Views
5 months ago

Contralínea 454

Contralínea, Periodismo de investigación, reportajes, crónica, ensayo, análisis, opinión, investigación de corrupción, rendición de cuentas, seguridad nacional, sociedad de capitales, línea global, cultura, contragolpe, contraluz, ocho columnas, análisis petrolero, análisis energético, análisis económico, análisis cultural, análisis ambiental, análisis educativo, análisis internacional, análisis social, análisis arqueológico, delincuencia organizada, delitos de cuello blanco, crímenes contra la sociedad, tráfico de personas, contrabando de especies en peligro de extinción, despojos de territorio a comuneros y campesinos, conflictos armados, delitos sexuales, abusos de autoridad

INVESTIGACIÓN LÍNEA

INVESTIGACIÓN LÍNEA GLOBAL En poco más de 2 décadas, la Comuna 13 San Javier se consolidó como espacio estratégico para el tráfi co de drogas y armas. En 1990 llegaron los paramilitares Según exparamilitares, en La Escombrera estarían enterrados los cuerpos de cerca de un centenar de secuestrados en la comuna 13 Tras la Operación Orión, más de 100 personas serían sacadas de sus casas o secuestradas en la calle a plena luz del día por los nuevos dueños de la zona, amparados por la impunidad y la complicidad gubernamental. Trece años después, gracias a la movilización de las familias afectadas e inmersas en un complejo proceso de paz, la alcaldía de Medellín y la Fiscalía han iniciado la búsqueda de cuerpos en una zona montañosa conocida como La Escombrera, donde, según han reconocido algunos exparamilitares, estarían enterrados los cuerpos de cerca de 1 centenar de personas secuestradas en la comuna 13. Un proceso doloroso, pero que abre la esperanza a un nuevo tiempo de búsqueda de justicia, de respuestas y de memoria. Situada al Occidente de la ciudad y en plena ladera de la montaña, la Comuna 13 es una de las zonas más humildes del municipio de Medellín. Su condición geográfica estratégica hizo que JAVIER JUÁREZ RODRÍGUEZ hace décadas este lugar se convirtiera en espacio de llegada de población desplazada procedente de Urabá, sobre todo a partir de la década de 1980. La ausencia de una planificación estratégica global y de políticas de gobierno efectivas para dar respuesta a esta nueva realidad obligó a los nuevos pobladores a organizarse, contando en la zona con presencia de la guerrilla, así como de los conocidos Comandos Armados del Pueblo (CAP). En poco más de 2 décadas, la Comuna 13 San Javier se consolidó por su condición de corredor situado en plena montaña como espacio estratégico para el tráfico de drogas y de armas, lo que derivó, ya a finales de la década de 1990, en el desembarco de estructuras paramilitares para lograr el control de la zona y la imposición de un régimen del terror. Para entonces, la Comuna 13 albergaba entre sus 22 barrios a más de 200 mil personas, muchas de ellas asentadas en construcciones ilegales y en unas condiciones verdaderamente lamentables. La complejidad del entorno, la ausencia de respaldo gubernamental y la carencia de políticas educativas y sociales para paliar los efectos de este contexto a mediano y largo plazo, hizo que en los años siguientes se incrementaran los problemas ante la llegada de estructuras delictivas paramilitares. El ascenso de Uribe y la Operación Orión En este contexto, Álvaro Uribe, de origen antioqueño, lograba el poder como máximo mandatario de la República en 2002. Uribe forjaría en la supuesta búsqueda de seguridad nacional el eje 40 14 de septiembre de 2015

LÍNEA GLOBAL INVESTIGACIÓN JAVIER JUÁREZ RODRÍGUEZ En octubre de 2002, durante 4 días la Comuna 13 fue invadida por tanquetas y helicópteros. Entonces se impulsó una cacería indiscriminada de personas y se impuso un régimen de terror amparado por el Estado colombiano de sus actuaciones políticas y sería precisamente la Comuna 13 de Medellín el inicio de su estrategia político-militar. A pesar de que pronto se cumplirán 13 años desde la explosión de la Operación Orión, los vecinos de San Javier recuerdan –como si fuera ayer– los silbidos de las balas desde los helicópteros y la violencia indiscriminada vivida desde entonces, impulsando un régimen de terror e impunidad amparado y respaldado por el propio presidente de la República. Aunque previamente ya se habían implantado actuaciones como la Operación Mariscal, el 19 de octubre de 2002 se inició un operativo que contó con la participación de más de 1 mil integrantes provenientes de la Cuarta Brigada del Ejército (liderados por los generales Mario Montoya y Leonardo Gallego), las Fuerzas de Despliegue Rápido (Fudra), la Policía Metropolitana y de Antioquia y el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), todo ello bajo la complicidad y la actuación conjunta de los paramilitares del Bloque Cacique Nutibara, liderados por Diego Fernández Murillo, Don Berna. Durante 4 días la Comuna 13 fue invadida por tanquetas y helicópteros, con lo que se impulsó una cacería indiscriminada de personas, se pisotearon derechos humanos fundamentales y se impuso un régimen de terror amparado por el propio Estado. El Operativo se saldaría con 17 civiles asesinados, cinco de ellos menores de edad, cuatro militares muertos y 4 mil 500 detenidos. Tras Orión, los paramilitares del Bloque Cacique Nutibara se harían con el control de la zona, e impondrían una dictadura basada en el miedo, el silencio y una total impunidad respaldada por los poderes políticos y el propio gobierno de Uribe. www.contralinea.com.mx 41

Contralínea 455
Contralínea 456
Contralínea 453
Contralínea 451
Contralínea 457
Contralínea 452
Contralínea 450