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Un mapa del territorio

“Este es un manual en la tradición del mejor budismo no-dualista (con un excelente bouquet trungpiano), escrito —me atrevo a calificar— por un genuino lama, es decir, alguien que ha vivido, transitado y experimentado cada una de las palabras que aquí se plasman y es capaz de comunicar el viaje con finura, humor, concisión, profundidad y pericia literaria. Lo hace con un tono directo, libre de dogmatismos, sin aferramiento a verdades mayestáticas, sin perder nunca de vista el meollo de la cuestión; es decir: “Todo lo que estás buscando se halla ya en ti”, como señala en varias ocasiones nuestro autor.” Del prólogo de Agustín Pániker

“Este es un manual en la tradición del mejor budismo no-dualista (con un excelente bouquet trungpiano), escrito —me atrevo a calificar— por un genuino lama, es decir, alguien que ha vivido, transitado y experimentado cada una de las palabras que aquí se plasman y es capaz de comunicar el viaje con finura, humor, concisión, profundidad y pericia literaria. Lo hace con un tono directo, libre de dogmatismos, sin aferramiento a verdades mayestáticas, sin perder nunca de vista el meollo de la cuestión; es decir: “Todo lo que estás buscando se halla ya en ti”, como señala en varias ocasiones nuestro autor.”

Del prólogo de Agustín Pániker

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UN MAPA DEL TERRITORIO

José Alias



JOSÉ ALIAS

UN MAPA DEL TERRITORIO

(Meditaciones)

Ediciones Dharma


José Alias 2019 © Texto e ilustraciones

1ª edición: Septiembre 2019

© Ediciones Dharma, 2019

Elías Abad, 3 bajos

03660 Novelda (Alicante) 96 560 32 00

pedidos@edicionesdharma.com

www.edicionesdharma.com

Diseño de la portada: Marc Alongina

Revisión: Maribel Alonso

ISBN: 978-84-120884-1-0

Depósito legal: A 366-2019

Impreso en España por:

Podiprint

Todos los derechos reservados. No está

permitida la reproducción total ni parcial

de este libro, ni la recopilación en un

sistema informático, ni la transmisión por

medios electrónicos, mecánicos, por

fotocopias, por registro o por otros

métodos, sin el permiso previo y por

escrito del editor o el propietario del

Copyright.


Gracias a todos los maestros, profesores, familiares,

desconocidos, amigos y enemigos, mujeres u hombres,

animales y otras especies que me han mostrado por

empatía o rechazo mucho de lo que necesitaba y necesito

saber en cada momento. Sin ellos estos escritos

no serían posibles. De manera concreta y personal mi

agradecimiento dharmico a

El monje budista Tenzin Gyatso: El XVI Dalái Lama.

Gueshe Lobsang Tsultrim / Gueshe Tsering Palden /

Gueshe Thubten Chöden / Lama Zopa Rimpoché /

Kyatbe Kentsur Jampa Yeshe / Vble. Lama Puntsok /

Vble. Lama Drugyu / Sangye Ñempa / Chögyal Namkai

Norbu / Gueshe Jampa Tegchok / Thich Nhat

Hanh / Ralo Rimpoché / Trulsik Rimpoché / Dondhup

Rimpoché / El XII Gyalwan Drugpa / Kempo

Chögyin / Kalu Rimpoché Jr / Akong Tulku Rimpoché

/ Gueshe Jampel / Dagri Rimpoché / Sogyal Rimpoché

/ Vble. Chogye Trichen / Juan Manzanera / Basili

Llorca / Juan Vidal / James Low y, last but not least,

Agustín Pániker.

Y a través de sus escritos, grabaciones e imágenes, especialmente

Dylgo Kyentse Rimpoché / El Vidyadhara

Chögyam Trungpa Shunryu Suzuki Roshi / Lama Yeshe

/ C.R.Lama / Dzogchen Ponlop Rimpoché / Dzongar Jamyang

Khyentse / Kodo Sawaki. Högen Yamahata… A

todos ellos y a otros que mi frágil memoria no recuerda,

el más profundo agradecimiento y mis mejores deseos de

una mente abierta, clara y beneficiosa para todos los seres.

