Areíto, sábado 24 de julio,2021

digonetwork

Areíto

Isla

Abierta

w w w. h oy.co m .d o

Editor: Bavegado

Diseño: Willis Aracena

S Á BA D O 24 .0 7.2 02 1

ESCRIBE DIOGENES CÉSPEDES

La Academia Dominicana de la Lengua

no existe legalmente: es un fantasma

Pá g i n a 5

Biografía intelectual

del Papa Francisco:

Raíces de la

identidad

dominicana

de Re i n a

Ro s a ri o

malos

entendidos

Página 2

Cómo ha dicho Aníbal Quijano, no es

de extrañar que nuestra historia se

haya “configurado como un largo y

tortuoso laberinto donde nuestros

insolutos problemas nos habitan

como fantasmas históricos”.

Pá g i n a 3

Ep i s te m ol o g í a

y acción

político-social

en Juan Bosch

En fin, la cartografía social creada por Juan

Bosch desde sus inicios como escritor del

realismo social y que plasmó en sus ensayos

le ayudó a formular su acción política, pero

a la vez a analizar el comportamiento de las

clases sociales que se integraron a sus

proyectos políticos. Pá g i n a 6

JOSÉ LUIS

BUSTAMANTE

Iluminación

divina y tierras

p ro fu n d a s

Los colores de José Luis

Bustamante son intensos y solidos

como si los hubiese tomado de la

naturaleza misma, sin

intermediación de efectos

q u í m i co s .

Pá g i n a 8


Sábado 24 de julio

2 H OY de 2021

A RE Í TO

FERNANDO I. FERRÁN/ INVESTIGADOR PROFESOR PUCMM

Aporte

Biografía intelectual

del Papa Francisco:

malos entendidos

Al P. Alfredo de la Cruz Baldera,

rector y pastor

Se trata de una biografía intelectual

sin par en estos tiempos y en buena

parte del siglo pasado. Me refiero a la

obra magistral del profesor de filosofía

de la universidad italiana de Perugia,

Massimo Borghesi, aparecida bajo este título:

Jorge Mario Bergoglio Una biografía intelectual

(Madrid, Ediciones Encuentros,

2018). Difícil encontrar un trabajo tan esmerado,

como bien documentado y riguroso

sobre cualquier persona pública y pensador

en el siglo pasado y en lo que va del pres

e n t e.

A propósito de Jorge Mario, nombre de pila

bautismal del Papa Francisco, Borghesi brinda

la oportunidad de esclarecer varios malos

entendidos, amén de comprender la mirada

amplia y pluridimensional del primer pontífice

salido de entre las filas de compañeros

de Ignacio de Loyola.

Entre los malos entendidos, el primero y

más extendido es que el mundo está ante

un pontífice de poca monta intelectual,

particularmente filosófica y teológica. Como

si se tratara de un consabido “fake new

s” de las tantas que pululan hoy día, el

error se fundamenta según el autor del libro

en que la franqueza y jovialidad solidaria

del Obispo de Roma es, tal y como

este dice, “la sencillez como destino que

presupone la complejidad de un pensamiento

profundo y original”.

La dificultad para discernir dicha complejidad,

-la de la dialéctica y la mística, según

advierte el subtítulo de la obra de Borghesi-,

reside en que el antiguo superior provincial

de los jesuitas y posteriormente cardenal de

Buenos Aires, Argentina, a diferencia de Juan

Pablo II y Benedicto XVI, no llegó a Roma

con un corpus claramente delimitado y justificado.

Su producción académica aparece

casi en su totalidad en forma de artículos,

charlas u homilías, que han tardado años en

compilarse y publicarse desde su elección.

Confiesa Borghesi, “cuando llegué a Argentina

unos meses después de la elección

de Francisco en 2013 para investigar

mi biografía, los jesuitas literalmente tuvieron

que quitar el polvo de los tres volúmenes

de sus escritos de los años setenta

y ochenta antes de entregármelos

para fotocopiarlos”. Tras manosearlos y

leerlos concluye taxativamente así:

"Al recorrer sus complejos escritos tempranos

para mi biografía de Francisco, me di

cuenta de que estaba en presencia de un intelecto

asombrosamente de largo alcance,

moldeado por un patrón de pensamiento

con profundas raíces teológicas”.

Lo elaborado pero oculto del pensamiento

del sucesor de san Pedro reside también en

que, tal y como se lee en el prefacio de la obra

de Borghesi, Francisco nunca ha querido hacerse

pasar por académico: primero, debido

a su propia aprehensión a la intelectualidad

abstracta; y, segundo, por su interés como

pastor de comunicarse en lenguaje llano y

sencillo. Y más aún, para remate,

a diferencia de sus predecesores inmediatos

-s. Juan Pablo II y Benedicto XVI- no llegó a

Roma precedido por el aura intelectual

de una tesis doctoral.

Aquel trabajo doctoral versaba

sobre “la oposición polar” en

Romano Guardini, autor del

icónico libro de cristología: El

Señor. La tesis fue elaborada

‘‘

Entre los

malos

entendidos, el

primero y más

extendido es que el

mundo está ante un

pontífice de poca

monta intelectual,

p a r t i cu l a rm e n t e

filosófica y teológica.

pero no defendida. La comenzó

a los 50 años de edad después

de dimitir como rector del

Colegio Máximo de San Miguel

de Buenos Aires. No se inició en

1986 en Alemania y se abandonó

después de unos meses, como

algunos han afirmado, sino que la trabajó

“i n t e n s a m e n t e” durante un período de

al menos cuatro años. Sin embargo, debido a

que ese período coincidió con una fuerte polarización

dentro de los jesuitas argentinos

sobre su liderazgo, el Padre Bergoglio nunca

presentó y defendió la tesis antes de ser

nombrado obispo en 1992.

A pesar de ese incidente, de acuerdo a la

biografía intelectual que de él escribe

Borghesi “se ha basado mucho en ella

desde entonces”.

La profundidad y sistematicidad del pensamiento

del Papa Francisco, tras la lectura del

libro de Borghesi: Jorge Mario Bergoglio Una

biografía intelectual (Madrid, Ediciones Encuentros,

2018), se descubre a través de tres

diversas capas de sedimentos. La primera

capa diríase que distrae y no lo favorece a

nivel del pensamiento europeo con carta de

ciudadanía. Más bien oculta su hondura

porque, intelectuales católicos latinoamericanos

como la filósofa argentina Amelia Podetti

y el pensador uruguayo Alberto Methol

Ferré, ambos muy influyentes en Bergoglio,

están fuera de los mapas académicos del catolicismo

europeo.

Ambos autores propiciaron la introducción

de Bergoglio -segunda capa- a una enriquecida

tradición jesuítica. En esa tarea coadyuvaron

su profesor Miguel Ángel Fiorito y la

lectura que los jesuitas Gastón Fessard y

Karl-Heinz Crumbach hacían de los Ejercicios

Espirituales de Iñigo de Loyola. Se trataba,

dígase así, de un proceso en espiral vital

y humanizante que le permitió descubrir

y revalorar la mística ignaciana y el aprecio

por la figura de Pedro Fabro.

Enraizado en esa tradición, asume a la Iglesia

Católica como “coincidentia oppositor

um”, entroncando así, por medio de Adam

Möhler, con Eric Przywara, Henri de Lucac y

el mismo Gastón Fessard. Como ha de entenderse

y gustar, dicha coincidencia de

opuestos es afín a su proyecto doctoral inconcluso

de la oposición polar en Romano

Guardini .

La tercera y -desde sí hacia fuera- más íntima

capa constitutiva del pensamiento de Jorge

Mario Bergolio, a la luz de su biografía intelectual,

es el pensamiento dialéctico.

