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9 months ago

infoPLC++ Numero 5

Analizamos las perspectivas y las tendencias tecnológicas que marcarán el año la mano de analistas y expertos industriales.

trends especial

trends especial perspectivas 2018 La economía colaborativa se abre paso en la industria Internet, Internet de las Cosas, la impresión 3D, el Big Data o la producción descentralizada de la energía abren la posibilidad de que un gran número de proconsumidores operen en el mundo global dando lugar a un nuevo paradigma económico basado en el valor de uso frente al valor de cambio ¿Conviene producir con coste marginal cercano a cero? trends enero-febrero 2018 44 foto: Freepik.com LAURA TREMOSA, COLABORADORA DE infoPLC++ En el mundo económico, se entiende como coste marginal al incremento del coste de producción generado cuando se aumenta en una unidad la cantidad de productos producidos. Muchos economistas afirman que la condición básica para la eficiencia económica en una empresa es cuando el precio de sus productos iguale el coste marginal. Pues bien, a lo largo de la historia del desarrollo industrial, las empresas se han planteado siempre como objetivo aumentar su productividad incorporando tecnologías nuevas que les permitieran producir más bienes a un coste menor por unidad reduciendo así el coste marginal. La pregunta que se plantea entonces es qué ocurrirá con los beneficios empresariales si los nuevos desarrollos tecnológicos hacen posible que dicho coste marginal disminuya radicalmente. Si el coste marginal fuera cero, ¿resultaría que los productos serían gratuitos o casi? No se trata de una utopía, en algunos sectores como la edición, la comunicación y el entretenimiento esto ya es un hecho a partir de la aparición de internet. Millones de personas hoy tienen acceso a cada vez más información de forma casi gratuita (Wikipedia), pudiendo además producir, consumir y compartir su propia música mediante servicios para intercambiar archivos. Pueden publicar sus propios vídeos en You- Tube o introducir su propio saber en la red con un coste marginal casi nulo. Son los llamados prosumidores (productores y consumidores a la vez). Esta palabra fue utilizada por primera vez por el futurólogo Alvin Toffler en su libro “La tercera ola” publicado en 1980. De todos modos, ya en 1972 McLuhan y Barrington Nevitt sugerían en su libro “Take Today” que “con la tecnología electrónica el consumidor podría llegar a ser productor al mismo tiempo”. En todo caso, es un hecho que el coste marginal cero o casi es el responsable de que el sector discográfico se situara al borde del desastre y ha provocado el cierre de periódicos y revistas así como complicado notablemente la vida del mercado editorial. IRRUPCIÓN DEL INTERNET DE LAS COSAS (IOT) Hasta hace poco era ya aceptado que el coste marginal podía acercarse a cero en el caso de empresas de comunicación pero lo que no estaba previsto es que nuevas soluciones pudieran dar lugar a pasar del mundo digital al mundo real. Se trata del llamado Internet de las Cosas. No se trata de una nueva tecnología sino de la confluencia de sensores inteligentes (smart) incorporados a objetos y herramientas con las tecnologías de información y comunicación. Los sensores a través de la plataforma IoT enviarán multitud de datos en tiempo real que podrán ser procesados mediante análisis avanzados ¿Qué ocurrirá con los beneficios empresariales si la tecnología hace posible que el coste marginal disminuya radicalmente?

trends (soluciones Big Data) y transformados por algoritmos predictivos que se programarán en sistemas automáticos de producción aumentando drásticamente la productividad y, por tanto, reduciendo notablemente el coste marginal. En este momento ya se están utilizando las prestaciones de IoT en un buen número de casos. Uno de los más habituales, por ejemplo, es en las empresas manufactureras la instalación de sensores que registran y comunican la disponibilidad de materias primas en los almacenes o también la detección de averías en las cadenas de producción. También en comercios empiezan a instalarse sensores que comunican en tiempo real a los departamentos de ventas y de marketing lo que miran y tocan los clientes y que luego devuelven al estante o compran. De este modo pueden evaluar la conducta de los consumidores. Los datos se analizan continuamente para calibrar las cadenas de suministro y los procesos del producción con el objetivo de encontrar soluciones que aumenten la eficiencia de todos los procesos. Son sólo algunos ejemplos a los que habría que añadir las aplicaciones en seguridad que, gracias a la instalación de cámaras y sensores, se detectan actividades delictivas, avisando a los correspondientes servicios de seguridad. En todo caso ya son muchas las empresas del campo de las tecnologías de la información que trabajan en el desarrollo del IoT. General Electric con su IoT Industrial, las soluciones de Cisco, el Smart Planet de IBM o las soluciones sobre ciudades sostenibles de Siemens son, entre otros, algunos de los ejemplos cuyo objetivo no es otro que crear una infraestructura inteligente para abordar una nueva forma de entender el funcionamiento de todas las actividades humanas. Se trataría de la integración del Internet de las comunicaciones con el de la energía y el del transporte creando una plataforma operativa coherente. LA IMPRESIÓN 3D FRENTE A LA FABRICACIÓN EN SERIE Otro nuevo desarrollo viene a añadirse a las plataformas IoT para un posible nuevo paradigma de la economía industrial: la impresión 3D. En realidad, la aparición en escena de la impresión 3D ya no es nada nuevo, lo que si es nuevo es la ‘democratización’ de esta nueva forma de fabricar. Hoy ya son muchas las empresas que, especialmente para la fabricación de recambios, producen productos físicos gracias a un software (en muchos casos de código abierto) parecido al que hasta ahora ha venido generando información en forma de vídeo, audio o texto. En la fabricación tradicional se trata de un proceso sustractivo de forma que las materias primas se someten a diversos procesos hasta la elaboración del producto final, mientras en el caso de la impresión 3D se trata de un proceso aditivo y es el propio software el que se encarga de que el material fundido vaya añadiéndose capa a capa hasta conseguir el producto final, utilizándose un volumen de materia prima sensiblemente inferior, lo que supone una importante mejora en eficiencia y productividad. Cualquier ciudadano con una impresora 3D puede convertirse en un prosumidor que fabrica productos para su uso o para su venta Por otra parte, la fabricación aditiva permite crear productos a medida o en pequeñas series con costes muy reducidos. Al incluir la impresión 3D en una infraestructura IoT puede hacerse posible que prácticamente cualquier ciudadano en el mundo con una impresora 3D puede convertirse en un prosumidor que fabrica productos para su uso o para su venta utilizando un software de código abierto. El proceso de producción consume, como se ha dicho, muchas menos materias primas que en el caso de la fabricación convencional y, en caso de venta, podría además anunciar sus productos en sitios web dedicados al marketing mundial con un coste muy reducido y todo ello con costes logísticos prácticamente cero. Se trata de un ejemplo de elevada productividad. Es cierto que de momento está en sus inicios pero nada hace pensar que no sea posible conseguir costes marginales muy cercanos al cero. Un fenómeno interesante a señalar es la aparición de los ‘fab labs’, centros dotados de instrumentos y herramientas para la impresión 3D, incluyendo routers, cortadoras láser e impresoras 3D así como software de código abierto, al que tiene acceso cualquiera que quiera utilizarlo para sus propios proyectos . En cierto modo pueden ser centros de I+D ‘populares’ frente a los centros públicos o de las grandes empresas que exigen grandes inversiones. trends enero-febrero 2018 45