Lonely Planet Primavera

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Cuando vayas a Roma, comé lo que

coman los romanos

La cocina romana es casi tan legendaria como sus monumentos. Probar los platos clásicos

de la ciudad es una experiencia romana tan imprescindible como visitar el Coliseo. Nuestra

selección de los platos favoritos de la capital te llevará hasta sus mejores experiencias

culinarias.

Carbonara

Olvidate de la crema, las arvejas y las cebollas

– la receta para esta pasta romana se basa en

un puñado de ingredientes. El espagueti se

mezcla con yema de huevo, guanciale (carrillo

de cerdo curado) crocante, una generosa

lluvia de pecorino romano y pimienta negra.

La carbonara de Roscioli es una obra de arte

– quizás porque emplea huevos de gallinas

alimentadas con leche de cabra, o porque

usan pimienta Sarawak (más aromática que

picante), pero vas a estar demasiado ocupado

comiendo para que te importe.

salumeriaroscioli.com

Amatriciana

Pasta con guanciale, pecorino y tomate, la

amatriciana es uno de los platos más

discutidos dentro de la cucina romana: ¿se

originó en Roma o en el pueblo de Amatrice?

¿Se usa ají picante o no? Los puristas acuden

a Da Enzo, una trattoria manejada por unos

hermanos en las afueras de Trastevere con un

enfoque muy simple de este clásico. Lo que

hace que esta diminuta y tradicional trattoria

sea tan especial es la cuidada selección de

productos locales y de calidad, muchos de

ellos de las vecinas granjas en Lazio.

daenzoal29.com

Maritozzi

A empezar el día como un verdadero romano

con un maritozzo. Un panecillo dulce con

pasas de uva y nueces de pino o en su versión

simple, este clásico del desayuno se abre por

la parte superior y se rellena con crema

batida. Tiene orígenes románticos: los novios

se los daban a sus novias, de ahí el nombre

maritozzo, que significa “casi esposo”.

Disfrutá del tuyo con un cappuccino recién

hecho en el antiguo café Il Maritozzaro.

Via Ettore Rolli 50

Crostata ricotta e visciole

Esta crostata, o pastel con doble relleno, es la

versión romana del cheesecake – aunque

mejor. Una ricota dulce y cerezas amargas

cocinadas dentro de una jalea, cohabitan

felizmente bajo una corteza mantecosa. La

receta se remonta a la tradición gastronómica

romano-judía, y los mejores de la ciudad se

pueden encontrar en el Barrio Judío en Forno

Boccione. Pequeña y decorada sencillamente,

la panadería no tiene ningún cartel pero se

puede identificar por la cola que tiene en

horas pico. Dependiendo del día, las

cubiertas de los pasteles pueden ser de color

marrón dorado o más oscuras, y estas últimas

son las favoritas ente los locales que sostienen

que el quemado mejora el sabor. Llegá a eso

de las 8am para conseguir una porción.

Via del Portico d’Ottavia 1

Cacio e pepe

El Cacio e pepe prueba que menos es

realmente más. Este simple plato de pasta se

prepara con poco más que queso pecorino

romano (cacio en el dialecto), pimienta negra

y un toque de agua de la pasta, que al

mezclarse crean una salsa aterciopelada. El

cacio e pepe de Flavio en Velavevodetto es tan

bueno como el restaurante: los salones para

comer están construidos sobre un lado del

Monte Testaccio, un antiguo vertedero

compuesto por 53 millones de ánforas de

terracota que datan del imperio romano.

ristorantevelavevodetto.it

Carciofi alla giudia

El carciofo alla giudia nació de la necesidad

allá por el 1500, cuando la comida frita era

un alimento básico en el empobrecido gueto

judío. Hoy en día este plato – alcauciles

enteros a los que se les quita su capa externa

más dura y se los fríe dos veces hasta que

parecen flores de bronce – se puede encontrar

en muchas tratorías romanas. Hay pocas que

los preparen tan bien como Ba’Ghetto, donde

los chefs vienen perfeccionando la receta

desde 1923. El negocio kosher se divide entre

dos restaurantes diferentes, Ba’Ghetto Meat y

Un clásico plato de espagueti

carbonara a la romana en

Salumeria Roscoli Arriba derecha:

Saltimbocca

IF YOU LIKE ROME, TRY

NAPLES

*** Copy to come from Rory

when we know the space we

have in layout. I’d imagine

we’re looking at around 200

words. Should have an

ancient Italy focus.

WITH CONTRIBUTIONS FROM ALEXANDRA BRUZZESE

46

August 2019

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