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Rincón Mágico - Índigo

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2 3

Cúpula de la iglesia de

Nuestra Señora del Pilar,

ciudad de San Vicente.


RECONOCIMIENTOS

acknowledgements

Rafael Barraza

Presidente Ejecutivo • Executive President

Lissette de Schilling

Directora editorial • Editor in Chief

José Heriberto Erquicia

Investigador • Researcher

Nelson Crisóstomo

Fotógrafo • Photographer

Alex Castillo

German Soriano

Asistentes de fotografía

Photography assistants

Constance Schilling

Correctora de estilo y traductora

4 Editor and Translator

5

Creãre - Mauricio Bonilla

Diseño gráfico • Graphic design

Lissette de Schilling

Dirección de producción digital y proceso de impresión

Digital production and printing process direction

Artes Gráficas Publicitarias S. A. de C. V.

Impresión • Printing

Librería y Papelería La Ibérica S. A. de C. V.

Empastado • Binding

Banco Agrícola agradece la colaboración para la realización

de este proyecto a las siguientes personas: Leonel Barrillas,

Nora de Cáceres, Walter Clímaco, Pedro Escalante Arce, Grace

Guirola, Alfredo Liévano, Nick Mahomar, Lula Mena, Jorge

Orellana, Carlos A. Quintanilla Molina y Rhina de Rheman.

ISBN 978-99961-955-6-3

© 2021. Banco Agrícola. Derechos reservados. Queda prohibida, como lo

establece la ley, la reproducción parcial o total de este libro sin previo permiso

por escrito de Banco Agrícola, con excepción de breves fragmentos que

pueden usarse en reseñas en los distintos medios de comunicación, siempre

que se cite la fuente.

Piedra de añil.


6 7

Plantación de jiquilite en hacienda Los Nacimientos, cantón San Lucas,

municipio de Suchitoto, departamento de Cuscatlán.


CONTENIDO

contents

PRESENTACIÓN

foreword

INTRODUCCIÓN

introduction

13

18

XIQUILITE:

30

la hierba que produce azul y verde

8

the herb that produces blue and green

9

LA HACIENDA AÑILERA:

espacio de interacción económica y social

the indigo farm:

a space for economic and social interaction

60

LA IGLESIA Y EL AÑIL:

cofradías y patronazgos

faith and indigo:

brotherhoods and patronages

109

LA ECONOMÍA DEL AÑIL 140

y el final del ciclo de dominación colonial

the indigo economy and the end of the cycle

of colonial domination

Hacienda San Juan Buena Vista,

departamento de La Libertad.


10 11

Río Sutiapa, San Pablo Tacachico,

departamento de La Libertad.


PRESENTACIÓN

Por más de dos décadas, Banco Agrícola, a través de su Programa de Fomento Cultural

ha brindado a la sociedad salvadoreña una colección de libros con una diversidad de temáticas

de interés para la población en general. En esta ocasión, nos enorgullecemos en presentar una

nueva edición, enmarcada en el espacio de la conmemoración de los doscientos años de la firma

del Acta de Independencia de Centroamérica en septiembre de 1821, que sentaría las bases de la

formación de la República de El Salvador.

El Salvador índigo, el oro azul que forjó nuestra identidad, recoge los acontecimientos y

dinámicas sociales y económicas de nuestro territorio, que durante los siglos XVII, XVIII e

inicios del XIX conformaron una estructura étnica, social y geopolítica sobre la base del

cultivo del Xiquilite, cuyo producto, el añil, trascendió por su incomparable calidad hasta las

12

cortes europeas.

13

Banco Agrícola reconoce a través de estas páginas la lucha y determinación de mujeres y

hombres que, con su coraje y espíritu laborioso, junto a la riqueza de los fértiles suelos, llevaron

a las provincias salvadoreñas a un auge productivo que impulsó justas autonómicas.

La economía y sociedad del añil es un apartado sustancial en el rumbo de nuestra historia

y constituye uno de los pilares fundamentales de nuestras identidades. Banco Agrícola con

entusiasmo presenta El Salvador índigo, el oro azul que forjó nuestra identidad. Esperamos que

nuestros lectores, al profundizar en otro aspecto de nuestra memoria, continúen labrando el

orgullo de ser salvadoreños.

Rafael Barraza

Presidente Ejecutivo

Campanario de la iglesia Nuestra Señora de Candelaria,

municipio de Moncagua, departamento de San Miguel.


foreword

For more than two decades, Banco Agrícola, through its Cultural Promotion

Program, has provided Salvadoran society with a collection of books on a variety of

topics of interest to the general population. On this occasion, we are proud to present

a new edition, framed in the space of the commemoration of the two-hundredth

anniversary of the signing of the Act of Independence of Central America in September

1821, which would lay the foundations for the formation of the Republic of El Salvador.

El Salvador indigo, the essence of our identity, gathers the events and socioeconomic

dynamics of our territory, which during the 17th, 18th and early 19th centuries shaped

an ethnic, social and geopolitical structure based on the cultivation of Xiquilite, whose

product, indigo, transcended the European courts due to its incomparable quality.

14

Banco Agrícola recognizes through these pages the struggle and determination

of women and men who, with their courage and industrious spirit, together with the

15

richness of the fertile soils, led the Salvadoran provinces to a productive boom that

prompted autonomous movements.

The indigo economy and society is a substantial section in the course of our

history and constitutes one of the fundamental pillars of our identities. Banco Agrícola

enthusiastically presents El Salvador indigo, the essence of our identity. We hope that our

readers, by delving into another aspect of our memory, will continue to be proud of

being Salvadoran.

Rafael Barraza

Executive President

Proceso de oxigenación en la producción de añil en obraje.

Hacienda Los Nacimientos, cantón San Lucas,

municipio de Suchitoto, departamento de Cuscatlán.


16 17

Artesonado de madera de influencia Mudejar.

Iglesia Santa Cruz de Roma, Panchimalco,

departamento de San Salvador.


INTRODUCCIÓN

introduction

“Agua, y Pilas con primor,

Puntero que bien lo entienda,

mucho aseo, con yerba buena,

producen la tinta flor”. 1

El Reino de Guatemala tuvo continuos conflictos para su integración

en el mercado internacional. Volcado hacia el Pacífico, pero obligado

a mantener sus principales relaciones económicas con el Atlántico,

el istmo centroamericano enfrentó la mayor parte del periodo colonial

relegado de los importantes flujos comerciales entre América y Europa. Esta

situación, causada por la poca existencia de yacimientos mineros, no impidió

18 que, en algunos periodos, sobre todo a partir de la segunda mitad del siglo

19

XVIII, el añil se tornara en una de las mercancías más atractivas del comercio

atlántico. 2

Durante la época colonial, los cultivos de añil, caña de azúcar y trigo, así como

la cría de ganado vacuno, caballar y ovino, llevaron a los españoles a despojar una

buena parte de las tierras comunales pertenecientes a los pueblos de indios para

cultivar jiquilite o criar ganado, principalmente las que se situaban en las planicies

y cuencas hidrográficas de las zonas calientes, ya que eran las más prósperas. 3

La principal área de cultivo de añil en Centroamérica se extendía desde las

zonas costeras de Escuintla (Guatemala), a través del actual El Salvador, hasta

el área de las tierras bajas del oeste del Pacífico nicaragüense. La concentración

geográfica y los suelos ligeros, fértiles y bien drenados de los valles y laderas

bajas eran las condiciones propicias para el cultivo y explotación del añil. 4

La Provincia de San Salvador, durante la mayor parte del periodo colonial,

estuvo conformada por las demarcaciones de San Salvador, San Vicente, San

Miguel y Santa Ana. Lo que actualmente se conoce como los departamentos

de Sonsonate y Ahuachapán, quedaba excluido de esta, pues pertenecía a la

Alcaldía Mayor de Sonsonate.

Luego de 1750, el territorio que comprende el actual El Salvador fue

testigo del enorme crecimiento de la producción y exportación del añil, así

como de otras actividades económicas relacionadas. El añil, tinte utilizado en

la fabricación de textiles en Europa y la región de los Andes, fue producido

por grandes y pequeños agricultores. 5

Vista norte del volcán de San Salvador.


Mapa del curato de San Juan Osicala y poblados circundantes, 1782.

Archivo Histórico Arquidiocesano de Guatemala.

“Agua, y Pilas con primor,

Puntero que bien lo entienda,

mucho aseo, con yerba buena,

producen la tinta flor”. 1

20

The Kingdom of Guatemala underwent continuous conflicts in order to integrate

into the international market. Although it faced the Pacific Ocean, it was forced

to maintain its main economic relations with the Atlantic. Due to this, the Central

American isthmus spent most of the colonial period relegated from the important trade

flows between America and Europe. This situation, caused by the lack of mining deposits,

did not prevent indigo from becoming one of the most attractive commodities in Atlantic

trade during certain periods, especially from the second half of the 18th century onwards. 2

21

During the colonial era, the cultivation of indigo, sugar cane and wheat, as well as the

raising of cattle, horses and sheep, led the Spaniards to strip a good part of the communal

lands belonging to the native peoples in order to cultivate jiquilite or raise cattle, mainly those

located in the plains and watersheds of the hot zones, since they were the most prosperous. 3

The main area of indigo cultivation in Central America extended from the coastal areas

of Escuintla (Guatemala), through present-day El Salvador, to the lowland area of the Pacific

coast of Nicaragua. The geographic concentration and the light, fertile and well-drained soils

of the valleys and low slopes were favorable conditions for the cultivation and exploitation

of indigo. 4 The Province of San Salvador, during most of the colonial period, was made up

of the districts of San Salvador, San Vicente, San Miguel and Santa Ana. What is currently

known as the departments of Sonsonate and Ahuachapán, was excluded from this, as it

belonged to the Alcaldía Mayor (Municipality) of Sonsonate.

After 1750, the territory comprising present-day El Salvador witnessed enormous growth

in the production and export of indigo, as well as other related economic activities. Indigo,

a dye used in the manufacture of textiles in Europe and the Andes region, was produced by

large and small farmers. 5

“Arrieros con mulas, frontera entre México y Guatemala,

finca El Porvenir”. Max Vollmberg. 1919.


Es importante mencionar que en la dinámica social que se desarrolló dentro de las

haciendas y las pequeñas propiedades añileras fue fundamental el recurso humano, tanto

los indígenas locales y sus descendientes, como la importación de “piezas de Indias” de mano

de obra esclavizada procedente de África. De esta dinámica social surgió un nuevo agente

de cambio, ese mestizo, mulato libre o ladino, como indistintamente se le denominó en la

literatura de la época, según el tiempo y espacio. Este elemento primordial vino a cambiar

y a convertir no solamente la producción de la tierra, sino que más sustancial que ello, a

trasformar con su presencia la sociedad sansalvadoreña.

La Corona española propagaba una estructura étnico-social en la que existían las dos

denominadas repúblicas, la indígena y la de españoles, sin embargo, fracasó en su intento

por diseñar una política que resolviera el problema con los diversos grupos generados

del mestizaje biológico y cultural. Así ocurrió con el grupo social de los mulatos, el cual

emergió como un tercer agente en estas dos secciones de la estructura. La gran producción

añilera de las localidades de la Provincia de San Salvador estuvo profundamente ligada a la

población no indígena, aunque esto no quiere decir que los indígenas no fueron partícipes

de ella; a pesar de las prohibiciones para ellos, por parte de la Corona, siempre hubo una

ventana abierta para la transgresión en la utilización de los “naturales” en la producción

de la tinta de añil. Al examinar los lazos de la población no indígena con la producción

de añil, se observa la agencia de estos en la construcción y desarrollo de su origen y

afirmación como grupo étnico, indistintamente de la denominación o título de mulato,

ladino o mestizo.

A finales del siglo XVIII, Domingo Juarros y Montufar describía en su Compendio de

la Historia de la Ciudad de Guatemala, sobre la Provincia de San Salvador, que esta era la

más rica del Reyno de Guatemala debido a la producción del añil o índigo, y que, aunque

el jiquilite se daba en la mayor parte del reino, el tinte no se comparaba con el que se

22

producía en la Provincia de San Salvador. 6

23

Pilas para el proceso de producción de añil, obraje de

antigua hacienda colonial, parque Ecoturístico Tehuacán,

municipio de Tecoluca, departamento de San Vicente.

Vista del valle de Zapotitán, al fondo cordillera del Bálsamo.


24 25

Portada del libro noveno, título

primero de la Real Audiencia y Casa

de Contratación de Sevilla, de la

Recopilación de leyes de Las Indias.

Cruz en atrio de la iglesia

Nuestra Señora del Pilar, ciudad de San Vicente.

It is important to mention that the human resource was

fundamental in the social dynamics that developed within the farms

and the small indigo properties, both the local indigenous people and

their descendants, as well as the importation of “pieces of the Indies”

of enslaved labor from Africa. From this social dynamic emerged a new

agent of change, that mestizo, free mulatto or ladino, as he was called

indistinctly in the literature of the period, depending on time and space.

This primordial element came to change and convert not only the

production of the land, but more substantial than that, to transform

the San Salvadoran society with its presence.

The Spanish Crown propagated an ethno-social structure in which

there were two so-called republics, the indigenous and the Spanish,

but failed in its attempt to design a policy to solve the problem with

the various groups generated by biological and cultural miscegenation.

This was the case with the mulatto social group, which emerged as

a third agent in these two sections of the structure. The great indigo

production of the localities of the Province of San Salvador was

deeply linked to the non-indigenous population, although this does

not mean that the indigenous were not participants in it; in spite

of the prohibitions for them, on the part of the Crown, there was

always room for transgression in the utilization of the “natives” in

the production of indigo dye. When examining the links of the nonindigenous

population with indigo production, the agency of these in

the construction and development of their origin and affirmation as

an ethnic group is observed, regardless of the denomination or title of

mulatto, ladino or mestizo.

At the end of the 18th century, Domingo Juarros y Montufar

described in his Compendium of the History of the City of Guatemala,

about the Province of San Salvador, that this was the richest of the

Kingdom of Guatemala due to the production of indigo, and that,

although jiquilite was found in most of the kingdom, the dye was not

comparable to that produced in the Province of San Salvador. 6


Durante el primer decenio del siglo XIX, el Reyno de Guatemala

estaba compuesto por las provincias de Chiapas, Guatemala,

Honduras, San Salvador, Nicaragua y Costa Rica. Las primordiales

actividades económicas eran la producción de añil y la cría y

obtención de provechos del ganado vacuno. Otras fuentes de

ingreso eran los cultivos de caña de azúcar, trigo, algodón y tabaco,

así como la explotación de algunas minas de plata, especialmente

en la región de Tegucigalpa. En el Reyno de Guatemala el ganado

vacuno cubría la demanda de carne de ciudades, villas y pueblos; sin

embargo, su mayor utilización era en la fabricación de cueros y sebo.

Con los primeros se hacían los sacos o bolsones, conocidos como

zurrones, en los que se empaquetaba el añil para que no se dañara

cuando era transportado en recuas de mulas hacia los puertos de

embarque, y fundamentalmente para que la humedad marina no lo

estropeara durante el trayecto transatlántico. 7

Las provincias coloniales de San Salvador y Sonsonate se

transformaron en centros de producción, mientras los comerciantes

de la ciudad de Guatemala y, en menor grado, los de las ciudades de

San Vicente, San Miguel y San Salvador, controlaron la mayor parte

del financiamiento y la comercialización del añil. 8

26 27

During the first decade of the 19th century, the Kingdom of

Guatemala was composed of the provinces of Chiapas, Guatemala,

Honduras, San Salvador, Nicaragua and Costa Rica. The main

economic activities were the production of indigo and the raising and

profit from cattle. Other sources of income were the cultivation of

sugar cane, wheat, cotton and tobacco, as well as the exploitation

of some silver mines, especially in the region of Tegucigalpa. In the

Kingdom of Guatemala, cattle covered the demand for meat in cities,

towns and villages; however, its main use was in the manufacture of

leather and tallow. The leather was used to make the sacks or bags,

known as zurrones, in which the indigo was packed so that it would

not be damaged when it was transported in mule barrens to the ports

of shipment, and fundamentally so that the marine humidity would

not spoil it during the transatlantic voyage. 7

The colonial provinces of San Salvador and Sonsonate became

production centers, while traders in Guatemala City and, to a lesser

degree, in the cities of San Vicente, San Miguel and San Salvador,

controlled most of the financing and commercialization of indigo. 8

Mapa del curato de San Salvador, 1768.

Archivo General de Indias, Pedro Cortés y Larraz.

Mapa de Yucatán, 1665. Joan Blaeu. (1)


Este libro está dividido en cuatro capítulos. El primero, Xiquilite: La

hierba que produce azul y verde, aborda la temática de la planta del xiquilite

o jiquilite, de la cual se extrae el colorante de añil, desde su utilización

en la época prehispánica hasta la discusión de las fuentes coloniales más

tempranas sobre la aparición e importancia de dicho arbusto natural,

además de la tecnología, las relaciones de producción, los obrajes o pilas de

producción de añil, los manuales, las normativas y los tratados.

La hacienda añilera: Espacio de interacción económica y social es el segundo

capítulo y expone las dinámicas sociales y económicas de la hacienda añilera.

Se muestran y discuten las características de la distribución y división del

espacio dentro de las haciendas, poblados y ranchos. El capítulo tercero, La

Iglesia y el añil: Cofradías y patronazgos, muestra el papel que jugaron la Iglesia

Católica, los miembros del clero, las órdenes religiosas y otras instituciones,

como las cofradías diocesanas, en el desarrollo de la economía del añil. El

último capítulo, La economía del añil y el final del ciclo de dominación colonial,

plantea las repercusiones que tuvieron la producción y la comercialización

del añil en la organización de la sociedad sansalvadoreña, finalizando con la

terminación de la Colonia Española en Centroamérica.

El tinte de añil fue categórico en la configuración histórica, geográfica y

económica del actual El Salvador. Correspondió al añil, el índigo, ser el motor

principal de su primer desarrollo y el eje trascendental sobre el cual gravitaron

las provincias hispano-salvadoreñas hasta consumar un nuevo Estado Salvador

en 1824. 9

28 This book is divided into four chapters. The first, Xiquilite: The Herb that

29

Produces Blue and Green, deals with the subject of the xiquilite or jiquilite plant,

from which the indigo dye is extracted, from its use in pre-Hispanic times to the

discussion of the earliest colonial sources on the appearance and importance

of this natural shrub, in addition to its technology, production relations, the

obrajes or indigo production pools, manuals, regulations and treaties.

