VE-41 ABRIL 2018

rafasastre

Número 41 - Abril 2018


© Todos y cada uno de los derechos de las obras literarias, fotografías

o ilustraciones publicadas en esta revista pertenecen en exclusiva a sus

respectivos autores (aunque en algunos casos no se citen los nombres)

Fotografía portada: Levitation lesson – Tetiana Chaiko (Ucrania)

https://500px.com/chaiko

Diseño y edición: Rafa Sastre

Colaboraciones: revistave@hotmail.com

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Índice

En abril, libros mil (Rafa Sastre) Pág. 1

La usurpadora (Inma Sastre) Pág. 3

Instrucciones para autogolpearse... (Malín Simón) Pág. 5

Tarde de otoño (Luis Molina) Pág. 7

Tesoros (Rafa Sastre) Pág. 9

En un rincón del olvido (Aurora Rapún) Pág. 11

Conjunción (Vicente Montemayor) Pág. 13

Involución (Esther Moreno) Pág. 15

Final apócrifo de K (Enrique Mochón) Pág. 17

Marzo y abril (Conxa Gausí) Pág. 19

El primero (Manuel Serrano) Pág. 21

Secretas fantasías (Lu Hoyos) Pág. 23

Cosas que tardan (Aldana Giménez) Pág. 25

Café amargo (Marta Navarro) Pág. 27

Depresión (Carmen Fabiá) Pág. 29

El privilegio de la juventud (M.Grazia Scelfo) Pág. 31

Desayuno sin diamantes (Pilar Alejos) Pág. 33

Parásitos (Jorge Zarco) Pág. 35

Rosa Rosae (Belén Mateos) Pág. 37

Ese amargo aleteo (Manoli Vicente) Pág. 39

En tránsito (Vivian Rodríguez) Pág. 41

Tiempo del amor (Mirta Calabrese) Pág. 43

Olor a escuela (Cristina Cifuentes) Pág. 45

Con flores a María (Susana Gisbert) Pág. 47

II Concurso La Radio en Colectivo/Valencia Escribe Pág. 50


Nuestros libros Pág. 52

Números anteriores de Valencia Escribe Pág. 54

Palabras en la basura Pág. 55

Valencia Escribe en las redes Pág. 56

La foto de Miguel Pág. 58


En abril, libros mil

El pasado 24 de marzo, en medio de otro pequeño caos made in

VE, presentamos Cuentos de las Estaciones en el Pub «El Musical». La

concurrida fiesta sirvió también para el reencuentro de muchos

amigos. Provenientes de lugares distantes, no podemos dejar de

agradecer el honor que nos dispensaron Cristina Cifuentes Bayo,

Malén Carrillo y Vicente Carreño, con su presencia y la de sus

respectivos acompañantes.

Pronto, el 4 de mayo a las 18:00 horas, volveremos a vestir al

nuevo vástago de gala, para introducirlo oficialmente durante la

quincuagésimo tercera edición de la Fira del Llibre de València.

Esperamos que quienes no pudisteis asistir el 24M lo hagáis ese día y

que mucha gente repita, porque innecesario es comentar que siempre,

y bajo cualquier circunstancia, os queremos a nuestro lado.

Entre esas dos fechas, el viernes 13 de abril 2018, un humilde

servidor presentará, junto a dos amigos y cicerones de lujo (Lu

Hoyos y Mauro Guillén) su tercer libro de microrrelatos y cuentos, El

ciego es el rey. Será en Cruz del Sur – Shambala, a las 19:30.

Consideraos todos invitados a conocer mi nueva publicación, de la

mano de la editorial ACEN y la librería Bibliocafé.

Abril es tiempo de libros y en Valencia Escribe lo sabemos y lo

celebramos.

Rafa Sastre

1


Sin título – Chiara Boschi (Italia)

https://www.flickr.com/photos/114922647@N03/

2


La usurpadora

«¡Dios mío! ¿Qué hace este hombre en mi cama?»

―Cariño, yo llevaré a Andrea al colegio. Pasa luego por casa de

mi madre y le llevas el saco de dormir a Diego.

«¿Andrea? ¿Diego? ¿Su madre? ¿De qué demonios me habla?»

―Por cierto, acuérdate de pasar por la agencia de viajes a

recoger los billetes del avión.

«¿Billetes? ¿Viaje? ¿Qué se ha creído éste? ¿Que me voy de viaje

con él?»

Patricia se levantó sin decir nada. Se vistió, desayunó y dejó que

su supuesto marido le diera un beso en la frente.

Cuando se disponía a salir, se miró al espejo. No lo podía creer.

¿Dónde estaba Patricia? ¿Quién era aquella que había osado usurpar

su cuerpo y su vida?

Relato ganador del mes de febrero

II Concurso de Microrrelatos «La Radio en Colectivo / Valencia Escribe»

Inmaculada Sastre Carpena (L’Eliana, València)

3


Foto de Gijsbert van der Wal (Holanda)

https://www.flickr.com/photos/gijsvanderwal/with/25759269937/

4


Instrucciones para autogolpearse

con la guía didáctica

1) Abrir por página 25.

2) Leer atentamente el enunciado.

3) Comprobar si se ha comprendido (para ello repetirlo

interiormente tres veces): «Se trata de que los alumnos estimulen

su creatividad, coloreando los dibujos siguiendo los impulsos de

las emociones que les susciten los objetos e imágenes

representados, asociando color-emoción, con el objetivo de

romper barreras realistas trilladas»

4) Después de supervisar la ejecución de los dibujos, golpearse con

una de las esquinas del lomo de este manual (ver aclaraciones

posteriores) SI se ha tenido una respuesta similar a la de estos

ejemplos clarificadores:

a) Se recrimina al niño por haber pintado las nubes de algún color

que no sea el azul.

b) Pero, ¿qué es esto? ¿unas montañas moradas? ¿en qué estabas

pensando?

c) ¡Nos achicharraríamos con este sol tan rojo!

d) ¡No sé qué hacer contigo! ¿Serás daltónica?

