DUNAS, LETRAS EN MOVIMIENTO

lectoreseneldesierto

Una gaceta hecha por mediadores para mediadores, un espacio que refleja el trabajo y las acciones que realizan los promotores y mediadores de lectura en México



editorial

P R E S E N T A C I Ó N

L

a gaceta Dunas nace con la finalidad de servir como puente entre las

mediadoras y los mediadores de todo el país. Consideramos importante

que exista un medio por el cual conozcamos los trabajos hechos y sobre todo

los triunfos de los mediadores del Programa Nacional Salas de Lectura.

La gaceta Dunas nace en el término de un periodo difícil para todo el país

y el mundo, en general; atacados por una pandemia que hizo que nos

recluyéramos en casa, por lo cual, iniciamos una aventura en las redes

sociales y plataformas virtuales donde encontramos a un gran número de

amigos y mediadores que hacen mucho por su comunidad y sus lectores,

pero que pocas veces lo socializan.

1


Gaceta Dunas es un esfuerzo para que aquellas iniciativas de los

mediadores lleguen a ser conocidas por otros mediadores y puedan servir

de ejemplo para replicarlas en sus Salas de Lectura con las condiciones

existentes en cada una de ellas, es decir, poder adaptar todas las

experiencias para ser utilizadas en sus espacios de lectura; sin embargo,

los mediadores también son creadores y ese proceso es muchas veces

desconocido incluso por sus lectores cercanos, así, nace Espacio Creador,

donde cada uno de nosotros podremos manifestar nuestros escritos, dibujos,

fotografías y muchas cosas más que como lectores también desarrollamos.

Gaceta Dunas nace en el desierto; cambiante y en movimiento constante

como las dunas que con el viento modifican su estructura y se mueven a

lo largo del espacio que, aunque desértico, ofrece un sinfín de posibilidades.

El desierto es un gran reto, pero ofrece un espacio de reflexión, de creación

en solitario, de extensión inacabable, un espacio que por su vastedad

impone un cambio, una transformación constante, una búsqueda del

camino a pesar de los ventarrones.

La gaceta Dunas nace entonces nutriéndose de una gran veta: los

mediadores de Salas de Lectura de nuestro gran México, nace gracias al

esfuerzo de un gran equipo de colaboradores que de manera desinteresada

y comprometida se unen a esta aventura; Abraham, Rebeca, Viridiana,

Alejandra, Kiko, Barac, Francisco y todos los que mandaron colaboraciones

son el corazón de este esfuerzo. No puedo dejar de hacer una mención:

gracias Sofia Trejo, Enlace Nacional del Programa Salas de Lectura, quien

de manera rápida nos apoyó en esta aventura, abriendo las puertas para

que lleguemos a los diferentes espacios.

Esperamos que ustedes disfruten de Dunas, Letras en Movimiento tanto

como nosotros.

Juan José Monarrez

Director Dunas, Letras en Movimiento

2


editorial

Más allá de la pandemia

La vida es una serie de colisiones con el futuro: no

es una suma de lo que hemos sido, sino de lo que

anhelamos ser.

José Ortega y Gasset

A mediados de marzo e inicios de abril de 2020 nuestra realidad fue totalmente

transformada por la pandemia; la desilusión, el desánimo, la falta

de certeza fue evidente, hubo quienes vieron en ello un reto por afrontar

y cada uno fue cambiando, adaptando, transformando, haciendo emerger

la creatividad en la búsqueda de posibilidades para compartir y construir,

ahora a través de nuevos canales.

En el entorno cultural, y concretamente en el ámbito de fomento a la lectura,

surgieron un sinfín de iniciativas, no solo en el noreste de México, sino

en todo el país y en el mundo entero, convergiendo en este nuevo mundo

virtual y global; ideas y propuestas de diferentes latitudes, pero con un solo

propósito: compartir y conversar sobre libros y lecturas. Así fue como el Colectivo

Lectores en el Desierto, cual duna en movimiento, fue adaptándose

a las circunstancias y mediante la suma de voluntades colectivas, personales

e institucionales encendió las Fogatas una a una, mes a mes, donde la

charla y el diálogo son los renovadores del paisaje en donde ahora también

se suma esta gaceta.

Desde que inició, el Colectivo Lectores en el Desierto no ha dejado de buscar

la manera de construir a través de la inclusión y horizontalidad, haciendo

frente a la necesidad de articular nodos nuevos cuya idea fundamental sea

la de motivar, despertar, crear y acompañar autores, lecturas y lectores. Es

así como ahora se presenta la gaceta Dunas, Letras en Movimiento.

3


Los espacios virtuales se han convertido en grandes posibilidades para la

promoción de la lectura, pues se expanden con rapidez y evolucionan de

manera constante, son dinámicos e interactivos. El lector se encuentra ante

el reto de integrar y organizar toda esa información para apropiarse del

significado de lo que lee. Esa tarea no es simple y necesita de la guía profesional

para acercar la lectura en espacios virtuales. Una posibilidad más

para formar una comunidad crítica y consciente de su entorno.

Con una labor de pocos meses se logró que más lectores se familiarizaran

con esta nueva herramienta de posibilidades. Los lectores y lecturas se

unieron a las redes sociales para construir puentes entre los escritores, promotores,

mediadores y lectores, desarrollando nuevas aplicaciones y formas

de compartir. Reinventar y retroalimentar para fortalecer nuestro quehacer.

La gaceta Dunas, Letras en Movimiento es el resultado del interés de profesionales

del área, de mediadores y cómplices de las letras, abordando así,

de una manera integral, el proceso de la promoción de la lectura y escritura,

espacio plural de propuestas y reflexiones para compartir coincidencias

y diferencias; elaborar narraciones y escritos, rescatar juntos las piezas para

construir y transformar el paisaje.

