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Edición 14 de febrero de 2018

Opinión

Opinión 14 Miércoles 14 de febrero de 2018 Diario Co Latino Editorial Sociología y otros Demonios (886) ¿Por qué ARENA no quiere las medidas extraordinarias? La mejor respuesta la puede inferir la ciudadanía a partir del comportamiento dederes de ese partido en su relación con las diferentes pandillas. Recientemente el diputado y candidato de ARENA Norman Quijano dijo enfáticamente que no apoyaría la prórroga de las medidas extraordinarias tras argumentar “que no han servido para nada”. ¿Para nada, señor Quijano? Si fuera así la cosa, entonces la disminución de los homicidios casi al 50% a escala nacional, así como otros delitos, ¿a qué se lo adjudica? La ciudadanía debe tener claro que ha sido hasta el Gobierno del Presidente Salvador Sánchez Cerén que se han tomado acciones decididas para combatir la delincuencia, una de esas medidas son las llamadas extraordinarias que contemplan, entre otros, medidas rigurosas de control en los centros penales. Gracias a las inteligencias del Estado (PNC, Centros Penales, Fuerza Armada y OIE) se logró determinar que muchos de los homicidios y extorsiones se ordenaban desde los centros penales y que al implantar las medidas extraordinarias se ha disminuido el cometimiento de delitos desde esos sitios. Actualmente seis reclusorios están intervenidos con las herramientas que permiten las medidas extraordinarias. Se sabe también que siendo candidato presidencial de ARENA Norman Quijano aprobó que el ahora candidato a alcalde Ernesto Muyshondt y el difunto alcalde Salvador Ruano negociaran con los líderes de las principales pandillas y así obtener votos a favor de Quijano, en particular, y de ARENA en general. Recientemente la Policía capturó a ocho activistas de ARENA por ser de la MS de Santa Ana y por tener órdenes de captura. Es de recordar también que la tregua entre pandillas que facilitó el gobierno de Mauricio Funes fue rechazada y obstaculizada por ARENA, mientras, bajo de agua ARE- NA negociaba con las pandillas. Así las cosas, no podemos dudar en lo más mínimo que Quijano y el partido ARENA se oponen a las medidas extraordinarias porque de alguna manera están golpeando a las estructuras pandilleriles y ello afecta sus negociaciones directas. La ciudadanía debe saber que ARENA tiene un doble discurso, uno que supuestamente está contra las pandillas, pero rechaza que el Gobierno las combata directamente mediante las medidas extraordinarias, además de su pasado de oscuras negociaciones con estos grupos delincuenciales. Publicación de la Cooperativa de Empleados de Diario Co Latino de R. L. 23 Avenida Sur No. 225 San Salvador www.diariocolatino.com facebook.com/diariocolatinoderl @DiarioColatino Director: Francisco Elías Valencia Jefe de Prensa: Nelson López Coordinadora de Redacción: Patricia Meza Teléfonos: 2222-1009, 2271-0671, 2271,0971 Fax: 2271-0822 127 AÑOS INFORMÁNDOTE CON CREDIBILIDAD Marx: nuestro fantasma de la ópera (3) René Martínez Pineda Director Escuela de Ciencias Sociales, UES En eso consiste la utopía que de Tomás Moro pasó a las manos de Marx y luego al fusil y las calles de Moscú, La Habana y San Salvador; a eso se refiere Marx cuando dice que “más que explicar el mundo hay que transformarlo”. Ese cierre fatal que le da terrenalidad al marxismo se empieza a concretar en la Crítica a la Filosofía del Derecho de Hegel, después de la cual escribe que no “intenta predecir dogmáticamente el futuro, sino… solo descubrir el nuevo mundo mediante la crítica al antiguo”. Por ello el imaginario político de Marx parte de la crítica despiadada a la teoría política burguesa que legitimaba, con la coartada de las libertades individuales, la explotación masiva del trabajo asalariado. Su imaginario debe comprenderse, así como la explicación del desorden burgués que tiene como única salida la revolución social, pero no en el sentido de sanar e reinstaurar el orden vigente sino de instaurar un nuevo orden en el que el bien común esté por encima del bien individual, sin destruirlo o minimizarlo, es decir que el logro del último está en función de alcanzar el primero. En eso radica el humanismo de Marx, el cual, para ser pervertido o subjetivado, es visto como un humanismo pacifista a ultranza con tal de atarle las manos o hacer valer el “más vale lo viejo conocido que lo nuevo por conocer”, sobre todo cuando se analiza la dictadura del proletariado. Al respecto Salvador Allende escribió: “pisamos un camino nuevo; marchamos sin guía por un terreno desconocido; apenas teniendo como brújula nuestra fidelidad al humanismo de todas las épocas -particularmente al humanismo marxista- y teniendo