20.06.2024 Visualizaciones

El Oro de los Incas

Novela infantil, para niños de más de 10 años

Novela infantil, para niños de más de 10 años

SHOW MORE
SHOW LESS

¡Convierta sus PDFs en revista en línea y aumente sus ingresos!

Optimice sus revistas en línea para SEO, use backlinks potentes y contenido multimedia para aumentar su visibilidad y ventas.

<strong>El</strong> oro <strong>de</strong> <strong>los</strong> incas<br />

Celoni intentó contestar con la boca llena y esparció migas <strong>de</strong> la<br />

TARTA por todas partes.<br />

—Glup. Lo siento. Que sepas que estoy completamente en contra.<br />

No soporto la altura. Total, que me ha entrado hambre. ¿Puedo<br />

comerme otro pedazo, Gertrud? Oh, por cierto, Archi me ha contado<br />

que querías convencer al profesor para ir a un lugar que no sé<br />

cómo se llama. ¿Lo has conseguido?<br />

La expresión <strong>de</strong> Cristina se entristeció un poco.<br />

—No. Iremos a CUSCO, como estaba previsto. No sé cómo se me ha<br />

pasado por la cabeza sugerirle un cambio en la misión. <strong>El</strong> profesor<br />

sabe muy bien lo que hace. Visitar Machu Picchu habría sido un<br />

sueño, pero no po<strong>de</strong>mos usar la Máquina <strong>de</strong>l Tiempo para hacer<br />

turismo.<br />

Mientras su prima hablaba, Celoni se entretenía mirando las ilustraciones<br />

<strong>de</strong> <strong>los</strong> libros sobre <strong>los</strong> incas que estaban sobre la mesa,<br />

especialmente las que representaban a personas. <strong>El</strong> chico frunció<br />

las cejas, pero no dijo nada.<br />

Al cabo <strong>de</strong> poco rato, Gertrud golpeó la MARMITA con un cucharón<br />

y reclamó:<br />

—¿Alguien podrrría aparrrtarrr todos esos librrros?<br />

Víctor y Celoni ayudaron a Cristina a apilar todos <strong>los</strong> libros, <strong>de</strong><br />

cualquier manera, en un lado <strong>de</strong> la mesa. Archi se ofreció:<br />

—No se preocupe, señorita Cristina. Yo me encargaré <strong>de</strong> guardar<strong>los</strong><br />

en su sitio. Oh, una elección EXCELENTE —aseguró el mayordomo<br />

al leer el título <strong>de</strong> uno <strong>de</strong> <strong>los</strong> libros más voluminosos—. Sótano<br />

ciento veinticinco, si no me equivoco.<br />

—Efectivamente, Archi. Decimoséptimo pasillo a la izquierda y,<br />

<strong>de</strong>spués, la sala que hay entrando por la tercera puerta <strong>de</strong>l fondo,<br />

la que tiene una calavera <strong>de</strong>ntro <strong>de</strong> una jaula.<br />

Víctor y Celoni se miraron. Este último murmuró:<br />

—Están chalados esos dos.<br />

Gertrud mandó a <strong>los</strong> chicos sentarse alre<strong>de</strong>dor <strong>de</strong> la mesa y puso<br />

un bol <strong>de</strong> ma<strong>de</strong>ra humeante frente a cada uno. En un plato pequeño<br />

estaban <strong>los</strong> cuatro GUISANTES TRADUCTORES. Cada Explorador<br />

se puso uno <strong>de</strong>ntro <strong>de</strong> la oreja. Gertrud explicó:<br />

—Cada bol contiene trrrece grrranos <strong>de</strong> maíz sacados <strong>de</strong> una<br />

mazorrrca cosechada en la última noche <strong>de</strong> luna llena. A<strong>de</strong>más,<br />

hay setenta y un altrrramuces. Y todo está dispuesto sobrrre una<br />

crrrema <strong>de</strong> cacahuetes. Con eso, hablarrréis quechua a la perrrfección.<br />

Celoni dijo, con la boca llena:<br />

—Supongo que el QUECHUA es la lengua que hablaban <strong>los</strong> incas.<br />

•20•<br />

•21•

Hooray! Your file is uploaded and ready to be published.

Saved successfully!

Ooh no, something went wrong!