VE-29 ENERO 2017

rafasastre

Número 29 - Enero 2017


© Todos y cada uno de los derechos de las obras literarias, fotografías o

ilustraciones publicadas en esta revista pertenecen en exclusiva a sus

respectivos autores (aunque en algunos casos no se citen los nombres)

Fotografía de la portada: Cartel diseñado por Daniel Sebastián

(http://www.dscgraphicdesign.com/) para nuestro próximo Maratón.

Diseño y edición: Rafa Sastre

Colaboraciones: revistave@hotmail.com

«Estamos habitados por libros y por amigos»

Daniel Pennac, escritor francés (n. 1944)

Descarga de este número de la revista (formato PDF, 4.36 MB):

http://www.mediafire.com/file/w6kbqzor5z2epqg/VE-29+ENERO.pdf


Nuestros libros

«Buffet Libre» (2015) y «El tiempo y la vida» (2016)

disponibles en AMAZON, en versiones papel y digital

Dos libros de relatos y microrrelatos

con la participación de escritores habituales

de la revista VALENCIA ESCRIBE

¡Hemos tirado los precios!


Índice

Invierno cargadito de concursos (Rafa Sastre) Pág. 1

II Maratón de Microrrelatos Valencia Escribe Pág. 2

L´ultima nit (Verónica García) Pág. 9

En el Samy´s (Pepe Sanchis) Pág. 11

Atardecer (Mirta Calabrese) Pág. 13

Un gran cambio (Malén Carrillo) Pág. 15

Hallazgo (Manoli Vicente) Pág. 19

Rebaixes d´insomni (Toni Mascarell) Pág. 21

No seas la próxima (Marisa Martínez) Pág. 23

Haikus (Enrique Mochón) Pág. 25

Celebración de la ignorancia (María José Martí) Pág. 27

Espera (Luis A. Molina) Pág. 31

Cuento de Navidad (Marta Navarro) Pág. 33

Sueños rotos (Nicolás Jarque) Pág. 35

Volar (Eva Franco) Pág. 37

Encerrado pero vivo (Manuel Serrano) Pág. 39

Vuelve entero (Aldana Giménez) Pág. 41

Viaje a la tierra verde (Vicente Carreño) Pág. 43

La isla encantada (Lu Hoyos) Pág. 49

Olvidado racimo (Gladys Alonso) Pág. 51

Afortunado/Lucky (Pernando Gaztelu) Pág. 53

Valor (Laura Rubio) Pág. 55

Tiempo de descuento (Aurora Losa) Pág. 57

Emprendedor (Rafa Sastre) Pág. 61

David B (Esther Moreno) Pág. 63


Parte de incidencia (David Rubio) Pág. 65

Un río de navidades (Vivian Rodríguez) Pág. 67

Píldoras rosas (Susana Gisbert) Pág. 71

Mutación (Cristina Cifuentes) Pág. 73

Reflexiones de una rubia (Carmen Fabiá) Pág. 75

Romeo y Dulcinea (Alfredo Cot) Pág. 77

Poeturbación#2 (Toni Ávila) Pág. 81

IV Certamen de Cuentos Valencia Escribe Pág. 85

Palabras en la basura Pág. 89

Números anteriores de Valencia Escribe Pág. 91

Valencia Escribe en las redes Pág. 92

La foto de Miguel Pág. 94


Autor desconocido


Invierno cargadito de concursos

Después de felicitaros el nuevo año y desear de corazón que en

2017 la paz y el sentido común lleguen a cada uno de los rincones del

mundo en el que nos ha tocado vivir, hablemos de literatura.

Este ejercicio lo empezamos muy fuertes. Al concurso interno,

que comenzó en agosto/septiembre, organizado únicamente para

seguidores de nuestro grupo de Facebook «Amigos de Valencia

Escribe», y destinado a seleccionar los mejores textos que

compondrán el libro «Relatos con Banda Sonora», se suman otros dos

proyectos. El más cercano, el II Maratón de microrrelatos Valencia

Escribe, que se celebrará durante la mañana del sábado 18 de febrero

en Massalfassar. En este número reproducimos las bases; solo

recordar que las preinscripciones ya están abiertas.

Paralelamente, y con fecha de finalización 1 de marzo, nuestro

IV Certamen de Cuentos Valencia Escribe. Destinado solo a escritores

residentes en la Comunidad Valenciana y con el patrocinio de la

Galería Paz y Comedias, proponemos crear una narración de entre

1.000 y 1.500 palabras en la que figure la expresión «galería de arte».

También podéis encontrar en la revista las bases de esta convocatoria.

Tenemos por lo tanto razones más que suficientes para seguir

escribiendo y leyendo; disfrutando de estas pacíficas aficiones, que

solo pueden reportar alegría y amistad.

Mis mejores deseos para todos y cada uno de vosotros.

Rafa Sastre

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II MARATÓN DE MICRORRELATOS

VALENCIA ESCRIBE

El colectivo literario Valencia Escribe, con objeto de fomentar la

creatividad literaria y con el fin de difundir el género del microrrelato,

convoca por segundo año una carrera de fondo para microrrelatistas,

consistente en un concurso de escritura presencial, abierta a todos los

escritores, noveles o expertos, que quieran participar.

El plazo de preinscripción al maratón de microrrelatos quedará

abierto desde el 01 de enero al 16 de febrero del 2017.

• Fecha: Sábado 18 de febrero 2017.

• Hora: Registro de participantes de 9:15 h a 9:45 h. Comienzo del

concurso a las 10h.

• Lugar: Salón de actos del Centro Cívico de Massalfassar (Valencia)

sito en Avda. Novelista Vicente Blasco Ibáñez.

• Organiza: Valencia Escribe

• Colabora: Excel.lentissim Ajuntament de Massalfassar.

La presentación al maratón implica la aceptación de las siguientes

BASES

1.Podrán participar personas mayores de 16 años de cualquier

nacionalidad y residencia. No es necesaria experiencia previa en la

escritura; solo imaginación y ganas de divertirse.

2.PREINSCRIPCIONES: El plazo de preinscripciones para participar

en el concurso se abrirá el domingo 01 de enero del 2017 y finalizará

el jueves 16 de febrero del 2017. Las preinscripciones se deben realizar

enviando un correo electrónico a maratonve@gmail.com, en el que

conste el nombre y apellidos, edad del concursante y teléfono de

contacto.

Nota: Los preinscritos tendrán derecho preferente a participar sobre

cualquier persona que prefiera realizar la inscripción directa el mismo

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día de la celebración, en el caso de que la organización decida

establecer un número máximo de concursantes. Por lo tanto, la

preinscripción, sin ser indispensable, es aconsejable.

3.PARTICIPANTES: Será necesario un mínimo de 12

preinscripciones para la celebración del concurso. La organización se

reserva el derecho a cancelar el concurso si no se llegase al mínimo de

participantes preinscritos en la fecha límite.

4.INSCRIPCIONES: Se realizarán de 09:15 a 9:45 h. En la entrada,

cada participante entregará una fotocopia del DNI, que será

compulsada por la organización. Dicha fotocopia se guardará en un

sobre y, a cambio, cada participante obtendrá un número de

inscripción correlativo según orden de llegada, el cual servirá para

identificar al escritor a lo largo del concurso, no debiendo escribir su

nombre en ningún documento más. La organización del concurso

garantizará el anonimato de los microrrelatos durante todo el proceso

de selección y deliberación del jurado. Para validar la inscripción es

necesario el pago de 2 euros. Primero se procederá a la inscripción de

los preinscritos y después de las personas que decidan inscribirse el

mismo día del concurso, hasta alcanzar el número máximo de

participantes que la organización pudiera establecer.

5.LOGISTICA: En cada fase se entregarán dos hojas, una para

borrador y otra para la presentación del microrrelato en una plantilla

donde podrán calcular las palabras escritas. Se recomienda a los

participantes que vengan equipados con un soporte rígido tipo carpeta

para poder escribir sus creaciones y bolígrafos de repuesto.

6.TEMA: El tema será libre. Los relatos estarán escritos a mano,

indistintamente en castellano o valenciano y tendrán un mínimo de

50 palabras y un máximo de 150 (sin incluir el título, que será

obligatorio ni las propuestas de la organización).

7.JURADO Y FALLO: Un jurado compuesto por miembros

escogidos por el colectivo literario Valencia Escribe y el

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Excel.lestissim Ajuntament de Massalfassar será el encargado de

valorar los relatos que pasarán de ronda y decidirá los ganadores. Al

finalizar cada fase se leerá un listado de los seleccionados para la

siguiente ronda. El fallo final se hará público tras la lectura de los seis

microrrelatos finalistas.

8.PÚBLICO: El público que quiera presenciar el concurso podrá

hacerlo en la misma sala donde se realice, siempre que mantenga el

silencio necesario para el buen desarrollo del mismo.

9.PUNTUALIDAD: La puntualidad a la hora de empezar el maratón

es fundamental para garantizar el ritmo del mismo; la organización se

reserva el derecho a descalificar a aquellos participantes que no

respeten los horarios de inicio de cada ronda.

10.PREMIOS: Se seguirá un sistema de reparto proporcional de

premios, en función de los participantes y sus aportaciones. El

mecanismo es el siguiente:

Los participantes estarán obligados a validar su participación en cada

ronda con un pago en metálico de 2 euros en la primera ronda, 3

euros en la segunda ronda y 4 euros en la tercera ronda (eximiéndose

de pago a los finalistas en la gran final), demostrando así que se confía

en sus posibilidades de éxito. La aportación total recaudada se

destinará íntegramente al bote de premios. Así aquellos participantes

que resistan la marcha hasta el final no aportarán más que 9 euros y el

premio que pueden obtener por dicha inversión puede resultar muy

suculento. Los baremos de los premios son los siguientes:

• Primer premio: 65% del bote aportado, diploma y el libro “Tiempo y

la vida” publicado por el Colectivo Valencia Escribe.

• Segundo premio: 25% del bote aportado, diploma y el libro “Tiempo

y la vida” publicado por el Colectivo Valencia Escribe.

• Tercer premio: 10 % del bote aportado, diploma y el libro “Tiempo

y la vida” publicado por el Colectivo Valencia Escribe.

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• El resto de finalistas: Recibirán un diploma y el libro “Tiempo y la

vida” publicado por el Colectivo Valencia Escribe.

11.PUBLICACIÓN: Los tres microrrelatos premiados aparecerán

publicados en el número de marzo de la revista digital Valencia

Escribe.

12.DESARROLLO DEL CONCURSO:

• 9:55 h. Primera fase:

Los participantes inscritos dispondrán de 30 minutos para escribir un

microrrelato y pasarlo a limpio en la ficha facilitada por la

organización con las indicaciones que se lean previo inicio de la

ronda. La organización avisará a los participantes del tiempo

consumido. Ningún concursante podrá escribir ni antes del inicio de

la ronda ni después de finalizada la misma en los microrrelatos

presentados. Dicho incumplimiento acarrearía la expulsión. Los

microrrelatos tendrán de un mínimo de 50 palabras y un máximo de

150 (sin incluir el título, que será obligatorio, ni las palabras

propuestas por la organización). Una vez entregados los

microrrelatos, el jurado los valorará y elegirá al 75% de participantes

que pasarán a la siguiente ronda.

