Orgullo 19

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Revista Orgullo 19

V O L . 0 6

N O 6

JUN2019


CONSEJO EDITORIAL

Alejandro Ibarra Rojas

Alejandro Piercy Vargas

David Ulloa Chacón

José Daniel Clarke Caamaño

Sergio Pacheco Salazar

DIRECCIÓN DE ARTE Y DISEÑO

Alejandro Ibarra Rojas

ASISTENCIA DE ARTE Y DISEÑO

Marcela Díaz Salazar

Daniel Valverde

PRODUCIDA CON LA COLABORACIÓN DE

CON APOYO DE

El contenido de esta guía no representa posición oficial de

las organizaciones o empresas que apoyan su publicación

ISSN: 2215- 5333


FOTOGRAFÍAS

Yousef Babb I Noldo Vega I César Arroyo I Alejandro Ibarra l Luis Chavarría I

Daniel Lastres Rodríguez l André Robert l Gustavo Brenes l Mariam Wo Ching

TEXTOS

Yousef Babb l David Ulloa l Margarita Salas l Andrés Rangel l

José Daniel Jiménez l Ana Gabriel Z. Aponte l Ura Callejas- Vidaurre l Mario

Soto l Mariana Alpízar l Andrea Rodríguez l Shi Alarcón l Ana Marcela Vega N.

l Warren González l Momo l Roy Acuña l Jess Márquez Gaspar l Sia K. l Óscar

Jiménez l Fernando Cháves Espinach l Pablo Miller l Gabriel Verdesia l Mau

Durán l Melina Valdelomar l José Daniel Clarke l Joeli l Miguel Rojas l Francisco

Ríos

REVISIÓN DE TEXTOS

Ana Beatriz Solano l Sergio Pacheco S.

MODELOS

Kiara West I Mauricio Cruz I Anabella Prins I Aisha Vittar I Barbie Lords

MacKenzie l Amanda Mondoy Palacios l Kay Kills I Naya Lords I Drag Marta I

Ry Rox I Graciela Mora I Mara Rodríguez I Alejandro Quesada I Myno I Angie

Lynch

ARTISTAS GRÁFICOS

Eny Roland I @NelaSnow I Andrea Bravo I Jefrrey Muñoz I Katherine Canales I

Andrés Gudiño I Daniel González I Jesús Monge I Roy Acuña

AGRADECIMIENTOS ESPECIALES

Enrique Sánchez I Marcos Blanco I Juan Diego Espinoza I Brandon Mais I César

Madriz l Ricardo Umaña

GUIAORUGULLOCR.ORG

GUIAORGULLOCR


07

E D I T O R I A L

DAVID ULLOA

08

H I T O S

2 0 1 8 - 2 0 1 9

M A R G A R I T A

SALAS

11

+ VI HVO

Q U E N U N C A

A N D R É S

R A N G E L &

NOLDO VEGA

26

T R A N S T O R N O D E

H E T E R O S E X U A L I D A D

MARIO SOTO

28

S E R L G B T I Q + E N L A

P E R I F E R I A

M A R I A N A A L P Í Z A R

30

G U A N A C A S T E : H O G A R

D E M U J E R E S T R A N S

A N D R E A R O D R Í G U E Z

20 34

¿ M I N O R Í A S O

M I N O R I Z A D O S ?

J O S É J I M É N E Z

22

H A C K E A R E L

S I S T E M A D E S D E

D E N T R O

A N A G A B R I E L Z .

A P O N T E

L A R E V O L U C I Ó N

C O C H O N A

U R A C A L L E J A S

D E F E N D E R L A

F A M I L I A

S H I A L A R C Ó N

36

24 39

S H I N N I N G B U T

S T I L L W H I N I N G

A N A M A R C E L A

VEGA N.

E P I F A N Í A D E

U N A S O T A N A

W A R R E N

G O N Z Á L E S

41

E L F U T U R O E S

I N C L U S I V O

M O M O

44

DRAGS BY

C O L O R S

A L E J A N D R O

I B A R R A


52

Y A N O T E

E S P E R O

ROY ACUÑA

55

C E R T I F I C A D O D E

E X I S T E N C I A

J E S S M Á R Q U E Z G .

58

E L

C U M P L E A Ñ O S

1 . 5

S I A K .

61

E L K I K I A M O R

DAVID ULLOA &

L U I S

C H A V A R R Í A

& D A N I E L

LASTRES

67

R E P R E S E N T A C I Ó N

L G B T I Q + E N E L

C I N E Y T V

Ó S C A R J I M É N E Z

72

PÁGINAS QU E PASAN

D E M A N O E N M A N O

F E R N A N D O C H A V E S

ESPINACH

87

A C T I V I D A D

V O L C Á N I C A

M A U D U R Á N

88

P O E M A S N O

B I N A R I O S

M E L I N A V A L D E L O M A R

92

E X I S T E N C I A

G R I S Á C E A

J O S É D A N I E L

C L A R K E

97

S U G A R H U N T I N G

J O E L I

99

C I E N C I A ¿ A L I A D A O

E N E M I G A ?

M I G U E L R O J A S

102

P R E P

F R A N C I S C O R Í O S

75

B R E N _ 1 8 _ N O _ C A M

P A B L O M I L L E R

77

J I G O K U - D A Y Û

G A B R I E L V E R D E S I A

80

P R I M A V E R A S

M A R I A M W O C H I N G


COMO FOTÓGRAFO PROFESIONAL DE MODA, HACE POCO ME ASIGNÉ LA

TAREA DE TRABAJAR CON PERSONAS MODELOS AFRODESCENDIENTES.

HASTA AHORA LO HABÍA HECHO POCO, PORQUE NO HAY MUCHAS

PERSONAS NEGRAS QUE TRABAJEN COMO MODELOS EN EL PAÍS.

DURANTE UN PERÍODO DE TIEMPO PUBLIQUÉ ESTAS FOTOGRAFÍAS AL-

TERNANDO CON OTRAS DE PERSONAS BLANCAS, UTILIZANDO LOS MIS-

MOS ESCENARIOS, PLANOS Y CALIBRACIÓN DE LUCES. LAS FOTOGRAFÍAS

DE LAS PERSONAS DE ASCENDENCIA AFRO NO FUERON TAN BIEN RE-

CIBIDAS COMO LAS DE LAS PERSONAS BLANCAS O INCLUSO EN COM-

PARACIÓN CON OTRAS DE PERSONAS MESTIZAS. ESTO ERA EVIDENTE EN LOS

NÚMEROS: MENOS “ME GUSTA”, MENOS COMENTARIOS Y MENOS INTERACCIÓN.

NOS ENSEÑARON QUE SOLO ALGUNAS IDEAS, RASGOS E IMÁGENES

SON LAS QUE PUEDEN SER CONSIDERADAS BELLAS O DIGNAS DE

CELEBRARSE. POR ESO, LA PORTADA DE ORGULLO 2019 ES UN

HOMENAJE A LA DIVERSIDAD SEXUAL Y LA DE GÉNERO, SIN DUDA,

PERO TAMBIÉN A NUESTRA DIVERSIDAD RACIAL, ÉTNICA Y CULTURAL.

SIEMPRE ORGULLOSO,

YOUSEF BABB

FOTÓGRAFO

MODELO:

KIARA WEST


ORGULLO

¡ H O L A A A A A !

P O R D A V I D U L L O A

C O M U N I C A D O R Y E S C R I T O R

I N S P I R A D A P O R A L A S K A

T H U N D E R F U C K 5 0 0 0

Slds

Mi nombre es Ulloa coma (,) Davo

¡Hey! Bienvenidos al desfile

Las reglas son realmente sencillas, entonces si

se pueden despegar del tinder un segundito,

¡escuchen carajo!

Las fotos y las selfies son MANDATORIAS

¿O creían que me pusimos así de guapas para

unas horillas? ¡JA! Tomen la fotico para ser

eternas

Heteros: ¡beban! Cuanto más beben más guapas

nos vemos

¿Querida ese es tu novio? Mmmyano.

TRANS IS BEAUTIFUL

Si no sabés lo que significa TRANS te lo deletreo:

E-LLAS-TAM-BIEN-SON-MU-JE-RES

Se necesita mucha harina para verse así de

sabrosa querido

Idolatren a las transformistas

Si ven un defecto, hagan bizco

Si ven el paquete, no se enojen, algunas de las

mujeres más hermosas tienen unas vergas

enormes

Si ven algo que no les guste, algo que les resulte

vil u ofensivo, algo pecaminoso y

escandaloso, estaremos felices de recibir sus

quejas despues del show

Mirá, estamos ubicados justo en la esquina con

el letrero:

“MEJORCOMASELAMIERDAQUEVAESCUPIR.COM”

Ahí los veo, lleven suéter

Y si creen que lo pueden hacer, mejor, cariño se

los imploro

Pélese las tetas y empiece a gritar ¡FUERA LOS RO-

SARIO DE NUESTROS CUARTOS!

No es tan fácil como parece

¿Necesitan el cartelito y la batucada? Se las prestamos

¡SEAN GENEROSOS HASTA CON LOS OSOS!

Respeto, amabilidad, ¡compasión!

Pero sobre todo

Y siempre que puedan

Dígannos que nos vemos ¡BELLAS!

¡DIGANNOS QUE NOS VEMOS BEEEELLAAAAS!

Díganme que me veo bella

¿Me veo bella?

Okey, ¿y me veo sexy?

Okey está bien, pero ¿y sujeta de derechos?

Okey sí sí, ¿y dueña de mi cuerpo?

Pucha, de verdad sacarles un cumplido es como

sacarles una muela, gente

Bueno ya, repasemos:

La ideología de genero no existe

Queremos casarnos, no con ustedes

Nenas con pene

Nenes con vagina

Anal

El que no brinca es Prendas

¡ESA ES THALAYA!

¡Y ESA DAYANA!

¡Y AHI VA LA REINA ANA!

OKURRRRR?

7


H I T O S H I S T Ó R I C O S

L G B T I Q + 2 0 1 8 - 2 0 1 9

P O R M A R G A R I T A S A L A S G U Z M Á N

A C T I V I S T A , S I C Ó L O G A , M Á S T E R E N A D M I N I S T R A C I Ó N

P Ú B L I C A Y E N C O M U N I C A C I Ó N Y D E S A R R O L L O

Las elecciones presidenciales de febrero del

2018 se definieron en torno a una profunda

división social sobre los derechos humanos de

las personas LGBTIQ+ en Costa Rica.

quienes están en puestos públicos de toma de decisión

y de la colaboración estratégica del sector

privado. Cada uno de estos avances tiene detrás

un arduo trabajo colectivo, invisible, pero indispensable,

para hacer posible que hoy vivamos en

El inicio de esta polarización fue desencadenado

por la respuesta de los auto-denominados

partidos cristianos al anuncio de la

opinión consultiva #24 (OC-24) de la Corte

Interamericana de Derechos Humanos sobre el

reconocimiento del matrimonio igualitario y la

identidad de género. Son muchos los avances

que se han logrado en este tiempo, fruto del

incansable trabajo de las organizaciones y

activistas sociales, de la voluntad política de

1 7 D E M A Y O , 2 0 1 8

Casa Presidencial crea la figura del Comisionado Presidencial

para asuntos de la población LGBTIQ+ y se nombra al

abogado Luis Eduardo Salazar como primer comisionado.

un país diferente. En materia de derechos LGBTIQ+

el país tiene pendiente muchos avances normativos

entre los cuales podemos mencionar la Ley de

Identidad de Género, la Ley Contra la Discriminación,

la reforma integral de la Ley de VIH, penalizar

los crímenes de odio, prohibir y penalizar las

terapias de conversión; falta mucho camino por

recorrer hasta llegar a la igualdad, pero quizás el

mayor pendiente de todos es avanzar de forma

continua en transformar la cultura y las prácticas

sociales cotidianas.

8 D E A G O S T O , 2 0 1 8

La Sala Constitucional de Costa Rica, declara inconstitucional el

inciso 6 del artículo 14 del Código de Familia y elimina la prohibición

contra el matrimonio entre parejas de personas del mismo

sexo, en un plazo de 18 meses a partir de publicada la sentencia.

Asimismo, declara inconstitucional el artículo 242 del Código

Familia y el artículo 4, inciso M, de la Ley de la Persona Joven,

los cuales regulan las uniones de hecho excluyendo las parejas

del mismo sexo.

2 2 D E O C T U B R E , 2 0 1 8

Casa Presidencial emite una directriz para iniciar el diseño

de la Política Nacional para la Formación, Educación y

Empleabilidad de las personas trans, en el marco del Día

Internacional de la Acción para la Despatologización Trans.

8


ORGULLO

2 1 D E D I C I E M B R E , 2 0 1 8

Casa Presidencial firma 6 decretos y directrices sobre derechos

LGBTIQ + para reconocer la identidad de género:

• En el documento de identidad migratorio para extranjeros

(DIMEX) de las personas trans.

• Reconocer el estatus migratorio derivado de las uniones o

del matrimonio conformado por parejas binacionales del

mismo sexo.

• Que las parejas del mismo sexo puedan acceder a bonos de

vivienda en igualdad con las parejas heterosexuales.

• Incluir oficialmente la bifobia en el Día contra la Homofobia,

Lesbofobia y Transfobia.

• Declarar de interés público el protocolo de hormonización de

la CCSS, eliminar de represalias contra notarios y notarias que

otorguen escrituras de matrimonios entre personas del mismo

sexo y las presenten en el Registro Civil.

F E B R E R O , 2 0 1 9

El Ministerio de Educación Pública (MEP) emite un Protocolo

de atención del bullying contra la población LGBTIQ+ en los

centros educativos.

8 D E M A R Z O , 2 0 1 9

La Caja Costarricense del Seguro Social aprueba un lineamiento

para el trato digno e igualitario en la atención en salud a mujeres

lesbianas y bisexuales, en el marco del Día Internacional de las

Mujeres.

1 9 D E M A R Z O , 2 0 1 9

La junta directiva del Colegio de Licenciados y Profesores

(COLYPRO) lo declara un espacio libre de todo tipo de

discriminación, incluyendo orientación sexual, identidad y

expresión de género.

7 D E A B R I L , 2 0 1 9

“Callos”, un documental sobre tres hombres queer y las elecciones

presidenciales, dirigida por Nacho Rodríguez, gana el Premio

Especial del Jurado en la categoría Mejor Largometraje, en el

Costa Rica Festival Internacional de Cine.

2 9 D E A B R I L , 2 0 1 9

La Dirección General de Migración y Extranjería reconoce,

por primera, vez la identidad de género de una persona

trans (Jess Márquez) en su documento de identificación

migratorio para extranjeros (DIMEX).

M AYO 2 0 19

Se desarrolla el primer Festival Internacional de Cine por la Diversidad,

en Costa Rica, NOS Film Fest, con proyección de más de 40

películas nacionales e internacionales.

9


+ V I H V O

C O N C E P T O Y T E X T O :

Q U E

A N D R É S R A N G E L

N U N C A

F O T O G R A F Í A : N O L D O V E G A

S T Y L I N G & M O D E L X S : M A U R I C I O

C R U Z Y A N N A B E L L A P R I N S


ORGULLO

Vivir con un diagnóstico positivo ya no representa

una condena de muerte; sin embargo, el VIH

sigue presente.

Nuestrxs personajes no muestran rostros porque,

en la vida real, el virus no escoge género, edad,

nivel educativo o socioeconómico.

En Costa Rica, particularmente en las aplicaciones

digitales de citas y encuentros sexuales,

Al tener la cabeza cubierta, nos recordamos también

que es fundamental el uso de preservativos

cuando se interactúa sexualmente con otras personas,

para evitar la transmisión del virus.

es común encontrarse con personas que indican

haber sido diagnosticadas positivas con

VIH y que no se atreven a mostrarse; a pesar

de que, quizá, esto no cambie de la noche a

la mañana, es importante reconocer que ese

diagnóstico no es un motivo para avergonzarse.

El VIH existe dentro de la realidad de muchas

personas y, por esto, a los personajes se les presenta

en escenarios cotidianos de la capital, San

José.

A N D R É S R A N G E L

15


18


¿ M I N O R Í A O

M I N O R I Z A D O S ?

C O N C E P T O S E N

D I S P U T A .

P O R J O S É D A N I E L J I M É N E Z

H I S T O R I A D O R Y P R O F E S O R U N I V E R S I T A R I O

Era el año 2008 y yo estaba llevando un curso de

historia colonial de América Latina en la universidad.

Entre los variados temas que se abordaron,

el que siempre recuerdo de forma más vívida es

la esclavitud. En medio de las discusiones que se

desarrollaron durante el semestre, en una ocasión

la profesora hizo un comentario que quedó

grabado en mi cabeza. Alguien en la clase dijo

que los esclavos se habían tenido que enfrentar

a un contexto social sumamente represivo, a lo

que la docente intervino, manifestando que era

mejor que habláramos de esclavizados – en lugar

de esclavos – ya que de esa manera dábamos

cuenta del proceso social que había llevado

a que se les conceptualizara de esa manera.

Después de ese curso, cada vez que el tema

de la esclavitud surgía, buscaba hacerle saber

a las personas acerca de la importancia de las

palabras y conceptos que utilizamos para nombrar

a sujetos en el pasado y en el presente. Las

personas que fueron esclavizadas no decidieron

aceptar esa condición de forma voluntaria, fue

una imposición, un ejercicio de violencia y de

coerción. La condición de esclavos fue un rasgo

identitario que se les adjudicó automáticamente,

como el elemento protagónico de su existencia,

sin ninguna posibilidad de objeción. Menciono

esto debido a que, al igual que con otros conceptos

como el de matrimonio, familia y sexualidad,

las minorías han llegado a formar parte de ese

entramado conceptual que distingue a los discursos

sobre la diversidad sexual en Costa Rica. Los conceptos

entran en disputa, los debates y discusiones

se encuentran en una competencia por el uso de las

ideas, los conceptos y los términos utilizados para

argumentar.

El concepto de minorías tiene una amplia presencia

en diversos ámbitos; se habla de minorías étnicas,

minorías religiosas, minorías lingüísticas, entre muchas

otras. Usualmente estos grupos minoritarios

son vistos de esa manera ya que se encuentran en

una posición de subalternidad frente a una supuesta

mayoría. En ese sentido, las personas indígenas, migrantes,

las personas que practican ciertas religiones,

las mujeres y aquellas que se identifican con la población

LGBTIQ+ usualmente son llamados minorías.

La omnipresencia de este concepto se entiende por

su constante utilización en los medios de comunicación,

en conversaciones cotidianas y en la legislación

y el derecho internacional. Incluso muchos de estos

grupos se ven a sí mismos efectivamente como una

población minoritaria que debe enfrentarse a una

serie de injusticias y desigualdades y, por lo tanto,

demandan un accionar estatal y una atención especializada

que proteja sus derechos. Existe una tradición

en los regímenes democráticos progresistas de

reconocer (aunque no siempre satisfacer) los reclamos

de las minorías, quienes son usualmente oprimidas

y discriminadas. Existe un interés por reconocer

20


ORGULLO

esos derechos debido a que, en cierto grado, todos

somos potencialmente integrantes de alguna

minoría. En ese sentido, el concepto de minoría

funciona como una herramienta política de gran

alcance, sin embargo, muchas veces asumimos

su uso sin una reflexión crítica acerca de lo que

esto implica.

El pensamiento dicotómico que divide a la sociedad

en grupos opuestos tiene cuatro características

principales: primero, cada parte es definida

por ser el contrario de la otra. Segundo, la parte

valorada de manera más alta ha obtenido su posicionamiento

a través de un proceso a priori de

exclusión frente a la parte subordinada. Tercero,

entre ambas, el par dicotómico supuestamente

encapsula y define a un todo, juntas suman todo

el rango de posibilidades. Y, finalmente, la parte

subordinada solo puede ganar mayor valoración

asemejándose lo más posible a la contraparte

hegemónica. Lo anterior permite evidenciar que

el pensamiento dicotómico no es neutral, al contrario,

está inmerso en sistemas de dominación,

poder y desigualdad.

Por lo tanto, al igual que hizo mi profesora con el

tema de la esclavitud, apunto a la idea de que

es más apropiado hablar de poblaciones minorizadas

en lugar de minorías.

Decir poblaciones minorizadas, en contraposición

a minorías, define a los grupos, no por lo que supuestamente

son, sino por el proceso social que

ha llevado a que se les conceptualice como tales.

Decir poblaciones minorizadas pone en primera

línea la inequitativa distribución de privilegios.

Decir poblaciones minorizadas permite cambiar

el ámbito de la discusión, pasar de lo que está

escrito en piedra a lo que puede y debe ser

transformado. El adoptar una identidad particular

no implica la aceptación de un estilo de vida

específico, no existe una sola homosexualidad,

existen muchas homosexualidades, y, por consiguiente,

muchas heterosexualidades. Diferencias

entre gustos, comportamientos, oportunidades,

deseos, afiliaciones políticas, estatus económico,

religión, tradiciones; esas son las señas de identidad

de las poblaciones LGBTIQ modernas, no la uniformidad

ni la homogeneidad. Por consiguiente, es importante

preguntarse si es apropiado ver a todas

estas personas, a toda esa diversidad social, como

pertenecientes a la misma minoría sexual.

Esto no quiere decir que el concepto de minorías

no tenga ninguna utilidad; la idea de un estatus de

minoría provoca que las personas tomen consciencia

de su propia situación y crea la necesidad de

establecer alianzas. El concepto funciona casi como

un llamado a la movilización, enfatizando lo que

los gays (entre otros grupos) tienen en común, más

allá de lo que los que los divide. La consolidación

de un estatus de minoría tiene ventajas obvias. Se

adapta fácilmente al discurso común de las sociedades

pluralistas y liberales, ofrece legitimidad a

las reivindicaciones de la minoría oprimida y puede

actuar como un estímulo para reformas legales. Por

su parte, la “mayoría” es una construcción social, mítica,

cosida a partir de fragmentos de vidas, sobre

la base del más bajo común denominador. Dejar de

lado la idea de una mayoría abstracta, vaporosa, a

la que nadie sabe si realmente pertenece y que está

constantemente bajo amenaza, permite concentrar la

discusión en temas concretos que afectan la calidad

de vida de muchas personas. Es una forma de revitalizar

la discusión política. Colocar como prioritaria,

la supuesta dicotomía entre mayorías y minorías, es

mantenerse en el ámbito del discurso homofóbico.

Legitimar y reivindicar la posición minoritaria es afirmar

que las minorías sexuales, por definición, nunca

pueden convertirse en mayorías. La aceptación de la

homosexualidad (o cualquier otra identidad) como

una experiencia minoritaria hace hincapié, deliberadamente,

en la formación de guetos de la vivencia

homosexual.

