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Donde Hay Aliento, Hay Esperanza

Victorious Living Magazine, Issue 1, April 2025

Victorious Living Magazine, Issue 1, April 2025

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PERSONAS REALES | HISTORIAS REALES | ESPERANZA REAL

MADURAR EN AISLAMIENTO

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ENGLISH

VALE LA PENA ESPERAR

Una revista en

una misión:

vea página 2

Número 1 / 2025

DONDE

HAY

ALIENTO,

HAY

ESPERANZA

la historia de

Tonier Cain

Número 03 / 2023

Número 4 / 2024

1s Número 01 / 2025

Greenville, NC 27836

PO Box 2751


¡Victorious

Living y usted!

Los recursos de Victorious Living están

diseñados para animarlo, equiparlo

y empoderarlo a usted en su fe y

proporcionarle medios para hacer lo

mismo por los demás. Ya sea que esté

encarcelado, trabaje en correccionales

o viva en la sociedad libre, puede

usar nuestras

herramientas en sus

tareas ministeriales

diarias. Hay aquí

algunas sugerencias.

DISTRIBUYA DE

VLMAG

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mayor y compártala bajo

la guía de Dios. Nuestra

revista proporciona un

modo efectivo y sencillo

de transmitir el poder

transformador de Dios con

extraños y seres queridos.

Además, plantéese

patrocinar una prisión y

reciba envíos trimestrales

de nuestra revista.

CREE UN GRUPO VICTORIOUS

LIVING PEQUEÑO

Los grupos VL pequeños son sencillos: necesitará una Biblia,

papel, bolígrafo, un ejemplar o video de VL Magazine, un

facilitador, amigos y disposición para aprender. Al buscar

pasajes de las Escrituras y responder con ellos las siguientes

preguntas, descubrirá profundas verdades espirituales.

• ¿Cuál es el tema de la historia o video?

• ¿He tenido una experiencia similar?

• ¿Qué aprendizajes planteó la historia o video y cómo

puedo aplicarlos?

• ¿Cómo me habla Dios a través de la historia o video y

los versículos a los que se hace referencia?

• ¿Qué aprendí sobre el carácter de Dios y cómo influye

eso en mí?

• ¿Cómo puedo compartir lo que aprendí con los

CONVIÉRTASE EN

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PEQUEÑO

Los grupos pequeños dirigidos

por facilitadores de confianza

desarrollan a la comunidad,

fomentan la responsabilidad y

brindan un lugar seguro para

un estudio más profundo de

la Palabra de Dios. Escríbanos

a PO Box 2751, Greenville, NC

27836, y solicite la guía VL Small

Group Leader’s Guide. Además,

vea nuestros videos Tips for a

Successful Small Group and

Leading a Small Group Behind the

Wire, en PANDO, EDOVO y Paytel.

FOTO INFERIOR: GERI SIMPKINS PHOTOGRAPHY / ARRIBA FOTO: EDOVO

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Apoyar financieramente nuestro ministerio es una forma de llevar a cabo el mandamiento de Dios de

acordarse del prisionero (Hebreos 13:3). Háblele de nuestro ministerio a su iglesia para que considere

patrocinarlo como proyecto misionero. También hay oportunidades de voluntariado.

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NÚMERO 1, ABRIL DE 2025

CONTENIDO

9s

25s

10s

21s

UN PASO ADELANTE

Deje que Dios lo sane y

refresque

POR CHRISTINA KIMBREL

Vuelva a la carrera

POR RANDY CLAYPOOLE

VIDAS

TRANSFORMADAS

La espera vale la pena

POR SHERIDAN CORREA

En el mundo de hoy lo que cuenta es

obtener lo que queremos justo cuando

lo deseamos. A menudo esperar es

frustrante, pero Dios obra en esos

momentos en que la vida parece

detenerse. Los planes del Señor dan frutos

en función de Su tiempo, no del nuestro.

Una vida restaurada

POR KRISTI OVERTON JOHNSON

La destrucción que los huracanes Helene y

Milton dejaron fue más que abrumadora. La

reconstrucción requerida es tan grande que

cuesta saber por dónde comenzar. Rehacer una

6s

12s

15s

vida devastada por el pecado puede intimidar,

pero recuerde, Dios lo acompaña y tiene un plan.

DESTACADOS

El camino hacia una vida

redimida

LA HISTORIA DE DARREN COONEY

Darren creía que el mundo giraba en torno a

él, y vivía en función de demostrarlo. A la larga,

las cosas se salieron tanto de control que le

pidió a Dios permiso para morir. Pero el Señor

tenía otros planes, y resucitó a ese hombre ya

muerto para darle una nueva vida en Cristo.

Agua viva para un alma sedienta

LA HISTORIA DE BRENDA COONEY

Brenda había pasado su vida buscando

amor de la manera equivocada y su sed de

atención la llevaba de una relación fallida a

otra. Finalmente, todo cambió cuando inició

una relación con Aquel que podía saciar su

necesidad de una vez por todas.

Dios está de su lado

LA HISTORIA DE TONY MOORE

A los 12 años, Tony estaba en un hogar de

cuidado transitorio sin la esperanza de un

mejor futuro. Sus problemas de agresividad

16s

22s

26s

lo habían alejado de su familia y amigos,

y conducido a una situación difícil. Pero

solo necesitó para pedir ayuda en oración

para que Dios cambiara las cosas.

ARTÍCULO DE TAPA

Donde hay aliento, hay

esperanza

LA HISTORIA DE TONIER CAIN

Las dificultades de la vida hicieron que

Tonier llegara a la adicción, la prostitución

y la cárcel. Sabía que necesitaba una salida,

pero cada vez que intentaba cambiar,

los traumas de su pasado la abrumaban.

Muchas veces deseó morir, pero su cuerpo

seguía respirando. Todo cambió cuando se

entregó a Jesucristo. Entonces encontró

esperanza y una nueva vida.

Cuando la dicha da fuerzas

LA HISTORIA DE LADENA TILLEY

Nadie desea problemas en su vida. Pero

cuando llega una prueba, ¿qué podemos

hacer? Ante el dolor, la pérdida o la

confusión, oriente la mirada hacia Jesús.

Él lo llenará de amor, fortaleza y, sí, una

dicha inexplicable.

Reavivamiento de la esperanza

POR KRISTI OVERTON JOHNSON

¿Alguna vez se ha preguntado qué camino

FOTO DE PORTADA POR E.Y.E. IMAGERY STUDIOS

EN LA TAPA

Han pasado décadas

desde que la articulista

de nuestra tapa,

Tonier Cain (der.),

recibió el regalo

de la maternidad.

Anteriormente, años

de abuso y adicción

la habían hecho

entregar varios hijos a

las autoridades. Pero

como siempre, Dios

demostró que nunca

es demasiado tarde

para la redención y la

restauración. ¡Donde

hay aliento, hay

esperanza! En la foto

con su hija, Orlandra.

4s

28s

29s

tomar? Hace poco, nuestra editora descubrió

la hermosa y sencilla dirección de

la Palabra de Dios y Su voz. Mientras daba

pequeños pasos de obediencia, un bello

reavivamiento de la esperanza cobró forma.

Fue una experiencia que iluminó el corazón

de Kristi, así como lo hará con el suyo.

EN CADA EDICIÓN

Nota de la editora

Lleve una vida empoderada

Tras las rejas

Madurar en aislamiento

Acepté la salvación de Dios.

¿Y ahora, qué?

30s

Novedades del ministerio/

Recursos

VICTORIOUSLIVINGMINISTRIES.ORG

Número 01 / 2025

3s


NOTA DE LA EDITORA

Lleve una vida empoderada

Nuestra editora Kristi (al centro)

agradece el fiel apoyo del personal

de VL Ministries. En la foto la vemos

con dos miembros del equipo, Carla

Owens (izq.) y Ashley Smith (der.), en

el reavivamiento de la esperanza. El

evento le enseñó al grupo mucho sobre

la lealtad de Dios.

VLMag circula principalmente

entre las comunidades de

correc cionales. Pero está dis ponible

en el exterior para nuestros

aliados ministeriales a cambio

de un donativo de cual quier

monto. Visite vlmin.org y haga

clic en la pestaña “donate”.

Cada dólar que usted dé enviará

una copia de VLMag a un centro

correccional, donde brindará

esperanza a muchas personas en

los años venideros.

En

septiembre, nuestro ministerio

llevó a cabo un reavivamiento

de la esperanza que se compuso

de cinco eventos y duró tres días bajo una

gran carpa en un terreno baldío en Greenville,

Carolina del Norte. Se puede ver los encuentros

de ese reavivamiento de fe y otras producciones

inspiradoras en las plataformas

de redes sociales de Victorious Living; o si

usted está encarcelado, en su tableta por las

plataformas de contenido EDOVO, PANDO y

PAYTEL, entre otras.

Nuestros eventos generalmente se realizan

en prisiones y cárceles, pero yo sentía que

Dios deseaba que lleváramos Su esperanza a

la sociedad libre también. Él me recordó que

no es necesario estar encarcelado físicamente

para estar en cautiverio.

Qué hermosa imagen presencié cuando

Dios usó a los miembros de nuestro equipo,

muchos de los cuales en su momento estuvieron

encarcelados, sin hogar y adictos a las

drogas y el alcohol, para invitar a la gente a

entablar relaciones más profundas con Él.

Pero organizar un evento de esta magnitud

no fue fácil. Nuestro equipo se encontró con

muchos desafíos al buscar un servicio de seguridad,

obtener permisos y llevar energía

eléctrica a una propiedad que, curiosamente,

se encuentra entre dos ciudades del este de

Carolina del Norte: Winterville y Greenville.

Fue gracioso y frustrante a la vez tratar de

encontrar a las personas adecuadas para hacer

oficial el evento. Carla, nuestra directora

administrativa convertida temporalmente

en procuradora de propiedades, se puso en

contacto con la policía local y el sheriff del

condado, las empresas de servicios públicos y

los organismos de permisos, pero todos decían

lo mismo: “No podemos ayudarlos. Ese terreno

no está en nuestra jurisdicción. Llamen a fulano

de tal”. Como nadie reclamaba derechos

sobre la propiedad, Carla y yo decíamos en

broma que estaba en tierra de nadie.

La expresión me llamó la atención: tierra de

nadie, algo sin reclamar, rechazado.

Me alegra saber que cuando se trata de Dios,

ninguno de nosotros es tierra de nadie. Puede

que el mundo se niegue a reclamarnos y que

nuestros seres queridos nos rechacen (y a

veces hacemos lo mismo con ellos), pero el

amor de Dios por nosotros es incondicional

y eterno. Él no nos aleja. No nos da la espalda.

Cuando recurrimos a Él, nos reclama como

suyos, lo único que debemos hacer es llamar,

que Él responde. Se une a nosotros en el lío

que hayamos hecho (o que otros hayan creado

para nosotros) y nos ayuda a superarlo (Romanos

8:26–28). No nos rechaza ni nos dice que

le pidamos ayuda a otro. ¡Incluso busca a los

que este mundo no quiere reclamar porque

Él sí los desea (1 Corintios 1:26–28)!

Ahora volvamos a mi historia. Conseguir la

electricidad fue la tarea final y la más desafian

te al prepararnos para nuestro evento.

Tras meses de confusión, por fin vimos que

nin guna de las ciudades le había dado un domicilio

oficial al terreno. Esa falta impedía que la

compañía del servicio conectara la energía al

poste y las cajas eléctricas recién in staladas.

Ya con un domicilio oficial, todo fluyó.

Eso me hace pensar en la importancia de

nuestro domicilio en la vida. Hasta que estamos

dispuestos a correr el riesgo darle nuestra

existencia a Cristo y decir: “Viviré en Él”, estamos

divididos entre dos mundos; vacilamos

entre vivir para Dios y para nosotros mismos.

Existí de esa manera durante años, y a

menudo me sentía impotente. Solo cuando decidí

construir mi fundamento en Jesús y vivir

en Él, Su poder comenzó a fluir en y a través

de mi vida. Fue entonces cuando descubrí

mi identidad como hija de Dios y comencé a

llevar una vida llena de propósito. Todo el que

apueste su vida a Él encontrará estas cosas.

¿Ha usted decidido el domicilio de su vida?

¿O aún no sabe si vivir para Dios o para este

mundo? No se puede tener una vida poderosa

y llena de propósito estando dividido entre

dos ciudades.

¿Qué espera? Decídase hoy a vivir para Cristo

y observe cómo Él lo usa para iluminar este

mundo. En Él, tendrá una vida empoderada.

Kristi Overton Johnson

Editora y Directora Ejecutiva

4s Número 01 / 2025 VICTORIOUSLIVINGMINISTRIES.ORG


TESTIMONIOS

Gracias por venir a

nuestras instalaciones. Podían

hacer cualquier otra cosa

con su día, pero vinieron aquí

a compartir con nosotros.

Después del evento, regresé

a mi celda, me arrodillé y

entregué mi vida a Dios.

Gracias por mostrarme la luz

y guiarme hacia la salvación.

Por favor, no dejen de

compartir el plan de Dios y

Su Palabra”.

Testimonios

Victorious Living

A través de las historias de la revista Victorious

Living Magazine, hombres y mujeres encarcelados se

encuentran con el Dios de las segundas oportunidades.

ACABO DE TERMINAR

VL MAGAZINE, ¡QUÉ

BENDICIÓN TAN

OPORTUNA! EN LA

CÁRCEL, EL MATERIAL

DE LECTURA PUEDE SER

DIFÍCIL DE CONSEGUIR,

POR LO QUE DISFRUTAR

DE LOS MARAVI LLO-

SOS ARTÍCULOS Y

TESTIMONIOS DE ESTA

REVISTA FUE COMO UN

VASO DE AGUA FRESCA

PARA MI ESPÍRITU

SEDIENTO”.

MICHAEL

cárcel del condado de Pima, Arizona

“Me encontré con el

contenido de VLMag el año

pasado en la aplicación

Pando mientras buscaba

guía y motivación. Ver

sus videos me brindó el

primer poquito de emoción,

esperanza y alegría que

había sentido en mucho

tiempo. Durante mi

estadía en prisión, en gran

parte gracias a VLMag, he

desarrollado una fabulosa

relación con Jesús, que

ahora es la base de mi fe y

un camino claro para mi

futuro”.

ANÓNIMO

Complejo Correccional Estatal del

Sureste, Kentucky

EDWARD

Programa Pathway to Freedom, Unidad para

Hombres Wrightsville Hawkins, Arkansas

“Siempre agradezco recibir una

carta de mi familia VL. Han

pasado tres años desde que

empezamos a escribirnos. El equipo

de correspondencia me anima en

mi camino con Cristo, al igual que

VL Magazine. Nunca pensé que

un sistema de estímulo positivo

y aliento pudiera incluir a más

personas que las que conozco. Es

una forma en que Dios une a la

gente para Su gloria”.

MARTIN

Institución Correccional de New Lisbon, Wisconsin

“NUESTRA IGLESIA APOYA

A ESTE MINISTERIO

PORQUE ES LAS MANOS Y

PIES DE JESÚS EN UN ÁREA

A LA QUE NO ES FÁCIL

LLEGAR PARA NOSOTROS”.

PASTOR AARON KENNEDY

iglesia Open Door, Winterville, Carolina del Norte

VICTORIOUSLIVINGMINISTRIES.ORG

Número 01 / 2025

5s


EL CAMINO HACIA

UNA VIDA REDIMIDA

LA HISTORIA DE DARREN COONEY

De

más joven, pensaba

que el mundo giraba

a mi alrededor. Estaba

acostumbrado a

conseguir lo que quería, cuando y como lo

deseaba. Era propenso a las adicciones y me

gustaba cualquier cosa que me hiciera sentir

bien o importante.

