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Nº 18 de SubaQuatica Magazine, la revista especializada en buceo comercial, industria offshore y tecnología submarina

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OPINIÓN

Otro Gobierno que sigue olvidando a los

buzos profesionales en España

Seguimos sin ser escuchados por las administraciones

públicas en nuestra principal

y más longeva reivindicación: una jubilación

digna y justa.

Hace 15 años que los buzos profesionales demandamos

un coeficiente corrector que anticipe

la edad de jubilación por la peligrosidad intrínseca

de trabajar en un medio hostil, donde la edad es un

factor añadido y reconocido que aumenta el riesgo

de sufrir accidentes mortales o con consecuencias

irreversibles para el trabajador.

En las últimas semanas leíamos en la prensa

nacional diferentes noticias sobre la reforma de

las pensiones y la intención del Gobierno de incluir

al sector sanitario dentro de las profesiones consideradas

con alto grado de peligrosidad o penosidad

y así adelantar su jubilación a los 60 años.

Desde nuestro sector, estas noticias se reciben

con un grado de indignación propio de un colectivo

que lleva dos décadas reclamando la asignación

de un coeficiente corrector, mientras se levanta

cada mañana para enfundarse un traje y se “calza”

un equipo de 40 kilos de peso necesario para que

se produzca esa “metamorfosis” que convierte a

un ser humano en “pez” y no muera trabajando sumergido

en el mar, el pantano o al entrar por una

angosta tubería, entre otras cosas.

¿Sectores con peligrosidad? No sirva el comentario

como agravio comparativo respecto de

ningún otro colectivo, pero sirvan como argumento

los altísimos niveles de sinestralidad registrados

en las últimas décadas en nuestra

industria, a los que el propio colectivo ha dado respuesta

con una normativa diseñada y consensuada

por empresas y sindicatos.

Una vez más, parece que no contamos para el

Gobierno y nuestras reiteradas peticiones aderezadas

con numerosas referencias científicamente

documentadas de enfermedades relacionadas

con el desempeño de nuestra amada profesión, informes

de accidentes laborales y otras muchas

exigencias de la administración que nos llevó años

recopilar, quedan en el cajón de alguien que no encuentra

ningún interés por solucionar un problema

cargado de, este sí, “peligrosidad y penosidad”, palabras

con las que en estos tiempos de pandemia,

tantos sectores de este país han llenado de repente

sus bocas en forma de nueva reivindicación.

El anuncio de esta reforma de pensiones no

solo hace oídos sordos a nuestra demanda, sino

que incluso nos pone una zancadilla nuevamente

ante la exigencia de la petición para el coeficiente

de tener un CNAE propio, que es otra de las de-

mandas históricas del sector que no está siendo

atendida a pesar de que hace ya más de 7 años

que se ha solicitado sin tener respuesta.

Indignación ante una situación que es absolutamente

vergonzosa.

El colectivo se encuentra por tanto muy encendido

por esta actitud de la Administración,

ante el ninguneo y la poca implicación de los ministerios

a los que corresponde, más aún cuando

están dando prioridad a nuevos sectores como

el sanitario que nunca tuvo esta demanda antes

de que llegara la pandemia y ahora se subieron al

carro y nos pasaron literalmente por encima.

Esta demanda histórica fue llevada al Senado

hace unos meses y fue respaldada por la totalidad

de todos los grupos políticos. Apenas un mes

más tarde se aprueba una reforma para las

pensiones donde otro ejecutivo nuevamente

desatiende esta reivindicación y olvida considerarnos

como una profesión que necesita de especial

protección.

Luis Torcida Camacho

VOCAL DE SEGURIDAD DEL

SINDICATO DE ACTIVIDADES

MARÍTIMAS DEL ESTADO

ESPAÑOL (SAME)

“El colectivo de buzos profesionales está

muy encendido por esta actitud de la

Administración, es decir, el ninguneo y la poca

implicación de los ministerios a los que

corresponde otorgar estos coeficientes; más

aún cuando dan prioridad a otros sectores sin

demanda antes de la pandemia”

El coste para las arcas del estado es insignificante,

algo reconocido ya por algunas instituciones

como el ISM o la Dirección General de Seguridad

y Salud Laboral, con la que nos reunimos a

mediados del mes de octubre del 2021.

Parece que el Ministerio de Inclusión, Seguridad

Social y Migraciones considera poco importante

que muchos de nosotros no lleguemos a

disfrutar de un justo retiro antes de llegar a los

66 años y dos meses como han establecido en la

reforma, pues es un número importante quienes

entre los 55 y los 60 años sufren accidentes o

manifiestan enfermedades profesionales con

secuelas irreversibles que deterioran la calidad

de vida o llevan a la muerte prematura, que es lo

más “barato”.

No somos máquinas, no somos cosas, somos

trabajadores que necesitan la aplicación de coeficientes

correctores con urgencia.

Nos va la vida en ello.

NOTA: con el título de OTRO GOBIERNO QUE OL-

VIDA A LOS BUZOS PROFESIONALES, Luis Torcida

ha comenzado la recogida de firmas en Change.org

6 | ENERO www.subaquaticamagazine.es


OPINIÓN

Los buzos profesionales deberían poder

jubilarse con 25 años de trabajo cotizados

Han pasado cuatro años desde que SubaQuatica

Magazine publicase un amplio

reportaje sobre los problemas que acusaba

el sector del buceo profesional, en el que tuve

la oportunidad de mostrar mi opinión sobre temas

de formación, seguridad y sobre la jubilación en

nuestro colectivo.

Mi vuelta a las páginas de la revista tiene un

sabor agridulce, en cuanto que vuelve a ser una

gran ocasión para poner voz a las demandas de los

buzos, pero con la sensación de que muchos de

aquellos problemas comentados hace casi un lustro,

siguen estando en el misma situación.

Y me refiero especialmente al tema de la jubilación

y la aplicación de los coeficientes reductores

o correctores, que para muchos de nosotros

cobra especial importancia en virtud de los años

de trabajo que pesan sobre la espalda de quienes

sumamos más de 50 años (53 en mi caso) y contamos

con más de 25 años de actividad.

Años de castigo físico en una profesión que no

te da tregua: el medio hiperbárico en el que se desarrolla

nuestra labor, las inclemencias meteorológicas,

el peligro que supone trabajar desde un

muelle o un barco y un largo etcétera que hacen

necesario adelantar esa edad de retiro, tal y como

tienen reconocidas otras profesiones de similar

riesgo.

Por supuesto que el cambio generacional es

otra de las razones que deben obligarnos a adelantar

nuestra jubilación, en favor de los nuevos valores

que están y quieren recoger nuestro testigo.

Ellos, al igual que nos ocurre a los más veteranos,

se ven obligados a salir largas temporadas del país

por la falta de oferta de trabajo. Esta estacionalidad

laboral, también es para nosotros una dificultad

añadida a la hora de sumar tiempo de

cotización.

Creo sinceramente que con 25 años de actividad

cotizados tendría que ser suficiente, en un

sector absolutamente esencial para que muchas

industrias y servicios básicos funcionen y hagan

confortable nuestro día a día. Somos los que le ‘sacamos

las castañas del fuego’ a muchos sectores

en presas que suministran agua a la población,

centrales hidroeléctricas que nutren de electricidad

a la ciudadanía o en monoboyas en mar

abierto desde donde se trae el combustible que

millones de personas necesitan a diario.

En ocasiones me preguntan “¿a qué edad se jubila

un buzo?” Y mi respuesta es: “pues un buzo se

jubila a la misma edad que cualquier trabajador”.

Rafael Villegas Pérez

BUZO PROFESIONAL

Cantabria - 53 años

“Necesitamos el apoyo de la ciudadanía

para hacer visibles nuestras reivindicaciones

sobre el coeficiente reductor. Debemos

conseguir condiciones similares a las de otros

profesionales con niveles de peligrosidad muy

parecidos, a quienes ya se les están aplicando”

La sorpresa del interlocutor va seguida de un

asombro difícil de explicar en estas líneas.

Necesitamos visibilizar nuestro problema para

que los organismos competentes puedan regular

nuestro sector. Para ello, estamos llevando a cabo

una campaña para concienciar a la sociedad del

abandono al que estamos sometidos por parte de

las administraciones y reivindicar así una edad de

jubilación digna, como les pertenece a otros profesionales

que a diario lidian con situaciones de

peligrosidad o penosidad.

Somos alrededor de 500 buzos en activo en España

y por eso necesitamos el apoyo de la ciudadanía

para hacer visible nuestras reivindicaciones

del coeficiente reductor, en condiciones similares

a los que tienen concedidas profesionales de la minería

o de las fuerzas de seguridad del Estado,

entre otras.

Hemos recogido más de 2.300 firmas y seguimos

buscando apoyo para que la Administración

no nos siga manteniendo en el olvido, después de

décadas luchando por dignificar nuestra profesión.

www.subaquaticamagazine.es ENERO | 7


EDITORIAL

¿Buzo profesional con 65 años?

Esta profesión “no se puede ejercer hasta los 65 años”. Así abre la Voz de

Galicia un interesante artículo con Vicente Varela como protagonista,

quien actualmente es instructor en el IGAFA (Instituto Gallego de Formación

en Acuicultura y Buceo).

Y es que el colectivo de buzos españoles está reclamando con fuerza en los

últimos meses lo que es suyo: una jubilación digna y unas condiciones laborales

propias de un sector con alto nivel de peligrosidad y penosidad que ningún Gobierno

ha tenido en cuenta hasta ahora.

“Es una demanda histórica”, afirman desde los colectivos organizados dentro

de la industria. Activos en esta batalla, ha transcurrido más de una década

desde que los sindicatos se pusieran manos a la obra para lograr un coeficiente

reductor que dignifique su profesión. Con el Instituto Social de la Marina (ISM)

como intermediador del asunto, los buzos comenzaron a reportar a partir del

año 2011 el nivel de siniestralidad en el gremio, junto con un estudio pormenorizado

que mostró en 2017 el altísimo índice de casos de accidentabilidad (‘Estudio

de la Siniestralidad Laboral Mortal entre los Buceadores Profesionales

Españoles’- Iván Ciudad Valls’). En aquella ocasión los buzos lograron incluir a

sus profesionales dentro del régimen de la Seguridad Social del ISM, un hito

que valoraron de buen grado en aquellas fechas pero que solo pretendía poner

la primera piedra sobre la que construir un futuro decente para los buzos profesionales.

Tras 15 años, la jubilación anticipada no llega para un colectivo esencial para

la sociedad, invisible a los ojos de la mayoría del público y con poco poder de

presión para la Administración. Los buzos están a la cola cuando hablamos de

pensiones. Al menos eso es lo que demuestra el proyecto para la reforma de

las pensiones, publicado el mes pasado, gracias al que otros colectivos no

menos esenciales ni peligrosos les han adelantado por la derecha.

Pero los buzos “se están moviendo”. Con algunos sindicatos, escuelas y otros

profesionales del sector a la cabeza, los profesionales subacuáticos están dispuestos

a hacer ruido. Desde Galicia zarandeando este asunto a nivel autonómico;

en Murcia apoyados por el senador Juan María Vázquez que les dio voz

en la Cámara Alta como publicamos en octubre de 2021; a través de Change.org

donde claman por el olvido al que están sometidos o en Canarias, donde se preparan

para hacer pública su situación en los medios de comunicación insulares.

Los buzos están dispuestos a solucionar de una vez por todas está insoportable

situación, que obliga a enfundarse un equipo de 40 kilos de peso con más

de 60 años y hacer inmersiones en puertos, alta mar, pantanos, presas o centrales

hidroeléctricas.

Definitivamente, una situación que escapa a cualquier lógica en un país que

quiere estar en primera línea en cuestiones de desarrollo y que sigue sometiendo a

este colectivo a condiciones laborales impropias.