Buscar nuevas formas enunciativas que resistan a

dichas dinámicas es un gesto político: nos obliga a

analizar las relaciones de poder que determinan los

vínculos entre una serie de significados plantea la

posibilidad de subvertir, resistir y cambiar esos significados

a futuro.

21


H A C K E A R E L

S I S T E M A D E S D E

D E N T R O

P O R A N A G A B R I E L Z . A P O N T E

E X V I C E M I N I S T R A D E A S U N T O S P O L Í T I C O S

D E C O S T A R I C A , E S P E C I A L I S T A E N E S T A D O

A B I E R T O Y T R A N S P A R E N C I A E N H I V O S

A un año de haber finalizado un rol en la administración

pública y de haber regresado a los

espacios laborales y de incidencia desde sociedad

civil, no quería dejar pasar la oportunidad

de compartir algunas reflexiones que he estado

masticando los últimos meses, luego de un proceso

pausado de introspección.

El poder nos despierta reacciones, sentimientos e

intereses distintos a todas las personas, e incluso

nos han enseñado por décadas que el ejercicio

de éste es exclusivo de los hombres blancos,

heterosexuales, cisgénero, mayores de 40 y de

una clase económica “alta”. Esto ha significado

un obstáculo para cualquier otra población que

quiera asumir un puesto de poder, asentando la

ilusión de que es inalcanzable y de que se reduce

a espacios partidarios o públicos.

Esta construcción cultural que nos han infundado

respecto a nuestra relación con el poder, no ha

sido más que una estrategia de quienes lo han

administrado históricamente para no incomodarse

ni verse obligados a hacer las cosas de

formas más abiertas, colectivas y transparentes.

Así, quienes tenemos interés de involucrarnos,

debemos sortear barreras patriarcales y heteronormativas

para poder participar y liderar

organizaciones de sociedad civil, partidos políticos,

empresas o gobiernos.

Ante esta realidad, me dio terror aceptar el reto de

asumir un cargo público, sobre todo cuando se es

una mujer de 25 años de edad. Pero, lo que es cierto,

es que no hay sillas vacías y yo estaba tan cansada

como muchas otras, de que fuera el mismo grupo de

personas las que tomaran decisiones por mí y sobre

mí.

Así inició la aventura de los cuatro años más retadores,

complejos, desgastantes pero hermosos y gratificantes

de mi vida. El primer paso fue armar un equipo

tan diverso como siempre habíamos demandado

“del otro lado de la acera”, fue así como logramos

integrar mujeres, jóvenes, indígenas, activistas, investigadoras,

militantes partidarios, personas LGBTIQ+.

Un grupo de personas que pesar de sus diferencias,

logramos identificar los puntos comunes, las agendas

que nos habían llevado a trabajar, desde nuestros

diferentes espacios, en una sociedad más justa, inclusiva

y diversa.

Los aprendizajes y saberes adquiridos desde otros

espacios alejados de lo público, nos llenaron de una

mayor responsabilidad, al tratar de permear la tiesura

de la institucionalidad con la humanidad de la

22


ORGULLO

gente a la que debíamos servir. Fue así como una

de nuestras principales apuestas estuvo dirigida

a la apertura del sistema, y no sólo desde un

enfoque de datos y acceso a la información pública,

sino de la democratización de los espacios

de toma de decisión, abriendo las puertas de

las oficinas grises y burocráticas, e incluso incomodándonos

a nosotras, dejando los escritorios

para construir las soluciones directamente con

las personas afectadas por las malas o inexistentes

decisiones del Estado.

Nuestra gestión no estuvo exenta de errores,

llantos, molestias y hasta contradicciones, pero

se trabajó con convicción, cariño, entrega y procurando

poner siempre a la gente en el centro

de las decisiones que tomamos. Pero puedo

asegurarles que muchos procesos se asumieron

radicalmente distinto a la forma tradicional y hegemónica:

escuchando, dialogando, acordando,

co-creando e invirtiendo en la deconstrucción

de esa cultura institucional, obsesionada con resolver

las asuntos públicos siempre de la misma

manera y entre los mismos sectores. Al final de

los diferentes procesos, la satisfacción del deber

cumplido y el agradecimiento de las personas

involucradas llenaban el alma y recargaban las

energías para continuar con la compleja labor.

permitió conocer la experiencia de vida de muchas

mujeres y hombres que desafían diariamente al sistema

para que todas las personas podamos acceder

a los mismos derechos, independientemente de

nuestra identidad de género u orientación sexual. Por

lo que la mejor forma de honrar lo aprendido en ese

espacio, ha sido abrazando mi proceso de auto-reconocimiento

como persona sexualmente diversa con

una enorme gratitud por la valentía de muchas personas

que a lo largo de la historia han arriesgado su

propia vida, para ser y amar libremente.

Es por esto que estoy convencida, que una de las

formas más efectivas de hackear al sistema patriarcal

y heteronormativo es desde dentro, abriendo

los espacios que han estado en pocas manos, decidiendo

sobre nuestros cuerpos, nuestras parejas y

nuestras familias. Y esto sólo es posible si la gente

está dispuesta a comerse la bronca ocupando las

sillas que, sin duda alguna, es preferible que sean

asumidas por quienes creen en estas nuevas formas

de ejercer la política desde la diversidad, y no por

aquellas personas que actúan desde la exclusión y

el odio.

Cinco años después de haber asumido este reto,

no les voy a negar que sigo sintiendo el mismo

miedo que en el 2014, pero una vez superados

los lutos, se asumen con mucho agradecimiento

las lecciones que te hacen una persona más resiliente.

Además, se reafirma que las experiencias

no tan felices valen completamente la pena,

si por cada cicatriz propia hay una sonrisa de

agradecimiento de otra persona por haberle

acompañado a transformar su realidad.

Una de las experiencias que más agradezco, fue

la posibilidad de acompañar la mesa de diálogo

con activistas y organizaciones LGBTIQ+ que me

23


L A R E V O L U C I Ó N C O C H O N A .

“ L X S C O C H O N E S T A M B I É N

D E R R O C A M O S D I C T A D U R A S ”

P O R U R A N I A C A L L E J A S - V I D A U R R E

( U R A )

F E M I N I S T A Q U E E R , E M P R E N D E D O R A Y

A C T I V I S T A N I C A R A G Ü E N S E

24

El año pasado vine de vacaciones a Costa Rica,

vine porque quería respirar un poco de lo que

pasaba en mi país, ese viaje coincidió con el Pride

de San José y marché al lado de mis amigos

ticos con la bandera de Nicaragua en alto. Mientras

caminaba libre por las calles de San José,

en medio de tanto despliegue de amor, no pude

evitar llorar mientras un amigo me abrazaba y le

dije en alto “¡acá soy libre! ¡acá puedo marchar y

no me van a matar!”.

Unas semanas antes, en mi país, había marchado

al lado de casi un millón de nicaragüenses por

las calles de Managua, en la que ha sido una de

las marchas más grandes y emotivas de la historia

del país, La marcha de las madres.

El Día de las madres nicaragüenses la ciudadania

vestida de negro y armada solamente con

nuestras banderas azul y blanco y nuestra voz

salimos a las calles de Managua para acompañar

a las madres que habían perdido a sus hijos

en manos de grupos paramilitares orteguistas,

Las madres de abril. Al final de la marcha vi pasar,

en medio de la multitud, a unos jóvenes que

trataban de subir a una moto, el cuerpo de un

joven con los sesos colgando de su cabeza, para

sacarlo del lugar .

Fue entonces que me di cuenta que nos disparaban

desde el nuevo Estadio nacional, recién

inaugurado con fondos de la cooperación internacional.

Después de escapar rápidamente con

mis amigas y ponernos a salvo, me apuré a buscar

camionetas y sacar personas de la ruta de la marcha,

donde muchos se habían resguardado en una diversidad

de negocios que le abrieron las puertas a personas

aterrorizadas por la balacera. En estos grupos

iban niños, personas discapacitadas y adultos mayores.

Al llegar la noche, acostada en mi cama, ya sin

adrenalina, no paraba de temblar y decidí que tenia

que darme un respiro de todo el terror.

Semanas después del Pride tico volví a Nicaragua llena

de energía y con ganas de seguir luchando, pero

me tocó vivir algo aún más oscuro. Terminé 14 horas

bajo fuego en mi propia casa en medio del Ataque a

la Divina Misericordia, iglesia vecina a mi casa donde

se refugiaban estudiantes y periodistas. En medio de

las detonaciones de armas de guerra, escuchaba casquillos

caer en el techo de mi casa, oí los gritos de los

estudiantes diciendo: “¡Viva Nicaragua libre!”. Llegué al

punto de pensar que moriría, y entendí, en ese momento,

la aceptación que tienen las personas cuando

ven el final como algo inminente. La balacera no bajó

de intensidad en toda la noche. A la mañana siguiente,

huí del área mientras paramilitares encapuchados

me apuntaban con sus AKs. Después de ese ataque y

por otras razones, decidí volver de forma indefinida a

Costa Rica.

En el nuevo Pride de San José, estaré nuevamente alzando

mi bandera azul y blanco, y marcharé por las

presas y presos políticos, por las y los campesinos,

por mis hermanas feministas y por mi comunidad: la

comunidad LGBTIQ+, que está siendo reprimida y torturada

en Nicaragua.


ORGULLO

Muchas veces los ticos me dicen que les asombra

la velocidad de cómo se fue extendiendo la

crisis sociopolítica de Nicaragua, pero no es así,

esto no inició en abril de 2018. Ese abril fue el

estallido que hizo que explotaran años y años de

represión, años de abuso a los derechos humanos.

Esta crisis inició con el pacto Ortega-Alemán.

Inició cuando Daniel Ortega para congraciarse

con la iglesia católica nos quitó a las mujeres el

derecho al aborto terapéutico.

Esto inició cuando Zoilamérica demandó a su padrastro,

Daniel Ortega, por años de abuso sexual

y se tuvo que exiliar en Costa Rica porque nuestra

ley le falló. Esto inició cuando Ortega empezó

a usar el sistema de seguridad social como su

caja chica, dejándolo en quiebra y sumándole

el intento de quitarle a los ancianos su pensión.

Esto inició con OcupaINSS, en el 2013, cuando nos

golpearon, persiguieron y reprimieron, esto inició

cuando Daniel le entregó a un millonario chino

nuestros recursos naturales para la construcción

de un supuesto canal y, con eso, quitarle a los

campesinos sus tierras.

E S T O I N I C I Ó C O N

I N D I O M A Í Z , A N T E S

D E A B R I L .

La comunidad LGBTIQ+ nicaragüense fuimos de

los primeros en levantarnos contra este régimen.

Las personas que apoyan a Ortega históricamente

se han encargado de generar campañas de

odio en contra de nuestra comunidad y en el último

año las agresiones contra nosotros pasaron

del discurso de odio a la acción.

Según el Reporte de afectaciones a personas

LGBTIQ+, en el marco de las crisis de Nicaragua

del 18 de abril de 2018 al 3 de enero de 2019,

220 personas abiertamente miembros de la comunidad

LGBTIQ+ han sido afectadas de forma

directa por el régimen Ortega-Murrillo. De estas

220 personas ocho fueron asesinadas. Además,

42 fueron encarceladas de forma arbitraria,

entre ellas dos mujeres transgénero que se encuentra

dentro de una cárcel para hombres. Se han

registrado 8 personas agredidas sexualmente y el

63 por ciento de las personas LGBTQI+ nicaragüenses

refugiadas en el exilio se encuentran en Costa Rica.

Dentro de tanto sufrimiento, Costa Rica ha sido una

luz de esperanza.

A pesar del abuso que hemos vivido de forma histórica,

nunca nos mantuvimos en silencio. La comunidad

LGBTIQ+ fue de las primeras el levantarse en

esta lucha. Estuvimos en las primeras filas, y ahí

seguimos. Seguimos peleando por los derechos de

todas y todos los nicaragüenses, ya sea dentro del

país o en el exilio y, como dicen mis amigxs de Haus

of Cuak, las travestis de Operación Queer: “Lxs cochones

también derrocamos dictaduras.” Nada nos

detendrá.

• Cochón y cochona: nicaraguanismo discriminatorio que

se usa para llamar a un hombre homosexual o a una mujer

lesbiana. Se cree que viene de la palabra cerdo en

francés.

• Madres de abril: Grupo de madres que perdieron a sus

hijxs a causa causa de la represión.

• Pacto Ortega-Alemán: Pacto que se gesta entre Arnoldo

Alemán y Daniel Ortega en 1998, gracias a este pacto Daniel

Ortega vuelve al poder.

• OcupaINSS: En el 2013 ancianos y jóvenes se toman las

inmediaciones del Instituto Nicaragüense de Seguridad

Social (INSS) como protesta y fueron atacados por turbas

orteguistas.

• Reserva biológica Indio Maíz: Es considerada una de las

reservas naturales mejor preservadas en Nicaragua, sufrió

un incendio que destruyó parte de ella y el gobierno demostró

su negligencia ante este evento.

• Ataque a la Divina Misericordia: Ataque armado por parte

de paramilitares orteguistas contra la Iglesia de la Divina

Misericordia en Villa Fontana, Managua. Dentro de la iglesia

se encontraban estudiantes, curas y medios de comunicación

que buscaban refugio, al huir de una ataque en la

Universidad Nacional Autónoma.

• Operación Queer: Colectivo LGBTIQ+ conformado por de

artistas, activistas y académicos nicaragüenses.

Al momento de la redacción de este artículo entre mayo y junio 2019

fueron liberados presos y presas políticas, entre ellos una de las mujeres

transexuales que estaba encarcelada en una prisión para hombres.

25


[ D C M - 1 . 6 9 ]

T R A S T O R N O D E

H E T E R O S E X U A L I D A D

C I S G É N E R O C O M P U L S I V A

C O N H O M O / L E S B O / B I /

T R A N S F O B I A A S O C I A D A .

P O R M A R I O S O T O R O D R Í G U E Z

S I C Ó L O G O

“La poderosa y crucial incoherencia

situada en el corazón mismo de la

heterosexualidad y su definición no se

hace visible debido a que ésta nunca es

un objeto de conocimiento o escrutinio”.

David M. Halperin – San Foucault.

A continuación, se indican los criterios que deben

estar presentes a la hora de hacer el diagnóstico,

con el propósito de permitir, a la sociedad,

identificar a aquellas personas que puedan estar

siendo afectadas por este mal, ya que una atención

pronta y oportuna puede ayudar a erradicarlo.

Desde finales del siglo XIX, la heterosexualidad

cisgénero compulsiva fue creada e incluida en

diversos manuales diagnósticos relacionados

con los Trastornos mentales. En un inicio, esta

condición fue concebida como una de las

perversiones más dañinas que puede afectar

a los seres humanos, ya que los sujetos, luego

de una prolongada exposición al patriarcado,

devienen onvres. Sin embargo, con el paso del

tiempo y la “normalización” de este fenómeno,

nos hemos visto envueltos en una sociedad

permisiva, que se hace de la vista gorda ante

aquellas sexualidades reproductivas, cuyos

comportamientos violentos ponen en jaque el

orden social. Es importante destacar que este

trastorno suele aquejar mayoritariamente a los

varones y que no todas aquellas personas que

gustan del otro sexo van a llegar a padecerlo,

pues la educación, la empatía y el abrirse a la

posibilidad de la diversidad, han demostrado ser

factores protectores, que impiden el desarrollo

de la enfermedad mencionada.

C R I T E R I O S

D I A G N Ó S T I C O S

Para que una persona sea diagnosticada con el

Trastorno de heterosexualidad cisgénero compulsiva,

debe presentar los siguientes comportamientos:

a) El individuo tiene la firme, intensa y persistente

creencia de que todas aquellas personas que

le rodean son heterosexuales. Con frecuencia

pregunta a otros hombres a su alrededor si les

gusta alguna de las mujeres a la vista, o si “tiene

guila”, solamente para reforzar su falsa percepción

de que la diversidad sexual no existe. Así mismo,

se enfurece y asusta ante la presencia de personas

no-heterosexuales y no-cisgénero, pudiendo

desencadenar en la ejecución de conductas

violentas y hostiles hacia aquellas personas, a

quienes considera una amenaza para su realidad

delirante.

b) El individuo tiene la certeza de que todas

las mujeres son de su propiedad. Esta creencia,

26

relacionada con lo que ellos mismos llaman “el


ORGULLO

otro sexo”, puede llevarlo a utilizarlas para la

reproducción forzada, la explotación laboral

en el ámbito doméstico y la coacción de las

libertades individuales de las mujeres con las

que pretende establecer un vínculo afectivo,

celoso y posesivo. Esto se debe a una alteración

de su realidad, que le hace creer que existe

una división “natural” y jerárquica de los

sexos, donde el hombre (onvre) ocupa el lugar

las demás personas pueden “confundir” a su

descendencia (a la cual, a su vez, el sujeto asume

como heterosexual). En estos casos, el paciente

siente una imposibilidad de explicarle a sus hijas

e hijos por qué algunas personas del mismo sexo

deciden amarse, así como tampoco se encuentra

en la capacidad de sopesar el daño que su propia

agresividad, dirigida hacia terceros, puede generar

en su propia descendencia.

dominante y la mujer – o cualquier otro ser

humano que considere inferior a sí mismo – el

de persona subordinada. El cuestionamiento

directo de su delirio puede llevarlo a desarrollar

conductas aun más violentas, e incluso incurrir

en ataques físicos, intentos de homicidio e,

incluso, femicidio.

e) El diagnóstico no debe establecerse si el individuo

padece alguna enfermedad que tenga como efecto

directo la pérdida del sentido común, la empatía o

el respeto mínimo por las libertades de las otras

personas a ejercer su sexualidad como a estas les

plazca (Criterio C).

c) El individuo desarrolla graves sentimientos de

hostilidad y malestar cada vez que es expuesto

a la expresión de afecto no-heterosexual. Esto

se evidenciará por medio del ejercicio de la

violencia en diversas formas. Algunos ejemplos a

tener presentes son los siguientes: insultar desde

la distancia a grupos de personas que identifica

como gays o lesbianas; amenazar o coaccionar

a personas desconocidas en la calle solo porque

le parecieron demasiado afeminados (en el caso

de otros hombres) o demasiado masculinizadas

f) Para efectuar el diagnóstico deben existir

pruebas de malestar clínicamente significativo o

deterioro social, laboral u otras áreas importantes

de la actividad del individuo; o más bien todo lo

contrario, ya que en caso de encontrarse con

grupos de personas que compartan el mismo

trastorno, su comportamiento antisocial será

exaltado y reforzado, propiciando una escalada en

la expresión desmedida de la violencia, que luego

justificará, erróneamente, por medio de criterios

religiosos y/o políticamente conservadores.

(en el caso de mujeres); utilizar expresiones de

asco y desprecio frente a muestras públicas de

afecto entre parejas no-heterosexuales golpear

y atacar a personas no-heterosexuales por

el simple hecho de existir; planear y ejecutar

ataques contra personas no-cisgénero mientras

estas transitan por la ciudad, los cuales van

desde tirar huevos, bolsas con orines, piedras

y hasta dispararles balines de metal, que luego

deberán ser extraídos por profesionales de la

salud.

Tal como se puede apreciar, el Trastorno de

heterosexualidad cisgénero compulsiva – que no

debe confundirse con el simple gusto, atracción,

o interés romántico por el otro sexo – es un mal

que va ganando más y más terreno en nuestra

sociedad. Los procesos de investigación continúan y

permiten dilucidar, con mayor claridad, cuáles son

los patrones conductuales que delatan el desarrollo

de esta enfermedad, posibilitando llevar a cabo

diagnósticos cada vez más rápidos y precisos. Sin

embargo, de momento no queda más que lograr

d) El individuo delira con la idea que todas sus

acciones violentas, dirigidas hacia población

no-heterosexual, están justificadas por la

“protección de la infancia”, ya que supone

que las expresiones de afecto heterosexual

y el ejercicio de la libertad y la felicidad de

identificar las señales de alerta anteriormente

señaladas, y no dar lugar a la indiferencia cuando

alguna de las personas a nuestro alrededor

comienza a dar signos de este padecimiento, ya que

ante este trastorno, la complicidad silenciosa es un

potenciador de la peligrosidad del sujeto para con

las personas sexualmente diversas que le rodean. 27


L O P E R S O N A L

E S P O L Í T I C O :

S E R L G B T I Q +

E N L A S

P E R I F E R I A S

P O R M A R I A N A A L P Í Z A R

A C T I V I S T A F E M I N I S T A , S I C Ó L O G A S O C I A L , E S C R I T O R A

Y A R T I S T A D E S P O K E N W O R D

No es lo mismo ser un hombre cisgénero* gay

en San Pedro Montes de Oca, que ser una mujer

cisgénero bisexual en Puriscal.

Cuando era niña, en medio de juegos con mi

hermana, ella, en un arranque de enojo me

dijo: “Usted es una tortillera”. A Puriscal no

había llegado el Internet y mucho menos a

mi casa, donde las prioridades eran otras.

Entonces decidí preguntarle a mi madre si

efectivamente yo era tortillera. Ella soltó una

su primer beso, del chico que les gustaba, de sus

novios.

C E N T R O

R E S T A U R

Mientras tanto yo, en medio de la confusión, me

sentía una marcianita, creí que no me gustaban los

hombres, pero en realidad lo que no me llamaba

era la heteronorma, esa que establece cómo nos

tenemos que relacionar sexo-afectivamente los

seres humanos, la que plantea roles diferenciados

para los hombres y para las mujeres y que nos dice

que todo lo que esté fuera de esa norma no existe.

carcajada un poco angustiosa, intentando

disimular ese presentimiento que años después

me confesó haber tenido “desde siempre”. Me

dijo que yo no era tortillera y eso me causó

gran alivio. Posteriormente me di cuenta de

que, efectivamente, yo no era lesbiana, pero

tampoco era heterosexual.

Siempre me sentí fuera, diferente a todo lo que

veía a mi alrededor y empecé a buscar referentes

en la televisión que fueran como yo. Encontré

mujeres lesbianas y las sentí más cercanas a mí,

encontré a mi mejor amigo, un chico gay y me sentí

menos extraña. Luego, al entrar a la universidad,

en San Pedro, me topé con complicidades diversas,

Al pasar por la secundaria la heterosexualidad

un mundo que se abría ante mis ojos.

se fue convirtiendo en una cárcel, me gustaban

los hombres, pero también las mujeres, sin

embargo, no sabía que una persona podía

sentirse atraída por ambxs. Además, el ritual

de cortejo heterosexual siempre se me hizo

extraño, lo cual me alejaba incluso más de

mis amigas, quienes no paraban de hablar de

Fue entonces cuando una mañana por fin me

nombré: “Soy bisexual”. Y de allí en adelante el

cuestionamiento a la norma se hizo más presente.

