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6 months ago

EL SER POETICO

Esta obra incluye propuestas innovadoras sobre la concepción del arte en general y del poema en particular. Los nuevos conceptos están formalizados en varias definiciones y postulados. También nos proporciona valiosos indicadores que nos permiten diferenciar el Verso Vulgar y las gradaciones que lo llevan al Verso Puro. Por otra parte, propone la solución a la extraña paradoja que los críticos tradicionales han fabricado con la supuesta dicotomía entre “Poesía” y “Prosa”, mientras que la noción del Momento Vital se convierte en un indicador muy importante para la comprensión de lo que es una novela, un relato o un poema en verso. La Visión y la Transfiguración del poema visionario, tal como lo define Carlos Bousoño, cobran nuevos matices.

tensamente sobre

tensamente sobre nosotros: ¿es que acaso el Poeta deberá ser tal, sólo cuando concibe un Poema Puro? El Poeta es Poeta sólo cuando intuye, expresa y comparte un Momento Vital (una revelación de algún Estado Puro del Ser), proceso que puede o no culminar con un Poema Puro, como el de Basho del ejemplo. El segundo interrogante nos impreca del siguiente modo: ¿significa esto que hay una gradación de jerarquías entre un Poema “más puro” con relación a otros “menos puros”? Sí. Desde este punto de vista, el grado de jerarquía de un Poema con relación a otro está dado por la intensidad de la Emoción Poética que el Poema despierta en nosotros, intensidad que llega a su culminación, paradójicamente, cuando la Emoción se hace serena luego de haber alcanzado su grado máximo de turbulencia. La tercera inquietud se expresa así: ¿podía el Ser Genérico haber llegado al Poema Puro, digamos al de Basho del ejemplo, sin haber pasado antes por un número infinito de “Antoñitos”, “Noches Oscuras” o “Carabelas”? No; excepto cuando el Ser era todavía predominantemente intuitivo y se identificaba con el Ser Total a través de la Poesía primera: la magia primitiva. Es preciso tomar en cuenta que la intuición del Poeta de nuestros días, aunque más desarrollada que el promedio de los demás entes concretos, no está, sin embargo, lo suficientemente evolucionada para lograr encuentros intuitivos plenos con un Estado Puro del Ser, por lo que su repertorio de Poemas puros, tiene que ser muy limitado. Por otra parte, el lector tampoco está facultado intuitivamente al grado de encontrar que su emoción se despierte cada vez que se encuentre ante el estímulo del Poema Puro; al contrario, su reducida capacidad intuitiva no le permitirá ir al paso del Poeta, por lo que muy pocas veces accederá hasta la serenidad digna de esa Emoción Poética que ha debido ser, me imagino, la Emoción que llegaron a sentir los griegos. Por su parte, el Poeta no siempre llega 282

al Poema Puro, pero los intentos que realiza para llegar a él a través de sus propios Momentos Vitales, los que presuponen su facultad intuitiva, es lo que los hace Poetas, tanto ayer como hoy, como mañana. Por todo esto, podemos afirmar que, aunque con diferencia de grado, tanto el Poeta como el lector, deben remontarse cada vez desde el sentiminto concreto de Anoñito el Camborio y pasar por los tramos intermedios necesarios, hasta llegar a la culminación de la Emoción Poética en el Poema Puro. O lo que es lo mismo: desde esta perspectiva, todo parece indicar que el Poeta y el lector necesitan, antes del encuentro con la emoción del Poema Puro, la catarsis sentimental y la humedad emotiva de los ojos, desde, digamos, el Sentimiento Concretado de Antoñito, hasta, digamos, la Emoción Poética del haikú de Basho. Se notará que en esta gradación ascendente hasta la Emoción Poética, el grado parecería estar invertido; en efecto, para la mayoría de los que escriben y leen dentro de la óptica romántica, el grado mayor de emoción estaría dado por el Sentimiento de Antoñito y el menor por el del estanque de Basho. Estoy seguro que en el caso del noventa y nueve por ciento de quienes escriben poemas en Latinoamérica se parapetarían en una declaración de este tipo, puesto que para ellos, “la expresión del sentimiento” representaría el grado máximo de emoción en el Poema, por sus imprecaciones, suspiros, lamentos, lágrimas... en fin, toda la parafernalia del romanticismo de todos los tiempos. Con el objeto de intentar una recusación a este supuesto adelantado, voy a sintetizar en “Interprosa”, la diferencia entre lo que es el Sentimiento y lo que considero que es la Emoción Poética. La muerte de un ser querido es un sentimiento de tristeza que no quisiéramos sentir. La alegría que experimentamos al enterarnos del primer puesto logrado en el examen de filosofía, es un sentimiento dulce al que aceptamos con gran placer. De este modo, parece que 283