• 11: 15 h. Segunda fase:

Los participantes seleccionados escribirán otro microrrelato con las

indicaciones anunciadas antes del inicio de la ronda por la

organización, disponiendo de 30 minutos para escribir un

microrrelato y pasarlo a limpio en la ficha facilitada por la

organización. A los participantes se les avisará del tiempo consumido.

Ningún concursante podrá escribir ni antes del inicio de la ronda ni

después de finalizada la misma en los microrrelatos presentados.

Dicho incumplimiento acarrearía la expulsión. Los microrrelatos

tendrán un mínimo de 50 palabras y un máximo de 150 (sin incluir el

título, que será obligatorio, ni las palabras propuestas por la

organización). Una vez entregados los microrrelatos, el jurado los

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valorará y elegirá a la mitad de participantes que pasarán a la

siguiente ronda.

• 12:30 h. Tercera fase:

Los participantes seleccionados escribirán otro microrrelato siguiendo

las indicaciones que anunciará antes del inicio de la fase la

organización, disponiendo de otros 30 minutos para escribir un

microrrelato y pasarlo a limpio en la ficha facilitada por la

organización. A los participantes se les avisará del tiempo consumido.

Ningún concursante podrá escribir ni antes del inicio de la ronda ni

después de finalizada la misma en los microrrelatos presentados.

Dicho incumplimiento acarrearía la expulsión. Los microrrelatos

tendrán un mínimo de 75 palabras y un máximo de 120 (sin incluir el

título, que será obligatorio, ni las palabras propuestas por la

organización). Una vez entregados los microrrelatos, el jurado los

valorará y elegirá a los seis finalistas que accederán a la gran final.

• 13:15 h. Gran final:

Los seis finalistas escribirán un último microrrelato con las

indicaciones facilitadas por la organización antes del inicio de la

ronda, disponiendo de 30 minutos para escribir un microrrelato y

pasarlo a limpio en la ficha facilitada por la organización. A los

participantes se les avisará del tiempo consumido. Ningún

concursante podrá escribir ni antes del inicio de la ronda ni después

de finalizada la misma en los microrrelatos presentados. Dicho

incumplimiento acarrearía la expulsión. Los microrrelatos para la

gran final tendrán un mínimo de 50 y máximo de 75 palabras (sin

incluir el título, que será obligatorio, ni las palabras propuestas por la

organización).

• 13.45 h. Lectura pública de los seis microrrelatos finalistas por parte

de sus autores, resolución del jurado y entrega de premios.

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El horario de las fases es orientativo, pudiendo sufrir modificaciones

en base al desarrollo del certamen.

13. Si la caligrafía del relato es manifiestamente ilegible, el jurado se

reserva el derecho a descalificarlo.

14. La Organización se reserva el derecho de reducir el número de

rondas según el número de participantes inscritos.

15. Todos los problemas que pudieran surgir a lo largo del concurso

serán solucionados según el criterio de la Organización.

16. La participación en este concurso implica el conocimiento y la

aceptación de las bases, cuya interpretación es responsabilidad de la

Organización del Concurso.

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This fear´s got a hold on me – Luca Racanella (Italia)

https://www.flickr.com/photos/sgtpeppers82/

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L´ultima nit

Era divendres a la nit. Andrea conduia el seu cotxe negre per la

carretera que duia a casa de la seua amiga Carla. De sobte, se li va

punxar una roda. Va buscar el mòbil a la seua bossa i va trovar un

missatge que deia: «Tens 3 minuts per fer una telefonada, passat

aquest temps si proves a fer una altra morirás». Andrea començà a

posar-se nerviosa. No sabia bé a qui telefonar. Així que va marcar el

número de la policía. A l´altre costat del telèfon, una veu tenebrosa li

va dir: «Creus que eixiràs amb vida aquesta nit?». Andrea va penjar

ràpidament. En aquell moment es va assabentar de que un cotxe

parava al costat del seu. Va vore que ningú el conduia i va quedar

bocabadada. Va encendre la ràdio i va escoltar que a les notícies

anunciaven la seua mort.

Verónica García Sastre (13 anys, Valéncia)

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Mad man – Dan Lewry (Reino Unido)

https://www.flickr.com/photos/danlewry/

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En el Samy´s

—Sam, ponme otro, por favor.

El primer whisky me había rasgado la garganta con el recuerdo

de Emily, mi ex —esposa y secretaria—.

El segundo solo ha servido para que me acuerde de Andy, mi ex

—socio y mejor amigo—.

Se fueron juntos, dejándome con un palmo de narices, los muy

cabrones.

—Sam, otro, por favor.

El tercer trago me trae a la memoria la escultural figura de

Estella, mi última ex —amante y secretaria— cuando vino solicitando

empleo, haciendo su entrada triunfal en mi despacho presidido por la

vieja placa de latón: «Paul Myers – Detective Privado».

Hacía calor aquel verano en Chicago. Era inevitable que la

noche que volvía de perseguir a la enésima esposa de empresario

cornudo que había solicitado mis servicios, Estella estuviera

esperándome con las ventanas abiertas, y que pronto abriera también

los brazos alrededor de mi cuello y las piernas circunvalando los

michelines de mi incipiente barriga.

—Sam, otro, por favor.

Este cuarto trago me acerca al martes de la semana pasada,

cuando Andy, mi ex —socio y …— regresó para contarme que Emily,

mi ex —esposa y …— lo había dejado tirado como una colilla,

escapándose con un guardaespaldas de nuestro amigo Al —Capone,

por supuesto—.

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Como uno es bueno en el fondo, no le pude negar el regreso del

hijo pródigo. He de reconocer que tenía demasiadas esposas infieles a

las que perseguir y me vendría bien la ayuda de mi ex —socio y …—.

—Sam, otro, por favor.

La quinta copa espero que me sirva para reponer fuerzas después

de la nochecita que he pasado.

Al volver al despacho después de un día agotador de

seguimientos y persecuciones de esposas infieles de empresarios

cornudos, me he encontrado con Estella y con Andy retozando

encima de mi propia mesa, con las ventanas abiertas y en unas

posturas que solo a una putita joven como ella y a un obseso del

gimnasio como él les son posible realizar.

Las aguas negras del lago Michigan se los han tragado, válgame

el cielo.

—Sam, otro, por favor.

Pepe Sanchis (Massalfassar, Valencia)

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Atardecer

El momento en que el sol agoniza

y las sombras le ganan a la luz,

tengo la ingenua certeza

de que no vendrás,

pero aún así te espero.

En los últimos instantes en que el día

se desangra, se esfuma la esperanza,

en el silencio se escode la ilusión,

se deslizan por un abismo las esperas,

mínimo y tirano se adormece el tiempo,

me resisto a creer que ya no vuelves.

Cierro los ojos en un mágico anhelo,

imaginando que llegas, y cuando los abro,

me quedo sin ti..

Texto y foto: Mirta Calabrese De Luca (Sant Celoni, Barcelona)

http://deshojandoversos.blogspot.com.es/

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Fornalutx village details – Artesia Wells (Palma de Mallorca)

https://500px.com/artwells

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Un gran cambio

Alba había heredado la vieja casona del pueblo situado entre las

montañas. Siempre había sido feliz en ella. Recordaba el jardín con el

columpio, la gran cocina blanca de puertas siempre abiertas y la

sabrosa limonada que preparaba su madre. Hacía mucho tiempo que

ya no existían esas tardes de verano y el pueblo había quedado casi

abandonado.

Su sueño siempre había sido volver allí. Ahora, una vez fallecida

su madre, pensaba que era el momento de hacerlo, aunque sin alejarse

mucho de los circuitos editoriales. María era traductora para una gran

editorial, y autónoma, lo que le permitía trabajar en cualquier lugar.

Sí, necesitaba un cambio radical a sus cuarenta años, la vida

pasa rápido y decidió que era el momento.

Insertó un anuncio en el semanario comarcal que rezaba así:

«Alquilo habitación en simpática y coqueta casa con jardín. La felicidad se

instaló entre sus paredes y rebosa alegría a través de todos sus poros».

Lo de los poros era un eufemismo: el tejado precisaba cambiarse

por completo, la humedad subía por las paredes desde los cimientos y

eran necesarias reformas en toda la casa. María contrató a un maestro

de obras para que le hiciera el presupuesto.

Le encantaba sentarse a la mesa del pequeño patio, anticipo del

huerto y aplicarse en la lectura contemplando los viejos naranjos y

limoneros.

El pueblo parecía que recobraba la vida con la llegada de

personas que, como ella y las casas necesitaban cambios.

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Una tarde del mes de abril, mientras estaba trabajando, llamaron

a la puerta.

El hombre era extranjero y dijo que estaba allí por el anuncio, al

tiempo que echaba una rápida mirada a las salas que desembocaban

en el patio trasero.

—Este es un lugar encantador —afirmó el visitante aspirando el

aroma que emanaba de los frutales.

—Me llamo Norman y busco un lugar donde poder pintar, con

mucha luz natural a ser posible.

Alba le mostró la casa, pero no podía apartar la vista de sus

enormes manos. Parecían las del gigante bonachón de los cuentos.

Norman se quedó fascinado con la buhardilla. Una gran

habitación que ocupaba toda la superficie de la planta superior y

abierta en grandes ventanales al exterior. Y así se lo manifestó a Alba.

—La vivienda, como usted ya ha visto, necesita muchas

reformas y se realizarán durante el verano. Tendrá que esperar.

—Quiero trasladarme inmediatamente, así podré participar en

los trabajos de albañilería, si a usted le parece bien.

A ella le parecieron sinceros y entusiasmados aquellos ojos

azules. Cedió, claro que sí, acordaron un precio por el alquiler y

cerraron el trato con un fuerte apretón de manos.

Alba comprobaba que Norman era incansable. Le explicaba los

reajustes necesarios, había estudiado arquitectura en Noruega antes

de dedicarse a la pintura. Poco a poco estaba transformando su casa y

su vida.

En unos meses, la casa estaba finalizada y Norman instaló su

estudio en la buhardilla. Ella no le cobró más el alquiler, el trato

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ahora era otro: compartían roces, vida y gastos. La casa volvió a

rebosar felicidad, ahora sin grietas.

Malén Carrillo, «Maga» (Sóller, Mallorca)

http://enredadaenlaspalabras.blogspot.com.es

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Untitled – kersti_k (Suecia) https://www.flickr.com/photos/kersti_k/

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Hallazgo

Me encontraré conmigo, un día de estos,

al doblar la esquina de una calle cualquiera

en cualquier momento imprevisto

Justo cuando haya desistido de buscarme,

cuando sea algo más que esa íntima desconocida

que camina sin rumbo y sin descanso

perdida ya la brújula y el norte

descansando en mis ojos desnortados.

Me encontraré conmigo en el reflejo

de un charco no esquivado

y tendré esa visión inesperada

de encontrarme mirando

reconociendo en mis ojos otros ojos

otro rostro en el mío dibujado

y palparé en mis manos otros dedos

y escribiré con ellos que me he hallado;

un día de estos, cualquier día,

daré conmigo en cualquier lado.