A Alexi Alongina por la edición y a todo el equipo de

Ediciones Dharma por su apoyo.


DÓNDE ESTÁS

Presta atención a lo que te mantiene con vida, es inasible y poderoso,

sutil e irremplazable, es el movimiento que se renueva

a cada instante, entrando y saliendo, yendo y viniendo, dentro

y fuera con sus pausas intermedias… el aire entra, el aire sale,

pausa… como una puerta batiente la respiración nos acuna y

cuida, es irremplazable, es un presente, un tesoro.

Presta atención al lugar en que se encuentra tu cuerpo en este

momento. Observa los movimientos de tu mente y acepta que

tu visión actual no es mejor, ni peor, ni igual a otra; es, sencillamente,

la tuya.

A los demás, a todos y cada uno, les pasa igual; sólo pueden ver

las cosas a través de sus sentidos. En la mayoría de los casos, no

hay reflexión u observación alguna sobre el proceso que genera

los resultados que siguen, como una sombra, al cuerpo.

Somos seres complejos, formados por una cantidad casi incalculable

de pequeños seres —células, átomos, fluidos…— y órganos

e interconexiones internas y externas que forman lo que llamamos

nuestra personalidad, nuestra persona.

La información que recibimos en ese disco duro (El cerebro

formado por todas las informaciones de los sentidos) que todo

lo acoge, se interrelaciona hasta llegar a una conclusión que

damos por válida para siempre o hasta que otras informaciones

y experiencias nos den una nueva perspectiva y, por tanto, nuevas

conclusiones, conscientes o inconscientes.

Cada ser una visión, un proceso, un anclaje desde el que nos

relacionamos con los otros; la incomunicación es inevitable.

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De ahí los conflictos particulares o sociales que no son sino un

derivado de los personales. La denominada sociedad no es algo

abstracto, está compuesta por individuos, por todas y cada una

de las personas que la forman.

Somos seres complejos y separados desde nuestra perspectiva

animal de defensa del territorio y de los que están de acuerdo,

de manera básica, con nosotros. La personalidad, única e

irrepetible, encuentra a veces organizaciones —políticas, religiosas,

económicas…— con las que se identifica y en las que

confía como representación de sus intereses y anhelos. Haciendo

de ello una extensión de su aislamiento que conlleva enfrentamientos

y, a veces, violencias contra aquellos que pertenecen

a otro grupo que se opone en mayor o menor medida a esa otra

forma de ver las cosas.

En principio es agradable e incluso nos parece haber logrado,

por fin, que alguien se dé cuenta de que nuestra visión de la

existencia, del mundo y de la vida es “la correcta”.

Esto suele suceder así mismo con las amistades o cuando nos

enamoramos, cuando coincidimos con otra persona con la que

ni siquiera necesitamos hablar para entendernos. Entonces todo

eso que viaja sin descanso, día y noche por nuestra mente se

hace real, en forma de cuerpo y palabra, en la presencia cercana

y comunicativa de otro ser.

La cosa es que tanto en el caso de una organización, como en

el de los amigos o una pareja comprobaremos, más temprano

que tarde, que no es tan evidente esa sintonía. Claro que hay

mucho en común, pero también hay una forma de ser, redescubrimos,

que no se parece a nadie.

Lo seguimos intentando, cambiando de grupo, de amigos o

de pareja. La respuesta es siempre la misma: Ahí fuera no hay

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UN MAPA DEL TERRITORIO

nada que pueda reflejarnos, o con lo que podamos integrarnos,

de manera definitiva. El espejo y sus reflejos, nos dicen los

diversos intentos, son personales e intransferibles. De ahí que

con tanta diversidad evidente —paisajes, seres, alimentos…—

sigamos pensando que lo nuestro es lo mejor para todos.