The Indigo Farm: A Space for Economic and Social Interaction is the second

chapter. It exposes the social and economic dynamics of the indigo farm and

presents the characteristics of the distribution and division of space within the

farms, towns and ranches. The third chapter, Faith and Indigo: Brotherhoods and

Patronages, describes the role played by the Catholic Church, members of the

clergy, religious orders and other institutions, such as diocesan brotherhoods, in

the development of the indigo economy. The final chapter, The Indigo Economy

and the End of the Cycle of Colonial Domination, addresses the repercussions

that indigo production and commercialization had on the organization of

San Salvadoran society, ending with the termination of the Spanish Colony in

Central America.

The indigo dye was crucial in the historical, geographical and economic

configuration of present-day El Salvador. Indigo was the main engine of its first

development and the transcendental axis on which the Spanish-Salvadoran

provinces gravitated until the consummation of a new Salvadoran State in 1824. 9

Iglesia antigua de Belén, cantón Belén,

Ciudad Barrios, departamento de San Miguel.


XIQUILITE:

la hierba que produce azul y verde

the herb that produces blue and green

30 31

Plantación de jiquilite, hacienda Los Nacimientos,

cantón San Lucas, municipio de Suchitoto,

departamento de Cuscatlán.


Durante la época colonial, el tinte que se obtenía del

Xiquilite se encontraba entre los productos de mayor

aprecio para la exportación, a tal grado que llegó a

conocerse como el “oro azul”. Por esta razón, el descubrimiento

de añil en los territorios hispanoamericanos fue de gran interés

comercial para España.

En tiempos prehispánicos, en Mesoamérica, el añil era

de gran importancia, pues los antiguos habitantes de los

actuales territorios de México y Centroamérica conocían las

propiedades de la planta, la cual usaban como pigmento y

como medicina. 10 La producción prehispánica del añil se puede

observar en el llamado “azul maya”, un pigmento de fuerte color

azul a azul-verdoso que se encuentra en murales, códices, sobre

cerámica y en jícaras. 11 Igualmente, este tinte azul se utilizaba para

teñir textiles, plumas, fibras y oscurecer de negro el cabello de

32

los antiguos pobladores de dicha región. También tenía diversos

usos medicinales. Se utilizaba para curar enfermedades de la

33

cabeza y úlceras, entre otros. 12

Los indígenas mesoamericanos, antes de la llegada

de los europeos al continente americano, extraían y

procesaban el añil en ollas o canoas de madera de la

siguiente manera:

“En éstas colocaban el monte, lo prensaban y

probablemente ponían una piedra sobre el monte para

mantenerlo sumergido. Seguidamente, le vertían el agua

hasta que cubría todo el contenido y lo dejaban reposar por

algún tiempo hasta que fermentaba. Después sacaban el

monte y batían el agua fermentada, dándole aire posiblemente

con un guacal (recipiente hondo), hasta que el agua

cambiaba su color amarillo en azul intenso, formándose

el grano de tinta. Llegado a ese punto le ponían el cuajo

—sustancia de las hojas de cuajatinta— la dejaban reposar

para que la tinta asentara. Finalmente canteaban la olla o

canoa para botar el agua limpia, quedando en el fondo el

lodo o agua espesa del añil.” 13

Incensario prehispánico con

restos de pintura “azul maya”.

Periodo Clásico temprano, 200-400 d. C.


Vaso prehispánico tipo chalate, tallado

con restos de pintura “azul maya”.

Periodo clásico tardío 600-900 d. C.

DDuring colonial times, the dye obtained from Xiquilite was

among the most highly valued products for export, to such an

extent that it became known as “blue gold”. For this reason, the

discovery of indigo in the Hispano-American territories was of immense

commercial interest to Spain.

In pre-Hispanic times, indigo was of great importance in Mesoamerica,

as the ancient inhabitants of the current territories of Mexico and Central

America knew the properties of the plant, which they used as a pigment

and for medicinal purposes. 10 The pre-Hispanic production of indigo can be

34 observed in the so-called “Maya blue”, a pigment of intense blue to greenishblue

color found in murals, codices, on ceramics and in jicaras. 11 In addition,

35

this blue dye was used to dye textiles, feathers, fibers and to darken the hair

of the ancient inhabitants of said region. It also had various medicinal uses.

It was used to cure headaches and ulcers, among others. 12

Before the arrival of Europeans to the American continent, Mesoamerican

natives extracted and processed indigo in pots or wooden canoes in the

following manner:

“In these they placed the bush, pressed it and probably put a stone

over the bush to keep it submerged. Then they poured water over it

until it covered the entire contents and let it stand for some time until

it fermented. Afterwards, they would take out the bush and stir the

fermented water, giving it air, possibly with a bowl, until the water

changed its yellow color to intense blue, forming the ink grain. At that

point, they would add the leaf curd —a substance from the Justicia

Colorifera leaves— and let it rest so that the dye would settle. Finally, the

pot or canoe was canted to throw out the clean water, leaving the mud

or thick indigo water at the bottom”. 13

Mural prehispánico con restos de pintura

“azul maya”. Periodo Posclásico Tardío.

Mayapán, Yucatán. (2)


Del añil, xiquilite o jiquilite se adquiría un tinte de color azul; esta

planta crecía silvestre en varias zonas calientes de la Mesoamérica

prehispánica. 14 El término Jiquilite o Xiquilite viene del nahuat xihuitl (color

azul o verde) y quilitl (hierba), que juntas significan: “la hierba que produce el

color azul o verde.” 15 El añil es conocido también como índigo, sin embargo,

el término común de la planta que produce añil es xiquilite o jiquilite, del

nahuat cuya versión azteca es xiuhquiltl: “yerba turquesa”. 16

Desde la ciencia de la botánica, el añil pertenece al género Indigofera

y a la familia de las Leguminosae. Las variedades del arbusto de Indigofera

proceden tanto de Asia, como de Europa y América; las propiedades colorantes

de sus hojas eran conocidas en Europa desde la época imperial romana. 17 En

América se enumera un estimado de cincuenta especies nativas, de las que

destacan la Indigofera suffructicosa y la Indigofera guatemalensis. 18 El añil o

índigo se extrae principalmente de la Indigofera tinctoria, que es la más rica en

materia colorante. 19

Las especies de índigo registradas en las antiguas provincias de San

Salvador y Sonsonate, las cuales conforman el actual El Salvador, son:

Indigofera guatemalensis Moziño y Sessé, la cual se difundió en las zonas de

San Vicente, San Salvador y Chalatenango; Indigofera Suffructicosa Miller

o “jiquilite-cornezuelo”; Indigofera Lespedezoides H.B.C. o “Guapito”, en las

zonas de Santa Ana y Chalchuapa; y la Indigofera Mucronata Sprengel o “San

Miguel”, que se encuentra en todo el territorio salvadoreño. 20 El arbusto del

añil alcanza a medir de 1.5 a 1.8 metros de altura; sus hojas se componen de

tres a siete pares de pequeñas hojuelas que miden de 2.5 a 4 centímetros, y

son de forma ovadoblongas. 21

36 A blue dye was extracted from indigo, xiquilite or jiquilite; this plant

37

grew wild in several hot areas of pre-Hispanic Mesoamerica. 14 The term

Jiquilite or Xiquilite comes from the Nahuat xihuitl (blue or green color)

and quilitl (herb), which together mean: “the herb that produces the color

blue or green”. 15 Its Aztec version is xiuhquiltl: “turquoise herb”. 16 The

English word “indigo” is also used in Spanish.

From the science of Botany, the plant belongs to the genus Indigofera

and the Leguminosae family. Indigofera shrub varieties come from Asia,

Europe and America; the coloring properties of its leaves were known

in Europe since Roman imperial times. 17 In America, an estimated fifty

native species are listed, of which Indigofera suffructicosa and Indigofera

guatemalensis stand out. 18 Indigo is extracted mainly from Indigofera

tinctoria, because it is the richest in coloring matter. 19

The indigo species recorded in the former provinces of San Salvador

and Sonsonate, which make up present-day El Salvador, are: Indigofera

guatemalensis Moziño and Sessé, which spread in the areas of San

Vicente, San Salvador and Chalatenango; Indigofera Suffructicosa Miller

or “jiquilite-cornezuelo”; Indigofera Lespedezoides H.B.C. or “Guapito”,

in the areas of Santa Ana and Chalchuapa; and Indigofera Mucronata

Sprengel or “San Miguel”, which is found throughout El Salvador. 20 The

indigo bush reaches a height of 1.5 to 1.8 meters; its leaves are composed

of three to seven pairs of small leaflets measuring 2.5 to 4 centimeters,

and are ovadoblong in shape. 21

Arbustos de jiquilite.

Teñida de añil sobre tejido de algodón.


Haciendo referencia a los antiguos mexicanos, el naturista, médico

y botánico novohispano, José Mariano Moziño y Losada, en su Tratado

sobre el Xiquilite y el Añil de Guatemala, de 1799, expresaba:

“Los antiguos mexicanos conocieron también dos plantas

para extraer el Tlecohuilli ó color azul una de ellas llamada

jiuhquilitl pitzahueae es sin duda alguna la indigofera tintoria; la

otra conocida con el mismo nombre y por el cejiuhquihtl patlahoac

especie de genero muy […] en las que llama tlancholi y mohuitli a la

tinta azul sacada de estas especies. La denominación de Xiquilite

parece no tener otro origen que el haberse corrompido la palabra

Xiuhquilitl […] Se sospecha también con mucho fundamento que

los antiguos Mexicanos fabricaban una especie de añil que hasta

el día conserva el nombre de indo entre los Franceses; […] lo cierto

es que las primeras materias de este género fabricadas en América,

salieron de Nueva España; y es muy verisímil que entre las Islas de

América fuese la de Sto. Domingo la primera en que se cultivó

el añil, según la relación de López de Gómez […] en la Historia

General de los viajes […] Resta saber si los españoles transportaron

alguna planta de añil de Guatemala a la Isla de Santo Domingo, y

si observaron en su trabajo el método de los Mexicanos, que es el

recibido en el día en todas partes…” 22

38 Referring to the ancient Mexicans, the Novo-Hispanic naturopath,

39

physician and botanist, José Mariano Moziño y Losada, in his 1799

Treatise on the Xiquilite and Indigo of Guatemala, stated:

”The ancient Mexicans also knew two plants to extract the

Tlecohuilli or blue color, one called jiuhquilitl pitzahueae, the other

cejiuhquihtl patlahoac [...] The name Xiquilite seems to have no

other origin than to have derived from the word Xiuhquilitl [...]

It is also suspected that the ancient Mexicans manufactured a

kind of indigo that to this day maintains the name “indo” among

the French; [...] what is certain is that the first materials of this

genre manufactured in America came out of the Viceroyalty of

New Spain; and it is very likely that among the islands of America,

Santo Domingo was the first one where indigo was cultivated,

according to the account of López de Gómez [...] in the General

History of the voyages [...] It remains uncertain whether the

Spaniards transported any indigo plant from Guatemala to the

island of Santo Domingo, and whether they observed in their

work the method of the Mexicans, which is the one received today

everywhere...” 22 Mapa del Reyno de Guatemala, 1773. Henry. Popple, (3)


40 41

Laguna de El Jocotal, municipio El Tránsito,

departamento de San Miguel.

Al fondo cordillera Jucuarán - Intipucá.

Otra referencia de Moziño y Losada sobre el uso de la planta de

jiquilite entre los habitantes de Mesoamérica era por sus virtudes

medicinales, así lo expresó:

“Entre los mexicanos antiguos se contó el xiquilite por una

de las plantas medicinales, y empleaban los polvos hechos de

tronco molido, para mundificar las ulceras inveteradas, y por

esta razón […] se solía llamar palarcapatli. Las hojas mojadas

y aplicadas en forma de cataplasma á la cabeza de los niños,

decían que les aplacaba el calor y aliviaba los dolores. Con el

mismo fin las usaban maceradas antes en agua en calidad de

fomento, o lipimento para el cerebro.” 23

Sin duda, el descubrimiento del añil en las posesiones americanas

de España fue de primordial importancia comercial para la metrópoli.

Con ello inició una detallada comunicación entre España y las

autoridades coloniales acerca de los métodos del cultivo y el beneficio

de aumentar la siembra y la producción del añil. 24

Hacia 1526, Gonzalo Fernández de Oviedo, en el Sumario de la

Natural Historia de las Indias, recalcaba que los indígenas hacían de

ciertas plantas y yerbas tintes para teñir las mantas de algodón que

pintan de negro, verde, azul, amarillo y colorado. 25

En Real Cédula del 13 de julio de 1558, el Rey se mostraba

interesado en poder substituir el color azul pastel, que se importaba

de Francia y Portugal, por el nuevo colorante que brindaba la planta

que existía en sus dominios americanos; con ello expresó a las

autoridades respectivas: “…somos ynformados que en esa tierra ay

una yerba a tierra que haze el mismo heffeto que el pastel porque con

ello se tiñe y da color azul a los paños de lana y algodón que en esas

partes de hazen y labran por lo yndios…” 26 El Rey quería informarse

sobre qué tipo de hierba era la que utilizaban los indígenas para teñir

de color azul sus ropas de algodón y lana, cuál era su nombre, en

qué provincias había de esta hierba, si crecía silvestre en los campos

o había que cultivarla, si era venenosa o no. Asimismo solicitaba que

se experimentara teñir en los tejidos que se utilizaban en Europa

para saber si la planta brindaba el mismo efecto en ellas. En general,

se consultaba cómo funcionaba todo el proceso de extracción y

provecho de la producción de tinte azul con añil americano.

Another reference by Moziño y Losada about the use of the

jiquilite plant among the inhabitants of Mesoamerica was for its

medicinal virtues, as he wrote:

“Among the ancient Mexicans xiquilite was considered one

of the medicinal plants, and they used the powders made from

the ground trunk to heal ulcers, and for this reason [...] it used to

be called palarcapatli. They said that the leaves, when wet and

applied as a poultice to the head of children, soothed the heat and

relieved pain. For the same purpose they used them previously

macerated in water as an ointment or balm for the brain.” 23

Undoubtedly, the discovery of indigo in Spain’s American

possessions was of primary commercial importance for the

metropolis. This initiated a detailed communication between Spain

and the colonial authorities about the methods of cultivation and the

benefits of increasing the sowing and production of indigo. 24

Around 1526, Gonzalo Fernández de Oviedo, in the Summary of

the Natural History of the Indies, emphasized that the natives made

dyes from certain plants and herbs to dye cotton blankets black,

green, blue, yellow and red. 25

In a Royal Decree of July 13, 1558, the King was interested in

being able to substitute the light blue color, which was imported

from France and Portugal, for the new natural dye provided by the

plant that existed in his American domains; he expressed to the

respective authorities: “... we are informed that in that land there is

an herb that produces the same effect as the pastel because it dyes

and gives blue color to the wool and cotton cloths that in those parts

are made by the Indians...” 26 The King wanted to know the name of

the plant, in which provinces this herb could be found, if it grew wild

in the fields or if it had to be cultivated, if it was poisonous or not.

He also requested that dyeing be experimented on the fabrics used

in Europe to find out if the plant had the same effect on them. In

general, inquiries were made as to how the whole process of blue

dye extraction from American indigo worked.


42 43

Por su parte, Fray Bernardino de Sahagún, en su Historia General de las Cosas de la Nueva España,

de mediados del siglo XVI, describió sobre la extracción de añil:

“Hay yerba en las tierras calientes que se llama Xiuhquilitl, majan esta yerba y exprímele el

zumo, y échanlo en unos casos; allí se seca o se cuaja. Con este color se tiñe lo azul obscuro y

resplandeciente, es color preciado.” 27 El mismo Sahagún mencionó la utilización del jiquilite

para usos medicinales y cosméticos: “…usaban también las mujeres [para] teñir sus cabellos

con lodo prieto, o con una yerba verde que se llama Xiuhquilitl, por hacer relucientes los cabellos,

a manera de color morado.” 28

Vista de meceta central y

volcán de Guazapa.

For his part, Fray Bernardino de Sahagún described the extraction of indigo in his Historia General

de las Cosas de la Nueva España (General History of the Things of New Spain), from the middle of

the 16th century:

“There is an herb in the hot lands that is called Xiuhquilitl, they crush this herb and squeeze

the juice from it, and pour it into containers; there it dries or curdles. With this color the dark

and resplendent blue is dyed, it is a precious color.” 27 Sahagún himself mentioned the use of

jiquilite for medicinal and cosmetic purposes: “...the women dye their hair with a thick mud, or

with a green herb called Xiuhquilitl, to make their hair shiny, like a purple color.” 28

Corte de arbusto de jiquilite, hacienda Los

Nacimientos, cantón San Lucas, Suchitoto,

departamento de Cuscatlán.


44 45

Fracción del mapa Géographie Comercialle et industrielle,

que muestra un censo de la población del Reyno de Guatemala.

A. Vuillemin , 1861. (5)

En 1572 ya se estaba comerciando añil de la jurisdicción de San Salvador hacia España, a

través de Puerto Caballos, Honduras. 29 El cultivo, extracción, producción y la industria del añil

ya estaban presentes y de forma sólida en Centroamérica en 1575. 30 Hacia 1577 se habían recibido

en España mil libras de añil procedentes de Puerto Caballos, y entre 1580 y 1596 se lograron

enviar cantidades mayores. 31 Así mismo lo describió el padre Joseph Acosta, pues en la flota de

1587, que salía de Nueva España hacia la metrópoli, se enviaron “…veinte y cinco mil doscientas y

sesenta y tres arrobas…” 32 Este relato revela la importante producción de tinte que se exportaba

hacia la península ibérica. Al interpretar las fuentes de finales del siglo XVI, la producción de añil

ya se encontraba bien establecida en la Audiencia de Guatemala.

Mexicanam et Floridam. 1740. Seutter, Matthaeus.(4)

According to sources from the end of the 16th century, indigo production was already well

established in the Audiencia of Guatemala. In 1572 indigo was already being traded from the

jurisdiction of San Salvador to Spain, through Puerto Caballos, Honduras. 29 Indigo cultivation,

extraction, production and industry were already present and solid in Central America in 1575. 30

By 1577, a thousand pounds of indigo had been received in Spain from Puerto Caballos, and

between 1580 and 1596 larger quantities were shipped. 31 Father Joseph Acosta described it in

the same way, since in the fleet of 1587, which left New Spain for the metropolis, “...twenty-five

thousand two hundred and sixty-three arrobas...” 32 were sent. This account reveals the significant

production of dye that was exported to the Iberian Peninsula.


