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Número inaugural de la Revista Infinitus

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INFINITUS MAGAZINE #0 2016. NÚMERO DE CERTIFICADO DE RESERVA OTORGADO POR EL

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1


CONTENIDO

CONTENIDO

LILY MUNSTER

MUERTE EN JUNIO

7

IVÁN GLORIA

VARIOS POEMAS

29

NORA LIZETH CASTILLO AGUIRRE

ENSAYO: LA RELIGIOSIDAD COMO

TEMA RECURRENTE EN LA LITERATURA

CHICANA

ARTURO HERNÁNDEZ FUENTES

77 “LOS ÚLTIMOS RECUERDOS DE UNA

VIDA PASADA”

JAVIER N. FAVILA

POEMA SIN NOMBRE

MELINA MONTSERRAT GUTIÉRREZ

VALADEZ

MELIZIENTA (THE LOVE STORY)

VERSIÓN DOMINGUERA DE BAJO

PRESUPUESTO

8

15

22

23

DAVID SOULES

SOLICITO MUSA

JESÚS GARZA MORÚA

POEMAS DE LA COLECCIÓN “ROJO

CARMESÍ”

YESENIA MARROQUÍN

YA ES TARDE / 1:36

EDGAR ALEJANDRO ROMERO

VARGAS - “ALEJANDRO ABRACXAS”

LA PURPÚREA PUREZA

RAÚL HERAUD

DIVERSOS TEXTOS

38

42

47

49

83

JAVIER MONZÓN

POCO A POCO

25

J. ALFREDO CISNEROS DEJESÚS

VARIOS POEMAS

86


CONTENIDO

TABITA ORTÍZ HERNÁNDEZ

ANHELO DE MI NACIÓN

JESSAINE HARZA

LA VERDAD EN EL ESPEJO

GLORIA HELENA HERNÁNDEZ PALACIOS

DE TESTIGO UN MANTO

94

97

98


La religiosidad como tema

recurrente en la literatura chicana

Por: Nora Lizet Castillo Aguirre, UANL

Muerte en junio

Así me recuerdo,

en una línea

entre la fotografía

y lo absurdo.

Hoy es uno de esos días

que hasta los poemas

te dejan solo.

Como cuando duermes

y la noche

te oprime el cráneo

de tristeza.

Entonces,

¿así es como sabe la soledad cuando te besa?

Somos de cristal,

me reconstruyo

en tinieblas.

Una aproximación de distintos abordajes es ésta donde se ubica el tema

de la religiosidad en un marco de las relaciones familiares, las distintas

perspectivas y los diversos modos en que la gente entiende, comprende, vive

la religión dentro del marco de la vida cotidiana y que se reflejan a través de las palabras

por los personajes retratados en los relatos al momento de expresar su devoción.

Para hablar de religión hay que tomar en cuenta la noción de identidad. Resulta

difícil dudar de la trascendencia contenida en la noción de identidad. Los puntos de

vista con los que comenzamos nuestra reflexión son dos: uno es la manera en que nos

concebimos en el mundo, es decir, los elementos formativos que enaltecemos y los que

rechazamos de la cultura propia y la segunda, es el hecho de imaginarnos, recrear, y

usar la memoria colectiva para la construcción de la cultura del otro. La discrepancia

de las culturas de México y de Estados Unidos deviene de un entramado de tradiciones,

lenguaje, ideologías, marco de valores éticos y marco de valores morales y religiosos.

La literatura chicana como objeto de estudio puede ser reconocida como una

expresión de una serie de agregados culturales que se plasman y permiten entrever un

universo de estructuras imaginarias, considerando una cosmología y una antropología

diversificadas. De alguna manera, se debe rescatar lo trascendente y lo relacionado con

el ser que apunte a la particularidad y la singularidad de los individuos enfatizando

el ser y el valor. Para el doctor Manuel de Jesús Hernández-G. la literatura chicana

está asociada con el pueblo, no importa el lenguaje en que se escriba. Cuando la

empezó a escuchar y a leer entendió que se manejaban anglicismos, pochismos, caló,

spanglish porque así es la expresión de sus hablantes, de la gente, del pueblo chicano.

En ese sentido, se siente satisfecho de estudiar esta literatura y de ayudar así a las

causas sociales y fomentar que escriban los jóvenes o apoyar a los investigadores que

la estudian y, de esta manera, criticar a los pensadores todavía hegemónicos...

Aunque proviene del barrio sudoesteño o estadunidense, la literatura chicana

forma parte del discurso literario y cultural mundial. La persona que decida estudiar

esta forma de literatura necesita ser bilingüe, bicultural, bifronterizo, librepensador,


políglota, feminista, queer, globalizado y, sobretodo, contestatario. La identidad en

sentido formal se aproxima a la lógica formal y equivale a la relación de pertenencia

a una clase, que es común a todos los elementos implicados en dicha relación. Todos

los elementos situados por fuera de la clase son, por tanto, diferentes. Identidad y

diferencia son categorías fundamentales del pensamiento chicano que se correlacionan

formalmente con otras como la existencia y unidad de la metafísica moderna.

El imaginario social, como expresión de la subjetividad colectiva de autoconcepción

grupal gestada en un proceso de identificaciones y exclusiones es, aunque parezca

lo contrario, siempre cambiante, heterogéneo y básicamente incongruente. Como se

pretende explicar cuando lo relacionamos con el mito representando lo simbólico,

su perfil particular, aún y cuando sea colectivo, ha de perfilarse con la misma lógica

de construcción que la de las subjetividades primarias. De esta forma el concepto

de imaginario, que expresa el nivel de actuación de la subjetividad, refiere a la

manera como los sujetos se piensan y se perciben a sí mismos y en esta medida, a

las prácticas desarrolladas en esta percepción. En efecto, la auto percepción subjetiva,

a la cual llamaremos con el nombre mucho más indicativo de identidad, es siempre

imaginaria, y como tal, compleja, contradictoria, cambiante, pero construida

en la ilusión de coherencia, solidez y eternidad. La complejidad de la identidad

subjetiva se revela antes que nada en que su constitución depende no de uno, sino

de múltiples órdenes simbólicos de referencia. Sus prácticas, sus asociaciones y sus

alteridades son por ello, muchas y de distintos tipos, lo que hace que, implícitamente,

nunca pueda esquivarse el sentido contradictorio en que ellas se asumen, según

correspondan a los distintos niveles de la identidad perfilados por diferentes referentes.

La identificación con gente de un grupo o de otro puede ejercer una influencia

poderosa en nuestros pensamientos y emociones y, a través de ellos, también

en nuestros actos. En términos amplios, este es el tema de la “identidad social”

que despierta mucho interés y por la que se aboga a menudo en el mundo

intelectual contemporáneo, sobre todo en las llamadas literaturas comunitarias.

En numerosas investigaciones sociales, políticas y morales recientes la identidad

social se ha convertido en un concepto que se señala con frecuencia. Cuando hablamos

de la otra gente, podemos establecer una línea divisoria entre lo que soy y lo que es la otra

gente en el que se diferencian los vínculos interpersonales, nos lleva a reflexionar acerca

de cómo nos relacionamos con la otra gente en forma general, sin distinción. De hecho,

una buena parte de la filosofía moral y política contemporánea se concentra en el modo

en que podemos pensar acerca de todos los otros e incluso identificarnos con ellos. La

famosa máxima de Kant- “Actúa de tal modo que trates a la humanidad, ya sea en tu propia

persona o en cualquier otra, siempre como si fuera un fin, nunca como si fuera sólo un

medio” plantea una fuerte exigencia a nuestro interés en los otros sin excepción. En tanto

se interprete dentro de un concepto de identidad, constituye, por lo menos, en un sentido,

la identidad más amplia que se pueda poseer la identidad con todos los seres humanos.

La necesidad de elegir una identidad es importante para valorar la tendencia creciente

al separatismo cultural que viene a ser resultado de los pensamientos comunitarios.

Entre la construcción de la identidad y su representación dentro de la literatura

chicana vemos los aspectos lingüísticos conformadores de este carácter distintivo.

Para poder ubicarlo en el marco de mi análisis, podemos considerar algunas

aproximaciones a la marginalidad a la que se someten las personas de origen mexicano

y que son catalogados como chicanos o hispanos en los bordes de la sociedad

norteamericana, a la que ellos, a su vez llaman bolillos, gabachos o yankis. Una

manera de expresar la identidad para los chicanos es a través de sus manifestaciones

culturales que dan lugar a la identificación con un grupo y no con otro es a través de

las imágenes de Santos y vírgenes dentro de la fe católica que se emplea como asidero.

Hay tratados completos donde se muestran las advocaciones de las distintas vírgenes,

dioses y santos, los más socorridos son La virgen de Guadalupe, San Judas Tadeo y San

Antonio de Padua. En el área de Texas hay cantidades de capillas y centros de oración

en donde se veneran a la virgen de Schoenstant, Fátima, El Cristo Negro, el Cristo

de Esquipulas, El niño Fidencio, el Santo niño de Atocha, San Francisco de Asís, San

Gerardo María Mayela. Para cada necesidad hay un santo específico, por ejemplo para

situaciones difíciles san Judas Tadeo, para la protección se le reza a la virgen María, para

conseguir empleo a San Judas Tadeo, para conseguir novio a San Antonio de Padua, y

si acaso el niño se enferma se le puede rezar a San Gerardo María Mayela, en fin, son

demasiadas necesidades que alguien puede tener y demasiados santos que gustosos

ayudan a todo aquel que mantenga la fe “del tamaño de la semilla de mostaza”. Lo

chicano está en los contenidos, en la visión histórica, la situación social presente, los

temas del barrio—se mencionan sucesos del pasado, como el fundar poblados durante

épocas de la colonia española, digamos Juan Oñate en Nuevo México. Esto es el caso

de la novela Two Lives for Oñate (1997) de Miguel Encinias. O la novela de Santitos

de María Amparo Escandón (1998). También existen temáticas o personajes fuera

del barrio, pero se mueven en contextos que enlazan con los orígenes sudoesteños.

Hay un trasfondo histórico y cultural que se deja sentir, que siempre está ahí.

Este grupo de ‘nosotros’ (de origen mexicano, pero que migró) que vive dentro

del territorio estadounidense, con la ilusión de mantenerse al margen de la cultura

anglosajona, y que ha construido su imaginario con elementos “mexicanos”, es un grupo

desterritorializado, expatriado, puesto que tampoco se identifica plenamente con el


‘nosotros’ al sur del Río Bravo, su único orgullo es ser distinto, ser la ensalada sazonada de

Huntington blandiendo la espada de una imaginación colectiva que se jacta de sus ‘raíces’.

Ellos siguen afirmando su identidad territorial, considerando sectores privilegiados

económicamente y sectores populares que, de alguna manera, restablecen sus patrimonios

o buscan nuevos signos para identificarse. Las luchas por defender su autonomía -que no

puede ser nacional, puesto que no pertenecen a la nación, pero tampoco se identifican

como extranjeros- en la administración de la cultura continúan siendo necesarias.

En general hay un constante movimiento en cuanto la reformulación de sus

capitales simbólicos en medio de cruces e intercambios. La sociabilidad híbrida

que inducen estas ciudades, estos grupos nos lleva a ser partícipes de grupos cultos

y grupos populares, tradicionales y modernos. La afirmación de lo regional o de

lo nacional no tiene sentido ni eficacia como condena general de lo exógeno, de la

alteridad, debe concebirse como la capacidad de interactuar con las múltiples ofertas

simbólicas internacionales desde posiciones propias. Y así, no dejamos de considerar

lo complejo que es formarse un imaginario colectivo, una idea del yo ante otros, de

mi grupo ante otros y de mi grupo ante otro grupo, vemos la complejidad tanto de ser

como de pertenecer y la difícil faena que representa la reconversión cultural desde la

modernidad. No es fácil pertenecer a un grupo, pero tampoco es fácil tratar de huir de

él. Y si la imagen de uno mismo ante otros es tan difícil, reconocer al otro llega a ser una

empresa verdaderamente ardua, que necesariamente mueve a la reflexión y traduce esta

necesidad en el reconocimiento de la tolerancia como medio para lograr el objetivo.

Una de las temáticas recurrentes que le den carácter propio a las letras chicanas sigue

siendo la realización del “sueño americano”; se percibe como la meta a seguir. Se ve,

por ejemplo, en Caramelo (2002) de Sandra Cisneros, que trata de la migración de una

familia chilanga que logra establecerse en Chicago en los 1940 y el éxito económico en

los 1980 y 1990. Otras novelas, como Rain of Gold (1991) de Víctor Villaseñor. A mí me

parece que los escritores que tuvieron la oportunidad de ingresar en la década de los

90 a las editoriales norteamericanas con tirajes masivos, resaltan el sueño americano,

aunque, además del sueño americano se encuentra la narrativa urbana chicana.

Hay varias novelas, cuyas temáticas se refieren a la migración de mexicoamericanos

a los barrios. Surgen durante la década de los 70 y 80 y se establecen en los 90;

reflejan la integración chicana urbana, casi siempre a barrios marginados o decaídos

y el alejamiento del campo. En ellas, el barrio es el centro de la acción. Un ejemplo,

cercano a nosotros, es la novela Barrioztlán (1999) de Saúl Cuevas. Este tipo de

novelas urbanas, que tiene su auge en los años noventa, hace el rompimiento con la

narrativa del campo y del migrante campesino surgida en los 60 y 70 cuando existía

el movimiento laboral campesino de César Chávez o cuando los autores constituyeron

esa primera generación literaria contemporánea. Ellos escribían sobre el campo

porque sus padres habían emigrado de lo rural a la ciudad. Sus memorias estaban

en el campo. Esto se puede ver en las primeras cuatro novelas de Rudolfo Anaya.

Para finales de los 80 y principios de los 90 se empieza a escribir

de la ciudad. Influyó mucho Luis Valdez al sacar Zoot Suit, primero,

como obra de teatro en 1979 y, luego, como película en 1981.