Fumé marihuana por primera vez a los 13

años. Me mareé tanto que choqué con una

pared y me hice un chichón. Me encantó la

experiencia. La bebida vino después, y así

empezó todo.

Hice que me expulsaran de una escuela

católica para poder ir a una pública con mis

amigos de farra.

Mi hermano mayor, Randy, trabajaba en un

ministerio juvenil y trató de hacerme participar

en actividades de estudio de la Biblia y

liderazgo juvenil. Pero todo el asunto de Dios

limitaba mi vida de fiestas. Así que lo dejé.

Siempre cargaba drogas, así que era

el alma de todas las fiestas. Sin embargo,

después de terminar la secundaria, comencé

a inhalar cocaína y, como un incendio,

la adicción devastó mi vida. ¡Se acabó la

diversión! Era un drogadicto y un alcohólico,

alguien que te roba las cosas y luego te ayuda

a buscarlas. Nadie quería tenerme cerca.

Cuando mi madre falleció en 1996, el dolor

hizo que este hijo de mamá se fuera de

juerga por tres años. Mis vicios me costaron

empleos y amigos, arruinaron mi primer matrimonio

y me quitaron la libertad. Me pudrí en

la cárcel del condado durante un año.

En el año 2000, me dieron libertad condicional

bajo supervisión intensiva (IPS). Determinado

a cambiar, comencé a ir a las reuniones

de rehabilitación, conseguí un mentor e hice

todo lo que debía. Me mantuve desintoxicado,

trabajé duro e hice mucho dinero vendiendo

autos. Y entonces, un día, recibí una llamada

que me puso en una pendiente resbaladiza.

“Hola. ¿Es Darren?”, preguntó una voz de

mujer. “Soy Brenda. Un amigo me dio tu número.

Soy una madre soltera que conduce una

minivan y no tiene vida amorosa”.

“Te invito a cenar”, le dije medio en broma.

Se rio y me dijo que buscaba un buen auto que

no gritara madre soltera.

Yo estaba en una prueba de manejo cuando

llegó al concesionario una hermosa rubia con

su minivan. Dejé allí al cliente, salté del auto y

crucé corriendo cuatro carriles de la calle para

llegar hasta ella. Ese día no compró el auto, pero

sí fuimos a cenar. Brenda era una mez cla perfecta

de lo que me gustaba: me hacía sentir

bien e importante. Además, era increíble mente

hermosa. Me enamoré.

Con una energía electrizante entre nosotros,

nos casamos en Las Vegas en la primavera de

2002.

Brenda tenía cinco hijos de matrimonios anteriores.

Iban de los dos a los 13 años, y solo

tres de ellos vivían con ella en ese momento.

No sabía nada sobre ser padre, pero estaba decidido

a aprenderlo. Había un solo problema:

yo me había rehabilitado, pero Brenda tenía

problemas con las pastillas y el licor.

Desde entonces he aprendido que uno no

puede esperar que alguien se desintoxique más

de lo que lo desea la persona. Pero en ese entonces,

tenía un complejo de salvador y pensé

que podía arreglar lo que Brenda tuviera roto.

Aún no me daba cuenta de que dos seres hechos

pedazos no pueden repararse entre sí.

Brenda se mantuvo desintoxicada durante

dos años, hasta que un día decidió que ya no

quería estarlo.

“Me voy a emborrachar”, anunció. “Puedes

acompañarme o dejarme”. Al final de esa

noche, no teníamos conciencia de nosotros

mismos. Una semana después, fumábamos

metanfetamina juntos.

FOTO DE ARIZONA PORTRAITS, LLC

6s Número 01 / 2025 VICTORIOUSLIVINGMINISTRIES.ORG


Las drogas llevaron nuestra ya mal sana

relación a un nivel extremo de toxicidad. Mis

fantasmas regresaron con fuerza, ahora alimentados

por una adicción insaciable a la

metanfetamina, el dinero y el poder. La vida

que habíamos construidos juntos comenzó

a desintegrarse.

Mantenía a Brenda encerrada en casa con

dinero y drogas mientras me entregaba a la vida

nocturna. La codicia y la lujuria me hicieron ir

tras cosas que ningún hombre de familia debería

buscar.

No vi el terrible efecto que mi conducta

tenía en los niños, especialmente en el del

medio, Nathan. Caminaba, hablaba y se vestía

como yo. Yo era una pésima influencia para él,

pero mi conciencia moral estaba muerta. Lo

único que me importaba era satisfacer los

deseos de mi carne.

Brenda me echó cuando se enteró de que

la engañaba. Desde ese momento, llamaba a

la policía cada vez que tenía la oportunidad.

Pasé de ser esposo y padre a convertirme en

un drogadicto compulsivo que dormía en el sofá

de cualquier amigo. Nuestro divorcio se hizo

definitivo en 2007.

Andaba con gente peligrosa. Teníamos un

solo objetivo: mantenernos drogados las 24

horas del día toda la semana. Participé en todo

tipo de fechorías, robaba, me metía en casas, y

dedicaba cada día y cada dólar a mi obsesión

por las drogas.

Un día un amigo sacó una escopeta y me pidió

acompañarlo a venderla. Pensé que nos darían

buen dinero, conseguiríamos algo de droga y

prepararíamos nuestra próxima jugada. Pero

en cuanto llegamos, el plan se transformó en

un robo.

Todo se salió de control y recibí cuatro

batazos en la cabeza mientras intentaba irme de

allí. Levanté la vista justo a tiempo para ver a mi

amigo tomar la escopeta. Escuché una detonación

y vi con horror cómo el tipo del bate caía

al piso. Nos subimos al auto y huimos. Después

de eso, todo es confuso.

En cuestión de horas, nuestros rostros estaban

en todos los noticieros. Ser un drogadicto y

un fugitivo era un nivel de locura que no había

experimentado. Hui durante ocho días mientras

seguía intentando mantenerme drogado y saltaba

de vehículos en movimiento, me arrastraba

por túneles y escapaba de la policía.

ERA UN DROGADICTO Y UN ALCOHÓLICO,

Desesperado, llamé a Brenda. Parecía

preocupada y conmocionada al enterarse

de mis problemas y me ofreció ayuda para

esconderme. Le dije dónde encontrarme y

colgué. ¿Cómo se me ocurrió eso? Brenda

siempre llamaba a la policía.

Efectivamente, rápidamente autos oficiales

sin distintivos rodearon mi escondite.

Traté de escapar, pero me derribaron, me

esposaron y me llevaron a la cárcel con una

mano y el ego rotos.

También atraparon a mi amigo, y ambos

fuimos acusados de homicidio en primer

grado y una serie de otros delitos. El hombre

del bate estaba muerto.

Pasaron tres meses antes de la primera

visita de mi abogado. Él estaba muy emocionado.

“Te tengo buenas noticias, Darren.

Retiraron la petición de pena de muerte. Solo

pagarás de 25 años a cadena perpetua”. Ah,

qué buena noticia.

ALGUIEN QUE TE ROBA LAS COSAS Y

LUEGO TE AYUDA A BUSCARLAS.

Toqué fondo en confinamiento solitario. Sí

me importaba que un hombre hubiera perdido

la vida, pero también sentía devastado

por mi gris futuro. Mi vida parecía absurda.

Pensé en Dios y en cómo me había alejado

de Él cuando era adolescente. Me arrodillé

y...bueno, le pedí permiso para acabar con

mi vida. La respuesta del Señor no demoró:

“Darren, ya llevas años muerto. Quiero darte una

nueva vida”. (Ver Efesios 2; 1 Pedro 1:3).

A principios de 2009, le entregué mi vida a

Jesucristo. Era una fecha significativa: el aniversario

de mi boda con Brenda. Pero no me puse

muy sentimental. Aún estaba enojado con ella

por haberme entregado.

Me aferré a Jesús mientras peleaba mi juicio,

pero a veces también me enfurecía con Él. Estaba

agradecido por haber logrado un acuerdo

de culpabilidad que implicaba una sentencia

máxima de solo 10 años en lugar de cadena

perpetua. Claro, me dieron la pena máxima y

me largué. Pero Dios sabía exactamente dónde

tenía que estar y por cuánto tiempo. Estaba bajo

Su disciplina (Salmo 94:12; Proverbios 3:11–12).

Detrás de los barrotes de la prisión, conocí a

hombres de fe increíbles que amaban a Jesús

y se interesaban en los demás y en mí. Me enseñaron

a anteponer las necesidades de otros a

las mías (Filipenses 2:3–5). Fue un alivio dejar

de pensar en mí mismo para variar. Aprendí lo

que significaba ser un verdadero seguidor de

Cristo al verlo obrar en la vida de estas personas.

Me contrataron como parte de una cuadrilla

para hacer trabajar fuera de la prisión. Era una

empresa que daba otra oportunidad a los encar­

El dolor de Darren por la pérdida de su madre

(izq.) lo puso en un camino turbio que lo condujo

a la foto policial de aquí abajo y la cárcel.

VICTORIOUSLIVINGMINISTRIES.ORG

Número 01 / 2025

7s


LA RESPUESTA DEL SEÑOR NO DEMORÓ:

“DARREN, YA LLEVAS AÑOS MUERTO.

QUIERO DARTE UNA NUEVA VIDA”.

Arriba izquierda: la fe dio fortaleza a Darren y Brenda

después de la pérdida de su hijo, Nathan, por sobredosis.

Arriba derecha: Las promesas y el poder de la Palabra

de Dios son la mayor fuente de esperanza de Darren.

celados para que aprendieran un oficio y poder

mantenerse en el mundo libre. Incluso pude

ahorrar un poco para cuando saliera a la calle.

Cuando llegó el momento de planificar mi

liberación, mi familia me visitó y estableció

límites. “Te queremos, Darren, pero no confiamos

en ti. Es genial que ahora tengas a Jesús,

pero no vas a vivir con ninguno de nosotros”.

Estaban acostumbrados a escucharme pala­

expresión y era evidente que no era digno

de ella. Había destruido tantos hogares. Pero

toda la comunidad de Along Side vertió el

amor de Jesús sobre mí hasta que mi copa

se desbordó.

La empresa para la que estaba trabajando

me contrató a tiempo completo el día en que

salí. Fue una experiencia increíble y aleccionadora

entrar a la misma compañía a la que

Como se lee en su historia en la página 16 de

este número, Brenda aceptó a Jesús como su

Señor y Salvador, y recibió el agua viva que Él

le brindó. Hoy en día, continuamos siguiendo

a Dios, y construimos nuestras vidas según Su

Palabra y la guía de Su Espíritu.

Dios ha obrado un milagro en nuestras existencias

al redimir y restaurar lo que habíamos

destruido, inclusive nuestro matrimonio. Borró

FOTO DE ARIZONA PORTRAITS, LLC

bras y promesas vacías. Tenía que ganarme

había servido mientras estaba en prisión.

nuestras ofensas (Isaías 44:22), nos liberó de la

la confianza.

Me puse en contacto con Brenda en las

adicción y nos dio la fuerza para resistir hasta las

Salí de su visita molesto, pero confié en que

redes sociales para ver cómo estaban ella y

pruebas más difíciles, como la muerte de un hijo.

Dios tenía el control de la situación. Su respuesta

los niños. Para entonces, ya Dios me había

Me asombra ver cómo Dios nos usa a Brenda

me esperaba en mi dormitorio. En la mesa había

ayudado a perdonarla. Un par de veces me

y a mí para ayudar a otros a descubrir sus pro­

una solicitud para un programa de discipulado

respondió con una sola palabra, me envió

pias vidas nuevas en Jesús. Oramos para que, a

llamado Along Side Ministries. Nadie sabía quién

una foto de los chicos y me bloqueó.

través de nuestra historia, usted pueda encon­

lo había dejado allí; Along Side no había cele­

Tres meses después, me mandó un men­

trar su camino hacia una existencia re dimida

brado ningún servicio en la institución.

saje de texto. Había visto fotos mías con per­

a través de Cristo. Póngase en Sus manos, Él

Me postulé, me aceptaron y trabajé con un

sonas sin hogar en las redes. Vio que yo era

hará más de lo que usted pueda imaginar

mentor durante un año. Esa persona me buscó

otro hombre y quiso saber por qué.

(Efesios 3:20).

el día de mi liberación y me llevó a la sede del

programa. En Along Side, conocí a nuevos hermanos

que aprendían a caminar con Jesús en el

exterior. Me recibieron diciendo: “¡Bienvenido

a casa, hermano!”.

¿A casa? Ya no sabía lo que significaba esa

Es Jesús. ¿Quieres un poco?

Brenda y yo nos escribimos por un mes,

y en ese tiempo, le conté lo que Dios hacía

en mi vida. Estaba interesada y admitió que

a pesar de que estaba en recuperación, anhelaba

algo más. Deseaba lo que había en mí.

DARREN COONEY es esposo, padre, abuelo y

mentor. Como presidente del grupo de egresados de

Along Side Ministries, ayuda a encarcelados que se reincorporan

a la sociedad a hacer de Jesús su base para

una nueva vida. Disfruta estar con su familia y amigos,

jugar al golf, ver el fútbol y compartir el Evangelio con

los descarriados y los que sufren.

8s Número 01 / 2025 VICTORIOUSLIVINGMINISTRIES.ORG


UN PASO ADELANTE

Deje que Dios lo

sane y refresque

POR CHRISTINA KIMBREL

“TUVE UN PEQUEÑO ACCIDENTE. Nada importante”,

me tranquilizó mi esposo. Llegó del trabajo temprano

con el antebrazo envuelto en una gasa blanca. Debajo del

vendaje había una fea quemadura con ampollas.

Quise llamar a su médico, pero mi fuerte motociclista no

me dejó. Quería que lo curáramos en casa. Le limpiábamos

la herida a diario, le aplicábamos una crema antibiótica y

le colocábamos vendajes nuevos en capas apretadas para

mantener alejados los gérmenes. Pero al tercer día, se veía

peor; la piel alrededor de la lesión estaba roja y caliente.

Tras visitarlo, el médico diagnosticó una infección. Mientras

limpiaba la herida y ponía una venda porosa, nos dijo

que necesitaba aire para sanar. Esa fue una valiosa lección

sobre el cuidado de heridas que pronto necesitaría para mí.

Lo que me lastimó llegó después de un desacuerdo con

un ser querido. En su ira, publicó algo ofensivo y falso sobre

mí en las redes sociales; me hizo una profunda cortada en el

corazón, y me hizo sentir traicionada y avergonzada. Quitó

la publicación, pero el daño ya estaba hecho.

Al igual que con la lesión de mi esposo, mi primera reacción

fue ignorar mi dolor. Sonreí y seguí con mi vida. Pero

en el fondo, estaba destrozada. Me debatía entre la rabia y la

tristeza mientras me resistía a la tentación de tomar represalias.

Cuanto más ocultaba mis sentimientos, peor me sentía.

La infección del corazón se asentó y la raíz de la amargura

brotó (Hebreos 12:15). Todos sabían que me pasaba algo. Mis

palabras estaban llenas de enojo, impaciencia y sarcasmo.

Estaba irritable y a la defensiva, lloraba con facilidad y no

tenía ganas de hacer cosas que antes disfrutaba. Cuando mi

pasión por escribir y estimular a otros se extinguió, supe que

estaba en problemas.