Hacia el primer decenio del siglo XVII, en 1610, se continuaban elaborando

los informes y estudios de la planta de jiquilite, hasta llegar a dictaminar una

reglamentación del cultivo y beneficio del añil, los cuales servían de guía para

tener una buena cosecha en el Reyno de Guatemala y sus territorios. Para

lograr extraer una buena y considerable producción de añil, se detallaba cómo

sembrar las semillas de jiquilite y en qué tipo y calidad de tierra.

“…esta semilla se a de senbrar en tierras llanas en que no aya cienagas ni

demasiada vnidad sin arar ni labrar la tierra ni cultibarla de ninguna manera

mas que hauiendola primero quemado y en senbrandola se a de echar sobre

ella ganado vacuno que lo huelle para que se esconda la semilla que esto es

de gran beneficio avnque si no hubiere comodidad de ganado para hazerlo la

semilla no se pierde porque ningun animal…la come…” 33

Estampa de la ciudad de Sevilla y río Guadalquivir. España.(6)

46 47

Vista norte del volcán de San Miguel

o Chaparrastique.

Referencia de obraje de producción de añil. (7)

Towards the first decade of the 17th century, in 1610, reports

and studies of the jiquilite plant continued to be elaborated, to the

point of dictating a regulation for the cultivation and processing of

indigo. This regulation served as a guide to achieve a good harvest in

the Kingdom of Guatemala and its territories. In order to extract a

good and considerable production of indigo, it was detailed how the

jiquilite seeds should be sown and in what type and quality of soil.

“...this seed must be sown on flat land where there are no

marshes, without plowing or tilling the land in any way other

than having first burned it, and when sowing it, cattle must be

thrown on it to trample it so that the seed is hidden, this is of

great benefit even if there were no cattle to do so, the seed is not

lost because no animal eats it...” 33


Piedra y polvo extraído de la planta de jiquilite.

48 Semilla de jiquilite conocida como “mostaza”. 49

El conocimiento de los periodos de cultivo del añil era fundamental. La siembra de la semilla de

jiquilite, denominada también “mostaza”, se hacía entre febrero y marzo, ya que es la época seca; de

mayo en adelante la planta crecía. El corte de la yerba se realizaba a finales del mes de julio, pues si

se retrasaba esa fecha, la cosecha ya no era propicia para la producción del tinte de añil y solamente

podía servir para la obtención de la semilla a partir de los primeros días de octubre, para utilizarla en

el ciclo de siembra del siguiente año. Algo esencial que expresaban los informes era que en el primer

año que se sembraba el jiquilite este no se debía cortar, pues crecía poco y no “granaba” o maduraba.

Además de especificar que la planta debía ser cortada hasta el segundo año, se menciona que el corte

debía hacerse por la mañana.

It was essential to know the indigo cultivation periods. The sowing of the jiquilite seed, also known

as “mustard”, was done between February and March, since it is the dry season; from May onwards

the plant grew. The bush was cut at the end of July, because if this date was delayed, the harvest

was no longer suitable for the production of indigo dye, and could only be used to obtain the seed,

from the first days of October, to be used in the sowing cycle of the following year. Something very

important expressed in the reports was that in the first year that the jiquilite was sown, it should not

be cut, since it grew little and did not fully develop. Besides specifying that the plant should not be cut

until the second year, it is mentioned that the cutting should be done in the morning.

Plantación de jiquilite.


Río Malacatiupán, municipio de Atiquizaya,

departamento de Ahuachapán.

Obraje de producción de añil, tipo hidráulico,

sitio arqueológico San Andrés,

50

valle de Zapotitán. El Salvador. (8)

Antonio Vázquez de Espinoza, quien transitó por el Reyno de Guatemala en 1613 y moró en la ciudad

51

de Santiago de los Caballeros de Guatemala entre 1620 y 1621, redactó un texto de gran importancia para

el aprovechamiento del jiquilite:

“El Xiquilite de que se hace la tinta añil es una yerba en la hoja y en todo parecido al trébol, aunque

mayor; dase en todas las indias de tierra caliente y húmeda, pero donde se da con más abundancia

es en el distrito de la audiencia de Guatemala. La principal cosecha es en el distrito del Obispado de

Guatemala, donde se hace el mejor añil de las Indias y también en el Obispado de Nicaragua […] La flor

es azul. La semilla como de rábano o nabos. Comenzase a labrar de ordinario a fin de septiembre, y sí

es grande la cosecha más, y esta se entiende de la silvestre, que nace por los campos sin beneficio. Ay

otro modo de añil que llaman Sacmile, que lo siembran, solo quemando los campos y sembrando gran

cantidad de semilla en ellos, sin azarlos ni cultivarlos. Esta labor comienza cuando se acaba la otra, por

todos los Santos [1 de noviembre], y dura hasta Navidad conforme es la cosecha.” 34

Obrajes para la producción de añil de antigua hacienda colonial.

Parque Ecoturístico Tehuacán, municipio de Tecoluca, departamento de San Vicente.

Antonio Vázquez de Espinoza, who traveled through the Kingdom of Guatemala in 1613 and lived in the

city of Santiago de los Caballeros de Guatemala between 1620 and 1621, wrote a text of great importance

on the jiquilite plant:

“The Xiquilite from which indigo dye is made is an herb, in leaf and in everything similar to clover,

although larger; it grows in all the Indies of hot and humid land, but where it grows most abundantly

is in the district of the Audiencia of Guatemala. The main harvest is in the district of the Bishopric of

Guatemala, where the best indigo of the Indies is made and also in the Bishopric of Nicaragua [...] The

flower is blue. The seed is like that of radish or turnips. It begins to be cropped at the end of September,

and if the harvest is large, the more so, and this is a wild plant, which grows in the fields by itself. There

is another type of indigo that they call Sacmile, which is sown only by burning the fields and sowing a

large amount of seed in them, without plowing or cultivating them. This labor begins when the other

is finished, around All Saints [November 1st], and lasts until Christmas according to the harvest.” 34


52 53

Las haciendas añileras se ubicaban en zonas con abundante

agua para garantizar la producción de añil.

Quebrada El Meneadero, límite entre Zacatecoluca,

departamento de La Paz, y Tecoluca, departamento de San Vicente.

Proceso de “prensado” del jiquilite.

Hacienda Los Nacimientos.

Proceso de sedimentación del añil.

Sobre las particularidades del añil, José Mariano Moziño y Losada

relató en su artículo XXIV:

“Tres calidades se reconocen en la tinta distinguidas con los

nombres de Flor, Sobresaliente y Corte.”. 35 La tinta calidad Flor era

aquel añil que conservaba un color azul intenso, que cuando

era visto a contraluz, hacía una especie de tornasol muy

ligero. Al tomarlo con los dedos, este se convertía en un polvo

muy sutil. Por su parte, la calidad Sobresaliente solamente se

distinguía del Flor en que su masa era más compacta, por esa

razón se hundía un poco en el agua, sin que se sumergiera

del todo. Por último, la calidad Corte, que poseía el color más

oscuro y su dureza era incomparablemente mayor que la de

las calidades anteriores; esta última, dentro de las piletas, en

el agua, se iba a pique por su peso. 36

Regarding the particularities of indigo, José Mariano Moziño

y Losada reported in his XXIV article:

“Three qualities are recognized in the ink, distinguished by the

names of Flor, Sobresaliente, and Corte.” 35 The Flor quality dye was

that indigo that preserved an intense blue color, which when

seen against the light, made a very light kind of iridescence.

When taken with the fingers, it turned into a very subtle powder.

For its part, the Sobresaliente quality only differed from the Flor

in that its mass was more compact, and for this reason it sank a

little in the water, without being completely submerged. Finally,

the Corte quality, which had the darkest color and its hardness

was incomparably greater than that of the previous qualities; the

latter, in the pools, in the water, would sink due to its weight. 36


Portada del manual “El puntero apuntado

con apuntes breves”. Este ofrecía las fórmulas

fácilmente memorizables a los oficiales y daba a

los hacendados y obrajeros un instrumento de

control técnico de los expertos en la fabricación

de la tinta de añil.

Tratado del añil y jiquilite de Guatemala de José

María Moziño Suárez de Figueroa. Contempla las

normas sobre el cultivo y producción del jiquilite.

También brindaba el tratado de botánica más

exhaustivo de la región mesoamericana.

54 El valor del añil variaba según su calidad, y esta dependía de la mayor o menor

55

pureza de la fécula. Conocer el grado de limpieza de la tinta era importante para

estimar su precio justo; la práctica que comúnmente se observaba para determinar

la calidad era a simple vista y/o al tacto. En algunas ocasiones estaban en

desacuerdo el vendedor y el comprador de la tinta sobre este punto, lo que llevaba

a asumir que uno pretendía abusar del otro, habiendo con ello algunos conflictos

que se daban durante la actividad comercial.

Las principales características del cultivo del añil eran que tenía que ser

extensivo y de temporada; esto significaba que se necesitaba una creciente y

sostenida obtención de tierras y, por supuesto, contar con la mano de obra

correspondiente. Por consiguiente, al poseer más tierras cultivadas de añil, mayores

eran los beneficios económicos. La zona geográfica del Reyno de Guatemala en la

que se produjo con gran notoriedad el cultivo del añil fue la sansalvadoreña. Esto

trajo como consecuencia el desarrollo de dinámicas socioeconómicas internas que

se convirtieron en formas específicas de relaciones sociales, de propiedad, uso de

la tierra y vínculos con el exterior.

El territorio y la geografía de la Provincia de San Salvador fueron transformándose

gracias al cultivo del añil y la dinámica de la economía que este producto generaba.

Los campesinos y productores comunales se tornaron en agentes fundamentales

de una modesta expansión económica en la región, estimulada por el cultivoproducción

del añil, la ganadería y otras actividades comerciales que giraban en

torno a la producción de la tinta. 37

Vista desde el sur de la bahía de Jiquilisco

(Xiquilisco, en lengua potón: ”tierra de los hombres del xiquilit”),

antiguamente conocida como Xiriahualtique.


Hoja del libro “El Puntero Apuntado con Apuntes Breves”,

siglos XVII - XVIII.

56 The value of indigo varied according to its quality, which depended on the

greater or lesser purity of the starch. Knowing the degree of cleanliness of

the dye was important for estimating its fair price; the commonly observed

practice for determining quality was by sight and/or touch. Sometimes the

seller and the buyer of the dye disagreed on these matters, which led to the

assumption that one was trying to abuse the other, thus leading to some

conflicts during the commercial activity.

57

The main characteristics of indigo cultivation were that it had to be an

extensive and seasonal crop; this meant that an increasing and sustained

land acquisition was needed and, of course, the corresponding labor

force. Consequently, the more land cultivated with indigo, the greater the

economic benefits. The geographical area of the Kingdom of Guatemala

where indigo cultivation was most notorious was the Province of San

Salvador. This resulted in the development of internal socioeconomic

dynamics that became specific forms of social relations, property, land

use and links with the outside world.

The territory and geography of the Province of San Salvador were

transformed by the cultivation of indigo and the economic dynamics

generated by this product. The peasants and communal producers became

key agents of a modest economic expansion in the region, stimulated by the

cultivation-production of indigo, livestock and other commercial activities

that revolved around the production of the dye. 37

“Valle de Jiboa”, 1925.

Miguel Ortíz Villacorta,

Óleo sobre tela, Colección Nacional.


58 59

Plantación de caña de azúcar, valle al sur

de la cordillera Tecapa - Chinameca.


LA HACIENDA AÑILERA:

espacio de interacción económica y social

60

Durante los siglos XVI y XVII, la economía colonial se basó en dos grandes sistemas

de producción y consumo: la encomienda, en la que predominaba la agricultura de

granos básicos, tales como maíz y frijol, y la ganadería, posibilitando una producción

61

agropecuaria destinada principalmente hacia el consumo interno; y el sistema de repartimiento,

que esencialmente se encontraba dirigido al ámbito de la exportación y se enfocaba en el desarrollo

de cultivos como el cacao y el añil. Las producciones de cacao y bálsamo se mantuvieron, en gran

medida, en manos de las comunidades indígenas, con un encomendero/mercader como autoridad,

el cual libraba las funciones de patrono y empresario. En contraste a este modelo, la hacienda se

convirtió en la principal fuente de producción y de asentamiento humano.

Dos tipos de tenencia de tierra se configuraron durante los siglos coloniales: la comunal, propia

de los pueblos de indios, y la privada, de las haciendas. En las tierras comunales las poblaciones

indígenas poseían sus plantaciones de jiquilite, el cual era pagado como tributo; muchas de estas

comunidades y regiones se especializaron en una diversidad de productos. 38

La economía colonial de la América Central fundamentalmente rotó en torno a dos

ejes: la producción agropecuaria para el consumo doméstico y la producción consignada a la

exportación. Estos ejes de producción respondían a las exigencias y escenarios coloniales a los

que se encontraba sometida la región. Los productos exportables, como el cacao y el añil, se

volvieron los pilares de la organización y reproducción de una frágil e insegura economía interna;

esto sirvió de base para el funcionamiento de un aparato burocrático que le dió permanencia al

régimen colonial a nivel local. 39

Hacienda San Juan Buena Vista,

departamento de La Libertad.


THE INDIGO FARM:

a Space for Economic and Social Interaction

62

DDuring the 16th and 17th centuries, the colonial economy was based on two major

systems of production and consumption: the encomienda, in which agriculture of

basic grains, such as corn and beans, and cattle ranching predominated, making

63

possible agricultural production mainly for domestic consumption; and the repartimiento

system, which was essentially export-oriented and focused on the development of crops such

as cacao and indigo. Cacao and balsam production remained, to a large extent, in the hands

of the indigenous communities, with an encomendero/merchant as the authority, who carried

out the functions of chief supervisor and trader. In contrast to this model, farms became the

main source of production and human settlement.

Two types of land tenure were formed during the colonial centuries: communal, typical

of the Indian villages, and private, of the haciendas. The indigenous populations had their

jiquilite plantations in the communal lands, and jiquilite was paid as tribute; many of these

communities and regions specialized in a diversity of products. 38

The colonial economy of Central America basically revolved around two axes:

agricultural production for domestic consumption and production for export. These

production axes responded to the colonial demands and scenarios in which the region

was subjected. Exportable products, such as cacao and indigo, became the pillars of the

organization and reproduction of a fragile and insecure internal economy; this served as

the basis for the functioning of a bureaucratic apparatus that gave permanence to the

colonial regime at the local level. 39

“Hacienda con árbol en floración”, San Miguel,

El Salvador. Max Vollmberg. 1920.


64 65

El desarrollo económico del territorio centroamericano mostró “…el funcionamiento de

sistemas de explotación y utilización exhaustiva de la fuerza de trabajo indígena, así como la existencia

de mecanismos extractivos de bienes, recursos y materias primas [como] impulsos primarios y reactivos

del capitalismo comercial.” 40

La importancia de la producción de añil en las provincias sansalvadoreñas llevó, en 1635, a

fundar el pueblo de San Vicente de Lorenzana, el cual se elevó a villa en 1658, con la nominación

de San Vicente de Austria. 41 Esta villa surgió para congregar a familias peninsulares y criollas, 42

que se dedicaban a la producción de la tinta de añil.

Vista del volcán de San Vicente

o Chinchontepec y el valle de Jiboa.

The economic development of the Central American territory showed “...the functioning of

systems of exploitation and exhaustive utilization of the indigenous labor force, as well as the existence

of extractive mechanisms of goods, resources and raw materials as primary and reactive impulses of

commercial capitalism.” 40

The importance of indigo production in the San Salvadoran provinces led, in 1635, to the

founding of the town of San Vicente de Lorenzana, which was elevated to a villa in 1658, with the

name of San Vicente de Austria. 41 This village arose to congregate Spanish and Creole families, 42

who were dedicated to the production of indigo dye.

Puerta principal de la iglesia de

Nuestra Señora del Pilar, San Vicente.

Inicialmente era una pequeña capilla que

edificó doña Manuela de Arce

y su marido don José Merino.

En 1762 don Francisco de Quintanilla

emprendió la edificación de una

suntuosa iglesia de tres naves,

bóveda y cinco altares.

Inaugurada el 12 de diciembre de 1769.

Su Majestad, en cédula del 27 de agosto

de 1781, le concedió

el patrono particular. 43


66 67

Vista de la laguna de Apastepeque,

departamento de San Vicente.

En el decenio de 1740, en la Provincia de San Salvador, según su Alcalde Mayor, don Manuel Gálvez

de Corral, había unas 267 haciendas añileras, las cuales contaban con unos 618 obrajes que servían para

beneficiar la tinta del añil. Esto habla de la magnitud del desarrollo productivo de las haciendas.

A mediados del siglo XVIII los precios del añil se habían incrementado considerablemente,

convirtiendo la producción de añil en una actividad vital para la economía del Reyno de Guatemala. Este

producto se comerciaba a partir de las ferias añileras en la Provincia de San Salvador; las principales ferias

eran las de Apastepeque, San Vicente, Chalatenango, San Miguel, Sensuntepeque y Zacatecoluca. 44

En los albores del siglo XIX, en 1807, se registraron unas 447 haciendas de tinta y ganado, según la

referencia del Intendente de San Salvador, Antonio Gutiérrez y Ulloa. 45

In the decade of 1740, according to its Mayor, Don Manuel Gálvez de Corral, there were 267 indigo

farms in the Province of San Salvador, which had around 618 obrajes (indigo mills) that were used to

process the indigo dye. This speaks of the magnitude of the productive development of the farms.

