Guia de apoyo al ingeniero diseñador
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1ra EDICIÓN - SEPT.2020
GUÍA DE APOYO AL INGENIERO DISEÑADOR 1
INSTITUTO DEL CEMENTO Y DEL HORMIGÓN DE CHILE
COMISIÓN DE CONSTRUCCION EN HORMIGÓN
GUIA DE APOYO AL INGENIERO
DISEÑADOR
Representantes Empresas Integrantes Comisión de Construcción que validó este
Documento;
Filiación Representante Filiación Representante
Cementera Sr. Arturo Holmgren Docencia Sr. Edgardo González
Cementera Sr. Hernan Medina Docencia Sr. Federico Delfin
Construcción Sr. Armando Quezada ICH Sr. Augusto Holmberg
Construcción Sr. Carlos Fernandez Inspección Sr. Carlos Videla
Construcción Sr. Jorge Montegu Inspección Sr. Enrique Bollmann
Construcción Sr. Oscar Guarda Inspección Sr. Florián Silva
Consultoria Sr. Bernhard Paul Inspección Sr. Jorge Bravo
Consultoria Sr. Cristián Masana Laboratorio Sr. José M. Pascual
Consultoria Sr. Patricio Tapia MINVU Sra. Susana Jara
Consultoria Sr. Renato Vargas Premezclados Sr. Jorge Del Pozo
Consultoria Sr. Yuri Tomicic Premezclados Sr. Sergio Vidal
1ra Edición –Final
ICH – Comisión de Construcción en Hormigón
Guía de Apoyo al Ingeniero Diseñador
1a Edición - Sept. 2020
INDICE
I. Introducción 1
II. Requisitos de Durabilidad del Hormigón (Sección 19.4). 3
III. Colocación del Hormigón en Elementos Esbeltos (Sección 26.5.2.f) 6
VI. Curado del Hormigón (Sección 26.5.3) 10
V. Juntas en Elementos de Hormigón (Sección 25.5.6) 17
VI.
Control de la Fisuración por Retracción Hidráulica y Térmica del Hormigón (Sección
25.5.6) 26
VII. Disposición de Refuerzos y Compactación (Sección 26.6.1.1) 39
VIII. Desmolde y Descimbre (Sección 26.11.2) 41
IX. Especificación de Laboratorios de Ensayo del Hormigón (Sección 26.12.1.6) 46
X. Estimación de la Resistencia Real del Hormigón en Obra (Sección 26.12) 47
XI. Listado de Especificaciones Técnicas de ICH 51
ANEXO 1:
Información complementaria.
ADJUNTO 1: Instalación de canalizaciones de servicios en elementos de hormigón armado.
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ICH – Comisión de Construcción en Hormigón
Guía de Apoyo al Ingeniero Diseñador
Sección I – Introducción.
1a Edición - Sept. 2020
ICH – COMISIÓN DE CONSTRUCCION EN HORMIGÓN
GUIA DE APOYO AL INGENIERO DISEÑADOR
I. Introducción.
El presente documento ha sido desarrollado por la Comisión de Construcción en Hormigón
con el objetivo de entregar al ingeniero diseñador una guía que le sirva de apoyo en la
especificación y diseño de un proyecto en hormigón armado.
Se hace notar que el documento en su conjunto, y cada sección en particular, no son una
Especificación Técnica ni deben ser usados en reemplazo de éstas. Tampoco podrá(n) ser
invocado(s) en contratos ni para la resolución de discrepancias técnicas.
Este documento contiene conocimiento que se encuentra diseminado en diversos textos de
tecnología de hormigón y también recomendaciones de buena práctica. Como tal, su fin es
orientar sobre los puntos esenciales desarrollados en cada punto y proporcionar una
referencia general basada en documentos ACI que permita complementar lo ahí expuesto.
Las referencias a documentos del Instituto del Cemento y del Hormigón de Chile pueden ser
revisadas en el sitio web www.ich.cl.
Se aconseja que el ingeniero diseñador consulte las referencias listadas al final de cada
sección previo a realizar la especificación o el diseño al que dicha sección se refiere.
La guía se ha organizado siguiendo la secuencia temática de la versión 2014 del código
ACI 318. En el título de cada sección, entre paréntesis, se indica la sección correspondiente a
dicho código. Al final de esta sección se indican las referencias que son transversales a todo el
contenido de este documento.
Para un mejor entendimiento de esta guía, los términos siguientes se interpretan según se
describe a continuación:
- Concreto: A lo largo de este documento el término concreto se usa como
sinónimo de hormigón. Pueden presentarse indistintamente
ambas denominaciones.
- Radier: Por radier se entenderá a un sistema de losa apoyada sobre el
terreno, ya sea directa o indirectamente sobre él, distinta de la
losa elevada que requieren de un moldaje en su cara inferior para
ser construidas.
- Ingeniero diseñador: Corresponde al profesional ingeniero o empresa responsable del
diseño estructural de una obra y a quien le corresponde
establecer las especificaciones técnicas de la misma, de
conformidad con lo estipulado en la norma NCh 3417.
- Ingeniero especialista: Corresponde a un profesional o empresa, que puede o no ser el
mismo ingeniero diseñador, cuya experticia radica en un tema
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ICH – Comisión de Construcción en Hormigón
Guía de Apoyo al Ingeniero Diseñador
Sección I – Introducción.
1a Edición - Sept. 2020
específico de la obra, como por ejemplo, el sistema de moldaje.
- Resistencia real: Cuando en este texto se haga referencia a resistencia real se
debe entender que corresponde a la resistencia del hormigón
colocado en un elemento estructural específico y medida en
dicho elemento. Esta puede ser estimada por procedimientos no
destructivos, como, por ejemplo, madurez o también medida
mediante ensayos destructivos como la extracción de testigos,
entre otros métodos. Ver sección X de esta guía.
En conformidad a la norma NCh 170:2016, la resistencia se debe
estimar como resistencia cilíndrica e indicar la edad del ensayo.
Referencias transversales a todo el documento:
- NCh 170:2016. Hormigón – Requisitos Generales.
- NCh 3417-2016. Estructuras – Requisitos para proyectos de cálculo estructural.
- ACI 318-2014. Building Code Requirements for Structural Concrete.
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ICH – Comisión de Construcción en Hormigón
Guía de Apoyo al Ingeniero Diseñador
Sección II – Requisitos de durabilidad del hormigón.
1a Edición - Sept. 2020
II. Requisitos de Durabilidad del Hormigón (Sección 19.4).
Los requisitos que debe cumplir un hormigón para resistir la acción de agentes internos o
externos que generan ataque al elemento estructural, como pueden ser la exposición a ciclos
hielo - deshielo, ataque de sulfatos, cloruros y/o contacto con agua, están definidos en
NCh170:2016. Esta nueva versión de la norma NCh170 clasifica los grados de exposición del
hormigón frente a ataques externos de manera similar a ACI 318-14. Sin embargo, se cambia
el uso de la razón agua-cemento, de difícil verificación práctica, por un requisito de
penetración de agua o un contenido mínimo de cemento. De esta manera NCh170:2016 ya no
considera a la razón agua cemento como un factor explícito a ser especificado por el ingeniero
diseñador.
Esta versión de la norma mantiene aspectos prescriptivos, pero avanza en la especificación por
desempeño. La medida de desempeño en durabilidad del hormigón incorporada en la norma
NCh170:2016 corresponde a la profundidad de penetración de agua, medida de acuerdo a
NCh 2262, la que se limita a 20 mm en ambientes muy agresivos y se acepta hasta 50 mm en
ambientes moderados. También la norma NCh170:2016 fija como resistencia mínima del
hormigón en ambientes muy agresivos el grado G35. En todo caso, la resistencia especificada
debe ser mayor o igual a la correspondiente al grado G17 en hormigones estructurales. Todo
esto se condice con la necesidad de mantener la impermeabilidad del hormigón de
recubrimiento para lograr una adecuada protección del acero de refuerzo.
Lo principal de este nuevo enfoque es que le asigna al ingeniero diseñador la responsabilidad
de definir los requerimientos de durabilidad en su especificación del hormigón. Este
profesional debe definir la resistencia requerida, la clase de exposición y los requerimientos
específicos de durabilidad. La o las “Clases de Exposición” a que quedará sometida la
estructura pueden sustentarse en la experiencia o, en situaciones en las cuales no exista
información previa del comportamiento de estructuras similares, en estudios del clima, de
suelos u otros especiales, ajustados al lugar de emplazamiento y encargados a este fin. Antes
de especificar se recomienda que el ingeniero diseñador revise el comentario 19.3.1 en ACI
318-14.
En caso de estar en presencia de un ambiente agresivo, el ingeniero diseñador tiene distintas
alternativas para proteger los elementos estructurales, como son:
- Si el suelo es agresivo, su reemplazo en torno de los elementos estructurales
comprometidos.
- En exposición al ambiente exterior o el terreno, aumento del recubrimiento.
- Reducción de la permeabilidad del hormigón, por ejemplo, mediante el empleo de aditivos
impermeabilizantes o el uso de agentes de cristalización. Estos últimos normalmente son
más efectivos en hormigones cuya resistencia esté entre los grados G17 y G30.
- Impermeabilizaciones externas o recubrimientos superficiales, elementos previos de
sacrificio, u otros.
Cada una de estas alternativas, y otras no mencionadas en esta sección, debe ser evaluada por
el ingeniero diseñador, identificando sus límites de efectividad, ventajas y contraindicaciones,
de modo de especificar la mejor solución para cada proyecto en particular.
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ICH – Comisión de Construcción en Hormigón
Guía de Apoyo al Ingeniero Diseñador
Sección II – Requisitos de durabilidad del hormigón.
1a Edición - Sept. 2020
En todo caso, la especificación de las diferentes propiedades del hormigón debe ser
congruente con la resistencia especificada y se debe tener cuidado de especificar
adecuadamente los parámetros que definen la durabilidad, ya que, por ejemplo, valores muy
altos de la dosis mínima de cemento podrían traducirse en hormigones con altos contenidos
de pasta, más susceptibles de fisurarse y por lo tanto el elemento estructural de hormigón
puede ver disminuida su durabilidad.
Para el caso de estructuras en las cuales la durabilidad es una variable explicita de diseño, en
el Anexo B de la norma NCh 170 se incluye la descripción de otros ensayos complementarios
que permiten determinar los principales parámetros del hormigón asociados a su durabilidad.
Para este tipo de estructuras se deben especificar los “Requerimientos de Durabilidad” que,
según el estado del arte y de la práctica, se deben exigir para que el hormigón sea capaz de
resistir la clase de exposición previamente establecida, como por ejemplo valores admisibles
en el ensayo de penetración del ión cloruro, ASTM C1202, u otros.
Un caso relevante de mencionar es la exposición en ambiente marino o a agua de mar, que
presentan condiciones con alto contenido de iones cloruro. En esta situación, el diseño de las
estructuras de hormigón armado debe considerar otras variables relevantes asociadas a la
corrosión del acero de refuerzo inducida por las altas concentraciones de cloruros y, entre
éstas, el espesor y la calidad del hormigón de recubrimiento, casos en los cuales es
aconsejable el asesorarse por un ingeniero especialista en la materia. En estos casos, para un
adecuado diseño por durabilidad se debe establecer la vida útil de la estructura, y luego
verificar si las consideraciones del diseño permitirán cumplir con ese requerimiento. Para ello
lo que se hace es determinar las propiedades de transporte de los iones de cloruro al interior
del hormigón. En los últimos años se han desarrollado una serie de modelos predictivos, entre
los que podemos mencionar el modelo “ERFC”, el modelo europeo “DURACRETE”, el modelo
escandinavo “CLINCONC”, entre otros, pero para aplicarlos se requiere conocer una
característica específica del hormigón de recubrimiento, que es el coeficiente de difusión
aparente del ión cloruro en el hormigón, el que normalmente se determina mediante un
ensayo de migración acelerada de cloruros. El procedimiento de ensayo que actualmente es
más ampliamente usado es el establecido en la norma nórdica Nordtest Method NT Build 492
(Ver Anexo 1 con información adicional)
Referencias:
- NCh 2262-2009. Hormigón y mortero - Determinación de la permeabilidad al agua -
Método de la penetración de agua bajo presión.
- ET001-005. Especificación Técnica – Fisuras no Estructurales en Obras de Hormigón
Armado. Instituto del Cemento y del Hormigón de Chile
- ACI 201.2R-16 Guide to Durable Concrete
- ACI 212.3R-10 Report on Chemical Admixtures for Concrete.
- ACI 222.3R-11 Guide to Design and Construction Practices to Mitigate Corrosion of
Reinforcement in Concrete Structures.
- ACI 224R-01. Control of Cracking in Concrete Structures.
- ASTM C1202 Standard Test Method for Electrical Indication of Concrete’s Ability to Resist
Chloride Ion Penetration (RCPT).
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ICH – Comisión de Construcción en Hormigón
Guía de Apoyo al Ingeniero Diseñador
Sección II – Requisitos de durabilidad del hormigón.
1a Edición - Sept. 2020
- Nordtest Method NT BUILD 492. Chloride Migration Coefficient from non-steady-state
Migration Experiments.
- STAR 230-DUC. Performance Based Specifications and Control of Concrete Durability.
RILEM.
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Guía de Apoyo al Ingeniero Diseñador
Sección III – Colocación del hormigón en elementos esbeltos.
1a Edición - Sept. 2020
III.
Colocación del Hormigón en Elementos Esbeltos (Sección 26.5.2.f)
La colocación del hormigón en estructuras esbeltas, y con alturas de caída relevantes (mayor
de 2,5 m), se encuentra tratada en el documento desarrollado por ICH, Especificación Técnica
ET 002-05 “Altura de Vaciado en Elementos de Hormigón Armado” el cual se recomienda
consultar.
En general, el uso de mangas no sería necesario si la compactación del hormigón se puede
completar en toda la sección antes que fragüe el material que ha rebotado en el moldaje o en
el refuerzo, de modo de no afectar la homogeneidad del material, o si el hormigón se puede
colocar entre las mallas de refuerzo sin generar pérdida de homogeneidad debida a
segregación. Para ello es importante que el ingeniero diseñador considere un cierto orden de
los ganchos de los estribos y las trabas en los muros de manera de permitir que el vibrador sea
introducido en toda la altura del elemento y pueda inclinarse en el fondo para lograr una
adecuada consolidación. Se hace notar que espaciamientos entre trabas inferiores a 200 mm
dificultan esta labor.
Sin embargo, en caso que se especifique, o considere, el uso de mangas o tubos para colocar
el concreto en este tipo de elementos, los siguientes puntos deben tenerse en consideración:
I. El tamaño máximo del árido no deberá exceder del mínimo entre 1/5 de la menor
dimensión entre las caras de moldaje y 3/4 de la distancia libre mínima entre barras
individuales de refuerzo. Adicionalmente, la Tabla A.5.2 de ACI211.1 hace
recomendaciones un tanto más restrictivas en particular en relación con la distancia entre
barras, tal que el tamaño máximo del árido no deberá exceder de 2/3 de la distancia
mínima entre barras longitudinales. Esta última restricción equivale a que, dado un
tamaño máximo de árido, las barras longitudinales deberán disponerse dejando un
espacio libre mínimo entre ellas de 1,5 veces el tamaño máximo nominal del árido por
condición de colocación del hormigón. Al usar tubos de descarga del hormigón, un tamaño
máximo del árido recomendado para elementos reforzados es de 20 mm (3/4 pulgada)
II.