Sirvan estos ejemplos de muestra de un entendimiento insuficiente,

por parte del docente, de los objetivos de la actividad. En este caso:

1) Asir la guía de un extremo.

2) Golpearse con la esquina del lomo repetidas veces en la parte

superior de la cabeza.

5


3) Comprobar la recuperación de los contenidos, dibujando un

paisaje en el que NO aparezcan casitas con chimenea y su

humo inmóvil, o dos montañas con sol naciente entre ellas, o

un camino que llegue recto a la casita, como si tuviera que salir

del extremo del folio a la superficie.

Si se supera:

— Ir a la página 64 y recortar el diploma de aprovechamiento,

coloreándolo al libre albedrío.

Si no le es posible realizar la recuperación con el ejercicio

demandado, buscar las webs (direcciones en página 65 de este

manual) del Museo del Prado, Louvre, L’Ermitage, MOMA…. y

darse un paseo virtual por las reconocidas obras pictóricas que allí

habitan.

Malín Simón (València)

http://zumopalabra.blogspot.com.es/

6


Tarde de otoño

Eyes – Bandarai (Reino Unida) https://bandarai.deviantart.com/

Casi no lo dejó llegar cuando se plantó frente a él, mirándolo fijo

con su mirada llameante, el pelo erizado.

—¿Acaso crees que no lo sé?— le espetó furibunda. Él solo

miraba el piso.

La observó y permaneció en silencio, como aceptando su culpabilidad,

mientras ella le mostraba los dientes con tremenda furia. Por

un momento los imaginó sobre su yugular.

Cómo explicar que Nancy pasó a su lado. Solo lo miró, el

acompasado menear de sus caderas lo enloqueció; no dudó en

seguirla, aun sabiendo lo celosa que era su compañera. No sopesó los

riesgos, era más fuerte que sus convicciones, ella tenía un algo que le

impedía reaccionar.

La tarde caía como las hojas de este otoño frío y tardío,

cubriendo el sendero con un manto de hojarasca crujiente al caminar

7


que el viento arremolinaba y amontonaba en las entradas. Todo era

surrealista menos el andar de ella.

La acompañó solícito hasta su hogar, al despedirse ella arrimó

su boca a la de él, confundiendo su aliento en una promesa silenciosa.

Muy feliz emprendió el regreso, sabiendo lo que le esperaba. Ya no

importaba…

Brenda no se parecía en nada a Nancy, era agresiva además de

tosca. El aroma de esta lo enloquecía, no podía apartarla de su mente,

divagaba entre sueños eróticos mientras Brenda estaba a punto de

arrojarse sobre él. Eso lo sacó de su abstracción.

Sin duda se sentía codiciado, ambas hembras se lo disputaban.

Siempre fue un conquistador, su melena al viento libre cual paloma lo

hacía irresistible, el lo sabía.

Esa noche debía buscar un lugar donde el frío no fuera intenso,

ya que Brenda no lo dejaría quedarse, pero igual era feliz ya que no

era la primera vez que ocurría.

Lentamente fue retrocediendo hacia la salida mientras el

malhumor de Brenda estaba a punto de estallar, sus hijos observaban

la escena desde prudente distancia, solo alguno intentó un leve llanto

que una mirada de su madre interrumpió.

Sabiendo que ella no dejaría solos a sus hijos, ganó la calle para

deambular como cada noche, ya encontraría sitio donde pasar la

noche al fin y al cabo aun siendo un Casanova sólo era un perro…

La luna de setiembre lo acompañaba en un cielo tachonado de

estrellas.

Luis Alberto Molina (Rosario, Argentina)

http://www.luismolin.blogspot.com.es/

8


Tesoros

Treasure map – theceri (Noruega) https://theceri.deviantart.com/

No necesitan

ser localizados

con mapas

o desenterrados

con palas

Normalmente

los mayores

los más valiosos

tesoros

están a nuestro lado

convivimos con ellos

Disfrutémoslos

antes de que

se apaguen

todas las luces

Rafa Sastre (València)

http://rafasastre.blogspot.com

9


Dicha completa - Jonathan Wolstenholme (Reino Unido)

http://vacioesformaformaesvacio.blogspot.com.es/2013/02/jonathanwolstenholme-ilustracion.html

10


En un rincón del olvido

—Biblioteca, ¿dígame?

—Buenos días, ¿me puede consultar si tiene un libro, por favor?

—Claro… Sí, en el catálogo aparece que lo tenemos disponible.

Un segundo, que voy a la estantería a asegurarme de que está. No

cuelgue. ¿Hola? Lo siento mucho, pero el libro que me pide no está

donde debería… Voy a buscarlo mejor, por si está en un lugar que no

le corresponde. Dígame sus datos y lo llamo después… ¿Oiga, oiga?

Han colgado.

Cada vez me deprime más hacer esta llamada. Hace dos años

que decidí esconderme para que me encontraran. Me pareció una idea

divertida: detectarán mi ausencia y enloquecerán buscándome por la

biblioteca. Qué pretencioso, qué vanidoso, qué equivocado estaba. He

llamado a distintas horas en diferentes días, siempre dicen que me van

buscar, pero aquí estoy, escondido, olvidado, carcomiéndome

mientras los Planetas y los Nadales vuelan de la estantería de

novedades a manos de ávidos lectores que buscan el último premio, el

más nuevo, el más famoso.