Un día, no pude más. Rompí en llanto con la cara clavada

en la Biblia. Clamé a mi Padre celestial como una niña que

se ha caído y raspado las rodillas. Señor, por favor ayúdame.

Ya no quiero sentirme así.

Recordé el consejo del médico sobre el cuidado de una

herida abierta. Necesitaba darle a mi corazón un respiro

para que la luz de Jesús y la brisa de Su Palabra viva pudieran

darme sanación.

El Señor es un experto en tratar lesiones (Salmo 147:3).

Piénselo, los más cercanos a Jesús lo traicionaron, hirieron y

decepcionaron cuando más los necesitaba (Mateo 26). Había

sido rechazado y despreciado, pero aun así dio Su vida por

nuestros pecados (Isaías 53:3). Si alguien es comprensivo,

¡es nuestro Salvador!

Dios no perdió tiempo en revelarme Su verdad. Aunque las

acciones de mi ser querido fueron hirientes, mi tormento no

fue su culpa. No realmente. El estado de mi corazón era el

verdadero problema. El orgullo y el resentimiento se metían

dentro de mí e infectaban todas las áreas de mi vida. Y excluir

a todos, incluso a Dios, había empeorado todo.

La sanación comenzó cuando me abrí a Dios, confesé mis

pecados y me arrepentí (1 Juan 1:9). La misericordia tranquilizadora

de Dios me inundó mientras Su Espíritu Santo

cuidaba de mi corazón. Era hora de que empezara a perdonar

para no sentirme aprisionada con tanta fuerza.

La misericordia tranquilizadora de Dios me inundó

mientras Su Espíritu Santo cuidaba de mi corazón.

Para ser franca, todavía no deseaba disculpar a mi amiga,

pero obedecer a Dios no era opcional. Él me ha perdonado

tanto. ¿Cómo no iba a hacerlo yo con los demás (Efesios 4:32)?

El Señor me ayudó a finalmente olvidar la ofensa y, al

hacerlo, Su paz restauró la estabilidad de mis emociones

(Filipenses 4:6–8). Pasé de estar enojada a buscar formas de

mostrar amabilidad a mi ser querido. Oré para pedirle con

fervor a Dios que la bendijera. La herida sanó y mi corazón

se restauró. Y a la larga, también lo hizo nuestra relación.

¿Tiene usted el corazón herido? ¿Hay alguien a quien deba

perdonar? Tome medidas rápidas para prevenir la infección.

Entréguele esa persona al Señor. Pídale que lo ayude. Luego

abra su Biblia y deje que Su Palabra lo sane y refresque. Él

promete restaurar su salud y sanar sus heridas (Jeremías

30:17 NVI).

Dios cuida de usted (Salmo 55:22) y también cuidará de

su herida.

CHRISTINA KIMBREL es la gerente de producción de VLMag. Tras pasar por

la cárcel, ahora lleva esperanza a quienes están cautivos de sus circunstancias

presentes y pasadas compartiendo el mensaje de sanación que encontró en Jesús.

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9s


VIDAS TRANSFORMADAS

La espera

POR SHERIDAN CORREA

VALE LA PENA

¿ALGUNA VEZ LLEGÓ A UN CRUCE PEATONAL MUY

transitado, presionó el botón para activar el semáforo y oyó: “¡Espere!”?

Ese mensaje enseguida me da ganas de saltar en medio de los

autos y fingir que estoy en el videojuego Frogger.

Esperar es un reto. Ya sea que se trate de una oportunidad de trabajo,

una relación que se desee iniciar o recuperar, una fecha de

liberación de prisión, la curación de una lesión o enfermedad, o simplemente

una dirección en la vida, la espera a menudo se siente como

una experiencia inútil, pasiva y frustrante. Pero no tiene que ser así.

La Biblia enseña que la espera no es un período de inactividad.

Es un tiempo en el que Dios trabaja intensamente en moldearnos,

enseñarnos, madurarnos y prepararnos para lo que está por venir.

No comprender los beneficios de esperar a menudo genera comportamientos

impulsivos: impaciencia, frustración e ira. Entender

el tiempo de Dios es esencial. Proverbios 3:5–6 dice: “Confía en el

Señor con todo tu corazón; no dependas de tu propio entendimiento.

Busca su voluntad en todo lo que hagas, y él te mostrará cuál camino

tomar” (NVI).

Me aferré a este pasaje de las Escrituras mientras restauraba mi

relación con mis hijos. Por mi adicción al alcohol y las drogas, había

perdido la custodia y la patria potestad. La vergüenza hizo que me

hundiera aun más en mis vicios, y a eso se sumaban la falta de vivienda,

los delitos, el tráfico de drogas, el robo y la cárcel. Pero entonces

encontré a Jesús. Y cuando le entregué mi caos, Él comenzó a transformar

mi vida.

Al principio, me sentí una mujer nueva y creció dentro de mí el

anhelo de recuperar mi condición de madre. El Señor me reveló que

volvería a estar con mis hijos, pero pasaron cuatro años antes de que

se cumpliera Su promesa.

Durante la espera, sentí aburrimiento, dudas y frustración. De

hecho, traté de tomar el asunto en mis propias manos, pero eso me

trajo más complicaciones y contratiempos. En Su sabiduría, Dios sabía

que yo no estaba lista para ser mamá. Primero necesitaba tiempo

para aprender a tener compromiso y constancia.

Poner el futuro de mi maternidad en manos de Dios no fue fácil al

principio. Pero mientras más conocía Su amor y Sus caminos, más

le confiaba los deseos de mi corazón (Salmo 37:4). Me di cuenta de

que la espera no era una señal de que el Señor no existía o de que

me había abandonado, sino de que participaba

de forma activa en mi vida.

En Hechos 9, leemos sobre Saulo, también

conocido como el apóstol Pablo. Saulo se encontró

con Jesús mientras viajaba a Damasco

para perseguir a los cristianos. Tres días

después, fue llamado a proclamar Su nombre

tanto a gentiles como a judíos. Uno pensaría

que Pablo, siendo un hombre de acción, se

habría ido directo a la población más cercana

para comenzar a predicar. Pero no.

Ni siquiera consultó a otras personas. En

cambio, se recluyó con Dios. Y durante los

siguien tes 11 años, el mismo Jesús le reveló

todo lo que necesitaría para cumplir con su

llamado (Gálatas 1:11–24).

Al igual que Pablo, tenemos que aprender a

aceptar la espera y confiar en el tiempo de Dios.

Sus planes siempre son buenos, nos acercan a

la semejanza con Cristo y la plenitud (Santiago

1:4). Además, siempre tienen un propósito. Dios

no intenta controlarnos o ser malvado; nos da

lo mejor de Sí.

10s Número 01 / 2025 VICTORIOUSLIVINGMINISTRIES.ORG


VIDAS TRANSFORMADAS

parezcan pequeñeces. La gratitud nos recuerda que Dios ya

obra en nuestras vidas. También nos ayuda a conservar la

esperanza y la positividad durante la espera.

6. Conéctese con su comunidad. Es tentador aislarse

mientras se está en expectativa, pero la conexión con una

comunidad llena de fe es un soporte de vida fundamental.

Comparta sus luchas e incertidumbres con amigos de confianza.

Rodéese de personas que lo animen, oren por usted y

caminen a su lado mientras espera. Sus oraciones y aliento lo

ayudarán a mantenerse enfocado en las promesas de Dios. Si

se encuentra en aislamiento forzado, lea “Tras las rejas” en la

página 28s de esta revista para hallar ánimo en el Señor.

A continuación le indico siete cosas que lo ayudarán a usted a

aceptar la espera:

1. Ríndase a diario. Entregar su vida a Dios le brinda

seguridad y apoyo. Comience cada día con una oración de

rendición para pedirle que haga Su voluntad en su vida y

no la de usted. Pida también ayuda para confiarle el

resultado a Él.

2. Ore sin cesar. Desarrolle una relación más profunda

con su Padre celestial a través de la oración constante (1

Tesalonicenses 5:16–18). Resista la tentación de darse

Confiar en el tiempo de

Dios hizo que Sheridan

junto a su esposo, Nick,

recuperara su relación

con sus hijos.

por vencido o apresurarse, sin importar cuánto demore la

respuesta a su petición. Al orar, hallará fortaleza y revelación.

7. Practique el quedarse quieto. Resista la tentación de

adelantarse a Dios. En lugar de eso, entréguele su proceso

a Él. Si elige quedarse quieto (Salmo 46:10) y confía en

que Dios hace que todas las cosas cooperen para su bien

(Romanos 8:28), encontrará paz.

Estos siete hábitos me ayudaron a aceptar la espera y madurar

en el proceso. Como resultado, recibí lo mejor de Dios para mi vida.

Hoy, no solo he recuperado mis derechos legales, sino que tengo

una relación con mis hijos y camino junto a ellos en sus experiencias

de fe. Si hubiera forzado mi regreso a sus vidas según mis términos

y tiempos, no habría sido para ellos más que un nombre en un documento

legal.

Dios me tenía algo mucho mejor reservado. Quería que yo tuviera

ME DI CUENTA DE QUE LA ESPERA NO ERA

UNA SEÑAL DE QUE DIOS NO EXISTÍA O DE

QUE ME HABÍA ABANDONADO, SINO DE QUE

PARTICIPABA DE FORMA ACTIVA EN MI VIDA.

3. Busque apoyo en las Escrituras. Sumérjase en la

palabra de Dios para profundizar su relación con su Padre

celestial. Medite y memorícelas para siempre tener presente

Su leal amor. Hallara sabiduría, poder y paz. Enfocarse en el

carácter de Dios y Sus promesas también le dará fortaleza.

4. Recuerde la lealtad de Dios. Reflexione y haga un

recuento de casos en los que Dios se ha manifestado para

usted y otros. Esos testimonios y relatos fortalecerán su fe.

Lleve un registro mientras espera: anote sus oraciones, lo

que está aprendiendo y cómo ve a Dios moverse. Cuando las

cosas se pongan difíciles, piense en esas verdades.

5. Practique la gratitud. Haga que agradecer a Dios por

las bendiciones que tiene sea una disciplina diaria, aunque

una relación con mis hijos, no solo que se me restituyeran mis derechos

legales como madre. Ese regalo no hubiera sido posible sin la

maduración de la espera.

No solo eso, sino que el Señor también restauró mi relación con

mi exesposo y su esposa. No pude más que alabar a Dios cuando

nos invitaron a mi esposo, Nick, y a mí a compartir la crianza de mis

hijos con ellos. Es algo hermoso que solo Dios pudo hacer posible.

Créame, el tiempo de Dios es perfecto. Si tan solo confía en Él, deja

de querer controlar las situaciones y cree en Su amor hacia usted,

Él superará con creces sus expectativas con respecto a lo que tanto

ansía (Efesios 3:20).

SHERIDAN CORREA es consejera bíblica y tiene estudios sobre la atención

integral basada en el trauma. Está casada, es mamá de dos adolescentes,

cantante y una corredora entusiasta, cuya vida Jesús ha cambiado radicalmente.

Es la directora de contenidos digitales de VL.

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11s


Agua viva

para un alma

sedienta

LA HISTORIA DE BRENDA COONEY

Usted probablemente acaba de leer la historia

de mi esposo, que comienza en la página 6s.

Cuando conocí a Darren, yo era un desastre; estaba

sedienta de amor y trataba de lavar mi dolor en un

interminable río de alcohol. Darren estaba desintoxicado,

pero también tenía muchos asuntos sin

resolver. Trató de ayudarme, pero una persona

debe querer la lucidez por sí misma para que

pueda ocurrir un cambio real. Yo no estaba

preparada para eso, solo sabía que Darren podía

satisfacer mis necesidades más evidentes. Así que

nos casamos y las cosas salieron bien...hasta que

el dolor de mi pasado me apresó de nuevo.

De niña, no tenía idea de cómo era una relación

saludable. Nunca había experimentado el amor

verdadero de un hombre. A mi padre biológico,

solo lo recuerdo gritando y sacándome el brazo

del hombro cuando tenía un ataque de ira. Un

día desapareció, mis padres se divorciaron y eso

fue todo.

Mi mamá se volvió a casar con un hombre al

que desde entonces llamo papá. Al principio me

emocionó tener un nuevo padre y siete nuevos

hermanos, pero la novedad se desvaneció rápidamente.

Mamá y papá trabajaban duro para amarnos

y mantenernos, pero mi yo joven no lo veía

así. Lo único que sabía era que ya nadie parecía

tener tiempo para mí, y me llené de resentimiento.

Empecé a trabajar a los 11 años repartiendo diarios

de puerta en puerta y recolectando el dinero

de las suscripciones. Al ser pequeña y vulnerable,

hombres adultos me obligaban fácilmente a entrar

en sus casas, donde fui víctima de abuso sexual

en tres ocasiones. No tenía ni idea de lo que me

hacían; me alegraba que alguien me prestara

atención.

Me puse furiosa cuando mamá me hizo

renunciar después de que una niña desapareciera

mientras cobraba suscripciones en

nuestra ruta. ¿Quién se fijaría en mí ahora?

Rápidamente me puse a buscar una nueva

fuente de atención. Esta vez, recurrí a

quienes se drogaban. Mis nuevas amigas

y yo fumábamos marihuana, bebíamos y

salíamos de fiesta con hombres adultos que

sabían que éramos menores de edad, pero

no les importaba. Llegábamos al extremo

de ponernos bikinis en la calle y pedir que

nos llevaran. ¡Teníamos 12 años! Solo por la

gracia de Dios estoy viva hoy.

Es increíble hasta dónde puede llegar la

sed de amor y atención a una persona.

Mis amigas podían drogarse y parar un rato,

pero yo no. Sin cesar buscaba más. Robaba alcohol

en las tiendas, bebía hasta enfermarme y

repetía todo al día siguiente. Nunca se me ocurrió

que mi comportamiento fuera anormal.

Me arrestaron por posesión de marihuana

a los 13 años. Al juez no le gustó mi actitud y

duplicó la multa. “Está usted fuera de control,

señorita”, dijo. “¡Con esto debería aprender!”.

No fue así. Recién estaba comenzando.

Mi búsqueda de amor y atención me condujo

a innumerables relaciones poco saludables.

Mi promiscuidad no tenía freno. Me entregaba

a cualquiera. Y no recibía nada a cambio, excepto

más heridas en mi alma.

A los 15 años quedé embarazada de mi

novio y tuve un hijo. Nos casamos y dos años

después tuvimos otro hijo. Nuestro matrimo­

FOTO DE ARIZONA PORTRAITS, LLC

12s Número 01 / 2025 VICTORIOUSLIVINGMINISTRIES.ORG


nio no tenía ninguna posibilidad. Éramos

niños sin nada en común, excepto dos hijos

y el consumo de crack. La violencia doméstica,

la falta de vivienda y la adicción eran la

norma hasta que finalmente reuní el coraje

para tomar a nuestros hijos e irme. Mi esposo

murió en un trágico accidente automovilístico

poco después.

Dejé de beber y drogarme para poder

mudarme con mi madre, pero rápidamente

me aburrí y volví a salir de fiesta. Me casé

de nuevo, tuve otro hijo y volví a caer en el

patrón de bebida, violencia y disfuncionalidad.

Cinco años después, me cansé de las

golpizas y me fui.

Luego me casé con un cristiano con la esperanza

de obtener un mejor resultado. Por

desgracia, aparte de sentarnos en un banco

en la iglesia, nuestras vidas no se fundamentaban

sobre valores religiosos. Tampoco me

había arrepentido de mis pecados. Usaba

muchas máscaras para fingir sin descanso

ser algo que no era.