No estoy en el mundo simplemente para adaptarme a él, sino

para transformarlo.

Paulo Freire

Gabriela Trujillo

Enlace Estatal Chihuahua del Programa Nacional

Salas de Lectura

4


directorio

Equipo editorial

Dirección General:

Editor:

Diseño Gráfico y Editorial:

Enlace Internacional:

Enlace de Recepción de Textos:

COLABORACIONES

Juan José Monarrez A.

Francisco Barrios

Abraham González - Rebeca

Jared Medina

Kiko de la Rosa

Alejandra Estrella

Kiko de la Rosa, Eduardo Campech Miranda, Martha Beatriz Soto Martínez,

Gabriela Calderón Guerrero

Ana Luisa Forzán de Lachica. Armando Fabricio Martínez Arredondo, Andrés

Briseño Hernández, Damián González, Tere Bazaldúa Arizpe, Juan José Monarrez,

Laura Landázuri Peniche, Abraham González, Alejandra Estrella, Barac

Alexis Monarrez.

CONTACTO

52 65 6287 5059

correo electrónico:

lectoreseneldesierto@gmail.com

colaboraciones:

colaboraciones@gacetadunas.com

Abril, 2021. Dunas, Letras en Movimiento. Todas las colaboraciones son propiedad intelectual del autor, los comentarios

u opiniones son responsabilidad exclusiva de cada uno de los autores y no refleja la ideología o postura de

ningún elemento del equipo de Dunas, Letras en Movimiento. Ninguna parte de esta publicación puede ser reproducida

total o parcialmente sin citar la fuente. Registro en trámite.

Gaceta Dunas, Letras en Movimiento, del Colectivo Lectores en el Desierto. Vicente Guerrero 4300, Fracc. Nogales

norte, Ciudad Juárez, Chihuahua, México, C.P. 32340.

5


índice

8

DINAMIZADORES

DE LECTURA

14

DE FORMA QUE COBRE VIDA:

LEER EN VOZ ALTA

18

LA BIBLIOTECA INFANTIL DE

LA UAQ (BIUAQ)

23

LIBROS, DESTINO Y

RESIGNACIÓN

6


26

EL SUEÑO MÁS LUMINOSO

31

COSECHA

37

BINTI DE NNEDI

OKORAFOR

34

CITA A CIEGAS

7


DINAMIZADORES DE

LECTURA

KIKO DE LA ROSA

Encuentro de Clubes de Lectura de Valladolid. Juegos de la edad

tardía de Luis Landero. Noviembre 2015 Valladolid, España.


C

ada vez puedes encontrarnos en

más lugares diferentes. Estamos

en bibliotecas, centros educativos,

salas de lectura, librerías, ferias del

libro, centros de mayores... También

en parques, plazas de ciudades y pueblos.

Con nosotros viajan todo tipo de

textos llenos de letras. Siempre vamos

cargados de libros: cuentos, novelas,

cómic, libros de conocimientos…

Somos: cuentacuentos (cuentistas,

cuenteros...), animadores, promotores

y mediadores de lectura.

Los cuentacuentos tienen una mayor

tradición, están infinitamente ligados

a la comunicación entre las personas.

La narración oral ha estado, está y

estará presente en todas las culturas.

A través de ella, es posible la transmisión

de las tradiciones sociales y el

acercamiento a los textos literarios.

Los cuentistas preparan para sus

sesiones auténticos espectáculos,

adaptándose a cualquier espacio

(abiertos, cerrados, grandes, pequeños,

etc.) donde puedan acoger a un

público. Aunque actualmente los más

solicitados son los que van dirigidos a

un público familiar, existen infinidad

de variantes de narración oral para

todos los intereses y edades.

A menudo en estos espectáculos, aparecen

libros en forma física o a través

de citas. Cuando esto sucede, estos

profesionales están realizando otra

función a mayores: acercar el libro al

público, independientemente de si son

lectores o no.

Decía Michèle Petit en una conferencia

en el año 2000 en la Feria del

Libro de Buenos Aires que “promover

la lectura” era una idea reciente. Sin

embargo, por experiencia propia,

puedo confirmar que a finales de los

80 ya se empezaba a hablar de dinamizar

bibliotecas, apareciendo entonces

los primeros libros en torno a este

controvertido tema. La animación a la

lectura aparece en España a través de

profesionales que trabajan en bibliotecas,

profesionales de la educación,

monitores y monitoras de ocio y tiempo

libre que diseñaban actividades y

programas con el objetivo principal de

crear lectores.

¡Cuánto lo aprendido en las Jornadas

de Animación a la Lectura de Arenas

de San Pedro, en Ávila, España!

9


Mis libros tus libros. Diciembre 2015. San Juan del Río, Quéretaro,

México.

A mediados de los años 80, Federico

Martín Nebrás, acompañado de

colegas, maestros y maestras, inician

estas jornadas que se mantienen

hasta hoy con los Encuentros de

Promotores de Lectura. La animación

a la lectura tiene como objetivo

primordial la creación de lectores,

más concretamente de lectores que

lean por placer. Para la realización de

estas actividades hay un elemento que

siempre tiene que estar presente: el

LIBRO. Las dinámicas que no giren en

torno a uno o varios libros, no pueden

llamarse actividades o programas de

animación a la lectura. Los libros

tienen que estar presentes, son los

protagonistas de estas actividades de

animación.

El primer encuentro de promotores

de lectura se organiza en la Feria

del Libro de Guadalajara, México,

a principios del 2000. Se trata del

encuentro más importante de toda

América Latina y reúne a numerosos

profesionales del sector. En España, la

palabra promoción surge en el bosque

de Arenas de San Pedro, y toma forma

a través del encuentro de promotores

que es, desde hace tiempo, todo un

referente en nuestro país.

