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2017-12-01 Muy Interesante Extra Historia

MUY ESPECIAL II GUERRA

MUY ESPECIAL II GUERRA MUNDIAL: EPISODIOS OSCUROS En el exilio londinense. Tras la invasión alemana de Polonia en 1939, su presidente formó un gobierno en el exilio encabezado por el general Władysław Sikorski (en la foto, segundo de derecha a izquierda), y este fue reconocido durante toda la guerra por los aliados. A comienzos del verano de 1940 dicho gobierno y sus tropas se trasladaron a Gran Bretaña, donde encontraron el apoyo del primer ministro británico, Churchill (al centro de la foto). 28 muyinteresante.com.mx pón.El plan consistía en atacar por sorpresa desde Hamburgo hasta Trieste, incluyendo desembarcos en el Báltico contra la zona de Alemania controlada por la URSS y Polonia. El objetivo era hacer retroceder a Stalin a las fronteras previas a la Segunda Guerra Mundial y liberar a Europa Oriental de la conquista del Ejército Rojo. En la ofensiva debían participar las 64 divisiones estadounidenses destacadas en Europa, junto a las 35 británicas. A ellas se sumarían cuatro polacas y 10 alemanas equipadas con todo el armamento que se les había ido retirando a medida que se rendían. En concreto, de armar y equipar a las divisiones alemanas debía ocuparse el mariscal Bernard Law Montgomery. En total eran 103 divisiones –113 si se contaban las alemanas–, entre las que había 23 blindadas. Churchill sabía que con Francia no podía contar. De Gaulle estaba furioso con británicos, estadounidenses y soviéticos por dejarlo fuera de la conferencia deYalta y de la planificación de Europa tras la guerra, y había decidido no colaborar con ellos en casi nada. Además, y para indignación del primer ministro inglés, el general galo había resuelto enviar las pocas unidades operativas de su ejército a Siria para tratar de restablecer el régimen colonial francés, que allí encontraba seria resistencia. Por si fuera poco, el Partido Comunista de Francia había cobrado un gran prestigio por su papel en la Resistencia, por lo que cualquier implicación del país en cualquier acción militar contra la URSS hubiera tenido una fuerte respuesta social. Pero los estudios del alto mando británico, dejando aparte las consideraciones políticas, enseguida evidenciaron la desproporción de fuerzas. El Ejército Rojo contaba en aquel momento con 264 divisiones movilizadas en Europa, de las que 36 eran blindadas. En conjunto, y numéricamente hablando, sus efectivos terrestres casi triplicaban a los de británicos y estadounidenses y los doblaban en unidades acorazadas que, por otra parte, eran de mejor calidad. Mención especial merece la enorme desproporción artillera, terreno en el que los soviéticos tenían una terrible arma destructora (así lo habían comprobado los nazis) que multiplicaba casi por 10 a los cañones aliados. En el aire europeo también había desproporción: los aliados contaban con 6.714 cazas y aparatos de ataque, así como con 2.464 bombarderos, en contra de 9.380 y 3.380 por parte soviética, respectivamente. Además, era de prever que, aunque la ofensiva tuviera éxito en un principio, las enormes reservas de hombres y material que había acumulado Stalin le sirvieran para un contraataque casi imposible de frenar. En el fondo, los generales le advertían que no cometiera el error de Napoleón y de Hitler: aunque se lograra hacerlos retroceder hasta Ucrania, su contraataque podría ser demoledor y de consecuencias imprevisibles. ¿Atacar a compañeros de armas? Pero la desventaja no era solamente material, sino moral. Las tropas británicas habían recibido el fin de la guerra con enorme alegría,pero más que por la victoria por el simple hecho de poder regresar a casa. Además, durante años los soldados de Gran Bretaña y Estados Unidos habían estado escuchando las atrocidades que los nazis habían cometido contra el pueblo ruso y la elevada contribución de este a la victoria.Era evidentequeahoranopodíanrecibirimpasiblemente,ni entender, la orden de atacar contra los que, hasta hacía unas semanas, habían sido sus compañeros de armas. Partidario de la vía diplomática. El 12 de abril de 1945 murió el presidente de Estados Unidos Franklin Delano Roosevelt, a las puertas del fin del conflicto pero sin ver concluida la Segunda Guerra Mundial y sin lograr un acuerdo con Stalin. FOTOS: GETTY IMAGES; DEUTSCHES BUNDESARCHIV