Tuve dos hijos con este esposo, pero

después del segundo, llegó la depresión posparto.

Luchaba intensamente contra ideas

anormales y aterradoras que se me ocurrían

sobre mis hijos y sobre mí misma. Recurría

al alcohol y los medicamentos para silenciar

el ruido.

Iba a bares, pasaba la noche afuera y regresaba

a casa borracha. Pero mi esposo no

lo iba a tolerar. Una noche, una discusión se

puso violenta. A mis 29 años, me acusaron

de violencia doméstica, me dieron una orden

de restricción, me entregaron los documentos

para el divorcio y perdí la custodia de mis

dos hijos menores.

Uno pensaría que eso me haría reaccionar,

que dejaría la botella y pediría ayuda, pero

no. Con cada vez más desesperación buscaba

amor, atención y recursos. Tenía muchas

bocas que alimentar.

Sin embargo, me costaba conseguir pareja.

Un día le dije en broma a una amiga que mi

minivan arruinaba mi vida amorosa. Cada vez

que un hombre la veía, con tantos asientos,

corría en la dirección opuesta. Mi amiga se rio

y me puso en contacto con su amigo, Darren

Cooney, un vendedor de autos. Quizás él podría

ayudarme a conseguir un nuevo vehículo.

Darren no me vendió nada el día que lo

conocí, pero sí me llevó a cenar. Rápidamente

me di cuenta de su confianza en sí mismo,

carisma y buen corazón. Todo eso me atraía,

pero fue su gorda billetera la que me dejó

boquiabierta. Estaba enfocada en ese premio.

Ya sé...pero ese era el tipo de mujer en que

me había convertido. Era incapaz de amar a

nadie. ¿Cómo podía? Ni siquiera me agradaba

yo misma.

Nos casamos en 2002. Él era increíble;

quiso y aceptó a todos mis hijos desde el

COMO SOLO ESTÁBAMOS

ANCLADOS EL UNO EN

EL OTRO, VINIERON

LAS PRUEBAS DE LA

VIDA Y NOS LLEVARON

EN SU PASO.

principio, y me brindó la estabilidad que

tanto necesitaba. También nos colmó de las

cosas buenas de la vida.

Me sentí segura con Darren, y poco

después era mi todo. Recientemente se había

liberado de la adicción y me convenció de

que estar lúcido era la clave para una mejor

vida. Me desintoxiqué por él.

Durante los siguientes dos años, llevamos

una existencia maravillosa juntos. Pero en

nuestra alegría, olvidamos cuidarnos de las

recaídas. Dejamos de ir a las reuniones de

recuperación y de tener compañeros a quien

rendir cuentas. Y lo peor de todo fue que ignoramos

a Dios, y el poder y la sabiduría de Su

Palabra. Y como solo estábamos anclados el uno

en el otro, vinieron las pruebas de la vida y nos

llevaron en su paso (Mateo 7:24–27).

En la página 7s, Darren cuenta los horribles

detalles de cómo ambos regresamos a las

perversas garras de la adicción. Nuestro matrimonio

no sobrevivió a las secuelas de las

borracheras, la infidelidad y el crimen. Él fue

a la cárcel por diez años y yo bebí a morir por

siete. Antes de que Darren saliera libre, me había

casado y divorciado una vez más.

Cinco matrimonios y cinco divorcios. Me

había convertido en la samaritana que se encontró

con Jesús en el pozo. Puede leer su historia

en Juan 4. Esa mujer, como yo, estaba sedienta

de amor. Sus anhelos la llevaron por caminos

difíciles, vergonzosos y sin salida, al igual que

yo. Era un ser desastroso y cansado cuando

conoció a Jesús.

Me encanta que, en el pozo, Jesús no la condena

por sus fracasos pasados. Él reconoce que

sucedieron y le ofrece lo que ella siempre ha

necesitado: su agua viva. Un sorbo de Su pozo

y esa mujer nunca volvió a tener sed.

Yo necesitaba esa agua.

Curiosamente, Dios usó a Darren para llevarme

Al sentirse ignorada siendo una niña (izq.),

Brenda buscó atención fuera de casa de

maneras poco sanas. En la foto de arriba la

vemos cuando era una madre adolescente.

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Número 01 / 2025

13s


ESTAMOS DECIDIDOS A MANTENERNOS

ANCLADOS A JESÚS, NO EL UNO AL OTRO, Y

A ACUDIR A ÉL CUANDO HAYA PROBLEMAS,

NO A LA BOTELLA O LAS DROGAS.

a ella. Eso ocurrió después de que él saliera de

prisión en 2018.

Estaba un poco nerviosa cuando me contactó

por primera vez a través de las redes sociales.

Después de todo, yo lo había entregado a la

policía cuando estaba prófugo. ¿Y si me guardaba

rencor? Además, yo había hecho grandes

esfuerzos durante los últimos tres años para estar

desintoxicada y mantener mi vida en orden.

Había asistido fielmente a las reuniones de

recuperación, me reunía con mi mentor y lidiaba

con los problemas secundarios que continuamente

me llevaban por caminos destructivos.

No quería que Darren viniera y me desviara. Así

que lo bloqueé.

Sin embargo, como soy una curiosa, le hacía

seguimiento en secreto. Esperaba ver al encantador

vendedor de autos con alguna mujer fácil

en el brazo. Pero en cambio, encontraba fotos

de mi exesposo con un grupo de hombres en un

programa con sede en Phoenix llamado Along

Side Ministries.

Se veía muy feliz sirviendo a la comunidad y

compartiendo con gente de su iglesia. Sonreía y

reía lleno de alegría. ¿Qué rayos pasaba?

Brenda y su esposo

Darren encontraron

plenitud y sanación a

través de su relación

con Jesucristo.

Yo estaba desintoxicada, ¡pero estaba lejos

de ser tan feliz! ¿Habría una nueva mujer en

su vida? La idea me incomodaba. ¿A quién

le importa? Me decía como regaño, pero no

podía evitarlo. Tenía que saber lo que pasaba.

Así que le quité el bloqueo en la redes y le

escribí. Necesitaba entender por qué estaba

tan contento.

“Es Jesús”, respondió. “Quieres un poco?”.

Y sí, quería.

Durante el mes siguiente, Darren me contó

como Cristo había transformado su vida.

Along Side tenía reglas para las relaciones

personales y la nuestra estaba creciendo.

Por eso, Darren pidió orientación al pastor

del programa, Ken Sheets. Darren estaba

decidido a honrar a Dios y las reglas.

Comenzamos a reunirnos con Ken. Pronto

se hizo evidente que mis muchas heridas

sin resolver me habían llevado a pensar y

comportarme mal. No hacía falta ser un genio

para entender que yo era el denominador

común de todas las relaciones y circunstancias

destructivas.

También me costaba confiar en los hom­

bres, incluyendo a Darren por su infidelidad

durante nuestro matrimonio. Al ver mi lucha,

el pastor Ken deslizó su Biblia sobre la mesa

hacia mí y dijo: “Tu respuesta está en este libro,

Brenda”.

Y luego me habló de Jesús. Me explicó cómo

todos mis pecados podían ser perdonados y que

podía recibir la vida eterna. Quería el regalo de

salvación que daba Dios, así que acepté a Jesucristo

como mi Señor y Salvador. Poco después,

Darren me pidió casarme con él de nuevo.

En los cinco años transcurridos desde entonces,

en los que hemos bebido el agua viva

de Su pozo, el Señor ha restaurado y redimido

de modo maravilloso lo que tan irresponsablemente

destruimos. Esta vez, estamos decididos

a mantenernos anclados a Jesús, no el uno al

otro, y a acudir a Él cuando haya problemas, no

a la botella o las drogas. Hemos descubierto que

nuestra fe en Dios “es un ancla firme y confiable

para el alma” (Hebreos 6:19 NTV).

Junto con Dios, hemos soportado tormentas

que nos habrían destruido en el pasado, como la

pérdida de nuestro hijo, Nathan, por una sobredosis

de fentanilo en septiembre de 2022. Solo

gracias a la seguridad del amor de Dios, y el

apoyo de nuestros amigos y familiares de la iglesia

no hemos retomado el alcohol y las drogas.

Tal vez usted también viva con una sed insaciable

de amor que lo mantiene yendo de una

relación poco saludable a otra. Jesús quiere

satis facer esa necesidad con Su agua viva.

No importa cuán lejos usted haya llegado en

su búsqueda o cuántas relaciones fallidas haya

tenido, el Señor sigue dándole la bienvenida.

“Ven y bebe”, dice. A través de Jesús, recibirá

ríos de agua viva que fluirán a través de su corazón

y no volverá a tener sed jamás (Isaías 55:1;

Juan 4:13–14; Juan 7:38).

BRENDA COONEY es una esposa, madre y abuela

que ayuda a otros a descubrir su valía a través de la

mirada del Padre celestial. Es mentora de mujeres en

rehabilitación, aboga por la prevención de las sobredosis,

y brinda apoyo a los padres de niños adictos y a

quienes han perdido hijos a causa de la adicción.

FOTO DE ARIZONA PORTRAITS, LLC

14s Número 01 / 2025 VICTORIOUSLIVINGMINISTRIES.ORG


UN PASO ADELANTE

DIOS ESTÁ DE SU LADO

LA HISTORIA DE TONY MOORE

“Señor, ayúdame. Por favor, sácame de aquí”.

FOTO DE KADEN GILBARTE

Mis abuelos me habían enseñado que Dios escucha

nuestras oraciones. Bueno, yo necesitaba

que Él escuchara las mías. Tenía 12 años y vivía

en un hogar de acogida grupal porque ya nadie

sabía cómo lidiar conmigo.

No sabía orar muy bien, pero sí que Dios era

el único que podía transformarme lo suficiente

como para salir de ese lugar. Y entendía que tenía

que cambiar. Mis acciones me estaban llevando

a situaciones que no deseaba.

Estaba enojado con el mundo y sentía que nadie

estaba de mi lado. Mis emociones a menudo

se apoderaban de mi cuerpo y mi boca, y me

metían en problemas. Estaba repleto de ira, pero

no tenía idea de qué hacer con ella.

Los demás me habían decepcionado muchas

veces, estaba acostumbrado. Pero no podía culpar

a nadie más que a mí mismo del lío en el que

me encontraba en ese momento. Mi trabajadora

social me advirtió que, si no modificaba mi comportamiento,

iba a terminar en un lugar para

personas con desequilibrios mentales. Pero no

sabía cómo cambiar.

Entonces dije esa oración y Dios comenzó a

resolver las cosas para mi bien (Romanos 8:28).

En marzo de 2023, hizo que una dama conocida

como la Sra. Deborah me abriera su casa. Ya me

había quedado con ella brevemente en cuidado

temporal y ella me había dicho que veía potencial

en mí. Dios había puesto Su amor por mí en el

corazón de esa mujer. Y gracias a su devoción

por Dios, la Sra. Deborah dio un paso al frente

y me acogió, aunque sabía que no sería fácil.

Tomó un tiempo que me colocaran con la

Sra. Deborah de manera permanente. Sin

embargo, ella siempre me recordaba: “Tony,

sigue confiando en Dios y en Su plan. Sigue

alabándolo y adorándolo. Da testimonio de Su

bondad ante los demás y estudia Su palabra”.

La Sra. Deborah me enseñó que, si guardaba

la palabra de Dios en mi corazón, no continuaría

pecando contra Él (Salmo 119:11). Y

tenía razón. La palabra del Señor le dio una

salida a mi ira. Todas las mañanas meditaba

sobre Efesios 4:26–27. Dice: “’Si se enojan,

no pequen’. No permitan que el enojo les

dure hasta la puesta del sol ni den cabida al

diablo”. (NVI)

Mi ira le había dado al diablo una gran

entrada a mi corazón y mi mente, y él la usó

para destruir mi vida. La ira humana no produce

la justicia que Dios desea. (Ver Santiago

1:19–21).

La Sra. Deborah me enseñó a entregar mi

enojo a Dios, amar a las personas y perdonar.

Perdonar a quienes me lastimaron es difícil,

pero Dios me ayuda a hacerlo. Cuanto más perdono,

más libre me vuelvo. A medida que me

esfuerzo por llenar mi mente con las Escrituras,

Dios me transforma en una nueva persona (Romanos

12:2). Me vuelvo más como Cristo. Todavía

me queda mucho camino por recorrer, pero he

llegado muy lejos.

Ahora tengo 16 años y me asombra ver cómo

Dios ha bendecido mi vida. Él no solo perdona

mis pecados, sino que me da una salida. La ira

no me controla como antes. Todavía tengo momentos

de los que no me siento orgulloso, pero

sigo volviendo a Dios. Siempre me recibe con

los brazos abiertos y con paciencia me muestra

un mejor camino a seguir. A diario tengo que

aprender a morir con respecto a mi voluntad y

vivir para la de Dios.

La edad, raza u origen, no importan. Dios lo

ama a usted y lo ayudará. Lo único que necesita

es fe en Jesús. Dios ya le ha dado todo lo que

necesita en Su Hijo. A través de Su poder divino,

Él lo ayudará a llevar una vida piadosa (2 Pedro

1:3) y a experimentar los buenos planes que tiene

para usted (Jeremías 29:11).

Quizás sienta que no hay nadie de su lado, pero

no es cierto. Siempre tiene a Jesús. Él siempre

está de su lado.

Arriba izq.: Tony compareció ante el juez Perez con la Sra.

Deborah para que lo autorizaran a compartir su historia

en VLMag. En la foto de la derecha con nuestra editora,

compartiendo su historia en el evento de reavivamiento de la fe.

TONY MOORE está agradecido por la intervención de

Dios y da la bienvenida a cualquier oportunidad de dar

testimonio de Su bondad. Es estudiante de secundaria,

miembro del JROTC y ministro en formación.

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15s


Donde hay aliento,

hay esperanza

LA HISTORIA DE TONIER CAIN

“¿Cuál es tu problema?”.

Mucha gente me hacía esa pregunta a una

edad temprana. Me miraban, criticaban y

juzgaban, pero nadie estaba dispuesto a ir

más allá de mi comportamiento para ver mi

verdadero ser. Tuve que pasar por un infierno

en la tierra antes de que a alguien por fin se le

ocurriera preguntar qué me había pasado.

No me desperté un día, y decidí

ser drogadicta y prostituta. apartamento caluroso y sucio

compartíamos una cama en el

Las cosas no son así. Ahora, no de mi madre en los edificios

doy excusas por mis muchos de vivienda pública. Yo era la

errores, pero la verdad es que mayor, y a los nueve años me

durante mi infancia la vida dieron la tarea de mantener y

me dio circunstancias que eran proteger a mis siete hermanos.

de masiado pesadas y confusas No me quejo; los quería mucho.

para procesarlas.

Eran mi única fuente de alegría.

Sin voz ni sentido de autoestima,

era víctima de esas pia infancia.

Pero cuidarlos me robó mi pro­

situaciones. Hasta que descubrí

que había una mejor manera atendían bien. Íbamos a la es­

Éramos pobres y no nos

de vivir.

cuela hambrientos, sucios y

De niños, mis hermanos y yo golpeados. Nuestros maestros

nunca preguntaban por qué ni

intervenían. Sin embargo, mis

compañeros de clase se daban

cuenta de mi condición y se

burlaban de mí porque andaba

desarreglada y olía a orina por

mojar la cama. Nadie quería ser

mi amigo.

