Cuentos

araucabook


Cuentos de tarde y otras letras

Antología de textos de talleres literarios.

Taller de escritura literaria

Alcaldía de Arauca

En Arauca Creemos y Podemos.

Benjamín Socadaguí Cermeño

Alcalde.

Alfonso Sánchez Borja

Profesional de Comunicaciones y Cultura.

Richard Limas Sarmiento

Fotografías, Diseño y Diagramación

AraucaWeb

richard.limas.sarmiento@gmail.com

Arauca – Arauca

2019

Contenido

Prólogo.............................................................................................................................3

Cuento / Tallerista; Nelson Pérez Medina

Azul...................................................................................................................................4

(Sandra Osorio)

La fe de una abuela..........................................................................................................6

(Didier Castro)

Una ninfa enamorada.....................................................................................................8

(Brenda Vargas)

Sentimientos no expresados..........................................................................................11

(Joseph Riveros)

El nuevo...........................................................................................................................14

(Miguel Siculaba)

La guerra no es un juego de niños...............................................................................16

(Génesis Barajas)

Sin Calzones....................................................................................................................19

(Shadia Bermejo)

Regresa pronto Josefo....................................................................................................22

(Lina Franco)

Entre rosas y espinas......................................................................................................23

(Kaled Galea)

Una familia sin orientación...........................................................................................25

(Yefreimnerts Pallares)

Guion / Tallerista: Juan Miguel Jaramillo Beltrán

La noche de suspenso....................................................................................................29

(Génesis Barajas, Miguel Siculaba, Shadia Bermejo, Joseph Riveros)



Prólogo

La creatividad de los araucanos se asemeja en belleza a los atardeceres

del llano: firme e imponente, como el sol rojizo; mágica e infinita, como

el cielo mismo.

Esa creatividad se deja ver en los textos que hacen parte de esta recopilación;

cuentos y guiones que surgieron de la imaginación y el trabajo

creativo de los asistentes al primer taller de creación de guionismo y textos

literarios que se hace en Arauca.

Los asistentes, jóvenes ansiosos de escribir y adultos con historias por

contar, luego de recibir algunas pautas de los talleristas conocedores de

los géneros, dejaron volar su imaginación y en sus creaciones visitaron

lugares tan sórdidos como poéticos, cruzaron las fronteras de la realidad

y se adentraron en la lucidez del ser humano y en la locura de sus emociones.

Los temas y los personajes de las historias escritas nacieron de la realidad

poco elocuente que la vida va ofreciendo y que encontraron en las letras

una fisura para escapar al plano de la imaginación y tomar la forma del

espectro que busca ir desde la página hasta el interior de los lectores.

Los textos incluidos en esta publicación, con expresiones cortas y directas,

pintan situaciones humanas que pueden llegar a convertirse en

“espejos donde los lectores vean y se vean”, como lo sugiere el argentino

Mempo Giardinelli, por eso hay una invitación clara y directa a leerlos,

a recorrer la imaginación de los araucanos, imaginación que, como los

atardeceres llaneros, tiene el poder de hacernos olvidar la realidad y nos

envuelve en unas tardes diferentes.

Azul

(Sandra Osorio)

Cuando le sacaron la baba y el exceso de líquido de su garganta,

exclamó muy débil “¡Mamá tengo hambre”! El médico, que empezaba

a levantarlo por los pies para darle la acostumbrada nalgada,

lo soltó abruptamente sobre la camilla.

-¿Oyeron eso?, preguntó con voz de asombro a las dos enfermeras

que lo asistían.

-¿Cómo es posible? -replicó la más joven, mientras la otra

balbuceaba:

-¡Habló, doctor!, ¡El mocoso habló!

Tras 45 minutos en trabajo de parto, una mujer de 35 años dio

a luz a su primer hijo en un pequeño hospital de primer nivel,

bajo la mirada curiosa de una estudiante de segundo semestre

de medicina y su mejor amiga, que lograron entrar en la sala

gracias al parentesco con el médico.

La mujer, casi desmayada por el esfuerzo, no sabía lo que estaba

pasando. Su pequeño no emitió el llanto característico de los

recién nacidos, sino que habló claramente.

El miedo se apoderó de todos en el lugar. Las enfermeras, rápidamente,

empujaron a la estudiante y su amiga hacía el pasillo, y

el médico se llevó al niño para hacerle exámenes.

Luis Alfonso Sánchez Borja

3 4

Los resultados de todas las pruebas a las que fue sometido afirmaban

que era un bebé sano y completamente normal,



nada extraordinario ni fuera de rangos.

La madre se impacientó porque no le llevaban a su hijo, habían

pasado 24 horas desde su nacimiento, así que se levantó y empezó

a recorrer el hospital buscando al médico, lo encontró en la sala

de recién nacidos junto al niño, tomó al bebé, lo estrechó contra

su pecho, y sin decir nada regresó a su habitación, para esperar la

orden de salida.

Las dos jóvenes que esperaban pacientemente en el pasillo del

hospital, queriendo obtener respuestas a lo sucedido, se colaron

en la habitación de la mujer.

-Es un bebé hermoso -dijo la estudiante de medicina mientras se

acercaba despacio para no despertarlo.

-Gracias señorita, verdad que está bien bonito, pero casi que me

quedo sin ser mamá.