10


Ante los bajos índices de lectura en

lectores infantiles y adultos, tanto

instituciones públicas como privadas

ponen manos a la obra: ya no solo es

necesario “crear” lectores, sino que

hay que promover la lectura. El objetivo

principal cambia, evoluciona. Ya

no solo hay que presentar la lectura

como un medio para adquirir conocimientos,

sino también como entretenimiento

y, por supuesto, placer.

La mediación lectora es un concepto

más reciente. Las sociedades ya están

abastecidas de numerosos y buenos

acervos de libros —aunque por

supuesto mejorables tanto en número

como en calidad— y ya cuentan con

lectores y lectoras que disfrutan de la

lectura. Ahora el papel de los mediadores

de lectura es hacer de nexo de

unión entre los libros y los lectores,

crear una simbiosis placentera entre

ellos.

Por tanto, para que exista la mediación

es condición necesaria que, en las

actividades, en las dinámicas, estén

presentes libros y lectores. Los libros

son la herramienta básica y esencial

de los mediadores y las mediadoras y

por eso son imprescindibles los buenos

libros de literatura y conocimientos

e/o informativos, que puedan ser

leídos por un gran número de lectores

de distintas edades. Otra condición

igualmente importante que también

debe darse, es la relación de confianza

entre el mediador y el lector. Esta confianza

debe de ser claramente recíproca

para poder mediar entre dos

sujetos (libros y lectores en nuestro

caso), y ésta no puede darse sin conocerlos

muy a fondo. En definitiva, un

mediador o una mediadora tiene que

LEER y tiene que estar en contacto directo

con los lectores. Tiene que llevar

su mochila vital cargada de libros e ir

conociendo el gran universo de la literatura,

no solo las últimas novedades,

sino también las lecturas y los autores

de siempre o los que no siempre están

a la vista de cualquiera.

Dominar “herramientas” de búsqueda

de referencias, estar en continua

formación profesional... Solo así será

capaz de crear la atmósfera necesaria

para brindar al lector una compañía

que incorpore los libros a su proyecto

de vida.

11


Cervantes y Shakespeare. Septiembre de 2016. Laguna de Duero,

España.


Es importante señalar que las funciones

de todos estos dinamizadores no

son siempre tan estancas, ni mucho

menos. De hecho, en el largo camino

que hay entre los libros y los lectores,

están a menudo entrelazadas, y todas

ellas son de vital importancia.

La formación de mediadores es realmente

compleja. Es bastante común

no saber diferenciar entre los diferentes

dinamizadores (cuentacuentos,

animadores, promotores, mediadores).

Por esta razón desde hace ya unos

años, en México, se proporcionan –

con gran acierto– unos diplomados

muy interesantes.

En 2018, durante un curso de formación

de la Secretaría de Cultura

de México, un grupo de mediadores

construyó la siguiente definición: “Ser

mediador es compartir una pasión,

tender puentes, ser enlace, acompañar,

facilitar, generar situaciones, disfrutar

el estar con otros, aprender de

los otros, observar y escuchar, crear

posibilidades para formarse como

lector, amar a la gente, posibilitar el

intercambio de experiencias y saberes,

crear a partir de la lectura, aprender

y construir con otros, leernos y

vernos, abrir las posibilidades para

reinterpretar el mundo.”

En esta sección Técnicas de medicación

de la gaceta Dunas, Letras

en Movimiento irán apareciendo

propuestas de dinámicas que, estoy

seguro, nos serán muy útiles a los

mediadores para la realización de las

actividades que mayoritariamente

llevamos a cabo.

Ya tenemos libros, ya tenemos lectores,

como mediadores tenemos que

seguir leyendo, tenemos que avanzar

hacia una formación continua y una

capacitación constante en la profesionalización

de nuestros quehaceres.

Kiko de la Rosa

Mediador de Lectura del Proyecto, La letra i

Valladolid, España.

13


DE FORMA QUE COBRE

VIDA:

LEER EN VOZ ALTA

Eduardo Campech Miranda

Leer así... Leer como tú. De forma que todo cobre vida.

Cornelia Funke: Corazón de tinta

Terror de algunas personas, placer de otras, la lectura en voz alta,

dice Felipe Garrido, es la práctica más eficaz para formar lectores. Y

no es descabellado. A la gran mayoría de la población nos encantan

las historias. Si son bien narradas, bien contadas, mejor. Si bien esta

modalidad de lectura se asocia, primordial y erróneamente, a los ámbitos

escolares, también es cierto que en el entorno social inmediato

aparece con mayor regularidad de la que parece: en los medios de

comunicación o las ceremonias religiosas son un par de ejemplos.

No obstante, lo convencional es leer en silencio, “para uno mismo”.

A lo sumo, con un tenue murmullo (estrategia de quienes recién se

están alfabetizando o cuyo contacto con la palabra escrita es muy

esporádico). Si alguien lee en voz alta en un parque, una plaza, la

central camionera y no hay un destinatario de esa voz, el grueso de

la población manifestará diversión ante la presencia de alguien que

padece de sus facultades mentales. Quizá alguien desee escuchar y

atienda la lectura.

14


En la historia de la Humanidad esto no siempre ha sido así. En las

épocas clásicas (griega y latina) y aun entrada la Edad Media, lo

cotidiano era leer en voz alta. Había varios motivos para hacerlo. En

primer lugar, en Grecia, la lectura era considerada una actividad propia

de esclavos (estos eran de mayor rango que los que realizaban

tareas manuales). Aunado a lo anterior, el limitado número de ejemplares

hacía imposible compartir una misma lectura en un momento

determinado. Finalmente, la ausencia de una sistematización de la

escritura propiciaba que se escribiera como cada quien podía, mezclando

incluso dibujos con texto.