III.
El diámetro mínimo del tubo de descarga se recomienda que sea de 8 veces el tamaño
máximo del árido en el extremo superior, extendiéndose por una altura entre 2 a 3 m, y
luego el diámetro del tubo se puede reducir a 6 veces el tamaño del árido, en la base del
tubo, si la altura de éste excede los 3 m. Normalmente el diámetro varía entre 200 y 300
mm, situación que lo hace poco práctico para permitir su paso entre los refuerzos de una
obra de construcción típica. En ACI 304R-09 no existe una limitación explícita entre el
diámetro del tubo de descarga y la profundidad que pueda alcanzarse con éste.
La distancia entre puntos de colocación del tubo, o entre tubos contiguos, no deberá
exceder 2 (máximo 3) veces la altura del hormigonado, de modo de evitar que el hormigón
se traslade horizontalmente grandes distancias, condición que dificulta la obtención de
capas horizontales adecuadamente compactadas. No se recomienda que esta separación
exceda de 1,5 m, siendo su rango típico entre 1 a 1,5 m, la cual se podrá ajustar según el
tipo de elemento y la dosificación del hormigón empleado. Además, se debe poner
especial cuidado en que el hormigón se vaya colocando en capas cuyos espesores no
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ICH – Comisión de Construcción en Hormigón
Guía de Apoyo al Ingeniero Diseñador
Sección III – Colocación del hormigón en elementos esbeltos.
1a Edición - Sept. 2020
excedan del largo del vibrador usado en la faena, de tal forma que se logre vibrar
efectivamente la interface con la capa inferior.
IV.
El flujo de concreto en el tubo debe ser constante, manteniendo siempre libre el extremo
de la descarga, tanto para evitar bloqueos al interior del tubo, como para prevenir
segregación. En hormigonados profundos, se recomienda iniciar con una primera capa de
hormigón, de un espesor menor, que será consolidada con el equipo vibrador inclinado, la
que servirá de apoyo a las sucesivas capas de hormigón.
V. El tubo debe estar vertical y asegurado de modo que no se mueva horizontalmente
durante el hormigonado y el hormigón se debe depositar verticalmente en capas cuyo
espesor no exceda lo indicado en el punto (c) precedente. El tubo se debe alzar
lentamente a medida que se completa el vaciado de una etapa para mantener el extremo
de descarga libre por sobre el nivel de la última capa colocada, de modo de evitar que se
coloque hormigón fresco bajo capas que han empezado a fraguar, lo cual puede causar
una junta fría, sin adherencia entre capas horizontales de hormigón, segregación, huecos y
fisuras.
El uso de tubos puede generar conos de deposición del hormigón, y si el vibrado no se realiza
metódicamente, el material entre puntos de colocación puede quedar mal compactado, con
los problemas que esto implica.
En general con la tecnología de hormigones actualmente disponible en el mercado, el uso de
este tipo de implementos no debiera ser necesario.
Las Figuras III.1 y III.2 ilustran otras opciones sugeridas por el documento ACI 304R-19 para
vaciar hormigón en elementos esbeltos.
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ICH – Comisión de Construcción en Hormigón
Guía de Apoyo al Ingeniero Diseñador
Sección III – Colocación del hormigón en elementos esbeltos.
1a Edición - Sept. 2020
Figura III.1: Colocación del concreto en un muro profundo o
curvo, a través de una abertura en el moldaje.
ACI 304R.
Usar buzones adosados y ventanas en los moldes de muros que permitan un flujo
suave del hormigón en el molde. Se hace notar que el método de vaciado
presentado en la Figura III.1 de la izquierda no se usa en Chile. Por su parte el
mostrado a la derecha se ha usado con resultados satisfactorios al reparar nidos,
posiblemente debido a la mayor docilidad que presentan los hormigones
actualmente usados para tal propósito.
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ICH – Comisión de Construcción en Hormigón
Guía de Apoyo al Ingeniero Diseñador
Sección III – Colocación del hormigón en elementos esbeltos.
1a Edición - Sept. 2020
Figura III.2:
Colocación del hormigón en moldajes
profundos y delgados. ACI 340R.
Otro método que resulta satisfactorio es la utilización buzones con tubos cortos para dirigir la
caída en las pasadas existentes entre las barras. Estos buzones son permanentes durante la
colocación y a distancias de no más de 2 metros entre ellos. De esta forma se consigue una
caída sin tocar las armaduras y un traslado horizontal no mayor a 1 metro
Cabe señalar que las figuras III.1 y III.2 o el método antes descrito son recomendaciones y, por
tanto, una constructora puede usar métodos alternativos que le den resultados satisfactorios
según lo descrito en la especificación ET002-005 de ICH.
Referencias:
- ET002-005. Especificación Técnica – Altura de Vaciado en Elementos de Hormigón
Armado. Instituto del Cemento y del Hormigón de Chile.
- Concrete Dumping Height Specification. Cristian Masana, Concrete International. February
2008.
- ACI 304R-09. Guide for Measuring, Mixing, Transporting and Placing Concrete.
- ACI 211.1-09. Standard Practice for Selecting Proportions for Normal, Heavyweight, and
Mass Concrete.
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ICH – Comisión de Construcción en Hormigón
Guía de Apoyo al Ingeniero Diseñador
Sección IV – Curado del hormigón.
1a Edición - Sept. 2020
VI. Curado del Hormigón (Sección 26.5.3)
El curado del hormigón es un proceso imprescindible en la secuencia de construcción de una
obra ya que mejora la durabilidad, al favorecer el aumento de la impermeabilidad, y el
desarrollo de las propiedades mecánicas del hormigón. Las figuras IV.1 a IV.3 ilustran, de
manera esquemática, la importancia de aplicar un curado adecuado a todos los elementos
de una obra.
La Figura IV.1 muestra el efecto del tiempo de curado en la evolución de resistencia en
probetas a las que se les ha retirado el curado húmedo a los 3 días y a los 7 días y otras que
se han mantenido continuamente en condición de curado. Esta figura enfatiza, al igual que
muchas otras que se encuentran en la literatura técnica, la gran importancia de un
adecuado curado en obra desde el punto de vista de las resistencias mecánicas.
Figura IV.1: Influencia de la humedad ambiental sobre la resistencia. ACI 308R. Adaptado
de Kosmatka y Panarese, 1988.
Por su parte, la Figura IV.2 remarca lo anterior, ilustrando esquemáticamente el
significativo impacto que tiene el tipo de curado y el porcentaje de adiciones en la
durabilidad del hormigón, expresada en función de la impermeabilidad. De esta figura es
posible concluir que la mejor opción para aumentar la durabilidad del hormigón es aplicar
un buen sistema de curado, por el período apropiado a la condición de exposición del
elemento. Utilizar cementos con adiciones es una buena alternativa siempre y cuando se
aplique un buen curado. Vale recordar que el proceso de reducción de poros que produce
la reacción puzolánica, se produce si y sólo si hay humedad suficiente para que los
materiales suplementarios del cemento reaccionen con el hidróxido de calcio para formar
compuestos que poseen propiedades cementicias.
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Guía de Apoyo al Ingeniero Diseñador
Sección IV – Curado del hormigón.
1a Edición - Sept. 2020
Figura IV.2: Influencia del tipo de curado, y del porcentaje de adiciones, en la
durabilidad potencial del hormigón. Adaptado de “Durabilidad de
Estructuras de Hormigón”, Guía de Diseño CEB, Boletín N° 12.
En resumen, aparte del requerimiento de resistencia mínima a compresión (potencial o real)
para autorizar discontinuar el curado, sería altamente recomendable incluir y exigir en las
especificaciones técnicas de una obra la ejecución de ensayos de impermeabilidad del
hormigón, en aquellas situaciones en las que un constructor desee proponer sistemas de
curado distintos a los que ha sancionado la práctica (Ver Sección II precedente).
Por último, la Figura IV.3 esquematiza la tasa de evaporación promedio a lo largo del año
para las principales ciudades de Chile, notándose que ésta típicamente se ubica sobre el
límite práctico aceptado de 0,5 kg/m 2 /h que marcaría el umbral a partir del cual aumenta el
riesgo de aparición de fisuración por retracción plástica. Lo anterior muestra la importancia
de aplicar un adecuado curado en toda la extensión del territorio nacional, durante todo el
año.
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ICH – Comisión de Construcción en Hormigón
Guía de Apoyo al Ingeniero Diseñador
Sección IV – Curado del hormigón.
1a Edición - Sept. 2020
Figura IV.3: Tasa de evaporación del hormigón a lo largo de Chile. Cada barra
representa un trimestre. Curso de Tecnología del Hormigón (Ing. Sergio
Rojas). Dirección de Vialidad del M.O.P, 1975.
Establecida la importancia del curado del hormigón, se debe hacer notar que las exigencias
de curado en una obra de hormigón están condicionadas, tanto por las características
propias del material (grado del hormigón, razón agua-cemento, tipo de cemento, entre
otras), como por el tipo de elemento, características geométricas de la sección, en términos
de la relación volumen a superficie expuesta del elemento de hormigón, y las condiciones
climáticas en las que la obra se emplaza.
Los requerimientos mínimos de curado, según NCh170:2016, son los siguientes:
a) Iniciar el curado tan pronto como las operaciones de colocación del hormigón lo
permitan y/o las condiciones ambientales lo hagan necesario.
b) Mantener la humedad en la superficie del elemento por al menos 7 días si no se mide
resistencia real del hormigón. Se debe verificar que la temperatura del hormigón
colocado en obra no descienda de 5 °C durante ese período y que la temperatura
promedio diaria no descienda de 10 °C en el mismo lapso de tiempo.
c) Hasta alcanzar una resistencia mínima real, es decir medida en un elemento en terreno,
de al menos un 70% de la resistencia especificada, lo que se puede constatar, por
ejemplo, mediante la aplicación del concepto de madurez. De no poder determinar
dicha resistencia real, ya sea directa o indirectamente, la exigencia para la resistencia
potencial, obtenida de probetas bajo condiciones normalizadas, es de alcanzar un 85%
de la resistencia especificada, en virtud de la incerteza de su verdadera
representatividad de lo acontecido en el hormigón colocado en la estructura.
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ICH – Comisión de Construcción en Hormigón
Guía de Apoyo al Ingeniero Diseñador
Sección IV – Curado del hormigón.
1a Edición - Sept. 2020
Si el proyecto espera condiciones de exposición muy severas, ya sea durante la construcción
o en la vida de servicio de la estructura, entonces el curado debe extenderse hasta lograr el
100% de la resistencia especificada o lograr el nivel de impermeabilidad especificado en el
proyecto y medido en terreno por algún método apropiado. En otras palabras, para asegurar
durabilidad en estas condiciones desfavorables es posible que el curado deba extenderse
por más de 7 días para lograr los objetivos antes planteados. Lo mismo ocurre si durante el
período de curado el elemento queda expuesto a condiciones adversas de baja temperatura
o humedad.
Se recomienda que el ingeniero diseñador revise y conozca las secciones 13.1
Generalidades; 13.2 Métodos y plazos de curado, en las cuales se indican alternativas de
métodos de curado y 13.3 Protección, de la norma NCh170:2016 al momento de realizar su
especificación de protección y curado del hormigón en obra y tenga en consideración que el
plazo de curado depende de la potencialidad de alcanzar la resistencia o durabilidad
(impermeabilidad) deseadas.
Para especificar métodos y materiales de curado se puede recurrir al documento ACI 308.1
y/o NCh170:2016, sección 13.2.
Una forma práctica de verificar si el periodo de curado en obra es adecuado, consiste en
mantener probetas en obra curadas de manera equivalente al curado que se hace de la
estructura, tal como lo señala ACI 318-14, en las secciones 26.5.3.2 (d) y (e). El curado se
considerará satisfactorio si la resistencia promedio de las probetas curadas en sitio,
conforme a ASTM C31, es al menos un 85% de la resistencia obtenida de las probetas
hermanas que se mantuvieron en un curado estándar, o si la resistencia promedio de las
probetas curadas en sitio excede en no menos de 3,5 MPa la resistencia especificada a la
edad de ensayo o de término del curado.
Alternativamente se puede evaluar la resistencia real del hormigón colocado en el elemento
estructural por alguno de los métodos indicados en la sección X de esta guía como, por
ejemplo, madurez.
Un claro síntoma de que el proceso de curado es insuficiente es la aparición de fisuras
plásticas, particularmente en losas, las cuales son visibles dentro de las primeras 24 horas de
colocado el hormigón.
Respecto de la influencia de distintas variables en el proceso de curado, se tiene:
I. Tipo de elemento: Las características del curado difieren principalmente entre losas y
otros elementos debido a la mayor superficie expuesta, en relación al volumen del
elemento estructural, que tienen las primeras. Esto es aún más crítico en radieres o
losas apoyadas en el terreno, dado que la pérdida de humedad desde la masa de
concreto ocurre tanto al ambiente como al terreno. Por tal motivo se recomienda tomar
medidas para que ambas superficies se mantengan húmedas y pierdan humedad en
forma uniforme para evitar alabeos.
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ICH – Comisión de Construcción en Hormigón
Guía de Apoyo al Ingeniero Diseñador
Sección IV – Curado del hormigón.
1a Edición - Sept. 2020
Elementos como muros, vigas, columnas o pilares, sufren de manera similar los efectos
de la evaporación. Se recomienda humedecer (no saturar) las superficies interiores de
los moldes y refuerzos previo al vaciado del hormigón y al retirar los moldes, aplicar
alguno de los métodos de curado (membrana, láminas u otros) hasta alcanzar el tiempo
de curado requerido para garantizar el logro de la resistencia y durabilidad especificadas
en el diseño.
II.
III.
Respecto de este tipo de elementos, el Contratista deberá poner cuidado en aquellos
elementos que están más expuestos al sol o viento, por su orientación dentro de la
estructura, los que deberán contar con mayor protección.
Como nota adicional, respecto del moldaje, se debe señalar que, en el caso del uso de
moldajes metálicos, el constructor debe considerar su alta conductividad térmica al
momento de definir su plan de protección del hormigón.
Resistencia del hormigón: La resistencia del hormigón también es un factor a considerar
en la especificación de las exigencias de curado. En la práctica en Chile, concretos que
presentan una mayor resistencia cilíndrica especificada han tendido a ser menos
susceptibles a sufrir los efectos de un curado deficiente, respecto de otros expuestos
similarmente, pero de menor grado. Se hace notar, sin embargo, que no existen
experiencias de investigaciones a este respecto que permitan establecer un grado o
valor de resistencia especificada límite.
Condiciones climáticas. Influyen aspectos como la temperatura ambiente y del hormigón
al momento de la colocación del hormigón, la humedad relativa del aire, velocidad del
viento y radiación directa del sol. Estas variables determinan la diferencia de presión de
vapor en la superficie del hormigón y la presión de vapor en el aire que lo circunda y
esta diferencia de presiones se puede relacionar con las temperaturas en ambas masas
de vapor, siendo la del agua en la superficie del hormigón típicamente aceptada como
igual a la temperatura superficial del hormigón. Por lo tanto, controlar la temperatura
superficial del hormigón colabora a disminuir la tasa de pérdida de humedad del mismo.
