02.10.2024 Visualizaciones

Estado de México - Bicentenario 15

Apuntes históricos sobre la biblioteca pública del Estado de México

Apuntes históricos sobre la biblioteca pública del Estado de México

SHOW MORE
SHOW LESS

¡Convierta sus PDFs en revista en línea y aumente sus ingresos!

Optimice sus revistas en línea para SEO, use backlinks potentes y contenido multimedia para aumentar su visibilidad y ventas.

María Teresa Jarquín Ortega<br />

Apuntes históricos<br />

sobre la biblioteca<br />

pública <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong><br />

<strong>de</strong> <strong>México</strong>


2/<strong>Estado</strong> <strong>de</strong> <strong>México</strong>: <strong>Bicentenario</strong><br />

Dr. Raymundo César Martínez García<br />

Presi<strong>de</strong>nte<br />

Dr. Miguel Adolfo Guajardo Mendoza<br />

Secretario General<br />

Dra. R. Margarita Vasquez Montaño<br />

Coordinadora <strong>de</strong> Investigación


M. T. Jarquín Ortega: Apuntes históricos sobre la biblioteca pública <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong> <strong>de</strong> <strong>México</strong>/3<br />

María <strong>de</strong>l Carmen Salinas Sandoval<br />

Coordinadora general <strong>de</strong> la obra<br />

María Teresa Jarquín Ortega<br />

Apuntes históricos<br />

sobre la biblioteca<br />

pública <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong><br />

<strong>de</strong> <strong>México</strong>


4/<strong>Estado</strong> <strong>de</strong> <strong>México</strong>: <strong>Bicentenario</strong><br />

Edición y corrección: Trilce Piña Mendoza<br />

Diseño, formación, tipografía y cuidado <strong>de</strong> la edición: Luis Alberto Martínez López<br />

Primera edición electrónica 2024<br />

DR © El Colegio Mexiquense, A.C.<br />

Ex hacienda Santa Cruz <strong>de</strong> los Patos s/n,<br />

colonia Cerro <strong>de</strong>l Murciélago,<br />

C.P. 51350, Zinacantepec,<br />

<strong>Estado</strong> <strong>de</strong> <strong>México</strong>.<br />

www.cmq.edu.mx<br />

Esta obra fue sometida a un proceso <strong>de</strong> dictaminación académica bajo el principio <strong>de</strong> doble ciego, tal y como se señala en<br />

los puntos 31 y 32 <strong>de</strong>l apartado V, <strong>de</strong> los Lineamientos Normativos <strong>de</strong>l Comité Editorial <strong>de</strong> El Colegio Mexiquenses, A. C.<br />

Queda prohibida la reproducción parcial o total <strong>de</strong>l contenido <strong>de</strong> la presente obra sin contar previamente con la autorización<br />

expresa y por escrito <strong>de</strong> los titulares <strong>de</strong> los <strong>de</strong>rechos <strong>de</strong> esta edición, en términos <strong>de</strong> la Ley Fe<strong>de</strong>ral <strong>de</strong> Derecho <strong>de</strong> Autor y, en<br />

su caso, <strong>de</strong> los tratados internacionales aplicables. La persona que infrinja esta disposición se hará acreedora a las sanciones<br />

legales correspondientes.<br />

Nota: las imágenes aquí presentadas son <strong>de</strong> caracter ilustrativo y no persiguen fines <strong>de</strong> lucro.<br />

Hecho en <strong>México</strong> / Ma<strong>de</strong> in Mexico<br />

ISBN: 978-607-8836-86-4 (volumen <strong>15</strong>)<br />

ISBN: 978-607-8836-70-3 (obra completa)<br />

Esta obra está licenciada bajo CC BY-NC-SA 4.0. Para ver una copia <strong>de</strong> esta licencia, visite<br />

https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/


M. T. Jarquín Ortega: Apuntes históricos sobre la biblioteca pública <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong> <strong>de</strong> <strong>México</strong>/5<br />

Índice<br />

A manera <strong>de</strong> conclusión 14<br />

Para saber más… <strong>15</strong><br />

Iconografía 16


6/<strong>Estado</strong> <strong>de</strong> <strong>México</strong>: <strong>Bicentenario</strong>


M. T. Jarquín Ortega: Apuntes históricos sobre la biblioteca pública <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong> <strong>de</strong> <strong>México</strong>/7<br />

“Una biblioteca <strong>de</strong>be estar abierta a<br />

todo el mundo y ser <strong>de</strong> fácil acceso,<br />

fundada con el fin <strong>de</strong> no negar jamás la<br />

comunicación al menor <strong>de</strong> los hombres<br />

que tenga necesidad <strong>de</strong> ella”.<br />

Caillet, 1988: 389.<br />

EL PROYECTO DE LAS bibliotecas públicas fue parte fundamental<br />

<strong>de</strong> los i<strong>de</strong>ales propuestos para que <strong>México</strong> estuviera a la altura <strong>de</strong><br />

las principales capitales cosmopolitas; los políticos <strong>de</strong> la época a<br />

cargo <strong>de</strong> esta iniciativa eran diplomáticos que habían estado en contacto<br />

directo con las socieda<strong>de</strong>s europeas. Las bibliotecas se concibieron<br />

como fuerte apoyo para la ampliación <strong>de</strong>l conocimiento, ya<br />

que por ellas las clases populares tendrían acceso a los libros e información<br />

a los que, anteriormente, no tenían acceso. Este capítulo, <strong>de</strong><br />

manera somera, preten<strong>de</strong> consolidarse como un acercamiento a la<br />

historia <strong>de</strong> la instauración <strong>de</strong> la primera biblioteca pública <strong>de</strong>l actual<br />

