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Edición 06 de marzo de 2018

Opinión 14 Martes 6

Opinión 14 Martes 6 de marzo de 2018 Diario Co Latino OCURRENCIAS RECARGADAS 2018 Vejez admirable Hoy ponemos punto y final a esta historia real. solamente tres secretos para que continuemos jóvenes, felices y obteniendo éxito: *-Se necesita reír y encontrar “Existen humor en cada día. *-Se necesita tener un sueño, pues cuando estos se pierden, uno muere...* *¡Hay tantas personas caminando por ahí que están muertas y ni siquiera lo sospechan! *Se necesita conocer la diferencia entre envejecer y crecer...” *“Si usted tiene diecinueve años de edad y se queda tirado en la cama por un año entero sin hacer nada productivo, terminará con veinte años...” *”Si yo tengo ochenta y siete años y me quedo en la cama por un año y no hago cosa alguna, quedaré con ochenta y ocho años...” *-“Cualquiera consigue quedar más viejo. Eso no exige talento ni habilidad.”* *-“La idea es crecer a través de la vida y encontrar siempre oportunidad en la novedad.” *“Los viejos generalmente no se arrepienten por aquello que hicieron, sino por aquellas cosas que dejaron de hacer.”* *-“Las únicas personas que tienen miedo de la muerte son aquellas que tienen remordimientos”.* *Al fin de ese año, Rosa terminó el último periodo de la facultad que comenzó tantos años atrás.* *Una semana después de recibirse, Rosa murió tranquilamente durante el sueño.* Los mil alumnos de la facultad fuimos a su funeral en tributo a la maravillosa mujer que enseñó, a través del ejemplo, que “nunca es demasiado tarde para ser todo aquello que uno puede probablemente ser”.* *Estas palabras han sido divulgadas por amor y en memoria de Rosa: *“ENVEJECER ES OBLIGATORIO, CRECER ES OPCIONAL”* *Si alguna vez no te dan la sonrisa esperada, sé generoso y da la tuya, porque nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa como aquel que no sabe sonreír a los demás.* *Cuando termines de leer este mensaje, por favor, envía estas palabras de consejo a tus hijos... amigos y familiares, ¡ellos lo apreciarán realmente!* *Si no lo haces, no hay siete años de mala suerte, ni maldiciones ni nada de nada.* *Solo no compartirás palabras de ánimo, de esperanza, que tal vez alguien está necesitando.* P.D.: Esta es una historia real que sucedió en la Universidad de Antioquia, Medellín. Colombia. Publicación de la Cooperativa de Empleados de Diario Co Latino de R. L. 23 Avenida Sur No. 225 San Salvador www.diariocolatino.com facebook.com/diariocolatinoderl @DiarioColatino Director: Jefe de Prensa: Coordinadora de Redacción: Francisco Elías Valencia Nelson López Patricia Meza Teléfonos: 2222-1009, 2271-0671, 2271,0971 Fax: 2271-0822 127 AÑOS INFORMÁNDOTE CON CREDIBILIDAD Ética y Política La desaparición forzada como crimen de lesa humanidad José M. Tojeira Quienes trabajamos en derechos humanos nos sentimos profundamente entristecidos por la violencia y el crimen. Sabemos que la violencia ni tiene su origen en el actual gobierno, ni es la autoridad policial o la militar la fuente de la violencia actual. Pero nos preocupa, después de tantos años de sufrir múltiples formas de violencia, que no podamos superar sus efectos más brutales como lo puede ser el homicidio, el hambre o la condena a la pobreza de una tercera parte de la población. En el pasado sufrimos una terrible situación en la que el Estado fue protagonista de una brutal serie de violaciones de derechos humanos. Cuando la Comisión de la Verdad dio su informe, hace 25 años prácticamente exactos, nos decía que había investigado aproximadamente 22.000 casos de graves violaciones de derechos humanos. De ellos el 85% habían sido cometidos por el Estado, el 5% por las fuerzas guerrilleras del FMLN, y el 10% no habían podido establecer la autoría, dadas las condiciones del suceso y los pocos detalles que aportaban las víctimas. En este contexto los defensores de derechos humanos nos sentimos gravemente preocupados cuando cualquier crimen se protagoniza por o se da en un marco estatal. En esos casos no importa que sean pocos. El Estado tiene que perseguir con especial ahínco y esfuerzo cualquier delito que se cometa en su seno, desde la corrupción a, todavía peor, delitos contra la vida. En ese contexto urge dedicar especiales esfuerzos a la investigación de la desaparición de Carla Ayala. El crimen cometido contra esta agente de la PNC se puede catalogar como un delito de desaparición forzada, dado el contexto en que ocurrió. Y como toda desaparición, es un delito permanente mientras no se encuentre, viva o muerta, a la persona afectada. La desaparición implica además todo un conjunto de delitos y sufrimientos tanto para el desaparecido como para los familiares del mismo. En determinadas situaciones la desaparición forzada es considerada delito de lesa