-¿Cómo así? -Preguntó la joven.

-El médico me dijo que yo era estéril, entonces una vecina me llevó

donde ese hombre que tenía un montón de frascos y aparatos,

el me dio 20 frasquitos con un líquido azul, espeso y amargo para

que me tomara 1 cada 2 días, al mes de terminarlos quedé embarazada.

Casi no podía creerlo.

-¿Y dónde podemos encontrar al hombre?

-Yo no sé señorita, cuando fui a darle las gracias ya no estaba y mi

vecina murió hace 8 meses.

El llanto del bebé interrumpió la charla, la mujer lo tomó para

alimentarlo, y las jóvenes salieron del hospital con más preguntas

que respuestas.

La fe de una abuela

(Didier Castro)

Con las manos temblorosas, tomó el paño para secar sus lágrimas.

La anciana vio a su nieta agonizante y decidió dejarla sola

para ir en busca de ayuda.

Al llegar al hospital, le dijo a los médicos que salvaran a su nieta.

Ellos le contestaron que no podrían trasladarse hasta su casa, que

debía llevarla para examinarla.

Doña María, desesperada, llena de angustia pasó frente a una iglesia

y se preguntó así misma: “¿Será que debo entrar?, ¿Ahora qué

hago Dios mío? ¿No sabría qué hacer si mi nieta muere?”

La señora no era tan religiosa, de igual manera, llena de tristeza y

temor a que su nieta muera decidió entrar y buscar ayuda.

Doña María observó cómo unas damas que estaban allí oraban,

entonces se arrodilló, levantó su voz y dijo:

-Diosito, mi nieta está enferma, llena de mucho dolor y ya no

aguanta más, por eso necesito tu ayuda para que la sanes o si no

es así, llévala contigo.

Las damas prestaron atención.

-Tú sabes muy bien el camino a mi casa, ve allí y haz algo con mi

nieta.

Después que doña María salió de aquel lugar, aquellas damas soltaron

la risa y se quedaron murmurando de la anciana.

5 6



Doña María salió triste de la iglesia, con un presentimiento extraño,

como si le fuera a pasar algo a su nieta.

Al llegar a la casa, doña María se dirige al cuarto de su nieta, ella

le pregunta:

-¿Cómo te sientes mi niña? -Pero no le contesta.

La anciana, atemorizada, la coge de la mano y la siente un poco

fría, pues la niña ya estaba muerta, doña María suelta en llanto

por lo sucedido y mira una carta en la cual decía: “Abuela, vino

un señor hermoso, de vestimenta blanca y me dijo que era hora

de partir, pero que no te preocuparas porque no ibas a quedar

sola, pues este mismo señor estaría contigo”.

Doña María sintió un gran vacío por la muerte de su nieta y a la

vez se sentía tranquila, porque su niña ya no podría sufrir más,

desde ese momento la anciana decidió ir a la misma iglesia en la

que había hecho la petición y así Dios obró en ella.

Una ninfa enamorada

(Brenda Vargas)

Él era el tipo de idiota encantador y también embaucador con

el que te gustaría cruzarte para darle una lección. Los humanos

pueden ser tan tontos y miserables, pero debo admitir que me

encantó desde que lo vi.

―Mucho gusto, soy bla bla bla bla bla ―sí, me perdí, horriblemente

me perdí, jamás me había acercado tanto, pero, para ahí,

esa presentación no fue para mí, él no podía verme a menos que

yo dejara que lo hiciera.

No se me estrese, ya sabemos cómo el hombre ha contado nuestras

historias desde hace miles de años, como ha encontrado en

las ninfas algo más que una belleza sublime y nos ha convertido

a eso que eleva su sexualidad, y ya me cansé de ello.

Me había convertido casi que en la típica humana, aun siendo

ninfa: desadaptada, aburrida y hasta depresiva, ya no quería seguir

siendo vista del mismo modo por todos, el sentido se pierde

cuando sabes lo fácil que es que te amen o finjan amarte por

disque, nuestra mayor virtud, la belleza.

7 8

Él venía cada fin de semana, esos aires bélicos y tan sin sentido

me hacían sudar, bueno, realmente no sudamos, pero es una

naturalidad humana que he visto en los amantes que visitan mi

jardín, amantes locos y hasta bestiales, así que, lo adapté para

entenderme.



¿Qué es ser humano? No me lo había preguntado hasta verlo a

él… lo odiaba, pero me encantaba, masoquismo a flor de piel. Si

él supiera que he escuchado todos los ridículos discursos con los

que encanta a sus amantes: “Qué lugar tan mágico, podría decir

que es por tu compañía” pfff ¿quién cae con eso? Yo no, se lo decía

a una y otra o, ¿qué me dicen del: “Hace mucho no me sentía así,

jamás había conocido a alguien como tú” ¡Já! Pues claro, si cada

fin de semana el señor tenía una carnada diferente, ah pero ese

maldito, ese, él sabía tocar la guitarra y de su voz, salió algo que

describía justo como me sentía: “La gente te ve caminar sobre los

reflejos del sol, te ven danzar en la luz, pero no ven tu oscuridad

o simplemente no les importa. Me ahogo fuera del agua y aún con

el viento a mi favor, no puedo respirar”.