No hay un método preciso para estimar la inter-relación entre estas variables, sin
embargo, la fórmula de Menzel (1954) y el nomograma de Bloom (1960) se consideran
como un buen método para predecir cuándo se requiere adoptar un mayor cuidado en
el curado del hormigón. No se debe considerar como un método para determinar la tasa
de secado del hormigón. El nomograma citado relaciona temperatura ambiente,
humedad relativa, temperatura superficial del hormigón y velocidad del viento. La
norma NCh170:2016 establece como una condición de riesgo de fisuración del hormigón
que la tasa de evaporación supere un valor por sobre 1 kg/m 2 /h. Se hace notar, sin
embargo, que la experiencia práctica a nivel nacional indica que valores de la tasa de
evaporación por sobre 0,5 kg/m 2 /h, durante o inmediatamente posterior a la colocación
del hormigón, ya incrementan las probabilidades de aparición de fisuras por retracción
plástica.
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ICH – Comisión de Construcción en Hormigón
Guía de Apoyo al Ingeniero Diseñador
Sección IV – Curado del hormigón.
1a Edición - Sept. 2020
Figura IV.4: Efecto de la temperatura del aire y del hormigón, la humedad relativa y la
velocidad del viento sobre la evaporación en el hormigón. Adaptado de “Plastic
Shrinkage Cracking and Evaporation Formulas”. Paul J. Uno. ACI Materials
Journal / July-August 1998.
Cabe hacer notar que el riesgo de fisuración es mayor en el hormigón que aún no inicia su
proceso de endurecimiento, es decir, durante las primeras horas posteriores al vaciado y
terminación.
En relación a los procedimientos de curado, en sección 13.2.1 de NCh170:2016, se indican
los que son viables de aplicar, recomendando el uso de agua nebulizada o lloviznas tenues
de agua. Las membranas de curado son una alternativa que se pueden aplicar una vez que
el hormigón tiene una resistencia suficiente para no dañarse durante la colocación. Dichas
membranas deben poder ser aplicadas en superficies húmedas. Su uso debe restringirse a
compuestos que certifiquen satisfacer ASTM C309 y ASTM C1315 y que además puedan
colocarse antes que ocurra la pérdida de agua por exudación. Las ventajas del uso de
aquellas que satisfacen ASTM C1315 es que siendo pigmentadas permiten detectar
fácilmente zonas no cubiertas. Dentro de las desventajas es que pueden afectar la
apariencia final de la superficie o incluso impedir la adherencia de los sustratos de
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Sección IV – Curado del hormigón.
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terminación (pintura u otros). En este sentido, aquellos que satisfacen ASTM C1315
promueven la adherencia de sustratos de terminación (cerámicas u otros). Cabe indicar que
la eficacia de estos sistemas depende de las condiciones de terreno y, en particular, de la
textura de la superficie del elemento de hormigón. Elementos de superficies rugosas
requerirán mayor cantidad del compuesto para lograr un curado efectivo. Es así como es
recomendable evaluar si el método seleccionado es realmente efectivo para evitar fisuras
plásticas. Un procedimiento que ha resultado ser exitoso para evaluar la efectividad de las
membranas, es realizar el ensayo ASTM C309 sobre probetas extras a las que se les aplica la
membrana inmediatamente después de fabricadas y se les exigen los mismos límites que
las del ensayo ASTM C309. Si no cumplen estos límites se deberá redefinir el método de
curado seleccionado hasta lograr cumplir lo exigido por ASTM C309.
La Tabla IV.2 muestra la máxima pérdida de agua admisible para una membrana de acuerdo
a los requisitos del estándar ASTM C309 y del código ACI 350R, este último, para obras
hidráulicas.
Tabla IV.2: Máxima pérdida de agua admisible por la membrana de curado.
Adaptado del Profesor Dan G. Zollinger. Universidad de Texas.
Pérdida admisible total de agua (kg/m 2 )
Código o Estándar
A 24 horas A 72 horas
ASTM C309 No aplica 0,55
ACI 350R No aplica 0,39
Referencias:
- ACI 308.1-11. Specification for Curing Concrete.
- ACI 350-06. Code Requirements for Environmental Engineering Concrete Structures and
Commentary.
- ASTM C309. Standard Specification for Liquid Membrane-Forming Compounds for
Curing Concrete.
- ASTM C1315. Standard Specification for Liquid Membrane-Forming Compounds Having
Special Properties for Curing and Sealing Concrete
- Evaluación de la Aplicabilidad de Ensayos No Destructivos para el Control de Calidad del
Hormigón. Hernán Ferreira J. Tesis para optar al grado de Magister en Ciencias de la
Ingeniería. Pontificia Universidad Católica de Chile. Septiembre 2004.
- STAR 230-DUC. Performance Based Specifications and Control of Concrete Durability.
RILEM.
- Menzel, C.A. “Causes and Prevention of Crack Development in Plastic Concrete”.
Portland Cement Association Annual Meeting, 1954.
- Bloem, D. “Plastic Cracking of Concrete”. Engineering Information, National Ready Mixed
Concrete Association / National Sand and Gravel Association, July 1960.
- Zabaleta, H. Tecnología de la Construcción en Hormigón, Julio 2003.
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Guía de Apoyo al Ingeniero Diseñador
Sección V – Juntas en elementos de hormigón.
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V. Juntas en Elementos de Hormigón (Sección 25.5.6)
Las juntas en elementos de hormigón cumplen distintos objetivos como son dar continuidad a
ciclos constructivos, aliviar tensiones debidas a los procesos de fraguado del hormigón, aislar
secciones de estructuras que se comportan de manera diferente en la vida de la estructura,
entre otras.
ACI 318-14 define a las juntas como una parte integral del sistema estructural, que es común a
la intersección de miembros estructurales (muros, vigas, losas o columnas) y cuya clasificación
y función está dada por la forma en que la estructura ha sido idealizada en el momento de su
diseño. Es por este motivo que el capítulo 26 entrega la responsabilidad primaria, en la
definición, clasificación y localización de las juntas, al Ingeniero diseñador.
El reporte ACI 224.3R realiza la siguiente definición de las juntas:
a) Juntas de construcción. Son aquellas requeridas por la secuencia constructiva y que
permiten reiniciar el proceso de hormigonado luego de un periodo de tiempo.
b) Juntas de contracción. Son aquellas que permiten aliviar las tensiones inducidas por los
cambios de volumen en el hormigón, producidos por retracción hidráulica (ver Sección VI)
y térmica (cambio en la temperatura interna del mismo, por su proceso de fraguado). El
espaciamiento entre juntas debe ser tal que evite el agrietamiento por retracción, para lo
cual se entregan algunas pautas generales más adelante en esta sección.
A este respecto, se debe hacer notar que el límite mínimo de cuantía de refuerzo
establecido por ACI 318-14, sección 24.4, corresponde a un límite inferior en elementos
sin restricciones al movimiento por retracción o temperatura, por lo que dicha cuantía
puede no ser suficiente, muy particularmente en elementos delgados.
c) Juntas de dilatación. Permiten aislar miembros estructurales que, por sus características
de soporte, se comportan independientemente, pero que deben encontrarse por razones
de funcionalidad o estética.
Idealmente las juntas de construcción, contracción y/o dilatación deben hacerse coincidir en
un edificio. Además, las juntas deben ser rectas y cortar todo el edificio en un plano vertical.
La definición de la posición de las juntas es un proceso donde deben participar conjuntamente
el constructor y el ingeniero diseñador, el primero definiendo las condicionantes logísticas y
constructivas que la obra plantea y el segundo velando por la integridad estructural de la
misma. En este sentido es deseable que los planos y documentos de diseño den criterios o
definan zonas más favorables para la localización de las juntas o, equivalentemente, señalen
aquellos puntos donde éstas no pueden ser realizadas.
El ingeniero diseñador debe definir si desea que el traspaso de carga en la unión sea total,
esto es que haya continuidad flexural y de corte, o parcial. La transferencia de los esfuerzos
flectores se logra dando continuidad al refuerzo con una longitud de anclaje suficiente a
ambos lados de la junta para lograr el desarrollo de la capacidad de las barras. La
transferencia de los esfuerzos de corte se puede lograr de diversas formas (llaves de corte,
que presentan el riesgo de que se produzcan desconchamientos del hormigón, por lo que no
son recomendadas, dowels, u otras) siendo la más práctica el uso del corte por fricción (shear
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Sección V – Juntas en elementos de hormigón.
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friction), que permite la transferencia de esfuerzos a través de un plano conocido (en este
caso, la junta). Respecto del mecanismo de corte por fricción, se hacen los siguientes
alcances:
a) Su aplicación y metodología de cálculo se encuentran definidos en el capítulo 22, sección
22.9 de ACI 318-14.
b) Sólo si hay esfuerzos netos de tracción perpendiculares al plano de la junta, o si la
resistencia al corte requerida excede del refuerzo proporcionado por flexión, se debe
aumentar la cantidad de refuerzo.
c) Es importante, para lograr el máximo provecho del refuerzo en la junta, que el ingeniero
diseñador especifique el tratamiento en la junta. Como se trata de concreto colocado en
distintos momentos, este tratamiento implica al menos cuidar la compacidad del primer
concreto en la zona de la junta, limpiar la junta, dejarla libre de lechada e
intencionalmente causar una rugosidad de al menos 6 mm (1/4 pulgada) y curar
adecuadamente antes de la llegada del siguiente hormigón. Además, si se desea un
comportamiento monolítico se deberá especificar algún promotor de adherencia y seguir
estrictamente las instrucciones del fabricante en su aplicación para lograr que este
producto sea eficaz. En caso de no realizar ningún tratamiento de la junta, o sea, sin
siquiera generar la rugosidad antes indicada de 6 mm, entonces el coeficiente de fricción a
través de ella se reduce a sólo µ = 0,6 y sólo el refuerzo se considera efectivo para cerrar la
grieta. Finalmente, al especificar un tratamiento en la junta que genere una rugosidad de 6
mm, limpie la junta y elimine la lechada, el coeficiente de fricción será de µ = 1,0. Lo
anterior se puede lograr con los siguientes métodos:
i.- Para juntas verticales, el método más idóneo consiste en colocar en la junta una malla
de alambre hexagonal, tipo Inchalam 1x21 (ver Figura V.1a). La rugosidad se logra por los
áridos que sobresalen en la separación de los alambres de la malla. La malla debe
amarrarse al refuerzo de modo que pueda resistir la presión del hormigón fresco
(Covarrubias, 2011).
Por experiencia en proyectos ejecutados con este sistema se sabe que la malla soporta el
empuje del hormigón fresco generado por un área de 60x60 cm, no obstante, se
recomienda realizar una prueba a escala del sistema antes de ejecutarlo en la obra.
El hormigón, en la proximidad de la malla, debe vibrarse de modo que ésta debe quedar
perdida en el hormigón (Ver Figura V.1b). Si esto no ocurriese, se debe picar la junta,
asegurar que el hormigón tiene la resistencia requerida y está libre de material suelto y
se ha logrado la rugosidad con la amplitud de 6 mm requerida.
Si lo que se busca es tener una junta de contracción, que alivie tensiones de retracción
hidráulica y térmica, entonces se debe esperar que el hormigón logre cierta consistencia,
verificar que la calidad y rugosidad del concreto en la junta sea la especificada y aplicar
desmoldante en al menos el 50% del área del plano de la junta, evitando pintar la
enfierradura. Si la malla queda visible, significa que el hormigón no alcanzó la
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compactación necesaria en esa zona y debe realizarse un tratamiento de la junta hasta
alcanzar el hormigón compactado.
Figura V.1: a) Vista junta con malla. Lado izquierdo, preparación. b) Lado derecho vista del
hormigón de primera etapa terminado correctamente.
ii.- Para juntas en planos horizontales o levemente inclinados el método más idóneo es el
tratamiento tradicional de juntas, que consiste en colocar un retardador de fraguado en
la superficie mediante un rociador para que promueva la rugosidad (ejemplo Rugasol de
Sika o similar – Ver Figura V.2).
Transcurridas al menos 12 horas luego de la colocación del hormigón, se retira el molde y
se lava la lechada superficial, que no ha fraguado, con hidrolavadora. Este sistema
permite lograr una rugosidad de entre 5 a 8 mm.
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Figura V.2: Vista del hormigón tratado con aditivo retardador y
promotor de la rugosidad, según método (ii).
Notar que los métodos indicados no son excluyentes de otros que pueda proponer el
constructor y que garanticen eliminar la lechada superficial y lograr una superficie rugosa y
uniforme en la junta según se haya especificado en concordancia con ACI318-14 sección
26.5.6.2.
Respecto de la ubicación de juntas, ACI 224.3R distingue la situación de vigas y losas de la que
corresponde a columnas y muros:
I. Vigas y Losas. Las recomendaciones ACI pueden revisarse tanto en ACI 224.3R sección
3.2.2.1 como en ACI 318-14, capítulo 26, sección 26.5.6.2. No obstante, estas
recomendaciones pueden ser modificadas por el Ingeniero diseñador. Al respecto,
constructivamente es más favorable establecer la junta al borde de los elementos
resistentes y en el caso particular de losas esto puede hacerse al borde de la viga o muro
como muestra la Figura V.3 si y sólo si lo autoriza el ingeniero diseñador.
Malla Inchalam 1x21
o equivalente
Viga o muro
Figura V.3: Posición contructivamente preferida para la ubicación
de una junta en losa elevada
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O sea, la junta de la losa se materializa y descansa en el escalón producido por el
recubrimiento del refuerzo de la viga o muro. En el caso de las vigas se puede proceder
de la misma forma en el encuentro con otros elementos resistentes sólo si el cálculo
ejecutado conforme a ACI 318-14, sección 22.9, ratifica que la resistencia al corte
disponible en la zona satisface las demandas de corte que el análisis indica para dicha
zona. De lo contrario el ingeniero diseñador deberá ubicar la junta en aquella posición
donde dicho requisito sea satisfecho.
No usar juntas de hormigonado en vigas. Si hay vigas de altura considerable, se
recomienda colocar el hormigón en toda la altura de la misma hasta el nivel inferior de la
losa y luego hormigonar la losa en una operación adicional. En este caso se deberá
verificar la transferencia de corte entre la viga y la losa en el plano de la unión y el
ingeniero diseñador deberá verificar si requiere de algún tratamiento en la junta.
II.
El tiempo que se debe esperar entre el hormigonado de un paño de losa y el avance en el
siguiente contiguo a la junta debe ser tal que permita el endurecimiento inicial del
hormigón, al punto de permitir la preparación de la junta. De todos modos este no
deberá ser menor de 12 horas, no obstante dicho valor debe ser validado en función del
tipo de mezcla, de los aditivos incorporados a ella y de las condiciones ambientales a que
se encuentra expuesta la obra. Dicho plazo debe permitir la preparación de la junta sin
que se provoquen daños a la terminación del hormigón ya colocado. Es posible permitir
la reducción de este plazo, siempre que se cuente en obra con algún método que
permita determinar que la resistencia del hormigón ya colocado es suficiente para iniciar
la preparación de la junta. Uno de esos métodos puede ser el uso de medidores de
madurez.
Columnas y Muros. La práctica usual en construcción es dar avances piso a piso. De esta
forma, las juntas de construcción horizontales en muros y columnas deben localizarse por
debajo de las losas y vigas (de modo que éstas se hormigonen en conjunto, en la siguiente
etapa). Un caso especial son aquellas columnas que por condiciones de transmisión de
esfuerzos con las vigas y losas contiguas deben hormigonarse monolíticamente con éstas
(ejemplo zonas con capiteles). En estos casos el hormigonado del elemento vertical se
extiende hasta el nivel superior de la losa y, respecto de los elementos horizontales, la
junta debe alejarse al menos una distancia de 600 mm desde la cara de las columnas o
capiteles.