En efecto, Borghesi descubre un enorme

entramado lleno de influencias, desde los

jesuitas de Lyon en la década de 1950 pasando

por Podetti y Methol Ferré y Guardini,

hasta más recientemente Hans Urs

Von Balthasar y Luigi Giussani. Pero indiscutiblemente,

el autor italiano le da el mayor

espacio al desarrollo de la dialéctica de

Bergoglio pues, en medio de aquella coincidencia

de los opuestos, constituye su

"núcleo conceptual original".

La originalidad de dicho núcleo conceptual

reside en ser "un pensamiento de reconciliación".

Pero no de forma salomónica o irónica,

optimista, ilusa o ingenuamente progresista,

sino sistemática y erigida sobre la

apertura, la compasión y -ante todo y sobre

todo- el perdón.

En el corazón de su análisis está la noción de

fusión de polos opuestos en un plano superior

o trascendente. Pero atención, esa

reunificación no responde al concepto hegeliano

y tampoco al marxista. La superación

(`Aufhebung´) de Hegel y la negación

de la negación de Marx terminan en la privación

de algo positivo que disfrutar en el

espacio y el tiempo, puesto que al final se

suprime todo lo anterior dando por resultado

el vacío total, la penuria y la carencia

absoluta.

Bergolio, acogido si no refugiado

en el pensamiento y la tradición

cristiana, escapa a ese reduccionismo

mientras discerne lo que

tilda de error, tanto en la dialéctica

hegeliana, como en el marxismo

y el positivismo lógico que

domina la perspectiva occidental

liberal. El error común al día de

hoy yace en un universal que desconoce

y prescinde de lo particular,

en lo general y abstracto

que triunfa sobre lo diverso y

c o n c re t o.

De ahí el diagnóstico papal: en nuestra “ac -

tualidad histórica” (Fessard), la violencia

reemplaza la paciencia, el juicio condenatorio

a la misericordia, la separación y exclusión

al perdón y compasiva convivencia.

En conclusión, si se me permite abusar del

término aristotélico de `dialéctica´, en la

dialéctica antihegeliana o católica, avalada

por Möhler en Tubingen en pleno siglo XIX, y

desarrollada más tarde en el siglo XX por

Guardini y los jesuitas Przywara y de Lubac,

el desenlace de todo conflicto según Bergoglio

encuentra su modelo ideal en la Iglesia

asentada en la piedra petrina: la comunidad

eclesial es una coincidencia de opuestos

perdonados, una diversidad reconciliada en

la que (la gracia de) el Espíritu Santo auna a

todos en un plano trascendente de elementos

coexistentes gracias a una causa común a

todos, e independientemente de que deseos

e intereses particulares conserven direcciones

opuestas.

Expresado en términos más actuales, dichas

polaridades dinámicas son intrínsecas a la

creación y reflejan una gramática divina de

redentora reconciliación existencial y no solo

conceptual.


Sábado 24 de julio

A RE Í TO de 2021 H OY 3

QUISQUEYA LORA H.

Aporte

Reina Rosario

La difícil tarea de

pensar nuestra

identidad (1)

Raíces de la

identidad

dominicana de

Reina Rosario

Conozco Reina Rosario desde los

tiempos del Archivo General de la

Nación, cuando dirigió allí el departamento

de publicaciones, y desde

entonces reconocí en ella su talento, su

enorme capacidad de trabajo y su amabilidad.

Cuando me invitó a leer el borrador de

su obra me sentí honrada y pude comprobar

otras cualidades que adornan su personalidad.

Desde el inicio me invitó a tener un

intercambio franco y horizontal que resultó

en un ejercicio académico enriquecedor para

ambas. Muchos estudiosos adoran los halagos,

pero los cuestionamientos hieren su

amor propio. Reina mostró siempre estar

dispuesta a escuchar y a debatir.Y eso habla

muy bien de su rigurosidad académica y de

su carácter. Por eso asumo con gran humildad

y emoción que me haya pedido presentar

su obra“Raíces de la identidad dominic

a n a” (Santo Domingo: Cocolo Editorial,

2020).

Escribir sobre la identidad constituye un

gran reto. Requiere valentía abordar un tema

que abarca un espectro tan grande de ciencias

y especialidades, que está lejos de consensos

académicos, que se encuentra en el

centro del debate. Esta es una tarea compleja

cuándo se aspira a tener un enfoque crítico,

discutir unos supuestos largamente establecidos

y además un tema con el que nos sentimos

plenamente involucrados, sentimentalmente.

Hablar de la identidad dominicana

es en cierta medida como hablar de una

parte de uno mismo.

Constituye una osadía abordar críticamente

la dominicanidad porque para hacerlo

se debe poner en entredicho el relato canónico

de nuestra historia, cuestionar elementos

que casi se consideran sagrados. El

problema radica en que el relato tradicional

de la identidad dominicana la circunscribe a

unos lugares comunes, busca una supuesta

esencia desde períodos muy remotos, invisibiliza

unas expresiones o simplifica groseramente

lo que en realidad ha sido un amasijo

de elementos y procesos diversos, muchas

veces contradictorios.

El título de esta obra hace referencia a una

metáfora usada para hablar de identidad como

lo es el de las raíces. Comparar las naciones

con un árbol y la identidad como el

tronco que se debe a múltiples raíces es un

recurso común. Para el caso dominicano ha

sido usual hablar de tres raíces que dieron

paso a la dominicanidad: americana, europea

y africana. Pero este símil hermoso tiende

a encubrir el problema de fondo. Presenta

una imagen idílica, el mito de la mezcla armónica.

Tres raíces que, de forma equitativa,

aportaron su parte al sólido tronco de la nación.

Pero la realidad ha distado mucho de

esta imagen colaborativa de influencias. Sabemos

que una raíz se impuso agresivamente

sobre las otras. El tronco no es el tejido de

múltiples raíces, sino más bien la imposición

de una raíz sobre otras. La obra que comentamos

justamente da cuenta de esa desigualdad,

de esas dos raíces que casi solo nominalmente

forman parte del árbol. Si podemos

comparar nuestra identidad con un

árbol, este ha sufrido una poda sistemática.

Esta obra trata de resarcir ese desbalance,

esa imposición, esa invisibilización.

Reina estructura su trabajo a través de

cinco capítulos. Los capítulos 1 y 2 manejan

a grandes rasgos las tres culturas que coincidieron

en la isla a partir de 1492. Nos muestra

la riqueza histórica y cultural que las caracterizaba,

pero pone su énfasis en la indígena

y la africana. Así, de alguna forma,

empieza a pagar la deuda de invisibilización

y estigma que ha acompañado las ideas populares

sobre las sociedades indígenas y africanas

antes del siglo XV. Habla del azaroso

destino de los pueblos sometidos en la isla a

partir de la imposición del sistema colonial.

Proceso que en cuestión de menos de 50

años sacó del escenario a la población originaria

e integró un nuevo sujeto cultural

africano.

Luego del antecedente y las bases de dominio

europeo, en el capítulo 3, se aborda lo

que Rosario entiende como las primeras

manifestaciones del pueblo dominicano.

Este capítulo es plenamente histórico, recorriendo

diez momentos claves de confrontación

y definición histórica. Porque se entiende

que son los conflictos, las tensiones y

la resistencia lo que impulsa los procesos

históricos y a los humanos en la búsqueda

de soluciones. Y son estos vaivenes los que

terminan, si puede hablarse de que terminan

alguna vez, estableciendo los patrones

que nutren la identidad. Quinientos años de

experiencias diversas que implicaron cambios

y continuidades se entienden como claves

explicativas de la formación de un conjunto

identitario común que va a ser distinto

de las matrices originales americanas, europeas

o africanas. Entre los temas abordados

encontramos: la esclavitud con sus características

locales, el cimarronaje, las devastaciones

y su impacto duradero en la dinámica

social de la isla, la política imperial,

decidida en Europa y aplicada unilateralmente

en la isla y los procesos de búsqueda

de definición de nuestro estatus jurídico en

1821, 1844, y 1865.