El tema de Zoot Suit es totalmente urbano, aunque la historia se ubique en la década

de los 40. Toma lugar en el Este de Los Ángeles. A partir de ese drama, se empieza a

producir obra más de la ciudad. Otros novelistas urbanos chicanos son Margarita Cota-

Cárdenas con su novela Puppet (1985) y Justo Alarcón con su trilogía Crisol (1984).

Otras tendencias novelísticas abordan el diálogo con México, en textos de chicanos y

chicanas que van hacia el sur de la frontera en un afán de “regenerarse”, como más o menos

sucede con Paletitas de guayaba (1991) de Erlinda Gonzales-Berry. Esta narrativa gira

en torno a que se cree que regresar a México D. F. y dialogar con los mexicanos, inclusive

un revolucionario mexicano de los años 70 y La Malinche, significa reencontrar las

raíces y resolver los conflictos sociales vigentes. El capítulo titulado Little miracles, kept

promises (milagritos, promesas cumplidas) dentro de la colección de historias de Woman

Hollering Creek de Sandra Cisneros está catalogada como narrativa de vida dentro de la

llamada Literatura chicana y está ubicada dentro de la marginalidad cultural. Siguiendo

el discurso del método de Foucault, estaríamos rescatando la idea de la marginalidad y la

tendencia a la exclusión dentro de la marginalidad. Podemos ubicar esta serie de relatos

como una representación de la necesidad existente y decisiva de entender a la comunidad

católica chicana, doblemente marginada: por ser chicana y por creer en los santos y

pedirles milagros. Se trata de mostrar este segmento de la sociedad en un contexto real,

lo que implica trazar una línea entre la gente que se asume a sí misma como mexicana y

aquella que se identifica como americana, pero indiscutiblemente se destaca el estatus

de chicano y se encuentra ante el dilema de ser personas que han construido su México

desde un imaginario y la gente que lo conoce y lo percibe como mágico e inalcanzable.

Sandra Cisneros no se conforma con mostrarnos las cartitas de petición o milagritos,

estos retablos que se dejan en los templos para hacer peticiones principalmente

a la virgen de Guadalupe y a algunos otros santos en algunos lugares de Texas.

En estos textos encontramos que la gente solicita cosas extrañas y

a veces ridículas en sus rezos. Las súplicas varían desde pedir enseres

domésticos a San Martín de Porres, un trabajo o una casa. También

hay solicitudes para mejorar la salud, la situación económica o bien,

para mejorar las relaciones familiares, sociales o mejorar la apariencia:


Es evidente, que hay muchos implícitos dentro de las peticiones. En el texto de

Rudolfo Anaya, Bless me última: Antonio aprende a distinguir el bien del mal en el

entorno y a lidiar con la presión familiar y el prejuicio social. Entonces conoce a la

curandera local y decide ir con ella para que le enseñe la diferencia entre los poderes

divinos y los poderes de la naturaleza. Antonio aprende a no juzgar por las creencias

de otros, En ambas historias podemos descubrir los diferentes acontecimientos que

suceden uno tras otro y la manera en que la gente se somete para poder acceder a lo que

ellos consideran la voluntad y la gracia divina, así como a su piedad y a su benevolencia.

El Dios misericordioso es capaz de actuar a través de los santos, aquí vemos dos cosas:

una, que la gente considera que no pueden actuar por si mismos y le dejan todo a

Dios, otra posibilidad es que no se sienten merecedores de la gracia de Dios y lo piden

a través de un interventor, en este caso de la virgen María, o de los santos que son

buenos, y han actuado según Dios lo ha mandado. Este pilar relacionado con la fe, hace

que los chicanos en algunos casos sobrelleven su vida, precisamente la religiosidad y

el sometimiento de la voluntad de Dios. En Bless me última, Rudolfo Anaya en este

texto trata de destacar el hecho que los chicanos repiten los ritos y actos religiosos

como tradición impuesta y no como una verdadera creencia. En Cisneros se enfatiza la

tradición las esperanzas, los sueños y los rituales de encender las velas los domingos.

Ambos autores conocen las tradiciones de primera mano por haber nacido en

Estados Unidos provenientes de familias mexicanas en milagritos, promesas cumplidas

muchos de los solicitantes no proceden por voluntad propia sino por que alguien les

recomendó asistir a alguna iglesia oque visitaran algún templo o bien, que le rezaran

algún santo o virgen en particular: Con estas reflexiones podríamos ver la manera en que

la sociedad méxico- americana es retratada de manera muy similar por ambos autores.

Las personas de bajos recursos, son familias muy unidas, van a misa los domingos,

son muy religiosos, casi todos tienen una imagen grande del santo o la virgen de

Guadalupe en la sala de su casa, o construyen altares para adorar a sus santos o vírgenes

y de esta manera obtener sus gracias y ser merecedores de sus favores. Los chicanos

se aferran a la idea de mantenerse optimistas y creer que todo lo que les ocurre no

es consecuencia de sus actos, sino que es parte del plan que Dios tiene para ellos. El

contexto socio cultural es tan complejo, que igual podemos destacar la ignorancia, el

fanatismo. Los chicanos desean aferrarse a algo ya que se han jugado la fortuna al

cruzar la frontera, han dejado todo lo que tenían por perseguir este sueño americano,

entonces, dentro de lo importante está tanto la familia como la religiosidad que

representa la guía, la unión, la fuerza. Ven a su familia como a su patria sin territorio y

a la religión como lo única defensa a sus derechos. Es fácil observar los temas religiosos

usados en ambos textos, así como un tratamiento similar de la lengua escrita. Es

importante mencionar la polifonía en el caso del texto, no siempre son mujeres las que

piden, no siempre son asuntos sentimentales. En milagritos, promesas cumplidas, se

reconoce inmediatamente el tono religioso del texto apenas mirando el contenido de

él. Varias personas están implorando a sus santos por diversos motivos. Sin embargo,

el significado verdadero de lo que está intentando mostrar dentro de la lectura es

expresar la crítica por debajo de la interpretación literal. Estas solicitudes para pedir

el alimento, la ropa, el sustento, la salud, o aún novios, o la cura contra el acné revela

la baja calidad de la vida que los latinoamericanos tienen. Su sueño americano nunca

fue alcanzado quizá, y ahora se tornan al Dios para tener lo que no podrían obtener

en los Estados Unidos. El lenguaje expresado en milagritos, promesas cumplidas que

podemos identificar en muchas frases de la manera en que los escritores se expresan.

Primero, debido a la forma en que mezclan inglés y español, es fácil distinguir que

su primera lengua es el español, y hablan inglés no necesariamente de manera formal.

Además, el texto refleja que el pensamiento es en español y que después al intentar

traducirlo literalmente al inglés les queda una mezcla rara de los dos idiomas. Podemos

también deducir que estas personas no tienen un bagaje cultural muy rico por las cosas

que solicitan y la manera en que lo hacen, como se ha mencionado anteriormente. En la

manera que se expresan, sabemos que alguna de esta gente está realmente desesperada y

necesita ayuda urgente de los dioses todopoderosos. En esta lectura de Rudolfo Anaya,

el lenguaje es poco una más complicado de definir en un principio. La mayor parte de

la gente tiene, de hecho, buen nivel de inglés, y emplea el vocabulario que es utilizado

generalmente por los americanos nativos. Podemos también ver que la clase de lenguaje

que la Biblia utiliza en frases como “polvo eres y en polvo te convertirás” (Anaya),

que pone en contraste totalmente el uso vulgar del inglés de los chicanos. Esto es una

herramienta muy interesante usada por el autor, porque permite que el lector vea la

diferencia de lenguaje entre los chicanos y las palabras eternas de la Biblia. Ahora llega

el momento de poner en contraste las dos historias, tomando las dos variables como

referencia. Primero al hablar sobre el tema religioso que ambas historias manejan,

podemos fácilmente decir que este tema se diferencia grandemente entre los dos. En

milagritos, promesas cumplidas, la religión se retrata como un recurso de la gente para

salir de sus problemas. En este texto, la mayoría de los fieles piden directamente a un

sinnúmero de santos o a la santísima virgen santa en cualquiera de sus advocaciones

los favores que mejorarán su forma de vida. Según lo indicado antes, aquí la religión es

una puerta de salida para sus problemas. Se muestra un contraste agudo con la manera

en que Bless me Última retrata la religión. En este caso, la religión se puede considerar

como una forma de la vida y parte de la cultura chicana. El grupo de niños defiende

al final su religión y sus prácticas, aun cuando no la pueden entender totalmente.

Es así como entendemos la religiosidad como un elemento cultural que se expresa en las letras

que traspasan la frontera y que forma parte de la identidad mexicana del otro lado del Río Grande.


“LOS ÚLTIMOS RECUERDOS DE UNA VIDA PASADA”

-*77 –

77 “Los últimos recuerdos de una vida pasada”

© Copyright 2014 Arturo Hernández Fuentes

Ilustración y diseño de portada: Arturo Hernández Fuentes

Primera edición digital: 13 de Enero de 2015

Depósito legal: DEP635533569166961545

Todos los derechos reservados, queda

- Arturo Hernández Fuentes -

prohibida la reproducción parcial o total,

sin previa autorización del autor.

Cuando miras hacia atrás después de pasar por tantas cosas, el presente parece prometedor.

Pero si en esos momentos difíciles alguien te dijera que al final todo saldrá bien, no lo creerías…

porque sabes que te oculta cosas de las que difícilmente podrás recuperarte.


- Capítulo I –

*No estoy muerto

Eran las 4:03 de la mañana y ya me preparaba para empezar un nuevo día, le prometí

que lo intentaría y se lo estaba cumpliendo.

Parecía mentira pero llevaba una semana ejercitándome, y realmente no me sentía tan

mal; después de todo correr tres vueltas en un eje vial me revitalizaba… quizás es cierto

lo que dicen en los infomerciales “mente saludable, en cuerpo saludable”.

Caminaba hacia el lavabo pensando en lo que ella me dijo, me esforzaba por creer que

las cosas podían ser diferentes y que por más problemas que enfrentáramos, al final

siempre habría una salida.

Al lavar mis dientes no pude evitar mirar al espejo y volver a mi realidad. A veces me

sentía más viejo de lo que era y lo que viví durante esos últimos 7 años hacía que me

fuera más difícil reconocer la imagen que se me reflejaba, aunque en ese entonces sólo

tuviera 23 años.

*Primera vuelta - 4:16 a.m.

Correr antes de que amaneciera me daba la soledad y tranquilidad que necesitaba, y

el casi lo digo porque mi compañía eran los empleados de la gasolinera de la esquina y

algunos conductores que me volteaban a ver como si fuera un fantasma.

Sabía que lo normal era correr en el parque a cierta hora, cuando lo hacían todos, en vez

de hacerlo en un eje vial, pero simplemente no soportaba la cercanía de otras personas,

recuerdo que lo intenté durante 2 días, pero no pude seguir.

Recorrer ese camino solitario por la madrugada me hacía sentir muy bien, algo que

era complicado en ese tiempo. Pero se lo había prometido a Megumi y no podía fallarle,

al menos me esforzaría por estar bien y me dejaría de preocupar enfocándome en otras

cosas, y la verdad es que hasta ese momento estaba dando resultado.

*Segunda Vuelta - 4:37 a.m.

A la mitad de la segunda vuelta, me encontré con un lobo que comía desperdicios de una

bolsa tirada en medio de la avenida. Al principio pensé en dejarlo pasar, pero cuando vi

que un tráiler casi lo arrollaba y él no reaccionó, decidí detenerme.

En realidad estaba un poco cansado y me iba a parar de todos modos, sólo necesitaba

una excusa y esa era muy buena, ni siquiera alguien como yo cargaría en su conciencia

dejar morir a un lobo cuando pudo hacer algo para evitar su muerte… bueno en realidad

no era un lobo, era un perro de esos que parecen lobos y que jalan los trineos en Alaska.

—¿Y tú que estás haciendo comiendo en medio de la calle amigo? —le dije en voz alta,

como si me entendiera y pudiera contestarme.

En ese momento pensé en elevar mi karma haciendo una buena acción, después de

todo estaba tratando de ser una buena persona y ese debería de ser un gran comienzo,

sólo tenía que pensar en cómo quitarle la bolsa de basura de sus fauces sin que me

mordiera, antes de que pasara otro tráiler y nos arrollara a los dos.

Como pasa con la mayoría de los perros, para distraerlos sólo tienes que lanzarles

algo que llame su atención y ellos irán detrás, pero si lo que quieres es intimidarlos sólo

recoges algún objeto del suelo y haces como que les vas a pegar y se van corriendo. Al

ver que había una botella de plástico tirada preferí la primera opción, la cual me dio el

tiempo suficiente para poner la bolsa de basura en la banqueta.

Cuando el perro volvió con la botella en su hocico, observó que la bolsa había cambiado

de lugar y notó que todo había sido parte de una distracción, así que perdió el interés y

regresó a devorar el contenido de la bolsa.

—Entonces ¿Cuál es tu historia amigo, estás perdido o te abandonaron?—Le dije

mientras terminaba su desayuno.

En ese momento el perro dejó de comer y me miró directamente a los ojos, sin moverse...

era como una mirada amenazadora, sus ojos bicolores parecían paralizarme, podría

decirse que fue como ver dentro de su alma, me imaginé lo que él habría visto y vivido

durante su vida.

Cuando empezó a avanzar hacia mí, olvidándose de los desperdicios de la bolsa en

la banqueta, me di cuenta que era el momento adecuado para volver a lo que estaba

haciendo y continuar mi camino.

*Tercera Vuelta - 4:57 a.m.

Después del encuentro con el lobo observé que en mi reloj ya iban a ser las 5 y aún

me quedaba una vuelta, pero sentía que mi cuerpo pesaba más de lo normal debido al

cansancio y recordé que solo faltaban unos cuantos días para salir de esa maldita ciudad,

y como no quería viajar con un tobillo jodido, decidí regresar caminando y sin hacer

tanto esfuerzo.