humanidad. En otras palabras, que estamos ante una situación muy grave. Y aunque la situación de la víctima es lo que más nos duele e impacta, nos preocupa también que el Estado, después de una época en que parecen superados los terribles abusos del pasado, pueda ser acusado de nuevo de delitos de lesa humanidad. El caso de Carla es especialmente doloroso porque se trata de un miembro de la misma PNC, que es además pareja de otro policía. No puede ser que además de ser objetivo de las pandillas, de enfrentar en el país una violencia endémica y epidémica, tengan que sufrir abusos al interior de la propia institución. Abusos que se multiplican cuando la investigación no es la adecuada o cuando el apoyo a los familiares es escaso o nulo. Quienes por profesión o por principios nos toca defender y animar a las víctimas, debemos en el caso de Carla Ayala presionar especialmente a las autoridades en favor de la resolución adecuada del caso. Todas las víctimas merecen nuestro apoyo y respeto. Pero lo que no se puede permitir es que al interior de quienes están oficialmente encargados de proteger a toda la ciudadanía se produzcan este tipo de delitos contra los propios miembros de la institución. Los ciudadanos estaremos totalmente indefensos, o al menos peligrosamente vulnerables, si eso puede pasar al interior de una institución como la de la PNC, y el caso quedara impune o no aclarado plenamente, con todos los responsables debidamente investigados y judicializados según sea su responsabilidad. Cuando los defensores de derechos humanos criticamos acciones o comportamientos policiales no quiere decir que despreciemos o nos guste atacar a la institución. Todo lo contrario. Conocemos lo indispensable de la labor policial en la construcción de una sociedad pacífica, mucho más importante que la existencia o no existencia del Ejército. Por ello nos duele especialmente el crimen contra Carla Ayala y exigimos verdad y justicia en el caso.

Diario Co Latino Opinión Martes 6 de marzo de 2018 15 Algo Más Que Palabras Las futuras gobernanzas Víctor Corcoba Herrero/ Escritor corcoba@telefonica.net El futuro será nuestro en la medida que seamos capaces de cohesionar este mundo dividido, que precisa converger en todos los campos, también en el de la investigación y la innovación. Urge, por tanto, reintegrarnos a un orbe en el que impere la solidaridad y la cooperación. Por ello, hemos de crear fondos y activos ilusionantes que beneficien directamente a grupos vulnerables, entre los que también estarían los trabajadores poco cualificados, si en verdad queremos salvaguardar la dignidad de todo ser humano. Hoy los países tienen problemas para proteger los logros alcanzados, sobre todo en materia de protección social, en parte por esa falta de voluntad y amparo a los derechos humanos. No es de recibo que sigamos excluyéndonos unos a otros y cada día aumente el número de personas sin hogar y desempleados, obviando que todos tenemos el derecho y el deber a un trabajo decente. Bajo este contexto de concurrencias es esencial escucharnos más, ofreciendo oportunidades reales, con políticas económicas justas que favorezcan a la familia, sin dejarse llevar por esta vergonzosa y arcaica cultura del borrego, o sea, del derroche consumista que nos hace trizas hasta el mismísimo corazón. Repudiemos este cultivo que nos deja sin alma. Qué pena que aquello por lo que vivimos, sentimos y pensamos, se impregne de mil escarchas. Para empezar, son muchas las barreras de injusticias que a diario sembramos por doquier. De ahí que las futuras gobernanzas del mundo, a la vez que han de poner fin a la desigualdad generalizada de género, han de apostar por una tecnología puesta al servicio de la humanidad, con políticas de naturaleza estratégicamente universalistas, orientadas a la acción conjunta y no a la privilegiada de unos pocos. Sabemos que el camino es intenso y largo, pero el papel del trabajo para los individuos y las diversas sociedades requiere de un verdadero empuje global. Al respecto, considero una esperanzadora noticia que durante el primer semestre de 2019 se invite a los 187 Estados miembros de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), a emprender programas para celebrar el primer centenario de la única agencia tripartita de la ONU, puesto que reúne a gobiernos, empleadores y trabajadores. Naturalmente el punto culminante de la iniciativa: “El futuro del trabajo”, será la Conferencia Internacional del Trabajo 2019, con la posible adopción de una Declaración del Centenario, algo que sin duda nos hará reflexionar y, tal vez, tomar un nuevo rumbo organizativo y de producción. Ojalá sea así. Sea como fuere, por mucho que las futuras gobernanzas muestren estampas que no corresponden a la realidad, no podrán permanecer pasivas ante el dolor de millones de personas cuya