<strong>Estado</strong> <strong>de</strong> <strong>México</strong>.<br />

Las bibliotecas son aquellas instituciones <strong>de</strong> carácter cultural cuyo<br />

fin es educar fuera <strong>de</strong> las escuelas; por ello, diversos gobiernos comenzaron<br />

a construirlas para lograr sus cometidos en materia <strong>de</strong><br />

educación. Este fue el caso <strong>de</strong> los constituyentes <strong>de</strong> 1824, en nuestra<br />

entidad, quienes se percataron <strong>de</strong> su importancia; lo anterior formaba<br />

parte <strong>de</strong> la impronta política <strong>de</strong> poner la educación al servicio <strong>de</strong>l<br />

<strong>Estado</strong> mediando las i<strong>de</strong>as a través <strong>de</strong> los libros que se pusieron al<br />

alcance <strong>de</strong>l pueblo.<br />

La i<strong>de</strong>a <strong>de</strong> las bibliotecas públicas ha estado presente <strong>de</strong>s<strong>de</strong> los<br />

inicios <strong>de</strong> la historia, pero con un significado diferente al que ahora<br />

manejamos; así, encontramos repositorios públicos en Grecia y Roma<br />

y, posteriormente, en Europa con el movimiento renacentista. Estas<br />

fueron <strong>de</strong> carácter personal o privado para el uso <strong>de</strong> sus fundadores,<br />

eruditos, estudiantes, sacerdotes y funcionarios con el fin <strong>de</strong> que<br />

aprovecharan las colecciones bibliográficas. El uso, <strong>de</strong>s<strong>de</strong> luego, era<br />

abierto, pero estaba sujeto a distintos intereses.<br />

Cuando hablamos <strong>de</strong> las bibliotecas es interesante conocer la tradición<br />

cultural antigua que existió en el actual territorio <strong>de</strong> <strong>México</strong>.


8/<strong>Estado</strong> <strong>de</strong> <strong>México</strong>: <strong>Bicentenario</strong><br />

Durante la época novohispana hubo tres bibliotecas que abrieron<br />

sus puertas a la sociedad ilustrada: la Biblioteca Palafoxiana <strong>de</strong> Puebla,<br />

la Turriana <strong>de</strong> la Catedral Metropolitana y la perteneciente a la<br />

Real y Pontificia Universidad en la Ciudad <strong>de</strong> <strong>México</strong>.<br />

La i<strong>de</strong>a que se tenía <strong>de</strong> la biblioteca pública llegó a <strong>México</strong> con<br />

el obispo Juan <strong>de</strong> Palafox y Mendoza, en el siglo xvii. Él perteneció<br />

a una familia aristocrática española, estudió <strong>de</strong>recho en la Universidad<br />

<strong>de</strong> Salamanca y realizó varios viajes como sacerdote por diversos<br />

países <strong>de</strong> Europa antes <strong>de</strong> llegar a Puebla a la edad <strong>de</strong> 40 años. En<br />

función <strong>de</strong> lo anterior, su modo <strong>de</strong> vida nos indica, con seguridad,<br />

que este personaje <strong>de</strong>bió estar al tanto <strong>de</strong>l <strong>de</strong>sarrollo <strong>de</strong> las bibliotecas<br />

<strong>de</strong> su época, pues tuvo relación con la corte y pertenecía a la<br />

Iglesia, siendo ambas las instituciones prolijas que procuraban estos<br />

espacios <strong>de</strong>dicados al saber.<br />

La i<strong>de</strong>a vanguardista <strong>de</strong> construir bibliotecas públicas que permitieran<br />

compartir con otras personas la riqueza <strong>de</strong> conocimientos<br />

que contenían los libros se extendió por toda Europa, en el mundo<br />

<strong>de</strong> la globalización temprana y, sin duda, Juan <strong>de</strong> Palafox la conoció,<br />

la vivió y la trajo a Puebla.<br />

La Biblioteca Turriana es la segunda <strong>de</strong> carácter público que se<br />

estableció en <strong>México</strong>, en 1758, la cual fue donada a la Catedral por<br />

los sacerdotes y doctores Luis y Antonio Torres, <strong>de</strong> allí su nombre.<br />

Su catálogo <strong>de</strong>muestra la riqueza <strong>de</strong> textos en materia humanística<br />

y religiosa, la mayoría <strong>de</strong> ellos escritos en latín, pero también en<br />

francés, griego y castellano, con obras <strong>de</strong> literatura castellana <strong>de</strong>l<br />

Siglo <strong>de</strong> Oro y gran riqueza en ediciones novohispanas. Solo duró<br />

en servicio 17 años y, pese a ser oficialmente la biblioteca <strong>de</strong> la<br />

