El Oro de los Incas
Novela infantil, para niños de más de 10 años
Novela infantil, para niños de más de 10 años
¡Convierta sus PDFs en revista en línea y aumente sus ingresos!
Optimice sus revistas en línea para SEO, use backlinks potentes y contenido multimedia para aumentar su visibilidad y ventas.
<strong>El</strong> oro <strong>de</strong> <strong>los</strong> incas<br />
Parecía la voz <strong>de</strong> Víctor, pero como si viniera <strong>de</strong> muy lejos. Al mismo<br />
tiempo, se oía un VENTILADOR. Pero <strong>de</strong>bía <strong>de</strong> ser un ventilador<br />
gigante porque hacía mucho ruido.<br />
Celoni estaba muy orgul<strong>los</strong>o <strong>de</strong> su sueño. Era tan real que notaba<br />
las ráfagas <strong>de</strong> aire frío. Celoni sonrió. Le encantaban esa clase <strong>de</strong><br />
sueños.<br />
De repente, cayó la oscuridad. Las nubes <strong>de</strong>bían haber tapado el<br />
sol, aunque Celoni no recordaba haber visto ninguna nube antes<br />
<strong>de</strong> dormirse.<br />
Entonces volvió a oír aquellas palabras, más fuertes, pero igual <strong>de</strong><br />
ininteligibles:<br />
—¡… LONI! ¡… ELOS! ¡… ADOS!<br />
<strong>El</strong> viento y el ruido eran cada vez más intensos. Habrían <strong>de</strong>spertado<br />
a cualquier otro que no fuera Celoni. Y él habría continuado<br />
durmiendo si no hubiera recibido un golpe repentino y doloroso en<br />
la BARRIGA. Se incorporó dando un bote y le saltaron las gafas <strong>de</strong><br />
sol. Abrió <strong>los</strong> ojos y vio a Cali sentada en su barriga. Exclamó:<br />
—¡Mecachis! ¿Qué hace aquí esta gallina?<br />
Cali gritó con la voz <strong>de</strong> Víctor:<br />
—¡CELONI! ¡LOS CARAMELOS TIEMPARADOS!<br />
<strong>El</strong> chico abrió, rápidamente, un bolsillo <strong>de</strong> la mochila y sacó un puñado<br />
<strong>de</strong> carame<strong>los</strong> <strong>de</strong> regaliz que, enseguida, se puso en la boca. A<br />
continuación, miró a un lado y a otro. La gente huía en <strong>de</strong>sbandada,<br />
como si estuviera escapando <strong>de</strong> algún peligro.<br />
Entonces lo comprendió. Delante <strong>de</strong> él, un HELICÓPTERO aterrizó<br />
suavemente. Lo pilotaba Archi, el mayordomo escocés que trabajaba<br />
para el profesor Zapatóstenes <strong>de</strong>s<strong>de</strong> que fue salvado <strong>de</strong> morir<br />
en el siglo xvii, con el chaleco <strong>de</strong> siempre <strong>de</strong> rayas verticales negras<br />
y rojas. En el asiento <strong>de</strong>l copiloto iba Víctor, que le hacía señales<br />
para que subiera a bordo. Detrás estaba Ibis. Junto a la niña, había<br />
un asiento vacío. Celoni se levantó a toda prisa y or<strong>de</strong>nó a Cali:<br />
•12•<br />
•13•