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Cuba Geografica No9

La Geografía, como otras ciencias naturales, tiene el don de facilitar el descubrimiento de las relaciones más o menos disimuladas entre los componentes y elementos de los geosistemas e imaginar su desarrollo. Es un privilegio que asombra cuando se logra rastrear la manera en que los pequeños cambios acarrean grandes consecuencias espaciotemporales. Y la Geografía, como cualquier otra ciencia, tiene el deber de exponer con claridad los hechos tal y como los encuentra a través de su insuperable prisma. Hoy existen en Cuba temas urgentes que deben ponerse sobre la mesa para debatirlos, para tomar decisiones o al menos para estar al tanto de lo que sucede. Así, en este número CubaGeográfica trata sobre la exportación de bienes y servicios, un asunto crítico y muy actual, que ya deja huellas –no siempre las mejores– en los paisajes, en los movimientos demográficos, en la infraestructura y hasta en los hábitos y costumbres de los cubanos. El colapso de la exportación de bienes tradicionales está cambiando el rostro del campo cubano. Lo compensan la vulnerable y previsiblemente finita exportación de decenas de miles de profesionales contratados en el extranjero, también el turismo y el auge de las remesas familiares desde el exterior, pero estas nuevas fuentes de ingreso no pueden reanimar el vacío que deja la parálisis de un central o una industria. La recuperación de las exportaciones tradicionales es un asunto vital que exige tomar decisiones audaces. Otro asunto novedoso que se expone en este número es el de las redes sociales como foro de la discusión geográfica seria, que atrae a cientos de participantes, afortunadamente muchos de ellos, estudiantes. Se le echa un vistazo al olvidado recurso de las aguas mineromedicinales y nuestra sección de Coloquio se volvió esta vez una especie de extensión crítica del muy comentado artículo sobre las Fallas Activas aparecido en el Nº8 de CG. Como de costumbre, esperamos que encuentren útil esta información. Muchas gracias

La Geografía, como otras ciencias naturales, tiene el don de facilitar el descubrimiento de las relaciones más o menos disimuladas entre los componentes y elementos de los geosistemas e imaginar su desarrollo. Es un privilegio que asombra cuando se logra rastrear la manera en que los pequeños cambios acarrean grandes consecuencias espaciotemporales.
Y la Geografía, como cualquier otra ciencia, tiene el deber de exponer con claridad los hechos tal y como los encuentra a través de su insuperable prisma.
Hoy existen en Cuba temas urgentes que deben ponerse sobre la mesa para debatirlos, para tomar decisiones o al menos para estar al tanto de lo que sucede. Así, en este número CubaGeográfica trata sobre la exportación de bienes y servicios, un asunto crítico y muy actual, que ya deja huellas –no siempre las mejores– en los paisajes, en los movimientos demográficos, en la infraestructura y hasta en los hábitos y costumbres de los cubanos.
El colapso de la exportación de bienes tradicionales está cambiando el rostro del campo cubano. Lo compensan la vulnerable y previsiblemente finita exportación de decenas de miles de profesionales contratados en el extranjero, también el turismo y el auge de las remesas familiares desde el exterior, pero estas nuevas fuentes de ingreso no pueden reanimar el vacío que deja la parálisis de un central o una industria. La recuperación de las exportaciones tradicionales es un asunto vital que exige tomar decisiones audaces.
Otro asunto novedoso que se expone en este número es el de las redes sociales como foro de la discusión geográfica
seria, que atrae a cientos de participantes, afortunadamente muchos de ellos, estudiantes.
Se le echa un vistazo al olvidado recurso de las aguas mineromedicinales y nuestra sección de Coloquio se volvió esta vez una especie de extensión crítica del muy comentado artículo sobre las Fallas Activas aparecido en el Nº8 de CG.
Como de costumbre, esperamos que encuentren útil esta información.
Muchas gracias

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LAS EXPORTACIONES

Los bandazos del comercio exterior –y el destino

de las exportaciones de mercancías– cambiaron

el rostro y el espíritu de la isla varias veces

desde el mismo inicio de la historia republicana

las reDes sociales,

un foro de discusión e intercambio

aguas MineroMeDicinales,

el recurso natural ocioso

el tornaDo De la habana

el raro e impredecible fenó♀meno

Diez preguntas a

ROGELIO BOMBINO

José M. Mateo roDríguez

recuerdos de colegas y discípulos


Una nota de introducción

La Geografía, como otras ciencias naturales, tiene el don

de facilitar el descubrimiento de las relaciones más o menos

disimuladas entre los componentes y elementos de los geosistemas

e imaginar su desarrollo. Es un privilegio que asombra

cuando se logra rastrear la manera en que los pequeños

cambios acarrean grandes consecuencias espaciotemporales.

Y la Geografía, como cualquier otra ciencia, tiene el deber

de exponer con claridad los hechos tal y como los encuentra

a través de su insuperable prisma.

Hoy existen en Cuba temas urgentes que deben ponerse

sobre la mesa para debatirlos, para tomar decisiones o al

menos para estar al tanto de lo que sucede.

Así, en este número CubaGeográfica trata sobre la exportación

de bienes y servicios, un asunto crítico y muy actual,

que ya deja huellas –no siempre las mejores– en los

paisajes, en los movimientos demográficos, en la infraestructura

y hasta en los hábitos y costumbres de los cubanos.

El colapso de la exportación de bienes tradicionales está

cambiando el rostro del campo cubano. Lo compensan la vulnerable

y previsiblemente finita exportación de decenas de

miles de profesionales contratados en el extranjero, también

el turismo y el auge de las remesas familiares desde el exterior,

pero estas nuevas fuentes de ingreso no pueden reanimar

el vacío que deja la parálisis de un central o una

industria. La recuperación de las exportaciones tradicionales

es un asunto vital que exige tomar decisiones audaces.

Otro asunto novedoso que se expone en este número es el

de las redes sociales como foro de la discusión geográfica

seria, que atrae a cientos de participantes, afortunadamente

muchos de ellos, estudiantes.

Se le echa un vistazo al olvidado recurso de las aguas

mineromedicinales y nuestra sección de Coloquio se volvió

esta vez una especie de extensión crítica del muy comentado

artículo sobre las Fallas Activas aparecido en el Nº8 de CG.

Como de costumbre, esperamos que encuentren útil esta

información.

Muchas gracias

Portada

Diseño de Salvador Lorenzo

i


En este número

18

Recursos

1

Tecnología

Redes sociales: foro de debate científico

El intercambio científico es diario, multifacético, serio

y muy concurrido. Lo interesante es que todo se hace

online y los especialistas pueden estár conectados lo

mismo en La Habana que en Moscú.

Bienvenidos a las redes sociales de debate geográfico.

24

Entrevista

archivos

35

Las rayas del calentamiento

Y Cuba tiene su gráfico propio.

El clima

No es un código de barras ni un

mantel de cumpleaños, es una

original forma de representar el

calentamiento global con datos.

Las aguas mineromedicinales: tesoro olvidado

La competencia de las playas, el Período Especial, la pérdida del

poder adquisitivo y la centralización de la economía paralizan el

desarrollo y mantenimiento de este sector.

Diez preguntas a Rogelio Bombino

Si alguien ha pasado sin ruido sus más

de 50 años en la Geografía, es Rogelio

Bombino. Hombre suave, cortés, dedicado

y talentoso que va dejando un rastro

de buenas imágenes, mapas de cuevas

complicadas y una apasionante investigación

histórica en los centenarios

de la iglesia de Jesús del Monte.

10

Comercio

El colapso de

las exportaciones

No se acostumbra a asociar

los cambios en el volumen,

la calidad y el destino de la

exportación de bienes con

otros cambios geográficos.

El hecho cierto es que unos

y otros han ido estrechamente

ligados desde 1902. El

colapso de las exportaciones

de hoy es un tema crítico y

puede estar conduciendo a

Cuba por el camino de otro

cambio geográfico general.

ii


Un foro de la discusión y el intercambio

por Antonio R. Magaz García

LAS REDES SOCIALES

PUEDEN LLENAR EL VACIO

DE OPORTUNIDADES PARA LA

COMUNICACIÓN PROFESIONAL

Reencontrarse con familiares, amigos

y colegas después de largas

separaciones, conocer la actualidad

del país de origen, del barrio, de la escuela

donde pasamos buenos momentos

son hechos de felicidad que alimentan

nuestros recuerdos más sagrados. Conocer

e intercambiar ideas con personas

de otros países o de diferentes lugares

del nuestro nos brinda una visión más

amplia de la sociedad, enriquece el

conocimiento en muchas direcciones.

La publicidad comercial o para la recaudación

es otro modo de utilización

de las redes sociales.

La mayor parte de las redes modernas

se usan con estos fines, pero al menos

en Cuba no es común utilizarlas como

medio de intercambio científico.

A pesar de la insuficiencia de los

medios de divulgación y de su alcance,

Cuba permanece alejada de la internet

para dar a conocer los resultados y desatar

todas las posibilidades de comunicación

y creatividad que representa la

nube digital. No parece haber un intercambio

adecuado entre los investigadores,

ni entre las instituciones académicas

y las docentes. Así se lastra el desarrollo

de las investigaciones y se obstaculiza

la difusión y preservación de

las ideas y del intercambio.

Esto conduce a un nocivo aislamiento

que hace retroceder el conocimiento,

confunde los conceptos básicos, olvida

los aportes y hace vulnerable a la escuela

nacional de geociencias a la invasión

de nociones erradas.

Las redes sociales, con Facebook,

Linkedin y Twitter a la cabeza, pueden

hoy llenar el vacío de oportunidades

para la comunicació♀n y el intercambio

profesional en Cuba.

Los foros han existido antes en la

Medicina, en las Ciencias Biológicas, la

Física y en otras áreas, pero en las Geociencias,

y sobre todo para Cuba, son

un desarrollo que comienza, es prometedor

y parece estar al alcance de

cualquier persona que tenga acceso

abierto a la internet..

Geólogos Cubanos sin Fronteras es un

ejemplo. Es este un grupo profesional

creado en Facebook que tiene miembros

(geógrafos, geólogos, hidrogeólogos,

geofísicos, biólogos y un extenso

etcétera) que residen en La Habana,

Santiago de Cuba, Moa o en Holguín, y

tambien los tiene en Miami, Baltimore,

en Guayaquil, Madrid o Moscú. Entre los

miembros hay profesionales activos y

otros jubilados y sobre todo hay un importante

número de estudiantes cubanos.

Como en cualquier debate con

presencia física, en esos foros virtuales

participan con comentarios un puñado

1


¿Dónde están

los miembros

de Geólogos

Cubanos sin

Fronteras?

Área con

la mayor

concentración

de miembros.

La mayoría de los participantes del foro Geólogos Cubanos sin Fronteras son de

Cuba, con 76%, seguidos por América Latina con 12% y Estados Unidos 6%.

Cómo crece un grupo temático

Geólogos Cubanos sin Fronteras

Ene. 11 a Mar. 12 2019

Fuente: Facebook

gía de Cuba, un foro en Facebook del

Instituto de Geología del Ministerio de

Industrias con más de 1 000 miembros.

También están los foros Profesionales

en Ciencias de la Tierra (11 200 miembros),

National Speleological Society

(8 200) y otros. Un foro más viejo y

extraordinariamente activo, con una revista

digital envidiable es el Cuba Arqueológica,

cuyas iniciativas, actividad

e ideas merecen ser imitadas. Como

foro geográfico limitado a la comunicación

social, está Amigos del Instituto

de especialistas pero los observan a

veces decenas de otros visitantes pasivos.

La distribución espacial de los miembros

y su número, y el ritmo de crecimiento

de este foro temático sorprenden,

pero lo mejor es que este es apenas

un ejemplo de lo que resulta posible

más allá de la comunicación banal.

Para marzo del 2019 el foro sobrepasaba

los 400 miembros y venía creciendo

con una tasa del 4.6% semanal

en apenas diez semanas.

Por fortuna, no es el único portal de

debate temático en las geociencias. Hay

otros que surgieron con mucha fuerza,

algunos se mantienen, otros no. Por lo

general desaparecen, o se enrarece la

discusión temática y pierden valiosos

miembros cuando les abren la puerta a

airadas desavenencias políticas.

Algunos foros no pasan de ser sitio de

encuentro social, de intercambio de noticias,

fotografías y videos más o menos

personales, de anuncio de eventos,

efemérides o conferencias tradicionales.

Entre los más conocidos están Geolode

Geografía Tropical, con solo 58

miembros y lamentablemente escasa

actividad.

Hay un foro meteorológico en Twitter

de la NOAA, el Cooperative Institute for

Meteorological Satellite Studies (CIMSS),

con sede en la Universidad de Wisconsin-

Madison, que ocasionalmente publica

imágenes y discusiones sobre fenómenos

meteorológicos en Cuba, como huracanes

o tormentas mayores. Este sitio

publicó cuatro imágenes espaciales del

meteorito de Viñales del 1º de febrero

pasado.

Los debates que a continuación

aparecen ocurrieron en los meses de

Mayo a Diciembre del 2018 y están enmarcados

en temas geológicos, geomorfológicos

y de la historia de las

Geociencias en Cuba.

Van como ejemplos de la actividad

seria de un foro científico, aunque por

sí mismos, pudieran ser elevados a la

condición de artículo. Son temas actuales,

interesantes y que dejan en el

lector la curiosidad necesaria para

seguir buscando respuestas.

2


Espeleotemas y sismicidad

21 de mayo, 2018

Recientemente se le está prestando más

atención a la ruptura de formaciones

secundarias en las cuevas y sus causas.

En Cuba se propone la idea de asociarlas

a la paleosismicidad, lo cual abre la

posibilidad de recrear la geodinámica

cuaternaria. Como muchas ideas nuevas,

el tema produce in intenso debate.