En el caso que el hormigón de las columnas tenga una resistencia especificada superior a
la resistencia especificada para el hormigón de los elementos horizontales, se debe
verificar:
i.- La diferencia entre ambas resistencias especificadas no se recomienda que exceda de
un 40% respecto de la menor de ellas.
ii.- La secuencia de hormigonado a seguir consiste en hormigonar primero la columna
expandiendo la colocación del hormigón de mayor grado una distancia de 600 mm
desde la cara de las columnas y además la colocación del hormigón de menor grado
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600
(TIP)
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se debe realizar con el otro hormigón aún plástico, vibrando adecuadamente la zona
de interface para lograr una buena integración de ambos materiales como lo indica la
Figura V.4. El tiempo que transcurra entre la colocación del hormigón de grado
superior respecto del siguiente no podrá exceder de 2 horas. Referirse a ACI318-14,
capítulo 15 para mayores antecedentes a este respecto. Lo anterior tiene por objetivo
evitar el desarrollo de un plano débil en la interfase entre ambas calidades de
hormigón.
f'c-columna
Nivel superior losa
Interface a 600 mm
cara columnas o capitel
f'c-vigas/losa
Se hormigona luego de la zona
achurada, estando dicho hormigón
aún plástico
Area con hormigón f'c-columna
Se hormigona primero
1.4*f'c-vigas/losa > f'c-columna > fc-vigas/losa
Figura V.4: Vaciado de hormigón en la unión losa – columna, al requerir monolitismo.
Respecto de la ubicación de las juntas verticales, la Figura V.5 entrega una guía a este
respecto, como se muestra a continuación.
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Figura V.5: Descripción de la ubicación recomendada de juntas de contracción en muros. Figura
3.1 de ACI 224.3R.
La distancia entre juntas de contracción es dependiente de la capacidad de avance de la
cuadrilla de hormigonado, como también de las propiedades del concreto y finalmente
de los esfuerzos en la estructura. Para lograr alivio de tensiones por retracción, se
recomienda no exceder de 6 m en muros con aberturas frecuentes ó 7,5 m en muros
continuos. En las esquinas y encuentros con bordes rígidos se deberá colocar una
primera junta a no más de 3 ó 5 m desde la singularidad. Nunca colocar una junta en una
esquina. Si el muro está sometido a esfuerzos de corte o flexión fuera de su plano, deben
realizarse las mismas verificaciones que en el caso de las losas respecto de la capacidad
de corte y flexión.
Por último, las juntas de dilatación deben ser contempladas en edificios de grandes
longitudes para limitar los esfuerzos causados por variaciones volumétricas del concreto
de origen térmico. El ancho de la separación en la junta debe ser tal que impida el
contacto entre los segmentos del edificio, pudiendo variar desde 25 a 150 mm, siendo
50 mm una medida típica. Además, debe ser continua en toda su altura desde el nivel de
la fundación. La materialización de esta aislación puede lograrse con moldaje perdido de
poliestireno expandido, cuya especificación debe ser entregada por el ingeniero
diseñador estructural del proyecto. El espaciamiento entre estas juntas no debiera ser
mayor a 30 m, y se recomienda considerar juntas adicionales donde la estructura
presente cambios bruscos en planta o en altura de modo de evitar concentraciones de
tensiones.
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Sección V – Juntas en elementos de hormigón.
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III. Radieres. El diseño de radieres no se encuentra regulado por ACI 318, sino que por ACI 360
“Guide to Design Slabs on Ground”. Los radieres están sometidos a gradientes de
humedad entre la cara superior e inferior. Esto causa alabeo el cual puede ser controlado
mediante la ubicación de juntas de contracción, el uso de barras de traspaso en las juntas
y bordes de losa, o radier, engrosados. Las juntas deben proporcionarse al menos en
puntos donde cambien las condiciones de apoyo de la losa. Además, la práctica considera
juntas de contracción en los ejes de columnas, pero esto puede no ser suficiente. Se
recomienda subdividir la losa en paños rectangulares (idealmente cuadrados) con una
relación largo/ancho que no exceda de 1,25 y cuya mayor dimensión esté en el rango
entre 24 y 36 veces el espesor de la losa. Formas irregulares deben evitarse y, de no
poderse, esquinas re-entrantes deben reforzarse para prevenir agrietamiento al azar. La
materialización de la junta se puede lograr realizando un corte de sierra en la cara
superior de al menos ¼ del espesor del radier, usar inductores de la grieta, con un inserto
inferior y otro superior que en conjunto afecten no menos de ¼ del espesor del radier, o
usar alguna moldura que se introduzca no menos de ¼ del espesor del radier.
Un tema a evaluar en las juntas en radieres es la transmisión de esfuerzos verticales.
Formas para lograr la transmisión de esfuerzos hay varias como son, por la simple
trabazón entre los áridos, juntas con llaves de corte moldeadas en el hormigón, y juntas
con barras de traspaso. Se recomienda revisar la sección 5.2.4 de ACI 224.3R para ver los
tipos de juntas y especificación de las mismas, no obstante, se destaca que en general las
llaves de corte moldeadas en el hormigón no son recomendadas ya que son susceptibles
a fallas.
Por último, están las juntas de dilatación en radieres. Estas se utilizan para permitir el
libre movimiento horizontal entre los lados contiguos de la junta. Se debe contemplar su
uso al presentarse alguna de las siguientes situaciones:
- Diferencias relevantes en la capacidad de apoyo o rigidez del estrato soportante.
- En encuentros con columnas o muros
- En los bordes de fundaciones de máquinas pesadas o vibratorias
La Figura V.6 muestra una disposición típica de juntas en un radier, en la proximidad de
una columna.
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Sección V – Juntas en elementos de hormigón.
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Figura V.6: Dispocisión de juntas de aislación y contracción en radier. ACI 302.1R
Es recomendable que las juntas de construcción se hagan coincidir con las juntas de
contracción antes descritas.
Para el control del agrietamiento por contracción es necesario realizar hormigonados
intercalados y, si esto no fuese posible, se recomienda realizar un cuidadoso diseño de la
junta. También se debe considerar el diseño de la enfierradura con una cuantía de acero que
permita controlar el ancho de grietas (esta cuantía no es menor y se estima del orden de 0,5%
en el sentido longitudinal de la faja de hormigonado y de 0,1% en el sentido transversal).
También se puede reducir la temperatura del hormigón al momento de la colocación a 15 °C,
lo que ha mostrado ser una efectiva medida para minimizar el agrietamieto, usar aditivos
reductores de retracción, cementos expansivos o postensado, son ejemplos de otras
alternativas efectivas.
Referencias:
- ACI 224.3R-13. Joints in Concrete Construction.
- ACI 301.1R-04. Guide for Concrete Floor and Slab Construction.
- ACI 360-10. Guide to Design Slabs on Ground.
- Management of Cracks. Concrete International. July 2011, páginas 35 a 39. Juan Pablo
Covarrubias.
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Guía de Apoyo al Ingeniero Diseñador
Sección VI – Control de la fisuración por retracción del hormigón.
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VI. Control de la Fisuración por Retracción Hidráulica y Térmica del Hormigón (Sección 25.5.6)
El agrietamiento de un elemento de hormigón armado, independiente de cargas, se produce
debido a deformaciones volumétricas restringidas, que tienen su origen en el proceso de
secado del hormigón y de las variaciones de temperatura debidas al calor de hidratación.
Múltiples son las variables que influyen en estas deformaciones y en la probabilidad de
ocurrencia de la fisuración, tales como la ganancia de resistencia, la capacidad de
deformación del hormigón (extensibilidad), el alivio de tensiones por creep y su relación con
el módulo de elasticidad, y el grado de restricciones al movimiento, definida por la presencia
de elementos adyacentes, y las condiciones de borde aportadas por el suelo, moldajes, e
incluso la enfierradura que se utiliza como un medio para controlar la misma fisuración
(Hughes, 1980). De estas deformaciones la más difícil de estimar es la retracción hidráulica.
Una formulación general que muestra el efecto de la acción de la retracción hidráulica y
térmica restringida, causante de tensiones de tracción en el hormigón, es la mostrada en la
ecuación 6.1:
Donde:
(6.1)
• ∆ε r(t) = deformación unitaria restringida total en el intervalo de tiempo t y (t + ∆t)
• R = factor de restricción al movimiento ≤ 1; R = ε r/(ε th + ε sh) (ver Figura VI.1).
• ∆ε th(t) = retracción térmica de un elemento de hormigón en el intervalo de tiempo t y (t +
∆t) después del peak de temperatura de hidratación.
• ∆ε sh(t) = retracción hidráulica de un elemento de hormigón en el intervalo de tiempo t y (t
+ ∆t).
• ∆ε th(t) + ∆ε sh(t) = retracción potencial total de un elemento equivalente de hormigón, sin
restricción al movimiento, en el intervalo de tiempo t y (t + ∆t).
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Sección VI – Control de la fisuración por retracción del hormigón.
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Figura VI.1 Deformaciones volumétricas y restricción (Videla, 1989).
Las deformaciones que no se miden son las que inducen
tensiones.
Por su parte, la fluencia lenta o creep ayuda a aliviar las tensiones inducidas por la retracción
en un elemento restringido de deformarse, afectando el riesgo de agrietamiento del
elemento de hormigón armado, como lo ilustra la Figura VI.2.
Figura VI.2:
Patrón esquemático del desarrollo de fisuras cuando las tensiones
de tracción originadas por retracción se relajan por efecto de la
fluencia lenta (Adaptado de Neville, 1996)
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Sección VI – Control de la fisuración por retracción del hormigón.
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El hormigón se agrietará cuando la tensión de tracción sea mayor que la resistencia a tracción
f ct(t) del hormigón en el instante t (Ver Figura VI.3), es decir:
o cuando las deformaciones restringidas inducidas durante período de enfriamiento y secado
sean mayores que la capacidad de deformación a tracción del hormigón
(6.2)
Situación que esquemáticamente se puede apreciar en la Figura VI.3.
(6.3)
Figura VI.3
Distribución probable de tensiones y fuerzas en un elemento de
hormigón armado restringido externamente, después del
agrietamiento (Videla, 1989).
A partir de la Figura VI.3 y de la ecuación 6.2 es posible concluir que se requiere una cuantía
mínima de acero, denominada cuantía crítica, para que el agrietamiento sea controlado, ya
que al agrietarse el hormigón el acero debe absorber toda la carga que entrega la rotura del
hormigón (Hughes, 1980).
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Sección VI – Control de la fisuración por retracción del hormigón.
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ρ
crit
=
f
f
ct
ct
≈
( f
y
+ fsc
) fy
(6.4)
Para apreciar la magnitud de esta cuantía, por ejemplo, considerar un hormigón grado G30
con una resistencia a la tracción de 3 MPa, suponer que la fluencia lenta permite aliviar la
tensión de retracción hasta 1,5 MPa al momento del agrietamiento, si el acero tiene un límite
de fluencia de 420 MPa, la cuantía crítica sería de 0,0035; valor superior a las cuantías
mininas especificadas en ACI 318-14 por retracción o temperatura. Al respecto, cabe destacar
que el límite mínimo de cuantía de refuerzo establecido por ACI 318-14, sección 24.4,
corresponde a un límite inferior de criterio estructural en elementos sin restricciones al
movimiento por retracción o temperatura, por lo que, en elementos delgados, dicha cuantía
no garantiza la obtención de anchos de fisuras controlados.
En este punto cabe mencionar que la Especificación de ICH ET001-05 “Fisuras no estructurales
en obras de hormigón armado” propone controlar no sólo el ancho de la fisura individual,
sino que también la razón de la suma de los anchos de fisura en la longitud del elemento
inspeccionado, respecto de un ancho de fisura establecido por el proyecto en función de la
condición de exposición de la obra. Además, la misma especificación incluye, por referencia,
una tabla de valores admisibles de ancho de fisura en obras de hormigón armado basada en
reglamentos de distinto origen. La Tabla VI.1 resume los valores correspondientes al
documento ACI 224.
Tabla VI.1: Ancho máximo de fisura admisible por durabilidad y exposición.
Ancho máximo
Condición exposición
recomendado (mm)
Aire seco 0,40
Aire húmedo 0,30
Químicos 0,20
Ciclos hielo-deshielo 0,15
Nota: Para lograr estanqueidad, el ancho máximo de fisura
recomendado no debe exceder de 0,1 mm.
Respecto del fenómeno de desarrollo de la retracción y el agrietamiento, se puede notar que
el tiempo desarrolla un doble papel:
• La resistencia del hormigón aumenta con la edad, reduciendo el peligro de agrietamiento,
pero por otro lado el módulo de elasticidad también aumenta, de modo que las tensiones
inducidas por una deformación restringida son mayores.
• El alivio de tensiones por fluencia lenta es menor con la edad por lo que la tendencia al
agrietamiento es mayor.
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Considerando lo señalado en las ecuaciones 6.3 y 6.4, se concluye que se podría disminuir
el agrietamiento:
• Modificando las propiedades del hormigón para reducir o eliminar cambios
volumétricos potenciales (minimizar retracción térmica e hidráulica), o para aumentar
la extensibilidad del hormigón, mediante una selección cuidados y control de los
constituyentes del hormigón (Videla y Aguilar 1999; 2000).
• Seleccionando cuidadosamente y controlando los procedimientos colocación y curado
- Usar medidas que permitan bajar la temperatura de los áridos y del cemento.
- Bajar temperatura del hormigón al momento de la colocación, al menor valor
factible técnica y económicamente.
- Mantener el ambiente saturado el mayor tiempo posible (se hace notar que esta
medida puede requerir aumentar las cuantías de acero para controlar el
agrietamiento).
• Modificando las restricciones efectivas para reducir o eliminar las tensiones
desarrolladas:
- Proveer juntas de movimiento (contracción)
- Secuencia de construcción.
- Minimizar gradientes por secado para reducir restricciones internas generadas por
retracción diferencial.
- Diseñar hormigón pretensado
- Aumentar la extensibilidad del hormigón usando fibras.
a) Retracción hidráulica.
Los principales factores que determinan la retracción hidráulica del hormigón (ver Figura
VI.4) son:
• Características del hormigón y en particular la dosis de agua
• Condiciones ambientales
• Tiempo
• Condiciones geométricas y restricciones
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Sección VI – Control de la fisuración por retracción del hormigón.
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Figura VI.4: Principales factores que afectan la Retracción Hidráulica (Videla, 1996).
Dada la gran cantidad de factores que inciden en la magnitud y evolución de la retracción
hidráulica, es importante especificar los parámetros de medición y control, y el tiempo de
secado, ya que se pueden presentar desviaciones importantes según las dimensiones de
las probetas que se utilicen, y el momento de medición. El error o falta de estas
indicaciones pueden afectar la posibilidad de utilización de un determinado hormigón, el
cual aun siendo apto, puede ser mal evaluado y rechazado afectando el costo, tiempo e
iniciación del proyecto.
La medida de retracción por secado que se obtiene en un ensayo normalizado es
principalmente cuantitativa y comparativa entre hormigones para evaluar su
comportamiento, y no necesariamente debe ser tomada como una indicación de que será
más propenso a la fisuración.
