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5 months ago

doc_icr9

Debía conseguirse, no

Debía conseguirse, no solo que la captación estuviera a la cota suficiente, labor harto difícil cuando esta se hallaba a decenas de kilómetros, si no que además la pendiente se ajustase en todo momento a lo establecido. Ningún error en el replanteo del alzado pasaba desapercibido, incluso cuando en primera instancia la canalización funcionase aparentemente bien, las consecuencias acababan siendo en ocasiones nefastas por los problemas a que hemos aludido inherentes a la alteración de la velocidad óptima del líquido en cada caso. La nivelación debía ser, por tanto, absolutamente precisa. La forma de trabajar con el corobate consistía en proyectar el plano horizontal de la cota de partida a lo largo del terreno que debía soportar la canalización. A continuación se disminuía o incrementaba la cota, dependiendo del sentido del replanteo respecto a la dirección del agua, en proporción exacta a la distancia recorrida por el canal. Para ello, el estacionamiento del aparato, se realizaba en los puntos desde los que se visualizase más porción del terreno sobre el que se pretendía construir el canal. Previamente se había proyectado a esos puntos, con el propio corobate, la cota que se deseaba arrastrar. FOTO 4.8 Esquema del principio de funcionamiento y técnica de traslación de niveles con el corobate. 70

FOTO 4.9: Proceso de nivelación con el corobate puesto en estación. El zoom de la fotografía permite apreciar el nivel adecuado de la tablilla deslizante en la lejanía. Una cuestión de vital importancia es la consideración del error de nivelación ocasionado por la esfericidad de la tierra, asunto éste que sabemos que los romanos conocían a la perfección. Baste transcribir las palabras de Vitruvio 74 : Quizá algún lector de las obras de Arquímedes dirá que no se puede hacer una verdadera nivelación por medio del agua, porque Arquímedes sostiene que el agua no tiene una superficie horizontal, si no que es de forma esférica y tiene su centro en el centro de la tierra. Pero los técnicos romanos conocían bien no solo los secretos del funcionamiento del agua sino también el valor del radio de la Tierra. Recordemos que Eratóstenes de Cirene ya, hacia el 200 a.C., calculó el radio de la tierra con excelente precisión. Aún admitiendo un cierto error en el valor del radio de la Tierra considerado por los técnicos romanos, en el caso de admitir el apuntado por Ptolomeo, el cálculo del error de nivelación derivado de la esfericidad de la Tierra estaba perfectamente a su alcance, dada su extremada sencillez. 74 VITRUVIO. De Architectura. Lib. VIII, cap. V. 71