Caina Fanzine N°2

cainafanzine

Segundo número de Caína Fanzine, revista independiente de libre expresión sobre literatura y artes plásticas, publicado en la ciudad de San Luis Potosí, México

No 2

Caina

fanzine

Del margen a la libertad

LITERATURA

Y ARTES

VISUALES

COLABORACIONES

Héctor Hernández Montecinos

Alfredo Fressia

Microrrelatos

Muertos Nuestros

Entrevista a

Guerguina Pavlova Pavlova

Música Del Futuro

revista independiente de libre expresión, 2018,

san luis potosí, méxico


Editorial

Este segundo número de nuestro querido fanzine ahora puede presumir de tintes

musicales con la entrevista que Alex le hizo a la maestra Guerguina Pavlova Pavlova, con

quien conversó por varias páginas sobre el futuro de la música clásica y profana. También

incluimos a dos poetas de indiscutible renombre, el uruguayo Alfredo Fressia y el chileno

Héctor Hernández Montecinos, quienes nos dan una muestra de sus proyectos de poesía

más recientes. Moviendo el reflector sobre las aportaciones en la pintura de Gabino

Manuel Gaspar e Israel Montalvo, con mensajes disidentes que dan cuenta de nuestra

sociedad, y también echar luz en Zomby Mate y sus ilustraciones de psique inquietante.

Nuestra publicación no quiere pretender nada, no tiene un manifiesto. Entes

polipotenciados no nos dieron permiso para llevar a cabo la publicación de este

fanzine. También queremos decir que estamos alejados de la legitimación de cualquier

moda, ideología o chapuza. No manejamos en este número una temática en específico,

aunque ahora nos inclinamos por introducir algunos brevísimos que toman como

motivo o punto de arranque el tema de los “Muertos nuestros”.

Así, esta segunda edición se formó mediante el convencimiento de que tenemos

una publicación de calidad que puede aportar a la difusión y que está hecha desde

la calidad de sus materiales artísticos y humanos, y no negamos que queremos

merecer inteligencias y corazones que amen un poema, una pintura, un cuento, sin

fijarse en otra cosa que en los trazos y las palabras. Somos serios y somos un fanzine

feliz de colaborar con la afinidad de diversas visiones de la literatura y el arte. Lo

que aquí se publica es por la admiración que nos inspiran los escritores y artistas

que hacen y se hacen en San Luis Potosí, en México y en otras partes del extranjero.

Querido lector, tienes en tus manos algo que merece ser leído con aprecio.

El Editor irresponsable

Equipo de trabajo

Francisco Puente

Alexandro Briones

Lucas Lucatero

Vicente Acosta

Este fanzine original es independiente.

Se puede copiar y distribuir libremente, sólo se

prohíbe su reproducción de modo total o parcial

con fines de lucro.

Imágenes, viñetas y textos fueron proporcionados

por cortesía de los interesados para ser corregidos,

editados y publicados a nuestra consideración.

El logotipo, monograma, lemas y derechos por el

diseño y edición de este fanzine, pertenecen a su papá.

Si quieres hacernos comentarios, colaborar en la

edición, diseño y redacción del siguiente número

de Caína Fanzine, te respondemos. Ponte en

contacto con nosotros:

E-mail: cainafanzine@yahoo.com

Facebook: Caina Fanzine

WhatsApp: 444 849 89 37


CONTENIDO

4 Soledad y paroxismo. Zombi Mate. P. Vallarta, Jal.

5 Poeta en el edén. Alfredo Fressia. Uruguay.

6-43 La música del futuro. Entrevista a Ana Pavlova Pavlova. Alex Briones. SLP.

10 Casa sola. Manet. SLP.

11 Los perros y los días. Verónica Noyola. CdMx.

12 64 cajitas sobre la poesía. (Frag.) Héctor Hernández Montecinos. Chile.

14 Burbuja. Ricardo Bernal. CdMx

16 Nuria. (Cap. 2). Alberto Castillo. SLP.

18 La puesta en marcha del tejido cardiaco. (Frag.) Adrián Mendieta Moctezuma. Tlaxcala.

19 Rosita. Adonai Uresti González. SLP.

20 La ceremonia del fuego nuevo. Juan Carlos Hernández. CdMx.

24 Hoy es un buen día. Monsiere Morphine. SLP.

26 Muertos Nuestros. Microrrelatos.

26 Desolados. Israel Montalvo. Cdmx.

27 Coleccionista. Rosario Martínez. Ojinaga, Chih., México.

27 Un secreto amarillo. Israel Montalvo. CdMx

28 Sacrum Facere. Lola Bistrol. CdMx.

28 Live Fast, Die Young. Gabino Manuel Gaspar. SLP.

29 Amá Teresa. Mitra Amore. Charlotte/Nc USA

29 Por los abismos de la carne. Israel Montalvo. CdMx.

30 La tierra gritó. Rubí Verenice. CdMx.

30 La Larga Lucha de los 500 Años. Gabino Manuel Gaspar.

31 Descenso. Rou Vilchis. SLP.

32 Ausencias. Akire Ledezma. CdMx.

34 Lujuria. Alfredo Fressia. Uruguay.

35 La Letra. Lucas Lucatero. CdMx.

39 La propuesta. Katia Malayerba.

40 El grito perfecto. Arisandy Rubio García. CdMx.

42 Tus piernas en esa cama. Florencia Chaile. Argentina.

47 Éxtasis. Gabino Manuel Gaspar. SLP.

48 En busca del bicho. Israel Montalvo. CdMx.

49 Cuarto del espejo. Zombi Mate. P. Vallarta, Jal.

50 Okulto. Sobrenatural Reseñas. Samir Karimo. Portugal.

51 Noticia de los autores. Algunos Datos y Semblanzas.

53 Sin título. Sahad. SLP

54 Adán. Alfredo Fressia. Uruguay.

55 El Amor de mi Vida. Gabino Manuel Gaspar. SLP.


OETA

EN EL EDÉN

Del libro “Poeta en el edén”

Por Alfredo Fressia

No, Señor,

nunca huiré del Paraíso, tengo en mí

la leche eterna de los padres y los hijos,

y escribo poemas para la nostalgia.

No, Señor,

nunca seguiré el rumbo imprudente

de los cuatro ríos, el que impele a los nautas

hacia el mar de monstruosas criaturas.

Habían podado las ramas de oro

que brillaban en el árbol de la vida.

Y ahora me llaman como almas.

No, Señor,

nunca comeré del árbol prohibido.

Apreté tantas veces en mi mano

las frutas suculentas. Aspiro

los perfumes seductores,

—Et d´autres, corrompus, riches et triomphants—

Nada sabes de mis íntimos

paraísos artificiales, y te ofrezco las costillas

húmedas y turgentes

para que sigas modelando al mundo

mientras duermo.

Soy un niño inmenso

escribiendo dócilmente en el barro del Edén.

Tengo un muñeco de porcelana blanca.

Balbucea.

Arte y Literatura

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ENTREVISTA A

Guerguina Pavlova Pavlova

Por Alexandro Briones

Conversamos con ella sobre La música del futuro

Alex Briones: Maestra Guerguina Pavlova: “La música es la vida misma, es comunicación

y trascendencia de momentos vivenciales”. “La música participa en una

percepción completa de nuestro mundo, y es parte vital de la comunicación entre

los seres humanos”.“La música es el canal perfecto para el equilibrio en el mundo”.

¿Cree que en un futuro se siga estudiando, escuchando e interpretando las obras musicales

de los que hoy se consideran los grandes de la música, tales como Bach, Mozart,

Beethoven, Debussy? ¿O aparecerán otros músicos y compositores que crearán una

nueva y más trascendente música que ocuparán el sitio de los mencionados?

Guerguina Pavlova Pavlova: Como la música es una obra humana existe la posibilidad

de la evolución, de las aportaciones nuevas, sin embargo, la esencia, el mensaje de

los músicos que mencionas y de muchos otros seguirá trascendiendo, escuchándose y

disfrutándose por muchos años más; pero también al mismo tiempo surgirán nuevos

músicos y compositores que se establecerán y trascenderán su mensaje por épocas.

AB: ¿De qué dependerá la música del futuro, de los nuevos instrumentos que se

inventen o de la nueva apreciación musical que tengan los compositores?

GPP: Los instrumentos musicales son un medio para ejecutar el sonido musical, evolucionarán:

se crearán otros nuevos en la medida de las exigencias de la composición

musical. Pero definitivamente la música del futuro dependerá de la apreciación musical,

y esto es movido por la necesidad constante de «buscar». En el mismo momento en que

un fundamento anterior va modificándose y evolucionando va cambiando hacia uno

nuevo; en el mismo momento de la creación surge una nueva creación, pues al mismo

tiempo surge la necesidad de la búsqueda, y en esa búsqueda los compositores van a

construir nueva música. Esto es parte de dos puntos importantes en la presencia de la

música, que son: los elementos constructivos técnicamente vistos y los elementos expresivos,

es decir, aquellos que van tocando la sensibilidad de la percepción humana.

AB: De los géneros musicales que hay en la actualidad, ¿cuál cree que está marcando

la pauta para la música del futuro?

6 Caína Fanzine ii


Nació en la ciudad de Troyan, República Popular

de Bulgaria. Su carrera la inició a los 7 años y

fue a los 15 cuando tomó la decisión de estudiar

música profesionalmente. Realizó estudios en el

Instituto Superior de Pedagogía Musical en la ciudad de

Plovdiv, Bulgaria, entre 1980 y 1985. Obtuvo el título en la

especialidad de Pedagogía Musical con grado de equivalencia

educativa a Máster. Realizó cursos de especialización

en Música Folclórica, Dirección Coral y de Orquesta entre

1983 y 1984 en la cuidad de Sofía, Bulgaria, y Dirección

Coral en la ciudad de Zacatecas, México, en 1996. Desde

1986 radica en México, obteniendo la naturalización mexicana

en 1991.

Ha sido integrante de la Orquesta de acordeones en la ciudad

de Troyan, Bulgaria; solista y pianista acompañante de

coros y música instrumental en Plovdiv, Bulgaria; acompañante de grupos de danza

folclórica en Lovetch, Bulgaria; integrante del Quinteto de acordeones “Sergio Rizzardi”

y del Dúo de acordeones “Camerata Filarmónica”; pianista acompañante del Primer

Concurso Nacional de Ballet Clásico en Guadalajara, Jalisco, y del Festival Internacional

de Danza Contemporánea en San Luis Potosí, en varias emisiones. De 1991 a la fecha ha

participado en numerosos conciertos con ensambles instrumentales y vocales, y como

solista ejecutando el acordeón y el piano con grandes artistas en importantes escenarios.

También ha dirigido grupos corales como: el Coro Infantil del Programa de Coros y Orquestas

Juveniles (1994), Coral Polifónico “San Francisco” (1995 – 1999), Coro Mixto del

Instituto Potosino de Bellas Artes (2000 – 2003); además de participar como maestra en el

programa “Estrellita” de piano y órgano en Yamaha (2002-2004).

Colaboró en conjunto con los maestros Raúl Gamboa y Lila López, importantes referentes

de arte en San Luis Potosí, con los que hizo mancuerna para que las bellas artes

despuntaran y consagraran al Instituto Potosino de Bellas Artes como uno de los organismos

culturales de mayor calidad a nivel nacional e internacional.

Actualmente se desempeña como Coordinadora del Área de Música del Instituto Potosino

de Bellas Artes, en donde tiene a su cargo la carrera Técnico Profesional Instrumentista

Ejecutante y los talleres de música.

GPP: Siempre he considerado el origen, la fuente de la música, y está en los pueblos,

la expresión popular, la música popular, la música folclórica, siempre es lo más puro,

lo más concreto. Y a partir de ahí los nuevos ensambles, posteriormente propuestas

compositivas, surgen a través de esos mensajes que transmite la música popular, la

música folclórica, así que para mí son las fuentes originales, el fundamento de toda

música. Existen dos líneas que creo son las que se van enfilando hacia el futuro en

cuestión de la composición profesional y en aquello que va quedando también en la

música de concierto, en lo que va dejando un mensaje trascendental, una es definitivamente

la propuesta de Arnold Schoenberg, que es la que ha fructificado más en la

cuestión de la composición, y la otra es la propuesta de Paul Hindemith. Hindemith

parte de un sonido generador, un sonido fundamental, el que va organizando las

relaciones gradualmente, y dentro de ese sonido generador principian las relaciones

de las consonancias, las consonancias son aquellos sonidos que crean una sensación

agradable a nuestro organismo, es una propuesta más natural. Mientras Schoenberg

abre la posibilidad total de la libertad de los movimientos de los sonidos, de los intervalos,

que él llama pantonalidad, algo que es totalmente libre pero unificado en un

todo inmenso.

Arte y Literatura

7


AB: ¿La música tiene un límite? ¿Habrá un momento en que se habrán descubierto

todos los sonidos y se habrán hecho todas la combinaciones de notas de tal modo que

ya no habrá más qué componer?

GPP: Partiendo de nuestro alcance como capacidad humana podríamos decir que

referente a nuestra percepción sí hay límites, porque conocemos que el rango auditivo

que tenemos, las capacidades auditivas a la percepción del sonido, frecuencias,

volúmenes, intensidades, etc., colores inclusive, creados por los sonidos armónicos

que van creando esas sensaciones sutiles, tiene limitaciones. En sí yo pienso que la

música no tiene límites, así como el conocimiento de lo que es el universo para nosotros

es infinito, no conocemos sus límites, así la música tampoco tiene límites. La

música constantemente evoluciona, constantemente tiene nuevas posibilidades y

fructifica en un abanico muy amplio de posibilidades.

AB: ¿El sonido 13 es la música del futuro?

GPP: Julián Carrillo en conjunto con

otros músicos de otras latitudes en

tiempos muy cercanos trabajaron sobre

el mismo concepto de lo que se conoce

como el sonido 13. Él se enfocó en el

dieciseisavo de tono, que es una frecuencia

muy pura, muy claramente

perceptible y la llamó sonido 13,

porque en el concepto general del

sistema temperado se conocen 12

semitonos, doce sonidos, él lo llamó

sonido 13 para nombrarlo diferente.

Este sonido es parte de los microintervalos,

y alrededor de esto se crea la

composición de microtonos, microintervalos,

él la desarrolló como una forma

de composición. En la actualidad

también hay varios compositores que

trabajan este tipo de composición. La

resistencia a este tipo de composición

es debido a las limitantes humanas auditivas

y también a la ejecución para

producir estos sonidos, tanto con la voz como con los instrumentos. En mi punto de ver

el sonido 13 no es la música del futuro, es la música de la actualidad y va a continuar

siendo en el futuro, simplemente que todavía no se desarrolla como parte de toda la

música tan ampliamente como el concepto de los 12 semitonos o el sistema de la escala

cromática. Digitalmente son pocos los microtonos que se pueden interpretar, lo que

conocemos por una tecla, una cuerda, una pisada o una afinación. En la época actual con

la aparición de los medios electrónicos y de los sintetizadores, en cuestión de desglosar

8 Caína Fanzine ii


los armónicos de un sonido, por medio de los instrumentos electrónicos, ya no hay

límites para utilizarlos, de utilizar los microtonos, de crearlos. Simplemente hay que

darle más difusión a los microintervalos, microuniversos que existen en la naturaleza

así como el macrouniverso, y disfrutar de él.