¿Qué pasó ahí? ¿Realmente quería darle una lección o…? No, yo

debía encontrar la forma, quería algún día ser una de esas mujeres

que el acostumbraba a traer a mi jardín, pero ser esa que no se

deja, no ser una carnada, ganarle en su mismo juego.

Deseaba convertirme en humana, pero mi proceso para ello se

veía frustrado por los espíritus que no entendían, “¿Por qué quería

humillarme a algo tan inferior?” Preguntaban ellos. “La belleza

para nosotros tiene un valor diferente al que tú como humano

puedas tener.”

Inmersa en un sueño profundo, un sonido empezó a invadirme

hasta despertarme, conocía la voz que acompañaba ese sonido,

por fin en mucho tiempo quise dar un vistazo, y allí estaba él,

solo, solo con una guitarra, cantando: “¿A dónde se irá todo? ¿Es

esto el final? Te he sentido, te he escuchado, ahora te busco, pero

no te encuentro, dime ¿en realidad te has ido?”

Sabía que él no me había visto pero, empecé a entender, había

algo aquí, ¿será posible? ¿Podría acaso estar viendo más allá de

su bestialidad? Yo quería ser como él, sin reglas, sin intención,

pero en este momento veía algo que antes no.

Empezó a visitar lo que quedaba de mi jardín cada día, se sentaba

a cantar, y sí, cantarme a mí, había algo en este, mi lugar, algo

que lo llenaba, y eso era yo, lo que yo hacía, la vida que daba y

con la que mantenía ese lugar donde el encontraba la belleza, esa

que no hallaba en ninguna otra persona y en ninguna otra parte.

Yo amaba lo que yo no podía ser y aprendí a amarlo por él, y

de esa manera él amaba de mí aquello que no encontraba en sí

mismo.

¿Puedes verlo? ¿Lo entiendes? Todas esas palabras recitadas a

amantes clandestinas, no, no eran para ellas, eran para mí.

No querían escucharme, así que yo decidí no ser más, mi jardín

empezó a morir, yo ya no estaba para cuidar de él. La luz del sol

ya no se reflejaba en el lago, humanos intentaron interceder, pero

no había mucho por hacer.

9 10



Sentimientos no expresados

(Joseph Riveros)

Cuando niño tuvo una vida trágica, una vida sin sus padres, sin

ningún familiar con quien se podría quedar, sin el amor de una

madre. Se encontraba en la calle con frio, hambre y solo. Con tan

solo 14 años decidió trabajar para así poder obtener algo dinero

y sobrevivir, su inteligencia, creatividad, disciplina y la motivación

de querer vivir le hizo ver las cosas una poca más fácil de lo

común, desde entonces Richard fue exigente con sus labores.

Después de un par de años, obtuvo un buen empleo que le generaba

muchas ganancias; se volvió lo que siempre quiso llegar a

ser: un padre capaz de criar solo a su hijo. Frederick, en comparación

con su padre, tendría una vida más sencilla, tendría una

situación económica mejor, un hogar y todo lo que él quisiera.

Richard creía que dándole todos los gustos a su hijo sería un gran

padre. Lo que él deseara lo obtendría a través de su padre. Frederick

era consciente de la dura niñez que tuvo su padre, él se aprovechaba

de eso para que su padre le diera todo, absolutamente

todo un esfuerzo.

Frederick, como adolecente, empezó a tener amigos, salir a fiestas,

tomar alcohol, conseguir mujeres, y se alejaba cada vez mas

de su padre, prefería pasar más tiempo con sus amigos. Richard

pasaba la mayor parte del tiempo trabajando, solo se miraban por

la noche poco tiempo, sus conversaciones no duraban mucho, él

solo buscaba a su padre cuando lo necesitara.

Richard no se sentía a gusto con tener un hijo que no lo quisiera,

que solo lo buscara por lo económico y no por lo sentimental, él

se sentía inútil, llegaba a pensar que se volvería igual que su padre,

dejar abandonado a su hijo sin importarle lo que le pasara.

Esa noche estando sentados listo para cenar decidió iniciar una

conversación, para expresarle todo el amor que tenía hacia él, por

si alguna vez no se lo había dicho y pensando que por aquello el

tenia esas actitudes contra él.

-Tengo algo que debí decirte hace mucho tiempo.

-Yo también tengo algo que contarte padre, espero que me entiendas.

-Lo que pasa es que ya no compartimos momentos juntos, te la

pasas con tus amigos y yo en el trabajo, yo quiero un hijo que

me ame, que me apoye, que siempre este conmigo. Quiero que tú

sepas que tienes un padre, que sepas que estaré ahí para siempre,

que tienes un padre con quien contar, que estará contigo en las

buenas y en las malas. Hijo, no nos distanciemos, te amo.

Frederick mientras escuchaba todo lo que su padre le decía se le

aguaron los ojos y lo abrazó, un abrazo como si no lo hubiera visto

durante años, un abrazo y un te quiero que decían mil palabras.

-Ahora dime, ¿qué me querías contar hijo?

-Padre, sucede que…

Al escuchar tres disparos fuertes Frederick cae al suelo con dos

impactos de balas que perforaron su pulmón derecho, sus pulmones

se llenaron de sangre rápidamente.