Antonio Magaz, geomorfólogo

La destrucción física de espeleotemas

en cuevas se atribuye a la paleosismicidad,

lo cual puede ser cierto, pero ¿por

qué no se consideran las fallas activas?

Noel Llopis Lladó creyó que muchas

respuestas a los problemas subterráneos

pueden hallarse en el exterior y viceversa.

También D.A. Lilienberg insistía

en que los problemas naturales deben

verse con un prisma holístico como

forma de análisis completo de un tema.

Entonces, ¿por qué ignorar las fracturas

activas en su relación con la ruptura

de las formaciones cavernarias? ¿por

qué ignorar la cronologia de sus movimientos?

¿Por qué no mirar al relieve

superficial, a los mapas epicentrales e

hipocentrales, los del campo pleisosístico

de atenuación sísmica, por qué no

establecer las correlaciones complejas

entre todos estos elementos?

Por otra parte, ¿cómo se discriminan

las modificaciones subterráneas no causadas

por sismos? Es decir, ¿cómo separarlas

de las causadas por solifluxión

subterránea o por derrumbes comunes?

La fallecida sismóloga Bertha Elena

González visitó un dia en el IG por

cuenta de un sismo en La Habana que

quebró una pared de la cárcel de mujeres

del Wajay. Le ofrecí el mapa de

fracturas del relieve y a los pocos días

llamó para decirme que en dos cuevas

cercanas aparecieron fracturas nuevas

en las formaciones secundarias. Este es

un ejemplo de la necesidad de revisar

las estructuras regionales.

Se deberían comparar las anomalias

en las espeleotemas con la red de fallamiento

activo en el relieve y la sismicidad

y asi comenzar a comprender cuáles

modificaciones deben ser importantes

para fijar la edad de los eventos antiguos.

Manuel Iturralde, geólogo

Estimado Magaz:

Creo que tocas un tema muy importante.

Hace años publiqué un librito

del cual ahora hice una versión titulada

Aventuras en las cavernas cubanas

(Ebook CITMATEL, www.libreriavirtualcuba.com)

donde hay una foto de una columna

fracturada. A este evento lo clasifiqué

como debido a un terremoto. Sin embargo,

con el tiempo me doy cuenta de

que en las cuevas ocurren derrumbes

–no necesariamente relacionados a terremotos–

que pueden provocar fracturas

en las formaciones secundarias. Por eso

creo, como tú, que sin una valoración

adecuada de TODOS LOS FACTORES, no se

puede concluir que cada espeleotema

fracturado es originado por un sismo.

A. Magaz

Amigo querido y maestro, gracias por

tu opinión. Esto no se puede tratar a la

ligera. Gracias por el libro. Un abrazo

en la distancia.

Laureano Orbera, neotectonista

Esto muchas veces se hace. El problema

es que los espeleólogos en su trabajo

generalmente no reportan estos

hechos.

Rafael Coutín, geólogo

Si yo tuviera que acometer esta tarea,

como toda investigación geológica partiría

de lo general a lo particular:

1) Estudio del contexto neotectónico

y verificar si hay reportes de fallas

que afecten el area de la caverna, en

cuanto a sismicidad.

2) Estudio de la geología y del relieve

para saber si algún otro fenómeno

fisicogeológico que afecta la

estabilidad de las espeleotemas.

3) Determinar las propiedades físicas

y mecánicas de las espeleotemas:

la resistencia a la ruptura por fatiga,

momento o vibración. Así se puede

saber qué energía necesita un sistema

para producir la ruptura mecánica

en un cuerpo sólido. La energía

es una referencia de la magnitud del

sismo, que a su vez depende de la

distancia al epicentro e hipocentro,

tipo de falla sismogeneradora, etc.

4) Verificar el substrato de la espeleotema.

¿Está sobre el piso de la

caverna o sobre otro depósito secundario

o relleno alóctono?

5) Geometría de la espeleotema: altura,

diámetro, textura superficial...

6) Posición en la caverna: cerca de

las aberturas o interior, en un cauce

seco o con circulación estacional.

7) Tomar un número grande de

mediciones de espeleotemas fracturadas

y no fracturadas.

8) Someterlas a un procesamiento

estadístico y/o de reconocimiento de

patrones, con o sin aprendizaje, para

establecer conclusiones de cuáles podrían

ser informativas y cuáles no.

9) Tomar una descripción exhaustiva

del entorno cercano de la espeleotema

y de la litología de la cueva.

Eso es lo que se me ocurre, ahora, me

gustaría que alguien me corrigiera o

abundase en esos criterios. Gracias.

A. Magaz

Coutin menciona elementos de procedimiento

importantes. No todas las espeleotemas

rotas son de origen sísmico.

Se requiere una inspección ingeniero-

3


geológica, geofísica y geomorfológica,

así como una valoración espeleomorfogenética.

Hay que establecer correlaciones

espaciotemporales entre la red

de fracturas activas, las modificaciones

del relieve, la estratificación, los cambios

litológicos, la sismicidad, y la

posición de las espeleotemas en cavidades

verticales y horizontales.

Los métodos físicomatemáticos completan

el procedimiento cuyo resultado

es la determinación de los espeleotemas

fracturados por sismos de determinada

clase energética. Con ello podemos obtener

el inventario de las formaciones

que hay que someter a fechado absoluto.

Así se puede elaborar el esquema

paleosísmico de las estructuras activas

con mayor confiabilidad

Cueva Incógnita,

Santo Tomás

El sistema de Santo Tomás

se desarrolla en un área

de Guaniguanico particularmente

densa en morfoalineamientos

que pueden

ser dislocaciones activas.

Aquí se ubica la cueva

Incógnita, donde se

describen espeleotemas

fracturadas asociadas

a la paleosismicidad.

Leslie Molerio, hidrogeólogo

Este tema y otras causas de ruptura de

espeleotemas siempre son considerados

en los estudios de paleosismicidad que

involucran la evidencia espeleológica.

Esta no solamente se deriva de fracturamiento

de espeleotemas, sino de

otras evidencias como los procesos de

clastificación, creeping, solifluxión,

asentamientos diferenciales, etc. En

otra oportunidad hemos señalado que

la información que suministran las espeleotemas

–fracturadas o no– es útil

para evaluar la actividad paleosísmica

de un territorio debido a que permiten

resolver tanto el problema directo

como el inverso; es decir:

1) Las espeleotemas colapsadas o

fracturadas pueden interpretarse

como indicadores de terremotos

pasados, es decir, eventos sísmicos

en los que la frecuencia del terremoto

es mayor que la frecuencia

natural de la concreción estalactítica

o estalagmítica. Cuando la frecuencia

natural de las estalactitas, por

ejemplo es mayor que las frecuencias

sísmicas, la estructura mantiene su

estabilidad e integridad.

2) Las formaciones sanas o no fracturadas

indicans que no han ocurrido

eventos mayores de cierto nivel, eso

significa que las frecuencias naturales

de las espeleotemas son mayores

que el rango de frecuencias

sísmicas y no sufren amplificación.

3) Una frecuencia natural mayor que

el rango de la excitación sísmica

revela que la espeleotema se mueve

como un objeto rígido conjuntamente

con su basamento.

La ventaja particular de las espeleotemas

es que permiten medir su frecuencia

natural y, con ello, suministran

información comparable con las frecuencias

sísmicas observadas. Pero está

claro que las evidencias espeleológicas

de eventos sísmicos no se reducen exclusivamente

al colapso de espeleotemas,

como se ha señalado antes. Otras

muchas pueden ser, incluso más espectaculares

pero han sido menos tratadas.

Evidencias potenciales como los procesos

de clastificación y subsidencia no

han sido estudiados en detalle y, por lo

común, tampoco han sido incluidos en

la data proxy paleosismológica.

Pero igual esto último debe ser acompañado

por datos de tipo geotécnico,

como hemos hecho en muchos sitios de

los polígonos que estamos estudiando

en Cuba. Particularmente en lo que

concierne a movimientos por creeping o

solifluxión, además de definir aquellas

propiedades que pueden o no causar

licuefacción del material arcilloso de

fondo o de soporte, la propia licuefacción

es una evidencia de paleosismos,

aunque el agrietamiento concomitante

de las espeleotemas, sobre todo las

basales, como las estalagmitas no refleje

al sismo como causa directa, sino

como indirecta. En tales casos, los tipos

de agrietamiento son diferentes.

El esquema conceptual parte del principio

de que la vibración provocada por

un terremoto puede deformar, destruir

o colapsar estalactitas, estalagmitas y

coladas (flowstone en general). También

producen derrumbes del techo y

4


paredes (tanto directamente como por

fatiga inducida), desplazamiento de los

caos de bloques y de los pisos, subsidencia,

recrecimiento de espeleotemas,

interrupción de la asociación estalactita-estalagmita

al desplazar el techo o

el piso, acelerar procesos de solifluxión

o creeping. En estos lugares, tan bien

preservados de agentes exteriores, la

primera causa que puede asociarse a

tales manifestaciones es precisamente

el efecto colateral de los sismos. Sin

embargo, estas evidencias tienen que

discriminar a otras causas probables,

como incepción de corrientes fluviales,

crecidas, desplazamientos asísmicos

gravitacionales o tectónicos.

IAEA (2015) recomienda combinar las

evidencias espeleológicas con otras del

exterior (deslizamientos, desprendimientos,

deformaciones de sedimentos

lacustres). Es fundamental la discriminación

de otros procesos alternativos

que puedan causar estas deformaciones.

Las causas probables de ruptura y colapso

de espeleotemas en cuevas son:

Inestabilidad del piso debido a su

composición (sedimentos friables).

Remoción de la base de espeleotemas

por escurrimiento líquido.

Colapso del piso de la caverna o

del techo y las paredes.

Deformaciones gravitacionales cercana

a los valles y deformaciones

por licuefacción o convolución de

sedimentos en la cueva.

Movimiento del hielo en el interior

de la cueva.

Cambios en la composición física y

química del agua de goteo provocando

decalcificación y pérdida de

agarre de la base de las formaciones.

Impacto antropogénico (accidentales,

minería, bélicos, vandalismo).

Impactos provocados por la fauna.

Terremotos (a los que sumamos los

tsunamis, maremotos, mareas de

tormenta).

Ruptura y recrecimiento de estalactitas

(incluso estalagmitas).

Anomalías en el crecimiento indicadoras

de desplazamiento o inclinación

a lo largo de fallas.

Flowstone y cortezas líticas desarrolladas

sobre sedimentos o espeleotemas

colapsaados.

Clastificación en general.

En realidad, la tensión que se requiere

para quebrar una espeleotema es

bastante elevada. Ello se debe a que la

frecuencia natural de las espeleotemas

es generalmente superior al rango de

frecuencia sísmica (0.1 a 30 Hz) impidiendo

que se fracturen y, más aún, que

colapsen. Sin embargo, las formaciones

largas y finas pueden someterse a esta

amplificación y quebrarse. Ahora bien,

las frecuencias de resonancia de las estalactitas

en particular, incrementan

significativamente la amplificación

dinámica y la tensión aplicada. Los defectos

en la estructura de las espeleotemas

incrementan su vulnerabilidad a la

vibración. Por ello, aun cuando ciertas

espeleotemas no son susceptibles de

romperse, los terremotos pueden fracturar

muchas concreciones.

La ausencia de formaciones colapsadas

o fracturadas como consecuencia de paleosismos

puede representar:

Una baja actividad sísmica o paleosísmica

en este caso.

Una actividad sísmica con atenuación

inferior a la frecuencia natural

de las espeleotemas

Una excitación sísmica menor que

el rango de la frecuencia natural de

la espeleotema, lo que significa que

ésta no se fractura ni colapsa, sino

que se mueve como un objeto rígido

conjuntamente con su basamento.

El análisis de las anomalías de la intensidad

sísmica obtenidas a partir de

escalas macrosísmicas permite establecer

la evidencia que los terrenos blandos

amplifican los efectos de los terremotos.

Se han desarrollado un gran

número de escalas macrosísmicas que

recogen y clasifican en grados los efectos

que provoca el terremoto en edificaciones,

personas y el medio natural.

Existen evidencias in situ, instrumentales

y teóricas de los efectos locales

provocados por ciertas características

del relieve. Durante terremotos destructivos,

las estructuras localizadas en la

parte superior de montañas o laderas

sufren daños mayores que las situadas

en zonas bajas. Este fenómeno de amplificación

depende de la relación dimensión

de la estructura versus movimiento

del suelo. Si la dimensión de la

estructura es del orden de la longitud

de onda, se produce un efecto significativo

en el movimiento del suelo.

Los modelos numéricos y teóricos

predicen amplificación del movimiento

en crestas y topografías convexas; en

cambio, se produce desamplificación en

zonas de superficie topográfica cóncava

como por ejemplo en los valles.

La amplificación dinámica también se

conoce como efecto de resonancia y se

estudió por primera vez en los años

1930. El efecto de resonancia considera

la diferencia entre la frecuencia de las

ondas sísmicas y la frecuencia natural

del depósito sedimentario.

En muchos casos se requiere un ajuste

de la teoría reológica del colapso sísmico

de espeleotemas debido a que

fenómenos como la decalcificación o la

redisolución alteran la estructura

cristalina de la espeleotema, debilitan

sus enlaces y provocan colapso por pérdida

de agarre de sus bases con el

techo, piso o paredes de la cueva. De

igual modo, movimientos de baja intensidad,

pero continuos, pueden provocar

fatiga de las estructuras cristalinas

5


y fracturamiento o colapso.

El cambio en la saturación del sedimento

no consolidado que rellena el

piso de las cuevas o que se encuentra

cubierto por cortezas líticas o flowstone

en general varía el efecto de las

cargas y provoca una respuesta de

fluencia lenta del material. Al perder

sustento por fluencia de material, la

estructura cristalina (estalagmita,

corteza, columna) puede perder soporte

y colapsa o se fractura. Muchos falsos

pisos flotantes y cornisas de flowstone

en cuevas se deben precisamente a la

migración del substrato arcilloso bajo

el revestimiento cristalino secundario.