AB: ¿La música clásica seguirá existiendo en el futuro? ¿Habrá un tiempo en que ésta

quedará obsoleta?

GPP: En el concepto que consideramos música clásica, considerando inclusive desde

la música barroca, grecobarroca, el clasicismo mismo, o ese paso, este puente entre

clasicismo y romanticismo, toda esta composición continúa formando el concepto de

música clásica en sí. Yo pienso que continuará, así como sucedió con la obra de Bach,

que dentro de su propia gestión él formalizó la cuestión de la tonalidad. Dentro de

su propia obra empezó a reestructurar su concepto de tonalidad y traspasar la línea

tonal. Al mismo tiempo podemos ver que en el siglo XX después de salir de este concepto

de composición llegó a un mismo punto de retorno; por ejemplo, en la música

de Ravel podemos ver el concepto que ahora se conoce como neoclásico, el neoclásico

que es retorno al clasicismo pero ya en un punto distinto, con una visión nueva, cada

quien con su nueva propuesta. Yo pienso que continuará la esencia del mensaje universal

de la música clásica, que viene en cada una de estas épocas.

AB: ¿En el futuro habrá cabida para los instrumentos de cuerda, de viento, de impacto?

¿O será que la música hecha electrónicamente, por sintetizadores y computadoras, es

la del futuro?

GPP: Al observar la música desde la aparición de los primeros instrumentos, apreciamos

cómo han ido evolucionando con los materiales, con la forma, con la capacidad

de producir los sonidos, con su intensidad, inclusive la técnica. Nos damos cuenta

que afortunadamente los seres humanos somos muy creativos, como sucedió con

la aparición del instrumento acústico y posteriormente el instrumento electrónico;

considero que todo este desarrollo no va a parar aquí, como vemos por las fusiones

con los instrumentos electroacústicos, o como por los instrumentos meramente

acústicos que dan los sonidos generadores y los cuales van precisamente a la base

de los instrumentos electrónicos. Entonces creo que todo esto va a ir evolucionando

de forma muy amplia, muy rica. Y probablemente también los instrumentos acústicos

continuarán evolucionando; probablemente algunos quedarán atrapados en una época

como ha sucedido con los instrumentos renacentistas, pero al mismo tiempo vemos

que ahora hay un auge, que hay constructores de instrumentos renacentistas, que hay

un retorno al gusto de escuchar ese sonido.

Sigue en la página 43

Arte y Literatura

9


Casa sola

Por Manet

Ese destino de las casas solas de ser las protectoras

y únicos testigos de los amantes

que se adoran en las sombras, deshaciendo

el mundo mientras hacen el amor.

Destejen lentamente las membranas del

cariño de terceros. Rompen el tiempo, lo

quiebran y lo embarran contra las paredes

hasta que se escurre por el techo y les cae

encima.

Las casas, admiradas, parece que también

suspiran, se llenan de vaho, se empapan

de la vida y de la muerte chiquita al mismo

tiempo. Resuenan y toman a la vez los sonidos

del amor, y los guardan por todos los

rincones, los atesoran para la eternidad.

10 Caína Fanzine ii


Los perros

y los días

Por Verónica Noyola

Cuando vine a este mundo, el Borracho ya vivía con nosotros.

Era cruza de labrador con bóxer. Su rostro tenía esa peculiar

mezcla de perro dócil en la mirada, y belicoso en el hocico. Mi

madre no lo quería. Mi madre nunca quiso a ningún animal.

El Borracho vivió como muchos perros de su época: era afortunado

al comer las sobras de la comida de los humanos, para

quienes era una vergüenza a la hora de las visitas.

Durante los primeros años fungió como caballo, pues a papá

le dolía la espalda y no podía desempeñar este papel. Después

fue sillón, quizás fue almohada. Murió de vejez y olvido. Yo

quería enterrarlo como hacían en las series gringas, y faltar a la

escuela; mi madre fue práctica: lo echó en una bolsa de plástico

y lo entregó al carro de la basura.

Después hubo otros perros en casa. Lo más bello era nombrarlos:

Chaac y Bageera, un par de dobérman viejos; Golondrina, una

dálmata melindrosa; Laila, porque melómanos siempre fuimos;

Cachuchas, por una mancha negra en la cabeza blanca; Chancla,

por su aspecto falto de garbo.

Todos los perros corrieron con la misma suerte del primero.

Pero el Borracho es el perro en el que pienso cuando digo “perro”.

Tal vez ese acto sea una forma de redimir alguna culpa. Quizás

esa culpa sea primigenia, anterior a mí y a mi perro. ¿Cuántas

predeterminaciones del mundo no tienen la misma forma sutil y

salvaje de domesticar al hombre en el curso de los días?

Arte y Literatura

11


64 cajitas sobre la poesía

(fragmento)

Por Héctor Hernández Montecinos

1

Alguien me muestra un libro

mío que anda leyendo

y me pregunta si corrijo

los poemas. Le cuento que

escribo a mano y ese es mi

oído: ritmo, silencio y miniatura.

Muñecas danzando con las piernas

chuecas sobre el papel. Luego paso

al computador y ahí se resuelve lo

visual, en lo frío no de la pantalla

sino de la página en blanco que es

el síntoma del mundo. Leer, releer,

corregir, revisar después de escrito

el poema no tiene sentido. Es trampa.

El poema se construye, se destruye

y se reconstruye dentro de

uno, porque es parte de ese uno que

uno no es. Ánfora de una existencia

que parpadea, señales de humo

dentro de una casa en llamas, susurros

de los animales de un bosque

imaginario. No, amigo, no corrijo

los poemas. Tengo la vida entera

para arrepentirme y ciertamente

arrepentirse de vez en cuando

hace bien pero no en la literatura.

2

¿Cuánto te demoras en escribir

un poema? Sueño que

alguien me pregunta. Sueño

con responderle: 33 años.

Cada uno de mis poemas

se ha tardado 33 años en escribirse

porque cada uno de mis poemas es

mi presente, esa línea imaginaria que

existe entre el miedo del pasado y

el deseo del porvenir. 33 años tardo

en cada poema, en cada libro y en

mi obra total. Es lo más viejo a lo que

llegarán. La poesía no es la eterna juventud

sino el eterno abandono. Hasta

aquí quedan. Yo me dedico desde

ahora a desaparecer y eso me llevará

tiempo. No quiero que nadie me interrumpa.

Es una cosa de vida o muerte.

No, es cosa de muerte y resurrección.

3

Hay poetas que escriben poemas,

otros libros y otras obras.

Conjuntos de poemas pueden

ser libros, conjuntos de libros

pueden ser obras pero ¿qué es

un conjunto de obras? ¿es eso posible?

Lo es. Un conjunto de obras se llama

una noche en la poesía. No son sólo

constelaciones sino las nubes que al

día siguiente taparán al sol. Los poetas

jóvenes aman los poemas, los maduros

aman sus libros, pero quienes nos

estamos muriendo pensamos en obras

aunque éstas tengan una decena de páginas.

Como dijo JK, no se trata de cantidad,

menos de calidad, tiene que ver

con cuánto tiempo quieres estar muerto

y en cuánto tiempo quieres resucitar.

12 Caína Fanzine ii


4

Hacer una obra es ganarle

una vida a la muerte.

Una muerte ficticia y trágica,

pues se le quitó a la

realidad un poquito de

fantasía, un poquito de sueño, un

poquito de ilusión. No pasa por la

vanidad ni la ambición ni siquiera

el egoísmo. Pasa porque las obras

se escriben desde atrás para adelante.

Piensas en el final, sueñas

con el final de ella. Rehaces tu

existencia sólo para el fin de esa

obra, de tal modo que se convierte

en el inicio. Un nuevo amanecer.

6

La obra, cualquiera que sea,

es la tragedia de la literatura,

de la escritura, de una civilización

basada en la luz,

que es lo mismo que decir

verdad, bien y belleza. Tres luces

que encienden pero también queman.

Todo lo que ilumina oscurece

a una luz mayor que no habíamos

visto hasta que muere. Todo lo que

hacemos se ve interferido por la luz.

Fuera de ella nada existe, salvo la

comedia que es la paradoja de que

sólo quien muere puede escribir y la

de quien lee es porque ya no existe.

5

Una obra sólo se puede

crear desde la muerte. No

es la síntesis de una vida

como los necios creen.

No es la suma de nada,

ni la multiplicación de todo. Es el

momento en que ese agujero negro

devoró al resto de agujeros

negros que habían devorado al

resto de agujeros negros que se

habían devorado el infinito. No

hay más nada: sólo devorarse

a sí mismo y convertirse en un

fotón, es decir, en un nuevo Big

Bang para mañana en la mañana.

7

Se lee para olvidar. Se lee para

que esos libros que me rodean

no existan más. Se lee para olvidarlos

por siempre. Leo porque

quiero que estos cientos de libros

se quemen para siempre y dejen de

atormentarme con su silencio. La forma

de olvidarlos es leerlos. Los marco, los

agrieto, los rayo. Doblo sus páginas

como si fueran brazos. Arranco hojas

como si fueran huesos. Los apilo y disfruto

cómo chorrean el polvo en que

se convirtieron sus autores. La poesía

es un modo de que todo se muera

a tu alrededor y nadie se dé cuenta.

Es una buena idea pero en una mala

conciencia. Es una buena idea, en un

mundo que se merece ser leído como

un mapa. Es una buena idea, la de una

civilización que se apaga como su sol

y se convierte en una larga noche en la

que todo lo que ahora no brilla, brillará.

Arte y Literatura

13


BUR

BUJA

Por Ricardo Bernal

I

Lecturas desordenadas, ojos tristes, buró lleno de frascos. Sentada

en su cama, la meiga se quita las medias y las pestañas postizas;

desde el espejo mil muertos la observan. En el piso, un tapete de

tarántulas bulle como un mar peludo de chocolate. Afuera, la

luna es una burbuja de carne atornillada en un telón de cobalto

verde. Más lejos, pero no tanto: el mar verdadero.

II

La meiga duerme con la luz encendida. En la cabecera, un tecolote

metálico deshoja frases que se meten como cuchillos a los mundos

esponjosos del sueño: una vez adentro son láminas, figuras alargadas,

siluetas de hombres antiguos y sin sombrero huyendo hacia los

bares. La meiga busca su lengua con la lengua; el recuerdo de

aquellos hombres es sal efervescente en sus arterias.

III

Muebles. Cortinas inmóviles. Afuera: silbatos sin boca, la burbuja

de la luna explotando en carcajadas mudas. El gato de Yavé

persiguiendo aterrado al sonriente perro de Baco. La meiga

sueña ahora con jirafas: largas jirafas rosas dibujadas en aquel

cuaderno que jamás descubrió su padre. En secreto, la historia

y la histeria intercambian vocales espías.

14 Caína Fanzine ii


IV

La muerte ronda el puerto, desinfla marineros gordos y ballenas

hechas de pulpos: barcos de velas negras clavan las uñas de

sus anclas en las espaldas de insomnes mantarrayas.

V

Amanece: el caldo de habas ya hierbe en la cocina. Junto a la

ventana, una torre de hotcakes se bebe la miel inagotable que

cae del cielo. Seis soldados de plomo se esconden detrás de

los pomos de especias. Las hormigas se disuelven al llegar a la

orilla del fregadero donde un trapo se mueve por sí mismo para

borrar todo rastro, bajo la consigna: “lo que sucede en la noche,

se queda en la noche”. La meiga, vestida de novia, está sentada

detrás de un biombo: bebé café y en sus rodillas hay un libro

abierto como el universo.

VI

Domingo. Lluvia larga. Meiga de manos huesudas hablándole

a nadie. Una carroza jalada por arañas gigantes se estaciona en

la mente.

VII

Suena el timbre: es un ramo de flores sin galán que lo sostenga.

La meiga se estira, dobla su silla, se cubre la cara con la sombra

de su velo: una lágrima escurre de su ojo izquierdo y se vuelve

nada antes de tocar el piso. La meiga abre la puerta: detrás de

la puerta hay una meiga que acaba de abrir la puerta. Nos congelamos.

El ramo de flores cabalga por el horizonte.

Arte y Literatura

15


NURIA

Capítulo 2

Por Alberto Castillo

Anoche se me acumuló la soledad, sin apetito y con

más pastillas que ganas de vivir, tomé una decisión.

Frente al espejo vi una profunda oquedad, de esas

que te comen cuando duermes.

Tal vez la soledad no es curable, ni el botox rellena vacíos; la vida

pasa, eso está claro. Cuando era niña, temía a los mostros en mi

armario, de brujas en las ventanas y a mi alcohólica madre. Papá

se fue de casa cuando tenía cuatro años, le recuerdo poco, sin

juicios ni rencores, siempre lo querré.

Te echo de menos, Alex; soy turbio canal a deshoras: desconozco

mi origen, ignoro los causes. Un mate para el corazón roto, llegaron

las tardes gélidas, octubre y sus misterios, pero tú no vuelves. Es

fácil decirlo, pero durísimo escucharlo.

Me di cuenta que salí de mi país sin siquiera hacer llamadas de

despedida; migramos por amor, no porque tengamos problemas.

De ti aprendí que la soledad tiene sus cosas buenas, sólo

hay que saber encontrarlas; del tiempo, que hoy no hace falta

ser fuerte. Me urge verte, como el agua de mayo.

Fuiste la llama que atrajo a esta polilla, una que soñó convertirse

en luciérnaga. La tarde que compré el vuelo, me dije “¿Estar

esperando? Bah, mejor avancemos”, desataste demonios

en mí que no quisiste o pudiste enfrentar, yo solté mi cabello

y salí al aeropuerto a buscar unos brazos que fueran un oasis.

Sí, Ale, en la vida no todo es meterla, sacarla y chupar, también

hay que amar.

16 Caína Fanzine ii


¿Cuál es el sentido de la pérdida de algo que no se tuvo? Cuando sólo

se deseó, cuando sólo se soñó, aun así, yo creo que un día alguien será

la persona correcta. Eso decía tu agenda que olvidaste en el mismo cajón

donde dejaste nuestros aniversarios y el disco de un trovador depresivo.

