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1 month ago

EL SER POETICO

Esta obra incluye propuestas innovadoras sobre la concepción del arte en general y del poema en particular. Los nuevos conceptos están formalizados en varias definiciones y postulados. También nos proporciona valiosos indicadores que nos permiten diferenciar el Verso Vulgar y las gradaciones que lo llevan al Verso Puro. Por otra parte, propone la solución a la extraña paradoja que los críticos tradicionales han fabricado con la supuesta dicotomía entre “Poesía” y “Prosa”, mientras que la noción del Momento Vital se convierte en un indicador muy importante para la comprensión de lo que es una novela, un relato o un poema en verso. La Visión y la Transfiguración del poema visionario, tal como lo define Carlos Bousoño, cobran nuevos matices.

universo como el salto

universo como el salto de uno de esos puntos de densidad infinita desde el caldero (como una motita de aceite en desde una sartén) que sube, explota, esparce sus fragmentos; luego, el movimiento de expansión se frena, los fragmentos vuelven a condensarse en el punto de densidad infinita inicial, para caer, así compactados, otra vez en el gran caldero. El próximo Poema “La Carabela” pretendo despertar la Emoción del lector al relatar del siguiente modo la Épica de nuestro Universo Un soplo rojo sopla la Carabela que de infinito en infinito se bambolea Explota un corpúsculo y las esquirlas forman un nuevo EspacioTiempo El EspacioTiempo torna a nacer sin haber nunca muerto Las esquirlas primeras se van se van tan lejos La tormentosa cabellera ondea a todos lados sin encontrar frontera en ninguno de ellos Infinitos soplos rojos soplan las infinitas carabelas que de infinito en infinito bambolean bambolean (“La Carabela”) 280

Citemos ahora el haikú del japonés Basho, citado a su vez por Octavio Paz en “Las Peras del Olmo” Un viejo estanque: salta una rana ¡zaz! chapalateo Un análisis emocional de los cuatro últimos poemas citados en esta parte del presente capítulo, nos muestra el grado ascendente de emoción que nos despierta cuando pasamos de uno a otro. En efecto, desde el Sentimiento concretado en García Lorca, la emoción despertada se hace más intensa con San Juan de la Cruz, menos concreto que el primero, se eleva con “La Carabela” se dilatará en otros poemas que despierten más y más emoción… hasta que lleguemos al Poema Puro de Basho expresado en un haikú. Un punto antes de llegar al Poema Puro de Basho nos damos cuenta de que nuestra Emoción, despertada por todos los poemas posibles en la gama anterior, llega previamente a un paroxismo casi violento donde hay nudos en la garganta, palpitaciones apresuradas, humedad en los ojos... hasta que, en el Poema Puro, nuestra Emoción se hace, de improviso, serena, como si, alcanzado un nivel de intensidad de máxima cuantía, ingresara a una nueva dimensión emocional de paz, de dignidad, de verdadera identificación con el Ser Total, en un rearraigamiento de duración instantánea, pero re-arraigamiento al fin... Ése, el de Basho, es lo que considero un Poema Puro; y ésa, la Emoción que el Poema Puro despierta en nosotros, como una identificación del Ser con el Ser total, es lo que llamo Emoción Poética. Así es como concibo la Emoción de las esculturas griegas: plenas por lo dignas, más allá del arrebato de la emoción común. A esta altura del partido, hay tres exigencias interrogativas que presionan in- 281