A. Magaz

En el estudio: Exploration of the

terminal zone of Sagain zelaia

cave (Ernio massif) with notes

about natural breaking of

speleothems by mechanic decompression,

solifluxion and subsidence,

Carlos GALÁN y coautores, del

Laboratorio de Bioespeleología de la .

Sociedad de Ciencias Aranzadi ofrecen

conclusiones a considerar en la evaluación

espeleomorfogenética de los sitios

con espeleotemas fracturados y expone

la necesaria y objetiva discriminación y

clasificación de los eventos causales de

las anomalias en la estructura de estas

formaciones. Por otra parte un factor

importante de correlación para determinar

el comportamiento paleosísmico

de un territorio es la identificación

cronológica de los sismos en las zonas

de fallamiento activas relacionadas con

las formas subterráneas de los sistemas

kársticos. Revisar la ficha siguiente:

Magaz, A., J.L. Diaz. y J.R. Hernández

(1997): Elementos geomorfológicos

básicos para el análisis y determinación

de zonas de fallamiento

activo en las condiciones de Cuba.

Rev.Invest. Geográficas, Bol. Instituto de

Geografía, UNAM, México. 35: 9-83.

En el mapa adjunto se ha trazado el

morfoalineamiento tectónico de Dos

Hermanas a Cajobabo, límite de varias

unidades morfotectónicas del extremo

este de Cuba. Según la edad de las terrazas

marinas mas jóvenes cortadas y

desplazadas por la falla Dos Hermanas,

el último movimiento en esa sección de

la fractura ocurrió en el Holoceno. En

el extremo occidental de esta fractura,

se encuentran los corrimientos y derrumbes

paleosísmicos de Playitas de Cajobabo

que destruyeron la terraza de

Seboruco (Holoceno temprano) lo cual

es evidencia geomorfológica de la actividad

de toda la fractura en la misma

época pues en parte del circo de derrumbe

se ha construido una terraza

acumulativa contemporánea. Estas son

estructuras y formas geomórficas que

pueden ser trazadas y correlacionadas

con los sitios con espeleotemas fracturadas.

¿Coincidirán las edades de los paleoeventos

reflejados por las fracturas en

el relieve y por las espeleotemas fracturadas?

PALEOSISMICIDAD: La falla Dos Hermanas, derrumbes, terrazas y espeleotemas rotos

Las observaciones geoespeleológicas y geomorfólogicas de las zonas de fallamiento activas deben realizarse en comunión de especialistas si pretendemos esclarecer la sismicidad antigua.

6


La terraza de Seboruco

28 de diciembre, 2018

La terraza marina abrasiva que en Cuba se le conoce como Seboruco es una superficie

del Holoceno extendida por toda la isla, que corta sedimentos coralinos de la

formación Jaimanitas, de la parte baja del Pleistoceno superior (Sangamon). En el

occidente y centro de Cuba tiene una altura de 5 a 7 m, pero en la región oriental

puede alcanzar hasta 20 m debido a ascensos modernos más intensos.

La terraza de Seboruco hace evidente que los movimientos neotectónicos de resultante

vertical son discontinuos y diferenciados y continúan activos en época reciente.

El que sigue fue un debate sobre esta superficie esencial para comprender la evolución

y la dinámica moderna del relieve cubano.

LA TERRAZA de Seboruco, sobre la cual está parado Antonio Magaz en el Rincón de Guanabo, al este de La

Habana, se puede encontrar en casi todas las regiones geomórficas.

Antonio Magaz, geomorfólogo

Un caso sobresaliente donde el elevamiento

tectónico moderno ha superado

al movimiento ascencional marino

postglacial es relatado por el geógrafo

y ambientalista Jorge del Río.

Durante su estancia en el territorio de

la Base Naval de Guantánamo, Del Río

observó que en la primera terraza, inmediata

al acantilado costero de 15 a 20 m,

hay raíces de mangle muertas aún fijadas

en los huecos de disolución de la

calcarenita arrecifal, lo cual significa

que este ascenso intenso es de orden

secular. Los límites de estas zonas elevadas

pueden precisar el trazado de las

fallas activas peligrosas.

Nota: La formación geológica Jaimanitas

corresponde a la transgresión

Sangamon y ha sido fechada con una

edad de –131 000 años mediante el

método de C14 (Peñalver et al; 1982) y

con –105 000 años por método paleomagnético

(Pérez Lazo, 1986), dentro

7


Foto de Rogelio Bombino

AL FONDO, la terraza abrasiva de Seboruco, elevada unos 10 m, en la margen oriental de la desembocadura del río Imías, costa sur de Guantánamo.

del cañón del río Maya, cerca de su

tope superior.

La terraza holocena de Seboruco

puede hallarse también sumergida unos

metros, como ocurre en la depresión de

Remedios del Archipiélago de Sabana.

Puede formar cayos completos elevados

una decena de metros, como en Cayo

Santa María. La terraza de Seboruco

puede estar ausente en el interior de

los circos de derrumbes, en los estuarios

de los cañones costeros y en el interior

de las bahías y esteros.

Después de edificada esta construcción

coralina en un momento anterior a

–100 000 años (interglacial Sangamón)

el mar descendió hasta –120 m. (glaciación

Wisconsin) y el archipielago

emergió. En la etapa postglacial la

transgresión correspondiente alcanzó

hasta 3 m por encima del nivel actual

del mar durante la fase flandriense

hace aproximadamente de –6 000 a

–4 500 años. Se supone que en este

lapso la abrasión formó esta terraza.

Partiendo de las variaciones altimétricas

de este nivel morfoestratigráfico

moderno puede elaborarse un procedimiento

metodológico para esclarecer

los movimientos modernos. Aprender a

leer el relieve es fundamental en los

estudios neotectónicos y de la geodinámica

endógena reciente y permite descubrir

fracturas activas, aunque en la

etapa contemporánea no presenten sismicidad.

El colega y amigo, el Dr. Manuel Acevedo

me comunicó personalmente estas

variaciones notables en la altura de

este nivel abrasivo. Este efecto también

se observa en el nivel morfoestratigráfico

más antiguo del Plioceno-Pleistoceno

temprano, que presenta hasta 400 m

de desnivel a través de toda la isla. Es

una superficie denudativa de igual edad

desplazada tectónicamente a distintas

alturas durante el Pleistoceno medio,

superior y el Holoceno.

Manuel Iturralde, geólogo

Magaz, es probable que tú estés

parado [se refiere a la foto que aquí se

reproduce] sobre sedimentos de Jaimanitas,

en tanto la muesca corresponde

con esa transgresión. Un abrazo

A. Magaz

Iturralde, es que la superficie abrasiva

forma un plano con inclinación al mar

que corta los corales.

La muesca o voladizo de marea y la

terraza deben ser posteriores a la edad

de Jaimanitas.

Están descritas tres facies de esa formación:

(1) facies de corales en posición

original, (2) facies detrítica de

corales fragmentados y (3) facies lagunar

con equinodermos. En la primera

(1) el plano de abrasión corta a los

corales; mientras que en la segunda

(2), el plano abrasivo es evidente y en

la tercera (3) no he visto en el campo

las relaciones.

8


El estudio del karst

5 de diciembre, 2018

Es difícil atribuir la paternidad de los estudios del karst cubano a una sola persona.

El consenso acepta a Antonio Núñez Jiménez, quien sin dudas fue un extraordinario

divulgador de sus expediciones e ideas, inspirador y fundador de instituciones. Pero

seguramente a más de un colega le dan vueltas otros nombres no tan prominentes,

figuras tranquilas que tuvieron gran influencia en convertir en ciencia las observaciones

ocasionales, dispersas y hasta erróneas que a inicios de la década de 1960

llenaban el espacio de la información. En tema se discutió en Geólogos Cubanos sin

Fronteras y produjo algo más que una mención a un clásico. He aquí un sumario.

Antonio Magaz, geomorfólogo

El intercambio con los científicos eslovacos

Vladimir Panos y Otakar Stelcl fue

uno de los más productivos para la geografía

cubana. La obra cumbre fue publicada

hace 50 años por la editorial

Academia. Se trata de Carsos de Cuba,

de Núñez, Panos y Stelcl, que apareció

en 1968 en la fructífera Serie Espeleológica

y Carsológica No. 2, de la entonces

Academia de Ciencias de Cuba.

Casi 20 años después (1986), de nuevo

Panos, con Núñez y Nicasio Viña publican

Karstic map of Cuba 1 : 250 000, en

el Instituto de Geografía de Brno.

Siempre es bueno hacer un receso en

las participaciones de orden estrictamente

técnico para repasar la historia

de la escuela geocientífica cubana.

A. Magaz

Efectivamente, Leslie, en la revista

Cubageográfica citamos este trabajo

entre las publicaciones más importantes

del siglo pasado.

L. Molerio

Sin lugar a dudas que lo fue. Te digo

más, dejaron muchos temas pendientes

que no tuvieron continuidad, lamentablemente.

Rosa M. Cobas, geóloga

A mi modo de ver hay una tendencia

actual de no mirar el camino recorrido.

No reconocer lo ya hecho es lamentable

porque de que se hicieron muy buenas

investigaciones es una realidad.

A. Magaz

Querida Rosa, pero la situación está

salvada mientras exista una investigadora

joven como usted que sí lo haga.

Los nuevos problemas no pueden comprenderse

por completo a menos de que

se conozca su historia. Felicidades.

L. Molerio

Efectivamente, Rosa. La tal tendencia

existe. Y santificada por las exigencias

de los tribunales de grado... que si no

se cuántas publicaciones de tal a mas

cual fecha... Y matizada por planteamientos

incompletos o deficientes del

tema a investigar. A lo que se suma el

débil análisis de los antecedentes del

problema que se estudia. En fin, que

hay mucho por donde cortar.

A. Magaz

El tecnisismo burocrático para evaluar

a los investigadores y centros de investigación

ejecutado por personas que

desconocen el trabajo científico ha penetrado

peligrosamente en las instituciones.

Angel Graña, espeleólogo

Recuerdo la reunión y debe ser a principios

de los años 1970 [se refiere

Graña a la foto que aquí se reproduce].

Leslie Molerio, hidrogeólogo

Carsos de Cuba y El Desarrollo Diferenciado

del Karst en Cuba. . . publicados

hace 50 años, siguen siendo documentos

poco estudiados por los investigadores

del karst cubano.

Y eso es de lamentar.

Foto de Rogelio Bombino

VLADIMIR PANOS, a la izquierda, conversa con Nicasio Viña, al centro, de espaldas, y

con Angel Graña en una reunión de trabajo en La Habana, alrededor de 1970.

9


EXPORTACIÓN DE BIENES

El talón de Aquiles de la economía

por Armando H. Portela

La geografía de Cuba

ha cambiado varias

veces junto con los

vaivenes más drásticos

de su comercio exterior.

Los paisajes rurales y

urbanos, la sociedad, la

economía y la cultura

misma de la nación se

han ajustado en etapas

contrastantes cada vez

que el país ha dependido

de su comercio/alianza

con Europa (siglo XIX) o

con Estados Unidos (hasta

1960), con Rusia (1991)

o con Venezuela hasta hoy.

Esas oscilaciones contrastantes

se asocian muy

de cerca a las etapas de

la historia geográfica más

reciente de Cuba. La demanda

específica de los

mercados aliados orientaron

el uso de los recursos

naturales y agrícolas, su

intensidad, extensión e

influyeron en el estado

del medio ambiente.

Ilustración: Salvador Lorenzo


En cada momento de cambio se

reavivan las inversiones y la producción,

aparecen nuevos mercados

y nuevas fuentes de ingresos,

se ajusta la infraestructura,

se asimilan recursos y territorios

y hasta pueden cambiar las estadísticas

demográficas vitales.

Cuando flaquean las relaciones

comerciales se acercan las correcciones

que reaniman la actividad

de la economía.

También a cada momento de

cambio en las relaciones comerciales

generales corresponde un

vuelco en la estructura de la

tenencia de la tierra y el uso de

los suelos (bajo influencia de las

exportaciones) en su intensidad y

extensión, cambia la red vial y la

hidrográfica, se crean y abandonan

asentamientos y a cada etapa

incluso corresponde una arquitectura

y arte público propios.

EXPORTACIONES CUBANAS HOY

Cuba ya no es un país cuya

economía dependa solo de la exportación

de bienes primarios o

semielaborados. Esta no es enteramente

una buena noticia, sin

embargo, porque es el resultado

del colapso de la producción de

mercancías exportables que ha

abierto espacio a la diversificación

de las fuentes de ingreso.

Si en 1989 la exportación de bienes

equivalía al 27.5% del PIB, ya

para el 2017 era apenas el 2.5%.

Entre el 2011 y el 2017 la exportación

de bienes y servicios

disminuyó 23%. Sin considerar

los servicios, la exportación de

bienes sola cayó 59%, de $5 870

millones a $2 402 millones, un

descenso comparable al ocurrido

entre 1990 y 1995, en los años

iniciales del Período Especial.

El descenso está compensado

por las remesas familiares desde

el exterior, los ingresos del turismo

y de los servicios profesionales

(principalmente médicos)

prestados en el extranjero por

decenas de miles de especialistas

cubanos. Ninguna de estas

fuentes de ingresos era significativa

hace tres décadas.

La exportación de servicios,

(principalmente médicos) representaba

menos del 9% del ingreso

por exportaciones en 1990,

pero en el 2014 se habían disparado

hasta 71% de todas las

ventas en el exterior. Alrededor

del 2014, Cuba llegó a tener más

de 50,000 profesionales en 65

países, liderados por 28 350 en

Venezuela y 11 400 en Brasil,

según Cuba Standard Monthly.

La exportación de servicios del

2002 al 2014 creció al ritmo

anual de 36.7% hasta alcanzar

un ingreso de $13 000 millones,

aunque valga aclarar que la

cifra excede al valor del trabajo

de los especialistas.

