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9 months ago

La red oscura - Eduardo Casas Herrer

¿Qué es la web profunda (deep web) o red oscura (dark net)? ¿Hay que tenerles miedo? ¿Es, acaso, como pasear por los bajos fondos de una ciudad? ¿Hemos de cuidar nuestra confianza en la red? No solemos pararnos a pensar cómo funciona un motor de búsqueda de Internet y, precisamente, en su manera de actuar se encuentra su punto débil: la araña. Por mucho que se esfuerce el robot, hay lugares a los que no es capaz de llegar porque no está diseñado para ello. Y de esa red oscura a la que no puede acceder solo es visible el uno por ciento, el resto está escondido, como si de un iceberg se tratara. Negocios ilegales, tráfico de armas y de productos, muertes retransmitidas, pornografía infantil… conforman el lado negativo de Internet; un pozo sin fondo que se abre desde nuestras pantallas. El autor de este libro, miembro del Cuerpo Nacional de Policía, que lleva desde 2004 trabajando en la Unidad de Investigación Tecnológica (UIT), nos explica con notable claridad cómo persiguen sin tregua y sacan a la luz los delitos de ese universo desconocido de la red.

elevancia —fue la

elevancia —fue la única que investigó la policía desde el principio— y fue admitida por las autoridades. El 3 de abril los autores materiales, islamistas, fueron aislados en un apartamento de Leganés, donde se suicidaron, llevándose consigo la vida de un miembro del Grupo Especial de Operaciones de la Policía Nacional. Al concluir la investigación y el juicio, en 2007, quedó indubitadamente probado que había sido un atentado inspirado por Al Qaeda y ejecutado por seguidores de esa red criminal. Desde el primer momento, el diario El Mundo y algunos medios digitales de tendencias derechistas defendieron una teoría paralela que afirmaba que había sido obra de ETA con la colaboración de la policía, el CNI y la Audiencia Nacional para lograr un cambio de gobierno —las elecciones fueron ganadas por el PSOE cuando hasta entonces las encuestas daban mayoría al PP, en el poder— y, de esta manera, conseguir beneficios para la banda asesina o para la independencia de Euskadi. Para ello se apoyaban en hechos aislados que carecían de significado en el contexto global —como que apareciese en una furgoneta utilizada en el ataque una tarjeta de visita del Grupo Mondragón, o que se encontrase ácido bórico, un compuesto de venta libre que sirve para evitar el mal olor de los zapatos, en casa de un yihadista y también en posesión de algún etarra—. Algunos conspiranoicos llegaron a la bellaquería de afirmar que los miembros del GEO asesinaron a su compañero Francisco Javier Torronteras para encubrir la conspiración. Por ejemplo, en el blog losrockefeller.wordpress.com, donde se afirma que «le llevaron a morir y le dejaron morir» y «al GEO Torronteras lo llevaron al matadero». En este caso concreto se dan todos los elementos que muestran la presencia de una teoría imaginaria. Gran número de gentes con intereses contrapuestos o hasta enemigos que se unen entre sí sin que nadie hable, un responsable en las sombras del que nada se sabe con certeza, la utilización de elementos aislados ciertos para llegar a conclusiones disparatadas y, por supuesto, la falta de formación de sus defensores, incluidos los llamados peones negros, nombre que se dieron a sí mismos los conspiranoicos, entre los que se decía que había policías y periodistas. La peculiaridad respecto a otras teorías es que esta recibió apoyo de ciertos medios y hasta comprensión por parte del principal partido de la oposición, como forma de desgaste al gobierno de Rodríguez Zapatero. Las conspiraciones ficticias suelen tener su nicho editorial en libros marginales de nula credibilidad, pero es muy extraña su aparición en la prensa seria, porque se desacredita a sí misma dándoles pábulo. Cuando los intereses electorales cambiaron, también decayó la atención en la prensa más próxima al PP y, con el paso del tiempo, ha quedado relegada al grupúsculo de irreductibles habituales de las redes sociales, los mismos que abrazan otras elucubraciones similares. Aunque hemos mencionado algunas mentiras que gozan de credibilidad en Internet, algunas inocentes y otras que bordean la criminalidad, hay muchas más, puesto que en la Red hay tribuna libre y cualquiera puede escribir lo que le plazca. Es responsabilidad del internauta concienciado no fiarse de algo solo porque esté escrito www.lectulandia.com - Página 192

y verificar siempre las fuentes y su credibilidad. www.lectulandia.com - Página 193

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