Por lo anterior no es de extrañar el testimonio de San Agustín ante la

práctica lectora de San Ambrosio:

Pero cuando leía, llevaba los ojos por los renglones y planas, percibiendo

su alma el sentido e inteligencia de las cosas que leía para sí, de modo que

ni movía los labios ni su lengua pronunciaba una palabra. (Agustín, 1983)

Ahora bien, leer en voz alta no implicaba, ni implica solamente dar

sonido al signo escrito. Ya desde la antigua Grecia se exigía un mínimo

de calidad al hacerla. Marcial lo subraya en un famoso epigrama:

“El librito que lees en público, Fidentino, es mío: pero cuando lo lees

mal, empieza a ser tuyo.” (Marcial, s.f.) Lo que hacía falta a Fidentino

era apropiarse del texto, envolverlo de oralidad, es decir, leerlo como

si hablara, como si esas palabras de verdad fueran suyas. El sistema

educativo en nuestro país y las prácticas didácticas que se emplean

encausan cómo leemos. Los tiempos de silencio (uno para la coma,

dos para los puntos), la rígida postura (recuérdese que esto lo anotó

el personaje de la novela Un hilito de sangre), la solemnidad del acto,

configuran una lectura artificial.

15


Los secretos para ello, dice Alma Velasco, son tres: a) el chisme; b) la

emoción y c) la acentuación o subrayado. Hay quienes no se aventuran

a leer en voz alta porque no les gusta su voz. Sin embargo, una

voz modulada suple el rasgo de belleza. Es decir, podemos tener una

voz de cantante y, sin embargo, realizar lecturas tan planas como la

de aquel maestro que recordaba el Periquillo Sarniento. La voz, como

cualquier órgano que destinamos a acciones específicas, se educa, se

adiestra, se moldea. Técnicas, cursos, ejercicios para hacerlo pululan

en la carretera de la información, basta con indagar un poquito.

Cuando Michael Berg leía a Hanna Schmitz, ésta sigue las tramas:

llora, se enoja, ríe. Pese a la condición de analfabeta, logra experimentar

algunos de los placeres lectores en voz del joven Michael

(como dato curioso de esta obra, el título original en alemán es Der

Vorleser, que equivaldría a “el que lee en voz alta”, pero la traducción

al castellano fue muy sintetizada: El lector). Es decir, leer en voz alta

nos permite incluir a aquellos que no saben, o no quieren leer, en los

momentos compartidos al interior de las comunidades lectoras.

16


El confinamiento nos ha orillado a explorar, y explotar, los canales de

las tic’s, los cuales hasta hace poco más de un año eran percibidos

como una desleal competencia por parte de mediadoras y promotoras

de lectura. Las nuevas condiciones de la vida cotidiana exigieron

que la virtualidad se vinculara con más fuerza a la lectura y muchas

más actividades. La proliferación de videos, grupos de whatsapp,

es una manifestación de lo anterior. Lamentablemente, habrá que

subrayarlo, la gran mayoría de las ocasiones esas voces no llegaron

a públicos que, en teoría, nos deberían interesar. Se quedaron en el

círculo cercano.

No es extraño, pues, que aquellos videos que contabilizan mayor

número de reproducciones, visitas o veces compartidos sean aquellos

que se caracterizan por una mejor lectura. Ésta es una habilidad

susceptible de desarrollarse, no es un don innato. Práctica y paciencia

son dos pilares para lograr leer como lo hacía con Meggie, en Corazón

de tinta: una lectura tal, que los personajes cobren vida; con una

voz “capaz de pintar cuadros en el aire”.

EDUARDO CAMPECH MIRANDA

Docente y formador de mediadoras y mediadores

de lectura.

Trabajos citados

Agustín, S. (1983). De las ocupaciones y estudios de San Ambrosio. En S. Agustín, Confesiones (págs. 109-111). Madrid:

Espasa-Calpe.

Marcial, M. V. (s.f.). Marco Valerio Marcial, poeta, Bílbilis (actual Calatayud), 40-104. Obtenido de ERSILIAS: https://www.

ersilias.com/marco-valerio-marcial-poeta-bilbilis/

17


LA BIBLIOTECA INFANTIL

DE LA UAQ (BIUAQ)

UN ESPACIO PARA LA FORMACIÓN DE ESTUDIANTES

UNIVERSITARIOS COMO MEDIADORES DE LECTURA

Martha Beatriz Soto Martínez, Gabriela Calderón Guerrero y

Ana Luisa Forzán De Lachica.

L

A BIBLIOTECA INFANTIL UNIVERSITARIA ES UN PROYECTO DE VINCULACIÓN

DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE QUERÉTARO DESDE EL AÑO 2010. LA

POBLACIÓN A LA QUE LE PRESTA SERVICIO ES, EN SU MAYORÍA, NIÑOS Y NI-

ÑAS QUE TIENEN ENTRE 3 MESES A 12 AÑOS, PADRES Y MADRES DE FAMILIA.

El objetivo principal que persigue la BIUAQ es, el de convertirse en un espacio

destinado a que las niñas, niños, jóvenes y adultos que la visiten, puedan disfrutar

de la lectura a través de talleres en donde el arte, la ciencia, el juego y la escritura

están presentes. Para que esto sea posible, BIUAQ cuenta con la participación de

estudiantes universitarios de diferentes disciplinas, para que elaboren propuestas

de trabajo que permitan conseguir el objetivo general del proyecto. De esta

forma, a lo largo de sus casi ya 11 años de existencia, se ha procurado generar

una propuesta novedosa y comprometida socialmente con la cultura escrita, la

literatura infantil, la comunidad de niños, niñas, adolescentes, adultos y estudiantes

universitarios, estableciendo redes que vinculan a la universidad con la sociedad

en general.