Entre otras cosas porque los denominados tres venenos: aferramiento,

rechazo e ignorancia (me gusta me disgusta paso…

quiero no quiero me da igual) son automáticos. Ante cualquier

situación, persona, animal o cosa tomamos, con mayor o menor

intensidad, una de estas posturas. Nuestro cuerpo-mente

funciona así de manera natural. Transformar estos automatismos

o hábitos en algo beneficioso es una tarea difícil pero no

imposible; el dharma, lo que es, siempre está disponible.

QUIÉN ERES

No somos sin más lo aparente, lo denominado ego, que es sólo

una pequeña parte de nuestro ser completo. El ego individual

está formado por los conceptos o creencias derivados de la información

superficial que reciclamos, etiquetamos y aceptamos

como si fuera la realidad completa, que es básica y válida para

nosotros y por extensión para todos. Así, no concebimos como

los demás no entienden lo que estamos diciendo y haciendo…

¡si está clarísimo! decimos.

En resumen: Tenemos una idea de cómo son y deben ser las

cosas y, sin más consideraciones, creemos sin ninguna duda que

eso es la realidad para todos y cada uno, que consideran a su

vez lo mismo; con lo que la lucha de egos no termina.

Se ha dicho y así he oído que todo lo que estás buscando está

dentro de ti. Una frase que hemos leído o escuchado muchas

veces y que, como tantas otras, suele entrarnos por un oído y

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UN MAPA DEL TERRITORIO

salir por otro, miramos y olvidamos, olemos y a otro olor...

Veamos sobre el terreno y sus accidentes si hay algo de cierto

en esto.

El terreno será el cuerpo y los accidentes geográficos los sentidos:

Los cinco físicos (tacto, gusto, olfato, vista y oído)y uno

algo más esquivo e indefinible, la mente.

Al tocar algo, a alguien, a uno mismo, me parece que no

resulta difícil aceptar que esa sensación se produce en

nosotros. Que independientemente de lo que toquemos,

nuestra piel y su terminaciones nerviosas son las que dan

noticia de ese hecho ¿sucede esto fuera o dentro de nuestros

límite corporales?

Con el gusto pasa otro tanto, la comida puede oler muy bien,

pero hasta que no la probamos no reconocemos su sabor, dentro

de nosotros, al igual que la olemos con las terminaciones

internas de nuestra nariz.

El sentido de la vista parece estar en los globos oculares pero,

según muestran los científicos, lo que nos permite ver está justo

en la parte posterior, dentro de la cabeza.

El oído recoge los sonidos. No suena la canción, el viento,

los ruidos ahí fuera —si nos tapamos los oídos podremos

comprobar que apenas nos llega eso que tanto nos gusta o

disgusta— Suena en nuestro oído interno amplificado por

la bóveda craneana, como un altavoz.

Estará entonces el sexto sentido, que podemos denominar mente,

dentro o fuera...

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¿DE QUÉ ESTÁ COMPUESTA LA MENTE?

De

los cinco sentidos

vista oído olfato gusto tacto

y sus objetos

lo que se ve

lo que se oye

lo que se huele

lo que se saborea

lo que se toca

y el sujeto

que ve oye huele saborea toca

y un sexto sentido: la propia mente

consciencia global y particular

no diferente

no existente de manera separada

¿DE QUÉ ESTÁ COMPUESTO EL CUERPO?

De los cinco elementos

tierra agua fuego aire o viento y

espacio

Tierra de carne y hueso

Agua clara y contaminada

orines saliva pus sudores...

Fuego de temperatura variable

37º como ideal

Aire entrando y saliendo con la respiración

Espacio dentro y fuera

distancias infinitas entre los átomos que nos componen

y mantienen la forma corporal aparentemente compacta

girando a velocidades inimaginables.

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