By the middle of the 18th century, indigo prices had increased considerably, making its production

a vital activity for the economy of the Kingdom of Guatemala. This product was traded from the

indigo fairs in the Province of San Salvador; the main fairs were those of Apastepeque, San Vicente,

Chalatenango, San Miguel, Sensuntepeque and Zacatecoluca. 44

At the dawn of the 19th century, in 1807, about 447 indigo and cattle farms were registered, according

to the reference of the Intendant of San Salvador, Antonio Gutiérrez y Ulloa. 45


La agricultura de exportación constituyó, en definitiva, el principal origen

de ingreso para la elite colonial, lo que sirvió de base para que el producto más

importante de la economía, el añil, se convirtiera en el vínculo comercial por

excelencia entre el Reyno de Guatemala y España. Esto trajo como consecuencia

que los cultivadores, hacendados y comerciantes del tinte de jiquilite fueran los

ciudadanos más influyentes de la economía colonial de finales del siglo XVIII e

inicios del siglo XIX. 46

El auge añilero de la segunda mitad del siglo XVIII permitió una oleada de

capital sin precedentes; con ello se instituyó la especialización de las haciendas

añileras y el campesinado de las provincias de San Salvador en la producción

del tinte, en donde ocurre la participación de comerciantes, campesinos y

mercaderes de toda la región centroamericana. 47

68 69

La Provincia de San Vicente de Austria fue un

importante centro añilero.

Vistas de las estructuras de los obrajes de añil

de la hacienda Concepción Cañas, ubicada

en Tecoluca, departamento de San Vicente. En

la primera imagen se observa una de las pilas y

en la otra la pared del desagüe.

Export agriculture constituted the primary source of income for the colonial elite, which

served as the basis for the economy’s most important product, indigo, to become the main

commercial link between the Kingdom of Guatemala and Spain. As a result, the growers,

landowners and traders of jiquilite dye were the most influential citizens of the colonial economy

at the end of the 18th and beginning of the 19th centuries. 46

The indigo boom of the second half of the 18th century allowed for an unprecedented wave

of capital; this led to the specialization of the indigo farms and the peasantry of the provinces

of San Salvador in the production of blue dye, with the participation of traders, peasants and

merchants from the entire Central American region. 47

Vista sur del volcán de

San Vicente o Chinchontepec.


70 71

Hacienda San Juan Buena Vista, departamento de La Libertad.

Desde el comienzo de la época colonial, Centroamérica

en su conjunto exhibió su carácter marginal y secundario en

relación con la esfera colonial americana, marginalidad que la

volvió menos sensible a los grandes circuitos comerciales, así

como a las corrientes de la economía mundial. 48

El término “hacienda”, en la época colonial, se refería a una gran

explotación agrícola o ganadera, en el interior de la cual se encontraba

un asiento de población ladina o mulata, y al mismo tiempo un conjunto

de pequeños productores, los cuales explotaban una propiedad

común. 49 Las haciendas eran más que simples propiedades de tierra,

pues estaban formadas por un complejo sistema económico en el

que se organizaban diversos factores de producción, con el fin de

desarrollar una actividad productiva. Existía abundancia de tierra,

sin embargo, ese no era el componente más difícil de conseguir,

pues diversos elementos fundamentales como la mano de obra, el

crédito y la capacidad empresarial eran los factores más escasos. 50

Grabado de pilas de obraje de extracción de añil 1759.

Silla colonial de madera y cuero, tipo Jamuga.


From the beginning of the colonial era, Central America as a whole exhibited

its marginal and secondary character in relation to the American colonial sphere,

a marginality that made it less sensitive to the great commercial circuits, as well

as to the currents of the world economy. 48

In colonial times, the term “farm” referred to a large agricultural or

livestock estate, within which there was a settlement of ladino or mulatto

population, and at the same time a group of small producers, who

exploited a common property. 49 The farms were more than simple land

properties, as they were formed by a complex economic system in which

diverse production factors were organized, with the purpose of developing

a productive activity. There was an abundance of land; however, this was

not the most difficult component to obtain, since various fundamental

elements such as labor, credit and entrepreneurial capacity were the

scarcest factors. 50

72 73

El transporte en carreta jugó un papel importante

dentro de las haciendas y contribuyó al auge añilero.

Municipio de Joateca, departamento de Morazán.

Hacienda ganadera, municipio de Intipucá,

departamento de La Unión.


Recibo de tinta de añil emitido por

la Real Aduana de la Nueva Guatemala de la Asunción en 1795.

74 75

La hacienda añilera, dentro del marco de la economía colonial,

mostraba tres características esenciales:

“[1]…la persistencia de formas de cultivo tradicional que

permanecieron inalteradas por siglos, [2] el impacto de la agricultura

comercial sobre la mano de obra y [3] el papel crucial que jugaron

el crédito y los contactos comerciales para que la elite mercantil

guatemalteca se apoderara de la mayor parte de sus beneficios.” 51

En este sentido, la llave para conseguir el poder económico y

el control de la economía del añil estaba basada en los mecanismos

de manejo del crédito para las cosechas y en los dispositivos de

comercialización, y no necesariamente en la posesión de la propiedad

de la tierra. 52

La creciente producción añilera estimuló el establecimiento de las

haciendas, sin embargo, los pequeños productores ladinos, mestizos

y mulatos, y las comunidades indígenas también supieron responder

ante la gran demanda del tinte extraído del jiquilite. 53 Con la obtención

de tierras para el cultivo y extracción del añil se dió una concentración

de personas de diverso origen étnico, lo cual tuvo como resultado

un marcado y rápido mestizaje, y por tanto, un acelerado proceso de

descomposición de las comunidades indígenas.

The indigo farm, within the framework of the colonial economy,

showed three essential characteristics.

“[1]...the persistence of traditional forms of cultivation that

remained unchanged for centuries, [2] the impact of commercial

agriculture on labor, and [3] the crucial role played by credit and

commercial contacts to ensure that the Guatemalan mercantile

elite took the lion’s share of its profits.“ 51

In this sense, the key to achieving economic power and control

of the indigo economy was based on the mechanisms of crop credit

management and the dominance of trade channels, and not necessarily

on the ownership of the land. 52

The growing indigo production stimulated the establishment of

farms, however, the small ladino, mestizo and mulatto producers,

as well as the indigenous communities, were also able to respond

to the great demand for the dye extracted from jiquilite. 53 With

the acquisition of land for the cultivation and extraction of indigo,

a concentration of people of diverse ethnic backgrounds occurred,

which resulted in a marked and rapid mestization, and therefore, an

accelerated process of decomposition of the indigenous communities.

Interior de hacienda colonial,

departamento de La Libertad.


Con la introducción de la agricultura comercial, numerosas

comunidades rurales fueron absorbidas por las haciendas privadas,

cuyo modelo de asentamiento se formó por poblaciones dispersas

de trabajadores de las mismas haciendas y por los agricultores de

productos de subsistencia. 54

Durante la monarquía de los borbones, el territorio centroamericano

se estableció como una región muy importante en la producción y

exportación de añil. Hacia la segunda mitad del siglo XVIII, la región

centroamericana era una economía mono-exportadora. Con ello, en las

postrimerías de ese mismo siglo, el añil se posicionó como la segunda

exportación en importancia de las colonias americanas de España. 55

The settlement pattern of the private farms was formed by

scattered populations of farm workers and subsistence farmers. 54

Following the introduction of commercial agriculture, numerous

rural communities were absorbed into the private farms due to the

need for labor.

During the Bourbon monarchy, the Central American territory

established itself as a very important region in the production and

export of indigo. By the second half of the 18th century, the Central

American region was a mono-exporting economy. As a result, at the

end of that same century, indigo became the second most important

76

export of Spain’s American colonies. 55

77

Producción de elote,

departamento de La Libertad.

Cultivo y producción de maíz,

departamento de La Libertad.


En la región sansalvadoreña la geografía posibilitaba una faena

mucho más extensiva e intensiva del suelo; así los principales

centros de actividad económica y política se ubicaron en valles,

y desempeñaron el puente de relación entre las diversas zonas

ocupadas, como San Vicente y San Miguel. De esto surge la mayor

conexión de la región, con base en los patrones de asentamiento y

la ocupación del territorio. 56

Las haciendas de propiedad privada, que en su mayoría

pertenecían a peninsulares, criollos adinerados y a la elite religiosa,

fueron aumentando su extensión gradualmente, a costa de las

tierras cultivadas por los grupos indígenas. Esta dinámica obligó a

una carrera y competencia desigual por el territorio, ocasionando una

serie de acciones inevitables, 57 que directamente fue en detrimento

de las comunidades indígenas de las provincias de San Salvador

y Sonsonate.

El territorio de la jurisdicción de San Salvador, en 1712, era la

única región administrativa del Reyno de Guatemala que contenía

un número importante de haciendas dedicadas al cultivo de jiquilite,

y a la extracción y producción del tinte de añil. Del censo expuesto

en ese año se extrae que había 84 haciendas mayores y 254 menores,

al mismo tiempo una cantidad importante de propiedades más

pequeñas designadas ranchos, en donde también se cultivaba

el índigo. Una de las particularidades de estos ranchos era que el

conjunto de ellos obtenía el nombre de valle o aldea. 58

78

In the San Salvadoran region, the geography made possible

79

a much more extensive and intensive use of the land; thus, the

main centers of economic and political activity were located in

valleys, and served as a bridge between the various occupied areas

such as San Vicente and San Miguel. From this arises the greater

connection of the region, based on the settlement patterns and

the occupation of the territory. 56

The privately owned farms, most of which belonged to

Peninsulars, wealthy Creoles and the religious elite, gradually

increased in size at the expense of lands cultivated by indigenous

groups. This dynamic forced a race and unequal competition for

territory, causing a series of inevitable actions, 57 which were directly

detrimental to the indigenous communities of the provinces of San

Salvador and Sonsonate.

The territory of the jurisdiction of San Salvador, in 1712, was

the only administrative region of the Kingdom of Guatemala

that contained an important number of farms dedicated to the

cultivation of jiquilite, and the extraction and production of indigo

dye. From the census taken in that year, it can be seen that there

were 84 major farms and 254 minor ones, as well as a significant

number of smaller properties called ranches, where indigo was

also cultivated. One of the peculiarities of these ranches was that

together they were called valleys or villages. 58

Vista desde Hacienda Nueva hacia cordillera

Tecapa - Chinameca.


80 81

Grabado de asentamiento de campesinos.

Siglo XIX. (11)

Laborar en las haciendas añileras no era la única opción para el

campesinado sin tierras de la Provincia de San Salvador, de hecho,

la producción de añil en las grandes haciendas era transformada en

una lucha temeraria con los trabajadores, los cuales no mostraban

la deferencia y la subordinación que se esperaba de las clases bajas

en medio de un orden colonial. 59 En la descripción de las haciendas

de la parroquia de San Miguel, que hizo el arzobispo de Guatemala,

Pedro Cortés y Larraz, hacia 1768, aseveraba:

Working in the indigo farms was not the only option for the

landless peasantry of the Province of San Salvador, in fact, indigo

production in the large farms was transformed into a reckless

struggle with the workers, who did not show the deference and

subordination expected of the lower classes in the midst of a

colonial order. 59 In the description of the farms of the parish of

San Miguel, made by the Archbishop of Guatemala, Pedro Cortés y

Larraz, around 1768, he stated:

Sección de grabado de rancho y campesinos. Siglo XIX.(10)

“…respecto a las haciendas para todo el tempo como viven en ellas las familias y

personas todo el año, pero en lo que se llama temporada y dura cada año cuatro y seis

meses hay gente innumerable, pues se cuentan a ciento, y a doscientas personas las que

trabajan la tinta en cada hacienda, concurriendo a este efecto de varias partes gente de

toda especie y desconocidas […] encontré, entre otros, el que hay tal afición a este género

de las tintas, que parece una especie de inclinación envenenada a ellas, con que posponen

todos sus intereses a su cultivo.” 60


Según Cortés y Larraz, el trabajo realizado por los

empleados de la hacienda añilera en los obrajes era

sumamente pesado, sin días de descanso, incluso los de

fiesta, sin instrucción religiosa ninguna, y tal parecía que se

encontraban en una relación en la cual no podían dejar de

laborar para producir las tintas. En las haciendas añileras, las

actividades que se llevaban a cabo en la temporada alta de

producción de la tinta duraban todo el día, y a veces hasta

toda la noche, en un ambiente muchas veces inhóspito, pues

el calor, la alta concentración de moscas y la fatiga hacían de

este trabajo uno de los más duros. Durante la temporada alta

de labores se trabajaba todos los días, hasta los de guardar.

Hacia 1760, las haciendas en la Provincia de San Salvador,

además de ser especialistas en la extracción de tinta de añil,

empezaron a producir una gran variedad de alimentos y a criar

ganado. Las personas que moraban al interior de las haciendas

añileras dedicaban el resto del tiempo al cultivo y producción

de alimentos para su propio sostenimiento, y adicionalmente

para abastecer y proveer los mercados urbanos. 61

According to Cortés y Larraz, the work performed

by the employees of the indigo farms in the obrajes was

82 extremely hard, without rest days, even on holidays, without 83

any religious instruction, and it seemed that they were in a

relationship of subordination in which they could not stop

working to produce the dye. In the indigo farms, the activities

carried out during the high season of dye production lasted

all day, and sometimes even all night, in an often inhospitable

environment, since the heat, the high concentration of flies

and the fatigue made this work one of the hardest. During

the high work season, work was done every day, even on

Catholic holidays.

By 1760, the farms of the Province of San Salvador, in

addition to being specialists in the extraction of indigo dye,

began to produce a wide variety of foodstuffs and raise

livestock. The people who lived inside the indigo haciendas

dedicated the rest of the time to the cultivation and production

of food for their own sustenance, and additionally to supply

the urban markets. 61

“San Juan Tepezontes”.

Max Vollmberg, 1919.


84 85

Las haciendas no eran únicamente productoras del valioso

tinte, sino que también la producción campesina contribuía a la

interacción del mercado alimenticio y demás insumos, tales como

cal, sal, y semillas de jiquilite, que eran de gran demanda para la

producción del tinte. A partir de esta dinámica se fueron creando

lazos de dependencia mutua entre las unidades productivas, ya sea

que estas fueran pequeñas o grandes. 62

La ventaja de la hacienda añilera por sobre la tierra comunal

indígena dio origen a la inevitable competencia territorial entre la

propiedad privada y la comunal. Inclusive el Alcalde Mayor —cargo

de la administración colonial que veía los rubros de justicia, guerra,

hacienda y gobierno de las Alcaldías Mayores— rentaba a terceros

(españoles, mestizos, mulatos y ladinos) las tierras comunales de

las poblaciones indígenas para el cultivo del jiquilite, y es que los

cabildos guardaban el control de las tierras, distribuidas en parcelas,

para el provecho de los indígenas del pueblo.

The farms were not only producers of the valuable dye, but

also contributed with peasant production to the interaction of the

food market and also with inputs such as lime, salt, and jiquilite

seeds, which were in great demand for the production of dye. From

this dynamic, ties of mutual dependence were created among the

productive units, whether they were small or large. 62

The advantage of the indigo farm over the indigenous

communal land gave rise to the inevitable territorial competition

between private and communal property. Even the Alcalde

Mayor —charge of the colonial administration which was

responsible for the areas of justice, war, finance and government

of the Alcaldías Mayores— rented the communal lands of the

indigenous populations to third parties (Spaniards, mestizos,

mulattos and ladinos) for the cultivation of jiquilite, since the

cabildos kept control of the lands, distributed in plots, for the

benefit of the indigenous people of the town.

Ganado pastando, hacienda San Ramón,

departamento de Sonsonate.

Los arrieros eran las personas que tenían como

oficio el transporte de mercancías en recuas de

animales de carga. Durante la época colonial estos

eran parte fundamental en el comercio del añil.

“Arriero Mexicano”, Chiapas México.

Max Vollmberg. 1918.


Campesinos transportando caña de azúcar.

Cuando el número de habitantes nativos se reducía, las tierras que

excedían pasaban a ser intercedidas por el cabildo indígena —organización

sociopolítica con autoridad que representaba legalmente a la comunidad

86 indígena—, y este a su vez, en varias ocasiones, las alquilaba o vendía, a 87

pesar de la prohibición a la cual estaba sujeta esa práctica. 63

Las haciendas con crianza de ganado jugaron un papel esencial en el

crecimiento económico de la producción añilera a partir de la segunda

mitad del siglo XVIII, y más aún desde la década de 1770, ya que el

ganado vacuno y sus derivados eran indispensables para alimentar a

los trabajadores de las haciendas y en la elaboración de los zurrones

—bolsas de cuero en las que se empacaba el añil para su transporte—. 64

When the number of native inhabitants decreased, the excess

lands were interceded by the indigenous cabildo —a socio-political

organization with authority that legally represented the indigenous

community—, which in turn, on several occasions, rented or sold them,

in spite of the prohibition to which this practice was subject. 63

Farms with cattle played an essential role in the economic growth of

indigo production from the second half of the 18th century onwards, and

even more so from the 1770s onwards, since cattle and their derivatives

were indispensable for feeding the workers on the indigo farms and

in the production of zurrones —leather bags in which the indigo was

packed for transport—. 64

Cultivo de caña de azúcar en las faldas de la cordillera

Tecapa - Chinameca, frente al volcán de Usulután.


88 89

Grabado del valle de Jiboa. (12)

Aunado al desabastecimiento de productos de la canasta

básica, para la alimentación de los trabajadores de las haciendas y

de la población urbana de la Provincia de San Salvador, la situación

económica de la hacienda se complejizó a raíz de la política colonial,

pues esta “…implicaba una serie de regulaciones que garantizaban

el acceso desigual a cada uno de los factores, [además] el limitado

sistema educativo [y] las restricciones comerciales hacían que el

comercio internacional quedara en manos de españoles y criollos.” 65

Promover los intercambios directos entre la península Ibérica y

las colonias para desarrollar las comunicaciones y el comercio.

Limitar el poder eclesiástico, por medio de la expropiación de los

bienes de la Iglesia y de la disminución de sus privilegios.