En igual período los ingresos del

turismo crecieron 3.7% anual, de

$1 769 a $2 546.1 millones.

También las remesas (del 2000

al 2014) aumentaron 8.9%

anual, de $1 447 a $3 129 millones

según los estimados de The

Havana Consulting Group & Tech,

una mesa de expertos que monitorea

la economía de la isla.

Otras formas de ingreso, como

las inversiones frescas, los préstamos

de capital, la emisión o la

compra de bonos o el rendimiento

de valores bursátiles, son muy

secundarias o no existen.

Aparentemente el auge del tu-

11


ismo, las remesas y los servicios

profesionales desalentaron

el esfuerzo por realizar reformas

que estimularan la productividad

y recuperaran los mercados de

las producciones tradicionales.

La excepción fue la industria del

níquel, que desde inicio de los

1990 se abrió a la inversión extranjera

e introdujo reformas productivas

que redujeron drásticamente

los insostenibles costos y

mejoraron la producción.

Hoy, la caída en la exportación

de mercancías compromete la

capacidad de hacerle frente a la

crisis económica que ya se hace

sentir en el descenso del abastecimiento

de algunos alimentos

básicos y en el estancamiento

del PIB desde hace unos cuatro

años. Esta tendencia puede ser

el anticipo de nuevas direcciones

en el comercio exterior y de un

subsecuente cambio geográfico

perceptible.

CONSECUENCIAS GEOGRÁFICAS

Decisiones tomadas cuando

ocurrió el último gran cambio de

polaridad en el comercio exterior

cubano a inicios de los 1990 se

materializaron en años siguientes

y hoy pesan sobre la desaceleración

económica.

Al actuar sobre un rígido sistema

centralizado, la decisión de

abandonar o relegar a un segundo

plano los sectores agroindustriales

orientados al exterior en

vez de reformarlos hizo cambiar

el aspecto físico y socioeconómico

del país. Las consecuencias

más visibles están en el abandono

de 10 000 hectáreas de

café, más de 100 000 de cítricos

y más de un millón de hectáreas

de caña. También se acentuaron

las migraciones internas, se disparó

el éxodo de un millón de habitantes

(desde 1994), se adelan-

12


tó el estancamiento demográfico,

se aceleró el deterioro de la infraestructura

agroindustrial, de

transporte e hidráulica. Los sectores

agroindustriales se descapitalizaron,

perdieron experiencia

acumulada y aumentó el número

de empleados estatales carentes

de ocupación y salario reales

que son un lastre para la eficiencia

económica y la salud social.

Hubo otros impactos, como la

parálisis de la inversión interna,

que hoy impide recuperar esas

industrias y compromete el crecimiento

futuro. Las anteriores

son consecuencias geográficas.

Las reformas empleadas en el

turismo y la industria del níquel

se detuvieron inexplicablemente

en la agricultura, que tres décadas

después está estancada.

Hay también problemas estructurales

que gravitan sobre el

comercio exterior, y aun en el

caso de que mejoren los resultados

temporalmente, están latentes

y son un lastre, sobre todo en

los momentos actuales.

Algunos de ellos son la centralización

de la economía de escala,

la persistencia de esquemas

de producción y distribución que

han probado ser inoperantes, la

ausencia de poder de decisión y

la baja capacidad de reacción de

los productores (incluso los privados)

ante los cambios en el

mercado externo, lo que no les

permite adaptarse con rapidez ni

sacar provecho de oportunidades,

y por último, aunque no menos

importante, la baja calidad de algunos

productos de exportación.

A estos problemas se suman

otras limitaciones que de ninguna

manera son secundarias, como

la crónica estrechez financiera,

el impago de deudas a proveedores

e inversionistas, el pésimo

estado de la infraestructura y los

servicios, el creciente peso de

las sanciones comerciales de Estados

Unidos a Cuba y otros.

EL BALANCE COMERCIAL

Crónicamente Cuba exporta

menos de lo que gasta en compras

en el exterior. El desbalance

se traduce en problemas para la

economía y en niveles de vida

subsecuentemente más bajos.

Por más de medio siglo la

economía ha operado con un

marcado déficit comercial que

tiene que ver con la baja produc-

Exportaciones de bienes

$19378 (2012) $12574 (2017)

Exportación total (en millones de USD)

De ello, a Venezuela le corresponde

44.2% (2012) 17.6% (2017)

A la Unión Europea

5.7% (2012) 4.9% (2017)

A Canadá

28.4% (2012) 35.5% (2017)

... y a China

8.8% (2012) 16.1% (2017)


14


tividad, la dependencia de materias

primas volátiles, mercados

internacionales fieramente competitivos

y una creciente dependencia

en la importación de casi

todo, especialmente de alimentos

y de combustible. Para remediar

estos problemas, Cuba ha

recurrido a alianzas con mercados

que le ofrecen la estabilidad

de precios preferenciales pero

que a la postre terminan haciendo

más vulnerable a la economía.

Cuba fue uno de los países del

mundo con el mayor intercambio

comercial externo relativo al

tamaño de su población y de su

economía. Leví Marrero llamó la

atención al hecho de que después

de la Segunda Guerra

Mundial las exportaciones cubanas

de bienes promediaban

$124 per capita anuales (equivalentes

a $1 760 en la actualidad),

mientras que en el mismo

período el ingreso anual per

cápita por concepto de exportaciones

en Estados Unidos era de

$84, o $1 192, ajustada la cifra

a la inflación.

En contraste, hoy Cuba ocupa

el puesto 21 entre 22 países latinoamericanos

y del Caribe considerando

las exportaciones de

bienes per cápita (cálculos basados

en los anuarios de la CEPAL).

En el 2013 Cuba exportó valores

por $467.90 per cápita, equivalentes

a un tercio del promedio

de la región ($1 474.20), solo

mejor que Nicaragua ($372.00).

Aumentar las exportaciones es

vital y requiere tomar medidas

sistémicas, incluyendo atraer inversiones

masivas de capital en

todos los sectores de la economía,

preferiblemente en los que

generen un valor exportable

rápido (azúcar y derivados, cítricos

y derivados, café) e industrias

maquiladoras, incluyendo la

refinación de petróleo para la

reventa en el mercado exterior.

Los flujos de las exportaciones

Una contracción súbita del comercio exterior y de las exportaciones

ya ocurrió en tres ocasiones en el siglo pasado.

La primera fue al término de la etapa colonial, entre 1898 y

1902, cuando el país trataba de dejar atrás la devastación de la

guerra de independencia. El comercio, la industria y la agricultura

estaban colapsados cuando se abren las puertas a la inversión

masiva de Estados Unidos. La recuperación se produjo en menos

de dos décadas. Los siguientes bandazos ocurren al inicio de las

décadas de 1960 y de 1990 y son harto conocidos.

De estos tres episodios Cuba emergió transformada y estabilizada,

con nuevos mercados, tan dominantes que acabaron rediseñando

los paisajes geográficos, las características de la población,

la migraciones, el desarrollo de la infraestructura y la cultura

misma de la nación.

A finales de la década de 1950 EEUU concentraba el 69.7% del

comercio exterior cubano, seguido por Europa Occidental (15%).

De la isla salían azúcar, tabaco, y café, mientras se importaban

productos industriales y alimentos. La dependencia de un mercado

dominante –el americano– y de un producto esencial –el

azúcar– hacía sonar una insistente alarma, pero en su esencia el

esquema se mantenía sin cambios. La caña de azúcar ocupaba

1.16 millones de hectáreas o la mitad de toda la tierra cultivada.

Luego de 1959 la antigua URSS y sus aliados de Europa del

Este reemplazaron al mercado estadounidense y absorbieron los

productos tradicionales cubanos más otros nuevos, como los

cítricos y el níquel. La importación siguió siendo predominantemente

de productos industriales y alimentos. El bloque socialista,

hoy extinto, se hizo más dominante que el estadounidense en el

comercio, llegando a absorber el 84.7% de las exportaciones

cubanas en el período de 1985 a 1989. La caña ocupa 1.80 millones

de hectáreas, o dos tercios de las tierras cultivadas.

A partir de 1990 el colapso de los aliados sumió a la economía

cubana en su peor crisis de la historia. Algunas exportaciones

tradicionales desaparecieron (los cítricos, el café), otras se contrajeron

hasta en 80% (azúcar) y gradualmente aparecieron

nuevas formas de ingreso, como el turismo, las remesas del exterior

y la exportación de servicios profesionales. La caña ocupa

0.4-0.6 millones de ha, la quinta parte del área cultivada.

Desde el 2002 Cuba tiene una relación comercial muy ventajosa

con Venezuela, en la que dominan el acceso al petróleo en condiciones

de pago blandas y la exportación miles de profesionales,

principalmente médicos. El comercio internacional está mejor distribuido

pero el volumen de las exportaciones es pobre.

15


16


Exportaciones

y los paisajes

El uso de los suelos –y el paisaje agrícola–

ha cambiado en los últimos 30

años. El cambio vino de la mano del

ocaso de las expor taciones de azúcar, y

de cítricos, que arrastraron consigo a

los cultivos mayormente no exportables,

como el arroz, los pastos y otros de gran

escala, que se hicieron insostenibles.

Después de 1990, al desaparecer el

mercado al que Cuba abastecía, las tierras

estatales dejaron de ser atendidas.

Una fracción de ellas se entregó en

usufructo a personas naturales, pero

grandes extensiones quedaron abandonadas.

sobre todo las de pastos naturales

y cañaverales. No transcurrió

mucho tiempo para que se cubrieran

de marabú y de otras malezas.

En los mosaicos que acompañan, compuestos

con un intervalo de 27 años,

pueden verse los cambios en dos sectores

tomados como muestra del cuadro

general del paisaje agrícola en la isla. A

A la derecha, los cañaverales, cítricos y

pastos de la llanura de Ciego de Ávila,

Ceballos

Primero de Enero

Cítricos

Caña de azúcar

Frutos menores

Ciego de Avila

Frutos menores

Gaspar

Pastos

0 5 10 km

LA LLANURA DE CIEGO DE ÁVILA 1

Ceballos

Ciego de Avila

Gaspar

0 5 10 km

Área de maleza en 2016

Pastos

Primero de Enero

1 0 k m

3 0 k m

1989

2016

Río Cauto

Grito de Yara

Caña de azúcar

Cauto el Paso

Cauto Embarcadero

0 5 10 km

VALLE DEL CAUTO - Curso medio e inferior 2

Pastos

Pastos

1989

en 1989 tienen un diseño geométrico

o moteado fino en tonos de verde y

terracota, correspondientes con cañaverales,

huer tos cítricos y pastizales

bien atendidos, que se cubrieron de

malezas, visibles como manchas extensas,

oscuras, irregulares, años más tarde

(se ha contorneado una de ellas con

una línea amarilla discontinua).

A la izquierda se muestra par te de la

cuenca inferior y media del Valle del

Cauto, con arroz, caña y pastos atendidos

en 1989 y parcialmente abandonados

en el 2016.

Río Cauto

Grito de Yara

Cauto el Paso

Cauto Embarcadero

Embalse Baraguá

Las imágenes

Las cuatro imágenes que se muestran

aquí están creadas con los productos

de los satélites Landsat y del programa

Copernicus de la Agencia Espacial

Europea, que permiten reconstruir el

uso de la tierra entre 1984 y el 2016.

Accesibles sin costo en Google Earth

Áreas en detalle

1

0 5 10 km

2016

2


UN RECURSO NATURAL ABUNDANTE PENDIENTE DE UTILIZACIÓN

Por Armando H. Portela

Los balnearios medicinales en

Cuba pasan por un largo episodio

de estancamiento y recesión.

Las causas son varias, no siempre

son evitables y se conectan

unas con otras. Entre ellas están

la competencia del turismo de

playa, la prolongada debilidad general

de la economía, el deterioro de la

infraestructura, la baja capacidad de

consumo de los ciudadanos, la insostenibilidad

del subsidio estatal al sector,

la ausencia de iniciativa privada

para explotar las fuentes y la aparente

indiferencia –o incapacidad– del Ministerio

de Salud Pública para mantener

y desarrollar el sector.

No es esta una tendencia global, por

cuanto en otras partes del mundo el

turismo médico florece en un mercado

competitivo y exigente, para el

que cuentan tanto la calidad del servicio

médico como la diversidad y calidad

de las opciones turísticas.

Sin embargo, en Cuba hay condiciones

latentes que pueden impulsar el desarrollo

de la balneología. La primera

es el envejecimiento de la población.


Se espera que en el 2030 unos 3.3

millones de habitantes, o el 29% del

total, tendrá 60 años o más, y la proporción

seguirá en aumento hasta el

33.2% de la población en el 2050.

Este es el segmento poblacional que

más demanda el tratamiento balneológico

y se beneficia de él.

Enfermedades crónicas ortopédicas,

neurológicas, respiratorias, digestivas,

dermatológicas y circulatorias –algunas

de las que pueden paliarse en balnearios

medicinales– afectan a una

parte de la población y algunas aumentan

su presencia en edades mayores.

Las estadísticas públicas no revelan

la prevalencia, aunque la experiencia

común sí indica que son frecuentes.

Si bien la tradición que existió hace

décadas de utilizar los balnearios más

conocidos con fines terapéuticos se encuentra

en pausa prolongada, el mercado

pudiera recuperarse si a los usuarios

potenciales les son asequibles.

Por otra parte, en Cuba se conocen

bien las propiedades hidroquímicas y

el gasto de cada manantial utilizable

y el uso terapéutico potencial de las

aguas junto con sus limitaciones y

peligros. Hay una excelente experiencia

médica y terapéutica de larga data

para cada fuente explotada y los registros

hidrogeológicos son muy minuciosos,

precisos y están actualizados

por varias instituciones cubanas.