ÍNDICES DE SERVICIOS

EMPRESAS PROVEEDORAS DE

PRODUCTOS Y SERVICIOS

Kirby Morgan. Cascos de buceo comercial.........................................2

Casco Antiguo. Líder en suministros de material de buceo............3

Nippon Gases. Suministro de gases de buceo...................................4

De Zeeman PRO. Herramientas y equipos de buceo........................5

Segursub. Seguros para la industria del buceo.................................24

Mariscope. ROV´s multidisciplinares ‘Made in Germany’.................25

Elimat. Construcción de embarcaciones de buceo...........................29

Securman. Xtirpa, un sistema de rescate para buzos......................37

QSTAR. Qustom Robotic..........................................................................40

COMPAÑÍAS DE BUCEO

INSHORE/OFFSHORE

Sub Sea Services/ Técnicas Submarinas ..........................................32

Subacuáticas del Norte........................................................................39

Crátera Intervenciones Subacuáticas ...............................................39

ESCUELAS DE BUCEO

CURSOS PRESENCIALES Y ONLINE

FORMAR. Cursos de buceo (España).......................................................28

OCÉANOS. Cursos de buceo (España).....................................................28

QSTAR. Cursos de piloto ROV (España).....................................................28

TechDiving. Cursos de buceo (México)....................................................28

Director SubaQuatica Magazine

José Luis Galloso Carmona

Departamento de Diseño y Maquetación

Pedro Pérez Oliva y José Luis Galloso

Redacción SubaQuatica Magazine nº1

José Luis Galloso y Pedro Pérez

Colaboradores nº 18:

Luis Torcida Camacho, Rafael Villegas, Arístides

Sánchez Najarro, Pedro Argüello, Mauro Stasi y

Gustavo Mauvecin

Fotografía

Foto Portada y Dossier sobre Costa Concordia:

Macpherson Servicios Subacuáticos

Imágenes cedidas en nº18: Moisés Pires, buzos en

operaciones del Costa Concordia. IGAFA, Claudio

Castro, Claudio Faundez

Desarrollo y Diseño Web /Impresión de SubaQuatica

Magazine

PIN Online S.L. y Envato Market/Bonanza Artes

Gráficas

Edición de SubaQuatica Magazine

Administración y Publicidad

PIN Online S.L.

Plaza Doctor Patricio Vizcaíno S/N

Apartado de correos 17

21100 Punta Umbría - Huelva - ESPAÑA

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TLF: +34 677 880 258

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SubaQuatica Magazine: No se hace responsable de

las opiniones de terceros incluidas en los documentos

periodísticos publicados. Solo se consideran opiniones

de SubaQuatica Magazine aquellas que vayan

suscritas por el director de la publicación o redactores

propios, en el espacio Editorial. Se podrán reproducir

total o parcialmente los trabajos publicados

por SubaQuatica Magazine, siempre que sea citada

la fuente de procedencia y solicitándolo a esta revista.

8| ENERO www.subaquaticamagazine.es


SUMARIO

10

Una década del siniestro

del Costa Concordia y la

operación de salvamento

ESPECIAL

Al mando de Jim Conroy, el

equipo de buzos españoles

enfrentó maniobras muy

complicadas...................18

INTERNACIONAL

ADCI realizará exámenes

en español para certificar

supervisores de buceo en

operaciones con aire ......30

El buceo profesional

chileno reclama medidas

urgentes para los buzos

en acuicultura ..................33

MEDICINA

Abusar de lípidos está

asociado con un mayor

riesgo de padecer accidentes

descompresivos

ESPECIAL

Las 5 fases del salvamento

del crucero Costa Concordia:

del parbuckling al reflote

del buque hundido..................

12

MUNDO ROV ESPECIAL

Aliados de excepción:

el papel de los PRO 4

en el rescate del crucero

22

LITERATURA

34

’The underwater welder’,

una novela gráfica sobre

emociones en las

profundidades...........14

Un laboratorio de operaciones

para la industria del salvamento

y una escuela para los profesionales

que participaron...............

14

FORMACIÓN

El centro de formación

IGAFA celebra unas

jornadas para debatir

sobre acuicultura y buceo

profesional......................26

16

ENTREVISTA

“El salvamento del Costa

Concordia ha sido la operación

con más presión en

mis 40 años de carrera”

Nicholas Slane

Senior Salvage Master en el

reflotamiento del Costa Concordia

DESTINOS

Historia y buceo: ‘The Diving

Museum’ en la ciudad de

Gosport, Reino Unido

38

www.subaquaticamagazine.es ENERO | 9


Operación

Titánica de

Salvamento

10| ENERO www.subaquaticamagazine.es


El Costa Concordia encalló en

la costa de la isla italiana de

Giglio en enero de 2012. La

operación de salvamento

contó con los más destacados

ingenieros navales y expertos

en salvamento a nivel internacional,

más de 500 operarios

y 30 embarcaciones

Por: José Luis Galloso y Pedro Pérez

Enero de 2012 es una fecha muy señalada en el mundo naval y mucho

más para los profesionales del salvamento marítimo. El reloj marcaba

las 21.30 horas de la noche cuando uno de los colosos de la Naviera

Costa Cruceros colisionó contra la orilla rocosa de la italiana isla de

Giglio, dando comienzo a una de las tragedias marítimas más transcendentales

de las últimas décadas.

Se trataba del Costa Concordia, el navío más grande construido en Italia

hasta el momento, con 114 500 toneladas de peso y capacidad para

4.200 pasajeros y tripulantes. Su hundimiento se saldó con 32 víctimas

mortales y 64 heridos durante el naufragio, además de un buzo español

que perdió la vida en las operaciones de reflotamiento del crucero. Las pérdidas

materiales fueron de dimensiones excepcionales, si bien los analistas

del sector consideran que se trata del ‘siniestro total’ de un lujoso buque

cuya construcción y dotación se calcula en unos 750 millones de euros.

No menos costoso fue el rescate del que se considera “el naufragio de

mayor tonelaje de la historia”, con un despliegue de medios sin parangón

para una operación inédita hasta el momento. En el complejo rescate participaron

a diario más de 500 profesionales -con periodos de hasta 800

operarios en faena- y 30 embarcaciones, con un coste estimado de 1.500

millones de euros.

Este año se cumple una década de aquel mediático suceso que dejó la

asombrosa estampa de toda una ciudad flotante medio hundida, reposando

a estribor en las rocas de la costa de Giglio durante muchos meses.

SubaQuatica Magazine expone en el siguiente reportaje los detalles

de la operación de salvamento y los relatos de algunos de los profesionales

que participaron en este proyecto de reflotamiento tan arriesgado

como exitoso. El objetivo del siguiente documento es, entre otros, conocer

algunas mejoras -tanto tecnológicas como en materia de seguridadque

el rescate del Costa Concordia aportó a la industria del salvamento

y, en especial, a los profesionales subacuáticos que formaron parte de

aquella gesta.

LA OPERACIÓN DE SALVAMENTO

La operación de rescate tuvo un condicionante clave para el senior master

salvage Nicholas Sloane, director del proyecto y responsable del reflote,

que era sacar el buque de una sola pieza, en una monumental

operación de rescate sin precedentes en el mundo. El consorcio italoamericano

Titan-Micoperi, que llevó a cabo el proyecto y la Naviera Costa Crociere,

propietaria del navío siniestrado, idearon un plan que priorizó la

minimización del impacto medioambiental, la protección de la economía

y el turismo de Giglio, así como la máxima seguridad en los trabajos. Una

vez retirado el crucero se limpiaría el lecho marino y se replantaría la flora

dañada. Y así ha sido.

www.subaquaticamagazine.es ENERO |11


Con estas premisas, el equipo de Sloane tuvo

que diseñar un plan que enfrentaría desafíos sin parangón

en esta industria y que convirtió la operación

en una hazaña dentro del mundo del salvamento y

la ingeniería naval.

Para sacar el barco de una sola pieza y hacerlo

navegar hasta el puerto de Génova, donde se realizaron

los trabajos de desguace, la primera y más

complicada etapa de la operación consistía en adrizar

el barco sin que sufriera grandes roturas. El denominado

parbuckling o proceso de rotación para

devolver al barco a su posición vertical, fue sin duda

la más complicada. Se trató de la primera vez que la

ingeniería planteó un plan de estas características.

Para estabilizar el barco, el consorcio de empresas

que trabajó en el salvamento debía instalar un

sistema de retención en la costa- la zona a estribor

del barco siniestrado- desde donde tirar del Costa

Concordia para hacerlo rotar. Esto se consiguió con

12 torretas ancladas a la roca que más tarde también

evitarían que el buque pudiera deslizarse y hundirse

por completo.

A continuación, el equipo tenía que preparar el

fondo para asentar el navío una vez que hubiera sido

enderezado. Para ello, se construyeron varias plataformas

submarinas ancladas al fondo, y se acolcharon

con enormes sacos de cemento, creando así

una base uniforme para colocar el barco tras haber

logrado el giro en la fase de parbuckling.

A la misma vez que se desarrollaban las labores

descritas, se adosaron a la parte de babor del barco

una serie de cajones de flotabilidad positiva que

más tarde, junto a los que se adosaron a estribor

una vez rotado el barco, harían flotar al crucero. En

definitiva, se rodeó al Costa Concordia de cajones

herméticos que servirían de flotadores para hacerlo

navegar hasta puerto.

Las operaciones de salvamento y reflotamiento

se dividieron en 5 fases, descritas en el proyecto de

la siguiente manera:

Imagen aérea del rescate donde se pueden ver las torres de sujeción al norte del barco, los cajones de babor numerados, el bliste

1- Estabilización del naufragio

La fijación y estabilización del buque naufragado para evitar cualquier deslizamiento

o hundimiento a lo largo del escarpado lecho marino, se realizó

mediante un sistema de anclaje formado por cuatro bloques de sujeción

submarinos fijados al fondo del mar, entre el centro de los restos del naufragio

y la costa. Más tarde, se instalarán 11 torres de retención desde

donde se tiraron cables y cadenas que pasaron por debajo del barco creando

una cesta donde descansó al barco hasta la etapa del parbuckling.

2- Instalación de soportes submarinos y

estabilizadores de babor

Segunda etapa que consiste en la preparación del falso fondo en el que los restos

del navío descansarón tras de la rotación. Primero se instalaron grandes

sacos de cemento para crear un fondo uniforme en la zona más cercana a la

costa y a continuación una gran plataforma submarina, donde también se colocaron

estos sacos. Después se utilizarán 30 grúas para instalar 15 cables de

reflotamiento en el lado izquierdo de los restos del naufragio.

12 | ENERO www.subaquaticamagazine.es


3.- Parbuckling o rotación

La rotación del barco para su adrizamiento fue la fase crucial de la operación y

donde el Costa Concordia corría el riesgo de romperse y provocar un desastre

ambiental en el Parque Natural Marino donde embarrancó. La maniobra duró 20

horas. Para ello se utilizaron gatos de cadena que tensaron varios cables unidos

a la parte superior de los cajones de flotabilidad y de las plataformas, que fueron

tirados hacia el mar, mientras que los cables conectados a las torretas de estribor

se utilizarán para el equilibrio. Esta fue una fase muy delicada, en la que las

fuerzas implicadas debieron que compensarse con cuidado, para girar la nave sin

deformar el casco.

La tecnología usada en los cajones de flotabilidad positiva fue vital para

que el crucero no golpease bruscamente contra la plataforma submarina

construida. El nivel de agua y aire dentro de éstos, eran equilibrados con numerosas

válvulas controladas por ordenador, todo un despliegue tecnológico

que acabó exitosamente con el buque en posición vertical.

Para evitar la rotura de la proa del barco también se construyó un blister

a modo de collarín, en esta delicada zona del buque.

r de la proa y varias embarcaciones, entre ellas (abajo a la derecha) el Vicencio Consentino. ARC

4- Instalación de estabilizadores en el

lado de estribor

Luego se utilizaron 15 sponsons (flotadores-estabilizadores) de reflotamiento

a la banda de estribor del barco hundido. Estos cajones de flotabiliad

positiva se utilizaron durante la subsiguiente fase de reflotamiento,

para que más tarde el barco pudiese navegar hasta el puerto de Génova.

5- Reflotamiento del buque

En este punto, el casco estaba descansando en el falso fondo a una profundidad

de aproximadamente 30 metros. Un sistema neumático vació el agua de forma

gradual desde los estabilizadores en ambos lados, dando el suficiente empuje

para llevar el barco hacia arriba. Al finalizar el proceso de vaciado, una sección

de aproximadamente 18 m de calado permaneció sumergida en la navegación.

www.subaquaticamagazine.es ENERO | 13


En la imagen, la zona de babor del Costa Concordia una vez adrizado, donde se le colocó la segunda fila de cajones o sponsor para su reflotamiento. FOTO: MACPHERSON S.S.