A partir de las ecuaciones 6.3 y 6.4, en conjunto con los resultados de investigaciones de
este fenómeno, cuyas figuras se muestran en el Anexo 1 de este documento, se concluye
que se podría disminuir la retracción hidráulica del hormigón (Videla y Aguilar, 1999;
2000):
• Modificando las propiedades del hormigón para reducir o eliminar cambios
volumétricos potenciales, a través de los constituyentes del hormigón:
- Usar cementos con baja finura, bajo contenido de C3A y cal libre, es decir, cementos
grado corriente. Sin embargo, resultados experimentales indican que a igual
resistencia del hormigón, los hormigones fabricados con cementos de alta
resistencia inicial o cementos Portland retraen menos (Videla y Gaedicke, 2004;
Videla y Aguilar, 2006).
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- Usar cementos con adiciones, en particular, puzolanas.
- Usar áridos con alto módulo de elasticidad, los cuales disminuyen la retracción, pero
también disminuyen la extensibilidad.
- Usar bajas dosis de agua (ver Figura C.VI.1).
- Usar aditivos reductores de retracción. Resultados experimentales indican son muy
efectivos a temprana edad, pero la retracción hidráulica a largo plazo se aproxima a
la de hormigones sin estos aditivos (Videla y Aguilar, 2001, 2005).
- Usar cementos expansivos.
Las restantes medidas antes indicadas para prevenir agrietamiento.
Notar que hormigones de alta resistencia, en el largo plazo, pueden presentar menor
acortamiento de retracción debido a su menor permeabilidad y menor proporción de agua
que en un hormigón normal, lo que ratifica que el contenido de agua es fundamental en el
desarrollo de la retracción hidráulica.
b) Retracción térmica
Los principales factores que inciden en la retracción térmica del hormigón son:
• Características del hormigón (coeficiente de dilatación térmica, calor de hidratación y
dosis de cemento, temperatura de colocación del hormigón, propiedades térmicas:
conductividad térmica, capacidad calorífica, calor específico, difusividad térmica).
• Condiciones ambientales (temperatura ambiente, velocidad del viento).
• Condiciones geométricas y restricciones (espesor sección, moldajes, procedimiento
constructivo – pre y post enfriamiento, restricción externa por condiciones de borde e
interna por gradientes térmicos).
• Edad y tiempo.
Para prevenir la ocurrencia de agrietamiento térmico (Videla, 1989) se podría:
• Minimizar la retracción térmica potencial modificando las propiedades del hormigón
- Usar cementos de bajo calor de hidratación (< 70 cal/gr a 7 días; todos los cementos
chilenos cumplen, en especial los corrientes) y minimizar dosis de cemento para
disminuir el peak de temperatura generada por el calor de hidratación.
- Usar cementos con bajo contenido de C3A, baja finura y cal libre, es decir, cementos
grado corriente.
- Usar cementos con adiciones, en particular, puzolanas.
- Reemplazar parte del cemento por adiciones hidráulicamente activas (puzolanas,
cenizas volantes, etc.)
- Seleccionar áridos con bajo coeficiente de expansión térmica, baja porosidad y bajo
contenido de finos (áridos calizos).
- Usar áridos del mayor tamaño posible.
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- Minimizar dosis de cemento y de agua.
- Emplear aditivos plastificantes y superplastificantes para reducir dosis de agua y
cemento e incorporadores de aire.
• Seleccionar y controlar procedimientos colocación y curado (Zabaleta, 2003).
- Aislar los moldajes de las temperaturas extremas y enfriar la enfierradura antes del
hormigonado.
- Disminuir temperatura interna del hormigón
Reemplazar parte agua de amasado por hielo en escamas durante revoltura
(potencialmente disminuye la temperatura inicial del hormigón en unos 7 °C)
Colocar el hormigón con la menor temperatura posible enfriando previamente
áridos y agua de modo de disminuir un poco la temperatura de colocación del
hormigón.
Enfriar hormigón en la betonera con nitrógeno líquido.
Refrigeración posterior del hormigón colocado por circulación agua fría a través
de serpentines embebidos en su masa y ubicados entre 1,5 a 2,5 m de distancia
(agua natural y fría bajan la temperatura máxima entre 3 y 10 °C,
respectivamente)
- Planificar el procedimiento de colocación
Programar la colocación del hormigón a última hora de la tarde o primera hora
de la mañana, en particular en verano.
Usa capas delgadas
Planificar la disminución de espesores (limitar espesor de capas a 1,5 metros)
Planificar etapas de hormigonado
Aumentar plazos de espera entre etapas (escalón desfasado)
- Para bajos contenidos de cemento
Usar moldajes de acero para disipar calor
Curado húmedo para disipar calor
Tuberías de enfriamiento embebidas
- Para altos contenidos de cemento
Hormigonado continuo.
Aislar restricción externa.
Evitar enfriamiento, frazadas térmicas, arena sobre mantas de polietileno, etc.
• Reducir las restricciones efectivas para minimizar las tensiones desarrolladas:
- Proveer juntas de movimiento (para expansión y contracción)
- Secuencia de construcción.
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- Minimizar gradientes térmicos para reducir restricciones internas generadas por
retracción diferencial, particularmente en hormigones masivos.
Harrison (1981) resume los principales factores que ayudan a prevenir la aparición de
grietas por retracción térmica a temprana edad y sugiere las alternativas que se pueden
utilizar diferenciando las mejores y peores alternativas (ver Tabla VI.2).
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Tabla VI.2: Factores que Ayudan a Prevenir o Controlar el Agrietamiento Térmico a Temprana
Edad (Videla 1989, adaptado de Harrison, 1981).
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Si no fuese posible evitar el agrietamiento, el ingeniero diseñador deberá diseñar los
elementos de la estructura de modo que controlen el agrietamiento, tomando alguna(s) de
las medidas antes enunciadas.
Además de lo anterior, uno de los principales parámetros que afectan la magnitud de la
retracción hidráulica es el denominado espesor efectivo o razón volumen/superficie. Para las
probetas de ensayo el espesor efectivo es entre un 30% a 50% del que tiene un elemento
típico de la construcción. Lo anterior significa que en el elemento se ha de considerar tan sólo
el 30% o 50% de la retracción obtenida mediante ensayos normalizados de laboratorio. Por lo
tanto, es imprescindible que el ingeniero diseñador complemente su análisis con lo indicado
en ACI209, el cual indica los factores de permiten corregir los resultados por medio del
espesor efectivo.
En definitiva, el fenómeno de la retracción es de carácter complejo y dependiente de
múltiples variables. En el caso de enfrentarse a una obra en la cual la retracción sea relevante,
se recomienda que el ingeniero diseñador busque apoyo en un especialista y que contemple
que de requerirse la modelación del comportamiento de una mezcla específica se necesita
planificar la realización de ensayos con bastante antelación, ya que el período de medición de
mínimo es de 3 meses de secado, en condiciones normalizadas de laboratorio, para mejorar
la estimación del hormigón evaluado, tal que los resultados sean representativos de su
comportamiento a largo plazo y, por lo tanto, disminuya la incertidumbre de la estimación.
Referencias:
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al grado de Doctor of Philosophy, School of Civil Engineering, The University of
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- Videla C. Tecnología del Hormigón, Apuntes de Clase, Escuela de Ingeniería, Pontificia
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- Videla, C. y Aguilar, C. Evaluación de la Efectividad de Procedimientos para la Reducción de
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Revista Ingeniería de Construcción, Escuela de Ingeniería, P.U. Católica de Chile, Nº 20,
1999.
- Videla C. y Aguilar, C. Análisis del Impacto de los Parámetros de Dosificación en la
Retracción Hidráulica de Hormigones. Revista Ingeniería de Construcción, Vol. 15, N° 2,
2000.
- Videla, C., y Aguilar, C. Effectiveness of shrinkage-reducing admixtures on portland
pozzolan cement concretes - Retracción hidráulica de hormigones con cemento portland
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Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja, Vol. 55, N° 278, 2005.
- Videla C. and Aguilar C. Effectiveness of Admixtures on the Reduction of Drying Shrinkage
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Sección VI – Control de la fisuración por retracción del hormigón.
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- Hughes, B. P. and Videla, C. Design Criteria for Early-Age Bond Strength in Reinforced
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Armado, Instituto del Cemento y del Hormigón de Chile
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a 39.
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Sección VII – Disposición de refuerzos y compactación.
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VII. Disposición de Refuerzos y Compactación (Sección 26.6.1.1)
La dificultad de colocar hormigón en zonas muy congestionadas, ya sea por cuantías
importantes de refuerzos o la existencia de insertos, como el caso de pedestales para
estructuras metálicas, puede ser reducida si se toman algunos resguardos durante la etapa de
diseño.
I. Espaciamiento en función del tamaño máximo del árido: No obstante ACI 318 incluye
recomendaciones de espaciamiento mínimo entre barras, se recomienda también dar una
revisión a la recomendación contenida en Tabla A5.2 de ACI 211.1 en cuanto a la relación
entre tamaño máximo y espaciamiento entre barras y que se puede resumir como sigue:
Tabla VII.1: Tamaño máximo del árido y el espaciamiento efectivo entre refuerzos.
Tamaño máximo nominal del árido (mm) 20 25 40
Distancia mínima efectiva entre barras (mm) 25 35 60
Nota: El tamaño nominal 25 mm no es de uso común en las dosificaciones
actuales de hormigones.
Esta tabla compatibiliza lo recomendado en la tabla A5.2 de ACI 211.1, extrapolada a los
casos de tamaño máximo de ¾” (19 mm) típico en hormigón, con los requisitos
establecidos en ACI 318 Sección 25.2.1. Se debe además revisar el criterio según el
diámetro de la mayor barra considerada para cada elemento en particular.
También es importante, en elementos verticales como muros, que el ingeniero diseñador
considere un cierto ordenamiento vertical de los ganchos de estribos y trabas de modo
que éstas no impidan la inmersión del vibrador en toda la altura del elemento, para lo cual
se señala que espaciamientos entre trabas inferiores a 200 mm pueden dificultar esta
labor.
II.
Uso de pasadas en el refuerzo. Para lograr una compactación adecuada se debe disponer
pasadas en el refuerzo que permitan el ingreso del vibrador. Se debe considerar que el
diámetro mínimo de un vibrador interno es 20 a 40 mm, por lo tanto, el espacio entre
barras para que este pueda ser desplazado a través de la masa de hormigón es de 27 a
55 mm. En el caso de zonas congestionadas una posible solución es la indicada en
ACI 309R, capítulo 18, el cual recomienda dejar pasadas verticales en el refuerzo de
100 x 150 mm de sección espaciadas 600 mm entre sí o 1,5 veces el radio de acción del
vibrador. Estas pasadas no podrán ubicarse a menos de 300 mm o 0,75 veces el radio de
acción del vibrador respecto del moldaje.
Para facilitar la existencia de estas pasadas, una solución de diseño en losas de fundación
fuertemente reforzadas, consiste en fijar como espaciamiento base una malla no inferior
de150x150 mm y ubicar el refuerzo adicional (suples) que sean requeridos en una segunda
o tercera capa. Al aplicar esta solución, la capacidad nominal a flexión de la sección debe
ser calculada considerando la posición efectiva de las barras de refuerzo.
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Sección VII – Disposición de refuerzos y compactación.
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III.
IV.
Zonas de alta congestión de refuerzos. En secciones de alta congestión de refuerzos en
una estructura, como nudos de vigas y columnas, se recomienda el uso de empalmes y
anclajes mecánicos. Además, es importante evitar, en lo posible, realizar empalmes en
zonas donde se produce el encuentro de elementos estructurales, como por ejemplo, en
la penetración de columnas en losas de fundación y respetar los criterios de disposición de
empalmes señalados en ACI 318.
Instalaciones de servicios. Adicionalmente es necesaria una adecuada coordinación por
parte de las diferentes especialidades que participan del proyecto, de manera de evitar
que canalizaciones, u otros elementos que componen las instalaciones de servicios, crucen
o aumenten la congestión en determinadas zonas del elemento estructural. Referirse al
documento “Especificación General – Instalación de Canalizaciones de Servicios en
Elementos de Hormigón Armado”. Ver Adjunto 1.
Es aconsejable destacar en los planos de diseño aquellas áreas que, durante el diseño, se
prevean como potencialmente congestionadas de modo que el contratista preste atención a
ellas y considere medidas de mitigación, como por ejemplo, cambio en los diseños de las
mezclas. Se hace hincapié que toda modificación en la disposición de los refuerzos de una
estructura debe ser consultada y autorizada por escrito por el ingeniero a cargo del diseño de
la obra.
Referencias:
- ACI 211.1-09. Standard Practice for Selecting Proportions for Normal, Heavyweight, and
Mass Concrete.
- ACI 309R-05. Guide for Consolidation of Concrete.
- Especificación General – Instalación de Canalizaciones de Servicios en Elementos de
Hormigón Armado. Instituto del Cemento y del Hormigón de Chile.
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Sección VIII – Desmolde y descimbre.
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VIII. Desmolde y Descimbre (Sección 26.11.2)
a) Respecto del desmolde de elementos verticales, entiéndase columnas, muros y caras
laterales de vigas se puede señalar que ICH ha desarrollado la especificación técnica
ET003-06 Tiempo de Desmolde de Elementos Verticales de Hormigón Armado, la cual fija
los siguientes criterios:
Tabla VIII.1: Criterios de ET003-06 para el desmolde de elementos verticales.
Condición
Límite
Por resistencia
2,0 MPa de resistencia real en obra bajo condiciones
normales.
3,5 MPa de resistencia real en obra, cuando el
hormigón pueda quedar expuesto a ciclos hielodeshielo
o al haber sido vaciado en tiempo frío (ACI
306).
Prescriptiva (NCh170:2016) 12 horas totales con posterioridad al vaciado en las
cuales la temperatura ambiente exceda de 10°C.
Nota: La recomendación de ACI 347R-14 es equivalente a la contenida en la norma
NCh 170 respecto del plazo de 12 horas con temperatura superior a 10°C con
posterioridad al vaciado del hormigón como el tiempo mínimo que debe
mantenerse el moldaje en elementos verticales o aquellos cuya inclinación de la
vertical sea inferior de 30° (muros, columnas y lados de vigas).
El caso de columnas, muros y vigas, la preocupación debe centrarse en evitar que la
superficie se seque o quede expuesta a ciclos alternados de secado y saturación para así
prevenir la aparición de grietas superficiales, que afecten la apariencia o tengan el
potencial de promover un deterioro en el recubrimiento que afecte al refuerzo.
b) En elementos horizontales se deben considerar separadamente los procesos de desmolde
y descimbre.
ACI318-14 en la sección 26.11.2 requiere que el procedimiento de remoción de moldajes y
alzaprimas de elementos flexurales (vigas o losas) se encuentre definido y planificado
previo al inicio de la faena. A este respecto ICH ha elaborado la especificación técnica
ET008-13 “Tiempo de Desmolde de Elementos Horizontales de Hormigón Armado”. Otros
documentos relevantes en la definición de alzaprimado y desalzaprimado de elementos
horizontales corresponden a ACI 435R Control of Deflection in Concrete Structures y ACI
347.2R-05 Guide for Shoring/Reshoring of Concrete Multistory Buildings.
Los requisitos de comportamiento de un elemento en flexión deben ser estimados para el
correcto funcionamiento de largo plazo. Los valores de deflexión están fuertemente
condicionados por la elasticidad del hormigón al momento de desmolde, la resistencia del
hormigón, el espesor del elemento, la existencia de armadura en compresión y las
eventuales fisuras de retracción temprana en el elemento. Se ha verificado que elementos
descimbrados a mayor edad pueden generar mayor deflexión en condiciones de
sobrecarga, cuando presentan fisuras de temprana edad. Se debe considerar el efecto del
moldaje y su tiempo de permanencia antes de descimbre respecto a su restricción al
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Sección VIII – Desmolde y descimbre.