Manoli Vicente Fernández (Viana del Bollo, Orense)

http://lascosasqueescribo.wordpress.com

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Cartell rebaixes Estiu 2005 – L´illa Diagonal (Barcelona)

https://www.flickr.com/photos/lilladiagonal/

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Rebaixes d´insomni

Encara que la nit no havia vist el dia nàixer, ja quedaven

poques llums enceses. La llar de la cantonada del carrer principal, es

deformava per convertir-se en una casulla qualsevol, al mig d’un

carreró en penombra, en un dia lleganyós.

Amb certa mandra m’arrossegaria pel país de la desgana, on

em rentaria les engroguides dents al lavabo sense ventilació, i per

agafar aire, aprofitaria per cagar-me en tot el que m’envoltava. No

quedant-me satisfet, i amb l’intestí contret, encara em quedaria més

d’un pet que em reservaria per acabar d’evacuar tota culpabilitat de la

meua infelicitat sobre qualsevol ésser viu, de tal manera, com si

assenyalés amb el dit algú, com a causant de qualsevol inoportuna

flatulència que em vingués de sobte. En acabar vaig prémer el botó de

la cisterna, i com que em vaig desplaçar a la Desgana, país més al sud

possible per perdre de vista el meu nord, l’aigua del vàter girava del

revés; i el que hauria d'haver sigut un remolí que arrossegués tota la

meua merda allà on brama la tonyina, es va convertir en un tornado

que em va retornar tot cap a dalt, abocant-se de nou la infelicitat

evacuada, sobre la meua existència.

El fil de son que em penjava ja s’arrossegava pel terra, així

doncs, vaig decidir anar a escampar els meus ossos al llit, per a tancar

un dia més d’ensopiment. Al aplegar allí, tiraria del fil de son per fer

desplegar-se l’estor de les curtes parpelles dels meus ulls, fins a fer

coincidir les pestanyes de les parpelles que baixen, amb les de la

l’ampit de la meua finestra visual, on em recolze a sovint per perdre'm

de vista a l’horitzó.

Fa poc que vaig caminant per l’arbreda de la son, i per

desplaçar-me al magatzem dels somnis encara he d’agarrar el metro i

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endinsar-me pels túnels de l’obscuritat, per poder ser el primer de la

cua, i eixir així en la parada del metro on es troba les galeries preades

dels somnis, abans que ningú es faja amb els productes rebaixats de

més bon veure entre la societat.

Una vegada allí, buscaré entre els muntons per tal d’escollir

entre tants somnis, els que em semblen més bé en aquells precisos

instants, i en aplegar a casa l’endemà de matinada, els deixaré retirats

al meu caixó de l’oblit. De moment, estiraré de les mànigues i dels

camals amb la resta de combatents que es troben a l’altre costat dels

malsons per acabar quedant-me’n un, el que talla amb l’etiqueta que

jo mateix m’he posat entre aquesta societat de consum.

Almenys, tot i que no m’agraden massa els somnis que he

comprat, m’abrigaran del fred i no hauré d’arriscar-me a patir la por a

la incertesa pel que diran, la qual cosa em crea cert neguit. I és que a

les rebaixes dels somnis, els que venen per canviar el nostre fons

d’armari a la nova temporada, no tenen descomptes.

Toni Mascarell (Oliva, Valencia)

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No seas la próxima

Captured person – Igor Stevanovic (Serbia) https://500px.com/stevanovicigor

Nunca las escaleras de aquel dúplex le habían parecido tan altas.

No entendía cómo aquellas manos que antaño la acariciaban se

volvieron tan rudas y hostiles, ni por qué la boca que la besaba con

pasión, que la enamoró con hermosas palabras, fuera susceptible de

proferir tantos insultos. ¿Cómo podía escupir tanta crueldad? ¿Cómo

podía justificar tanta sinrazón, alegando que todo lo hacía por su

bien? Insistía en que la amaba, pero también en que ella era la

culpable de ponerle nervioso con su comportamiento y su forma de

vestir. Lo peor fue que le llegó a creer. ¡Si se hubiera armado de valor,

si lo hubiera denunciado!

Ahora, él está entre rejas y ella en una silla de ruedas.

Marisa Martínez Arce (Valencia)

23


Foggy walk – Peter Emil Andersen (Dinamarca)

https://500px.com/peteremilandersen

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Haikus

Ya se escapó,

enroscada, el agua

por el desagüe.

Sol de enero,

con carita de frío,

rayos de hielo

Deja la vara

alguna aceituna

para el zorzal

Anda sinuosa

nuestra vieja vereda

hasta perderse

Cruza un camino

el campo enlodado;

huellas de carros

Balaba sola

la oveja perdida;

anochecía

Enrique Mochón Romera (Puerto de Sagunto, Valencia)

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Meditation... – Guy de Vriendt (Bélgica)

http://el-amigo-chico.deviantart.com/

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Celebración de la ignorancia

Pepita Loquit, de Camputifuá

La caída en la estupidez de la Humanidad se hace evidente en la decadencia

del contenido de los medios de comunicación, en la programación de nivel

ínfimo de la televisión, en las crédulas presentaciones de pseudociencia y

superstición, en el avance de las religiones autoritarias, en los

fundamentalismos que se imponen por la fuerza y la irracionalidad; en todas

aquellas doctrinas que hacen retroceder dos mil años a las sociedades.

CITA DE COSMOS, CARL SAGAN

A la edad de trece años, el pastor Cin Shen sintió la llamada de

Puumn y sin despedirse de sus progenitores cortó un trozo de hogaza,

otro de tocino; se colgó al hombro su zamarra y se marchó de la

región de los pastorcillos.

Su misión consistía en encontrar el árbol sagrado del Pan, al que

los milenarios guerreros Tomoyá llamaban Chinpuepué. El pequeño

Cin Shen caminó descalzo tres días y tres noches por el desierto de

Akascar y cayó de rodillas cuando por fin llegó ante el lago del

Manantial de las Doce Tetas, en cuyo centro se alzaba Chinpuepué, el

Tejo de las Palabras Rotas.

Al ver su silueta reflejada en el agua, Cin Shen se tiró de cabeza

a las frías aguas del lago de leche de la Tucamámma, y nadó al estilo

de mariposa-perro, encogiendo y estirando rítmicamente sus largas

piernas y sus flacuchos brazos, hasta la base del gran Chinpuepué.

—¡Oh, gran árbol del Pan de los dioses, tú que conoces el sentido de la

vida; que el néctar sabio de tus palabras rotas inunde mi corazón!

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El pastorcillo elevó su mirada prístina mientras rezaba

repetidamente al terrible y magnánimo dios de las palabras rotas.

Con perseverancia, clamó al cielo arrodillándose y levantándose

cuatrocientas veintitrés veces el Panochí con la punta de los dedos.

Y así estuvo varias horas, hasta que un rico nómada se ofreció a

llevarle a lomos de una cigarra gigante con motor Audi de ciento

ochenta caballos hasta el paraíso de los escritores buscadores de

palabras del desierto de la tinta.

Al anochecer, Cin Shen y el literario nómada desembarcaron en

las cuevas de Parámpiim, en las lejanas tierras de Ghurz, donde

nunca se ponía el sol, y donde el conductor se fue volando en su

cigarra roncadora de plomo sin gasolina.

—¿Quién eres tú, mosquito imberbe? —Preguntó el Maestro

Sokhelaie al descubrir al pequeño a las puertas de su cueva. El

Maestro Sokhelaie era el jefe de la tribu de los Zhort, una estirpe de

guerreros sanguinarios que ostentaba el título de excelentísimo

guardián del pergamino de las Siete sombras, manual esotérico cuyo

título traducido al castellano sería CONVIÉRTETE EN ESPOLÓN

EN SÓLO CINCO PASOS.

Cin Shen, desfallecido, se arrodilló sorprendiendo al gran

maestro con su arrojo estudiantil, su larga melena y su bajita estatura,

pues era un poco flojo de músculo, un pobre Tomoyá, pastor con

zamarra de tocino y poca miga en la sesera.

—Gran Maestro. —-el gigante barbado le hacía dos veces de

sombra—. Permite que me presente: me llaman Cin Shen Chen, soy pastor

de cabras, primogénito de Cin Shen Puan, pero todos me llaman Tomoaquí

—su voz temblaba, mientras unas lágrimas literarias resbalaban por

sus requemadas mejillas que se caían a trozos por las horas soportadas

bajo el sol implacable del desierto de Akascár.

28


—Vengo de las lejanas tierras de mis antepasados con la honorable

misión de aprender las palabras rotas que el monje Pirrínae guardó en el árbol

sagrado del Pan, hijo de los dioses...

Claro, al decir todo esto sin respirar, se desmayó. Sokhelaie se

acercó al muchacho y le bendijo, como mandaba la tradición de los

Brutootes, azotándole con una verga verde del sagrado Chinpuepué.

El pequeño quedó tan baldado que no pudo acostarse en una semana,

y, mientras el maestro le ayudaba a incorporarse, un esbirro de

Sokhelaie le acercó un cuenco de barro con un contenido grumoso y

maloliente ordenándole que bebiera todo de un trago y, luego, por

orden expresa, eructase tres veces.

—Estas son las sagradas reglas de los dioses: leerás mil veces al día las

palabras rotas, arrodillado al pie del frútice de Chinpuepué. Te alimentarás

del rizoma primigenio de su raíz, y vivirás doscientos años de asceta siguiendo

las cinco leyes del santo Pirrínae: dormirás, rezarás, comerás, te levantarás

cuatrocientas veintitrés veces el Panochí –todas en este orden–, y la última,

necesariamente omitida, es tabú vergonzoso de nombre impuro.

Así ordenó el Maestro. Y así se hizo.

Cin Shen se convirtió en discípulo de Sokhelaie tras beber el

mejunje de rizoma del sagrado tejo Chinpuepué. El manuscrito que,

diez siglos antes, Pirrínae Sofocao guardara en el interior de una

grieta de la cueva de los Mositos Peleaos –entre dos rocas de ámbar

de sesenta y cinco millones de años que alojaba un mosquito

antropófago de la Edad de Piedra–, se convirtió en una parte más de

la persona de Cin Shen Chen en cuanto se lo comió.

El muchacho engulló epistolarmente el manual sagrado página

por página. Lo masticó, haciéndolo rodar por las muelas. Saboreaba a

cada vuelta en su paladar la madera dulce de araucaria talada

expresamente para la santa escritura en los lejanos bosques de la selva

29


Amaponga. Cumplióse así el designio de Puumn. Ahora, dos eran

uno: dualidad pura y dura.

Tras el acoplamiento, el pastorcillo Tomoaquí se convirtió en el

Jombre Pefleto. Gracias a la gracia obtenida podría inventar

distracciones y levantar su Panochí perenne, caduco o marcescente,

todas las veces que quisiera. Según las ocasiones, elegiría esposas,

concubinos o concubinas, pues acababa de unir su sangre con la

substancia imbricada del arma más poderosa de los hombres: el Cú-

Cú- Me- Quin.

Ya no necesitaba razonar.

Tomoaquí, antes Cin Shen Chen, ahora era Cú-Cú- Me-Quin

hecho hombre, nuevo señor del manual botánico de Pirrínae Sofocao,

quien tres mil años atrás descubrió el modo de convertirse en espolón

en sólo cinco pasos. Y sin dar un palo al agua.

María José Martí (Valencia)

https://conelcuentoenlostalones.blogspot.com.es/

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Espera

Pause & rest – Diamantis Seitanidis (Grecia)

https://500px.com/portokalis71

Entonces me dije: ¡Basta!