EXPLOSIÓN DEL TURISMO

Casi tres décadas después de

que Cuba apostara por el turismo

como una fuente clave de ingresos

para la economía, las aguas

medicinales naturales siguen solo

mostrando su gran potencial pero

escaso desarrollo.

La explosion de las inversiones

para el turismo internacional, enfocada

principalmente en seis

polos que absorben la mayor

parte de los visitantes, soslayó

algunos manantiales mineromedicinales

bien conocidos y ya asimilados,

como los de San Diego

de los Baños en Pinar del Río,

San Miguel en Matanzas y

Elguea en Villa Clara (números

4, 10 y 12 en el mapa y la tabla

19


acompañantes), que tienen un

uso local muy limitado o simplemente

fueron abandonados. La

excepción ha sido el desarrollo y

la comercialización de fuentes de

aguas minerales en Los Portales,

Pinar del Río, Ciego Montero,

Cienfuegos (13) y Sierra

Canasta, Guantánamo entre otros

menores.

Generalmente a salvo de la

contaminación y sobreexplotación

del escurrimiento superficial

y subterráneo común, el potencial

de las aguas mineromedicinales

parece estar intacto.

Con las inversiones mayores dirigidas

a crear nuevas capacidades

e infraestructura en playas,

las iniciativas recientes de rehabilitar

fuentes conocidas son casi

inexistentes y el desarrollo de

nuevas fuentes es nulo.

EL MERCADO DOMÉSTICO

El sector podrá reemerger como

una actividad económica sostenible

si los balnearios se hicieran

atractivos para un mercado nacional

solvente. Vale tener en

cuenta que fue justamentela demanda

doméstica la que en el

pasado hizo aparecer y desarrollarse

los balnearios medicinales.

El turismo europeo, canadiense

o estadounidense, que viaja a las

playas de Cuba y que tiene en

casa balnearios termomedicinales

bien establecidos difícilmente

viaje a Cuba por esta razón. Los

turistas estadounidenses, que

fueron visitantes comunes en los

balnearios cubanos tendrían que

redescubrir los manantiales que

alguna vez visitaron sus padres o

abuelos hace más se seis décadas.

Los balnearios pueden ser

atractivos asentamientos para

personas retiradas que residan

permanentemente en los alrededores,

como una vez fue en San

Miguel. Un modelo como el de

Elguea –sin población satélite–

es menos sostenible.

Pase a la página 23

20


El balneario de San Miguel en la década de 1930.

El inigualado Balneario de San Miguel

S

an

Miguel no pudo resistir la competencia

de Varadero ni la inexplicable

falta de interés por mantenerlo

activo. Al final, luego de un pálido renacimiento

en los años 80, perdió su

pelea privada con el Período Especial.

Sin embargo, sus ruinas, aún elegantes,

recuerdan que hay variantes posibles

en la industria del turismo; que la

apuesta actual por la playa es el equivalente

–por cierto, menos lucrativo–

de la criticada apuesta por el azúcar

en los siglos 19 y 20.

Cuando el Balneario de San Miguel

abrió en 1930 –uno de los tantos desarrollos

que propició la Carretera

Central que le queda cerca– a su

alrededor creció un pueblo diferente,

con calles amplias, jardines cuidados,

parques e iglesias grandes, hoteles de

ventanales y portales muy amplios y

un enjambre de sitios donde residentes

y visitantes podían obtener servicios

esenciales.

“El Paraíso de Cuba”, la frase comercial

que fuera su epítome, describía

bien al elegante refugio de la élite,

que luego alcanzó a la clase media.

Las ruinas del balneario pueden ser

hoy irreparables, pero animan a pensar

que si un sitio así –concebido y

dependiente del mercado doméstico–

fue posible y rentable, inversiones

similares pueden crear empleos y

generar ingresos importantes en un

sector que sigue sin desarrollarse.

21


Hay varias surgencias naturales

y perforadas en San Miguel.

Con ligeras variaciones, sus

aguas son bicarbonatadas sulfatadas

cálcicas, de composición y

temperatura (26ºC) estables,

pH neutro y un gasto de 3 l/s .

Tuvieron buena reputación para

tratar problemas gástricos, de la

piel, para aliviar el estrés sin

dudas, y hasta para paliar

desórdenes ginecológicos.

El recurso está en desuso.

El edificio principal en fecha reciente.

22


Viene de la página 20

LAS FUENTES

Las fuentes minerales son comunes

en Cuba. Se asocian a la

intrincada estructura geológica

de la isla y a su clima lluvioso.

La mayor parte de las fuentes

están ubicadas a lo largo de la

costa norte (en el mapa se indica

como una franja azul que lleva el

nombre de “cinturón de aguas

minerales”), y están asociadas a

la Sutura Principal Cubana, la

antigua zona de colisión entre la

plataforma continental de

Florida-Bahamas y el Arco Volcánico

cretácico de Cuba. Esta

zona es un gran infracorrimiento

de secuencias carbonatadas formada

por nappes de calizas y

dolomitas mesozoicas, en contacto

tectónico con serpentinitas

y con rocas vulcanógeno sedimentarias

a veces ocultas por

sedimentos más jóvenes. El

denso fallamiento de la zona de

sutura, combinado con un alto

gradiente térmico llevan a la superficie

aguas mineralizadas. a

veces termales. Otro grupo de

fuentes minerales en Cuba suroriental,

a lo largo de la Sierra

Maestra se asocia al arco volcánico

del Paleoceno levantado a

lo largo de la Fosa de Bartlett.

LAS AGUAS

Según su contenido mineral, las

aguas tienen un valor terapéutico,

o se usan mejor para beber.

La aguas de fuentes profundas,

altamente mineralizadas –comunmente

bicarbonatadas, sulfatadas

y clorinadas–, a menudo termales,

tienen valor terapéutico. Algunas

de estas fuentes han estado en

uso por más de un siglo y tienen

reputación por sus beneficios terapéuticos.

Estas fuentes se recomiendan

para una serie de

problemas de salud, incluyendo

enfermedades de la piel, de los

sistemas respiratorio, digestivo y

nervioso, para los problemas cardiocirculatorios

y para las articulaciones.

Algunas fuentes, como

las aguas de San Miguel de los

Baños han sido efectivas en

tratar problemas ginecológicos.

Otras fuentes se han usado por

décadas como agua de beber.

Estas tienen una mineralización

más baja, comunmente de sales

bicarbonatadas de calcio, sodio y

magnesio. Entre estas se encuentran

los conocidos manantiales y

embotelladoras de Los Portales y

Ciego Montero, y otros menores,

como La Cotorra, El Copey,

Amaro, Lobatón, La Palma, Peña

Azul, Tínima, Caney, Canasta y

Porto Santo.

Hoy hay 14 marcas de agua

mineral embotellada de un

número similar de manantiales,

pero la producción de algunas de

ellas puede estar descontinuada o

se mantiene a bajo nivel.

Sobre la radiactividad de las aguas y fangos del balneario de Elguea

Un grupo de autores del Centro de Protección e Higiene de las Radiaciones (CPHR) de Cuba,

adscrito a la Agencia de Energía Nuclear y Tecnologías de Avanzada del CITMA publicó en el

2011 uno de los raros trabajos sobre la radiactividad natural de las aguas mineromedicinales

de Cuba. El resultado esencial de la investigación, en el Balneario de Elguea, se reproduce aquí.

De los resultaDos Y DiscusiÓn

[...] Como se aprecia en el caso de los trabajadores,

la permanencia en los locales de la instalación

(54%) y la inhalación de radón (45%)

son las vías de exposición que más aportan a

las dosis.

No obstante ser [los trabajadores] el grupo

más expuesto, lo cual era de esperar debido a

su mayor permanencia en la instalación, las

dosis no resultan ser significativas, representando

apenas un 20% de incremento sobre el

valor de las dosis de 1,1 ± 0,3 µSv/año, estimado

como representativo de la dosis que

recibe la población cubana como consecuencia

de las fuentes ambientales de radiación

De las conclusiones

Las mediciones realizadas [en el balneario de

Elguea] evidenciaron la presencia predominante

de radionúclidos de la serie del uranio, con

concentraciones importantes de Ra-226 y Rn-

222 en los lodos y las aguas utilizadas en los

tratamientos [...] Los valores de dosis estimados

se encontraron en el intervalo de 1,01 a

180 µSv/año para trabajadores, y de 0,46 a 1,7

µSv/año por tratamiento completo a los pacientes.

Estos resultados se encuentran en el

intervalo de valores reportados por otros autores

[...] Los valores obtenidos, aun para los

trabajadores que resultaron ser el grupo más

irradiado, no indican necesidad de adoptar medidas

o regulaciones especiales de protección.

zerQuera, Juan t.; Fernández gómez, i.M.; carrazana

gonzález, J.; capote Ferrera, e.; rodríguez castro, g.

(2011) Evaluación de la carga radiacional sobre pacientes y trabajadores

del balneario Elguea, Cuba. Nucleus Nº49, pp 9-14

23


Diez PreguntAs A

ROGELIO BOMBINO GATELL


Creo que el único mérito que se me puede atribuir es el

de haber trabajado siempre, no impor ta si el empeño era

grande o pequeño, todos los he asumido con la misma

volunt ad de ser vir, y así será hast a el último aliento

Bombino en la Sierra de Viñ♠ales, mientras trabajaba

en la Academia de Ciecias en la década de 1970.

Por Lázaro Numa Águila

No siempre se tiene la oportunidad

de conversar con un hombre

simple, franco y de una

vida cargada de emotividades, como

es el caso de Rogelio Bombino Gatell,

amante profundo de la historia y vinculado

siempre a la investigación.

Bombino es uno de los tantos “anónimos”

vitales en innumerables esferas

de la investigación y que no han

tenido el justo reconocimiento. Escucharlo

para conocerlo mejor es el

propósito de estas líneas.

Bombino, siempre se precisa de un

preámbulo cuando se aborda la vida

de una persona, así el lector se puede

ubicar mejor en ella. Háblanos

de tu infancia y de tu formación.

No es fácil responder a tu pregunta a

los 81 años de vida. Con más de 50 de

trabajo y con los mareos mentales que

provoca la vejez, pero lo intentaré de

la mejor manera que pueda.

Trataré de hablar solo de las luces,

porque de las sombras –que fueron

muchas– prefiero no acordarme.

Nací en La Habana, pero mi niñez y

adolescencia, siempre que se tuvo un

espacio, transcurrieron en la finca

Santa Rosa, en la provincia de Cienfuegos,

rodeado de caballos, montañas

y mar. En La Habana convivía con

mis padres y siete tíos pescadores,

cazadores, fotógrafos y amantes de la

naturaleza. Todos me transmitieron las

inquietudes y vocaciones que siempre

me han acompañado, especialmente el

amor a Dios y por la fotografía.

¿También te transmitieron la

vocación religiosa?

Sí, mi familia ha tenido una tradición

católica profunda en la que me

formé. Cursé la formación primaria y

el bachillerato en las Escuelas Pías de

La Víbora. Por orientación de mis

profesores de Ciencias Naturales ingresé

en los Boys Scouts, en la tropa

de la iglesia de la Caridad, allí canalicé

mis inquietudes y aficiones dentro

de la disciplina propia de esta organización.

Además, pertenecía a un club

de aficionados a la Botánica, cuyo

programa me permitió conocer y trabajar

con el sabio botánico de la hermandad

de La Salle, el Hermano León

(Joseph Sylvestre Sauget) y con el

doctor José Álvarez Conde, destacado

naturalista. Ya en el bachillerato

obtengo el título de Agrimensor y

Dibujante Topográfico. Luego entre

1955 y 1957 pasé un curso sobre

Geografía en la Sociedad Espeleológica

de Cuba con el doctor Leví Marrero

y otro de fotografía en los Estudios

Buznego.

¿Tenías idea de que ese proceso iba

a ser definitorio en tu vida?

No, solo hacía lo que me gustaba.

También practicaba deportes, era esgrimista

y hacía fisicoculturismo. Con

el tiempo comprendí que todo aquello

que hice y aprendí en mi niñez y juventud

fue vital en mi vida posterior.

¿Cómo llegaste a la Academia

de Ciencias de Cuba?

Llego a la Academia con la categoría

de Auxiliar de Investigación. Fue el

24


En un trabajo de filmación en la Loma del Palenque, Matanzas, en la década de 1980.

doctor Pedro Cañas Abril el que medió

en eso, él ocupaba la dirección del

Instituto de Geografía, me conocía y

sabía de mi preparación, me propuso y

fui aceptado.

En los 30 años que trabajé en la

Academia de Ciencias participé en

muchas investigaciones de variados

temas. También me vinculé a múltiples

empeños junto a figuras prestigiosas

en el campo de la investigación.

Hice ilustraciones de textos para

la enseñanza con el Dr. Cañas. Me enrolé

en los primeros empeños por la

protección del medio ambiente con la

doctora Carmen Mosquera, pionera de

estas investigaciones en Cuba. Con el

doctor Nicasio Viñas participé en la

elaboración del Mapa del Carso de

Cuba. Trabajé con el conocido botánico

Onaney Muñiz el tema de la alimentación

de animales en cautiverio.

Recuerdo con agrado que con el doctor

Peirellada hice estudios de campo

y gabinete sobre las jutías y el almiquí

(tengo el privilegio de haber tomado

la única foto de un almiquí en

su hábitat natural en Cuba) y con el

doctor Abreu hice excavaciones arqueológicas.

Fueron tiempos de mucha y variada

actividad, fíjate que por mi condición

religiosa, también colaboré con el Departamento

de Investigaciones Socio–

religiosas. Pero hay una que siempre

recuerdo con especial agrado, fue en

la que colaboré con el Instituto de Investigaciones

del Cerebro. Fueron tantas

que hablar de todas es imposible

con el estado actual de mi memoria.

¿Fueron todas encomiendas de la

Academia o buscabas estar en ellas?