Aurora Rapún Mombiela (València)

11


Marionette – Psycho Shadow (Moldavia) https://500px.com/psychoshadow

12


Conjunción

Al dar vuelta en una esquina Alberto notó que su sombra no lo

seguía: no se proyectaba sobre la pared, como era lo lógico según la

dirección de la luz. Preocupado, el joven regresó a la esquina y

entonces percibió que su sombra había tomado la dirección contraria.

Eso es algo totalmente absurdo —pensó Alberto—, y haciendo gala

de su lozanía física empezó a caminar hacia atrás. ¡Dio resultado! A

medida que el hombre caminaba hacia atrás, su sombra marchaba

hacia adelante, como si quisiera contradecirlo. Entusiasmado, el

viandante caminó hacia su espalda, pero con tal ahínco que sobrepasó

a su sombra, que se le perdió dando vuelta a la esquina. Entonces

pensó un poco más, y empezó a caminar en el sentido opuesto, pero

muy lentamente. Hombre y sombra se acercaban, hasta que al fin se

dieron alcance. En ese instante Alberto desapareció.

Vicente Montemayor (Monterrey, México)

13


Ilustración de Hugleikur Dagsson (Islandia), aportada por la autora

https://dagsson.com/

14


Involución

Nos saquean.

Nos destruyen.

Nos mienten sin parar.

Meten presos a los artistas

que con sus palabras

quisieron evidenciar.

Nos insultan.

Nos ningunean.

Nos agreden sin cesar

empleando los medios de desinformación masiva

para hacerlo aplicar.

Nos arrebatan nuestros sueños.

Nos desalojan de nuestro hogar.

Nos dicen que todo va bien

que pronto cambiará.

Mientras tanto el paro aumenta

y se da otro crimen

del que nadie quiere hablar.

El racismo

la nueva doctrina,

el dogma que enseñar.

Las feministas unas exageradas

y, de nuevo, otra asesinada más.

Se reducen las pensiones

y la juventud marcha lejos

de una España que progresa

y camina hacia atrás.

Esther Moreno Morillas (València)

http://elcascabelalgato.blogspot.com.es/

http://invisiblevoyeur.blogspot.com.es/

https://feminismosmasturbatorios.wordpress.com/

15


Sin título – Chris (Reino Unido) https://www.flickr.com/photos/chrisuk/

16


Final apócrifo de K

Las manos de uno de los hombres se posaban en la garganta de

K cuando el otro sacó una bolsa blanca de tela que, bajo la luz de la

luna, a K le pareció de plata. También sus verdugos, hasta ese

momento vulgares personajes, resplandecían ahora ante su mirada

como criaturas celestiales. K hizo un gesto negativo con el brazo y el

tipo, tras consultar con su compañero, volvió a guardar la bolsa bajo

su túnica. Las manos en su garganta aumentaban la presión, aunque

de un modo tan delicado que K incluso tuvo la agradable sensación

de encontrarse sobre el asiento del barbero, en espera de ser

embadurnado de espuma caliente. Para entonces había cerrado los

ojos, cansado, y ni siquiera los abrió cuando oyó desenvainar el

cuchillo. Por su propio bien había renunciado ya a cualquier intento

de defensa y ocupaba ahora sus mermadas energías en hallar entre

toda aquella inmoralidad, aquella brutal injusticia, al menos un

rescoldo de dignidad. Pobre K.

Enrique Mochón Romera (Puerto de Sagunto, València)

17


Fotografía aportada por la autora

18


Marzo y abril

Demasiado silencio

con presencias oscuras, incómodas,

que invaden el sosiego.

Vibra la emoción sin cuerpo.

No eres nadie,

y sales del recinto

cargando tu renuncia,

y en la última mirada

has borrado el lenguaje

de unos ojos

donde habitaba la ternura.

El tiempo en la distancia

me obliga a recordarte

en el sabor del primer beso

que me dejó enganchada.

Adicta de por vida.

Y solo me consuela

saber que sigues siendo

con Marzos a tu espalda.

Y aún así,

tú y yo

seguimos siendo primavera.

Conxa Gausí Caballero (València)

19


The death of death – Loyd Gant (EUA)

https://thehouseofideas.deviantart.com/

20


El primero

No podía más. La decisión estaba tomada. Aquella mierda no

volvería a joderle. No tendría nunca más la comida sin hacer y sus

camisas sin planchar. En la cama había dejado de ser una amante

para convertirse un frígido recipiente.

Sacó la escopeta de caza de la cartuchera. La cargó con postas.

Fue al recibidor y se sentó frente a la puerta. La esperó, como hacía

cuando iba al jabalí.

Un leve siseo aguzó sus sentidos. La cerradura gruñó con un

quejido. Olió el perfume a lilas de la que había sido su mujer, su

amante, su compañera.

—¡Hija de puta! —le espetó en cuanto abrió la puerta.

Las bolsas de la compra cayeron al suelo a la vez que el disparo

de la escopeta le reventaba la cabeza.

Fue el primero. Poco después irían otros, muchos más; maltratadores

y asesinos de mujeres que primero se suicidaban y después las

mataban.

Manuel Serrano (València)

21


Shades – Uwe Lammer (Alemania) https://500px.com/uwelammer

22


Secretas fantasías

Lavinia nunca había sido muy afortunada con los hombres.

Después de dos fracasos matrimoniales, conoció al que parecía ser el

amor definitivo de su vida, Alberto: se amaron, compartieron tiempo

y aficiones, se rieron juntos, lloraron al mismo compás… Parecían la

pareja perfecta. Vivieron años de dicha, hasta que un buen día él

empezó a hablarle de sus más secretas fantasías. Deseaba verla con

otro hombre. Ella al principio se lo tomó a broma, introducían a ese

tercero en sus diálogos amorosos y creía que eso sería suficiente para

él, pero Alberto seguía insistiendo y le pedía que lo hicieran realidad.

