi nada‖, explica quejándose de los controles y regulaciones que, señala, no ayudaban a favorecer esta variable actividad. Nancy saca cuentas y sus números tampoco son alentadores. Agrega que antes lograban llegar a costa con dos o tres fibras llenas de sardinas y ahora, con suerte, una sola ―lanchada‖, como las suelen llamar. Para la tripulación de doce personas que participan de la faena necesitan invertir alrededor de 250 dólares, pero no siempre los recuperan. ―Más de una vez salimos en contra de lo que tenemos que poner. Por eso a veces regresamos siquiera sin mojar la red. Ya vemos que no hay pesca y es por gusto‖, se lamentó Nancy. Crisis. Jorge Mero, dueño de un barco de pesca blanca o ―nodriza‖, asegura que el negocio de la pesca en los últimos tres años ha dejado de ser rentable. ―Nos mantenemos en la pesca porque ha sido el negocio de toda nuestra vida, fácilmente no se los puede cambiar por otro. Por esos seguimos embarcados en esta aventura‖, manifestó. Mero dijo que hace 10 años invertía entre 8 y 12 mil dólares para una pesca de 15 a 20 días, pero actualmente este presupuesto casi que se ha triplicado, precisamente, porque la pesca cada día está más lejos, lo que implica mayor gasto en combustible, alimentación y otros, señaló. Lorenzo Franco, pescador de San Mateo, dice que los días peores para la pesca artesanal son los aguajes. Hay ciclos de hasta ocho días donde la pesca se aleja y busca la profundidad al ver al mar agitado, lo que impide una buena faena e incluso implica riesgos para la embarcación y sus tripulantes. Versión. Este medio trató de buscar la versión de la autoridad de pesca sobre la situación de este sector, pero hasta el Fuente cierre de esta edición no fue posible obtener esta información. http://www.eldiario.ec/noticias-manabi-ecuador/411591-pescadoresindican-que-el-mar-ya-no-da-los-mismos-frutos/ Revista Pesca Enero 2017 39

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