Mi orientación sexual no era solamente asumir que

me gustaban ambos géneros, en mi caso se trataba

también de reconocer lo que me incomodaba de la

28

norma en su totalidad.


ORGULLO

Al ir a los “bares gays”, tal como lo indica su

nombre, veía muchos hombres y algunas mujeres

que ligaban como si fueran heterosexuales,

el ritual parecía ser el mismo, el que me

incomodaba desde que era adolescente. Había

roles definidos y un binarismo** que imitaba

la norma que nos había expulsado ¿Era esa

la forma de sentirse menos extrañxs? ¿O es

que no había manera de salirse de los mismos

esquemas?

Fue esa histeria la que también me conectó con

los feminismos y me hizo sentir más extraña aun,

pero menos excluida, dándome cuenta de que ser

diferente nunca era razón para ser discriminada

y que mi historia particular era tan importante

como todas las demás. Que ser mujer, bisexual,

venir de la ruralidad y haber sufrido violencia

física durante gran parte de la vida, me ubicaba

en un lugar de vulnerabilidad, pero también en una

posibilidad de resistencia, pues podía, entonces,

conectar con historias de dolor de otras personas

Pensaba que yo, una mujer puriscaleña, que

y acompañarnos en un mundo hostil a la diferencia.

había logrado salir de su pueblo sólo al

momento de empezar a estudiar, que nunca

había salido del país y que había celebrado

sus 15 años en el corredor de la casa, a la que

en la universidad le llamaban “pola” cuando

nombraba el lugar de proveniencia, no tenía

espacio en “la ciudad” con sus ritos.

La maravillosa frase “lo personal es político” de

Kate Millet, dicha tantos años atrás, le dio sentido

a mi existencia diversa. Mi vida, mi histeria, mi

ruralidad, mis dolores, mis alegrías, eran tan

políticas como salir a la calle a marchar. Que una

persona como yo siguiera viviendo, a pesar de

los mensajes de muerte que buscan anularnos, es

Los “bares gays” se me hacían gigantes, me

S D E

A C I O N

causaban gran asombro. Y cuando vi por

primera vez a una drag salir al escenario, me

sentí plena. Me identifiqué enormemente con

esas mujeres estridentes y brillantes, cuyos

vestidos desentonaban con las canciones de

amor romántico y despecho que gritaban al

viento. Cuya fuerza al caminar hacía cimbrar

el piso con sus altos tacones, ahuecando la

norma que les decía lo que debían ser y que

ellas, noche tras noche, rechazaban, acogían y

luego despedazaban.

una forma de resistencia. Que una persona como

yo escriba y que mis textos logren llegar a otra

adolescente en Puriscal, en Quepos, en Nandayure,

es un acto profundamente político. Nuestra

existencia LGBTIQ+ en las periferias, es resistencia.

En las periferias aun luchamos por existir, por

nombrarnos, por ser visibles. En las periferias

nos salva encontrar referentes como nosotrxs.

Personas cercanas con las que nos identificamos,

que nos hacen sentir menos extrañas. Esa es la

batalla cotidiana, que no anulen nuestra identidad,

que no nos metan en un saco a todxs, como si se

De pronto todo se hacía más claro, me sentía

más cercana a las drags del escenario,

tratase de un homogéneo. Que reconozcan nuestra

historia particular importa.

porque siempre fui una dramática, exagerada,

histérica, me llamaban. Desde niña cantaba en

las calles a todo volumen, creaba clubes en

la bodega de mi casa, cuya entrada implicaba

No hay representatividad total, ni inclusión

completa, no hay equidad sin diversidad. Y no hay

diversidad sin las periferias.

trabajo arduo y gran responsabilidad. Una

histérica que escribía textos bajo una palmera,

cuentos tristes que no parecían provenientes

de la pluma de una niña, que lloraba a mares

con los dolores del cine y que descubrió en el

mundo un escenario siempre disponible para

*Persona cuya identidad de género concuerda con su sexo

de nacimiento.

**Es un sistema social que divide a los géneros en

dos, masculino y femenino jerárquicamente. No admite

combinaciones entre los géneros o diversidades.

nuestras actuaciones.

29


G U A N A C A S T E :

H O G A R D E

M U J E R E S E N

T R A N S I C I Ó N

P O R A N D R E A R O D R Í G U E Z

V A L V E R D E

P E R I O D I S T A ( E S T E T E X T O S E P U B L I C Ó O R I G I N A L M E N T E E N

E L M E D I O R E G I O N A L L A V O Z D E G U A N A C A S T E )

T R E S M U J E R E S G U A N A C A S T E C A S T R A N S G É N E R O L E

C O N T A R O N A L A V O Z D E G U A N A C A S T E C Ó M O E L

C A M B I O D E N O M B R E P O R I D E N T I D A D D E G É N E R O

T R A N S F O R M Ó S U S V I D A S . E S T A E S U N A D E L A S

H I S T O R I A S .

Era navidad del 2018 en Quebrada Grande de

Liberia. Día para dar regalos. Doña Maricel se

levantó y dijo: tengo un regalo para mi hija. Hizo

una pausa, se dirigió hacia la chica flaca, de

pelo largo negro y ojos brillantes que estaba en

La Asociación Médica Americana (AMA por sus siglas

en inglés) afirmó en 2018 que es esencial reconocer

que la identidad de género de una persona

puede no estar alineada con el sexo que se le asigna

al momento del nacimiento.

la sala. Y continuó: para mi hija Kenya. Todos

en la sala se quedaron fríos. Pensaron que el

regalo era para su otra hija.

“Vi un reportaje de esta actriz Caitlyn Jenner y yo

dije: ¿qué es ser una persona trans? Entonces lo

Era la primera vez que su familia llamaba a

Kenya por su verdadero nombre, por el nombre

que realmente la identificaba. Para ellos siempre

había sido Kenneth Gerardo.

investigué y vi que las cualidades de ella calzaban

con lo que yo sentía. A mí me costó llegar a

aceptar que era una chica trans, todo por miedos”,

me cuenta Kenya ahora, sentada en una cafetería

en Liberia, con un tono de voz tan agudo que en

ocasiones tiene que convencer a la gente que no

Kenya es una mujer transgénero, es decir, se

la está fingiendo.

autodetermina mujer, aunque sus órganos sexuales

son masculinos. Hace dos años (en 2017)

empezó su transición hacia la imagen de mujer.

Aquella navidad, los abuelitos y el papá —especialmente

el papá— no sabían qué hacer. Las miradas

se cruzaban entre ellos como preguntándole al

otro si entendía lo que estaba pasando.

30


ORGULLO

El propio Estado apenas y le reconocía también

ese derecho. En mayo del 2018, siete meses

antes de la navidad en la casa de Kenya, el

Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) aprobó el

cambio de nombre en la cédula de identidad

para que las personas que quieran puedan corregirlo

según el género con el que se sientan

Pero no todos lo celebran. Diputados de la Unidad

Social Cristiana (PUSC) y de Restauración Nacional

(PRN) criticaron fuertemente la decisión del Tribunal.

En el caso de la bancada cristiana, advirtieron

en un comunicado oficial que la posición del TSE

“amenaza a las figuras biológicas de hombre y mujer

para dar paso a una naturaleza relativa (...)”.

a gusto.

Además, la institución anunció la eliminación

de la casilla del sexo en el documento, aunque

La iglesia católica también aseguró en un documento

que “no puede haber verdadera promoción de

la dignidad del hombre si no se respeta el orden

esencial de su naturaleza”.

en las bases del Tribunal las personas seguirán

registradas con la “F” o la “M” con la que

nacieron.

Pero a Kenya le importan poco esas opiniones, lo

que le importa realmente es el resultado final. En

Según datos del TSE, desde entonces han recibido

387 solicitudes de cambio de nombre por

identidad de género en el ámbito nacional, 14

de ellas son de personas guanacastecas. La

su caso, el trámite de cambio de nombre duró unos

dos meses en proceso. Solicitarlo fue sencillo para

ella, y quitarse de encima el “conocido como” de la

cédula fue un alivio.

mayoría (10) corresponde a mujeres trans y

cuatro a hombres trans.

Cuenta que hace un tiempo compró un abanico en

una tienda en la que su nombre ya aparecía como

El Tribunal acató la sentencia de la Corte Interamericana

de Derechos Humanos (CIDH) luego

Kenya. Ella no sabía que el cambio de nombre se

había hecho en muchos sistemas. “Eso me llenó”,

dice.

de una consulta que hizo el gobierno del exmandatario

Luis Guillermo Solís, en mayo de

2016.

Lo que sí es cierto es que, aún con el cambio de

nombre en la cédula, la población trans no termina

Las fuentes consultadas para este reportaje

consideran que la decisión del TSE es, hasta el

momento, el mayor avance en el reconocimiento

de la identidad de género de las personas

su lucha. Justamente, el acceso a la información y

la formación de las mujeres trans en el conocimiento

de sus derechos, fue una de los limitantes señaladas

por todas las entrevistadas en la provincia.

trans en el país.

31


Kenya, por ejemplo, aseguró que su mejor aliado

en el proceso de transición y de autopercepción

fue el buscador de Google en Internet.

En la provincia, las chicas trans reciben beneficios

de parte del Instituto Nacional de Aprendiza

(INA) que otorga becas para la enseñanza

de algunos cursos. También son parte del programa

“De las calles a las aulas” de Transvida,

apoyado por el Ministerio de Educación Pública

(MEP), que busca abrir nuevas oportunidades

educativas para esta población.

Por el momento, Kenya buscará la forma de estudiar

sicología y crear una organización para

ayudar a menores de edad trans. La nueva cédula

la hace pensar que está más cerca que

antes de lograrlo.

32


ORGULLO

Son las 9 a.m en la parada municipal de buses de Liberia. “Yo entro a estos lugares y siempre pienso ¿por qué la gente se me queda

viendo, es por fea, es por rara, por guapa? Eso sí, me dura poco y luego digo, ya me vieron, sigamos”, dice Kenya Ariadna Castillo

Vargas, de 22 años.

33


C A S A R A R A

U N A A P U E S T A

P A R A ¡ D E F E N D E R

L A F A M I L I A !

S H I A L A R C Ó N Z A M O R A

F U N D A D O R A C A S A R A R A , A C T I V I S T A Y S O C I Ó L O G A

En América Latina y el Caribe los grupos fundamentalistas

religiosos están atacando los

las familias”. Ese discurso solo nos divide, porque

es probable que solo lo entendamos unas cuantas

feministas y unxs cuantxs activistas LGBTIQ+.

avances en derechos humanos que las feministas

hemos logrado garantizar, es necesario

crear espacios para abordar el impacto de

estos ataques, considerando a las personas

menores de edad.

En Casa Rara, nos estamos proponiendo defender

y recuperar la familia, no ceder el campo de los

valores a los sectores religiosos y apropiarnos

del discurso. ¿Qué significa esto? Significa que

Durante años hemos escuchado el discurso

de defender la familia como estrategia para

atentar contra los derechos de las personas

LGBTIQ+, parece que hemos estado a punto

de perder esta disputa por nuestros derechos,

aunque muchxs, pueden decir que estamos

ganando. Sin embargo, no puedo compartir esta

todxs en algún momento hemos tenido ese “amigx

de ambiente” que nos ha escuchado, que nos ha

tendido la mano, que nos ha “prestado” su mamá

en los momentos más duros. Por eso deseamos

replicar estas prácticas y formas de expresarnos,

porque esto es lo que realmente significa ser

familia.

premisa cuando desde Casa Rara, vemos como

a muchxs jóvenes, adolescentes y niñxs este

paradigma de defender la familia, les ha robado

la suya. Lo que predomina en sus casas es

la voz de un pastor o una iglesia diciendo a sus

padres/madres que deben tener manos duras

No queremos que ningún niñx tenga que encontrarse

solo sin saber adónde ir o qué hacer, porque

sabemos que la mejor versión de cada unx de nosotrxs

salió, solo cuando decidimos no esconder

nuestras diferencias.

con sus hijxs que parecen ser diferentes, que

no son heterosexuales.

Casa Rara es un espacio para personas LGBTIQ+

con edades entre los 15 y 25 años, es una casa

Inevitablemente me pregunto, ¿cuándo dejamos

de ser familia? Y no hablo de la premisa de

que hay que aguantarlo todo, que hay que

defender la sangre, hablo de ¿cuándo dejamos

que busca apoyar a través de procesos de alfabetización

feminista para la justicia, procesos

terapéuticos, acompañamientos académicos y

económicos.

34

de defender a las familias? Y es que el asunto,

siempre que hablamos de la familia, nos ponemos

exquisitxs y aclaramos siempre, “todas


ORGULLO

La mayoría de las personas con las que estamos

relacionándonos, están convencidas de que

las expulsiones simbólicas y violencias que

experimentan es culpa de ellxs mismxs, debido

a la orientación sexual o identidad de género,

y no dimensionan esto como un problema

estructural de discriminación de la sociedad,

que privilegia unos cuerpos sobre otros.

Somos una Fundación que basa su trabajo en

el paradigma de derechos humanos y que cree

que, si las personas que sufren violencia hacen

una revisión para construir un proyecto de vida,

desde una perspectiva feminista, reconociendo los

privilegios, contradicciones, limitaciones propias

y del colectivo, podemos activar a más personas

para transformar el mundo. Partimos de que lo

único diferente es lo que tenemos en común y que

Para afianzar este esfuerzo para la Familia

Rara que estamos creando, requerimos

está bien ser rarx. Queremos apropiarnos de esa

rareza y brillar.

más herramientas e insumos que aportar. Y

necesitamos de sus apoyos.

Recibimos solicitudes de chicxs que estén dispuestos

a generar un cambio no solo para romper con

Parte de nuestro esfuerzo, requiere gestionar

recursos, que le permita a lxs jóvenes tener

calidad de vida y acceso a sus derechos. En

Casa Rara brindamos apoyo económico para

cortarse el pelo, poder pagar el transporte

para ir al colegio, comprar alimentos, pagar

educación de calidad, accesar cursos artísticos,

materiales de estudio, o servicios de salud,

tanto aquellos que les provean de una buena

salud física como mental.

la violencia que sufren, sino también para revisarse,

crecer, sentirse y reconocerse. Nuestra meta en

Casa Rara es que ninguna persona LGBTIQ+ tenga

que quedarse en la calle por no tener recursos o

“familia” que le apoye. Nos han querido robar la

familia y nosotrxs queremos recuperarla, queremos

extender la familia y reconocer que la familia es

más que consanguinidad. Que para ser familia se

requiere soporte, apoyo, pero sobre todo respeto,

respeto por lo que somos.

¿Querés saber qué hacemos con tu donación?

Además, buscamos familias que estén dispuestas

a recibir a personas menores de edad en

sus casas. Desde Casa Rara gestionamos los

fondos económicos necesarios para que los lxs

anfitriones puedan solo enfocarse de proveer

el espacio.

5 MIL COLONES: TRANSPORTE PARA ASISTIR AL COLEGIO

DURANTE 8 DÍAS.

10 MIL COLONES: TRANSPORTE Y SNACK POR 5 DÍAS.

20 MIL COLONES: TECHO Y SUSTENTO PARA UN JOVEN EN

UNA CASA DE FAMILIA SUSTITUTA POR DOS SEMANAS.

Nuestro objetivo es crear una Familia Rara

y reducir el número de suicidios forzados a

causa de la homolesbobitransinterqueerfobia

y la hetero/homonormatividad. Nosotrxs, las,

mujeres, lesbianas, bisexuales, trans, gays, intersex,

queer y no binarias, no somos la causa

de la fragmentación familiar. La realidad es que

con los discursos de odio, muchas personas

menores de 25 años son expulsadas de sus

40 MIL COLONES: UN MES DE TECHO Y SUSTENTO PARA UN

JOVEN EN CASA DE FAMILIA SUSTITUTA POR UN MES.

D O N A C I O N E S

Fundación Casa Rara

Cédula jurídica: 3006759823

Cuenta dólares: BAC 936575935

Cuenta cliente: 10200009365759358

Fuera de Costa Rica: CR28010200009365759358

hogares. Y necesitamos cambiar esto y para

eso creemos que es necesario defender la familia,

la familia que somos.

35


S H I N N I N G B U T

S T I L L W H I N I N G

P O R A N A M A R C E L A V E G A

N A V A R R O

C O N S U L T O R A D E N E G O C I O S

Querida Ale,

¿Será “gracias” la palabra correcta? No estoy

segura, no sé si alcanza. Anoche leí tu post,

donde me contás de la audiencia judicial en

la que acusaban de falsedad ideológica y

matrimonio ilegal a nuestra adorada Adri, junto

a otras dos personas, por haber participado

en el primer matrimonio entre personas del

mismo género en Costa Rica. De cómo en ese

momento histórico se levantó la prohibición

sobre matrimonio igualitario en este país.

Me conmovió hasta las lágrimas, me diste esa

historia que recorrió, como escalofrío, todo mi

cuerpo. Pero me devastó cuando dijiste lo más

desgarrador, Joaquín Lizano, nuestro amado

Joaquín, no estaba para vivir esto.

depresivos a los que no siempre les llamábamos así,

otra vez: por miedo. La ansiedad, el insomnio.

El Joaquín Lizano que yo conocí fue un activista de

muchas cosas. Político, ambiental, de derechos humanos,

igualdad y equidad. Joaquín era un aliado

feminista, que ponía su cuerpo por nuestros cuerpos.

Tenía la convicción de que debía existir un camino

hacia un mundo más equitativo, más consciente

y, realmente, menos doloroso. Lo hacía con rabia,

porque no hay lucha sin rabia.

Fue la primera persona que oí decir, con toda seguridad,

que no quería menos que matrimonio igualitario.

Nada de unión de hecho o sociedades de convivencia.

M A T R I M O N I O ,

P O R Q U E

N O S D E B E N I G U A L D A D D E

C O N D I C I O N E S

Joaquín nació 16 años antes que yo, en 1970.

Siempre me sorprendía una amistad tan improbable,

¿cuáles puntos de encuentro existirían

cuando hay una generación de diferencia? Lo

conocí en el 2006, a mis 20 años. Hicimos clic,

nos contamos muchas cosas, compartíamos un

humor muy tonto y nos reíamos durante horas

por cualquier estupidez.

Después hablábamos de dolores, de angustias

y de dudas... esos eran los puntos de encuentro

más poderosos. Así se vuelven difusos los 16

años de diferencia, hay heridas que no saben

de edad. Había dolores viejos, como los de una

adolescencia confusa, donde tratamos de encajar,

pero no servía del todo. Una adolescencia en

la cual intentamos ser personas que no éramos,

para escapar del miedo. Estaban los períodos

¿Cómo te explico? Es que todo eso que me contás

es bueno, esto es maravilloso. Recuerdo cómo celebramos

aquel día del 2010 en el que dijeron que no

podían llevar a referendo los derechos de una parte

de la población. Por todo esto que te digo es que me

hace increíblemente feliz lo que pasó, me llena de una

ilusión tan personal y colectiva... lo único que duele

es que él no esté.

No sé si sabés esto, pero te lo contaré. Joaquín fue la

primera persona a la que le pude verbalizar que soy

lesbiana, probablemente ni usé esa palabra porque

duré muchos años con miedo de decirla. “Lesbiana”;

qué feo que suena a veces; recurrimos a decenas de

eufemismos con tal de evitarla. La reinvindicación

feminista nos ha tocado ahí también.

36


ORGULLO

Era el 2009, le dije a Joaquín: “Necesito hablar

con vos, veámonos”. Nos vimos, fuimos a tomar

café a una cafetería cerca de Veritas; ya no

existe... lástima. Hablamos tres horas, Ale, no

paramos ni un minuto (siempre era así con él).

Cierran la cafetería, es momento de irse y le dije

“Joaquín, pero es que todavía no te he dicho lo

que necesito decirte”.

Fuimos a otro lugar que no recuerdo y se lo solté

de golpe, como una curita que llevaba 10 años

pegada, seguro toda podrida. Le dije las cosas

más raras: “soy lesbiana pero no lo voy a vivir

abiertamente, no tendré pareja. No es la vida

que quiero para mí”. ¿Sabés qué hizo? Me dijo

que estaba bien, que era súper válido y que yo

podía vivir mi vida como quisiera, que se alegraba

mucho por la valentía de verbalizarlo.

Eso es horrible, suena a que juzgás a quién lo

hace. En especial para él que vivía abiertamente

el hecho de ser gay, como bandera y como su

lucha. Aún así, aún con todo, lo hizo desde un

lugar tan amoroso y bondadoso, que nunca me

juzgó. Nunca me dijo que estaba equivocada.

El 15 de diciembre del 2018, Caro me despertó para

decirme que Joaquín había muerto. Un infarto, no

hubo nada que hacer. Yo quedé en shock unos

minutos, después de eso he llorado hasta el día de

hoy. Perdí a mi mejor amigo.

La última vez que hablamos del tema fue para el

Pride 2018. Le dije: necesito preguntarte algo como

especialista en temas LGBTIQ+. Lo tomó como un

honor grandísimo porque no terminaba de creérselo.

Por cierto, estuvo sacando su doctorado en Argentina

y estaba trabajando sobre testimonios de

hombres gays que vivieron la represión de los 80s.

Claro que era un especialista. Mi duda era puntual,

¿cómo podía vivir el Pride si la consigna de Amor es

Amor me tiene muy incómoda? Yo no soy persona

sólo por amar. Soy persona porque no acepto menos

que eso. Ansío ser reconocida como cualquier

otra, ansío no ser víctima de discriminación ni

convertirme en carta política cada cuatro años.

Quiero todos los derechos, aunque no quiera amar.

¿Entonces cómo se asiste? ¿De colores, de negro?

¿Cuál es la consigna en ese caso si no es Love is

Love?

Joaquín me salvó de mi episodio más difícil. Recientemente

con toda la terapia, medicación y

diagnósticos psiquiátricos que me han dado, me

pregunto cómo lo logré tantos años; cómo anduve

sin herramientas para sobrevivir. Fue Joaquín,

Joaquín era mi terapia, mi red cuando caía.

Nunca me dejó sola, aún cuando pasaron los

años. Aún cuando él también tenía sus rollos,

sus cargas, sus malísimos ratos. Y en las buenas

me abrazaba con una felicidad tan genuina, la

sentía como propia.

Se convirtió, además, en mi guía para aprender

cómo vivir siendo parte de la población LGBTIQ+,

porque no lo sé, Ale. No lo sabemos, lo estamos

descubriendo en el camino. A veces vas segura

y enfocada hacia adelante, otras solo querés

llorar en posición fetal por una semana... porque

qué mundo más difícil.