Catedral <strong>de</strong> <strong>México</strong>, prestó sus servicios a todo el público. Parte <strong>de</strong><br />

sus libros fueron recogidos por la Inquisición por ser consi<strong>de</strong>rados<br />

peligrosos o prohibidos.<br />

La biblioteca más gran<strong>de</strong> y valiosa <strong>de</strong> la América hispánica colonial<br />

fue la que se estableció en la Real y Pontificia Universidad en la Ciudad<br />

<strong>de</strong> <strong>México</strong>, primera capital <strong>de</strong>l actual <strong>Estado</strong> <strong>de</strong> <strong>México</strong>; cabe <strong>de</strong>stacar<br />

que este acervo tuvo códices y manuscritos proce<strong>de</strong>ntes <strong>de</strong> Texcoco,<br />

elaborados por tlacuilos y dictados por los indígenas a los primeros<br />

evangelizadores, cuyo objeto era conocer a los naturales y realizar más<br />

fácil la transformación <strong>de</strong> la nueva sociedad.<br />

Poseyó obras que versaban sobre filosofía, teología, hagiografía y<br />

religión; se trata en su mayoría <strong>de</strong> libros escritos en latín forrados en<br />

pergamino y con marcas <strong>de</strong> fuego. A<strong>de</strong>más, todas las ór<strong>de</strong>nes religiosas<br />

que se establecieron en la Nueva España contaron con sus propios


M. T. Jarquín Ortega: Apuntes históricos sobre la biblioteca pública <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong> <strong>de</strong> <strong>México</strong>/9<br />

acervos, los cuales fueron expurgados por los gran<strong>de</strong>s bibliógrafos:<br />

Joaquín García Icazbalceta, Nicolás León y otros.<br />

El periodo novohispano <strong>de</strong>jó secuelas culturales que no podían<br />

hacerse a un lado con solo <strong>de</strong>cretar su <strong>de</strong>saparición. Una <strong>de</strong> ellas fue<br />

el control <strong>de</strong> la lectura; esta situación se hizo presente en un sinfín<br />

<strong>de</strong> querellas en el seno <strong>de</strong>l Congreso Constitucional <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong> Libre<br />

y Soberano <strong>de</strong> <strong>México</strong>, sobre todo en lo referente a la conveniencia<br />

<strong>de</strong>l control <strong>de</strong> los libros, dando nueva vida a las antiguas reglamentaciones<br />

<strong>de</strong> Carlos III y Benedicto XIV sobre la prohibición <strong>de</strong> estos.<br />

En varias ocasiones se abordó el tema <strong>de</strong> los libros, las i<strong>de</strong>as y la<br />

educación para el pueblo, pero siempre caían en discusiones bizantinas<br />

que no <strong>de</strong>jaban nada en concreto. Se trataba lo referente a libros que<br />

por <strong>de</strong>scuido <strong>de</strong> las aduanas marítimas se introducían al <strong>Estado</strong>, cosa<br />

que chocaba con las i<strong>de</strong>as liberales sobre la libertad <strong>de</strong> imprenta, que<br />

tanto se había dicho, era una garantía social ganada con la in<strong>de</strong>pen<strong>de</strong>ncia.<br />

A<strong>de</strong>más, estaban conscientes <strong>de</strong> que si se empezaba a recoger<br />

libros conforme a las leyes vigentes se iba a suscitar alarma, y si se<br />

<strong>de</strong>jaba circular causaban escándalo.<br />

Con el fe<strong>de</strong>ralismo en 1824 nacen las entida<strong>de</strong>s o estados <strong>de</strong> la<br />

República y, con ello, surgen las i<strong>de</strong>as promotoras <strong>de</strong> la organización<br />

y fundación <strong>de</strong> bibliotecas estatales, <strong>de</strong>pendientes <strong>de</strong> la sociedad y<br />

manejadas por el gobierno, con la i<strong>de</strong>a <strong>de</strong> que los libros <strong>de</strong>ben ser<br />

<strong>de</strong> uso social y para toda la comunidad; a partir <strong>de</strong> este momento<br />

histórico comenzará a enten<strong>de</strong>rse a la biblioteca como un servicio<br />

público capaz <strong>de</strong> facilitar la instrucción popular y convertir a cada<br />

ciudadano en persona dueña <strong>de</strong> su propio <strong>de</strong>stino.<br />

Ante tales acontecimientos, el Congreso aprobó, el 20 <strong>de</strong> septiembre<br />

<strong>de</strong> 1824, un <strong>de</strong>creto relativo a los libros que <strong>de</strong>ben recogerse<br />

por las autorida<strong>de</strong>s <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong> y así acabar con tantas discusiones<br />

que a nada conducían. A medida que el tiempo avanzaba se hacía<br />

cada vez más indispensable la instalación <strong>de</strong> una biblioteca y qué<br />

mejor que ponerla bajo el control <strong>de</strong> los constituyentes.<br />

El 22 <strong>de</strong> mayo <strong>de</strong> 1827 el Congreso autorizó al gobierno una<br />

inversión <strong>de</strong> 9 000 pesos en la compra <strong>de</strong> libros <strong>de</strong> ciencia y arte en<br />

Europa, aclarando que se hiciera por triplicado, con el objeto <strong>de</strong> establecer<br />

dos bibliotecas, una en don<strong>de</strong> se encontraran los supremos<br />

po<strong>de</strong>res <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong> y la otra en el lugar don<strong>de</strong> se aprovechara y fuera<br />

más indispensable. La tercera colección <strong>de</strong> libros se ven<strong>de</strong>ría y el producto<br />

<strong>de</strong> dicha venta se ocuparía para sostener dicha institución.<br />