Apoyar a los productores de las provincias de Centroamérica con

el fin de liberarlos del control de los comerciantes de la capital,

Santiago de Guatemala.

d) Reformar la estructura administrativa por medio de la

En la América Central las reformas borbónicas iniciaron

instauración del régimen de intendencias, con el fin de

tempranamente con el establecimiento de modificaciones

reemplazar a los “oficiales corruptos” del interior, ligados a los

importantes de carácter político-administrativo, las cuales se

intereses locales.

llevaron a cabo durante la primera mitad del siglo XVIII en la

Audiencia de Guatemala. Con ello, la Corona trató de obtener más e) Transformar el sistema impositivo con el fin de obtener más

poder frente a la elite criolla local, sin embargo, esto no sucedió

ingresos fiscales para financiar la creciente estructura del

hasta la llegada al trono de Carlos III en 1759, cuando la nueva

poder colonial.

administración borbónica envió una verdadera ofensiva destinada f) Intensificar la defensa militar para contener las actividades

a reformar totalmente la administración política, fiscal y militar

comerciales y militares de los ingleses en Centroamérica. 66

de la región centroamericana. Dichas reformas plantearon seis

modificaciones fundamentales y medulares para Centroamérica,

que se detallan a continuación: Grabado de rancho con campesinos. Siglo XIX. (13)

a)

b)

c)


90 91

Grabado de producción de azúcar en molienda. Siglo XIX. (14)

In addition to the shortage of basic foodstuffs to feed the farm

workers and the urban population of the Province of San Salvador,

the economic situation of the farms became more complex as a

result of colonial policy, which “...implied a series of regulations that

guaranteed unequal access to each of the factors, [furthermore] the

limited educational system [and] commercial restrictions ensured that

international trade remained in the hands of Spaniards and Creoles”. 65

In Central America, the Bourbon reforms began early with the

establishment of important political-administrative modifications,

which were carried out during the first half of the 18th century in

the Audiencia of Guatemala. With this, the Spanish Crown tried to

obtain more power over the local Creole elite, however, this did not

happen until the arrival of Charles III to the throne in 1759, when

the new Bourbon administration sent a real offensive aimed at

totally reforming the political, fiscal and military administration

of the Central American region. These reforms proposed six core

modifications for Central America, which are detailed below:

a)

b)

c)

d)

e)

f)

Promote direct exchanges between the Iberian Peninsula and

the colonies for the development of communications and trade.

Limit ecclesiastical power by expropriating Church property and

diminishing its privileges.

Support producers in the provinces of Central America to free

them from the control of traders in the capital, Santiago de

Guatemala.

Reform the administrative structure through the establishment

of the regime of intendencies, in order to replace the “corrupt

officials” of the interior, who were linked to local interests.

Transform the tax system with the aim of obtaining more tax

revenues to finance the growing colonial power structure.

Intensify military defense to restrain British commercial and

military activities in Central America. 66

Caña de azúcar en flor.


Para lograr lo planteado anteriormente, el territorio de la Audiencia de Guatemala

se dividió en cinco intendencias: Chiapas, Guatemala, San Salvador, Comayagua y León.

Sin embargo, el esfuerzo de la Corona de suscitar nuevas metrópolis no fue posible, pues

la administración colonial no logró romper el poder de los comerciantes monopolistas

de la ciudad de Guatemala. 67

El régimen de habilitaciones consistía en otorgar créditos para la producción

agrícola y en diferentes niveles de la actividad comercial: uno era la transacción entre

los comerciantes mayoristas y los vendedores al por menor que visitaban todas las

provincias, y el otro nivel era cuando esos mismos vendedores daban el crédito a

pulperos y buhoneros, quienes proveían la mercancía importada a todos los rincones,

incluidas las haciendas. Con el fin de favorecer a los productores, la Corona creó el Real

Montepío de Cosecheros de Añil. Esta última institución se estableció a partir de la

Sociedad de Cosecheros de Añil en 1782, y se fundó en la villa de San Vicente de Austria,

con el objetivo de sustituir a los comerciantes en el mercado del crédito, como una

especie de banco refaccionario. 68 Conjuntamente a los comerciantes guatemaltecos,

existían dos fuentes importantes de crédito para el añil, la Iglesia y el Real Montepío de

Cosecheros de Añil. 69

92 93

Producción en molienda de caña de azucar,

departamento de San Vicente.

Dulces de panela

conocidos como “atados”.


To achieve the aforementioned, the territory of the Audiencia

of Guatemala was divided into five intendencies: Chiapas,

Guatemala, San Salvador, Comayagua and León. However, the

Crown’s effort to create new metropolises was not achieved,

since the colonial administration was unable to break the power

of the monopolistic merchants of Guatemala City. 67

The habilitation regime consisted of granting credit for

agricultural production and at different levels of commercial activity:

one was the transaction between wholesale merchants and retail

vendors who visited all the provinces, and the other level was when

those same vendors gave credit to pulperos and buhoneros, who

supplied imported merchandise to all corners, including the farms.

In order to favor producers, the Crown created the Real Montepío

de Cosecheros de Añil. The latter institution was established from

the Sociedad de Cosecheros de Añil in 1782, and founded in the town

of San Vicente de Austria, with the objective of substituting the

merchants in the credit market, as a kind of refinancing bank. 68

Along with the Guatemalan merchants, there were two important

sources of credit for indigo, the Church and the Real Montepío de

94

Cosecheros de Añil. 69

95

Campesino transportando mercancía en carreta.

Vista del río Lempa, zona Potonico,

departamento de Chalatenango.


Se estima que en 1782 al menos dos tercios de la

producción añilera total de la Provincia de San Salvador

eran producidos por pequeños agricultores,

los denominados poquiteros. Muchos de estos

pequeños productores no tenían otra alternativa

que recurrir a las autoridades de la Alcaldía

Mayor para que esta instancia, a través de las

habilitaciones, les proveyera los instrumentos

agrícolas o las semillas de jiquilite para la cosecha

del próximo año. 70 De esta manera en “…la

Alcaldía mayor de San Salvador el repartimiento de

dinero y mercancías […] a los pequeños productores,

era uno de los principales medios empleados por el capital

comercial para apropiarse del añil sembrado por los

pequeños productores”. 71

96 97

It is estimated that in 1782 at least two thirds

of the total indigo production of the Province of

San Salvador were produced by small farmers,

the so-called poquiteros. Many of these small

producers had no other alternative but to turn to

the authorities of the Mayor’s Office so that this

institution, through the habilitations, would

provide them with agricultural tools or jiquilite

seeds for the following year’s harvest. 70 Thus,

in “...the Mayor’s Office of San Salvador, the

distribution of money and merchandise [...] to

small producers was one of the main methods

used by commercial capital to appropriate the indigo

sown by small producers”. 71

Comales y ollas de barro “negro”.

Producción del municipio de Guatajiagua,

departamento de Morazán.

Grabado de mecapalero

con carga de productos para venta. (15)


Los poquiteros no disponían de los medios de transporte necesarios para

enviar su producto a la ciudad capital, por ende lo vendían a los alcaldes mayores,

a los agentes y a los grandes propietarios. Estos pequeños agricultores de jiquilite

muchas veces eran acusados falsamente por los alcaldes mayores de estar

utilizando mano de obra indígena, práctica que fue eliminada en 1753, lo que

hacía que debido al chantaje los poquiteros vendieran sus añiles a bajo precio, y

normalmente les pagaban con ropa de la tierra —ropa originaria de América— y

otras mercancías. 72 Otra modalidad de presión utilizada por los alcaldes mayores

como una medida de enriquecimiento ilícito era que “…como muchos pequeños

cultivadores necesitaban tierra, los alcaldes mayores negociaban el alquiler de estas

tierras [comunales] y los cultivadores se comprometían a entregarles el añil a bajo

precio y a aceptar las mercancías como medio de pago.” 73

Los grandes propietarios de las haciendas añileras de la Provincia de San

Salvador explotaban de diversas maneras a los pequeños productores; una

de ellas era que muchos hacendados permitieron el asentamiento de familias

enteras de campesinos en el interior de sus tierras, a cambio de la entrega de la

cosecha familiar de añil como una forma de pago de alquiler por ocupar dicha

tierra. Otra manera era la contratación de mano de obra, como jornaleros, la cual

era sufragada mediante el reparto de mercancías al crédito. Por otro lado, estos

mismos propietarios de haciendas sufrían las consecuencias del oligopolio de la

comercialización del añil por parte de los comerciantes de Santiago de Guatemala,

pues como se señaló anteriormente, estos últimos tenían la exclusividad de la

compra del añil y además mantenían el privilegio de la venta de los productos

importados y de los fabricados por las comunidades indígenas. 74

98 99

The poquiteros did not have the necessary means of transportation to send

their product to the capital city, therefore they sold it to the mayors, agents

and large landowners. These small jiquilite farmers were often falsely accused

by the mayors of using indigenous labor, a practice that was eliminated in 1753,

which caused the poquiteros to sell their indigo at a low price due to blackmail,

and they were usually paid with clothes from the land —clothing made in

America— and other merchandise. 72 Another modality of pressure employed

by the mayors as a method of illicit enrichment was that “...since many small

growers needed land, the mayors would negotiate the rental of these [communal]

lands and the growers would agree to deliver indigo to them at a low price and to

accept the goods as a means of payment.” 73

The large owners of indigo farms in the Province of San Salvador exploited

small producers in various ways; one of them was that many landowners

allowed the settlement of entire families of peasants within their lands, in

exchange for the delivery of the family indigo harvest as a form of rent payment

for occupying the land. Another way was the hiring of labor, in the form of day

laborers, which was paid for through the distribution of goods on credit. On the

other hand, these same farm owners suffered the consequences of the oligopoly

of indigo commercialization by the merchants of Santiago de Guatemala, since,

as previously mentioned, the latter had the exclusive right to buy indigo and also

maintained the privilege of selling imported products and those manufactured

by the indigenous communities. 74

Vista del volcán de San Salvador, desde Nejapa.


Los costosos precios del transporte terrestre impidieron que se creara

un monopolio sobre el mercado interno, aceptando que una diversidad

de grupos sociales, desde los campesinos hasta las elites provinciales,

participaran en la red comercial. Mercaderes provinciales, buhoneros y

campesinos vendían una serie de productos textiles y alimenticios de otras

provincias en las ferias establecidas en torno al ciclo de producción del añil; a

partir de ello, la Provincia de San Salvador se convirtió en el eje del comercio

rural, inclusive con mercancías de otras provincias. 75

Otra problemática que se enfrentó durante el periodo colonial fue que

la mayoría de los asentamientos de ladinos nunca poseyeron estatus legal,

pues hubo una política de asedio agrario a los mestizos, que se convirtió en

una dificultad sistemática a los intentos de instaurar poblaciones, lo que les

hubiera permitido tener acceso a la tierra. La mayoría de los asentamientos

de ladinos que lograron alcanzar el estatus de villa, lo consiguieron luego

de largos procedimientos, desafiando muchas veces la oposición de las

autoridades coloniales y de los terratenientes. La razón por la que la mayor

parte de los asentamientos ladinos se encontraban dentro de las haciendas

era que esos terrenos los habitaban colectivo de familias campesinas, que se

instalaban en ellos con cierta seguridad para trabajar en dichas haciendas. 76

Un gran número de estos valles de ladinos se desarrollaron inmersos

en las tierras de las haciendas añileras, lo cual sus propietarios toleraban,

pues con ello aseguraban la mano de obra en las temporadas de cosecha

y demás actividades. Casi una cuarentena de pueblos del actual territorio

salvadoreño, que se establecieron en la primera mitad del siglo XIX, proviene

de haciendas del periodo colonial. 77

100 101

The costly prices of overland transportation prevented the creation of

a monopoly in the domestic market, allowing a diversity of social groups,

from peasants to provincial elites, to participate in the commercial network.

Provincial merchants, peddlers and peasants sold a series of textile and food

products from other provinces in the fairs established around the indigo

production cycle; as a result, the Province of San Salvador became the hub

of rural trade, even with goods from other provinces. 75

Another problem faced during the colonial period was that most of the

ladino settlements never had legal status, as there was a policy of agrarian

harassment towards the mestizos, which became a systematic obstacle to

the attempts to establish towns, which would have allowed them to have

access to land. Most of the ladino settlements that managed to achieve the

status of village, did so after long procedures, often defying the opposition

of the colonial authorities and landowners. The reason why the majority of

ladino settlements were located within the farms was that these lands were

inhabited by groups of peasant families, who settled there with a certain

degree of employment security in order to work on the farms. 76

A large number of these ladino valleys developed immersed in the

lands of the indigo farms, which their owners tolerated, as this ensured the

necessary labor for the harvest season and other activities. Almost forty of

the towns of the current Salvadoran territory, which were established in the

first half of the 19th century, come from farms of the colonial period. 77

“Carreta en camino a finca Marisol”,

El Salvador. Max Vollmberg, 1918.


102 103

Detalle del cerrojo de

baúl, época colonial.

Familias españolas y mestizas, que desempeñaban trabajos de

jornaleros y artesanos, se encontraban en un número mayor en la

Provincia de San Salvador; dichos grupos familiares alquilaban su

fuerza de trabajo a cambio de un jornal, pues en los periodos de cosecha

se trasladaban de hacienda en hacienda, laborando temporalmente.

Estos trabajadores no eran libres, pues su dependencia del salario

era total para poder vivir, ya que el salario o jornal les servía como un

complemento de la producción de subsistencia que obtenían de sus

pequeñas parcelas. 78

“…El cultivo del añil se volvió parte de la cultura social y

permitió a los campesinos españoles, mestizos e indígenas

participar en la producción del componente básico de

las exportaciones y complementar la producción de las

haciendas.” 79

El establecimiento de las haciendas definitivamente

apresuró el proceso de mestizaje biológico-cultural, al

convertirse estos espacios en centros de atracción de mano

de obra de diversa procedencia étnica y cultural. 80 El agente

geográfico-productivo, ligado al cultural y al poblacional, fijó

las tendencias de la ocupación de la tierra, así como el inmediato

interés por su apropiación, todo ello favoreció la edificación de una

diversidad de contextos en los que se desenvolvió la vida colonial. 81

Spanish and mestizo families, who worked as day laborers

and artisans, were found in greater numbers in the Province of

San Salvador; these family groups rented their labor force in

exchange for a daily wage, as during harvest periods they

moved from farm to farm, working temporarily. These

workers were not free, since their dependence on the salary

was total in order to live, because the salary or daily wage

served as a complement to the subsistence production they

obtained from their small plots of land. 78

“...Indigo cultivation became part of the social culture

and allowed Spanish, mestizo and indigenous peasants to

participate in the production of the basic component of exports

and complement the production of the farms.” 79

The establishment of the farms definitely hastened the process

of biological-cultural mestization, as these spaces became centers

of attraction for labor of diverse ethnic and cultural backgrounds. 80

The geographic-productive factor, linked to the cultural and

population factors, set the trends of land occupation, as well as the

immediate interest in its appropriation, all of which favored the creation

of a diversity of contexts in which colonial life unfolded. 81

Documento de reclamo por el pago de persona esclavizada

en Ahuachapán, finales del siglo XVIII.

Durante la época colonial los baúles

de madera o forrados en cuero eran utilizados para

transportar mercancías de valor personal y otros productos.


Uno de los elementos que suministró forma y convirtió el paisaje

cultural de la región añilera fue la incorporación de las castas en las

haciendas y su residencia en los pueblos de indios. Esta situación

indujo al mestizaje cultural y biológico; con ello poco a poco algunas

comunidades indígenas se deshabitaron, otras se vieron absorbidas

por las haciendas y, en el mayor de los casos, fueron perdiendo

paulatinamente elementos de su identidad. 82

El impulso de la propiedad individual tuvo como resultado el

rápido aumento de la población de ladinos y españoles, 83 con ello

se fue convirtiendo la socio-demografía de la Alcaldía Mayor de

San Salvador, en especial de las regiones añileras, llegando a ser la

jurisdicción en donde la población indígena no superaba el 50%, ya

desde la segunda mitad del siglo XVIII.

La producción añilera dejó dos grandes legados en la sociedad

sansalvadoreña. Sin titubeo, incitó la formación de las haciendas,

pues se creó una estructura social perdurable, cuya huella se

prolongó en el tiempo. La otra herencia la constituyó una economía

fuerte basada en el comercio del añil, ganado, granos y otros

productos. Ello derivó en las bases del acceso de los pequeños

agricultores a la tierra y a la inscripción legal de las propiedades,

sin infravalorar la importancia de la movilidad de los recursos

comunitarios y familiares en el camino de la producción comercial.

104

One of the elements that shaped and converted the cultural

landscape of the indigo region was the incorporation of different

ethnic groups into the farms and their residence in the native

villages. This situation led to cultural and biological miscegenation;

consequently, some indigenous communities slowly became

uninhabited, others were absorbed by the farms and, in most cases,

gradually lost elements of their identity. 82

105

The promotion of individual property resulted in a rapid increase

in the population of ladinos and Spaniards, 83 which led to changes

in the socio-demographics of the Alcaldía Mayor of San Salvador,

especially in the indigo regions, becoming the jurisdiction where the

indigenous population did not exceed 50%, as early as the second

half of the 18th century.

Indigo production left two great legacies in San Salvadoran

society. Without hesitation, it incited the establishment of the

farms, since it created an enduring social structure, whose mark was

prolonged in time. The other legacy was a strong economy based on

the trade of indigo, cattle, grains and other products. This provided

the basis for small farmers’ access to land and the legal registration

of properties, without underestimating the importance of the

mobility of community and family resources in the development of

commercial production.

Cultivo y producción de maíz en el valle

frente al volcán Chaparrastique.


106 107

Valle de Jiboa y volcán Chinchontepec,

departamento de San Vicente.


LA IGLESIA Y EL AÑIL:

cofradías y patronazgos

La Iglesia, como Institución, fue primordial en el quehacer de la vida de la

sociedad, la economía, la política y la cultura colonial. En este ejercicio la Iglesia y

los miembros del clero jugaron un papel esencial, y es que para el desarrollo de la

108

economía de las haciendas de añil y demás productos, los préstamos proporcionados

por instituciones eclesiásticas dominaron en exceso el mercado del crédito, ya que el

109

volumen del capital prestado por individuos privados fue en menor cuantía respecto

a lo prestado por las órdenes religiosas, los conventos de monjas, las hermandades

religiosas y las cofradías diocesanas. Esto en definitiva sirvió al desarrollo económico

en el espacio sansalvadoreño.

Desde el inicio del periodo colonial, a la Iglesia Católica le estuvo rotundamente

prohibido obtener tierras en posesión, sin embargo, esto no evitó que las órdenes

religiosas pudieran obtener traspaso o cesión de tierras mediante donaciones a

parroquias, iglesias, conventos o cofradías, a través de los títulos de Merced (dádivas).