Me dijo que él iba a asistir de negro, de luto por

todo lo que nos falta. Que no quería celebrar,

¿cómo celebrar si falta tanto? Pero que para mí,

que sabía que me era importante celebrar, me dijo:

“Pueden existir muchas consignas, se me ocurre

Shinning but still whining, ¿te suena?” Es perfecta,

nadie cómo él para encontrar las palabras adecuadas.

Joaquín habría estado sumamente feliz de lo

que vivimos hace meses en esa audiencia, de que

por fin hayamos logrado esto. Y diría: pero falta,

Anita, sigamos.

Así lo haré, no voy a parar. Por él y por mí.

Te quiero, Ale. Profunda y genuinamente.

Ana

*ESTE TEXTO ESTÁ BASADO EN UN CORREO ELECTRÓNICO

ENVIADO A ALEJANDRA MONTIEL COMO RESPUESTA DEL

TEXTO TESTIGO DE LA HISTORIA, EL CUAL PUBLICÓ EN SU

BLOG ANCHAS ALAMEDASWWW.ANCHASALAMEDAS.ORG

37


“La Asfixia”

Serie: “Dulce Mortificación”

Artista: Eny Roland

Hior Representations, Guatemala.

Galerie Hior


E P I F A N Í A D E

U N A S O T A N A

ORGULLO

P O R W A R R E N G O N Z Á L E Z

F A L L A S

C O M U N I C A D O R Y P R O F E S O R U N I V E R S I T A R I O

E L F I N A L

La noche, antes de irme, pasé mi mano por

cada una de las ásperas paredes, para que

no se me olvidara nunca lo que sentí. Después

me dije que a partir de ese día nunca

me volvería a traicionar de esa manera. Hoy

me siento libre.

I G L E S I A

tal vez ignorándome. Algunos días vi cosas que no

entendía. Sospechaba de situaciones. Compañeros

que se esfumaban en la hora recreativa nocturna,

otros que dormían solos en el baño, otros que se

iban juntos los fines de semana.

Todo esto nunca tuvo sentido para mí, era estúpidamente

inocente. Hasta que fuera de ahí, un

excompañero me contó todo y me ayudó a atar

cabos.

Llegué como un refugiado, como cuando en

Acosta llueve mucho y uno busca un techo,

para escampar. No podría decir que me metí

para ocultarme.

Llegué porque lo necesitaba. Me quedé donde

nadie se burlaba de mí. En Acosta donde no

hay nada que hacer un sábado en la noche,

alabar al señor se hace la mejor atracción.

Me involucré tanto, dirigí la catequesis de confirma

y fui parte de la pastoral juvenil. Después

sentí un llamado, una vocación sacerdotal.

En estos años yo no era consciente de ser

homosexual.

E P I F A N Í A

Un sacerdote gordo y rojo nos hizo unos ejercicios

espirituales, un fin de semana de setiembre. Era

psicólogo y nos dijo que hablaríamos de nuestra

dimensión humana, de la homosexualidad. Habló

mucho de eso. Acribillador. Me asustaba.

Este día nos puso a hacer un ejercicio, con una

guía de preguntas que le ayudaban a uno a definir

desde el color favorito, hasta el sonido del

violoncello, la textura de la corteza de un árbol,

el silencio y el frío de las cinco de la mañana y

vino claro a mi mente, los hombres. Me gustaban

los hombres.

S E M I N A R I O

Me llamó una secretaria, en noviembre, para

decirme que había sido aceptado. Dejé todo

y me fui. Fueron nueve meses. En el seminario,

estuve concentrado en lo que había que

hacer. Leí muchos libros de espiritualidad y

hasta el catecismo. Mi mente estaba en eso,

Salí del clóset conmigo mismo ese día. Sentado

debajo de un eucalipto, como a las diez de la

mañana, con una hoja de papel en la mano, en

el seminario, tuve la epifanía de que estaba en el

lugar indicado hasta ese momento.

Me gustaban los hombres. Quería continuar

estudiando en la UCR. Me declaré

39


independiente de mis padres y quería

ser comunicador. Todo se definió ese día.

Después cargué oculta mi verdad. Recordé la

carta que envió Ratzinger a todos los obispos

y directores de seminarios, invitando a los seminaristas

con inclinaciones homosexuales a

abandonar el seminario. También recordé a mi

director espiritual que me decía: “Es que usted

es como chineado. Sí es eso. Chineado”. El eufemismo

chineado, la palabra afeminado.

L A S A L I D A

Tenía pensado hablar cuando terminara el ciclo,

volvería a la U, empezaría a trabajar y cumpliría

la revelación. Pero una noche, le di la mano a

un compañero de cuarto para desearle buenas

noches. Él no me soltó, los segundos transcurrían

y sus dedos se entrelazaban tímidamente dibujando

círculos pequeñitos en mi palma.

Escuché mis latidos y consciente de lo que significaba,

no pude soltar la mano, que entró a mi

pijama. Cuando la mano entró ahí, con un temblorcito,

como de culpa, no me pudo soltar. Luego

soltó. Luego me asusté. A los días me llamó el

rector. Yo no dije nada.

No podría decir que fue tiempo perdido o un

fracaso. Mucho me define lo que aprendí ahí.

Disciplina, el valor del silencio, conocerse, lo

simple y por supuesto, a nunca tirar las puertas.

Toda esta experiencia ha llegado en cuotas misteriosas

a mis círculos de amigos y familia. Tal

Nunca supe lo que él fue a decir, hablé de mi

epifanía y la salida sucedió dos días después.

vez en algún momento me avergonzaba, pero hoy

pienso que tuvo que pasar para encontrarme.

L I B E R T A D

Fui al seminario inocentemente a ocultar mi homosexualidad

que no tenía clara y estando ahí me

Me fui en silencio y dejé una carta despidiéndome.

Dejé el clóset y la religión. Me encontré con

alguien que tenía mucho miedo de encontrarme,

porque yo sabía, en mi interior, que eso sería un

punto de inflexión. Desde ese momento no me

dejo encerrar en ningún lado.

encontré con ella de frente. Es un acto de auto

violencia, consciente de esto, anularse a sí mismo,

para creerse un elegido de dios o para creerse

cualquier cosa que no sea uno mismo o lo que

quiere ser.

40


ORGULLO

E L F U T U R O

E S I N C L U S I V O

P O R M O M O

C O M U N I C A D O R A

Siempre he pensado que las personas venimos

a este planeta, con esta consciencia, a experimentar,

sentir y conocernos a nosotxs mismxs.

Hace un par de años empecé a cuestionarme mi

sexualidad, a preguntarme si mis preferencias

sexuales eran las que yo había escogido o las

que me habían enseñado que tenía que tener.

¿Me gustaban los hombres porque lo había escogido

yo, o porque me habían enseñado que

me tenían que gustar?, ¿por qué nunca había

salido con una mujer? y, si salía con una, ¿eso

me hacía lesbiana?

Entonces me di cuenta de que no tenía una respuesta

para eso.

Decidí que iba a empezar a experimentar nuevas

situaciones, en las que, voluntariamente, me iba

a exponer para explorar otros gustos, buscando

la elasticidad de mis preferencias y, lo más importante,

descubrir nuevos sentimientos.

Quería honrar mi individualidad, mi originalidad,

buscar mi propio camino.

Empecé a notar la gran relevancia que tiene el

género, desde la forma en que nos comunicamos,

hasta en la forma en la que, como sociedad, nos

desarrollamos.

Cuanto más binarismo encontraba, menos sentido

tenía; además, ¿por qué nos esforzamos tanto en

ver lo que nos diferencia y no en lo que nos une?

Entonces, en paralelo a nuevas experiencias, empecé

a esforzarme para que mi lenguaje fuera

más neutral y, por ende, más inclusivo. Era una

mezcla de miedo e inseguridad por exponerme a

situaciones nuevas, y al mismo tiempo, un deseo

enorme de enfocarme en lo que realmente era

importante, en los seres humanos y no solamente

en su género.

Cuando iba a salir con una chica o contar una

historia sobre una cita y/o experiencia con una

mujer, me era más fácil – socialmente - decir que

iba a salir con una persona. Me di cuenta que así

me “salía con la mía” y podía contar mis aventuras

sin llevar a mi audiencia a estereotipos, a que

me etiquetaran o que asumieran mi orientación

sexual. Me podía resguardar en un lenguaje más

neutro y dejar que fuera yo quien definiera mis

preferencias.

Erving Goffman en 1959 nos dijo que “el género,

no la religión, es el opio de las masas”.

41


@nelasnow • 2019


ORGULLO

Empecé a emplear esto en todos los ámbitos de

mi vida, con todos los seres humanos con quienes

me relacionada, poco a poco viendo lo mucho

que nos enfocamos en estos detalles, que en las

trivialidades que poco importan.

El lenguaje inclusivo es un lenguaje más justo, menos

violento; incluso lo veo como un gesto político

y civilizado, ya que estoy liberándome de exclusiones,

de maltrato indirecto y hasta de roles de

género que no son pertinentes cuando hablamos

de relaciones.

Al ampliar mi lenguaje y mi sexualidad, pude darme

cuenta que el mundo en el que quiero vivir es

un mundo más justo.

Después de esta hermosa exploración, llegué a la

conclusión “inconclusa” de que ahora me siento

más cómoda con el término pansexual, precisamente

porque me parece que es la definición más

amplia e inclusiva para mi forma de vida, porque

me aleja de encerrarme en una etiqueta .

Definirme como pansexual me ha permitido enfocarme

en los seres humanos, en sus vivencias,

personalidades, gustos, en su verdadera esencia

y no me limito a poner, inmediatamente, una barrera

en cómo es o no es su género ni en los órganos

que tienen o no sus cuerpos, buscando así

un futuro que sea más inclusivo para mí y todas

las personas de las que me rodeo.

43


T R I

B U S G

A Y S

F O T O : A L E J A N D R O I B A R R A

M O D E L O S : A I S H A V I T T A R , B A R B I E L O R D S ,

A M A N D A M O N D O Y P A L A C I O S , K A Y K I L L S ,

N A Y A L O R D S , D R A G MFotografía: A R T A Alejandro , R Ibarra Y R O X

Textos: David Ulloa

Modelos en orden de aparición: Kevin

Poveda l Sebastián Párraga l Ricardo

Umaña l Daniel Vega l Camilo Fernández l

Amir Morris l Ferdinand Sosa l Barbie Lords

MacKenzie l Denis Gutiérrez


A i s h a

V i t t a r

El drag para mi

es una forma de expresar

la felicidad y la creatividad

que llevo dentro,

me libera y me hace

sentir vivo.

45


B a r b i e

L o r d s

El drag es como

tener un superpoder

durante unas horas,

Es liberarme de todo

eso que la sociedad

me dice que no

puedo hacer/ser, es

como desaparecer/

desconectarme, es mi

oda a la mujer, es mi

escape. Hacer drag

es como abrir la

puerta a ese mundo

que tengo dentro.


A m a n d a

M o n d o y

P a l a c i o s

Lo drag es, y debe ser,

un acto político-artístico,

que acciona una

revolución personal y

social.


K a y

K i l l s

El drag es mi forma

de escapar de la

realidad y ser todo

lo que de Fabián no

puedo ser.


N a y a

L o r d s

Físicamente soy arte,

creo personajes con

maquillaje y actitud.

Entre la fantasía y la

realidad soy lo que

ves, soy arte.


D r a g

M a r t a

El drag es

una explosión

de creatividad,

una oportunidad de

llevar a otro extremo

mi personalidad.

Una manera

de compartir

un poco de mí

con lxs demás.


R

R

y

o x

El transformismo

me ha llevado a

conocer y entender

tantas cosas que

nunca me hubiera

imaginado y, como

persona, me ha

completado, me ha

enseñado y me ha

convertido en ese

individuo que no

teme mostrarle al

mundo cuáles son

sus verdaderos

colores.


Y A N O T E

E S P E R O

P O R R O Y A C U Ñ A

P R O D U C T O R A U D I O V I S U A L

Quisiera cantarte

Con voz de travesti

Que ya no te extraño

Que ya no te espero

Quisiera pasar a tu lado

Con el labial fresco

Y los tacones altos

Y seguir caminando como si nada

Con la enagua corta

Y el corsé bien tallado

Toda embarrada

De escarcha barata

Y que no podás alcanzarme

Los labios rojos

Los ojos también

Gritarte

Con voz de travesti

Y a todo pulmón

Que no corrás más detrás mío

Que ya no te espero

Ni te voy a esperar

Quisiera mentirte

Como solo una mujer sabe mentir

Quisiera olvidarte

Como solo una mujer sabe olvidar

Pero te fuiste tantas veces

Que no se me quita la maña de esperar

Y sigo plantada en el lugar exacto

Donde me dijiste que no te esperara más.

52


Andrea Bravo • 2019


A N A

Y A N

C Y

Jeffrey Muñoz • 2019


C E R T I F I C A D O

D E E X I S T E N C I A

ORGULLO

P O R J E S S M Á R Q U E Z G A S P A R

P E R I O D I S T A Y A C T I V I S T A

“ ¿ N o l l e v o a c a s o e n l a

c a r t e r a / m i r e c i é n a d q u i r i d o

/ m i f l a m a n t e / c e r t i f i c a d o d e

e x i s t e n c i a ? ”

- F e r n a n d o P e s s o a

Me miro en el espejo. Estoy desnudo. Recorro mi

cuerpo con mis manos. Lo reconozco, lo amo. Me

veo a los ojos. Ahí estoy. Soy hombre, estoy vivo.

Peino mi cabello, acicalo mi barba, cepillo mis

dientes, me pongo colonia. La misma rutina, pero

hoy es 29 de abril: un día diferente. Estoy tan emocionado

y nervioso que me tiemblan las manos

cuando me pongo la camisa, los pantalones, me

ato los cordones de los zapatos, en especial cuando

me hago el nudo de la corbata. Hoy es el día en

que, finalmente, Jess será real, legal, indiscutible.

Son las 8:40 a.m. Consuelo, Sergio y yo entramos

a la Dirección General de Migración y Extranjería.

Me sudan tanto las manos que temo se me resbale

el bastón que sujeto con mi mano derecha para

ayudarme a caminar. Me quedo en el pasillo frente

a la ventanilla de información y le mando un mensaje

a Julio Arangón, presidente de la Comisión de

Diversidad de la Dirección.

Estoy de pie en el mismo punto en que he estado

decenas de veces. Desde aquella primera vez, en

2014, que fui a esa oficina luego de haber llegado

de Caracas, Venezuela. San José era una ciudad

desconocida y aterradora, llena de promesas, y

todo giraba en torno a conseguir un estatus migratorio

legal. Recuerdo con claridad cada vez

que visité esa oficina, cada vez que entregué documentos,

cada vez que hice las filas. Cómo pasé

de ser una persona a ser un número de expediente.

Cómo peleé una batalla de cuatro años que terminó,

finalmente, en mayo de 2018, cuando me aprobaron

la residencia.

Don Julio me dice que le espere en la entrada de la

Puerta 3, Documentación, y pronto llegan también Angélica

Solera, oficial de Protección Especial encargada

de temas LGBTIQ+, y Andrea Hidalgo, encargada de

temas migrantes. Dos mujeres extraordinarias que

batallaron a mi lado, por mí, en mi nombre, para la

aprobación de mi residencia y para que estemos en

ese momento, atendiendo mis cuatro denuncias por

discriminación xenofóbica y transfóbica, y faltas al

debido proceso cometidas en esa Dirección, como

aquella vez que una funcionaria me gritó frente a decenas

de personas y me discriminó; o aquella otra en

que un funcionario decidió que yo no era la persona

de mi expediente y se negó a atenderme.

Estamos todos y todas listos y listas para entrar. Voy,

con mi séquito, al cubículo 8 en el que una funcionaria

muy nerviosa y maquillada me recibe. Me pide

los documentos, intercambiamos palabras que no

escucho. Y finalmente me muestra la pantalla y me

dice “compruebe que todos los datos son correctos”.

Ahí está todo: Jess Márquez Gaspar, Sexo: Masculino,

Residente Temporal. Tres inmensos logros. La emoción

me abruma y apenas alcanzo a contestar “todo está

correcto”. Una foto de mí, conteniendo el llanto, es

tomada por la coordinadora de comunicación de la

Dirección y congela el momento.

Durante una larga hora debo esperar. Nos sentamos

en unas sillas plásticas y desgastadas, en un día

particularmente soleado y caluroso. Mi comitiva ha

55


crecido: Guillermo Murillo, mi abogado, gran aliado

y amigo, llegó con un ramo de flores. Sus consejos

legales fueron vitales para esto. Luis Salazar,

el Comisionado Presidencial LGBTIQ+, me abraza.

En enero de 2018 se hizo famoso cuando la Corte

Interamericana de Derechos Humanos (Corte

IDH), respondió dos preguntas redactadas por un

equipo legal que lo incluía y presentadas por la

ahora exvicepresidenta, Ana Helena Chacón, con

la Opinión Consultiva OC-24/17. Cuando ella leyó

el documento el 9 de enero, lloré y lloramos, entendiendo

que su contenido nos cambiaría la vida:

sólo que no sabíamos cuánto.

La respuesta a la segunda pregunta de la Opinión

fue contundente y hermosa: el Estado costarricense

debe reconocer el derecho a la identidad de

las personas trans, desarrollando un proceso administrativo,

gratuito, confidencial y expedito para

que podamos corregir nuestro género y cambiar

nuestro nombre, para que coincidan con ese con

el que nos identificamos.

Reviso mi celular y le escribo a papá, para contarle

que estoy esperando. Mis amistades envían

buenos deseos. En Facebook, más temprano publiqué

un estado anunciando que iba de camino.

La expectativa está en el ambiente y está cargada

de emoción. Por una vez, mis denuncias públicas

y mis conversaciones privadas no son sobre las

veces que estuve apunto de ser apaleado en lugares

de trabajo por compañeros, o sobre aquel

episodio en que tres hombres me persiguieron por

la calle gritándome “vamos a matarte playo”, ni

sobre mi batalla diaria para recibir atención médica,

para usar servicios bancarios, para montarme

en autobuses y en Ubers, para encontrar pareja,

sin ser discriminado por mi identidad de género,

mi orientación sexual, mi origen o mi discapacidad.

Empiezo a desesperarme en aquel saco prestado

mientras siento mi corazón latir a mil por hora,

cuando finalmente un funcionario le hace señas a

don Julio, y le dice que nos acerquemos. Vuelvo a

entrar a la Puerta 3, sólo acompañado por Consuelo

esta vez, para que me tomen las huellas y

me entreguen un rectángulo plástico, blanco por el

reverso, pero con datos, una fotografía y un título

en el anverso. Lo sostengo en mis manos y doy varios

pasos antes de bajar la mirada y verlo entre

mis manos: es real.

En los siguientes instantes, y ante la mirada curiosa

de decenas de personas para quiénes es un día

común y normal, comienzo a llorar. Al salir abrazo

a Luis y le agradezco inmensamente por haber

creado la Comisión de Personas Trans, luego de ser

nombrado en mayo de 2018, y haber trabajado con

nosotrxs para elaborar, formular, redactar el Decreto

41.173, que reconoce la obligación de todas las

instituciones públicas de reconocer la identidad de

género de las personas trans en todos los documentos,

bases de datos, registros y plataformas, e invita

a la empresa privada y los Colegios Profesionales a

hacer lo mismo.

Sigo llorando cuando abrazo a Angélica y a Andrea,

de la Defensoría, por la batalla que dieron para trabajar

con Luis y conmigo durante seis meses desarrollando

el Decreto 41.337, que establece el Reglamento

para que la Dirección General de Migración y

Extranjería reconozca la Identidad de las Personas

Trans Migrantes en el Dimex o Cédula de Residencia;

y luego para presionar a la Dirección y sus funcionarios

y funcionarias para que aprobaran mi solicitud

de cambio de mis datos cuando la presenté en

febrero de 2019.

Abrazo a Memo y lloramos juntos. Como lloré una

semana antes, el 21 de abril, cuando don Julio me

llamó para notificarme que mi solicitud de cambio

de nombre y corrección del género había sido aprobada.

Como lloré otras tantas, pero de tristeza, pensando

que mi identidad nunca sería reconocida, y

que sería siempre un ciudadano de segunda porque

yo nunca calcé en los moldes de lo socialmente correcto

y estuve demasiado determinado a ser quien

soy y no quien se esperaba que fuera.

Me recupero de la emoción y las siguientes horas

se convierten en un torbellino. La Directora de la Dirección,

doña Raquel Vargas, y el Sub-Director, don

Daguer Hernández, me dan la mano, nos tomamos

fotos. Consuelo y Sergio me llevan a almorzar y en

el carro envío el comunicado de prensa, las fotos y

56


ORGULLO

los videos que Consuelo me tomó, a los medios de

comunicación. Hicimos dos live durante el proceso

y mi celular se convierte en una lluvia de notificaciones

que me abruma y me llena de felicidad.

Esa tarde, sentado en la sala de mi casa, una cámara

de Repretel me apunta mientras doy la sexta

de decenas de entrevistas que daré ese día y los

siguientes. El reportero me pregunta qué significa

este logro en materia de Derechos Humanos en

Costa Rica, y es, entonces, que entiendo que me

he convertido en la primera persona en el país en

lograr la corrección del género en su identificación

por vía administrativa, logrando ir más allá que

mis compañeres de lucha, las personas trans costarricenses

que han podido cambiarse el nombre

más no corregirse el género desde mayo de 2018,

cuando el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE)

realizó un cambió en el Reglamento del Registro

Civil para incorporar el procedimiento.

Luego, sentado en la computadora, descubro que

decenas de medios han reproducido la noticia, no

sólo en Costa Rica sino en Venezuela. Mis amistades

y mi pareja me escriben mensajes de celebración.

Hablo con papá por teléfono y está orgulloso

y feliz: ahora podré traerlo a Costa Rica y sacarle

la residencia a él. Mi hermano mayor, Pompeyo, me

felicita.

La medianoche pasa y la llegada de la madrugada

trae la calma, al menos por unas horas, mañana

habrá trabajo, más entrevistas, más mensajes de

WhatsApp. Pero ahora, estoy solo en mi apartamento,

en silencio. Como aquella noche de 2016,

en que veía la serie lésbica de The L World, cuando

uno de sus personajes sale del clóset, comienza a

transicionar y elige el nombre de Max, y yo sentí la

urgencia de levantarme de la cama, desnudarme,

y mirarme en el espejo. Mi imagen se había hecho

borrosa, desenfocada, porque a mis 26 años no

sabía quién era. Recorría mi cuerpo con mis manos

y veía uno que no estaba ahí, diferente.

tarme para ir a una entrevista en vivo en La Revista

de Canal 13. Mientras lo hago, reviso los cientos

de comentarios y mensajes en mis redes sociales y

siento la felicidad, la alegría de amistades, activistas,

personas conocidas y desconocidas, pero sobre

todo, la esperanza que muchas personas trans ven

en este logro.