Seguro no ha de volver, he sido fiel todo este tiempo, pero…

Ella partió sin despedirse, llevaba el bolso de las compras,

recuerdo el beso que le obsequié con la palma de mi mano, ella

sonrió, mientras continué con la lectura de mi periódico, Ronaldo y

Messi continúan enfrentados. Aquí en mi país todo sigue igual, la

economía, la política…

Me detengo a pensar un momento, ¿no me estará engañando

con alguien más? Llevaba puesta su blusa nueva y el collar aquel que

31


según me comentó encontró en la calle, ese que tanto la emociona,

me encantó como se había peinado, además el halo que dejó su

perfume al partir.

Cuando se hizo la noche me preocupé, se demoraba en demasía.

Pero conociéndola como es para la charla con sus amigas, no me

extrañó. Raro fue que no avise, quedé en el living mirando el

televisor, al despertar ya no había señal, mi espalda dolía por la mala

posición. La llamé sin respuesta, decidí acostarme, claro que

preocupado, no atinaba a pensar que podría haberle sucedido.

Nuestra vida era ideal, sus jóvenes veintiocho años no

contrastaban con mis casi setenta. Ella y su computadora. Recuerdo

su emoción el día que se la regalé, casi amanecía cuando se acostó,

seguro que era de la alegría de poder poseerla. Así cada noche la pasó

conectada «charlando con amigos». Yo descansaba, por la mañana

siempre temprano a trabajar.

Cuando le regalé el celular fue una alegría indescriptible, el

abrazo que recibí fue el más extenso de mi vida, luego el aparato no

dejaba de sonar, aun en las noches. Ella hablaba susurrando para no

despertarme. Era muy considerada.

Pero volviendo a su tardanza. Estoy molesto, no sé nada de ella,

no se digna en llamarme ni mucho menos. Me estoy enojando…

Cuando regrese me va a oír. Cinco años es mucho tiempo…

Luis Alberto Molina (Rosario, Argentina)

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Cuento de Navidad

Fotografía aportada por la autora

El día en el parque de atracciones había sido largo y agotador.

Monótono como todos los de aquella semana maldita. Almibarado

hasta la náusea. Un día más, un día como otro cualquiera, vaya. Y,

por más que me esfuerce, no soy capaz de recordar nada especial, la

más nimia diferencia que hiciera presagiar lo que a punto de ocurrir

estaba...

Yo fui la única culpable, lo reconozco, pero no esperen de mí

arrepentimiento. A estas alturas del cuento ya deberían saber que

nunca fue ése mi punto fuerte.

33


En fin, creo simplemente que mi proverbial paciencia se agotó

de golpe y, bueno, tal vez estuviera un poquito celosa, no lo niego.

Tantos pequeñines galopando felices, gira que te gira en los caballitos

de la noria; tanta sonrisa manchada de algodón de azúcar; tanta

navideña ingenuidad; tanta candidez; tanto osito de peluche... ¡Agh!.

Y yo, allí. Sola. Sin nadie a quien atizar algún que otro escobazo.

Comprenderán mi drama... De vez en cuando incluso las brujas

necesitamos algo, una pizquita al menos, de diversión y harto

desagradable —¡no alcanzo a explicar cuánto!— es de por sí época

tan aciaga para nosotras.

Así que, sin apenas darme cuenta —decía—, casi casi a traición,

de mis labios escapó aquel conjuro impronunciable... El cielo se

encolerizó de súbito, nubes negras rasgando el firmamento, el viento

aulló furioso y el ciclón arruinó en un instante toda la magia y la

dulzura de la tarde. Un parque triste y desolado, completamente

arrasado, dejó tras su paso.

Incapaz fui de deshacer el hechizo aunque lo intenté, créanme,

porque en el fondo odio la soledad, nunca fui tan perversa como en

ocasiones gusto aparentar y, en realidad, yo sólo pretendía

escarmentarles un poquito. Pero tranquilos, con mi suerte y para mi

desdicha, seguro que el vendaval, a la postre tan traidor, los arrastró

al Reino de Oz. Tal vez al País de Nunca Jamás. Y allí estarán todos

ahora. Agradeciendo mi torpeza. Felices como perdices....

Marta Navarro (Valencia)

https://cuentosvagabundos.blogspot.com.es/

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Sueños rotos

The garden of live flowers – Sarah (EUA)

http://the-optimist.deviantart.com/

Rompí con Olga y regresé a mi apartamento del centro. Días

después, la policía me detuvo acusado de asesinato. Mi ex novia me

había denunciado por matar a nuestros hijos y al perro familiar.

Incrédulo, le revelé al juez que me interrogaba que jamás habíamos

tenido descendencia ni mascota alguna. Que en todo caso eran planes

de futuro truncados por nuestra separación. Horas después, me

condujeron a mi antiguo jardín y, alrededor del roble en el que tantas

veces habíamos fantaseado sobre nuestro futuro en común, la policía

extrajo dos pequeños esqueletos y el cráneo de un perro. Empezaba

mi pesadilla.

Nicolás Jarque Alegre (Albuixech, Valencia)

http://escribenicolasjarque.blogspot.com

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Ayti – Andrés Hernández (EUA)

https://www.flickr.com/photos/andreshernandez/

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¡Volar!

Acariciando el viento entrego mi alma, dejando que el silencio

que diluye mi palabra se esparza como eco rociando los pétalos de las

flores que tanto amé. Así deseo volar, impregnada con cada

reminiscencia, viendo en las formas de las nubes el rostro de mi ángel,

así como a mi sol y la luna abrazados en la eternidad, junto a mis

viejos hilvanando sus quimeras, y a mi otro yo, mi fiel amiga, con su

mano extendida, invitándome a la paz que la sonrisa fría de aquella

tarde de llanto triste nos inundó.

Desconociendo el rumbo, mis alas sólo se mueven en busca de

una extraña libertad, para escapar del sepulcro de mi inexplicable

existir, que poco a poco corta los hilos indelebles de la vida que da

sentido a lo que soy, donde cada paso de dicha y bendiciones, se

fundieron en ese transitar, hasta llegar a vestir a las lágrimas de dicha;

porque lo fui, aunque hoy me pese el alma, el mañana siempre será

un hermoso renacer...

Así culmina un día más, en el tiempo que se agota y se duerme

con la noche, con mi mirada perdida buscando mis anhelos, para

despedirme de la arena cálida y el olor a mar, fieles amantes de mi

huella, ahora libres para volar en mi delirio, donde cada letra toma

sentido, para dejar una estela imborrable de lo que he sido y necesito

seguir siendo, justo antes que el aire me ahogue y mis alas se cierren

abrazando la eternidad de mis palabras, que terminarán en el silencio

de un suspiro, tapizadas de recuerdos, donde un ave solitaria las

evocará.

Eva C. Franco (Isla de Margarita – Venezuela)

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Fotografía aportada por el autor. De Florencia Lucero (Argentina)

https://fotearteblog.wordpress.com/

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Encerrado pero vivo

Se descubrió vivo. Encerrado pero vivo. Desorientado.

Volviendo poco a poco a la vida. No sabía si estaba en la Tierra

todavía. No veía. No oía. Sintió que se encontraba fatal, con una

debilidad absoluta y dolorido. Le dolía la espalda, las piernas y la

cabeza. El ambiente era gélido y húmedo. Estaba tendido sobre algo

mullido pero frío. Un frío que le calaba hasta la médula. Mirando la

oscuridad le pareció ver una ligera luz de procedencia incierta. Se

alegró al comprobar que los sentidos empezaban a funcionar.

Intentaba recordar lo que le había pasado: su familia, el hospital… y

después, la Nada. Se dio cuenta de que no estaba muerto. Solo estaba

encerrado. Rodeado de oscuridad pero vivo. Lloró, sin saber si de

alegría o de pena. Las lágrimas rodaron hasta sus orejas. Movió

brazos y piernas sintiendo que se iban poniendo en marcha.

Consiguió mover la cabeza con esfuerzo. La levantó levemente pero

tropezó con algo mullido. Aunque seguía percibiendo la luz casi sobre

sus ojos.

Suspiró con fuerza. Necesitaba oír su respiración. Necesitaba

saber que no estaba sordo. El esfuerzo para retomar sus funciones le

produjo un fuerte dolor de cabeza. Un calambre le recorrió desde la

punta del pie hasta la cadera. No podía moverse. Solo pudo esperar a

que se le pasara. Estiró lo brazos hacia arriba. Topó. El dolor era

intenso pero los apoyó con fuerza. Los que tenía cerca de la cara

cedió con escaso ruido. La tapa cayó con estrépito. Ahora sí que sabía

que había recuperado el oído.

Se incorporó con esfuerzo, apoyado en los laterales de su

contenedor. Sacó la pierna y dudó antes de lanzarse fuera. La cabeza

le zumbaba. Percibía su propio ruido repetido por el eco vacío de la

estancia. Estaba en penumbra. Mínimos rayos de luz se filtraban a lo

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lejos. Solo se oía el silencio. Silencio denso, más cuanto más alejado

de la fuente. Cuando sus ojos se acostumbraron a la escasa luz pudo

comprobar que llevaba su traje de Armani. Le costó un poco darse

cuenta de sus zapatos de cordones preferidos.

Se palpó la mano izquierda. Le faltaba algo. Su alianza no

estaba. Tampoco el reloj. Con temor se llevó la mano al pecho para

comprobar que no tenía sus cadenas de oro, las cruces y el resto de los

abalorios que colgaban de ellas. Reminiscencias de su pasado

católico.

Cada vez estaba más seguro de que lo habían dado por muerto.

Muerto y enterrado. Pero no estaba muerto. Estaba fuera de lo que ya

sabía que era su ataúd. En la cripta familiar. Le volvieron todos los

sentidos con fuerza. Tomó conciencia de su situación. Localizó la luz.

Extendió los brazos para intentar no tropezar con objetos que no veía.

Andar a tientas le aterraba. Volvió a preguntarse si no estaría muerto.

Si no sería un sueño dentro de la muerte. Alcanzó la luz. Era una

puerta. La luz se colaba entre dos pequeñas grietas. Estiró de un

saliente. Al principio con la esperanza de que cediera. Después con

fuerza. Golpeó la puerta. Puñetazos y patadas. Le gritó. Le rogó con

desesperación. Empezó a preocuparse por la situación: estaba

encerrado vivo en la cripta familiar.

Manuel Serrano (Valencia)

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Vuelve entero

Fotografía sugerida por la autora. De Laura Makabresku (Polonia)

https://www.flickr.com/photos/lauramakabresku/

Me he encontrado

completándote sin pudor,

ubicando tus manos

sobre mi piel y el sol.

Dentro del bosque

recordándote ahí,

anhelé que el roce

te haya hecho feliz.

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Respirando esto

que has dejado hoy

recupero el aliento

sonriendo por los dos.

Vuelve, pero vuelve entero

resurgiendo justo ahora

construyéndote en mis huesos

una suerte de memorias.

Aldana Michelle Giménez (Mendoza, Argentina)

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Viaje a la tierra verde

Green world – Darek Drobiazg (Polonia) http://d-a-r-e-k.deviantart.com/

El hombre, moreno y elegante, que aparentaba unos treinta

años, llevaba colgado al cuello un medallón con una gran piedra

verde en el medio. Tenía la forma de un cofre del que emergía un

rayo.