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movimiento del hormigón en la generación de fisuras previo a la puesta en servicio del
elemento.
Dentro de los principales factores a considerar para definir las condiciones de descimbre y
puesta en servicio de un elemento, se tienen:
- Resistencia del concreto al descimbrar. La resistencia del concreto al momento del
descimbre deberá ser estimada para controlar las eventuales deflexiones que pueda
sobrellevar el elemento. La resistencia sugerida para la puesta en servicio del elemento se
indica en el documento ET008-13, según lo presentado en Tabla VIII.2.
Tabla VIII.2: Recomendaciones de ET008-13 para el descimbre de elementos horizontales
Elemento Reapuntalamiento
Resistencia cilíndrica fc´
Real Especificada
Observación
Losas Sin reapuntalar 0,75*fc´ (*) fc´ < 25 MPa Sobrecarga construcción
18 MPa fc´ ≥ 25 MPa menor a sobrecarga de
diseño
Con
13 MPa No aplica Sólo resiste peso propio
reapuntalamiento 20 MPa No aplica Resiste peso propio y
sobrecarga construcción.
Vigas Sin reapuntalar 0,75*fc´ (*) No aplica a) L/H ≤ 10
b) Carga tributaria por
peso de losa y viga sea
menor a 1,4 veces la
sobrecarga de diseño.
c) Sólo tránsito de
personas en la losa, o
equivalentemente,
sobrecarga menor a
75 kgf/m 2 .
Con
reapuntalamiento
0,75*fc´ (*) No aplica Realzaprimar mínimo a los
tercios de la luz.
Notas: El reapuntalamiento debe efectuarse dentro de dos horas posteriores al descimbre. En
ningún caso el reapuntalamiento podrá dejarse para la jornada siguiente de trabajo.
(*) De no poder medir, directa o indirectamente, la resistencia real, este requisito se
hace equivalente a alcanzar una resistencia potencial de al menos un 85% de la
resistencia especificada, en virtud de la incerteza de su verdadera representatividad de
lo acontecido en el hormigón colocado en la estructura
Para conocer la resistencia a temprana edad ACI recomienda usar algún método de ensayo
no destructivo adecuadamente calibrado para el hormigón dispuesto en obra u
opcionalmente usar probetas curadas en terreno. Por su parte NCh170:2016 señala que la
estimación de la resistencia real debe realizarse preferentemente por el método de la
madurez alcanzada por el hormigón. Ver la sección X de este documento a este respecto.
De no contarse con información confiable respecto de la resistencia en obra del hormigón,
entonces NCh170:2016, en la Tabla 12, prescribe tiempos mínimos entre la colocación del
concreto y el retiro de las cimbras.
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Sección VIII – Desmolde y descimbre.
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- Sobrecarga de construcción: El diseño del sistema de alzaprimado requiere la
consideración de cargas gravitacionales y laterales como viento e impacto de equipos,
por ejemplo. Respecto de la sobrecarga de construcción, ACI 347 recomienda las
siguientes magnitudes de carga por unidad de superficie para dar cuenta del peso de
trabajadores, pasarelas, herramientas de afinado o eventuales equipos móviles.
Tabla VIII.3: Sobrecargas de construcción, referenciales. ACI 347.
Condición
No incluye equipo Incluye equipo
motorizado
motorizado
Sobrecarga mínima (L) [kgf/m 2 ] 250 370
Carga total mínima (D+L) [kgf/m 2 ] 500 620
Cabe notar que en obra la magnitud de la sobrecarga es altamente variable, por lo que es
buena práctica indicar en los planos de plantas, al pie de la figura, la sobrecarga de uso
considerada en el diseño de modo que el contratista pueda compararse respecto de dicho
valor. Respecto de la carga horizontal ACI 347 recomienda utilizar el valor mayor entre
150 kgf/m en el borde del sistema de alzaprimado o un 2% del total de la carga de peso
propio impuesta en el sistema de alzaprimado. Por último, el diseño del sistema de
alzaprimado debe dar debida consideración al llenado asimétrico de las cimbras u otras
condiciones especiales que pudiesen presentarse durante las faenas.
- Flechas admisibles: No existe un valor predeterminado de flecha que debe ser
satisfecha al momento del descimbre. Esto deberá ser trabajado conjuntamente entre
el ingeniero proyectista, el arquitecto y el constructor en función de los materiales
disponibles y técnicas a usar en la faena, como por ejemplo, el uso de contra-flechas.
No obstante lo anterior, se debe tener cuidado en lo siguiente:
I. El módulo de elasticidad del hormigón podría estimarse usando la formulación de
ACI 318, pero teniendo en consideración que la experiencia nacional señala que el
módulo elástico de hormigones preparados con áridos chilenos resulta ser inferior,
para hormigones de densidad normal, respecto de la que se obtiene al aplicar las
ecuaciones de ACI 318. Esta diferencia puede llegar a ser, aproximadamente, unos
3 a 6 GPa, o más, si no se considera la diferencia entre adoptar la resistencia
especificada (f´c) o la resistencia media (fm) en los respectivos modelos
predictores.
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Sección VIII – Desmolde y descimbre.
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Figura VIII.1: Comparación entre el módulo de elasticidad estimado según
formulación ACI 318 y el obtenido a partir de ensayos de hormigones
nacionales. (Adpatado ACI 318 y de Videla y Gaedicke, 2004).
Figura VIII.2: Relación entre el módulo de elasticidad y la resistencia a compresión.
Comparación entre los resultados experimentales con las ecuaciones
de los códigos ACI 363R, ACI318 y CEB. (Adaptado de Videla y
Gaedicke, 2004).
II.
La causa principal de deflexiones excesivas no recuperables en losas se origina en
cargas muy prematuras en hormigones aún débiles. Al respecto cabe señalar que
diversos estudios muestran que las cargas de alzaprimado en edificios de varios
pisos pueden llegar a exceder en dos veces el peso propio del hormigón (ACI 435R-
95). Ver sección 4-4 de ACI 347.2R
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Sección VIII – Desmolde y descimbre.
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III.
Se debe considerar que los requisitos de espesor mínimo de losas señalados en
ACI 318 no consideran la influencia de cargas a edades tempranas sobre la
deformación de largo plazo. En otras palabras, dichos mínimos no garantizan
evitar una deformación excesiva en elementos flexurales cargados a temprana
edad.
- Secuencia de descimbre y reapuntalamiento. Se debe tener en consideración que ésta
obedece principalmente a la madurez alcanzada por el hormigón, rigidez de las losas,
rigidez de las alzaprimas y sobrecargas durante la construcción. El ingeniero
especialista necesita conocer los valores de las variables indicadas a edad temprana
para que pueda determinar la mejor secuencia de descimbre y reapuntalamiento en
altura.
Dentro de los puntos a ser revisados por el ingeniero especialista está la cantidad de
niveles en los que se comparte la carga de alzaprimado y controlar que las alzaprimas
se encuentren alineadas verticalmente entre los distintos niveles. Si esto no ocurre se
pueden causar esfuerzos para los cuales el elemento flexural (viga o losa) no ha sido
diseñado. También debe considerar que, si hay pocos puntales ubicados cerca del
centro del vano, los mayores esfuerzos causados por ellos en las losas inferiores
pueden exceder los generados por la distribución uniforme de carga que posiblemente
se asumió durante el diseño.
Métodos para estimar la distribución de cargas durante la construcción entre los distintos
niveles y una discusión respecto de la influencia de la rigidez y condición de apoyo de los
puntales puede revisarse en las secciones 3.4 a 3.6 de ACI 347.2R.
Referencias:
- ET003-06. Tiempo de Desmolde de Elementos Verticales de Hormigón Armado. ICH.
- ET008-13. Tiempo de Desmolde de Elementos Horizontales de Hormigón Armado. ICH.
- ACI CSS.0-93. Concrete Fundamentals.
- ACI 347.2R-05. Guide for Shoring/Reshoring of Concrete Multistory Buildings.
- ACI 347.R-14. Guide to Formwork for Concrete.
- ACI 435.8R-97. Observed Deflections of Reinforced Concrete Slab Systems, and Causes of
Large Deflections.
- ACI 435.R-03. Control of Deflection in Concrete Structures.
- Formwork Removal Specification. Cristian Masana. Concrete International, June 2008.
- Dimensional Tolerance Specification. Cristian Masana. Concrete International, June 2009.
- Modeling Portland Blast Furnace Slag Cement High Performance Concrete, Videla, C &
Gaedicke, C. ACI Materials Journal, September-October 2004
- Tecnología del Hormigón, Apuntes de Clase, Escuela de Ingeniería, Pontificia Universidad
Católica de Chile, Carlos Videla C. ,1996.
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Guía de Apoyo al Ingeniero Diseñador
Sección IX – Especificación de laboratorios de ensayo del hormigón.
1a Edición - Sept. 2020
IX. Especificación de Laboratorios de Ensayo del Hormigón (Sección 26.12.1.6)
La evaluación de la resistencia potencial de los hormigones utilizados en obra, junto a la
correcta disposición de los refuerzos, es fundamental para garantizar el cumplimiento de las
especificaciones del diseño y la funcionalidad, seguridad y durabilidad de la obra construida.
Para ello se recomienda que la especificación del muestreo a realizar en terreno sea definida
mediante un acuerdo que involucre al ingeniero diseñador y el mandante, el cual se debe regir
por los criterios establecidos en NCh 170:2016, capítulo 17 para el muestro y por ACI 318
sección 26.12, para la aceptación,y del cual luego se hagan parte el contratista y la inspección.
Para establecer un adecuado sistema de control de calidad del hormigón, se aconseja disponer
de un laboratorio acreditado titular, que puede ser el ofrecido por el premezclador, uno de
común acuerdo entre premezclador y contratista, u otro que sea aprobado por el mandante,
pero acordado entre las partes interesadas, para que realice el muestreo y ensayo rutinario
con la frecuencia especificada. Es importante realizar una evaluación previa de dicho
laboratorio, conocer su experiencia y el alcance de su acreditación, antes de su contratación.
No obstante lo anterior, en ocasiones el mandante, o su inspección, puede desear disponer de
un segundo laboratorio acreditado que sirva de contra muestra con ensayos a una menor
frecuencia. En el caso de existir discrepancias de resultados entre los laboratorios acreditados
que estén muestreando en la obra, y debido a que las diferencias pueden encontrarse en
diferentes etapas del proceso de ensayo, aun cuando ambos realicen su trabajo dentro del
marco normativo vigente, se recomienda:
- Realizar un análisis comparativo entre ambos.
- Revisar las etapas del proceso de ensayo, desde la toma de muestra hasta la emisión de
los resultados de ambos laboratorios.
- Ejecutar ensayos cruzados.
Éstas, entre otras medidas, permitirían descubrir la causa de la diferencia, y producir las
mejoras en los procesos de ensayo que eviten su recurrencia en el futuro.
Referencias:
- NCh 2447-1999. Laboratorios y organizaciones que ejecutan calibraciones en terreno –
Requisitos para la acreditación.
- NCh-ISO17025-2005. Requisitos generales para la competencia de los laboratorios de
ensayo y calibración.
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Guía de Apoyo al Ingeniero Diseñador
Sección X – Estimación de la resistencia real del hormigón en obra.
1a Edición - Sept. 2020
X. Estimación de la Resistencia Real del Hormigón en Obra (Sección 26.12)
La estimación de propiedades mecánicas del hormigón en obra puede servir para distintos
objetivos, como ayudar a la toma de decisiones en obra, detectar desviaciones, evaluar la
resistencia de una edificación que ha sufrido daños durante un evento severo o a la que se le
quiere cambiar su destino, entre otras.
Esta estimación se puede realizar mediante la ejecución de distintos ensayos normados. Es
importante que el ingeniero diseñador se haga asesorar por especialistas al momento de
especificar uno de estos ensayos, los cuales le ayuden a definir el ensayo más apropiado para
el objetivo buscado.
Como se puede notar en las descripciones que siguen, no hay un único método simple y
confiable de estimación. Cada uno de los ensayos requiere ser realizado con equipos
debidamente calibrados y muchos de ellos necesitan de un trabajo previo en laboratorio que
permita establecer correlaciones aceptables entre los resultados de ensayos en terreno y la
resistencia del hormigón. De hecho, en algunos casos se requiere una caracterización precisa
del hormigón (dosis y origen de cada material que lo compone, edad de ensayo), que está
siendo colocado en obra para poder establecer una adecuada relación entre alguna propiedad
medible en terreno (sea esta evolución de temperatura, rebote, extracción u otra) respecto de
la resistencia a compresión del hormigón.
El documento ACI228.1R detalla 7 posibles ensayos. En esta sección se revisan aquellos que
son más comunes en la práctica nacional.
a) Testigos de Hormigón Endurecido – NCh1171 2012. Partes 1 y 2. Corresponde a un ensayo
de carácter destructivo. Se trata de cilindros de diámetros típicos 100 a 150 mm y longitud
variable. Los resultados de este ensayo son los únicos de entre los mencionados en esta
sección que se consideran válidos como criterio de aceptación o rechazo de una obra o
una parte de ella. Más aún, con la aplicación de criterios y experticia técnica, es factible
evaluar las diferencias entre resistencias reales y potenciales mediante correcciones
contempladas en las normas nacionales, lo cual ayuda a verificar las magnitudes de
deterioros de las resistencias por las etapas de colocación, compactación y curado.
b) Esclerómetro o Martillo Schmidt – ASTM C 805 / NCh1565-2009. El resultado de este
ensayo está influenciado por muchos factores externos a la resistencia misma del
hormigón. Si bien no es un buen predictor de la resistencia real del hormigón, su uso
permite discernir entre zonas que requieren un mayor estudio posterior.
c) Resistencia a penetración – ASTM C 803. La mecánica del ensayo es similar a la del método
de rebote, pero en éste la influencia de la condición superficial del hormigón se reduce al
tener mayor energía que provoca el ingreso de la probeta en la masa del hormigón. Aun
así, sus resultados están fuertemente influenciados por la resistencia del árido presente en
la masa de hormigón, por lo que las correlaciones deben establecerse sobre hormigones
de prueba hechos con los mismos materiales que se desean evaluar en sitio.
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Guía de Apoyo al Ingeniero Diseñador
Sección X – Estimación de la resistencia real del hormigón en obra.
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d) Velocidad de un pulso ultrasónico – ASTM C 597. Este ensayo se basa en los principios de
propagación de ondas elásticas, según el cual la velocidad de un pulso en un medio es
proporcional al módulo elástico de dicho medio. Dado que la ganancia de resistencia en el
hormigón está ligada al aumento en su módulo elástico, es posible establecer que la
velocidad del pulso puede ser un método de obtener una estimación de la resistencia del
hormigón, aun cuando ambas propiedades no están directamente relacionadas. No
obstante, la ganancia de resistencia a compresión y el módulo elástico no crecen de
manera equivalente según madura el hormigón. A edades tempranas, el módulo elástico
crece más rápidamente que la resistencia a compresión y lo opuesto ocurre a edades más
tardías. Por tal motivo la relación entre la velocidad medida del pulso y la resistencia a
compresión es no-linear, dificultando su aplicación práctica, e inclusive mientras mayor
sea la edad del hormigón, el método puede hacerse más impreciso.