Llegando a la mitad de la última vuelta, volví a ver a mi “amigo”, esta vez se encontraba

en medio de la banqueta y muy a lo lejos se veía la bolsa sin desperdicios volando por

el aire.

Al detenerme por completo, empezó a caminar lentamente hacia mí y aunque nunca

le había tenido miedo a un perro, éste era diferente, imponía respeto, sus orejas me


llegaban un poco arriba de la cintura, si él hubiera querido saltar y atacarme, su hocico

fácilmente me alcanzaría la yugular.

Pero nunca sentí que reflejara ninguna amenaza, sólo se acercó a lamerme la mano y

siguió su camino, quizás fue su forma de agradecerme o algo así.

*5:15 a.m.

Esa mañana me preocupaba que las cosas no salieran como estaban planeadas, en verdad

lo único que quería era que ese día fuera especial para Megumi, después de todo era su

cumpleaños.

Tenía tantas ganas de verla, ese era el último día en su trabajo y en unas horas ya iba

ser oficialmente una doctora. Recuerdo que cuando estaba lejos de ella, parecía que las

horas avanzaban demasiado lento.

Era extraño que cumpliera años el mismo día en el que quedaba libre para irnos y

empezar de nuevo, en otro país, con diferente ambiente y un destino distinto… bueno

en realidad todavía debíamos esperar 3 días, pero se sentía casi lo mismo.

Para evitar dejar algo pendiente, ya había hablado con mi contacto en bienes raíces y

todo estaba arreglado para que me depositara lo de la venta de la casa lo más pronto

posible. A pesar de que tenía el dinero necesario para vivir algunos años sin preocuparme

demasiado, sabía que un extra no le hacía daño a nadie y mucho menos si íbamos a

cambiarnos de continente.

El tiempo había pasado tan rápido y aunque parecía que no teníamos ninguna posibilidad

de estar juntos, al final lo logramos. Durante esos últimos 2 años había sentido las ganas

de ser alguien diferente, quería una vida normal, ella hacía que algo en mí cambiara y

con su ayuda lograba apreciar las cosas que antes no podía.

En realidad creía que era la última esperanza para no convertirme en algo que quizás me

arrepentiría de por vida. Nunca entendí cómo, pero ella me comprendía y me ayudaba a

darme cuenta de que la vida realmente tenía un significado más grande, y cuando tienes

a alguien que es tu soporte y te impulsa a realizar cosas que nunca pensaste alcanzar,

supongo que debía ser amor verdadero, porque en realidad, nunca había amado a

alguien tanto y menos de esa manera.

Lo único que me importaba era demostrarle que tenía futuro y que juntos podríamos

tener una vida muy diferente.

*5:30 a.m.

Durante el regreso me dediqué a caminar, a escuchar música y a revisar en mi mente las

cosas que debía hacer para dejar todo en orden y no regresar por cualquier detalle, hasta

que una voz me interrumpió gritándome: “¡Esta chido tu perro!”.

—¿Mi qué? —Le contesté.

—Tu perro —me dijo un gasolinero muy joven que no pasaba de 17 años.

Y ahí estaba junto a mí el lobo, al parecer me había seguido desde el eje vial y es que en

medio de mis reflexiones y la música de la mejor banda de Punk de todos los tiempos, ni

siquiera lo había notado, hasta ese momento.

—Eh... no, no es mi perro, creo que me siguió desde el eje.

—Pues como quiera esta chido… lo han de estar buscando sus dueños porque la neta

se ve fino, hasta parece salido de una película me cae que se les ha de haber escapado.

—Yo creo que sí, deja ver si encuentro a su dueño o algo, ahí nos vemos.

—Ya estás.

Me alejé de la gasolinera y regresé hasta al final del eje vial, que quedaba a 8 minutos

caminando; al llegar hasta ahí, lo espanté, le grité, lo corrí e hice como si le fuera a

pegar... pero no tenía caso, el lobo aún continuaba siguiéndome.

Como nada funcionó, decidí regresar a la casa pensando que ya estando allá lo más

seguro es que se aburriría y se marcharía solo.

Entrando a la cuadra por donde vivía, trate de que no me viera pero era inevitable,

ya había cometido el error de hacer contacto visual y con el lobo detrás de mí, era difícil

pasar desapercibido.

—Buenos días Miguel —me dijo doña Esther, mientras barría su casa que quedaba casi

frente a la mía.

—Buenos días —Le contesté y seguí caminando.

—Qué bonito esta tu perrito, Miguelito.

—No es mi perrito.

—Pues viene contigo.

—Mire, si me bajo de un autobús y de repente dos personas me siguen, esa gente no es

de mi propiedad ¿verdad?

—No... ¡Pero vienen contigo! —Me dijo con su tono de señora metiche.

A pesar de eso decidí continuar e ignorar el último comentario de doña Esther, pero

al llegar a la casa, el lobo seguía detrás de mí, al momento de cerrar la puerta, alcancé a

ver como se echaba junto a la llave de agua en el patio frontal. En ese momento tuve un


mal presentimiento, pero ya iban a ser las 6:20 y si quería bañarme y dormir un poco, no

tenía tiempo para un mal presentimiento.

Javier N. Favila

-*PARA LOS QUE LLEGARON

HASTA AQUÍ -

Antes que nada un saludo en donde quiera que te encuentres, espero que hayas disfrutado la novela. Si

te parecío lo suficientemente buena como para dejar una breve reseña en Amazon o recomendarla con tus

amistades, te lo agradezco bastante.

Al ser un escritor independiente, ustedes los amigos lectores son de gran importancia para conseguir

difusión y algo de ingresos que me permiten seguir escribiendo sin tener que sacrificar muchas cosas en lo

creativo, aunque aclaro que darle difusión a la novela o a mi trabajo es totalmente opcional.

Por último agradezco infinitamente el que le hayas dado la oportunidad al Lobo y a Miguel de

acompañarte por unos momentos, espero que muy pronto tengamos la oportunidad de volvernos a leer.

*Arturo Hernández Fuentes

respira

déjame escribir un poema

con la lengua

en tu espalda

suspira

déjame tocar tu ombligo

con el mío

en la cama

inhala

déjame morder tus hombros

y rasparlos

con la barba

exhala

déjame absorber tu aire

con la boca

como el humo de tu porro

y volemos con un blues

entre sepia

en las paredes

que se esfuman

y convierten en humanos

exhibicionista

del amor

: el amor es cursi


Melina Montserrat Gutiérrez Valadez

Melizienta (The Love Story)

versión dominguera de bajo presupuesto

Había una vez, en un lugar muy muy muy lejano (tanto así), bueno,

pueblo, rancho, bueno ya, ciudad en crecimiento. Continúo,

llamado Santa Rosa, donde los perritos corren libremente por

las carretas y carreteras. Un lugar pacífico y armonioso, iba de paseo

una bella damisela llamada Melizienta, bailaora como si sola, elegante,

jovial, con pocas canas, pero linda, linda como ella sola, acompañada,

en una lujosa carrosa de espacios reducidos y refrendos atrasados, con

finos asientos de peluche despeinado, con tiritas de chapa de oro y plata

de Taxco (de la .025, la más fina) y con la tripulación más maravillosa de

todo el planeta llamado tierra.

Bueno, para terminar rápido el cuento, después del nado sincronizado,

las tragadas de agua y las arcadas posteriores, el baile con delfines y

sirenitos, el encanto tenía que acabar. El reloj marcó la novena campanada

y Melizienta salió corriendo de prisa, tomando otro carruaje igual de

hermoso que el primero…

El príncipe, triste por como la prole había dejado su castillo, se dio

cuenta de un gran hallazgo, dentro de una gran bolsa de plástico del

Aurrera se encontraba ¡¡un hermoso traje de basquetbolista ochentero!!

¡¡Qué emoción!! Al príncipe se le alumbraron los ojos al ver que

podría ir entidad tras entidad, localizando a su bella damisela llamada…

Melizienta.

Iban a un lugar mágico, maravilloso, el cual no habían visto jamás,

era un enorme castillo tipo Infonavit, revestido de tirol planchado por

toda la casa, su Santito de San Juditas en la entrada, hermoso el Castillo,

en el fondo, pasando los pastizales (recuerden que aún era un rancho)

se encontraba un gran lago lleno de peces (y una que otra llanta), pero

bueno, volviendo a la damisela, al voltear su vista ,vio, miró, observó, con

sus ojos de mapache alumbrado, un fino rostro, un cuerpo masculino el

cuál decía suavemente: “Hola”… su corazón no dejaba de latir, al ver que

aquel cuerpo glorioso era el príncipe de aquel hermoso castillo.

- ¿Gusta usted, bella damisela, darse un buen baño en mi lago? Preguntó

dulcemente el príncipe.

Y ella respondió amablemente con un pequeño tono de voz tembloroso,

- Sí; ¿podría su majestad prestarme su gran y enorme baño, para poder

cambiar mis atuendos?

- Él la conduce al cambiador dentro del castillo y ella emocionada, se

dispone a vestir su más hermoso traje. No de perlas con satín entrelazado,

no de oro con piedras preciosas. No. Ella eligió el más hermoso traje de

basquetbolista ochentero.


Javier Monzón

Poco a poco

Mi amiga Alex me llamó un día para ver si podía ayudarle a

limpiar la casa de su difunta abuela. No era una tarea que

me emocionara realizar, pero siendo dueño de una tienda

de antigüedades, sabía que no podría negarme a recibir a cambio la

pequeña estatua del dragón de jade, que se alzaba como vigilante encima

del televisor en la sala de esa vieja casa.

No pasaron veinte minutos y ya me encontraba ahí. El trabajo era

más sencillo de lo que esperaba. La gran mayoría de las cosas de valor

ya se las habían llevado las tías de Alex y sólo había que subir unos

cuatro muebles a la camioneta que había rentado para el propósito de la

mudanza. La televisión seguía en ese lugar y el dragón de jade también.

Mientras maniobrábamos perdimos el equilibrio, y un baúl que

pensaba donar a una de esas fundaciones, cayó al suelo rompiéndose

en trozos de madera y tela. Alex sólo rodó sus ojos hacia arriba y

exhaló profundamente mientras salía al porche para tranquilizarse. Yo

me acerqué a ver si el baúl podía repararse (muy a sabiendas de que

no tenía arreglo) y me percaté que la parte superior tenía un doble

fondo. Justo de ahí saqué un legajo con una serie de documentos y

fotos. Inmediatamente se los entregué a Alex, lo cual mejoró bastante

su humor. El legajo contenía un pequeño sobre con las siglas НИИ, y

ella me aclaró que los documentos estaban en ruso. Su familia provenía

de Rusia (específicamente, de la Unión Soviética), sin embargo, ella no

hablaba bien el idioma.

Los guardó y dijo que se los mostraría a su madre para que le ayudara

a traducirlos. Terminamos nuestro trabajo y bebimos unas cervezas

mientras hablamos sobre nuestras vidas, hasta entonces inconsecuentes.

Me dio el dragón de jade y me fui a mi casa.

El día siguiente transcurrió sin más, pero el domingo fuimos a

tomar un café. Cuando llegó, me habló de los documentos. Al parecer,

su tío abuelo trabajaba para el gobierno soviético en un proyecto que

involucraba viajar en el tiempo. Esa fue la razón por la que su abuelo

dejó la Unión Soviética. Alex pensaba que su tío hermano escondió

los documentos en el baúl para asegurarse de que estarían a salvo. Ella

pensaba que en realidad podría utilizarlos para viajar en el tiempo.

Al terminar la conversación, teníamos una teoría muy extraña de

como los Soviéticos querían usar ese proyecto para alterar el flujo

continuo del tiempo, al parecer no sucedía nada después de terminado

el proceso. El documento indicaba que la parte del viaje en el tiempo

no sólo era posible, sino que se había llevado a cabo con éxito, pero que

los resultados de alterar el pasado no se traducían en un cambio en el

presente. El documento indicaba que las pruebas sólo se llevaron a cabo

con situaciones simples. El viaje de prueba consistía en regresar cinco

minutos en el tiempo, y destruir artículos de una oficina. Pero cuando

se contaban al terminar el proceso, no había ningún cambio.

El “viajero” que probó el proceso, indicó el éxito obtenido, e incluso

se registró en una ocasión la destrucción de una oficina completa, pero

eso no bastó para reflejar el cambio en el presente y mostrar el éxito del

experimento.

Era divertido hablar sobre qué haríamos si pudiéramos volver al

pasado y lograr que los cambios fueran reflejados en nuestro presente.

Sería interesante saber qué pasaría si pudiéramos cambiar la realidad

de nuestro entorno. Fantaseamos con muchos escenarios que nos

beneficiarían personalmente, como obtener los números de la lotería,

pero supongo que todos hacen eso cuando se toca el tema. Es común

preguntarse: “¿qué cambiarías de tu vida?”.

Pero no, lo interesante era ver qué cambio podría tener un impacto

global.

Cuando me fui a casa no dejaba de pensar en eso, y aunque sabía

lo muy probable que todos esos documentos fueran falsos, o que Alex

sólo estuviera inventando, porque, después de todo, yo no hablo ruso.

Aún así, esa idea se apoderó de mis pensamientos y me fui a la cama,

pensando que quizá debería tener un diario de los números de lotería

ganadores para beneficiarme con ese conocimiento.

Tuvieron que pasar unos días para que Alex se comunicara conmigo.

En esta ocasión, fui a visitarla a su departamento, y bebiendo un poco de

whiskey, platicamos un poco. El tema principal de la conversación eran


los documentos y me confesó, que había conseguido viajar al pasado.

Inmediatamente le dije que eso no era posible, pero me contestó que

viajó al 9 de octubre de 1981, para ver el concierto de Queen en el

estadio universitario, como un viaje de prueba.