Son estos hechos históricos los que permiten

aquilatar el peso de la colonialidad en

nuestro proceso de formación identitaria.

Portada Raíces de la identidad dominicana

Esta isla, primer asentamiento del orden colonial,

recibió todo el impacto de la dominación

europea y en ella se vivió plenamente

los elementos constitutivos de la modernidad,

el orden patriarcal y racialización de las

poblaciones sometidas. La conquista gestó

eventualmente la invención de la idea de raza

como experiencia básica de la dominación

colonial y con ellas los estigmas y prejuicios

que la definen. Se estableció un esquema

que sobrevaloraba lo europeo y lo

blanco, e infravalora lo indígena, lo americano,

lo negro, lo africano.

Y es la conciencia de esto lo que en el fondo

mueve a Rosario en este trabajo. Esa necesidad

de hacer justicia para esa parte despreciada

y ninguneada. Ese afán de equidad

es la espina dorsal de “Raíces de la identidad

d o m i n i c a n a”. Esta obra reconoce que la

perspectiva eurocéntrica ha distorsionado la

percepción de nuestra experiencia histórico-social.

Cómo ha dicho Aníbal Quijano, no

es de extrañar que nuestra historia se haya

“configurado como un largo y tortuoso laberinto

donde nuestros insolutos problemas

nos habitan como fantasmas históricos”. La

obra de Reina nos invita a identificar nuestros

fantasmas, convocarlos y contender con

e l l o s.

En síntesis

Aníbal Quijano, “Colonialidad del poder,

eurocentrismo y América Latina”, En: Cuestiones y

horizontes : de la dependencia histórico-estructural

a la colonialidad/descolonialidad del poder. Buenos

Aires: CLACSO, 2014.p.777.

Aníbal Quijano, “Don Quijote y los molinos de

viento en América Latina”, Revista Pasos (Segunda

época no. 127 sep-oct 2006) , 5.


Sábado 24 de julio

4 H OY de 2021

A RE Í TO

CÁPSULAS

GENEALÓGICAS

Italianos en

Dajabón 4 /4

Leonardo Díaz Jáquez

w w w. i d g.o rg.d o

Otros italianos que también residieron

en Dajabón fueron los

esposos José Divanna y María

Sánchez. Aquí bautizaron a su

hijo Jesús Silverio el 6 de enero de 1887,

quien había nacido el 27-7-1886. En 1912,

José Divanna y su esposa María Sánchez,

residían en Tamboril y habían dejado a su

hijo Jesús interno en un colegio de Italia

(El Diario, Santiago, 11 mayo 1912).

Jesús Silverio Divanna Sánchez, hijo

único de José Divanna, murió el

3-11-1917 en el Hospital de Campo de

Pardemone, producto de las heridas recibidas

en el frente italiano durante la Primera

Guerra Mundial. Era oficial de infantería

y estudiante de la Facultad de

Medicina de la Universidad de Nápoles.

Fue condecorado con la medalla del Valor

Militar antes de morir (El Diario, Santiago,

16-9-1918). Su madre María Sánchez murió

en octubre de 1918 en Santa DomenicaTalao,

donde residía desde hacía varios

años antes (El Diario, Santiago,

3-12-1918).

Sin tener claro el motivo, otros italianos

en Dajabón fueron:

1.- Antonio Montezano, referenciado

en un acta asentada en el libro 1 de nacimientos

de la Oficialía del Estado Civil,

correspondiente a julio de 1888, como

prestamista de Elías Morel. En este documento

se le cita como “Antonio Montezano,

mayor de edad, súbdito italiano,

domiciliado y residente en esta poblac

i ó n”. Al firmar, su apellido lo escribió

Mo n t z a n o.

2.- Pablo Chesute, natural de Génova,

fallecido en Dajabón el 31-3-1909, a la

edad de 45 años. Era hijo legítimo de Antonio

Chesute; se ignoraba el nombre de

la madre. Dicho deceso ocurrió en la casa

de Luis Bausconis y fue asentado en el libro

2 de defunciones, f. 333, a. 31, de la

Oficialía del Estado Civil de Dajabón.

3.- Marco Matinelly, mayor de edad, fallecido

en casa de José Lippi el 30-12-1895,

también italiano, entonces con 21 años

(Libro 1 Def., f. 46 a.3, Oficialía del Estado

Civil de Dajabón).

4.- Pedro F. Antonetti, párroco desde

por lo menos el 6-12-1874 hasta poco antes

de su fallecimiento el 5-8-1896, a los 78

años. Aunque dice que era de Corsica (sic)

lo hemos incluido entre los italianos porque

tenemos la corazonada que debió

ejercer algún tipo de influencia para

atraer a Dajabón los italianos anteriormente

mencionados.

Por una carta del párroco de Sabaneta

al presbítero Carlos Nouel, secretario del

Arzobispado de Santo Domingo, del

10-6-1888, sabemos que el padre Antonetti

descuidaba los asuntos espirituales

para dedicarse a sus propios negocios,

pues según el padre Luis Pérez, “los vecinos

de Dajabón están muy disgustados

con su cura pues de nada se ocupa más

que de su yerba y sus campeches…que él

viene cuando le parece, toca misa y pregunta,

quieren misa? y si no responden

pronto vuelve y se coloca su revólver y se

va atender a sus vacas y demás…” ¿ Su s

dotes empresariales y comerciales le servirían

para atraer italianos a Dajabón y

Montecristi, que como él buscaban en

América la tierra prometida?

Instituto Dominicano de Genealogía.

MU-KIEN ADRIANA SANG BEN E n cu e n tro s

VAC Í O

EXISTENCIAL

Y REALIDAD

Acabar con todo", Octavio Paz

Dame, llama invisible, espada fría,

tu persistente cólera,

para acabar con todo,

oh mundo seco,

oh mundo desangrado,

para acabar con todo.

Arde, sombrío, arde sin llamas,

apagado y ardiente,

ceniza y piedra viva,

desierto sin orillas.

Arde en el vasto cielo, laja y nube,

bajo la ciega luz que se desploma

entre estériles peñas.

Arde en la soledad que nos deshace,

tierra de piedra ardiente,

de raíces heladas y sedientas.

Arde, furor oculto,

ceniza que enloquece,

arde invisible, arde

como el mar impotente engendra nubes,

olas como el rencor y espumas pétreas.

Entre mis huesos delirantes, arde;

arde dentro del aire hueco,

horno invisible y puro;

arde como arde el tiempo,

como camina el tiempo entre la muerte,

con sus mismas pisadas y su aliento;

arde como la soledad que te devora,

arde en ti mismo, ardor sin llama,

soledad sin imagen, sed sin labios.

Para acabar con todo,

oh mundo seco,

para acabar con todo.

Escribo los Encuentros en la tranquilidad

de un sábado o de un

domingo. Me gusta darme

tiempo para reorganizar

mis ideas. Hace más

de un mes, desde

que mi hermano cayó gravemente

enfermo que no puedo,

que no tengo fuerzas para escribir

artículos con la escritura

de la razón; mi alma me demanda,

me exige más bien, seguir

escribiendo con el alma,

con los dictados del corazón. Lo

siento por aquellos que prefieren a

la otra Mukien, la intelectual, la que

analiza, la que expone ideas y propone debates.