11 12



-¡HIJO, DIME QUE ESTAS BIEN¡

-Grita su padre con lágrimas recorriendo sus mejillas. Tratando

de ayudar a su hijo llama a una ambulancia. Richard no podía

creer lo que pasaba, con desesperación trató de hacer más tiempo

mientras llega la ayuda, haciendo presión en la herida y le dice:

-Hijo no te preocupes, de esta salimos, todo va a estar bien

-mientras salían lágrimas de sus ojos. Frederick tratando de hablar

con mucho esfuerzo le dijo

-Padre, te amo; perdón por hacerte sufrir por mis actos…

El nuevo

(Miguel Siculaba)

Tenía solo 8 años y una nueva voz llegó a casa. Una voz llena de

gritos, ronquidos y lloriqueos. La apariencia de mi madre había

cambiado, estaba más delgada, “Su batido de frutas por fin le sirvió”,

pensé, pero las estrías en su estómago eran más profundas y

largas y cargaba una criatura diminuta en sus brazos. “Esa debe

ser la fuente de los ruido”, pensé.

-¡Ahora tienes un hermanito! -me dijo mi madre.

-Para qué son? -pregunté.

-Para amarlo, protegerlo y cuidarlo -me dijo.

Durante un tiempo sentí gran alegría por tenerlo, hasta que todo

cambió. Las llegadas amorosas se habían convertido en simples

“Hola, ¿cómo te fue?” y las despedidas en “Que Dios te bendiga”,

la indiferencia apoderó de mi madre y mis intentos por llamar la

atención se hacían vanos.

Un día discutí con mi madre cansado de La indiferencia. Ella, llena

de rabia, me dijo:

-Si no te gusta nada de esta casa, la puerta está abierta, ¡lárgate!

-Está bien, me voy -me dirigí a un parque cercano, en el que había

gente muy contenta y pensé que personas tan felices, no deben

tener hermanos.

Ya se hacía tarde y regresé a casa, noté en la cara de mi madre las

lágrimas secas que estaban en su mejilla, puede ver en sus ojos

lo que estaba pasando y por qué estaba pasando, un corrientazo

tocó mi corazón y comprendí que sí tener un hermano será duro

cómo sería tener un hijo y ahora dos.

13 14



Los días pasaron y los ruidos de la criatura no me dejaban dormir,

tuve un mal día en el colegio y el estrés se apoderó de mí. Recordé

de las noches en las que mi madre lloraba desconsolada en

almohada para no causar ruido, así que tomé mi almohada y se la

puse en la cara a la criatura, después de unos segundos hubo paz,

los ruidos desaparecieron y con el mi estrés, volví a acostarme y

pude descansar tranquilo.

A la mañana siguiente, mi madre me despertó de un grito.

-¡Llame un taxi, rápido!, sin saber hice caso, mi madre tomó la

criatura en sus brazos, tomó el taxi y se dirigió al hospital, me

quedé en casa y al volver vi a mi madre con más lágrimas que

nunca y con ella venían unos hombres de chaleco verde en el que

decía “Bienestar Familiar” La miré asombrado y me dijo:

-Lo siento y con un beso en la frente me despidió.

La guerra no es un juego de niños

(Génesis Barajas)

En las noticias sólo hablan de problemas, escuché que las guerrillas

hacen de las suyas. Mientras tanto, seguía jugando con mi

hermana.

Hubo un silencio muy raro, al rato se escuchó un alboroto. Observé

a través de la ventana y detallé a unos manes con armas

en la calle. Hubo un ruido fuerte en la puerta, fui a ver, entró un

hombre que inmediatamente me agarró del brazo. Grité fuerte,

empecé a patalear, no entendía muy bien lo que pasaba, mi madre

lloraba y gritaba. Me llevaron en un camión, me di cuenta de

que no era el único niño y que la guerrilla nos estaban secuestrando.

Nos comenzaron a bajar, inmediatamente nos dividieron

y metieron en cuartos, por grupos.

15 16

Durante esa noche tenía mucho miedo, no le hablé a nadie, recordé

a mi mamá, ¿seguiría llorando? Pensé en intentar dormir,

pero no podía, no podía creer en la situación en la que estaba. El

sueño me vencía, pero pensaba en que me matarían al despertar.

Llegó un guerrillero y me puso a trabajar, dándome el mando de

mi grupo, nos estaba enseñando a defendernos, pensé en ganarme

la confianza del que estaba a cargo de todo esto, para así realizar

un plan de largarme de esta mierda.

Uno de los guerrilleros me empezó a conversar, pero no me convencía

de que era bueno ya que su mirada me causaba escalofríos,

era algo perturbador, aunque su historia era triste:



él también había sido secuestrado y ahora era el comandante. Al

parecer aquel hombre me quería ayudar. Lloré un momento: extrañaba

a mi mamá.

Nos mandaron a llamar a todos y aquel niño de la noche anterior

que lloraba mucho, estaba al frente, seguía llorando y un hombre

agarró un arma y le apuntó en la cabeza. Se le notaba que no le

tendría piedad, nos dijo que siempre fuéramos fuertes y que un

hombre no lloraba, apretó el gatillo y son el gran ruido de la bala,

solo vi sus sesos caer, y gritos de los demás niños, estuve un poco

traumatizado por lo que había visto. Lo primero en mi mente era

largarme de este maldito lugar.