Un laboratorio de operaciones para

la industria del salvamento marítimo

El equipo español recuerda su participación en el rescate del

Costa Concordia como “una escuela” y un hito en sus carreras

Por: José Luis Galloso

El megaproyecto de salvamento del Costa

Concordia fue una operación sin precedentes

que sirvió de laboratorio no solo

para los buzos comerciales que allí trabajaron,

sino también para los destacados ingenieros y

maestros de salvamento de prestigio internacional

que participaron en este.

El día a día planteaba nuevos desafíos en cada

maniobra y en cada trabajo subacuático, donde

cualquier contratiempo o error se saldaba, por un

lado, con retrasos y los consiguientes sobrecostes

para la operación, y por otro, con algún buzo

volviendo a casa.

“Trabajábamos muy duro y con una tensión

permanente que generaba mucho estrés. No podíamos

fallar y ese fue el rol que el equipo de

buzos españoles asumió desde el principio”, recuerda

Ricardo Soares, supervisor de origen brasileño

afincado en España.

Y es que este grupo trabajó bajo la supervisión

del salvage master Jim Conroy, archiconocido en

la industria del salvamento por su estricto carácter

profesional y la permanente exigencia para

quienes operaban bajo su mando. “Asumía todos

los grandes retos que se presentaban en la operación,

por su dificultad o por los plazos a cumplir,

y para ello contaba con nosotros; si algún trabajo

subacuático se resistía Conroy decía “yo lo hago

con mi gente”. Así lo recuerdan los hombres que

estuvieron bajo su supervisión, quienes también

reconocen que para el ingeniero “nuestro equipo

tenía un valor especial por encima del resto”,

afirma Moisés Pires, supervisor en los primeros

compases del proyecto. Jim encontró en el equipo

de buzos españoles la horma de su zapato.

Si por algo destacaba Conroy era por la “amplia

visión que tenía para resolver cualquier maniobra

complicada que se presentaba”, recuerdan

los supervisores que estuvieron bajo sus órdenes.

Tenía en cuenta todas las posibilidades y condicionantes.

“Sin duda trabajar a las órdenes de

Conroy era algo que todos vamos a recordar por

su estricta disciplina, pero también nos hizo mejores

profesionales. Para mí fue todo un profesor”,

recuerda Soares.

“No se encasillaba y contaba con todos los condicionantes

posibles a la hora de enfrentar un trabajo.

A veces los planos del buque no eran

suficientes para abordar el trabajo, pues el escenario

cambiaba como consecuencia de los efectos

del siniestro en el navío. Él era capaz de

mapear todo aquello y esa visión es algo que

aprendimos de Jim”, argumenta Daniel Macpherson.

UNA ESCUELA PARA LOS BUZOS

El equipo español contó con un grupo de buzos

multidisciplinar donde muchos tenían buena experiencia

en la industria. A pesar de esto, muchos

de los procedimientos, las maniobras que se ejecutaron

y, en especial, el trabajo con estructuras

y piezas de gran tonelaje, eran novedosos para la

cuadrilla.

La planificación del trabajo en operaciones de

esta envergadura es absolutamente esencial, por

lo que las instrucciones para cada inmersión eran

muy precisas. “Quizás esto fue una de las cuestiones

a las que primero tuvo que adaptarse el grupo,

es decir, seguir con rigurosa atención las pautas

del supervisor. El buzo español destaca por ser

muy autosuficiente y la dinámica de trabajo que

la mayoría traía aprendida, dependía más de su

14 | ENERO www.subaquaticamagazine.es


En números

33 Kilómetros

soldadura subacuática

31.000 Toneladas

acero de fabricación

Más de 9 Toneladas

electrodos de soldadura

Más de 13.000

inmersiones individuales

18.000 Toneladas

hormigón utilizado

capacidad de resolver una faena ayudándose de

su destreza bajo el agua. Pero en esta ocasión era

diferente, ya que había que ajustarse a los planes

de trabajo marcados por los ingenieros y coordinar

las labores entre nuestros hombres y entre

ellos y el equipo que nos alternaba el turno, que

con frecuencia eran norteamericanos”, explica su

supervisor Ricardo Soares.

Los procedimientos de seguridad, la maquinaria

y los recursos eran para muchos de ellos elementos

desconocidos hasta el momento o que

solo los habían visto sobre el papel. “Contábamos

con un despliegue de medios inusual para nosotros,

puesto que teníamos a nuestra disposición

absolutamente todo tipo de materiales y tecnología,

así que la familiarización con equipos de todo

tipo fue algo muy positivo para la carrera de muchos

de nosotros”, explican a esta revista.

Solo a bordo del Vincenzo Cosentino contaban

con dos cámaras hiperbáricas para las descompresiones

en superficie, procedimiento que algunos

no habían puesto en práctica hasta el

momento y que se convirtió en parte del día a día.

El uso de unidades ROVs para dar soporte a los

técnicos antes y durante cada inmersión fue una

de las grandes novedades. Así, dos robots subacuáticos

acompañaban al buzo y ayudaban en superficie

a monitorizar toda la maniobra. Uno de

ellos acompañaba al buzo a pocos metros para visualizar

el ejercicio que se estaba llevando a cabo

y un segundo mostraba una panorámica del contexto

para potenciar la seguridad.

PROCEDIMIENTOS Y NORMATIVA

Si algo hacía que el rescate del Costa Concordia

fuese particular era el trabajo con grandes estructuras

y herramientas de gran tonelaje y, por tanto,

extremar la seguridad de los buzos era el principal

condicionante. Muchas fueron las normas y documentos

reguladores que se tuvieron en cuenta en

la gran operación, donde la multinacionalidad de

los equipos en activo presentaba un amplio abanico

de posibilidades en esta área. Había que tener

en cuenta que la operación se desarrolló en la

costa italiana, donde la normativa tenía ciertas limitaciones,

pero la base de la normativa que la mayoría

usó siempre fue el Manual de Buceo de la

U.S. Navy (Revision 6).

“Todas las maniobras

suponían nuevos

retos dentro de una

operación donde

había que trabajar

con grandes estructuras

y tonelajes”

“En cada maniobra se buscaban los procedimientos

y la normativa más adecuada. Así íbamos cubriendo

las necesidades en cada inmersión que, en

muchos casos, eran inéditas por las particularidades

del proyecto. Esto nos llevaba a aplicar medidas

correctivas continuamente según marcan las

propias leyes de prevención de riesgos laborales”,

argumenta Macpherson.

Sin duda el momento más crítico de la operación

fue el accidente que sufrió Israel Moreno

Franco, que falleció durante las labores de limpieza

de la zona de estribor que colisionó contra el

fondo marino en el hundimiento. El buzo español

murió por las heridas que le produjo una pesada

pieza del cabestrante de uno de los botes salvavidas,

que él mismo estaba cortando bajo el agua y

que acabó atrapándole. “En el momento del siniestro

teníamos embarcaciones de apoyo para

prestar socorro en caso de accidente. Recuperamos

a Israel en pocos minutos, pero subió muy

malherido a superficie. Desde aquel momento

consideramos que también debíamos contar con

un sistema de recuperación con el que pudiésemos

elevar al buzo más rápidamente y consideramos

que todas las inmersiones debían ser

grabadas íntegramente, si bien es cierto que ya veníamos

grabando la mayoría de las operaciones

bajo el agua”, explica Pires, que entre otras ocupaciones,

tuvo competencias en cuestiones de seguridad

a lo largo del proyecto.

La experiencia y el aprendizaje durante el rescate

tuvieron un importante peso en las mejoras

que se llevaron a cabo en la industria del salvamento

a nivel mundial. También en la normativa

española tuvo un reflejo directo en las Normas de

Seguridad de Actividades Subacuáticas (NSAS)

del II Convenio Colectivo de Buceo Profesional y

Medios Hiperbáricos (2017).

“Hay cosas específicas que incluimos en el

convenio a raíz de nuestra participación en el reflote

del Costa Concordia, pero creo que el reflejo

de nuestro aprendizaje en nuestra

normativa es una realidad mucho más amplia y se

refiere a la forma de abordar las operaciones. Es

decir, la manera de combinar procedimientos y la

aplicación de la normativa es quizás el germen

que ha quedado reflejado en las NSAS: cuestionar

el escenario, valorar cualquier tipo de situación

o contar con cualquier elemento útil para

reducir las condiciones de riesgo”, explica Macpherson.

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ENTREVISTA

“El salvamento del

Costa Concordia ha

sido la operación con

más presión en mis

40 años de carrera”

El Capitán Nick Sloane tras la ejecución de la maniobra de parbuckling para enderezar el crucero de una pieza JONAS KARLSSON

L

ENTREVISTA POR: José Luis Galloso

DISEÑO: Pedro Pérez Oliva

os trabajos que se llevan a cabo en el mar

siempre tienen un plus de peligrosidad añadido.

El entorno marino no es un laboratorio

controlado en el que puedan aplicarse fórmulas

matemáticas ni las leyes de la física con la tranquilidad

de que no haya un margen de error.

Por ello, una operación como la que se planteó

frente a las costas de Giglio precisaba de un líder

experimentado, con determinación y que supiera

gestionar un despliegue de medios nunca visto

hasta la fecha.

Cuando Titan Salvage se hizo con el contrato

para ejecutar el salvamento del Costa Concordia,

un nombre salió rápidamente a la palestra.

Nicholas Sloane (Zambia, 1961) era un reputado

profesional del sector, que atesoraba más

de tres décadas de experiencia en aquel momento

y que había desarrollado su carrera principalmente

en las costas de Sudáfrica.

SubaQuatica Magazine ha entrevistado a este

“auténtico héroe” de Giglio para que nos cuente

su experiencia en esta titánica operación de salvamento.

P - Hasta el año 2012 usted había realizado muchos

salvamentos de buques ¿qué tenía de diferente

la operación del Costa Concordia?

R - Esta operación fue totalmente distinta a cualquier

trabajo de salvamento que había hecho en

los más de 40 años que llevo en el sector del salvamento

marítimo y la industria offshore. Se trataba

de uno de los cruceros más grandes del

mundo, con una eslora equivalente a tres campos

de fútbol, que había quedado hundido sobre uno

de sus costados, sutilmente equilibrado sobre

dos arrecifes.

El área del accidente, bajo la jurisdicción del

Fiscal del Estado de Toscana/Groseo, era impresionante.

Habían muerto 32 personas y aún

quedaban 2 cuerpos sin rescatar.

La población local estaba en estado de shock,

y quería que se sacara el barco; el gobierno quería

que se sacara; los operadores de cruceros querían

que se sacara, y las familias de las 2 personas

Capitán Nicholas Sloane

Experto en salvamento marítimo

‘ Fuera

del área del accidente nadie

creía que se podía rescatar el barco de una

sola pieza. Nos arriesgamos porque confiábamos

plenamente en nuestro plan y en el

equipo. Finalmente fue un éxito”

desaparecidas querían que les devolvieran sus

cuerpos. Así que definitivamente nos encontramos

ante la operación de rescate con más presión

a la que nos habíamos enfrentado.

Teníamos ante nosotros un reto enorme. Los

cruceros no están diseñados para permanecer recostados.

La masa efectiva de estos gigantes se

encuentra desde la línea de los botes salvavidas

Sloane recibió en 2015 el German Ocean Award GEOMAR

hasta la quilla. Todo lo que queda por encima es

una construcción muy liviana, para minimizar el

peso y maximizar los espacios para los pasajeros,

por lo que en ese espacio no hay nada realmente

con lo que trabajar para las empresas de salvamento.

-¿Por qué no se desguazó el crucero en el lugar del

accidente?

-El buque no fue desguazado en el mismo lugar del

accidente porque tanto su posición de costado

como la falta de una estabilidad integral complicaban

cualquier tarea de despiece. Corríamos el

riesgo de que se deslizase más al fondo o que se

rompiese de forma aleatoria al descompensar la

estructura.

No podemos olvidar que se trataba del escenario

de un siniestro marítimo, con dos personas

aún dadas por desaparecidas y una investigación

pendiente. La prioridad era reflotar el barco de

manera íntegra.

Además, el impacto medioambiental de una

operación de desguace es muy alto. Esto fue un

aspecto muy importante, ya que la isla de Giglio

obtiene el 85 por ciento de sus ingresos del tu-

16 | ENERO www.subaquaticamagazine.es


rismo. No podíamos permitir que su entorno y su

reputación se vieran empañadas por tener una

gran cantidad de contaminantes en su costa.