Hoy la Mukien que prevalece es la mujer

entrañablemente triste. ¿Por qué negar

los sentimientos?

Es domingo en la tarde, y cae un torrencial

aguacero en la ciudad capital. Me pregunté

que quizás el cielo llora por mí, consciente

de que mis lágrimas se han secado. Hoy escribo

a los 8 días exacto de la despedida final

al hermano amado, aunque triste, con un

poco más de sosiego. Entonces me di

cuenta que durante esta semana

de NO-VIVIR, solo recordar, solo

sufrir, solo llorar, solo sentirme

impotente, el mundo

convulsionaba.

Nunca pensé que podría

abstraerme del mundo de

esta manera, pero lo hice, y

al despertar Haití ardía en

llamas: tortura y asesinato

del presidente haitiano; colombianos

apresados en situaciones

no muy claras; la primera

dama se salva de milagro con sus hijos

y regresa a Haití; varios se pelean por el puesto;

ninguno de las escoltas del presidente fue

herido ni muerto en el cumplimiento del deber,

sospechoso, ¿no?; la OEA observando

desde lejos; los Estados Unidos con declaraciones

tímidas. Cuando hice conciencia

del drama del pueblo haitiano solo exclamé

¡Dios mío! Y me pregunté: ¿Cómo un pueblo

puede sufrir tanto? ¿Cómo un pueblo puede

vivir tantos dramas juntos: económico, político,

social e institucional?

Y mientras en Haití hay una crisis política

sin precedentes, en Cuba la situación no está

menos dramática. El drama del suministro al

pueblo cubano empeora; el COVID está atacando

a una sociedad sin protección, ya que

su vacuna, la tan aclamada vacuna no está

siendo todavía producida. El pueblo, harto

de tantos problemas y necesidades, se lanzó

a las calles a protestar. El gobierno cubano

comenzó a tomar represalias, y una de ellas

fue sin dudas cortar la internet, la mejor y

más democrática forma de

denunciar una realidad.

Por las redes he

visto cómo algunos

osados de la

izquierda remanente

levantan la

voz para “defender

la revolución cuban

a”. ¿Cuál revolución?

¿La igualdad del hambre?

¿La corrupción de la

casta gubernamental, que no se apiada del

pueblo carente de las más mínimas cosas

para su vida cotidiana? Es cierto que, con la

posición de Trump, Cuba ha visto agravar su

crisis de suministros. Pero ¿qué está haciendo

el gobierno? ¿Acaso la falta de producción

interna es culpa de los norteamericanos? La

realidad nos ha demostrado que el socialismo

fracasó, me duele admitirlo. China salió

de su miseria y volvió a convertirse en un

imperio cuando entendió la ley del mercado

y aplicó un “especial comunismo” de Estado

basado en la lógica empresarial.

América Latina está viviendo momentos

dolorosos. El drama de Venezuela no termina.

Las elecciones de Perú evidenciaron que

los partidos tradicionales ya no calan en la

población; y los candidatos por los que el

pueblo peruano votó no representaban una

verdadera mayoría. Este pueblo está dividido.

El inicio del nuevo gobierno será

muy pedregoso y difícil.

Pero el drama del COVID

nos sigue azotando. Los

gobiernos de todas partes

han tenido que aflojar

las medidas sanitarias

porque lo demanda

la economía; sin embargo,

estamos ante

una cuarta ola con variantes

más agresivas del

virus. En Europa han tenido

que tomar nuevas medidas restrictivas.

El verano se presenta como

un desafío para el control del virus.

Y mientras, la OMS dice que es prematuro

una tercera vacuna; y nuestro gobierno está

diciendo que todos aquellos con más de un

mes de vacunado con la segunda dosis, debe

acudir a ponérsela. ¿Y entonces? Otros, los

menos por suerte, abogan por la no vacunación,

aludiendo que las vacunas no hacen

nada con respecto al virus. Un grupo no

lo hace sencillamente porque su

religión no se lo permite. Olvidan

el dolor de los que

hemos sido víctimas de

este horrible bicho que

ha puesto al mundo en

v i l o.

Y así, hoy domingo,

bajo el estruendoso

sonido de los truenos y

de la lluvia copiosa que

cae sobre la ciudad, he

despertado y vuelto a la vida.

Y en mi despertar he reencontrado

el mundo convulso y

dramático que abandoné en el momento

que nos llamaron para informarnos que mi

hermano Ping Jan estaba grave. Ante la noticia,

olvidé todo y me volqué hacia mi familia.

La lluvia cae incesantemente en las calles,

mis plantas agradecen esa bendición del cielo

y yo también. Siento como si el ruido de

los truenos fuera mi corazón rugiendo de

dolor, y que el agua que cae sin cesar es mi

llanto incontrolable por esa nueva pérdida

tan dolorosa en mi familia. Éramos nueve

hermanos, se fueron dos, pero siempre la sumatoria

será nueve, porque en esta vida y en

la otra, seguiremos juntos. Aquí en la tierra,

los que falten seguirán vivos; y cuando ya

todos hayamos partido, entonces celebraremos

juntos la fiesta de la eternidad.


Sábado 24 de julio

A RE Í TO de 2021 H OY 5

DIÓGENES CÉSPEDES/ D I O G E N S.CES PE D ES @ G M A I L .CO M

Aporte

La Academia Dominicana de la

Lengua no existe legalmente:

es un fantasma

A José Chez Checo

§1. El artículo XIII del Reglamento de la

Academia Dominicana de la Lengua

(ADL), correspondiente de la Real

Academia Española desde el 2 de enero

de 1932, titulado “Disposición transitoria”,

ordenó al presidente de la corporación,

monseñor Adolfo Alejandro Nouel, lo siguiente:

“El presidente de esta Academia

Dominicana de la Lengua, queda facultado

para solicitar la incorporación de la misma,

de conformidad con la Ley sobre Asociaciones

que no tengan por finalidad un beneficio

pecuniario, de fecha 26 de julio de 1920 (Gaceta

n.º 3139), y para cumplir con las formalidades

legales subsiguientes, Ciudad

Trujillo, R. D., 31 de julio de 1939.” (Boletín de

la ADL, año 1 n.º 1. 12 de octubre de 1939, p.

51).

§2. A 82 años del acto oficial de instalación

de la ADL en el local de la Casa de

España de la calle padre Billini, ninguno de

los presidentes, y luego directores, que tuvo,

y ha tenido la ADL, cumplió con este mandato

obligatorio, razón por la que afirmo categóricamente

que nuestra corporación

existe de hecho, pero no de derecho, por lo

cual es un fantasma que, no obstante, recibe

dineros públicos desde aquel lejano día en

que el brigadier Rafael Leónidas Trujillo. presidente

de la República, ordenó que así fuese,

hasta hoy, sin que hasta la fecha haya sido

dicha institución reconocida por el Poder

Ejecutivo, a pesar de haber sido fundada el

12 de octubre de 1927.

§ 3. Cuando Guillermo Piña Contreras revisó

los decretos del Poder Ejecutivo desde

1930 hasta hoy, me comunicó la información

de que la ADL no había sido incorporada

hasta hoy por ningún decreto. De inmediato,

le dirigí una comunicación al Dr.

Antoliano Peralta Romero, Consultor Jurídico

del Poder Ejecutivo, con el objeto de que

me certificara si desde 1930 hasta hoy había

emanado del Poder Ejecutivo algún decreto

de incorporación de la ADL por parte del Poder

Ejecutivo. He aquí la escueta respuesta

del Dr. Peralta Romero: “Estimado amigo:

tengo a bien informarle que hasta el momento

en la Consultoría Jurídica del Poder

Ejecutivo no hay constancia de que se haya

dictado decreto alguno relativo a la incorporación

de la Academia Dominicana de la

L e n g u a .” (Carta de 3 de julio de 2021).