Después de mirarla escéptico por un buen rato, sólo sonrió y me

dijo que los procesos del documento funcionaban y que el viaje en el

tiempo era posible. Sin embargo, añadió que era probable que el hombre

descrito en los documentos como “el viajero”, o sea, la persona que

seguía el proceso, se haya dado cuenta que en realidad se podían efectuar

cambios, y decidió reportar lo contrario, para evitar que se le hicieran

alteraciones negativas a la línea de tiempo.

Le dije que esas eran puras suposiciones, pero llamó mi atención que

me pidió que lo hablara con ella para abrir más posibilidades.

whiskey que había bebido, que necesitaba realizar más pruebas, por qué

aun no tenía idea de cómo funcionaban muchas cosas, particularmente,

lo referente a su integridad física. Dos botellas después, pedí un Uber

y me fui a mi casa, pensando que quizá mi amiga estaba perdiendo la

razón. Me tranquilicé pensando que nunca fue muy cuerda para empezar.

En realidad, esa fue la última vez que la vi. Ignoro si decidió seguir

viajando en el tiempo, y ya nunca regresar, o si decidió efectuar algún

cambio sumamente significativo y poco a poco los cambios se van

presentando. Por ejemplo, juraría que mi vecina sabía mi nombre y que

Alex me dio ese dragón de jade como pago para ayudarle a sacar las

cosas de la casa de su abuela.

Juraría que la Unión Soviética se disolvió en 1991.

Hablamos sobre que, quizá, “el viajero” logró efectuar un cambio

en la línea de tiempo, para beneficiarse a sí mismo o a la comunidad.

Es lógico pensar que no habría un testigo siquiera, pues la línea de

tiempo se alteraría. Pero de cualquier manera estuvimos de acuerdo

que el proyecto tuvo que ser cerrado, por qué los documentos seguían

existiendo.

Las suposiciones de ese tipo nunca fueron lo mío. Soy malísimo

auditando y soy peor siguiendo los pasos de un evento del cual no formé

parte, y obviamente, menos sí el evento fue borrado de la existencia.

Pero mi interés estaba en otro lado. Mi interés estaba en cómo era el

proceso. Le pedí que me explicara a detalle cómo es que uno viaja en el

tiempo, y sólo me dijo que “nunca se le hubiera ocurrido, pero que era

más sencillo de lo que hubiera pensado”.

Me habló sobre cómo es que los soviéticos encontraron una fórmula

en base a la posición de las estrellas que indica a qué hora debe uno

dormir, en determinado momento del día, y que la experiencia era más

como una especie de proyección astral de este lado, pero una vez que se

completaba, uno “se sale” de la línea de tiempo y viaja a donde calculó

previamente.

Seguimos dándole vueltas al tema, pero lo único conciso es que ella

repetía mucho, en muy buena parte, quizá, debido a la cantidad de


Iván Gloria

Votar es un acto de fe

nadas entre despensas

arrastrando tu dignidad de vale sorianero

“padre nuestro que estás en los tedios

nulificado sea mi voto”

¡regiolandia, go!

erección electoral en masa

que pistear hoy se prohibió”

la horda de fantasmas grita ¡viva!

días de gracia

¡hurra al sistema hediondo!

gloria al padre estado-fallido

¡que por eso es que yo voto!

y que el menos piorcito ruegue por nosotros

¡hurra al sistema hediondo!

manchas tu dedo en sangre indeleble

¡que por eso es que yo voto!

/Sea cómplice/

F U E E L E S T A D O

O se arrima ó lo arrimamos

Democracia de “buen fin”

Domingo de ceniza

De cambio de erario/de Salinas/de Fox/ d e C a l d e r ó n

batuta de cártel a cártel

Y ENTRE TIERNOS SHALALA´S TRUENAS TUS LABIOS

psicópata del anonimato polipartidista

de la urna hasta la pugna

sólo eres un toro eligiendo su bestia

en la víspera del autoengaño


Putrefacción

PILOTO DE ALTOS VUELOS

En las finas lineas del riachuelo de tus labios

Putrefacción s. f. Descomposición de una materia animal o vegetal: los hongos y

las bacterias ayudan a la putrefacción.

¿El tiempo se pudre o sólo es aire muerto?

(7:00 a.m. suena el reloj “vale verga de la muerte”

7:15 a.m. sorben líquido negro y veneno forjado aspiran

8:00 a.m. metro tráfico smog y viaja en rumbo)

Bajo la ciudad pus amanece la desesperanza

victimando sus pasos avanza maldice el diario calce del tiempo

cual chorro galáctico busca derretir el dismórfico malestar infectándose de dudas

gotas de asfixia brotan en sus glándulas kafkianas intencionalmente pútridas

el día cabalga en depress-mode modulan la radio

reguetón/rap/violentoska/gevy/grunch/cumbiaaaa! Y noticias

-bailomi

resbaladilla de la noche

/me columpio entre las estrellas/

a tu recorrido estelar me cuelgo

tu abrazo cual cometa

Soy un pájaro sin alas

CAIGO EN PICADA

a la caza de tus senos

/repentinos /

como dos apariciones

-sexoutópico-romance-

la plática es un centinela de su alcoba su jodida bimoral

aderezan la hora del “lunch” sus sueños de ir a mac-alen, nyu york oh!

Welcome yankees is the regios zone (suenaelkomander/lalomora/rigoesamor/)

4:00 p.m. juegan su personalidad en el volado de un posteo de feisbuk

alienándose en potencia al número proporcionado de laiks

se cuentan que sus reconciliaciones son las mejores

ahí es cuando el ciudadano hongo y su mujer bacteria cogen

y se ríen y platican de sus niñitos amebas, de sus vecinos moscas, sus amigables

primos herpes

Vomitan fluorescencias; la intención es ser muy vistos

fastidiando el día infectando-se sobre las banquetas

Terminan su turno laboral y se felicitan, un día más echado a la basura

se felicitan

Lancémonos por las guamas, son las “púdrete de la tarde”

En los extras de tu risa

la caricia entre dos lenguas

sumergibles

espaciales de luz

maquilladas con la miel del híkuri

Explotando en la supernova asintomática de un beso

Nolehacequemañanameencierrenenlachambaotras8horas

Juego al astronauta de medio entierro

Tu piloto de altas nubes

del nocturno vuelo

de tus desentiendos

mis desasosiegos


Oda del hada después de las seis

Bajo el cielo de calzada

A las chicas que bailan en pistas entre tacones doloridos

A paso de cantina en trémulo tropiezo

apuesto al azar del corcho-o-lata

el destapa y paga de la siguiente guama

Hilvano la noche

a cada paso

firme

enlazando en cada estrella un sueño

queriéndote de golpe

Tu baila entre luces de luciérnaga

del vencedor el jockey y la pantalla

brillas con el ritmo de la esfera de una discoteca

Enamorante bailarina

Esquivando la hora del Diablo

donde la soledad y tu nombre se unen

a través de tus ojos de niña

transcurre la vida en Madero a las 3 de la mañana

embadurnada en maquillaje de mujer

trabajadora del talón

Tu fragancia es el perfume de la pista

Yo queriéndote de golpe

y tú….

no preguntes

a cansancio a zapatones a las 3 de la mañana

No eres más eterna que la noche

sólo el tiempo de a diez pesos de Sonora Santanera

Donde la noche recita versos

que galopan cual suave partitura hasta tu oído

quien avispado espera cada noche un cuento

de a 15 minutos de a 3 por cien

de mirada perdidiza

Te deslizas con tus pies de Sábado anochecido

Dibujante de sonrisas sobre el cerro grisazul

Cuando repentinamente vuelves

en la imagen constante

del sueño intermitente donde habita mi alma

Eres el weekend de la city

Agosto 2013


Soñé tu te a ti

Sobre un balcón

encima de las nubes

con el corazón erguido/dilatado

latiendo al ritmo de las aves

Peldaños dorados a tus brazos

extiende el sol en su camino

tu cabello jugando al viento

cual crin de caballo en carrera/libertad

---Salmo---

(La rockola grita al ritmo de Cornelio)

REYNA tú

Como una flor de pitaya

En trasnochadas líneas

aves de colores picotean mis sueños

Tu voz desnuda otorga la gracia de los santos

coquetean tus labios


A ella/él

Planchas tus risos

DESVANECIÉNDOME

vapor caliente / pelo lacio/

David Soules

Características:

Solicito musa

y la luz intermitente del parque

entre tus no obligados de mi adolescencia

tu sonrisa plena

tu andar torpe

Que sepa sonreír con los ojos.

Que sepa bordar silencios.

Que tenga un mundo enorme y generoso en el pecho.

Que sepa acudir a mis ruegos cuando resguardo entre versos su nombre.

Que sepa abrigarme del frío y que aún consiga humedecer la noche.

como de venadita probando sus pezuñas

tu mirada, tu nariz

tu búsqueda galopante

y en la sombra de tus brazos

descansar mi corazón

atroz y delicado

sin filtro.

Que le guste tomar el té y que le encanten las galletas.

Que entienda las soledades del mar / aunque éste no exista.

Que tenga manos de seda y por qué no dotes de artista.

Que alegre su cuerpo mi vista para observarla cual girasol.

Que sea de piel morena o de pelo chino / al fin que eso no importa.

Que ruede en la habitación donde mi sangre se desliza.

Que invada las azoteas para llegar a mí a hurtadillas.

Que explote en majaderías si es que también explota mi boca.

Que juegue conmigo al doctor y que se vista de enfermera.

Que desconozca todo pudor.

Que no me pida estarme quieto.

Que albergue todos los sueños que yo pretendo ahondar con ella.

Que no tenga miedo al miedo y que comparta este deseo.


Que grite a los cuatro vientos: «vete a la mierda, me tienes harta».

Que acepte que estas palabras dan fortaleza a los sentimientos.

Que sólo entienda que yo así soy / soy un descaro y soy medio bruto.

“Que al terminar no halle la salida para escapar de mi corazón.”

Que no se calle ni guarde nada.

Que haga cenizas cualquier complejo.

Que se dé cuenta que este mensaje quizá sea simple pero veraz.

Que no le importe si lo que escribo son necedades algunas veces.

Que me permita asolar su carne con estos labios perecederos.

Que no me mire como a un extraño.

Que me haga parte de sus recuerdos.

Que no se infarte cuando mi ritmo cambio de pronto del tingo al tango.

Que se deslice en do mis instintos aún si éstos vibran en la menor.

Que sea la reina de este collage / que lo recorra cual laberinto.

Que si estos puntos le hacen más ruido del que debieran me lo reclame.

Que no se inflame ni de paisajes ni de presentes aún inconclusos.

Que solamente mis terquedades causen decida el echarme pleito.

Que no haga uso de otra herramienta que la memoria para insultar.

Que invente frases con mis defectos.

Que se desviva con ese afán.

Que no se extrañe cuando me ría / que al fin y al cabo yo lo disfruto.

Que no haya dudas cuando le diga: «me reconfortan tus desahogos».

Que no pregunte por qué el cinismo si no hay cinismo en dicha oración.

Que no le aburran mis chistes malos aunque comprendo es mucho pedir.

Que finja alergias para mis brazos y los evite si estoy de necio.

Que si consigue así escabullirse no sacrifique el caudal de besos

/ que hace ya tanto tengo guardados

/ para envolverla en sólo minutos.

Que me regañe por pesimista si es que comienzo a extraviar el rumbo.

Que cuando existan ciertos reclamos no se haga tonta y que me haga ver

/ que lo importante es fundir la piel

/ que no hay más nada por qué pelear.

Que me conmine a mirar atrás viendo la flor que labramos juntos.

Que aun siendo musa pierda el sentido cada que escuche late mi voz.

Que hable del tiempo que ya perdimos dándole vuelta a todo este asunto.

Que si pregunta: «y ahora qué sigue», siga el aroma de mis impulsos.

Que tome nota de este principio / que en un instante haré universal.

Que me descubra en los obituarios si este recado no llega nunca.

Que mi fantasma se lo conduzca y hablé con él cuando yo no esté.

Que no me juzgue por fatalista pues los motivos a mí me sobran.

Que no sé cómo decir mentiras / y hoy no es el día para empezar.

Que si hasta aquí le parece justo firme esta carta de puño y letra.

Que para quejas y sugerencias marque al teléfono de costumbre.


Que si no obstante en algo difiere / no me lo deje a la incertidumbre.

Que imponga pautas como mujer

fuente de luz y sabiduría.

Jesús Garza Morúa

Anclado

Están tus labios hinchados

he llegado

me anclaré

más arriba tu boca es un grito

es un canto de sirena

Aquí un tibio y trasparente arroyo fluye

empapa la lengua

es selva más abajo

nido de amante

me quedaré, para siempre

en este mar...

Sin tocar los labios

Ayer estuviste en todas las cosas

te derramaste sobre todo

no pude tocar nada sin tocarte

te vi

me abrazaste

me besaste sin tocar los labios

Hoy también estas en todas las cosas

en el pan con mantequilla

en el café con leche

en la cama recién levantada

y sobre mi cuerpo desnudo

buscando todo menos ropa

Estás en todas las cosas

en la llave abierta

en el agua caliente

en mi pelo mojado

y con mi última agua de vida

sobreviviendo entre tus piernas...


El beso del Ángel

Boca abierta como flor en primavera

húmeda tersura del durazno

recorriendo de norte al sur

el sexo despierto, desnudo y firme

de su macho

Deja a su paso

ríos diminutos de cristales de miel

que brillan con el reflejo de la luz

Al final, mirada inocente y pérdida

un fuerte espasmo

una gran explosión

de esperma cálido y dulce

escurriendo lentamente

por la comisura de tus labios…

Me muero

Me muero

te juro que me muero, mi amor

cuando me vengo en tu boca

no digas nada, solo ábrela

Toca la punta de tus senos

mata esta puta melancolía

no me importa si te enamoras o no

ándale que me muero

Mi miembro está irritado

el veneno esperma

que te quema los labios

ándale mi amor que me muero

de verdad me muero

Déjalo ir

Déjalo ir, por favor no lo detengas

deja que estalle dentro de ti

y que por tu boca salga en un grito de amor

desgarrado,

Aprietas tus ojos y se pierde tu mirada

besas y tus labios repiten todo el tiempo… deseo

Un espasmo le sigue a otro

descargas energía en tus manos

que se aferran a mi espalda

en tus piernas ancladas a las mías

y en tu sexo del que brota

la miel más dulce jamás probada

Una tibia caricia

lasitud de tu cuerpo

sobre la cama y almohada

de tu pecho que me regala

un último suspiro antes de dormir

que me dice despacito,

hasta mañana mi amor…

Bautizo

El lambrusco desata su lengua

aflora el rosa de maduro sexo

sonríe plácidamente.