Lo primero que hice al pisar el

norte fue comprar un teléfono,

el anterior lo tiré antes de abordar,

no sé para qué lo quiero,

acá no me conocen, nadie

tiene si acaso la nueva

lada. Tal vez lo hice

por costumbre, por

ahorrarme la pena

de pensar que llamarías.

No sé si

soy una tonta

por haberte

esperado o

por el móvil

nuevo.

Cuando te

conocí me

hablaste

de una

absurda

leyenda

sobre un

hilo rojo, juraste que un extremo iba

atado a tu meñique y el otro en el

mío, para ser franca, siempre creí

que era un eufemismo para cadenas

y grilletes. Después

llegó tu famoso anillo de

compromiso del que no debería

hablar, un diamante simboliza esclavitud

a temperaturas inhumanas,

mal salario y claro, tus pocas

ganas de seguir dando explicaciones

de amor.

Cada mañana despierto con la

zozobra de saber que no tengo

ningún motivo para levantarme,

sólo la necesidad de seguir pagando

el piso que alquilé, uno

sin muebles ni espacio para ti.

Ayer pasé a una agencia de autos,

me parecieron absurdos, para

qué quiero uno de cuatro puertas, o

de dos, si vendieran coches con una

sola puerta ¿quién crees que sería la

primera en conseguirlo?

Al final compré una botella de vino tinto, queso y la vaga

idea de que nunca tendré un aniversario. Tu casa era linda,

debo reconocerlo, pero las jaulas adornadas no me van, de

los muebles ni hablemos, eran tan grandes como la miseria

que me cargué por años. ¿Un comedor para seis? Ni siquiera

lográbamos conseguir una cena juntos, de qué servían otras

cuatro sillas, no tengo ánimos de mencionar detalles, ni mi

inexistente vida sexual, de la tuya no puedo hablar, nunca

me involucraste en ella.

Bueno, suspendo esto, me esperan en la otra sala.

─¿Nuria? Pase por favor.

Arte y Literatura

17


Por Adrián Mendieta Moctezuma

La puesta en marcha del tejido cardiaco

(fragmentos)

Para que de la voz surja mi nombre

para que de la carne surja mi nombre

deshojé mis pestañas

me arranqué los ojos

para nunca mirar mi imagen

y aceptar la descripción

de aquellos que me miran.

Apartado de esta oscuridad,

apartado de la luminosidad,

abro mi carne marchita

y emana de ella mi voz

tenue

desquebrajada

sonrisa entumida:

mi presencia.

Y divago en toda la dicha que no tendré,

en mi piel arrugada,

las sábanas enmohecidas;

pienso-digo-grito

en las palabras inventadas y envidio a aquellos

que esperan en el umbral de la muerte,

quienes ya no le darán la menor importancia a la palabra

pues el respiro y el silencio serán las únicas señas

de que todavía hay un rescoldo de luz en sus ojos.

*Mejor

haberme castrado

lanzado en trozos por el risco,

mejor ni pasado ni presente

porque estar con las manos acalambradas

y los pies fracturados

se asemeja al agua estancada, a la tierra sin cultivo.

Mejor haberse ahorrado el incendio de mis huesos

la puesta en marcha del tejido cardiaco;

Para que así, las llamas que me impulsan

fueran solamente un suspiro:

la furia que de su propia materia

formara aire con sonido de pájaro,

la estructura transparente donde la vida ensancha,

la forma que mantiene presencia en todos los rincones

la forma que solamente roza

bordea

palpa

al mundo, sin poseer un mínimo centímetro de su magnificencia.

18 Caína Fanzine ii


Rosita

Por Adonai Uresti

No me gustaban los días

fríos. Rosita siempre quería dormirse

abrazada de mí, eso me incomodaba. La amaba,

es cierto, pero cuando quería girarme hacia la ventana

no podía hacerlo. Si por fortuna lo lograba, ella no me dirigía

la palabra al despertar. Nos gustaba dormir desnudos y el frío lo

impedía, sin embargo, lo hacíamos. Cada mañana el café estaba listo

y caliente, como me gusta. Ella usaba una sudadera roída y pantaletas,

así preparaba el desayuno, su mejor vestimenta sin duda. Me gustaba

verla sin maquillaje, era otra, nunca es bueno enamorarte de otra. Yo estaba

listo para irme cuando ella apenas iba a bañarse. Pero ella era hermosa y en

eso jamás podría ganarle.

Al llegar al trabajo me recibían con un beso, después yo iba a

mi oficina, la de hasta el fondo. Ese beso me duraba hasta media tarde y

pensaba: “pobre Rosita”. Nunca se enterará, nadie del trabajo la conoce.

Por las noches me gustaba sorprender a mi Rosita con detalles dignos

del noviazgo adolescente. La sorprendía con una botella de vino,

le quitaba los zapatos y besaba sus pies. A ella le gustaba bailar,

bailábamos. Me hacía el amor de maneras que nadie podrá

igualar, se lo hacía yo también de la misma manera que

se lo hacía a otras. Terminábamos abrazados hasta

quedarnos dormidos, desnudos, queriéndome

girar otra vez hacia la ventana. “Pobre

Rosita”, me decía.

Arte y Literatura

19


La ceremonia

del fuego nuevo

Por Juan Carlos Hernández

“Aquí nos tocó. Qué le vamos a hacer”

Carlos Fuentes

Llegamos como a las diez de la

mañana, entramos por la avenida

Nezahualcóyotl, ahí al ladito

de la catedral. Los lobos ya nos

esperaban, unos estaban parados frente

al palacio, otros estaban arriba, en la

azotea, esos fueron los que nos dieron

miedo porque estaban encapuchados y

traían palos y tubos; los de abajo eran

como nosotros: señoras, viejos y chamacos.

Nomás nos vieron llegar y empezaron:

¡Arriba la loba! ¡OPC! ¡OPC!. Ana,

que era nuestra líder, comenzó a gritar:

¡Fuego Nuevo! ¡Fuego Nuevo! ¡Ramón,

Ramón! Y pues como yo, la comadre y

los demás de la colonia íbamos con ella,

le empezamos a hacer segunda. Nos dijo

que nomás teníamos que venir a hacer

bola, en lo que el ese señor tomaba protesta

como presidente municipal y ya

después nos íbamos. Nos ofreció la comida

y el transporte. También prometió

que cuando Fuego Nuevo ya gobernara

nos iban a dar unos terrenitos en este

municipio. Cómo decirle que no, si yo

nomás estoy de arrimada en la casa de

mi mamá, además el centro queda más

cerca de aquí.

El camión llego ahí a la colonia tempranito

por nosotros, a las siete y media,

venimos desde Ixtapaluca. Nos bajaron

por allá, unas calles atrás de la catedral.

Vimos que había muchos camiones más,

unos decían ‘Toluca’ ‘Chalco’ ‘Los Reyes’

hasta había unos que venían de Puebla.

Era mucha gente, Ana estaba bien animada

“N’hombre, comadre, somos un

montón, ya la hicimos”. Nos repartieron

playeras y banderas, unas regrandotas,

todas rojas. Alcancé a ver que un grupo

iba con mochilas y entre ellos se enseñaban

lo que traían, se dijeron algo y se

dispersaron entre todos. Ya cuando éramos

muchos más, empezamos a caminar

hacia el palacio municipal. Unos llegamos

hasta ahí por la Nezahualcóyotl y

otros se dieron la vuelta que por la Venustiano

Carranza. Así llegamos todos

de a montón al jardín del palacio. Nos hicimos

de palabras con los otros, los que

no dejaban al Ramón ser presidente. Nosotros

éramos más, qué nos iban a hacer.

Así andábamos y de repente se escuchó

un tronido de nuestro lado, fue un petardo

que nos aventaron los de la azotea, a

una señora se le enterró una moneda en

el chamorro, le empezó a escurrir mucha

sangre por el pie. ¡Uy! Pero el petardito

no fue nada, porque después empezaron

los disparos de pistolas…

Con pistolas los lobos empezaron a

disparar desde arriba. Yo pensé que iba

20 Caína Fanzine ii


a ser como todos los eventos que había

aquí, en los jardincitos del palacio. Entonces

saqué mi changarrito de quesadillas.

De saber lo que iba pasar ni salía de

mi casa, es más, ni hubiera estado en mi

casa. Pero no, me paré bien tempranito a

preparar mis cosas para nada. Yo nomás

vi que desde la mañana ya había gente

en el palacio, la gente de la loba, me

dijeron. Un montón de policías llegaron

desde la semana, hasta unos del ejército,

decían. Entonces, viendo esto, toda confiada

saqué mi puestecito ahí en la esquina.

Como a eso de las diez empezaron a

llegar los de Fuego Nuevo, ¡úchalas, eran

retehartos! Yo pensé que ya qué le hacían

los lobos, si eran menos. Unas señoras se

acercaron a comprarme quesadillas que

porque a ellas ya no les había tocado de

los lonchs que habían repartido y sus

chamaquitos ya traían hambre. Mientras

despachaba escuché que en el jardín empezaron

a gritar cosas. Nomás de la nada

escuché un estallido. Yo y mis clientas

nos quedamos paralizadas y de pronto…

“¡Balazos, córranle¡” Ni recogí nada de

mi puestecito, me eché a correr pa’arriba,

pa’mi casa. Unas gentes se escondieron

conmigo, venían de lejos, unos ni sabían

a qué venían. Salimos hasta que no escuchamos

más balazos…

“¡Balazos, comadre, córrale, nos van a

matar!” Le gritaba a Ana pero ella nomás

se quedó ahí, paradota. Todos corrían a

donde podían, había gente en el suelo,

muchos de las noticias también andaban

por ahí. Unas señoras corrían con

sus niños, otros ayudaban a los heridos,

los arrastraban. Los responsables de las

colonias de Fuego Nuevo nos gritaban

que no nos rindiéramos, que diéramos

lucha; pero cómo, si sólo traíamos las

banderas, algunos traían palos, pero ni

así ¡cómo! Se oían los balazos por todos

lados. ¡Méndiga Ana, como pude la jalé!

Parecía piedra la condenada. ¡Ay, gracias

al cielo no nos pasó nada! Pero ¡ay, Dios

mío! Pasamos junto a un viejito al que le

dieron un balazo en la panza. Ahí estaba,

tiradito, con la bandera bien agarrada,

pobrecito, ni cómo ayudarlo, si apenas

y podía yo con la mensa esa; con trabajo

llegamos a los jardincitos de la parroquia

y ahí nos tiramos boca abajo…

Abajo de las costillas, ahí me dio el

balazo, no alcancé a esconderme en la

jardinera. Una muchachita que llevaba

a sus hijos trató de ayudarme “¡No, hijita,

córrele, tú sálvate, cuida a tus niños,

déjame aquí, yo ya estoy viejo, cuídalos

a ellos, ándale!” le dije pa’que no la fueran

a alcanzar por mi culpa. Condenado

Pancho, nos dijo que viniéramos a echar

mitote nomás, que porque aquí no juntaban

a mucha gente, que después nos

ayudarían con unas laminitas pa’ la casa

que tanto nos hacen falta, parece regadera

nuestro techito cuando llueve. Pero

Pancho, cuando lo buscamos, fue de los

primeros que se peló. Ya me decías, vieja,

me decías que no viniera, te hubiera hecho

caso, ahorita me estuvieras dando mi

café y mi pan. Ay viejita, te vas a quedar

solita y todo por mi tarugada de venir.

Esos desagradecidos de nuestros hijos,

seguro ni harán caso que ya no estoy,

si vivo ni me pelaban, ‘ora muerto… Te

van a dejar sola, viejita. Te vamos a dejar

solita, solita. Ya quedé aquí por tonto, y

ni soy de aquí, vine a morirme a quién

sabe dónde ¡Ay! qué tonto soy de veras…

De veras que yo ni sabía qué onda

aquí. Yo estaba con la bandita ahí en la

esquina, en la tiendita. El Lucas trajo la

grabadora, estábamos escuchando puro

rock&roll y ya sabes: unas chelas, unas

morritas; otros weyes le andaban haciendo

a la mona, a mí ni me late esa madre,

yo pura cheve. Luego el don nos cerró

la tienda, que ya era noche, pinche don,

Arte y Literatura

21


si ya sabe que nos portamos re bien. No

nos quiso prestar unas caguamas ¡qué

apretado! Nomás porque el Chucky le

quedó a deber un cartón, pero pus si se lo

ajusticiaron antier allá por el canal, cómo

le va a pagar, bien dicen que sí se muere

el que debe, pus ahí muere también la

deuda ¿no? Pero pinche don, ni quién le

haga entender. Entonces ahí nos quedamos

viendo qué hacíamos cuando llegó

doña pelos, que si queríamos para unas

caguamas, que nos ponía hasta tres cartones.

Supo cómo comprarnos la doña.

“¿Para qué somos buenos, jefecita?”, le

pregunté. “Ustedes vénganse, síganme,

agarren todos los palos, piedras y fierros

que encuentren en el camino” Nos

dijo, y nos vimos entre todos “Pues si

es de putearse a alguien, yo puedo solo,

doñita, nomás dígame quién es el culero”,

le dije, porque sí, soy re bueno para

los chingazos. “No que, vénganse todos,

órenle” Nos dijo, y pues la seguimos.

Nos llevó caminando hasta las torres,

donde habían varios chimecos, caminó

hasta uno y le dijo a un wey que estaba

en la puerta: “órale, te traigo a éstos, son

de mis rumbos, son bien desmadrosos”

La doña nos hizo señas que nos trepáramos.

Arriba había otros morrillos. Empezaron

a circular unas guamas y unos

cigarros entre los que estábamos ahí. El

chimonstruo arrancó, ni nos importó a

dónde nos llevaba, traíamos una fiestota.

El camión se detuvo en Chimalhuacán,

en el centro, yo nomás había venido aquí

a pasear una vez, con mi mamacita, pero

estaba bien morrito. Nos bajaron y dijeron

que nos metiéramos al edificio ese,

que si alguien venía, le pusiéramos en la

madre. Nos dieron unas poquitas más

de caguamas. Ahí la amanecimos. Luego

llegaron unos rucos acá, trajeados, nos

dijeron que nos trepáramos a la azotea,

que iban a llegar unos vatos, que no los

dejáramos pasar. Nos prometieron un

varo. Nos dieron bolsas con petardos

y unos pañuelos para taparnos la cara,

pero en eso llegaron otros encapuchados

que traían morrales gordos, eran los de

las pistolas, y se subieron con nosotros

a la azotea. Ahí nos quedamos esperando

quién sabe qué. Ya cuando el solecito

estaba más arriba, empezó a llegar un

chingo de gente por las calles. Eran los

que teníamos que esperar. Medí fuerzas,

no, pues nosotros éramos menos,

mucho menos, ni qué hacerle, nos iban a

chingar. Miré a mis camaradas y les hice

señas de ‘nel, nosotros de aquí nos pelamos’.