Entro al baño para alistarme, como lo hice el 21

de junio de 2016, el día que decidí salir al mundo

vestido, calzado, y siendo el hombre que soy y que

siempre fui, y me detuve a peinarme el cabello, aterrado,

temblando porque sabía que el camino no

sería fácil. Pero levanté la mirada y vi a aquel niño

de cinco años, asustado y triste porque no pudo ser

Aladdín en su cumpleaños número cinco. Con afecto,

le dije que me acordaba de él, que antes lo había

olvidado y relegado a un rincón de mi mismo, pero

que ahora sabía que estaba ahí y que ya casi íbamos

a ser libres.

Ahora, tres años más tarde, con un año y medio

de testosterona en el cuerpo por el tratamiento de

reemplazo hormonal que llevo, y luego de haber

hecho público que soy un hombre trans, he cumplido

mi promesa. Ese niño es libre, sólo que ha crecido y

tiene casi treinta años.

Se está haciendo tarde. Salgo de la ducha y me

miro en el espejo: esta vez la imagen es nítida. Estoy

desnudo. Recorro mi cuerpo con mis manos. Lo

reconozco, lo amo. Me veo a los ojos. Ahí estoy. Soy

hombre, estoy vivo.

Me visto. Y antes de salir hacia la Asamblea Legislativa,

tomo el rectángulo plástico, blanco por un lado,

impreso por el otro, que establece irrefutablemente

quién soy. Mi Dimex. El Certificado de Existencia de

Jess Márquez Gaspar, de Sexo Masculino, Residente

Temporal en San José, nacido en Caracas. Y el primer

certificado de la existencia plena y absoluta de

todas las personas trans en Costa Rica.

Logro dormir unas horas. A la mañana siguiente,

estoy exhausto y aterrado, pero me animo a alis-

57


E L

C U M P L E A Ñ O S

1 . 5

P O R S I A K .

E S C R I T O R A

Estamos por terminar enero y hoy es mi

cumpleaños. Ale y yo somos dos mujeres trans

y, luego de estar buscando una razón para

juntarnos a celebrar desde el año pasado, por

fin logramos coincidir con nuestros horarios

y días de descanso. La ansiedad me lleva a

que siempre comienzo a arreglarme antes de

tiempo y estoy lista para la hora incorrecta.

Siempre soy la primera en llegar y hoy no es la

excepción, veo mi celular son las 8 p.m. y estoy

estacionada en frente de la disco. Es la disco

gay más antigua de Guatemala y aún guarda

ciertos protocolos para aquellas personas que

aún juegan el juego de la discreción o que

temen o tienen alguna razón para no vivir su

vida de forma pública. Por más avances que

ha tenido Guate en cuestiones de visibilidad y

derechos LGBTIQ+, aún es un lugar peligroso, los

asesinatos periódicos que son atribuidos, por

los medios de comunicación, a la orientación

sexual de hombres y mujeres (trans y cis) aún

son noticia cada mes. Estos riesgos hacen ruido

en mi cabeza que lleva a una lucha personal

entre ser visible y pasar desapercibida. Pasar

desapercibida para mí es muy difícil. ¿Ya

mencioné que soy alta para la población de

Guatemala? Mido 1.83m (según documentos

Ale llega y la disco está prendida. Después de unas

bebidas me dice: “Acompañame al baño” Cuando

entramos al baño me señala un rótulo sobre una

puerta dentro del baño de mujeres “uso exclusivo

para mujeres trans” se rie y le da el dedo de enmedio

al rótulo mientras nos revisamos el maquillaje.

Me pregunto a mi misma si ese rótulo es para

darnos seguridad a las mujeres trans o para darle

seguridad a las mujeres cis. Ale termina de revisar

su maquillaje y voltea a verme: “¡Es hora de los jagerbombs!”

Ale me impresiona, ella está tan cómoda

en su piel, se mueve con una libertad y comanda la

atención, todos los hombres y todas las mujeres la

ven. Ella se sonríe con todos, jala de la mano a una

chica hetero-cis que está allí viendo a los bailarines

profesionales el frente de la multitud e insta a

que lo toque, los dos se ríen sin parar. No recuerdo

bien el resto de la noche entre bailes y jagerbombs.

Recuerdo que ella está bailando con el macho más

alfa de la disco, el se muere por besarla, ella me

jala con ellos. “Vení probá esto me dice”. Inhalo por

una fosa nasal. No es por llevármelas de niña buena,

pero usualmente no uso. Este día no importa, es

mi cumpleaños y tengo la meta de decirle sí a todo

lo que me tire el universo. La pista de baile da vueltas.

Estamos tomadas de las manos con Ale, dando

vueltas y riendo.

oficiales) y esa estatura me hace ser más alta

que el 99% de las mujeres en Guatemala (en

donde el promedio para una mujer adulta es

1.49m). Sacudo los pensamientos de mi cabeza.

Hoy es un día para ser visible y para celebrar.

Me bajo del auto y entro a la disco, está

muerta, es demasiado temprano. Reviso mi cel.

Ale viene tarde (¿A tiempo?).

Son las dos de la mañana, decidimos cambiar de

ambiente e ir a una disco más hetero. “Disculpe pero

necesitan apartar lugar con un día de anticipación”.

Le hago la broma al portero que técnicamente ya es

un nuevo día y entonces estamos ingresando a la

hora correcta. Me ve con cara de confundido “Son

DOS días con los que necesita hacer la reserva”. Me

58


ORGULLO

doy cuenta que no nos dejan entrar por ser

trans. Probamos otra disco. La excusa es que

es una fiesta privada. Discriminación suave y

educada, podría creerme las razones si no es

que en ambas discos dejaron entrar a otras

personas enfrente de nosotras. Damos por terminada

la noche y vamos a donde Ale tomará

un Uber para ir a casa. Veo las luces rojas y

azules detrás de mi carro. Me pongo nerviosa,

es la primera vez que interactúo con un agente

como yo. Entrego la licencia que tiene 4 años

de antigüedad, el hombre que sale en la foto

ya no se parece a mí. El agente ve la licencia

y luego me ve un par de veces. “Se nota que

usted es UN JOVEN de buena educación, pero

segun el olor del carro, parece ser ustedes que

están TOMADOS y esto es un problema; verá

la ley es explícita sobre las penalidades que

deben aplicarse a LOS conductores que conducen

bajo estado de ebriedad”. Vaya suerte

la mía, un policía que pide mordida educadamente.

Pienso que la mejor táctica es hacerme

la desentendida. Ale grita desde el asiento del

copiloto. “¡Agente, agente! ¡Ella no va tomada,

soy yo!”. Le explico al agente que es mi

cumpleaños, y que iba en camino a dejar a mi

amiga a su casa.

maneja privadamente, supongo que es para evitar

que cualquiera ande jugando a médico amateur

y autorecetarse, cuando usar hormonas es algo

muy serio. La información de dosis y regímenes

se maneja libremente en las comunidades trans

en EE.UU. a tal punto que hay una dosificación

estándar para comenzar a usar hormonas, yo

investigué y lo traduje al nombre de medicinas

del régimen a medicamentos que se podían

comprar localmente. Es curioso, en Estados Unidos

se te limita el acceso a las hormonas por medio

de recetas y el permiso médico (que cualquiera

que sea lo suficientemente osada, puede superar

comprando en línea a empresas extranjeras que

se dedican a vender medicina sin receta), en

Guate lo que limita el acceso a ellas es el silencio

y la ignorancia. Para cuando publiqué la entrada,

no conocía en la vida real a alguien trans, sabía

que tenían que existir otras chicas como yo, y

parte de mi intención al escribir el blog era poner

la información para sacarlas de su escondite. La

entrada de las hormonas en mi blog fue la más

vista y Ale fue la primera persona que me escribió.

Ale me dijo que no había encontrado información

en español sobre hormonas y que la gente de la

comunidad diversa en Guate era muy reservada

al respecto. Yo le compartí absolutamente todo

lo que sabía al respecto. Nos hicimos amigas

“¡Agente, agente! Está diciendo la verdad, me

siento mal y ella me va a llevar a casa”. Pasa

un auto a toda velocidad por el otro lado de

la calle. El agente voltea a ver intensamente

mientras suena algo en su sistema de

comunicación. Me entrega la licencia y los

papeles. “Váyanse directos a casa”. “¡Buenas

noches señor agente!”, contestamos las dos al

unísono.

instantáneas. Nos pareció divertido compartir el

mismo apodo “Ale”, ella Alessa y yo Alessia. No

conozco si existen grupos de apoyo para mujeres

que estén transicionando en Guate, pero con esa

amistad descubrimos lo importante que era ese

apoyo. Tener alguien con quien hablar de esos

cambios intensos… como los estados de ánimo

incontrolables mientras el estrógeno reemplaza

a la testosterona en el cuerpo y te hacen sentir

que estás perdiendo la cordura y te lleva a llorar

Alessa es mi mejor amiga. Nos conocimos

gracias una entrada publicada en mi semi

difunto blog, en donde escribí sobre las

medicinas y dosificación de un régimen de

reemplazo hormonal típico para una mujer

por nada y reír por todo, la terrible sed junto a

las interminables ganas de ir al baño cada hora

causadas por el antiandrógeno, el cansancio

constante, los golpes sorpresivos y ultra-dolorosos

en los pechos antes inexistentes.

trans. El tema de las hormonas en Guatemala se

59


Luego, compartir esos pequeños triunfos,

cómo nos iba creciendo el pelo, los pezones,

los pechos, los cambios minúsculos de cómo

la grasa feminiza la forma de la cara, los ojos

que se te hacen más grandes. Ale tenía un

camino bien planificado para la transición, le

había hablado a sus jefes en el trabajo y tenía

una meta para hacer la transición en el trabajo.

Admiraba la tenacidad y determinación de

Ale. Mi camino era un poco más difuso, luego

de mi salida del clóset que había terminado

con mi matrimonio y mi profesión. Para entonces

estaba trabajando en ventas en un call

Mi proceso de transición aún sigue y va más lento

de lo que me gustaría, tengo implicaciones legales

qué considerar y otras limitaciones que no tienen

mujeres trans que no están divorciadas. Los derechos

de la comunidad LGBTIQ+ han estado bajo

ataque constante por grupos políticos asociados a

las iglesias evangélicas y católica en Guatemala.

En el último censo nacional estos grupos lograron

invisibilizarnos al omitir preguntas sobre identidad

y orientación sexual. Ahora estamos, oficialmente,

excluidas de las estadísticas. El temor y el silencio

limita conocer cuántas personas LGBTIQ+ somos

realmente.

center luego de unos meses de estar de piloto

en Uber, con gente 10-20 años menor que yo.

El cómo Ale se había trazado metas me hizo

tomar más en serio mi transición.

El gobierno no tiene necesidad de desarrollar e implementar

políticas de educación, salud o desarrollo

para una comunidad que no existe. La lucha

por nuestros derechos y visibilización sigue por

vías alternas gracias a distintas ONGs y grupos

de la comunidad. Entre las nuevas amigas, conocí

a mujeres trans que trabajan en una ONG que da

apoyo y educación a la comunidad, por un tiempo

contaron con el apoyo de una endocrinóloga para

la administración y el uso de hormonas, pero el

procedimiento era caro y complicado y por eso

lo dejaron de proveer. Ale usó este servicio cuando

funcionaba y no le alteraron mucho el régimen

que habíamos usado. La siento como una pequeña

victoria para la información que compartí.

Tiempo después, nuestros caminos se separaron.

Pausé mi transición debido a una relación.

Me convencí de que todo iba muy rápido y

que podía regresar a mi profesión si dejaba de

verme tan femenina. Fue un experimento raro

y, al final, un desastre. Luego de un fin de año

en que casi me suicido y un mes de sesiones

críticas con un nuevo psiquiatra, en las cuales

me diagnosticó correctamente y ayudó a estabilizarme

emocionalmente, terminé con esa

relación, comencé un nuevo trabajo relacionado

con mi profesión, volví a utilizar hormonas

y me volví a dejar el pelo crecer. Conocí otras

amigas trans en la vida real que me han ayudado

muchísimo. Cuando conoces personas

como tu, te sientes menos sola y tu identidad

se siente validada

Llego a casa, tomo mi antidepresivo y coloco dos

pastillas de estrógeno debajo de mi lengua. Me

estoy desmaquillando cuando suena la alerta de

un mensaje en mi cel. “Ya llegue a casa bb. Feliz

cumpleaños”. Me rio y escribo un par de veces con

las manos medio mojadas hasta que mi texto se

Para ahora Ale llevaba casi el año de haber

lee coherente. “Gracias por la noche bb, la pasé

super. A ver cuándo la repetimos”.

transicionado en el empleo y nuestra amistad

sigue viva a pesar de todo. Nuestro grupo

de amigas trans incluyen algunas amigas en

común y otras que, en cuestión de meses, se

conocerán entre ellas.

60


E

L

T E X T O :

D A V I D U L L O A

K I K I

F O T O :

L U I S C H A V A R R Í A

D A N I E L L A S T R E S R O D R Í G U E Z

A M O R


E L A R T E , L A

O R I G I N A L I D A D Y

L A R E S I L I E N C I A

S O N L O S

V A L O R E S Q U E

S E C U L T I V A N

E N L A H O U S E

O F F E N T Y , U N A

DE LAS CASAS

H E R E D E R A S E N

C O S T A R I C A D E L

M O V I M I E N T O D E

C E L E B R A C I Ó N

C U I R L L A M A D O

K I K I

62


ORGULLO

Esta noche Ash caminará por primera

vez. Su categoría es face y cuando la

ves a los ojos es clarísimo por qué. El

resto de su atuendo está calculado para

que su cara sea la protagonista, pero no

deja de ser estrafalario: jeans de corte

alto, ajustado a la mini cintura, botas

negras, un collar de cadenas metálicas

que caen hasta el estómago y, sobre sus

pezones, un par de protectores en forma

de la letra equis. El resto está descubierto.

Su madre, C7, la ayudó con el maquillaje

y ahora hace lo mismo por una de sus

hermanas, Kahle. C7 es vigilante cuidadoso

de la apariencia de todos sus hijos

durante los kiki balls o las vogue sessions.

“Aunque sean fiestas o eventos

de práctica y no estemos compitiendo,

los Fenty siempre vamos coordinados

y con un look que nos represente”, me

contó la vez que lo conocí.

C7 y Ash tienen los ojos casi del mismo

color y miran con la misma intensidad,

como si de verdad el primero hubiera

parido a la segunda. En el cuarto donde

la familia apretujada se prepara para la

vogue session de la noche, entre risas y

chistes internos, el par es el más callado.

Ash, nerviosa y emocionada, repasa en

su cabeza los movimientos que sus padres

le enseñaron para su primer walk.

C7, estoico y orgulloso, recorre el cuarto

en silencio y se asegura que toda la

familia lleve el atuendo correcto. Todo

esto se adivina gracias a esos dos pares

de ojos marca Fenty.

63


A Q U Í H A Y K I K I

Los Fenty se alistan para la “Rebel’s Vogue Session”, una sesión de práctica organizada por la Kiki House of

Kills. Al igual que ellos, la casa Kills forma parte de una escena kiki costarricense en ebullición. Ya son casi

una decena de casas que coinciden para practicar o competir con regularidad desde hace aproximadamente

tres años. La tendencia es internacional: durante la última década esta subcultura “menor” se abrió

paso para pararse al lado de la subcultura “mayor”, el ballroom. Popularizada para el público general por

el documental “Paris is Burning” (1991), la escena ballroom había servido de refugio para la comunidad

cuir, negra y latina en Harlem desde los años 60.

Se trata de eventos exclusivos donde los participantes hacen voguin (un tipo de baile estilizado donde

destacan movimientos semejantes a poses de modelaje) y walk the ball, una competencia en pasarela con

categorías diseñadas para emular géneros y clases sociales.

En esencia, los grupos marginados que le dieron origen a la escena ballroom aspiraban al reconocimiento

de sus pares, a través de los premios otorgados en cada categoría, y a la construcción de vínculos familiares

por medio de la pertenencia a una determinada casa y la defensa de un nombre común. Fuera

de las paredes del ball derechos tan básicos como el reconocimiento profesional o el amor fraterno, les

resultaban inaccesibles por ser personas negras, latinas y por ser parte de la población lesbiana, gay,

bisexual y transexual.

A pesar de sus circunstancias, la escena ballroom encontró la popularidad, se expandió a otras ciudades

estadounidenses –posteriormente a otros países, y se hizo de aliados en las industrias de la moda y la

música. La canción “Vogue” de Madonna (1990), por ejemplo, fue inspirada por la escena y sigue siendo

uno de los éxitos comerciales más grandes de la artista.


ORGULLO

Hoy la cultura mainstream del ballroom es

internacional y de alta rigurosidad competitiva.

La escena kiki se desarrolló en paralelo,

tengo que decirles qué hacer, pero no, va mucho

más allá. Nos hemos enojado, nos hemos decepcionado,

luego los volvemos a amar y después

a quererlos matar de nuevo. Cosas de familia”.

casi como un recordatorio vivo del propósito

original: el refugio. Actualmente el kiki le da

acogida a jóvenes homosexuales y trans en

riesgo (sin hogar, que viven con VIH o que son

víctimas de violencia y que están, en su mayoría,

entre los 12 y 24 años), con el propósito

de brindarles herramientas de superación

y que puedan surgir más allá de los balls.

Con ese objetivo sus dirigentes (usualmente

los padres o líderes de cada casa y algunos

L O Q U E R I H A N N A U N I Ó ,

N O L O S E P A R A E L H O M B R E .

”Bueno le pusimos House of Fenty por Rihanna”,

me aclaró C7. “Por el estilo urbano de ella y lo que

representa la marca”, agregó rápidamente Tokyo,

otro de los hijos de la casa. La marca cosmética

de la cantante es una de las más aplaudidas por

estar dirigida a personas negras, usar en su publicidad

diversidad de mujeres e incluir productos

para hombres.

miembros activos de la escena mainstream

del ballroom) tejen redes y forman alianzas

en sus comunidades con organizaciones sin

fines de lucro, asociaciones caritativas y

centros educativos. Además, apuestan por la

apropiación del espacio público celebrando

los kiki balls en espacios que van desde centros

comunitarios hasta gimnasios escolares.

De la misma forma, la Kiki House of Fenty solo

abre sus puertas a lo marginado, lo diferente y

lo audaz. “Los que entran a Fenty es porque lo

necesitan. No se trata de figurar ni de ser la más

talentosa, todo lo contrario, el primer requisito es

el vacío, que les falte algo”, dice C7. Ya son diez

los miembros oficiales: C7 junto a Drizzy, criando

a Jeezy, Tokyo, Robyn, Ash, Juls, Kahle, Jey Jey y

En Costa Rica la escena kiki no ha madurado

Nastysha.

a una estructura de activismo social

organizada, pero sí responde a la misión

heredada de ser un espacio seguro para que

la juventud LGBTI nutra su talento artístico, y

de facilitar la construcción de redes de apoyo

entre personas con experiencias e intereses

similares.

“Este es el lugar donde puedo ser yo siempre.

Hablar como quiero, vestirme como quiero, actuar

como quiero. En mi casa no puedo, mi papá

ni siquiera sabe que bailo ni que uso tacones. Es

muy lindo ser lo que uno es y que alguien esté

orgulloso de eso”, cuenta Tokyo, de 17 años.

“En la casa no todos caminan, por ejemplo

uno de los chicos lo que disfruta es diseñar

sus vestuarios y diseñarle el vestuario a sus

hermanos. Ese es su talento y su aporte a la

casa y nosotros lo apoyamos”, me explica C7

“Yo entré a Fenty justo cuando mi mamá murió

el año pasado, estaba muy solo y aquí encontré

casa. No solo estoy aprendiendo la categoría

realness with a twist, sino que recuperé la confianza

en mí mismo”, me relata Jeezy.

mientras hace el repaso de las categorías en

las que compiten sus hijos. Yo le pregunto al

par de padres sobre el reto de dirigir una

casa de adolescentes (los hijos de la casa

Fenty van desde los 17 hasta los 21 años)

siendo ellos aún jóvenes. Drizzy, el padre,

responde con una gran sonrisa: “Uno al principio

dice: bueno, esto es fácil porque solo

“Yo vine a San José a estudiar, soy del Parque Nacional

Marino Ballena en Uvita, entonces estaba

completamente sola. Pero los tengo a ellos y no

es solo un grupo de baile, de verdad la prioridad

no es la competencia sino que la pasemos bien,

nos vemos muy seguido y hacemos muchas cosas

juntos”, dice finalmente Kahle.

65

La Pasiva Agresiva • 2018


ines contemporáneos, su experiencia con los ritmos

urbanos y su propia existencia cuir que les

abrió el apetito por aprender la cultura ballroom.

Pero la clave que los convirtió en mentores sobrepasa

las particularidades de cualquier cultura o

disciplina, más bien subyace en la propia naturaleza

humana y es la necesidad de evitarle a otros

el dolor que nosotros mismos ya sobrevivimos.

Es casi un privilegio descubrir que detrás de

aquellos exteriores que destilan confianza mientras

bailan y que se proyectan tan originales y

estilizados -como si hubieran sido curados durante

muchos más años de los que han vividohabitan

unos niños que solo quieren hacer lo que

les gusta sin ser juzgados, y que precisamente

encontraron la fortaleza para hacerlo porque alguien

los respalda.

En un mundo que maltrata la diferencia desde

“Yo creo que yo estoy aquí hoy porque de adolescente

tuve que llorar encerrado en mi cuarto, solo

y de noche. Si yo puedo evitar que alguien tenga

que llorar solo o esconder quién es, yo lo voy a

hacer”, afirma decidido Dreezy.

que empieza a destellar, los LGBTI especialmente

aprendimos a cultivar esa cualidad que amortigua

el dolor. La perfeccionamos.

L E L L A M A M O S E L K I K I

A M O R .

Me queda claro que los padres Fenty tienen ese

rol por varias razones: su formación como baila-

K I K I

Sesión de baile y competencia amistosa. La escena

kiki se centra en el desarrollo social de una determinada

comunidad y de los miembros jóvenes

H O U S E

del house.

Dentro de la cultura ballroom house es la organización

que sirve como sistema de apoyo, provee

recursos a sus miembros y organiza competencias.

Tradicionalmente están encabezadas

por mother and father.

H O U S E M O T H E R A N D

FATH E R

Los líderes de la casa que son respetados

en la escena por su experiencia.