Pero no importa ba, me encantaba

ir a la escue la porque

era mejor que estar en casa.

Mi madre no hacía nada para

impedir que los hombres que

traía a casa abusaran de mí.

Noche tras noche, me hacían

cosas horribles después de que

ella se desmayaba por el alcohol.

Nunca me defendía ni lloraba

por miedo a que les hicieran

daño a mis hermanos menores.

No tenía idea de cómo lidiar el

dolor y la vergüenza que sentía

hasta que un día bebí de los tragos

a medio terminar que había

en nuestra casa. De repente,

podía olvidar por un momento

que me violaban y abusaban de

mí. Bebía hasta la última gota

siempre que podía.

Mamá desaparecía durante

días y nos dejaba a nuestra suerte

sin poder cubrir siquiera las

necesidades más básicas. Yo

buscaba restos de comida, pero

nunca había suficiente.

Tenía 11 años cuando servicios

sociales llegó a nuestra

puerta para hacer una inspección.

Recuerdo gritarle a mi

madre que nos salvara mientras

la policía nos subía a mis

hermanos y a mí a patrullas

separadas y nos llevaba, pero

16s Número 01 / 2025 VICTORIOUSLIVINGMINISTRIES.ORG


FOTO DE E.Y.E. IMAGERY STUDIOS

no la encontraba por ningún lado.

No volví a ver a mis hermanos

hasta que nos llevaron a todos a la

sala del tribunal. Mi madre lloraba

mientras el juez la reprendía.

Recuerdo que me sentía enojada

con él por tratarla mal y hacerla

llorar. A mamá se le prohibió por

orden judicial tener nuestra custodia.

Esa fue la última vez que

estuvimos juntos como familia.

Una de mis tías me acogió y me

permitió llevar una vida mejor,

más normal. Me enseñó muchas

cosas que ya debería haber sabido,

como a tener una higiene

adecuada. Comíamos juntos en

familia y celebrábamos las fiestas.

La estabilidad de su hogar me

ayudó a sanar un poco. Dejé de

mojar la cama y asistía a la escuela

con regularidad.

La tía Ann me llevaba a la Primera

Iglesia Bautista cada domingo.

Me encantaba aprender

acerca de Dios y Jesús, sobre todo en

la escuela dominical. Memorizaba

versículos de la Biblia y aprendía

a rezar el Padre Nuestro.

A los 12 años me bauticé. No

entendía mucho, pero sabía que la

Biblia decía que Dios amaba tanto

al mundo entero (¡incluyéndome

a mí!) que había dado a Su Hijo,

Jesús, para que muriera por mí

de modo que pudiera tener la vida

eterna (Juan 3:16). Quería que

Dios me amara, así que en mi fe

de niña, le pedí que me perdonara

por mis pecados y confié en que

siempre estaría conmigo.

Estar separada de mis hermanos

dejaba un gran vacío en

mi corazón. También extrañaba

a mi madre. La quería mucho, a

pesar de que no me había protegido.

Estaba segura de que algún

día ella me amaría a mí.

Por eso me emocioné cuando,

tres años después, vino a llevarme

a casa. “¿Dónde está mi niña?

Vamos, Neen, te quiero. Vienes

conmigo”. Neen era el apodo que

me daba.

Tenía 14 años y, por fin, escuchaba

esas tres palabras tan

anheladas: Te quiero.

De repente, desaparecieron

todos los malos recuerdos de mi

infancia. Emocionada, empaqué

mis cosas y me fui con mamá ese

día sin pensarlo dos veces.

Pero al caer la noche, me di

cuenta de su verdadero motivo

para venir a buscarme.

“Neen, ya regreso”, dijo mientras

salía por la puerta y me

dejaba sola con los tres niños

pequeños que había traído al

mundo desde nuestra separación.

Mamá necesitaba una niñera;

no me quería ni me echaba de

menos.

Al entender eso, me convertí

en una niña de 14 años enojada

y desafiante. Me sentí atrapada

e inmediatamente comencé

a beber más sobras de tragos para

enfrentar la vida. “No le importas

a nadie”, me decía a mí misma

mientras adormecía lo que sentía.

Dejé la escuela y traté de trabajar,

pero beber era mi prioridad.

Un año después, uno de los

amigos de mi madre me tomó

cariño. No me importaba que

fuera siete años mayor que yo ni

quería escuchar lo que dijeran de

él. Pensaba que mi príncipe azul

había venido a rescatarme. Nos

casamos cuando yo tenía 17 años

y tuvimos un hijo poco después.

Me encantaba ser esposa y

madre. Por primera vez, tuve

sueños y sentí que tenía un

propósito en la vida. Pero todo

eso duró poco cuando comenzó

a golpearme. Mi vida de nuevo era

oscura y fea.

Una amistad me inició en el

crack. ¡Eso sí que aturdía! Me

enganché de inmediato. Poco

después, mi esposo me abandonó

con un niño pequeño de un

año y una adicción que crecía

rápidamente. Amaba profundamente

a mi hijo, pero no estaba

preparada ni en lo emocional ni

en lo financiero para ser madre

soltera.

Mi exmarido me dio un golpe

devastador cuando me quitó a

mi hijo y se fue de la ciudad con

otra mujer. El sufrimiento me

desmoronó. No había nada más

doloroso que no saber dónde

La vida de adicta y prostituta hizo

que Tonier ingresara con frecuencia

a centros correccionales y le costó

el privilegio de criar a sus hijos.

Arriba la vemos en distintas fotos

policiales.

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17s


Quería olvidar, pero no podía.

Quería morir, pero mi cuerpo

continuaba respirando.

Sin embargo, como aún tenía aliento,

¡todavía había esperanzas para mí!

estaba mi hijo o cuándo lo volvería

podía decir qué día de la semana

a ver. Y a esas alturas, ya había

era o cuándo me había duchado

pasado por muchas cosas.

por última vez. Inhalaba, fumaba

Sabía que tenía que dejar de

y me inyectaba drogas. Mentía,

drogarme, pero la voz de mi adic­

engañaba y robaba para tener

ción ahogaba la de la razón. Me

mi siguiente dosis. Vendía mi

convencí de que podía parar cuan­

cuerpo de modo aleatorio para

do quisiera, pero no lo lograba.

drogarme. A diario usaba agujas

Mis problemas se multipli­

sucias y corría otros riesgos locos

caron y me hundí más en la os­

con mi vida. Estaba totalmente

curidad. Ya no consumía para

fuera de control.

sentirme mejor; necesitaba dro­

En mi trayectoria de 19 años en

gas para ser funcional. Lo que

esas calles, acumulé 83 arrestos

había comenzado siendo como

y 66 condenas. Cada vez que me

un mono en mi espalda se trans­

liberaban en mi viejo territorio,

formó en un gorila que intentaba

el ciclo de locura se reiniciaba.

quitarme la vida.

Vivía donde podía: casas aban­

Tuve otros cinco embarazos en

donadas, sitios de encuentro de

los años siguientes. Uno terminó

en aborto y otro, en muerte fetal.

Servicios sociales me arrebató de

las manos a tres de mis bebés en

cuanto di a luz. No me consideraron

apta como madre.

Perder a cada niño me arrancaba

un pedazo de corazón, y la

adictos y bajo puentes. Me sentía

más segura allí.

Pero de alguna manera, sin

importar adonde fuera o cuanta

droga consumiera, los recuerdos

de lo que me habían hecho

y dicho cuando era niña seguían

atormentándome. Quería olvidar,

encima. Me preguntaba si sabían

del mundo que había debajo de

ellos. ¿Sabría alguien que yo

existía? ¿Estaría dispuesto a

ayudarme a encontrar mi camino

hacia una vida mejor?

Recuerdo el día en que me enteré

de que Alguien sí sabía que yo

vo su movimiento en el aire, tiró

la piedra al suelo, me ayudó a

levantarme y me llevó de vuelta

al vecindario sin decir una

palabra más.

Este asombroso encuentro me

conmovió hasta la médula. Sabía

que Jesús era la única razón por la

FOTO DE E.Y.E. IMAGERY STUDIOS

vergüenza me abrumaba.

pero no podía. Quería morir, pero

existía. Y Él se interesaba en mí.

que no me habían matado.

Allí estaba yo, repitiendo el

mi cuerpo continuaba respirando.

El día no empezó bien. De re­

Pero ¿por qué?

mismo patrón de abandono y

Sin embargo, como aún tenía

pente, un hombre al que había

Después de eso, empecé a

sufrimiento que tanto me había

aliento, ¡todavía había esperanzas

robado antes me agarró y me llevó

hacerme nuevas preguntas.

lastimado a mí de pequeña. Pero

para mí!

a un lugar apartado, donde me

¿Acaso Jesús, Aquel que me

como adicta, me sentía impo­

Una cosa es estar deprimido

golpeó y violó. Abrí los ojos justo

había amado de niña, seguía

tente para ayudarme a mí mis­

y otra es no hallar forma de le­

a tiempo para verlo levantar una

queriéndome después de todo

ma, y más aun con mis hijos. Me

vantarte. Así estaba yo cuando

enorme roca sobre su cabeza.

lo que había hecho y vivido? ¿Me

desesperaba saber que crecerían

finalmente toqué fondo.

Justo antes de que pudiera

había visto debajo de ese puente?

sintiéndose tan poco amados y

Acostumbraba a tirarme en el

aplastarme la cabeza, grité:

¿Estaba dispuesto a ayudarme?

deseados como yo.

suelo bajo ese puente a escuchar

“¡Jesús!”.

Era demasiado increíble para

Los días eran confusos. No

a las personas que pasaban por

Increíblemente, el tipo detu­

imaginarlo.

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Sin embargo, incluso con ese

encuentro sobrenatural y esa

reve lación, no dejé de consumir

drogas ni de delinquir en las calles.

En la primavera de 2004, estaba

embarazada de nuevo y huía de

la ley por una violación de libertad

condicional. Un cazarrecompensas

me encontró y arrestó, y pronto

estaba de vuelta en una celda.

Una familiar sensación de

derro ta y desesperanza me recibió

en esa prisión, a la vez que

el recuerdo de todos mis bebés

perdidos inundaba mi mente.

Pensé en la criatura que llevaba

dentro. Ya le había dado un nombre:

Orlandra. Me angustiaba la

idea de perderla a ella también.

Alguien me habló de un programa

llamado T.A.M.A.R.’s

Children, que ofrecía tratamiento

individual para encarceladas

traumatizadas. T.A.M.A.R. es un

acrónimo que en español significa

“Trauma, Adicción, Salud Mental

y Recuperación”. El nombre

provie ne de la historia bíblica de la

hija del rey David, Tamar, a quien

violó su medio hermano.

Este programa era único

porque abordaba los traumas

que las participantes habían experimentado.

Si me aceptaban,

se me permitiría quedarme con

Orlandra. Eso facilitó mi decisión.

Estaba decidida a enmendar los

errores que habían hecho que

me quitaran a mis otros hijos, y

a cuidar y proteger a esta bebé.

Solamente necesitaba que alguien

me enseñara cómo hacerlo.

Yo era una candidata perfecta

para T.A.M.A.R., pero el alcaide

no me dejó asistir porque estaba

en prisión por una violación de

libertad condicional, lo que me

descalificaba automáticamente.

Sin ese programa, seguramente

perdería a Orlandra en el sistema

de hogares de cuidado de menores

en cuanto naciera.

Alguien me dijo una vez: “Si

todo lo demás falla, mira hacia

arriba y pídele a Dios”. Ahora, sé

que debemos recurrir al Señor en

todo momento, no solo en tiempos

difíciles, pero Él usó esa frase

para recordarme que debía buscarlo

a Él.

El 15 de marzo de 2004, me

acerqué con valentía a Su trono

de gracia (Hebreos 4:16) y abrí

mi corazón ante el Señor. Desde

una posición fetal en el suelo de

mi celda en la Institución para

Mujeres de Maryland en Jessup,

me sinceré con Dios y conmigo

misma por primera vez, sabiendo

que necesitaba algo más que ayuda;

necesitaba un Salvador.

“Dios, si estás escuchando, soy

Tonier. No sé si prestas atención

a la gente como yo, pero quiero

cambiar mi vida. Por favor, ayúdame.

Tú eres el único que puede.

Si me permites quedarme con

mi bebé, Dios, te la devolveré”.

Con esas palabras, puse todas

mis preocupaciones, mi vida y la

vida de mi hija por nacer en Sus

manos.

Ese día nació una nueva Tonier

Cain. Antes de levantarme de ese

piso, supe que algo era diferente.

De pronto creí que Jesucristo de

verdad me quería y que Su amor

había lavado las viejas manchas

de mi vida anterior.

No sabía cómo Dios respondería

a mi oración, pero creía

que lo haría. Y eso me dio la fuerza

suficiente para levantarme, poner

un pie delante del otro y comenzar

a caminar con el Señor.

Poco después, un terapeuta

Der.: Tonier viaja a menudo

para compartir sus

experiencias y proporcionar

herramientas que ayuden a

otros a superar sus traumas.

de T.A.M.A.R. fue a ver al alcaide seguro para purgar todos los oscuros

secretos que llevaba y que

y defendió mi caso. Lo que haya

dicho le ablandó el corazón, y lo me habían envenenado de adentro

hacia afuera.

siguiente que supe fue que se me

permitió entrar en el programa. La terapeuta era amable y paciente,

y me escuchaba durante

Pero tendría que esperar a que

hubiera una vacante.

horas. A veces, solo podía llorar

Estaba dispuesta a hacer lo que sin hablar, pero el llanto me purificaba

y era el modo en que Dios

fuera para quedarme con mi bebé.

Salí de la cárcel y fui directo al me ayudaba a sanar. Su Palabra

programa, donde una mujer me me recordó que Él juntaba mis

recibió con una sonrisa. Me llevó lágrimas y las ponía en Su frasco

a mi habitación, que estaba llena (Salmo 56:8). Dios estaba consciente

de mi dolor y me amaba a

de todo lo que necesitaba para

proporcionar un hogar seguro través de él.

a mi hija: una cuna, un moisés, un Cuando le conté de la vergüenza

que sentía, mi terapeuta me

refrigerador y más. Sin duda, Dios

me había preparado el camino. ayudó a aclarar las cosas. Durante

Una vez instalada, me reuní con años me había culpado a mí misma

de las violaciones y abusos

mi terapeuta de trauma, quien me

ayudó a comenzar a ordenar mi que había sufrido. Ella me hizo

pasado. En ningún momento de ver que esas cosas no eran mi

mi vida, me habían preguntado culpa. Yo era una niña inocente,

qué me había pasado de niña incapaz de defenderse. Nunca lo

o por qué me había ido por las había entendido, así que había ido

drogas. Pero Dios, a través de por la vida creyéndome una mala

esta tera peuta, me dio un lugar persona.

El Señor puede ayudarlo a levantarse

de las cenizas de su pasado y experimentar

una vida con la que nunca se

atrevió a soñar.

VICTORIOUSLIVINGMINISTRIES.ORG Número 01 / 2025

19s


El Señor había dado a

Su único Hijo a cambio

de una drogadicta,

ladrona y prostituta

como yo.

Izq.: A través de su hija, Orlandra,

fotografiada arriba cuando era niña y abajo ya

adolescente, Dios le dio a Tonier el regalo de

la maternidad.

Sesión tras sesión, enfrenté

mis miedos, aprendí a reconocer

mis desencadenantes y comencé

a confiar en las personas. Me di

cuenta de que tenía una voz digna

de ser oída y aprendí formas

saludables de defenderme.