Para realizar esto, el 2 <strong>de</strong> junio <strong>de</strong> ese año se nombró una comisión<br />

encargada <strong>de</strong> elaborar una lista con las obras que fueran indispensables<br />

para la inmediata apertura <strong>de</strong> una biblioteca. Esta quedó


10/<strong>Estado</strong> <strong>de</strong> <strong>México</strong>: <strong>Bicentenario</strong><br />

Lorenzo <strong>de</strong> Zavala, político<br />

e historiador mexicano.<br />

Durante su gubernatura en<br />

el naciente <strong>Estado</strong> <strong>de</strong><br />

<strong>México</strong> trasladó la capital<br />

a Tlalpan.<br />

integrada por el gobernador <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong>, Lorenzo <strong>de</strong> Zavala; Jacobo<br />

<strong>de</strong> Villaurrutia, presi<strong>de</strong>nte <strong>de</strong>l Supremo Tribunal <strong>de</strong> Justicia; Juan<br />

Wenceslao Barquera, primer consejero <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong>; Vicente Guido<br />

<strong>de</strong> Guido, diputado al Congreso <strong>de</strong> la Unión, y Epigmenio <strong>de</strong> la<br />

Piedra, diputado local. La lista <strong>de</strong> obras, en su mayoría, correspondían<br />

a trabajos <strong>de</strong> filósofos franceses <strong>de</strong>l siglo xviii.<br />

Se esperaba que los libros llegaran en el mes <strong>de</strong> abril <strong>de</strong> 1828,<br />

según lo afirmaba en su memoria Zavala, quien aseguró que se estaba<br />

concluyendo la pieza en que <strong>de</strong>bía colocarse la biblioteca pública<br />

estatal. Toluca fue el lugar elegido para el establecimiento <strong>de</strong> dicho<br />

local. El Gobierno <strong>de</strong> Zavala juzgó que sería conveniente <strong>de</strong>stinar<br />

una suma anual <strong>de</strong> 3 000 pesos para aumentar, año con año, el<br />

acervo y mantenerlo actualizado.<br />

Los libros llegaron <strong>de</strong> Veracruz, proce<strong>de</strong>ntes <strong>de</strong> Inglaterra; se<br />

<strong>de</strong>jaron pasar solo una remesa y <strong>de</strong>tuvieron las otras dos <strong>de</strong>bido a<br />

que venían obras <strong>de</strong> Rousseau y Voltaire, entre otras. El entonces<br />

gobernador <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong>, Lorenzo <strong>de</strong> Zavala, tuvo que hablar con el<br />

secretario <strong>de</strong> Hacienda para que autorizara el paso <strong>de</strong> dichos libros,<br />

pues la política seguida, no solo por el <strong>Estado</strong> sino por toda la República,<br />

consistía en controlar las i<strong>de</strong>as mediante los libros.<br />

Estas obras contenían las doctrinas que habían colaborado a<br />

<strong>de</strong>senca<strong>de</strong>nar la revolución <strong>de</strong> 1810, era asunto <strong>de</strong> pensarse. Todas<br />

eran consi<strong>de</strong>radas clásicas y abrazan todo género literario. A continuación,<br />

se enlistan algunos <strong>de</strong> los títulos <strong>de</strong>stacados:<br />

• De Llorente: Historia <strong>de</strong> la inquisición <strong>de</strong> España, Anales <strong>de</strong> la<br />

inquisición <strong>de</strong> España, Carta <strong>de</strong> un Presbítero, Carta <strong>de</strong> Cabarus.<br />

• Robertson: Historia <strong>de</strong> Carlos V, Historia <strong>de</strong> América.<br />

• Segur: Historia <strong>de</strong>l Bajo Imperio, Historia <strong>de</strong> Roma, Historia <strong>de</strong><br />

Holanda y Países Bajos.<br />

• Lismondi: Historia <strong>de</strong> la República Italiana.<br />

• Gibbon: Historia <strong>de</strong> la Deca<strong>de</strong>ncia <strong>de</strong>l Imperio Romano.<br />

• Hume Smollett: Historia <strong>de</strong> Inglaterra.<br />

• Thiers: Historia <strong>de</strong> la Revolución Francesa.<br />

• Bacon: Sus obras.<br />

• Alfieri: sus tragedias, obras filosóficas y políticas, sátiras, La<br />

Tiranía, Vita scritta <strong>de</strong> esso, Panegírico <strong>de</strong> Plinio a Trajano, Del<br />

príncipe y <strong>de</strong> las letras.<br />

• Montesquieu: sus obras.<br />

• Jovellanos: Ley Agraria<br />

• Bentham: Legislación Civil y Penal. Pruebas Judiciales.<br />

• Filangieri: Ciencias <strong>de</strong> la Legislación, Comentario <strong>de</strong> la Legislación.