El jugo como ofrenda

como incienso, oro y mirra

la muerte se hizo pequeña

efímero aroma de copulación

Entrego el tributo

bendición sacerdotal

un bautizo de carne

el blanco licor del amante

la señal de la cruz

en su boca abierta


Después un suspiro

tranquilas las aguas

el animal se duerme

ya bautizada con mi agua blanca

te nombré puta...

Dámelo

Tu trasero desnudo mujer

expuesto en todo lo alto

exquisito, penetrable hasta lo posible

como música, húmeda y dulcemente llegar ti

Animal que todo mira y todo sabe

goza y sufre la magia de lágrimas negras

derramadas por las sábanas

secreto, verdad compartida

de una soledad que busca otra

para morir juntas

Dámelo, goza y sufre de la magia

muerde la almohada y no me tengas respeto

grita cuando te vengas digo, nomás para saber...

Crónica de una tarde

Cayó la tarde nubosa

de la piel tu perfume

en la oscuridad, una canción cantada a media voz

un poema recitado al oído

Se eleva el alma, pende de un hilo

se detienen las manecillas en el reloj

se quema el incienso

Cerrada la puerta, se escuchan las palabras

que nadie puede oír

la luz de la luna fluye como agua

el mundo entero está en calma

Mi joven amante de rojos labios

lee mis pensamientos

lava tu cara de maquillaje y ven

nos contemplaremos en el espejo copulando

Tu placer

Tu placer es lento, viene de lejos

retumba en tus entrañas como las sordas sacudidas

de un volcán dormido

sonámbula, como las lentas evoluciones del planeta

sobre su eje en perpetuo e imperceptible movimiento

Ruge al despertar, despide espuma

arranca a los animales de sus cuevas

arrastra un lodo antiguo y sacude las raíces

Tu placer lentamente asciende

envuelto en el vaho del magma primigenio

y hay plumas de pájaros rotos en tu pelo

y aúlla la garganta de un lobo

extraído del fondo como una piedra.

mi placer, lo sé, es de un animal

El viaje

Quiero hacer un viaje a tus caderas

soy un insecto, voy por colinas de color de avena,

tienen delgadas huellas que sólo yo conozco,

centímetros quemados, pálidas aristas

Más abajo, el monte de venus

musgo gigante, un cráter color de rosa

de fuego humedecido

Por las piernas desciendo en espiral

duermo y llego a tus rodillas

como cimas duras de un continente.

Hacia tus pies resbalo,

a las ocho aberturas de tus dedos

y de ellos al vacío de la sábana blanca

caigo, buscando ciego y hambriento

tu contorno de quemante mujer…


Yesenia Marroquín

Ya es tarde... Él es tan impredecible como el cielo de mayo. Clavado

en el sofá, mirando algún canal basura de televisión abierta, de

esos para manipular a las masas. Nefasto. Piensa.

Mira sin ver. Toma el control remoto, cambia de canal una y otra vez, para

regresar a la misma programación de mierda. Piensa.

El tiempo lo ha acribillado despiadadamente, sin embargo, siente que

ocho lustros aún no significan nada y... ¡oh, ese chiste estuvo buenísimo! (al

fin un canal que parece entretenerle) y permanece enraizado al sofá otras

dos horas.

El hambre comienza a golpearle el escuálido abdomen. Su madre ha

preparado un guiso de carne, acompañado de vegetales y frijoles refritos.

Cena él solo, sus padres terminaron ya y fueron a dormir.

Piensa... En sus próximos proyectos, en que no ha movido un sólo dedo

para llevarlos a cabo, pajeándose la mente con interrogantes como: ¿por qué

yo?, ¿por qué a mi?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?...

Alza la mesa y lava los platos, después vuelve a plantarse frente a su enorme

pantalla de 42” pulgadas, para seguir llenando su cabecita con información

lastre. No puede dormir. Piensa.

Abre su cuenta de Facebook para seguir agregando zorras mostrando

el culo o las tetas, o ambas. Es su pequeño mundito. Nadie le habla, no le

mandan ningún mensaje ni nada por el estilo. Aún no puede dormir.

Abre el navegador de YouTube y conecta el móvil a sus bocinas home

theatre... “Me dejarás dormir al amanecer entre tus piernas...” escucha

lentamente.

Se levanta, va a cepillarse los dientes, es un hombre casi pulcro. Se recuesta

nuevamente, sus sábanas negras lo reconfortan. Piensa.

Piensa en su sonrisa, en otra estrategia para destruirla, hacer pedazos al

único corazón que lo ha amado.

1:36

Y al final se encontaron. Ambos tenían el núcleo atestado de cicatrices.

Su piel aún conservaba un poco de sangre fresca como secuela de heridas

posteriores.

Inconscientemente se dieron cita en un plano matricial distinto, donde la

alborada sería la antesala para sus demonios.

Estos seres noctívagos perdieron el curso de las horas y la distancia... esta

última les importó un bledo.

Se apasionaron y amaron sin poder verse o tocarse; juntos en muchas

opacidades, masturbaron su sentir con palabras.

Remotamente, una guitarra exhalaba algún lamento medieval, mientras

llegaban al orgasmo de la conversación.


Lo purpúreo

La purpúrea

pureza

Edgar Alejandro

Romero Vargas

Un animal lleno de carne y agonía, hace décadas invoqué a los interiores

espíritus de clavículas de Salomón y creyendo que los llamados ángeles

caídos vinieran a salvarme del tedio, y el horror, me entregaron al suicidio,

entregándome en su dominio, cayendo, cayendo.

¡Esclavitud!

Los seres beatos e infernales no se dejan doblegar y me hicieron entregarme

aún más a él, al DIOS ¡Y SANE!

Vi mi cadáver reflejado en el agua, y quise abrazarlo, y me ahogué en la

oscura sombra, ellos, ellos… ellos, rodeaban mi habitación, y observé a mis

amigos hacerse polvo tumefacto e irse difuminando como estela de polvo,

esa que acompaña el viento de la tarde, después de la cólera, después de la

aleta dorsal que acompaña las despedidas, la búsqueda inagotable y el deseo

de existir, el altísimo regalo su sangre y lleno entretelas de cualquier Caín;

luna roja, hecha roca, por corteza de linaje, y huesos, por fin había llegado

el momento, mi momento, el momento de la purpúrea pureza. Agoté todo el

conocimiento que tenía.

La dictadura del ánima y la energía, se englobaron en un ánima ánimus, no

lo hagas.

¡Suicidio!, ¡Suicidio!

ISBN: 978-607-00-9642-6

Indautor: 03-2015-021111401700-14

Crimen flagelado por ese resplandor volante llamado carne.

¡Los cantos fluyen de mi pecho!, y en la aflicción se consagra al asesino, por

menos de dos monedas en los ojos, el estigio se lleva en la purificación por


medio del saje maldito y mundano, la bendición de la sangre, se agota, se

sacrifica, la primigenia luminaria eleva la derma más allá de los axiomas y

cualquier principio, el toque de la siringa e inigualable de la lengua de fuego,

quisiera creer… que el afecto nunca acaba… sólo se traslada de figura…

Niñez de la media luna

Destrúyeme el pecho y arranca hiel de mis pasiones,

con tu colosal cuenca de lágrimas.

y la figura es DIOS.

¿me amas?

‒‒ Oraciones, oraciones.

Recuerdo cuando rezábamos a las seis la hora del rosario

‒‒ y la torre de David y la torre de Marfil

y las pantimedias en las botas de un niño

‒‒ se rebelan en el abrumador aburrimiento

y la dicha del desconsuelo

‒‒ los minutos se hacen lentos

él besaba la palma de los viejos

‒‒ y en los zapatos de los mayores

miraba al diablo

- y en el encontraba atracción.

En las navidades construías

‒‒ excelsos paraísos de la inocencia

una búsqueda inagotable.

apotheca ánimᴂ.


‒‒ ¿Reviven dolores?

Crónicas del delirio o

un diciembre breve donde pasas

Flores del invierno prometido, ¡que hiela la tez! por donde transgreden los

recuerdos de la intrínseca lesbiana doliente, militar murciélago hiela donde

fuere, se esconde en la tenebrosa para no verse a sí mismo, paranoico en su

tiritar.

‒‒ ¡Qué tan elevado!

Unos bochornos a veces son alivio…

‒‒ Hay fervores, el deseo de arrancar la piel que tanto quema, quisiera vivir

encerrado con todas las no comodidades y morir, morir, ¡morir en el regazo

de la ¡SANGRE CALIENTE! e ir desapareciendo poco a poco, poco a poco.

‒‒ ¿Qués l’ dolor?

Una sinfonía angustiosa toca el Asturias a la media sombra, al medio río ríe

en bosques que corren para atrapar a los deseos inconclusos, una Gestalt saja.

Como el karma, el nirvana es el dharma de los demás, ante el dolor una flor

del mal, una escasez del ruido megalómano.

‒‒ ¿Qué tengo para darte? ¿Qué tengo para darte? …

Reprimirme hasta no sentir la brutalidad de tu ser, destruyéndome cualquier

cuidado dérmico, ser viviente, unos días pasas diciendo que me idolatras, el

siguiente te despides y atrás nunca mirarás.

‒‒ Estos diciembres que pasan son el són de la vida, el regalar lo que no se

tiene por lo que no se es, dirán qués, dirán qués.

Aspiro a una bestialidad desnuda al poco que me abrace ir desapareciendo

en una carne trémula.

‒‒ Un extraño es un extraño, a veces recuerdo las veces que paseabas conmigo

y deseabas estar conmigo cuando el trueno cayera y la ventisca pereciera.

‒‒ Doliente es el vivir en la angustiosa carne del deseo

¡Furia!, no me reclames, no me dejes vivir canciones de cantina ni amoríos de

prostitutas, no ansío embragarme y decir, ‒‒ yo la quería con todo lo que ella

no me quise, con lo que ella no me di ‒‒.

‒‒ Unos días después de eyacular pienso que soy estéril por no tener hijos

¡Maldita sean las noches que no estuviste conmigo!, hay tanto suicidio en

mí, que mi plasma liquido purpureo espeso, ha goteado de forma artística

exquisita, bañando el suelo de lo que era nuestra primavera vez descansando.

‒‒ Quiero, te quiero, y quiero una Nox invocada en pentagramas, no deseo

sólo nigromancia y felicidad que promueve la publicidad, podrida; quitar


fragmentos rotos del altísimo para mi existencia e irlos incorporando cada

vez que algún niño decida, inmenso del cual no me es posible despertar una

realidad intrínseca a la dicha del no mirar hacia atrás.

No vendrá nadie más, me he quedado solo, en el silencio de su aurora.

Una madona con la cruz del suplicio de la vanitas, vanitas mil estiercolarum

‒‒ El moderno poeta con la esencia de la droga, flota graciosa y descarado en los

campos de la modernidad como el hada gris de la nueva absenta “el internet”.

Suplicios modernos, escapes en jergas enigmáticas que nos acomodan:

eterno retorno.

apotheca ánimᴂ.

‒‒ ¿De mis acusaciones?

Diluvio sombrío de la modernidad diluida, sierpes ciempiés de brasas calientes,

hechos por maquinarias irreductibles a una palabra de jinete africano, el fuego

que arde intensamente en la porquería de la carne destruida, drogas vacías,

hechas alcántaras para refugios de seres negros sanguinarios y encarnizado

por dinero, vitalidad cada vez más baja un espíritu de lucha que se fragua, en

escuelas modernas hechas para cuadrados pensantes.

‒‒ Insostenibles fríos discrepan mis pies marchitos y ajados por no poderse

plantar.

Juguemos al juego de las heridas, otra vez, donde espero tus laceraciones y

millas hacia un campo de tiro.

‒‒ La brisa desgarradora de la guitarra me desmiembra el alma en cada

recuerdo donde me haces falta.

El tormento quema la corteza como cada célula que respiro, quisiera sacarte

en maíz linfático y hervirlo dentro de mi sexo.

‒‒ Solsticio del poeta perdido, vagando entre escritores que se quieren llamar

heraldos por la insignia del escudo que nacieron, vascas sin alma propia del can

frio en la lluvia fría de diciembre sin refugio, donde anudar sus pensamientos

El poeta como el creador del juego, capaz de combinar mechas carceleras sin

quemarse, es una visión de la piedad.

‒‒ Moriré sin panes ni hambre, por sólo que pienses que eres de mi agrado, ¿qué

es tu rival? sino los celos, molino que rompe el trigo del adulterio escarnecido.

‒‒ Ser un trozo de labiosidad sexual para complacer a la horrenda imaginación

de la arcaica musicalidad que compone nuestra melodía, trinas esferas

cayendo como gotas que rompen en el techo, no te puedes mojar me decía

yo, solo necesito el alfa centaury para vislumbrar el universo.

Muro lamentándose de los judíos que cuelgan las miserias de su vida en un

reposo pedazo de roca.

‒‒ Ligamento muscular voraz que me devoras cada vez que pienso en el

soneto de mi estrepitosa complexión chocando alrededor del tuyo ¡qué dicha


el poder esculpir tan melodiosa canción solo de dos! , que desesperación es

ver que hoy no estas con la gigante fuente de luz.

Dama del cielo

Notas indiferentes que tocan una y otra vez la misma melodía.

