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9 months ago

CON HEIDEGGER SOBRE NIETZSCHE

Al parecer, Nietzsche

Al parecer, Nietzsche llama aristócratas a quienes identifica como hombres superiores y ejercen la voluntad de poder como una fuerza dominadora contra los débiles. Me pregunto si todos los parásitos que se autonombran “nobles” y todos los dictadores de la historia, están, necesariamente, en esa categoría. Por otra parte, me gustaría indagar sobre la opinión que tiene de los hombres de talento, los grandes científicos, los hombres que producen obras de arte… en general, los hombres de gran talento. Alienación: Resumen El siervo, su trabajo y la tierra hacen el Ser para sí del feudal y, al mismo tiempo, el siervo teme que el feudal muera. En cambio, el feudal, que no trabaja, no garantiza su propia existencia, no sería un Ser para sí, no sería nada. Eso es Alienación: al renunciar, por la fuerza, al producto de su trabajo y de su propio Ser, el siervo se aliena a su explotador. Así, el siervo no es una persona para el feudal; él y la tierra, son sólo instrumentos de producción; nada más. Ahora viene la gran pregunta: ¿Por qué el siervo no se rebela? ¿Por qué aguanta esa alienación tan absurda? La respuesta es única: por miedo: se supone que el feudal y el rey son representantes de Dios en la Tierra, intocables. En términos de la Voluntad de Poder de Nietzsche, porque están sujetos a los valores impuestos por la voluntad de poder del feudal, de la llamada nobleza y del rey. Si nos atenemos a la percepción de Hegel y palpamos su lógica, nos damos cuenta de que el feudal no sería un ser libre, en 44

cambio, el siervo sí sería. El siervo haría que el feudal fuera para sí, negándose a sí mismo, según dice Hegel, porque habría perdido la “batalla para ser libre”. El siervo enajenaría voluntariamente el producto de su trabajo y la condición de su propio ser, en beneficio del feudal y la monarquía. En ese proceso es que radica la Alienación del siervo al feudal, al rey y a todos los que viven de él. Lo mismo sucede con la alienación del trabajo al capitalista y al político. Nuevamente se produce la gran contradicción: el que produce no es libre; el que no produce, sí lo es. El Capitalista Citemos a Nietzsche, en uno de sus comentarios: El acrecentamiento de poder es, en sí mismo y al mismo tiempo, también conservación del poder. El poder sólo puede darse poder a sí mismo en la medida en que ordene a la vez acrecentamiento y conservación. Ello implica que el poder mismo y sólo él ponga las condiciones del acrecentamiento y la conservación. Esto significa que la Voluntad de Poder tiene grados de más y de menos. El “acrecentamiento del poder” no es sino el incremento del grado de poder, medido con algo. El capitalista actual, cuya tarea es maximizar el beneficio de la empresa, sería el representante genuino de la percepción del acrecentamiento del poder para ser poseedor de poder. Por eso es que señala- 45

Nietzsche y Homero, la vida como voluntad de
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