Ella le dijo que le dejara tiempo, no quería compartir su intimidad

con cualquiera, tenía que encontrar a la persona adecuada, alguien al

que de verdad pudiera desear. Así que se esforzó en mirar a su

alrededor y estuvo muy atenta a la búsqueda de un varón que pudiera

despertar sus afanes. No era fácil, una mujer cuando se enamora suele

permanecer ciega a los encantos de los demás mortales. Lavinia se

esforzó, imaginó, desechó a uno, descartó a otros… Cuando estaba a

punto de tirar la toalla, apareció Ernesto en su horizonte vital, sintió

un revoloteo en sus emociones y empezó a frecuentarlo y, poco a

poco se fue prendando de él. Y sí, al poco tiempo surgió la intimidad

entre ellos pero fue exclusiva y dejó a Alberto compuesto y sin trío y

muerto de rabia por la pérdida de su gran amor.

Lu Hoyos (València)

23


Ilustración de Paul Fuentes (México), aportada por la autora

http://www.paulfuentesdesign.com/

24


Cosas que tardan

De vez en cuando

nos vemos de nuevo

para recordar que no tenemos nada.

Estos años apretados

no se comparan

con los minutos que extendimos hasta el alba.

A veces, cansado,

bajas a mis brazos

para que bese cada poro de tu espalda.

Un amor desafilado

por el tiempo y el espacio,

pero tus detalles siguen siendo mi espada.

Un día en lo alto

me verás a los ojos

y me explicarás por qué algunas cosas tardan.

Me he hecho un rato

e iré a rehidratarte,

para verte más hermoso mañana.

Aldana Michelle Giménez (Mendoza, Argentina)

25


Come home soon – Tiffany https://www.flickr.com/photos/beautyschool/

26


Café amargo

Fue mi culpa. Lo reconozco. Quisiera poder decir que la luna

llena me embrujó, que el brillo fugaz de una estrella me cegó o que

quizás la belleza del amanecer me trastornó... No sé, cualquier

cursilería que se les ocurra, pero no sería cierto. El error, como

siempre, para qué negarlo, fue mío. Sé que no existen los cuentos de

hadas, por supuesto, o que al menos ya nunca serán lo que solían,

pero por alguna extraña razón lo olvido siempre en el momento más

inoportuno y no puedo evitar, pese a mi catastrófico currículum

sentimental, cierta dosis de romanticismo. Así que, ya ven, aquí

estoy. Sola. Otra vez. Petrificada desde hace horas frente a la escueta

despedida que, amablemente, en algún momento de la noche, mi

príncipe azul dejó junto a la cafetera, antes de salir huyendo de mi

lado, con nocturnidad y alevosía, como alma que lleva el diablo, al

parecer. «Perdóname» dice la nota, emborronada ahora por una

lágrima traidora que, sin permiso y por su cuenta, ha ido a posarse

sobre ella. En fin. Luego lloraré un poquito más. Ahora lo primero es

detener la hemorragia de este pobre corazón que lo está poniendo

todo perdido. Aunque, insisto, fue mi culpa. Lo sé mejor que nadie.

Nunca debí decir aquel «te quiero».

Marta Navarro Calleja (València)

https://cuentosvagabundos.blogspot.com.es/

27


Depression – nailass (Letonia) https://nailass.deviantart.com/

28


Depresión

Siempre dices : ¡No pasa nada!

cuando por dentro pasa de todo

Nadie nota tus lágrimas,

están en tu interior.

Nadie nota tu tristeza,

se oculta tras una sonrisa.

Nadie nota tu dolor,

ahogado en un vacío

que te llena y resquebraja,

que te quiebra y despedaza.

Nadie mejor que tú conoce

esa lánguida tristeza.

Siempre alerta, siempre fuerte.

Si lo muestras claramente

crees que pierdes, crees que fallas.

¡No te engañes! ¡No lo ocultes!

Vives en continua fantasía,

enmascaras la miseria

de una adormecida mente.

Sientes el dolor de ser,

el temor de un futuro incierto.

Sufres el miedo a vivir,

te aterra el miedo a morir.

Atrapado en tu interior

dando forma a tu silencio,

intentando hallar respuesta.

Acorralado en tu propio laberinto

la vida transcurre con hastío,

tan solo queda el triste lamento

que te aprieta y te atormenta

sin razón aparente, sin tregua.

¡Desolador silencio sin respuesta!

Carmen Fabiá Mir (València)

29


Sun – Rulan Grigoriev (Rusia) https://500px.com/ruslan117

30


El privilegio de la juventud

Carlos y Alicia, estudiantes del último año de bachillerato,

organizan con sus compañeros el viaje de fin de carrera en el mes de

mayo. Eligen Andalucía, no solo por sus peculiaridades culturales,

sino también por lo divertido que puede ser para quienes están en la

flor de la vida.

Durante el viaje los chicos cantan, ríen, hacen chistes, y en

Carlos y Alicia empieza a surgir algo que va más allá de la amistad.

Comienzan a despertarse en ellos sentimientos de amor y pasión. Los

dos pasan todo el tiempo juntos. Cuando se dan la mano es como si

entre ellos circulase una carga eléctrica; se miran, se ríen sin motivo,

se besan por las calles, en los autobuses. Y mucha gente les mira

sonriendo, pensando que «amor y juventud» es un privilegio que hay

que disfrutar. Están locamente enamorados, son muy felices.