§ 4. Ese Rafael Leónidas Trujillo, sí, ese

mismo, condenado sin apelación por los

historiadores dominicanos contemporáneos

a causa de la implacable dictadura que

instauró sobre un montón de cadáveres y de

las libertades públicas a partir del golpe de

Estado del 23 de febrero de 1930 en contra

del anciano Horacio Vásquez y que duró

hasta el 30 de mayo de 1961, día de su asesinato.

Sí, ese mismo dictador sobre quien

no se han cumplido las proféticas palabras

de Américo Lugo acerca de lo que es la historia

inmediata, asistió, en su calidad de presidente

de la República, aquel 12 de octubre

de 1932, a la instalación de la ADL y pronunció

un “c o n c e p t u o s o” discurso, según

los ditirambos de los trujillólogos de la época,

en el que se comprometió a dotar de fondos

a la institución para su funcionamiento.

Lo más probable es que el discurso fuera redactado

por Max Henríquez Ureña o por

uno de esos áuicos a quienes les correspondía

siempre el cargo de Secretario de Estado

de la Presidencia. (El discurso del Jefe está

insertado en el í número 1 ya citado,

pp. 29-30).

§ 5. En tal virtud, y dada la verdad irrefragable

de la falta de incorporación o reconocimiento

de la ADL por parte del Poder

Ejecutivo, invito a los académicos de número

a firmar, junto con los miembros del “Gru-

po ‘Pedro Henríquez Ureña’ por el Rescate y

Ad e c e n t a m i e n t o” de la ADL a firmar, dirigida

al director Bruno Rosario Candelier, una solicitud

de convocatoria formal a una asamblea

del pleno de la institución con el único y

expreso objetivo de reformar los Estatutos

de 2002, únicos válidos legalmente, ya que la

reforma de 2006 se hizo sin asamblea del

pleno, convocatoria que se hará con el único

y expreso motivo de aprobar, primero, el Acta

de instalación de la Academia como tal y,

en segundo lugar, elevar una instancia ante

Adolfo Alejandro Nouel

el Poder Ejecutivo para que apruebe el reconocimiento

de la ADL como una institución

de derecho público de acuerdo a los que

estatuye la Ley 122-05 sobre Asociaciones

sin Fines de Lucro, tal como se hizo con el

reconocimiento de la fraterna Academia Dominicana

de la Historia mediante decreto

42-14. Para que la asamblea del pleno de

académicos de número tenga fuerza estatutaria

se necesita solamente la firma del 10

por ciento de los académicos de número activos.

Quienes estén de acuerdo con esta solicitud

de convocatoria, favor de

‘‘

enviar una comunicación en este

sentido al suscrito alcorreoe-

Ese

lectrónicosiguiente:dioge -

n e s. c e s p e d e s @ g m a i l . c o m

§ 6. Esta convocatoria es una

labor patriótica y cultural de primer

orden, porque la patria está

incluida en la lengua a través del

discurso. Sin la existencia del español

dominicano no existimos

como dominicanos y a lo más

que llegaríamos, en la escala de

la naturaleza, si perdiéramos la

facultad de hablar el español, es

a equipararnos con los animales

de la selva.

§ 7. Somos los académicos de

número, con nuestro trabajo intelectual y

con nuestro compromiso ético, los que prestigiamos

a la ADL. A pesar del apoyo oficial

brindado por el dictador Trujillo a las academias,

al Ateneo Dominicano, al Instituto

Trujilloniano, a la Universidad de Santo Domingo

y a cuanta institución cultural lo solicitara,

nuestra ADL vivió una vida tortuosa

en la era de Trujillo. Primero se alojó, arrimada

a la Casa de España; de ahí se mudó a

s í n te s is

§ 8. Pero de lo que no se olvidaron jamás los

académicos de número de la ADL y los activistas

de la ideología propagandística de la dictadura

fue el proponer la candidatura de Rafael

Leónidas Trujillo Molina como miembro de

número de la institución. Me propongo realizar

una modesta investigación de los pormenores y

detalles de este acontecimiento que convirtieron

a un analfabeto funcional en colega de todos

nosotros y quien, aunque con el título de electo,

figura en el diccionario de la Real Academia

Española como el académico don Rafael

Leónidas Trujillo Molina (página XVIII de la

edición del DRAE de 1956). El Generalísimo

“aparece como miembro correspondiente de la

Corporación junto a otros intelectuales

dominicanos”. (Véase Lino A. Romero.

. Santo

Domingo: Búho, 2006, p.361-364). Me propongo

investigar quiénes llevaron la voz cantante con

semejante iniciativa o quiénes movieron el

asunto bajo cuerda; si el dictador pronunció su

discurso de ingreso y dónde se encuentra

publicado, quién pronunció el discurso de

recepción del nuevo “académico de número”, a

pesar de que este no cumplía con los requisitos

Rafael

Le ó n i d a s

Trujillo, sí, ese mismo,

condenado sin

apelación por los

historiadores

dominicanos

contemporáneos a

causa de la implacable

dictadura que instauró

sobre un montón de

cadáveres y de las

libertades públicas

la Universidad de Santo Domingo, posiblemente

adherida, como rémora, a un aula

cualquiera de la antigua Facultad de Filosofía

y Letras. En 1941, la ADL se propuso

“g e s t i o n a r” que la Academia fuera“traslada -

da a un local más adecuado.” (í 4, p.

46). En ese mismo í (pp. 4-5), el presidente

de la ADL, Cayetano Armando Rodríguez,

le dirigió una carta a Trujillo el 14 de

noviembre de 1939 informándole que “la

institución ha venido llevando vida languideciente

por la falta absoluta de recursos (...)

Solicita, pues, vuestra también

hija espiritual, cualquier subvención

que le permita sostenerse

y llenar los altos fines culturales

y cívicos que se propone

y que movieron a su fundación”.

De ahí volvió a la Ciudad Colonial

hasta que Balaguer, miembro

de dicha corporación, y con la

buena voluntad del arquitecto

Eugenio Pérez Montás, la alojó en

el espacio que hoy comparte, calle

Mercedes 204, con la Academia

Dominicana de la Historia, la de

Medicina y otras entidades.

Pero todavía en junio de 1941,

en el í número 4 (p. 40), el

secretario vitalicio, Federico Llaverías

se dolía de que la ADL no había sido

incorporada. Los efectos devastadores de la

Segunda Guerra Mundial y los afanes de Trujillo

para reelegirse en 1942, así como el activismo

social de las mujeres para lograr el voto

y el reconocimiento de sus derechos políticos

provocaron, quizá, la desidia y el olvido de la

tarea que le había sido encomendada a los presidentes

de la ADL: incorporarla como una institución

sin fines de l u c ro.

que se exige para ser miembro de número,

cuales son, , casi los mismos

que exigen los Estatutos de 2002: “… servir o

haber servido una cátedra de gramática o de

filología en un establecimiento de enseñanza

secundaria o superior, o haber publicado

notables obras o trabajos gramaticales o

l i t e ra ri o s …” (í 1, p. 48); y, en fin, todo el

alboroto que se armó en torno a esta payasada,

a este nuevo académico y la recepción que

produjo el evento en los medios de

comunicación de la época (sobre todo en los

periódicos ó y las revistas

de circulación en la Capital y el interior) y

también el eco de la prensa en el plano

internacional. Si el académico electo Trujillo no

pronunció su discurso de ingreso a la ADL, todo

fue una pantomima propagandística para

consumo del extranjero, razón por la que no

merece entonces este asunto ninguna

investigación, porque quien no pronuncia su

discurso de ingreso a la ADL no es académico

de la institución. Para culminar esta saga, le

seguiré la huella a Trujillo a través de los

de la ADL desde 1956 en adelante.