dignidad está herida, pues el porvenir nos pertenece a todos por igual. Ha llegado el momento de las decisiones valientes, y los gobiernos han de mejorar en ejemplaridad y en contribuir a progresos inclusivos. Ya está bien de hacer partidismo, de activar promesas que después no se llevan a cabo, cuando lo que hay que promover de manera eficaz es la justicia social, con una distribución justa y equitativa de los beneficios, a través de valerosas actitudes que fomenten un cambio sustancial, con tolerancia cero en corrupción y crimen organizado. Indudablemente, la visión armónica del mundo no es posible por más que intenten adoctrinarnos en el delirio, mientras los gobiernos no se centren en prácticas concretas, y además consensuadas, que activen los principios de derechos humanos, igualdad y sostenibilidad. Las carencias de gobernabilidad democrática, que han de basarse en el Estado de derecho, el cumplimiento de leyes internacionales, y en los principios de inclusión y participación, para un mundo globalizado son tan manifiestas, que las personas apenas contamos nada. Por consiguiente, hemos de superar viejas costumbres destructivas impulsadas por gobernanzas usureras, tanto para la población actual como para las generaciones futuras, lo que requiere con apremio una mundialización ciudadana, centrada más en el planeta y en sus moradores que en intereses particulares o productivos, lo que requiere ocupación y dignidad del individuo en la era digital, con incentivos al espíritu copartícipe y a esta virtud cívica. Al fin y al cabo, no nos interesa un desarrollo económico insolidario y depredador, sino más bien un crecimiento humanista ciudadano, en respuesta al histórico llamamiento del secretario general de la ONU en la Cumbre del Milenio 2000 por un mundo “sin miseria y sin miedo”, en el que se fomente una auténtica concordia como derecho humano fundamental. En consecuencia, las futuras gobernanzas planetarias han de ser de servicio y colaboración para toda la humanidad, puesto que han de propiciar ser una familia, tan unida como indivisible. Por eso, nada de lo que le ocurra a alguien nos debe dejar indiferentes. Tampoco cabe la resignación, máxime cuando sabemos que el amor lo transforma todo. Luego, amémonos sin etiquetas. Mea culpa y rectificación @arpassv Los resultados (preliminares) de las elecciones legislativas y municipales del pasado 4 de marzo obligan al gobernante Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) a hacer un necesario mea culpa y rectificaciones urgentes. En los comicios municipales el partido de izquierda perdió la alcaldía de San Salvador y solo gobernará en dos de las catorce cabeceras departamentales (Zacatecoluca y San Miguel); mientras que en las legislativas pierde la “llave” de la mayoría calificada y cede a ARENA (y demás partidos de derecha) el control total del Parlamento. Así la oligárquica Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) profundizará el boicot contra el Ejecutivo y elegirá sin el FMLN a nuevos magistrados de la Sala Constitucional, fiscal general, magistrados de Corte de Cuentas, procurador general y procurador para la Defensa de los Derechos Humanos. Como Juan Orlando Hernández en Honduras, la derecha salvadoreña ampliará su control de la Asamblea, el Poder Judicial, la Contraloría y el Ministerio Público. ARENA, siguiendo el ejemplo de la derecha brasileña, incluso, podría intentar algún golpe parlamentario contra el Ejecutivo, aprovechando el débil liderazgo y la desaprobación popular del desempeño presidencial. Ninguna propuesta impulsada por las organizaciones y movimientos populares (ley de agua, despenalización del aborto, ley de soberanía alimentaria, reforma fiscal progresiva) tendrá posibilidades de avanzar en la nueva legislatura dominada por la derecha. Lo que sí avanzará rápidamente es la agenda neoliberal. Frente a esto, el FMLN necesita hacer la autocrítica que no ha querido y las rectificaciones que se ha negado, a pesar de las advertencias de organizaciones aliadas que desde hace dos años le propusieron buscar correlación con el pueblo y hacer cambios significativos en las estrategias, en las políticas y en la integración del gabinete. El “voto de castigo” se debe básicamente al descontento del electorado de izquierda, incluidas bases históricas que decidieron pasar factura a la dirigencia efemelenista por sus imposiciones. Ese descontento hizo que campañas de la derecha y llamados a anular el voto provocaran una derrota mayor a la prevista. Esperemos, pues, que se imponga la humildad, la sensatez y la sabiduría necesaria para el mea culpa y las correcciones pertinentes. Ojalá que así sea. ¡DEMOCRATIZANDO LA PALABRA! Asociación de Radios y Programas Participativos de El Salvador www.arpas.org.sv info@arpas.org.sv teléfono: 2260-4427; 2260-4428, Fax: 2299-3880