Embriagados por la agradable fragancia de las flores de azahar, que

en esa época primaveral invade el ambiente urbano de Sevilla, les

parece muy natural ir a la habitación de Alicia y hacer el amor. Es la

primera vez para los dos, tienen miedo, tiemblan, el corazón les

funciona veloz. Se pierden el uno en el otro, se anulan

recíprocamente. Ya no existe nada, existen solo ellos. Ha sido

maravilloso, inolvidable, desean estar toda la vida juntos, nunca se

separarán.

Vuelven a Madrid y la rutina del estudio les espera. Pero no

pueden ni quieren separarse, se desean locamente y empiezan a

contar mentiras a sus padres. Les dicen que necesitan estudiar juntos.

Aprovechan para verse especialmente cuando no están sus padres.

La madre de Alicia se ha dado cuenta de que algo pasa. Ha

notado que su hija ya no es tan alegre como antes, y la sorprende

llorando. Después de insistir mucho, Alicia le confiesa que está

31


embarazada y que tiene miedo. Su madre casi se desmaya, es como se

le hubieran dado un mazazo en el corazón. Muy turbada, se lo cuenta

a su marido, que reacciona de la misma manera.

Furiosos, quieren que su hija aborte, ellos se encargarán de todo.

No hay otra solución. No puede arruinar su vida, tiene que terminar

los estudios e ir a la Universidad. Con un bebé todo se irá al traste.

Alicia les contesta que está preocupada, que tiene miedo, pero lo

hará. Solo necesitará su ayuda, incluso moral. Ella quiere a Carlos y

desea al niño. No sabía como decírselo.

Sus palabras no les convencen, sus padres son intransigentes, y

como es menor de edad, deciden por ella. Piden una cita con el

médico.

El día fijado la acompañan al hospital y la confían a la

enfermera. La espera se hace demasiado larga y, preocupados,

preguntan por su hija.

La enfermera les sorprende diciéndole que no ha habido ningún

aborto, que su hija no ha querido hacerlo. Ha decidido tener el bebé

explicando sus razones con sensatez y se ha ido con su novio.

María Grazia Scelfo (Roma, Italia)

http://mgscelfo.blogspot.com.es/

32


Desayuno sin diamantes

Fotografía aportada por la autora

El traje era un Chanel auténtico. Me impresionó su elegancia,

con aquellos zapatos de tacón peep toes que tanto estilizaban sus

piernas; su manicura sofisticada, el maquillaje perfecto y aquellos

labios de un rojo provocador.

Durante la noche apenas hablamos, emocionados por

descubrirnos a la luz de las velas, envueltos entre sábanas de negro

satén, brindando con Moët & Chandon y embriagados por el perfume

de nuestra piel.

El amanecer iluminó su rostro, sin maquillaje ni pestañas

postizas, mostrándome su cuerpo desnudo, sin ropa ni complementos

caros. Disipadas las burbujas del champán, pude reconocer aquella

espalda. Toda una vida abrazándola…

Pilar Alejos Martínez (Quart de Poblet, València)

https://versosaflordepiel.blogspot.com.es/

33


Cover – Serapion Nasosov (EUA) https://nasosov.deviantart.com/

34


Parásitos

Jota sintió arder su hígado… sabía que «algo» había germinado

dentro de él mismo, estaba seguro de ello sin dudarlo. Lo atribuyó a

la heroína que se había inyectado; pensó de inmediato que podían

haberla mezclado con polvos de talco o, en el peor de los casos, con

tierra… Pero el jaco sucio no se mueve como una nube de gusanos

sacudidos por una descarga eléctrica o agua hirviendo. Los notó

moverse y, peor aún, morder su hígado. Empezó a escupir sangre,

una sangre espesa, casi negra como el alquitrán en esputos cada vez

más viscosos, y empezó a sentir pánico.

Temiendo morir, tecleó su móvil y llamó a Valeria, que se había

inyectado el mismo jaco venenoso en su brazo lleno de infantiles

tatuajes, su cara llena de pecas y su cabello rubio cortado sobre la

nuca. Al no contestar, la dejó escrito en el Whassap:

—¡Tía, te quiero, acuérdate de mí, besos! —temiendo que en su

hígado también germinasen parásitos.

Harto del dolor, harto de los sangrientos esputos, cogió un bote

de lejía, lo mezcló con agua y le echó un pequeño sorbo, notando

como el líquido le quemaba la boca y ardía la garganta, el estómago y

el hígado, cuyo contenido se revolvió a velocidad inhumana al ser

alcanzado por la venenosa mezcla.

Notó que «algo» se revolvía violentamente en su costado y

emergía de golpe a través de su tubo digestivo, vomitando de golpe

todos los parásitos sobre el suelo de su lavabo. Cayó de golpe tras dar

unos pocos pasos y respiró dificultosamente, con ansias y dolor por la

lejía que había abrasado su interior. Le ardía la boca, el tubo digestivo

y el estómago… pero no sentía ni el hígado ni los intestinos, algo

ocurría…

35


Había vomitado una flor rojo carmesí llena de pequeñas culebras

con cuchillas en sus bocas; cientos de ellas, finas como cabellos…

Jota creyó a los parásitos muertos y pensó quemarlos de inmediato,

fue a buscar aguarrás y un mechero, volvió, los roció y prendió fuego.

Vio como el fuego los abrasaba y, satisfecho, pensó que todo había

terminado.

Pero su hígado empezó a revolverse de nuevo y vomitó otra vez

una horda de parásitos más grandes, que se revolvían como anguilas

cual sucia nube de gusanos sobre carne putrefacta en descomposición.

Jota volvió a repetir la operación del aguarrás y echó un chorro sobre

los nuevos parásitos, pero estos saltaron y se arrojaron sobre su cara

entre hedores insanos y allí mismo, entre gritos de dolor y desesperación,

hasta los huesos su rostro devoraron, alimentándose de su

cerebro. Dejando tras de sí un cráneo libre de malos presagios, sin

pensamientos que pudieran perturbarlo.