“La única forma de

reflotar el barco de una

pieza era devolverlo a

su posición vertical y

crear una estructura de

flotabilidad alrededor

del casco para que

pudiera navegar”

-La operación que usted planteo para enderezar

el barco (parbuckling) parecía muy arriesgada ¿por

qué eligió esa maniobra?

-La única forma de reflotar el barco de una pieza

era devolverlo a su posición vertical y luego crear

una estructura de flotabilidad externa alrededor

del casco, para poder levantarlo del lecho marino.

Aunque sabíamos que se trataba de una maniobra

arriesgada, no contemplamos ninguna otra

alternativa viable.

Nadie creía realmente que el barco podría

aguantar a las enormes fuerzas que se ejercen en

una operación de parbuckling.

-Usted tuvo que organizar un enrome equipo de

profesionales ¿qué fue lo más difícil en esto?

-Sin duda, conseguir un trabajo en equipo armonioso

durante todas las fases.

Tuvimos a más de 500 personas (de más de 15

nacionalidades distintas) trabajando en el proyecto,

con 6 empresas de ingeniería involucradas.

Al principio, todos dijeron que no querían correr

riesgos ni comprometer su reputación diciendo

que el barco podía enderezarse.

Aceptamos asumir dichos riesgos y si algo salía

mal, también aceptaríamos las responsabilidades.

Pero tras analizar la situación concluimos que

si no lo intentábamos, el barco definitivamente se

rompería y generaría un gran desastre, un fracaso

para todos los miembros de la operación y, sobre

todo, la pérdida de los dos cuerpos desaparecidos.

Tuvimos que hacer que el equipo confiara en

que el plan podría funcionar, a pesar de las opiniones

contrarias que recibíamos desde fuera.

-¿Qué fase fue para usted la más complicada de la

operación de rescate?

-La operación de enderezado (parbuckling), por supuesto.

Sin ella, no hubiera sido posible el rescate

del Costa Concordia.

Nos faltaba flotabilidad y puntos de apoyo alrededor

de la proa, por lo que diseñamos un tanque

de flotabilidad externo, de casi 200 metros

cúbicos, que tendría que colocarse de forma similar

a un collarín (blister) en una persona accidentada,

apoyándose en el arco de proa con la

maniobra de rotación.

Sloane durante la operación de salvamento del Costa Concordia, llevada a cabo entre 2012 y 2014 REUTERS

Una vez que habíamos terminado su construcción,

sabíamos que teníamos una muy buena oportunidad

de hacer que el giro se completase con

éxito y dejara el barco estable.

-¿Qué cosas importantes aprendió de esta exitosa

operación y de los profesionales con los que compartió

tanto tiempo?

-Aprendí que si nunca te rindes y haces que las personas

que trabajan contigo tampoco lo hagan y

crean en sí mismos, el equipo en conjunto se

vuelve mucho más poderoso y las posibilidades de

éxito aumentan considerablemente.

-En Giglio está considerado un héroe por el gran

trabajo realizado ¿Qué sensaciones le produce?

-Nos sentimos muy arropados por la gente de Giglio

durante todo ese tiempo.

En primer lugar, se les dijo que nuestro plan era

una locura, y que no podía funcionar. Luego, a medida

que lográbamos completar cada fase, comenzaron

a creer que el barco podría resistir a la

maniobra más complicada, y finalmente, lograr

que pudiera ser remolcado para que la pesadilla

acabase y pudieran seguir con sus vidas.

La gente de Giglio estaba conmocionada por el

accidente, así que cuando empezamos a tener

cierto éxito, nos dieron todo su apoyo y nos hicimos

grandes amigos.

Quedé enamorado de la Isla y de su gente. Me

siento muy privilegiado de haberlos conocido y

haber contribuido a que recuperaran la normalidad.

- ¿Le ha cambiado en algo a nivel profesional y personal

el salvamento del Costa Concordia?

- Sin duda. Esta operación marcó un cambio en mi

vida. Pasé 30 meses en la isla, un tiempo en el que

apenas pude estar con mi mujer y mis hijos. Fue increíblemente

difícil.

“Todos los que estuvimos

en Giglio hemos

crecido como personas

y hemos aprendido a

creer aún más en nuestras

capacidades como

profesionales”

Sin embargo, creo que el éxito de la operación

supuso cambios sustanciales para la gente de Giglio.

Puso fin al drama de las familias que esperaban

la devolución de los restos de sus familiares

para que pudieran tener un final digno. Eso es reconfortante

a nivel personal.

El enorme equipo que formamos todos salió reforzado

tras trabajar durante largos períodos en

un proyecto en el que desde el principio pocas personas

creyeron.

Y sin embargo tuvo éxito, por lo que todos los

que estuvimos en la isla hemos crecido como personas

y creemos aún más en nuestras propias capacidades.

Han quedado grabados en mi memoria cada

uno de los desafíos que nos fuimos encontrando y

que fuimos resolviendo. Cuando creo que las

cosas no son posibles, recuerdo que el Costa Concordia

fue reflotado y llevado a Génova como si

fuera navegando de nuevo.

También me ha hecho valorar aún más el

tiempo que paso con mi familia. Trato de aprovechar

al máximo todo el que podemos compartir

juntos.

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“Sacábamos los trabajos en tiempo

récord y nos sentíamos respetados”

Al mando del salvage master Jim Conroy, este equipo de buzos

enfrentó las inmersiones más complicadas del proyecto

De izquierda a derecha, Daniel Macpherson, Francisco José Vázquez , Víctor Mendoza, Maxi Zinno, José Alcantará, Israel Moreno, Ricardo Soares y Álvaro Gárate MACPHERSON S.S:

Al canto de “buongirono alla maina, alé alé;

Vici” el equipo de buzos españoles zarpaba

cada día del puerto de la isla de Giglio

rumbo al Vicenzo Consentino, la pontona

desde donde operaban a las órdenes de Jim Conroy.

La tonada contrastaba casi siempre con la

hora del comienzo de su turno, ya que cubrir el

turno de noche fue lo más habitual para ellos.

Pero el espíritu de superación del grupo dejó su

impronta en toda el área de operaciones de rescate

del Costa Concordia desde su llegada y el

resto de buzos miraban con admiración a aquel

grupo de aguerridos buzos, que se ganaron a

pulso su notoriedad dentro del proyecto.

Una nueva jornada de 12 horas en la que afrontar

complicadas maniobras que requerían de una

exquisita planificación, una perfecta coordinación

y grandes dosis de profesionalidad y templanza.

Así lo recuerdan sus protagonistas, que a

pesar de la experiencia que muchos acumulaban

a su llegada, se enfrentarían a la operación de rescate

más complicada hasta el momento: reflotar

un buque de más de 114.000 toneladas de una

pieza, no sin antes adrizarlo para hacerlo navegar

hasta Génova.

“Todas las inmersiones eran muy complicadas

y un simple grillete podía llegar a pesar 200 kilos.

Además nos sentíamos examinados a diario,

tanto por la disciplina del salvage master como

por los ROVs que nos grababan en todo momento.

La responsabilidad era máxima. Pero siempre dábamos

el callo y nos comíamos los marrones que

otros no querían; Así era trabajar con Jim Conroy

al frente. Era un tipo muy duro y nos hizo currar

mucho, pero estoy orgulloso de haber colaborado

con él y compartir aquello con mis compañeros

“Lo que hicimos fue

una proeza que

quedará marcada

en nuestras carreras

profesionales y en

nuestras vidas”

que considero que son ‘la creme de la creme’ en

este sector”, confiesa David Salvador. “En nuestra

retina quedan imágenes espectaculares, como

bajar y ver decenas de puertas ondeando bajo el

agua, con sábanas a la deriva por el recinto del

naufragio. Era todo como sacado de una película

de Hollywood, como en Titanic”.

Pero el esfuerzo y la entereza se premiaban

también con la satisfacción de cumplir con cada

reto y ejecutar misiones imposibles que en muchos

casos resultaban emocionantes. “Una de las

primeras operaciones consistió en pasar cables y

cadenas por debajo de la quilla del barco, por

unos angostos huecos. Había que pasar desde la

costa hacia mar abierto, para encontrarse con

aguas cristalinas en aquel parque natural donde

encalló. Fue una experiencia muy guapa”, rememora

José Alcantará ‘Pepe’. “Introducirnos por

aquellos huecos para conectar los cables, engrilletar,

cortar obstáculos o soldar piezas, mientras

pasábamos bajo el barco en zonas con poco espacio

fue una maniobra que no olvidaré”, rememora

Juan Miguel Selma.

“Lo que hicimos fue una proeza que queda

marcada en nuestras vidas y nuestra experiencia

profesional. Buceábamos a 30 metros de profundidad

con grandes pesos; nos poníamos al límite

a diario. Pero cuidábamos mucho el uno del

otro y eso nos ha unido de por vida”, coinciden los

buzos. “Hacíamos descompresiones a diario en la

cámara hiperbárica y la exigencia de nuestro trabajo

fue brutal”, recuerdan, entre otros, Maximiliano

Zinno, Maxi.

18 | ENERO www.subaquaticamagazine.es


“Aprendimos no solo a hacer piña, sino a trabajar

en equipo, es decir, no había espacio para

los individualismos; tenías que contar con tus

compañeros. Los turnos eran de 12 horas con un

ritmo de trabajo intenso y continuas rotaciones

de todos los buzos del equipo. No tuvimos un día

de descanso y nuestras campañas se prolongaban

hasta los 4 meses, trabajando de lunes a

lunes. Esto forjó unos lazos de unión entre nosotros

que difícilmente romperá el paso del

tiempo”, confiesan sus protagonistas.

“El trabajo en cubierta fue espectacular y los

compañeros montaban unas maniobras impresionantes.

La experiencia de David Salvador en

trabajos verticales fue de gran ayuda. Tuve la

suerte de trabajar con este grupo de grandes

profesionales del buceo. Sacábamos los trabajos

adelante en tiempo récord y nos sentíamos

respetados por toda la comunidad de buzos”,

dice Benito Ledesma

Los niveles de calidad de aquel megaproyecto

de salvamento, en el que todo el público internacional

tenía puesto el foco, eran inusuales para

los buzos españoles y los técnicos disponían de

todos los medios posibles en el mercado. “Las

prestaciones eran espectaculares; allí había de

todo lo que podías necesitar. Nuestro día a día

era un permanente aprendizaje y eso nos ha

abierto las puertas en nivel laboral en el ámbito

del salvage. Eso sí, el trabajo era especialmente

duro con turnos de noche continuos, non stop.

Cuando no había que bucear, nos llevaban a desguazar

a la parte seca del barco. A nivel profesional

fue algo espectacular, a nivel humano es

difícil de explicar, pero me llevé de allí a una familia

a pesar de perder a un gran amigo”, trasmite

con emoción Jesús Marcos, Suso.

“Aprendimos a trabajar

bajo mucha

presión y a tener la

moral siempre alta;

a sobreponernos a

la pérdida de Isra”

en su memoria y toda la flota alrededor del crucero

haciendo sonar las sirenas”, rememora

Maxi Zinno.

Su impronta quedó para siempre en el lugar y

la mayoría de los locales hosteleros de la isla tienen

colgada una entrañable foto del buzo español

que entregó su vida por recuperar el Parque

Natural Marino de Giglio, afectado por el hundimiento

del titánico crucero.

Israel fue el artífice de un proyecto de ayuda

para un joven vecino de la isla, con una discapacidad

que le impedía caminar con normalidad.

“Recogió miles de tapones de plástico de las botellas

que consumíamos a diario para combatir

el calor en el tajo y consiguió entregarle a aquel

chaval una silla de ruedas mecánica para que pudiera

pasear en ella. Así era Isra, un tipo con una

gran conciencia de ayuda a los demás, además

de ser un crack en su trabajo y un hermano

mayor para muchos que trabajamos junto a él a

lo largo de su carrera”, recuerdan sus compañeros.

Desde tierra, se seguía a diario lo que ocurría

en el naufragio y la población de la isla se puso

al servicio de los operarios del rescate. El cariño

y la respuesta humana de la gente en Giglio fue

algo que todos coinciden en destacar. “Nos trataron

muy bien y las señoras enlutadas de la isla

se acercaban a la ribera para darnos las gracias

por el trabajo diario que hacíamos, fue una experiencia

inolvidable”, recuerdan algunos como

Benito.