Otras fuentes de variación de los resultados de este ensayo están en la cantidad de
agregado en la mezcla, el contenido de humedad del hormigón al momento del ensayo, la
integridad de la masa de hormigón (grietas o vacíos) y la densidad de refuerzo en el
elemento en estudio. En definitiva, se trata de un medio disponible para realizar
mediciones en tanto todas las variables que influyen en la medición puedan ser
debidamente estimadas y cuidadosas calibraciones para la mezcla de interés se hayan
realizado previamente.
e) Extracción – ASTM C 900. En obras nuevas, requiere de dejar un inserto, cuya descripción
aparece en la misma especificación ASTM. Como desventaja se trata de un ensayo
destructivo (extrae un cono de unos 30 mm de profundidad y unos 75 mm de diámetro),
que tiene una variación inherente al hormigón de entre un 7% a 10% en sus resultados
(aparte de la variación propia de la colocación del inserto y la preparación del ensayo) y
cuyo mecanismo de falla aún es sujeto de debate. No obstante lo anterior, si se realiza una
calibración adecuada respecto de un hormigón de las mismas características y hecho con
los mismos materiales que el que se desea validar en terreno, logra buenas correlaciones
entre la carga de extracción y la resistencia a compresión del hormigón. También existen
variaciones en el mercado para aplicar este mismo concepto de ensayo a estructuras
existentes, como sería el caso del CAPO-Test, que no requieren dejar insertos previamente
en el hormigón, sino que utilizan golillas especiales que se expanden en la perforación
para realizar la prueba de carga. Nuevamente es necesario establecer correlación entre
resultados de este ensayo y el tipo de hormigón que se desea caracterizar.
f) Madurez – ASTM C 1074. El método de madurez se basa en el hecho que la velocidad de
hidratación de los materiales cementantes, asumiendo que hay suficiente humedad, está
regulada por la temperatura a la que dichas reacciones ocurren dentro de la masa de
hormigón. De esta forma, la resistencia de un hormigón, especialmente a edades
tempranas de 7 o 14 días, quedará expresada en función de un “Índice de Madurez” que
establece la relación entre temperatura, tiempo y el crecimiento de la resistencia para una
determinada mezcla (con dosificación y materiales específicos para un hormigón dado).
Por tal motivo, su uso debe quedar definido antes del inicio de la obra, ya que sin los
antecedentes previos de la mezcla y el establecimiento de la relación de Resistencia-
Madurez de la misma, su implementación posterior es casi inviable.
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Sección X – Estimación de la resistencia real del hormigón en obra.
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Si se dispone de varias probetas de un mismo hormigón, sometidas a diferentes
temperaturas de curado, el historial de temperatura de cada una y sus resultados de
ensayos pueden ser usados para definir la relación Madurez-Resistencia de esa mezcla en
particular. Hay diversas formas de definir la función de madurez (referirse a ACI228.1R),
pero todas incluyen la historia de temperatura en el tiempo relativa a una temperatura de
referencia en la cual se asumen cesan las reacciones de hidratación (esta temperatura
también es un dato que convencionalmente se establece igual a -10° C). El uso de este
método requiere:
- Conocer la relación Madurez-Resistencia de la mezcla en particular que se desea
estudiar (esto es la curva de calibración obtenida en laboratorio) y definir la
temperatura de cero reacción para dicha mezcla. NCh 170 considera que este valor
puede asumirse cero sin alterar demasiado la exactitud de las mediciones. Para ello se
sugiere realizar ensayos a edades de 1, 2, 3, 4, 7, 14 días que se compongan de dos
probetas cada uno, una de ellas con el sensor de madurez, y tres a 28 días, para una
serie de 15 probetas y medir la madurez al momento del ensayo.
- Mantener un monitoreo constante y sistemático de la temperatura del hormigón
colocado para definir el “Índice de Madurez” del hormigón en obra, con una cantidad
suficiente de sensores.
- Satisfacer los supuestos básicos de que existe suficiente humedad para hidratar los
materiales cementantes (esto se logra mediante procedimientos adecuados de curado
y hormigones cuya dosificación considera razones agua-cemento dentro de rangos de
hormigones normales) y además que el hormigón en obra sea el mismo que se usó para
definir la relación Madurez-Resistencia (esto se debe verificar mediante alguna prueba
en obra).
- Dado que no hay medida directa de ninguna propiedad en terreno, fuera de la
temperatura, es aconsejable realizar algún otro ensayo en terreno que permita
corroborar que la resistencia real estimada por madurez efectivamente está siendo
lograda.
- La relación “Madurez-Resistencia” debe validarse continuamente a lo largo del
proyecto y en particular deberá re-calibrarse si variaciones en los materiales
constituyentes (fuente o granulometría de los áridos, por ejemplo) lo demuestran
necesario.
- Controlar la correlación madurez – resistencia, lo que se recomienda realizar mediante
el ensayo de tres probetas extras en un control normal de 7 y 28 días, colocando sensor
a 1 de ellas y ensayando las otras 2 probetas a una madurez cercana a la utilizada en el
procedimiento de obra para ver si la resistencia de esta se encuentra dentro del rango
±10% con respecto a la curva previamente definida. Este control debiera ser cada 2
meses o eventualmente si la curva de ganancia de madurez dentro de las primeras 48
horas de en sensores contiguos, muestra variaciones importantes que no se puedan
explicar por un factor de temperatura ambiental.
Por lo visto antes, el método de madurez parece presentar las mejores posibilidades de
implementación en obra, cuidando de que se cumplan las caracterizaciones previas y
propias para cada tipo en específico de hormigón y, además, considerando complementar
sus resultados con algún otro ensayo directo en terreno. Actualmente se está estudiando
una norma nacional para la implementar este ensayo.
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Guía de Apoyo al Ingeniero Diseñador
Sección X – Estimación de la resistencia real del hormigón en obra.
1a Edición - Sept. 2020
Finalmente, respecto del método de madurez, cabe enunciar algunas características de su
aplicación en Chile:
- Este procedimiento se usa para determinar resistencias tempranas, como por ejemplo,
para definir el momento de tensado en losas.
- Requiere de un curado adecuado.
- Tiene algo más de 30 años de uso en el país, en diversas obras, como la Central Antuco
y dovelas de viaducto del Metro de Santiago línea 4.
- Se entiende confiable en hormigones premezclados, ya que los factores del hormigón
que más influencian la madurez son el cemento y la razón agua-cementantes, y ambos
resultan ser bastante estables, en general, en hormigones industriales.
Para verificar la estabilidad y controlar la predicción hecha por el método se recomienda
realizar ensayos ocasionales para determinar la resistencia que se logra en una
determinada madurez y ésta no debe apartarse más o menos un 10% de la resistencia
esperada con la curva original.
Referencias:
- ACI 228.1R-03. In-Place Methods to Estimate Concrete Strength.
- ACI 228.2R-13. Report on Nondestructive Test Methods for Evaluation of Concrete in
Structures.
- NCh1171/1-2012. Hormigón – Testigos de hormigón endurecido - Parte 1: Extracción y
ensayo.
- NCh1171/2-2001. Hormigón – Testigos de hormigón endurecido - Parte 2: Evaluación de
resultados de resistencia mecánica.
- NCh1565-2009. Hormigón – Determinación del Indice Esclerométrico.
- ASTM C597-09. Standard Test Method for Pulse Velocity Through Concrete
- ASTM C803/C803M-03. Standard Test Method for Penetration Resistance of Hardened
Concrete.
- ASTM C805/C805M-08. Standard Test Method for Rebound Number of Hardened
Concrete.
- ASTM C873 / C873M-15. Standard Test Method for Compressive Strength of Concrete
Cylinders Cast in Place in Cylindrical Molds.
- ASTM C900-06. Standard Test Method for Pullout Strength of Hardened Concrete.
- ASTM C1074-11. Standard Practice for Estimating Concrete Strength by the Maturity
Method.
- ASTM C1150-96. Standard Test Method for the Break-Off Number of Concrete.
Discontinuado en 2002.
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Guía de Apoyo al Ingeniero Diseñador
Sección XI – Listado de Especificaciones Técnicas de ICH
1a Edición - Sept. 2020
XI.
Listado de Especificaciones Técnicas de ICH
El instituto del Cemento y Hormigón de Chile, a través del trabajo de diversos comités
técnicos ha desarrollado especificaciones técnicas que contienen aspectos prescriptivos y de
desempeño. Estas especificaciones están disponibles para ser descargadas por la comunidad
sin costo en el sitio http://ich.cl/Biblioteca.
A continuación, un listado de las Especificaciones Técnicas disponibles:
- ET 001-05 FISURAS NO ESTRUCTURALES EN MUROS DE HORMIGÓN ARMADO
- ET 002-05 ALTURA DE VACIADO DEL HORMIGÓNEN ELEMENTOS VERTICALES
- ET 003-06 DESMOLDE DE ELEMENTOS VERTICALES DE HORMIGÓN ARMADO
- ET 004-06 TOLERANCIAS DIMENSIONALES EN ELEMENTOS DE HORMIGÓN ARMADO
- ET 005-07 CRITERIOS DE ACEPTACIÓN DE SUPERFICIES MOLDEADAS EN ELEMENTOS DE
HORMIGÓN
- ET 006-06 PREVENCION DE LA CORROSION DE ENFIERRADURAS EN ELEMENTOS DE
HORMIGÓN
- ET 007-06 PREVENCION DEL DETERIORO DEL HORMIGON POR ATAQUES EXTERNOS DE
SULFATOS Y AGUAS PURAS Y ACIDAS EN OBRAS DE EDIFICACIÓN
- ET 008-13 TIEMPO DE DESMOLDE DE ELEMENTOS HORIZONTALES DE HORMIGÓN
ARMADO
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ANEXO 1
INFORMACION COMPLEMENTARIA
ICH – Comisión de Construcción en Hormigón
Guía de Apoyo al Ingeniero Diseñador
Anexo 1: Información complementaria
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C.II – Complemento a sección II Requisitos de Durabilidad.
A modo de referencia, en la tabla siguiente se ha establecido una correspondencia general entre los
valores límites para el coeficiente de difusión (ensayo Nordtest Method NT Build 492), la corriente
que pasa (ensayo ASTM C1202), y una guía de aplicabilidad a los tipos de ambientes de exposición a
cloruro, definidos en la norma chilena NCh170:2016.
Tabla C.II.1: Tabla STAR 230 DUC de RILEM y ambientes de exposición
NCh170:2016 (Comisión de Construcción de ICH)
NT Build 492,
Coef. de difusión (m 2 /s)
ASTM C1202 (RCPT)
Coulombs
Ambiente de exposición,
NCh170
<2 x 10 -12 < 100 C2-C
2 – 8 x 10 -12 100 a 1000 C2-A, C2-B, C2-C
8 – 16 x 10 -12 1000 a 2000
>16 x 10 -12 2000 a 4000
C1, C2-A
> 4000 C0
Cabe destacar que los valores indicados en esta tabla corresponden a una guía general para
orientar al ingeniero diseñador. En caso de ser necesaria la ejecución de estos ensayos para una
obra en particular, se recomienda que su interpretación sea realizada en conjunto con un ingeniero
especialista que atienda las características propias del proyecto y entienda las complejidades de
interpretación de los resultados de los ensayos arriba mencionados u otros aplicables a este fin. Al
respecto, y en particular para el caso del ensayo ASTM C1202, se recomienda referirse a la sección
3.4.1 de ACI 201. 2R
Anexo 1 1
ICH – Comisión de Construcción en Hormigón
Guía de Apoyo al Ingeniero Diseñador
Anexo 1: Información complementaria
1a Edición - Sept. 2020
C.IV – Complemento a sección IV Curado del Hormigón.
Respecto del período mínimo de curado y su relación con la ganancia de resistencia del hormigón
en el tiempo, RILEM entrega la tabla siguiente, la cual se incluye como información adicional el
ingeniero diseñador. En ésta se muestra, a modo meramente referencial, las duraciones mínimas
del curado, conforme a esta norma, en función de la ganancia de resistencia del hormigón y la
temperatura promedio en la superficie.
Tabla C.IV.1: Referencia de períodos mínimos de curado, para hormigones clase 4.
Tabla 3.14 del documento STAR 230-DUC de RILEM.
Período mínimo de curado (días)
Temperatura media
en la superficie del
Ganancia de resistencia R = fc(2)/fc(28)
hormigón “t” (° C) Rápida
R > 0,50
Media
0,30 < R < 0,50
Lenta
0,15 < R < 0,30
t > 25 1,5 2,5 3,5
15 < t < 25 2,0 4,0 7,0
10 < t < 15 2,5 7,0 12,0
5 < t < 10 3,5 9,0 18,0
NOTA: La ganancia de resistencia “R” se define como el cociente entre la
resistencia media a compresión medida a 2 días de edad y la medida a 28 días de
edad bajo las mismas condiciones de ensayo.
Como dato adicional, la norma europea BS EN 13670 establece clases de curado, de la 1 a la 4 y
prescripciones de la duración mínima del período de curado. La clase 3, corresponde a la más usada
en estructuras y exige un tiempo de curado tal que permita lograr al menos un 50% de la
resistencia especificada en la superficie del hormigón.
Anexo 1 2
ICH – Comisión de Construcción en Hormigón
Guía de Apoyo al Ingeniero Diseñador
Anexo 1: Información complementaria
1a Edición - Sept. 2020
C.VI. – Complemento a la sección VI Control de fisuración por retracción hidráulica y térmica.
Tal como se enunció en la Sección IV, hay diversos factores que condicionan el desarrollo de la
retracción. Las siguientes figuras ilustran dichos factores.
Figura C.VI.1: Retracción hidráulica en función de la cantidad y calidad de la pasta
(dosis de cemento y de agua y de la razón W/C) en hormigones secados por 450
días (Shoya, 1979).
Figura C.VI.2: Efecto de la proporción volumétrica del árido en la razón
retracción hidráulica del hormigón/retracción hidráulica de la pasta de cemento
(Pickett, 1956).
Anexo 1 3
ICH – Comisión de Construcción en Hormigón
Guía de Apoyo al Ingeniero Diseñador
Anexo 1: Información complementaria
1a Edición - Sept. 2020
Figura C.VI.3: Efecto de la Resistencia del Hormigón al Inicio del Secado
y de la Dosis de Agua en la Retracción hidráulica última (Sakata et al.,
2001)
Figura C.VI.4: Relación entre la retracción hidráulica y el tiempo para
hormigones almacenados en diferentes humedades relativas (curados por
28 días) (Troxell et al., 1958).
Anexo 1 4
ICH – Comisión de Construcción en Hormigón
Guía de Apoyo al Ingeniero Diseñador
Anexo 1: Información complementaria
1a Edición - Sept. 2020
Figura C.VI.5: Evolución del Cociente de Retracción Hidráulica a la Edad t y
Retracción Hidráulica Final (Función del Tiempo) Según Modelos de Predicción
(ACI 209.2R-08).
Figura C.VI.6: Relación entre la Retracción Hidráulica Final y la Relación
Volumen/Superficie (Hansen y Mattock, 1966).
Anexo 1 5
ICH – Comisión de Construcción en Hormigón
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Anexo 1: Información complementaria
1a Edición - Sept. 2020
Figura C.VI.7: Calor de Hidratación Total de Cementos (normalmente 200 a 400 kJ
por kg cemento, dependiendo de tipo de cemento y dosificación),
Figura C.VI.8: Efecto del tipo de cemento en el aumento adiabático de temperatura.