En este momento se cuenta con 3 bibliotecas en campus de la UAQ (Querétaro,

San Juan del Río y Cadereyta) y se colabora en 3 espacios de la misma universidad

(Estancia Infantil, Casa de la Cultura Independencia 19 y Museo de Ciencias

Ximahí).

18


En el 2012 a solicitud de las promotoras voluntarias

del Instituto Mexicano del Seguro

Social (IMSS), se inició un nuevo proyecto

(Acariciando con palabras) en el área de

pediatría de la clínica 1, cuyo objetivo principal

fue llevar, en la medida de lo posible,

las mismas actividades que se desarrollan

en la biblioteca en el área de pediatría.

Actualmente colaboramos con 3 hospitales más

(Clínica

2 del IMSS, Hospital de Especialidades del Niño y

la Mujer

(HENM) atendiendo no solo a niñas y niños hospitalizados sino también a jóvenes

y adultos en salas de espera.

Las y los estudiantes universitarios que colaboran en BIUAQ tanto en las bibliotecas

como en el proyecto de hospitales, reciben una serie de talleres con la

finalidad, en primer lugar, de reflexionar sobre sus propias experiencias lectoras y,

posteriormente, sensibilizarlos sobre las implicaciones y repercusiones que tiene

una buena o mala práctica de mediación de lectura.

Las capacitaciones están pensadas para que las y los estudiantes cuenten con referentes

teóricos y metodológicos para realizar sus intervenciones en los diferentes

espacios en los que tiene presencia el trabajo de la biblioteca. Así mismo, en

la medida de lo posible se cuenta con la colaboración de escritores, ilustradores,

especialistas en LIJ y cuentacuentos, entre otros, quienes aportan sus conocimientos

y experiencia con charlas y talleres, para que las y los estudiantes cuenten con

herramientas para realizar sus planeaciones y realicen actividades de calidad.

Consideramos que: “Leerles a los niños es abrir un espacio de convivencia en el

que nos sintamos cómodos, relajados, en el que se lea por el gusto de adentrarse

en el mundo de los libros, a la cultura escrita y por el solo placer de estar juntos

compartiendo el momento”. (Soto, Calderón, Forzán, 2021).

19


A partir del confinamiento por Covid-19, la BIUAQ

ha migrado sus actividades a las plataformas

virtuales, lo que implicó que todo el equipo (profesoras

y estudiantes) aprendiera a manejarlas (Facebook,

Instagram, YouTube, Zoom, Google Meet),

así como recibir capacitaciones sobre cómo grabar

con el celular, investigar sobre programas para

editar videos, elaboración de guiones, infografías,

podcast, entre otras actividades.

Ha sido difícil dejar el trabajo presencial, pero a la

vez, con el paso de los meses ha resultado ser muy

gratificante. El equipo de BIUAQ ha podido adaptarse

y hacer nuevas propuestas con la idea de:

“Construir nuevos espacios para estar juntos”.

Esta nueva forma de “estar juntos” nos ha dado la

posibilidad de llegar a más estados de la República,

así como que personas de otros países participen

en las actividades que hacemos de forma abierta

por Facebook Live y de forma cerrada con inscripción

previa por Zoom o Google Meet.

20

Sesión de Lectura con adultos mayores. BIUAQ CU, Querétaro.

Sesión de Lectura con los más pequeños. BIUAQ CU, Querétaro.

Valladolid, España.


.

Talleres vía Zoom

Valladolid, España.

Para las y los estudiantes universitarios ha sido un

reto, pero a la vez un aliciente que les ha permitido

seguir en contacto con las y los usuarios de la

biblioteca, así como descubrir que su trabajo es

reconocido y apreciado por personas de diferentes

estados y países, lo que les ha permitido corroborar

el sentido que tiene el trabajo que realizan.

A continuación, transcribimos algunas de las reflexiones

de las y los estudiantes ante la pregunta:

¿Cómo te has sentido con el cambio de trabajar de

lo presencial a lo virtual?

más motivada con el trabajo aunque sin

duda ello no reemplaza lo bonito que se siente

verlos en lo presencial, sin embargo, creo

también que la forma virtual cumple también

con esta interacción de padre/madre-hijo

pues por videollamada podemos verlos trabajar

en equipo, participando y divirtiéndose,

ha sido una bonita manera de cambiar por

lo menos un instante de su tiempo con algo

diferente que nos haga unirnos a todos”.

Nallely: “Hay veces que me siento abrumada y en

un principio sentía que no iba a funcionar muy bien

el contacto con los niños, para buena fortuna los

niños y niñas de 4 a 6 años tienen toda la energía

de seguir participando y creando y ahora estoy

21


Valeria: “Al principio fue difícil, no lograba adaptarme

a la nueva modalidad (no solo hablando

de BIUAQ) y eso bajó mi motivación, después de

trabajar durante unos meses de esta manera,

me di cuenta del alcance que teníamos, de que la

gente estaba al pendiente y nos extrañaba, ahí fue

cuando empecé a sentirme mejor porque sabía

que seguíamos llegando a los niños y eso me llenó

de alegría y motivación para continuar”.

La pandemia nos ha enfrentado a pensarnos y

pensar en nuestros usuarios desde otro lugar,

reflexionar sobre la capacidad que tienen nuestras

niñas y niños de adaptarse, así como la resiliencia

mostrada tanto por ellos como por los estudiantes

universitarios que colaboran en el proyecto. No ha

sido fácil, pero los aprendizajes han sido muchos.