Ya estábamos reuniéndonos para

bajar cuando ¡pam!, un vato arrojó algo

a la gente de abajo y luego otros empezaron

a disparar. No pues yo y mis camaradas

nos bajamos a escondernos en los

cuartos del edifico. Ya cuando nos quisimos

salir, que llegan los puercos, y que

nos trepan a todos…

Todos van a valer verga por culeros,

más ese pendejo de Ramón. ¿Quién se

cree? Yo le dije, le advertí que no quisiera

hacerse el listo conmigo. Ya habíamos

quedado con lo de finanzas, el agua y la

repartición de candidaturas. Pero ahora

el muy pendejo anda diciendo que no me

va a dar ni madres. Ahora va a ver quién

soy, va a saber quién es la loba. Me vale

madres, no me importa ya nada, le voy

a armar un lío grande. ¿Eso quería no?

No lo voy a dejar gobernar, le va a doler

para tomar posesión. ¡El cabrón ni tiene

gente de huevos, va a ver si yo no sigo teniendo

poder! Seguro el cabrón va a traer

gente. Pero, y qué, ¡me los voy a chingar

a todos cuando se reúnan!

Reúnan a sus jefes de Zona, díganles

que quiero a toda su gente en la mañana

aquí, en el palacio, a toda, cada colonia

de donde tengamos poder. Y no me refiero

de aquí nada más, traigan de otros

22 Caína Fanzine ii


municipios, del DF, hasta de Puebla si se

puede. Me dijeron que la loba ya mandó

gente a tomar el edificio y que van armados.

Yo tengo que tomar protesta mañana

y quiero hacerlo con toda la gente

que se pueda, que se vea que me respaldan,

que todos los medios vean que hay

gente que me quiere de presidente. No

daré nada a la loba, nosotros llegamos

aquí para tener el poder, no nos vamos

a dejar amedrentar por nadie, llegamos

para quedarnos. Nosotros la organización

Fuego Nuevo vamos a gobernar.

Hasta el gobernador nos dio preferencia

por sobre la loba. Le conviene que quedemos

nosotros, a él y al partido. Ustedes

ni se acerquen al palacio, puede que

se arme una trifulca, yo no me acercaré

hasta que vea que no hay gente de ella.

Que los encargados de colonias se hagan

cargo, algunos que vayan armados por si

las dudas.

Aunque, pensándolo bien, es mejor

si se pelean. Fundaremos nuestro mandato

en el mito de lo que pase este día.

Díganle al procurador que no quiero que

intervengan los policías si hay pelea, ya

lo recompensaré. También armen a gente

nuestra, ya no por si las dudas, que disparen

a la menor provocación. Ya después

me las arreglaré para que todo se

vea como una cosa orquestada por la loca

esa, si quiere pelea, la va a tener, pero yo

voy a ganar. Lo bueno es que ha habido

mucho escándalo estos días y hay muchos

medios de comunicación por aquí,

ellos van a reportar todo…

Todo lo que quieren, vienen y nos

hacen. Nos tratan como quieren. Pero

aquí no somos nada, siempre sirviendo

al centro. Llevando trabajadores para

allá. Como al principio, que fuimos sometidos,

pagábamos tributo y formamos

parte de la tripe alianza, más a huevo

que queriendo. Los de aquí ni importamos.

Los cabrones nomás se agarran que

de presidente, que de diputado, pero

para ellos mismos, para ellos mismos y

su familia. Pero a sus mítines y eso, hay

que ir. La loba, la cacique, nos cortaba el

agua, la luz, si no le hacíamos caso. Los

de la zona baja vivían entre puro lodo.

Pero nomás nos cambiaron a la dueña

del corral por otros. Porque el corral sigue

igual. Sí han hecho cosas éstos, pero

tenemos que sumarnos a su organización

para que pavimenten las calles y pongan

la luz. De todos modos la loba y los del

Fuego Nuevo son de un mismo partido,

a ellos los usan los peces gordos para sus

cosas de poder y ellos nos usan a nosotros.

Estamos condenados (desde que se

fue la sirena). Aquí siempre hace calor, el

sol lo decolora todo, nada dura. Estamos

rodeados de basura y agua sucia, traídas

directamente de la ciudad. Los patos ya

casi ni vienen. Estos del nuevo gobierno

ya hasta vendieron los terrenos, ahí donde

mi abuelo decía que había pirámides

y todo, yo tengo unas vasijitas que se

encontró él cuando sembraba. Ya no encontraremos

lo que fuimos. Seremos así,

siempre usados, acarreados para pagarnos

con miserias, los demás van por lo

grande, y para llegar a lo grande tienen

que usarnos, como usaron a esa pobre

gente. Los echaron a pelear y otros se

quedaron el botín. Ahora los muertos,

que fueron diez quesque son mártires,

les dieron sepultura casi de estado. Muchos,

o todos, o la mayoría, ni eran de

aquí, vinieron a pagarla. Una señora viene

cada año a recordar a su hijo. Dice que

ni le importa que la loba ya esté enrejada,

que eso no le resucita al muchacho. Pero

el Ramón se lavó bien bonito las manos.

Y se ve que van para largo, mucha gente

ya cayó en sus palabras. Pero yo sé que al

final siempre vamos a estar así, igual de

fregados. Acostúmbrate hijo.

Arte y Literatura

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Por Monsieur Morphine

El crujir de una silla me despertó.

Unas cuantas gotas de sudor se

deslizaban en mi frente. Era un

día extraño, la luz rojiza que se filtraba a través

de las ventanas iluminaba el ambiente de manera

singular, como si todo fuera parte de un sueño.

No te sentí a mi lado y voltee a buscarte en

la cama, pero ya no estabas ahí recostada. Las

sábanas estaban revueltas y sólo tu silueta

se había quedado marcada en la funda del

colchón.

El ruido de la silla se oyó de nuevo, pero

esta vez en la sala. Me incorporé con flojera,

sin apuros, de cualquier manera ese día no

teníamos nada importante qué hacer y habíamos

estado peleando de nuevo, realmente

no tenía ganas de pararme. Estiré los brazos y las piernas

antes de sentarme en la orilla de la cama; por último simplemente

me puse de pie y caminé a la sala.

Estabas frente a la ventana, desnuda, sentada en la silla. Habías

recorrido toda la cortina y se podía ver la calle, las otras

casas, los niños en sus bicicletas y los árboles que se mecían

con el viento, en un suave vaivén.

─Qué hermoso día es hoy... como para suicidarse... ─volteaste

a decirme.

─Otra vez el tema del suicidio... ¿cuántas veces me has amenazado?

─te pregunté, enojado─. Siempre corres al baño y

te encierras con las pastillas, trato de abrir la puerta a golpes

24 Caína Fanzine ii


hasta que termino llorando en el suelo desesperado por no

poder hacer nada, luego sales de ahí sonriendo... ¿¡Tratas de

chantajearme otra vez!?

─¡No, yo sólo digo que tú no me amas tanto, estarías mejor

sin mí! ¡Y cuando ya no esté, ya nadie te va a amar nunca,

porque a ti nunca te ha amado nadie! ¡Sólo yo!

La cabeza empezó a dolerme y una náusea me inundó el estómago,

sus palabras me llenaban de frustración porque tal

vez era cierto lo que vociferaba.

─¿Cómo puedo tomar en serio tus pendejadas? La pelea de

ayer fue sobre lo mismo y la de otros días también.

Me reí, más bien fingí reírme, mientras el dolor de cabeza se

hacía cada vez más intenso y se acompañaba de mis latidos.

La luz del sol te iluminaba casi todo el cuerpo.

─Adelante, amor mío, MÁTATE.

En este momento siempre acababa tu juego. Esto era como

una obra ensayada, era el mismo final una y otra vez.

Pero tus ojos se quedaron vacíos y en tu mano ya tenías un

maldito revólver que no sé de dónde diablos sacaste.

Te lo llevaste a la cabeza. Todo fue tan lento al momento del

disparo, en tu cráneo se hizo un hoyo, toda la sangre salpicó

mi ropa, algo me cayó en la cara, en las manos y pequeños

trozos de lo que eras tú saltaron al suelo.

El ambiente aún estaba enrarecido, anormal. Pero tu sangre

era real y tan tibia. Me resbalaba poco a poco en el rostro. Era

tan real.

─Sí, hoy es un buen día... ─balbucee mientras examinaba la

sangre en mis dedos temblorosos.

Arte y Literatura

25


Nuestros muertos,

muertos nuestros

En esta sección presentamos algunos microrrelatos, los

cuales nos recuerdan que la vida no la tenemos comprada:

hay un cirio para nuestras cabezas, la parca crece en nuestro

interior y colecciona cadáveres que le arrebata al mundo

de los vivos y no tan vivos. No importa que huyamos y

nos refugiemos en el amor, la lujuria o el oprobio, hay una

deuda que tarde o temprano pagaremos los muertos.

26 Caína Fanzine ii


Coleccionista

Por Rosario Martínez

Su manía era coleccionar. Guardaba recuerdos

de imágenes con noches estrelladas, de amaneceres,

de mar y lluvia. Atesoraba noches serenas

pobladas de insomnio. Evocaba gente que amaba;

ojos azules que encandilan; guiños cariñosos;

abrazos gratuitos y besos sinceros. También

guardaba momentos ácidos de los besos salados

con sabor a traición. Dolían sobre todo recuerdos

incandescentes, ardiendo como amargos cirios

centinelas, escenas de muerte, de esa insensata,

infame y cruel, que desalmada y sin piedad

llegaba con el afán de llevarse a sus muertos,

que al final son también los muertos nuestros.

Arte y Literatura

27


Sacrum facere

Por Lola Bistrol

Venía huyendo de su negra conciencia, el crimen

que acababa de ordenar lo había dejado en tal

estado que buscó un refugio que lo sosegara. Por

fin halló un departamento de paredes blancas

y estancias inundadas de sol, con habitaciones

irregulares y repartidas en forma extraña. Después

de varios suspiros cerró los ojos. Durmió largas

horas. A la mitad de la noche alguien le susurró

al oído: muertos nuestros. Despertó sobresaltado.

Ellos, los familiares de quienes había mandado

eliminar lo rodearon para acabar con él. No tenían

ojos, sólo boca. Al día siguiente, encontraron

únicamente un puerco destazado.


Amá

Teresa

Por Mitra Amore

Amá Teresa tomaba un descanso mientras los demás

nos dirigíamos a comprar cirios para los muertos

nuestros. La encontré fuera de “El Floridita”, lucía

como un gran geranio amarillo calzando zapatos de

salsa, fumaba su cigarro y sostenía su canasto lleno

de flores. Ella era única, no lamentaba la muerte,

más bien la celebraba vestida de colores chillones.

Adornada de conchas y otros objetos

del culto Yoruba aguardaba hasta la

noche para encender las velas fabricadas

con sebo de vaca, en medio de la

brillantes cantaba y bailaba a las almas

que habían viajado lejos.

Amá Teresa tomaba un descanso

mientras los demás nos dirigíamos

a comprar cirios para los

muertos nuestros. La encontré

fuera de “El Floridita”, lucía como

un gran geranio amarillo calzando

zapatos de salsa, fumaba su

cigarro y sostenía su canasto lleno

de flores. Ella era única, no lamentaba

la muerte, más bien la celebraba

vestida de colores chillones.


La tierra gritó

Por Rubí Verenice

Era un día soleado, mi hijo y yo sentados en el pasto del jardín

de la plaza, escuché el estridente trinar de una parvada, alcé

la vista; en seguida, cientos volaron a la vez. Percibimos el

trepidante movimiento de la tierra, ésta se abrió y, con el rabillo

del ojo, vi cómo un árbol se nos acercaba. Lo sentí de tajo,

oprimiéndome fuertemente el pecho; me faltaba el aire, dolor

en mi cuerpo, ojos saltando de las órbitas, mi alma tratando

de salvar a mi hijo, pero lo veo sufrir, sólo pude decirle que

recordara a los muertos nuestros.

30 Caína Fanzine ii


Descenso

Por Rou Vilchis

PISO UNO: SUEÑOS DE MI NIÑEZ

Abrió la caja y vio el corazón de su hijastra. Amaba el cuento

de Blanca Nieves.

PISO DOS: MUSAS Y SIRENAS

Después de tomar toda la noche ese té de peyote, pintó su obra

maestra. Todavía lo visitan en el manicomio para pedirle autógrafos.

PISO TRES: TERCER OJO, ARCANO INVERTIDO

A partir de ese día ya no volvió a ver ángeles, sólo demonios.

Lo peor fue aquel domingo en la Primera Comunión de su

sobrina; quiso arrancarse los ojos.

PISO CUATRO: REVANCHA

Supo que moriría solo; desde donde estaba nadie lo oyó gritar;

sintió los insectos recorrer desde su pierna hasta su recto, devorando

las partes podridas.

PISO CINCO: LA LIBERTAD ES EL PEOR CASTIGO

“No hay que darle perlas a los cerdos”; por eso lo dejé morir

aunque fueramos parientes. A él le gustaba estar en el infierno.

PISO SEIS: AMAR ES DARLE PODER A ALGUIEN PARA

DESTRUIRTE

Primera parte: Le dio de comer, hasta que terminó matándola.

La amaba demasiado.

Segunda parte: Torturó a su hijo durante una semana, este

tenía que tocar fondo, nunca quiso dejar esa mala vida.

PISO SIETE: MI PADRINO EL DIABLO

Terminé la hoja y puse fin a mi novela. Me fui con él, un pacto

es un pacto.

Arte y Literatura

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Por Akire Ledezma.

No entiendo cómo fue que llegué aquí, a esta calle. Ya no sé

A

quién soy. Sólo queda en mi mente la acidez de tu sabor,

el vello sobre tu piel morena. Intenté guardarte para mí,

tragarme la pena de no verte más.

Tres meses han pasado desde que te vi cubierto de sangre, tirado en

la acera, exprimido de tu alma; expulsado a destiempo sin razón, sin

U

poder retener tu último suspiro. Rodeada de entes extraños que sollozaban

por compasión. Quise huir, volverme polvo, volverme nada. Corté

mis venas, dos, tres veces; las mismas veces desperté en una cama de

hospital. Quise soledad para verter mi savia vital y hacer una las cenizas

de los dos. No me lo permitieron, me jalaron a la vida una y otra vez.

Me torturaron con discursos amargos de tragar y de entender.

S

Camino, es tarde, llueve. Tengo los hombros mojados y el espíritu

empapado de sensaciones que claman libertad. La fiebre busca ansiosa

una frente para asirse sin pudor. Se encaja en los recovecos de mi cuerpo

hasta producir sudor salado. Salado como las lágrimas que junto con

el sol aparecieron, y a la luz de la luna no son más que reproches de una

E

estúpida existencia.