Ambas figuras brindan conocimiento

y apoyo a los miembros

de la casa, pero tradicionalmente

W A L K ( A C A T E G O -

RY )

mother es la más alta en jerarquía y

posee la palabra final.

Participar en alguna categoría del ball o el kiki.

R E A L N E S S

La habilidad de emular la apariencia

de grupo social que no es necesariamente

al que se pertenece. Por ejemplo,

si la categoría es “executive realness”

los participantes deben desfilar

como un alto ejecutivo o empresario.

66


ORGULLO

E L E S P E J O N E C E S A R I O :

P E R S O N A J E S L G B T I Q +

E N E L C I N E Y L A T E L E

C O S T A R R I C E N S E

P O R Ó S C A R J I M É N E Z

P O L I T Ó L O G O Y C O M U N I C A D O R

Con la proyección del primer largometraje nacional

en 1930, hace 89 años, inició la producción de

ficciones audiovisuales en el país. A ese filme, se

le sumaron muchas producciones más, en cine y

televisión, que tenían, como fin, contar historias

propias y crear una identidad que sirviera de espejo

en el cual retratarnos como país.

Quizá es en ese espejo donde reside la importancia

de las ficciones: permiten a las personas reconocerse

en pantalla, crear referentes y nuevos

imaginarios en los cuales proyectarse. De una u

otra forma, es un reconocimiento a la propia existencia,

así como una confirmación de que somos

parte de una sociedad, que existimos e importamos.

Para las personas LGBTIQ+, ese reconocimiento

audiovisual tardó 69 años. Fue hasta 1999 cuando

un homosexual apareció en una ficción de consumo

masivo; y fue hasta ese momento que se

comenzaron a presentar historias televisivas y

cinematográficas que buscaban dar cabida a los

amores y sufrimientos de una población que no

tiene acceso ni a derechos plenos, ni a una representación

en pantalla.

En televisión, solo en tres ocasiones se han presentado

homosexuales de manera constante.

Primero Ricky, un “modisto” amanerado especia-

primeras temporadas de La Pensión. Luego El Negro,

un futbolista gay enclosetado que protagonizó

Dele Viaje, serie que se emitió en 2017 y que

hizo historia por televisar el primer beso entre

dos hombres.

Después que finalizó esta producción hecha con

apoyo estatal, la pequeña pantalla se quedó

solo con Miguelito, personaje simplón y amanerado

que todavía es recurrente en la teleserie de

sketchs cómicos La Media Docena.

En el recuento de largometrajes nacionales es el

filme Tres Marías, dirigido en 2010 por Francisco

González, el primero en mostrar las siglas LGBTIQ+

con un travesti homosexual llamado Carlos. Luego,

en 2015 una lesbiana llamada Nina protagonizó

Nina y Laura de Alejo Crisóstomo, una película

guatemalteco-costarricense que abordó los efectos

de la pérdida de un hijo en una pareja del

mismo sexo.

La bisexualidad llegó al cine en 2016 gracias al

personaje de Sofía y a Entonces Nosotros. En esta

historia, dirigida por Hernán Jiménez, el ocultamiento

que hace la protagonista de su bisexualidad,

así como el descubrimiento que hace su

actual novio de una relación previa de Sofía con

una mujer son dos de los hechos que impulsan

buena parte del drama visto en pantalla.

lizado en trajes de fantasía que apareció en las

67


En estos años el país también conoció a Katherine

en El Toque de lo Alto. En esta lamentable producción

autodenominada “cristiana”, el lesbianismo

se presenta como una enfermedad que debe ser

curada por intervención divina.

Más recientemente están Abrázame como antes

de Jurgen Ureña y El Baile de la Gacela, de Iván

Porras, ambas de 2018. En la primera, se presenta

a un grupo de mujeres trans llamadas Verónica,

Greta, Thalaya y Plástico. En la segunda, se le da

espacio en pantalla a Daniel, un profesor de baile,

adulto mayor y homosexual, que debe enseñar a

bailar a otra pareja heterosexual..

Se hace notorio, entonces, que la población

LGBTIQ+ es minoría “audiovisual”, además de social.

Después de 89 años de ficciones, son pocos

los creadores que se han atrevido a pintar las

siglas LGBTIQ+ en esos espejos que son el cine

y la televisión.

Ahora bien, esta escasa representación no opaca

el hecho de que la diversidad sexual ha sido

presentada desde el respeto en la mayoría de

producciones, si la suma se hace considerando

68


ORGULLO

Fotogramas serie web “Dele Viaje” y largometraje “Abrázame como antes”

69


el país, así como el temor de las marcas a patrocinar

este tipo de historias, debido al riesgo que

supone, en términos de audiencia, circulación y

consumo.

S I A L F I N A L D E U N A

P E L Í C U L A O U N A S S E R I E

U N A P E R S O N A L G B T I S E

S I E N T E R E F L E J A D A ,

H A B R E M O S G A N A D O

ambos medios de comunicación. A pesar de las

experiencias negativas, el grueso del espacio en

pantalla se ha llenado de personajes complejos y

multidimensionales, que no tienen como única

función ser “el gay” o “la lesbiana”.

Calidad antes que cantidad. Precisamente, es en

el tipo de presentación, más que en la cantidad

de producciones, donde se debe poner la atención

cuando se habla sobre diversidad sexual en

el cine y la televisión. En esto coinciden varias

personas consultadas al respecto.

Si se toma posición a partir de los números, es

evidente que la inclusión de poblaciones minorizadas

no es un negocio, no genera dinero, ni es

María Lourdes Cortés, la principal historiadora

del cine costarricense, opina que lo importante

no es que se produzcan películas de defensa de

los derechos LGBTIQ+ sino que, las que se hagan,

incluyan personajes diversos de “manera digna,

para que el público comience a comprenderlos y

visualizarlos”.

necesariamente lo que el país quiere ver. María

Lourdes Cortés pone como ejemplo Maikol Yordan

de viaje perdido, la película nacional más taquillera,

con 770 mil espectadores. En esta producción

se evidencia el tipo de cine que el público

quiere: uno donde se muestra a una Costa Rica

blanca, de religión católica, campesina y con un

matrimonio con hijos. Para ella, la resistencia no

A este concepto también refieren Iván Porras y

José Pablo García, directores de El Baile de la

es solo hacia la diversidad sino es contra todo lo

que se salga de esa imagen “tipo tarjeta postal”.

Gacela y la serie Dele Viaje, respectivamente.

Para el primero, hay un deber de los creadores de

generar personajes desde “un lugar de dignidad

y cariño”; mientras que para García, se trata de

cubrir una necesidad social de acercarse a estas

discusiones de forma libre y sincera para, así,

“generar más empatía” hacia estas poblaciones.

Ante este escenario donde se suma la discriminación,

el rechazo de marcas y, en cierta medida, el

temor del público por estos temas, surge la duda

sobre si este tipo de cine y televisión tiene futuro.

¿Es posible que, en esta microindustria condicionada

por marcas y consumo, las historias construidas

desde la dignidad y el cariño aumenten

Por eso, aumentar este tipo de acercamientos es

el reto, cuando hablamos de intentar crear una

pantalla audiovisual diversa y respetuosa. De

y tengan más peso frente a aquellas que reproducen

estereotipos y una estampa bucólica del

país?

poco sirve, para el avance social, que existan

muchas producciones, si las mismas difunden la

idea de que el lesbianismo es una elección, como

el Toque de lo Alto o que la homosexualidad es

motivo de burla, como ocurre con Miguelito.

Iván Porras es optimista. Está seguro de que el

temor de las marcas comerciales no va a limitar

las voces de historias que tienen que ser contadas.

“La gente va a decir lo que tenga que decir,

cuando lo tenga que decir” sostiene, visualizando,

Evidentemente, cumplir con dicha meta no es sencillo.

Al frente, hay obstáculos, como el rechazo

con ello, un aumento de la diversidad sexual en

pantalla.

cultural hacia la diversidad sexual que existe en

70


ORGULLO

José Pablo García es más cauteloso, pero mantiene,

igualmente, una visión positiva. Para él,

Costa Rica sensible con las diferencias, que rompe

con el estereotipo y comprueba la existencia

de múltiples formas de afecto e identidad.

todavía somos una sociedad conservadora y mal

acostumbrada a una comodidad artístico-cultural

que tiene miedo de arriesgar por este tipo de personajes

e historias. Sin embargo, sí cree que existe

una vía: “… tenemos que salirnos del clóset a

nivel cultural, educativo y empezar a arriesgarnos

más porque la población está sedienta de contenido

que profundice en estos temas”.

Si al final de una serie o una película, gracias a

un acercamiento desde la dignidad, una persona

LGBTIQ+ se siente reflejada en la pantalla habremos

ganado. De una u otra forma, se le habrá dicho

a esa persona que existe, que forma parte

de esta sociedad y que su historia importa y es

legítima.

Independientemente de si estos creadores tienen

razón o no sobre el futuro de la diversidad en

pantalla, es un esfuerzo que debe seguir haciéndose.

Vale la pena esa mirada audiovisual de una

Será ahí, en ese momento, donde ese espejo que

construyen las ficciones habrá reflejado más nítidamente

a Costa Rica, pues tendrá una imagen

real, una donde estén todos sus colores.

L O S P E R S O N A J E S L G B T I Q + E N L A T E L E

Y E L C I N E N A C I O N A L :

RICKY

LA PENSIÓN • 1999

MIGUELITO

LA MEDIA DOCENA • 2005

CARLOS

TRES MARÍAS• 2010

NINA

NINA Y LAURA • 2015

SOFÍA

ENTONCES NOSOTROS • 2016

KATHERINE

EL TOQUE DE LO ALTO • 2016

EL NEGRO

DELE VIAJE • 2017

VERÓNICA

ABRÁZAME COMO ANTES • 2018

T H A L AYA

ABRÁZAME COMO ANTES • 2018

PLÁSTICO

ABRÁZAME COMO ANTES • 2018

GR E TA

ABRÁZAME COMO ANTES • 2018

DANIEL

EL BAILE DE LA GACELA • 2018

71


P Á G I N A S

Q U E P A S A N

D E M A N O E N

M A N O P O R

F E R N A N D O C H A V E S

E S P I N A C H

P E R I O D I S T A

A media cuadra en Marchmont Street, en el corazón

de Bloomsbury, sobrevive Gay’s the Word,

una de las dos librerías LGBTIQ+ de Reino Unido

(la otra abrió hace poco y está en Glasgow). En

una Londres acostumbrada a perder sus pequeños

negocios, este rincón repleto de libros, tarjetas,

afiches y fotografías resguarda una historia

que pasa de mano a mano, de generación a generación,

desde 1979.

***

Un libro no es nada más un libro; eso es algo que solo

puede decirlo quien nunca ha tenido que traficar páginas

para ocultar todo lo que sucede en su cabeza.

Un libro puede ser un refugio, una casa. Crecer siendo

gay es caminar la cuerda floja sobre el abismo de

los quince años; una oración en un libro puede ser la

cuerda de seguridad para llegar de un lado al otro,

incluso para escalar de vuelta a las alturas.

Gay’s the Word abrió una década después de la

despenalización de la homosexualidad en el país.

La fundó un grupo gay socialista, lo cual explica

en parte que, durante la huelga de los mineros a

mediados de los 80, fuera aquí donde Lesbians

and Gays Support the Miners recaudase fondos

para los trabajadores galeses (hay una peli tierna

sobre esto, Pride, del 2014). Este es el barrio de

Virginia Woolf, de Lenin, de John Maynard Keynes

y de Charles Dickens, después de todo.

Recuerdo la primera vez que leí un poema de Kavafis.

Tenía 13 años, nunca había escuchado de él y, sin embargo,

tomé un libro suyo al azar en una compraventa

del centro de San José. Aquellos libros tienen un imán

por dentro: uno sabe. “Rostros del amor, tal como los

anhelaba / mi poesía … en las noches de mi juventud,

/ en mis noches, furtivamente, hallados…”. Nostalgia

adelantada, la marca del que sabe que es distinto.

Nostalgia de un paraíso no perdido, sino imposible,

como nos parece cuando empezamos a percatarnos

de lo que deseamos realmente.

Hoy, apenas entrando, volantes y revistas anuncian

mil oportunidades para acercarse al bien

más escaso: la compañía. Retiros, encuentros,

fiestas, clubes y talleres con todas las oportunidades

para poder confesarnos que nos extrañamos.

Un par de pasos más y allí está lo que,

a mis 12 o 13 años, imaginaba solo como fanta-

Del griego en adelante, los demás siguieron como

cascada. El periplo usual: los deseos prohibidos en

Muerte en Venecia, de Mann, y El inmoralista de Gide;

el orgasmo ante San Sebastián, santo patrono del

deseo homoerótico, en Confesiones de una máscara,

de Mishima; el dolor en Alexis, o el tratado del inútil

sía: estantes y mesas desbordados de novelas,

memorias, diarios y fotos de vidas como la que

empezaba a descubrir en mí. Vidas como la mía.

72


ORGULLO

tendremos nuestra habitación de Giovanni, el amorío

fugaz que transforma nuestra estructura interna.

Nuestra vida continúa, los libros también, fragmentos

de una herencia traficada en secreto, a lo largo de

muchas generaciones.

combate a la gloria del amor desmedido, en Memorias

de Adriano, de Yourcenar; las locas por

turnos sombrías y alegres de Lemebel, Donoso,

Sarduy y Puig. Aquellos libros usados daban la

sensación de estar traficando algo peligroso, material

inflamable protegido en libreros de amigos

(que eventualmente uno encuentra) y en cajones

de compraventas entre los que uno se escurre,

buscando aquí y allá las pistas ocultas por nuestros

antepasados. Sentado en la arena, paseando

con la familia, ocultaba el libro como si alguien le

importara averiguar qué confesaba una máscara

o cuál era el crimen en Venecia. Allá él con sus

libros. Yo seguía en mi mundo aparte. Hasta los

insultos señalan el camino (¡aunque sea ofendiéndome

me mencionan: existo!), un rastro de

***

Quedan pocas librerías LGBTIQ+ en el mundo y, de

todos modos, nunca. Sobrevivíamos en estantes disimulados

en locales más grandes. En todas partes surgieron

posibilidades (incluso en Costa Rica tuvimos,

brevemente Nuestras Letras y ahora El Cuarto, en Libros

Duluoz). Su mera existencia, como demuestra la

historia de Gay’s the Word, es un manifiesto político:

el aquí estamos y no nos vamos hecho tienda, hecho

casa comunal, donde florecen alternativas políticas.

migas de pan desperdigadas a lo largo y ancho

de la literatura. Somos excelentes lectores porque

nos acostumbramos a buscarnos siempre entre

paréntesis, entre líneas, aludidos, notas al pie,

referencias ocultas, como las que pueblan este

ensayo. Ocupamos espacios que, en teoría, no

nos corresponden: nos apropiamos de personajes

que, pobres ingenuos, se creen perfectamente heterosexuales.

Creo que mi primer amor fue Pablo,

el de Marianela, porque es un personaje vacío,

un cascarón en el que podía proyectar todo mi

deseo.

Ahora leemos de forma distinta en lugares distintos;

sabemos que, conforme aumenta el reconocimiento

legal y las protecciones institucionales, se desvanecen

los espacios físicos que antes servían de refugio,

bares, cafés y librerías. Nuestra literatura ahora abarca

más experiencias que la G: la L, la T, la B, la Q, la

I y todas las demás letras gozan ahora de amplios

catálogos. Nos celebran al aire libre. Sin embargo, no

hay que olvidar que aquí y en todas partes, algún

corazón quinceañero se encontrará a sí mismo, por

primera vez, entre las páginas de un libro raro, gastado,

con aire de prohibido. Quizá la insistencia actual

Quizá siguió Hamlet, el príncipe de las dudas, lo

cual explica bastante de mis romances; tal vez el

tercero fue Sam, en El señor de los anillos, que

leo cada dos años y cada vez me dice algo distinto

de él (antes lo buscaba en otros, hoy deseo

imitarlo; así es el amor). Uno puede sentirse completamente

solo, incomprendido, hasta que esta

multitud se le reúne en la cabeza.

en que la literatura es algo “solemne”, una vida aparte

y exclusiva para una élite inalcanzable, proviene

del miedo a que encontremos su promesa de libertad.

Hace unos días, en Gay’s the Word, encontré una novela

que llevaba desde mis 12 años queriendo leer:

At Swim, Two Boys. La sostuve en mis manos un gran

rato, leí las primeras páginas. No me llevé el libro, no

sé por qué, quizá pensando que aquella tienda, a la

que no sé si volveré en mi vida, era como el librero de

Como sea que uno llegue a esa literatura, con

ella expande los bordes de lo posible. Entre esas

páginas se pronuncia el deseo que, en nuestro

interior, empieza a conformar un lenguaje. Las

palabras que describen nuestros afectos privados

las encontraremos, eventualmente, en la prisión

con Jean Genet o con Oscar Wilde, en las vidas

mi casa, un sitio donde las cosas están desordenadas

a mi manera. Allí, algún día, otra persona se lo llevará

y, acostado en el sillón de su casa, pensará de él:

“Qué alegría habernos encontrado”. En las primeras

páginas, sin que ella lo sepa, estarán los rastros de

mis dedos, como si el libro hubiera pasado de mano

en mano, como antes, como siempre.

de Orlando o en El pozo de la soledad. Todos

73


Katherine Canales • 2019


B R E N 1 8 _

N O _ C A M

ORGULLO

P O R P A B L O M I L L E R

P U B L I C I S T A

Era martes. Salí corriendo desde la habitación

hasta el baño, mientras hacía la forma de una

canastita con la mano bajo mi vientre para

que no se derramara nada. Metí únicamente

el brazo izquierdo a la bañera, abrí la

ducha y esperé a que calentara el agua.

Durante la espera, se me inundó la cabeza

— Podría ser a Huuummzz o a Siempre TemplÓn32—

me dije en voz alta. — Aunque a Huuummzz le dije

que esta semana me reparaban tanto la webcam,

como el micrófono y la vez anterior le noté muy

ansioso por verme. ¡Qué tonto! Como si en una

semana me fuese a aparecer una vagina en la

entrepierna.

de pensamientos de arrepentimiento. No les

presté atención, porque después de todo,

cada martes era igual. El agua calentó más de

lo que debía, se me estaba haciendo tarde,

el cuerpo se me quemaba con cada gota que

caía y el líquido sobre mi vientre ya había

cuajado.

Eran casi las 8:00 a.m. nadie había vuelto a casa.

Así que encendí el radio y subí el volumen, mientras

en la computadora logueaba mi sesión. Para mi

suerte, también estaba Dasuf123 conectado; un

colombiano bellísimo, que me preguntaba cuándo

podía venir a visitarme, mientras se frotaba el

pene con la mano derecha y tensaba los músculos

Me puse los audífonos y salí de casa, con

rumbo hacía el colegio. Era una mañana

del brazo y dirigía su mirada en blanco hacía el

tech… bueno, a visitar a “Brenda”.

caliente. Recuerdo cómo se sentía la luz del

sol quemar al mínimo contacto, algo usual en

el Caribe. Daba pasos largos al ritmo de Black

Eyed Peas, pensaba en esa videollamada, en

lo que hice ese día, y de pronto surgieron

todas las preocupaciones de cada martes a

las 10:00 a.m.: “¿Habré dejado la computadora

encendida?”, “¡Mierda! No me fije si cayó algo

al piso”, “Ay, mae. No me vuelvo a masturbar

— Hola, lindo — le escribí.

— ¿Qué hubo, princesa? — respondió al instante.

— Algo triste, porque quiero que nos veamos, pero

¿puede creerlo? el inútil del técnico no termina de

reparar la cámara.

— Muy mal guapa. Igual, vos podés verme, ya lo

sabés. A lo bien.

— ¿Sí? ¿qué tal ahora?

nunca más en la vida”.

De pronto, apareció en mi monitor aquel hombre

Pasó una semana: martes otra vez. Ya todos

se habían ido de casa. Yo esperaría a que

al menos fuesen las 7:30 a.m. para estar

seguro de que nadie volviera. Entretanto,

hermoso, de unos 29 años. Tenía el cabello castaño

y un poco largo, ojos negros y la sonrisa más bella

que había visto en mi vida. Recién había hecho

ejercicio, porque sus músculos estaban hinchados

estaba en la cama, mirando hacia al techo,

recordando cada uno de los martes anteriores

y analizando a quién llamaría ese día.

75


y lo cubría una capa de sudor, la cual tornaba

brillante toda su piel. No habían pasado

cinco segundos y yo me estaba tocando. Era

inevitable.

como chico, sin temor a que me insultaran. Quería

que los hombres me mostraran lo más puro de sí

mismos, tal y como lo hacían con aquel espectro

que conocía el nombre de todos, que conocía sus

vidas, sus temores y también sus pasiones.

— ¿Brenda? — me dijo con ese acento que me

volvía loco.

— Dígame, guapo — le escribí.

— ¿Y es que tampoco te han dado el micro?

Quiero escuchar por primera vez esa vocecita

y que me digás cosas sucias.

— No, tampoco. Pero se las puedo escribir.

Me sentí mal por años, porque descubrí que el

catfishing es violento, pero al mismo tiempo

me enteré como muchos jóvenes homosexuales

también tuvieron una Brenda y que, al igual que

yo, la utilizaban de escudo; uno con espinas de

acero. Atraíamos hombres a nuestra vil mentira,

para nosotros no ser víctimas de una brutal

Me enseñó cada centímetro de su cuerpo y yo

le describía como tocaba partes de mi cuerpo

agresión si osábamos dar nuestra cara, si tan

siquiera intentábamos mostrar nuestra realidad.

que no existían, le explicaba cómo me gustaría

que él las explorara. Parecía excitado, lo leía

en sus ojos, aunque, quizás, lo estaba más yo,

porque estaba a punto de acabar. Entonces,

me dejé de tocar y de escribir, porque

realmente quería disfrutar más tiempo de esa

llamada, de esa mentira.

¿Por qué aquellos hombres confiaban en

ese fantasma? ¿Cómo un mocoso logró que

desconocidos desnudaran su cuerpo y su

emotividad ante una pantalla en blanco? Recordé

y me pregunté lo anterior, cuando descargaba una

de esas aplicaciones de citas. En esta ocasión iba

a ser yo: mi rostro, mi nombre, mi edad; quizás

— A ver, mamacita. Seguí escribiendo. ¡Decime

algo rico! — gritó. No me contuve. Mi mano

con algunas mentiras, las necesarias, pero

manteniéndome dentro de lo real.

izquierda escribía casi que por pensamiento

propio, mientras mi mano derecha se movía

de forma arrítmica y a toda velocidad. Detuve

Un abrazo para Huuummzz, para Siempre

TemplÓn32, y otro muy fuerte para Dasuf123.

la mano derecha, porque cumplió con su

trabajo, al mismo tiempo que las manos del

Les quiere Bren18.

colombiano cumplieron el suyo. Manché mi

cara, mi torso y mi pelo.