La pérdida de Israel Moreno fue un duro

golpe al que hacer frente, ya que era un pilar a

nivel humano y uno de los más experimentados

bajo el agua. “Su fallecimiento nos golpeó fuertemente,

pero estoy seguro de que también unió

al grupo”, afirman sus colegas en el Costa Concordia.

“Aprendimos a sobreponernos a la adversidad

y a tener la moral siempre alta, pues la

pérdida de Isra generó un gran vacío; el que deja

la gran persona y el gran compañero que fue. Era

un grande. Nunca olvidaré la ofrenda de flores

En memoria de Israel Moreno Franco

Hoy me desperté en la oscuridad, aún no había

amanecido y tenía los ojos húmedos en lágrimas.

Estuve soñando contigo. Lo que no pude

llorar cuando estaba despierto lo lloré mientras

dormía, lo sentía como un río de tristeza

frío y espeso que atravesaba mi alma.

Ya queda menos para vernos amigo; fuerza

y honor.

Te fuiste a una guerra en la que no te puedo

ayudar y como tú me decías, ahora sólo queda

batirse a diente de lobo hermano. Nos veremos

al otro lado, no te olvidaremos nunca porque

te llevas una parte de nosotros mismos.

Sólo ese reducido número de personas que

trabajamos bajo el mar podemos comprender

su oscuridad total, el sentimiento de lucha que

desarrollamos contra las adversidades ahí

abajo, en contra de nuestras propias limitaciones.

El espíritu de combatir el miedo

cuando llega, el frío, el cansancio, la falta de

respiración, ignorar todas las señales de alerta

que te manda tu propio cerebro y completar

nuestro objetivo.

Ser buzo no es un trabajo, ser buzo es un

modo de vivir la vida, quizás a la antigua...

como si de un antiguo Tercio español de soldados

se tratara.

Los buzos, esos locos inconscientes, que no

piensan en el futuro porque lo importante es

sobrevivir un día más.

Siempre en nuestro recuerdo, Israel Moreno

Franco. Ferrol 1972 - Giglio 2012

Arístides Sánchez Najarro

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MUNDO ROV

Aliados de excepción: el papel

de los PRO 4 en la operación

Los ROV de clase observación de la

firma americana VideoRay registraron

unas 50.000 horas de grabaciones

Una unidad de PRO 4 en la playa de Giglio, frente a la que se produjo el accidente del Costa Concordia VIDEORAY

Por: Pedro Pérez

L

os ROV Pro 4 de VideoRay jugaron un papel

crucial en todas las fases que formaron parte

del reflotamiento del mastodóntico crucero

italiano Costa Concordia.

Participaron en las construcciones subacuáticas

necesarias para llevar a cabo la maniobra de rotación

del barco para devolverlo a una posición

vertical (parbuckling) y en la fase de reflotamiento.

Igualmente, formaron parte de los equipos encargados

de limpiar y conservar el área marina del accidente.

Desde el primer momento que la compañía

Titan Salvage se hizo con el contrato para la operación,

Nick Sloane, la persona elegida para dirigir el

proyecto, tuvo claro que iba a necesitar vehículos

submarinos y que estos iban a ser de VideoRay.

Acto seguido, contactaron con la empresa italiana

Estos drones submarinos fueron

utilizados en todas las

fases de la operación, desde la

búsqueda de supervivientes

tras el accidente hasta las tareas

de reflotamiento

iRov, cuyo director, Mauro Stasi, trabajaba con la

firma americana desde hacía años y atesoraba una

gran experiencia en trabajos por las costas italianas.

Los ROV de VideoRay fueron utilizados por primera

vez en el Concordia por la Guardia Costera

italiana para ayudar a los buzos de rescate en

busca de víctimas tras el accidente. Se recuperaron

varios cuerpos durante esta fase.

En una operación que precisó más de 20.000 inmersiones,

muchas de ellas en situaciones de gran

riesgo o en espacios confinados, el monitoreo de

los buzos resultaba vital para evitar cualquier accidente

y aportar mayor seguridad a sus tareas bajo

el agua. Hasta siete Pro 4 de VideoRay observaron

cada minuto de buceo, dirigiendo operaciones e

inspeccionando los restos del naufragio, trabajando

bajo el agua las 24 horas del día, los 7 días de

la semana.

Después de dos años y medio de uso casi continuo,

los ROV de VideoRay recogieron casi 50.000

horas de imágenes durante el proyecto de recuperación.

Sobre estas líneas, el PRO 4 con el Costa

Concordia de fondo. A la izquierda, un fotograma

de una de las grabaciones de monitorización

de buzos durante la operación. A

la derecha, el piloto de ROV español Moisés

Pires se dispone a lanzar un Pro 4 para tareas

de inspección VIDEORAY/PIRES

22 | ENERO www.subaquaticamagazine.es


“Nuestros 9 pilotos trabajaron

en turnos de 12

horas diarias. La operación

supuso un gran estrés

tanto a nivel

mental como técnico”

Steve Van Meter, consultor especializado en operaciones con ROV, en el Costa Concordia VIDEORAY

Los expertos de Titan Salvage, una de las primeras

compañías en emplear drones submarinos

en sus operaciones, aseguran que ha sido el proyecto

de salvamento que precisó mayor cantidad

de horas de Rov hasta la fecha. El presidente de VideoRay,

Sco Bentley, quien viajó a la isla de Giglio

para prestar sus conocimientos, confirmó que fue

nunca antes se habían usado tantos drones de la

firma a la vez y, quizás, de cualquier ROV de clase

de observación en la historia.

Bentley, junto con el experto en drones submarinos

Steve Van Meter, de la compañía Van Meter

Consulting, estuvieron en el lugar de la operación

para garantizar que tanto Titan Salvage como iRov

contaban con todo el soporte y una asistencia técnica

eficaz.

“Sin esta tecnología submarina,

se habrían necesitado

unas 50.000 horas más de

buceo y se habrían precisado

más buzos para llevar a fin el

salvamento”,asegura Bentley

N

Mauro Stasi

Piloto técnico de ROV y CEO de iRov

uestra participación en la operación de

salvamento del Costa Concordia supuso

un reto en todos los sentidos.

Nunca antes se habían empleado tantos medios

ni tuvimos que enfrentarnos a tanta

carga de trabajo.

Fue una operación muy compleja y muy

mediático desde el principio. Comenzamos tímidamente

con dos unidades del modelo

Pro4. Conforme iban avanzandos los trabajos

de reflote fuimos adquiriendo más unidades

y aumentando en personal para su pilotaje.

Los trabajos los terminamos con 7 unidades

de VideoRay operativas.

La magnitud del salvamento fue impresionante,

tanto en lo económico, como se ha ido

publicando en los medios, como en el número

total de operarios que trabajaron simultáneamente

en este proyecto (500 personas de 22

distintas nacionalidades, en los que 130 eran

buzos).

Nuestra empresa contó con un total de 9

pilotos, que trabajaron como mínimo 2 meses

por turno.

Nuestros pilotos trabajaron 12 horas al día,

los siete días de la semana, incluyendo todas

las fiestas.

La operación supuso un gran estrés. No

solo a nivel mental, sino en la fatiga de los

equipos. Está claro que con todas las horas

soportadas, los drones sufrieron desgaste en

algunos elementos y que tuvimos que siustituir.

Los VideoRay se mostraron como equipos

de trabajo real y lo que más nos

sorprendió fue la robustez del producto.

Estoy seguro de que sin usar un vehículo así

de pequeño y potente todavía quedarían restos

del barco en la isla.

El Costa Concordia fue una superoperación

por el nivel de ingeniería empleada, y por

la alta profesionalidad de todos los participantes

en el proyecto.

Para mí, sinceramente ha sido un honor ser

parte activa de este proyecto, que se ha convertido

en el rescate naval más grande de la

historia.

www.subaquaticamagazine.es ENERO | 23


24 | ENERO www.subaquaticamagazine.es



Por: SubaQuatica Magazine

ACTUALIDAD

Foto de familia de una de las jornadas celebradas, con los tertulianos, ponentes, instructores y la directora del centro.: IGAFA

IGAFA celebra un encuentro para

debatir sobre buceo y acuicultura

El centro de formación gallego organizó dos jornadas con ponencias y

una mesa redonda sobre los desafíos que afrontan sendas industrias

E

l Instituto Galego de Formación en Acuicultura

y Buceo organizó el pasado mes de diciembre

una jornada de puertas abiertas y

un ciclo de conferencias con motivo del Día de la

Acuicultura. Durante el evento, la institución educativa

mostró sus instalaciones y su oferta formativa,

además de profundizar en las

aplicaciones y en la transcendencia de la industria

acuícola como elemento de desarrollo sostenible

y del buceo como un sector fundamental con múltiples

usos.

Al encuentro asistió la directora general de

Desarrollo Pesquero de la Consellería do Mar de

la Xunta de Galicia, Susana Rodríguez Carballo,

quien señaló que “el IGAFA es un centro del que

nos sentimos muy orgullosos y al que siempre

acompañamos porque la acuicultura y el buceo

son actividades esenciales para Galicia. De hecho,

somos punto de referencia para la Europa marítimo-pesquera,

ya que producimos el 20% del

total de pescados y mariscos criados en Europa y

facturamos el 4,75% del total de la UE”.

Por su parte, la directora del IGAFA, Amparo

Simón, destacó que la institución que dirige es

“centro de referencia por nuestros excepcionales

medios humanos y técnicos, pero, sin duda, es

nuestro alumnado el responsable de que destaquemos

en todo el mundo, gracias a su talento y a

su actitud”.

El ciclo de conferencias corrió a cargo del director

del Centro Tecnológico del Clúster de Acuicultura,

Santiago Cabaleiro y por el director de

SubaQuática Magazine, José Luis Galloso, que

abordó el buceo desde la perspectiva de los medios

de comunicación, con una ponencia titulada

‘Falsos mitos del buceo profesional en España’.

En una magistral exposición, Cabaleiro hizo un

repaso del momento por el que pasa la Acuicultura

y las investigaciones que se están realizando

en esta área de trabajo a nivel científico. El papel

de esta industria “es fundamental, ya que en un futuro

no muy lejano las proteínas necesarias para

nuestra alimentación saldrán en un alto porcentaje

de los cultivos acuícolas”, afirmó el experto.

El desarrollo de la acuicultura y la cría de recursos

marinos en Galicia están íntimamente ligada

con la actividad del buceo, en labores de

instalación y manteamiento subacuático de las

explotaciones, así como en la recolección de especies

autóctonas de la costa gallega. De este

modo, IGAFA se convierte en un lugar ideal para

“Es fundamental la

celebración de foros y

encuentros presenciales

donde debatir sobre

buceo profesional y

sus desafíos a futuro”

el aprendizaje de ambas disciplinas que el centro

sabe conciliar en su tarea docente, como en el

área de investigación.

Las instalaciones de IGAFA se presentan como

un gran laboratorio con un notable despliegue de

medios materiales y un amplio equipo docente,

para cubrir todas las necesidades en las dos

áreas de desarrollo que ocupa su programa formativo

anual.

Durante la jornada de puertas abiertas, el

buceo profesional ocupó una de las ponencias a

manos del director de esta revista. Desde la perspectiva

de un medio de comunicación especializado,

José Luis Galloso presentó su visión del

sector con intención de derribar algunos tópicos

de este colectivo en España e hizo un repaso de la

experiencia de SubaQuatica Magazine a lo largo

de sus cuatro años al servicio del mismo.

Además destacó la importancia de la celebración

de eventos y foros de participación presenciales

dedicados a la industria del buceo, ya que

“es fundamental que los profesionales de esta actividad,

las empresas de la industria y los instructores

en esta disciplina tengan contacto

permanente entre sí, para materializar muchos de

los retos propuestos por el colectivo desde hace

años. En España el buceo es una industria minoritaria

y diseminada por las diferentes Comunidades

Autónomas y todos los agentes implicados

necesitan tener contacto permanente en favor de

las mejoras y necesidades que urgen dentro del

gremio”, comentó el periodista.