Al menos ahora puedo llorar, ¿de qué otra manera podría soportar tu

abandono? La imagen de tus brazos asfixiándome de placer surge apenas

al cerrar los ojos. Ni siquiera cargo conmigo una fotografía para alimentar

el repentino fetichismo surgido del deseo de verte al menos en

N

papel, ni un objeto en el cual recargar las punzadas que traspasan como

flechas los restos de mi alma, pero el dolor sigue invadiendo como lepra

este interior que sólo ve oscuridad.

Una a una, como bofetadas a cada paso, la concepción de nuestro ayer se apodera

de mi alrededor. Las caminatas los domingos, observando antigüedades, rastros de

quien perteneció a este mundo recolectados por quien desea poseer un trozo de vidas

ajenas. Tus constantes cabeceos al ver alguna película francesa. Nuestras discusiones,

tú en la realidad y yo en la fantasía, siempre así; diferencias conjugadas ante el asombro

de quien sólo atisbaba por la cerradura. ¿Qué más da ahora el no entendimiento

de los demás? Importa la mutilación de ti. Importa la ausencia. Me duele tu ausencia.

Ya no puedo… un espasmo más y mis rodillas serán una con el pavimento. Un

recuerdo más y mi fuego se convertirá en incendio. Ya no tengo la certeza de nada.

¿Mi larga cabellera negra quedó en el piso o se fue contigo? Las tijeras fueron cortando

cada mechón hasta que su reflejo desapareció del espejo. Nada queda de la mujer que

fui, nada sin ti.

No me hagas más esto. Termina de largarte ya o deja asirme a tus cenizas. No puedo

rasgar una vez más las heridas hechas en mis venas, en estas muñecas que rodeaban

tu cuello al amanecer; mientras tú rasgas los cielos para encontrarte con tu dios. Tuyo,

sí. Sólo tuyo. Mía sólo tengo la certeza de no vivir. Llévame a tu lado o desaparece de

mis pesadillas. Solo desaparece sin rastro de tu presencia…

Golpeo mi cuerpo con el dolor concentrado en los puños. Rasco la aguda comezón

32 Caína Fanzine ii


que causan las gotas sobre mi cabeza. Clavo las uñas queriendo llegar a los pensamientos.

Un hilillo rojo se difumina en mi rostro. Pierdo un trozo de piel. ¿Es así que podré

lograr estar contigo? ¿Centímetro a centímetro, por separado? Yo quiero estar junto a ti,

toda. Escuchar que mi piel traslúcida te enloquece mientras tu lengua recorre el sabor

agrio de mis entrañas. Tómame, chúpame con ansiedad hasta diluirme en una espesa

contracción. Pasea tus dedos por cada poro. Fuma mis sentidos hasta hacerme jadear y

rogarte dentro de mí. Comprime con fuerza mis caderas hasta producir la inconsciencia.

Así amor, tómame toda.

Mira lo que has hecho de mí. Desnuda bajo la incesante lluvia. Mi sudor ya no es

sudor. Se confunde con el lodo. Sé que no fuiste tú el causante de mi desmayo. Quizá te

apoderaste de mis manos para desfogar el deseo. No puedo ser más yo. No quiero ser

más yo. ¿Por qué escogí esta calle donde sólo el silencio pasa? ¿Por qué no encontrar un

auto que me arroje al sitio en el que te encuentras? Obligo a mis pies descalzos a avanzar

pero ellos no saben ya a dónde dirigirse y yo sólo sé que mis ropas han quedado

atrás y que te sigo cargando y que el dolor sigue doliéndome y que deseo con desesperación

cubrirme con tu esencia. Abrázame convertido en frío cemento, en lámpara

fundida que no dará más luz; en llovizna que cala tan hondo como tu lejanía.

Un grito se escapa de mi garganta, pero el estrepitoso líquido inte-rrumpe su danza

y lo convierte en gemido. Inaudible aborto de mi sufrimiento. Me dejo caer. Caigo con

todo. Caigo con nada porque nada soy. Nada sin tu calor ni tu aliento. Cierro los ojos y

descanso mi desesperación por tenerte.

Evito un pensamiento más como si al hacerlo evitara también el desgaste

de mis ilusiones. Y otra vez… tu imagen otra vez en mis párpados.

Tu voz que corre intangible penetrando en mi interior. Me pides

que permanezca aquí. Que nunca más volverás a estar en mis días ni

en mis noches ni en mis sueños ni dentro de mí. Yo me rehuso. Quiero

estar contigo. Quiero que me lleves hasta ti.

Las súplicas de ambos se confunden, tus ruegos y los míos. Demandas

inercia, pero mi cuerpo hace caso al anhelo de poseerte. Me pesa

como plomo; sin embargo, el ansia de cobijarme con tus brazos es más

fuerte que mis debilidades. Te sigo. Estás aquí, a unos pasos. Tu figura

se recorta entre la mezcla de lluvia y oscuridad. Sonrío ante tu proximidad.

Siento un helado hierro tocar mi cuerpo desnudo. Siento cómo es

arrojado unos metros y no puedo dejar de sonreír.

Sigo viva. Estoy una vez más entre latidos animados. Lograron

traerme al mundo en contra de mi voluntad. Dolorosa realidad sin mi

consentimiento y sin el consuelo de poder intentar estar junto a ti. Otra

vez la fría habitación del hospital. Rodeada de tu ausencia. Acompañada

de tu ausencia.

C

I

A

S

Arte y Literatura

33


UJURIA

Por Alfredo Fressia

La chair est triste, hélas, pero ¿y la fantasía?,

¿y es mental un pecado si usamos los sentidos?

Por los nueve agujeros del cuerpo, como un guía,

un vértigo fue abriendo las llaves del alivio.

No es el apelo mudo de la especie en el tiempo

que nos habla de lejos como de un deber último.

Ese goce no tiene ni locura ni exceso,

es el dios de los hijos, el secreto del mundo.

A ti, vieja lujuria, te conocí tan poco

y tanto algunas veces, fui más allá del sexo.

Hubo hombres que me amaron, y el amor no es vicioso,

pero a ti te entregué la otra faz del deseo

donde se desvanecen Actos contra Naturam

(cuando yo me perdía en las nalgas de Eros)

y hoy palpo en tus palabras ─concupiscencia impúdica─

y mi vicio más íntimo acaba en desenfreno.

34 Caína Fanzine ii


LA LETRA *

¡¡LA LETRA DE LA MUERTE!!

Por Lucas Lucatero

Sí. Yo soy de La Letra. Nací y crecí en Ciudad Valles, yo fui quien planeó la rafagueada a

la Procu de allá.

Llegué aquí hace un año. Me ha gustado la razita de aquí, las morras están más weritas,

más buenas que en Valles... Tá bueno, tá bueno, voy al grano... Alrededor de las cuatro de

la mañana salimos en busca de la Princesa; recorrimos la avenida Salvador Nava. Vicente

manejaba un Eclipse a cien por hora, con placas de Nuevo León, algo común en SanLuis,

las placas, el Eclipse no; subimos los puentes, los bajamos en chinga.

El viento frío se metía por las ventanas, nos pegaba en seco, en las jetas, por eso se me

subió más la borrachera. Inje; así se llama..., se llamaba él por haber estudiado ingeniero

químico; nos dijo con una emoción que sólo mostraba cuando iba a matar que pusiéramos

esa de “Chuy y Mauricio”; decía que le provocaba unas ganas tremendas de coger, pero

primero de matar (siempre, después que saldamos una deuda se iba o con su “novia” en

turno o a un congal). Pensé que era una buena señal.

¿Dónde estará la pinche Princesa? Como no la encontramos en el bar de la carretera a

Ríoverde, donde se supone es la meramera, me awité y me puse pedo. Ya como a las tres y

media me dice Chente que ya la tenían localizada en un punto allá por el Tangamanga. Me

fajé la escuadra y nos fuimos.

Inje se metió un pericazo y sacó su fierro. Justo cuando terminó la canción llegamos al

lugar indicado. Recuerdo que inmediatamente, de que me bajé, te recuerdo que iba muy

pedo, que nos avientan una descarga de cuerno, de pura suerte no me mataron... Pero Inje

es (¡era!) el chinguetas, en chinga agarró la uzi, nosotros no usamos cuernos, se nos hace

muy naco, pura tecnología italiana como la Cossa Nostra, jajajaja, pumpumpum... en corto.

Era una casa muy bonita. Entramos como si nada, nos chingamos a tres... sí, todos jotos.

Lógico que entré hasta al último. Cuando tomamos la planta baja aproveché que no había

balacera para echarme un lineazo y es que ya quería que se me bajara la peda. Charcos de

sangre por aquí, por allá. Boquetes en las paredes causados por la uzi. Fuego nutrido desde

unas escaleras de mármol, por donde me imaginé subía la Princesa escotada de rojo para

que se la cogiera un pinche degenerado panzón, desos que abundan en Victoria, en Madero,

Altamira y Tamaulipas; jajaja, sí, como en la de “Tampico hermoso”, o aquí mismo,

con estos potosinos de mierda que se aguantan todo. Es que la Princesa también es puto o

puta. Yo siempre me confundo con eso... Okey, That’s right, está bien, ya me voy a dirigir

como si fuera un hombre... Sí, tuvimos resistencia en el segundo nivel. Me envalentoné

con la coca. Descargué a lo pendejo por el pasillo. Le dije a Vicente que me hiciera el paro.

*Es 2010 y “La Guerra contra el narco” de Felipe Calderón se ha salido de control. En diversos

estados de la República, otrora pacíficos, brotan los primeros daños colaterales de dicha guerra.

Arte y Literatura

35


Me cubrió hasta las habitaciones; ahí se chingó a otros dos maricones. Me di otro lineazo.

A rajamadres inspeccioné el último cuarto y no había nadie. Habíamos matado a cinco

cabrones vestidos de vieja y nada de Princesa. Yo estaba en la azotea; tú más que nadie

sabes que siempre hay que inspeccionar la azotea, es la parte más difícil y peligrosa; el cielo

clareaba como a pujidos, cada que veo amanecer me malviajo en eso, me quedé callado,

eso el Inje lo interpretó como que yo estaba emputado, entonces se prendió un porro, una

mota buenísima que le habíamos confiscado al Chapo allá por Ojuelos, al pasármelo le

fumé varias veces hasta que el sol coloreó las paredes de la casa, fue cuando me di cuenta

de un color melón claro.

Así como llegamos nos largamos. Como a diez cuadras apenas venía una patrulla de la

estatal a ver qué había pasado.

No creas que buscábamos a la Princesa dioquis. Se habían metido en un buen territorio

nuestro... fíjate de lo que va de la 57 de aquí de SanLuis hasta Santa María del Río, pasaba

su cargamento por ahí, cobraba peaje a los traileros, si no pagaban les quitaba lo que trajeran

a punta de metralleta; había matado a unos federales para después echarnos la culpa

a nosotros, en especial a mí, a El Sapo, el inigualable z-99, a mí el Patrón de todo San Luis

Potosí, desde el desierto hasta la merita Huasteca. Mis fuentes en la Huasteca me contaron

que hacía una semana sus sicarios pararon un tráiler en la México-Laredo, como veinte

kilómetros antes de llegar a Valles, descabezaron al chofer, lo quemaron junto con su Jonh

Deere, atravesaron el tráiler en llamas en la carretera, rafaguearon un carro particular, una

familia que venía de Tamuín, y se largaron quemando llanta con sus trocas.

A los tres días de lo que te cuento que me dice Chente “Sapo, el dedo nos informó que la

Princesa está en una casa de seguridad del cdg en Balcones del Valle, cerca del Tec de Monterrey”.

No pos ya te imaginarás, cargamos con lo mero chingón. Sí porque en una casa de

seguridad puede haber hasta treinta cabrones armados hasta el fundillo.

A las cinco de la mañana el Inje despertó a esos batos con un bazucazo. Disparé a las ventanas,

les grité “hijos de su puta madreee”. Fuego a rajamadre. “Préstame esa chingadera,

Inje, estos cabrones ya me están cayendo gordos”. El cañón pesaba como cinco kilos, me lo

puse en el hombro, Inje cargó y yo apunté a una de las ventanas, el corazón se me aceleró

de pura emoción cuando vi cómo el proyectil se llevaba de un jalón la ventana y explotaba

en lo que creo era la sala. Ordené a Vicente que pusiera el disco de Beto Quintanilla,

“Pero Sapo, me pueden poner como alcantarilla, el parabrisas queda directo a la ventana”,

“Qué lo pongas, chingao, pon la de Tony Tormenta, vamos a distraer a estos cabrones”;

¿ya te conté que conocí a Tony Tormenta? Sí, cuando yo todavía andaba con el cdg...Bueno,

después te cuento... Dejé que sonara el acordeón, que cantara Beto Quintanilla, les dije que

era el tiempo justo para echarnos unas líneas y para que los termináramos de ensartar, le

dije a Inje que cargara la bazuca; disparé ahora hacia la puerta. Todos calladitos, nadie respondió.

Subimos el corrido a todo lo que daba. Ingeniero entró, disparó, yo lo seguía, atrás

Chente. Dos batos estaban tirados en la sala con la cara destrozada, ahí todo se cerraba, sólo

había escaleras. ¿Por qué siempre hay escaleras en las casas ricas? Una mala corazonada

me apretó los huevos, entonces grité al Inje que no se subiera a lo pendejo, pero él ya estaba

en el primer piso cuando sonó una descarga de cuerno. Ahí fue que me encabroné de a de

veras. Corté cartucho a la recortada, le susurré a Vicente que a ver cómo le hacía pero que

me consiguiera un trapeador... casi le meto un chingamadrazo con la culata cuando se río;

tomé el trapeador por el extremo y lo asomé por entre el espacio que siempre hay entre las

36 Caína Fanzine ii


escaleras y el primer piso; eso lo aprendí cuando estaba en la unidad especial del ejército;

era uno, el pendejo disparó inmediatamente que se asomaron los primeros pelos, fue así

que supe en qué punto estaba colocado; en chinga subí, cuando la entrada del cuarto quedó

abierta a las escaleras un tiro de recortada le voló el tórax. Alejandro, así se llamaba, se alcanzó

a llevar a uno antes de que le dieran; estaba todo ensangrentado, todavía respiraba,

le dije que se tranquilizara, que yo le cuidaría a su jefecita allá en Victoria, que no había

pedo de nada. Cerró los ojos.

