Views
5 months ago

Contralínea 454

Contralínea, Periodismo de investigación, reportajes, crónica, ensayo, análisis, opinión, investigación de corrupción, rendición de cuentas, seguridad nacional, sociedad de capitales, línea global, cultura, contragolpe, contraluz, ocho columnas, análisis petrolero, análisis energético, análisis económico, análisis cultural, análisis ambiental, análisis educativo, análisis internacional, análisis social, análisis arqueológico, delincuencia organizada, delitos de cuello blanco, crímenes contra la sociedad, tráfico de personas, contrabando de especies en peligro de extinción, despojos de territorio a comuneros y campesinos, conflictos armados, delitos sexuales, abusos de autoridad

OPINIÓN ARTÍCULO

OPINIÓN ARTÍCULO MICHOACÁN PUEBLOS INDÍGENAS, DE PIE BERTHA DIMAS HUACUZ, MÉDICA, EGRESADA DE LA UNIVERSIDAD MICHOACANA; ESTUDIÓ SALUD PÚBLICA EN LA UNIVERSIDAD DE HARVARD. DIRECTORA FUNDADORA DE LA ESCUELA PREPARATORIA INDÍGENA INTERCULTURAL DE SANTA FE DE LA LAGUNA E INTEGRANTE DEL CONSEJO ESTATAL DE ECOLOGÍA Y DEL PRIMER CONSEJO ECONÓMICO Y SOCIAL DE MICHOACÁN Desde hace 75 años se habla en las tierras del Lago de Pátzcuaro de los indígenas y de sus problemas. El Primer Congreso Indigenista Interamericano se celebró en esa ciudad en 1940, y de ahí partió la creación del Instituto Indigenista Interamericano. Y años más tarde, en 1948, la fundación del Instituto Nacional Indigenista (INI), antecesor de la ahora Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (2003). Larga historia. Camaleónica transmutación de un indigenismo persistente, asistencialista, filantrópico y corporativo de Estado, ya de tercera generación en los comienzos del siglo XXI. A pesar de esta atención institucional temprana y privilegiada, las condiciones de vida de nuestra gente indígena nunca mejoraron. Todo lo contrario. La pobreza, la marginación y la enfermedad predominan en nuestras comunidades. Una gran proporción de la población se mantiene analfabeta. Además, se ha establecido –y existen datos estadísticos precisos e irrefutables– que las condiciones de vida de las comunidades indígenas de Michoacán, así como del resto del país, se han deteriorado en las últimas décadas. La realidad de Michoacán se caracteriza por el lento y errático ritmo de su desarrollo –uno de los más bajos del país–, en función de los índices sociales, económicos, educativos y de salud. Esta triste realidad está documentada con base en estadísticas oficiales y medida con parámetros de marginación y rezago socioeconómicos elaborados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y las instituciones correspondientes del país, como el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el Consejo Nacional de Población (Conapo), o el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval). Gobiernos llegan y gobiernos van, mas la situación está siempre lejos de ser superada. La pobreza en Michoacán alcanzó al 59.2 por ciento de la población en 2014; un aumento significativo comparado con el 54.4 por ciento de 2012. De este modo, 2 millones 700 mil michoacanos son pobres declarados. Por su parte, el indicador más reciente de la pobreza a nivel nacional es de 46.2 por ciento (Coneval, 2015). Igualmente, la pobreza extrema afecta al 14 por ciento de los michoacanos, en comparación del 9.5 por ciento de la población en el ámbito nacional. Esto implica, en los dos casos, que miles de familias del campo y de la ciudad no cuentan con los elementos mínimos de supervivencia. Igualmente grave –y relacionado– es el hecho de que casi el 35 por ciento de los habitantes de Michoacán carecen de acceso a una alimentación mínima, de acuerdo con los datos del Coneval, lo que equivale a más de 1 millón y medio de personas. Las presiones ejercidas sobre el medio ambiente en territorios comunitarios y la economía de las familias rurales de Michoacán están, en realidad, apenas reducidas por medio de las vál- 20 14 de septiembre de 2015

ARTÍCULO OPINIÓN vulas de escape de las remesas de nuestros miles de migrantes. Es así que el informe titulado Índice de desarrollo humano para las entidades federativas, México 2015. Avance continuo, diferencias persistentes reitera la posición 29 que tiene Michoacán con respecto de los 32 estados de la República Mexicana; lugar en el que lamentablemente se ha mantenido desde hace 10 años. Esta clasificación está basada en el índice de desarrollo humano (IDH), elaborado por el Programa de la Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el cual involucra los niveles obtenidos en “desarrollo humano” en función de indicadores de salud, educación e ingreso. Bajo esta medida, Michoacán supera únicamente a Oaxaca, Guerrero y Chiapas. El IDH para Michoacán ha sido estimado en 0.700, cuando el promedio nacional es de 0.746. Esta situación ha sido documentada también entre la población indígena y no indígena, por municipio y por entidad federativa en el Informe sobre desarrollo humano de los pueblos indígenas de México. El reto de la desigualdad de oportunidades (PNUD-Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, 2010). En este informe, los índices de desarrollo humano son sistemáticamente más bajos en los municipios indígenas, encontrándose mayores diferencias socioeconómicas entre las poblaciones indígenas y las no indígenas. El IDH para la población indígena de Michoacán es de 0.6565; el IDH para la población no indígena de la entidad es de 0.7298. En este estudio, y en función de indicadores similares de educación, salud e ingreso, los indígenas de Michoacán están en una posición de mayor rezago, en comparación incluso con las poblaciones indígenas del resto del país. Los indígenas de Michoacán, originarios de la cuna del indigenismo, ocupan la posición 26 entre los habitantes indígenas de las 32 entidades de México. DAVID MANRIQUE Abordajes de desarrollo ¿De qué manera hay que encarar esta situación compleja de marginación, desigualdad y pobreza, misma que no debería ser estática ni perenne, menos una carga de por vida para las poblaciones indígenas? ¿Qué se debe hacer diferente cuando el modelo de intervención aplicado por los gobiernos sucesivos se basa en la publicación de “convocatorias” y la operación de “ventanillas” para apoyos individuales, además de la creación de padrones de beneficiarios para subsidios discrecionales? Bajo este modelo de beneficiarios se nos obliga a entregar, varias veces, cartas, peticiones y formularios en las diferentes oficinas de gobierno, solicitando que se nos otorguen los elementos básicos de salud y educación, a los que tenemos derecho como cualquier ciudadano. Los pro- www.contralinea.com.mx 21

Contralínea 455
Contralínea 456
Contralínea 453
Contralínea 451
Contralínea 457
Contralínea 452
Contralínea 450