MondoSonoro Febrero 2020

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MONDO

FREAKO

LA MÍA

Algo se muere

en el alma...

3

Las canciones parten de turbulencias personales

pero caminan hacia preocupaciones

más universales. Los enunciados, cortos pero

contundentes, reflexionan sobre la gestión

del dolor y la limpieza del yo y, por ende, del

mundo que los provoca. “Tenía la necesidad de

sanarme y por eso compuse los temas. Me di

cuenta de que tenía demasiado dolor dentro y

me hacía peor persona no sacarlo de una forma

bella”, explica.

Estamos ante un álbum de conceptos

(orígen, identidad, equilibrio, mística y arte),

donde María José Llergo no rehuye posicionamientos

políticos: Nana del mediterráneo,

sobre el drama migratorio, o la reivindicación

de clase de la tonada tradicional flamenca

Soy como el oro. “Soy como el oro me recuerda

mucho a la actitud que tiene la gente del campo...

De saber que la jerarquía de los humanos

es una construcción banal, que un amanecer

y un atardecer son superiores a eso”, dice

Llergo, alimentando las palabras con pausa

y precisión. En lo musical, el disco transmite

sensación de suspensión, de habitación amplia

y enmoquetada, gracias a unas bases de

electrónica fina a cargo del sevillano Lost Twin

y la masterización del reputado Max Miglin.

El proceso ha sido respetuoso con la voz, que

manda sobre el conjunto. “Es un disco contextual,

por lo que la música tiene que sonar en su

contexto, el de sanar. Para eso la utilicé yo. Hay

un curro de sonido y de texturas detrás de eso.

Hay un trabajo magistral de producción de

Lost Twin para conseguir esa atmósfera, esa

burbuja para pensar en lo que molesta o duele.

En el tiempo para uno”. Las canciones de Sanación

son en su mayoría temas que ya había

ido lanzando y quehabían sido probados antes

en directo, de donde no se bajó prácticamente

el pasado año. Sin material físico en las estanterías,

ya había actuado en el festival Primavera

Sound, en la Mercè Música y también en

las fiestas demoscópicas de esta publicación.

En momentos en que la vida pasa a golpe de

like, la joven elige componer a escala humana,

dotando de significado a todo lo que edita e

“Tenía la necesidad

de sanarme y por eso

compuse los temas”

EL APUNTE

Meditación

Cuentan que la sensación de conexión que

procura la respiración en la meditación es

parecida a la de cantar sobre un escenario. Y

que la reparación personal de una y otra cosa

también va a la par. María José Llergo sabe a

ciencia cierta que así es. Desde hace un par de

años, los mismos desde su estreno artístico, la

meditación forma parte de su rutina nocturna

y ha sido un elemento salvador, sin el cual Sanación

no existiría. “Cuando cantas tranquilo

y no piensas en nada, cuando dejas que la música

fluya a través de ti, es como meditar; como

cantar con el tercer ojo”, comenta. La cordobesa

descubrió la meditación en una clase de formación

corporal en ESMUC, la escuela en Barcelona

en la que estudió música gracias a una beca, y

se empapó a posteriori de todos los mantras posibles

en Youtube, hasta entender que flamenco

y meditación casaban a las mil maravillas.

“Para mí el flamenco es un mantra. Todo lo que

se repite y tiene una intención detrás lo puede

ser. Me miras pero no me ves, con ese compás por

seguiriyas... Entro en trance”. —y. s. i.

intentando vivir un camino “propio y libre”

dentro de la industria musical. Dicen que lleva

toda una vida conocerse a uno mismo. El tiempo

aproximado que hace falta también para

pasar esa vida a obra artística. Maria José Llergo

quiere tener ese tiempo para sí, para luego

compartirlo en forma de canciones. “Los temas

llevan un proceso muy largo. Como decía un

pianista muy famoso, una obra nunca se acaba,

se abandona”. —yeray s. iborra |

r

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FOTO: PALOMA WOOL

El pasado lunes 20 de enero de

2020 fallecía, a los 59 años de

edad y víctima de un cáncer,

un grande de la escena mestiza

barcelonesa como fue, es y será el percusionista

Xavi Turull. Triste no, muy triste.

Un ‘blue monday’ que quedará grabado a

fuego en la memoria de los muchos que,

no solo admirábamos la destreza de Xavi

dándole a los parches, sino que recordaremos

su entrañable franqueza, su sonrisa

cósmica, su entereza. Quiso el destino

que la última entrevista que realizó Xavi

Turull en vida la hiciera con un servidor

y para este medio. Quiso el destino que la

última entrevista reuniera en el barrio

del Carmel de Barcelona a los tres magos

que nos conquistaron con su arte durante

el cambio de siglo. Una distendida charla

entre los tres motores de Ojos de Brujo:

Marina (cantante), Ramón Giménez (guitarra)

y Xavi, con motivo de un libro de fotos

y entrevistas que estamos preparando y

que ya sabemos a quién dedicar. Y lo cierto

es que hubo mucha complicidad durante

el encuentro de esa tarde en la que

¡por fin! pudieron hablar de todo, incluso

de la posibilidad de volver a reflotar la

nave bruja en el futuro. Un anhelo que más

tarde quedaría frustrado, pero que planeó

como algo más que posible en el ambiente.

Sin embargo, lo más importante, lo que me

quedará grabado a fuego para siempre,

fue ser testigo de primera mano de como

algunas heridas abiertas, por y tras la

separación del grupo, podían cicatrizarse.

Solo había que ver con qué pasión rememoraban

sus inicios, la complicidad que

había logrado con su música o cómo habían

creado esa fusión imposible que luego

determinó lo que se dio a conocer como

el ‘sonido Barcelona”. El mismo sonido que

ha marcado la senda de otros artistas que

han llegado después como la mismísima

Rosalía. No olvidemos que, la hoy estrella

internacional, formó parte de Kejaleo,

proyecto tejido en 2011 por el propio Xavi

Turull junto a Diego Cortés, Cristo Fontecilla

y el también fallecido Roger Blàvia.

Pero más allá de los méritos profesionales

de Xavi, que son muchos, más allá de su

sabia aportación a la música de primeras

espadas como Ketama, Rosario Flores o Estopa,

más allá de todo eso nos queda, y por

encima de todo, la persona. Ahí es donde

Xavi Turull era imbatible. La misma pasión

con la que golpeaba cualquier cosa

que se le ponía a tiro, la puso para dotar

de sentido a su vida. Un sabio camino que

lo llevó a vivir en la montaña, alejado del

mundanal ruido, en contacto directo con

esa naturaleza que tanto amaba. La misma

que ahora le acoge. Descansa en paz amigo

Xavi que ya no encargaremos nosotros de

mantener imborrable tu recuerdo.

—sergi ‘don disturbios’ marqués

#6 febrero 2020 mondosonoro.com — @mondo_sonoro — facebook/mondosonoro

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