Al llegar a un segundo cuarto nos rafaguearon machín pero nos libramos gracias a unas

macetas de barro en el pasillo; Chente se dio cuenta de que la pared que unía los cuartos

era de madera; sacamos el cuerpo de Ingeniero de la primer recámara, lo acomodamos

en el pasillo, Vicente le quitó la espoleta a dos granadas, yo a otras dos y las aventamos

hacia la pared. Nos agachamos. Jajajaja, hasta el suelo se nos movió jajajaja. Me asomé a

discreción y para mi sorpresa la madera había aguantado: sólo había un boquete como de

medio metro, “Chente, pásame tres granadas, me voy a chingar a estos putos por lo que le

hicieron al Inje... va por ti mi Alex”, en cuclillas me acerqué hasta el hoyo por donde aventé,

primero dos, después la última de las palomas. Jajajajaja parecían ratas, en chinga abrieron

la puerta y se echaron a correr, pero Chente los masacró en el pasillo. Eran tres.

Un segundo piso nos daba más batalla. Encocainados hasta el rabo, tristes y emputados

por la muerte de Ingeniero, subimos y disparamos a las puertas de los cuartos, Vicente iba

atrás, me sorprendió su gritó “Agáchate Sapo pendejo”. Como ya sabrás, si una paloma

cae cerca lo único que queda por hacer es pecho tierra porque la explosión es como un

triángulo invertido. Cayó como a tres metros. Los oídos se me taparon bien gacho, después

aventaron una granada de humo. Estuvimos pecho tierra como diez o quince minutos,

escuchábamos las descargas como fiesta de rancho, yo disparaba a lo wey hacia arriba. Al

despejarse me encargué de un cuarto y mi compa del otro, no nos fueran a chingar a los

dos juntos como ratas. En cuclillas me pegué junto a la pared, le disparé a la chapa, al abrir

la puerta con un patín me recibieron con balazos de DesertEagle, de pura suerte no me metieron

un balazo. ¿Que cómo supe que era una Desert?, ossss, te digo que en el ejército nos

enseñaron a manejar armas de grueso calibre y no sólo eso, te puedo identificar el tipo de

arma por la detonación a un kilómetro; habían volteado la cama para protegerse, en eso un

cabrón asomó la cabeza por encima del tambor de madera, aproveché para volarle los putos

sesos, corrí para sorprender al otro: era un mocoso como de diecisiete años, acurrucado

no dejaba de llorar, que le digo “no que muy chinguetas, morrillo, ¿dónde está el pinche

maricón ese de Princesa?”, me contestó, “chinga tu madre, no te voy a decir”, entonces saqué

un cuchillo, de esos que traen los marinos, como un machetito, y le rebané su cuellito...

¿que qué se siente? No te hagas pendejo, si se te ve que tú también has matado, pero acá

entre nos, para hacer plática, se sienten las manos calientitas, rojas, luego pegosteosas, de

un color rojo oscuro. Después llegó Chente a decirme que la otra habitación estaba limpia

pero nada de Princesa, ni una nota, ni una pista, nada. Antes de irnos me apañé la Desert,

estaba rechula: era de plata, la cacha de oro puro, tenía grabado el estado de Tamaulipas y

las iniciales c-d-g.

Fue precisamente cuando subíamos al Eclipse. Alcancé a subir el cuerpo de Ingeniero.

Vicente iba a manejar; el encendido del motor ocurrió al mismo tiempo que una intensa

lluvia de cuernos procedente de la azotea; sí, con las prisas se nos había olvidado limpiarla.

Una bala le atravesó el cuello, otra la cabeza y ahí quedó, lo hice a un lado para ponerme

Arte y Literatura

37


en el volante, le pisé y salimos como alma que lleva el diablo, hice cinco minutos, de

ahí de la zona nais de SanLuis hasta el Distribuidor. Me sentí más solo de lo común con

dos cadáveres a mi lado, con un olor a pólvora que hacía que me diera sed. Admiré un

rato los brazos fuertes de un puente que lleva a todas las direcciones de la ciudad para

luego tomar la carretera a Zacatecas.

Entonces me cayó el veinte de que ustedes están con los Golfos porque nunca me

habían interceptado en la carretera a Zacatecas, la teníamos comprada para salir de

emergencia, en caso de necesitarla. Un azul me indicó que me parara a la altura de una

iglesia que le dicen Santiago, ni madres que le hice caso. Ahí se armó la fiesta. El día

que me nombraron jefe de la plaza de SanLuis mandé a hacerme un crucifijo de oro; sí,

un crucifijo, yo no creo en la Santa, ni en el diablo, aunque muchos digan que somos

satánicos; con un diamante como la cabeza de Cristo y una z grabada en el centro, lo

apreté fuerte y aceleré más. La euforia de la persecución me despertó un hambre de

fuego, de sirenas, de sangre... Eso de que no usamos ak-47 es verdad a medias porque

para esos casos era más que necesaria, la recortada es pésima a grandes distancias, la

uzi a veces se calienta y se traba, por eso siempre traíamos un cuerno, nunca lo habíamos

usado hasta esa noche. Al fijarme en el retrovisor ya traía tres trocas de la federal;

si me paraba más adelante, en la mera carretera, iban a tener más espacio para disparar

desde cualquier punto. Sí, ustedes putos; es más, si no me hubiera tropezado

ahorita no estaría aquí, o me hubieran chingado o mis refuerzos caerían en corto, es

más, de seguro no tardarán para partirles toda su madre... ¡Ahhh! Espérate, cabrón,

¡ahhh! Sí me dolió. ¡Ahhh! ¡Yaaa! Está bueno... Entonces decidí parquearme afuera de

un Aurrerá: estrellé el Eclipse en la cortina de color verde, amarillo y rojo, “las ofertas

de Mamá Lucha”, para así tener más protección. Luego luego empecé a rafaguearlos,

bajé a Chente y a Inje para que me sirvieran de escudo, fíjate, ¡hasta muertos me hacían

el paro! Tiré hacía la primer camioneta y le di al conductor, el pendejo fue a estrellarse

a una barda del súper, la segunda unidad se paró a distancia, no bajó ningún azul, me

dio tiempo de acomodarme para tirar. Un paso que di hacía atrás... Ese fue el momento

fatal. Me tropecé con el cuerpo del Ingeniero... ¿dices que fuiste tú el que me disparó?...

Sí, a wevo tuvo que ser una fusca, si es con un cuerno me desmadras la pata. La pierna

me quemaba, al pararme, a duras penas, ya me tenían encañonado cinco azules, tú me

lanzaste tremendo patín a la cara... te juro que no esperaba ese putazo que me noqueó y

me fracturó la quijada. Es lo último que me acuerdo. El resto ya te lo sabes: me trajeron

a la comandancia, me echaron un bote de hielos para despertarme. Me daban hasta

por debajo de los wevos, no podía hablar, ya ni sentía dolor, era como si yo fuera un

hormiguero entero, con chingo de hormigas.

Volví en mí dos días después en el hospital de la Federal; lo primero que se me aclaró

fuiste tú con tu uniforme de gala, ofreciéndome una caja de chocolates Costanzo rellenos

de rompope, me saqué más de pedo cuando preguntaste si alguna vez vi a Princesa

sin maquillaje, que ya tenías medio año tras de mí, que cómo te había costado caerme

chido y hacerte amigo de Vicente... A wevo, ya me acordé, eso fue en el cumpleaños

de Osiel, en Tampico, pero de eso ya tiene rato, ¿tres años?; me reclamaste que hasta

te cogió un jefe de plaza porque con tus pinturitas te ves bien guapa, así me dijiste tú.

Pues ora que lo pienso. No. Nunca lo vi sin sus chingaderas en la cara, y sí. Ora que

lo pienso. Sí. Te pareces a Princesa.

38 Caína Fanzine ii


La Propuesta

Por Katia Malayerba

Váyanse de aquí que todos están muriendo; hombres y mujeres día a día en un mundo

donde no tener corazón los hace inmortales, en un mundo tan gris y absoluto que terminamos

aprendiendo a vivir en la memoria de un ladrillo, un muro sin arquitectura.

Huyan, antes de que sus amores se vuelvan cadavéricos y no respondan a nuestras

voces, tan lastimadas por sufrir grietas en exceso.

Váyanse, porque la grosería de la indiferencia está tomando el control de los discursos

éticos para las prácticas revolucionarias.

Vámonos a rastras, con los codos gritando plegarias de dolor, con las rodillas hinchadas,

con los ojos lúcidos, feroces.

Vámonos, que de ninguna manera vamos a salir ilesos de esto. Necesitamos pasiones

violentas para rescatar etcéteras de felicidades.

Vámonos sin quedarnos dormidos, para despertar humanos en vez de individuos,

ya no sonámbulos sociales, ya con la imaginación como principio político.

Vámonos a donde no respiremos llantos ajenos de los vestigios de un Hiroshima y

Nagasaki. Vámonos de esta oligarquía hermética, que hace de nuestra alma empedrada

un objeto innoble.

Vámonos, que estas sonrisas anoréxicas claman correspondencias sin azúcar, porque

nuestros torrentes sanguíneos hablan de la muerte, de las heridas de gestación y de una

opresión definitiva que convierte la existencia en un montón de corazones asmáticos.

Vamos a evitar el dolor de la pérdida constante de la humanidad, de aquellos que

pelean para mantener trabajos que no quieren, pero temen una alternativa peor.

Vamos a salvar nuestros sufrires naturales, nuestras soledades acumulativas,

nuestros espacios personales, estos gestos heredados, nuestras crisis emocionales,

existenciales. Vamos a salvar el buen tequila, el whiskey malo, el ron barato, las

realidades ineludibles pero no constantes. Habrá que salvar también nuestras cicatrices.

¡Vamos a matar al miedo, no a morir de él!

Me iré, para dejarle la suerte a los haraganes que no se la merecen. Voy a romperle

la cara a los paradigmas tan sofocantes del mundo entero, salvar las memorias de

mis latidos, habitados en las lenguas de unos dedos desconocidos, que desmoronan

estos huesos que palpitan.

Voy a salvarme de estas lágrimas aplastantes, monumentales y mudas. Voy a salvar

los escalofríos de la entrepierna, de la columna vertebral, de detrás de los ojos,

de toda la garganta.

Habrá que salvar la personalidad de mis paladares, la incongruencia de mis manos,

el cansancio y memoria sensorial de estos pies toscos.

Voy a salvar miles de insomnios de nicotina y alquitrán, nuestros vicios homicidas.

Voy a salvar mi tesoro más preciado, el tiempo, mis decisiones impulsivas y pensamientos

anacrónicos. Y quedarme en lo infinito, en la intuición y en la palabra.


El grito perfecto

Por Arisandy Rubio García

1/3

La primera víctima murió de inmediato,

el cuchillo no perforó su

cuerpo más que un par de veces.

De su garganta surgió un chillido

agudo que fue perdiendo decibeles hasta

invocar el silencio. La siguiente duró un

poco más, pero sus aullidos de dolor estuvieron

muy lejos de alcanzar el tono

perfecto. La tercera resultó ser un adolescente

con problemas de tartamudez, una

bala en el cráneo terminó con su insultante

existencia.

¿Y ahora qué? En su mente ardía el

deseo, la desesperación, la urgencia, de

escuchar la vocalización ideal de un grito.

Todo empezó con un libro en donde el

autor describía a una pareja lanzando un

alarido de terror al encontrarse con un

ser monstruoso, la escena tan gráfica y

descriptiva la hizo preguntarse cómo

habría sonado el miedo atravesando la

garganta de los protagonistas.

Descartó por completo esas vociferaciones

ridículas y nasales que son más

cercanas a burdos gruñidos, de modo que

emprendió un peregrinar entre conciertos,

óperas, salas de cine que proyectaban

películas de terror. Se sumergió en una

pesquisa por el grito de horror exacto, con

los decibeles, la variabilidad de tonos y

subtonos en el lugar correcto, y pronto, su

naturaleza obsesiva e inestable derivó en

sesiones de un capricho compulsivo.

Tras muchos días y siete rotundos fracasos,

planeó algo diferente con quien

sería su octava oportunidad. Quizá el

problema estaba en la sorpresa, en crear

un escenario seguro y agradable, y sin

previo aviso abrir un telón que diera

rienda suelta al miedo puro, primitivo y

espontáneo.

Con la certeza de ser una mujer atractiva,

de sedosa cabellera negra y apetecibles

caderas, salió hacia la zona donde

predominaban los clásicos tugurios de actividad

nocturna con el objetivo de tener

una velada de coqueteo dipsómano. Entró

en uno donde las bocinas vociferaban

música electrónica. Cuidando de elegir

un lugar accesible, se

2/3

acomodó en la barra principal, un rato

después, una pareja se acercó y los tres

comenzaron un intercambio de miradas

lascivas. Ella pidió que la llamaran Dan

mientras que ellos se presentaron como

Marcus y “su chica”. La interacción

crecía rápidamente,así que Dan, confiando

en que el creciente letargo de varias

copas estuviera a su favor, propuso

40 Caína Fanzine ii


continuar la noche en su departamento y

no le sorprendió cuando la pareja aceptó

su invitación.

El alcohol hizo su trabajo rápidamente

en la mujer por lo que pidió ir al baño

con urgencia. Dan se disculpó para ir a

ayudarla y Marcus se quedó tambaleante

en el recibidor. El lugar era bastante

pequeño, monocromático, con una sala

diminuta y una cocineta, pero contaba con

un espacio libre bastante cómodo para el

objetivo de la noche. Tomó varios cojines

y los acomodó sobre la alfombra para recostarse.

Minutos después, Dan volvió

para asegurarle que “su chica” se estaba

arreglando y no tardaría.

Ya que el hombre estaba tendido sobre

las almohadillas, Dan se sentó sobre

su pecho. Pasados unos minutos, entre

contorciones, besos etílicos y aliento a cerveza,

la ropa fue desapareciendo. Marcus,

aprovechando su posición, le masajeaba

los pechos para invitarla a continuar. Por

alguna razón, ella no encontraba gran

deleite en el sexo, pero esa noche algo estaba

siendo distinto, deseaba más e iría

por ello. Sus terminaciones nerviosas estaban

a flor de piel, con un roce Marcus

le provocó vibraciones en las piernas, y

cuando estuvo dentro, su vientre tembló

como si quisiera expulsar al intruso y al

mismo tiempo, absorberlo. Sintió crecer

el placer de su compañero en su interior,

y con descaro, movió sus caderas dibujando

círculos hasta sentir los espasmos

de Marcus. Con las primeras caricias de

un líquido tibio en sus entrañas aceleró el

ritmo y cuando los gemidos anunciaron la

llegada del clímax, sacó un cuchillo que

atravesó el costado del hombre. Los ojos

masculinos se abrieron con desconcierto y

los labios mudaron un suspiro de placer

para convertirlo en un grito ahogado. Dan

apuñaló el pecho y el abdomen de Marcus

sin dejar de moverse. Vio sus senos bañados

en sangre y

3/3

su excitación creció. Cerró los ojos un

momento para imaginarse al borde de un

precipicio y al sentirse preparada, cortó

una discreta cuerda a su lado que mantenía

el seguro de la puerta que conducía

al baño. Poco después, la pareja de Marcus

apareció quejándose de que no podía

abrir. Su mente alcoholizada tardó un

poco para procesar la escena y mientras

caía al suelo gritando horrorizada, Dan

saltó al precipicio.