M. T. Jarquín Ortega: Apuntes históricos sobre la biblioteca pública <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong> <strong>de</strong> <strong>México</strong>/11<br />

• Smith: La riquezas <strong>de</strong> las naciones.<br />

• Goya: Ciencia económica.<br />

• Condillac: sus obras.<br />

• Sarpi: Historia <strong>de</strong>l Concilio <strong>de</strong> Trento.<br />

• Barbeyrac: Derecho Natural y <strong>de</strong> Gente.<br />

• D´Alambert: sus obras.<br />

• Di<strong>de</strong>rot: sus obras.<br />

• Voltaire: sus obras.<br />

• Rousseau: Emilio, Contrato Social, Cartas <strong>de</strong> la Montaña, La<br />

Nueva Eloísa.<br />

• Volney: Las ruinas <strong>de</strong> Palmira y sus investigaciones sobre Historia<br />

Antigüa.<br />

• Helvétius: sus obras.<br />

• Villanueva: cartas eclesiásticas, vida literaria, Concordato <strong>de</strong><br />

<strong>México</strong> con Roma, cartas <strong>de</strong>l arzobispado <strong>de</strong> <strong>México</strong>.<br />

En primera instancia, esta biblioteca pública fue instalada en Tlalpan.<br />

Posteriormente, el 1° <strong>de</strong> junio <strong>de</strong> 1829, se creó, a instancias <strong>de</strong>l<br />

Congreso, una plaza <strong>de</strong> bibliotecario y una comisión encargada <strong>de</strong><br />

elaborar el reglamento que norme a dicha institución, el cual fue dado<br />

a conocer el 7 <strong>de</strong> octubre <strong>de</strong> 1831, cuando ya la biblioteca funcionaba<br />

en la ciudad <strong>de</strong> Toluca, <strong>de</strong>s<strong>de</strong> 1830 hasta la actualidad. Cabe<br />

aclarar que, una vez trasladados los po<strong>de</strong>res estatales a la actual capital<br />

<strong>de</strong>l estado, la biblioteca pública también tuvo que ser trasladada<br />

a Toluca, y se instaló en el local <strong>de</strong>l Superior Tribunal <strong>de</strong> Justicia, que<br />

antes fungió como el antiguo hospital <strong>de</strong> San Juan <strong>de</strong> Dios.<br />

El reglamento <strong>de</strong> la biblioteca se dividió en tres capítulos que<br />

versaban sobre las obligaciones y responsabilida<strong>de</strong>s <strong>de</strong> la comisión<br />

<strong>de</strong> bibliotecas. Quedó integrada por dos diputados que duraban en<br />

su ejercicio dos años, y bajo su inspección estaba el bibliotecario,<br />

cuyas funciones y obligaciones se estipularon en el artículo 10 don<strong>de</strong><br />

se puntualizan activida<strong>de</strong>s como abrir la biblioteca todos los días <strong>de</strong><br />

trabajo, incluso, los festivos <strong>de</strong> solo cruz, por las mañanas <strong>de</strong>s<strong>de</strong> las<br />

nueve hasta la una, y por las tar<strong>de</strong>s <strong>de</strong>s<strong>de</strong> las cuatro hasta las seis.<br />

El reglamento fue elaborado con tal seriedad que, inclusive,<br />

marcaba los días <strong>de</strong> limpieza <strong>de</strong> dicho establecimiento, así como el<br />

mantener cerradas las ventanas cuando funcionara. El último capítulo<br />

tenía reglamentaciones sobre el uso <strong>de</strong> los fondos para gastos<br />

menores, no <strong>de</strong>jando escapar nada <strong>de</strong> la vista.<br />

No todos los gobernadores estuvieron <strong>de</strong> acuerdo con el funcionamiento<br />

<strong>de</strong> esta institución y <strong>de</strong> su formación, como se nota al ver<br />

las opiniones que vertió al respecto en su memoria <strong>de</strong> 1831 don


12/<strong>Estado</strong> <strong>de</strong> <strong>México</strong>: <strong>Bicentenario</strong><br />

Melchor Eça y Múzquiz<br />

<strong>de</strong> Arrieta, 1790-1844.<br />

Melchor Múzquiz, cuando afirmaba que la única biblioteca que<br />

funcionaba era la que se encontraba en la capital <strong>de</strong>l estado, y la<br />

única que, en concepto <strong>de</strong>l ejecutivo, <strong>de</strong>bía fomentarse; aun en las<br />

primeras ramas <strong>de</strong> educación sería inútil hacer gastos consi<strong>de</strong>rables<br />

para proporcionarles conocimientos a los habitantes que no están en<br />

disposición <strong>de</strong> adquirir.<br />

Al encargar las obras, que actualmente componen esta biblioteca,<br />

se cometió el equívoco <strong>de</strong> recurrir a Inglaterra, cuyos precios eran<br />

más elevados que en Francia, y <strong>de</strong> comprarlas con unas pastas <strong>de</strong>masiado<br />

finas para el servicio que tiene por objetivo. La adquisición <strong>de</strong><br />

obras, en número, fue muy inferior si se comparan con la cantidad<br />

<strong>de</strong> textos que se habrían comprado en Francia. Aunado a lo anterior<br />

prevalecieron las obras literarias frente a las científicas:<br />

Es también un <strong>de</strong>fecto muy notable, y que necesita <strong>de</strong> pronto<br />

remedio, el que casi todas ellas sean mera literatura y se carezca<br />

<strong>de</strong> obras <strong>de</strong> ciencia, físicas y naturales, y <strong>de</strong> los elementos <strong>de</strong> todo<br />

género, que son precisamente <strong>de</strong> los que más se necesita. Mientras<br />

la biblioteca permanezca bajo este pie, pue<strong>de</strong> asegurarse que sólo<br />

será útil al pequeño número <strong>de</strong> personas que se <strong>de</strong>dican al estudio<br />