‒‒ otra vez, vuela el uroboros.

Ídolos llamados

Esfinges mulatas

apotheca ánimᴂ.

Una cooperativa tentación,

Arrodillarse ante un cantil hecha de pena.

Ciclos criollos

Repitamos la historia otra vez

Polígamos coloridos

O el

Eucalipto de la colonia.

apotheca ánimᴂ.


Pureza

La inocencialcalina, divinilutar océanos, oscuras telas del manto marino,

pobres criaturas las que no vean el delirio, pobres criaturas la que no sientan

el tórax escaparse de su cuerpo y el vientre (de su) pequeño amigo, devolverse

en un remolino, pues la sinfonía del silencio es el suplicio.

Los espíritus son los mismos, solo el cuerpo cambia, el anhelo brinca, el hombre

duplicado, la desesperación, la desesperación ante la evolución, el cambio

constante, el decante, decadente, deja el diente, marca la espalda, marca la

hiel, empieza a brotar fuente, se entierra, crunchea la cutis, los huesos, se

paraliza la mano, se mueve el mono, no puede moverse el simio, tiene más

evolución, se deja la derma como bahía.

¿Consumir patrimonios, gastar dinero, invertir capitales?

Mis ojos quieren cercenarse en dos y quieren escapar, las botas se me anudan

en dos amorosas serpientes, quieren ser un pez, lo infantil trasluce el óptico y

el oído, me arrastro y vuelco las escaleras de raíz.

La visión del pez escapando del arroyo, encuentra el fango y se llena de tierra

las vértebras, exquisita materia no me dejas respirar, así me ahogue.

¡MIRA LA SERPIENTE!

He puesto la maldiciencia en mi espalda y sus bruces están viéndome y

observan la lírica acantilada que fluye a través de mí, Platón está lejos,

los gatos siguen caminando y miran a la deriva, tragan saliva para salir al

encuentro de la tiniebla, refreno la razón ante la indómita verdad del cuello

chueco qué resbala la voluntad de buscar el placer, he desvelado mi entidad

miles de veces en intoxicaciones etéreas, sin sueños, quejándome, de lo que

está escrito y se ha escrito una y otra y otra vez, y se seguirá escribiendo, los

papiros están ocultos y el conocimiento se vomita.

‒‒ Para cosas inútiles, impresionare, otra vez, comprar y vender lo que no

necesito para un propósito inútil, ¡grito, grito, grito! no puedo más, lo público

es público al mundo la publicidad , aguante las prendas de la aceptación,

jugaré con un vagabundo llamado Orfeo, empeñaré lo que tengo para algo

que no ocupo y sé que estarás orgulloso de mí, si, así es, y me darás un trono

junto a ti, y me besarás la palma, la oreja se hace una vértebra de lo que

escucha, el olor lo busco, y el depredador marítimo otra vez me excita con su

cuello, al tensarse arrancando la fuente de proteína roja, cruda de una ternera

despellejada, un tesoro caído del cielo, su mana del incendio en el baldío,

tengo un manto de seda llamado tiberiades cubriendo el cartón del que fui

concebido, el mismo que contenía la cerveza que trajeron a los afligidos en

otros días.

- Nací en la placenta y me devoro el engendro

Él me ve con una mirada afelpada, muerta eludible, siempre mirando

esperando a que reciba la mirada, pero no lo miraré, el cinismo no me deja

verlo, su actuación me asquea, él no es él, es un solo actor interpretando el

papel de su cerebro.


Tomaré el cuchillo y le volcaré a tajazos el vientre así sabrá, que participar

directamente en la obra, sin invitación, traerá consecuencias infernales a su

papel.

Mi voz es dulce como esas sirenas

Tintes de Ariel

Fragantes de altamar

La nariz tiene el poderío de encubrir el rostro, tengo gangrenado el objeto

llamado cara, mirar a una dirección, buscar un humificador natural, una

miasma, comer a un animal de tintes músculos ultrajados, parecen piramidales,

llenos de estelas indistintas de cerámica.

¡Es un ídolo!

Perfumadas con sal, salientes de la profundidad.

Como a ellas llamo a los hombres a su perdición en un adiós

Llamó a un mar espeso brea caliente

Burbujeante no puedes salir

petróleo veteado.

apotheca ánimᴂ.

Mi voz es como esa sacrificante

que se deshace en espumas antes de invocar el torbellino

Mi voz suena en el tímpano

Se rompen como burbujas

Mi garganta la decoran mármoles escamas

y mis parpados por piernas son aletas.

Llega una gota al mar

y como pajarillo volátil aplaude antes de caer

apotheca ánimae.


Dependida en delirio

Lleváosle acida intensa, hace varias fraguas estaciones, nuestro Aldebarán nos

ha constelado a diario, y las peleas frecuentes en las eclípticas, hemos teñido

son por colores astrales de cualquier asteroide, androide de los problemas de

mandíbulas, la inseguridad a lo infinito.

Cuando se habla del acuífero, el que se devora y de la piel humana emana

destrucción qué integra dos vacíos saciados, las columnas llueven agua en

el caminito soleado, así a su vez, se integra un fluido entre lo carcomido y lo

exploradorado, embellece él vínculo de los dos cerezos, broquetes de rocas

cinceladas el cual se puede elucidar con la despedida y rompimiento de sus

hojas, la brecha, y el griete y su distinción individual se ve en la inmensidad

o carencia de la mirada añorante que traspasa años.

‒‒ “ya no es lo mismo”, ya no es lo mismo, ya no es, ya no es mismo,

ya no es lo mismo, ya no es lo mismo, me miro, con decepción en su mirada,

con la rabia del bailarín entregado a copas, la sentencia de los labios de rocas,

no me quiere hablar fontana cristalina, no quiere decir nada seco, sabe que

va acabar con mi dicha, con el primer sorbo, y me hará el tórax una nuez, y

en pedazos, sus pedazos un vocablo es la ópera, como esa prostituta muerta

llamada Carmen, sólo venero estar abrazado, abrazado, abraxado, abrazado

lejos y cerca de ella, y la música, sonido armónico, no deseo ser consolado,

hay veces en mi desgracia pienso, que con un abrazo se curan los problemas,

los obstáculos, las contrariedades, las esquizofrenias, sueño con abrazarte un

día y que todas tus partes rotas se junten, y el árbol integra el metal en sus

ramas así lo pudre, así lo nutre, así lo satisface, así a la fuente no le sale la gota.

Una despedida es lo que debería, no lo que es, se es, se es, ser punto conclave

de un no retorno, tu punto líquido es la salida donde busca un escape hacía

ti, pero puedes escapar, el espejo me sigue, la despedida es un recuerdo, y no

puedo escapar, el punto no llega, aún sueño con su punto y la gota no puedo

entrar, siento miedo de la dicha, terror del tormento, dicha del tormento,

masoquismo punitivo al castigar a otros, al charco no le cae ninguna gota,

por mis infracciones, quiero dolerme, solo quiero tu vida plena, un humano

no diferente, te arrancaré los ojos, me comeré a mí mismo, no me toques con

errores y virtudes, así como mi introducción a la edad de la iluminación roja,

camino diluido de arena, búscate ahora, mírate ahora, sigo seco.

apotheca ánimae.

Transcurso de los días las respuestas varían, ¡no me mires!, ya no

puedo estar contigo frondoso, no me escribas cayendo el alba, cariño, nunca

olvide la gota que resbala, y todos mis fluidos son para ti, no haces nada para

cambiar el brazo podrido que me hace rabiar, y esta engarrotado, el hospital

no ha podido cambiar el daño provocado, el cambio no está en mí, es qué el

pecho, es demasiado amplio para poderlo rodear, no tienes energía, el árbol

deja de tener espinas, ¿Cuándo las tuvo? ¿no eres lo que rompe en trizas mi

alma?, una botella de alcohol cuando toca el suelo con violencia o cuando una

bota pisa una hoja seca por el tiempo y el sol, y la soledad, y la otra soledad, y

llenos de soledades, y no es mala, y es mala, porque dicen qués buena, dirán,

lo sentí y es, fueron las palabras de mi voluntad cuando se separó y me dijo

ya no te amo, como si pueda amar a un ser incorpóreo, que está dentro de mí,

y es y es, pero a la vez, no será, o será una parte de mí veo reflejada, el abismo

del espejo no me refleja, y sale el monstruo del cristal, y me devora.


Atraviesa mi cuello, me está hablando mi espalda y me está brotando una

nueva mano en el centro del pecho, una raíz, como ese árbol, inútilmente, un

paraíso donde esas deformidades explotan en mi piel, han sido profetizadas,

tengo varios ojos, y la cara llena de demonios que pudren el rostro y me

entregan un paraíso idílico donde la radiación deforma mi rostro, y me duele,

y pienso en el calvario que sufrió el ángel de la muerte, en el tiberiades, “No

digas que no me carcomes el alma, vi tus ojos en esas praderas, una mentira

tarántula, tanto sentir, por sus patas que se clavan en el quédate conmigo.”

rebosante de congoja y cerrar el grifo del sollozo, mientras recuerdos aleatorios

punzantes recorren mis sensaciones, lágrima seca, lágrima seca.

Él interior aborrecido, expulsa cólera con ansia de gallardía y dijo, “te

amé, tú, tú, tú mataste ese amor, tú mataste al amor, tú lo mataste, tú mataste

lo que había en mí, no quiero estar contigo” púdrete en el infinito pues me

has vendido a la iluminación.

Mi consuelo fue retirarme del suplicio que fue entregado, perder a mí ser en

las brasas, perder nuestras caricias, perder los juegos especiales charqueales

y su lento recorrer solar, propio lenguaje del licor insípido que teníamos entre

sí, argot del espíritu, argot de la carne, argot de la roca.

por las noches “¡Qué ha pasado en el roquedal!”, la roca acaricia el vector de

la bendita, “será afortunado el aguacero en chapoteos”, misma naturalidad

el medio reloj pensó “soy consolidado material quisiera ser parte del tiempo

otra vez”, y tú al verme, me das de tu cantimplora la paciencia, y acaricias la

esencia de la construcción.

En la porteña supe una estrategia para necesitar de tu trillado interior, y usarlo

en contra tuya, por esa razón escribo al peñasco en ese instante una carta de

despedida.

Fragmente tu tronco agradeciéndote inmensamente por darme tu predilección,

tu organismo en terregal belleza, tu suave recorrer roca cayendo y adoración

al tiritar el… agua…. al… combinarse… engendras… tantas… cosas… bellas...

La carta legítima el profundo e inmediato que tienes

Profunda el abismo por no buscar a la persona amada, semejante toxico,

nocivo inseparable por ser alada, ensueño e imagen, lo insípido de saber

callar intenso y saberte herido por él pánico.

‒‒ En el baño has desaparecido de mi vida.

Pasaron los días y la conclusión de despedir alcalina alma salina se forma

después, las quebradas de lo que quedaba, engendra después del resbalar

la última gota, batalla donde nadie sale con laurel y guirnalda siempre con

incomprensión.

Te recuerdo a diario aunque no te me hayas acercado y cuando te busco en

tangos desesperadamente, antes de salir de tu mente y por las tardes, tu

teléfono me devora el apetito y nadie contesta, trato de entrar por qué no lo

haré y estoy en el precipicio en busca de tu ternura…

Vago sin rumbo, no me muevo, soy huérfano del manto azul, mientras lloro

apotheca ánimae.


Mar Sexual

La lluvia llovía por las aguas

Entregadas como pequeñas destrucciones

Colares aterciopelados de pescado

Que bañan la inutilidad de lo inmenso

Pez y arena

Pisiento tritón oleaje

Tritón oleaje

Celebran acto sacrílego a pagano pescado

Dagon dragón come seres inferiores

para no devorarse en los tritones.

Que brilla sobre

La música marítima

Que se rompen a través de silencios…

apotheca ánimae.

Profundidad del mar…

Dueño espumoso…

las arterias de pescado…

Olor a bahía

brahmanes de los sentidos

Consagran templos de coral

en las profundidades tempestades

Dueños oscuros de Typhon


Espejos negros

Para mostrar

Lo que necesito que veas

Él apego te encuentra, y no lo entendí, te encontré digno de amar a cada ser

humano, que te propusieras, y no lo hiciste, por separarte de los animales, la

insoportable levedad de dentro, tardara en sacarte la vida, per se, cuando

se toca, no se arrepiente de haber transgredido el sentido, de haber vivido el

tiempo exento de pasados.

Estoy cayendo lentamente a mi propio espejo, decidí por fin entrar, lucido dos

espejos juntos y fue oscureciendo, al noveno espejo, ya no es lo que era, yo lo

sé, y tú lo sabes y sigo en la misma senda. Mi infausto corazón me dicto, al

vigésimo sexto que al final siempre regale un aplauso que simboliza el inicio

y el final de la perfección, un adiós hasta que los dedos se separen de las uñas

como las almas se separan de los cuerpos, un adiós que se olvidará hasta que

se toque la flauta y que vivirá en el recuerdo de los que estuvieron junto a los

seres amados porque no volvería; y aun así… decidiste… acompañarme...

Inevitable, no pude hacer nada más, que morir en su momento, y rayar el espejo

con los dedos, se oscureció un pequeño poema rasgando con desesperación:

“Quisiera desnudar

enfrente tuyo

Escribirte anhelante

calor aberrante

Quisiera que mis caricias,

Las sintieras…”

El poema lo pegue en el vigésimo octavo espejo antes de marcharme…

De regreso a tu hogar, la dependencia, narcótico enamoramiento ennegrecido,

me corroe el espíritu, todo en mi camino, me lleva a buscar una forma que

merezcas morir, y la que más me place es saber que tú lloras conmigo,

sentirnos en penas enérgicas supremas, no soporto más, no soporto más, él es

mi torso… ¡Quiero salirme de él!, ¿y tú?, y me preguntas acerca de un veneno

por curiosidad, y te hago beber directo del envase, a sorbos, y luego a tragos,

empieza la vivacidad ahora, de tu delirio.