Lo que pasaba era que, por mis conocimientos

y dominios de actividades,

fundamentalmente la fotografía, la

topografía, el dibujo y algo de intrepidez

en mi carácter, integrarme en un

equipo de trabajo era para los investigadores

como tener un “todo incluido”,

me favorecía mi formación

personal. Algunas eran encomiendas,

pero la mayoría fueron peticiones de

los investigadores.

Se sabe de muchas colaboraciones

con medios de prensa escrita y la

televisión, algunos aseguran que

fuiste el pionero del cine y el video

en la Academia. ¿Qué hay de real y

de mito en todo eso?

Colaboré mucho con las revistas

Mar y Pesca, Somos Jóvenes y otras

publicaciones, eso es cierto. Junto a

mis funciones como Auxiliar me encargaba

de tomar fotos dentro y fuera

del tema científico, siempre había una

constante lucha para obtener películas

adecuadas para el trabajo, pero se trabajaba

con lo que aparecía y con

tremendo amor, por eso fue necesario

ampliar el espectro e ir al video como

herramienta. En ese campo hice –tanto

en cine como en video– algunos

trabajos que no prosperaron por falta

también de recursos económicos, pero

logré crear un modesto, pero útil banco

de imágenes. Para la televisión trabajamos

en el campo de la TV Educativa,

fue muy interesante, ahí sí se lograron

hacer trabajos buenos, lástima

que no se aprovecharan al máximo.

Estando en el Departamento Central

de Fotografía laboré en guiones y

tomas de fotos para diapofonogramas,

algo así como un rústico antecesor del

Power Point. Era para el servicio de la

Academia, para mostrar los logros

científicos.

No me has hablado del trabajo con

los jóvenes y la formación vocacional,

se dice que también estuviste en

ese campo ¿Qué hay de cierto?

Te decía que mi memoria se niega a

reproducirlo todo. Es bueno que me

recuerdes eso. Sí, atendí varios

proyectos en ese sentido, pero el que

más disfrutaba era el del club de aficionados

a la Espeleología. En él

llevábamos a los muchachos a cuevas

y les enseñábamos los rudimentos de

la especialidad, pero lo mejor era que

se enseñaba haciendo.

Tengo la dicha de decir que algunos

de aquellos niños que comenzaron curioseando,

hoy son profesionales, dentro

y fuera de Cuba, con resultados

notables y publicaciones importantes.

Si tuvieras que mencionar algún

trabajo que consideras importante y

del que lastimosamente no has visto

ninguna repercusión posterior ¿cuál

mencionarías?

Entre los que considero más importantes

y potencialmente provechosos,

pero que lamentablemente quedaron

olvidados, colocaría sin pensarlo

mucho la producción de 19 documentales

cinematográficos sobre las regiones

naturales de Cuba. Fue una

colaboración con el Ministerio de

Educación que tuvo la asesoría del

25


Rogelio Bombino revisa los archivos de la Parroquia de Jesús del Monte en fecha reciente.

doctor Cañas Abril, creo que fueron

joyas. Ignoro si aún se preservan.

Luego viene el proceso de reestructuración

de la Academia. En ese momento

me encontraba en la Unidad

Central de Fotografía, encargado de

desarrollar el proyecto de cine y video

con fines científicos. La unidad es

anexada al Centro Nacional para la

Divulgación de la Ciencia y la Técnica,

entidad de largo nombre y corto

aliento, ahí decido pasar a la jubilación

en 1993, a pesar de la magra pensión

que me esperaba.

¿Cómo llegas a animador histórico

de la parroquia de El Buen Pastor

de Jesús del Monte?

Por una propuesta del párroco, que

en ese momento era Monseñor Carlos

Manuel de Céspedes García–Menocal,

una figura importante dentro de la

curia eclesiástica y de la cultura nacional.

Esta actividad la realizaba

hacía muchos años en la parroquia.

Por su importancia histórica, la iglesia

es visitada frecuentemente por estudiantes

e investigadores y hacía falta

una persona que los atendiera y que

supiera de su historia.

Entre los tantos trabajos realizados

allí, considero interesante la consolidación

del listado de párrocos que han

servido en ella durante los 321 años

de su existencia, una tarea titánica,

pues hubo que revisar todos los libros

del archivo parroquial. Este trabajo

fue solicitado por la Cancillería del

Arzobispado de La Habana.

Esta revisión me permitió el acopio

de una base de datos formidable desde

el punto de vista demográfico, cementerial,

sociocultural, urbanístico, antropológico

y religioso del territorio

de Jesús del Monte. Esto permitió que

un amigo sociólogo e historiador, tan

obsesivo como yo en materia de investigación,

consolidara una amplia

historia local y regional de la zona.

Ya se han publicado una separata y

varios artículos. También como aspecto

novedoso se consiguió poner en

claro la importancia del Cementerio

de Jesús del Monte, poco conocido

hoy, pero que fue el primero de esta

ciudad, data de 1693 ya con categoría

de rango. Esto es algo que rompe algunos

mitos históricos sobre el tema.

¿Si tuvieras que definir tu vida,

cómo lo harías?

Creo que el único mérito que se me

puede atribuir es el de haber trabajado

siempre, no importa si el empeño era

grande o pequeño, todos los he asumido

con la misma voluntad de servir, y

así será hasta el último aliento.

Lástima que el cementerio de Jesús

del Monte, que estuvo ubicado frente

a mi actual y ruinosa residencia, ya no

exista ni preste sus servicios a nuestra

comunidad. Llegado el momento eso

me hubiera acortado el viaje final y

me mantendría para siempre en mi

Jesús del Monte querido.

Bombino, gracias por el tiempo

dedicado a CubaGeográfica.

sobre el autor:

Lázaro Numa Águila

es sociólogo e historiador,

colaborador de las revistas

Palabra Nueva y Espacio Laical

26


IN MEMORIAM

José M. Mateo Rodríguez

1947-2019

Por Manuel García de Castro

El eminente geógrafo cubano José Manuel Mateo Rodríguez,

quien creó e impulsó direcciones en las investigaciones geográficas

en Cuba, formó a cientos de estudiantes, fue mentor

científico de numerosos doctorantes y extendió la influencia

de la Geografía cubana por Latinoamé-rica, falleció en La Habana

en horas de la noche del 26 de julio del 2019 víctima de una desigual

batalla contra el cáncer. Tenía 72 años.

El profesor Mateo alcanzó grados y títulos científicos más altos

que los de ningún otro geógrafo cubano. Fue Profesor Titular

de la Facultad de Geografía de la Universidad de La Habana,

Profesor Emérito de la Universidad de La Habana (2017) y

Académico de Mérito de la Academia de Ciencias de Cuba.

Fue también uno de los primeros geógrafos cubanos en

obtener un título de Doctor en Ciencias Geográficas en la

Universidad Estatal de Moscú (1979), al que más tarde

sumó el doctorado en Ciencias de la Universidad de La

Habana (2007) y otros altos diplomas de universidades

europeas. Presidió la Sociedad Cubana de Geografía

desde el 2010 al 2018 y se hizo acreedor del Premio Nacional

de Geografía en el 2015.

Mateo fue autor de cientos de títulos, en su mayor

parte artículos científicos, y también monografías,

libros, y mapas que abarcan áreas tan extensas como

la geomorfología del carso, donde hizo sus primeros

aportes en Cuba, y la Geografía de los Paisajes, que

abrazó, desarrolló y extendió como fundador y

figura de referencia.

Nos deja un extenso legado y un ejemplo de

dedicación insuperable vinculados a la Geografía,

la ciencia que tanto amó toda su vida. Títulos y

reconocimientos merecidos y ganados durante

casi medio siglo de intenso trabajo describen su

talla intelectual, pero quizás el más entrañable

– y no por sencillo menos grande – es el de

geógrafo, el que preferimos para identificarlo,

con la certeza de ser el reconocimiento

más de su gusto y el que mejor

nos vincula a su recuerdo, a todos los que

tuvimos la dicha y el privilegio de tenerlo

como compañero de profesión y amigo.

Descanse en Paz.

El doctor José Mateo nació en La Habana el 2 de abril de 1947 y se graduó

como geógrafo en 1971. La foto –tomada de Facebook– fue hecha aparentemente

cerca de su cumpleaños en el 2016 en algún viaje fuera de Cuba.

27


‘Hasta siempre, profesor Mateo’

Extracto de las palabras de Arturo Rúa de Cabo,

vicedecano de la Facultad de Geografía, en la

despedida de duelo del profesor José Mateo:

Será imposible hablar del pensamiento geográfico

cubano sin mencionar al profesor

Mateo y su preocupación constante para que

la Geografía y los geógrafos cubanos estuvieran

en cada territorio del país. Su intensa batalla

para que la enseñanza de la Geografía

ocupara un lugar privilegiado en el sistema

nacional de educación. Su defensa y divulgación

del pensamiento geográfico cubano se

materializaron en cada evento nacional o

internacional en los que participó.

‘Un fuerte abrazo de despedida’

Manuel Iturralde, académico de Mérito de la

Academia de Ciencias de Cuba

Siendo un científico, lo más probable es que

esta noticia quede dentro de los círculos de

sus amistades y colegas [...] Hace poco lo vi

de buen ánimo y como siempre, activo, preparando

una nueva obra. A pesar de saber que

luchaba contra una enfermedad como el

cáncer, me pareció que iba ganando la batalla,

al punto de que se fue a dar clases e investigar

a una universidad de Brasil. Yo sé

que lo usual es decir que se ha quedado con

nosotros, y es cierto, pero siempre voy a extrañar

el gesto y la palabra.

Cómo recordarlo

Armando H. Portela, CubaGeográfica

No hubiera sido tan popular sin un poco de humor

Recuerdo que habían asignado tres carros a

los profesores y le dieron uno a Mateo. Un

día lo encontramos en la parada esperando

la ruta 216 y le pregunto: “Qué, profe, ¿se le

rompió el Moskovich?, y me dice, “No, está

bien, sin problemas”... “Entonces ¿por qué lo

dejó en el parqueo. Está ahorrando gasolina?.

Se quedó en silencio un momento y me dijo:

“¿De veras lo viste ahí?... ¡Ahora me acuerdo

que andaba en el carro!”. Y viró a buscarlo.

Amauris Pérez Arias, geógrafo, Quito

Un día, en la Cátedra Militar, me sorprenden

con una caricatura del capitán escondida en

una libreta. Me llevan al Decanato y allí estaba

Mateo, que trabajaba descalzo. El capitán

se cuadra, suena los tacones y le extiende

la caricatura a Mateo, quien al verla se echa

a reir a carcajadas y le dice: “¡Ese eres tú!”.

El militar se enfureció aún más y el problema

llegó al rectorado. Y Mateo el pobre justificando

su risa y mi culpa. Luego me repetía:

“Jorge, me metiste en un problema...”

Jorge del Río, Walsh Environmental, Miami

Tiene razón Iturralde, somos más dados a

exaltar la vida de otro tipo de figuras que

rinden un servicio público, pero en las ciencias,

los creadores se conocen solo en el

ámbito profesional... si acaso.

Insistía en eso Leví Marrero: “Por tratarse

de un hombre de ciencia [...] es lógico que

apenas se tenga en Cuba noticia de su

existencia, y que su nombre no despierte ni

admiración ni gratitud generales...”, escribió

Leví en 1956 sobre el gran edafólogo

americano Hugh Bennet.

Es probable que suceda así con Mateo,

quien como Massip y Leví dio el salto a

Latinoamérica apoyado solo en sus propias

iniciativas e ideas.

La Sociedad Geográfica de Cuba planea un

homenaje póstumo. Es bueno, pero insuficiente.

Hay que pensar en algo permanente,

como una cátedra, una plaza, un premio o

un evento geográfico cubano regular que

lleven su nombre. Es una forma de honrarlo

y de inspirar a otros a conocer su obra. El Mapa de los Paisajes, de José Mateo, en el Atlas Nacional de Cuba (1989).

Un geógrafo

extraordinario’

Sonia Montiel, ex decana

de la Facultad de

Geografía de la UH:

Fue mi profesor, mi

compañero de trabajo

y un geógrafo extraordinario.

Siempre lo

admiré mucho y ahora

lo seguré recordando

con mucho afecto.

28


Coloquio

co-lo-quio

Diccionario de la Real Academia Española

3. m. Reunión en que se convoca a un

número limitado de personas para que debatan

un problema, sin que necesariamente

haya de recaer acuerdo.

Julio-Diciembre 2018

Del Nº8 de CubaGeográfica los lectores

han comentado sobre todo el

artículo Las Fallas Activas, un tema

que ya había recibido atención en las

redes. Su publicación levantó críticas y

elogios, lo que revela no solo el interés

por este tema actual, sino la disparidad

de puntos de vista, los importantes hiatos

en la información y la investigación,

y lo saludable que resulta el intercambio

en las redes sociales, un asunto que

no por casualidad se trata en este Nº9.

También hubo reacciones al trabajo de

Los Ferrocarriles de Cuba, agradecimientos

por la entrevista a Orlando

Montejo y sugerencias y alertas por

erratas inevitables que siempre duelen.

Tuvimos que hacer una difícil selección

de las cartas y las ideas de los lectores.

A todos les estamos muy agradecidos.

Sepan que la crítica, tanto como el elogio

sincero, estimulan siempre.

las fallas activas en el relieve y Diez fallas cubanas

CG, Nº8 julio-diciembre 2018

M

ás que un crítico soy un ferviente

par tidario de este ar tículo, pero

no quedaría bien con los autores si no

les ofrezco mi modesta opinión.

No se debe culpar a los geólogos por

la falta de verificación de las fallas activas.

Comprobar en el terreno lo que se

percibe mediante métodos remotos es

tarea de todos los especialistas en las

Ciencias de la Tierra.

Las fallas activas normalmente liberan

gases. ¿Se ha hecho emanometría?

Estoy seguro de que no. ¿Se ha monumentado

y medido el desplazamiento [en

fallas] con instrumentos de precisión?

Me cuestiono la llamada Falla de Baconao.