Estar lo suficientemente bien

como para cargar a mi bebé y

ser madre también me brindó

una gran sanación. Estaba tan

acostumbrada a que servicios

sociales se llevara a mis hijos

que, cuando tuve a Orlandra en

mis brazos, me llevó un minuto

asimilarlo. Era mía y podía

conservarla.

Dios verdaderamente me

dio belleza en lugar de cenizas

(Isaías 61:3). Las mujeres de

T.A.M.A.R.'S Children me enseñaron

a cuidar y nutrir a mi

hija. A través de esta vivencia,

aprendí que las personas no

pueden dar algo que no han

experimentado. Inesperadamente,

comencé a ver a mi

madre a través de la lente de la

compasión en lugar del rechazo,

cuando me di cuenta de que ella

no podía ser quien yo necesitaba

o quería que fuera.

Día a día, me hacía más

fuerte en coraje y fe, y mi rela­

importancia de brindar tratamiento

especializado en casos

de traumas. Animo a todas las

mujeres que conozco a luchar

por su sanación.

ción con Dios florecía. De niña, Han pasado dos décadas desde

que clamé al Señor desde el

me habían dicho que Dios me

amaba, pero ahora, a través suelo de esa celda de prisión.

de la vivencia, sabía que era Desde entonces, he estado libre

verdad. El Señor había dado de adicciones, enfermedades

a Su único Hijo a cambio de una mentales y vergüenza.

dro gadicta, ladrona y prostituta El año pasado, Orlandra y yo

como yo.

celebramos hitos juntas; ella

Durante todos esos años cumplió 20 años, y yo celebré

que pasé en las calles, Él me 20 de haber sido liberada por

vigiló y protegió, a pesar de el Hijo de Dios (Juan 8:32, 36).

mis acciones cada vez más ¡Alabado sea Dios!

imprudentes.

Quiero que usted sepa que

Al completar el programa, Dios no tiene favoritos. Lo que

me ofrecieron un trabajo y me Él hizo por mí, quiere hacerlo

convertí en defensora de las por usted también. Ya no tiene

mujeres que han sufrido traumas.

He tenido la oportunidad El Señor puede ayudarlo a le­

que ser víctima de un trauma.

de viajar por los EE. UU. y el vantarse de las cenizas de su

extranjero para contar mi historia

en cárceles, prisiones, vida con la que nunca se atre­

pasado y experimentar una

centros de rehabilitación y organizaciones

benéficas, e in­

No se rinda. Donde hay alienvió

a soñar.

formar a las personas sobre la to, hay esperanza.

TONIER CAIN es una experta de renombre internacional en el tratamiento

de traumas tras sufrirlos en carne propia. Trabajadora incansable de este

campo, da charlas por todo el mundo sobre el trauma, la adicción, la cárcel, la

vida en las calles y la salud mental. Tonier alaba a Jesucristo mientras usa sus

experiencias para generar cambios en quienes a menudo son olvidados. Para

obtener más información, visite toniercain.com.

20s Número 01 / 2025 VICTORIOUSLIVINGMINISTRIES.ORG


VIDAS TRANSFORMADAS

UNA VIDA RESTAURADA

POR KRISTI OVERTON JOHNSON

MIENTRAS ME APROXIMABA A LA

Lo que hacía aún más valientes los es­

los que recuperaban aunque fueran pequeños.

propiedad de mi hermano y mi cuñada, el

fuerzos de mis familiares era que Milton,

Para Mercy, cada fotografía salvada era motivo

corazón se me entristecía. Todas las pose­

una tormenta de categoría cinco, se aba­

de festejo. Sonreía, reía y gritaba: “Ven, Kristi,

sio nes terrenales de Rodney y Mercy esta­

lanzaba sobre ellos. Habría sido fácil decir:

mira esto”. Parábamos de trabajar y nos entre­

ban amontonadas en su jardín delantero

“¿De qué sirve? Este huracán acabará con

gábamos al recuerdo.

esperando a que se las llevaran.

todo lo que hemos hecho”. Pero siguieron

Unos días antes, una vecina le había dicho

La semana anterior, el huracán Helene

trabajando, negándose a pensar en lo que

a Mercy en tono de regaño:. “¿Cómo puedes

había enviado una fuerte oleada de agua

podía suceder.

reírte en un momento como este?”. No sabía

salada a miles de hogares de toda la costa

Más personas se acercaron para ofrecer

que la risa y la gratitud eran lo que mantenía a

de Florida.

palabras de aliento, comida y una mano.

Mercy a flote, y evitaba que se pusiera furiosa y

Ya muchos me habían dicho: “Kristi, ni

Sin embargo, a la larga todos nos fuimos.

cínica. Esa es una gran lección para todos

siquiera sabemos por dónde empezar”.

Pero Rod y Mercy no podían darse ese

nosotros.

Pero no tuve conciencia de la destrucción

lujo. Para reconstruir sus vidas, tenían que

Tal vez usted también se enfrente a una ta rea

hasta que la vi por mí misma. Parecía una

volver todos los días. No podían esperar a

insuperable. Tal vez no sepa por dónde em­

zona de guerra.

que alguien llegara y solucionara su proble­

pezar. Comience por pedirle al buen Señor que

Encontré a Mercy en el garaje revisando

ma. Tenían que asumir la responsabilidad

lo ayude; Él le mostrará el camino (Proverbios

cientos de fotos mojadas, tratando de salvar

de su hogar y su futuro.

3:5–6; Salmos 119:105). Luego haga sus emo­

preciados recuerdos. Esperaba verla abati­

Habría sido fácil enfadarse con los que

ciones a un lado y enfréntese al caos con Él.

da, llorando, tal vez incluso furiosa. Pero me

no se habían presentado, pero amargarse

Tendrá que ensuciarse las manos para reti­

recibió con un gran abrazo y me agradeció

por la intervención o no de otra persona no

rar lo contaminado (tal vez incluso a personas).

haber venido a ayudar. No sentí merecerlo

arreglaría su situación. Lo único que haría

Puede ser desalentador. Solo recuerde no fi­

pues solo podía quedarme por 24 horas.

sería impedir que avanzaran. Rod y Mercy

jarse en la pila desechada; sino en el futuro que

“No parece, pero hemos avanzado

eligieron agradecer por quién estaba allí,

tiene por delante (Hebreos 12:1–2). Algunos

mucho”, añadió Rodney.

sin importar cuánto tiempo permaneciera.

días incluso puede parecerle que retrocede,

Tenía razón. Era difícil apreciar cuánto

Me desconcertaban algunos de los artícu­

pero no es así. Está avanzando y no está solo,

habían hecho con los montones de escom­

los que veía apilados. Desde lejos, pare­

Dios está metido en el lío con usted.

bros y todo el trabajo que les faltaba. Pero

cían recuperables. Pero más de cerca uno

Siga dejándole sus dudas y temores, proteja

FOTOS DE KRISTI OVERTON JOHNSON

una vez adentro, pude ver que la casa estaba

vaciada, lavada con agua a presión y

desmantelada hasta las columnas.

Recordé el comentario de no saber por

dónde empezar y entendí que para avanzar,

una persona no tiene que saber exactamente

por dónde comenzar, solo tiene

que estar dispuesta a meterse en el lío y

arrancar.

identificaba paneles eléctricos fundidos,

corrosión, moho, hongos y aguas residuales

sin tratar. Rod y Mercy tenían que

retirar esos objetos antes de que sus vidas

pudieran ser restauradas.

También me sorprendió cómo asumieron

el proceso. No se quejaron ni

señalaron la pila y dijeron: “¡Mira lo que

perdimos!”. Más bien, celebraron los artícu­

su corazón y niéguese a rendirse. Y como mis

familiares, deténgase y regocíjese por lo que

tiene, y celebre lo lejos que ha llegado. Cada

día, se acerca más a una vida restaurada.

KRISTI OVERTON JOHNSON motiva a las personas y

les da herramientas para que logren la victoria mediante

sus historias, conferencias y ministerio carcelario. Para

más información, visite kojministries.org.

Aquí, Mercy se toma un momento

para recordar mientras

mira las fotos dañadas por las

inundaciones. A la derecha: las

pertenencias de Rod y Mercy se

apilan en la calle.

VICTORIOUSLIVINGMINISTRIES.ORG Número 01 / 2025

21s


LA HISTORIA DE LADENA TILLEY

CUANDO

LA

DICHA

DA FUERZAS

LaBiblia

dice: “Hermanos

míos, con­

(1 Pedro 1:8).

momentos difíciles, así como en los buenos

sidérense muy Mi vida ha estado llena de “diversas pruebas”.

Todo comenzó cuando tenía 13 años y

dichosos cuando

tengan que enfrentarse con diversas pruebas, mi madre falleció. Luego enterré a mi padre

pues ya saben que la prueba de su fe produce y después a mi hermana, mi hermano y mi

perseverancia. Y la perseverancia debe llevar cuñado. También he experimentado enfermedades

físicas importantes, dificultades

a feliz término la obra, para que sean perfectos

e íntegros sin que les falte nada” (Santiago financieras y un fracaso matrimonial.

1:2–4 NVI).

Es cierto que la dicha no siempre ha sido

¿Dicha al enfrentarse a las pruebas? Antes mi primera reacción ante estas situaciones.

pensaba que eso era imposible, pero el amor fiel Muchas veces ni siquiera sabía si saldría

y la bondad que he encontrado en mi relación adelante: el dolor era demasiado grande,

con Jesucristo me han demostrado lo contrario. las pérdidas devastadoras.

Antes de conocer a Jesús, no sabía que podía Desesperada, recurrí a Cristo, confiando

experimentar un gozo indescriptible en los en Él pese al sufrimiento y la confusión. Al

hacerlo, encontré esa dicha de la que habla la

Biblia: la dicha del Señor. Su gozo me dio fuerza

(Nehemías 8:10), me hizo vencer las tinieblas

(Juan 16:33) y me reveló el camino de la vida

(Salmo 16:11).

He aprendido una verdad importante a al

encarar mis muchas dificultades: la dicha no

depende de las circunstancias. La dicha es un

regalo sobrenatural que se recibe en presencia

de Dios. Es una fuerza interior que aparece

cuando apartamos los ojos de nuestros problemas

y nos enfocamos en Dios y Su Palabra.

El Salmo 46:1 dice: “Dios es nuestro refugio

y nuestra fortaleza, nuestra segura ayuda en

momentos de angustia” (NVI). Esa promesa

por sí sola es sin duda una razón para la dicha.

Se ha vuelto la base de mi vida. Cada vez que

clamo, el Señor viene en mi ayuda y me da una

fuerza sobrenatural para sobreponerme (Isaías

40:29–31). Dios mismo me ha guiado como

hace un padre con su hijo (Deuteronomio 1:31)

FOTO DE GERI SIMPKINS PHOTOGRAPHY

22s Número 01 / 2025 VICTORIOUSLIVINGMINISTRIES.ORG


durante cada prueba, incluso antes de reconocer

yo Su presencia.

Le di mi vida a Cristo hace 25 años, y en ese

primer momento de rendición, mi dicha, la de

Dios en mí, se sintió plenamente. Pero en junio

de 1999, justo un año después de entregarle mi

existencia, las cosas cambiaron.

De repente se apoderó de mí el dolor cuando

una ligera erupción en el cuello se convirtió

rápidamente en ampollas que cubrían mi

cuer po. Tenía la piel en carne viva y comencé

a pelarme. Me miraban fijamente y temían tocarme.

Mi sarpullido no era contagioso, pero

me sentía como una leprosa y mi sufrimiento

no parecía tener fin. Y luego el dolor atacó mis

articulaciones e hizo que incluso caminar requiriera

una gran esfuerzo.

Lo que me estuviera afectando se complicó y

pronto me postró en cama mientras consumía

mi cuerpo. Después de una serie de exámenes,

recetas y tratamientos, los médicos por fin

me diagnosticaron psoriasis pustulosa de von

Zumbusch.

Los tratamientos eran casi peores que la enfermedad

en sí. No soportaba que me tocaran.

Sin embargo, tres veces al día, me untaban todo

el cuerpo con una crema de esteroides y luego

me envolvían en toallas calientes y húmedas,

que me dejaban durante dos horas seguidas.

Con cada doloroso procedimiento, sentía que

se me escapaba la vida.

A veces, estaba demasiado débil incluso para

orar. Algunos días, deseaba morir antes que

soportar la tortura del tratamiento. Les soy día al pensar en ese versículo. Decidí dejar de

sincera: no encontraba la dicha en ninguna pensar en lo malo y poner la vida por encima

parte. Pero allí, acostada boca arriba, clamando

a Dios, recordaba y me daba cuenta tratamiento, comencé a darle gracias al Señor

de mi situación. Ahí mismo, en medio de ese

de que solo de Él provenía la ayuda (Salmo por mi cuerpo. Le agradecí durante horas, con

121:1–2).

el rostro cubierto de lágrimas.

El Salmo 77 se convirtió en la banda sonora

de mi vida y el libro de Job, en mi ma­

una, comenzaron a desaparecer. “¡Gloria

Después de varios días, las llagas, una por

nual. Me inspiré en él, un hombre que nunca a Dios!”, grité. Él restauraba mi piel, desde

perdió la fe en la misericordia, el amor y la la parte superior de mi cabeza hasta la planta

gracia de Dios, pese a haber perdido todo lo de mis pies.

demás: sus posesiones, sus hijos, su estatus A mediados de noviembre, volví al trabajo.

y su salud.

Estaba contenta y lista para dar testimonio de

LA DICHA ES UNA FUERZA INTERIOR QUE APARECE

CUANDO APARTAMOS LOS OJOS DE NUESTROS PROB-

LEMAS Y NOS ENFOCAMOS EN DIOS Y SU PALABRA.

Sentí que Dios me instaba a fotografiar la bondad de Dios. Pero solo estuve en el trabajo

mi cuerpo, lleno de ampollas en esa época. durante cuatro días cuando una contractura

Esas imágenes me daban esperanza. Estaba muscular me devolvió a casa.

segura de que pronto darían testimonio de Entonces recibí una noticia impactante: me

la bondad de Dios al demostrar lo lejos que apareció un bulto, que era señal de cáncer de

yo había llegado.

mama. Tenía 30 años.

Un día, estando en mi envoltorio de toallas

mojadas, retorciéndome de dolor, Dios Me preparaba para comenzar una nueva vida

No entendía por qué me pasaba esto a mí.

trajo a mi mente las palabras de Proverbios

18:21: “En la lengua hay poder de vida El 30 de noviembre de 1999, me sometí a una

¿y ahora cáncer?

y muerte; quienes la aman comerán de su tumorectomía, seguida de rondas de quimio y

fruto” (NVI). Algo cambió dentro de mí ese radioterapia. Por el dolor y la enfermedad, falté

al trabajo y al poco tiempo lo perdí. Ahora enfrentaba

importantes dificultades financieras.

Luchaba contra una constante sensación

de impotencia hasta que un día recordé Mateo

11:28, en el que Jesús dice: “Vengan a mí todos

ustedes que están cansados y agobiados; yo les

daré descanso” (NVI). Me aferré a esa promesa,

especialmente porque perdí el cabello por

la quimioterapia. Estaba exhausta por la batalla

contra el cáncer, sin mencionar que me sentía

menos mujer.

Fue entonces cuando el Señor me recordó

que “engañoso es el encanto y pasajera la

Izq.: Una enfermedad de la piel cubría el cuerpo

de LaDena y la torturaba a diario. En la foto de

la derecha, durante un doloroso tratamiento de

cuerpo completo.