Cosas veredes, Sancho.


Sábado 24 de julio

6 H OY de 2021

A RE Í TO

MIGUEL ÁNGEL FORNERÍN/

Aporte

Epistemología y

acción político-social

en Juan Bosch

‘‘

En las obras de ficción de Juan Bosch, publicadas desde 1933 hasta 1955, encontramos a

un autor que buscó conocer al dominicano. Desde su libro, “Camino Real” hasta “La

muchacha de La guaira”, el escritor nacido en la Vega en 1909, desarrolló una mirada a la

sociedad dominicana que le sirvió para crear una teoría de la acción social y política, que es

‘‘

la que ha legado como constructor de dos partidos.

Afirmo que Bosch transformó la mirada esencialista del dominicano que tenía la

intelectualidad situada a caballo entre el final del siglo XIX y el principio del siglo XX.

A lo que agregó que esa mirada ya estaba transitando en los escritos de Federico García

Godoy quien funge como modelo para Juan Bosch.

Deudor del positivismo, García Godoy

tenía de manera incipiente una

sociología, es decir, un conjunto de

ideas sobre la formación social de

los dominicanos y su lucha por la libertad.

Cito dos textos que me parecen importantes

como punto de partida: las novelas Rufinito

(1908) y Alma dominicana (1911). En la primera,

muestra la sociedad recesiva de la Vega

como un reducto de la sociedad colonial;

en la segunda, avanza ideas sobre la participación

de las clases sociales en la Restauración

.

Juan Bosch, por su parte, transita de la

psicología del dominicano a la noción psicología

de las clases sociales. En “In d i o s”

(1935), ya aparece en su pensamiento la idea

de aclarar el pasado del país. En el prólogo a

“La República Dominicana, análisis de su

pasado y su presente”, (1940, Sociedad Dominicana

de Bibliófilos, 2004), “Un pueblo

en un libro”, usa una clasificación social que

le permite basar sus ideas políticas contra la

dictadura de Trujillo. Bosch traza el mapa

social entre campesinos y obreros y toma la

situación social para establecer la psicología

de clases: existen la gente del campo y los

“p u e b l i s t a s”.

Ante la situación de clases formadas en las

ciudades, Bosch postula la acción social: formar

un partido político para que el campesinado

les quite el poder a los “p u e b l i s t a s”.

Esta teoría está más cercana a la de José Ramón

López (“La alimentación y las razas,

1896),quien propone la formación de cooperativas

campesinas en las que muestra las

tensiones entre campo y ciudad.

Luego de la publicación de“Póker de espanto

en el Caribe” (1959, 1988) y “Tr ujillo:

causas de una tiranía sin ejemplo”(1959),

podemos ver también cómo Juan Bosch

continuó desarrollando una visión sobre lasclases

sociales que pasa a su libro, tal vez el

más leído en su época, “Crisis de la democracia

de América en la República Dominic

a n a” (1964). Bosch llevó su conocimiento

sobre la sociedad dominicana al discurso

político, lo que le ayudó a deslindar su perfil

ético. Esto así porque su conocimiento del

país, el separarse de una visión esencialista

del dominicano, le ayudó a construir respuestas

a la situación política. De tal manera

que el conocimiento se convirtió en acción

política y social.

Esa búsqueda constante lo lleva, luego de

la Revolución de abril, a diseñar el mapa definitivo

de la formación social, y de la conducta

de las clases sociales dominicanas en

el escenario político. Momento importante

en la coyuntura que va de 1963 hasta 1969,

cuando desde París publica en la revista

“¡Ahora!” los artículos que conformarán su

libro “Dictadura con respaldo popular”

(1969). En este Bosch realiza una sociología

política de la República Dominicana y, además,

una sociología histórica en “Compo-

sición social dominicana”, 1970. Claro está

que el cuentista y político se encontraba entre

su concepción democrática y una mirada

crítica al marxismo. Sin perder el norte de

que no debía copiar los esquemas aplicados

a otras sociedades, su conocimiento de la

realidad dominicana le llevó a crear esa cartografía

social dominicana en la que se encuentra

una psicología de las clases sociales

que actúan en el escenario político.

Una tabla de la sociedad dominicana podría

incluir al pueblo, en primer lugar. Este

está compuesto por el proletariado, el semi

proletariado y los chiriperos, también por la

pequeña burguesía (182). Dice que no puede

haber definición categórica de las clases y ni

dentro de los sectores de clases. Es fácil establecer,

apunta, la diferencia que existe entre

un alto y un pequeño burgués, “porque

entre ellos no hay una zona común; pero es

difícil hacerlo entre un alto y un mediano

pequeño burgués y entre este y un bajo”

(183).

Sobre la conducta de clases es muy importante

que Bosch concibe la historia dominicana

como la lucha de las distintas clases

sociales, en la que se destaca la pequeña

burguesía, que sin ser burguesa intenta organizar

el país como esa clase lo hizo en Europa,

de tal suerte que una clase se dedicó a

ejecutar el plan fundacional burgués en un

país que no tenía burguesía (186). Más bien,

Bosch pone énfasis en el frente oligárquico y

en señalar cuáles son las clases o capas de

clases sociales que les sirve a ese frente. También

señala los vicios que tienen los integrantes

de las capas de la pequeña burguesía

en el frente revolucionario.

Bosch cambia definitivamente la visión

ontológica del dominicano hacia

una sociología de las clases sociales,

sin dejar el elemento psicológico

o conductual: “En la lucha

por conquistar posiciones, la

baja pequeña burguesía tiende a

ser violenta; la mediana y la alta

tienden a usar la calumnia, la

mentira, el chisme, cuanto más

bajos mejor.” (185).

El giro epistémico de Juan

Bosch, quien trabaja entre el saber

y el poder y formula sus observaciones

para la construcción de una acción

sociopolítica, es de suma importancia

para analizar hoy el destino político dominicano.

Esto así porque los partidos políticos

que fundó son dirigidos por las diferentes

capas de la pequeña burguesía y estas actúan

algunas veces como aliadas del pueblo

y otras veces como aliadas del frente oligárquico,

ese que nunca ha creído en la independencia

nacional.

Pero lo que se hace más perentorio es recordar

que entre los miembros de las diferentes

capas de la pequeña burguesía están

los que se integran a los puestos públicos y

usan estos para agenciarse riquezas que no

podrían obtener si se dedicaran a una profesión:

quieren ascender socialmente metiendo

la mano en el arca de los dineros públicos.

Bosch no se equivocaba y sabía quiénes

eran sus aliados y quiénes no.

Entendía que una parte de las capas de la

pequeña burguesía, montada en el tren gubernamental,

se encontraba

en los negocios de la corrup-

‘‘

Bosch cambia

d e fi n i t iva m e n t e

la visión ontológica

del dominicano hacia

una sociología de las

clases sociales, sin

dejar el elemento

psicológico o

co n d u c t u a l

ción: “la corrupción es el medio

atrayente para que parte

de la pequeña burguesía se

decida a servir como instrumento

de la oligarquía. Mientras

haya un ambiente de corr

upción” un pequeño propietario

cree que puede llegar al

reino de los oligarcas. Y ahí se

encuentran los guardias, los

abogados, los pequeños funcionarios

(176).… y otros que

vemos hoy conducidos hacia Najayo.

