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ETICA MINISTERIAL

ETICA

CÓDIGO DE ÉTICA PASTORAL INTRODUCCIÓN: El esfuerzo humano no es capaz de producir resultados que cumplan cabalmente con las demandas de la ética cristiana, que es la más elevada de todas las éticas que se conocen. No hay duda alguna que la base de esta ética es la Santidad de Dios. En el estado natural y pecaminoso en que se encuentra el ser humano, incluyendo a los cristianos, es imposible alcanzar un estado de santidad que agrade a Dios. Ya Dios habló, dejando claramente establecido cuál fue la única persona en la que se complació totalmente y que la Biblia enfatiza que nunca pecó: JESUCRISTO. A los creyentes, especialmente a los líderes, el llamado es a esforzarse en la gracia. No en nuestras fuerzas, buenas obras, moral, o buenas intenciones. Este esfuerzo para vivir una vida santa incluye al pueblo de Dios. Juntos estamos llamados a adquirir una conciencia de la santidad de Dios, modelarla, promoverla y perfeccionarla en nuestras vidas. Esto implica la corrección humilde, la dulce pero firme reprensión, y el ejercicio continuo de las conocidas disciplinas que Dios usa para la formación de un carácter santo. La conducta del creyente debe ser la expresión de una vida que está creciendo en santidad. (1 Corintios 1:2). Tomando en cuenta esto, así como el consejo del Apóstol Pedro cuando nos exhorta a ser santos en toda nuestra manera de vivir, santidad que es potenciada en nuestra vida por la bendita presencia del Espíritu Santo en el creyente, se declara lo siguiente: SECCION 1 - ETICA PERSONAL Artículo 1: Relación con personas del sexo opuesto Me comprometo a tratar con toda pureza y dignidad a toda persona del sexo opuesto, dentro y fuera de la iglesia. Artículo 2: Pornografía Me comprometo a mantener mi corazón, mis ojos e imaginación fuera de toda propaganda pornográfica e inmoral que atente contra mi salud espiritual, emocional y matrimonial. Procuraré cultivar la disciplina de rendir cuentas a un mentor (o mentores) que me ayude(n) a lidiar con este y otros muchos peligros que amenazan mi vida y ministerio cristiano. Artículo 3: Pacificación Me comprometo a seguir la paz y ser pacificador evitando todo acto de violencia sea verbal o física.