En las postrimerías del siglo XVI, las órdenes monásticas ya habían comenzado a

acumular tierras, principalmente mediante donaciones piadosas y en algunos casos

por la compra a otros propietarios. A inicios del siglo XVII, algunas de las haciendas

mejor administradas del Reyno de Guatemala ya eran propiedad de las órdenes

dominicas y jesuíticas. 84

El rol jugado por la Iglesia fue esencial, pues sirvió de amalgama de las elites

económicas en cada parroquia. La Junta Eclesiástica, conformada por una elite laica,

administraba los recursos procedentes de las capellanías, los diezmos y los legados; así

la iglesia prosperó como consecuencia de sus actividades de tipo bancario, préstamos

y previsión contra calamidades financieras. 85 La relación y los lazos entre las elites

criollas y la Iglesia fueron mucho más allá de las relaciones comerciales, pues estas

crearon vínculos que formaron redes económicas y familiares, de ahí que las órdenes

religiosas recibieron en su seno un importante número de miembros que procedían de

esas elites. 86

Iglesia de Nuestra Señora del Pilar,

ciudad de San Vicente.


FAITH AND INDIGO:

Brotherhoods and Patronages

The Catholic Church, as an Institution, was primordial in the activities of the life of society,

110 economy, politics and colonial culture. In this dynamic, the Church and members of the clergy

111

played an essential role because for the development of the economy of the indigo farms and

other products, the loans provided by ecclesiastical institutions dominated the credit market to

excess, since the volume of capital lent by private individuals was smaller than that lent by religious

orders, nuns’ convents, religious brotherhoods and diocesan confraternities. This ultimately served

the economic development of the Salvadoran space.

From the beginning of the colonial period, the Catholic Church was strictly forbidden to

obtain land in possession, however, this did not prevent the religious orders from obtaining

land transfer or cession through donations to parishes, churches, convents or brotherhoods.

At the end of the 16th century, the monastic orders had already begun to accumulate land,

mainly through pious donations and in some cases by purchasing it from other landowners.

At the beginning of the 17th century, some of the best administered farms in the Kingdom of

Guatemala were already owned by the Dominican and Jesuit orders. 84

The role played by the Church was essential, as it served as an amalgam of the economic

elites in each parish. The Ecclesiastical Board, made up of a secular elite, administered the

resources from chaplaincies, tithes and bequests; thus, the Church prospered as a result of its

banking activities, loans and foresight against financial calamities. 85 The relationship and ties

between the Creole elites and the Church went far beyond commercial relations, as they created

links that formed economic and family networks. As a result, the religious orders received a

significant number of members from these elites. 86

Incensario de cofradía que portaba

el Mayordomo en un cortejo procesional. Siglo XIX.


Una de las fuentes que describe la propiedad en manos de

las órdenes religiosas es el relato del fraile dominico Francisco

Ximénez de lo ocurrido en la Provincia de San Salvador, en

noviembre de 1658, cuando el volcán conocido como El

Playón —parte del complejo volcánico de San Salvador— hizo

erupción cubriendo con su lava parte del valle conocido como

Nixapan o Nejapa. Tal y como lo narró Ximénez:

“En aquesta ocasión fue tan grande el terremoto de la

tierra, que toda la ciudad de San Salvador vino al suelo, y al

volcán [de San Salvador] se le hundió toda la punta…” 87

En este siniestro los dominicos de San Salvador perdieron

gran parte de las haciendas añileras de Atapasco, La

Anunciación y Estamecayo. 88 Ximénez menciona:

“parte de una hacienda que tiene nuestro convento de San

Salvador, entró en esta cuenta la que se llama Atapasco.” 89

Otro caso de interés fueron las adquisiciones de tierras

a título personal que poseían algunos de los miembros del

clero secular —sacerdotes no sujetos a las reglas de una orden

religiosa—, como se narra en el protocolo de arrendamiento de

tierras en la Provincia de San Miguel:

“En la ciudad de Santiago de Guatemala a 13 de junio de

1699 el Br. Joseph de Chavarría, Pbro. Domiciliario del Obispado,

dio en arrendamiento a D. Antonio Clemente de Castro, vecino

112

de la ciudad de San Miguel, la hierba de Jiquilite que se produjera

en su hacienda San Gregorio Roldán, en términos del río Lempa,

113

jurisdicción de la ciudad de San Miguel, durante la temporada

de ese año, así como el obraje y rueda de la hacienda, las tablas,

batidores y demás aperos necesarios para fabricar tinta añil,

por 5 pesos el ciento de cargas de Jiquilite. El Br. Joseph de

Chavarría había recibido ya, a cuenta del arrendamiento, la

suma de 25 pesos al Padre Antonio Duarte, Pbro., vecino de

la ciudad de San Miguel, por valor de los réditos atrasados del

censo que estaba impuesto sobre la hacienda…” 90

El dinero de la iglesia muchas veces se usaba en forma

de “préstamos” a particulares, quiénes invertían con este

en haciendas ganaderas y de producción de añil, tal como

sucedió con el caso de una hacienda en el valle de Nejapa,

jurisdicción de la ciudad de San Salvador. En febrero de

1722, Tomás de Aguilar, vecino de San Salvador, tomó la

suma de 2,000 pesos del Convento de Nuestra Señora

de la Purísima Concepción, para invertir en la hacienda

denominada San Antonio de Padua. 91

Fragmento de escena de pintura

mural de la iglesia San Pedro Apóstol,

municipio de Metapán, departamento

de Santa Ana. Muestra una figura femenina con

la vestimenta utilizada por las mujeres de la elite

criolla de la época colonial.

Altar lateral de la iglesia Santiago

Apóstol, que representa “el Calvario”,

con Cristo crucificado y

una Virgen Dolorosa [Virgen María]

con el puñal que le traspasa el corazón

del dolor, municipio de Conchagua,

departamento de La Unión.


114 115

Niño Dios de madera policromada y

aureola de plata. Siglo XVIII.

Crucifijo de madera policromada,

aureola y corona de espinas en plata.

Siglo XVIII.

One of the sources that describes the property in the hands of

the religious orders is the account of the Dominican friar Francisco

Ximénez of what occurred in the Province of San Salvador, in November

1658, when the volcano known as El Playón —part of the volcanic

complex of San Salvador— erupted covering with its lava part of the

valley known as Nixapan or Nejapa. As narrated by Ximénez:

“On this occasion, the earthquake was so great that the entire

city of San Salvador fell to the ground, and the volcano [of San

Salvador] sank its entire tip...” 87

In this incident, the Dominicans of San Salvador lost a large part

of the indigo farms of Atapasco, La Anunciación and Estamecayo. 88

Ximénez mentions:

“Part of a farm that our convent of San Salvador owns, the

one called Atapasco was on this list.” 89

Another case of interest was the acquisition of land on a personal

basis by some of the members of the secular clergy —priests, not

subject to the rules of a religious order—, as narrated in the

protocol of land leasing in the Province of San Miguel:

“In the city of Santiago de Guatemala on June 13, 1699, Br.

Joseph de Chavarría, Domiciliary Priest of the Bishopric, gave

in lease to D. Antonio Clemente de Castro, neighbor of the city

of San Miguel the Jiquilite grass that was produced in his farm

San Gregorio Roldán, located on the banks of the Lempa River,

jurisdiction of the city of San Miguel, during the season of that

year, as well as the obraje and wheel of the indigo farm, the tables,

beaters and other tools necessary to manufacture indigo dye, for

5 pesos a hundred loads of Jiquilite. Br. Joseph de Chavarría had

already received, on account of the lease, the sum of 25 pesos from

Father Antonio Duarte, Pbro., neighbor of the city of San Miguel,

for the value of the back credits of the census that was imposed on

the farm....” 90

The Church’s money was often used in the form of “loans” to

individuals, who invested it in cattle and indigo production, as was

the case of a farm in the Nejapa valley, in the jurisdiction of the city

of San Salvador. In February 1722, Tomás de Aguilar, neighbor of San

Salvador, took the sum of 2,000 pesos from the Convent of Nuestra

Señora de la Purísima Concepción, to invest in the farm called San

Antonio de Padua. 91


En 1748, el alcalde mayor de San Salvador, Manuel Gálvez

Corral, daba cuenta de la recaudación del diezmo en tinta de

añil, que había llegado a la cantidad de 793.73 libras, la cual se

recolectó en los valles productores de San Salvador, San Vicente,

Santa Ana y Tejutla. 92

El arzobispo de Guatemala, Pedro Cortés y Larraz, entre 1768

y 1769, ofrece una serie de relatos sobre las relaciones de la iglesia

y su clero, y el entorno muchas veces conflictivo en que vivián sus

miembros en las haciendas. Así expresaba que en la parroquia

de Santiago Nonualco, el eclesiástico Javier Bonilla poseía una

hacienda heredada de sus padres, con la cual se mantuvo en

decencia. Lo mismo sucedía con Ignacio Guerra, eclesiástico del

curato de Ereguayquín, pero residente en Uluazapa, del cual la

única información que se tuvo fue que se encargaba del cuido

de su hacienda. 93

In 1748, the mayor of San Salvador, Manuel Gálvez Corral,

reported the collection of the tithe in indigo dye, which had

116

reached the amount of 793.73 pounds, and was collected in the

producing valleys of San Salvador, San Vicente, Santa Ana and

117

Tejutla. 92 The archbishop of Guatemala, Pedro Cortés y

Larraz, between 1768 and 1769, offers a series of

stories about the relations of the Church and its

clergy, and the often-conflictive environment

in which its members lived in the farms.

Thus, he expressed that in the parish of

Santiago Nonualco, the ecclesiastic

Javier Bonilla owned a farm inherited

from his parents, with which he

kept himself in decency. The

same happened with Ignacio

Guerra, an ecclesiastic from

the Ereguayquín parish, but

a resident of Uluazapa,

of whom the only

information available

was that he was in

charge of the care of

his farm. 93

Incensario para cortejo procesional.

Monaguillo alzando el incensario durante

festividad de la “Entrada de Jesús en Jerusalem”.

Iglesia Inmaculada Concepción de María,

municipio de Atiquizaya,

departamento de Ahuachapán.


La importante parroquia de San Miguel se hallaba a cargo

del cura Joseph Antonio Carmenate, quien era un hombre hábil y

de buenas circunstancias, pero de carácter blando, por lo que no

lograba remediar los problemas al interior de ella. La parroquia

estaba conformada por nueve eclesiásticos, uno de ellos, Juan

Miguel Cañas, quién vivía la mayor parte del tiempo en su

hacienda de tintas, olvidando el ministerio que le correspondía;

el otro Blas de Bargas, “implicado en el manejo de dos haciendas

de tintas y ganado, en recaudación de décimos, cuyos negocios lo

han de tener precisamente en un olvido total de las obligaciones de

su estado [como eclesiástico].” 94

Cortés y Larraz también descubrió que Carlos Muñoz,

coadjutor de la parroquia del curato de Conchagua, no pasaba

mucho tiempo en su labor eclesiástica, y que se decía que era un

hombre rico gracias a su afición a la fábrica de tintas y crianza de

ganado. 95 De igual manera, en las reflexiones tras el paso por el

curato de Osicala, Cortés y Larraz exponía que:

“el descuido de los curas y eclesiásticos y de aquí pasar a

no distinguirse de los seculares [contribuye a ello] los obrajes

de tintas y multitud de haciendas, que a varios eclesiásticos les

hace olvidar su carácter, ocupados en el negocio y rudo trabajo

de las tintas…” 96

118 The priest Joseph Antonio Carmenate was in charge of

the important parish of San Miguel. He was a skillful man of

good manners, but of a soft character, so he was not able to

solve the problems within it. The parish was made up of nine

ecclesiastics, one of them, Juan Miguel Cañas, who lived most

of the time in his indigo farm, forgetting the ministry that

corresponded to him; the other, Blas de Bargas, “involved in the

management of two cattle and indigo farms, in the collection of

tithes, whose business must have him in total forgetfulness of

his duties as an ecclesiastic.” 94

119

Cortés y Larraz also discovered that Carlos Muñoz, of the

parish of Conchagua´s curato, did not spend much time in his

ecclesiastical duties, and that he was said to be a wealthy man,

thanks to his interest for the dye factory and cattle raising. 95

Similarly, in his reflections after his time in the Osicala curato,

Cortés y Larraz stated that the priests and ecclesiastics did not

differ from the seculars because they were always busy in the

obrajes instead of in their parishes, which made them forget their

religious character. 96

“Calle en San Miguel”.

Max Vollmberg. 1920.


120 121

Curato de San Vicente, 1768.

Archivo General de Indias, Pedro Cortés y Larraz.

Una de las parroquias más importantes de la Provincia de San Salvador era la de San Vicente, la cual

era administrada por el cura Martín Ruis de Calatayud, quién le expresó al arzobispo de Guatemala que

no había otro tan buen párroco como él en el arzobispado. Dicha parroquia contenía a diez eclesiásticos,

entre ellos: Francisco Zalanyandía residía en una hacienda con una viuda, Manuel Merino permanecía en

una hacienda de su capellanía, e Ignacio Merino vivía en una hacienda de su propiedad y rara vez decía

misa. Como afirma el arzobispo, algunos de los eclesiásticos de esta parroquia estaban entregados al

comercio de las tintas y deshonestidades. 97

La presencia de los criollos en el clero sirvió para robustecer el vínculo que se desarrollaba entre la

iglesia y los grupos de poder local. Una de las prácticas de las familias de terratenientes y comerciantes,

era que los hijos menores se vincularan a la iglesia a través de una carrera eclesiástica, con el objetivo de

mantener la seguridad financiera, así como la garantía de prestigio para su condición social; de tal manera

que era común que las mismas familias que sustentaban los puestos de poder en la administración civil,

lo hicieran también en el gobierno eclesiástico. 98

Tornaguía emitida por la

Real Receptoría de alcabalas de

San Vicente, en 1810.

San Vicente was one of the most important parishes in the

Province of San Salvador, and was administered by the priest Martín

Ruis de Calatayud, who told the archbishop of Guatemala that

there was no other parish priest as good as him in the archbishopric.

This parish contained ten ecclesiastics, among them: Francisco

Zalanyandía, who lived in a farm with a widow, Manuel Merino

stayed in a farm of his chaplaincy, and Ignacio Merino lived in a farm

of his own property and rarely said mass. As the archbishop affirms,

some of the ecclesiastics of this parish were more engaged to the

trade of dyes and dishonesties. 97

The presence of Creoles in the clergy served to strengthen the

link that developed between the church and local power groups.

One of the practices of the families of landowners and merchants

was for their youngest sons to be linked to the Church through an

ecclesiastical career, with the objective of maintaining financial

security, as well as the guarantee of prestige for their social status;

in such a way that it was common for the same families that held

positions of power in the civil administration to also hold positions

of power in the ecclesiastical government. 98


Como se dijo anteriormente, el progresivo poder económico

de la iglesia radicaba en parte en su vínculo con las familias

poderosas. A través de las capellanías, las personas ricas buscaban

perpetuar su memoria y, asimismo, asegurar una forma de emplear

a sus hijos y otros descendientes, quienes en el futuro optarían

por seguir carreras eclesiásticas. Además de las sumas pagadas

por las capellanías y las dotes de las monjas, la iglesia contaba

con otras fuentes como el diezmo, correspondiente a la décima

parte del beneficio agrícola de cada parroquia o curato. En

el caso centroamericano se hizo costumbre que el diezmo

solamente se pagaba en productos, tales como el trigo, la

caña de azúcar y la tinta de añil, entre otros. 99

Definitivamente el diezmo constituyó buena parte

de la base financiera del poder episcopal. El Obispado de

Guatemala, cuya jurisdicción incluía las áreas de mayor

densidad demográfica, además de la Alcaldía Mayor de

Sonsonate y la Provincia de San Salvador, como centros

productores de la tinta de añil, gozaba de los altos

ingresos proporcionados por el diezmo, lo que permitió

122 el enriquecimiento de la diócesis y favoreció una

123

diferenciación frente a las otras diócesis de Comayagua,

León y Ciudad Real. Esto culminó con la elevación de

la diócesis de Guatemala, en 1743, a la categoría de

arzobispado metropolitano. 100

De suma importancia para el clero parroquial eran los

ingresos provenientes de los servicios religiosos prestados a las

cofradías o hermandades y guachivales; dichas asociaciones eran

voluntarias y de ayuda mutua, dedicadas al culto de algún santo

de veneración local, y financiadas por contribuciones particulares,

lo que representaba un recurso financiero sumamente valioso. 101

A finales del siglo XVII, en la América Central, la Corona española

trató de fiscalizar y reducir las cofradías, puesto que consideraba

que estas afectaban el pago de los tributos que hacían los indígenas

a la Real Hacienda. Sin embargo, esta política no se consolidó;

muestra de ello es que finales del siglo XVIII la Diócesis de

Guatemala tenía alrededor de 1,703 cofradías, cuyos bienes

ascendían a una suma de 581,833 pesos. 102

Imagen de San José y el Niño Jesús

tallada en madera.

Iglesia de Santo Domingo,

cuidad de Sonsonate.

Interior de la nave principal, en donde

se observan las columnas

y el techo artesonado.

Iglesia Santo Domingo,

ciudad de Sonsonate.


As noted above, the progressive economic power of the Church lay in part

in its ties to powerful families. Through chaplaincies, wealthy individuals

sought to perpetuate their memory and also to ensure a way to

employ their children and other descendants, who in the future

would opt to pursue ecclesiastical careers. In addition to

the sums paid by the chaplaincies and the nuns’ dowries,

the Church had other income sources such as the tithe,

corresponding to the tenth part of the agricultural benefit

of each parish or curato. In the Central American case, it

became customary for the tithe to be paid only on products

such as wheat, sugar cane and indigo dye, among others. 99

The tithe definitely constituted a good part of the financial

base of the episcopal power. The Bishopric of Guatemala, whose

jurisdiction included the most densely populated areas, in

addition to the Alcaldía Mayor of Sonsonate and the Province

of San Salvador, as indigo dye producing centers, enjoyed the

high income from the tithe, which allowed the enrichment

of the diocese and generated a differentiation from

the other dioceses of Comayagua, Leon and Ciudad

Real. This culminated with the elevation of

the diocese of Guatemala, in 1743, to the

category of metropolitan archbishopric. 100

Of utmost importance for the parish

clergy was the income from religious services

rendered to the brotherhoods and guachivales;

124 these associations were voluntary and of

mutual aid, dedicated to the worship of a locally

125

venerated saint, and financed by particular

contributions, which represented an extremely

valuable financial resource. 101

At the end of the 17th century, in Central America,

the Spanish Crown tried to audit and reduce

the brotherhoods, since it considered that they

affected the payment of tributes made by the

indigenous people to the Royal Treasury.