Me despedí. Salí corriendo desde la habitación

hasta el baño, mientras hacía la forma de una

canastita con la mano bajo mi vientre para

que no se derramara nada. Metí únicamente

el brazo izquierdo a la bañera, abrí la ducha

y esperé a que calentara el agua. Durante

la espera, se me inundó la cabeza de

pensamientos.

Quería ser esa Brenda a la que nadie conocía,

pero deseaban. Quería que el anonimato

desapareciera, y que pudiese presentarme

76


ORGULLO

J I G O K U - D A Y Û

S E V E A S Í

M I S M A C O M O

U N E S Q U E L E T O

E N E L E S P E J O

D E L I N F I E R N O

P O R G A B R I E L V E R D E S I A

E S C R I T O R Y F I L Ó L O G O

77


Andrés Gudiño • 2019


ORGULLO

De qué forma nos acerca la ansiedad como amantes

siempre ha sido matemático

mientras hablás con el novio que te trata mal

y yo estoy en tu cama,

el nerviosismo es nuestro afrodisíaco.

Cuando uno se desprende de la vergüenza las cosas se ven con claridad:

Este colchón no ha olvidado

la colcha de superhéroes de tu hermano menor

han pasado tres años

pero las relaciones siguen patrones,

como si siempre se quedaran

los pliegues de la sábana

y vos estuvieras todavía, desnudo, viéndome desde el pasillo,

Teléfono en mano, aún parado;

yo en la cama apretando la sábana

inspeccionando tus calzoncillos;

ambos doblándonos dentro de nosotros mismos.

La muerte deja guirnaldas de bienvenidas en mi espalda,

la muerte se tiñe el pelo negro y me mira erecta y sonríe,

me pregunta si le gusta lo que me hace mientras se pone encima de mí, lento y

después rápido,

siempre que la muerte me mira tiene tu rostro.

En retrospectiva entiendo,

cooperación y altruismo sobre agresión, como los bonobos.

Ha pasado el tiempo y ya me puedo burlar de mí mismo

en calzoncillos, sigiloso,

para que a tu novio no le surjan sospechas,

aunque te llama porque sabe,

y vos sabés y yo sé.

Eso es el drama.

Han pasado ya tres años

ya nadie está con nadie

y los tres nos seguimos engañando.

79


P R I M A V E R A S

FOTO :

Mariam Wo Ching

MODELOS:

Alejandro Quesada

Angie Lynch

Graciela Mora

Mara Rodríguez

Myno


ORGULLO

S U P E R A M O S

E L I N V I E R N O

A L Q U E N O S

S O M E T I E R O N .

Y A N O N O S

E S C O N D E M O S

C U A N D O E M P I E Z A

A B R I L L A R E L

S O L .

F L O R E C I M O S Y

V O L A M O S , F L O R E S

Y PÁJAROS.

E L V E R A N O S E

A C E R C A Y A L F I N

C A B E M O S T O D X S

B A J O E L M I S M O

CIELO.

83


Daniel González • 2019


ORGULLO

A C T I V I D A D

V O L C Á N I C A

p o r M a u D u r á n

P R O D U C T O R A U D I O V I S U A L Y E S C R I T O R

Mi cuerpo es un país diminuto, tanto así, que es imposible ubicarlo

en un mapa. Con el tiempo se ha adecuado a recibir otros cuerpos

foráneos, con sed de aventura y exotismo. Nadan en las cuencas

y recorren la gran cordillera que cruza mi pecho, muy atentos, a

sentir el mínimo movimiento de un deleite sísmico por primera vez.

Es ahí donde los quiero, vibrando, encomendándose.

El paso de turistas ha menguado los ánimos de un gobierno de

facto que aún nadie reconoce soberano. Me admiran, contemplan y

palpan con sus dedos viscosos como botas mugrientas en la ciénaga.

Aún me niegan sus puertos y encienden la luz que los llevará a

la otra habitación, a otro continente donde, tal vez, puedan afianzarse

e, inclusive, instaurar una embajada.

Mi cuerpo es un país pasajero, un fracaso diplomático y un hervidero

de instrumentos inarmónicos que no se deciden por una

canción, cual rocola averiada. Es un territorio invisible que se desintegra

como el viento solar, de paisajes templados y luces centelleantes

al amanecer.

Hace mucho tiempo creí que me iba a extinguir, sin conquista, como

esas islas que se hunden y no dejan rastro. Fue una noche calurosa

la que desencadenó el proceso de subducción que me iba a ir

quemando de a poquitos. Un estímulo inquieto activó el fuego, que

corrió por las amplias sendas, y no mermó hasta haberse convertido

en niebla gélida y ajena.

Comprendí que en mi lecho cargaba la energía de un volcán sin

dios y sin sombra.

Mi país se autoabastece y, como una plantita, crece y se sostiene.

A quienes exploran por primera vez, les advierto que existe un peligro

en el más leve trémolo del suelo, pues una erupción del cráter

será suficiente para llevarse consigo hasta las cenizas.

87


P O R M E L I N A V A L D E L O M A R


E X I S T E N C I A

G R I S A C E A

P O R J O S E D A N I E L C L A R K E

A C T I V I S T A Y D E S A R R O L L A D O R W E B

Finalmente había logrado hacer la entrevista con Pavlo Almengor,

a quien conocí en espacios de activismo, y quien era una

de las pocas personas, que conocía, que se identificara como

demisexual. Con la idea de encontrar -tal vez- un par de testimonios

y vivencias de más personas que se encuentran en

esto que se llama espectro gris, pregunté también en Twitter.

No imaginaba recibir respuestas de casi dos decenas de personas,

inclusive fuera de Costa Rica.

“A veces tenemos muy claro qué es lo que queremos tener en una

relación sexual…, pero la gente no tiene tan claro qué quiere en las

relaciones afectivas”, dice Pavlo.

A pesar de esto, faltando un año para que en Costa Rica tengamos

la ansiada igualdad en el derecho al matrimonio, también parece

que estas expectativas sociales y la falta de cuestionamiento a

este modelo ahora discriminan un poco menos que antes.

92

“Siquiera empezar a hablar de esto abre una cantidad enorme

de diversidad” dice en el documental (A)Sexual la sexóloga

Carol Queen del Center for Sex and Culture en California. “Hay

muchísimo dentro de la caja de la asexualidad. Está llena, reventándose”.

Aunque coger sea algo natural en los seres humanos, a veces

comparado popularmente con comer y cagar, lo cierto es que

nos atraviesa en formas muy distintas a todas las personas.

“La sexualidad es una parte re importante en la vida de

-¿todo?- ser humano”, dice Mauren.

Sin embargo, para la sociedad el sexo es un tabú, y establece

una serie de reglas para expresar o ejercer la sexualidad. La

expectativa social es simple: el sexo y el amor son indispensables

en la vida de todas las personas. La máxima expresión

de esto es la pareja, monógama y heterosexual, idealmente.

Ojalá en matrimonio y si es por la iglesia, mejor aún. Sexo en

el cuarto, rapidito, con la luz apagada y sin ponerse a hacer

ninguna cosa extraña.

Ni tanto que queme al santo ni tan poquito que no lo alumbre.

Las reglas son estrictas: aunque no se debe salir de los parámetros,

también la “normalidad” requiere un mínimo. “Somos

educados dentro de un sistema sexualizador y afectivizador,

que sexualiza más de lo que afectiviza”, nos dice Pavlo que

además de activista es psicólogo, antropólogo y educador.

Paradójicamente, el sexo es también una obligación. “Es gracioso,

porque la sociedad es súper controladora y mojigata

al respecto, aclamando la castidad, pero sorprendiéndose

cuando saben de un hombre adulto que no tenga relaciones

sexuales”, dice Alonso.

“A veces uno tiene este tema de que “fuí educado para enamorarme””

afirma Pavlo. “Tenemos una atracción sexual y

nuestra propia moral nos dice “meté algo de afecto ahí”. Así

para poder coger la gente se involucra. Es lo que se espera,

debemos anhelar la media naranja, aún sin cuestionarnos si

ese paquete completo es lo que queremos o necesitamos.

E L R O M P E C A B E Z A S D E L A

S E X U A L I D A D

“La mayoría de las personas suele creer que una persona asexual

es alguien que no le gusta el sexo, cuando en realidad es mucho

más complejo que eso”, dice Fabrizio.

“La psiquiatría ha estado nombrándonos y definiéndonos por mucho

tiempo…. como 150 años. ¿Y antes de eso? La gente de la Biblia.

Nos toca definirnos a nosotras mismas”, menciona la sexóloga

Queen. Para Pavlo, “se necesitaba del posmodernismo y el feminismo

para permitir una interlocución distinta”.

Él nos marca la hoja de ruta: “Las orientaciones sexuales son hacia

dónde está nuestro deseo sexual. Este deseo pasa por lo físico y lo

biológico, de alguna manera por la reproducción en el caso de las

heterosexualidades, pero también por nuestros lados más eróticos”.

Tradicionalmente, cuando se habla de orientaciones sexuales, se

incluye a las que se encuentran dentro del espectro alosexual, en

las que la atracción está dirigida hacia otro sujeto. Acá destacan

la heterosexualidad, la homosexualidad, la bisexualidad y la pansexualidad.

Sin embargo hay otro lado de la moneda: el llamado

espectro gris-sexual o gris-asexual.

“Nos llamamos grises, porque justamente estamos en el medio entre

el blanco y el negro, entre la asexualidad y la alosexualidad y que

nuestro día a día es muy asexual”, establece Pavlo. “También están

las orientaciones románticas, que es dónde nos orientamos hacia

ciertos afectos específicos, ya sea por su género, por su sexo o más

allá de estas dos cosas”.

Acá están las personas heterorománticas, homorománticas, birománticas

y panrománticas dentro del espectro aloromántico; del

otro lado está el espectro gris-romántico o gris-arromántico. En

este espectro, las personas no sienten atracción romántica hacia

otras personas, o está condicionada por otros factores.

Es muy común que la orientaciones sexual y romántica coincidan


ORGULLO

en una persona, por lo que a menudo se engloba todo bajo

“orientación sexual”. Pero no siempre hay esta coincidencia,

y Pavlo lo explica con una analogía: “La sexualidad es como

un rompecabezas muy grande y con muchas piezas. Alguna

gente recibe solo cuatro piezas, pero en realidad son 200 pegadas”.

El espectro gris es una sombrilla amplia que cobija todas estas

diversidades, pero los nombres son importantes, al menos

como referencia. “Las personas requieren a veces una etiqueta

para poder sentirse ubicados en el universo”, asegura Pavlo.

“Es un lugar muy solitario. Muy pocas personas se declaran

a sí mismas como parte de los grises”, continúa. “A veces vamos

a ocupar muchas palabras para explicar algo que nos

atraviesa porque pasa por nuestro cuerpo y nuestro cuerpo es

un lugar imaginario, no puede ser apalabrado sin perder algo”.

“Me daba hasta pereza el montón de etiquetas al respecto,

pero terminé agradeciendo que existieran porque si no había

un referente, yo era anormal”, recuerda Mauren. Por su parte

Luisa agrega: “cuando entendí que había gente como yo dejé

de forzarme de tratar de ser quien quería ser pero no era”.

NAVEGANDO LOS

G R I S E S

Acá abundan los matices y ninguna experiencia es igual. No

hay binarios ni absolutos, sino mucha fluidez.

en los últimos años), reivindica y defiende la validez de la intelectualidad

como el motor de su atracción.

Un poco más hacia la alosexualidad está la demisexualidad, que es

una de las identidades más conocidas dentro del espectro gris. Acá

son las conexiones emocionales o de otra índole las que pueden

llevar a que se genere un interés o una atracción sexual.

Al igual que Rodolfo, Dianna se define como asexual romántica, en

algún punto entre la asexualidad y la demisexualidad. Aunque ella

no siente atracción sexual hacia la gente, “el sexo no me parece del

todo repulsivo” siempre que existe la conexión emocional.

Luisa se considera demisexual y nos explica que cuando ha tenido

sexo casual ha sido porque ha sentido un vínculo, aunque

fuera momentáneo. “Quería poder coger sin tener un vínculo o una

atracción extrema pero simplemente no se daba. No conexión, no

atracción y no sexo”.

“Siempre me quedo extrañada en las películas cuando la gente se

conoce así no más y el mismo día COGEN”, confiesa Olga quien,

como Luisa, se define como demisexual. “Nunca he ido a una “cita”

como lo hacen en las películas, la idea me suena demasiado fucking

extraña e incómoda”.

Para Pavlo, “las personas demis solemos tener un deseo sexual únicamente

dentro de un contexto afectivo, no tiene que ser noviazgo,

matrimonio, sino que mientras haya un clima de afecto, mientras la

persona siente que existe una sensación de cariño, de amor digámoslo

así, sí puede existir un deseo sexual”.

Mauren actualmente se identifica como grisexual panromántica.

Siempre ha sentido atracción por las personas sin importar

su género, pero casi nunca es sexual. “Yo no veo a alguien y

pienso “qué ganas de coger”, sino que siento como una admiración

que me hace querer compartir tiempo con esa persona”.

Una experiencia similar es la que nos describe Josué. Pocas

veces experimenta atracción sexual, pero establece vínculos

afectivos sin importar orientación sexual o identidad de género.

“Si me obligan me identifico como gray-A panromántico”,

nos dice luego de aclarar que no se siente muy cómodo con

las etiquetas.

Por su parte Fabrizio “siente atracción hacia el género opuesto,

pero normalmente no de una manera sexual.” Usualmente se

identifica como gris-heterosexual y, aunque esto es reciente,

su deseo y atracción sexual siempre han sido así.

A Alonso tampoco le gustan las etiquetas y, aunque se identifica

como aloromántico, en lo sexual está en “medio del valle

de lo ace y lo demi, y en movimiento, no de forma estática.”

Similar a Fabrizio, la atracción que Alonso puede llegar a sentir

es hacia las mujeres, por lo que también agrega la heterosexualidad

a su lista de puntos de referencia.

Así, empiezan a brotar muchas tonalidades de grises. “He logrado

localizar un patrón cuando siento interés por alguien,

y es la parte intelectual”, confiesa Rodolfo. Aunque utiliza el

término asexual/romántico para identificarse y prefiere evitar

“sapiosexual” (un concepto que, menciona, ha sido ridiculizado

Pero el cariño tampoco es suficiente. “No toda persona con quien

se logra el vínculo, es apta para tener una relación en esos términos

tan cercanos”, dice Ana María.

En su autoexploración con respecto a su identidad Caro entendió

“que ser parte del espectro ace no es sólo ser a-demi-gris sexual,

pues toda persona tiene su atracción romántica”, y pasó de considerarse

lesbiana (orientación homoromántica) a considerarse panromántica,

ya que a su novia “la hubiera amado de igual manera si

hubiera sido un hombre, persona no binaria o agénero”.

Gaby nunca se ha sentido cómoda dentro del estándar de que

las personas deben asociarse romántica y sexualmente a otras,

“especialmente bajo condiciones de exclusividad y fusión de metas,

acciones y pensamientos”. Ella se identifica como queer, gris

y arromántica. Para precisar, dice que es “potencialmente bi con

predominancia hetero, pero necesitaría de mucho más marcado

interés en general y simplemente no existe”.

Jing también se considera arromántica. “Por 24 años no me llamó la

atención tener novio hasta que un día me cuestioné eso, de tener

parejas románticas como todos mis amigos, familiares y conocidos”.

“Sí tenía mis parejas sexuales y salía con chicos pero nunca tenía

intenciones de tener algo romántico con alguno de ellos”. Aunque

ahora a sus 28 años se siente muy tranquila, hubo un momento que

era agotador porque no entendía por qué no le nacía tener novio

a pesar de tener dates constantemente y hombres que mostraban

interés en ella.

93


Karl se identifica como arromántico homosexual, ocasionalmente

bisexual. Para él, ser arromántico no quiere decir que

no le guste la afectividad o el amor, o que no quiera nada

serio. “Hay un juego de seducción que hay que jugar si querés

relacionarte”. Y si uno no lo juega, por la razón que sea, “quedás

automáticamente descartado. Es como si ese drama fuera

más importante que las relaciones en sí mismas”.

Para María Laura, quien también se identifica como arromántica

bisexual, su comportamiento no tiene nada que ver con

malas experiencias del pasado, malas parejas o alguna situación

fea. “Todas las personas con las que que he tenido la

oportunidad de compartir han sido maravillosas. Simplemente

no creo que el amor exista”.

LAS RECETAS NO

S I R V E N

“Creo necesario hacer distinción en que ser asexual, gris o

arromántica, para mí, al menos, no implica carecer de sexualidad”,

afirma Gaby.

“En muchas ocasiones, me “forzaba” a mí mismo a tener relaciones

sexuales con mi pareja con tal de que estuvieran “bien” en ese aspecto.

Es difícil explicar cómo se siente forzarse a eso, tampoco lo

hacía de mala manera o sin que yo quisiera o disfrutara, porque si

no quería del todo no lo hacía”, recuerda Fabrizio.

Por su parte, Germán nos cuenta que “las veces que tuve sexo con

mi ex novio, y él me pedía que lo penetrara lo hacía con mucho

desagrado y nunca lo disfruté. Solo lo hacía por complacerlo pero

jamás sentí satisfacción”. Él se identifica como asexual/demisexual.

Para las personas en el espectro gris-arromántico, también hay vivencias

de esta presión social. “Un día me dije “si nunca he tenido

es porque nunca lo he intentando conscientemente””, recuerda Jing,

por lo que lo intentó por año y medio. “Por supuesto me encariñaba

con los chicos pero nunca me enamoré y no me nacía nada romántico

más que una amistad”.

Frecuentemente las formas convencionales de sexualizar o de relacionarse

afectivamente pueden ser desechadas por otras que

llenen de mejor manera las necesidades de cada persona. Las

experiencias son tan variadas como personas hay.

Estar dentro del espectro gris-asexual no quiere decir que no

excluye la posibilidad de experiencias previas o de una vida

sexual y afectiva activa, aunque la frecuencia y el tipo de

actividades depende mucho de cada persona y el momento.

“Yo me considero gray pero disfruto por ejemplo de los puppy play.

Para mí, este tipo de práctica me genera más facilidad para interactuar

con mis potenciales compañeres, siento que puedo crear un

click con el cuerpo de las personas”, dijo Josué.

Gaby cree en la “energía sexual que se canaliza como expresión

personal, expresión artística y comportamientos exploratorios

que originan la aceptación o rechazo (no necesariamente

permanente) de unas u otras conductas.” Hay que recordar

que la sexualidad también fluye.

Por su parte, dice Pavlo “a mí me pasa que soy intensamente voyerista,

me encanta ver. En la noche por ejemplo estoy trabajando y

la casa está muy silenciosa, y me gusta poner por ejemplo Chaturbate.

Es como de cámaras en vivo, estoy chepeándolos, y eso de

alguna manera me erotiza”.

94

“Una vez cada dos o tres meses, tal vez, pienso que me caería

bien un orgasmo, pero no es porque sienta atracción sexual a

algún otro ser humano, sino que es una cosa más de sensación”,

explica Mauren.

Dianna dice que a la hora de las relaciones sexuales, “no

siento placer al tenerlas”, pero el tener una conexión antes

de establecerlas “las hace especiales para mí”. Otro tipo de

muestras de afecto como por ejemplo besos, abrazos o estar

de la mano sí son de su agrado, siempre dependiendo de la

conexión.

Dentro del espectro, la exploración es la norma. Las recetas no

sirven y las identidades están en permanente descubrimiento

y definición.

“A veces es frustrante, a veces me encanta que sea así: hay

tantas formas de relacionarse y creo que cada día une aprende

a encontrar nuevas dinámicas para desarrollar afecto con

las otras personas”, continúa explicando Rodolfo.

Al igual que le sucede a las personas alosexuales no heteros,

hay una disonancia con el mundo alosexuado y aloromántico.

Por lo tanto es común que en el proceso exploratorio se realicen

acciones para intentar “arreglarse” o complacer a terceras

personas.

L A S R E L A C I O N E S G R I S E S

Además de ser demisexual, Olga tiene una experiencia particular

porque se encuentra casada con un hombre asexual. Se conocieron

por amistades de la universidad, y ella cuenta que aunque

intentó ligárselo, él “como que no me daba pelota”. Finalmente ella

se envalentonó y habló con él, y desde entonces son pareja.

“Con las personas involucradas (parejas, amigos) mucha comunicación”,

nos dice Ana María. “Pero también hay que aprender a

distinguir (a punta de palo) que hay personas a las que ni siquiera

vale la pena explicarles nada sobre tu situación, porque no están a

la altura de las circunstancias”.

Si ninguna relación humana es fácil, para las personas dentro de los

espectros grises puede ser algo aún más complejo. La comunicación

es clave porque como hemos visto, los deseos y expectativas a veces

chocan con los de otras personas.

“Es muy difícil tener un novio sexualmente activo y que te pida sexo

cuando no te dan ganas porque para ti no es importante”, nos dice

Germán.

Olga menciona que le gustaría realizar una mayor diversidad de

prácticas sexuales, y que la posibilidad de abrir la relación ha estado

sobre la mesa. Pero “al ser demi, obviamente me costaría un

pichazo llegar a ese punto con alguien, y no quiero involucrarme


ORGULLO

emocionalmente con alguien más, especialmente si sólo es

para coger. Se siente muy nasty el sólo pensarlo”.

mí por la formalidad de que esa falta de libido o atracción sexual

tenga un nombre”.

Para las personas arrománticas, también es vital la comunicación.

“Nunca miento en mis relaciones, siempre soy clara

con lo que quiero y lo que puedo dar”, dice María Laura. “En el

momento en que dejo de sentir deseo sexual, aborto la misión

de estar con esa persona”.

“Pasé años en terapia preguntándome por qué estoy tan jodido

que no puedo entablar una relación romántica en los términos

tradicionales y por qué”, recuerda Karl. “Un arromántico

no disfruta el proceso de seducción (¿incertidumbre y drama?

No gracias)”.

En este proceso no hay nada que escape a la sana crítica, ni

siquiera las identidades y acciones propias. “Hay otra cuestión

que es ser arromántica y ser [alosexual]”, dice Jing. “A veces

me lo problematizo porque me cuestiono esto de dejársela ‘fácil’

a los maes con los que mantengo relaciones sexuales en el

sentido de que los estoy mal acostumbrando y/o alimentando

todas estas nociones patriarcales de tengo una novia y tengo

otra chica con la que cojo y no tengo responsabilidades emocionales”,

se cuestiona.