Le pareció que su objetivo se había

cumplido, pues cuando el vértigo de su

orgasmo amainó, pudo recordar lo que

escuchó: la fina voz que atravesó una

garganta femenina, y fue subiendo de

volumen hasta tensar las cuerdas vocales

que prorrumpieron en un atronador tono

agudo, sin embargo, vio a la mujer ovillada

berreando y entendió que el sonido

no era de ella, sino suyo, y estalló en carcajadas.

Su gran plan se había desarrollado en

veinte minutos, por lo que tenía al menos

una hora para tomar un baño y dejar la

casa, que por cierto, no era suya como

tampoco Dan era su nombre.

Miró el cuerpo inerte que yacía entre

sus piernas, lleno de heridas que dejaban

ver algunos órganos desgarrados, y se levantó

sin más ceremonias. Se bañó para

quitarse los rastros de sangre y al salir, la

nena de Marcus seguía en el mismo lugar,

balbuceando cosas ininteligibles, por un

momento sintió una punzada de pena

pero al final decidió que no le importaba.

Afuera la noche estaba terminando, disfrutando

de los primeros rayos del sol

sonrió satisfecha de haber obtenido la respuesta

que buscaba: el grito perfecto no

era de horror, sino de placer.

Arte y Literatura

41


Tus piernas

en esa cama

Por Florencia Chaile

Te desvistes con rapidez.

No tengo oportunidad para decidir si es correcto.

Estás presumiendo ese cuerpo con cero timidez.

Cada milímetro de tu carne exige el momento.

Tus piernas largas, tus brazos con tatuajes, tus músculos,

son suficientes motivos para alejarme de la realidad.

Esa realidad que agrieta los deseos.

La ansiedad (nos mata), la sonoridad (nos revive), la exhaustividad.

Tus piernas (en esa cama) son una tentación que nos devasta.

Las horas y tu fuerza se unen. Se unen.

Nuestro roce, nuestras miradas no se oxidan.

¿Estás preparado para que tus pensamientos se enreden?

¡Me llevas!

Todo se configura.

42 Caína Fanzine ii


Viene de la página 9

AB: En los conservatorios y demás escuelas de

música del futuro, ¿qué instrumentos cree se estarán

enseñando?

GPP: Hindemith dice que la tonalidad es una fuerza

natural como la gravedad, entonces a partir de ahí

considero que los instrumentos del futuro continuarán

correspondiendo a ese concepto. Cada uno de los

instrumentos que conocemos en la actualidad y que

conforman la orquesta sinfónica, que es la que conjuga

todas las posibilidades de los instrumentos actuales, están basados en este concepto, en

la fuerza natural de su sonido, y a partir de ahí todo lo que se puede construir con la aleación

de metales, con la combinación de diversos materiales, correspondiendo siempre a

esto justamente. El concepto de la gravedad y el sonido mismo, el sonido acústico cuando

se produce por medio de un instrumento, también está constituido bajo este concepto.

Entonces pienso que va a continuar la enseñanza de instrumentos acústicos y al mismo

tiempo va a haber un encuentro con todo aquello que sucede con los principios electrónicos.

O probablemente instrumentos creados bajo otras condiciones físicas, lo que es

la ciencia acústica con otros materiales, con nuevas aleaciones o combinaciones que van

a producir sonidos más modernos, más interesantes en el futuro. De echo constructores

actuales de instrumentos ya están en esa búsqueda constante, inclusive firmas reconocidas

como Yamaha. Por ejemplo, podemos ver un piano de concierto en su forma tradicional,

y al abrirlo ¡oh sorpresa! es toda una computadora con todas las posibilidades

de producir diversos tipos de sonidos en base al sonido original generador que sería el

sonido acústico del piano, y así cada uno de los instrumentos. Creo que los instrumentos

continuarán evolucionando y cuando estén muy establecidos en el concepto estético y de

composición de la época se enseñarán en las escuelas de música.

AB: ¿La enseñanza de la música en el futuro será diferente a como se hace hoy en día?

GPP: La enseñanza de la música está en una evolución constante, y siempre está

entre el resultado práctico de la búsqueda de los concertistas y la definición teórica

─posteriormente como una observación a esa práctica─. Yo pienso que continuará

esta evolución constantemente, y será basada precisamente en la presentación práctica,

que será percibida por nuevos compositores y posteriormente su traslado a una explicación

y a un fundamento teórico.

AB: ¿A dónde va encaminada la música del futuro en cuanto a sonido y composición?

GPP: Volviendo al fundamento de Hindemith, la composición está relacionada con

la naturaleza misma, en el caso de nosotros con la gravedad que experimentamos

constantemente. En un momento cuando estamos en el espacio estamos liberados de

este concepto de gravedad, entonces, el ser humano evoluciona a una nueva forma

Arte y Literatura

43


físicamente concebida, cambia el concepto, lo mismo probablemente también ocurra

en cuestión de la melodía, evolucionará.

AB: Se dice que cada nota musical expresa o transmite una emoción, de tal modo

que hay notas alegres, tristes, melancólicas, ¿deberán entonces los compositores qué

experimentar nuevas emociones, sentimientos y sensaciones para crear nuevas notas

musicales que las expresen y transmitan?

GPP: La música se crea precisamente en la medida de la emoción. Regresando a la

Grecia clásica y al origen de los modos, cada uno de los modos expresaba un estado

emocional, de alegría, de euforia, de tristeza, de energía, de motivación. Entonces yo

pienso que en relación con la emoción, los compositores continuarán en esa búsqueda:

nuevas emociones, nuevos sentimientos o nuevas sensaciones. Y todo esto va a

estar relacionado con el contexto histórico, con el contexto social que se vive en el momento.

La música vista como una obra humana trasciende a nivel de la universalidad

a través de su relación con la ciencia, entonces en la búsqueda de expresar emociones

por medio del material acústico, del sonido, de la frecuencia sonora, en ese momento

hace enlace con los conceptos científicos, lo que es la física, la acústica, la cuestión de

la luz, la cuestión de la electricidad, etc., por lo que en este punto y al mismo tiempo

habrá nuevos sonidos así como nuevas leyes de las relaciones de estos sonidos; ya

los estamos viendo en las expresiones de la multimedia, esto es el resultado de esa

evolución, de esa búsqueda, que crea nuevas emociones que en tiempos anteriores

no habríamos poder sentido.

AB: ¿Qué tipo de instrumentos musicales cree habrá en el futuro, con qué estética,

mecánica, y qué tipos de sonidos y notas producirán?

GPP: Yo creo que el tipo de instrumentos que se crearán y el sonido que producirán dependerá

de cómo nosotros queremos vivir el futuro. Si queremos vivir el futuro como

en la fantasía Hofmann, que es un bello y espléndido florido jardín, así serán nuestros

instrumentos, y así será el sonido que producirán. Los instrumentos del futuro crearán

la atmósfera sonora que nosotros vamos a vivir en el futuro. Y habrá instrumentos que

sonarán como gotas de agua que van cayendo con la lluvia, sobre las rocas, los árboles,

y habrá instrumentos que sonarán como el sonido del fuego, etc.

AB: Actualmente la música ha venido a formar parte de otras manifestaciones artísticas,

tales como el cine, el teatro, la danza, el performance, ¿en un futuro de qué otros

campos artísticos o de qué otras áreas será parte la música?

GPP: La música irá evolucionando, inclusive no solamente perfeccionándose en su

forma de expresión o de presentación sino enriqueciendo y probablemente haciendo

interactuar diferentes áreas, desde el área del teatro como mencionamos, cine, danza,

inclusive en las expresiones literarias, y por qué no, algunas expresiones científicas;

si queremos profundizar más, tendríamos la pregunta: “¿Dónde termina la ciencia

y comienza el arte”, o a la inversa: “¿Dónde comienza el arte y termina la ciencia?”.

44 Caína Fanzine ii


Entonces, en mi punto de ver, la música es un medio unificador, que constantemente

continuará desarrollándose de esta forma con todo lo demás que surgiría como la

expresión artística en el futuro, con las nuevas formas de expresión que habrá. Pienso

que continuará la música que conocemos como música pura, la música instrumental

en sí, o música vocal, pero sin la palabra: la voz solamente como medio instrumental;

continuará esta música pura interactuando con otras áreas.

AB: ¿El sistema de partitura por la escala de pentagrama como método de lectura se

tendrá mucho tiempo en vigencia? ¿Será que los nuevos métodos de lectura musical

invadirán la forma en que se aprende la música?

GPP: El pentagrama es un sistema de notación musical muy acertado, por eso ha

perseverado mucho tiempo y nos continúa siendo muy útil. No es el único, ya en la

actualidad hay varios sistemas nuevos de notación musical que también son muy

prácticos, muy útiles; no se han integrado de forma permanente en la educación

general. En la educación de escuela de música profesional ya se están integrando

más sistemas de notación; podemos decir que a partir de la aparición de la atonalidad

o lo que nosotros consideraríamos como sistemas modernos de composición, ya

aparecen nuevas notaciones. Aún así yo creo que el pentagrama (no casualmente ha

atravesado varias épocas) es un sistema muy útil, muy práctico, sencillo, al mismo

tiempo visual, en forma gráfica de notación, y a la vez también espacial, porque así

como nosotros podemos hacer la lectura de izquierda a derecha igualmente también

la podemos leer en la otra dirección, de derecha a izquierda, la podemos leer de arriba

hacia abajo, de abajo hacia arriba, sigue siendo muy funcional; si podría desaparecer

no podría decirlo pero puede combinarse con otros sistemas, inclusive con el nuevo

sistema que propuso Julián Carrillo, que es muy concentrado de la notación de

sonido 13 con numeración que se escribe en una sola línea, ni siquiera utiliza varias

líneas, su sistema es más de conocimiento de relaciones de números que de gráficos.

Pero creo que el pentagrama va a continuar evolucionando y puede ser que pase a

un nuevo sistema.

AB: En los últimos años se ha visto cómo artistas de toda índole han caído más en la

imagen y en el espectáculo que en la calidad o propuesta artística, de tal modo que

parecen ser artistas postizos en un arte que se frivoliza, ¿cree que la música también

ha caído en esto? ¿Habrá también en el futuro músicos de esta índole?

GPP: En cuestión de lo actual pienso que el espectáculo musical vive la dinámica de

un sistema social y económico, entonces el músico se ve inmerso en esa dinámica,

puede ser que esa dinámica sea distribuida según las posibilidades económicas y la

capacidad de un público que puede verlo, entonces se ven sujetos “al gusto de”. Y

bueno, algún grupo musical e inclusive hasta una orquesta se ven sujetos a esta necesidad

de corresponder probablemente a un poder económico, y eso nos puede llevar a

lucir superficiales, frívolos de presentación e interpretación. Sin embargo, yo creo que

la música en sí, en su fondo, no pierde la esencia, nosotros disfrutaríamos a un Strauss,

o un arreglo de Haba Nagila, la canción tradicional israelí judía, o inclusive de un tango

Arte y Literatura

45


de Carlos Gardel, o hasta de una canción

de Shakira, los continuaríamos

disfrutando en su esencia.

AB: En la actualidad la música es

utilizada como auxiliar terapéutico

para producir en las personas relajación

y sensación de bienestar, ¿cree

que en un futuro la música pueda

llegar a curar enfermedades?

GPP: En referencia al efecto terapéutico

de la música, últimamente hay

un avance muy grande en aminorar

cuestiones que nos producen diferentes

enfermedades o alteraciones

en el organismo, dolor, ansiedad,

angustia, desequilibrio hormonal,

metabolismo, etc., pero ese efecto

terapéutico de la música existe desde

tiempos muy antiguos, donde

las personas llegaban a un lugar de

reposo, de rehabilitación, y en ese

lugar había condiciones naturales

muy favorables para recuperarse

de algún problema, que surgió en el

organismo, con diversos elementos

naturales, con minerales, líquidos,

inclusive cuestiones eléctricas por la

electricidad natural de la atmósfera, pero también con música, con diversos instrumentos

─sin conocer el efecto terapéutico de los instrumentos─, instrumentos que

producían una vibración suave y al mismo tiempo elevada, aguda, como flautas;

otros instrumentos, por ejemplo, producían sonidos por medio del agua: nosotros

conocemos el órgano de viento, pero antes de éste existía otro que se conoce como

órgano de agua, donde fluía agua que producía la vibración de las cuerdas de percusiones.

Entonces creo que la música como terapia definitivamente funciona, y a

veces inclusive puede funcionar para prevenir que contraigamos alguna enfermedad,

simplemente con cantar o con escuchar instrumentos musicales de nuestro agrado,

armonías, combinaciones de diferentes sonidos. Y volvemos otra vez a los micro y

macrointervalos, que por medio de la vibración llegan a nuestras células; sabemos que

ese efecto, una vez que entra por el nervio auditivo, en nuestro organismo empieza

a influenciar a todo nuestro sistema, al sistema sanguíneo, al ritmo cardiaco, sistema

linfático, y por supuesto, a partir de ahí a las glándulas internas que producen diferentes

sustancias que equilibran nuestro metabolismo, el efecto es vital, por eso la música

nos gusta tanto.

46 Caína Fanzine ii


«Las relaciones humanas, la falta de valores, la economía, son hechos

muy comunes y se forma una cultura de ya no sorpresa ante situaciones

inhumanas. Se ven escenas en nuestro caminar, por nuestra vida,

como si se trataran de una pesadilla, por actos “humanos”.

Estamos perdiendo el verdadero propósito de estar aquí en vida, pero

creo que aún hay esperanza…»

Gabino Manuel Gaspar


«Mi obra se basa en sensaciones, tratar de despertar emociones.

Dejando al descubierto la auténtica naturaleza humana, aquella

que se esconde en apariencias, en lo más recóndito de nosotros.Y a

la cual es muy difícil confrontar»

Israel Montalvo


«Una descripción breve de mi estilo podría circular en algunos términos

como gótico, fantasía, surrealismo, gore... pero lo cierto es que me apasiona

crear lo más distante posible de cualquier referencia, me gusta hacer

arte libre, desatar pensamientos, emociones, sueños y últimamente color

también, mi fuerte es el blanco y negro y mi utensilio base la pluma Bic»

Zomby Mate


OKULTO

Bienvenidos a un mundo okulto donde nada es lo que

parece. Preparaos para conocer la verdadera historia de

Caperucito rojo, imaginad un Frankenstein interdimensional

y un amor imposible entre imprentas y ordenadores

o electrofilia. ¿qué es chocozombie apocalíptico?

y ¡cómo no!, para los aficionados a la película El Ansia,

“The Hunger”, de Ridley Scott, donde un holograma demoniaco

intenta seducir a un incauto y también el relato

de una fotógrafa exorcista... y la relación imposible de

una mosca mutante con una araña contra un diablillo...

todo esto ES OKULTO.

