¡Vaya lío con la escuela!
Un libro imprescindible para todos aquellos que quieran partirse de risa. Adaptado a lectura fácil. Judith y Johan hacen de superhéroes justicieros para ayudar a quien creen que más lo necesita, pero… ¡no hay forma! ¡Todo les sale al revés! Al empezar la escuela descubren que este curso les ha tocado de profesor el señor Amela, que tiene la fama mundial por cuatro razones, y ninguna de ellas es ser divertido. ¿Y cómo se puede hacer de justiciero con un profesor que parece un sargento? Judith y Johan encuentran la forma de conseguirlo y la van a liar tanto como cuando estaban de vacaciones. ¡No lo pueden evitar! Tercer título de la colección Los líos de Judith y Johan.
Un libro imprescindible para todos aquellos que quieran partirse de risa. Adaptado a lectura fácil.
Judith y Johan hacen de superhéroes justicieros para ayudar a quien creen que más lo necesita, pero… ¡no hay forma! ¡Todo les sale al revés!
Al empezar la escuela descubren que este curso les ha tocado de profesor el señor Amela, que tiene la fama mundial por cuatro razones, y ninguna de ellas es ser divertido.
¿Y cómo se puede hacer de justiciero con un profesor que parece un sargento? Judith y Johan encuentran la forma de conseguirlo y la van a liar tanto como cuando estaban de vacaciones. ¡No lo pueden evitar!
Tercer título de la colección Los líos de Judith y Johan.
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Yo sigo igual.<br />
La c<strong>la</strong>se nos observa sorprendida. El señor Ame<strong>la</strong>,<br />
que escuchaba a los compañeros <strong>con</strong> los ojos cerrados,<br />
ahora abre un ojo y nos mira.<br />
–Uhú… –repite Johan.<br />
–¿Se puede saber qué hacéis? –pregunta el señor Ame<strong>la</strong>.<br />
–Yo soy un búho –dice Johan– y el<strong>la</strong> no puede hab<strong>la</strong>r,<br />
es un árbol.<br />
Asiento <strong>con</strong> una sonrisa.<br />
–Venga, va… –Nos hace un gesto <strong>con</strong> el dedo<br />
para que nos sentemos y cierra los ojos.<br />
–Uhú… –Johan revolotea saltando alrededor<br />
del profesor–. Yo puedo volver a mi sitio,<br />
pero el<strong>la</strong> no se puede mover. Es un árbol.<br />
Hago como si quisiera moverme, pero no pudiera.<br />
El señor Ame<strong>la</strong> vuelve a abrir el ojo y levanta <strong>la</strong> voz:<br />
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