Como dice Michéle Petit (2019): “En contextos de

crisis, la literatura nos da otro lugar, otro tiempo,

otra lengua, una respiración. Se trata de la apertura

de un espacio que permite la ensoñación, el pensamiento,

y que da ilación a las experiencias. Una

crisis es como una ruptura, un tiempo que reactiva

todas las angustias de separación, de abandono, y

produce la pérdida de ese sentimiento de continuidad

que es tan importante para el ser humano. Las

narraciones, entre otras cosas, nos reactivan ese

sentimiento, no solo porque tienen un comienzo, un

principio y un fin, sino también por el orden secreto

que emana de la buena literatura. Es como si el

caos interno se apaciguara, tomara forma.”

Esperamos muy pronto poder regresar al trabajo

presencial, aunque tenemos claro que algunas actividades

las seguiremos haciendo de forma virtual,

ya que ahora tenemos otros usuarios que atender

a través de las plataformas virtuales.

Martha Beatriz Soto Martínez, Gabriela Calderón

Guerrero Y Ana Luisa Forzán De Lachica.

Biblioteca Infantil Universitaria Querétaro

Cerro de las Campanas s/n Col. Las Campanas,

Querétaro, Qro.

Talleres subidos en la plataforma de Facebook.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Soto, Martha Beatriz; Calderón, Gabriela & Forzán, Ana, Biblioteca Infantil

Universidad Autónoma de Querétaro (BIUAQ) a 10 años: Una mirada al

trabajo de las y los estudiantes universitarios. CONCYTEQ, 2021, ISBN (en

trámite).

Petit, Michéle, “Leer tiene más vaslor en tiempos de crisis”. Periódico La

Nación, 2019,

22


LIBROS, DESTINO Y

RESIGNACIÓN

Armando Fabricio

Martínez Arredondo

N

ada ocurre por azar, se dice que todo está

predeterminado, o al menos, eso queremos

creer. Al ser humano lo atrae lo desconocido.

Esa extraña sensación en donde

esperamos que algo inexorable,

inesperado y no calculado cambie

el rumbo de nuestras vidas. A veces

depositamos en el destino las ganas

enormes que tenemos de que las

cosas sean de otra manera. No podemos

escapar de él, pues ya vimos

el trágico fin que conlleva negarlo,

tal y como pasó en Edipo Rey de

Sófocles.

En la Sala de Lectura Libros Libres

nos gusta jugar con estas ansias

tan enormes que tenemos por lo

incierto. De este modo, una estrategia

de fomento a la lectura que hoy

les queremos compartir se llama La

libromancia.

Estrategia de la Libromancia.

23


La dinámica es fácil: se necesitan

unos cuatro o cinco libros que por

azares de la vida pinten para predecir

el futuro ese día, girar los dados

de la casualidad o modificar las coincidencias.

El mediador (o cualquier

otra persona) será el vidente, el oráculo,

la bruja, el gitano o cualquier

personaje fantástico que usted desee.

El público es invitado a realizarle una

pregunta a uno de los libros seleccionados,

pregunta que por supuesto

será respondida. ¿Será que el destino

de cada uno ya está escrito en el libro

de nuestra vida? Hay quien dice que

encontramos nuestro destino en el

camino que tomamos para evitarlo.

Con la audacia de un lector, se pide

que se seleccione una página entre

las muchas que comprende el libro.

Seleccionada la página, la suerte está

tirada.

Así, el vidente, bruja, gitano, mago

o lo que usted quiera ser, tratará de

interpretar con base en el texto esa

inquietante pregunta que ha hecho

el público. ¿Me casaré pronto?,

¿cuántos hijos tendré?, ¿pasaré el

examen del miércoles?, ¿encontraré

la felicidad?, ¿por qué el cielo es

azul?, ¿por qué soñamos?, ¿se acabará

pronto la pandemia?, ¿cómo

moriré? Los libros tienen la respuesta

a todo.

La fuerza desconocida que obra

sobre la vida de los seres humanos

actúa en los libros. ¿Será que acaso el

destino sí es fruto de nuestras acciones

pasadas? A Gandhi se le atribuye

la siguiente frase: “Tus creencias se

convierten en tus pensamientos, tus

pensamientos se convierten en tus

palabras, tus palabras se convierten

en tus acciones, tus acciones se convierten

en tus hábitos, tus hábitos se

convierten en tus valores, tus valores

se convierten en tu destino”. Hagamos

pues de la lectura un hábito, con

el cual, quizá pueda cambiar nuestro

destino.

Armando Fabricio Martínez Arredondo

Sala de Lectura Libros Libres

Municipio de San Luis de la Paz, Guanajuato.

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Comienza a florecer.


EL SUEÑO MÁS LUMINOSO

Andrés Briseño Hernández

Si me fuese dado elegir de qué

iría el sueño más luminoso que

alguna vez soñara, escogería

tal vez un viaje en el autobús

antediluviano del rancho, sería

un niño otra vez y recorreríamos

la carretera polvorienta y

hoyuda que va a Sarabia, dando

tumbos en el calor húmedo de

un verano al que no han llegado

todavía las lluvias. Por las ventanas entraría el sol como una

oleada de luz blanca a la que mi madre —la versión de mi madre del

tiempo en que era feliz— tomaría a pedazos para guardárselos en la

saca azul del mandado. Mi hermano y yo comeríamos pizzerolas y

tomaríamos coca-colas tibias compradas en la tiendita de El Sauz,

nos limpiaríamos las manos restregándolas contra el tapiz de los

asientos mientras contamos los postes del lienzo de alambre que

delimita las huertas de durazno. Enrique llevaría encendida la radio y

aunque no sería sábado, estarían transmitiendo La hora de los niños,

con Gabilondo Soler. De repente, a una voz, todos los niños y niñas

que viajáramos en el autobús comenzaríamos a cantar El ratón

vaquero y danzaríamos a lo largo del pasillo taconeando las botas y

sacudiendo los sombreros.