Página oficial del libro:

https://www.facebook.com/samirokulto/

Punto de adquisición del libro en México:

https://www.amazon.com.mx/dp/B076KP4YHV/

ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1508452488&sr=8-

-1&keywords=okulto

SOBRENATURAL

Pequeño libro de relatos y microrrelatos o pre-textos que

según el autor son pretextos para nuevos libros, escrito con

una cierta dosis de locura que caracteriza a este escritor

portugués, inglés y español.

El lector se sumergirá en un universo totalmente distinto,

irreal, en donde personajes como Santa Claus o incluso Arlequín,

no olvidando Quijote y Dulcinea, surgen de sitios

inusitados.

Por ejemplo, vemos a un Santa Claus Sideral pilotando la

nave Laponius, al Arlequín que es la reencarnación de un

Dios Carnavalesko y Dulcinea que es “gorrilla”.

No se puede olvidar también de los diálogos entre la VIDA

y la MUERTE, como también la verdadera historia de la

extinción de los dinosaurios, y no es la que uno conoce,

tiene que ver con vampiros espaciales….

Hay también culebras espaciales en forma de enfermedades…

Para terminar, el verdadero origen de D. Juan, que es un

ángel caído en busca de la redención, y Valquiria, donde

un grupo de demonias quiere dominar el mundo.

Pueden encontrar el libro en las tiendas de Amazon.

Por Samir Karimo

Página oficial del libro:

https://www.facebook.com/sksobrenatural/

Punto de adquisición en México:

https://www.amazon.com.mx/sobrenatural-samir-karimo-ebook/dp/B00U50H3FU/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1

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50 Caína Fanzine ii


Akire Ledezma. Ciudad de México. Correo: akireledezma@gmail.com

Verónica Noyola Valdéz. Nació en la Ciudad de México, tiene 34 años y estudió

Lengua y Literatura Hispánicas en la UNAM. Editora de literatura infantil y de

libros de texto. Es traductora de textos literarios en lengua francesa.

Juan Carlos Hernández. Ciudad de México. Sin más datos.

Alberto Castillo. Originario de San Luis Potosí. Teléfono: 4443012608. Correo: betocastillo8@live.com.mx.

Lema: Los Derechos Humanos no se consultan, son para

todas y todos, no son negociables; son irrenunciables y siempre progresistas.

Arisandy Rubio García Ciudad de México. Correo: rubio_ga@outlook.com.

Yuotube: https://goo.gl/A2y2og. Facebook: https://www.facebook.com/ARGarciaCuentos

Lucas Lucatero (Eduardo Rodríguez Torres). 01 de septiembre de 1988, San Luis

Potosí, SLP. Lamentablemente ha participado en diversos talleres de creación literaria

en su ciudad natal: Taller de Creación Literaria del Museo Othoniano, Taller

de Literatura del Museo de la Máscara, y el taller de la Facultad de Economía de

la UNAM, impartido por José Ángel Leyva; becario en 2015 del Festival INTER-

FAZ- Signos en rotación (ISSSTE). Fue profesor rural del CONAFE, de ahí que se

crea norteño. Actualmente es pasante de la Licenciatura en Lengua y Literatura

Hispánica en la UNAM, campus Ciudad Universitaria.

Monsiere Morphine. San Luis Potosí. Sin más datos.

Adonai Uresti González. Originario de San Luis Potosí, S.L.P. Tiene 22 años y es estudiante

de Lengua y Literatura Hispanoamericanas. Correo: adonaiuresti@hotmail.com

Mitra Amore. Originaria de Guayaquil, Ecuador. Dirección postal: 4510 Arabella

Drive, Charlotte/Nc 28273 USA. Email: morena6989@gmail.com

Rosario Martínez. 22 de enero de 1963. Ojinaga, Chihuahua, México. Correo electrónico:

rosmary.acosta@hotmail.com. Teléfono celular: 614 124 32 48.

Lolabistrot. Ciudad de México, 30 de junio. Maestra en Literatura Mexicana Contemporánea

por parte de la U.A.M. Azcapotzalco y licenciada en Comunicación Social por

la misma institución. Escritora, redactora, correctora y publicista. Sus cuentos han sido

publicados en Verbum (relato Nada que mirar, dentro de la antología Palabras en la niebla);

Diversidad Literaria (microrrelatos Noche eterna, El señor de los vientos y Perseguidos);

y ArtGerust (microrrelato El hombre en el espejo); todos en formato impreso. En formato

electrónico, en Vuelo de cuervos (cuento El reino de la muerte); Apuntes Hispánicos

de la Universidad de Toronto, Canadá (cuento El día que se quemó Beverly Hills); y en

El narratorio digital, de Argentina (microcuento Aries). En abril de 2017, la revista La

Cripta Pulp Magazine publicó en el no. 4 su cuento Bajo el mismo sol, y el cuento Cómo

acabar con el monstruo de una vez por todas quedó como finalista dentro del I Certamen de

Relatos Nouvelle para ser publicado. Asimismo, es fundadora y directora de Ediciones

Lulú, sello editorial independiente. Ha editado y publicado dos antologías de cuentos

de terror, la primera: Necrópolia, Horror en Día de Muertos (2014), en la que participaron

14 autores mexicanos que hacen de la festividad una propuesta dentro

del género; la segunda: Mortuoria, Sombras en Día de Muertos (2017), donde participan

mujeres escritoras no sólo de México sino de Latinoamérica. Además, ha

dado cursos de literatura de terror en diversas instituciones y ha organizado ciclos

de cine de ese género en sitios como el Museo Británico Americano de México y

Cinespacio 24. Datos de contacto: castanonlourdes@gmail.com

Rubí Verenice. Ciudad de México. Contacto: josefinapa@aol.com.mx

Héctor Hernández Montecinos (Santiago, Chile, 1979) Licenciado en Letras y

Doctor © en Filosofía mención Estética y Teoría del Arte, y en Literatura. De su

proyecto poético en tres partes iniciado en 1999, Arquitectura de la Mentalidad, dos

ya han sido publicadas: La Divina Revelación (2011) y Debajo de la Lengua (2009).

Arte y Literatura

51


A los 19 años recibió el Premio Mustakis a Jóvenes Talentos. A los 29, el Premio

Pablo Neruda por su destacada trayectoria tanto en Chile como en el extranjero.

Ha sido becario del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, de la Fundación

Pablo Neruda, de la Fundación Andes, del FONCA (México), AECID (España) y

de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (Conicyt). Es el

compilador de los dos tomos de 4M3R1C4: Novísima poesía latinoamericana (2010 y

2017) y Halo: 19 poetas chilenos nacidos en los 90 (2014). Sobre el poeta Raúl Zurita ha

publicado Verás (2017), una muestra de su poesía, prosa y material inédito y Un mar

de piedras (2018) una suerte de autobiografía a partir de cientos de entrevistas. Apareció

en Cuerpo plural. Antología de la poesía hispanoamericana contemporánea (2010) de

Pre-Textos y El Canon Abierto. Última poesía en español (2015) de Visor como uno de

los 40 poetas “más relevantes de la lengua española nacidos después de 1970”. El

año 2017 publicó tres libros inclasificables Buenas noches luciérnagas, una novela-ensayo

autobiográfico sobre poesía chilena, 64 cajitas sobre la poesía, apuntes literarios,

y ¿Por qué no reescribir?, una entrevista-ensayo sobre la escritura.

Alfredo Fressia. Montevideo, Uruguay, 1948. Poeta y traductor. Enseñó letras francesas

durante 44 años. Profesor de Literatura, fue destituido de la enseñanza por la

dictadura uruguaya. Se instala entonces en São Paulo, Brasil, donde reside desde

1976. Ha ejercido la crítica literaria en medios de Uruguay, Brasil y México. Su obra

poética ha sido traducida al portugués, inglés, francés, rumano, italiano, griego y

turco. Su primer poemario fue publicado en 1973 y el más reciente, “La mar en

medio”, en 2017. Recibió varias distinciones y fue jurado del Premio Internacional

Pablo Neruda junto a Ernesto Cardenal. Ha sido editor de la revista mexicana de

poesía La Otra en su versión impresa. Dictó clases en Marshal University, WV, Ohio

State University de Columbus, Fundación para las Letras Mexicanas, entre otras instituciones.

Ha presentado su obra en Uruguay, Brasil, Chile, Colombia, Nicaragua,

República Dominicana, México, Ecuador, EEUU, Francia, Marruecos y Turquía. Sus

poemarios más recientes son “Poeta en el Edén” (Montevideo/México, 2012, reeditado

en Argentina), Cuarenta años de poesía (Montevideo, 2013), la edición bilingüe

“Clandestin” (Harmattan, París, 2013) y “Susurro Sur” (Valparaíso, México,

2016) y “La mar en medio” (Buenos Aires, y Montevideo, 2017).

Adrián Mendieta Moctezuma. Incluido en la antología de cuento Sampler (Conaculta/ITC,

2014), en el poemario colectivo Un papá con ojos de lluvia (H. Ayuntamiento

de Tlaxcala, 2014), la antología poética Cordial-mente (Veracruz, 2016), coautor del

libro Le-yenda en letra. Relatos de Ixtacuixtla (PACMYC/ITC, 2015) y autor de Nacer

del incendio (La Cosa Escrita, 2016). Textos de su autoría aparecen en diversos sitios

como Catedral, Guardagujas, Molino de Letras, Punto de Partida, Círculo de Poesía,

la Revista de la Universidad de México, Revista la Otra, entre otros medios impresos

y electrónicos. Ha participado en diversos encuentros, coloquios y lecturas públicas.

Fue becario del Festival Interfaz- ISSSTE 2015 y del PECDA (Programa de Estímulo a

la Creación y Desarrollo Artístico de Tlaxcala, 2015).

Ricardo Bernal. Contacto: http://nidodesonambulos.blogspot.mx/

Florencia Chaile. Reside en Comodoro Rivadavia, Chubut, Argentina. Tiene 23 años.

Estudiante de Letras por la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco.

Manet. Lugar de Nacimiento: San Luis Potosí. Celular: 444-125-4405. Correo: liliana_

mbh@hotmail.com. Facebook: M Liliana Becerra.

Rou Vilchis. San Luis Potosí. Sin más datos

Katia Malayerba Sin datos

Samir Karimo. Lisboa, Portugal. Sin más datos

Sahad. San Luis Potosí. Sin más datos

52 Caína Fanzine ii


Zomby Mate. Ilustrador independiente, actualmente estudia pintura de manera

particular y reside en Puerto Vallarta, Jalisco. Ha participado como personal teatral de

apoyo para el Colectivo Mutante en Puerto Vallarta, donde también ha presentado su

obra individualmente así como en Guadalajara. En 2016 formó parte del programa de

becarios en el Festival Cultural Inter-faz con sede en Guanajuato, y de forma colectiva

ha hecho exposiciones con artistas urbanos y muralistas. En Ciudad de México en el

Festival de Fanzine Game Over edición II y la presentación la Oaxaquita, en Puebla en

la exposición Colectiva del museo la Vía y la Expo Fanzine el Venado y el Zanate. En

Huatulco, Oaxaca, colaboró para la presentación y la publicación de la cuarta edición

de la revista Serendepia, en Puerto Vallarta participó en la exposición Colectiva del

Jardín del Arte del Rio Cuale. Así mismo colaboró para la revista digital Golfa de

Aguascalientes para su séptima edición. Actualmente tiene una participación creativa

en el programa de difusión cultural Rutas Plásticas Jalisco. Facebook: Zombymate.

Correo: zomby.mate@gmail.com

Gabino Manuel Gaspar. Ciudad Valles, S.L.P., 1982. Licenciado en Derecho, actualmente

cursa el quinto semestre de la licenciatura en artes plásticas en la Escuela Estatal

de Artes Plásticas. Su proyecto “Visiones de ausencia de color”, retrata momentos

oníricos o situaciones de la vida real, que pueden ser ficción o hechos verdaderos en un

mundo caótico en donde se retrata la vida de un modo inverosímil. Mail: natas6m6@

hotmail.com. Celular: 4811150121. Facebook: Gabino Manuel.

Israel Montalvo. Es un trazador de pesadillas, las cuales ha manifestado en diversos

medios artísticos como la pintura, la música, la narrativa y el arte secuencial. En donde

aborda como temáticas centrales la metaficción, el horror en todas sus manifestaciones,

y la condición humana. Israel ha participado en diversas exposiciones colectivas

e individuales en diversas ciudades de México. También se desarrolla como promotor

cultural desarrollando eventos de diversa índole en los estados de Nayarit y Jalisco.

Ha publicado narrativa, cómic e ilustración en varias revistas literarias de México y

España. En el 2017 publicó su primera novela gráfica “Momentos en el tiempo” por

la que obtuvo dos becas, una para la realización del libro (Fecan edición 2008-2009)

y otra para su publicación (Pecda edición 2014). Contacto (facebook): https://www.

facebook.com/Israel-Montalvo-art-534243366690695/ Devianart: http://pneumatikman.deviantart.com/

Arte y Literatura

53


Por Alfredo Fressia

ADÁN

Cuéntanos, padre Adán, ¿cómo se nace puro?

¿Amaste a tu mujer? ¿Cómo es tener virtudes?

Yo no tengo ninguna y por eso pregunto,

¿a qué olía el Edén? ¿Era su fruto dulce?

¿Por qué estaba prohibido? Un jardín con clausuras

fue un mal comienzo, Adán. ¿Serías como un niño?

¿Y por eso eras bello? ¿Tuviste un alma justa,

ardiente el corazón, prudente el apetito?

¿Para qué te crearon? ¿Para mostrar al mundo

humildad, diligencia, templanza, compasión,

castidad (y la Fuerza en sentido profundo)?

¿Y acabar en pecado?, ¿caer en tentación?

¿No sabía tu padre que no resistirías?,

tan luego Él, tan sabio, que todo lo conoce.

Cuéntanos, padre Adán, ¿comiste con codicia

los frutos del pecado? ¿Recuerdas sus sabores?

Yo sé que te escapaste de velar una infancia

perdida en la memoria. Perdiste un paraíso

con un árbol cargado de imposibles manzanas,

y unos ríos bucólicos. ¿Tal vez sentiste alivio?

Hoy escribo estos versos y no espero respuestas,

son preguntas retóricas, no saldrá una mujer

ni un hombre ni un andrógino con sus falsas promesas

como de tu costilla tan llena de altivez.

Pero sé que estás solo, como se está en pecado,

materia de mis versos, nostalgia del Edén,

eres padre y hermano, el primer humillado

y siempre, siempre, siempre, el último a nacer.

54 Caína Fanzine ii


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