Anexo 1 6
ICH – Comisión de Construcción en Hormigón
Guía de Apoyo al Ingeniero Diseñador
Anexo 1: Información complementaria
1a Edición - Sept. 2020
Figura C.VI.9: Aumento de temperatura en el
hormigón masivo (ACI 207.1R-96)
Figura C.VI.10: Influencia del Tipo de Árido en el
Coeficiente de Expansión Térmica del Hormigón (Mehta y
Monteiro)
Anexo 1 7
ICH – Comisión de Construcción en Hormigón
Guía de Apoyo al Ingeniero Diseñador
Anexo 1: Información complementaria
1a Edición - Sept. 2020
Figura C.VI.11: Influencia del contenido
volumétrico del árido en el coeficiente de expansión
térmica del hormigón.
Modelo de retracción.
Dada la importancia del control de la fisuración por retracción térmica e hidráulica en el
comportamiento, servicio y durabilidad a corto y largo plazo de una obra de hormigón, es que
diversas investigaciones han propuesto modelos para estimar la retracción hidráulica y la fluencia
lenta en la etapa de diseño preliminar de una estructura. De hecho el documento ACI 209.2R-08
“Guide for Modeling and Calculating Shrinkage and Creep in Hardened Concrete” describe, analiza y
compara estadísticamente los cuatro modelos más ampliamente utilizados en Estados Unidos y
Europa, como son:
• ACI 209R-92.
• B3 de Bazant y Baweja.
• CEB MC90-99
• GL2000 de Gardner y Lockman
La bondad de estos modelos queda fuertemente influida, entre otras variables, por los materiales
componentes del hormigón, el ciclo de curado, la condición ambiental servicio, entre otras. Para
acotar la incertidumbre de los resultados, investigadores de la Pontificia Universidad Católica de
Chile (Aguilar, Gaedicke, Masana y Videla), desarrollaron una metodología para definir o calibrar un
modelo de predicción de la retracción hidráulica aplicable a la etapa de diseño de estructuras en
Chile, así como también de un procedimiento para ajustar la predicción con resultados de ensayos a
corto plazo del hormigón real que se utilizará en una determinada obra.
Anexo 1 8
ICH – Comisión de Construcción en Hormigón
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Anexo 1: Información complementaria
1a Edición - Sept. 2020
El modelo VA (Videla-Aguilar) parte de la siguiente forma general:
n
⎛ ⎞
εsh
∏ ,
⎝ i=
1 ⎠
( t,t0
) = f( t,t0
) × ⎜ K
i
⎟× εsh
∞
(6.1)
donde,
ε sh(t,to) = retracción hidráulica estimada a la edad t días desde el inicio del secado a to días.
f(t,to) = función que representa la evolución de la retracción hidráulica en el tiempo de
secado.
Ki
ε sh,∞
= funciones (o submodelos) de corrección por las diferentes variables que influyen en
la retracción hidráulica.
= retracción hidráulica última.
El modelo propuesto que logró el mejor ajuste y validación a los datos experimentales se basa en la
calibración de:
• Función del tiempo hiperbólica (similar a la usada en ACI 209).
• Retracción última basada en el modelo de Sakata (1993)
El modelo calibrado se presenta en la Ecuación (6.2), en tanto que la ecuación (6.3) presenta la
forma general del modelo propuesto para ser utilizado en la fase de diseño de proyectos aplicable a
la realidad nacional. Los factores de calibración del modelo pueden revisarse la Tabla C.VI.1 al final
de este texto.
ε
shc
⎡ ⎡ ⎛ H.
R.
⎞⎤
2
( t,
t ) a
+ b × ( W ) + c × [ ( V
0
= + 780×
1−
exp⎜
⎟ ln ln )] + 44×
ln( t0
)
⎢
⎣
⎢
⎣
⎥
⎝ 100 ⎠⎦
S
⎡
⎤ ⎢
⎥ ×
⎢
⎦
⎢d
×
⎣
t − t
0
e
( V ) + ( t − t0
)
S
⎤
⎥
⎥
⎥⎦
f
(6.2)
Por su parte la Figura C.VI.12 muestra la comparación entre los valores de retracción estimados con
el modelo y los medidos mediante ensayo, lo que permite ilustrar la bondad del modelo.
(6.3)
Anexo 1 9
ICH – Comisión de Construcción en Hormigón
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Anexo 1: Información complementaria
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Figura C.VI.12: Comparación de resultados estimados por el modelo propuesto y resultados
experimentales.
Tabla C.VI.1: Factores de calibración de modelo VA2004 de predicción de retracción hidráulica.
Hormigones considerados en
análisis
Factores de Calibración
a b c d e f
Todos -591.1 385.5 -49.64 1.997 0.976 0.913
Sin Aditivo -593.0 379.1 -50.1 1.977 0.852 1.039
Sin Aditivo – Cemento P -590.3 360.5 -51.6 1.989 0.926 0.919
Sin Aditivo – Cemento PP -598.2 401.7 -48.1 1.978 0.865 0.994
Sin Aditivo – Cemento PPF -590.4 375.2 -50.5 1.964 0.764 1.204
Con Aditivo o Adición -590.0 389.2 -49.4 2.009 1.049 0.839
Con Aditivo WR – HWR -589.8 399.6 -48.5 2.002 1.004 0.721
Con Aditivo E -590.1 408.3 -47.5 2.032 1.185 0.681
Con Aditivo SR -590.1 368.1 -51.5 2.002 1.008 1.034
Con Hielo -590.2 370.9 -51.2 2.003 1.012 0.789
Con Yeso -590.5 402.2 -47.2 2.008 1.048 0.970
Anexo 1 10
ADJUNTO 1
INSTALACIÓN DE CANALIZACIONES DE
SERVICIOS EN ELEMENTOS DE
HORMIGÓN ARMADO.
ICH – Comisión de Construcción en Hormigón
Guía de Apoyo al Ingeniero Diseñador
Adjunto 1: Instalación de Canalizaciones de Servicio en Elementos de H.A.
1a Edición - Sept. 2020
ICH – COMISIONES DE CONSTRUCCION Y DE DISEÑO ESTRUCTURAL
ESPECIFICACION GENERAL – INSTALACIÓN DE CANALIZACIONES DE SERVICIOS EN ELEMENTOS DE
HORMIGON ARMADO
I. General
Especificación
Comentario / Observación
- Las disposiciones del ingeniero estructural encargado
del diseño del proyecto, expresadas en sus
especificaciones técnicas, planos de notas generales
y/o planos de diseño, prevalecen sobre las
disposiciones generales siguientes.
- En ausencia de disposiciones específicas en el proyecto
de ingeniería estructural de una obra, el profesional
encargado del diseño y trazado de canalizaciones
deberá ceñirse a las disposiciones generales siguientes.
- El ingeniero estructural encargado del diseño del
proyecto podrá autorizar la modificación de estas
disposiciones, lo que deberá hacerse por escrito y
quedar registrado en los documentos del proyecto.
- El profesional encargado del diseño y
trazado de canalizaciones deberá
referirse a los documentos del diseño
estructural y/o coordinarse con el
ingeniero estructural encargado del
diseño del proyecto para efectos de
definir trazados, dimensiones y
ubicación de pasadas, que cumplan
sus objetivos sin afectar
significativamente el comportamiento
de las estructuras.
II.- Losas macizas y muros.
- En losas macizas, las instalaciones interiores de
servicios, sean cañerías y/o canalizaciones eléctricas,
con excepción de aquellas para calefacción radiante,
deberán colocarse entre la capas inferior y superior de
refuerzos y lo más próximas a la altura media de la
sección transversal.
- No se podrá realizar el trazado de canalizaciones
embebidas en losas macizas cuyo espesor sea inferior
de 100 mm.
- La canalización de mayor diámetro (Dc) que será
posible embeber dentro de una losa maciza de un
espesor dado (e) será tal que la razón entre ambas
magnitudes no exceda de 1/5.
- Ver figura 1 al final del texto para ver
dimensiones en una losa típica.
- El recubrimiento mínimo efectivo para cualquier
- Es relevante que el ingeniero
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canalización será equivalente al diámetro de la mayor
canalización (Dc) más 10 mm, pero en ningún caso
inferior a 40 mm. Tampoco necesita exceder de 75 mm.
estructural a cargo del diseño del
proyecto indique el tamaño máximo
del árido (TM) del árido para definir el
recubrimiento mínimo a las
canalizaciones según se indica en la
Figura 1.
- La distancia libre mínima entre canalizaciones
embebidas en una losa maciza será el máximo valor
entre 25 mm, 1,5 veces el tamaño máximo del árido
(TM) especificado para el concreto que será vaciado en
dicho elemento, y 2 veces el diámetro de la mayor
canalización (Dc) dispuesta en la sección transversal de
la losa maciza.
- Los requisitos de espaciamiento libre
obedecen a criterios de resistencia y
constructibilidad.
- Las disposiciones anteriores también aplicarán a la
colocación de canalizaciones embebidas en muros, con
las siguientes restricciones adicionales:
• No se podrán colocar canalizaciones embebidas a
través de muros cuyo espesor sea inferior de 120
mm.
• No podrán disponerse canalizaciones, en ninguna
orientación, a través de los elementos de borde o
cabezal de un muro, en toda su altura. La longitud
del elemento de borde o cabezal (Lr) es como
mínimo 5 veces el espesor del muro, medida
desde su extremo libre.
• Esta limitación aplica a toda canalización,
independiente de su orientación, y en toda la
altura del elemento.
- Ver Figura 2 al final del texto, para
planta típica de muro.
- El ingeniero estructural a cargo del
diseño del proyecto deberá indicar,
mediante detalles típicos, o alguna
notación distintiva en sus planos de
diseño, aquellas zonas en los muros
por las cuales no podrán pasar
canalizaciones de servicios.
III.- Vigas y columnas
- En otros elementos de concreto, sean estos vigas o
columnas, el trazado de canalizaciones de servicios
embebidas queda estrictamente prohibido a lo largo
del eje longitudinal de dichos elementos y en cualquier
punto de su sección transversal.
- Adicionalmente se prohíbe el cruce de canalizaciones
- El ingeniero estructural a cargo del
diseño del proyecto podría permitir el
paso de canalizaciones en el sentido
longitudinal de las columnas siempre
que esto no afecte en más de un 4%
la sección transversal del elemento.
De autorizarse el paso de
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en cualquier orientación tratándose de la sección
transversal de vigas en volado o en columnas.
- En el caso de las vigas, se permite cruzar canalizaciones
en sentido perpendicular a su eje longitudinal, ya sea
para pasadas de canalizaciones y/o extracción de
testigos, cumpliendo:
• Que la relación entre el diámetro de la mayor
perforación (Dc), o su altura (h), y la altura efectiva
de la sección transversal de la viga (Hv) no exceda
de 1/5.
• En el caso de pasadas rectangulares, la razón entre
el ancho (a) y la altura (h) de la pasada no podrá
exceder de 3/2.
canalizaciones, el ingeniero
estructural a cargo del diseño del
proyecto deberá indicar en qué zona
de la sección transversal se podrán
colocarse las canalizaciones y que
estás sólo podrán orientarse paralelas
al eje longitudinal del elemento.
- Ver la Figura 3 al final del texto para
una elevación típica de viga y la Figura
1 para espaciamientos mínimos.
• En elevación, dichas perforaciones se deberán
ubicar tan próximas a la altura media de la sección
como sea posible. En ningún caso la distancia
entre el borde inferior de la viga y punto más
próximo de la pasada o perforación será menor de
200 mm.
• En el sentido longitudinal de vigas continúas o
simplemente apoyadas las pasadas deben quedar
dentro del tercio central de la luz libre, con un
espaciamiento libre entre los bordes de las
pasadas que será equivalente al máximo valor
entre 2 veces el diámetro o la altura de la
perforación (Dc, h), y 200 mm.
• La sumatoria de los largos de pasadas (Lp i) dentro
del tercio central de un elemento no podrá
exceder de L/6.
• No se permite perforar, ni cruzar canalizaciones, a
través de vigas en volado en cualquier punto de su
longitud.
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IV.- Otros
- Queda prohibido el uso de insertos de aluminio.
- No se permitirá que canalizaciones, u otros elementos
embebidos, de cobre queden en contacto con las
barras de refuerzo de acero. Adicionalmente en
ambientes de exposición severa, la canalización de
cobre deberá ser aislada eléctricamente, para evitar la
corrosión por celda galvánica del refuerzo.
- La colocación de las canalizaciones se debe realizar de
forma tal de no cortar, doblar o desplazar las barras de
refuerzos desde la posición especificada en los
documentos de diseño.
V.- Zonas de ingreso y protegidas
- El aluminio reacciona con los
componentes del cemento causando
expansiones en la masa del concreto
que terminan por afectar su
durabilidad.
- El cobre no reacciona adversamente
con el concreto, sin embargo, en
presencia de cloruros y/o humedad, u
otros electrolitos, puede generar una
pila galvánica que corroa las barras de
refuerzo de acero. Por lo anterior, si
se prevé una condición de exposición
severa a cloruros y/o humedad se
debe aislar eléctricamente la
canalización con un recubrimiento
adecuado.
- Queda prohibido que las entradas de las canalizaciones
a las oficinas o departamentos de consumo se realicen
en los dinteles o en los vanos de puertas o pasadas, y se
deben ubicar a una distancia mayor a 5 veces el
espesor del muro medido desde borde de estos o del
rasgo del vano. Esta prohibición aplica a canalizaciones
en cualquier orientación y en toda la altura del muro.
- Dicha prohibición se extiende también a todo elemento
que el ingeniero estructural a cargo del diseño del
proyecto declare como estructuralmente relevante, ya
sea en sus especificaciones técnicas, planos de notas
generales o en los planos de diseño.
VI.- Incorporación al proyecto estructural
- Para asegurar que las disposiciones anteriores sean
cumplidas en obra, el ingeniero estructural a cargo del
diseño del proyecto deberá incorporarlas en sus planos
de notas generales y especificaciones técnicas,
indicando claramente las áreas por él consideradas
como estructuralmente relevantes o con alta densidad
de refuerzos y por lo tanto no aptas para el paso de
canalizaciones a través de las mismas.
- Ver Figura 4 al final del texto para un
esquema de la zona de protección a
los lados de dinteles.
- Si las zonas estructuralmente
relevantes fuesen tales que la mera
indicación en especificaciones
técnicas o planos de notas generales
no permitiese su clara identificación,
el ingeniero estructural a cargo del
diseño del proyecto deberá
considerar incluir detalles típicos o
indicaciones en sus planos de diseño
usando una notación distintiva.
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VII.- Figuras
Dc+10mm
s.min=max(2*Dc,
1.5*TM, 25 mm)
s.min
e>100 mm
Dc+10mm
Dc<(e/5)
FIGURA 1: Dimensiones de pasadas en losas.
Lr>=5*tw
tw>120 mm
FIGURA 2: Planta de intersección de muros
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L/3
L/3
L/3
d
Lp.i
a
Hv
Dc
Dc<=Hv/5
a<=1,5*h
Lp.i<=(L/6)
d.min=max(2*h, 200 mm)
h
200 min
Las perforaciones deben
colocarse tan proximas a
la altura media de la seccion
como sea posible
FIGURA 3: Elevación viga continua tipo.
tw
Zona protegida
Dintel
5*tw
Zona protegida
5*tw
tw
FIGURA 4: Elevación de muros y dintel – Zonas de protección.
Adjunto 1 6