—Es de kryptonita —me dijo.

—¿De kryptonita? —le pregunté incrédulo—. ¿No es el

compuesto que hace perder sus poderes a Supermán? ¿Me tomas el

pelo?

—Puedes creerlo o no, me da igual.

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Pedí dos whiskys con hielo para animarle a que me contase su

historia. Llevaba meses viéndole sentarse en mi pub habitual. Tenía

curiosidad, por eso le abordé aquel día.

—Fue hace muchos años —empezó—.Yo estaba obsesionado

con el yoga, con los viajes astrales, con los extraterrestres y la

parapsicología. Entré en un grupo que dirigía un personaje

extrañísimo. Tenía un título de marqués y poseía una finca en un

pueblo de Salamanca, allí iniciaba a sus fieles, funcionaban como una

secta. Tardaron muchos meses en dejarme acudir a sus reuniones en

un castillo en la finca del marqués.

—¿Qué hacíais allí?

—Meditación y meditación, descubrirnos a nosotros mismos. El

castillo tenía la más impresionante biblioteca de libros esotéricos que

hayas podido ver. Me permitían pasarme las horas estudiando, pero

yo aspiraba a que me dejasen participar en las reuniones que se

celebraban en el salón principal del castillo. Habían construido una

pirámide de cristal que llegaba hasta el techo. La cúspide sobresalía

por la bóveda más alta del castillo. Su objetivo era crear una máquina

para viajar en el tiempo o para adentrarse en mundos paralelos. Ya

sabes: «Existen otros mundos pero están en éste», como decía Paul

Eluard.

—Venga, hombre, no me vaciles.

—Te cuento lo que viví. El marqués me eligió para la primera

experiencia con la máquina. Una noche que llovía desesperadamente,

me hicieron entrar en la pirámide. Me quedé en el punto central que

estaba señalado con un círculo y seguí las instrucciones que me

daban. Cuando se activaron los mecanismos de la máquina

empezaron a salir rayos luminosos de las paredes y del suelo. Los

rayos formaron una espiral que me impulsaba hacia el techo, me

arrastraba irresistiblemente como si fuera un agujero negro, imposible

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esistir. Sentí que volaba dentro de la espiral de rayos. Fueron unos

minutos angustiosos, luego se hizo la oscuridad, tenía los ojos

abiertos y no veía nada. Cuando volvió la luz me quedé fascinado.

—¿Por qué...?

—No había ni pirámide, ni rayos, ni castillo. Me encontré

tumbado en una playa de arena verde. Delante de mí, un mar

estancado y apacible, en calma, de un verde intenso. Y al fondo un

castillo monumental de color verde, que tenía la altura del más alto

rascacielos que hayas visto en la Tierra.

—Joder, tío, te habías fumado cien canutos.

—Ya te he dicho que no me ibas a creer. Del mar empezaron a

emerger unos extraños personajes. Me rodearon y se acercó una

mujer que iba vestida con una túnica verde de los pies a la cabeza. Me

dijo que era la princesa Xania.

—¿En qué idioma habló contigo?

—No emitió ningún sonido. Su mente contactó con la mía sin

palabras, ellos no las necesitan. Todo fue armónico, me llevó al

castillo de la mano y me instaló en un aposento con las paredes

verdes, donde me estuvieron analizando durante muchos días.

Estudiaban mis constantes vitales, mis reacciones, mis pensamientos.

Sólo me comunicaba con Xania, ella vivía conmigo.

—¿Cómo se lo montaba en la cama tu extraterrestre? —le dije

guiñándole un ojo.

—Eso no te interesa, pero yo no he dicho que fuera una

extraterrestre.

—¿Qué era entonces?

—Una civilización más adelantada y quizá del futuro. Xania me

dijo que habíamos desafiado las reglas del tiempo y el espacio, pero

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que ellos serían capaces de deshacer aquella locura. Pasé muchos

meses en aquel lugar y aprendí cosas que todavía nadie ha sido capaz

de descubrir. Xania, mi amiga, y maestra, medía más de dos metros

de altura, pero era esbelta y con unos rasgos delicadísimos, una

auténtica belleza, eso sí, de color verde. Me hubiera quedado a vivir

eternamente con ella, pero no me lo permitieron. Un día me dijeron

que habían descubierto la manera de hacerme regresar a mi tiempo.

Antes de marcharme Xania me colgó este colgante de kryptonita al

cuello y me dijo que nunca me lo quitase y que con él jamás

envejecería.

—¿Y te despertaste?

—Mi regreso a casa fue terrible. Me llevaron a la playa de arena

verde y apareció la espiral de rayos que me engulló, viajé por el

agujero negro. Cuando mis ojos volvieron a ver la luz, el paisaje era

desolador. Delante de mí estaba calcinado el castillo del marqués.

Sonaban sirenas de coches policiales y de ambulancias. Me pusieron

en una camilla. «Es sorprendente», le oí decir a una enfermera. «No

tiene ni una quemadura, ni el más mínimo rasguño». Un policía se

acercó: «Tú podrás contarnos lo que ha ocurrido». «No sé, el marqués

hizo un experimento y me mandó a otro mundo», le dije. «Ese ha sido

el último experimento de ese majara, porque eres el único

superviviente». Todos los miembros de la secta, menos yo, fallecieron

en una enorme explosión que provocó un incendio devastador, nunca

se descubrió cómo pudo producirse aquella catástrofe. A mí me

tomaron por loco, aunque no llegué a hablarles de Xania, ni de los

hombres verdes ni de la kryptonita.

—¿Y cuándo ocurrió todo eso? — le pregunté.

—Hace más de cien años.

—Tú estás loco de remate. Te darían una droga alucinógena y te

imaginaste esas fantasías.

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—Este colgante misterioso es mi prueba irrefutable. Otra noche

te explicaré las razones por las que no envejezco, la piedra filosofal

existe y la llevo colgada al cuello.

Se acabó el whisky y se marchó, se me quedaron grabados sus

ojos cóncavos como una sima profunda y su fascinante colgante

verde. Algún día regresará. Debo estar preparado para seguirle, yo

tampoco quiero envejecer.

Vicente Carreño (Leganés, Madrid)

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Malecon yellow girl – Fred Grisntein (EUA)

https://www.flickr.com/photos/fredgrinstein/

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La isla encantada

Al fin he conseguido papel y lápiz para narrar las extraordinarias

circunstancias que me trajeron a este lugar y, de paso, revivirlas con la

misma intensidad.

Llegué a La Habana una tarde del pasado julio. Me alojé en el

Nacional. En cuanto dejé mis pertenencias en el cuarto, salí a

perderme en el laberinto de sus callejuelas. El sol azotaba mi piel en la

que me parecía una isla encantada. Divisé el Malecón al fondo y el

mar apareció ante mí, como si lo viera por primera vez en mi vida,

estriado de azules cobalto, esmeralda, azur y marino y otras

tonalidades cuyo nombre desconozco.

Entonces la vi, quieta en un espacio que me pareció el centro del

Universo, y se grabó para siempre en mi retina desafiando las leyes

del tiempo. Era muy joven, morena, de grandes ojos negros, media

melena suelta agitada por el viento y unos labios voluptuosos que

tenían el sabor de la canela, según supe luego. Brillaba toda ella como

si el sol le brindara uno de sus rayos.

—Busco el número uno —me dijo.

—Pues estás de suerte porque ese soy yo.

—Ja, ja, ja, —rió, mostrando sus blanquísimos dientes —quería

decir el número uno de la calle.

Su risa acabó de enloquecerme y la vi todos los días sumido en

un éxtasis que me conducía ciegamente hacia mi destino.

Un año, ocho meses y veintiún días aguardaré en esta celda y

después seguiré esperando pacientemente hasta que ella cumpla los

dieciséis.

Lu Hoyos (Valencia)

http://inventariodelucrecia.blogspot.com.es/

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Last grapes standing – bqmusicnyc

https://www.flickr.com/photos/brianquinn/

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Olvidado racimo

Hay quietud en las viñas,

después de ese fragor de la cosecha,

por los surcos resecos

se avecina el letargo.

Son tiempos de hojarasca,

una melancolía de ocres y rojizos

cuelgan de los alambres

en un bullicio insomne de zarcillos

que resisten el fin sin asustarse.

Mansedumbre de hileras

que guardan la alegría

de los sueños del hombre,

y el rechinar gozoso de tijeras.

Allí , junto a la primer cepa

en un rincón oculto a las miradas,

el racimo olvidado se consume

en el jugo silente de la pena.

Gladys Alonso (Chacras de Coria-Mendoza, Argentina)

51


Glamour black – Oleg Evseev (Rusia) https://500px.com/chetty

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Afortunado / Lucky

En un abrir y cerrar de ojos aquella llanura congelada se

convirtió en un vergel. Desaparecieron las heladas escarchas, el dolor

en las manos, la quemazón en la nariz, el aliento mortal. Fue como si

el sol barriera con toda la mufa de una mañana desolada, fue como si

la penumbra del invierno se borrara de un plumazo con sólo una

mirada suya. Porque ella estaba allí.

Todo aquel tiempo había sido una cárcel fría, gélida,

despiadada; todo aquel tiempo sin sus ojos había sido una tremenda

pesadilla que no tenía más remedio que una sencilla mirada. Una

profunda y perdurable mirada que consoló su alma, que calmó sus

espasmos, que devolvió la vida a sus manos, a sus raquíticos dedos.

Pupilas inmensas que llenaban de ternura los más recónditos rincones

de un cuerpo inerte y vivo a la vez. Estalactitas de amor nacían dentro

de su alma gracias al hondo ser que salía por debajo de unas sutiles

cejas marrones.

Sin prisa, aquella hermosa primavera los cubrió a los dos, poco a

poco, los árboles, las abejas, las flores y las aves atravesaron el polo

norte efímero para dar un marco inexplicable a sus dos luceros. El

amor los cubrió de paz y un río de pasiones creció a partir del

deshielo tan esperado por ambos. Nunca más hubo frío, nunca más

una distancia tan desesperante, nunca. Se amaron como dos

enfermos, se amaron como dos alma que se funden en una sola, como

dos cubos de hielo que se derriten a la par. Y todo por sus ojos, y todo

por estar allí, donde siempre debió estar, donde nunca dejará de estar.

Pernando Gaztelu (Iruña, Navarra)

http://lokos-a-disfrutar.blogspot.com.es/

53


Dreams – Aiko Gabrielle (Uruguay) https://500px.com/aiko_ph

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Valor

El sol se había puesto por las montañas, las sombras

comenzaban a aparecer, la humedad calaba los huesos y al hablar

salía de mi boca ese vapor característico. Con mi espalda pegada a un

árbol intentaba acallar mi respiración agitada. Asustada, intenté

adaptar mis ojos a la oscuridad para lograr escapar de allí, la

salvación estaba a pocos metros, si conseguía llegar hasta el punto

fronterizo estaría salvada. Respiré hondo, agudicé mis oídos para

escuchar si alguien se aproximaba. La noche estaba silenciosa, inspiré

el aire del bosque y me dio fuerzas. Conté hasta tres y salí corriendo,

nunca había corrido tan deprisa. A diez metros de la salvación oí

voces y ladridos, me asusté pensando que era mi fin, pero en lugar de

pararme, mis piernas fueron más y más rápidas. Una vez en el puesto

fronterizo, me senté en el suelo rodeando las rodillas con mis brazos y

empecé a llorar amarga y silenciosamente, alguien, no recuerdo ni

cara, me abrazó y me consoló diciéndome una frase que jamás

olvidaré: «no tengas miedo, por fin terminó esta cruzada».