26| ENERO www.subaquaticamagazine.es


ALUMNOS DE IGAFA EN LA INDUSTRIA

A través del encuentro, de formato híbrido, el Instituto

Galego de Formación en Acuicultura y

Buceo mostró la oferta académica y los servicios

que ofrece, para lo que contó con la participación

de antiguos alumnos de promociones anteriores,

que compartieron sus experiencias como estudiantes

y explicaron cómo se desarrolló su trayectoria

académica y profesional a lo largo de los

últimos años, en Galicia, España y en el resto del

mundo. A través de vídeos y conexiones en directo,

los ex alumnos relataron sus casos de

éxito para hacer visible el camino a los actuales

estudiantes.

Así, en el área empresarial, los asistentes conocieron

la trayectoria de Alberto Pariente, ex

alumno de IGAFA de la primera promoción del

curso de buceo en el centro, quien en la actualidad

cuenta con casi dos décadas de experiencia

al frente de Marine Trames Services, empresa

con sede en Pontevedra. Además, Trames colabora

con el centro para las prácticas de buceo,

siendo una empresa referente a nivel nacional

que realiza proyectos subacuáticos también en

otros países latinoaméricanos.

público como este, es difícil que una escuela privada

pueda incluirla es su oferta docente”, comentó

el empresario.

Otro ex alumno del centro, el buzo profesional

David Amor Corveiras, participó online desde

el continente africano, donde actualmente se encuentra

trabajando para la industria petrolífera

en Gabón. Amor alentó a los alumnos para esforzarse

en su periodo de formación y así poder llegar

al mercado laboral con mejores posibilidades

de éxito.

EL BUCEO A DEBATE

Además de la jornada de puertas abiertas, IGAFA

organizó una mesa redonda exclusivamente

sobre buceo el día 1 de diciembre. Para ello contó

con diferentes profesionales diferentes áreas

relacionadas con la actividad. Así, en representación

del empresariado estuvo presente Daniel

Macpherson Snyder, como miembro de la Asociación

Nacional de Empresas de Buceo Profesional

(ANEBP); poniendo voz a los trabajadores

del sector asistió Luis Torcida, buzo profesional

y vocal de Seguridad del Sindicato de Actividades

Marítimas del Estado Español (SAME); como

“La falta de continuidad

en el sector es una

barrera a superar para

alcanzar mejoras que

necesitamos lograr”

Somos un sector muy específico y minoritario,

así que necesitamos estar más cohesionados

para mejorar nuestra situación. Después de 20

años en esta industria, algunas cosas siguen

igual y creo que nosotros somos los responsables.

En este sentido, la falta de continuidad de

muchos profesionales a lo largo de los años

hace más difícil poner de acuerdo a todo el colectivo

en muchas cuestiones y los interlocutores

de los colectivos van cambiando con

frecuencia. Es lo mismo que nos ocurre con las

administraciones, cambian los dirigentes y tenemos

que empezar de cero.

Alberto Pariente

GERENTE DE MARINE TRAMES SERVICES

El centro de formación cuenta con todos los equipos necesarios para la formación e buceo. IGAFA

“IGAFA cuenta con

grandes medios materiales

y con un equipo

docente que permite

intensificar el aprendizaje

del alumnado”

Pariente destacó las grandes posibilidades

formativas que ofrece el centro gallego. “IGAFA

es un espacio que cuenta con muchos y muy buenos

medios materiales para la formación de los

buzos. Por otro lado, tienen un equipo docente

con gran experiencia para un grupo de 12 alumnos,

lo que permite tener un aprendizaje muy intensivo.

Las posibilidades que ofrece un centro

profesionales de la formación participaron online

Carlos Fernández Sixto, instructor de la Escuela

Náutico Pesquera de Santander y Enrique

González Figueroa de IGAFA. El evento también

contó con la intervención de Iván Ciudad Valls,

prevencionista especializado en buceo y director

de ICCESAL.

Durante el evento se debatió sobre los niveles

de calidad que debe mantener la formación

en España o la necesidad de unificar criterios en

todos los ámbitos y especialmente en los relacionados

con las competencias de las Comunidades

Autónomas sobre esta actividad. Además,

se hizo un repaso al camino que lo colectivos llevan

recorridos en busca del cálculo y aplicación

de un coeficiente reductor que pueda adelantar

la edad de jubilación de los buzos.

Por otra parte, se hizo un análisis de las carencias

del Real Decreto 550/2020 que regula la

actividad del buceo en aguas marítimas, con una

visión muy crítica del documento para la mayoría

de los tertulianos..

“Es fundamental tener

una buena formación

para contar con más

oportunidades”

Es importante tener una muy buena formación

para tener grandes posibilidades en el

mercado laboral del buceo. Es imprescindible

hablar inglés si quieres salir fuera del

país y participar en operaciones offshore.

En nuestra actividad es fundamental seguir

formándose a lo largo de la trayectoria profesional.

Me siento muy orgulloso de haberme

formado en IGAFA.

David Amor Corveiras

BUZO PROFESIONAL

www.subaquaticamagazine.es

ENERO|27


Buzo Comercial 650 horas

TECHDIVING (México)

Del 4 de Abril al 15 de Junio

www.institutodebuceocomercial.lat

Oceanology International 2022

Londres (ExCel)

Del 15 al 17 de marzo de 2022

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Subsea Expo 2022

Buzo de Pequeña Profundidad

OCÉANOS EBP (Barcelona)

Abril - Mayo

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Aberdeen (Escocia)

Del 22 al 24 de febrero de 2022

www.subseaexpo.com

28 | ENERO www.subaquaticamagazine.es



INTERNACIONAL

Los aspirantes a supervisores ADCI

podrán realizar el examen en

español a partir del mes de marzo

El Board de la asociación celebró telemáticamente

su primer encuentro anual en el que

concretaron aspectos relacionados con los

diferentes capítulos integrados en ADCI y el

Consenso de Normas Internacionales para

Buceo Comercial y Operaciones Submarinas

Por: José Luis Galloso y Pedro Pérez

La Junta Directiva (Board) de la Association of

Diving Contractors International (ADCI) tuvo

la primera de sus reuniones anuales el pasado

21 de enero para hacer un repaso de la situación

y perfilar nuevos retos para la entidad, con la

participación telemática de todos sus miembros.

Entre los puntos más destacados para las empresas

tanto del capítulo Latinoamericano y del

Caribe y como de Chile, se concretó la puesta en

marcha del examen en español para la certificación

de Supervisores de Operaciones con Aire, una iniciativa

acogida de buen grado por estas.

Hasta este momento este control de conocimientos

había que superarlo en inglés, una barrera

que muchos entendían difícilmente salvable para

la mayoría de los buzos en Latinoamérica.

Claudio Castro, presidente del Capítulo de

Chile y miembro del comité ejecutivo del Board,

explica a SubaQuatica Magazine que “la previsión

es que en el mes de marzo los postulantes a supervisores

puedan realizar el examen en español.

Los temarios y conocimientos que ADCI exige

para superar el examen ya han sido traducidos y

ahora estamos a la espera de introducirlos dentro

de la plataforma digital desde donde el buzo se

examina”.

“Los exámenes son eminentemente prácticos

y muy exigentes. El aspirante tiene que reflejar sus

capacidades técnicas en cálculo de volúmenes,

presiones o tablas de descompresión, requerimientos

diarios de las operaciones o evaluación de

riesgos, entre otras cuestiones. Las empresas

miembros de la institución serán las encargadas

de dar fe del correcto desarrollo del proceso de

evaluación de sus buzos, ya que ésta será una

prueba digital y es obligatorio cumplir estrictas

normas de control a los aspirantes con un proctor

o vigilante”, detalla Castro.

A falta de la publicación del examen en marzo,

quedan algunas dudas sobre los supervisores que

ya poseen su acreditación por la experiencia dentro

del sector y que la renuevan cada dos años. “Es

probable que estos perfiles tengan que superar el

examen y acreditar sus conocimientos cuando su

licencia caduque, pero debemos esperar hasta el

mes de marzo para conocer la decisión de ADCI en

este sentido”, explica Castro, que ha valorado muy

positivamente la “traducción de este silabario a la

lengua madre en Latinoamérica”.

También el mexicano Gabriel Calva, presidente

del Capítulo Latinoamericano y del Caribe, pone el

foco en este asunto ya que, a su parecer, “el examen

en inglés es una limitación en muchos países

al sur del continente americano, donde el nivel de

esta lengua para nuestros buzos no es suficiente

para superar un examen de esas características”.

Además del examen de supervisor de operaciones

con aire, serán traducidos los relativos a

Supervisor de Nitrox y Mezclas de Gases a lo largo

del presente año y el examen para Supervisores

de Operaciones en Saturación se prevé que estará

disponible en 2023.

“Después de la traducción

del examen

para certificar supervisores

de aire, haremos

lo mismo con

mezcla de gases y

buceo en saturación ”

En este sentido, Calva apunta que es necesario

extender las evaluaciones en español a otros perfiles

de soporte de vida del equipo, con algunas especificaciones.

“Necesitamos que todos aquellos

profesionales que manejan las cámaras hiperbáricas

y llevan el control en la prevención de riesgos

laborales puedan estar titulados, sin que necesiten

obligatoriamente ser buzos. Esta medida nos

ayudaría en la profesionalización de los equipos

de trabajo, ya que en muchos casos los buzos tienen

limitaciones para manejar conocimientos relacionados

con estas áreas de trabajo”.

SOBREL EL CONSENSO DE NORMAS

El Consenso de Normas Internacionales para

Buceo Comercial y Operaciones Submarinas, cuya

revisión verá la luz a lo largo del presente año, ha

sido otro de los temas destacados tratados a lo

largo de la reunión.

El Board analiza en cada sesión las fatalidades o

accidentes que se han producido en operaciones de

las empresas miembro, si bien es cierto que sus directivos

están muy atentos a otros sucesos acaecidos

con otras compañías relevantes a nivel

mundial.

“Cuando se produce un accidente grave en una

de nuestras empresas, ésta queda en condición

de suspensión y se abre un proceso de revisión

de su membresía e investigación del suceso,

donde se analiza si se produjo una negligencia

por parte de la empresa o bien se debió a un error

humano, entre otras cuestiones. Actualmente

hay dos incidentes en revisión que están siendo

examinados. Es obligación de nuestros miembros

respetar nuestro propia norma y promover la seguridad

en los proyectos que desarrollamos”, explica

Claudio Castro.

“La futura versión 6.5 ampliará el capítulo relativo

al Delta P, o presión diferencial de corrientes

de agua”, una de las principales causas de siniestralidad

en buceo que tiene como consecuencia la

succión o atrapamiento de los buceadores. “Durante

el pasado año hemos sufrido en Latinoamérica

algunos casos provocados por el fenómeno

Delta P y por tanto ADCI está trabajando para mejorar

el capítulo que existe en nuestro consenso de

normas”, argumenta Gabriel Calva.

En relación al uso del scuba o de buceo autónomo,

cuyo debate se mantiene abierto en muchos

países del mundo, Claudio Castro ha

recordado cual es la posición de la asociación:

“este sistema como método de buceo para operaciones

comerciales o industriales no es seguro y

30| ENERO www.subaquaticamagazine.es


Claudio Castro

Directivo en el Board de ADCI

“La posición de la

asociación es clara en

el uso de equipos en

autónomo o scuba: no

es un sistema recomendado

para operaciones

comerciales”

así lo deja refrendado nuestro Consenso de Normas

Internacionales. Entendemos que pueden

haber excepciones que se queden justificadas con

un detallado análisis de riesgo, pero nunca para llevar

a cabo buceos en puertos, ni en operaciones de

limpieza o inspecciones de buque o similares. La

norma es extremadamente clara en esto y no recomienda

el scuba”, asevera Castro.

Por su parte, el presidente del capítulo Latinoamericano

y Caribe ha recordado que “durante

2021, la entidad ha centrado sus esfuerzos en analizar

las medidas de seguridad y preventivas necesarias

para el mantenimiento de equipos en

operaciones de buceo durante la pandemia”. Hay

que tener en cuenta que el virus SARS-CoV-2

ataca directamente al sistema respiratorio y su

gravedad puede provocar patologías irreversibles

que podrían incapacitar a los buzos para el ejercicio

de sus labores.

Por último, los directivos entrevistados por

esta revista han hecho hincapié en el crecimiento

de empresas asociadas en México y especialmente

en Oriente Próximo, en países como Egipto

o los Emiratos Árabes, donde la normativa que

ADCI propone está teniendo una buena acogida.