<strong>de</strong> las bellas artes, y otras semejantes sin que produzca el menor<br />

provecho al público, para quienes se fundó particularmente. Es,<br />

pues, indispensable, hacerla verda<strong>de</strong>ramente útil, aumentarla con<br />

las obras más necesarias; lo que pue<strong>de</strong> verificarse asignando alguna<br />

cantidad anual que, sin ser muy gravosa al erario, la fuese<br />

enriqueciendo por grados, hasta formar <strong>de</strong> ellas una biblioteca<br />

digna <strong>de</strong> la capital <strong>de</strong>l primer <strong>Estado</strong> <strong>de</strong> la República (Múzquiz,<br />

1831: 32).<br />

El Instituto Científico y<br />

Literario fue fundado el 3<br />

<strong>de</strong> marzo <strong>de</strong> 1828; en sus<br />

pasillos <strong>de</strong>sfilaron<br />

importantes<br />

personalida<strong>de</strong>s que<br />

marcaron la historia <strong>de</strong><br />

nuestro estado. Es<br />

consi<strong>de</strong>rado el<br />

prece<strong>de</strong>nte <strong>de</strong> la actual<br />

Universidad Autónoma<br />

<strong>de</strong>l <strong>Estado</strong> <strong>de</strong> <strong>México</strong>


M. T. Jarquín Ortega: Apuntes históricos sobre la biblioteca pública <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong> <strong>de</strong> <strong>México</strong>/13<br />

Múzquiz no solo se preocupó por esto, sino también pidió se<br />

nombrara un conserje y se modificara la comisión <strong>de</strong> los diputados,<br />

pues ellos, por tener otras ocupaciones, <strong>de</strong>scuidaban el asunto <strong>de</strong> la<br />

biblioteca; el gobernador sugirió que esta pasara directamente a<br />

manos <strong>de</strong>l gobierno, claro todo <strong>de</strong>cía él, lo hacía al “saber […] que<br />

los pueblos son más amantes <strong>de</strong> su libertad, y más virtuosos a proporción<br />

que son más ilustrados” (Múzquiz, 1831: 32). Zavala, al<br />

tomar nuevamente el po<strong>de</strong>r, en su memoria <strong>de</strong> 1833, se quejó <strong>de</strong>l<br />

estado en que encontró la biblioteca al ven<strong>de</strong>rse algunos libros y<br />

quedar solo en ella aquellos que no habían tenido postor; pero a<br />

pesar <strong>de</strong> que todo siguió funcionando en estas condiciones, y es<br />

hasta el <strong>de</strong>creto número 366 <strong>de</strong> la legislatura <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong> <strong>de</strong> <strong>México</strong>,<br />

el 13 <strong>de</strong> enero <strong>de</strong> 1834, cuando se acuerda que pase a formar parte<br />

<strong>de</strong>l Instituto Científico y Literario <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong> <strong>de</strong> <strong>México</strong>, con el<br />

gabinete <strong>de</strong> Lectura.<br />

El director <strong>de</strong>l Instituto, el licenciado José María Heredia, se hizo<br />

cargo <strong>de</strong>l acervo, quien fue también el primer director <strong>de</strong> la biblioteca<br />

pública, pero duró poco, ya que al establecerse la república central se<br />

trasladó la biblioteca a la Ciudad <strong>de</strong> <strong>México</strong>, don<strong>de</strong> permaneció alojada<br />

en el Palacio Nacional primero y <strong>de</strong>spués en la Universidad Nacional<br />

<strong>de</strong> <strong>México</strong> a cargo <strong>de</strong>l Ateneo Mexicano.<br />

Al restablecerse el fe<strong>de</strong>ralismo, en 1846, quedó al frente el gobernador<br />

Francisco Mo<strong>de</strong>sto <strong>de</strong> Olaguíbel, quien restableció el<br />

Instituto; su nuevo director el señor Felipe Sánchez Solís <strong>de</strong> inmediato<br />

empezó a realizar los trámites para que se <strong>de</strong>volvieran los libros <strong>de</strong><br />

la biblioteca, los cuales regresaron hasta 1849. Esta quedó anexa al<br />

Instituto bajo la vigilancia <strong>de</strong>l señor Isidro Ramón Gondra, quien<br />

regaló sus libros para enriquecerla.<br />

Se nombraron, a<strong>de</strong>más, dos bibliotecarios para aten<strong>de</strong>rla y se<br />

pensó que los más indicados serían los mismos alumnos <strong>de</strong>l Instituto,<br />

recayendo este honor en Ignacio Manuel Altamirano y Joaquín<br />

M. <strong>de</strong> Alcal<strong>de</strong>.<br />

Por ser la biblioteca un anexo <strong>de</strong>l Instituto sufrió la misma suerte<br />

<strong>de</strong> él, y si algunas obras se conservaron fue <strong>de</strong>bido al empeño que<br />

se tuvo para que siguiera funcionando. Sin embargo, cuando se hizo<br />

cargo <strong>de</strong> la dirección <strong>de</strong>l Instituto el Presbítero José María Dávila<br />

Arrillaga, mandó se quemaran muchas obras y otras, por consi<strong>de</strong>rarlas<br />

perniciosas a su juicio, fueron guardadas, ya que no respondían<br />

al i<strong>de</strong>al <strong>de</strong> la época; se tiene el registro <strong>de</strong> que fueron arrojados al<br />

fuego tres centenares <strong>de</strong> volúmenes entre los que figuraban las obras<br />