Laura Rubio (Puerto de Sagunto, Valencia)

55


Sin título – Gustaf Erikson (Suecia)

https://www.flickr.com/photos/gerikson/

56


Tiempo de descuento

Cuando se le presentó, no supo cómo reaccionar. Muerte dejó a

un lado su guadaña y sacó una carpeta del portafolio, la hojeó y la

cerró de un golpe que sobresaltó aún más al visitado.

—Sr. Gumersindo Atienza ¿verdad?

Apenas acertó a asentir, sin salir de su perplejidad, mientras

Muerte volvía a guardar la carpeta y sacaba, esta vez, un libro de

contabilidad.

Un transeúnte tropezó con la guadaña, increpó a Muerte por

dónde dejaba las cosas, en especial cosas tan peligrosas, y siguió su

camino maldiciendo entre dientes sin percatarse de a quién acababa

de leerle la cartilla.

—Será mejor que la apoye en esta silla —le ofreció Gumersindo,

con un hilo de voz.

—No hace falta, la guardaré, no se vaya a matar alguien. Bueno,

aquí dice que ya ha cumplido sus 21.178 días, 4 horas, 25 minutos y

16 segundos.

—¿Tan poco? —protestó—. Pero si la media está en 85 años.

—No se enfade, no podemos darle a todo el mundo el mismo

tiempo. Usted no es de los peor parados. Claro, que todo es revisable.

Déjeme ver si se puede hacer algo con su caso.

Posó un dedo huesudo en la parte alta de la primera página y

empezó a deslizarlo con calma hacia abajo. Mientras tanto, el Sr.

Atienza no salía de su asombro.

—¿Cómo? ¿Revisable?

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—Sí. Es la nueva política de la empresa. Ya sabe, hubo algunas

denuncias en Consumidores y Usuarios por no tener en cuenta las

bonificaciones.

—¿Boni-ficaciones?

—Enseguida se lo explico —levantó la vista del papel y sacó una

calculadora de aquel maletín que parecía el bolso de Mary Poppins—

Pero tómese el café, hombre, que se le va a quedar helado.

—Esto es cosa de Fulgencio. ¿A que sí? Menudo cabronazo está

hecho.

—¿Fulgencio? ¿Qué Fulgencio?

—Mi cuñao, que le gusta mucho tocar los cojones.

—Ah, aquí está —siguió Muerte como si no hubiera oído

nada—. La relación aquella con Benita Domínguez, que no le aportó

nada, ni siquiera una lección de cómo hacer que las cosas funcionen.

¿Cuánto estuvieron juntos? ¿Tres años y algo? —Gumersindo

asintió—. De eso podemos bonificar el 1,8%. Así que: 19 días, 17

horas, 2 minutos y 24 segundos; perdón: 31 minutos y 12 segundos,

que un año fue bisiesto —continuó buscando en el libro—. ¿Y el

verano del 74?

—¿El verano del 74? —Eso ya no podía ser cosa del Fulgencio.

—Sí, hombre, que se rompió usted la pierna. Tibia y peroné.

Menudo estropicio.

—Ah, ya. Me pasé las vacaciones en el porche viendo a los

demás jugar a indios y vaqueros y yo allí, con la pata en alto. Ni me

firmaron la escayola.

—Pues eso digo. Tres meses perdidos, bonificación del 20%: 18

días.

58


—¿Cómo me va a bonificar el 20 de un verano y solo el 1,8 de lo

de la Benita? Lo de la Benita fue mucho peor, no me vaya a

comparar.

—Lo siento, son tablas estandarizadas ¿Ve? —Le acercó un

folleto, parecido a los de las pólizas de seguros: casillas en ocre y

naranja pálido, letra “Times New Roman”, de 12 puntos y cursiva.

Gumersindo lo estudió, metido de lleno en la situación y dispuesto a

encontrar cualquier resquicio con el que librarse de su inminente

destino o, al menos, demorarlo un poco más.

—Creo que tienen también un apartado llamado: «Películas,

libros y conferencias». Estoy seguro de que por aquí me puedo

deducir algo. La Benita me hizo tragarme un montón de tonterías

sobre el Universo y su formación.

—Lo lamento, solo podemos bonificar la relación en su

totalidad, no computamos dos veces el mismo lapso de tiempo. Está

ahí, en la letra pequeña.

—¿Y cuando hice cola con mi hija para ver a los Backstreet

Boys? Fueron tres días en la puerta del estadio.

—Ah, pues eso sí, claro. Además es el 100% por «Sacrificio

desinteresado». 3 días, 5 horas, 23 minutos y 18 segundos. Más el rato

del concierto: 2 horas y 47 minutos.

—Coño, pues si es por actos desinteresados, ponga también los

cumpleaños de mi suegra y la comida de un domingo al mes.

—Lamento decirle que los festejos familiares no son deducibles.

Si no esto sería un cachondeo. Todo el mundo bonificándose por

bodas de empresa, bautizos de primos… Ya sería abusar.

—Hombre, visto así —concedió.

59


—En fin, creo que eso es todo, Sr. Atienza. En total: 1 mes, 11

días, 1 hora, 41 minutos y 30 segundos. A su favor.

—¿Y el fin de semana en Turrillo del Cigüeñal, que llovió a

cántaros y no pudimos salir de la casa rural?

—No sé, eso tendría que consultarlo con mis superiores. Los

descuentos por «Vacaciones que resultaron un fiasco» todavía no los

han metido, pero me consta que se está estudiando. A lo mejor tiene

suerte y, cuando cumpla el descuento, ya está aprobado.

—A ver si es verdad. —Se resignó.

—Antes de acabar, le tengo que pedir que valore la atención

recibida en este cuestionario. Solo le llevará unos minutos rellenarlo.

No se preocupe, le damos el 200%, por las molestias.

Empezó a leer la encuesta, tomándose su tiempo en estudiar

cada respuesta, hasta que Muerte empezó a mirarle con irritación. Era

un truco viejo, y muchos años en el oficio.

Finalmente el futuro difunto le devolvió el informe.

—Bueno. Encantado de haber tratado con usted. Ha sido de lo

más colaborador y comprensivo. No sabe cómo se ponen algunos.

—Ya me imagino que se las habrá visto de todos los colores. —

Le estrechó la mano.

—A más ver.

Aurora Losa (La Palma del Condado, Huelva)

https://ladesdichadesersalmon.com/

60


Emprendedor

Vintage businessman – Pasi Tasanen (Finlandia)

https://500px.com/stockimages

Decidí convertirme en «emprendedor» y abrí una agencia de

cazatalentos, con tan mala suerte que solo pude cazar a un tipo que

resultó ser tan imbécil o más que yo.

Rafa Sastre (Valencia)

http://rafasastre.blogspot.com

61


Fotografía aportada por la autora

62


David B

Las estrellas confusas

lloran tu ausencia

Un año sin tu presencia

solo consolándonos con tu música

Versos efímeros

que aún lastiman escuchar

Extrañándote

aunque nunca pude conocerte

y a pesar de ello

siento que estuve unida a ti,

fuertemente

El recuerdo quema

hace daño pensar

pero tú me inspiras

y me das fuerzas para continuar

Sueño contigo

y muero al saber que jamás podré verte

Observo tu última fotografía

todo sonrisa y perfección

Un reflejo de una larga vida

de un astro sin firmamento

de un camaleón ambiguo

de un gentleman con afecto

Tus palabras

consiguieron mover masas

Tus melodías

hicieron vibrar nuestros cuerpos

63


Cada mensaje

un éxtasis

una metamorfosis

una catarsis sin igual

Una explosión

de adrenalina

una narrativa peculiar

Tú reinventaste

el panorama musical

Tú introdujiste a Ziggy

y tú mismo lo mataste

Tú viste la bondad

en Cristina F

y llenaste sus venas

de dulces notas

Eres mi droga

mi adicción

Eres mi quimera

mi perdición

Hoy,

mañana y

siempre,

te recuerdo

te extraño

y no te olvido

Esther Moreno Morillas (Valencia)

http://elcascabelalgato.blogspot.com.es/

http://invisiblevoyeur.blogspot.com.es/

64


Parte de incidencia

Jailed – Franca Franchi (Portugal)

https://www.flickr.com/photos/francalejandra/

ESPECIE: Homo Sapiens Sapiens.

SEXO: Hembra.

EDAD: 25 años según la medida convencional de tiempo establecida

por su civilización.

PESO: 51 kilogramos, tomando como referencia el campo

gravitatorio local.

ORIGEN: Planeta denominado Tierra por su especie dominante.

65


ALIMENTACIÓN: Omnívoro

HÁBITOS Y COMPORTAMIENTO: Capaz de articular sonidos

que indican el uso de un lenguaje estructurado. Gran habilidad en el

manejo de instrumentos y gran capacidad expresiva de las emociones.

PARTE DE INCIDENCIA: Desde el óbito del ejemplar macho

permanece en un estado de ánimo melancólico, cercano a la

anhedonia, lo que ha significado que abandone sus ocupaciones

habituales (en particular, las creaciones artísticas producto de su

habilidad con el uso de pigmentos y demás instrumental). Pasa las

horas del día echada en el camastro; las de la noche, apoyada en la

baranda de su hábitat. Ello está afectando a su popularidad,

disminuyendo su valor como reclamo entre los visitantes.

VALORACIÓN Y PROPUESTAS: Sería aconsejable adquirir un

nuevo ejemplar macho en la Tierra a fin de que su compañía la saque

del estado anímico actual. No obstante, si del estudio económico de

los costes de una nueva visita al sistema solar se derivara una

desviación del presupuesto, proponemos que el ejemplar sea

recolocado en un hábitat menos destacado y más pequeño. En su

lugar se podría instalar la criatura recién adquirida en Orión, la cual

parece encandilar a los visitantes infantiles del zoo.

Firmado:

Responsable de la explotación del parque zoológico de Sirio.

David Rubio (Sant Adrià de Besòs, Barcelona)

http://relatosensutinta.blogspot.com.es/

66


Un río de navidades

Embarcadero Riachuelo – Colonia (Uruguay)

El campo fue la elección.

Nos reuniríamos la familia, algunos vecinos de la zona y ocho

niños, incluido el bebé.

Todo estaba dispuesto. El menú, parrilla abundante y variada,

bebida espirituosa que incluía un Chandon extra brut para brindar

67


puntualmente a la medianoche y los regalos escondidos hasta que

toda la "infantería" (infantes alegres, tiernos y revoltosos) distraídos

por alguna luz que una linterna oportuna del otro extremo del campo

los hiciese correr en busca de Papá Noel y los regalos pudiesen quedar

acomodados bajo el árbol de navidad amorosamente iluminado por

las luces de colores y una preciosa estrella en su punta. La sorpresa de

develaría a la medianoche.