Me puse a hablar con el guerrillero de la noche anterior, obedecía

lo que me mandaba a hacer y porque el que no cumplía lo torturaban

o le decían que terminaría como el llorón. Aquel guerrillero

hizo un plan para poder irme con otros niños. Todas las noches

recordaba lo que pasó con el llorón, también me preguntaba qué

habría pasado con mi familia, que estaría haciendo mi mamá, mi

hermana, si estarían todos bien.

Las torturas que sufre cada niño al ser obligado a cumplir lo que les

mandan… o son asesinados. Lo más que adoro es que uno de los guerrilleros

era bueno conmigo y al quedarme poco a poco sin vida se

preocupó por mí y su reacción fue gritar James y salir corriendo para

sostenerme, era el único al que le había dicho mi nombre.

Poco a poco fuimos armando el plan. Al llegar el día del tan esperado,

pusimos todo en mancha. Al largarnos de ese asqueroso

lugar, salí corriendo de alegría. Se escucharon balazos por todas

parte, miré hacia atrás y muchos estaban muertos, hasta que sentí

una parte de mí desprenderse, observé mi pecho, sentía cómo la

sangre corría por mi cuerpo y pensé en mi madre y mi hermana,

como tantos niños de Colombia que son secuestrados ´para formar

parte de las guerrillas.

17 18



Sin Calzones

(Shadia Bermejo)

Me desperté por la mañana y justo me di cuenta que no tenía

ropa interior, después del susto recordé la noche anterior: entró

un hombre blanco y alto, con una mirada penetrante y una sonrisa

horrible, con los dientes amarillos y chuecos, me daba escalofríos,

pero no recuerdo lo que hizo conmigo y eso me da más

miedo que su apariencia.

Cuando recordé que estaba en mi cama sin ropa interior llamé a

mi madre, aterrada, llegó muy rápido a mi habitación y me preguntó

qué había pasado, no encontraba las palabras para decirle

que un hombre entró a la casa por la noche y se llevó mi ropa

íntima, pero que además no sabía lo que había hecho con mi

cuerpo. Finalmente, entre lágrimas logré explicarle a mi madre

lo sucedido y ella aterrada me aconsejó ir a la estación de policía.

Cuando llegamos, lo primero que hizo mi mamá fue buscar

dónde poner la denuncia, yo sólo la seguía mientras miraba raro

a todos los hombres del lugar. Después de que nos dijeran que

procederían con el caso salimos con rumbo al hospital en el cual

me realizarían los exámenes correspondientes.

-La chica que se pensó fue violada cruzó la puerta del hospital,

se le realizaron los estudios correspondientes y todos arrojaron

que su cuerpo estaba en perfecto estado de salud, excepto por

algunos comportamientos extraños que tuvo con el personal de

la institución,

era muy poco probable que actuara así solo por ser su personalidad,

por lo cual procedimos a realizar algunos estudios para revisar

su estabilidad mental, pero aún no tenemos los resultados

-declaró un doctor al policía.

Al volver del hospital no íbamos a quedarnos en nuestra casa, por

lo cual solamente buscamos un poco de ropa y fuimos a quedarnos

en casa de mi abuela, pero, en el camino a casa de mi abuela

vi a un hombre muy extraño, me daba mala espina pero lo pasé

por alto.

Esa noche no podía dormir, me levanté para buscar un vaso de

agua, serví el agua y cuando estaba a punto de beberla vi una

silueta en el patio trasero, esta rápidamente llegó a la puerta de

la cocina y la abrió, cuando la tenue luz por fin me permitió ver

quién era el sujeto, vi al hombre, inmediatamente pensé que iba

a robarnos, pero unos segundos después noté a ese hombre al

que le temía, el alto, blanco, con una mirada muy penetrante y

con la sonrisa más horrible que he visto, dejé caer el vaso y grité

horriblemente, escuché como mi mamá salía corriendo de la habitación

en la que estaba, seguidamente la vi bajar las escaleras,

pude ver y escuchar todo eso, pero mientras lo hacía peleaba con

el causante de mis pesadillas, estuvo a punto de estrangularme

pero mi madre no hacía nada, simplemente nos veía pelear, le

grité vulgaridades al no ayudarme pero ella solamente tomó su

teléfono celular y empezó a rezar, después de casi morir por pelear

con esos dos hombres escuché una sirena de ambulancia o

policía, nunca las supe distinguir, suspiré aliviada ya que por fin

me separarían de estos dos delincuentes,

19 20



pero no sucedió como lo esperaba llegaron dos enfermeros y me

amarraron a una camilla, no entendía absolutamente nada, vi a mi

madre y a mi abuela llorando pero no ayudándome, estaba herida

pero primero necesitaba que se llevaran a esos dos delincuentes,

ellos estaban parados en frente de mi burlándose.

¿Por qué no se los llevaban? Mi madre me dio un beso en la frente

y me dijo:

-Es lo mejor para todos, mi niña -y llegó un doctor a decirles a mi

abuela y a mi madre que tenía esquizofrenia, me reí sarcásticamente

y les dije que no estaba enferma y mucho menos loca, sólo

quería que atraparan a esos tipos que se estaban riendo de mí.

Mi madre solamente lloró más, mi abuela se llevó las manos a la

cara y le preguntó a Dios por qué me pasaba esto, a su nieta, y el

doctor solamente bajó la cabeza y me metieron a la ambulancia.