However, this policy was not

consolidated; proof of this is that

by the end of the 18th century,

the Diocese of Guatemala

had around 1,703

brotherhoods, whose

assets amounted to

581,833 pesos. 102

“Procesión San Juan Tepezontes”.

Max Vollmberg. Década de 1910.

Imagen de la Inmaculada Concepción.

Talla en madera policromada.


Cúpula de la iglesia de Nuestra Señora del Rosario,

Villa del Rosario, departamento de Morazán.

El calendario religioso anual mostraba que durante todo el año había

126 festividades, las cuales eran sufragadas por las cofradías. Los recursos Corte, Sobresaliente and Flor. Tithes were offered as a contribution to

para costear misas y procesiones, el pago de las velas, la música y demás the church in San Miguel, around the second half of 1788.

127

manifestaciones de la fiesta popular salían de los fondos obtenidos por

las cofradías, de la venta de los frutos que daban las tierras comunales

en el caso de los indígenas, 103 los diezmos, los pagos en cosechas, añil

y “mostaza” (semilla de jiquilite), entre otros rubros.

En 1783, el cura Juan Miguel Boquín, quien tutelaba el curato de

Nuestra Señora de la Asunción de Anamorós, de la administración

de la Provincia de San Miguel, y quién tenía a su cargo las

poblaciones y los anexos de Santiago Lislique, San Juan Polorós y

los valles de El Sauce, Guachipilín, Santa Rosa, Gueripe y Pasaquina,

informaba que en el quinquenio de 1778 a 1782, recibió 1,000 pesos

en concepto de primicias e ingresos a dicho curato, por parte de las

diversas cofradías y hermandades. Años después, en 1793, el mismo

curato de Anamorós recibió de las cofradías del pueblo de Santiago

Lislique, en concepto de primicia, 550 libras de tinta Corte; luego en

1796 registraba haber recibido en primicia 600 libras de tinta; en 1797

ascendió a 606 libras de tinta, dadas como primicia. Así informaba

Antonio Díaz del Castillo, cura vicario de Nuestra Señora de la

Asunción, Anamorós. 104

A continuación, se reproduce una tabla de los diezmos de la

Intendencia de San Salvador, en la cual se observa la variedad de

productos, tales como potros, terneros, maíces, cueros, sal, fruta,

pollos, frijoles, arroz, algodón y tintas en sus diferentes calidades, Corte,

Sobresaliente y Flor. Los diezmos se brindaban como contribución a la

iglesia en San Miguel, hacia la segunda mitad de 1788.

The annual religious calendar showed that there were festivities

throughout the year, which were paid for by the brotherhoods.

The resources to pay for masses and processions, the payment of

candles, music and other manifestations of the popular festivities

came from the funds obtained by the brotherhoods, from the sale

of the fruits of the communal lands in the case of the indigenous

people, 103 tithes, payments in crops, indigo and “mustard” (jiquilite

seed), among other items.

In 1783, the priest Juan Miguel Boquín, who was in charge of the

curato of Nuestra Señora de la Asunción de Anamorós, under the

administration of the Province of San Miguel, and who also was

in charge of the towns and annexes of Santiago Lislique, San Juan

Polorós and the valleys of El Sauce, Guachipilín, Santa Rosa, Gueripe

and Pasaquina, reported that in the five-year period from 1778 to

1782, he received 1,000 pesos in concept of first fruits and income to

the aforementioned curato, on behalf of the various brotherhoods.

Years later, in 1793, the same curato of Anamorós received from the

brotherhoods of the town of Santiago Lislique, 550 pounds of Corte

dye; then in 1796 it registered having received 600 pounds of dye; in

1797 it amounted to 606 pounds of dye. This was reported by Antonio

Díaz del Castillo, vicar priest of Nuestra Señora de la Asunción,

Anamorós. 104

Below is a table of the tithes of the Province of San Salvador, which

shows the variety of products, such as colts, calves, corn, hides, salt,

fruit, chickens, beans, rice, cotton and dyes in their different qualities,

Tabla 1

Estado General de los diezmos recaudados en seis curatos de la

Provincia de San Miguel, desde agosto a final del año 1788. 105

Cargo

P […] hago cargo de 5 […] que se recaudaron al precio de 5 ps

Ydm. me hago cargo de 57 potros […] de 3ps

Ydm. me hago cargo de 791 terneros recaudados a 20 xxs

Ydm. me hago cargo de 972 pesos 1 ½ recaudado en dinero

Ydm. me hago cargo de 638 pesos 6½ producido en vendaje de maíces

Ydm. me hago cargo de 473 pesos 4 producido de los cueros vendidos

Ydm. me hago cargo de 122 pesos 4, producido de sal, fruta,

pollos, frijoles y arroz recaudados

Ydm. me hago cargo de 40 pesos 4xs recaudados de 91 @ de algodón

Ydm. me hago cargo de 2,417 arrobas 8 onzas de tinta corte que

al precio de 9 ½ se importa

Ydm. me hago cargo de 526 arrobas […] de tinta sobresaliente

que al precio de 11 ½ S se importa

Ydm. me hago cargo de 529 arrobas de tinta flor que al precio de

14 S se importa

Pesos

120

171

1985

972, 11/2

638, 61/2

473,4

122,4

40,4

2883, 21/4

526, 47/8

575,6

Total, en pesos 8707, 41/8

Iglesia de Nuestra Señora del Rosario,

Villa del Rosario, departamento de Morazán.


En 1794, las cuentas de tinta en primicia que dieron de Osicala se describían así: “… un

poco más o menos de 60 libras de tinta de primera. Salen del barrio de ladinos, regulada a

peso.” El pueblo de Meanguera daba en primicia 4 arrobas de tinta Corte de añil a peso.

En los pueblos de Perquín y Arambala “…los ladinos de la aldea de San Fernando, dieron

de primicia 24 libras de tinta corte…”, en el pueblo de Torola “Los ladinos de la población

de Arauate, dan doscientas libras de tinta corte añil vendida a peso…”, en el pueblo de

Sensimo (San Simón) “Los ladinos de la población de Carolina dan doscientas libras de

tinta corte añil que son 200”, en Cacaguatique, la población de San Luis “…dan 6 arrobas

de tinta que hacen 750”, y en el pueblo de Sesori “los ladinos del barrio de la Carlota y

haciendas dan como seiscientas libras de tinta de primicia que hacen 600.” 106

En el curato de la villa de San Vicente, que comprendía los pueblos de Istepeque de los

Isidros, Tepetitán y Santo Domingo en 1797, el cura de San Vicente, Diego Vidaurre, expresó

que en el año de 1796 se habían recibido doscientas treinta y ocho libras de primicia, a dos

cortes de todas las calidades. Además dijo que se calculaban “seis libras de cada obraje; se

aprecian de hacerlo de la mejor que fabrican; pero lo cierto es que solo ciento treinta y ocho

libras se juntaron de flor; y la demás fue corte de todas las calidades.” 107

En el curato de Santiago de Apastepeque, el cura don Domingo Galileo elaboró la

información del quinquenio de 1792 a 1796, y dijo que la renta fija fue de 1,710.05 pesos.

En 1792 recibieron de tinta, a razón de seis libras por cada obraje, 718 libras; en 1793

fueron 608 libras; en 1794 se les entregaron 545 libras a 8 pesos la arroba; en 1795

les fueron dadas 428 libras de tinta de añil; y por último, en 1796, la curia de Santiago

de Apastepeque recibió 530 libras de añil a un valor de 8 pesos por arroba. 108 En esta

descripción del cura Galileo se puede observar la caída de la producción de añil en el

quinquenio, lo cual tiene relación con la crisis de la exportación y del comercio. Hacia

1803, don Manuel Ignacio Cárcamo, cura de Santiago Apastepeque, expresó que había

128

recibido “primicias de tinta en cinco años que llevo, de una he recibido 8 arrobas de tinta

de distintas calidades […] proporcionalmente distribuidas cada año son 342 […] pesos.” 109

129

Cuadro de cofradías del curato de San Juan Osicala y pueblo de Sesori,

Archivo Histórico Arquidiocesano de Guatemala, 1785.

Procesión de Santo Entierro, ciudad de Sonsonate.


130 131

Placa con imágen de San Francisco de Asís,

elaborada en plata.

Acta del libro de fábrica de la Vicaría

de la Parroquia Central de San Salvador,

que llevaba el Mayordomo Pablo González, 1787.

In 1794, the dye accounts given by Osicala were described as

follows: “...a little more or less than 60 pounds of high quality dye. From

the ladino quarter, at one peso per pound.” The town of Meanguera

gave as first fruits 4 arrobas of indigo dye at one peso per pound.

In the towns of Perquín and Arambala “...the ladinos of the village

of San Fernando, gave as first fruits 24 pounds of dye...”, in the town

of Torola “The ladinos of the town of Arauate, gave 200 pounds of

indigo dye sold at one peso per pound...”, in the town of Sensimo (San

Simón) “The ladinos of the town of Carolina gave two hundred pounds

of Corte indigo dye which is 200”, in Cacaguatique, the town of San

Luis “gave 6 arrobas of dye that make 750”, and in the town of Sesori

“the ladinos of the neighborhood of La Carlota and haciendas gave as

first fruits about 600 pounds of dye that make 600.” 106

In 1797, the village of San Vicente included the towns of Istepeque

de los Isidros, Tepetitán and Santo Domingo. The priest of San

Vicente, Diego Vidaurre, stated that in the year 1796, 238 pounds of

dye of different qualities were received as first fruits. He also said

that they calculated “six pounds of dye from each obraje; they brag

about making the best one; but the truth is that only 138 pounds were

gathered of Flor; and the rest was of all qualities.” 107

In the curato of Santiago de Apastepeque, the priest Don

Domingo Galileo reported that for the five-year period from 1792 to

1796, the fixed income was 1,710.05 pesos. In 1792 they received 718

pounds of dye, at the rate of six pounds from each obraje; in 1793 it

was 608 pounds; in 1794 they received 545 pounds at 8 pesos per

arroba; in 1795 they received 428 pounds of indigo dye; and finally,

in 1796, the clergy of Santiago de Apastepeque received 530 pounds

of indigo at a value of 8 pesos per arroba. In this description by the

priest Galileo, we can observe the drop in indigo production during

the quinquennium, which is related to the export and trade crisis.

Around 1803, Don Manuel Ignacio Cárcamo, priest of Santiago

Apastepeque, stated that “in five years I have received 8 arrobas of

dye of different qualities [...] proportionally distributed each year are

342 [...] pesos.” 109


“Plaza con iglesia en pueblito, El Salvador”.

Max Vollmberg. 1920.

Por su parte, Manuel José Vasconcelos, cura de Nuestra Señora

de Dolores Titiguapa, en febrero de 1803, presentaba el informe del

quinquenio de 1798 a 1802, en el que expresó que recibió primicias de

tintas de 1,400 arrobas. 110 Las primicias de los pueblos de Zacatecoluca,

Analco y Tecoluca habían proporcionado 12 arrobas equivalentes a 300

libras de tinta de añil, según lo informó en febrero de 1803 el cura de

Santa Lucía Zacatecoluca, Don Manuel de Aguilar. 111

Es importante resaltar que no siempre ocurría que las cofradías,

hermandades y demás personas entregaban sus primicias a la iglesia,

como ocurrió en el caso del curato de Usulután, en donde se exponía que

los parroquianos no habían querido pagar las primicias, expresando

que ese era un acto libre y voluntario; por ende algunas veces

daban la tercera parte, otras veces la mitad y en muy pocas

o casi en ninguna ocasión daban la primicia completa, sin

faltar que algunos de los caballeros, dueños de las

haciendas situadas en dicho curato de Usulután,

se quedaban sin pagarlas, con el agravante que

les pedían a sus mayordomos que no dieran la

contribución. 112

132

In February 1803, Manuel José

Vasconcelos, priest of Nuestra Señora de

133

Dolores Titiguapa, reported that from 1798

to 1802, he received 1,400 arrobas of first

fruits dye. 110 The first fruits from the towns

of Zacatecoluca, Analco and Tecoluca

had provided 12 arrobas, equivalent to

300 pounds of indigo dye, as reported in

February 1803 by the priest of Santa Lucía

Zacatecoluca, Don Manuel de Aguilar. 111

It is important to point out that the

brotherhoods and common people did not

always give their first fruits to the church,

such is the case of the curato of Usulután,

where it was stated that the parishioners had

not wanted to pay the first fruits, because in their

opinion this was a free and voluntary act. Therefore,

sometimes they gave a third part, other times half, and

on very few or almost no occasions did they give the full first

fruits, not to mention that some of the gentlemen, owners

of the farms located in the curato of Usulután, remained without

paying them, with the aggravating circumstance that they asked their

employees not to give the contribution. 112

Estandarte procesional con imagen

de la Virgen María y Niño Jesús, elaborado en plata.


Las cofradías de españoles y mestizos poseían tierras que habían sido

compradas a la Corona. En la jerarquía de estas cofradías los puestos más

importantes eran los de mayordomo, seguidos por priostes y diputados, los

cuales eran ocupados por miembros de las familias más connotadas. Además

del prestigio que les proporcionaba ostentar estos puestos, tenían acceso

a beneficios, tales como el arrendamiento de propiedades y posibilidad de

obtener préstamos en efectivo. Así las cofradías con más fondos podían dar

préstamos de dinero a las personas que estaban registradas en el censo,

con hipotecas sobre propiedades, muebles e inmuebles, a un interés del 5%

anual sobre la cuantía de la prenda. 113

Las órdenes religiosas regulares profesaban votos de pobreza, sin

embargo, esto parecía no ser impedimento para que acumularan riqueza

en el ámbito personal; además de ello, el voto de pobreza tampoco

constituía ningún obstáculo para atesorar fortunas por parte de las órdenes

y sus monasterios. Las diversas fuentes de ingresos del clero parroquial les

permitían un enriquecimiento en forma individual, aparte de cierto grado de

autonomía frente a la jerarquía y al Estado.

Existen varios ejemplos de casos de grandes fortunas individuales de

párrocos, como el cura Antonio de Grijalba, párroco de El Realejo, Nicaragua,

quién hacia 1621 poseía varias haciendas con mil cabezas de ganado, dos

obrajes de tinta de añil con una producción de 60 quintales, además de 30

piezas de esclavos. 114

134 135

Artesonado de madera con detalles de influencia Mudejar.

Iglesia Nuestra Señora del Tránsito, municipio de Cacaopera,

departamento de Morazán.

The brotherhoods of Spaniards and mestizos owned lands

that had been purchased from the Crown. In the hierarchy of

these brotherhoods, the most important positions were those of

“mayordomo”, followed by “priostes” and deputies, which were

held by members of the most prominent families. In addition to the

prestige that came with holding these positions, they had access

to benefits, such as the leasing of properties and the possibility

of obtaining cash loans. Thus, the brotherhoods with more funds

could lend money to people who were registered in the census, with

mortgages on possessions, at an interest rate of 5% per annum on

the amount of the pledge. 113

The religious orders professed vows of poverty, however, this

did not seem to be an impediment for them to accumulate wealth

on a personal level; moreover, the vow of poverty did not constitute

an obstacle to the accumulation of fortunes by the orders and their

monasteries. The various sources of income of the parish clergy

allowed them individual enrichment, as well as a certain degree of

autonomy from the hierarchy and the State.

There are several examples of cases of great individual fortunes

of parish priests, such as the priest Antonio de Grijalba, parish priest

of El Realejo, Nicaragua, who by 1621 owned several farms with a

thousand heads of cattle, two indigo dye obrajes with a production

of 60 quintals, as well as 30 slaves. 114


Quizá uno de los casos más interesantes de cura y empresario es el del padre Mateo Cornejo, párroco

de San Vicente, profesor de gramática de las escuelas San Vicente y San Miguel y miembro de la Jerarquía

del Santo Oficio de la Inquisición, quién fue un importante productor de añil, aunque la actividad

económica más sobresaliente de este empresario fue la de prestamista. Según los registros de su

patrimonio, al momento de su muerte en 1764, su fortuna correspondía a poco más o menos de la quinta

parte del total considerado de la producción comercial y minera de toda la región centroamericana.

Mateo Cornejo, a partir del examen y análisis de su herencia, prestó dinero a 76 individuos, como personas

naturales en términos jurídicos, y dos municipalidades le debían dinero en el momento de su muerte.

El papel financiero del cura Cornejo fue clave en la expansión de la producción de añil y en el préstamo

de dinero a los sansalvadoreños. Además, Cornejo logró diversificar sus actividades invirtiendo fondos

y haciendo negocios con un socio clave, Juan Fermín de Aycinena, uno de los comerciantes más ricos e

influyentes de Santiago de Guatemala. 116

La fortuna del cura Mateo Cornejo provenía de su plantación añilera, de su cargo como párroco,

de la recaudación de los diezmos, del comercio como minorista y de sus acciones como prestamista.

Concedió créditos a otros añileros de su regíon, estimulando con ello la producción y exportación de

la tinta de añil. 117 Y es que la iglesia gastaba un monto significativo de la riqueza que conservaba en

la ostentación, en la construcción de templos y en las obras de arte que las engalanaban. 118 El mismo

Mateo Cornejo dejó más del 20% de sus bienes a instituciones religiosas y a la construcción del convento

franciscano de San Vicente, el cual nunca llegaría a edificarse porque los fondos dejados en la herencia

del cura Cornejo fueron retomados por la administración colonial para otros usos. 119

Cabe mencionar que la riqueza de las autoridades eclesiásticas también era

utilizada en educación, servicios hospitalarios y el bienestar social, algo que el

Estado colonial no hacía. 120 La hegemonía del crédito eclesiástico tuvo su mayor

dominio en las provincias con grandes poblaciones indígenas productoras de

excedentes, y con poblaciones españolas extensas. 121

136 137

Plano del hospicio de los padres Recoletos, compuesto de quince

celdas de religiosos y una del prelado con su iglesia, claustros y

anexos. Elaborado para la villa de San Vicente de Austria

pero no llegó a construirse. Probablemente de la autoría de

Luis Díez Navarro, 1765. Archivo General de Indias. 115

Perhaps one of the most interesting cases of a priest and

businessman is that of Father Mateo Cornejo, parish priest

of San Vicente, grammar teacher at the San Vicente and San

Miguel schools and member of the hierarchy of the Holy Office of the

Inquisition, who was an important indigo producer, although the most outstanding

economic activity of this businessman was that of a moneylender. The priest Cornejo’s financial role was

key in expanding indigo production and lending money to the sansalvadorean. In addition, Cornejo was

able to diversify his activities by investing funds and doing business with a key partner, Juan Fermín de

Aycinena, one of the wealthiest and most influential merchants in Santiago de Guatemala. 116

Mateo Cornejo’s fortune came from his indigo plantation, his position as parish priest, the collection

of tithes, trade as a retailer and his actions as a moneylender. He granted credits to other indigo farmers

in the region, thus stimulating the production and export of indigo dye. 117 The Church spent a significant

amount of the wealth it retained on ostentation, the construction of temples and the works of art that

adorned them. 118 Mateo Cornejo himself left more than 20% of his assets to religious institutions and

to the construction of the Franciscan convent of San Vicente, which was never built because the funds

left in the inheritance of the priest Cornejo were taken by the colonial administration for other uses. 119

It is worth mentioning that the wealth of the ecclesiastical authorities was also used for education,

medical services and social welfare, something that the colonial state did not do. 120 The hegemony of

ecclesiastical credit was more dominant in provinces with large indigenous populations and extensive

Spanish populations. 121

Concha bautismal elaborada en plata


138 139

Telar de palanca con hilo de algodón teñido con añil.