INTEGRANTES DE LA JUNTA

El Board de ADCI está integrado por el presidente

Bo Ristic de la compañía Morrison Energy; los vicepresidentes

primero y segundo David Dodd, de

CONSOR Engineers y Randy Jacobs de JF Brennan

Company, respectivamente; El tesorero Robbie

Mistrea (Divers Supply Inc. ), dos miembros

más del comité ejecutivo, Claudio Castro (S.T.S Ingeniería

y Construcción Marítima de Chile) y

Bryan Nicholls, (U.S. Underwater Services, LLC),

El presidente ejecutivo Phil Newsum y el Consejero

legal Douglas Truxillo, (Esq. -Onebane, Bernard,

et al.)

Además se suman a esta directiva cada uno de

los presidentes de todos los capítulos que integran

ADCI: Tom Ulrich (American Marine), Karl Miller

(Bay-Tech Industries, Inc) Gary Jones (Broco)

Gabriel Calva (Constructora Subacuatica Diavaz)

Kurt Feairheller (Croon Diving Corporation) Don

Dryden (Dryden Diving Company), Daniel Pierson

(Global Diving & Salvage), Justin Scherf (J.F. Brennan);

Bruce Trader (Madcon Corporation), Don Wilkins

(Marine Solutions, Inc.), Jeffrey Gazarek

(Moffa and Nichol), Craig Fortenbery (Moran Enviromental),

Patrick Jeffries (Oceaneering International),

Richard Fryburg (Subsalve USA

Corporation) y Jim Ellio (T & T Subsea LLC).

El origen de la certificación de los supervisores

en ADCI nace por la internacionalización

de las compañías integradas

en la asociación. Cuando llegaron las empresas

europeas del sector al continente americano

hace más de dos décadas, IMCA y ADCI

se encontraron en el camino.

A partir de ese momento fue necesario

conciliar los criterios que cada una de las dos

instituciones tenían acerca de la figura del supervisor.

Mientras que IMCA ya había creado

una titulación para este perfil profesional,

ADCI se basada en reconocer la experiencia de

campo para designar al supervisor a cargo de

las operaciones.

Pronto consideraron que ambas premisas

eran necesarias, es decir, los conocimientos

académicos y la experiencia, como una manera

de demostrar la competencia del supervisor.

En ADCI nunca hemos creído en los supervisores

de aula, pero sí entendemos que es necesario

una evaluación en ambos sentidos. Esa

fue la razón de la creación de estas certificaciones.

A partir de ahí, elaboramos un banco de

preguntas y conocimientos que entendimos

necesarios para demostrar que la persona es

competente para ponerse al frente del equipo.

Hay que recordar que en manos del supervisor

queda la vida de los buzos, por tanto es la figura

más destacada, si cabe decirlo, del grupo

de trabajo. Tiene un alto grado de responsabilidad.

Esta estrategia para validar las competencias

del supervisor se desarrolló hace una década

y ahora damos un paso más en nuestro

camino para alinear a todas las empresas

ADCI con los mismos estándares a nivel mundial.

Nuestro Consenso de Normas Internacionales

para Buceo Comercial y Operaciones

Submarinas está continuamente siendo comparado

con otras normas, como por ejemplo

con las diseñadas por IMCA, con quien tenemos

una estrecha colaboración. Es por eso que

nuestras empresas son las responsables de

preparar a su personal para estar a la vanguardia

de la seguridad en la industria como

miembros de esta organización, cuya influencia

crece cada año a nivel mundial.

www.subaquaticamagazine.es ENERO | 31



INTERNACIONAL

El buceo profesional chileno

reclama medidas urgentes

SubaQuatica Magazine ha entrevistado al presidente del Sindicato

Nacional Buzos de Chile (SNBC), Claudio Faundez, para conocer la

situación del gremio tras los últimos accidentes mortales

Por: Pedro Pérez

C

hile es posiblemente el país con la población

de buzos más extensa del mundo, con un

censo estimado de 30.000 buzos, repartidos

en distintas industrias y actividades económicas.

Esta cifra de profesionales y el gran volumen de

trabajo para el gremio contrasta con los niveles de

seguridad y con sus condiciones sociolaborales.

El país andino registra una tasa de siniestralidad

alarmante. Sin ir más lejos, pocos días antes de

concluir el año 2021, se produjo un accidente mortal.

Y el nuevo año comenzaba igualmente trágico,

con el fallecimiento de un buzo acuícola.

Las voces que llegan desde el buceo chileno hablan

de pocas inversiones en equipos, de salarios

muy bajos, de contratos precarios y, sobre todo, de

una falta de regulación en materia de normativa.

SubaQuatica Magazine ha contactado con

Claudio Faundez, presidente del Sindicato Nacional

Buzos de Chile (SNBC), para conocer de primera

mano la situación del sector y cuáles serían los

pasos a seguir para conseguir tan ansiadas mejoras.

P - Señor Faundez, el año 2022 se ha iniciado

con una nueva tragedia en el sector acuícola

¿cuáles son los principales motivos de la

precariedad general de los buzos en Chile?

R - En Chile hay varios factores que afectan negativamente

al buceo. La falta de una regulación

del buceo a nivel estatal provoca una continua situación

de incertidumbre entre los buzos, que no

conocen realmente cuáles son las condiciones de

su trabajo en cada categoría.

Además, esta desregulación facilita que para

crear una empresa de buceo no se precisen grandes

requisitos. Basta con tener un equipo de buceo

y el contacto de los clientes que necesitan servicios.

Y esto es muy peligroso.

Los últimos años están resultando especialmente

trágicos (15 accidentes mortales en los últimos

12 meses) ¿cuáles son las principales

reclamaciones del SNBC en materia de seguridad

para los profesionales?

Desde los comienzos del sindicato, nuestra

lucha se enfocó en conseguir una nueva legislación

para el sector. Estamos pidiendo que los políticos

nos escuchen y poder aportar nuestros conocimientos

para regular el buceo de forma correcta.

“Los buzos chilenos necesitamos con

urgencia una regulación a nivel estatal que fije

condiciones de seguridad y laborales dignas”

El país ha salido recientemente de unas elecciones

presidenciales que han traído un nuevo Gobierno

¿el ejecutivo saliente realizó algunas

gestiones para mejorar las condiciones del sector?

Con el Gobierno anterior no pudimos programar

nada en firme, ni propuestas ni reuniones.

En las próximas semanas estaremos en Santiago

de Chile para reunirnos con el gabinete de Gabriel

Boric, el nuevo presidente electo de la

República.

Nuestra intención es exponerles nuestras demandas

y presentar nuestros 6 grandes proyectos

para mejorar el buceo en Chile.

Como representante sindical y conocedor de

la situación ¿cuáles cree usted que deben ser los

primeros movimientos del recién elegido gobierno

para mejorar las condiciones y luchar contra

la alta siniestralidad?

Necesitamos que el nuevo gobierno plantee

unas medidas claras y directas, que produzcan un

cambio radical en el buceo chileno.

Desde el SNBC, creemos que esas propuestas

deben encaminarse a conseguir los siguientes

hitos: modificación de la ley de mutualidad; modificación

de la ley de trabajo pesado; creación de un

estuto laboral de protección del buzo; profesionalización

de la actividad del buceo en Chile con carreras

técnicas; reconocimiento como patrimonio

vivo a todos los buzos mariscadores y sus asistentes

y, por último, búsqueda de nuevos mercados

para mejorar los bajos precios de los productos y

beneficios.

¿Qué opina usted sobre el uso de técnicas de

buceo como el buceo autónomo o el hookah en actividades

de buceo profesionales, desde la acuicultura,

los bentónicos o el comercial?

El hookah es una técnica totalmente desaconsejada

para buceo profesional, y sobre todo para

las riesgosas faenas de las salmoneras.

Desgraciadamente, se usan en muchas granjas

poniendo en peligro diariamente a cientos de

buzos.

Sabemos que en otros lugares se está usando

el suministro desde superficie en este gremio con

muy buenos resultados. Sería muy positivo adoptar

estas medidas que funcionan bien.

Usted ha declarado en múltiples ocasiones

que es fundamental una unión más fuerte de los

buzos del país. En este sentido ¿qué cree que le

puede aportar este sindicato a los buzos?

Sin duda, el Sindicato Nacional Buzos de Chile

se estableció como una plataforma para exponer

y defender los derechos, humanos, laborales, de seguridad

y de salud de los buzos y que puedan tener

más fuerza y respaldo a nivel estatal.

Claudio Faundez, presidente del SNBC. FAUNDEZ

www.subaquaticamagazine.es ENERO | 33


Por: Gustavo Mauvecín | Intro: Pedro Pérez MEDICINA

Buceo, grasas y

enfermedad

descompresiva

Un estudio científico asocia el abuso de

lípidos con un mayor riesgo de padecer

accidentes por descompresión en buzos

U

n día más amanece con un frío de mil demonios.

Te levantas de la cama, visualizas lo

que te espera y, automáticamente, piensas

en que tienes que cargar energías para sacar el tajo

adelante. Frases de abuela te susurran al oído, te

dejas llevar y untas una gran tostada con mantequilla.

Para más inri, a mitad de jornada, anhelas la

vuelta a superficie y un canto de sirena con olor a

chistorra y huevos fritos te inunda la mente.

Puede que en algunas ocasiones esto sea el

justo premio que te mereces por ser buzo. Unas jornadas

sin reloj, un clima endemoniado y un ritmo de

trabajo que solo entiende de producir y producir.

Pero, ojo, si conviertes esto en tu día a día, puedes

estar creando un monstruo.

GRASAS Y BENDS

Hace ya algunos años, en buceo se acuñó el término

de buzos formadores y no formadores de burbujas.

Esto va de la mano del concepto de “estrés descompresivo”.

Es decir, que algunos buzos que

realizan el mismo perfil de buceo, se le podrán formar

más o menos cantidad de burbujas circulantes

en su sistema venoso.

Ya hace un tiempo, la doctora Dorota Kaczerska,

y su grupo de investigadores en Polonia, realizaron

un estudio que tuvo por objeto demostrar la relación

de la dieta y la seguridad del buceo. Se tomaron

en cuenta las preferencias alimenticias de los

buzos, con especial atención a la ingesta de grasas

y sus efectos en los niveles de colesterol y triglicéridos

en la sangre, así como la incidencia del estrés

descompresivo después de exposiciones hiperbáricas

con aire.

Se seleccionaron en aquel momento a 56 buzos

experimentados, los que tuvieron que responder

un cuestionario referente a sus preferencias alimenticias.

Realizaron dos buceos a 30 y 60 metros

de profundidad en cámara hiperbárica con un

tiempo de fondo de 30 minutos, separados por 24

horas entre ambos buceos. Antes de cada buceo se

Los buzos con dietas altas

en grasas sufren un mayor

estrés descompresivo tras

realizar inmersiones con

aire que los que llevan una

alimentación equilibrada

les extrajo sangre para determinar los niveles séricos

de lípidos plasmáticos. Inmediatamente finalizado

cada buceo, y a los 30 y 60 minutos, se les

realizó una ecografía Doppler venosa a fin de determinar

el grado del estrés descompresivo, utilizando

la escala de Kisman.

Los autores concluyeron que una dieta alta en

grasas, asociado a un elevado valor de los lípidos

plasmáticos, aumentaba significativamente la gravedad

del estrés descompresivo después de realizar

buceos con aire, lo que aumenta el riesgo de la

aparición de alguna de las manifestaciones de enfermedad

de la descompresión.

Por otro lado, se sabe que las nanoburbujas se

forman espontáneamente cuando una superficie

lisa e hidrofóbica se sumerge en agua que contiene

gas disuelto. Estas nanoburbujas son los micronúcleos

o “semillas” gaseosas subyacentes a las burbujas

de descompresión y a la enfermedad de

descompresión. Recientemente, en 2018, el doctor

Ran Arieli y colaboradores, propusieron una nueva

hipótesis, en la que postularon que un factor importante

en la formación de burbujas es la presencia

de lo que denominaron puntos hidrofóbicos

activos (PHA). Estos se encuentran en el endotelio

de los capilares venosos y arteriales. Lo más interesante,

es que estos PHA son derivados del surfractante

pulmonar.

