Views
3 months ago

Libro

se. Tengo 60 años de

se. Tengo 60 años de trabajar aquí y todo el mundo me conoce”. Ernestina, 39 años: “Nací en Camerún el 5 de mayo de 1974 y estudié en mi país hasta segundo año de la universidad, Lengua y Literatura. Sintiendo una llamada a la vida religiosa salí del país hacia Italia donde se encontraba la congregación “Oblatas al divino amor” y allí hice toda mi formación religiosa. Realicé algunos estudios de Teología en la universidad gregoriana, pero viendo las condiciones de vida en Europa me di cuenta que yo necesitaba desenvolverme en un ambiente menos cómodo y escogí venir a Centroamérica. Terminé trabajando en Nicaragua gracias a la intervención del Cardenal Miguel Obando y Bravo, quien, en ese momento, se encontraba en la casa general de la congregación donde yo vivía. Él me brindo una carta que presentamos al consulado de Nicaragua en Roma y ellos, sin tardar, me dieron la visa para entrar al país. Aquí seguí los estudios en la Universidad Católica (UNICA) y terminé Teología y Pedagogía en 2011. Actualmente estoy estudiando Psicología y siempre acompañé mi formación con el servicio social. Trabajo con los más humildes porque me considero en el mismo rango social de ellos. La gente humilde tiene tendencia a dejarse ayudar porque aceptan sus problemas y quieren superarse. Buscan ayuda y yo sentí que podía apoyarlos y encontrarme a mí misma en ellos. Decidí quedarme en Nicaragua porque es un país muy parecido a Camerún, aunque la cultura es un poco diferente. Tengo casi 12 años de trabajar en este país y he aprendido mucho de su gente. Es un país bello y me identifico con el espíritu nica. Un espíritu jovial, generoso, cariñoso y valiente. El modelo social de Nicaragua y Centroamérica, en general, es muy parecido al de África. Son países sencillos y los extranjeros somos bien recibidos. Vine con la misión y el propósito de servir a los más 134

humildes: impartiendo catequesis y pastoral entre los niños, me fui involucrando poco a poco con ellos. La comida, la vestimenta, la alegría, la expresión espontánea y dinámica del nicaragüense es magnética y me recuerda a la gente de mi país. No importa que un nica sea pobre o no haya comido; su alegría por la vida se refleja en su rostro y eso es muy lindo. Los nicas son muy expresivos y eso se contagia. La mayor dificultad que encontré fue que no hay embajada ni consulado de Camerún en Nicaragua. Eso me hizo sentir algo sola y un poco desamparada, pero sigo adelante. Trabajé varios años en Masaya, donde mi mayor satisfacción fue la construcción de un colegio excelente, con todo el material didáctico que debe tener una escuela. El colegio se llama “Sagrado Corazón de Jesús” y para mí fue un gran regalo de Dios. El colegio se logró fundar gracias al fuerte intercambio con mis amigos norteamericanos, quienes donaron los materiales y mucho de los recursos económicos. Trabajé de cerca con muchos niños en su primera comunión, en la catequesis, en los bautizos, etcétera. También los ayudamos con su nutrición y buscamos todo lo que necesitaran para vivir y desarrollarse: libros, zapatos, cuadernos, arroz, frijoles, lo que fuera… Me gustaría ser recordada como una persona sociable, alegre, dinámica y en búsqueda de hacer el bien, hacer la caridad al prójimo”. María Paz, 74 años: “Nací en Valladolid, el día que se acabó la guerra en España en el año 39. Soy del campo y vengo de una familia muy humilde durante una época difícil de la posguerra. En ese tiempo, el que estudiaba en el pueblo sólo podía llegar hasta primaria y los que se iban a las ciudades a seguir sus estudios era porque tenían más recursos. Los que no, pues allí quedábamos. 135

libro
libro
libro
libro
libro
libro
Libro de Daniel, El
ManuelRB-libro
libro de resúmenes
Libro de las pandillas
LIBRO%20VIDELA
TEMA LIBRE
libro final
LIBRO PP
LIBRO PN1
Los libros - ZURGAI
Planeta libre
Libro ICE
El Libro Verde
libro-miel
mi-libro-magico
SERIE DE LIBROS
Principio del libro
Libro De Estilo
libro pinturas
El libro de las personas
Principio del libro
libro de logos
LIBRO ALONDRA
El Libro de los Milagros