<strong>de</strong> Francis Bacon, Carlos <strong>de</strong> Secondat, Montesquieu, Danis Di<strong>de</strong>rot,<br />

José María Heredia y<br />

Heredia es recordado<br />

como uno <strong>de</strong> los poetas<br />

más importantes <strong>de</strong><br />

América Latina.<br />

Destacado humanista,<br />

periodista, historiador y<br />

político, <strong>de</strong>jó huella en la<br />

historia <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong> <strong>de</strong><br />

<strong>México</strong>.<br />

Francisco Mo<strong>de</strong>sto<br />

Olaguibel fue un abogado<br />

culto, maestro <strong>de</strong> Historia,<br />

periodista liberal y<br />

gobernador <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong> <strong>de</strong><br />

<strong>México</strong>. Se recuerda su<br />

ardua labor en la<br />

fundación <strong>de</strong>l Instituto<br />

Científico y Literario.


14/<strong>Estado</strong> <strong>de</strong> <strong>México</strong>: <strong>Bicentenario</strong><br />

Jean D´Alembert, Jeremy Bentham, Juan Jacobo Rousseau, Voltaire,<br />

Adam Smith y otros notables.<br />

Como el lector pue<strong>de</strong> i<strong>de</strong>ntificar, los libros siempre representaron<br />

un peligro para los nuevos ciudadanos y estuvieron sujetos a los<br />

vaivenes políticos <strong>de</strong>l siglo xix, pero, para bien o para mal, así se<br />

formó el primer repositorio público <strong>de</strong>l actual <strong>Estado</strong> <strong>de</strong> <strong>México</strong>.<br />

El problema principal fue que, si bien se atendía a un buen número<br />

<strong>de</strong> usuarios, estos pertenecían a una élite que se beneficiaba <strong>de</strong><br />

los servicios bibliotecarios dado el grado <strong>de</strong> analfabetismo que prevalecía<br />

en la mayoría <strong>de</strong>l pueblo durante este periodo.<br />

Ignacio Manuel<br />

Altamirano.<br />

A manera <strong>de</strong> conclusión<br />

Cada vez que se quiere empren<strong>de</strong>r acciones para ampliar el acceso a la<br />

información y los documentos, por muy buena voluntad con que se<br />

vistan los proyectos, siempre tropiezan en su aplicación con situaciones<br />

que no se habían contemplado. Como hemos visto, la i<strong>de</strong>a <strong>de</strong> biblioteca<br />

pública ha estado presente en nuestro país <strong>de</strong>s<strong>de</strong> hace más <strong>de</strong><br />

cinco siglos. Sin embargo, su falta <strong>de</strong> permanencia y las políticas que<br />

han materializado esas i<strong>de</strong>as nos muestran que el concepto <strong>de</strong> biblioteca<br />

pública no ha sido una realidad culturalmente asumida.<br />

A lo largo <strong>de</strong>l siglo xix los acontecimientos políticos incidieron<br />

en el <strong>de</strong>stino <strong>de</strong> las instituciones educativas, <strong>de</strong> las activida<strong>de</strong>s culturales<br />

y <strong>de</strong> las bibliotecas. Un ejemplo es el empeño por fundar una<br />

biblioteca pública estatal, como las que había en los países europeos,<br />

esfuerzo que dura más <strong>de</strong> 50 años y que se materializa a finales <strong>de</strong>l<br />

siglo xix y principios <strong>de</strong>l xx.<br />

Laboratorio <strong>de</strong> Física <strong>de</strong>l<br />

Instituto Científico y<br />

Literario, adquirido para<br />

ese plantel por el general<br />

José Vicente Villada.


M. T. Jarquín Ortega: Apuntes históricos sobre la biblioteca pública <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong> <strong>de</strong> <strong>México</strong>/<strong>15</strong><br />

El concepto <strong>de</strong> fondo <strong>de</strong> la biblioteca pública comporta un interés<br />

<strong>de</strong> tipo general que <strong>de</strong>termina la organización <strong>de</strong> su oferta<br />

pública <strong>de</strong> lectura. El <strong>de</strong>sarrollo <strong>de</strong> las colecciones <strong>de</strong>be respon<strong>de</strong>r a<br />

una política <strong>de</strong> adquisiciones que trascienda el empirismo, contemple<br />

el crecimiento cuantitativo continuo, consi<strong>de</strong>re el valor cualitativo <strong>de</strong><br />

este crecimiento y tome en cuenta la escasez <strong>de</strong> los recursos, las limitaciones<br />

<strong>de</strong> espacio y la necesaria búsqueda <strong>de</strong> equilibrio entre<br />

adquisición y <strong>de</strong>scarte.<br />

Para saber más…<br />

Caillet, Maurice (1988), “Les bibliothécaires”, en Clau<strong>de</strong> Jolly (dir.)<br />

Histoire <strong>de</strong>s bibliothèques françaises, París, Cercle <strong>de</strong> la Librairie,<br />

pp. 475-496.<br />

Colección <strong>de</strong> Decretos (1850), Colección <strong>de</strong> Decretos <strong>de</strong> los Congresos<br />

Constitucionales <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong> y Libre y Soberano <strong>de</strong> <strong>México</strong>, , t. ii,<br />

