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7 months ago

La red oscura - Eduardo Casas Herrer

¿Qué es la web profunda (deep web) o red oscura (dark net)? ¿Hay que tenerles miedo? ¿Es, acaso, como pasear por los bajos fondos de una ciudad? ¿Hemos de cuidar nuestra confianza en la red? No solemos pararnos a pensar cómo funciona un motor de búsqueda de Internet y, precisamente, en su manera de actuar se encuentra su punto débil: la araña. Por mucho que se esfuerce el robot, hay lugares a los que no es capaz de llegar porque no está diseñado para ello. Y de esa red oscura a la que no puede acceder solo es visible el uno por ciento, el resto está escondido, como si de un iceberg se tratara. Negocios ilegales, tráfico de armas y de productos, muertes retransmitidas, pornografía infantil… conforman el lado negativo de Internet; un pozo sin fondo que se abre desde nuestras pantallas. El autor de este libro, miembro del Cuerpo Nacional de Policía, que lleva desde 2004 trabajando en la Unidad de Investigación Tecnológica (UIT), nos explica con notable claridad cómo persiguen sin tregua y sacan a la luz los delitos de ese universo desconocido de la red.

CUANDO LOS HACKERS

CUANDO LOS HACKERS INTERVIENEN EN POLÍTICA Wikileaks mantiene una buena relación o apoya a otra serie de entidades de las que ya hemos hablado en este libro. Destacan el proyecto Red TOR para la navegación anónima y el proyecto Bitcoin. Además, sin pedirlo pero también sin rechazar su ayuda, han sido defendidos por uno de los baluartes del hacktivismo, la pseudoorganización Anonymous. Se entiende por hacktivismo el uso de herramientas informáticas para realizar ataques contra la seguridad informática de un dispositivo o entidad para reivindicar o lanzar algún tipo de mensaje social o político. El término data del año 1994, cuando fue establecido por un grupo de hackers radicados en Texas denominados El Culto de la Vaca Muerta (Cult of the Dead Cow en inglés). En el capítulo tres vimos las formas de actuar de algunos de ellos, dedicados a apoyar los conflictos tradicionales o el terrorismo. En el ocho pudimos analizar las herramientas que tienen a su disposición. Su valor reivindicativo es indudable, pero su capacidad de hacer daño de verdad es muy baja, no muy diferente a una manifestación ocasional con algunos violentos infiltrados que pudieran romper algunos cristales o mesas de negocios. Existen formas menos violentas de activismo que no implican intrusiones, robo de datos o denegaciones de servicio. Algunas pueden ser tan efectivas como hacer copias de páginas que están censuradas en ciertos países y colgarlas en servidores y dominios que escapan al control de las autoridades, haciéndolas accesibles de nuevo. Otra forma es publicar de manera anónima información en foros, blogs, portales de vídeos o cualquier otra forma de llegar a terceros. Para ello se pueden utilizar sistemas de enmascaramiento de IP, voces generadas por ordenador o redes de anonimización. Para que el mensaje llegue a la mayor cantidad de gente posible hay técnicas que permiten que los buscadores indexen los resultados de los hacktivistas en las primeras posiciones o los hacen visibles mediante una técnica denominada geo-bombardeo. Si se añade una localización en algún lugar del mundo a un vídeo grabado en YouTube, al inspeccionar la zona en Google Earth —herramienta gratuita que permite una vista de satélite de cualquier lugar del planeta—, se observará un icono que lleva al vídeo. Al poner cientos de copias con un posicionamiento cercano, el efecto será mucho más relevante, dando la sensación de que el área es un inmenso anuncio para su visualización. En el año 2003 un estudiante neoyorquino de quince años, Christopher Poole — de apodo Moot—, decidió crear un foro basado en la publicación de imágenes de forma anónima, inspirado en otros similares que ya existían en Japón. Lo llamo 4chan, que en el idioma nipón significa «cuatro hojas». La presentación de su sitio web explica que «es un foro sencillo, basado en imágenes, donde cualquiera puede publicar comentarios y compartir imágenes. Hay apartados dedicados a una variedad de intereses, desde la animación japonesa y su cultura a videojuegos, música y fotografía. Los usuarios no necesitan registrarse ni crear una cuenta antes de www.lectulandia.com - Página 210

participar en la comunidad». El foro creció de una forma exponencial hasta llegar a ser uno de los que más tráfico tenía en Internet. En él se crearon muchos memes — idea, expresada mediante gráfico, palabras, música o de cualquier otra forma, que se identifica con facilidad y se hace popular en Internet a través del boca a boca— que continúan vigentes hoy en día y que son reconocidos al instante por los más jóvenes o aquellos habituados a navegar por la Red. El más popular de los inventados allí es el conocido como Pedobear, el osito pedófilo, un plantígrado antropomorfo que actúa como depredador de niños. A menudo es usado para burlarse de aquellos que muestran tendencias pedófilas en el foro. En 4chan se podía —y se puede— encontrar de todo. Muchos temas bordean la legalidad cuando no la atacan y allí la corrección política es una entelequia. La defensa del consumo de drogas y las fotos sugerentes, pero no pornográficas, de chicas que aún no han cumplido la mayoría de edad son habituales, como también un cierto sentimiento de pertenencia a un grupo y un interés por la seguridad informática. Debido a que no es obligatorio registrarse, sus usuarios se llaman a sí mismos Anon o Anonymous. Su actividad reivindicativa se empezó a manifestar a finales de 2006 y principios de 2007, cuando realizaron un ataque de denegación de servicio y saturaron el teléfono con llamadas de broma al programa de radio de Hal Turner, un supremacista blanco que acabó en prisión por amenazas dos años después. Causaron la caída de su página web y, aunque demandó a 4chan, no consiguió que se aplicasen ni siquiera medidas cautelares contra ella. Otras pequeñas actividades —como descubrir la contraseña y utilizar el correo particular de Sarah Palin, candidata republicana a la vicepresidencia en 2008— se llevaron a cabo organizadas desde el foro, según sus autores para defender la libertad y a los derechos humanos, aunque sin dudar en limitar la capacidad de comunicación de terceros. A partir de ese año empiezan a desarrollar una identidad propia. Su bandera muestra a un hombre vestido con traje cuya cabeza se ha reemplazado por un interrogante —como señal de que no tienen ningún líder ni ningún ideal— y un lema que suelen emplear en todos sus comunicados: El conocimiento es libre. Somos Anónimos. Somos Legión. No perdonamos. No olvidamos. ¡Espéranos! La máscara que creó el dibujante Alan Moore para su cómic V de Vendetta y que representa al revolucionario inglés Guy Fawkes se convirtió en otra de sus señas de identidad. Desde entonces ha estado en cada vídeo colgado en Internet —para así www.lectulandia.com - Página 211

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