VICTORIOUSLIVINGMINISTRIES.ORG Número 01 / 2025

23s


DIOS NO ES COMPASIVO O

MISERICORDIOSO DE REPENTE.

ÉL SIEMPRE LO ES, A PESAR DE

NUESTRAS CIRCUNSTANCIAS, Y

SIEMPRE ESTÁ PRESENTE.

belleza; la mujer que teme al Señor es digna

compartí es que Dios no es

de alabanza” (Proverbios 31:30 NVI). Día tras

compasivo o misericordioso

día, Dios me fortalecía a través de Su Palabra.

de repente. Él siempre lo es, a

Empecé a alabar a Dios pese a las dificulta­

pesar de nuestras circunstan­

des. Hacerlo me puso en Su presencia. Y allí

cias, y siempre está presente.

encontré paz, sanación, y la maravillosa y es­

Sin importar lo que estemos

curridiza dicha.

atra vesando, el Señor está ahí.

Cuatro meses después, en marzo de 2000,

Solo necesitamos clamar ante

me declararon libre de cáncer. ¡Gloria a Dios! Le

Él (Salmo 88:1).

prometí al Señor que haría lo que Él deseara y

Era una lección que tendría

que iría adonde Él quisiera. Sentí que me llama­

que recordarme a mí misma.

ba a contarle a otros mi historia, y así lo hice.

En 2013, me apareció otro

Pensé que mis pruebas habían pasado, pero

tumor. Era maligno. Dado

había más en camino. En 2002, me casé con un

hombre que creí el amor de mi vida. Las cosas

anduvieron bien un tiempo y luego ya no.

Sufrimos juntos muchas decepciones, como

mi incapacidad para tener hijos. Me dolió no poder

ser madre. Mi empleo en un consultorio de

obstetricia y ginecología no ayudaba. Estaba

rodeada de embarazadas.

Una noche, durante mis oraciones, le dije

que esta era mi segunda batalla contra el

cáncer de mama, el riesgo de propagación

era mayor, por lo que opté por hacerme una

mastectomía doble.

Dos años después, me sometí a una

histerectomía total, que terminó en una

cirugía de emergencia y ocho días de hospitalización.

Recuerdo recitar el Salmo 23

mientras me llevaban en silla de ruedas. Le

pruebas porque sabe que el resultado final solo

la acercará más a Dios.

Si usted enfrenta un momento difícil, lo animo

a que entregue su vida y sus dificultades

a Cristo. Dirija la mirada hacia Él, y halle la

ayuda y fuerza que necesita. Acérquese a Él

y sienta el gozo de Su presencia. Esa dicha, la

dicha de Dios, será su fortaleza.

Dios puede hacerlo superar cualquier cosa.

FOTO DE GERI SIMKINS PHOTOGRAPHY

a Dios: “Me has dado todo lo que he pedido y

dije a Dios: “Si sobrevivo a esta operación, te

Siempre hay esperanza en Él. Sus caminos son

más. Pero yo deseaba más que nada ser madre;

daré la gloria. Y si no sobrevivo, igual te daré

perfectos, incluso cuando no los entendemos.

no entiendo por qué no me has concedido esa

la gloria”. Era una propuesta sin pérdida.

Tal vez usted ya lleva un tiempo caminando con

petición”.

Los siguientes días no parecieron una

Él, pero ha dejado de sentirse dichoso por su

Dios le susurró a mi espíritu con una clari­

victoria ya que me sentía extremadamente

salvación. Pídale a Dios, como hizo David, que

dad como la del día: “Eres madre. De la misma

enferma. Pero sabía que Dios estaba con­

le devuelva esa alegría (Salmo 51:12).

manera que una mujer pare un niño, a través del

migo. No me había fallado. Ni una sola vez

Dios habita en la alabanza de Su pueblo.

dolor y el trabajo de parto, tú has dado a luz tus

todos esos años de pruebas, tribulaciones,

Cuando lo adoramos, Él se aproxima. Tómese

testimonios. Te he llamado a traer al mundo a tus

decepciones, depresión, opresión, luchas

un tiempo hoy para recordar todo lo que el

bebés, tus testimonios, para mi pueblo”.

y persecución me habían separado de Su

Señor ha hecho por usted en el pasado, alá­

Gracias a Sus palabras, finalmente entendí

amor (Romanos 8:38).

belo por lo que hace por su situación actual y

que, a través de mis muchas pruebas, Dios

Seguí repitiéndome esta verdad cuando,

confíe en Él por lo que hará por su futuro. En

había generado un testimonio que Él pudiera

a los 55 años, viví un divorcio y entré en otra

Su presencia, encuentre gozo.

usar para transformar vidas. Hallé paz y gozo

al comprender eso, y encontré satisfacción

aunque mis circunstancias eran las mismas.

En 2006, escribí sobre mis experiencias en

un libro titulado A Woman Called Job, con el

deseo de animar a otros que estuvieran pasando

por momentos difíciles. Un aprendizaje que

etapa de incertidumbre de mi vida. Una vez

más, empezaba de nuevo.

Proverbios 31:25 habla de una mujer de

carácter noble que “se reviste de fuerza y

dignidad y afronta segura el porvenir” (NVI).

Eso es lo que quiero ser: una persona que

pueda afrontar con puro gozo la llegada de

LADENA TILLEY brinda ministerio a diario a las

mujeres que visitan el consultorio de ginecobstetricia

donde trabaja como tomadora de muestras desde hace

23 años. Escribió sus memorias, A Woman Called Job, en

2006 junto con su mentora, Jacquelin Thomas. LaDena

viaja para dar su testimonio en iglesias, organizaciones

y convenciones de mujeres. Para contactarla, visite

worthbyladena.com.

24s Número 01 / 2025 VICTORIOUSLIVINGMINISTRIES.ORG


UN PASO ADELANTE

Vuelva a la

carrera

POR RANDY CLAYPOOLE

VARIOS CIRCUITOS NASCAR DE TODO EL PAÍS TIENEN TÚNELES

debajo de la pista para que los fanáticos entren y salgan de las instalaciones

sin interrumpir las actividades. Con el tiempo, la vía tiende a asentarse, lo que

causa hundimientos o protuberancias en su superficie.

Imagínese conduciendo un auto de carreras a velocidades cercanas a las 200

mph con solo pulgadas de separación con respecto a otros 39 autos. En cada

vuelta, el piloto debe hacer ajustes a medida que se acerca a la curva del túnel

y cruza la depresión en la pista.

Los conductores describen lo que le sucede al automóvil como “tocar fondo”,

“rebotar” o “perdida de tracción momentánea”. La mayoría dice que “el vehículo

se altera”, lo que queda demostrado por los muchos accidentes que se producen.

Una cosa es llegar a esa curva de túnel cuando todos van en línea, pero puede

ser bastante inquietante cuando corren en grupo. Cualquier error de un conductor

puede provocar un accidente que afecte a muchos. Un piloto, completamente

concentrado y en su fila, de repente puede quedar atrapado en el error de otro.

La vida es así: pocos caminos son fáciles. Podemos estar enfocados y yendo

en la dirección correcta cuando pum, nos topamos con un bache en el camino

que altera la trayectoria de nuestra vida. O el error de otra persona nos saca

de la pista.

Los baches en la vida se presentan en una diversidad de formas: enfermedades,

la pérdida del trabajo, la muerte de un ser querido, el fin de una relación,

una pérdida financiera, adicción a las drogas o el alcohol, un arresto o incluso la

prisión. Las consecuencias de situaciones así pueden afectarnos durante años.

El apóstol Pablo es un excelente ejemplo de alguien que enfrenta varios

baches difíciles. 2 Corintios 11:23–28 dice que Pablo fue perseguido, golpeado,

azotado, apedreado; que se perdió en el mar y naufragó, que sufrió el hambre,

la sed y la crudeza de los elementos, solo por nombrar algunos. Pero sin im­

portar lo doloroso o perturbador del obstáculo, nada ni

nadie podía impedir que Pablo avanzara a la meta a la

que Dios lo llamaba (Filipenses 3:14). Estaba decidido

a terminar su carrera.

Usted puede decidir sobreponerse al igual que Pablo.

Niéguese a enojarse o a asignar culpas. Tampoco se

ponga ansioso. En lugar de eso, ore a Dios. Él le dará la

fuerza y la paz para seguir adelante (Filipenses 4:4–7).

A menudo, el enemigo, Satanás, tratará de sacarlo

de la carrera. Pondrá distintas pruebas en forma de

personas y circunstancias para distraerlo e inquietarlo,

y robarle su victoria (Juan 10:10). Pero da igual lo que le

mande, da igual cuán grande sea el bache o la colisión;

su carrera no ha terminado.

SU CARRERA NO TERMINA A

MENOS QUE USTED SE RINDA.

Dios puede sacar algo beneficioso incluso de las

pruebas más dolorosas. Si se lo permitimos, usa esas

depresiones del camino de la vida para enseñarnos,

madurarnos y fortalecernos, así como para llevar a cabo

Su obra en nosotros (Santiago 1:2–4).

¿Alguna vez ha pensado en lo que sucede en el cielo

cuando desvía del camino? De acuerdo con Romanos

8:26–27 y 8:34, el Espíritu Santo y Jesús oran a Dios

el Padre por usted. Interceden, le piden a Dios que lo

ayude a sobreponerse. Aférrese a esa verdad, ¡Jesús y

el Espíritu Santo son sus compañeros de oración!

Los baches en el camino son complejos y dolorosos.

Lo sé. Pero tómese un momento, quédese quieto y recuerde

que Dios es Dios (Salmo 46:10). Su carrera no

termina a menos que usted se rinda.

Dios siempre estará de su lado, ayudándolo y haciendo

todo lo que sea para su bien (Romanos 8:28). Así

que adelante, agradézcale y luego celebre de antemano

lo que Dios estará a punto de hacer.

“Muchas son las angustias del justo, pero el Señor lo

librará de todas ellas” (Salmo 34:19 NVI). Así que no se

rinda y no ceda. Al igual que Pablo, olvide el pasado, mire

hacia el futuro y siga adelante hacia el premio celestial

que le espera (Filipenses 3:12–14).

La trayectoria de RANDY CLAYPOOLE en el automovilismo

duró 26 años. En ese tiempo, se desempeñó como capellán de

la NASCAR, y representante de relaciones públicas y medios de

comunicación. También fue dueño y director de la ISCARS Dash

Touring Series, una serie de carreras de automovilismo profesional.

Como miembro del equipo de eventos de prisiones de Victorious

Living, Randy ayuda a volver a la pista a quienes que se sienten

descalificados de la carrera de Dios.

VICTORIOUSLIVINGMINISTRIES.ORG Número 01 / 2025

25s


Reavivamiento de

la esperanza

POR KRISTI OVERTON JOHNSON

En cuanto puse los pies en el

suelo, una suave luz que

venía de debajo de la cama

iluminó el área. Nunca había

visto un dispositivo así en

ninguno de los muchos hoteles en que me había

quedado y me alegró no tener que andar a tientas

en la oscuridad. Mi dedo pequeño aún se recuperaba

de un doloroso choque que había tenido

con un marco de cama que no vi seis meses antes.

Cuando di el primer paso hacia el baño, recordé

el Salmo 119:105: “Tu palabra es una

lámpara que guía mis pies y una luz para mi

camino” (NTV).

Incluso de madrugada, el Espíritu Santo me

enseñaba (Salmo 16:7), me bridaba un hermoso

ejemplo de cómo la palabra escrita de Dios, con

todos sus mandamientos, lecciones y promesas,

así como Su palabra hablada (revelada a través

de Su Espíritu Santo), podía iluminar cualquier

oscuridad y revelar el camino para avanzar.

Lo que me llamó la atención fue la delicadeza

de la luz. Era reconfortante, no fuerte. Y estaba

cerca. No iluminaría todo el recorrido de mi

día de viaje, pero sí el área alrededor de mis pies.

Me daba luz suficiente para moverme sin peligro

en ese momento.

Con frecuencia deseo que Dios saque Su santa

luz y me permita ver todos los detalles de un plan

para así sentirme mejor al dar el primer paso.

Pero desde que me comprometí a seguirlo, he

aprendido que por lo general solo me da la luz

suficiente para dar los siguientes pasos de fe.

Sabe que si conociera demasiados detalles,

me le adelantaría o me paralizaría el miedo.

En ocasiones Dios me da una idea de cuál

será el resultado; pero nunca me revela el

camino hasta esa consecuencia. Debo dar

cada paso por fe, confiando en que cuando

llegue adonde termina la luz, Él proveerá otra

para mostrarme el trayecto restante.

Así pasó con el reciente reavivamiento de

la esperanza de nuestro ministerio. La idea

del evento se me ocurrió momentos antes de

subir al escenario en nuestra recaudación

anual de fondos en septiembre de 2023. Nuestro

líder de adoración alababa a Dios cuando

la imagen de una tienda blanca y la palabra

“reavivamiento” llegaron a mi espíritu.

La idea se consolidó segundos después

cuando un adolescente voluntario se acercó

y dijo: “Kristi, el próximo año, necesitamos

fardos de heno en el escenario para que la

gente pueda acercarse y orar. Necesitamos

un reavivamiento”.

Esa visión y confirmación que Dios me

dio fueron la lámpara que necesitaba para

comenzar mi viaje. No tenía idea de cómo

hacer un reavivamiento en una carpa, así

que recurrí a Su voluntad. Y el Espíritu Santo

produjo una luz suave para mis pies con

dos palabras: “espacio” y “sencillo”. Para mi

sorpresa, esa breve expresión fue la pauta

perfecta y el límite para cada decisión que

tomamos durante el año siguiente.

Mediante la oración, discerní que debía

crear un espacio sencillo para que el pueblo de

Dios se encontrará y para que Él se moviera. Por

eso, la tienda. Y debíamos reunirnos con un solo

propósito: glorificarlo.

Ninguno de los programas debía ser muy

complejo, ni debían dar lugar para divisiones

raciales, de género o denominacionales. (¡Como

si en alguna ocasión hubiera cabida para eso!).

También discerní que el evento no iba a ser para

recaudar fondos para nuestro ministerio, como

en años anteriores. Debía ser un sencillo servicio

de adoración y testimonios (Apocalipsis 12:11).

El Señor prometió que si exaltaba Su nombre,

Él se encargaría de los demás detalles, como el

financiamiento para el reavivamiento y nuestros

programas en las prisiones (Mateo 6:33). También

discerní que debíamos entrar en el Centro

de Detención del Condado de Pitt y reavivar la

ABAJO: GERI SIMPKINS PHOTOGRAPHY / ARRIBA: SHERIDAN CORREA

26s Número 01 / 2025 VICTORIOUSLIVINGMINISTRIES.ORG


FOTO DE PARKER OVERTON PHOTOGRAPHY FOTOS DE GERI SIMPKINS PHOTOGRAPHY

esperanza de más de 400 hombres y mujeres

encarcelados allí con el sencillo Evangelio de

Jesucristo.

Mucha gente preguntó a quién traeríamos para

hablar. Esperaban grandes nombres. Y seré franca:

necesité todas mis fuerzas para no salir corrien

do y contratar a un orador o músico cristiano

de alto perfil. “Hazlo con sencillez, Kristi”, me

recordaba a mí misma. “El nombre que quieres

exaltar es el de Jesús”.

Sabía que, así como el Señor quería un espacio

sencillo, también quería utilizar a personas

sencillas. Y con el tiempo, señaló Su lista de oradores.