Estoy en un manicomio, eso de hospital psiquiátrico es mentira,

¡Yo no estoy loca! ¡No debería estar aquí! Si no me sacan de este

lugar, les daré razones para tenerme aquí.

Regresa pronto Josefo

(Lina Franco)

<>

Aún retumba en mis oídos su grito desesperado, fue hace ya tres

días. ¡Cómo olvidarlo!

Caminábamos tú yo apaciblemente tomados de la mano. Sí juntitos

los dos. ¿Cómo fue que me soltaste? Yo te perdí. ¿Cómo fui

a dejar que te fueras? Si te hubiese atado fuertemente con mis

manos…

¿Por qué te seguí la corriente sabiendo tú no sabías nadar ni pio?

Las malvadas aguas se lo llevaron. Me lo robaron. Devuélvanmelo!

¡Él me quiere es a mí! ¡Ladronas! Solo son eso unas ladronas.

Lo arrebataron de mis manos, lo confundieron, le endulzaron sus

oídos con sus locas melodías valiéndose de las olas. Ladronas.

Claro estaban celosas de nuestro idilio.

-Suegro ya no lo busques más. Él no se ha dejado encontrar. ¡Basta

ya!... Mi amado regresará. Lo sé, pronto volverá.

Me pondré mi traje blanco impecable. Iré nuevamente a la playa.

Eso haré. Allí te esperaré amado mío. Tú regresarás.

No puedes seguir lejos de mí.

21 22

¡Me amas, Josefo! Vendrás con un hermoso ramo de flores amarillas

para mí. Tú sabes, mi amor que las flores amarillas son mis

preferidas.

¡Regresa pronto amor mío!



Entre rosas y espinas

(Kaled Galea)

Era un momento tenebroso, la noche estaba que caía, igual que

la lluvia, la ráfaga de balas de un helicóptero que sobrevolaba la

zona persiguiendo una cuadrilla guerrillera. Al principio estaba

tranquila porque pensé que esta situación era pasajera, hasta

cuando el helicóptero se dirige a la dirección donde yo estaba.

-Toca irnos, miremos que más llevamos.

-Ya no llevemos nada más, ¡vámonos rápido! El ruido ensordecedor

del helicóptero no los dejaba escuchar mis gritos de desesperación.

¡Yo faltó! No me dejen por favor Al sentir que no me

escuchaban me invadió el miedo y el llanto, creí que era mi final,

que ahí me iba a morir. Empecé a recordar mis momentos más

felices.

Recordaba cuando iba de vacaciones a la finca de mi abuela, en

un clima frío pero rico. La zona rural era amplia y estaba rodeada

por árboles de eucalipto que olían delicioso, donde vivía trepada

y me sentía libre y feliz.

Y no solo me gustaba estar en los árboles, era una caminante

alegre, donde me movía en zigzag hacia la cima de una colina,

donde me creía la dueña del mundo y me la pasaba comiendo

manzanas y duraznos, además de contemplar un cultivo de rosas.

Cuando creí que se iban, perdí toda esperanza y me resigné. El

helicóptero dio la vuelta hacia otra dirección. Con ese suceso

entendimos que debíamos irnos de ahí y comenzar la vida en

otro lugar, nos habían amenazado:

que si no nos íbamos nos reclutaban a mis hermano y a mí, o nos

mataban a todos.

Empacamos las cosas. A mí me montaron en la parte de adelante

y la silla de ruedas atrás con las cosas y el resto de mi familia.

La sorpresa y la alegría de mis abuelos y primos al vernos llegar

fue enorme.

Me acomodaron en uno de los cuatro cuartos de la casa. El cuarto

de paredes rosadas y verde, como los colores que veía en las rosas

y árboles.

Los días pasaban. Era la misma rutina: comer, ver televisión, a

veces en la computadora. Mis días eran tan oscuros como las noches

de esta casa. Buscaba venenos para matarme, pero en vez de

eso encontré un curso de desarrollo de software. Aprendí muchas

cosas sobre informática y programas de dibujo.

Al terminar mis estudios, apliqué una convocatoria para trabajar

en la zona de la que salí hace años. Doy charlas en lugares de conflicto

y víctimas de la guerra, y estudio dibujo.

23 24



Una familia sin orientación

(Yefreimnerts Pallares)

Martín y Marquina, dos campesinos que vivían en un pueblo

muy pequeño llamado San José, lejos de la ciudad de Puerto la

Cruz, los habitantes de san José eran muy unidos, convivían entre

ellos, se ayudaban mutuamente como hermanos, ya que pasaban

por una crisis de recursos económicos. Cerca de san José

hay un lugar muy aterrorizante, era un bosque que estaba manchado

de pecados por los sacrificios que hacían personas extrañas.

Durante el día, los habitantes podían ingresar a ese lugar para

recolectar leña para la fogata y cazar algo para comer, ya que se

vieron obligados por la crisis que estaba pasando el pueblo.

Martín y Marquina era una pareja que vivían juntos en una cabaña

que ya estaba deteriorada, vivían muy felices en ese lugar,

eran muy conformes con lo que tenían. Martín fue a recolectar

leña para la fogata y a cazar algo para la comida de su hogar,

Marquina estaba embarazada, pero Martín no sabía.