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Damián González. Reynosa, Tamaulipas.


Mi madre, como cuando era feliz, reiría y aplaudiría al ritmo de la

canción. Al final del pasillo nos aguardaría un viejito sentado en

la llanta de refacción para contarnos un cuento. Nos llamaría a

su lado como un pastor a los corderos. Yo llevaría el cencerro de

la oveja guía, a una señal mía mi hermano acallaría los cantos. Y

la música, las voces, el murmullo de los adultos, el universo todo

guardaría silencio para escuchar al anciano que no sería un desconocido

sino mi abuelo Pedro. Echado a sus pies, el Fierros dormiría

su sueño de perro y soñaría quizás con un camino lleno de huesos

donde él, el Capitán y el Caminante retozarían alborozados. Al

llamado de mi abuelo, dejarían el botín para seguirlo. ¿A dónde va

el abuelo? Al cerro Pachón, seguro, o a la sombra de un encino.

Acomodaría el sombrero como una almohada y se recostaría a

leer un libro. Sería niño también, estaría aprendiendo a leer a escondidas

de mi papito Ginio, que le tenía prohibido ir a la escuela.

A cada palabra descifrada a punta de esfuerzos, una magulladura,

un morete brotado a punta de cinturonazos desaparecería.

¿Qué lee abuelito Pedro? El libro está viejo y despastado, pero su

interior se mantiene incólume y vivo. Hojearía y de repente, como

si lo hubiera estado esperando, un cuento le brincaría a los ojos.

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Sería la historia de un chiquillo que también se llama Pedro y que

gusta de meterse en líos por sus travesuras. Urde malas, una tras

otras y mi abuelo ríe mientras el sueño lo va venciendo. Yo sabría

qué sueña el abuelo niño: por la terracería polvorienta y hoyuda un

autobús —no sabría él que así se llama ese mostrenco de fierro,

pero no tendría importancia— daría de tumbos al ritmo de un coro

de niños. Entre los pasajeros reconocería a una hija que aún no

tiene, pero que identifica por la felicidad que la iluminaba entonces;

esa mujer tendría dos hijos, cuatitos, prietos y orejones. Abuelito

Pedro los vería correr dentro de aquel armatoste y querría conocerlos,

quizá darles un abrazo. Y he allí que el abuelo extendería los

brazos de su palabra y la parvada de niños entre los que danzan

sus nietos, atendería al llamado y avanzaría al trono de hule de

la llanta de refacción. Tres canes bondadosos y sabios harían la

guardia al cuentero. El abuelo rompería el hilo del silencio con su

voz cascada y dulce, y diría “Érase una vez un niño que se llamaba

Pedro, le decían de Urdimalas y cargaba un cencerro”. Yo levantaría

la vista, asombrado y vería los ojos de mi abuelo, llenos de una

luz blanca que inundaría el autobús, y que mi madre, soñando que

alguna vez fue feliz, guardaría en la saca del mandado.

Andrés Briseño Hernández

Sala de Lectura Caleidoscopio

Jerez, Zacatecas.

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Damián González. Reynosa, Tamaulipas.

Damián González. 2021. Reynosa, Tamaulipas.

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COSECHA

Tere Bazaldúa Arizpe

Parpadea el sol entre la cordillera,

las camionetas de estacas

son arácnidos con cien ojos

que se desplazan por los caminos.

Ya vienen los jornaleros,

el campo los recibe con vientos frescos.

Sus voces se esparcen como semillas

entre los surcos.

Faldas, paliacates, algodones;

palabras de hombres y mujeres

que recogen el fruto de la tierra.

Lenguas tarahumaras y mazahuas

se tuestan con los rayos del verano.

Manos curtidas que

sacan de su sueño a la cebolla.

Abraham González. Fototestigo. 2021.

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Jornaleros de la sierra

o de tierras sureñas

sienten por igual el calor

al cosechar la chilaca.

Han apaleado las ramas de nogales:

árboles creadores de grandes riquezas

y de próximos desiertos.

Hoy parece una mañana cualquiera,

pero ya no hay cantos,

ya no hay frutos,

solo la obscura piel de la tierra

que se llena ahora de garzas y cuervos

que anuncian con sus graznidos

el inicio de la próxima siembra.

Tere Bazaldúa Arizpe

Sala de Lectura Pájaros de papel

Delicias, Chihuahua.

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Damián González. 2021. Reynosa, Tamaulipas.


CITA A CIEGAS

Juan José Monarrez A.

El amor a

primera vista

no lo he sentido, por

eso digo que no existe. Liliana

me regaña por mi falta de sensibilidad,

¿qué puedo hacer? No dudo que, para

algunos, exista ese amor a primera vista, que ellos

lo encuentren cuando el aire les acerca un olor o cuando

miran a quien será, no su complemento, sino su ingrediente

“esencial para una vida plena”.

Liliana se hartó de ver mi semblante triste y compungido.

Reclamando mi forma cabizbaja de andar, planeó una cita

con alguien cercana a ella. Me dijo que su nombre era Sahara

y que llegaría para los inicios de escuela. Sahara, extraño, alguien

llamado igual que un desierto. Todo el verano imaginé

cómo sería su cara, cuánto mediría, su color de piel, el de sus

ojos. Mi mente divagaba ante las variantes de lo femenino en

un mundo fascinante, pero muy extenso. Como para volverte

loco.