como norte el proyecto de la sociedad que deseamos…”. Independientemente de la aceptación o no de la teoría de Marx, ningún teórico de las ciencias sociales parece tener la osadía de negar que con él se inaugura –o al menos se potencia- la doctrina política que le dio ideas, argumentos, datos, alas y colmillos a la revolución social como recurso político (en tanto golpe de Estado fraguado desde la sociedad civil), de la misma forma en que se puede afirmar que el liberalismo y el socialismo son, en sentido opuesto, las principales doctrinas políticas que le dieron forma y contenido al mundo moderno como un tiempo-espacio construido por los hombres en plena lucha de clases con conocimiento de causa, la cual, más que un choque colectivo de egos individuales o envidias estructurales es tomar el turno del ofendido. Desde esa perspectiva sociológico-cultural se puede afirmar que es con Marx que las ideas empiezan a afectar, objetivamente y adrede, el comportamiento individual y colectivo –de los que habló, en un plano subjetivo, Emilio Durkheim- al punto de ser capaces de generar crisis culturales y sociales desarrolladas en espiral, en las que las convicciones políticas, la formación teórica, la contextura ideológica y el consenso moral básico son sometidos a una crítica radical. Eso hizo la burguesía para derrumbar al régimen feudal y eso hace el proletariado para derrumbar al régimen capitalista, pero esos procesos similares parecen ser olvidados por los críticos feroces de Marx. De hecho, ambos procesos se encargaron de refundar la sociedad al instaurar otra lógica en la sociedad (que sería la nueva sociedad), estableciendo un nuevo y más avanzado conjunto de derechos y deberes ciudadanos que le dan otro talante y significado a la cultura y la moral que de dominadas pasan a ser dominantes para darle coherencia a una nueva visión del mundo en el que la ideología deje de ser lo enajenado y deja de ser lo “no-humano” para hacer de la conciencia social algo objetivo y hacer y ver al ser humano como un ser de carne y huesos que construye su propia historia. Ese aprendizaje dado exclusivamente por la lucha de clases lo podemos resumir en una frase de Borges: “Después de un tiempo uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar el alma. Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores”. Las palabras de Borges parecen ser idóneas cuando, como ciudadanos indefensos, quedamos atrapados en el fuego cruzado de los procesos electorales parapetados en la ingenuidad, en lugar del sentido común o del conocimiento histórico. En la Ideología Alemana Marx dice que: “la producción de las ideas y representaciones de la conciencia aparece al principio directamente entrelazada con la actividad material y el comercio material de los hombres, como el lenguaje de la vida real. Las representaciones, los pensamientos, el comercio espiritual de los hombres se presentan todavía, aquí, como emanación directa de su comportamiento material. Y lo mismo ocurre con la producción espiritual, tal y como se manifiesta en el lenguaje de la política, de las leyes, de la moral, de la religión, de la metafísica, etc., de un pueblo. Los hombres son los productores de sus representaciones, de sus ideas, etc., pero los hombres reales y actuantes, tal y como se hallan condicionados por un determinado desarrollo de sus fuerzas productivas y por el intercambio que a él corresponde, hasta llegar a sus formaciones más amplias. La conciencia no puede ser nunca otra cosa que el ser consciente, y el ser de los hombres es su proceso de vida real. Y si en toda la ideología los hombres y sus relaciones aparecen invertidos como en una cámara oscura, este fenómeno responde a su proceso histórico de vida, como la inversión de los objetos al proyectarse sobre la retina responde a su proceso de vida directamente físico. […] Es decir, no se parte de lo que los hombres dicen, se representan o se imaginan, ni tampoco del hombre predicado, pensado, representado o imaginado, para llegar, arrancando de aquí, al hombre de carne y hueso; se parte del hombre que realmente actúa y, arrancando de su proceso de vida real, se expone también el desarrollo de los reflejos ideológicos y de los ecos de este proceso de vida. También las formaciones nebulosas que se condensan en el cerebro de los hombres son sublimaciones necesarias de su proceso material de vida, proceso empíricamente registrable y sujeto a condiciones materiales… Los hombres que desarrollan su producción material y su intercambio material cambian también, al cambiar esta realidad, su pensamiento y los productos de su pensamiento. No es la conciencia la que determina la vida sino la vida la que determina la conciencia”.