LA ECONOMÍA DEL AÑIL

y el final del ciclo de dominación colonial

La historia de la extracción, comercio y exportación de la tinta de añil estuvo arraigada

140 íntimamente a la sociedad sansalvadoreña desde el inicio de la época colonial. La provincia colonial

141

de San Salvador, que incluía doce de los actuales catorce departamentos de El Salvador —siendo

Ahuachapán y Sonsonate los dos restantes, pues constituían la Alcaldía Mayor de Sonsonante— era

la región más rica en producción de tinta del Reyno de Guatemala. En los albores del siglo XIX se

registraban unas 447 haciendas de tinta y ganado, según el Intendente de San Salvador, Antonio

Gutiérrez y Ulloa.

Entre 1750 y 1810, ocurrió el denominado auge del añil; este fue el periodo en la historia

centroamericana en el que hubo fuertes vínculos comerciales con el mercado mundial, gracias a las

exportaciones del comercio añilero. A nivel regional, durante la segunda mitad del siglo XVIII, cuando

se da el “Boom Añilero”, se presentaron las condiciones para una mejor integración del territorio

centroamericano. Sin embargo, este no fue un proceso fácil pues estuvo lleno de demandas, y es

que el monocultivo del añil benefició a Guatemala y a la Provincia de San Salvador, manteniendo

un aislamiento con las demás regiones, y profundizó aún más la disposición de la economía con sus

tendencias unilaterales, sin olvidar los conflictos inter-oligárquicos.

En la economía del añil y sus mecanismos extractivos se vieron involucrados diversos sectores

regionales. Esto trajo consigo un núcleo de comerciantes que impusieron a nivel local los principios

del monopolio y exclusividad comercial, quienes, a su vez, se consolidaron en torno al cabildo de

Guatemala, obteniendo poder político y comercial, y estableciendo el control de la circulación de las

mercancías, los préstamos y las habilitaciones a los cultivadores de jiquilite.

Vista del volcán de San Salvador

desde el municipio de San Juan Opico.


THE INDIGO ECONOMY

and the End of the Cycle of Colonial Domination

142

From the beginning of the colonial era, the history of the extraction, trade and export of

indigo dye was intimately rooted in San Salvadoran society. The colonial province of San Salvador,

which included twelve of the current fourteen departments of El Salvador - being Ahuachapán

and Sonsonate the two remaining ones, since they constituted the Alcaldía Mayor of Sonsonante

- was the richest region in dye production of the Kingdom of Guatemala. At the dawn of the

19th century, about 447 dye and cattle farms were registered, according to the Intendant of San

Salvador, Antonio Gutiérrez y Ulloa.

143

Between 1750 and 1810, the so-called indigo boom took place; this was the period in Central

American history when there were strong commercial links with the world market, thanks to

indigo exports. At a regional level, during the second half of the 18th century, when the “Indigo

Boom” occurred, the conditions for a better integration of the Central American territory arose.

However, this was not an easy process because it was full of demands, since indigo monoculture

benefited Guatemala and the Province of San Salvador, maintaining isolation with the other

regions, and deepened even more the disposition of the economy with its unilateral tendencies,

without forgetting the inter-oligarchic conflicts.

Various regional sectors were involved in the indigo economy and its extractive mechanisms.

This brought with it a core group of traders, who imposed the principles of monopoly and

commercial exclusivity at a local level, and who, in turn, consolidated around the town council

of Guatemala, obtaining political and commercial power, and establishing control over the

circulation of merchandise, loans and habilitations to jiquilite growers.

Puente de Atapasco, sobre el río Sucio o Nixapan,

calle que conduce de Quezaltepeque a San Matías.

Camino Real de San Salvador a Guatemala. Inicios del siglo XIX.


144 145

Trabajador de la hacienda colonial

San Juan Buena Vista, La Libertad.

Hacienda colonial San Juan Buena Vista,

La Libertad.

Las redes de comercialización más importantes se articularon

alrededor del negocio del añil, como el producto principal que sostenía

las relaciones económicas con la metrópoli. A la luz de ello, existían

dos tipos de exportadores que residían en la ciudad de Guatemala:

unos, los representantes de las casas o empresas gaditanas, o

empresas comerciales españolas, y los otros, los comerciantes

independientes, que se valían de los créditos de las casas financieras

de Cádiz para operar sus propias actividades. La relación entre

comerciantes-exportadores y las elites de las provincias fueron más

allá de la esfera de los negocios, pues el poder y la autoridad eran

factores importantes en la sociedad colonial. Con esta relación se

estableció una red de clientelismo entre los individuos y los grupos de

poder que la ejercieron.

En consecuencia, la producción añilera dejó dos grandes legados

en la sociedad sansalvadoreña. Sin duda, estimuló la formación de las

haciendas, pues se creó una estructura social perdurable, cuya huella

se prolongó en el tiempo. La otra herencia la constituyó una economía

fuerte basada en el comenrio del añil, ganado, granos y otros productos.

Ambas derivaron en las bases del acceso de los pequeños agricultores

a la tierra y a la inscripción legal de las propiedades, sin menospreciar la

importancia de la movilidad de los recursos comunitarios y familiares

en el camino de la producción comercial.

The most important commercialization networks were

articulated around the indigo business, since it was the main product

that sustained economic relations with the metropolis. In light of

this, there were two types of exporters who resided in Guatemala

City: on one hand, the representatives of the Cadiz houses or

companies, or of Spanish trading companies, and on the other

hand, the independent traders, who used the credits of the financial

houses of Cadiz to operate their own activities. The relationship

between merchant-exporters and the elites of the provinces

went beyond the sphere of business, as power and authority were

important factors in colonial society. Through this relationship, a

network of clientelism was established between individuals and the

power groups that exercised it.

Consequently, indigo production left two great legacies in San

Salvadoran society. Undoubtedly, it stimulated the establishment of

farms, since it created an enduring social structure, whose heritage

was prolonged over time. The other legacy was a strong economy

based on the trade of indigo, cattle, grains and other products.

Both derived in the foundations of small farmers’ access to land

and legal registration of properties, without underestimating the

importance of the mobility of community and family resources in

the development of commercial production.


146 147

Sección del plano de la fachada de la Casa Real de

San Salvador. Siglo XVIII.

Todo este engranaje fue ideado de acuerdo con los intereses

de un conjunto de terratenientes y empresarios que, por medio

de dispositivos de control comercial, buscaron apropiarse de

la producción de los excedentes. Dicha actividad fue bastante

dispar, debido a la dirección de un grupo mercantil, financiero y

terrateniente, que fue muy cauteloso, conservador y rancio con la

economía y la sociedad centroamericana.

Los productores de añil se afanaron en controlar la distribución

de su producto y su precio, enfrentándose a los comerciantes de

Santiago de Guatemala y a los de Cádiz en una serie de litigios que se

prolongaron durante el periodo final de la colonia. Debido a esto y a

otro cúmulo de factores políticos, sociales y económicos, a inicios del

siglo XIX se revelaron los malestares en contra del régimen colonial

y de las autoridades del Reyno de Guatemala, como consecuencia

de las trabas comerciales que se les imponían a los cosecheros y

productores de añil, y la imposición de nuevos y más altos estancos.

Para poner en contexto esta situación, habría que tomar en cuenta

dos precedentes esenciales para entender las particularidades de

la economía de la Capitanía General de Guatemala en vísperas de la

independencia. Uno fue la introducción del liberalismo económico

y filosófico, a través de las reformas económicas y administrativas

promovidas y ejecutadas por la Corona española en la segunda

mitad del siglo XVIII, conocidas como las Reformas Borbónicas.

Dichas reformas estimularon la economía de exportación del añil

y constituyeron el enlace esencial entre la región y la economía

mundial. Aunado a esto, las últimas décadas del siglo XVIII fueron

testimonio de un creciente catalizador intelectual en la Universidad

de San Carlos de Guatemala, en donde se discutieron y debatieron

las ideas de la Ilustración que influenciaron primordialmente a la

elite intelectual. 122

This entire scheme was orchestrated in accordance with the

interests of a group of landowners and businessmen who, by

means of commercial control measures, sought to appropriate the

production of the surpluses. This activity was quite uneven, due

to the leadership of a mercantile, financial and landowning group,

which were very cautious, conservative and stale with the Central

American economy and society.

Indigo producers strove to control the distribution of their

product and its price, confronting the merchants of Santiago de

Guatemala and those of Cadiz in a series of disputes that lasted

throughout the final period of the colony. Due to this and other

political, social and economic factors, at the beginning of the 19th

century, unrest was revealed against the colonial regime and the

authorities of the Kingdom of Guatemala, as a consequence of the

commercial obstacles imposed on indigo harvesters and producers,

and the imposition of new and higher taxes.

To put this situation in context, two essential precedents

should be taken into account to understand the particularities

of the economy of the Captaincy General of Guatemala on the

eve of independence. One was the introduction of economic and

philosophical liberalism, through the economic and administrative

reforms promoted and executed by the Spanish Crown in the second

half of the 18th century, known as the Bourbon Reforms. These

reforms stimulated the indigo export economy and constituted the

fundamental link between the region and the world economy. In

addition, the last decades of the 18th century witnessed a growing

intellectual catalyst at the University of San Carlos in Guatemala,

where the ideas of the Enlightenment were discussed and debated,

which primarily influenced the intellectual elite. 122


El otro precedente fue la crisis política de la Corona española, al llevarse

a cabo la invasión francesa de 1808, que destronó al rey de España e impuso a

José Bonaparte. La crisis de legitimidad del gobierno español dio origen a una

guerra interna entre patriotas españoles y el régimen bonapartista. En este

marco de las denominadas guerras napoleónicas, la crisis española llevó a

una interrupción súbita, que entre otras cosas obstaculizó el comercio entre

el Reyno de Guatemala y España, creando eventualmente las condiciones

para el proceso de independencia. Ya para este momento, el poder pensar

en tener una economía independiente de España llevó a imaginar una

revitalización del comercio del añil, que traería una oleada de prosperidad a

la región, basándose en los preceptos del liberalismo económico. Y es que,

antes de 1821, el comercio se había estancado y había sido escaso, resultado

de los tumultos napoleónicos en la península y la piratería. 123

En las provincias centroamericanas, los propietarios de las tierras y

productores agrícolas trataban de desvincularse del control guatemalteco. Los

intentos de rebelión suscitados en San Salvador (El Salvador) y León (Nicaragua)

manifestaron el repudio al monopolio comercial ejercido e impuesto por la elite

guatemalteca. Los hacendados y comerciantes locales de las provincias reñían

por su independencia comercial, invocando su derecho a comerciar con ingleses

o, al menos, poder hacerlo con los Puertos de Cartagena de Indias, La Habana y

Panamá, los que desde 1810 ya lo hacían con Jamaica. 124

Anverso y reverso de moneda de Carlos III, 1776

148 149

The other precedent was the political crisis of the Spanish Crown, following

the French invasion of 1808, which dethroned the king of Spain and imposed

Joseph Bonaparte. The crisis of legitimacy of the Spanish government gave

rise to an internal war between Spanish patriots and the Bonapartist regime.

Within this framework of the so-called Napoleonic wars, the Spanish crisis led

to a sudden interruption, which among other things hindered trade between

the Kingdom of Guatemala and Spain, eventually creating the conditions for

the independence process. By this time, the thought of having an economy

independent from Spain led to imagine a revitalization of the indigo trade,

which would bring a wave of prosperity to the region, based on the precepts

of economic liberalism; since, prior to 1821, trade had stagnated and had been

scarce, as a result of the Napoleonic turmoil in the peninsula and piracy. 123

In the Central American provinces, landowners and agricultural producers

tried to break away from Guatemalan control. Attempts at rebellion in San

Salvador (El Salvador) and León (Nicaragua) expressed the repudiation of the

commercial monopoly exercised and imposed by the Guatemalan elite. The

landowners and local merchants of the provinces fought for their commercial

independence, invoking their right to trade with the English or, at least, to be

able to do so with the ports of Cartagena de Indias, Havana and Panama,

which had been trading with Jamaica since 1810. 124

Anverso y reverso de moneda de Carlos IV, 1796

Folio de documentación de

“solicitud de indios” 1812, Sonsonate.


Fachada de capilla de la hacienda Mapilapa,

Nejapa. Siglo XVIII.

Al final del periodo colonial, San Salvador contaba con una

At the end of the colonial period, San Salvador had a more

150

economía más activa respecto a las demás provincias de la región. active economy than the other provinces in the region. This gave the

Esto le brindaba al territorio una cierta homogeneidad que no territory a certain homogeneity that other provinces did not have.

151

poseían otras provincias. Las ferias de San Miguel y San Salvador

convirtieron a esta provincia sansalvadoreña en el centro mercantil

más importante de la Capitanía General de Guatemala. Este

carácter intensivo del desarrollo económico se podía visualizar

en el alto grado de movilidad social de la población trabajadora

sansalvadoreña; a la luz de esta premisa, esta población apoyó con

celeridad los proyectos anticoloniales, que a su vez se volvieron en

The fairs of San Miguel and San Salvador turned this San Salvadoran

province into the most important mercantile center of the

Captaincy General of Guatemala. This intensive form of economic

development could be seen in the high degree of social mobility of

the working population of San Salvador; in light of this premise, this

population quickly supported the anti-colonial projects, which in

turn turned against the Creole elite itself. 125

contra de la propia elite criolla. 125

El sistema de explotación y subyugación política del orden

colonial constituía para las masas trabajadoras una realidad

cotidiana, por ende, era lógico que al presentarse una oportunidad

para su eliminación o la introducción de cambios, la apoyarían. 126

Los productores de añil supusieron que la independencia de

Centroamérica de España les traería prosperidad y desarrollo, al

liberarlos de las restricciones comerciales impuestas por el Estado

colonial. Lo que sucedió fue que aumentaron las importaciones

de productos europeos, por ser novedosos y más baratos que los

que se producían localmente, resultando en la disminución de la

comercialización de productos internos. La realidad entonces fue

otra, pues en términos del comercio internacional, la exportación

de los productos sansalvadoreños, tales como el añil, el tabaco,

la caña de azúcar, la ganadería y la producción de hierro, fue muy

reducida. La pequeñez del mercado interno y la distancia con los

puertos del Atlántico limitó el deseado intercambio internacional. 127

The system of exploitation and political subjugation of the

colonial order constituted a daily reality for the working masses,

therefore, it was logical that when an opportunity for its elimination

or the introduction of changes arose, they would support it. 126

Indigo producers assumed that Central America’s independence

from Spain would bring them prosperity and development by freeing

them from the commercial restrictions imposed by the colonial

State. What happened was that imports of European products

increased, as they were innovative and cheaper than those produced

locally, resulting in a decrease in the commercialization of domestic

products. Reality turned in another direction, because in terms of

international trade, the export of San Salvadoran products, such as

indigo, tobacco, sugar cane, livestock and iron production, was very

low. The smallness of the domestic market and the distance to the

Atlantic ports limited the desired international exchange. 127

Antigua hacienda Gualcho. municipio de

Nueva Granada, departamento de Usulután.


152 153

Vista del volcán de San Salvador desde Nejapa.

Finalmente, el ámbito de comercio se superpuso al ámbito político, y esta diferenciación

que establecieron las elites sansalvadoreñas a través de la economía añilera, en su pugna con

las elites guatemaltecas, generaría a mediano plazo espacios políticos divergentes, que llevaron

a un rompimiento gradual de la sociedad colonial centroamericana.

Finally, the sphere of trade took precedence over the political sphere, and this differentiation

established by the San Salvadoran elites through the indigo economy, in their struggle with the

Guatemalan elites, would generate divergent political spaces in the medium term, which led to

a gradual breakup of Central American colonial society.


1

Anónimo. El Puntero Apuntado con Apuntes Breves, siglos XVII-XVIII, p. 16.

2

Santos Pérez, José Manuel. Élites, poder local y régimen colonial. El Cabildo y los regidores

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AHAG. Fondo Cabildo, Tomo II. Diezmos Ciudad de San Miguel, El Salvador. 1725-

1782.(folio 239) Estado General que comprende el cargo y data todo lo recaudado

desde el mes de agosto del año de 1788 hasta el fin, pertenecientes al año en los seis

curatos que han mencionado según consta por menor en la cuenta que antecede.

106

AHAG. Fondo Diocesano Vicaría Territorial. Vicaría San Miguel 1780-1785. Cuentas

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108

AHAG. Fondo Diocesano Vicaría Territorial de San Vicente, 1688-1797. Villa de San

Vicente, Apastepeque, Nonualco, Zacatecoluca y Titihuapa. Cuadrante o relación

fiel exacta y puntual de lo que produce el Curato de Santiago Apastepeque en un

quinquenio que se contraste a los años 92, 93, 94, 95 y 96. Cura Don Domingo

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111

AHAG. Fondo Diocesano, visitas pastorales, tomo 40, folio 58 (1803) “Cuadrángulo

en que se manifiestan las primicias de este Beneficio.” Respectivo de los tres

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febrero 25 de 1803, p. 9.

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(9)

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(10)

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(11)

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(12)

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(13)

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(14)

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