Views
3 months ago

EL SER POETICO

Esta obra incluye propuestas innovadoras sobre la concepción del arte en general y del poema en particular. Los nuevos conceptos están formalizados en varias definiciones y postulados. También nos proporciona valiosos indicadores que nos permiten diferenciar el Verso Vulgar y las gradaciones que lo llevan al Verso Puro. Por otra parte, propone la solución a la extraña paradoja que los críticos tradicionales han fabricado con la supuesta dicotomía entre “Poesía” y “Prosa”, mientras que la noción del Momento Vital se convierte en un indicador muy importante para la comprensión de lo que es una novela, un relato o un poema en verso. La Visión y la Transfiguración del poema visionario, tal como lo define Carlos Bousoño, cobran nuevos matices.

El Poeta podrá, sin

El Poeta podrá, sin duda, expresar las formas de su vértigo, podrá comparar esa sensación con otras parecidas o podrá pretender explicar el grado de vértigo que siente. Todo eso será posible. Pero lo que nunca podrá hacer, será transmitir la sensación misma de vértigo, puesto que las sensaciones no pueden transmitirse. Supongamos la presencia de un extraterrestre, el mismo que desconoce la sensación de vértigo. Supongamos también que alguien desee explicarle lo que es el vértigo. ¿podrá hacerlo? ¿Por más grande que sea su capacidad de elocuencia, ¿podrá transmitir en el extra terrestre, es decir, ponerle en una neurona, la sensación de vértigo? Por lo que sabemos, eso sería imposible, a no ser que los resultados de las investigaciones presentes sobre “la realidad virtual” nos demuestren lo contrario. Pero del vértigo pasemos a sentimientos tales como amor, odio, celos, envidia, etc., o a sensaciones táctiles como adormecimiento de los miembros, escozor, dolor, etc. Hagamos lo mismo con el hambre, la sed, el sueño y, en general, el conjunto de sentimientos y sensaciones que conforman el marco general de un terráqueo normal. Si la estructura emocional y/o biológica del marciano no ha sido habilitada para percibir estos sentimientos y sensaciones, será imposible explicarle cualquiera de ellos, puesto que nunca los sentirá en carne propia y las explicaciones que se le hagan no servirán de nada. Esta imposibilidad de transmitir sentimientos o sensaciones se muestra en toda su inflexibilidad precisamente en el Poeta, el ser que desea transmitirlos al por mayor, que eternamente se siente frustrado por no poder hacerlo. ¿Qué es lo que haría el Poeta entonces? Pretende despertar en el ser el grado de intensidad de Emoción que él, como Poeta, experimenta al escribir su Verso, pero lo hace asumiendo que la capacidad de experimentar sentimientos y de captar sensaciones ya existe en la estructura mental, biológica, física, 228

etc. del lector, del Ente concreto. En este proceso, se puede afirmar que en la medida que el Poeta logre despertar en el lector, con mayor o menor intensidad, las emociones que él ha sentido al concebir sus versos, luego del encuentro intuitivo con un Estado Puro del Ser, se dirá que el Poeta habrá cumplido, en mayor o menor grado, su objetivo poético. La anterior afirmación implica dos aspectos que deben consolidarse teóricamente. El primero, para que el Poeta logre despertar en el lector las emociones sentidas en la concepción de sus versos, el lector debe haber experimentado, por lo menos alguna vez, el sentimiento base que sirve de sustento al caso específico de que se trate; es decir, debe tener, por lo menos potencialmente, la capacidad de experimentar tal sentimiento. El segundo, el grado de emoción que el Poeta logre despertar en el lector, dependerá tanto de la calidad poética de sus versos como del grado de sensibilidad del lector. De estos dos aspectos deducimos un corolario de gran importancia: el Poema, para ser poético, necesita dos sujetos: el que escribe y el que lee. De ahí nuestra definición de que Poesía es el Momento Vital, transformado en Momento Poético y participado al lector en el Momento Compartido. Con el objeto de consolidar nuestras principales definiciones, intentaremos perfilar una pequeña síntesis del proceso poético, desde que el Poeta lo concibe hasta que el lector lo consagra. El conjunto boliviano “Los Karkas” en una de sus canciones dice: ¡Tantas noches que no dormí! ¡Tantas estrellas que vi morir! Imaginemos al Poeta, en una noche llena de estrellas, con el recuerdo del amor ausente en pleno palpitar. Lo imaginemos mirando el recorrido de alguna estrella fugaz. Al hacerlo, veremos que la percepción del Poeta se diferenciará de la de cualquier otro mortal. Por ejemplo, si el recaudador de impuestos viera por casualidad una es- 229