Jorge Zarco Rodríguez (València), 25.10.2015

36


Rosa Rosae

Fotografía aportada por la autora

Atusó su cabello, lo enredó en una cinta malva y pellizcó sus

mejillas. Subió la enagua hasta la cintura, ajustando la falda a la

medida exacta de su talle. Acomodó los zapatos, desde el empeine

hasta el talón, anudando el insulso cordón que los ataba.

Desabrochó el último botón de la blusa, pensó que quizá

necesitaría aire, un soplo de vida para sus pulmones. Después,

acomodó su cuerpo para ese viaje tan prolongado y se puso a rezar.

Una campana anunciaba la hora. Se enjugó el llanto y,

resignada, siguió el paso del cortejo hasta perderla en la rosada y

húmeda tierra. Todo un festín para los gusanos.

Mª Belén Mateos Galán (Zaragoza)

37


Love is blind – Canan (Turquía) https://canankk.deviantart.com/

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Ese amargo aleteo

La sangre de tu beso deja un rastro

de luz sobre mi cuerpo cuando pasas

anclada de raíz sobre tu pecho

me descubro a mí misma, fragmentada,

siendo una y otra a un tiempo.

Otra en tu boca, cuando muerdes, besas,

una en la soledad de tu abandono.

Porque duele el amor que tanto ama,

carátula de sombra al ser de noche.

Y es ahora,

cuando arrecia la fría escarcha del silencio,

que tus besos me vuelven de amapola

eólico puñal que no me encuentra.

Sabes que tienes el poder de transformarme

en múltiples luciérnagas que alumbran

el campo fértil de mi larga ausencia.

Es de carne este amor, de sangre y luna,

que repite hasta el límite el misterio

de llenar el vacío y agotarse

estirando en tu vuelo mi aleteo.

Oceánico gemido que atraviesa

la ausencia de tu mano en mi costado

de árbol que se retuerce

fecundando de dolor mis sentidos

al caerme.

Es terrible este amor, terco, silente,

que divide mi cuerpo en dos mitades:

sombra que te descubre, dolorida,

luz que se vuelve fin cuando amanece.

Manoli Vicente Fernández (Viana do Bolo, Ourense)

http://www.lascosasqueescribo.wordpress.com

www.pulsionesliterarias.blogspot.com.es

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One last look – Keith Lack (Reino Unido) https://500px.com/keithlack

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En tránsito

Hace dos años que sus ojos dejaron de brillar. El día se

transformó en niebla espesa, cuando su mirada comenzó a lucir

opaca, gris, anónima.

Dos años sin esperanza: su luz ya no ha vuelto a iluminarme.

Los médicos dicen que puede haber momentos de lucidez, pero

al verlo perdido en el jardín, otrora nuestro edén, presiento que no

habrá retorno a nuestro hechizo.

Él poblaba de amor y fantasía el paisaje cotidiano. Ahora,

despertar o dormir, podría resultar lo mismo.

Sin embargo, aquí estamos. No hay sueños que nos unan, ni

rutina que nos separe. Algunos días muero en sus recuerdos, otros

deambulo por ellos como un fantasma.

Sigo sosteniendo su mano, poniéndole nombre a sus días y luz a

la oscuridad, y aunque su reflejo amarillo advierta en el pavimento

mojado el breve tiempo que tenemos de cruzar hacia la otra vereda,

continuamos nuestro camino.

Vivian Rodríguez Dorgia (Montevideo,Uruguay)

https://lapiazzadellaluna.blogspot.com.uy/

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Fotografía aportada por la autora

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Tiempo del amor

La lentitud con que transcurren

los veranos en la adolescencia,

cuando todo es tan importante

y no pasa casi nada..

cuando no hay pereza para el cambio,

cuando a la hora de la siesta no se duerme,

solo se sueña..

cuando todo parece tan difícil

y es tan fácil

cuando parece tan complicado

y a la vez tan simple

ese tiempo rebelde, discordante

ese delicioso tiempo del primer amor.

Mirta Calabrese De Luca (Sant Celoni, Barcelona)

http://deshojandoversos.blogspot.com.es/

43


Fotografía aportada por la autora

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Olor a escuela

Dicen que el olfato es, de los cinco sentidos, el que con más

intensidad nos trae recuerdos. Será por eso que el de las manzanas

asadas me lleva de inmediato a la infancia. A la escuela. A la estufa

de carbón, en donde las hacíamos. Y con esa imagen vienen más en

cascada: el rezo (y cantar el «Cara al sol») de la mañana, antes de

meternos con las cuentas, o a marcar en el mapa (el de España, el del

mundo) los ríos y cordilleras, las capitales, los cabos y los golfos. Al

acabar el dictado podía tocarte ir a hacerle la compra a la maestra, o a

la carbonera, a rellenar el capazo —también me llega ahora aquel

olor, ya desaparecido—, y volver, cómo no, toda tiznada.

Tiznada de negro carbón o blanca de tiza si te mandaban sacudir

el borrador de la pizarra. Manchada de tierra por ir a plantar pinos, o

de la yerba verde —y qué mal se iban esas— a la vuelta del Llano, el

jueves Lardero, a donde habíamos ido con pan y longaniza, de la

misma medida ésta que tu dedo corazón. La ropa sucia y las rodillas

«esconchadas», de jugar en el patio: Burro, balón prisionero, la

comba, la goma, las tabas, las chapas y las canicas. Juegos de chicas y

de chicos, pocas veces mezclados, la maestra y el maestro atentos y

vigilantes al cumplimiento de las normas. Había que hacer el

Viacrucis en Semana Santa y llevar flores a María en mayo.