Todo organizado y en orden, preferí tomarme un momento para

mi sola, antes que huir del tumulto fuese imposible, a la hora que

comenzaba a atardecer. La elección fue acercarme hasta el

embarcadero de yates a unos metros de allí. El lugar estaba casi

desierto. Los yates amarrados a lugares escondidos de la costa,

dejaban libre el pequeño muelle para que me pudiese sentar a

contemplar cómo el sol detrás del monte, iba dejando paso a una

noche estrellada.

El río es especial para dejar fluir los pensamientos que pueden

llenarnos de paz. No tiene el ímpetu del mar. La claridad de sus aguas

trasparentes. La espuma juguetona que te moja y se escapa. La lejanía

del horizonte.

No. El río es diferente. Transcurre silencioso. Sus aguas

generalmente apacibles, son el espejo del cielo, y se colorea con

fantasiosas nubes que lo pintan de pájaros y hojas que se mecen

nuestros sueños con armoniosa paz. El río es la vida, que da a la mar.

Alguien lo dijo y lo inmortalizó y yo en esa tarde, me sentía un mojón

de ese andar, un pequeño norai donde mis pensamientos se

amarraban para disfrutar de la paz y la satisfacción de sentirse en paz.

Luego correría por el campo, buscando estrellas, cantando como una

novicia rebelde, las canciones que iría inventando a mi pandilla

infantil, la más adorable y fiel con que cuento hoy. Los cuentos se

irían alternando con preguntas en un intercambio frenético entre la

niña grande que soy y el auditorio infantil, ansioso por saber detalles

de Papa Noél, de la infancia de tíos y padres, y muchas navidades que

68


constituyen el acervo cultural de los lazos familiares que hoy son el

estrecho lazo que nos une. Alegría compartida que nuestra memoria

atesora, los sueños que se disfrazan de fantasía y les permite a las

generaciones intermedias recuperar la niñez y seguir escribiendo

capítulos que nunca terminan de reinventarse.

La navidad en el hemisferio sur, es explosiva, calurosa,

extrovertida, sin el recogimiento del invierno que agrupa frente a la

estufa, aquí la vivimos abiertos a la intemperie de una noche que al

final, invita a quedarse junto al fuego, apagando las luces que han

encandilado festejos y emociones y dado brillo a la velada para al fin

tenderse en el pasto fresco, húmedo de rocío de cara a la Estrella del

Sur y las Tres Marías. Despidiendo con una lágrima emocionada a un

viejo barbudo, que juega con nosotros en la complicidad de hacer

felices a los niños de la familia.

Mientras se acerca la hora de reunirme a la familia, en el río me

recuesto a disfrutar los tintes rojizos del cielo vespertino que se

despide. Ha sido un año hermoso, me siento plena, millonaria, en

paz. Observo correr el río que moja mis pies descalzos, que ahora

cuelgan del embarcadero, mientras oigo chapotear un bote sin

pasajeros ni tripulantes, invitándome a seguir navegando rumbo al

mar.

Texto y fotografía: Vivian Rodríguez Dorgia

(Montevideo,Uruguay)

http://bibilaurugualla.blogspot.com.uy/

69


Woman in hold a glass – Olena Zaskochenko (Eslovaquia)

https://500px.com/olenazaskochenko

70


Píldoras rosas

Estábamos tan contentos... Nos habían elegido entre centenares

de aspirantes. A los dos. A mi amigo del alma y a mí. Era la

oportunidad de nuestra vida. Haríamos juntos la retransmisión de las

campanadas de Nochevieja desde la Plaza del Sol. Tal vez no era lo

más importante del mundo, pero quizás algún productor reparara en

nosotros.

A pesar de que los nervios nos consumían, la cosa no fue nada

mal y nos volvimos a casa con la satisfacción del deber cumplido y la

esperanza de lo que estaba por venir. Y sí. Llegó. La llamada del

productor. Parecía que por fin la vida me sonreía...

Hoy veo a mi compañero en la tele, mientras que yo estoy en la

cama.

No pude ir. A la hora que habíamos quedado con el productor

estaba ingresada en el hospital. No puede resistir una Noche de Fin de

Año a cinco grados bajo cero con un vestido «palabra de honor». Así

que, mientras mi compañero iba a devolver el esmoquin y la capa, yo

iba a Urgencias y era diagnosticada de una neumonía

Y me tengo que tragar mi rabia con las píldoras que me da la

enfermera. Unas píldoras rosas.

Susana Gisbert Grifo (Valencia)

http://conmitogaymistacones.com/

71


Ropotamo River – Alexander Nanitchkov (Bulgaria)

http://tsabo6.deviantart.com/

72


Mutación

Hoy iba siendo bosque, juegos de luz y sombra,

troncos desafiantes , el cielo entre las ramas,

hojas tiernas y brotes entre agujas oscuras,

musgo sobre las piedras,

raíces que entretejen un destino común.

Hoy iba siendo bosque y cobijando nidos,

frutos violeta, líquenes, manantiales y cuencas

de sombra y humedad. El salto

de un pez entre las piedras, una ardilla corriendo,

rumor de escarabajos en lo hondo de la tierra.

Hoy iba siendo bosque y he oído tu llamada.

Era el grito de un ave sobrevolando el mundo,

la sirena de un barco en la bocana.

Estaba siendo bosque y, de repente,

me arranqué de las hiedras,

me crecieron las olas,

las orillas, la arena,

hasta el yodo y la sal.

Estaba siendo bosque y me convierto en mar.

73


Tengo estelas de espuma, un faro en un costado,

una playa de rocas, una lágrima azul,

una barca de remos, un buzo y su escafandra,

cangrejos, caracolas, y una estrella del Sur.

He mudado en océano, profundo, interminable,

anochecido, oscuro, tembloroso, mortal.

Me surge una tormenta y el grito de mi vientre

no te alcanza y se torna

en cientos de preguntas que no sé contestar.

Hay un gemido eterno que me acuna y me duerme.

Hoy soy marea verde. Torbellinos de peces melancólicos

transitan por mis venas fosforescentes en absoluto silencio

mientras de mis órganos crecen muy lentamente los corales.

Cristina Cifuentes (La Puebla de Alfindén, Zaragoza)

http://www.irae.es/

74


Reflexiones de una rubia

Light up in the light – Adam Riley (Reino Unido)

https://www.flickr.com/photos/adamrileyphotography/

Un año más pasó la Navidad. Aunque no nos guste es

inevitable, sin embargo, no es políticamente correcto decirlo. La gente

piensa que eres rarito o que estás amargado. ¡Nada más lejos de la

realidad! Simplemente, una va cumpliendo años y ya no casa con las

tradiciones, ni con las falsas apariencias de las llamadas costumbres

navideñas. A pesar de todo y para no disgustar a los tuyos cumples

con el programa. Participas en esas opíparas comidas de familia que

se prolongan hasta bien entrada la tarde o en las comprometidas

cenas y comidas de empresas en las que aguantas al jefe porque invita

75


y porque está en juego tu pertenencia a la empresa o tu ascenso ya que

la simpatía no es una de sus mejores cualidades; o en esas cenas de

amigos que siempre ponen excusas durante el año para quedar y que

ahora increíble y paradójicamente en los meses de más compromisos

familiares sí que están disponibles para echar una canita al aire.

Como siempre y con unos quilos de más empezamos la cuesta

de enero y la pendiente de febrero, con buenos propósitos, con aires

de cambio y de renovación pero con la cuenta bancaria bastante

perjudicada, y de nuevo un año más hemos caído en las trampas del

consumismo y si no ponemos pronto remedio también nos

lanzaremos a esas supuestas, fantásticas e increíbles rebajas de enero

que se prolongan hasta febrero y que de manera repentina se

superponen con la llegada de la primavera en el Corte Inglés —que no

sé cómo se las arregla para que llegue siempre antes del oficial 21 de

Marzo—.

En este recién estrenado 2017 deberíamos hacer una limpieza

profunda como aquella que realizaban nuestras abuelas dos o tres

veces al año, pero no a nuestros hogares sino a nuestras vidas;

desprendernos de todas las cosas que antes nos eran útiles y ahora ya

no nos sirven.

Las personas somos reacias a cambiar de hábitos y en nuestras

vidas hay muchas cosas que nos ocupan espacio y nos impiden

avanzar. Es tiempo de soltar y dejar ir. La vida fluye pero hay que

saber soltar amarras.

«Ella, la mujer rubia, cogió su paquete de cigarrillos. Encendió un

cigarrillo y caminó sin rumbo aparente. Había olvidado su propósito de dejar

de fumar con el nuevo año».

Carmen Fabiá Mir (Valencia)

76


Romeo y Dulcinea

Quijote – Carlos Cubeiro (Barcelona)

https://www.flickr.com/photos/carloscubeiro/

En un lugar del Véneto, de cuyo nombre no quiero acordarme,

no ha mucho vivía un joven, tonto y afortunado del que de cierto,

poco se sabía, ensimismado y soñador, por lo que los más de los ratos

se daba a leer relatos de amor, alejándose en esta suerte de toda

acción, refriegas, juegos y curiosidades sobre el comportamiento

habitual de hombres y bestias. Es pues, de saber que de esta forma,

Romeo de Quijano, que así se llamaba, modeló en su mente el sueño

que la prosa almacenada en su cabeza había dibujado en forma de

hermosa dama.

77


El joven sembró su casa con perlas impresas de lomo acartonado

que hablaban de enamoramientos, desengaños, dichas y desdichas,

requiebros e incluso cartas donde la razón de la sinrazón se

empequeñecía ante la visión de su Diosa de humo. Así, dejado en sus

pensamientos, se le veía mañana tras mañana, a veces en franca

ventaja compitiendo melancólico con el rocío del amanecer y otras

añadiendo a las nubes, sus nubes de suspiros.

El joven tonto y afortunado, heredero de familia de rango y

poder, crecía ajeno al renovar de viejos odios con sus vecinos de

enfrente, familia rival, también de similar rango y poder.

Al atardecer, en su mirador, abandonado en la mística

contemplación del lento deambular de carros y carretas, una imagen

le sobresaltó: ¿qué y quién? era esa visión de su sueño en forma de

hermoso aliento en sedoso cuerpo y escondida alma que la bondad le

había puesto a los pies de su balconada, bajó presuroso y abordó a su

sueño. Su sangre se alteró en sus entrañas y su voluntad quiso que

satisfacer la de ella fuera posible, a partir de ese instante, su única

señora; la de sus más escondidos pensamientos, su amada Dulcinea.

En esto, y en un suspirar, los faunos acompañantes de la enamorada

ninfa, reconocieron al entrometido enemigo y prometieron venganza

que llevarían a cabo con la complicidad de la noche, los conflictos

heredados mancharían con sangre ajena un Amor que había nacido

de sus propios odios.

Tenía el joven tonto y afortunado, en su casa un mozo de campo

y plaza que pasaba de los cuarenta, Mercurio de nombre y de apellido

Panza. Orondo como pocos y sabio como ninguno y a pesar de ello

no sospechaba que sería el blanco del arbitrario castigo.