No hay falla donde existen contactos

concordantes entre cuatro unidades

con contactos gradacionales, visibles

en afloramientos, correlacionables.

Un libro a campo abier to, que le permitió

ser el polígono de prácticas de levantamiento

geológico para estudiantes.

Hay descritos contactos sedimentarios

concordantes gradacionales entre las

secuencias de El Cobre, Puerto Boniato,

San Luis y Camarones, incluyendo un rico

reporte paleontológico y palinológico.

En el Léxico Estratigráfico de Cuba se

reconoce la naturaleza concordante de

las cuatro unidades.

La Falla Baconao, señalada con una línea roja más gruesa por los

autores del artículo aparecido en el Nº8 de CG.

El lineamiento formado por la formación

Camarones y la base, formación

San Luis, es litomórfico, no morfoestructural.

No hay una sola brecha tectónica,

milonita, espejos de fricción, etc,

que conduzcan a la definición de un

contacto tectónico. Conozco este lugar

a través de campañas de campo, de

comprobación visual y mediciones de

elementos de yacencia en el terreno.

Grandes fallas como Guacanayabo-

Nipe, La Trocha, Pinar, etc. parecen ser

zonas de falla. Son en realidad el contacto

de bloques cor ticales. Esas cuencas

están limitadas por grandes fracturas

cor ticales. Eso es evidente en la

geofísica y en la geología, además de

la expresión del relieve.

Rafael Coutín, geólogo

Tampa, Florida

29


e

xcelente ar tículo [...] lleno de magníficas

valoraciones, pero por

supuesto, desde el punto de vista de la

especialidad de los autores. Presenta algunas

consideraciones en las que no

concuerdo, pero tiene otras que deben

ser tomadas en cuenta en las investigaciones

que llevamos en el CENAIS.

En el prólogo [se plantea] que las

fallas activas son numerosas y están a la

vista, pero en el mismo ar tículo se deduce

que no están tan a la vista:

Se afirma que fue difícil identificarlas

y car tografiarlas y que hubo que recurrir

a métodos indirectos de diagnóstico,

como el análisis geomorfológico, y a

datos sismológicos y geodésicos que

permitieron seleccionarlas. Encontrarlas,

afirman los autores, requiere de entrenamiento

profesional especializado.

“Las fallas activas se vinculan a la

mayor parte de los terremotos fuertes,

sin embargo, solo una pequeña fracción

de ellas presenta actividad sísmica”.

Considero esta afirmación poco clara y

contradictoria.

Se debe tener cuidado al interpretar

la concentración de epicentros como

indicación de la actividad en zonas de

fallas y de intersección de fallas. Los

hipocentros están relacionados directa

e intrínsecamente con las fallas. El epicentro

es la proyección ver tical del

hipocentro en la superficie. Por lo tanto

en fallas normales e inversas el epicentro,

mientras más profundo sea el

sismo, más se apar ta de la línea de la

falla en la superficie. Hay una predisposición

de ver agrupamiento de epicentros

y trazar sobre ellos una falla.

Solo esto se cumple para fallas ver ticales,

de rumbo.

Cuba entra en una etapa de desarrollo

neoplatafórmico a partir del Mioceno

medio y superior”, dicen los autores.

Pero los principales geólogos cubanos

reconocen que esto ocurrió a par tir del

Eoceno superior. De todas maneras el

término neoplatafórmico es par te de la

terminología de los geosinclinales, una

teoría superada hoy, por lo que hay que

explicar de otra manera la tectónica del

archipiélago cubano a partir de esa fecha.

“Las fracturas que han ayudado a

modelar el teatro geográfico nacional”

[Las fracturas] no modelan el relieve,

en un territorio.

Dr Enrique D. Arango Arias

Jefe del Servicio Sismológico Nacional,

vicedirector del Centro Nacional de

Investigaciones Sismológicas,

Santiago de Cuba

La Meseta de Santa María de Loreto, al pie de la cual corre la Falla Baconao, según los autores del

artículo Las fallas activas en el relieve, vista desde el noroeste.

u

n excelente trabajo, una presentación

bien condensada de la

enorme cantidad de datos sobre las

fallas activas del país, que, de seguro,

podrían conformar un libro extenso.

[...]

En mi opinión, a cada una de las fallas

presentadas se le debería haber dedicado

mayor espacio, incluso se podría

haber hecho una publicación exclusiva

para este ar tículo o haberlo dividido en

dos par tes, para publicarlos en dos

números consecutivos de la revista.

[...]

Recuerdo que en 1974, durante el

mapeo geológico a escala 1:100 000 del

territorio Mar tí-Victoria de las Tunas, se

puso un menor acento a la investigación

del Cuaternario al reciente para

definir el contexto estructural reciente

y las amenazas geológicas potenciales.

Esto ha venido sucediendo hasta la actualidad,

a menos de que se trate de

proyectos con ese objetivo específico.

[...]

En el volcán Cerro Machín, en el depar

tamento Tolima de los Andes colombianos,

pude determinar saltos de fallas

activas de 35-40 m, de manera que en

nuestro país, en el borde del contacto

entre placas (América del Nor te, a la

que per tenecemos, y la placa Caribe)

es de entender que los saltos de falla

pueden resultar así de grandes como

se expresa en el texto.

René Lugo Primelles

Ingeniero geólogo y geofísico

h

oy, cuando la escuela cubana de

geomorfología se ha perdido casi

por completo, se hace necesario valorar

los estudios como este –sin miramientos

políticos que lastren el quehacer

científico–, para propiciar un completo

desarrollo [del conocimiento] de las

Geociencias entre las nuevas generaciones.

Los estudios geológicos suelen ser

costosos y complicados, incluso para

exper tos en estos temas, y este ar tículo

describe métodos prácticos y más

económicos de detección de fallas activas

basados en el análisis geomorfológico,

que arrojan resultados positivos y

aplicables a los estudios de peligro, vulnerabilidad

y riesgo sísmico.

[...]

Es necesario profundizar en estos

métodos de forma tal que sirvan para

[aplicarlos a] un adecuado ordenamiento

territorial y ambiental como premisas

del desarrollo sostenible, fundamentalmente

en la región oriental, donde con

mayor frecuencia y magnitud [los movimientos

que se producen en] estas fallas

pueden provocar daños a la población

y la economía.

Zadiérik Hernández Ortega

geógrafo

Especialista del Centro de

Aplicaciones Tecnológicas para el

Desarrollo Sostenible (CADETES)

Guantánamo

Las opiniones de los cuatro lectores

precedentes fueron reducidas a su

esencia para mantener el balance

con el resto del contenido del Nº8

Foto tomada de internet

30


Fechas y estilos

La fecha en la por tada debió haber

sido “enero-junio, 2019” y no “julio-diciembre,

2017” como ha sido publicado.

Parece que la confusión se arrastra

desde numeros anteriores

[...]

Compar to dos experiencias que

aprendí en España sobre el datado. Una

es relativa al uso del ar tículo precediendo

al año después de 1999.

Por lo visto es una especie de “relicto”,

pero aceptado, de cuando en el

datado se escribía (nombre del mes) y

(número del año), como se sigue haciendo

en el idioma ruso, por ejemplo.

En España hoy se ha suprimido el

ar tículo.

No se usa actualmente el “1º ” (día

primero), sino el “1” (uno). Como en lo

anterior, sigue siendo correcto, pero ya

no es la tendencia.

Con respecto al Nº 8, como siempre,

impecable, y con un diseño atractivo.

Gracias por vuestro trabajo y el de

vuestros colaboradores.

Jesús Piñera Caso

hidrogeólogo

Moscú, Rusia

No hay una regla para referirse a

las fechas después del año 2000.

Preferimos ajustarnos a la manera de

hablar que prevalece en Cuba y en

otros países donde se habla español.

El estilo que menciona es común en la

prensa y el habla en España, pero no

lo es en Cuba, donde las personas prefieren

el ordinal “primero de mayo” y

el artículo “del 2018”, aunque la

prensa local tiende a evitar el último.

Sobre las fechas, es exacto lo que

dice. Tenemos que enmendar algunas.

Ferrocarriles

No estoy tan seguro de que el turismo

no demande de los ferrocarriles.

Se necesitaría una red más focalizada

y más rápida, pero... ¿un vagón lleno de

turistas rinde menos que un vagón

lleno de caña? Me gustaría saberlo.

Muy bien (el número 8). Y la gráfica,

excepcional, como de costumbre.

Dr. Carlos García Pleyán,

sociólogo, urbanista

La Habana

Hay un proyecto de una compañía

rusa para rehabilitar y ampliar el

tramo del Ferrocarril Central entre

La Habana, el Aeropuerto Internacional

José Martí y Varadero. El propósito

es adelantarse a un incremento importante

del número de visitantes y diversificar

sus opciones sin congestionar la

Vía Blanca ...y cubrir la distancia en

menos de dos horas.

No hay proyectos de vías cañeras

Me impactó mucho el contenido de

este número de CubaGeográfica.

El diseño es fabuloso, muy destacados

los diagramas, gráficos y mapas. Aprendí

muchísimo leyendo los ar tículos, que

además de instructivos son muy

amenos, como el de los Ferrocarriles

de Cuba y el de las Fulguraciones, con

datos interesantes y mucha información.

Felicito a los autores y editores por

este trabajo de divulgación científica.

Selmira Carvajal

Profesora retirada de

Miami-Dade Public Schools

Me gusta mucho lo que he leído. Y

sobre todo creo que es muy necesario

plantear retos, porque con el día a día a

veces no se ven o por el contrario se

piensa que son evidentes. Es impor tante

ocupar un nicho vacío usando ideas

novedosas y enfoques abier tos.

Creo que sería bueno crear secciones.

Pudieran ser, por ejemplo:

Retos a la Geografía,

Novedades

Dónde están y qué hacen los geógrafos

Periodizaciones

Personalidades de ayer y hoy

Y una sección que publique ar tículos

científicos, como los de Antonio Magaz.

Creo que hay mucho sin publicar y muchos

mandarán [artículos] para divulgarlos.

Tienen que seguir publicándola.

Laura M. González Otero, coordinadora

de Pastoral, de la Iglesia católica

La Habana

Muy interesate la idea de las secciones.

Y sí, vamos a seguir publicándola.

De hecho, ya trabajamos en el

Nº10, que promete algo muy original.

Y una carta recibida al cierre...

el trabajo que están haciendo es realmente

genial... estoy muy al tanto desde que comenzó

a publicarse. Lei el ar tículo de las fallas, muy

bien ilustrado con los mapas. Felicitaciones.

Tal vez podamos crear proyectos conjuntos;

fotografía comentada sobre algún tema...

Juan Carlos Ocaña,

fotógrafo de la Naturaleza

31


Reproducción del mapa del impacto del meteorito, que muestra los fragmentos localizados y la zona

de dispersión. Anales de la Academia de Ciencias de Cuba, 2019. Vol.9. Nº1 Especial.

Meteorito de Viñales. Lluvia de piedras

Olivino en matriz cristalina. Examen microscópico

de un fragmento recuperado del meteorito.

Por Manuel Iturralde-Vinent

e

l primero de Febrero del 2019,

poco después de la una de la

tarde, cayó una lluvia de piedras

sobre el Valle de Viñales, antecedida

por tres fuer tes explosiones en el

cielo, que sacudieron las casas, puertas,

ventanas y muebles, asustando a

todos los pobladores.

Los fragmentos, miles de rocas

ígneas provenientes del espacio remoto,

se dispersaron en un área de

unos 150 km 2 sin causar heridas ni

daños de consideración.

El meteorito se estudió en Cuba

mediante microscopía óptica, microscopía

electrónica de barrido (MEB)

y de Raman confocal.

Se determinó que es una condrita,

un tipo de meteorito muy frecuente,

de composición semejante a las

ultramafitas terrestres y de textura

brechosa.

Los minerales detectados incluyen

el olivino (~44.73 %), plagioclasa

sódica (albita, ~13 %), piroxeno

(augita, ~12.6 %), troilita (~4.47 %),

taenita (~3.35 %), cromita (~0.62 %)

y otros en menor cantidad.

La textura es condrítica, heterogranoblástica,

por par tes de aspecto

porfírica por la presencia de minerales

metálicos diseminados. La matriz

es blanca a verde pálido.

La composición mineralógica y los

rasgos texturales del meteorito

Viñales permiten caracterizarlo

como una condrita ordinaria del

grupo químico L y tipo petrológico

6, de grado de metamorfismo moderado

S4 no intemperizado.

Es relevante que haya caído como

una “lluvia de piedras” sobre un

área muy concurrida sin causar heridas

ni daños materiales.

EN CIFRAS

1989=100%

La distancia que

separa a la actividad

industrial de

hoy y de hace 30

años parece insalvable.

Al menos en

las gráficas, que

exponen la producción

de varias

industrias en el

período 2014-18

como por ciento

de lo que se produjo

en 1989.

Quizás de verdad

sea insalvable, pero

el gran rezago

de algunas industrias

contrasta con

otras que parecen

haber sido inmunes

en los años

más frustrantes de

la historia económica

reciente.

El cuadro sombrío

de las industrias

azucarera y de

fertilizantes se

oscurece más ante

el buen desempeño

en el níquel y el

tabaco, que mantuvieron

o excedieron

su nivel de

treinta años atrás.

¿Por qué la diferencia?

Las reformas

aplicadas en

unas y negadas a

otras pueden ser

una respuesta.

Además del beneficio

de la permanente

demanda, el

tabaco y el níquel

se abrieron pronto

a la inversión a

gran escala.

La respuesta no

debe ser tan

simple; otras

razones influyeron

de

igual manera.

Vale la pena

analizarlo.

32


Foto: Lázaro Numa Aguila

Santos Suárez en la mañana del lunes 28 de enero del 2019, luego del tornado de categoría F4 de la noche anterior.