Las niñas más pequeñas en un aula, las mayores (y las más

listas, las que iban adelantando), en otra. Los chicos, ya lo hemos

dicho, aparte. La lección, de carrerilla. Y, si no, castigada de rodillas

al rincón, con los brazos en cruz, un libro —gordo— en cada mano.

La letra, con sangre entra. O, con suerte, recitada, como las tablas de

multiplicar y la lista de los reyes godos. El catecismo, de memoria, y

bien sabido. Al acabar las clases, por la tarde, la labor o el repaso, con

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los últimos rescoldos de carbón en la estufa, no fueran a salirnos

sabañones.

Y aún así, qué bien cuando empezaba la escuela después del

verano, las trenzas apretadas, cuadernos a estrenar (y libros casi

siempre heredados), plumier nuevo (o el del año pasado), la caja de

pinturas Alpino y la goma Milán, verde o roja, y ese olor a lejía de la

tarima recién fregada el primer día de clase. Ese olor a escuela y a

aquella irrepetible, inolvidable niñez nuestra.

Cristina Cifuentes Bayo (La Puebla de Alfindén, Zaragoza)

http://www.irae.es/

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Con flores a María

Imagen de autor desconocido, capturada en la red

Venid y vamos todos

con flores a María...

Ya estaba aquí otra vez. Un año más, llegaba el dichoso mes de

mayo. Como siempre, en cuanto la primavera nos regalaba los

primeros rayos de sol, las monjas del colegio comenzaban con los

ensayos de cánticos y poemas para el mes de la Virgen María. Y yo,

otro año más, me sentía como un pez fuera del agua. Odiaba las

flores, que me hacían estornudar, la Iglesia del pueblo, que me ponía

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los pelos de punta cada vez que entraba, y odiaba, sobre todas las

cosas, el mes de María y el día de la madre. Porque yo era distinta.

Yo no tenía madre, como mis compañeras. Lo más parecido que

tenía era mi tía Conchita, una mujer tan rígida como los cuellos de las

camisas que almidonaba con primor. Jamás le vi esbozar una sonrisa,

como tampoco vi hacerlo a mi padre, un ser triste y taciturno que

hacía todo lo que su hermana decía.

Pero aquel año fue distinto. Cuando avanzábamos en procesión

hacia la Iglesia del pueblo, una mujer se acercó a mí. Creía haberla

visto otras veces de lejos, en las inmediaciones del colegio, pero jamás

le había visto la cara. Cuando se acercó a mí, un escalofrío me

recorrió entera. No hubiera hecho falta que me dijera que era mi

madre. Sus ojos, iguales a los míos, y esa mancha de nacimiento en el

dorso de la mano, hacían innecesaria cualquier explicación. Me

tendió una margarita amarilla y una carta, y solo me rogó que la

leyera. Y yo, desconcertada, guardé ambas en el bolsillo de mi abrigo

y continué caminando junto a las otras niñas.

Pasé el año entero dilucidando si leía la carta o la tiraba a la

basura. Pero, cuando llegó la siguiente primavera, la curiosidad ya me

había vencido. O tal vez algo más.

Supe por esa carta que mi madre se casó recién cumplidos los

diecisiete años con aquel a quien yo conocía como mi padre, un viudo

reciente y de posición acomodada que le triplicaba la edad. Cuando

fue hacia el altar, solo ella y su madre sabían que debajo de los

pliegues de su vestido blanco se estaba gestando una nueva vida, fruto

del desliz con un forastero que le prometió amor eterno y desapareció

sin dejar señas. Mi abuela pensó que la mejor solución para aquello

era acceder a los requerimientos del viudo y casar a la niña antes de

que fuera tarde para tratar de endilgarle la criatura como propia. Pero

mi abuela no contaba con la perspicacia de mi tía Conchita, que se

percató de la superchería, y tomó las riendas de su destino. La

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cuidaron hasta que dio a luz a la niña y después la pusieron de patitas

en la calle, con una maleta con sus cosas y un sobre con una discreta

cantidad de dinero para que sobreviviera hasta que encontrara un

empleo decente. Le dejaron muy claro que, si intentaba contactar con

la niña, la denunciarían por adulterio y mandarían a la criatura a un

hospicio.

Y ahí estaba yo, trece años más tarde, leyendo la historia de mi

vida de la pluma de una madre de la que, hasta entonces, solo sabía

que se llamaba María y que me había abandonado al nacer. Así me lo

contó mi tía Conchita cuando le pregunté. Fue la única ocasión en

que hablamos de ello, porque en mi casa estaba prohibido hasta

mentarla.

Después de leer la carta, deshojé la margarita amarilla que aún

conservaba. Y, en la primavera siguiente, me escapé de la fila de niñas

que iban a la procesión y fui hasta la dirección que ponía en la misiva,

muy cerca de allí.

No hicieron falta palabras. Nos dimos el abrazo que llevábamos

catorce años guardado. Ni siquiera el cuello almidonado de mi

camisa de uniforme pudo impedirlo. En un impulso, le regalé las

flores que llevaba para la procesión, y ella me dio una margarita

amarilla como la que deshojé un día de primavera. Por la ventana

podía oírse a mis compañeras

Con flores a María

que madre nuestra es

Y, por vez primera, sonreí al oír su cántico.

Susana Gisbert Grifo (València)

http://conmitogaymistacones.com/

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II Concurso de microrrelatos

La Radio En Colectivo/Valencia Escribe

El programa La Radio En Colectivo, de Mislata Radio, con la

colaboración de Valencia Escribe, y el fin de fomentar la creatividad

literaria y difundir el género del microrrelato, convocan el II Concurso

de Microrrelatos.