Los componentes esenciales de esta sustancia

tensioactiva (fosfolípidos) pulmonares son la dipalmitoilfosfatidilcolina

(DPPC) y las proteínas

tensioactivas B y C, que se encuentran en el plasma

del hombre y de ovejas, mientras que la DPPC también

se encontró en los PHA. Los PHA parecen ser

estables, y su número y tamaño aumenta con la

edad a medida que se deposita más DPPC. Las nanoburbujas

pueden desarrollarse en los PHA durante

la descompresión en los capilares de los

buzos, y crecerán en burbujas venosas con la descompresión.

Los autores observaron que el principal surfactante

en el pulmón es DPPC (40%), además de

otros componentes adicionales que incluyen otros

fosfolípidos, glicéridos y colesterol. Estos fosfolípidos

tensiactivos se formarían en los llamados

“cuerpos lamelares” de los neumonocitos II de los

alvéolos y podrían “gotear” desde estos hacia los

capilares pulmonares.

Es por esto por lo que los autores sugieren que,

algunos de los componentes grasos adicionales

transportados por la sangre se adherirán al PHA,

contribuyendo así a su crecimiento. Por ello, los

buzos que consumen alimentos ricos en grasas, o

son portadores de un aumento metabólico de los

lípidos, y como resultado tienen más componentes

grasos en su sangre, desarrollarán más y más grandes

puntos hidrofóbicos activos, convirtiéndose

posteriormente en “burbujeadores”, con un mayor

riesgo de desarrollar manifestaciones de enfermedad

de la descompresión.

EFECTO MORSA

Hay una creencia popular que dice que la capa de

grasa protege del frío. Atendiendo a bases físicas

no está falta de razón. Pero hay otros factores

mucho más saludables para conseguir ese mismo

efecto.

La grasa, efectivmente, es un aislante bastante

bueno y nos ayuda a mantenernos calientes, pero

34 | ENERO www.subaquaticamagazine.es


“Si pretendes mantenerte

caliente bajo el

agua, es mucho mejor ir al

gimnasio y ganar masa

muscular que ir a la cocina

y ganar kilos de grasa”

esta aseveración esconde otras cuestiones.

La cantidad de calor que generamos está relacionada

con nuestro tamaño. Las personas con

más volumen generan más calor que las personas

pequeñas. La cantidad de calor que perdemos está

relacionada con nuestra superficie. Las personas

grandes tienen un área de superficie mayor que las

personas pequeñas, pero la proporción cambia. Las

personas pequeñas tienen un área de superficie

mucho más grande en comparación con su peso

que las personas grandes. Por lo tanto, los bebés

corren un grave riesgo de hipotermia porque tienen

una superficie muy grande en comparación con

su peso. Esto también es cierto en los adultos,

donde una persona pequeña se enfriará más rápido

que una persona grande, incluso si su porcentaje de

grasa corporal es el mismo.

Además, tal como apunta el Dr. David Sawatzky

(médico con más de 35 años de experiencia en la

Armada de Canadá), curiosamente, el músculo en

reposo es un aislante tan bueno como la grasa, y el

músculo en funcionamiento genera mucho calor.

Por lo tanto, si pretendes mantenerte caliente, es

mucho mejor ir al gimnasio y ganar masa muscular

que ir a la cocina y ganar kilos de grasa.

Gustavo Mauvecin

Especialista en Medicina Hiperbárica y

Subacuática - Mar del Plata (Argentina)

E

l Dr. Gustavo Mauvecin se dedica desde

hace más de 30 años a la Medicina Hiperbárica.

Se formó en la Armada Argentina

como Oficial Médico de Buceo y

Submarinos. Posteriormente continuó su capacitación

en la AU.S.Navy como Diving Medical

Officer y Underwater Medial Officer. Es

socio fundador de la Sociedad Argentina de

Medicina Hiperbárica y Actividades Subacuáticas,

en la que ocupó los cargos de presidente

y vicepresidente. Como docente, ha

formado a médicos, paramédicos, enfermeros

y buzos en la gestión de accidentes relacionados

con el buceo y el trabajo en

ambientes sometidos a presión, al igual que

en la seguridad y prevención de accidentes laborales

en este medio y cámaras hiperbáricas.

Actualmente está al cargo de la Dirección

Médica del Centro de Medicina Hiperbárica

de Mar del Plata y trabaja como asesor para

empresas de buceo offshore, de buceo de intervención

y de saturación. Colabora con

DAN (Divers Alert Network) como médico de

enlace para Latinoamérica. Es también coautor

del libro ‘Buceo, aspectos médicos y fisiológicos’.

Dietas equilibradas y hábitos de vida saludables

favorecen una carrera profesional menos propensa

a las enfermedades comunes del buzo . PIXBAY

Una cuestión fisiológica

Emilio Salas Pardo

Coronel Médico del Cuerpo Militar de

Sanidad y Secretario de la ASEMHS

El origen de la Enfermedad Descompresiva (E.D.) es la

formación de burbujas de gas inerte, que en el caso del

aire comprimido es el nitrógeno (N2), el cual ni se metaboliza

ni combina con ningún sistema biológico y permanece

disuelto aunque inactivo en la sangre y en el organismo

durante la descompresión, debido a un fenómeno

de saturación de gas. Mientras el buceador está

en inmersión (fase de compresión), se produce un incremento

de las presiones parciales de los gases inertes

en alveolos, sangre, tejidos y células que van a

originar la absorción y disolución (fase de saturación)

de los mismos en el organismo. El N2 es más liposoluble

que hidrosoluble por lo que su difusión es mayor

hacia los tejidos ricos en grasa. La menor tasa de perfusión

de estos hace que tarden más tiempo en alcanzar

el estado de saturación obedeciendo a mecanismos

de difusión simple.

www.subaquaticamagazine.es ENERO | 35


LITERATURA

Por: Pedro Pérez

‘the underwater welder’, una novela

gráfica sobre emociones profundas

A

priori, las profundidades marinas no parecen

el entorno más idílico para dar rienda

suelta a divagaciones sobre el destino o la

dimensión de nuestra existencia. Pero sí puede suponer

un entorno lo suficientemente hostil como

para que afloren reflexiones acerca de cuestiones

elementales de nuestra vida: los miedos, las emociones

y las responsabilidades.

De esto último trata la novela gráfica de Jeff Lemire,

un autor de cómics canadiense especialmente

conocido por su trabajo para las editoriales

DC y Marvel, y por series de creación propia como

Black Hammer, que alcanzaron una gran aceptación

entre público y crítica.

Lemire aprovecha la encrucijada emocional de

un buzo comercial que realiza trabajos de soldadura

subacuática para hacer una profunda reflexión

existencial.

El personaje principal, Jack Joseph, trabaja en

una plataforma petrolera en alta mar reparando tuberías,

frente a las costas de Nueva Escocia.

Jack está acostumbrado a las presiones de las

profundidades, pero en tierra, su esposa está embarazada

de su primer hijo y el buzo siente la presión

de la paternidad inminente.

En una de las inmersiones, Jack tiene un encuentro

paranormal en el fondo del mar, que lo

pone en contacto con el fantasma de su propio

padre.

‘The Underwater Welder’ explora temas relacionados

con la relación entre padre e hijos, la memoria,

la percepción de la realidad, el nacimiento y

la muerte. En definitiva, con los tesoros que todos

escondemos en lo más profundo de nuestro ser.

Valoración de la crítica

Algunas de las principales páginas web de reseñas

literarias destacaron a ‘The Underwater Welder’

como una de las mejores novelas gráficas de 2012.

Por ejemplo, Comic Book Resources, The A.V. Club

y ComicsAlliance incluyeron la obra en sus listas de

"Lo mejor de 2012".

El diario The New York Times la calificó como

"una llamativa evocación de las emociones y una

conmovedora meditación sobre los fantasmas que

nos persiguen y cómo luchamos para mantener a

raya a esos espectros".

Más info: www.topshelfcomix.com

Jeff Lemire usa ilustraciones de trazo grueso

para dar cuerpo a la historia. En muchas de

ellas se ven los equipos de buceo propios de

estos trabajo. TOP SHEL PROD.Abajo, una imagen

del reconocido y oscarizado actor canadiense

Ryan Goslin. HFA

un proyecto para hollywood

En 2017, durante la Comic Con de Emerald

City, los principales medios relacionados

con el séptimo arte anunciaron que el

reconocido actor Ryan Goslin encabezaría

un proyecto de adaptación de la novela de

Lemire al cine.

Desde Hollywood se adelantaba que

Goslin, Ken Kao y Anonymous Content se

han unido para producir la película, en la

que el propio Lemire, Chris Staros (editor

jefe de la editorial Top Shelf) y Ted Adams

(CEO de IDW Publishing) formarían parte

del equipo.

En aquel momento no se anunción nada

acerca de un posible reparto, ni se dieron

pistas sobre las localizaciones.

A día de hoy, el proyecto aún se encuentra

sumergido, a falta de recibir un último

empujón que lo haga subir a superficie

como al protagonista de la novela.

36 | ENERO www.subaquaticamagazine.es



DESTINOS

Historia y buceo:

'The Diving Museum'

(Gosport – UK)

Fue creado en 2011 por The Historical Diving Society

con el objetivo preservar y promover la dilatada tradición

de la industria subacuática del país

Por: Pedro Pérez

R

eino Unido es uno de los principales destinos

turísticos del mundo, por sus tradiciones

y su diversidad cultural. Pero más allá

de Camdem Town y de las bulliciosas calles de la

city, hay todo un mundo por descubrir, incluso si

eres amante de la historia del mundo submarino.

El Museo del Buceo de Gosport fue creado en

2011 por The Historical Diving Society. Está ubicado

en una antigua batería militar de época victoriana

en Gosport, a orillas del Solent. Es el

único museo de este tipo en el Reino Unido.

La localidad de Gosport, situada al sur de Inglaterra

(en el área de Southampton) es un punto

de referencia en la industria mundial del buceo.

En 1832, los hermanos Deane (los inventores del

casco de buceo) llevaron a cabo el primer buceo

comercial del mundo frente a la costa de la Isla

de Wight. Posteriormente, John Deane se mudó

a Gosport para continuar trabajando en los naufragios

locales. Su invento de repente hizo posible

la exploración submarina y el nuevo "arte del

buceo" pronto se extendió por todo el mundo. El

prototipo de casco con el que los hermanos

Deane perfeccionaron su diseño original se encuentra

actualmente expuesto en este centro.

Colecciones

Aunque es de pequeñas dimensiones, el museo

cuenta con cinco colecciones permanentes que

incluyen tanto al buceo clásico, el buceo militar,

el buceo comercial. También hay un espacio para

el buceo deportivo y el buceo científico y experimental.

En sus salas, alberga una amplia gama de

equipos que incluyen campanas de buceo, cámaras

y trajes de buceo atmosféricos. Todas las técnicas

de buceo están representadas de forma

cronológica, mostrando la evolución en el equipamiento

y las técnicas.

Además, el centro programa exposiciones itinerantes

a lo largo del año, de diferentes temas

relacionados con el mundo submarino y cuyo calendario

está disponible en su página web.

Permanece abierto entre los

meses de abril y octubre, lo

que lo convierte en un destino

ideal para las vacaciones estivales.

La experiencia en la

misma ciudad puede completarse

con una visita al interesante

museo de submarinos

de la Royal Navy

Familia con niños

Viajar en familia o con niños no es una excusa

para no visitar este centro. El museo está orientado

a que la experiencia sea agradable para

todas las edades. Dispone de una kidzone en la

que los más pequeños de la casa podrán aprender

infinidad de curiosidades sobre el buceo.

Historical Diving Society

The Historical Diving Society nació en 1989 de

una propuesta de Nick Baker, el gerente de colecciones

del fabricante Siebe Gorman en su

sede de Cwmbran (Gales). Baker entendió que la

formación de una comunidad que preservara y

promoviera la herencia histórica del buceo en

todo el mundo era una necesidad. Actualmente

cuenta con 15 organizaciones nacionales asociadas,

entre las que se encuentra la Asociación Española

de Historia del Buceo (HDSES)

INFORMACIÓN ÚTIL

·Abierto desde principios de abril

hasta finales de octubre.

· Horario de visitas entre las 11 y las 16h

·Precios:

-Adultos - 5 libras

-Niños de 5 a 16 años - 4 libras

-Menores de 5 años - Gratis

-Familias - 15 libras

Más info: www.divingmuseum.co.uk

38 | ENERO www.subaquaticamagazine.es


www.subaquaticamagazine.es ENERO | 39


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