La Cortina de Acero Se atribuye al primer ministro británico la expresión “Cortina de Acero” (Iron Curtain), que tuvo resonancia durante el periodo de la Guerra Fría para describir a los países de Europa Oriental controlados por regímenes comunistas y sometidos a Moscú. Al parecer, la primera vez que Churchill la utilizó fue el 12 de mayo de 1945 en una carta dirigida a Truman, para describir la represión a la que se veían sometidas las poblaciones de la zona ocupada por el Ejército Rojo. En los años siguientes la siguió repitiendo en sus discursos y conferencias, convirtiéndola así en un concepto habitual en la política de la época. En la prensa alemana. Sin embargo, fue el ministro de Propaganda nazi, Joseph Goebbels, quien la escribió por vez primera en el periódico Das Reich, el 25 de febrero de 1945, aunque con la variante de “Cortina de Acero” (Eiserner Vorhang), en referencia a lo que pasaría en Europa cuando el Ejército Rojo la conquistara con el aplauso de la prensa judía. FOTOS: GETTY IMAGES Posiblemente, las únicas fuerzas que participarían de modo entusiasta en la Operación serían las polacas del generalWładysław Anders y, parcialmente, las alemanas, pero numéricamente eran insignificantes. Todo ello hizo al mariscal inglés sir Alan Brooke escribir en su diario que “las oportunidades de éxito eran prácticamente nulas”, llamando a reconocer que “de ahora en adelante Rusia es todopoderosa en Europa”. Por el contrario, los soviéticos estaban en plena euforia y su preparación militar, su material de guerra y su número de efectivos habían mejorado enormemente desde el inicio de la guerra.Por si fuera poco,el alto mando británico observó que era casi imposible arrastrar a EE.UU.a la Operación (lo que confirmó semanas después) por el riesgo de desestabilizar a toda Europa, y en específico la región de Venecia. Aún estaban en plena guerra contra Japón y un ataque contra la URSS en el que los estadounidenses estuvieran implicados podría provocar que, precisamente, Stalin se aliara con los nipones, frustrándose el final de la guerra en Extremo Oriente, que parecía próximo.El nuevo presidenteTruman y sus generales se opondrían sin duda a correr este riesgo. Por todo ello, el 31 de mayo, el Estado Mayor británico desestimó totalmente la Operación alegando que,verdaderamente,era“impensable”,quedandodesdeentonces cancelada y olvidada en los archivos. Desconfiando del aliado soviético Viendo lo inviable de su plan y que ni su ejército ni Truman lo apoyaban, Churchill pidió entonces a sus generales que diseñaran un plan para la defensa de Gran Bretaña, temiendo que los soviéticos conquistaran Francia y los Países Bajos y que, a continuación, los atacaran aprovechandolaretiradadeEE.UU.Lecontestaronel10 de junio,exponiendoque lamejor opciónimplicaba renunciar a mantener ninguna cabeza de puente en el continente y aprovechar la insularidad,centrandoladefensaenlaaviaciónylaarmada, pero advirtiendo que apenas se podrían impedirelcortedecomunicaciones,losataques aéreosyhastaelmismoriesgodeinvasión.Además, advirtieron del alto riesgo que supondría un ataque masivo de cohetes, aprovechando la tecnología de los V-2 alemanes, de efectos mucho más letales que los sufridos en la guerra. En resumen, los informes militares advertían del negro panorama que se avecinaba en caso de guerra con la URSS,por lo que era mejor evitarla atodacosta.Churchill,portanto,tuvoqueabandonar sus fantasías belicistas. Y todo ello aún sin saber que los servicios secretos soviéticos ya estaban al tanto del plan por sus espías en Londres,lo que anulaba el factor sorpresa con el que se contaba para iniciar el ataque. El 17 de julio se abrió la Conferencia de Potsdam, en las afueras de Berlín, para estudiar cómo actuar con la vencidaAlemania y acabar de reordenar entre los vencedores el mapa europeo. Días antes británicos y estadounidenses reconocieron, a satisfacción de Stalin, al gobierno títere comunista de Varsovia y, para contentarlo aún más, los británicos exclu- La ocupación de Austria se inició poco después de la derrota de Alemania y el país tirolés se dividió entre las potencias victoriosas (arriba): Estados Unidos y la Unión Soviética. Dirigente anticomunista. Harry S. Truman (aquí, en una foto de 1947), sucesor de Roosevelt en el cargo de presidente, tenía un punto de vista mucho más duro sobre las relaciones que el mundo occidental debía mantener con la Unión Soviética. Los polacos habían luchado codo con codo junto a los británicos formando unidades militares y a Churchill le incomodaba dejarlos abandonados. muyinteresante@televisa.cl 29

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