Me sangran las encías, escupo purpureo mientras hablo, converso con la

diarrea, escucho a la náusea y siento el vómito resbalarse por mi tragaluz,

lleno con manchas escarlatas, pinceles del poster dadaísta.

Circula mi masa sin movimiento, en forma extraña, estoy gobernado por el

caos.

- Empiezas a sentir sueño, se te cierran los parpados, pero escuchas tocar

la puerta que se abre poco a poco, piensas una mentira, ya llegó a tu casa,

agarran tu talle por los hombros y lo sacuden y repiten lo que más quieres

una y otra vez, hasta que empiezas a dormir.

de distancia

Romperme el pecho

apotheca ánimae.


Con suerte soliloquio

La pierna que te rebano,

sal, sal para quemar la herida

Un absurdo de vida ausente

‒‒ No tienes vida

Su entidad de goce recibe

‒‒ Silencio alumbrada

Contempla jornada

Noche dulce

‒‒ Dulce noche

Veneno de ocasión

‒‒ muérete en mí.

apotheca ánimae.

Lo pensé cuando el espíritu alcanzo la trascendencia, necesito que nuestra

simbiosis se acumule, necesito que los ladrillos se fundan en grises grietas,

verás, te lo demostraré, no soy un parasito de las células.

Ocasiones el sello de los reyes, se inmuta en mis acciones, en ocasiones me

incomodo cuando me preguntas, ¿qué hago con mi vida?, en ocasiones me

haces sentir inútil, en ocasiones ensimismado, no tengo una vida, ¿sabes?,

¿Qué es una vida? la cosecha es el fruto de los que hacen mandados, registros

y regresos laborales.

El sudor de mis ancestros se había convertido en pan manso y muerto, y

birote salado, o cualquier bolillo de compromiso, el sudor de la frente frio de

las edades que simboliza lo que gano, lo que poco que soy, lo que iba invertir

en un negocio para matar a la tan llamada pobreza, o unos químicos para ya

no ser un bichejo y poderme matar o ahogarme en las drogas Yoicas.

El círculo mágico (llamado anillo de compromiso) muestra máxima, de

confraternidad, lo compre, y ese día te lo di, ¿recuerdas? y ¡qué dicha! al ver

tu rostro y ¡qué expresión! al verte transformado, llena y llenos de recuerdos

que nunca pasaron, errores de los que no me doy cuenta, hasta que ya es

tarde.

Me interesa conseguir un horario para mis huesos, cansados, fríos, pellejos

de papel de china, pero me desangrare algún día o es lo que pensé, hasta que

me corte, y no salió plasma, porque no tengo sangre, no tengo plasma, dicen

que la sangre es parte del alma y carezco de plasma, soy un cumulo de polvo.

Ella me había robado el alma


En el banquillo eres mi juez, mi pellejo quiere salir de mi complexión, y no

puede, y te digo lo que quieres, todo vuelve a ser normal, pero ese día no fue

normal, agarraste el pútrido cuerpo y lo estrellaste en forma de germinación

una estela de luz roja, así lo sintió mi estómago alborotado, y creció ahí el

ronroneo del odio, mis rodillas tocaron el suelo incrustándose bajo tierra,

mis hombros tocaron mis pies sin tocarlos, supe que por inútil me habías

asesinado, por inservible había quedado como ese gato, que acariciando un

auto se lo trago el pavimento.

En busca de la pureza

Siento acercarse, al estilo indiscutible de un gato durmiendo, la plaza

geográfica en el servilletero y la azúcar cilíndrica, representa quien soy,

beberé mi homicidio anclaje de una palabra, una rueda deja la huella de la

civilización, romperé la lírica en fractales y mem mimetizaré cada letra como

propia.

apotheca ánimae.

La pastura angelical del ojo extraño, y su ventana, y su abertura, y la ventana

encierra el pudor, traición extasiada de un balcón antiguo, ¡fragmentaré la

dulzura y le venceré a la maquina!, jamás podrás tener una esencia, ¡porqué

quisieras tener semejante espanto? (sólo sufrirás pedazo de hierro)

La honestidad de un falto de gracia, paciencia misma de un salero.

Un lento suplicio, acariciarás a omnipotente en el rostro y la divinidad te

llenará, único poseedor del conocimiento, el discernimiento nunca es

suficiente, llora, llora, llora.

Oxídate, date muerte, que yo te la daré, desconectando el enchufe, quitando la

batería, manda llamar a cualquier ser invertebrado y consumirá mis despojos

de carne, usa mi leña sustancia y verás la insoportable pesadez del ojo cansado,

el aceite derramado y la tripa exagera la clave, del colgante almeja, delicadeza

mis dedos se mueven involuntaria y pacíficamente, el cuchillo sin filo, corta

pan en señal de armisticio, el cuchillo trasluce a través de cualquier carne,

solo con la velocidad exacta.


Tu nombre, tu nombre, tu nombras a la babieca de campo, la maldad y la

benignidad sanguinaria, águila quejándose del hombre que la arrebata del

nido con guantes y juegos provocadores, cubriendo su camino de espigas,

letal amigo de la serpiente, y su extraño amante.

A falta de inteligencias le dio por ser listo y su libertad le fue contada por

esclavos, fue cuando llegó al cero absoluto residente del frio de su mente.

Mientras su mente liberaba falsa libertad y su logos no carecía de significado,

cargaba un conjunto de sonetos y cancioneros, anudándolos a su vivir, fútil o

interesante, exaltaba la emoción de la tarde.

apotheca ánimae.

Yo soy la herida y el cuchillo

Déspota del sentir

Aqueste viendo aflicción

‒‒ pisas la herida del cordero que te ama.

Relajas pieles amantes

‒‒ sin ocasos cielos

túneles perdidos

‒‒ toneles sin fondos.

¡Mutilación exacta!

Córtame ahora, córtame mañana

en gajos y despojos,

Llevo

déste último sóspiro

del bálsamo vivido

Una

mirada benigna

por tu ser roído

apotheca ánimae.


El Atlantic

Banca solar del parque rojo

En la evaporación, las moscas de la humedad acompañan al solariego del

pastor solitario.

Pascualitas guadalajareñas regalan sentones en la pus del atlántico Guadalajara,

y profetizan el significado en cada canción, a veces dulce y trágico, otras recio

y carne.

Los afectos o los amorosos se hicieron rocas y en el olvido agarran su aspereza,

barro, vacío, miles de vacíos, se consumen como el lobo que escupía volátiles

por el campo, olvidando de que se alimentará el siguiente día.

Tanto estar en el sol y las lumbres solares no calientan mis órganos.

Tanto dolor…

Protegidas por negros corbatas grises y cervezas de compañía, ofrecen

distintos manjares pascualitos, viudas negras de la aflicción y la vanidad,

placer tenebroso-Baudeleriano así llano del placer y llama de la pulpa.

Los profetas de Nietszche y Khrisnasmahometianos proclaman las cuatro

leyes del consumo budista, ¡dolor!, diversión, angustia, y ¡placer!

Entonces me señalo y me tacho ser otra especie, señalan al vacío, al error, al

defecto sin dinero, falto de cuarto, siguió contando su profecía mientras la

heladez recorría su espalda, espanto a perder lo que su cuerpo mancillado,

ese que había ofrecido como mercancía.

¡Pavor!

Aún siento el frio horrible de la aceptación y el aislamiento.

Hay un can negro muerto, un perrito destruido, mi amigo el cachorrito,

calentándose por las sedas de la hoguera del sol en el empedrado, calentándose,

y dejando suaves y perfumados olores.

Y su putridez exquisita me devora el instinto por carroñearlo, a manera de

honrar su cuerpo, a manera de devorarme a mí mismo, por la misma cera que

seré consumido, por el mismo airé horripilante que seré hecho en la guarida

metálica de la morgue.

Le toco la piel, y me agacho, y lo beso, y empiezo a amarlo, le arranco la

piel a mordiscos, y los inútiles que pasan caminando cerca de mí, sienten

tanto horror por la putridez, por el fallecimiento, por la carroña, por su óbito

acercándose, sienten el terror de mí, y yo un asco de ellos.

Se alejan…

Practicaron el pugilismo hasta inmolarse en una ducha del manjar de rabia.

Las edades de mi cuerpo son pasajeras

Desearía tener el temor de perder algo,

apotheca ánimae.

Muchos tienen el temor a perder sus cosas, que trabajaron y que el único bien


que les hace es la pútrida aceptación de falsos amigos, y las veces de los que

temen perder cualquier compañía; afectos, amorosos, sensibles, propiedades

con rasgos de personas, yo no tengo ningún temor

no tengo nada que perder,

cómo el perro bañado del destierro

y un beso que se dobla,

buscando su anhelo.

La amistad de los débiles

Por eso el perro muere antes

qué enrama abrasivas sus mandíbulas el tejido a desprenderse

qué dicta la edad silenciosa en que quiere un cariño

Por eso el perro muere antes:

que dicen que es fiel y es buen amigo

qué un día lo mate y con su carne prepare un alimento.

La estupidez de tener lo que dicen es un buen corazón, es esperar, esperar,

esperar a los que por su propia mano se quitaron su vida, ¡SUICIDIO!,

¡suicidio!, ruin por las entidades que se llueven en ascos.

Y yo me asqueo de ellas, seres malditos y maldicen el futuro; no aguarda más

Tu cariño es para mi alma

y tu carne a mi intestino.

apotheca ánimae.

que suplicio y carnefacción.

Agradable olor del pútrido afable perro.

El viento desgarra, con la duda se rompen ásperos, mientras se piensa,

no pienso no quiero pensar, el recuerdo me carcome el alma, y te seguiré

queriendo el día de mañana.

apotheca ánimae.


Raúl Heraud

La verdadera historia de Billy the kid

Billy the kid escucha Talking Heads en la Plaza San Martín

por las noches se sienta a tirarle migajas de pan a las palomas que vuelan

desde la catedral

sueña con besar a las muchachas en las bancas de los parques

donde los borrachos y artistas escriben sus historias a media tarde

entre fotógrafos y floristas se enamoró de Anna

una hermosa mujer con el rostro estilizado como el de una diosa Inka

nunca supo el porqué de esa extraña predilección

por las chicas más bonitas y melancólicas

la otra noche saliendo del bar

Billy le contó a Anna que sobre estas calles ya no crecían magnolias

Sólo lo hay ángeles y demonios saltando al vacío

un doloroso silencio como de cementerio impregnó el corazón de Anna

aquí el amor no significa nada dijo Billy

la tristeza es como una rosa en agonía

él aspiró el humo negro de su locura

puso en la vieja rockola una canción de Hendrix

miró con ternura a la muchacha mientras ella lloraba

con los ojos cerrados dentro de un mundo sin tiempo

huyamos de aquí Anna

ocultémonos de esta ciudad y su maldita canción sin futuro

piérdete conmigo sobre esta calle perfumada de girasoles,

antes que la realidad nos pegue un tiro,

un extraño presentimiento se apoderó de ella, en las calles

las palomas habían desaparecido de los parques

y ya no había más niños jugando en las azoteas del mundo,

te amo, susurró Billy, mientras se alejaban del olor a tristeza que a esa

hora de la noche salía como una peste desde el fondo de las discotecas,

ella cerró los ojos y cabalgó junto a él sobre las violentas calles incendiadas,

siguió la música de su corazón.

Muerte y decapitación de un hombre sin fe

Cuesta abajo en el sendero de la calavera

donde la vida es una maldición que los hombres soportan

un ángel apareció entre la mierda

besó a los esperpentos a pesar de estar condenados

los amó aun sabiendo que el amor nada podía

el ángel lavó con vinagre mis heridas

posó sus alas y su viejo cuerno

sobre mis ojos de sapo disecado

nos habló sobre hombres que destejen sus vidas

abandonándolas como trapos inservibles

como raídos envoltorios huecos

todos guardamos silencio por vergüenza

lloramos en vano ante las entrañas de Sísifo

nada de lo que hicimos valió nuestra salvación

fuimos lanceados y apedreados

expulsados de la vida por hombres de fe

ante la llegada de la muerte

dios fue una piedra que tuve que cargar inútilmente

mañana después de mi decapitación

mi cuerpo será incendiado y arrojado a los perros

no escucharé llantos de mujeres ni vendrán putas golpeándose el pecho

sólo habrá una lápida sin nombre a la que vendré a llorar yo mismo.

Poema de amor en el manicomio

Te amo porque me ayudaste a encontrar la luz dentro de este manicomio sin salida;

bajo estos pétreos cielos, ángeles hermosos le piden a los muchachos que jalen del

gatillo; un hombre reza el Baghavad Gita pero no encuentra salvación, dios, todos nos

agitamos sobre esta extraña balanza que se inclina siempre del otro lado de la vida,

estamos tan jodidos aquí dentro; María Magdalena se masturba mientras celebra la

autenticidad del sudario, José de Arimatea besa el culo de una muchacha a cambio de

dos monedas; créeme, somos nada más que seres condenados a este deformado barro,

es difícil entender como a pesar de todo seguimos creyendo en el amor.


Good Bye Blue Sky

No hablo con nadie

huyo el resto del día

de los fantasmas y el alcohol,

ya no fumo el alquitrán

que retuerce mis sueños,

de vez en cuando leo a

Maiacovscki

y me seduce la idea del suicidio.

Este cerebro es mi laberinto

telaraña enfermiza de la que escapo

a diario

a veces olvido que clase de ser humano soy

vivo en el manicomio de los cuerdos

voy a terapia de tres a cinco

tengo amigos locos adictos y maníacos

que evito para olvidarme de las clínicas psiquiátricas

los dolores

las pastillas y sus efectos colaterales

ellos vienen a mí cada vez más deteriorados

sicóticos

inentendibles

me hablan de Dios y de Louis Armstrong

bebemos hasta aburrirnos de nosotros mismos

por las mañanas volvemos cada uno

a nuestras extrañas y miserables vidas

mucho más locos y maníacos

héroes anónimos

en esta guerra contra la depresión.

