Views
2 months ago

tesisi de bancoRamírez_oa

10 CAPÍTULO 2 MARCO

10 CAPÍTULO 2 MARCO TEÓRICO 2.1 Marco filosófico o epistemológico de la investigación Desde los inicios de la civilización, el ser humano ha manifestado un impulso natural hacia el intercambio de una cosa por otra o trueque, lo que trajo como consecuencia posteriormente el comercio, estas actividades humanas son consustanciales a la división del trabajo. La división del trabajo no es en su origen efecto de la sabiduría humana, es decir no es efecto de una regulación consciente, hecha por el Estado o la sociedad, es la consecuencia gradual, necesaria aunque lenta, de una cierta propensión de la naturaleza humana a permutar, cambiar y negociar una cosa por otra. No es nuestro propósito, investigar si esta propensión es uno de los principios innatos en la naturaleza humana, de los que no puede darse una explicación ulterior, o si, como parece más probable, es la consecuencia de las facultades discursivas y del lenguaje. Es común a todos los hombres y no se encuentra en otras especies. (Smith, 1987, p.16). Con el transcurrir del tiempo, el comercio fue acentuado y fomentado por la guerra de la Cruzadas, las grandes travesías al Asia y al Nuevo Mundo,

11 lo que permitió la entrada a Europa de sedas, especias del oriente y de ingentes cantidades de metales preciosos procedentes de América. Estos acontecimientos marcaron un orden económico basado en lo comercial o lo mercantil, surgiendo las ciudades-estados comerciantes, tales como Venecia, Génova, Amberes (Actualmente Bélgica), las que se vieron enriquecidas gracias al comercio. Es en Florencia, en el siglo XIV donde emerge la civilización burguesa y el espíritu de empresa, aparece la figura del empresario, quien en esta época azorada de la edad media, se ve en la necesidad de recurrir a medios de pago como las letras de cambio, por ser operaciones menos peligrosas que el traslado de metales preciosos, surgiendo, de esta manera, las primeras actividades bancarias como los depósitos, préstamos sobre prendas, letras de cambio, seguros para las embarcaciones. En estas circunstancias, empresario era el individuo que asumía riesgos económicos no personales, con el fin de obtener un lucro o ganancias o pérdidas, según el riesgo asumido. En la economía actual, el concepto de empresario aparece íntimamente unido al concepto de empresa, concebida ésta como una realidad socioeconómica. El empresario se constituye como el órgano individual o colectivo encargado de administrar, quien establece los objetivos empresariales y toma decisiones oportunas para alcanzarlos. En las grandes corporaciones que surgieron en el siglo XX y tratándose de empresas maduras o que han alcanzado su pleno desarrollo, la separación del propietario del capital y del control de la empresa, ha implicado que el empresario deje de existir como persona individual. El concepto de empresa toma la noción de grupo o conjunto de empresas, que ya no están conformadas únicamente por los propietarios del capital, sino también por los gerentes profesionales, lo que ha impulsado los mecanismos de supervisión o control, dando así origen a las modernas formas de gobiernos corporativos como los Consejos de Administración, Junta General de Accionistas.