Marquina no sabía cómo darle la noticia porque no sabía cómo

iba a reaccionar, ya que estaba pasando por una crisis terrible.

Llegó Martín de aquel lugar, trajo alguna leña para la fogata y

logró cazar un venado para la comida. Marquina, fingiendo su

felicidad, lo recibió y lo ayudó con la leña que traía mientras él

iba al patio trasero a descuartizar el venado.

Martín notó a Marquina muy preocupada y nunca en su vida la

notó tan triste y le preguntó:

-¿Qué tienes, Marquina? … Te conozco, no estás bien, todo lo

que te suceda me lo puedes contar.

-Martín, te tengo que decir algo muy importante.

-Dime, Marquina.

-No sé cómo vayas a reaccionar con esta noticia, si te vas a poner

triste o contento.

-Dime.

-Estoy embarazada.

Martín, contento pero a la vez triste le dice:

-Marquina, estoy muy feliz porque vamos a ser padres, pero no

tengo el dinero necesario para cubrir los gastos del bebe.

-¡Ahora qué vamos a hacer!, él bebé ya está en mi vientre y ya

no podemos hacer nada para revertirlo.

Martín, pensando qué podrían hacer con él bebe, se acordó de

aquella señora extraña que estaba pidiendo un bebé a cambio de

dinero.

-Marquina, en aquel lugar tenebroso muy cerca de allí vive una

señora de apariencia misteriosa en una mansión con las ventanas

rotas y las paredes sucias y deteriorada, ella está ofreciendo

dinero para el que le dé un bebé, ella lo cuidara y tendrá todo y

no le faltara nada.

-¡Pero Martín, cómo le vamos a dar a una desconocida a nuestro

hijo!, además estaba ofreciendo dinero por él bebé, ¿qué tal

sea una de esas personas extrañas que viven normalmente como

nosotros en el pueblo, y lo quiera para sacrificarlo?, además, ¿te

acuerdas de aquella noche de Halloween que se perdieron unos

niños del pueblo?, según los rumores que he oído, se llevan a los

niños para sacrifícalos,

25 26



Martín los vecinos esa noche escucharon voces terribles de niños

pidiendo ayuda y llorando desesperados mientras que los padres

no podían hacer nada por ellos, porque si intentaban buscarlo le

sucedía lo mismo.

Martín muy asustado y pensativo no sabía qué hacer y le dijo:

-Marquina, es la única opción que tenemos, yo no quiero ver a

mi bebé sufriendo, pidiendo comida, no quiero que se nos muera

en nuestras manos, no aguantaría con ese dolor y sufrimiento…,

¡yo no quiero eso Marquina!

-Bueno, Martín, aceptaré aunque no sea fácil para mí… pero resistiré.

Eso sí, no recibiremos el dinero que nos ofrezca esa señora,

porque yo no quiero vender a mi hijo.

Pasaron los nueve meses del embarazo y por fin nació él bebé. Se

lo entregaron a la señora de apariencia misteriosa, como lo prometieron,

se marcharon hacia su casa.

Paso un año de lo sucedido y Marquina quería ver a su hijo, saber

cómo estaba, cómo le estaba yendo con su otra vida. Marquina

decidió ir a visitar a su hijo después de tanto tiempo, hizo

un acuerdo con Martín para ir avistarlo.

Martín y Marquina con esas ganas de conocer a su hijo, tocaron

la puerta, en ese momento pasó un amigo del pueblo y les dijo:

-¡Vecinos! ¿Qué hacen en ese lugar?... ahí no vive nadie -y siguió

su camino con una risa de asombro.

Martín y Marquina no le prestaron atención y siguieron tocando.

Después de tanto tocar ya Martín y Marquina se empezaron a

preocupar. Pasó una vecina del pueblo y les dijo:

-¡Ahí no vive nadie hace como 50 años!

La vecina se acercó para hablar con ellos, Martín y Marquina le

contaron todo lo que sucedió con su hijo, la vecina, triste por lo

que había ocurrido, les contó algo que ellos no sabían de ese lugar:

-Hace 50 años esa casa ha sido deshabitada por los dueños y

ninguna persona de la población invadió o se apropió de ese lugar

porque esa casa está maldita, en ese lugar hay cadáveres de

niños muertos, sangre regada en las paredes. En ese lugar se dice

que esas personas de apariencias misteriosas hacen sacrificios,

culto al diablo.

>>Por eso los habitantes del pequeño pueblo oramos cada día en

nuestros hogares, para que Dios proteja a nuestra familia, para

que no nos falte nada, cada día le damos la gracias a Dios por lo

que nos falta y por lo que no nos falta, en todo hay que agradecerle

a él.

>>vecinos por eso los que creemos en Dios, no permitimos a

nuestros hijos que participen en cosas de esas, porque eso es

malo, eso es hacerle culto al diablo y al único que hay que adorar

es a Dios.

Fue en ese momento cuando esa pareja, al oír estas palabras, rogaban

al cielo para que su hijo no hubiese sido sacrificado junto

con los otros niños. Y corrían y gritaban. Sentían arrepentidos

de a ver aceptado la propuesta que aquella señora misteriosa

les había ofrecido y gritaban desconsolados adentrándose hacia

aquella montaña.

No se volvió a saber de ellos.