En fin, la cartografía social creada por

Juan Bosch desde sus inicios como escritor

del realismo social y que plasmó en sus ensayos

le ayudó a formular su acción política,

pero a la vez a analizar el comportamiento

de las clases sociales que se integraron a sus

proyectos políticos. Lo que me parece aún

inquietante es que Juan Bosch, a pesar del

conocimiento de esta realidad, no giró hacia

el bando de los pesimistas dominicanos.


Sábado 24 de julio

A RE Í TO de 2021 H OY 7

DELIA BLANCO

De Señal a Señal

ARCO MADRID,ABRE SUS

PUERTAS PROTAGONIZANDO

A LAS MUJERES CREADORAS

Pensando en Rosina Baeza.

Arco Madrid, es probablemente una de

las ferias de arte con mayor conciencia e implicación

del mismo sentido del arte en un

mundo global y desafiante .

Una feria que marcó nuevos giros a partir

de los noventa y que demostró que los españoles

tienen oficio en el arte en todas sus

dimensiones , tanto en la propuestas visuales

y plásticas , como en el pensamiento

conceptual de la posmodernidad, y sobre todo

en defender la creación posmoderna en

todos los aspectos que confirman, apoyo a la

creación artística, promoción, difusión , relaciones

públicas , protocolos de mercados y

revelaciones de nuevos creadores y creadoras,

Hemos tenido la oportunidad de participar

en varias ediciones de ARCO MA-

DRID, entre 1996 y 2015 disfrutando siempre

de la apertura de concepto de la entonces

directora general Rosina Baeza, una mujer

con empatía determinada hacia América

Latina, y el Caribe, dispuesta siempre a oír

las contextualizaciones y las situaciones de

los artistas.

Nos satisface sobremanera , que desde el

7 de julio del 2021, organizada por IFEMA, se

celebró hasta el 11 de julio la 40 a edición con

el objetivo de relanzar y reactivar el mercado

del arte contemporáneo., con una gran complicidad

con las galerías, y con el objetivo de

fomentar el coleccionismo.

En total participaron 130 galerías de 26

países, con la novedad este año, de concentrar

25 proyectos de artistas , todas mujeres,

para ofrecer una mayor visibilidad y protagonismo

a las creadoras.

Concentradas en los pabellones 7 y9del

famoso recinto ferial IFEMA MADRID, 105

galerías integran el programa general sumándose

a ellas, la sección comisariada

Opening, con 15 galerías del continente

americano. Las galerías latinoamericanas se

destacan con la presencia de El Apartamento-LA

Habana, Las Misiones, Montevideo,

Gaga, Méjico, Walden-Buenos Aires.

Destacamos el proyecto “ REMITENTE”

conducido por Mariano Mayer que se concentra

en demostrar y evidenciar la importancia

del arte latinoamericano y apoyar las

galerías que no pueden viajar a Madrid.

Gracias a esta idea inclusiva, se pueden

promover las obras de Raúl Zurita, Felipe

Mujica, Hector Zamora, Mauro Guzmán, Jimena

Croceri y Natalia Iguiñiz.

La edición de Arco Madrid 2021, contó con

una participación internacional por un 55 por

ciento, teniendo América Latina un 32 por

c i e n t o.

Respondiendo a sus principios fundadores

la feria empuja y apoya galerías nuevas y

jóvenes que defienden artistas emergentes

valorados con propuestas singulares y novedosas.

En esta dirección de descubrir nuevas

y nuevos creadores , el programa OPE-

NING, realizado por Ovul Dumursoglu y Julia

MORANDEIRA, ofreciendo presencia a la

galería Jahmek de Luanda, Balcony de Lisboa,

y Eugster de BELGRADO.

Los 25 proyectos de mujeres artistas

cuentan con la presencia de Jessica STOC-

KHOLDER en diálogo con Almudena LOBE-

RA, Anastasia Samoylova y Sabrina Amrani,

fueron las más relevantes de la selección con

Sophie Ristelhueber u Elba Benitez, muy señaladas

por la crítica internacional.

Por encima de las circunstancias de los

tiempos, Arco Madrid sigue fiel a su compromiso

con la reflexión y la conceptualización

de la creación plástica y visual, con el

foro ´´¿Como podemos tratar los temas urgentes

de nuestro tiempo a través del arte¿¿´´con

la participación excepcional de

Bárbara Casavecchia, Chus Martinez, Ute

Meta Bauer , Sofía LEMOS en un grupo amplio

de unas 14 interventoras.A estos afamados

nombres del pensamiento vinieron a incorporarse

´´Las ferias de arte ante tiempos

de cambio´´ conducido por eminentes

nombres del coleccionismo Cómo Ella Cisneros,

Dani Levinas, Melanie Gerlis.

Estamos en España , y un evento de tal

magnitud cuenta obviamente con la presencia

de la arquitectura y del diseño,así como el

estudio BURGOS Y GARRIDO es el responsable

del diseño especial de ArcoMadrid ,la

sala VIP, fue creado por el estudio de JAVIER

Jiménez INIESTA, edificaciones que permiten

moverse en ese glamour español permitiendo

áreas de descanso y encuentros con

un exquisito restaurante operado por MA-

LLORCA .

Estudio 54 , presentó a Tod Papagerogem

,Crazy Horse a Timm Rautert. Por encima de

todas las dificultades de la pandemia, Arcomadrid

, se dió y resistió,con el garbo y la

gallardía imparable de sus organizadores,

esto se merece más que un aplauso, merece

que las Ferias INTERNACIONALES , tomen

cartas de análisis en el asunto para defender

en el mundo la creación en todas sus facturas

,mediums y expresiones.

Los ecos de contactos y ventas que hemos

recibido de artistas con los que llevamos lazos

, y que manifiestan su situación, son muy

positivos.

Había que tomar la decisión de salvar el

arte frente a la pandemia, sabemos que las

grandes citas de las Ferias de París, Londres,

Singapur, Berlín , Estambul, Shanghai, Tokio,

Venecia, no se van a quedar atrás, hay

que solidarizarse con la creación artística y

visual en el mundo entero, el arte se manifiesta

a través de todos los medios el virtual

es uno de ellos . Arco Madrid lo entendió y lo

defendió con todas las reglas del juego y como

decía un viejo amigo de mi abuelo “Va l e

la pena toreárselo”. El equipo Arco Madrid

hizo un faena con capa y sombrero.


Sábado 24 de julio

8 H OY de 2021

A RE Í TO

OFELIA BERRIDO/

Aporte

José Luis Bustamante

Iluminación divina

y tierras profundas

‘‘

A

El pintor y grabador mexicano, nacido en

José Luis Bustamante lo representa

la experiencia estética sorprendente

que produce la observación de su obra. Sin

embargo, hablaré brevemente de su persona.

1955, vivió en Santo Domingo, República

Dominicana, así como en New York, Madrid

y Barcelona. Actualmente, reside en México.

Su obra ha sido expuesta, reconocida y

celebrada en importantes escenarios y

galerías de República Dominicana, México,

Estados Unidos, Canadá, España, Alemania,

Suiza, Puerto Rico… Realizó sus estudios en

la Escuela Nacional de Artes Plásticas (ENAP)

de la UNAM (1970-1974) e inició su práctica

profesional en 1980. Ha recibido múltiples

premios y reconocimientos entre el que se

destaca la beca Pollock-Krasner para el

periodo 2006-2007, una de las más

importantes en el mundo de la pintura

abstracta .

Bustamante con una exposición impecable,

un ejercicio pictórico pasional,

espontáneo, pleno de fuerza vital

nos brinda en cada obra una narrativa

visual admirable a través de abstractos

complejos que profundizan en las esencias

de la existencia. Su obra impacta y permite

una conexión directa del observador

con lo observado y a través de ello con el

universo. Su abstracción vehemente y de

gestualidad febril sugiere estar guiada por la

intuición y sometida a designios que pudiéramos

catalogar de divinos o del destino.