J. Alfredo Cisneros DeJesús (Dracco)

de noches de lluvia

* * I * *

de todas las lluvias

tú siempre has sido

la mejor de todas

refrescas cada latido de mi corazón,

y aunque a veces te vuelves tormenta

y tus relámpagos estallan en mis pensamientos

la calma que te precede

supera con creces todo vendaval

* * II * *

eres toda la lluvia, cayendo en mi

mojando cada pensamiento

la constante de mi corazón

eres toda la lluvia y los relámpagos

que centellean dentro de mi, causando caos

eres toda esa lluvia, cayendo en mi

ésta noche

y otras noches


* * III * *

* * V * *

el resto de tu vida

vívela como desees

vívela, donde tú desees

te pido, solamente

que éste justo momento

lo vivas conmigo, en mis besos

en mi cuerpo

olvídate del mundo

ese de allá afuera

y, hoy

sé mi lluvia

esta lloviendo amor

y lo que ocurre

es que la lluvia se empapa de nosotros

de ti y de mi

de nuestros cuerpos juntos

esas gotas buscan nuestros labios

para mojarse de besos

porque, sabes

ellas también tienen deseos

* * IV * *

resulta, que tú eres feliz sin mi

* * VI * *

o, que yo soy feliz sin ti

en ambas circunstancias

tanto tú como yo, estamos en un error

el error de la falsa expectativa

ser feliz, no depende de que otra persona,

venga a hacerte feliz,

ser feliz, se trata única y exclusivamente

de tu capacidad de vivir plenamente tu propia vida

ser feliz eres tú, aceptándote,

amándote

con todo y lluvias

no es cuestión de lluvia

ni cuestión de sueños

es tan sólo quién eres

en cada ola del universo

quién eres en la luz del arcoíris

quién eres en el fuego de la tarde

es debido a eso

que mi corazón te ama


* * VII * *

Una Carta

en días de lluvia

hay tanto que sentir

tanto que leer, tanto que decir

en días de lluvia

es tu aroma lo que me mantiene aquí

anclado a éste mágico momento

es tu aroma y eres tú

en días de lluvia eres tú

solamente tú

Las palabras comenzaron a nacer sobre mi, y ya juntas fueron formando frases, en éste caso en

particular, tales frases eran de amor, la mano que las escribía, dibujaba todas éstas letras con una

caligrafía armónica, sus trazos resultaban firmes y a la vez danzaban en cada movimiento curvilíneo,

se podría decir que lanzaban destellos, chispas de felicidad, un papel sabe descifrar todo esto, ningún

hombre sabe de éste secreto, debido a que desconocen lo que un simple papel, o una simple hoja

en blanco puede llegar a sentir, y sin embargo sentimos, en cada frase, en cada trazo, sentimos, yo,

con las frases que éste hombre plasmaba sobre mi, sentía el gran amor que él estaba sintiendo por

la mujer a quien le escribía, y aunque no puedo, ni debo decirles aquí todo lo que él le escribía a ella,

ya que eso es un asunto que no me corresponde, sí les puedo informar que éste hombre que por

nombre lleva Rodrigo, lo leí en su firma, esta profundamente enamorado de Cecilia, supe de ella en el

momento en que amorosamente puso su nombre sobre mi.

* * VIII * *

la lluvia cae

los sueños caen

el interior mío se tranquiliza

Y es así como una simple hoja en blanco, como yo, se transforma en una carta, una carta que esta

destinada a ser el medio o quizá la unión de dos seres que se profesan un profundo amor, bueno,

al menos sé que Rodrigo esta profundamente enamorado, él me a confiado ese secreto, desde el

momento en que trazo encima de mi, todas esas líneas de letras, de palabras, todas ellas inspiradas

por Cecilia, lo que ella siente honestamente lo desconozco, es aquí donde es preciso agregar que

existen misterios que jamás me serán revelados, y uno de ellos podría ser, por ejemplo, lo que Cecilia

siente por Rodrigo.

ésta noche de lluvia me llegas

con la oportuna salvedad de tu mirar

me llegas lúcida, me llegas nítida

y yo, que no estoy dispuesto a todo

a todo el mundo de afuera

por el simple hecho de estar dispuesto a ti

Mi destino por el momento, es tan sólo uno, llegar a las manos y a los ojos de Cecilia, así que una

vez que Rodrigo termino de escribir, me doblo delicadamente de tal forma, para hacerme caber en

un sobre, de color blanco perla, con un interior cálido y confortable, Rodrigo cerro el sobre y lo coloco

en su agenda profesional, al parecer siempre carga con ella, eso alcancé a escuchar de las hojas

que conforman dicha agenda, en la que Rodrigo, programa citas laborales, médicas, reuniones con

amigos, también supe que anota fechas importantes como las fechas de cumpleaños de sus padres,

sus hermanos, y sus allegados más queridos, pero, me estoy desviando del asunto que les comentaba,

mi destino, mi destino es llegar a Cecilia.

te recibo con el corazón abierto

dispuesto, bien dispuesto a honrarte en el amor

* * @ * *

Destinos, sí, hace un momento les hablaba de destinos, y éste destino, sí que no me lo esperaba, con

todas las buenas intenciones contenidas en mi, no creo merecerme el sitio que se me ha elegido, la

carta de amor, que Rodrigo le hizo llegar a Cecilia, y a través de mi él le hace saber lo que siente por

ella, todo ese amor que le inspira, esos sentimientos y emociones que nacen en él, al pensar en ella,


son éstas las buenas intenciones a las que me refería y por las cuales no merezco éste sitio, aunque

bueno, no fue Cecilia quien me lanzo a éste desagradable sitio, sino que fue Andrés, su marido, quien

me apretujo entre sus manos, las que sentí frías y furiosas, para luego lanzarme certeramente, debo

puntualizar, hacia el cesto de basura...

Ir contracorriente

tú vas

a la luna

de noche

yo voy

de día

Sexo apasionado

dejamos

la cama

hecha

una revolución

de sudores

El desfogue

a veces

es bueno

contar

con una

mano

amiga


Hay que creer en algo

te ví

mujer

y creí

Saber en dónde estoy aparado

encabronadamente

sutil

sigo

de pie

Hoy misterios que finjo comprender

observo

atentamente

tus líneas

tu figura

te descubro

siempre

distinta

La vida esta en los pequeños detalles

buenos días

dices

yo

sonrió

Tabita Ortiz Hernández

Anhelo de mi Nación

Mi nación ha proclamado tristeza y decepción, me ha dicho que

le duelen las heridas, pero sobre todo el corazón, sus hijos procuran

lastimarla y aún peor, ofenderse entre ellos mismos, tantos años

dañada y desgarrada, generaciones pasaron y no procuraron sanarla;

predominó la apatía, el egoísmo y la falsedad en su apogeo.

Mi nación confesó que había decidido suicidarse, por no soportar

más el mal que había dominado su cuerpo, le exclamé de no tomar

esa postura tan precipitadamente, que me diera la oportunidad

de encontrar seres justos, quienes anhelen su bienestar, la amen y

valoren; hubo un silencio tan profundo el cual me permitió escuchar

los latidos de mi corazón, y le prosiguió un fuerte viento que me hizo

dar un paso hacia delante, concluí, había aceptado el reto; “¡aguanta

nación!”, grité, y comencé a dar pasos con dirección a lo perverso,

“espero salir viva de esto”, dije. Por un momento me sentí tan tonta;

“¡estás buscando una aguja en un pajar!” escuché una voz en la mente,

pero decidí ignorarla y perdurar en busca del “tesoro”.

La verdad, el recorrido fue pesado, la aventura se extendió a meses,

visité su contorno y centro, le profundice más allá de mis fuerzas, y

nada, no encontraba el objetivo; sentí cómo la decepción empezaba

a florecer y se extendía por mi alma, estuve a punto de declarar un

“me doy por vencida”, cuando de repente, escuché: “buenos días,


señorita”, proveniente de un niño simpático que salió entre los

arbustos y desprendió una sonrisa de su tierno rostro; “¿buenos días?,

¿una sonrisa?, ¡vaya!, tenía años de no escuchar ni presenciar tan

bellos detalles”; por desgracia, estaba acostumbrada a la indiferencia

de las personas que pasan de lado unos de otros sin verse a los ojos,

perdidos a la deriva de un mundo virtual y egoísta.

Vi al niño tomar un balón que al parecer se le había escabullido,

lo tomó y se deslizó por los arbustos, me apresuré a seguirlo entre la

maleza, fue como si atravesara a un mundo secreto; de repente me

encontraba frente a una escena de niños jugando a las “retas”, con un

balón tan gastado y desinflado como los falsos y desgastados discursos

de algunos que se dicen llamar representantes del pueblo, argumentos

gastados por el uso excesivo, sólo para continuar con el juego; faltos

de honestidad, estrategias eficaces, eficientes, vacíos de renovación

estructural con adaptación a las verdaderas necesidades;“¡caray! mi

alma se desahogó”, bueno, bueno, ¡pero qué importa!; esos niños

disfrutan, ríen, ¡viven!, y claro, en algún momento se escucha un

reclamo por alguna falta, pero no pasan ni cinco minutos, cuando

ya ves a los protagonistas de ese mal entendido, abrazándose

y expresando un: “te quiero carnal”, y una nalgada, es la señal de

“prosigamos con el juego”; eso para mí, son los abrazos y expresiones

de amistad y amor más sinceros y puros; expresiones que no guardan

rencor, no se envanecen, saben dialogar, pero sobretodo perdonar, y

seguir disfrutando el vivir con franqueza.

Me impactó el descubrimiento de la riqueza de valores que se

ignora en algunos lugares olvidados; donde respeto, solidaridad,

honestidad y la verdadera humildad de corazón predominan,

encontré momentos de felicidad pura, sonrisas sinceras, de esas que

no esconden hipocresía e interés propio. Eso me dio un aliento de

esperanza… fui corriendo con mi nación a notificarle sobre el tesoro

descubierto:

“¡Encontré a una generación que se puede rescatar!”, “permíteme

levantarla para que te reforme, se aman hasta el perdón honesto, y

por ende, te aman a ti también”, le expresé; de inmediato, el cielo se

despejó, y justo a un metro de mí, vi crecer un girasol, y comprendí

que éste, fue un símbolo de nueva vida, y de pacto inquebrantable

entre mi Nación y yo. Concluí que aceptó.

¡Aguanta Nación, se está levantando una generación que te ama,

con amor reformador!

Quedé encantada, al parecer me encontraba en un lugar fuera del

alcance de la sociedad estereotipada y perversa, un: “buenos días”,

por aquí, por allá; sonrisas regalándose de ser vivo a ser vivo; miradas

concentradas en otras miradas; era una escena maravillosa.


Jessaine Harza

La verdad en el espejo

Gloria Helena Hernández Palacios

De testigo un manto

Somos los que más tarde nos iremos. ¿Por qué?, no lo

sé. Supongo que la vida es cruel. O nos castigan los

pensamientos. Porque no dudes en que cada noche

planeo las muertes antes de querer actuar. No me llames

así, déjame fantasear un poco. Es el único tiempo en que

puedo imaginar el sufrimiento de quienes me han dañado,

eso te incluye a ti. No da para más, sólo pienso en eso,

deseo tanto hacerlo realidad. Ah, las palomas, pobres,

ellas son con quienes experimento. Pero quiero llegar a

hacerlo de verdad. Escoger entre todas esas almas, que

vagan sintiéndose vencedoras por haberme pisoteado.

Una por una, pronto tendrán su final. Te lo juro, ya ves,

tú pobre idiota, tan confiada llegaste aquí. En realidad

pensaste que quería ser tu amiga después de arrebatarme

lo que más quería ese día. ¡Estúpida! creo que sí existe

la justicia divina, y me ha elegido para deshacerme de ti

y de los demás. Empiezas a molestarme, tu olor no es el

mismo de cuando llegaste.

En el tibio manto, dos cuerpos

Una sombra dibujada en la pared

Un murmuro... Te quiero

Un silencio

Dos corazones en un mismo palpitar

Uno de ellos por amor...

Ella cree en que él la ama

Él no cree en el amor

En el frío manto un cuerpo

Una sombra dibujada en la pared

Un murmuro... No me dejes

Un silencio...


CRÉDITOS

Portada:

Chalchiuhtlicue by Deministri.

Demi Art / Arte Demi estilo creación de Demistri (Alberto

Treviño Treviño)


CRÉDITOS

CRÉDITOS

Página 24 - Ready to dunk by Carlos Alberto Ayala Ojeda

Página 28 - Bandera de la CCCP / USSR

Página 41 - Imagen original: Muse Clio by Unknown /

Missing Muse by Carlos Alberto Ayala Ojeda

Página 48 - 1:36 by Robert N. Lee - Three Minute Hero

Collection

Original post https://es.pinterest.com/pin/6403624443546224/

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https://es.pinterest.com/robertnlee/

Ilustración Central (páginas 51 - 52):

Nebula Queen by Deministri.

Demi Art / Arte Demi estilo creación de Demistri (Alberto

Treviño Treviño)

Página 91 - Wastepaper Basket from Getty Images

Página 96 - Fotografía de Xavier “El Abuelo” Aguirre.

Fotografía original https://fotografiante.files.wordpress.

com/2013/09/1239462_561165733931012_196640026

_n.jpg

https://fotografiante.wordpress.com/2013/09/17/

condensar-la-desazon/

Contraportada:

Por Arturo Vega © Fotografía

Fotógrafo: Arturo Vega

Asistentes: Toño Ortiz y Alberto Posada

Modelo: Pamela Quinzel

Maquillaje: Ana González / Kitten Destroyer

Cuernos: Sam Haddock

Pezuñas: Irma Villarreal

Locación: Central Fixión

Todo el arte incluído en esta revista es propiedad

intelectual de sus autores incluyendo las omisiones,

debido a que no se logró encontrar a sus creadores.

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