27 28



La noche de suspenso

(Guion / Director de taller: Juan Miguel Jaramillo Beltrán)

Por

Génesis Barajas

Miguel Siculaba

Shadia Bermejo

Joseph Riveros

josephriveros200428@gmail.com

3207379337

Shadiaber27@gmail.com

3125849863

Genesisbarajas10@gmail.com

3205695816

1. Universidad Nacional - Comedor escolar- Int – Día.

EMMA (23) Es nueva en la universidad, se encuentra entrando

al comedor sola.

Se mira fijamente con un chico que estaba sentado en una mesa,

simpático, popular y recochando con amigos alrededor, los dos

mirándose fijamente con una sonrisa coqueta en sus rostros

La escena se realiza en cámara lenta.

La chica se tropieza cayendo al piso GENERANDO UN RUIDO

DE GOLPE EN SECO, los que están alrededor escuchan el golpe

quedando todos en silencio…todos la miran con ojos de burla y

se echan a reír burlándose de ella.

ADRIAN (26) él se da cuenta y sale a ayudar la

ADRIAN

(Con vos de Preocupado)

¡¿Te encuentra bien?¡, déjame ayudarte a levantar, sonó muy

fuerte el golpe.

EMMA lo mira apenada mientras el la ayudaba a levantar.

EMMA

(con expresión de asombro y voz de pena)

Oh, gracias, si si, estoy bien.

Emma recoge su bolso y sale de ahí caminando rápidamente y

apenada.

Adrián sonríe mientras ella se aleja.

(Escena 2 y 3 van simultaneas)

2. Universidad nacional-clase de música.-Int-Día

Adrián sin ningún interés por la clase recordaba aquella escena

en el comedor, sonreía pendejamente.

3.Universidad nacional- clase de artes- int – día

Emma mientras tanto hace un retrato del chico de la cafetería.

El retrato tiene que parecerse a Adrián

4.UNIVERSIDAD NACIONAL-SALIDA-EXT-TARDE

Adrian la observa cuando ella va saliendo, corre hacia ella a alcanzarla.

ADRIAN

¡Oyee¡

La sujeta del brazo dándole una vuelta haciendo que queden

frente a frente.

29 30



ADRIAN

(Respiración agitada)

¿Te vas a ir sin almenos darme una pista de quién eres?

EMMA

(SOLPRENDIDA CON VOZ NERVIOSA)

POR AHORA SOLO TE DIRE MI NOMBRE, ME LLAMO

EMMA.

ADRIAN

¡Lindo nombre¡, el mío es Adrián. Emma, esta noche harán una

fiesta, ¿te gustaría venir?, así nos conoceríamos mejor.

EMMA

(se sonroja y sonríe coquetamente)

Sii, no faltare.

Emma va retrocediendo lentamente hacia la salida.

Adrián

(gritando)

¡No te eh dado mi numero para decirte donde queda¡

Emma

(le grita, dándole un guiñido)

¡Ya lo conseguí, te escribo allegar a casa¡

Adrián queda con la misma sonrisa pendeja de antes.

5. SALA-CASA DE EMMA-INT-NOCHE

Emma está leyendo un libro y justo empiezan a tocar la puerta.

Se levanta, abre la puerta y ve a Adrián, lo deja pasar.

Adrián

Oh wow, estás muy hermosa.

Emma

(Sonrojada)

Gracias.

toman un poco de agua y salen de la casa en dirección a la fiesta.

6. CARRO DE ADRIÁN- INT- NOCHE

EMMA

Es un carro muy bonito, lo compraste con tu padre el año pasado

¿cierto?

ADRIÁN

(ríe nerviosamente)

Si, ¿Cómo lo sabes?

EMMA

(sonriendo)

Hay algunas cosas que no sabes de mí.

7. FIESTA-DENTRO DE UNA CASA -INT-NOCHE

ADRIÁN

¿Quieres tomar algo?

EMMA

Un poco de agua estaría bien.

31 32



Adrián fue a buscar el agua para Emma, ella estaba viendo por

la

ventana totalmente seria.

8. SALA DE LA CASA- INT- NOCHE

ADRIÁN

Y cuéntame ¿Qué te gusta hacer?

EMMA

Me gusta mucho observar a las personas, saber de ellos, investigo

mucho también.

ADRIÁN

Oh bue…

La luz se fue por algunos minuto, al volvieron no estaba Emma

ni adrian.

9. BOSQUE-CABAÑA- INT- NOCHE

Adrián despertó y estaba amarrado con una cuerda.

ADRIÁN

(Gritando)

¡Ayuda!

EMMA

No te esfuerces, nadie te puede escuchar aquí

ADRIÁN

(Asustado y con la respiración agitada)

¡¿Qué te pasa Emma?¡

EMMA

Te lo dije muy bien, me gusta saber de la gente, pero lo mejor es

saber de sus miedos y hacerlos realidad.

ADRIÁN

(Gritando)

¡¿Qué?!

EMMA

Hasta luego, volveré cuando ya estés descansando.

10.BOSQUE-CABAÑA- INT- NOCHE

Emma aparece bañándose, y en el suelo cayendo manchas de

sangre…

Los textos aquí publicados son el producto de ejercicios

realizados en talleres de escritura creativa, por lo que las piezas

aún están en el proceso de elaboración.

Arauca – Arauca

2019

33 34



More magazines by this user
Similar magazines