Bustamante es autor de obras de abstracción

total, sin visos de objetividad expresa

que albergan en su seno un contenido emocional

de origen metafísico presentados en

lienzos impresionantes, dípticos y trípticos;

en ocasiones utilizando la técnica de pintura

por goteo vertida sobre el lienzo. José Luis

Bustamante a la manera de Rothko, pero

desde su estilo único busca descubrir el misticismo

y los aspectos esotéricos de los colores

y sus combinaciones. Bustamante desde

la abstracción pura; Mark Rothko desde el

expresionismo abstracto.

En el lenguaje vital de José Luis Bustamante

se esconde una acción liberadora que

nos conduce a nuevos horizontes de conciencia.

Sus obras son simbolismos a ser develados

a través de las percepciones suprasensibles

que provocan el uso magistral que

hace de la luz y los colores. Observar sus obras

es recordar la tesis fundamental deNajim Kobra,

místico sufí iraní que Goethe leyó con

atención y bebió de sus fundamentos sobre la

luz y el color. Kobra asevera que…

Lo buscado es la luz divina y el propio

buscador es una partícula de esa luz; nuestro

método es el de la alquimia; lo semejante

aspira a su semejante; lo semejante no puede

ser visto y conocido más que por su semejante.

(Kobra, 1978, original texto antiguo,

s.f)

La idea de una «fisiología del hombre de

luz», tal como la plantea la teoría de los sentidos

suprasensibles de Najm Kobrâ y la teoría

de los órganos sutiles de envolturas coloreadas

de Semnânî, concuerda con la intuición

de Goethe acerca de la atribución a los

«colores fisiológicos» de una importancia que

los sitúa a la cabeza de la Gran Obra, y que el

autor ampliará explicando el significado místico

y la experiencia de los colores.

José Luis Bustamante maneja magistralmente

la ambigüedad entre la luz y la oscuridad.

Ambigüedad referida a la conciencia

del ser que con frecuencia no distingue

entre lo que es su día y lo que es su noche y

que el autor representa de forma precisa y

extraordinaria. Hay una claridad del día exotérico

marcada como momento de iluminación

sagrada; mientras la oscuridad, la noche

oscura, el «sol de medianoche», que es

luz iniciática, no puede mostrarse en lo expreso,

se muestra en su obra como la luz

negra soterrada que busca expresarse, que

busca salir del ocultamiento. Podemos observar

la oscuridad profunda, negrura total y

aquella otra que va elevándose, aclarándose,

volviéndose más trasparente. Día y noche

separados y unidos, viven en connivencia

como lo hacen en la obra pictórica espiritual

de José Luis Bustamante. Veamos en detalle

lo que Henri Corbin expresa:

El alma vive en este día sólo porque la

noche está en ella. Es el final de esta ambigüedad

lo que anuncia el «sol de medianoche»

cuyos horizontes se superponen:

puede ser la noche divina de la supra conciencia

irradiando al campo de luz de la conciencia,

y puede ser la luz de ésta subyugando

la tiniebla de la subconsciencia, de la inconsciencia

que la rodeaba. En uno y otro

caso, un resplandor desgarra la trama de las

evidencias conocidas: ficción de

las relaciones causales, de las

evoluciones lineales, de las corrientes

continuas, todo lo que

sostiene eso que se ha convenido

en llamar el «sentido de la

historia. (Corbin, 2000)

Todo esto es importante al

hablar de la obra de José Luis

José Luis

Bu sta ma n te

ma ne ja

mag ist ra l me n te

la ambigüedad

entre la luz y

la oscuridad.

Bustamante maestro de la luz, blanco que

estalla, evoca y en algunos provoca estados

de iluminación como el de Shakyamuni bajo

el árbol Bodhi. Blanco, brillante, opaco que

lo abraza todo...; dominio de sus variantes

que hace posible las mezclas de transparencias

que complementan su fuerza e intensidad.

El artista nos presenta una luminosidad

que rememora lo sagrado, formas,

densidades, extensiones e intensidades que

impactan al observador.

Sus obras lucen el resultado de una técnica

perfeccionada guiada por una naturaleza

espiritual. Si bien entre los siglos XVII y

XVIII las teorías místicas de la luz se fueron

abandonando a medida que se iba imponiendo

el racionalismo filosófico. En el corazón

humano queda la imagen de esa luz

que el racionalismo no pudo erradicar porque

se mantiene en la memoria ancestral y

solo bajo los efectos de la iluminación propia

del estado de éxtasis o bajo una obra maestra

como la de José Luis Bustamante la podemos

reconocer.

La intensa luz de José Luis Bustamante

define el espacio, enfatiza la sensación de

divinidad mediante el modelado de volúmenes,

el contraste entre niveles de blancos poderosos

y el contraste con negros, rojos y azules

vigorosos. En la percepción humana la luz

crea cercanía porque reconocemos la divinidad

que forma parte de nosotros y la oscuridad

lejanía; un degradado luz-oscuridad que da la

sensación del alma en evolución.

En su obra se destaca el punto de luz blanca

que brilla más que el resto. El contraste

que logra en sus obras es dramático, pero

regulado con las diestras manos de artista

para lograr la expresión apropiada para su

obra. José Luis Bustamante trabaja por oposición

la luz y las tinieblas en ocasiones como

formas de fuego proveniente del centro

de la tierra cual magma viva, pero siempre

desde el mundo de los simbólico. La luz de

Bustamante no representa los rayos del sol

ni la ira de Dios, no es una luz fugaz, ni de

ficciones sobrenaturales; es más la luz de

Rembrandt, divina, de gran carga simbólica,

instrumento de revelación.

Los colores de José Luis Bustamante son

intensos y solidos como si los hubiese tomado

de la naturaleza misma, sin intermediación

de efectos químicos. Sustraídos de

su lugar de origen primario como el azul

proveniente del lapislázuli pulido por las

manos del artesano, sin impurezas, oro azul

de las minas, costosa piedra persa; el índigo

de las plantas, indigotina; el amarillo dorado

transparente de la goma guta, jugo solidificado

en huecos de bambo de la lejana

Asia; y su carmín, quizás del

cactus Nopal. La imaginación vuela

ante la magnificencia del manejo de

la luz y el color de este artista.

La textura, la técnica de impasto,

la fuerza del tinte, la temperatura

del fuego de sus rojos; los matices de

blancos intensos y sutiles, sus bloques

expansivos, la pureza de sus trazos: todo

nos evoca el mundo puro de los inicios

del universo. Su técnica sublime prorrumpe

desde la paleta de colores desde donde surgen

mundos espirituales existentes antes de

que la voz se hiciera verbo. Las pinceladas y

uso certero de la espátula son parte de su

signo distintivo con los que logra efectos impresionantes

que van desde las aplicaciones

del óleo espeso, comprimiendo la pintura

contra la superficie: lo liso, uniforme y los

contornos del relieve sin forma como manifestación

de los opuestos. Sensualidad de

densidades y sutilezas, trazos mezclando,

arrastrando colores, uno dentro del otro permitiendo

que se expresen en la intensidad

de lo primario, realce de la identidad de cada

color, ruptura de uno contra otro.

La iluminación en las obras Bustamante

proviene de la luz creada por medio de la

palabra que se hizo verbo desde las profundidades

del ser como de las profundidades

del caos.El mundo pictórico del maestro

José Luis Bustamante inicia y termina en

el círculo perfecto del ser que transita

entre la Iluminación divina ylas tie r ra s

profundas.

More magazines by this user
Similar magazines