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Abraham González. Pitágoras, segunda parte. 2020.

El largo verano y el calor influían en mi desesperación, la cual

se incrementaba con las pláticas que, de ella, me daba Lily.

Las simples palabras que salían de su boca influían en mi

imaginación hasta llenarme de extrañas imágenes de Sahara,

mujer con nombre de desierto.

Sahara, mujer del desierto, solitaria, seca, calurosa, tranquila,

silenciosa, inmensa, extensa, interminable, implacable, indomable,

indescriptible, semejante al mar, al cielo.

Ya no sé ni lo que digo, la expectativa me tiene nublado, ansío

su llegada, mirar sus ojos, reconocerla en la infinidad de imágenes

que flotan en mi mente, experimentar por primera vez

el roce de mi mano en su mejilla.

Veía el partido de fútbol americano, era un sábado soleado, el

equipo de mi sobrino iba perdiendo. El teléfono vibró en mi

bolsillo, escuché la voz de Lily, colgué y salí rápidamente, mi

corazón se agitaba, Sahara estaba por llegar.

Decidí llegar al departamento para darme un regaderazo,

preparé frutas y algunos emparedados por si se necesitaban.

Salí con tanta prisa que casi olvido peinarme, los nervios me

estaban matando, fui en busca de un destino incierto.

Durante el trayecto miles de imágenes volvieron a mi mente,

¿cómo sería? ¿A qué horas llegaría? No sabía nada y los nervios

casi me hacen chocar, el claxon del auto me sacó de mi

ensueño, alcancé a ver el brazo de una señora saliendo de la

ventana, su puño tenía el dedo medio en lo alto, bien merecido,

yo tuve la culpa.

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Llegué a la sala de espera, eran casi las diez de la noche. Ninguna

persona conocida, señores y niños iban y venían en un

mar de ruido, el altavoz a cada momento interrumpía, con

voz irreconocible, llena de códigos, haciendo insoportable

la estancia. No quería verme ansioso, fui a sentarme lo más

alejado posible, no me verían, pero yo distinguía muy bien a

todas las personas que aparecían por la puerta.

Esa noche llegaría Sahara, la sala fue quedando vacía, lo que

hizo que mi impaciencia se desbordara, ya eran menos las

veces que la puerta se abría. Eran pocas las personas que permanecíamos

a la espera; la vi, estaban atravesando la puerta,

sabía que era ella, su cabello negro y muy rizado, sus ojos,

medio cerrados y somnolientos, apenas los pude distinguir,

su piel era clara como la arena, sin embargo, fue su boca que

apenas dibujaba unos labios carnosos pero muy pequeños curvados

con una sonrisa, lo que impresionaba a quien la mirara.

Por fin había llegado, me levanté dirigí mis pasos hacia la

puerta, no venía sola, detrás de Sahara estaba Liliana, apenas

escuché cuando me preguntaron…

—¿Saben cómo se llamará su hija?

Claro que lo sabía, Sahara Paola y pasé nueve meses soñando

con su llegada: la amé en el instante que vi su pequeña sonrisa.

Juan José Monarrez A.

Sala Kokopelli, ubicada en el Museo de Arte ProNaF

Ciudad Juárez, Chihuahua.

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Binti de Nnedi

Okorafor

Laura Landázuri Peniche

Una novela corta de ciencia ficción que desde hace tiempo

quería leer; lo que más me llamaba la atención es que sea una

mujer la protagonista de esta historia futurista y además que

haya sido escrita por otra mujer.

En el libro, Binti nos cuenta su historia, una mujer himba

(etnia existente en Namibia, país africano), que es la primera

de su raza en ser aceptada en la universidad más prestigiosa del

universo: Oomsa Uni, por su gran habilidad matemática. Dicha

habilidad la había convertido en la sucesora de su padre en el

trabajo familiar, la elaboración de astrolabios, que eran aparatos

en los que estaba toda la vida de una persona y que servían

como medio de identificación y comunicación.

La decisión de irse a la universidad fue el parteaguas, tanto de

su vida como de la historia del universo. Nadie de su lugar de

origen había salido del planeta, por lo que no fue fácil salir y

por ello decide marcharse de noche sin que su familia lo sepa

y se dice: “por primera vez en la vida desafiaba la parte más

tradicional de mí misma.”

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Imagen cortesía de CRONAUTA: 2018, Okorafor, Nnedi. Binti. ISBN

9788494795817.


Aquella decisión provoca que nuestra protagonista viva situaciones

duras, en las que se puede notar la discriminación y la

desesperanza; sin embargo, Binti logra sacar más fuerza para

vencer los obstáculos y lograr lo que tanto anhela, aunque tenga

que olvidarse por un tiempo de su familia, porque como ella

dijo: “ignorar a la gente que amaba era la única forma que tenía

de seguir adelante.”

Me encantó que a pesar de ser una novela de ciencia ficción,

Binti siempre se refiera a su tierra como un espacio sagrado;

que, a pesar de la tecnología del momento, su pueblo no se

olvide de sus raíces y de sus bellas tradiciones, como el ponerse

arcilla roja (otjize) por todo el cuerpo y cabello. Asimismo, la

evolución de los personajes que acompañan a Binti es sorprendente;

una historia muy bien narrada que te atrapa y que

además se lee muy rápido sin dejar de ser interesante. Binti será

una trilogía, de la cual, ya están publicadas dos novelas: Binti

y Binti, hogar. Pronto leeré la segunda parte y escribiré mis

comentarios al respecto.

Laura Landázuri Peniche

Sala de Lectura Leyendo con mis sentidos

Kanasín, Yucatán.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Okorafor, Nnedi. Binti. CRONONAUTA: 2018, ISBN 9788494795817

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