Views
3 months ago

bentham-jeremy-el-panoptico-1791

Bentham en España 133

Bentham en España 133 La sociología de la desviación de los años 60 -Lemert, Becker, Goffman, Marza- va a conceder una importancia primordial al proceso de "estigmatización" del delincuenie o el loco. Las instituciones de control actuales van a hacer pensar a Goffman o a Becker que el desviado es, casi exclusivamente, su producto. Una nueva manifestación de la sustitución de la representación por lo representado a la que estamos asistiendo. Es precisamente este fenómeno el que hace posible que estos autores, tras un analisis correcto de las instituciones de control, caigan en el idealismo más aparatoso, percibiendo sólo al individuo enfrentado a la sociedad o al estado y sus aparatos, ignorando una verdad tan elemental como que el único enfrentamiento posible, en definitiva, es el de hombres contra hombres. Pero Bentham no se conforma con escamotear la vigilancia. Debe justificarla más aún, añadiéndole el elemento más valioso de los que dispone el Siglo de las Luces: el saber. La mirada tecnificada de Bentham, en consecuencia, no solo vigila a los presos. Sobre todo, los clasifica. La clasificación es otra de las bases de los modernos sistemas carcelarios, incluido nuestro "sistema progresivo". El actual sistema de grados, e incluso la cárcel abierta, están perfectamente previstos por Bentharn: '40 que debe hacerse es tener un establecimiento subsidiario ... un panóptico donde reinará más libertad, donde ya no habrá señal humillante, donde podrán celebrarse matrimonios, donde los trabajadores podrán ajustar su trabajo sobre el mismo pie, más o menos, que los oficiales ordinarios, donde en una palabra se puede dar tanta comodidad y tanta libertad, cuanta pueda ser compatible con los principios de la seguridad, la decencia y la sobriedad". (p. 72). No es partidario del sistema celular, reliquia del pasado, antieconómico y, sobre todo, inútil. "La soledad absoluta, que produce al principio un efecto saludable, pierde prontamente su eficacia y hace caer al infeliz cautivo en la desesperación, en la locura o en la insensibilidad" (p. 57). Como buen liberal, cree en los efectos beneficiosos de la asociación y la coniunicación. La convivencia es el único sistema que puede mantener vivos los sentimientos humanos en los presos. "Las pequeñas asociaciones son favorables a la amistad, que es la hermana de las virtudes, y un afecto durable y honrado será muchas veces el fruto de una sociedad tan íntima y tan larga" (p. 59). "Se dirá tal vez que esta asociación será más bien una escuela de delitos en la que los menos perversos se perfeccionen en

134 María Jesús Miranda el arte de la maldad, con las lecciones de los que tienen una larga práctica en ella; pero se puede prevenir este inconveniente distinguiendo a los presos en diferentes clases según su edad, el grado de su delito, la perversidad que manifiestan, la aplicación al trabajo y las señales que dan de arrepentimiento. El inspector debe de ser bien poco inteligente y bien inaplicado si en poco tiemp~ no conoce el carácter de sus presos ..." @. 58). Ya no basta con que el inspector sea poderoso; además, ha de ser inteligente y atento. Ha de "saber"; saber cómo obtener el conocimiento y saber aplicar técnicamente los resultados. En la torre del panóptico se unen el poder y el saber; el centinela que guarda los presos hacinados se ha transformado en el sabio inspector que los clasifica, los estudia, los observa, los "trata" técnicamente, en especial disponiendo el espacio donde deben situarse, espacio vigilado pero también espacio, de convivencia, de trabajo, de instrucción y d ~! ocio y afectos. Por lo tanto, el instrumento de que se sirve Bentham para proporcionar saber al inspector del panóptico es la distribución del espacio. La máquina funciona en virtud de dos principios arquitectónicos: la construcción circular y la transparencia. La distribución del espacio va a ser una de las grandes preocupaciones del XIX porque lo es de una burguesía obligada a reinstalar -y a hacerlo "convenientemente"- una enorme masa de población, expulsada de la sociedad mial o producto, simplemente, del enorme desarrollo demográfico del siglo. "A finales del XVIII se plantea un problema nuevo; se trata de servirse de la organización del espacio con fines económico-políticos~'5 . A los proyectos de distribución del espacio urbano que surgen en el XVIII se añaden progresivamente la racionalización del espacio rural, marítimo ... Pero, sobre todo, de los microespacios; la vivienda obrera, los hospitales, las aulas, las fábricas ... todos los lugares en los que transcurre la vida cotidiana se organizan funcionalmente. El panóptico no es sólo, ni sobre todo, un proyecto de cárcel. Es un primer ejemplo, y bien claro, de arquitectura funcional. Arquitectura posible, y necesaria, en una sociedad en la que el poder se ha escapado de las manos del hombre y se ha instalado en las relaciones entre ellos. Expresión plástica de una sociedad que "va d'elle meme" pero, sobre todo, arquitectura -y concepción social- que permiten que la sociedad se ajuste a leyes creadas por los hombres como si esas leyes fueran naturales y estuvieran fuera del control de quienes las han creado. En un proceso 5. Idem id., pgs. 11-12.

bentham-jeremy-el-panoptico-1791
Código ético - Chiesi
Actas del III Congreso de Educación para el Desarrollo - Iepala
El Protestantismo comparado con el Catolicismo en sus relaciones ...
Primer congreso femenino internacional de la república argentina
Revolucion y Contra-Revolucion
Publicación de la S. fl.i Hullera Vasco-Leonesa
El derecho de gentes : ó Principios de ley natural, aplicados a la ...
Giuliani (Argentina) - Cadp.org.ar
nueva portada.psd - Grupo Farías
ICUIlrJII\! - DDD – UAB
Manual de la tipografia española; ó sea, El arte de la imprenta
Campesinos Dispuestos a Dinamitar Presa Troje s - Universidad de ...