Incluía a personas como Tony Moore (vea

la página 19), un chico de 16 años que vivía en el

sistema de hogares de acogida y que tenía problemas

escolares y de manejo de la ira. Incluía a

otros como Melisha Johnson, Kory Gordon, Mike

Taylor, Michael Dixon, Sheridan Correa, Robert

Whitner y Christina Kimbrel, todos ellos antiguos

encarcelados.

Sin lugar a duda sus testimonios revelarían

el poder transformador de Jesucristo y demostrarían

la sencillez del Evangelio; pues Dios

amó tanto al mundo (Juan 3:16–17).

El Señor también quería usar a personas como

Pat Avery, Cliff Godwin, Randy Claypoole, Kenny

Munds, Jeff y Mitzi Byrd, April Raines, Deborah

Jones, Matt Mollison, Cashae Edmonds, Denise

San Miguel, Miguel Núñez y yo. Ninguno de nosotros

tenía antecedentes penales, pero sí un

historial de pecado que la gracia de Dios había

perdonado. Habíamos enfrentado y superado

dificultades e inseguridades con Su ayuda. Bajo

esa carpa iba a haber personas que necesitaban

saber que también podían sobreponerse.

El miedo y la duda lucharon fieramente contra

nidad pensaría sobre nuestro panel. Pocas

personas de la iglesia que asistieron al evento

habían recibido ministerio de un grupo así.

Pero Dios me recordó que Él usa las cosas sencillas

(1 Corintios 1:28–30). ¡Y vaya que lo hizo!

También me puso un poco nerviosa lo que

Dios pudiera hacer. ¿Qué pasaría si se soltaba

Arriba: Algunos miembros del equipo de VL

se reúnen en el reavivamiento. Abajo a la

izquierda: Kristi lidera el equipo de VL en el

Centro de Detención del Condado de Pitt.

porque si no lo hacía, el Señor no podía llevarme

adonde Él deseaba. Este evento no era diferente.

Estaba agotada ya cuando se acercaban las

fechas del evento, que se haría del 19 al 21 de

septiembre. ¿Alguien imaginaba cuánto trabajo

estábamos haciendo el equipo y yo? Dios en Su

gracia proporcionó otra suave luz a través de

Zacarías 4:10 (NTV): “No menosprecien estos

modestos comienzos, pues el Señor se alegrará

cuando vea que el trabajo se inicia y que la plomada

está en [tus] manos”.

¡Guau! Desde que empezó el trabajo, el Señor

se regocijó. De pronto, daba igual quién lo viera;

lo vio Dios y se complació. ¡Y esa fue toda la luz

que necesité para correr hasta la meta!

Cuando reflexiono sobre esta experiencia del

mí. Me preocupaba lo que la gente de la comu­

y las cosas se ponían movidas en esa carpa? ¿Y

reavivamiento de la esperanza, veo que nunca

qué pasaría si la gente comenzaba a difundir

importó el evento, sino el viaje. Lo que cuenta

rumores sobre el ministerio y sobre mí? Dios

es siempre el viaje. Lo importante es confiar en

Izq.: Kristi abraza a Melisha Johnson,

oradora del reavivamiento de la fe. Abajo:

Adoración durante el reavivamiento.

misericordiosamente me dio otra palabra de

iluminación: “Olvida tu reputación, Kristi”.

Toda mi vida me ha importado lo que la

Dios, renovar nuestras mentes con Su verdad

(Romanos 12:2), escuchar Su voz y adaptar nuestros

pasos a los Suyos. Al hacerlo, Dios iluminará

gente piense de mí. Pero Dios me reveló hace

nuestros caminos y nos guiará adonde Él desea.

mucho que no podía preocuparme por las

Ya sea que usted esté encarcelado o en libertad,

opiniones del hombre y servirle bien a Él al

puede ver nuestro reavivamiento de la esperanza

mismo tiempo (Proverbios 29:25; Gálatas

a través de la cuenta de Facebook de Victorious

1:10). Me he encontrado con muchos detrac­

Living o en las tabletas de la prisión en PANDO.

tores a medida que el ministerio ha crecido,

y yo he crecido en Cristo gracias a ellos. He

tenido que olvidarme de las opiniones de los

hombres y de las mías propias muchas veces,

KRISTI OVERTON JOHNSON motiva a las personas y

les da herramientas para que logren la victoria mediante

sus historias, conferencias y el ministerio carcelario.

Para más información, visite kojministries.org

VICTORIOUSLIVINGMINISTRIES.ORG Número 01 / 2025

27s


TRAS LAS REJAS

Madurar en aislamiento

Cada año recibimos miles de cartas de hombres y mujeres encarcelados.

Hace poco, nos llegó esto de Ricky, quien, en ese momento, estaba en

confinamiento solitario en el Departamento de Correccionales de Florida.

Amigos de Victorious Living,

Estoy en confinamiento disciplinario, aislado del resto de

los encarcelados. Aquí he dado pasos con mi mente para

acercarme más a mi Padre celestial, y Dios ha usado lo que

estaba pensado como un castigo para atraerme de vuelta a

Sus brazos.

Aunque mi deseo es crecer en mi fe, mantenerme

motivado en este lugar aislado es un reto ya que estoy

separado de otros creyentes que me alientan y a quien debo

rendir cuentas. No tener la hermandad de los demás y ya no

recibir las enseñanzas de los líderes espirituales hace todo

aún más difícil. Hoy me dirijo a su equipo de correspondencia

en busca de apoyo fraternal y ánimos.

Imaginamos que Ricky no es el único que pasa por un duro aislamiento.

Nos sucede a todos y de distintas formas. Que las siguientes respuestas

de personas anteriormente encarceladas lo estimulen y recuerden que

no está solo en su viaje; Dios camina a su lado en cada paso del camino.

Respuestas de nuestro equipo de VL

ROBERT WHITNER

Querido Ricky,

Pablo y Silas entendieron por lo que estás pasando cuando

los desnudaron, golpearon y pusieron en el calabozo de una

prisión romana con los pies atados al cepo. Al igual que ellos,

no permitas que tu condición o ubicación desanimen tu

espíritu. Más bien, ora y canta alabanzas a Dios. (Ver Hechos

16:16–40.)

Encontramos la victoria, la paz, el gozo y el crecimiento

cuando miramos más allá de nuestras circunstancias,

captores y condiciones, y recurrimos a Dios. No estás solo

en ese lugar. Así como Dios estuvo con Pablo y Silas, Él

está contigo. Quizás el Señor no mande un terremoto para

liberarte físicamente, pero sí enviará a Su Espíritu Santo para

consolarte y enseñarte. Él te hará libre de otras maneras.

Sigue recurriendo a Dios en este momento difícil, orando

y cantando en voz alta continuamente. Tu sacrificio de

alabanza cambiará todo.

KORY GORDON

Entiendo cómo te sientes, Ricky. Pasé 11 años

seguidos encarcelado en el Departamento de

Correccionales de Florida con una cantidad de

largos períodos de aislamiento. Te toca decidir si

dejas que eso te fortalezca o te quiebre. Invitar

constantemente a Dios a ese espacio solitario

puede transformar este tiempo en una gran

bendición.

Cuando estaba tras puertas cerradas sin

ninguna distracción, descubrí lo cercano y

accesible que estaba el Espíritu Santo. A medida

que me acercaba a Dios, Él se acercaba a mí

(Santiago 4:8). Ni por un instante estuve solo.

Hermano, Dios también está allí contigo y a tu

disposición.

Pocas personas tienen la oportunidad de pasar

ese tipo de periodos a solas con Dios. ¡Aprovecha

ese regalo! Sumérgete en la Palabra y guárdala en

tu corazón. Ora, canta, adóralo y luego vuelve a

hacer todo un poco más. El Señor se encontrará

contigo en tu aislamiento, y Su Espíritu logrará

cosas en tu interior que cambiarán para siempre la

trayectoria de tu vida. Yo soy la prueba viviente.

SHERIDAN CORREA

Es estimulante ver cómo estás buscando a Dios

en tiempos difíciles, Ricky. El aislamiento no es

fácil, lo sé. Estar separado de los demás te puede

hacer sentir solo, indefenso e impotente. Pero tú

no estás para nada así. Dios está a tu lado y listo

para encontrarse contigo de un modo poderoso. Tu

conexión con Él no tiene límites; nunca estás fuera

del alcance de Dios.

Usa este tiempo para fortalecer tu ser

profundizando tu fe, como hizo Pablo durante

su confinamiento. Recurre a Dios para obtener

fortaleza y al Espíritu Santo para recibir guía.

Descubrirás el misterio de hallar satisfacción y

fuerza en Cristo, incluso en las situaciones más

difíciles (Filipenses 4:11–13).

Mantente arraigado en la oración, canta

canciones de alabanza y memoriza las Escrituras.

Escribe tus oraciones y reflexiones a diario

mientras clamas a Dios. Levántate y desplázate

por tu entorno mientras pronuncias las Escrituras

en voz alta. Estas rutinas te ayudarán a mantener

una estructura, y tu salud espiritual, física,

emocional y mental.

28s Número 01 / 2025 VICTORIOUSLIVINGMINISTRIES.ORG


¿QUIERE CONOCER A JESÚS?

“Vengan a mí todos ustedes que

están cansados y agobiados, y yo

les daré descanso.” —Mateo 11:28

¿Necesita descanso? ¿Paz? ¿Libertad? ¿Perdón? ¿Restauración?

Clame a Jesús, acéptelo como su Salvador, y será hecho completo.

OBRAS DE ARTE DE ALBERTO HENRIQUEZ

Ore: “Jesús, te invito a mi vida. Confieso que soy un pecador y

necesito un Salvador. Gracias por perdonar mis pecados y por

hacerme de nuevo. Gracias por sacrificar tu vida por mí para que yo

pueda tener una nueva vida en ti. Recibo, por fe, el perdón de mis

pecados. Toma mi vida, mi pasado y mi futuro. Guía mis pasos y

habla a mi corazón, Señor. Úsame, Dios. Amén.”

Queremos saber de su decisión y ayudarlo a crecer en su fe.

Escriba a: PO Box 2751, Greenville, NC 27836.

¿AHORA QUE?

Acepté la salvación de Dios.

¿Y ahora, qué?

TAL VEZ DESPUÉS DE LEER las historias en esta revista, haya entregado su vida a Jesús.

¡Felicitaciones! Acaba de tomar la decisión más importante de su vida. Pero quizás se esté preguntando

¿y ahora, qué? Estas son cinco formas de asegurarnos el crecimiento espiritual. Tenga

presente que la vida cristiana es una experiencia que nos transforma para siempre.

1. ORE. Cuéntele todo a Dios y espere Su respuesta. No necesita palabras rebuscadas, solo

un corazón sincero.

2. ESTUDIE LA BIBLIA. La Palabra de Dios tiene todas las instrucciones que necesitamos

en la vida. Ingrese a un estudio bíblico y descubra algo nuevo cada día. Vea recursos

gratuitos en la páina 30s.

3. BAUTÍCESE. Aunque el bautismo no es una exigencia para la salvación, la Biblia nos dice

claramente que debemos ser bautizados en agua tras aceptar la salvación. El bautismo

simboliza la muerte al pecado y vivir una vida nueva en Jesucristo (Romanos 6:4). Por las

restricciones que hay en las cárceles, puede que resulte difícil la inmersión en agua, así

que use la creatividad y deje que el Espíritu Santo le revele cómo puede cumplir este acto

de obediencia hasta que la inmersión sea posible.

4. BUSQUE UNA COMUNIDAD CRISTIANA. Únase a una congregación local de

seguidores de Cristo. Si el encarcelamiento le dificulta ir a una iglesia, comparta con otros

creyentes lo mejor que pueda. Le van a ayudar a mantenerse firme y a ser responsable.

5. CUÉNTELE A ALGUIEN. Háblele de su decisión de seguir a Cristo y explíquele lo que Él

hizo por usted. Y después ¡cuéntenos! Nos encantaría que lo comparta con nosotros.

6. ATENDER. Busque oportunidades para que Dios lo use para darles esperanza a otros.

VICTORIOUSLIVINGMINISTRIES.ORG

Número 01 / 2025

29s


RECURSOS

A continuación dejamos distintas opciones de material cristiano

gratuito al que pueden tener acceso reclusos y capellanes que hablen

inglés o español. Pónganse en contacto con las direcciones indicadas

más abajo. Díganles a nuestros colegas que llegaron a través de VL.

VICTORIOUS LIVING

Correspondencia personal en inglés y español. A

solicitud del capellán se hacen llegar múltiples copias

de VLMag a las bibliotecas de penitenciarías y cárceles.

PO Box 2751 Greenville, NC 27836

FOTO DE GERI SIMPKINS PHOTOGRAPHY

2ND OPPORTUNITY

Programas de

reinserción laboral

y en la sociedad;

recomendaciones

de empleos/vivienda,

a solicitud.

PO Box 3411

Peachtree City, GA

30269

PRISON

ALLIANCE

Estudios de discipulado

por correo elec tró ni co;

libros cristianos y

Biblias para bibliotecas

a solicitud de personal

autorizado.

PO Box 97095

Raleigh, NC 27624

RESCUED NOT

ARRESTED

Biblias NVI sin

cargo, curso de

estudios bíblicos por

correspondencia y Biblia

de estudio del diario

vivir, al finalizar el curso.

PO Box 90606

Phoenix, AZ 85066

CROSSROADS PRISON

MINISTRIES

Estudios bíblicos por

correspondencia y

cartas de orientación al

completar las lecciones.

Biblias sin cargo a pedido

de los alumnos de CRM.

PO Box 900

Grand Rapids, MI 49509

HOPE IS ALIVE

Residencias libres de

adicciones, grupos de ayuda

basados en la fe y grupos de

apoyo en el sufrimiento para

aquellos afectados por las

adicciones, en todo el país.

14400 Bogert Parkway

Suite 200

Oklahoma City, OK 73134

Novedades del programa carcelario de Victorious Living

• No enviamos por correo suscripciones individuales de VLMag a personas

encarceladas. Pero se envían copias a granel con o sin grapas, sin

cargo alguno a cárceles, penitenciarías, programas de recuperación y

reinserción, a solicitud de capellanes y directores de programas. Estos

también pueden pedir información sobre nuestro VL Prison Tour.

de ministerio también pueden disfrutar de nuestros recursos gratuitos

en pandoapp.tv y las plataformas en línea de VL como vlmin.org,

Facebook, Instagram y YouTube. Nuestro equipo de atención está disponible

para orar con los seres queridos de nuestra familia de reclusos

por teléfono.

• Ofrecemos materiales de discipulado a los reclusos en varios sistemas

de tabletas para prisiones. Busque “Victorious Living” en las

tabletas de su institución para ver MORE Victorious Living y STEPPING

FORWARD con programación de Victorious Living y podcasts VL. Si no

estamos en su sistema de tabletas, por favor, escríbanos e indíquenos

el nombre de su sistema.

• Los allegados de nuestra familia carcelaria y nuestros compañeros

• Ofrecemos apoyo por correspondencia. Los reclusos pueden escribirnos

a PO Box 2751, Greenville, NC 27836. La elevada tasa de traslados

a menudo nos impide mantener correspondencia con los reclusos. Por

favor, sepa que leemos cada carta que recibimos y oramos por ella.

• No podemos recibir correo electrónico ni llamadas por cobrar. Tampoco

aceptamos historias no solicitadas para su publicación ni documentos

legales.

30s

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