Views
5 months ago

CEN MEX Q1 2018

L O S P L A C E R E S D

L O S P L A C E R E S D E P U E B L A El corazón palpitante de la cultura y la gastronomía tradicional de México ha sido un secreto bien guardado. Con una serie de inauguraciones importantes, la ciudad está preparada para abrirse al mundo POR JEFF CHU FOTOGRAFÍA DE LINDSAY LAUCKNER GUNDLOCK

P Derecha: una entrada decorada con los famosos azulejos de cerámica de la ciudad. Página opuesta: el Museo Internacional del Barroco, una de las últimas novedades culturales de Puebla aseando por la calle 4 Poniente, en el extremo oriental de Puebla, no es difícil pasar por alto el taller de alfarería Uriarte Talavera. A la altura de los ojos, el viejo edificio parece aburrido y poco atractivo, con sus pesadas barras de hierro forjado en las ventanas y su piedra desgastada tan gris como la banqueta. Pero si uno mira hacia arriba, puede contemplar una fachada que devela a gritos la belleza que se está creando en su interior: elaborados azulejos en color cobalto, amarillo y blanco. A través del abovedado portal se accede a un ajetreado taller que, con casi 200 años de historia, mantiene una tradición alfarera denominada Talavera. Aunque los orígenes se remontan a la época colonial española, la cerámica de Talavera se ha adaptado a las tierras de México. En el interior del taller, unos artesanos extienden la arcilla y la estiran, antes de depositarla en el torno del alfarero o moldearla con forma de azulejos. Otros se dedican a estarcir patrones empleando carbón vegetal. También hay algunos que trabajan encorvados sobre azulejos, boles y platos, pintando elaborados diseños con pinceles de pelo de mula. La Talavera, uno de los pocos productos protegidos con denominación de origen oficial por el gobierno mexicano, se elabora exclusivamente con las arcillas volcánicas de Puebla y del vecino estado de Tlaxcala. El hecho de que tan laboriosa disciplina artística siga siendo prácticamente ignorada por los foráneos es una buena noticia para quien desea experimentar una parte de México, muy apreciada por los propios mexicanos pero alejada del turismo de masas. Además, tiene un trasfondo más importante: aunque el país sea uno de los destinos turísticos más populares, Puebla es una joya oculta a plena vista, sobre todo debido a su extraordinaria riqueza cultural. Situada a solo dos horas en auto de Ciudad de México, Puebla de los Ángeles es desde hace tiempo el destino favorito de la élite del país gracias en parte a su reputación como ciudad segura. Sus 1.4 millones de poblanos han preservado amplias zonas de lo que ahora es un casco urbano de casi 500 años de antigüedad y Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Aquí abundan las historias. Puede que muchos desconozcan que Puebla es el lugar donde los soldados mexicanos derrotaron a los invasores franceses el 5 de mayo de 1862, un acontecimiento conocido como Cinco de Mayo. Para mí, la experiencia “poblana” cristalizó una soleada tarde de domingo nada más terminar la misa en la Iglesia de Santo Domingo. Vista desde fuera, la iglesia es sencilla y poco espectacular. Pero cuando entré en su interior y me dirigí a la Capilla del Rosario, todo comenzó a relucir. El techo y las paredes de esta pequeña capilla barroca, cubiertos con hoja de oro de 23 quilates, parecían hacer brillar las numerosas imágenes de la Virgen y las cabezas de los rechonchos angelotes. Imposible no sentirse deslumbrado, incluso asombrado, especialmente con la luz del sol derramándose a través de los ventanales de la majestuosa cúpula de la capilla. Puebla es una ciudad de cúpulas: grandes, pequeñas, de ladrillo o cubiertas de azulejos. La mayoría pertenecen a iglesias, algunas de las cuales funcionan como laboratorios de innovación. Cuenta Diana Kennedy (también conocida como la Julia Child de México) que en cierta ocasión, allá por el siglo XVII, las monjas del Convento de Santa Rosa se encontraban preparando un banquete cuando una ráfaga de viento barrió los ingredientes que había en la cocina y los arrojó a una olla. El resultado: mole poblano, esa salsa divinamente aterciopelada picante pero dulce que cada CENTURION-MAGAZINE.COM 57

boletín - Archivo General de la Nación
Introducción a la Arquitectura Contemporánea - Historia de la ...
Nuestros pueblos - El avisador malagueño
Palma del Río “Lucha y vence entre dos ríos1” - ARTE ...