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8 months ago

La red oscura - Eduardo Casas Herrer

¿Qué es la web profunda (deep web) o red oscura (dark net)? ¿Hay que tenerles miedo? ¿Es, acaso, como pasear por los bajos fondos de una ciudad? ¿Hemos de cuidar nuestra confianza en la red? No solemos pararnos a pensar cómo funciona un motor de búsqueda de Internet y, precisamente, en su manera de actuar se encuentra su punto débil: la araña. Por mucho que se esfuerce el robot, hay lugares a los que no es capaz de llegar porque no está diseñado para ello. Y de esa red oscura a la que no puede acceder solo es visible el uno por ciento, el resto está escondido, como si de un iceberg se tratara. Negocios ilegales, tráfico de armas y de productos, muertes retransmitidas, pornografía infantil… conforman el lado negativo de Internet; un pozo sin fondo que se abre desde nuestras pantallas. El autor de este libro, miembro del Cuerpo Nacional de Policía, que lleva desde 2004 trabajando en la Unidad de Investigación Tecnológica (UIT), nos explica con notable claridad cómo persiguen sin tregua y sacan a la luz los delitos de ese universo desconocido de la red.

contra cuarenta sitios

contra cuarenta sitios entre los que estaba la web Lolita City y el segundo en julio del año siguiente bajo el nombre #OpPedoChat. Su logro más significativo fue poner algunas de estas páginas fuera de servicio durante algún tiempo. También filtraron los supuestos nombres de los miembros de aquel foro, lo que nunca pudo ser verificado. En general, aparte de obtener notoriedad en los medios de comunicación, esas acciones carecen de cualquier validez o efecto a medio o largo plazo y pueden resultar perjudiciales, ya que ponen en alerta a los miembros y administradores de esos lugares y dificultan la acción policial. EL SEXTING Y EL GROOMING: LA AUTOPRODUCCIÓN La cantidad de pornografía infantil que existe es ingente y cada día aparecen nuevas imágenes. En el año 2014, un grupo de trabajo internacional analizó una colección que tenía un tamaño de más de cuatro terabytes. Un escueto doce por cierto era conocido. Peor aún, solo el cuatro por ciento mostraba a víctimas ya identificadas. El esfuerzo policial en este aspecto es conjunto y coordinado. En Interpol hay un Grupo de Expertos en Identificación de Víctimas del que son miembros los países que disponen de especialistas en rescatar a chavales de esos abusos. Utilizan varias herramientas informáticas para dar a conocer a sus colegas del resto del mundo cada nuevo hecho que descubren y todos empiezan a trabajar de manera conjunta para tratar de saber dónde ha ocurrido. El resultado de sus pesquisas, así como todas las imágenes que han encontrado, es almacenado en una base de datos denominada ICSE DB —por las siglas en inglés de Base de Datos Internacional de Explotación Sexual de Niños—. Es una herramienta muy potente que permite comparar cualquier nueva fotografía o vídeo con los ya almacenados para ver si ya ha sido investigada o si es nueva. Y no solo eso, sus algoritmos detectan variaciones en la foto y estudian entornos y rostros, de manera que es capaz de determinar si lo que se ha analizado ha ocurrido en la misma habitación o si es el mismo menor en otro lugar. Aquí, varios agentes del Cuerpo Nacional de Policía, adscritos a la Sección de Protección al Menor de la Unidad, forman parte de ese Grupo Internacional de Expertos. Veamos un ejemplo práctico de cómo se trabaja. En una ocasión, Dinamarca encontró una serie de imágenes hechas dentro de un coche en el que se abusaba de una niña. En una de ellas se podía ver una botella de Mirinda. En España reconocieron una marca que los agentes pensaban extinta y que tan popular fue en décadas pasadas, así que investigaron quién la seguía fabricando y se pusieron en contacto con la empresa, PepsiCo, a la que mandaron un recorte de la imagen saneada, esto es, de la que se han retirado todos los elementos ilegales. En pocas horas, recibieron la respuesta que estaban buscando. Ese diseño en cuestión se fabricaba en Hungría y se vendía, además, en Rusia y Rumanía. Al final, fue en ese www.lectulandia.com - Página 32

último país donde se pudo ubicar a la chiquilla. Esto solo se puede hacer si se trabaja en común. De otra manera, la mayor parte de estos delitos quedarían impunes. Hay que hacer una diferenciación entre la pederastia propiamente dicha y las imágenes autoproducidas por adolescentes que acaban en malas manos. Cuando hay un adulto o una diferencia de más de seis años entre la víctima menor de edad y el perpetrador, entra en el primer caso. Un niño no tiene voluntad sexual y cualquier acto de esa clase que se realice sobre él es delictivo de pleno derecho. Nuestro código penal es muy claro al respecto. Por otra parte están las relaciones sexuales grabadas o las exhibiciones realizadas dentro de la relación normal de una pareja. En los adolescentes, que si no son nativos digitales cerca están de serlo y que desde pequeños han tenido una potente cámara en su bolsillo, es normal —y así hay que verlo— que, con el despertar de la sexualidad, hagan cosas que las generaciones pasadas no tenían a su alcance, por ejemplo, excitar a su chico o chica, que está en casa de sus propios padres, mediante la exposición del propio cuerpo. Esas imágenes las envían después a través del ordenador o de telefonía móvil. El problema con la pubertad es que es un periodo convulso. Un día los tortolitos se juran amor eterno y al siguiente se odian a muerte. Todos hemos pasado por esa etapa y lo sabemos. Una vez rota la relación existe la posibilidad de que uno de los dos decida vengarse de la otra parte haciendo pública la intimidad que tienen grabada. En esos momentos, aunque quien ha resultado expuesto se arrepiente y quizá no lo haga más, a menudo es demasiado tarde. Al contrario que en la pedofilia tradicional, este sexting va a tener un doble recorrido. Por un lado acabará en las manos de aquellos que se excitan con menores y, por otro, además, en todas las pantallas de compañeros, amigos, familiares y conocidos, con el brutal trauma que representa para el púber medio que su cuerpo y su sexualidad sean expuestos al cruel escrutinio de sus iguales. A menudo, esta segunda parte es peor que la primera, de la que quizá nunca tengan conocimiento. Las leyes de la viralización no siempre están claras. Así, en la madrugada del 2 al 3 de abril de 2013 apareció en Internet uno de estos vídeos que en pocas horas se convirtió en trending topic en la red social Twitter, esto es, uno de los temas de los que más se hablaba en ese momento. Eso representa varios miles de tuits por minuto, muchos de los cuales llevaban incrustado el vídeo, que después de unas horas estaba en muchas páginas web de todo el mundo, además de una intensa distribución por WhatsApp, que tres años después todavía no ha acabado. El hecho había ocurrido en el anterior verano. Una pandilla de adolescentes se encontraba en un aparcamiento cercano a la playa de su ciudad. Entre ellos estaba la novia de uno que, en un momento determinado, decidió realizar una felación a su chico delante de los demás, con la condición de que no lo grabaran… Absurdo pensar que al menos uno de los cinco quinceañeros con un teléfono en el bolsillo no iba a inmortalizar tan atolondrada conducta. Para colmo, mientras estaba metida en faena, un tercer chaval le apartaba el pelo de la cara para facilitar la tarea. De ahí el nombre www.lectulandia.com - Página 33

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