Diario Co Latino Opinión Miércoles 14 de febrero de 2018 15 ¡Alerta roja! José Roberto Osorio Sociólogo día de Año Nuevo de 2018 no estoy emitiendo una apelación. Estoy emitien- “En el do una alerta, una alerta roja para nuestro mundo. Los conflictos se han profundizado y han surgido nuevos peligros”, ha señalado en su alocución de fin de año y perspectivas de 2018 el secretario general de Naciones Unidas Don Antonio Guterres. Declaraciones que parecen abandonar la línea de lo políticamente correcto reflejan la calidad del liderazgo actual en el sistema mundial de naciones y advierten sobre el recrudecimiento de los peligros antiguos y nuevos en todo el planeta. No están muy lejos declaraciones similares que destacaban solo avances y mejoras en el funcionamiento del sistema de naciones. Cuando el secretario general asumió el cargo hace aproximadamente un año hizo un llamamiento para que 2017 fuera un año de paz. Empero, según sus propias palabras: “desafortunadamente, de manera fundamental, el mundo ha ido en reversa”. En el mismo documento se ha indicado que “las ansiedades mundiales sobre las armas nucleares son las más elevadas desde la guerra fría. El cambio climático se está moviendo más rápido que nosotros. Las desigualdades están creciendo. Vemos horribles violaciones de los derechos humanos. El nacionalismo y la xenofobia van en aumento”. Las previsiones del secretario general se están cumpliendo en estos tiempos. Ya se produjeron algunos de los que genéricamente se han dado en llamar actos terroristas, uno de los últimos en Kabul, por ejemplo. La solución que promueve el funcionario mundial es la unidad: “a medida que comenzamos 2018 hago un llamamiento a la unidad. Realmente creo que podemos hacer que nuestro mundo sea más seguro. Podemos resolver conflictos, vencer el odio y defender valores compartidos. Pero solo podemos hacer eso juntos”, instando a los líderes para que estrechen las lagunas, que hagan puentes entre las divisiones y reconstruyan la confianza, reuniendo a las personas en torno a objetivos comunes. Sin embargo, esta solución es muy compleja cuando las evidencias muestran en todas partes justamente lo contrario. La desunión y resquebrajamiento dentro de los países, incluidos aquellos que por su desarrollo económico y político podrían considerarse libres de tales problemas, el abandono de asociaciones para el desarrollo por parte de ciertas naciones, la tremenda división impuesta dentro de algunos países donde imperan regímenes autoritarios y antidemocráticos. Probablemente uno de los factores explicativos de la situación sea la pésima calidad de los sistemas políticos que han facilitado la toma del poder por parte de personas que no tienen las capacidades y la ética para gobernar democráticamente y trabajar para el bienestar de las mayorías. El estilo de liderazgo prevaleciente en ciertos países se traslada automáticamente al sistema haciendo perder capacidad y relevancia a los organismos que por sus compromisos constitutivos están obligados a buscar incesantemente el desarrollo y la paz. La calidad y responsabilidad del secretariado no es acompañada cuando los miembros no se encuentran a la altura de sus elevadas responsabilidades históricas. La valentía y pertinencia del mensaje del señor Guterres hace recordar que en algunos países existe costumbre y normativa para que los administradores del Estado informen del “estado de la nación”, en el cual se deben compartir avances e igualmente los desafíos pendientes, a los cuales el esfuerzo social unitario debería sumarse con el afán de resolverlos. Reconocimiento pendiente @arpassv Ayer se celebró el Día Mundial de la Radio. Conmemoración establecida por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) para que las sociedades reflexionen sobre la importancia de la radio como medio de información y expresión. UNESCO reconoce que la radio “sigue siendo el medio más ágil y accesible para amplios sectores de la humanidad, sobre todo en los países pobres ubicados en el sur global”, especialmente durante situaciones de emergencia. Ciertamente la radio mantiene su relevancia y, favorecida por el nuevo entorno digital, conecta con otras audiencias insertándose en la lógica multimedia que propicia la convergencia de formatos, narrativas y soportes tecnológicos. El medio radial se ha convertido en un “gestor de procesos de comunicación”. La celebración también busca que los Estados establezcan leyes y políticas públicas orientadas a transparentar, pluralizar y democratizar los esquemas mediáticos, a través de una gama equilibrada de medios públicos, comunitarios y privados. En tal sentido, vale resaltar que en El Salvador se aprobó -en mayo de 2016- reformas a la Ley de Telecomunicaciones que reconocen a los medios comunitarios por radiodifusión y eliminan la subasta como único mecanismo para asignar frecuencias radioeléctricas. Sin embargo, dichas reformas todavía no han sido implementadas porque la Superintendencia de Electricidad y Telecomunicaciones (SIGET), entidad responsable de su aplicación, ha demorado los reglamentos y la creación del mecanismo de concurso público para otorgar concesiones a medios comunitarios. Esto significa que -casi dos años después de aprobadas las reformas- las radios comunitarias continúan compartiendo una sola frecuencia, mientras el 95% de estas sigue concentrado en un oligopolio privado integrado por cinco empresas mediáticas (Samix, Corporación KL, Grupo Radio Stereo, Corporación FM y Megavisión). Y Telecorporación Salvadoreña (TCS) siempre tiene mayoría de canales televisivos. Para aportar a la implementación de las reformas, la Red por el Derecho a la Comunicación (ReDCo) presentó en enero de 2017 una propuesta de Política Pública de Comunicación. Sin embargo, ninguna de las acciones ahí planteadas ha sido tomada en cuenta. Por tanto, el verdadero reconocimiento de los medios comunitarios, que es la democratización del espectro radioeléctrico, sigue pendiente. ¡DEMOCRATIZANDO LA PALABRA! Asociación de Radios y Programas Participativos de El Salvador www.arpas.org.sv info@arpas.org.sv teléfono: 2260-4427; 2260-4428, Fax: 2299-3880