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9 months ago

EL SER POETICO

Esta obra incluye propuestas innovadoras sobre la concepción del arte en general y del poema en particular. Los nuevos conceptos están formalizados en varias definiciones y postulados. También nos proporciona valiosos indicadores que nos permiten diferenciar el Verso Vulgar y las gradaciones que lo llevan al Verso Puro. Por otra parte, propone la solución a la extraña paradoja que los críticos tradicionales han fabricado con la supuesta dicotomía entre “Poesía” y “Prosa”, mientras que la noción del Momento Vital se convierte en un indicador muy importante para la comprensión de lo que es una novela, un relato o un poema en verso. La Visión y la Transfiguración del poema visionario, tal como lo define Carlos Bousoño, cobran nuevos matices.

Calla y escucha tu voz

Calla y escucha tu voz en el palpitar azul del magma En el trepidar del volcán subterráneo que ríe la ocurrencia de algún relámpago En el incendio con que las llamas devoran la hoja seca de un otoño que preludia un invierno Calla y escucha tu palabra en el palpitar con que la recibe el alma Sumérgete en la tromba de aire que galopa gozosa en las venas dilatadas del Universo trayendo algún suspiro del Ser algún sonrojo de no sé qué cósmicos deseos Calla cariño mío y escucha tu voz en mi aliento (“Nocturno”) Sentido Poético En el lenguaje cotidiano decimos que algo tiene o carece de sentido, cuando la persona receptora entiende o no lo que lee o se le dice. Esto se debería a dos razones: o que realmente no hay sentido en lo que se lee o escucha o, habiéndolo, la persona no lo encuentra. Generalizando, diremos que encontrar o no sentido a una proposición no sólo depende de la capacidad intelectual del ente que percibe, también depende de su cosmovisión, de su ideología, es decir, de la particular visión que tiene del mundo, de acuerdo con sus creencias 218

y sus intereses. Así, un mormón, por ejemplo, no podrá entender por qué un cristiano no tiene tantas esposas como el número que le corresponde a su capacidad de mantenerlas, mientras que un cristiano se horrorizará hasta el delirio, sólo en el templo, por supuesto, ante el pecado mortal de dormir con más de una mujer. En la historia del pensamiento humano, ha habido grandes filósofos que se han ocupado de analizar el concepto que encierra la palabra “sentido”. Citemos a Blumenfeld: Habría la relación entre sentido y objeto; la parte y el todo; lo que se dice y su fundamentación; el comportamiento y la situación, a lo que tendríamos que añadir el sentido entre lo que se cree y lo que se hace, como el sentido de saber que se es, que se aprehende y que se expresa. Todas estas conceptualizaciones tienen en común la afirmación implícita de que hay un sentido para el ser que percibe, pero no un sentido en sí. Poniéndolo de otro modo: debido a que la Intuición no ha sido debidamente desarrollada en el ser humano, las limitaciones de la Razón hacen que al percibir algo, sea el ente percibiente el que conceda sentido a lo percibido. En Calderón de la Barca leemos un ejemplo de dar uno u otro sentido al mundo, de acuerdo con nuestra disposición del momento y no de una percepción Poética constante,: Ven, muerte, tan escondida que no te sienta venir, porque el placer de morir no me vuelva a dar vida Hay en César Vallejo una interrogación existencial sobre una aparente falta de sentido en la vida, en estas primeras líneas: 219