La presentación a este certamen implica la aceptación de las siguientes

bases:

1. El concurso se desarrollará desde mayo de 2017 hasta mayo del

2018. Cada mes se seleccionará un microrrelato ganador y entre todos

los ganadores mensuales se escogerá el ganador del premio final. Se

podrán enviar solo dos microrrelatos por persona al mes.

Los participantes deberán tener los 14 años cumplidos.

2. El microrrelato debe ser original e inédito (por inédito se entiende

que no haya ganado ningún premio ni se haya difundido en ningún

medio), escrito en castellano, y que no exceda las 150 palabras, título

incluido. La temática será libre.

3. Las obras se enviarán por correo electrónico, con el asunto «II

Concurso de Microrrelatos La Radio en Colectivo», a la siguiente

dirección: valenciaescribe@hotmail.com

El texto, que debe llevar título, debe incluirse en el cuerpo del mensaje

(no como un documento adjunto) y al final deben constar los datos

personales (nombre y apellidos, dirección postal, localidad y un

teléfono de contacto).

Se podrán firmar las obras con pseudónimo sin menoscabo de la

inclusión de los datos personales para el conocimiento de éstos por la

organización del concurso.

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Los microrrelatos se pueden presentar a cada convocatoria mensual

desde el día 1 desde las 00.00h hasta el día 28, 30 o 31 (según el mes)

a las 23.59h, en GTM+1.

4. Los textos ganadores mensuales se publicarán en las páginas de

Facebook: La Radio en Colectivo, y Valencia Escribe. Por este motivo

La Radio En Colectivo se reserva el derecho de reproducción y

difusión de todos los microrrelatos enviados, incluso los no seleccionados.

5. El jurado que seleccionará los microrrelatos finalistas de cada

convocatoria mensual estará formado por el equipo de La Radio En

Colectivo y de Valencia Escribe, pudiendo incluir en sucesivas convocatorias

a nuevos miembros del jurado.

El veredicto de cada mes se hará público el último jueves (no festivo)

del mes siguiente a cada convocatoria mensual en las página de

Facebook La RADIO en colectivo y Valencia Escribe y se leerá en el

programa de radio.

El veredicto final se hará público el último jueves de mayo de 2018

en las mencionadas páginas de Facebook y en la emisión de esa

semana del programa de radio.

Los autores ganadores y finalistas deberán estar dispuestos a darse a

conocer públicamente.

6. Los finalistas de cada mes optarán a un diploma y, además, está

prevista una sorpresa final para el ganador.

7. El jurado puede declarar desierto el premio mensual así como el

final si considera que ninguna de las obras presentadas tienen

suficiente calidad para ser publicadas.

8. La Radio En Colectivo y se reserva la posibilidad de modificar las

bases del concurso por causas justificadas.

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Nuestros libros

En Amazon, tanto en papel como en ebook,

a unos precios de auténtico escándalo

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Números anteriores de Valencia Escribe

Número 33 (Mayo 2017)

https://www.yumpu.com/es/document/view/58321161/ve-33-mayo

Número 34 (Junio 2017)

https://www.yumpu.com/es/document/view/58598263/ve-34-junio

Número 35 (Octubre 2017)

https://www.yumpu.com/es/document/view/59450052/ve-35-octubre

Número 36 (Noviembre 2017)

https://www.yumpu.com/es/document/view/59501837/ve-36-noviembre-2017

Número 37 (Diciembre 2017)

https://www.yumpu.com/es/document/view/59579031/ve-37-diciembre-2017

Número 38 (Enero 2018)

https://www.yumpu.com/es/document/view/59669075/ve-38-enero-2018

Número 39 (Febrero 2018)

https://www.yumpu.com/es/document/view/59811171/ve-39-febrero-2018

Número 40 (Marzo 2018)

https://www.yumpu.com/es/document/view/59875642/ve-40-marzo-2018

NOTA: Enlaces de descarga en el interior de cada revista

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Palabras en la basura

Alberto Basterrechea, «Neorrabioso»

http://neorrabioso.blogspot.com.es/

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Valencia Escribe en las redes

Os recordamos que en nuestro muro de Facebook Valencia

Escribe, además de otras cosas, seguimos colgando convocatorias de

concursos literarios que os podrían interesar

https://www.facebook.com/pages/Valencia-Escribe/134450789952020

Si tienes un blog y quieres hacernos partícipes de su existencia o

mantenernos al tanto de las entradas que publiques, no olvides que

también tenemos el grupo Valencia Escribe Blogs

https://www.facebook.com/groups/1571068066474683/

Para los aficionados al Haiku, también tenemos un espacio, que

para ser originales nos dio por bautizar como Valencia Escribe

Haiku. Podéis dejar allí vuestros poemas pero intentad cumplir las

reglas…

https://www.facebook.com/Valencia-Escribe-Haiku-746524675464504/

¿Queréis compartir o ser informados sobre los eventos culturales

más interesantes a celebrar en Valencia y alrededores? Exposiciones,

conferencias, presentaciones de libros, talleres, teatro, conciertos…

todo eso y más en Agenda Cultural VE

https://www.facebook.com/Agenda-Cultural-Valencia-Escribe-

1806573156332152/

Valencia Escribe (y mucho) es un grupo creado para compartir

vuestros poemas, microrrelatos y entradas de cualesquiera blogs

literarios mantenidos por los amigos que integran esta familia que

cada vez se hace más y más y más grande.

https://www.facebook.com/groups/393565884345726/

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¿Te gusta leer? ¿Te apetecería comentar con nosotros tus

lecturas? ¿Dar/pedir opiniones o recomendaciones sobre libros,

decirnos lo que estás leyendo, vas a leer o desearías leer? ¿Compartir

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La foto de Miguel

Miguel García Rodríguez (València)

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