G R I S E S I N V I S I B L E S

Ella ya ha vivido estas burlas antes. “Salen con la frase “es que no

se la han cogido bien y por eso no le gusta” y pues uno sabe que

las experiencias que ha tenido han sido suficientes para saber qué

le gusta y qué no, por qué sí y por qué no”, dice Dianna.

Este rechazo social genera estigmatización y discriminación. Para

Rodolfo, “gran parte de no poder aceptarme como una persona en

el espectro gris es ver la cantidad de comentarios en Twitter donde

se desvalidan y se ridiculizan estas formas de ejercer la identidad

sexual”.

Gaby menciona una serie de supuestos sobres las personas grises,

como daño y trauma emocional, miedo a la intimidad y al compromiso,

promiscuidad, inseguridad y egoísmo. Esto lo comparte

María Laura, que dice que “la gente siempre está insinuando que

pobrecitas las personas que salen con uno porque van a sufrir y

se la van a pasar mal”.

A María Laura también con frecuencia le preguntan por qué está

sola, experiencia que Jing también comparte. “A veces me sentía

incómoda cuando alguien me preguntaba por el novio y sólo respondía

‘no tengo’ ... La gente me cuestionaba ‘tan linda, tan inteligente

y sin novio’”.

Muchas personas que entrevistamos afirman haberse sentido

así todas sus vidas. Por ejemplo, Caro se dio cuenta a los 9

años que no le gustan ni los hombres ni las mujeres. “Tampoco

era como que me disgustaran, a mis ojos simplemente eran

otros humanos y ya, no entendía el porqué de “verles algún

atractivo” pero asumí que quizás estaba muy niña para ello.”

“Existe esa presión social de que todo es sexual, todas las

conversaciones, interacciones, absolutamente todo tiene

una sub-intención sexual, y es demasiado obsesivo”, afirma

Alonso. “Desde el kinder, la escuela, que intentan emparejarlo,

hasta el punto de que uno inventa que le gusta alguien para

que dejen de insistir”.

La invisibilización de las orientaciones grises es un problema

real. Fabrizio nos comenta que “no es un argumento nuevo,

pero solo puedo imaginar que tan diferente habría sido mi niñez

y juventud, y la de muchas otras personas, si estos temas

se hablaran desde la infancia”.

Tanto Fabrizio como Germán, María Laura, Gaby y Alonso

mencionan que no han tenido mayor problema en cuanto a

aceptación familiar. “Ha sido un proceso más bien personal y

de introspección. Además de que soy un hombre hetero con

todos los privilegios que eso significa, empezando porque nunca

o pocas veces se me cuestiona mi comportamiento sexual”,

dice Alonso.

Gaby es muy hermética, tanto con su familia como amistades

“no por miedo sino porque no siento deberle explicaciones a

nadie sobre qué me interesa hacer o no ni con quiénes”. Por

su parte, Dianna afirma que sus papás “estarían felices de saber

que no ando por la vida nada más cogiendo a diestra y

siniestra”, pero no se los ha dicho. “Siento que se burlarían de

Hay una ausencia muy notoria de espacios de discusión y de

encuentro. Acá hay crítica prevalente hacia las poblaciones LGB-

TIQ+ por desestimar las vivencias, experiencias y demandas de

visibilización de las poblaciones grises. “Es muy importante que

el espectro asexual tenga más visibilidad a la hora de hablar de

orientaciones sexuales, aun en la comunidad LGBTIQ+ pareciera

que no es un tema tan relevante”, dice Fabrizio.

Caro es más aguda en su crítica. “Muchas personas asexuales no

nos sentimos bienvenidas en la comunidad [LGBTIQ+] puesto que

cuando nos acercamos hemos sentido el mismo desprecio que se

nos da en la sociedad en general”. A esta experiencia, Pavlo añade

que “he tenido muchas discusiones en espacios de activismo sobre

cómo desde las diversidades sexuales tenemos hipersexualizada

la vivencia”.

Gaby agrega otro elemento sobre las consecuencias sociales que

se viven. “En términos de población económicamente activa hay

discriminación clara: muchos servicios de entidades financieras, espacios

comerciales o recreativos suelen estar diseñados para que

solamente parejas tengan acceso”.

“Yo posiblemente termine mi vida sola y con 24 gatos, entonces

¿por qué necesito luchar si nadie me lo está impidiendo?”, se cuestiona

Mauren. “Pero ahí está el asunto: no necesariamente quiero

terminar con 24 gatos porque la asexualidad no significa necesariamente

que no seamos capaces de sentir o necesitar afecto”.

“La visibilidad y desmitificación podría ayudar a que las personas

puedan decir sin vergüenza que el sexo no es su prioridad, y por

ende no vernos obligades a tener más sexo del que queremos o

necesitamos para complacer a nuestras potenciales parejas, o bien,

un futuro solitario”, concluye.

95


Roy Acuña • 2019


S U G A R

H U N T I N G

ORGULLO

P O R J O E L I

P U T O B D S M E R O

Llevo el cabello y la barba recortados de

manera que le contribuye a la simetría de mi

rostro, tengo sonrisa pícara de comercial de

pasta de dientes, los labios y la piel del rostro

humectados. ¡No soy homonormado!

Tengo el pecho favorablemente lampiño,

pectorales compactos enmarcados con un

tatuaje. ¡No soy homonormado!

Mis hombros, mis brazos y espalda trabajados

justo lo necesario, con buen tono muscular,

manteniendo la armonía de un cuerpo delgado

pero definido, lleno de vitalidad y decorado

con otros tatuajes que realzan sus contornos.

¡No soy homonormado!

El vientre plano en donde se asoman los

abdominales, las piernas definidas, coronadas

por un par de nalgas carnosas, firmes y

apretadas, con una capa fina de vello que las

abrillanta y las aterciopela. ¡No soy

homonormado! Manicura y pedicura

impecables, bronceado parejo que acentúa

una piel acaramelada y tersa, vestuario

seleccionado para proyectar una imagen

distinguida acompañado de una colonia que

deje impresas memorias olfativas. ¡No soy

homonormado!

Nuestro cuerpo y apariencia producidos no

tienen que ver con un deseo de asimilación,

un deseo de encarnar el estereotipo del gay

bien, el gay aceptable y potable, no responde

a mandatos sociales; sino más bien al

artilugio, a la estrategia, a la mimetización con

el dispositivo, a una operación que atenta contra

este mundo dentro de este mundo.

Por más narcisistas que podamos ser, no nos

producimos para encontrar a la musculoca-clonnovio

muñequito de pastel de bodas de ensueño,

que a todas nos enseñaron a desear. Nos

apropiamos de los estereotipos para oponer a

este mundo de sexo restringido a la gratuidad, una

propuesta de forma-de-vida que se manifiesta y

se dibuja en las coordenadas de la autonomía

sexual que desafía al orden imperante, es decir,

una postura subversiva de rebelión-sexo-política.

El capital erótico, según Catherine Hakim, es

la suma de la belleza, el atractivo sexual, la

vitalidad, el saber vestirse bien, el encanto, el don

de gentes y la competencia sexual, es decir es

la combinación de elementos estéticos, visuales,

físicos y sexuales que resultan atractivos en una

sociedad en especifico.

Es de suma importancia para los grupos que

hemos sido excluidos del acceso al capital

económico, social y humano, que el capital erótico

no sea monopolizado por las élites, pues tiene

tanto valor como el dinero, la educación y los

buenos contactos.

Se espera y se acepta como algo razonable

dedicar más de dos décadas a la formación y

el desarrollo académico. Tomando en cuenta

que el capital erótico es considerado un bien

superior, no es menos sensato dedicar tiempo

y esfuerzo al desarrollo de este, su utilización y

aprovechamiento.

97


El atractivo es, en gran medida, adquirido

incluye habilidades que se pueden aprender y

perfeccionar para cuidar la imagen y el estilo:

ponerse en forma, mejorar la postura, llevar

colores y formas favorecedores, elegir un corte

de cabello y vestuarios adecuados.

Conocemos el estigma y la discriminación en

carne propia, ahora la usamos para sacarle

provecho a la demanda masculina de ocio sexual

y beneficiarnos, le vendemos servicios al bajito,

al gordo, al cojo, al viejo, al kinky, al enclosetado,

al hetero casado y, si nos conviene, el boyfr iend

experience con o sin plazo definido.

El sex appeal tiene que ver con el caracter

y el estilo de la persona, la feminidad o

masculinidad pueden ser una manera de estar

en el mundo y relacionarse socialmente más

allá de las formas autorizadas y aceptadas

socialmente.

Nuestro trabajo sexual consiste en crear, junto con

el cliente, un espacio de producción de placer a

través del tacto, el lenguaje y la puesta en escena,

en otras palabras, es la utilización de recursos

somáticos y cognitivos para teatralizar una

fantasía, en donde se crean formas especificas

Los putos y las putas históricamente hemos

aprendido y nos hemos valido del intercambio

de nuestro capital erótico por poder económico,

de placer a través de la comunicación y la

vinculación social, es decir, una producción de

símbolos, de lenguaje y de afectos inusitados.

sabemos bien que éste equivale a otras ventajas

que las personas usan como herramienta para

vivir bien.

La gente se preocupa por la posibilidad de que

nosotros los putos “explotemos” la dependencia

por el sexo. Por lo visto no pasa lo mismo si

La prostitución permite, por un lado, que una

persona pueda tener una “pareja” atractiva, lo

que le significa valoraciones sociales positivas;

por asociación le confiere estatus y, por otro

lado, permite el acceso a experiencias sexuales

con personas que, de otra manera, serían

inaccesibles.

se saca provecho de las ventajas de riqueza o

estatus que alguien pueda tener, pero se alimenta

el estigma contra la prostitución para sancionar

y penalizar lo que hacemos. La desacreditación a

la cual estamos sometidos, el que nos tachen

de injustos, fraudulentos o inmorales a raíz del

aprovechamiento de nuestro capital erótico,

lo único que logra es acentuar la negativa a

No nos interesa vernos “bien” para buscar

un novio que se vea igual de “bien” o mejor

que nosotros, esa gente no nos interesa, nos

aceptar situaciones que limiten el control y poder

legitimado sobre las relaciones privadas y nuestra

autonomía, autodeterminación y forma de existir.

interesan los “feos”, los viejos, los gordos, los

no agraciados, los “pervertidos”. Devenimos

gerontofílicos, gordofílicos, y BDSMeros, atraídos

por el intercambio erótico y sexual de placer

y poder por dinero, preferimos utilizar nuestra

fuerza laboral como trabajadores sexuales

autónomos que dársela a una multinacional.

98

Aprendimos en principio, a dudar de nuestros

deseos, a problematizar y descolonizar el gusto.

El gusto, nuestros deseos, eso que pareciera ser

tan inconsciente, finalmente es resultado de

múltiples condicionantes, nada azarosas.


ORGULLO

C I E N C I A :

¿ A L I A D A O

E N E M I G A E N L A

L U C H A P O R L O S

D E R E C H O S ?

P O R M I G U E L R O J A S

F Í S I C O

Estas imágenes que giran en torno al quehacer

científico, vienen de la filosofía positivista

de la ciencia, la cual atribuye características

idealizadas de racionalidad y comprobaciones

experimentales que no se cumplen en el desarrollo

del conocimiento humano. La naturaleza

es altamente compleja, por lo que entender la

realidad de un fenómeno en su totalidad, resulta

una tarea prácticamente inalcanzable para

la mente humana.

Los términos “verdad”, “objetividad” e “irrefutabilidad”

son asociados al concepto de ciencia.

La ciencia no contempla opiniones personales,

es neutral, libre de valores morales y de

las influencias ideológicas o las condiciones

económicas y sociales.

Es importante entender que la persona que se dedica

a la generación de conocimiento científico,

lo hace dentro de un contexto social e histórico y

Incluso esta idea es tan común actualmente

que, por lo general, es utilizado como marca

comercial en frases como: “la efectividad de

este producto está científicamente comprobada”.

Suele pensarse, entonces, que alrededor

del conocimiento científico no debe de haber

cuestionamientos, puesto que la ciencia busca

una verdad natural y, en muchos casos, es vista

por la sociedad como el único conocimiento

confiable.

esto influye en su forma de comprender la realidad,

no porque altere los datos obtenidos de su

experimento o su análisis no procese de manera

rigurosa la información, sino debido a que, en la

profundización de un problema complejo, es posible

observar solo ciertos aspectos, dentro de un

marco limitado por el contexto. Es decir, ante una

realidad objetiva que se analiza en varias épocas

o contextos sociales diferentes, los resultados

pueden ser radicalmente distintos, sin que esto

signifique que no se haya hecho de forma idónea.

La ciencia vista desde el constructivismo social

reconoce que alcanzamos un consenso respecto al

conocimiento científico, mediante un proceso social.

Según esta perspectiva, la producción de conocimiento

esta ligada a la interacción dentro de

la comunidad científica y además la interacción

con el resto de la sociedad. Pese a que se puede

considerar que los descubrimientos científicos se

99


de los resultados propuestos, sin embargo, en el

contexto en el cual estos estudios fueron llevados

a cabo, los procedimientos descritos, sustentaron

la utilización de tratamientos para el cambio de la

orientación sexual.

basan en hechos no se lograría alcanzar ese

conocimiento, si no fuera porque las condiciones

sociales de un momento determinado

así lo permitieron. Autores como Thomas Kuhn

señalan que, en la resolución de las controversias

científicas, donde se acepta la validez de

un conocimiento o no, también intervienen, de

manera determinante, factores psicológicos y

sociales, incluso hay quienes sostienen que la

ciencia no puede explicarse adecuadamente

sin recurrir a los factores sociales, o sea que

no existe un conocimiento científico vinculado

únicamente a razones racionales.

Este corresponde a solo un ejemplo de una amplia

gama de estudios científicos que, durante mucho

tiempo, han intentado resolver el enigma de la

orientación sexual humana. Eugen Steinach, un

endocrinólogo austríaco, concluyó también que la

homosexualidad estaba arraigada en los testículos

de un hombre, por lo que esta teoría llevó a

que se realizaran experimentos de trasplante de

Esta discusión acerca de la influencia de la

sociedad sobre los resultados científicos toma

particular relevancia cuando se trata de estudios

que intentan explicar características humanas,

resultados que, además, suelen usarse

como base para defender as relacionadas con

testículos en la década de 1920, durante los cuales

los hombres homosexuales fueron castrados

y luego se les dieron testículos “heterosexuales”

de hecho, para la época el concepto de homosexualidad

como una enfermedad era ampliamente

aceptado y sustentando en evidencia.

los derechos de una población.

Las razones detrás de por qué las personas son

homosexuales, heterosexuales, bisexuales o cualquier

otra orientación, siguen siendo una fuente

de fascinación pública en la actualidad. Se considera

que la investigación sobre el sobre el tema

ofrece una ventana para entender la sexualidad

humana. Recientemente, “Archives of Sexual Behavior”

publicó una sección especial dedicada a la

investigación en esta área, titulada “El rompecabezas

de la orientación sexual”; en el informe se

incluye un estudio realizado por científicos de la

Universidad de Lethbridge, que ofrece evidencia

convincente y multicultural de la existencia de

factores genéticos subyacentes en la orientación

sexual de los seres humanos.

Por ejemplo, un artículo de 1976 titulado “Estimulación

septal para la iniciación del comportamiento

heterosexual en un hombre homosexual”

publicado en “Journal of Behavior

Therapy and Experimental Psychiatry” detalla

el caso de un varón de 24 años, homosexual

manifiesto, hospitalizado repetidamente por

depresión suicida crónica y con epilepsia del

lóbulo temporal que se sometió a un programa

de estimulación septal que resultó en

estados de placer, euforia, relajación y motivación

sexual. Estas respuestas se utilizaron

posteriormente para iniciar la excitación y el

comportamiento heterosexual. Además, el autor

indica que los hallazgos tienen importantes

implicaciones para el tratamiento de algunos

trastornos psicológicos.

La comunidad LGTBIQ+ no es la única población

que se ha visto involucrada en estudios científicos

Desde la perspectiva actual el artículo presenta

una serie importante de errores metodológicos,

que harían imposible pensar en la validez

que en este momento calificaríamos como impensables,

también, por ejemplo, existieron explicaciones

consideradas científicas, utilizadas para

justificar la segregación racial.

100


ORGULLO

Sin embargo y luego de diferentes luchas sociales,

son también estudios científicos modernos

los que han demostrado que los intentos

de cambiar la sexualidad de alguien pueden

ocasionar una baja autoestima, mayor riesgo

de suicidio y problemas de salud mental. Estos

estudios llevaron al retiro de la homosexualidad

como trastorno mental en 1972 y, en la

misma línea y producto del contexto social actual,

recientemente la OMS también eliminó la

transexualidad de esta lista.

Pareciera, entonces, que no son los movimientos

científicos los que dan origen y sustentan

las luchas sociales, sino que más bien, es el

contexto social el que determina cuál es el conocimiento

científico predominante en un determinado

momento, si bien es cierto la ciencia

puede ser una importante herramienta para

sustentar la lucha por los derechos humanos

y aportar elementos en la lucha contra prejuicios

infundados, también es necesario reconocer

sus limitaciones y entender que la ciencia

no se trata de un producto terminado ni mucho

menos, sino que, más bien se encuentra en

constante cambio y construcción.

101


P R E P

P O R F R A N C I S C O R Í O S

F A R M A C E Ú T I C O

Si alguna vez viste Preppers en NatGeo, una

serie que trata sobre los gringos que se preparan

para el fin del mundo, te aseguro que este

artículo no está relacionado, pero es fundamental

para entender las Profilaxis Preexposición

(PrEP por sus siglas en inglés). Este es

un tratamiento médico dirigido a prevenir la

transmisión del Virus de la Inmunodeficiencia

Humana (VIH) en personas con alto riesgo de

• Personas adultas que utilizan drogas vía intravenosa.

• Como opción para parejas en las que una persona

vive con el virus y la otra no, incluyendo mujeres no

infectadas que quieren tener un embarazo.

D E B É S T O M A R E N

C U E N T A L O S S I G U I E N T E S

A S P E C T O S A N T E S D E

I N I C I A R C O N P R E P

contraer la infección.

• Asegurarte de no vivir con VIH (no tener síntomas

Hasta ahora, la combinación de tenofovir y

emtricitabina como antirretrovirales, es la

única que está aprobada por la Administración

de Alimentos y Medicamentos de los Estados

Unidos (FDA) para ser usada como PrEP. Se ha

comprobado que la dosis diaria es segura y

efectiva en la reducción del riesgo de adquirir

VIH en adultos.

luego una relación sexual sin protección/de riesgo y

examen de sangre negativo).

• Realizarte exámenes de función renal (riñones) previo

al tratamiento.

• Realizarte exámenes de Infecciones de Transmisión

Sexual (ITS): sífilis, gonorrea, clamidia y hepatitis C.

S I Y A E S T Á S T O M A N D O

P R E P

Los antirretrovirales son una mezcla de medicamentos

que bloquea la habilidad del virus para

iniciar infecciones. Es necesaria la dosis diaria

para que las concentraciones, tanto en sangre

como en tejidos, sean las adecuadas para inhibir

la reproducción del virus.

¿ P A R A Q U I É N E S T Á

R E C O M E N D A D O

E L

P R E P ?

• Es necesario realizarte los exámenes de VIH e ITS

cada 3 meses para asegurar que no hayas contraído

ninguna infección. Si el examen de VIH da resultado

positivo, debés dejar de tomar PrEP de forma

inmediata. El uso en personas infectadas puede

causar resistencia del virus hacia el medicamento.

• En el caso de la función renal, se aconseja hacerse

exámenes, al menos, cada 6 meses, mientras está

en el tratamiento. Para quien desarrolle alguna falla

renal, se debe detener el tratamiento.

• Hombres adultos que tienen sexo con hombres

con algún riesgo alto de adquirir VIH.

• Adultos heterosexuales que tienen algún riesgo

de contraer VIH.

102


ORGULLO

N O T O D O L O Q U E

B R I L L A E S O R O

T I P S Q U E P U E D E N A Y U D A R

C O N L A A D H E R E N C I A .

•La persona usuaria puede experimentar: náuseas,

problemas gastrointestinales, dolor de

cabeza y/o flatulencias.

•Normalmente, estos efectos desaparecen

después del primer mes de tratamiento. Existe

la posibilidad de desarrollar insuficiencia renal

aguda. Por otro lado, en algunos casos de

estudios clínicos se observó una disminución

en la densidad de los huesos, lo cual, a largo

plazo puede causar osteoporosis. Estos efectos

son reversibles una vez que se suspende

la medicación.

• Tomar el PrEP en alguna hora del día que calce

con una actividad de la rutina, por ejemplo, al

lavarse los dientes

• Tenerlo en un contenedor de medicamentos que

diga los días de la semana, así es más fácil recordar

si se tomó o no el medicamento

• Utilizar aplicaciones del teléfono como la alarma

para que te recuerde la hora de tomar el PrEP.

•Utilizar calendarios para saber cuándo se inició

la toma del medicamento y para recordar las fechas

de los exámenes, cada 3 y 6 meses, según el

examen que sea.

L A H O R A D E “ L A N I Ñ A

POC H I TA ”

N U E S T R A F I N C A

En Costa Rica la combinación del medicamento se

El uso de un solo componente de la mezcla

(tenofovir o emtricitabina), otra dosis horas

antes del acto sexual o el uso discontinuo del

tratamiento no están recomendados clínicamente

como PrEP. La efectividad del PrEP está

ligada directamente a la adherencia del usuario

al tratamiento. En otras palabras, la efectividad

depende de la toma diaria del medicamento,

sin saltarse dosis. Se ha demostrado

que la posibilidad de contraer el virus aumenta

drásticamente en usuarios que incumplen la

encuentra bajo el nombre de marca Truvada, pero

la autorización para su uso como PrEP no se ha

aprobado. En otras palabras, Truvada en conjunto

con otros medicamentos se comercializa en el

país como tratamiento post infección. Esta combinación

de medicamentos se utiliza para personas

ya diagnosticadas con el virus. Bajo este marco

legal, la venta libre en farmacias no está permitida.

Sin embargo, actualmente muchas personas

consiguen PrEP de diferentes formas, incluyendo

la compra de genéricos en línea.

dosis diaria.

El uso del PrEP no evita ninguna otra ITS, solo

el VIH. Se deben tomar otras precauciones,

además del PrEP, para protegerse de las ITS.

La utilización del condón provee una barrera

adicional contra infecciones.

El medicamento debe mantenerse bien cerrado,

además de almacenarse en un lugar donde el

calor no sea excesivo y esté libre de humedad.

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