El Fauno mató a Mercurio y Romeo lo vengó, matando al

Fauno; el drama estaba servido y la tragedia por consumarse,

Dulcinea abatida y desconcertada por el destierro de su amante el

joven caballero de triste figura, tonto y en esta ocasión menos

78


afortunado, decide consultar con su confesor y este conviene en

ofrecerle una droga que la someterá a un intenso coma durante dos

horas y cuarenta minutos. En su presencia, creyendo que su amada

está muerta, Romeo procede a compartir parte de la droga que él cree

veneno. Al despertar del coma inducido, Dulcinea se encuentra con

su amado tendido a su lado, lamentando el cruel resultado de su

simulación, pero después de una segunda valoración del escenario,

reconoce en las manos de Romeo el frasco del cura, que tan sólo lo

mantiene aparentemente muerto durante dos horas y cuarenta

minutos.

Nunca ha habido una historia de Amor más... más... más... que

ésta, la de Dulcinea y su Romeo.

Alfredo Cot (Valencia)

http://alfredo-laplazadeldiamante.blogspot.com.es/

79


Rebelde – J.Romeu (Beniardá, Alicante)

https://www.flickr.com/photos/beniarda/

80


Poeturbación #2

Mamá, no llores

porque dejé

la universidad.

Y pisoteé tus sueños.

Y no pudiste exorcizar

tus propias frustraciones

con mis triunfos.

Papá, no grites

porque dejé

las clases de vela,

Y, por mi culpa,

Te miran mal

en el Club Náutico.

Y no podrás ser concejal,

y robar más, y mejor.

Amigo mío, no me juzgues

porque ya no quiera

ser runner minimalista,

de los que corren

descalzos.

Ni dejarme barba hipster

Ni tatuarme un motivo tribal en el hombro.

Ni pasarme la vida

haciendo curls de pesas,

en el gimnasio,

para ser tronista

de Mujeres y Hombres y Bíceps-Berzas.

81


Cari, no hiperventiles

aquí tienes una bolsa vacía

de patatas del McDonalds,

tranquila, el aire no engorda.

Inspira...

Expira...

Inspira...

Expira...

¿Ya?

Que te abandono,

-con el cuerpo,

que mi mente, hace tiempo

que está lejos-.

No quiero ser crudivegano,

ni acompañarte a blanquearte el ano,

ni hacerme rayas en tu pubis.

Paso de depilarme las pelotas,

O de ponerme, ni un solo día más,

en lo que me quede de vida,

contorno de ojos,

para hombre,

Ni serum facial,

para las arrugas de expresión.

No... ¡NO!

Yo digo: ¡BASTA!

Hasta aquí he llegado, viviendo la vida de otros.

Yo solo quiero ser feliz, y cumplir mi sueño

Cuando sepa cuál es.

Y sé que no confiáis en que lo consiga,

pero he encontrado trabajo

82


como mamporrero de gorrinos en una granja.

Y voy a ser el mejor.

Y, al llegar a casa,

me rascaré la huevada,

en el sofá,

Tras haberme desinfectado bien las manos,

claro,

que hay que ver lo fuerte

que le huele el flujo a las cerdas.

Y pasaré las noches,

solo,

con la única compañía de una docena de bolsas,

de patatas onduladas, de los sabores más extraños.

Y veré películas del año 1984

Y leeré libros de Dan Brown.

Y me masturbaré cuando se me antoje,

con el juguetito ese que me he comprado,

que no tiene sentimientos.

Y no tendré que pensar más

en ganar o perder,

ni en lo que duele la vida

Y le perderé el miedo a la muerte.

Y no decepcionaré a nadie.

Y dejará de dolerme el pecho por las noches.

Y las tripas por las mañanas.

Y

al fin,

me encontraré a mí mismo.

83


Post data:

Mamá, los martes iré a llevarte la ropa sucia

y a recoger los tappers.

Dile a papá

que me tenga preparada la paga,

y que no sea tan tacaño,

esta vez.

Que las facturas no se pagan solas.

Y si llama Borjita,

pregúntale, si me puede prestar el coche

para ir a la granja,

que se le ha roto la junta de la trócola,

al mío

y no lo puedo arreglar

hasta que no cobre.

Cari, que estoy escribiendo, estate quieta,

Si te mueves, vas a desparramar toda la coca.

¡Uy! No me había fijado...

¡Qué blanquito

te ha quedado el ano!

Toni Ávila (Castellón)

https://los40sonlosnuevos30.wordpress.com/

84


IV CERTAMEN DE CUENTOS «VALENCIA ESCRIBE»

El colectivo literario Valencia Escribe, con el patrocinio de la Galería

Paz y Comedias de Valencia, convoca el IV Certamen de Cuentos de

acuerdo con las siguientes

BASES

1) Podrá participar en el Certamen cualquier persona mayor de edad

y con residencia en la Comunidad Valenciana, independientemente

de su nacionalidad.

2) El tema del concurso es libre, si bien en algún lugar del texto

deberá figurar la expresión «galería de arte» (sin nombrar

expresamente ninguna ya existente). Cada autor/a solo podrá

participar con un único cuento, escrito en lengua castellana o

valenciana, con una extensión mínima de 1.000 palabras y máxima de

1.500 (sin contar el título). Las obras se presentarán en fichero Word

(.doc), con letra Times New Roman, tamaño 12, interlineado 1'5 y

texto justificado. Deberán ser originales e inéditas, no premiadas con

anterioridad ni publicadas en parte o en su totalidad en ningún medio

o soporte (papel, blogs, prensa digital, etc.), respondiendo ante la

organización de la autoría y originalidad de las mismas, asumiendo

los autores la total responsabilidad ante terceros. Toda obra que

incumpla alguno de los anteriores requisitos quedará descalificada.

85


3) Se establecen los siguientes premios:

* Primer premio:

500 euros ofrecidos por la Galería Paz y Comedias de Valencia (sobre

dicho importe se practicará la retención fiscal legalmente establecida).

Una pieza de cerámica valenciana (socarrat)

Cena para dos personas durante la noche de entrega de los premios,

en un restaurante de Valencia ciudad.

Dos libros con la selección de los 20 mejores cuentos presentados.

* Segundo premio:

Una pieza de cerámica valenciana (socarrat)

Cena para dos personas durante la noche de entrega de los premios,

en un restaurante de Valencia ciudad.

Dos libros con la selección de los 20 mejores cuentos presentados.

4) Los cuentos se remitirán a la dirección de correo electrónico

vecertamen@gmail.com entre el 20 de diciembre de 2016 y el 1 de

marzo de 2017, fecha a partir de la cual no se admitirán nuevas

participaciones. El nombre del fichero Word (.doc) que contenga el

texto deberá coincidir con el título del cuento. En fichero Word (.doc)

aparte, nombrado con el título de la obra, seguido de un guion y la

palabra «DATOS», contendrá la plica, en la que cada autor/a hará

constar la siguiente información personal:

Nombre y apellidos

Dirección, código postal y población de residencia

Teléfono/s de contacto

Correo electrónico

Fotocopia del DNI o pasaporte

86


5) El colectivo Valencia Escribe escogerá a las personas que,

pertenecientes al ámbito de las letras, compondrán el jurado, cuyas

decisiones serán inapelables. El jurado, que en ningún momento

tendrá acceso a la identidad de los autores, valorará entre otros

méritos la originalidad, la riqueza lingüística y el cumplimiento de las

normas ortográficas y gramaticales. Ni los organizadores ni los

componentes del jurado, así como tampoco sus familiares directos,

podrán participar como concursantes.

6) Durante la última semana de mayo de 2017 se anunciarán en el

blog de Valencia Escribe (http://valenciaescribe.blogspot.com.es/)

los títulos de los 20 cuentos seleccionados por el jurado, que pasarán a

formar parte del volumen conmemorativo del Certamen. Entre esos

seleccionados, el jurado nombrará 10 obras finalistas (cuya lista se

publicará la primera semana de junio en dicho blog), de entre las

cuales elegirá finalmente los dos cuentos premiados.

7) Los premios se harán públicos y entregarán durante el acto de libre

asistencia a celebrar el viernes 17 de junio de 2017 a las 19:30 horas

en la Galería Paz y Comedias (Plaza del Colegio del Patriarca, 5 -

Valencia). En el caso de que alguno o ambos autores premiados no

estuvieran presentes en dicho acto, los galardones correspondientes se

concederán a los siguientes finalistas, por orden de méritos.

8) La presentación de cuentos a este certamen presupone la cesión,

por parte de los autores que resulten seleccionados, de los derechos de

sus textos, única y exclusivamente a efectos de la publicación y

distribución, por parte de Editorial Contrabando y Valencia Escribe,

de un libro conmemorativo del Certamen. Cada uno de los 20 autores

seleccionados será obsequiado por la organización con un ejemplar

del libro (primer y segundo premio, dos ejemplares), que le será

entregado durante el acto de libramiento de premios indicado en el

punto 7)

87


9) El hecho de participar en el certamen supone la aceptación

completa e irrenunciable de las presentes bases, cuyos imprevistos no

especificados serán resueltos por el jurado. Cualquier incumplimiento

de las bases conllevaría la descalificación.

88


Palabras en la basura

Alberto Basterrechea, «Neorrabioso»

http://neorrabioso.blogspot.com.es/

89


Alberto Montt (Ecuador) http://www.dosisdiarias.com/

90


Números anteriores de Valencia Escribe

Número 21 (Febrero 2016)

http://www.yumpu.com/es/document/view/55061773/ve-21-febrero

Número 22 (Marzo 2016)

http://www.yumpu.com/es/document/view/55255629/ve-22-marzo

Número 23 (Abril 2016)

https://www.yumpu.com/es/document/view/55357609/ve-23-abril

Número 24 (Mayo 20165)

https://www.yumpu.com/es/document/view/55463300/ve-24-mayo

Número 25 (Junio 2016)

https://www.yumpu.com/es/document/view/55598725/ve-25-junio

Número 26 (Octubre 2016)

https://www.yumpu.com/es/document/view/55984583/ve-26-octubre

Número 27 (Noviembre 2016)

https://www.yumpu.com/es/document/view/56195419/ve-27-noviembre

Número 29 (Diciembre 2016)

https://www.yumpu.com/es/document/view/56449121/ve-28-diciembre

NOTA: Enlaces de descarga en el interior de cada revista

91


Valencia Escribe en las redes

Os recordamos que en nuestro muro de Facebook Valencia

Escribe, además de otras cosas, seguimos colgando convocatorias de

concursos literarios que os podrían interesar

https://www.facebook.com/pages/Valencia-Escribe/134450789952020

Si tienes un blog y quieres hacernos partícipes de su existencia o

mantenernos al tanto de las entradas que publiques, no olvides que

también tenemos el grupo Valencia Escribe Blogs

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Para los aficionados al Haiku, también tenemos un espacio, que

para ser originales nos dio por bautizar como Valencia Escribe Haiku.

Podéis dejar allí vuestros poemas pero intentad cumplir las reglas…

https://www.facebook.com/Valencia-Escribe-Haiku-746524675464504/

Más poesía en un blog de poco alcance que queremos potenciar

con vuestras aportaciones

http://valenciaescribepoesia.blogspot.com.es/

Y para seguir leyendo relatos de nuestros autores, nada mejor

que pasar cada día por nuestro blog

http://valenciaescribe.blogspot.com.es/

92


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lecturas? ¿Dar/pedir opiniones o recomendaciones sobre libros,

decirnos lo que estás leyendo, vas a leer o desearías leer? ¿Compartir

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La foto de Miguel

Colegio de Notarios de Valencia - Miguel García Rodríguez (Valencia)

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