SIN PREVIO AVISO

El tornado de La Habana

F4del 27 de enero del 2019

l

a Habana nunca había visto un

tornado como el que creó un

verdadero caos la noche del

domingo 27 de enero del 2019.

El Instituto de Meteorología lo

clasificó como uno de categoría F4

en la escala Fujita-Pearson de cinco,

con vientos superiores a 300 km/h y

diámetro variable de 300 a 700 m,

suficiente para abarcar de tres a

nueve manzanas en su paso, cada

una con 30 a 40 edificios de apar tamentos

de dos a cuatro plantas y

algunas casas unifamiliares, dependiendo

del barrio.

A diferencia de los frecuentes huracanes,

Cuba carece de un sistema

de aviso de tornados para proteger

a las personas, y este, el primero de

gran intensidad en pasar sobre la

zona urbana en sus 500 años de historia

“tomó a todos por sorpresa”,

en palabras de José Rubiera, jefe del

Depar tamento de Pronósticos del

Instituto de Meteorología.

El tornado barrió algunas de las

zonas más densamente pobladas de

la ciudad, incluyendo el Casino Depor

tivo, Santos Suárez, Luyanó y

Regla –que llevaron la peor par te–

y Guanabacoa, San Miguel y Habana

del Este en menor grado.

En la magen captada desde la Loma de Chaple,

hacia el suroeste, se ve la nube de embudo.

33

Foto tomada de la televisión cubana


En total, seis personas fallecieron

y 193 resultaron heridas.

Los repor tes de las pérdidas materiales

no son claros y a veces se

contradicen. El número de derrumbes

totales pasó de un centenar

(pudieron ser tantos como 340) y

al menos hubo cientos de casas con

diferentes tipos de daños.

Santos Suárez es un barrio popular

construido mayormente en las

décadas de 1920 y 1940. Promedia

de 400 a 600 viviendas por manzana,

según los datos demográfcos.

Por su par te Luyanó y Regla son

barrios obreros, donde las casas,

que alternan con almacenes, talleres

y algunas industrias, tienen como

norma más de 80 años de construidas

y algunas hasta un siglo. En cada

manzana –muchas de ellas menores

de una hectárea– se cuentan unas

400 viviendas.

Solo en Santos Suárez y Luyanó el

paso del tornado debe haber afectado

directamente y por sorpresa a

unas 50,000 personas, lo que hace

aparecer al número de víctimas

como insignificante.

Un tornado comparable a este

barrió Bejucal en diciembre de

1940 dejando 20 muer tos y graves

daños materiales. En esa fecha Bejucal

tendría unos 8 000 habitantes.

El tornado se produjo durante las

Parrandas y agarró a buena par te

del pueblo festejando en la calle.

No son tan raros los tornados en

Cuba. En Lecciones del tornado de La

Habana del 27 de enero Manuel

Iturralde publica una relación de

siete tornados “históricos” por sus

daños repor tados solamente en los

años 2016 al 2018.

Los tornados no son pronosticables,

pero si el número e intensidad

de ellos aumenta, como sugieren algunos

climatólogos, sería conveniente

que Cuba establezca un sistema

de aler ta temprana a través

de los medios de comunicación y

las redes sociales para que la inevitable

sorpresa no sea tanta.

tornados iguales, tiempos distintos

En el tornado de Bejucal de 1940 los testigos reportaron

un ruido infernal “como el pito de una locomotora”,

En el de La Habana se reportó el mismo

ruido infernal “como el paso de un avión rasante”.

En el eje mayor de la elipse se ve

la marca del tornado en la superficie

como una zona dr color más claro.

En la imagen de satélite, arriba, se

ve la huella del paso del tornado

por Santos Suárez, como una zona

verde más claro dentro del área

urbana. El mapa superior muestra

la trayectoria con más detalle.

A la izquierda, una imagen del

radar Doppler tomada en la

estación de Cayo Hueso, Florida,

muestra una célula intensa de

color rojo contrastante en el

momento del tornado.

34


LAS RAYAS DEL

CALENTAMIENTO

El climatólogo inglés Ed Hawkins, del

Centro Nacional de Ciencias de la Atmósfera

de la Universidad de Reading

en el Reino Unido, ha publicado una interesante

colección de gráficos de casi

todos los países del mundo actual y de

los estados de Estados Unidos.

1910 1920 1930 1940 1950 1960 1970 1980 1990 2000 2010

Fuente: #ShowYourStripes, Ed Hawking, University of Reading, UK

CUBA 1901-2018

No son gráficas estrictamente científicas,

lo aclara el autor, son un ensayo que

apela al efecto y la memoria visual para

llamar la atención sobre el calentamiento

de la atmósfera del último siglo.

Deliberadamente, las gráficas no tienen

unidades (los años se añadieron para facilitar

la lectura) y el propio Hawkins da

su razón: “Quería comunicar los cambios

de temperatura de manera simple

e intuitiva. Esta visualización elimina las

distracciones de los gráficos estándar y

permite ver las tendencias a largo plazo”.

Son rayas de colores, desde el azul hasta

el rojo intensos, que representan la oscilación

de la temperatura de 1901 al

2018 para la mayoría de los países. El

color de cada raya lo da la desviación de

la temperatura de cada año comparada

con la temperatura media calculada entre

1971 y el 2000 en el país. Esa media

sirve de límite entre los colores azul y

rojo. Mientras más intenso es el color,

más lejos de la media calculada está la

temperatura de cada año.

En la mayor parte de los países hay una

tendencia al calentamiento, aunque al revisar

algunos –sobre todo en países continentales–

aparecen ciclos cortos, como

en Francia, Alemania, Polonia, o en España,

aunque hacia el final de la gráfica el

calentamiento es evidente. Por otra

parte, en las islas tropicales, como Cuba,

Puerto Rico, Española, Indonesia, o en las

Filipinas, la marcha resulta más constante

hacia el calentamiento.

Las Rayas de Calentamiento de Hawkins

se agregan a la extensa lista de materiales

que permiten estudiar y debatir el

calentamiento global y sus causas,

aunque con demasiada frecuencia se

olviden los ciclos climáticos del Plioceno

al Pleistoceno tardío, que marcaron extremos

de temperatura global.

La colección gráfica puede verse en

https://showyourstripes.info, mientras que

Ed Hawkins responde al twitter

@ed_hawkins, donde tiene más de

37,700 seguidores

Una versión digital reducida del nuevo Atlas Nacional de

Cuba se presentó el 2 de julio pasado en la XII Convención

Internacional sobre Medio Ambiente y Desarrollo

en el Palacio de las Convenciones de La Habana.

La obra, que demoró poco más de cuatro años en prepararse,

está dividida en seis secciones:

Mapas generales y de referencia,

Naturaleza,

Economía,

Sociedad,

Temas estratégicos

Historia y Cultura

La dirección general del Atlas estuvo durante todo el

tiempo en las manos del Dr. Jorge A. Luis Machín, director

del Instituto de Geografía Tropical (IGT) desde junio del

2013, asistido por investigadores de la institución que se

fueron alternando en la preparación de la obra.

Es este el tercer atlas nacional del IGT (los anteriores de

1970 y 1989) y fue diseñado, preparado y redactado enteramente

por profesionales cubanos.

Según explicaron al diario Granma el Dr. Luis Machín y el

Lic. J.M. Marrero, el Atlas tendrá una aplicación para que se

pueda consultar desde teléfonos inteligentes y otros medios

online y se espera que pueda ser impreso el año próximo.

También se prevé y una versión ampliada – más de 175

mapas – para el Aniversario 500 de la Fundación de La Habana

el próximo 16 de noviembre.

La preparación del Atlas se hizo cuesta arriba todo el

tiempo, según se deduce del retraso de al menos año y medio

en el lanzamiento y la reducción del número de mapas como

recurso in extremis para poder publicarlo.

Queda pendiente poder “hojear” la obra en su versión actual

y en las futuras para ver cómo sortearon los autores los

enormes retos de presentar la geografía del país en una de

las etapas más difíciles y dinámicas de su historia.

Por ahora es difícil saber cómo puede accederse hasta él.

Es de esperar que pronto haya una vía abierta para hacerlo.

35


CUÁNTOS GEÓGRAFOS ACTIVOS

HAY EN CUBA

1 350

No parece haber nadie que sepa

cuántos geógrafos activos hay en

Cuba, pero la cifra que se menciona

como probable es esa, 1350.

Trabajan en unos 30 organismos

estatales –también un estimado.

Seguramente la mayoría son empleados

del Ministerio de Ciencias,

Tecnología y Medio Ambiente, de

las universidades, de Geocuba y del

Instituto de Planificación Física.

No hay geógrafos ejerciendo su

profesión en el sector privado,

aunque no es de descartar que en

el futuro se organicen empresas

geográficas independientes.

Fuera de Cuba –quizás no contados

en los 1350– los hay que trabajan

la docencia, en servicios de

gestión de recursos naturales, en

consultorías ambientales, en agencias

de servicios sociales o como

consultores libres.

Aunque los geógrafos no se

miden como los médicos, no está

de mas echar un vistazo a las estadísticas:

hay unos 120 geógrafos

por cada millón de habitantes o

unos 12 por cada 100 km 2 en Cuba.

A finales de la década de 1980,

justo antes del Período Especial, se

calculaba que había unos 1500

geógrafos activos –muy pocos estaban

jubilados entonces y pocos estaban

fuera de Cuba.


En sus propias palabras...

Dicho o escrito por figuras importantes para la Geografía, ya sea

actuales o del pasado, y que conviene repasar o conservar a mano.

[...] La actitud del gobierno parece ser de que Cuba es una atracción turística

por sí misma. La visión profesional es que –según los estándares modernos–,

no lo es. Hay la sensación de que Cuba pudiera hacerse más atractiva para

los turistas, pero que deberían hacerse muchas cosas antes de que exista esperanza

de expandir sustancialmente la industria turística

[...]

En la experiencia de expertos de viajes, una alta proporción de los turistas

quedan desencantados con lo que encuentran en Cuba. Poco después de su

arribo ya están listos para quejarse de que no están recibiendo el valor por el

que pagaron y no muestran deseos de quedarse por largo tiempo.

Francis a. truslow, (1950) Report on Cuba, Banco Internacional de Reconstrucción

y Desarrollo, pp. 766 y 770.

. . .

El estudio de la Geografía, de la Historia y de la Lengua se ha considerado

siempre y en todas partes como el medio más poderoso de fortalecer la nacionalidad.

El ejemplo de Alemania duele hoy en la carne viva del mundo.

La enseñanza de la Historia exaltó de tal modo el sentimiento nacional de

aquel país que hizo en pocos años, de una nación-mosaico, la orgullosa potencia

del Deutschlanduberalles.

sarah Ysalgué de Massip, contribución a la iniciativa de Emilio Roig de

Leuchsenring titulada Por la Escuela cubana en Cuba Libre, de 1941.

. . .

El libro del geógrafo cubano Leví Marrero, que se ofrece a la atención del

lector soviético, es una descripción monográfica de la geografía física y

económica de Cuba. Su valor se encuentra en la riqueza de datos, incluyendo

las estadísticas más recientes sobre el estado de la economía de Cuba.

Una faceta positiva del libro es también que en él se tratan en una u otra medida

los problemas socioeconómicos, especialmente los relacionados con el

capital extranjero en la vida económica y política del país.

[...]

El autor lleva como hilo conductor a lo largo de todo el libro la idea de la influencia

decisiva de la posición geográfica de Cuba en su historia y desarrollo

económico. Esta es la insuficiencia principal del trabajo de Leví

Marrero.

i. Vasilkov, (1950) Artículo Introductorio a la edición en la Unión Soviética de la

Geografía de Cuba de Leví Marrero, el primer libro de geografía de un autor

cubano publicado en Rusia.

. . .

Las islas, particularmente aquellas con una extensa línea costera con relación

al área, dependen usualmente del comercio litoral para la comunicación entre

diferentes secciones, y raramente desarrollan una comunicación terrestre

unificada sino hasta más tarde en su historia. Sin embargo, la República de

Cuba, que tiene escasamente tres décadas, con una buena línea central de ferrocarril,

recientemente ha terminado una autopista modelo de construcción

científica, belleza escénica y utilidad económica.

edwin J. Foscue, (1933) La Carretera Central de Cuba. Economic Geography,

V.9, Nº4, octubre 1933, pp. 406-412

36


este número de CubaGeográfica (CG) fue editado por

Antonio R. Magaz García y Armando H. Portela Peraza.

Contamos con la colaboración de Manuel García de Castro

y Jorge del Río en Miami. Desde La Habana el sociólogo e

historiador Lázaro Numa Aguila y el académico Manuel Iturralde-Vinent

también colaboraron con esta edición.

CG necesita de su auxilio para construir un medio de comunicación

sostenible para todos los que se interesen en la

geografía cubana.

Envíe su trabajo de hasta de 3,500 palabras, preferiblemente

con fotos (JPEG, 150 Kb mínimo) mapas y gráficos

(EPS, PDF, JPEG) con buena resolución, con textos insertados

legibles, y con colores y trazos definidos.

Los temas son geográficos, los puntos de vista y enfoques

son libres y son responsabilidad única de los autores.

Los trabajos deben ser originales o copias de documentos

históricos de valor para la Geografía cubana, debidamente

acreditados a la fuente inicial.

A los autores (y coautores) se les ruega que nos hagan llegar

una foto reciente y una breve reseña (de 20 a 30 palabras)

sobre sí mismos para ser utilizadas con su crédito en los

artículos a publicar.

CG se reserva el derecho necesario de redactar y editar

los trabajos para su publicación.

Dirija su colaboración a:

Armando H. Portela - ahportela@yahoo.com

Antonio R. Magaz - magazantonio@yahoo.com

CG es un esfuerzo que se hace sin interés de lucro y no puede

prometer honorarios ni compensación por ningún aporte.

Miami, 1º de agosto del 2019

CubaGeográfica ISSN 2473-8239

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