Toluca, Imprenta <strong>de</strong> J. Quijano.<br />

Colección <strong>de</strong> Decretos y Ór<strong>de</strong>nes (1831), Colección <strong>de</strong> Decretos y Ór<strong>de</strong>nes<br />

<strong>de</strong>l primer Congreso Constitucional <strong>de</strong> <strong>México</strong>, Toluca,<br />

Imprenta <strong>de</strong>l Gobierno.<br />

Escolar Sobrino, Hipólito (1987), Historia <strong>de</strong> las bibliotecas, Madrid,<br />

Pirámi<strong>de</strong>.<br />

García Payón, José (1934), La biblioteca Pública Central <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong><br />

<strong>de</strong> <strong>México</strong>, Toluca, Talleres Gráficos <strong>de</strong> la Escuela <strong>de</strong> Artes y<br />

Oficios.<br />

Gobierno <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong> <strong>de</strong> <strong>México</strong> (1974), <strong>15</strong>0 años <strong>de</strong> la Educación en<br />

el <strong>Estado</strong> <strong>de</strong> <strong>México</strong>, Toluca, <strong>México</strong>, Dirección <strong>de</strong> Prensa y<br />

Relaciones Públicas/Gobierno <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong> <strong>de</strong> <strong>México</strong>.<br />

Jarquín Ortega, María Teresa y Carlos Herrejón Peredo (2004),<br />

Breve historia ilustrada <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong> <strong>de</strong> <strong>México</strong>, Zinacantepec,<br />

<strong>México</strong>, El Colegio Mexiquense, A.C.-Instituto Mexiquense<br />

<strong>de</strong> Cultura/Gobierno <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong> <strong>de</strong> <strong>México</strong>.<br />

Jarquín Ortega, María Teresa y Manuel Miño Grijalva (dirs.) (2011),<br />

Historia general ilustrada <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong> <strong>de</strong> <strong>México</strong>, vol. 4: Reformas<br />

borbónicas, In<strong>de</strong>pen<strong>de</strong>ncia y Formación <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong> (1760-1869),<br />

Carmen Salinas Sandoval (coord. <strong>de</strong>l vol.), <strong>México</strong>, El Colegio<br />

Mexiquense, A. C.-Gobierno <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong> <strong>de</strong> <strong>México</strong>.<br />

Múzquiz, Melchor (1831), Memoria en que el Gobierno <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong> Libre<br />

<strong>de</strong> <strong>México</strong> da cuenta al Congreso Constitucional, <strong>de</strong> todos los ramos<br />

que han sido a su cargo, Toluca, Imprenta <strong>de</strong>l Gobierno.


16/<strong>Estado</strong> <strong>de</strong> <strong>México</strong>: <strong>Bicentenario</strong><br />

Osorio Romero, Ignacio (1986), Las bibliotecas novohispanas, <strong>México</strong>,<br />

Dirección General <strong>de</strong> Bibliotecas/sep (Historias <strong>de</strong> las<br />

bibliotecas en <strong>México</strong>, 1).<br />

Pérez Gómez, Gonzalo (1979), La Biblioteca Pública <strong>de</strong> Toluca, <strong>México</strong>,<br />

Biblioteca Enciclopédica <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong> <strong>de</strong> <strong>México</strong>.<br />

Pérez Gómez, Gonzalo y Miguel Ángel Pérez Villanueva (1988),<br />

Historia <strong>de</strong> la Bibliotecas en el <strong>Estado</strong> <strong>de</strong> <strong>México</strong>, <strong>México</strong>, Dirección<br />

General <strong>de</strong> Bibliotecas/sep.<br />

Vázquez Mantecón, Carmen, Carlos Herrero Bervera y Alfonso<br />

Flamenco Ramírez (2007), La Biblioteca Nacional <strong>de</strong> <strong>México</strong><br />

1810-1910: las bibliotecas mexicanas en el siglo xix, <strong>México</strong>,<br />

Nueva Biblioteca Mexicana Herreriana-Universidad Autónoma<br />

Metropolitana Iztapalapa.<br />

Zavala, Lorenzo <strong>de</strong> (1829), Memoria en que el gobierno <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong><br />

Libre <strong>de</strong> <strong>México</strong>, da cuenta al segundo Congreso Constitucional,<br />

<strong>de</strong> todos los ramos que han sido <strong>de</strong> su cargo en el año económico<br />

corrido <strong>de</strong>s<strong>de</strong> 16 <strong>de</strong> octubre <strong>de</strong> 1828, hasta <strong>15</strong> <strong>de</strong> igual mes <strong>de</strong><br />

1829. Presentada el día 20 <strong>de</strong> marzo <strong>de</strong> 1829, Tlalpan, Imprenta<br />

<strong>de</strong>l Gobierno <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong> libre <strong>de</strong> <strong>México</strong> a cargo <strong>de</strong><br />

Juan Matute y González.<br />

Iconografía<br />

El Colegio Mexiquense, A. C.-Gobierno <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong> <strong>de</strong> <strong>México</strong><br />

Págs. 10, 12, 13 y 14.


M. T. Jarquín Ortega: Apuntes históricos sobre la biblioteca pública <strong>de</strong>l <strong>Estado</strong> <strong>de</strong> <strong>México</strong>/17

Hooray! Your file is uploaded and ready to be published.

Saved successfully!

Ooh no, something went wrong!